Elaboración del jabón de avena con miel
Ingredientes básicos:
- 1 taza de avena molida finamente
- 1/2 taza de miel pura
- 1 taza de base de jabón, como base de jabón de glicerina
- Esencias o aceites esenciales (opcional)
- Agua o leche (opcional, para enriquecer la mezcla)
Procedimiento:
1. Derretir la base de jabón: Trocea la base de jabón de glicerina y derrítela en el
microondas o baño maría.
2. Agregar avena y miel: Cuando esté líquida, añade la avena molida y la miel,
mezclando bien para que queden distribuidas uniformemente.
3. Incluir esencias: Si deseas, puedes agregar unas gotas de aceites esenciales
(como lavanda o árbol de té) para aromatizar.
4. Verter en moldes: Vierte la mezcla en moldes y deja enfriar y solidificar a
temperatura ambiente o en el refrigerador durante unas horas.
5. Desmoldar y usar: Una vez sólido, desmolda y está listo para usar.
Beneficios del jabón de avena con miel
- Hidratante: La miel actúa como humectante natural, ayudando a retener la
humedad en la piel.
- Suaviza y calma: La avena tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes que
alivian piel sensible o irritada.
- Exfoliante suave: La avena ayuda a eliminar células muertas sin dañar la piel.
- Antioxidante: La miel contiene antioxidantes que ayudan a proteger la piel de
daños ambientales.
- Propiedades antimicrobianas: La miel puede ayudar a combatir bacterias,
beneficiando piel propensa a acné o infecciones leves.
Para qué sirve y cómo se usa
Este jabón es ideal para:
- Piel sensible o irritada
- piel seca o deshidratada
- Personas con tendencia a acné o infecciones cutáneas leves
- Uso diario en la limpieza facial y corporal
Modo de uso:
- Humedece la piel con agua tibia.
- Frota suavemente el jabón para formar espuma.
- Masajea suavemente en la piel durante unos minutos.
- Aclara con agua abundante.
- Sécate con una toalla suave.
Este jabón se puede usar diariamente y proporciona una limpieza suave, gracias a
las propiedades de avena y miel.