Universidad de Guanajuato
División de Ingenierías Capitulo XII “Resistencia
Ingeniería Civil
al esfuerzo cortante de los
Nombre: Emiliano Rocha Ontiveros Suelos”
Materia: Comportamiento Mecánico de Suelos 703C
Profesor: Jorge Mario Espinoza Romo
El problema de la determinación de la resistencia al esfuerzo cortante de los suelos puede decirse
que constituye uno de los puntos fundamentales de toda la Mecánica de Suelos. En efecto, una
valoración correcta de ese concepto constituye un paso previo imprescindible para intentar con
esperanzas de éxito, cualquier aplicación de la Mecánica de Suelos al análisis de la estabilidad de las
obras civiles.
El primer trabajo en que seriamente trato de explicarse la génesis de la resistencia de los suelos es
debido al conocido físico e ingeniero francés C. A. Coulomb (1776). La primera idea de Coulomb
consistió en atribuir a la fricción entre las partículas del suelo la resistencia al corte del mismo y en
extender a este orden de fenómenos las leyes que sigue la fricción entre cuerpos, según la Mecánica
elemental. Es sabido que, si un cuerpo sobre el que actúa una fuerza normal P ha de deslizar sobre
una superficie rugosa, se encuentra que la fuerza F, necesaria para ello, resulta ser proporcional a
P, teniéndose:
Coulomb admitió que, en primer lugar, los suelos fallan por esfuerzo cortante a lo largo de planos
de deslizamiento y que, esencialmente, el mismo mecanismo de fricción arriba mencionado rige la
resistencia al esfuerzo cortante de, por lo menos, ciertos tipos de suelos
Automáticamente nace así una ley de resistencia, según la cual la falla se produce cuando el esfuerzo
cortante actuante, 𝜏, alcanza un valor, s, tal que:
Durante muchos años, la prueba directa de resistencia al esfuerzo cortante fue prácticamente la
única usada para la determinación de la resistencia de los suelos; hoy, aun cuando conserva interés
practico debido a su simplicidad, ha sido sustituida en buena parte por las pruebas de compresión
triaxial.
El aparato consta de dos marcos, uno fijo y otro móvil, que contienen a la muestra de suelo.
La prueba de la veleta es una contribución relativamente moderna al estudio de la resistencia al
esfuerzo cortante de los suelos “cohesivos”. La prueba presenta, en principio, una ventaja
considerable: la de realizarse directamente sobre los suelos “in situ”, es decir, no sobre muestras
extraídas con mayor o menor grado de alterabilidad, sino sobre los materiales en el lugar en que se
depositaron en la naturaleza.
El aparato consta de un vástago, desmontable en piezas, a cuyo extremo inferior esta ligada la veleta
propiamente dicha, generalmente de cuatro aspas fijamente ligadas a un eje, que es prolongación
del vástago. En épocas mas recientes se han desarrollado otras modalidades de prueba triaxial.
Prueba rápida. (Símbolo R). Prueba sin consolidación y sin drenaje
En este tipo de prueba no se permite en ninguna etapa consolidada de la muestra. La válvula de
comunicación entre el espécimen y la bureta permanece siempre cerrada impidiendo el drenaje.
Prueba de compresión simple. (Símbolo 𝒄𝟑 ).
Esta prueba no es realmente triaxial y no se clasifica como tal, pero en muchos aspectos se parece
a una prueba rápida. Los esfuerzos exteriores al principio de la prueba son nulos, pero existen en la
estructura del suelo esfuerzos efectivos no muy bien definidos, debidos a tensiones capilares en el
agua intersticial.
El termino “cohesivo” ha sido usado tradicionalmente en Mecánica de Suelos con referencia a
aquellos suelos que sin presión normal exterior apreciable, presentan características de resistencia
a los esfuerzos cortantes. El término nació por que en realidad se pensaba que estos suelos tenían
“cohesión”; es decir, se creía en la presencia de una suerte de liga entre las partículas
constituyentes; hoy la denominación prevalece, aun cuando esta bastante bien establecido que la
resistencia de estos suelos tiene, especialmente, la misma génesis que en los suelos granulares: la
fricción.
Para una mejor compresión de las características de resistencia de los suelos es conveniente tratar
primeramente aquellos que suelen considerarse puramente friccionantes; es decir, las arenas
limpias, las gravas limpias y lis enrocamientos y las combinaciones de tales materiales.
Los criterios que se describen a continuación se refieren a la prueba directa de esfuerzo cortante,
por simplicidad y buscando mayor claridad de exposición.
La resistencia al esfuerzo cortante de una masa de suelo friccionante depende de las siguientes
características:
1. Compacidad
2. Forma de los granos
3. Distribución granulométrica
4. Resistencia individual a las partículas
5. Tamaño de las partículas
Relación de vacíos crítica y licuación de las arenas
Según ha quedado establecido, existe el hecho, revelado por el experimento, de que, en
deformación bajo esfuerzo cortante, las arenas sueltas disminuyen su volumen y, por lo tanto, su
relación de vacíos en tanto que en las arenas compactas ambos aumentan.
La importancia de la relación de vacíos critica aparece cuando se considera la resistencia al esfuerzo
cortante de las arenas finas saturadas, sometidas a deformaciones tangenciales rápidas. La primera
al esfuerzo cortante de tales arenas queda expresada por la ley, ya discutida:
Los resultados de las diferentes pruebas triaxiales se interpretan generalmente a partir de graficas
constituidas según el método de Mohr; es decir, en una representación de los esfuerzos normales
contra los esfuerzos cortantes correspondientes. El análisis de los resultados de las pruebas exige
distinguir aquellas realizadas sobre suelos saturados por completo.
A) Prueba Lenta
1. Prueba de compresión (variante con incremento del esfuerzo axial)
B) Prueba rápida-consolidada
2. Prueba de compresión (variante con incremento del esfuerzo axial)
Si la estructura que se desea construir es un terraplén, por ejemplo, para un camino o un bordo de
protección y se quieren investigar las condiciones del terreno que lo ha de soportar, debe tenerse
en cuenta que el peso del terraplén inducirá un proceso de consolidación en el suelo, si este es
arcilloso y, por lo tanto, su resistencia al esfuerzo cortante tendera a aumentar con el tiempo.
Resistencia máxima y residual de las arcillas
Considérese unas arcillas preconsolidada sujeta a una prueba de corte simple o prueba directa, en
la cual se permita en todo momento drenaje libre; supóngase también que se trata de una prueba
de deformación controlada, con velocidad suficientemente lenta para que se disipen las presiones
de poro y en las que se midan los esfuerzos necesarios para producir las deformaciones que se
provocan. Conforme el desplazamiento aumenta, la carga tangencial y, por lo tanto, el esfuerzo
cortante, aumenta, pero para una presión normal efectiva dad y aplicada a la muestra puede resistir;
a este limite que hasta ahora se ha venido manejando con el nombre de “resistencia al esfuerzo
cortante de la arcilla”, se le llamara ahora resistencia máxima