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CURSO: POLÍTICAS AGRARIAS

Características del Agro Nacional


- Según el INEI, para 2012, en la región Puno hay
asentada una población de 1millon 337 mil122
habitantes, cuyo 50.0% reside en el área rural, de los
cuales 609 mil 315 pertenecen a hogares dedicados a la
actividad agropecuaria.
-El Departamento de Puno ocupa una extención de 71
mil 999.00 Km2 de los cuales 44 mil 645 Km2 (62%) estan
dedicados a la actividad agropecuaria.
- De los 44 mil 645 Km2 el 78..4 % corresponde a pastos
naturales, el 12.5 % a bosques, montes y otros usos y sólo
el 9.1% de la superficie es para cultivos.
- Según el censo agropecuario del 2012, en la región
existen 215 mil 170 unidades agropecuarias que
corresponden a igual número de productores
agropecuarios. De estos el 2% de productores
agropecuarios son profesionales del agro (Médicos
Vet y Zoot, agrónomos y zootecnistas) y el 4% son
técnicos agropecuarios.
CARACTERÍSTICAS DEL AGRO REGIONAL

- La población de vacunos en el 2012 es de 617,163



cabezas, y a esta crianza se dedican 128,646 productores
- El 46.4 % del total de ganado vacuno son vacas o sea
286,231 de estas el 14% son de ordeña.
- El promedio de producción de leche por ordeña por
vaca por día es de 2.1 litros de leche.
- La tasa de saca es de 22 % y el rendimiento de carcaza
es de 142 kilos por cabeza.
CARACTERÍSTICAS DEL AGRO REGIONAL

- La población de ovinos es de 2 millones 88 mil 332



cabezas y se dedican a la crianza 145 mil 56
productores.
- La población de alpacas es de 1 millón 469 mil 903
cabezas y se dedican a la crianza 37 mil 156
productores
Podemos definir la política agropecuaria
como “…el conjunto de medidas e
instrumentos que aplica el estado en materia
agropecuaria con el fin de lograr el
desarrollo socioeconómico del campo.”
(López, 2013)
Tipología de Agricultor a nivel Nacional y
Política Agraria


Además de establecer los objetivos y los medios de la política,
el marco estratégico debe también tener en cuenta
los principios que guían las medidas de política. En otras
palabras, los objetivos de la política no se deben perseguir a
cualquier costo. Los principios representan condiciones o
límites a los tipos de acciones (medios) utilizables para intentar
alcanzar los objetivos estratégicos.
Los cinco principios básicos para que una estrategia agrícola
sea sostenible en el largo plazo son:
a) Sostenibilidad económica. La estrategia debe
encontrar maneras de procurar beneficios económicos
reales al sector rural. Si bien la disciplina fiscal es
importante, aquello significa, entre otras cosas, no sujetar
pura y simplemente el sector a los recortes fiscales de los
programas de ajuste estructural. Vale la pena recordar lo
indicado en el Capitulo 1 acerca de la importancia del
desarrollo agrícola para el crecimiento de toda la economía.
b) Sostenibilidad social. La estrategia debe
también mejorar el bienestar económico de los
grupos de bajos ingresos y otros grupos
desaventajados, incluyendo las mujeres. De otra
manera perdería su viabilidad social.
c) Sostenibilidad fiscal. No se deben
emprender políticas, programas y proyectos cuyas
fuentes de financiamiento no sean plenamente
identificadas. En una época de creciente estrechez
fiscal en todos los países, la aplicación de este
principio incentiva la búsqueda de nuevas fuentes
de ingresos fiscales y las maneras mediante las
cuales los beneficiarios de las políticas, programas y
proyectos puedan contribuir a su financiamiento, es
decir, maneras de fomentar la recuperación de los
costos.
d) Sostenibilidad institucional. Las instituciones
creadas o apoyadas por las políticas deberían ser
robustas y capaces de sostenerse por sí solas en el
futuro. Por ejemplo, las instituciones financieras que
solamente otorgan crédito a los agricultores y
ganaderos, sin la capacidad de captar depósitos, no
tienen muchas posibilidades de sobrevivir a la larga.
Igualmente, los servicios de investigación y extensión
sostenidos principalmente por préstamos
internacionales y donaciones tampoco son sostenibles a
largo plazo.
e) Sostenibilidad ambiental. Se deberían
aplicar políticas que fomenten el manejo
sostenible de bosques y pesquerías y reduzcan
a niveles manejables la contaminación de las
fuentes de agua y la degradación del suelo. En
algunos países, un reto principal para la
política agrícola es frenar o detener la
expansión de la “frontera agrícola”, o sea las
zonas donde el cultivo es posible sólo si se
derriban árboles.
Segun Nerio González Linares* necesitamos una política agraria
integral. La integralidad de una política agraria, en países
subdesarrollados, requiere de un gobierno de fuertes convicciones
sobre lo que encierra y representa para el país el desarrollo de la
agricultura y del productor agrario. La voluntad política de un
gobierno que pretenda sacar al país del subdesarrollo tiene que
orientarse, sin duda, a la solución de los grandes problemas agrarios
en un plazo inmediato y mediato, con tratamiento sostenido, en
aspectos estratégicos como:

*Presidente Honorario de la Sociedad Peruana de Ciencias Jurídicas - SOPECJ


Presidente del Instituto de Derecho Agrario y Ambiental - Cusco
Profesor principal titular de la asignatura de Derecho Agrario en la
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Andina del Cusco
(Perú)
a. La educación. Sin ella cualquier intento para
desarrollar o impulsar nuestra agricultura resultaría
inútil. La población agrícola tiene grandes limitaciones
por los bajos niveles educativos y culturales, que
tienen incidencias en los procesos de información y
capacitación en diferentes aspectos como en los temas
de economía, planificación, mercado, gestión,
tecnología o ciencia, aun cuando sean sólo sobre
nociones generales.
b. Desarrollo tecnológico. En los países en
desarrollo, como el nuestro, se presenta un atraso
incompatible con la agricultura que se practica hoy,
inclusive en países vecinos. La información y la
capacitación en la agricultura orgánica, manejo de
producción de semillas (transgénicas), mecanización
del agro, técnicas en el riego, etcétera, son
inexistentes para el cultivador o criador; máxime que
si existe el Instituto Nacional de Investigación
Agraria (INIA), está reservado para los profesionales
universitarios del agro.
c. Industrialización y valor agregado de la producción. No
se puede hablar sólo de actividad agropecuaria, que implica
sólo el cultivo de vegetales y la cría de ganado, sino de
actividad agraria como el ciclo biológico de cultivo de
vegetales y la cría de animales destinados al consumo
humano tal cual nos ofrece la naturaleza o con una o
múltiples transformaciones.
Así, están comprendidos en el concepto de «actividad
agraria», nacido de la ciencia ius agraria moderna, las
actividades de los criadores de abejas, peces, aves, cuyes,
etcétera, porque la referencia a la «cría de animales» incluye
tanto a los llamados ganados como a las abejas, por citar un
ejemplo.
d. Manejo empresarial de la actividad agraria. Todo
agricultor o criador es por excelencia un empresario agrario,
porque maneja un medio de producción (tierra), inversión
de capitales, producción de bienes, proyección social
invariable, etcétera.

Proclamamos ex cátedra que aun cuando esa actividad sea


muy modesta, todo cultivador o criador maneja una unidad
económica de producción. A ello podemos agregar que no
hay actividad agraria que en su explotación no requiera de
una forma de organización, siempre por muy artesanal que
sea su actividad, el productor se organiza, por ejemplo, para
el preparado del suelo agrícola, riego, siembra, aporque,
tratamiento sanitario, cosecha y comercialización, etcétera.
e. El crédito económico-financiero. Ya dijimos que el
crédito de fomento a la agricultura no puede ser
desconocido u olvidado por el Estado, como ocurre en
nuestro país. La política del crédito agrario debe ser
permanente, rápida, efectiva y oportuna. Esto por la
propia naturaleza de los bienes que contiene toda
actividad agraria, que nace o se origina de un ciclo
biológico de producción de bienes vegetales y animales, y
por su trascendental e invariable importancia social al
estar destinada al consumo humano. Si así es, el crédito
agrario es de interés general y está llamado a cumplir
función social para el bien común.
f. Medio ambiente y recursos naturales renovables. La
agricultura ecoambiental en cuanto a su tratamiento real
exige una mutación de actitud mental y de estilo de
explotación agraria. Este estilo, de vida agroambiental, debe
ser difundido por el Estado, claro está, si pretende una Sierra
exportadora efectiva y competitiva. Se trata de una actitud
productiva caracterizada por un nuevo modo de concebir la
agricultura de calidad ambiental y ecológicamente
equilibrada. Este tratamiento involucra la conjunción de
esfuerzos de diferentes sectores e instituciones en las áreas
de ordenamiento territorial, manejo racional de
agroquímicos, manejo de desechos sólidos y líquidos,
desarrollo tecnológico de prácticas alternas de producción en
medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado.