Derechos humanos
La Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge una serie de derechos que
protegen a todas las personas por igual, y que han sido acordados entre todos los países de
la tierra.
La propuesta de que todos los seres humanos tuvieran una serie de derechos por el mero
hecho de ser personas viene planteándose desde hace siglos, pero fue tras la Segunda
Guerra Mundial cuando se hizo evidente la urgencia de definirlos y respetarlos en consenso
internacional. Los países que formaban las Naciones Unidas, sobrecogidos por los horrores
cometidos durante la guerra, se sentaron a acordar una carta de derechos que aplicaran a
todas las personas, independientemente de su condición o del lugar en que vivieran.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas fue firmada en
1948. Este documento recoge el entendimiento y el consenso común de todos los países
acerca de cuáles deberían ser las libertades y obligaciones de sus pueblos, para asegurar
una convivencia pacífica entre todos los individuos, pueblos y naciones de la tierra.
Los Derechos Humanos tienen ciertas características que todos deberíamos conocer:
• Son universales: protegen a todos los seres humanos en todos los países del mundo.
• Son innatos: todas las personas, desde el momento del nacimiento, poseen estos
derechos.
• Son inalienables: nadie puede ser despojado de ellos.
• Son permanentes: no se pierden con el transcurso del tiempo.
• Son inviolables: nadie tiene derecho a atentar, lesionar o destruir los derechos
humanos.
• Trascienden las fronteras nacionales: permiten que cualquier ser humano pueda
ejercerlos, aunque no esté en su país.
• Son indivisibles: no puede prescindirse de ninguno, son una unidad de derechos con
pleno reconocimiento conjunto.
El respeto a los Derechos Humanos en cualquier lugar, tiempo y contexto es fundamental
para sentar las bases de un mundo libre, justo y pacífico. Todos tenemos la responsabilidad
de conocer nuestros derechos, libertades y límites, y es obligación de los gobiernos y de las
personas dar a conocer estos derechos y vigilar su cumplimiento. La ignorancia y la falta de
respeto a los derechos humanos facilitan que se sigan cometiendo infinidad de abusos hacia
diferentes individuos, pueblos o minorías. Un ejemplo de ello son los actos de violencia que
derivan de la misoginia, la xenofobia, la intolerancia religiosa y el racismo.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge 30 derechos, y otros organismos
y tratados han ido ampliando esta lista para asegurar el respeto a la dignidad humana en
todas sus formas. Sin embargo, podríamos enumerar cuatro derechos principales que
recogen el espíritu de los Derechos Humanos y que podríamos considerar sus pilares
fundamentales:
Derecho a una vida digna
El derecho a una vida digna garantiza el acceso a la salud, alimentación, agua potable,
vivienda, saneamiento ambiental, educación, trabajo, vivienda, seguridad y otros servicios
sociales necesarios para asegurar el bienestar general de todas las personas. Estas
condiciones son necesarias para que todos podamos desarrollarnos como personas, y
deben estar aseguradas por las sociedades y los gobiernos.
Una de las mayores amenazas a la vida digna de pueblos enteros es la pobreza, una
condición generada a raíz de la desigualdad provocada por el injusto reparto de los recursos.
Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; esto
incluye la libertad de manifestar sus pensamientos y creencias, tanto en público como en
privado, el derecho a vivir y comportarse de acuerdo con la forma de pensar, así como la
libertad de cambiar de religión o de creencias. Las discrepancias políticas y la intolerancia
religiosa han desatado innumerables conflictos violentos a lo largo de la historia, y
actualmente siguen propiciando ataques terroristas y persecución política y religiosa.
Derecho a la libertad
El derecho a la libertad implica que nadie debe estar sometido a esclavitud ni a servidumbre,
torturas o tratos inhumanos o degradantes. Todos gozamos del derecho a la libertad desde
que nacemos, y cualquier ataque contra la libertad del ser humano está prohibido por la
Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
A pesar de ello, ciertas formas de esclavitud siguen ocurriendo en todo el mundo, incluso
en México: servidumbre, trabajos forzados, secuestro con fines de explotación laboral o
sexual, tráfico de órganos, etc.
Respetar la libertad de los demás implica considerarlos realmente como iguales, así como
brindarles un trato fraternal y equitativo.
Derecho a la igualdad y la no discriminación
El derecho a la igualdad y la no discriminación es el principio que sustenta la aplicación de
todos los derechos y libertades. Constituye la piedra angular de todo Estado democrático,
ya que asegura la igualdad de todas las personas ante la ley, la igualdad de oportunidades,
la igualdad de acceso a la educación, etc.
Nuestras diferencias no nos hacen superiores ni inferiores entre nosotros. Dar un trato
desfavorable a una persona o grupo es discriminatorio y provoca injusticia, opresión y
violencia.
Siete décadas después de la promulgación de los Derechos Humanos, abogar por su defensa
sigue siendo un reto enorme, pero no debemos olvidar la necesidad de garantizar la
seguridad y el bienestar común como un primer paso para vivir en armonía y asegurar el
progreso de las sociedades.
“La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes.”
Martin Luther King
Lista de los 30 derechos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
Artículo 1.- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y así
deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2.- Todas las personas son iguales, sin importar su raza, color de piel, sexo, religión,
idioma, opinión política, nacionalidad, posición económica y origen social.
Artículo 3.- Todas las personas tienen derecho a la vida y a vivir en libertad y con seguridad.
Artículo 4.- La esclavitud, la trata de personas y la servidumbre están prohibidas.
Artículo 5.- Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.
Artículo 6.- Todo ser humano tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica,
en cualquier lugar del mundo.
Artículo 7.- Todos los seres humanos son iguales ante la ley, la ley es la misma para todos y
debe aplicarse a todas las personas por igual.
Artículo 8.- Toda persona tiene derecho a pedir ayuda jurídica cuando sus derechos
humanos no hayan sido respetados.
Artículo 9.- Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Artículo 10.- Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a un juicio
justo y público.
Artículo 11.- Todo ser humano será considerado inocente mientras no se pruebe su
culpabilidad.
Artículo 12.- Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra injerencias
arbitrarias o ataques en su vida privada, su familia, su domicilio, su honra o su reputación.
Artículo 13.- Toda persona tiene derecho a circular libremente, elegir su residencia y
abandonar cualquier país para regresar al suyo.
Artículo 14. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a pedir protección y
buscar asilo en cualquier país.
Artículo 15. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad y a cambiar de nacionalidad.
Artículo 16. Todo ser humano tiene derecho a casarse y a formar una familia mediante libre
y pleno consentimiento.
Artículo 17. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectiva, y nadie será
privado arbitrariamente de ella.
Artículo 18.- Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de
religión.
Artículo 19.- Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión.
Artículo 20. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
Artículo 21. Todo ser humano tiene el derecho a participar y ayudar a elegir el gobierno de
su país.
Artículo 22.- Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a disfrutar de derechos
económicos, sociales y culturales que le permitan desarrollar sus capacidades.
Artículo 23. Toda persona tiene derecho a elegir su trabajo, a trabajar en un entorno seguro
y a recibir un salario justo, así como a pertenecer a un sindicato.
Artículo 24.- Toda persona tiene derecho al descanso y al disfrute del tiempo libre.
Artículo 25. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud
y el bienestar, la alimentación, el vestido, la vivienda y la asistencia médica de calidad.
Artículo 26. Toda persona tiene derecho a la educación.
Artículo 27. Toda persona tiene derecho a formar parte de la vida cultural, artística y
científica de la comunidad. Además gozará con derechos de autor de sus propias
producciones.
Artículo 28.- Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e
internacional en el que los derechos y libertades puedan ser reconocidos y disfrutados en
todo el mundo.
Artículo 29. Toda persona debe respetar la ley y debe velar por los derechos humanos de
los demás miembros de la comunidad.
Artículo 30.- Nadie puede privar a otra persona de sus derechos humanos ni atentar contra
sus libertades fundamentales.