MARCO TEÓRICO
En la actualidad la industria automotriz ha cambiado su perspectiva hacia la
eficiencia energética y el uso de fuentes de energía renovables, esto debido a la
problemática de contaminación por el uso de combustibles fósiles y el agotamiento
de las reservas del mismo a nivel mundial.
Los nuevos sistemas de vehículos eléctricos están promovidos por la necesidad
de la economía de combustible y la reducción de la polución. Al igual que por las
nuevas condiciones de mejoras en: seguridad, confort, fiabilidad y autonomía
(Likar, 2008). Por tal razón los sistemas de poder y control eléctrico para todos los
elementos del vehículo que necesitan energizarse como motores, frenos,
direccionales, computadoras abordo, etc.; necesitan fuentes de energía fiables.
(Sperling, 2001; Black y Sato, 2007).
3.1. La Energía Solar
Es la energía obtenida mediante la captación de la luz y el calor emitidos por el
sol. La radiación solar que alcanza la Tierra puede aprovecharse por medio del
calor que produce, como también a través de la absorción de la radiación, por
ejemplo en dispositivos ópticos o de otro tipo. Es una de las llamadas energías
renovables particularmente del grupo no contaminante, conocido como energía
limpia o energía verde.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones
atmosféricas que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas
condiciones de irradiación el valor es de aproximadamente 1000 W/m² en la
superficie terrestre. A esta potencia se la conoce como irradiancia.
La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la suma
de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin
reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por la bóveda
celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en
la atmósfera, en las nubes y el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La
radiación directa puede reflejarse y concentrarse para su utilización, mientras que
no es posible concentrar la luz difusa que proviene de todas las direcciones. La
irradiancia directa normal (o perpendicular a los rayos solares) fuera de la
atmósfera, recibe el nombre de constante solar y tiene un valor medio de 1354
W/m² (que corresponde a un valor máximo en el perihelio de 1395 W/m² y un valor
mínimo en el afelio de 1308 W/m²).
3.1.1. El Efecto Fotovoltaico
Es la base del proceso mediante el cual una célula FV convierte la luz solar en
electricidad, está compuesta por fotones o partículas energéticas. Estos fotones
son de diferentes energías, correspondientes a las diferentes longitudes de onda
del espectro solar. Cuando los fotones inciden sobre una célula FV, pueden ser
reflejados o absorbidos (únicamente los fotones absorbidos generan electricidad).
Cuando un fotón es absorbido, la energía se transfiere a un electrón de un átomo
de la célula. Con esta nueva energía, el electrón es capaz de escapar de su
posición normal asociada con un átomo para formar parte de una corriente en un
circuito eléctrico.
Las partes más importantes de la célula solar son las capas de semiconductores,
ya que es donde se crea la corriente de electrones. Estos semiconductores son
especialmente tratados para formar dos capas diferentes dopadas (tipo p y tipo n)
para formar un campo eléctrico, positivo en una parte y negativo en otra. Cuando
la luz solar incide en la célula se liberan electrones que pueden ser atrapados por
el campo eléctrico, formando una corriente eléctrica. Es por ello que estas células
se fabrican partir de este tipo de materiales, es decir, materiales que actúan como
aislantes a baja temperatura y como conductores cuando se aumenta la energía.
Desafortunadamente no hay un tipo de material ideal para todos los tipos de
células y aplicaciones. Además de los semiconductores las células solares están
formadas por una malla metálica superior u otro tipo de contrato para recolectar
los electrones del semiconductor y transferirlos a la carga externa y un contacto
posterior para completar el circuito eléctrico. También en la parte superior de la
célula hay un vidrio u otro tipo de material encapsulado transparente para sellarla
y protegerla de las condiciones ambientales, y una capa antirreflectiva para
aumentar el número de fotones absorbidos.
Las células FV convierten la energía de la luz en energía eléctrica. El rendimiento
de conversión es la proporción de luz solar que la célula convierte en energía
eléctrica, es fundamental en los dispositivos fotovoltaicos, ya que el aumento del
rendimiento hace de la energía solar FV una energía más competitiva con otras
fuentes.
Estas células conectadas unas con otras, encapsuladas y montadas sobre una
estructura soporte o marco, conforman un módulo fotovoltaico. Los módulos están
diseñados para suministrar electricidad a un determinado voltaje (normalmente 12
o 24 V). La corriente producida depende del nivel de insolación.
La estructura del módulo protege a las células del medio ambiente y son muy
durables y fiables. Aunque un módulo puede ser suficiente para muchas
aplicaciones, dos o más módulos pueden ser conectados para formar un
generador FV. Los generadores o módulos fotovoltaicos producen corriente
continua (DC) y pueden ser conectados en serie o en paralelo para poder producir
cualquier combinación de corriente y tensión. Un módulo o generador FV por sí
mismo no bombea agua o ilumina una casa durante la noche. Para ello es
necesario un sistema FV completo que consiste en un generador FV junto a otros
componentes, conjuntamente conocidos como “resto del sistema” o BOS (del
inglés balance Of System). Estos componentes varían y dependen del tipo de
aplicación o servicio que se quiere proporcionar. Los sistemas fotovoltaicos se
pueden clasificar como autónomos o conectados a la red eléctrica. En definitiva y
cómo podemos ver, nos encontramos ante una fuente de energía, que además de
renovable se nos presenta como una clara apuesta de futuro de cara al
planteamiento energético en los próximos años.
3.1.2. La Radiación Solar
Es el conjunto de radiaciones electromagnéticas emitidas por el sol se comporta
prácticamente como un cuerpo negro que emite energía siguiendo la Ley de
Planck a una temperatura de unos 6000 K. La radiación solar se distribuye desde
infrarrojo hasta ultravioleta. No toda la radiación alcanza la superficie de la tierra,
las ondas ultravioletas, más cortas, son absorbidas por los gases de la atmósfera
fundamentalmente por el ozono. La magnitud que mide la radiación solar que llega
a la tierra es la irradiancia, que mide la energía por unidad de tiempo y área. Su
unidad es el W/m² (vatio por metro cuadrado).
En la siguiente figura se muestra la incidencia en la que caen los diferentes tipos
de radiación solar, en los diferentes cuerpos situados en la superficie terrestre.
Fig.1.Tipos de radiación.
Las proporciones de radiación directa y de albedo recibida por una superficie
determinada dependen de tres factores: las condiciones meteorológicas de
inclinación de la superficie respecto al plano horizontal y de la presencia de
superficies reflectantes. En función del lugar, además varía la relación entre la
radiación dispersa y el total, ya que al aumentar la inclinación de la superficie de
captación, disminuye el componente disperso y aumenta el componente reflejado.
Por ello, la inclinación que permita maximizar la energía recogida puede ser
diferente dependiendo del lugar (Fernández, 2010). En un día despejado la radiación
directa es mucho mayor que la difusa. Esta última será evidentemente la única
forma posible de radiación en los días nublados, filtrándose más o menos
uniformemente a través de la capa nubosa (Rosell et al., 2005).
3.1.3. Energía Fotovoltaica
La energía fotovoltaica transforma la radiación solar en energía eléctrica mediante
paneles solares. Las celdas solares, usualmente hechas de silicio, aprovechan el
efecto fotovoltaico para generar corriente continua. Esta energía puede convertirse
en corriente alterna mediante inversores y ser usada en aplicaciones industriales y
de movilidad eléctrica. La energía solar es limpia, renovable y de bajo impacto
ambiental. Su aplicación en industrias a crecido debido al abaratamiento de
tecnologías y a las políticas globales de descarbonización. Según la Agencia
Internacional de Energías Renovables (IRENA), los precios de los paneles solares
han disminuido más del 80% en la última década.
Figura 2. Esquema de un módulo solar fotovoltaico
La legislación vigente nos permite acceder a estas tecnologías, para que se
puedan utilizar en casas y negocios como lo es la energía solar fotovoltaica por
medio de módulos o paneles solares, según datos de NREL ( National
Renewbable Energy) publicados en Marzo de 2019 en la Expo Solar Power
México, solo en los últimos 12 años esta tecnología ha bajado sus precios y ahora
es posible llegar a retornos de inversión de 3 años, es decir, si alguien que instaló
e invirtió en paneles solares para su casa en el año 2017 ahora ya recuperó esa
inversión y debido a que la vida útil de los paneles solares es normalmente de 25
años, podrá verse beneficiado otros 22 años sin pagar grandes cantidades por
concepto de energía eléctrica a la CFE ( Comisión Federal de Electricidad).
3.1.4. Vehículos Eléctricos (VE)
Éstos funcionan con uno o más motores eléctricos alimentados por baterías
recargables, eliminando la dependencia de combustibles fósiles y reduciendo las
emisiones contaminantes. Existen diferentes tipos de VE: eléctricos puros (BEV),
híbridos (HEV) e híbridos enchufables (PHEV), siendo los BEV los más eficientes
en la integración con energías renovables.
Figura 3. Tipos de vehículos eléctricos.
Vehículos Eléctricos de Batería (BEV)
Los BEV (Battery Electric Vehicles) son vehículos que funcionan
exclusivamente con energía eléctrica almacenada en baterías recargables.
Se recargan conectándolos a una fuente de electricidad y no tienen motor
de combustión interna, un claro ejemplo son el Tesla Model 3 y el Renault
ZOE. Estos vehículos no emiten gases contaminantes durante su
funcionamiento, lo que los hace muy sostenibles.
Vehículos Híbridos (HEV)
Los HEV (Hybrid Electric Vehicles) combinan un motor de combustión
interna con uno eléctrico. Utilizan el motor eléctrico a bajas velocidades y el
motor de gasolina cuando se requiere más potencia. Un ejemplo icónico es
el Toyota Prius. Estos vehículos no se pueden enchufar para recargar, ya
que la batería se carga mediante el frenado regenerativo.
Vehículos Híbridos Enchufables (PHEV)
Los PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicles) son similares a los HEV, pero
tienen una batería más grande que se puede recargar enchufándola a una
fuente de electricidad. Esto les permite funcionar en modo totalmente
eléctrico durante distancias cortas antes de que el motor de combustión
entre en acción. Un ejemplo es el Mitsubishi Outlander PHEV.
Vehículos de Pila de Combustible (FCEV)
Los FCEV (Fuel Cell Electric Vehicles) utilizan una pila de combustible que
genera electricidad a partir de hidrógeno. Este tipo de vehículo emite solo
vapor de agua como residuo. Aunque ofrecen más autonomía y tiempos de
recarga más rápidos que los BEV, su infraestructura de recarga es limitada
como el Toyota Mirai y el Hyundai.
Vehículos Eléctricos de Autonomía Extendida (REEV)
Los REEV (Range-Extended Electric Vehicles) combinan un motor eléctrico
con un generador de combustión interna que solo se utiliza para cargar la
batería. Esto permite una mayor autonomía en comparación con los BEV,
ya que el generador puede mantener la carga de las baterías mientras el
vehículo está en movimiento.
Fig.4. BMW i8. Ejemplo de híbrido enchufable. Fuente: endesa.com. Octubre 2017
El principal desafío en la adopción de VE dentro de una empresa es asegurar el
suministro eléctrico adecuado y sostenible, lo cual puede lograrse con la
instalación de sistemas fotovoltaicos “in situ” (la generación de energía solar
directamente en el lugar donde se consume).
3.2. Integración de Sistemas Fotovoltaicos en la Industria Automotriz
Para una planta automotriz, se necesitaría una gran cantidad de energía, por lo
que es necesario instalar una gran cantidad de paneles solares, ya que su
producción depende de las condiciones climáticas, como la cantidad de sol, la
nubosidad y la temperatura. Otro factor para considerar sería el almacenamiento
de energía ya que la energía producida por los paneles solares no siempre
coincidirá con la demanda de energía de la planta automotriz.
Para superar estos obstáculos, una empresa de nueva creación llamada
HELIATEK, fundada en Alemania en 2006, ha diseñado paneles solares flexibles
que pueden ser colocados en todas las superficies en contacto con el sol. Dando
solución al problema del espacio para la instalación de paneles en corporativos,
viviendas, escuelas y plantas industriales, etc.
(Ejemplo de una de las aplicaciones sencillas de la energía solar fotovoltaica: una
pulsera con paneles solares flexibles para la producción de electricidad a partir de
fuentes renovables)
Debido al considerable impacto de la energía solar, es una tarea fundamental que
el acceso sea de forma segura y a un precio reducido para garantizar el éxito de
su implementación en proyectos de inversión dentro de la industria automotriz. De
acuerdo con la base de datos consolidada de proyectos de energía solar térmica
para procesos industriales, desarrollada bajo el Grupo de Trabajo 49/IV de la
Agencia Internacional de Energía (IEA), se han implementado en México al menos
28 proyectos de energía solar térmica en diversos subsectores industriales. Estos
proyectos no solo representan una adopción gradual de tecnologías más
sostenibles, sino también un paso significativo hacia la diversificación energética y
la huella ambiental en el sector automotriz. (Rodríguez Suarez, Espinoza Navarrete,
Rosenbuch, & Ortega Navarro, 2017).
En relación con la industria automotriz, en un contexto global, las compañías
fabricantes de vehículos están emergiendo como factores clave en la inversión de
energías renovables. Muchas de ellas han incorporado la sostenibilidad como un
componente fundamental en su enfoque empresarial. Esta transición presenta
potenciales ventajas ambientales, incluida la drástica reducción de las emisiones
de dióxido de carbono y la generación de empleos en el sector de energías
renovables. (Portal Automotriz,2022).
3.2.1. Cumplir con Normas y Certificaciones de Sostenibilidad.
La implementación de paneles solares en la industria debe cumplir con normas y
certificaciones de sostenibilidad para garantizar la seguridad, eficiencia y respeto
al medio ambiente. Estas normativas abarcan desde la calidad y seguridad de los
paneles hasta la instalación y operación de los sistemas solares.
En México, las NOM establecen los requisitos técnicos y de seguridad para las
instalaciones eléctricas, incluyendo las solares. La NOM-001-SEDE-2012 es
fundamental para garantizar la correcta instalación y funcionamiento de los
sistemas fotovoltaicos. Define los lineamentos de resguardo en instalaciones
eléctricas de media y baja tensión.
3.2.1.1. Certificaciones Internacionales.
IEC 61215 e IEC 61730: Estas certificaciones son ampliamente reconocidas
y evalúan el rendimiento y la seguridad de los módulos solares bajo
condiciones estandarizadas.
UL 1703 y UL 1741: Estas certificaciones emitidas por Underwriters
Laboratories (UL), aseguran la compatibilidad de los paneles solares con el
sistema eléctrico.
ISO 14001: Esta norma internacional se enfoca en sistemas de gestión
ambiental, permitiendo a las empresas automotrices optimizar el uso de
recursos y reducir desperdicios, lo que se traduce en beneficios
económicos y ambientales.
ISO 50001: Se centra en sistemas de gestión de energía y ayuda a las
empresas a gestionar factores ambientales para reducir las emisiones de
carbono.
Las normas ayudan a identificar y eliminar las fugas energéticas, maximizando el
aprovechamiento de la energía solar y otros recursos. Además de prevenir riesgos
eléctricos e incendios y protegiendo la integridad de los trabajadores y usuarios.
Al cumplir con estas normas y certificaciones, la industria automotriz puede
avanzar hacia la sostenibilidad, reducir su impacto ambiental y mejorar su
competitividad.
3.2.1.2. Beneficios del Cumplimiento
EFICIENCIA OPERATIVA: La correcta implementación de los sistemas solares,
proporcionan una fuente de energía constante y confiable, aseguran un
rendimiento óptimo y una mayor estabilidad en las plantas automotrices.
AHORRO ECONOMICO: El acceso a programas de financiación de energías
renovables son beneficios adicionales de la implementación de sistemas solares
sostenibles. La energía solar ayuda a reducir los costos operativos al disminuir la
demanda de la red eléctrica.
MATERIAELES SOSTENIBLES: El uso de materiales reciclables como el aluminio
y acero en los materiales de montaje de paneles solares contribuye a reducir el
impacto ambiental al final de su vida útil.
ACCESO A CERTIFICACIONES VERDES: Permite acceder a certificaciones
ambientales como los Certificados en Energía Limpia (CEL) en México, que
confirman que la energía proviene de fuentes renovables.
Empresas como Tesla, BMW y Nissan han implementado sistemas fotovoltaicos
en sus plantas para alimentar parte de sus operaciones y carga de vehículos
eléctricos. En México, aumenta los parques solares industriales y las inversiones
en sostenibilidad dentro del sector automotriz, espacialmente en el Bajío y Norte
del país.
La empresa Solarboom tiene su sede central en Nuevo León, donde se encuentra
su base operativa y administrativa. Sin embargo, sus operaciones se extienden
por toda la República Mexicana, con una presencia destacada en múltiples
estados llevando acabó instalaciones exitosas, muestra de su capacidad y
compromiso.