Ensayo de Reflexión: Cómo Desarrollar el Pensamiento Táctico en los Jugadores
Bayron Nicolas Pérez Ortiz.
Escuela del Deporte, Universidad Sergio Arboleda
Tecnología en Dirección Técnica de Fútbol
Prof. Diego Armando Barreto
14 de junio de 2024
En el fútbol, el pensamiento táctico es esencial para el rendimiento individual y colectivo
de los jugadores. Esta habilidad permite tomar decisiones rápidas y efectivas durante el
juego, adaptándose a situaciones cambiantes y ejecutando estrategias de manera precisa. La
falta de pensamiento táctico puede disminuir significativamente el rendimiento del equipo,
incluso si los jugadores son físicamente aptos y técnicamente hábiles. La pregunta que
surge es: ¿cómo pueden los entrenadores fomentar el pensamiento táctico en los jugadores?
Para abordar esta cuestión, es útil examinar las teorías y enfoques de autores especializados
en el desarrollo del pensamiento táctico en el fútbol.
Rainer Martens, en su libro "Successful Coaching", propone la enseñanza basada en el
juego, donde los jugadores aprenden tácticas en un contexto que refleja las condiciones
reales del partido. Este enfoque facilita una comprensión más profunda y aplicable de las
estrategias. Los entrenadores deben incorporar juegos reducidos y ejercicios específicos
que requieran la aplicación de tácticas en situaciones de alta presión, ayudando a los
jugadores a desarrollar su capacidad de tomar decisiones rápidas y efectivas. Martens
enfatiza que estos juegos reducidos no solo mejoran las habilidades técnicas de los
jugadores, sino que también los fuerzan a adaptarse rápidamente a situaciones cambiantes,
lo que es crucial para el desarrollo del pensamiento táctico. Además, el uso de juegos
reducidos fomenta un ambiente competitivo y de alta presión que simula las condiciones de
un partido real, lo cual es vital para la transferencia de habilidades aprendidas durante el
entrenamiento a situaciones de juego reales.
Richard Schmidt, en su obra "Motor Learning and Performance", destaca la importancia de
la práctica variable y la transferencia de habilidades en el aprendizaje deportivo. Para
desarrollar el pensamiento táctico, los entrenadores deben diseñar ejercicios que presenten
diferentes escenarios y desafíos tácticos. Esto permite a los jugadores adaptarse a diversas
situaciones y mejora su capacidad para tomar decisiones tácticas en el juego real. Schmidt
argumenta que la práctica variable, en la que los jugadores se enfrentan a una amplia gama
de situaciones diferentes durante el entrenamiento, es fundamental para desarrollar una
flexibilidad táctica. Esto significa que los jugadores no solo se vuelven competentes en un
conjunto limitado de situaciones, sino que desarrollan una comprensión más amplia del
juego que les permite adaptarse y tomar decisiones efectivas en una variedad de contextos.
Gérard Bouthier, especialista en pedagogía del deporte, argumenta que el desarrollo del
pensamiento táctico debe integrarse en la formación deportiva desde temprana edad. En su
investigación, Bouthier sugiere que los entrenadores deben crear situaciones de juego que
desafíen a los jugadores a pensar críticamente y tomar decisiones tácticas. Esto incluye
ejercicios de resolución de problemas y juegos que simulen condiciones de partido.
Bouthier enfatiza que la exposición temprana a desafíos tácticos es crucial para el
desarrollo cognitivo de los jugadores. A medida que los jugadores jóvenes enfrentan y
resuelven problemas tácticos, desarrollan una mentalidad de pensamiento crítico que les
permite evaluar rápidamente las situaciones durante el juego y tomar decisiones
informadas. Además, Bouthier sostiene que este enfoque debe ser continuo y progresivo,
adaptándose a medida que los jugadores maduran y sus habilidades tácticas se vuelven más
sofisticadas.
Isabel Mesquita, en sus estudios sobre la enseñanza y el aprendizaje táctico en el deporte,
destaca la importancia del análisis del juego y la reflexión sobre las acciones propias y de
los compañeros. Utilizar herramientas como el videoanálisis permite a los jugadores
observar y analizar sus decisiones, identificando áreas de mejora. Este proceso de reflexión
crítica es esencial para el desarrollo del pensamiento táctico, ya que ayuda a los jugadores a
comprender mejor las dinámicas del juego y a aprender de sus experiencias. Mesquita
subraya que el videoanálisis no solo es útil para identificar errores, sino también para
reconocer y reforzar las decisiones tácticas correctas. Este enfoque de retroalimentación
positiva puede aumentar la confianza de los jugadores en sus habilidades tácticas y
motivarlos a seguir mejorando.
Daniel Memmert, en su obra "Teaching Tactical Creativity in Sport", aborda el desarrollo
de la creatividad táctica y la toma de decisiones en el deporte. Memmert sugiere que los
entrenadores deben fomentar un ambiente de aprendizaje que permita la experimentación y
la innovación. Los ejercicios deben diseñarse para incentivar a los jugadores a explorar
diferentes soluciones tácticas, promoviendo así la creatividad y la flexibilidad en la toma de
decisiones. Memmert argumenta que la creatividad táctica es un componente crucial del
pensamiento táctico, ya que permite a los jugadores desarrollar soluciones innovadoras a
problemas complejos en el campo. Para fomentar esta creatividad, los entrenadores deben
proporcionar un ambiente de aprendizaje que valore y aliente la experimentación,
permitiendo a los jugadores intentar nuevas estrategias y aprender de sus éxitos y fracasos.
El desarrollo del pensamiento táctico en los jugadores de fútbol es un proceso complejo que
requiere un enfoque integral y sistemático. Las teorías de Martens, Schmidt, Bouthier,
Mesquita y Memmert subrayan la importancia de combinar la instrucción teórica con la
práctica realista y la reflexión crítica. Los entrenadores deben crear un entorno de
aprendizaje que simule situaciones de juego reales, proporcionando oportunidades para la
toma de decisiones tácticas en contextos específicos y utilizando herramientas como el
videoanálisis para la reflexión y el aprendizaje. Al adoptar estos enfoques, los jugadores
pueden mejorar significativamente su capacidad para tomar decisiones tácticas efectivas, lo
que se traducirá en un mejor rendimiento en el campo. El desarrollo del pensamiento
táctico no solo beneficia a los jugadores individualmente, sino que también fortalece la
cohesión y el rendimiento del equipo en su conjunto.
En conclusión, el desarrollo del pensamiento táctico en los jugadores de fútbol es esencial
para el éxito en el deporte moderno. A través de la integración de enfoques pedagógicos
avanzados y la aplicación de teorías de expertos como Martens, Schmidt, Bouthier,
Mesquita y Memmert, los entrenadores pueden crear programas de entrenamiento que
fomenten la toma de decisiones rápidas y efectivas, adaptándose a las condiciones
cambiantes del juego. Este enfoque integral no solo mejora el rendimiento individual de los
jugadores, sino que también contribuye a la cohesión y el éxito del equipo. Al centrarse en
el desarrollo del pensamiento táctico, los entrenadores pueden preparar a sus jugadores para
enfrentar cualquier desafío en el campo y alcanzar su máximo potencial.
Referencias.
Rainer Martens:
Martens, R. (2012). Successful Coaching. Human Kinetics.
Richard Schmidt:
Schmidt, R. A. (2008). Motor Learning and Performance: A Situation-Based
Learning Approach. Human Kinetics.
Gérard Bouthier:
Bouthier, G. (2004). La enseñanza de los deportes colectivos. INDE Publicaciones.
Isabel Mesquita:
Mesquita, I., & Rosado, A. (2013). "Tactical and technical volleyball performance
according to the player's level of expertise." International Journal of Sports Science
& Coaching, 8(3), 407-416.
Daniel Memmert:
Memmert, D. (2015). Teaching Tactical Creativity in Sport: Research and Practice.
Routledge.