Resumen de la biografía de Spurgeon
La verdad, me impactó bastante. No sabía mucho de él, pero al leer su historia
entendí por qué se ganó el título de “El Príncipe de los Predicadores”. Desde niño
fue alguien con una vida muy marcada por la fe. Su familia era muy religiosa, y
sobre todo su mamá tuvo una gran influencia en él. Hay una parte que me tocó
mucho, donde el papá cuenta cómo escuchó a su esposa orar por cada uno de sus
hijos, pidiendo en especial por Carlos, eso me pareció tan bonito, tan profundo.
Spurgeon no tuvo una vida fácil. A pesar de ser muy inteligente, no era un “niño
prodigio” como algunos dicen. Más bien era alguien que insistía y se esforzaba.
También me sorprendió saber que de niño tuvo dudas sobre la fe, incluso llegó a
pensar como un escéptico, pero luego tuvo una experiencia muy fuerte en una
capilla metodista y desde ese momento todo cambió. Fue como si su vida hubiera
dado un giro total.
Él comenzó repartiendo tratados, enseñando en escuelas dominicales, y poco a
poco fue creciendo como predicador. Algo que admiro de él es que nunca quiso
ser famoso; lo único que le importaba era que la gente conociera a Dios. En lo
personal, leer su historia me dejó pensando mucho en cómo las pequeñas
acciones, como una oración de una madre o una palabra dicha a tiempo, pueden
cambiar vidas. A veces creemos que para hacer algo grande se necesita ser alguien
importante, pero Spurgeon me demostró que con fe y dedicación, cualquiera
puede impactar al mundo, solo hay que confiar en Dios obrara en nosotros.