Tipos y Control de Corrosión en Aeronaves
Tipos y Control de Corrosión en Aeronaves
CAPÍTULO 4. CORROSIÓN
1. NATURALEZA DE LA CORROSIÓN
2. DEFINICIONES
3. ACCIÓN ELECTRO-QUÍMICA EN LA CORROSIÓN
4. TIPOS DE CORROSIÓN
5. FACTORES DE CORROSIÓN
6. FORMAS Y CAUSAS DE LA CORROSIÓN
7. CLASIFICACIÓN DE DAÑOS POR CORROSIÓN
8. TIPOS DE MATERIALES Y SUSCEPTIBILIDAD A LA CORROSIÓN
9. LOCALIZACIONES TÍPICAS DE LA CORROSION EN LAS AERONAVES
10. MEDIDAS DE PROTECCION DE LA CORROSIÓN
10.1. PROTECCIÓN CATÓDICA
10.2. SISTEMAS QUE EVITAN EN CONTACTO ELÉCTRICO
11. CONTROL PREVENTIVO DE LA CORROSION.
CAPÍTULO 4. CORROSIÓN
1. NATURALEZA DE LA CORROSIÓN
Todos los materiales que se emplean en la construcción aeronáutica reaccionan en mayor o menor
medida frente a los contaminantes de la atmósfera. El resultado de estas reacciones es que el metal se
transforma y se convierte en óxidos, carbonatos, sales, etc., es decir, algo distinto al metal base. Esta
transformación afecta ciertamente a las características del material en cuanto a su capacidad para soportar
las cargas estructurales. Se llama corrosión al resultado de estas reacciones de transformación.
2. DEFINICIONES
Antes de proseguir conviene definir los conceptos que siguen:
Electrolito: es una disolución que conduce la electricidad, por ejemplo, sal disuelta en agua.
Electrodo: es un metal o una aleación metálica que está en el seno de un electrolito.
Potencial de disolución: el potencial de disolución de un metal es la tendencia que presenta, o la facilidad
que tiene, para pasar a la disolución en forma iónica y a cargarse con cargas eléctricas positivas con mayor
o menor facilidad. El concepto se amplía a continuación.
3. ACCIÓN ELECTRO-QUÍMICA EN LA CORROSIÓN
La corrosión que el operador aeronáutico encuentra a diario, y es significativa la expresión a diario, es la
corrosión de tipo electroquímico, o corrosión galvánica. La corrosión electroquímica puede ocurrir cuando
dos metales, que tienen distinto potencial, se encuentran en contacto en presencia de un electrolito
(humedad, agua, etc.).
A los efectos de determinar qué metales son más susceptibles a la corrosión se sitúan éstos en una tabla
electroquímica cuyas posiciones son indicativas de la facilidad con que un metal se ioniza (el núcleo de un
elemento se compone de protones y neutrones). Los protones tienen carga positiva y los neutrones no tienen
carga. Alrededor del núcleo se encuentran los electrones que tienen carga negativa. Si el número de
electrones y protones no es el mismo el átomo está cargado eléctricamente. Se llama ion al átomo cargado
con carga positiva o con carga negativa. Los iones son muy inestables y tienden siempre a perder su carga
y pasar a un estado neutro. Recuerde estos datos:
Cuanto más noble es un metal más positivo es su potencial y menos susceptible es a la
corrosión. Esto implica que ocupa una posición más baja en la tabla electroquímica. Por ejemplo, el
oro es el metal que está más bajo en la tabla y tiene muy escasa tendencia a pasar a forma iónica y a
la corrosión cuando está en contacto con un electrolito; sin embargo, el magnesio, que es un metal muy
reactivo, es el primero en la tabla y tiene una gran tendencia a pasar a forma iónica y a la corrosión.
El potencial de los metales se mide en voltios de acuerdo con ensayos que están normalizados.
El metal menos noble de los dos que están en contacto, es el que sufre la corrosión, es decir, el
que tiene un potencial más negativo.
Para que exista la corrosión electroquímica es necesario el contacto de dos metales de potencial
diferente (para que se produzca entre ellos un desequilibrio electrónico) y un conductor eléctrico. El
conductor eléctrico en el caso de las aeronaves, suele ser el agua que se condensa.
El metal de potencial más negativo (el que sufre la corrosión) se llama ánodo, y el más noble cátodo.
De aquí que se diga que un metal actúa como ánodo o como cátodo en la "pila" que se ha formado por
el contacto de los dos metales en presencia de un electrolito.
La siguiente tabla proporciona una clasificación rápida de la sensibilidad que tienen los metales y
aleaciones en contacto para generar corrosión electroquímica o galvánica en ambiente atmosférico. El
número 1 indica poca o mínima condición para la corrosión, y el número 5 indica máxima susceptibilidad de
contacto para producir corrosión. Nótese cómo las aleaciones de aluminio tienen gran susceptibilidad a la
corrosión (grados 3° y 4°) con el cobre. Un contacto aluminio-cobre degenera en la corrosión del
aluminio.
4. TIPOS DE CORROSIÓN
Aunque la corrosión que debe controlar el operador aeronáutico es fundamentalmente, la corrosión
electroquímica o corrosión galvánica, es cierto que, en la construcción de las aeronaves, concurren otras
formas de corrosión, a veces muy complejas y de difícil detección. En este párrafo vamos a hacer un análisis
de las más importantes.
La oxidación es, en realidad, una corrosión en seco, no hay presencia de electrolito. Se trata
simplemente de que la mayor parte de los metales tengan gran afinidad con el oxígeno de la atmósfera
y se combinan con él. El aluminio, por ejemplo, forma alúmina u óxido de aluminio en contacto con el
aire atmosférico, que en este caso actúa como aislante, impidiendo la progresión del óxido. La
protección contra la oxidación consiste en impedir el contacto del oxígeno con el metal, bien
cubriéndolo de una capa de pintura u otros métodos.
La corrosión intergranular es un tipo de corrosión muy especializada y de responsabilidad primaria
del fabricante de la aeronave. Una aleación de aluminio, tal como la 2024, muy empleada en estructuras
de aeronaves, se vería al microscopio como un conglomerado de minúsculos granos de metal. La
corrosión intergranular afecta a los contornos o fronteras de grano, que suelen actuar como material
anódico en relación con la parte central del grano metálico. Por esta razón, los contornos de los granos
tienden a corroerse, por ser más electronegativos que el núcleo o centro del grano mismo. El ataque a
los contornos de grano se acelera cuando la pieza se somete a esfuerzos debido a que favorecen la
separación de los contornos.
El control primario de este tipo de corrosión no pertenece al operador aeronáutico sino al ingeniero
de estructuras aeronáuticas, por el control de materiales que debe efectuar y por el tratamiento térmico
que ha señalado para las distintas piezas. No obstante, sí debe tenerse en cuenta que es una corrosión
que se produce normalmente en el núcleo interior del material y puede tener escasos síntomas al
exterior. La garantía frente a este tipo de corrosión se encuentra en controles precisos del material de
fabricación de aeronaves y el control de los tratamientos térmicos que recibe.
La corrosión por contacto (fretting corrosion) ha de ser controlada por el operador aeronáutico.
Todas las juntas y uniones con pernos y remaches de la estructura de las aeronaves son
susceptibles a este tipo de corrosión. A primera vista podría pensarse que estas uniones son rígidas,
pero lo cierto es que las piezas se desplazan unas respecto a otras. Supongamos, como ejemplo, los
remaches del revestimiento del ala o del fuselaje; cuando la estructura de la aeronave se somete a los
esfuerzos y cargas normales de vuelo, las cabezas de los remaches se desplazan respecto al
revestimiento de chapa, con movimientos pequeñísimos pero reales. El resultado es un rozamiento
continuo que puede destruir la película protectora interpuesta entre el remache y la chapa de
revestimiento. La acción destructora de la película se ve favorecida por la presencia de las
pequeñísimas virutas que genera el frotamiento, que actúan de forma abrasiva entre las dos superficies.
Alrededor de las cabezas de los remaches pueden encontrarse manchas oscuras, que denotan la
presencia de la corrosión que ha incubado el roce continuo entre las dos superficies. El fabricante de
la aeronave proporciona los medios para eliminar o retardar la presencia de la corrosión por contacto
mediante la interposición de juntas, sellantes, compuestos o lubricantes en las juntas, elementos que
hay que preservar o reponer en su caso. Otras veces, como en los remaches, la presencia de la
corrosión es consecuencia del paso del tiempo y envejecimiento estructural de la aeronave, y no hay
otra solución que sustituir los elementos y piezas dañados de acuerdo con los requisitos que establecen
los manuales de la aeronave.
Corrosión superficial
Corrosión galvánica (galvanic corrosion) Ocurre cuando dos metales diferentes entran en contacto
eléctrico mediante la presencia de un electrolito (disolución iónica). Se caracteriza por una aparición de
depósitos de sales de la corrosión sobre la superficie del material activo (el que actúa como ánodo),
(Figura 6.4.5) La velocidad de corrosión del material anódico depende de:
o La diferencia entre la reactividad o potenciales de disolución de los dos metales (a mayor
diferencia, mayor velocidad)
o Si la cantidad de material catódico es mucho mayor que de material anódico (ocurriría en
uniones tales como remaches en superficies metálicas)
Corrosión celular y en grietas (concentration cell corrosion & crevice corrosión). Este tipo de
corrosión se produce en juntas de metal con metal por presencia de un electrolito que tiene
diferente concentración o potencial de un área a otra. En los filos de la junta el electrolito tiene un
nivel más bajo de oxígeno y una concentración mayor de iones metálicos que el electrolito fuera de la
junta. Como resultado, el metal de la superficie, incluso siendo del mismo material, tendrá diferentes
potenciales, apareciendo la corrosión. Del mismo modo, este tipo de corrosión puede aparecer en
daños del tipo grietas; incluso también ocurre en materiales que no son metálicos.
2) Por célula de iones metálicos: es el mismo caso que el anterior, en donde tenemos una junta metálica
cubierta por agua (formación de iones hidróxido en el agua). Pero ahora, si el electrolito permanece
quieto, sin movimiento sobre la superficie del metal, el agua en el interior de la junta o grieta presentará
una alta concentración de iones de metal (Al+) en comparación con el agua de fuera. El área de alta
concentración actúa como cátodo, mientras que el de baja concentración actúa como ánodo y es el que
sufre la corrosión. La principal diferencia con respecto a la corrosión por célula de oxígeno, es que en
ésta la corrosión se produce en la superficie abierta (exterior), y en aquella la corrosión se produce
dentro de la superficie de la junta o grieta (interior).
3) Por células activas – pasivas: metales que dependen de películas de óxido adheridas fuertemente
como protección frente a la corrosión, tales como superficies de aluminio anodizado, son propensas a
un rápido ataque corrosivo por células activas-pasivas. Una célula activa-pasiva ocurre cuando la
película de óxido se rompe por un arañazo y queda en presencia de una sustancia electrolítica. La
diferencia de potencial entre el área pequeña de metal expuesto (ánodo) y la película de óxido más
grande (cátodo) es alta y el inicio de la corrosión es rápido.
Corrosión filiforme (filiform corrosion). Es un tipo especial de corrosión por célula de oxígeno, el
cual ocurre en superficies metálicas que tienen una capa o recubrimiento de protección. Se reconoce
por un rastro de productos de la corrosión debajo de la película de pintura. Los acabados con
poliuretano son especialmente susceptibles a este tipo de corrosión
Corrosión en fatiga (fatigue corrosion). Conlleva ciclos de tensión o carga y entornos corrosivos.
Cuando una estructura bajo cargas cíclicas es expuesta a entornos corrosivos, la tensión límite de fallo
puede quedar reducida, llegando a niveles peligrosamente bajos. El fallo por corrosión en piezas
fatigadas ocurre en dos fases:
a) Primera fase: combina la acción de la corrosión y los ciclos de carga, dañando el metal mediante
formación de picaduras y grietas tales que, pueden llegar a la fractura por cargas cíclicas incluso si
el entorno corrosivo es completamente eliminado.
b) Segunda fase: es un estado de fatiga en el que el fallo procede a su propagación (a menudo
comenzando desde una o varias picaduras por corrosión). Depende en primera medida de los
efectos de concentración de tensión y de las propiedades físicas del metal.
La fractura debida a este tipo de corrosión, generalmente ocurre lejos del nivel de tensión por debajo del
límite de fatiga, incluso aunque la cantidad de corrosión sea relativamente pequeña.
Fatigue corrosión
5. FACTORES DE CORROSIÓN
Los elementos de las aeronaves se proyectan de acuerdo con unas normas técnicas que tienden, en todos
los casos, a reducir el peso de la aeronave con el fin de que vuele la máxima distancia posible, con la mayor
carga de pago y el consumo mínimo de combustible. Todo ello obliga a mantener el peso estructural a un
mínimo, de manera que cada centímetro cuadrado de material soporte su carga máxima de trabajo. La
corrosión convierte el material que actúa como ánodo en un compuesto distinto, que será incapaz de
soportar la carga que previamente tenía asignada.
Las causas de la corrosión se clasifican en dos grupos:
Factores de material.
Factores ambientales y operacionales.
Los factores de material son:
a) La selección del material que se emplea en la construcción o reparación de la aeronave, que debe
asegurar la compatibilidad entre materiales.
b) Contacto entre materiales diferentes. Es muy frecuente en aeronáutica el contacto entre el acero
y las aleaciones ligeras (pernos de acero en estructuras de aluminio, abrazaderas, frenos, etc).
Todos estos contactos deben impedirse por interposición de juntas o tratamientos químicos
que forman una película protectora impuesta a base de un metal neutro.
c) El tratamiento térmico del material introduce factores de corrosión que debe controlar el fabricante
de la aeronave, tanto en las piezas originales como en los repuestos.
d) La soldadura, a veces, es un factor de corrosión importante. Se debe a que la zona calentada por
la soldadura se vuelve anódica respecto al material adyacente; por tanto, la zona calentada en el
proceso de soldadura es la susceptible a la corrosión.
Ya hemos hecho mención a la corrosión por contacto. Recuerde que la corrosión por contacto en el
aluminio produce un óxido de color negruzco. Conviene tener en cuenta lo que sigue:
Los pernos y tomillos estructurales se cadmian, esto quiere decir que llevan una película exterior
de cadmio, cuando existen problemas potenciales de corrosión por contacto. El par de apriete que
se da a estos pernos y tornillos es muy importante con el fin de reducir el movimiento entre partes
a un mínimo.
Póngase el lubricante, sellante o juntas que señale el Manual de Servicio de la aeronave.
e) Servicio a alta temperatura. Es un hecho conocido que las piezas sometidas a trabajo a alta
temperatura se oxidan y corroen con mayor facilidad. La temperatura aumenta siempre la velocidad
de las reacciones químicas.
f) Las corrientes eléctricas que produce un equipo eléctrico de abordo mal aislado puede originar la
corrosión galvánica de las zonas contiguas al equipo. Las chispas producen ácido nítrico si hay
humedad en el ambiente, de aquí que los espacios eléctricos confinados deben airearse
convenientemente y mantener estas lumbreras abiertas.
Los factores ambientales y operacionales son:
Las rutas de las aeronaves y sus estacionamientos en zonas próximas al mar o en ambientes
de gran contaminación industrial. Las operaciones de las aeronaves en estas zonas requieren
unos controles más cuidadosos tanto de la aeronave como de los motores, en particular los motores
de turbina.
La persistencia de agua en las zonas interiores de las superficies sustentadoras del avión
termina por originar corrosión. La mejor forma de airear un avión es volarlo; es la mejor manera
de eliminar humedad de las oquedades de la estructura. Quizás no se pueda hacer idea de la
cantidad de agua que se condensa en las oquedades del ala tras una noche fría del avión a la
intemperie y de fuerte condensación.
Grietas o arañazos en la superficie exterior de la aeronave. Muchas veces son inevitables, pero
son puntos a controlar porque han perdido la resistencia a la penetración de la corrosión.
El combustible de aviación. El combustible es un factor que, en ocasiones, no merece suficiente
atención por parte de los operadores aeronáuticos. Todos los combustibles de aviación absorben la
humedad presente en el ambiente. La cantidad de agua que se disuelve en el combustible depende
de la temperatura del combustible: si la temperatura del combustible en los depósitos disminuye, tal
como ocurre durante la noche, con el avión en la línea de vuelo o incluso en el hangar, parte del
agua mezclada en el combustible se segrega al fondo del depósito; cuando la temperatura del
combustible aumenta éste absorbe humedad de la atmósfera para mantener el equilibrio de
saturación. Este proceso se repite de forma cíclica con los cambios de temperatura. La presencia
de agua en los depósitos de combustible (que tienen sales minerales disueltas, que cuando
precipitan, actúan como elementos ionizantes sobre los componentes metálicos) es un factor de
riesgo de corrosión que debe considerar el operador aeronáutico, sobre todo en aviones con
motores de turbina y con depósitos de combustible construidos de aleación ligera. El queroseno que
emplean los aviones de turbina admite más cantidad de agua en suspensión que la gasolina. El
vuelo a mayor altitud favorece asimismo la presencia de mayor cantidad de agua en los depósitos.
6. FORMAS Y CAUSAS DE LA CORROSIÓN
Hay muchas formas de corrosión. La forma de corrosión depende del metal involucrado, su tamaño y
forma, su función específica, las condiciones atmosféricas y los agentes productores de corrosión
presentes. Los que se describen en esta sección son las formas más comunes que se encuentran en las
estructuras de la aeronave.
FORMA DESCRIPCIÓN CAUSA
Holgura inapropiada entre piezas y
Rozamiento Una acción de fricción entre dos piezas
lubricación incorrecta.
Técnicas de montaje o desmontaje
Zonas levantadas que indican la separación del
inapropiadas tales como forzar un cojinete
metal. Normalmente se produce en piezas
Melladura de bolas o rodillos para instalarlo en la
acabadas o chapadas y precede al
pista; también es producida por el calor y el
descascarillamiento y al pelado o descamación.
desgaste.
Decoloración en donde las superficies están
comprimidas o sujetas con pernos juntas bajo
presión. El color del residuo es para las piezas Adhesión incompleta del metal o cargas
Rozamiento interfacial
de acero normalmente un marrón rojizo, excesivas.
mientras que para las piezas de aluminio o
magnesio es blanquecino.
Arranque de finas partículas metálicas
Daño superficial de las piezas de una superficie
Desgaste abrasivo debido a la fricción por ligeros
acabada o chapada.
movimientos.
Arranque de partículas de dos superficies
Excoriación superficial Transferencia de metal de una a otra superficie.
bajo alta presión.
La zona rugosa puede variar de las superficies Presencia de finas partículas de materiales
Abrasión
móviles blandas a duras. extrañas entre las superficies móviles.
El área reacondicionada no
debe exceder el 25% de la
sección transversal debiendo
Herrajes, piezas afectar a menos del 10% del
fundidas forjadas, espesor o menos de 0,040
abrazaderas, pulgadas de profundidad. Los daños que excedan el carácter de Igual que lo dicho para los
soportes, Debe estar alejada de despreciables requieren la sustitución. daños reparables.
aislamientos y cordones de soldadura,
montajes. curvas de acuerdo y orificios
para dispositivos de fijación
en 0,50 pulgadas como
mínimo.
Dispositivos de
Corrosión que pueda
unión, fondos de Cualquier daño no
eliminarse o dejarse
rosca, cojinetes, No aplicable. clasificado como
permanecer sin afectar al
cables tensores y despreciable.
tamaño o función de la pieza.
casquillos.
orgánico quede atrapado en una junta o en un recoveco. La razón es que una gran parte de los alimentos
contienen agua que, al final, formará un depósito de corrosión. A veces, la inspección estructural a fondo
de estas zonas pone de manifiesto el daño tan extenso que se ha generado. Del mismo modo, las zonas
circuito de expulsión de lavabos se deben controlar por corrosión debido a la propia naturaleza de los
agentes que desplaza. El técnico aeronáutico debe vigilar que los desinfectantes que se emplean en
esta zona, sean los indicados por el fabricante y no dañan la estructura y el revestimiento de aleación
ligera.
En los alojamientos del tren de aterrizaje coinciden más de uno de los factores de corrosión que
hemos visto anteriormente: abrasión, impacto de pequeñas piedras presentes en la pista de vuelo, agua,
hielo acumulado y presente a lo peor durante muchas horas de vuelo a alta altitud, barro, etc. Los
especialistas coinciden en que es la zona del avión más propensa a la corrosión. Se debe tener en
cuenta que muchas ruedas de aviones, están construidas con aleaciones de magnesio mientras que los
pernos de sujeción son de acero, es decir, estamos ante la presencia de un par galvánico de primer
orden.
En el sistema de mandos de vuelo:
Además del propio revestimiento de las superficies de control y de mando de vuelo, es importante señalar
tres puntos de estos sistemas donde el control de corrosión debe ser riguroso:
Las articulaciones de cuerda de piano son bisagras unidas a la superficie de control de vuelo
que giran sobre un pasador o alambre de acero al carbono. Se emplean mucho en aviones ligeros.
Pues bien, la bisagra se fabrica normalmente de aleación de aluminio, de manera que entre el pasador
y la bisagra nos encontramos con el contacto de metales de diferente potencial electroquímico. El riesgo
de corrosión de las bisagras se debe a la dificultad o imposibilidad de mantenerlas secas, sin humedad.
La corrosión se presenta en el pasador que llega a agarrotarse, dificultando el giro de la bisagra, e
incluso rompiendo el pasador. La lección en este caso es simple: se debe mantener la bisagra
lubricada y lo más limpia posible. Use el lubricante que señala el Manual de Servicio de la aeronave
porque, seguramente, corresponde al grupo dispersante de agua.
Las oquedades de las superficies de control de vuelo son sitios de difícil acceso por la propia
geometría de la superficie o bien por la geometría que genera el movimiento de estas superficies. La
dificultad del acceso tiende a veces a aumentar demasiado los intervalos de inspección.
En relación con los cables de mando lo normal es que sean de acero inoxidable y resistente a la
corrosión. En caso de duda, o simplemente como método de inspección, afloje un cable y tuérzalo con
fuerza; esto le permitirá ver entre los hilos si existe cualquier condición de corrosión. No debe admitir
corrosión en los cables de mando.
10.2.3. SELLANTES.
Ciertas áreas de la aeronave deben ir selladas con objeto de mantener la presurización de aire, prevenir
fugas de combustible, prevenir el paso de gases de escape o prevenir la corrosión por el efecto de
atmósferas viciadas. La mayoría de los sellantes consisten en dos o más ingredientes que forman un
compuesto de proporciones definidas para obtener los mejores resultados.
Sellantes de un solo componente. Se aplican directamente desde el envase de fabricación.
Cuando se quiere alterar la consistencia se les debe añadir un disolvente recomendado por el
fabricante.
Sellantes de dos componentes. Uno de los componentes se denomina base y el otro activador,
cada componente viene en un envase separado; para impedir que la mezcla alcance el curado antes
de la aplicación.