Débora y Barac:
Hace mucho tiempo, en un lugar llamado Israel, las personas no siempre se
portaban bien. ¡Necesitaban a alguien que los ayudara!, En la época de los
jueces, los israelitas estaban pasando por momentos difíciles. Los cananeos,
liderados por el rey Jabín y su feroz comandante Sísara, los tenían
oprimidos desde hacía 20 largos años. Imagínate, ¡dos décadas soportando la
misma opresión! Pero Dios no los había olvidado. Tenían a Débora, una
profetisa y jueza, alguien que todos respetaban y acudían en busca de
consejo.
Débora, inspirada por Dios, llamó a Barac, un valiente guerrero, y le dio un
mensaje claro: “Dios quiere que reúnas un ejército y liberes a Israel”. Pero
Barac no estaba tan seguro de ir solo. Así que le dijo a Débora: "Iré, pero
solo si tú vienes conmigo". Débora aceptó y juntos reunieron 10,000 hombres
en el monte Tabor. Imagínate la escena: soldados por todos lados,
preparándose para la batalla bajo la dirección de una líder mujer, algo
bastante inusual en esos tiempos.
Por otro lado, Sísara, confiado en su invencibilidad gracias a sus 900 carros
de hierro, preparó a su ejército para aplastar a los israelitas. Pero no
contaba con la estrategia divina. Débora, con una mezcla de valentía y fe, le
dijo a Barac: "¡Adelante! Hoy Dios entregará a Sísara en nuestras manos".
Entonces, el ejército de Israel bajó del monte Tabor y se dirigió al valle.
Barac y su ejército lucharon con mucha valentía contra Sisera y sus
soldados. ¡Fue una batalla muy grande! Pero con la ayuda de Dios, ¡Barac
y sus amigos ganaron!
Gracias a Débora, Barac y Jael, los israelitas pudieron vivir en paz durante
muchos años. ¡Fueron unos héroes de verdad!
* **Dios siempre ayuda:** Incluso cuando las cosas se ponen difíciles, Dios
está ahí para ayudarnos.
* **La valentía es importante:** A veces tenemos miedo, pero si somos
valientes, podemos superar cualquier obstáculo.