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PIE PLANO Todo sobre su tratamiento y cuidados

Lactancia

materna

EL MEJOR REGALO DE MADRE A HIJO

Y además…Escuela para padres de bebés prematuros. Información y ayuda a tu alcance.

TEMADELMES

SUS BENEFICIOS SOBRE LA SALUD DE AMBOS SON INDISCUTIBLES

Lactancia materna,

el

de

mejor regalo

madre a

hijo

Inma D. Alonso

materna, el de mejor regalo madre a hijo ● Inma D. Alonso L a Organización Mundial

L a Organización Mundial de la Salud asegura que la lactancia materna es la forma ideal de

aportar a los recién nacidos todos los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. En este sentido, tanto esta organización, autoridad sanitaria de primer nivel, como la Asociación Española de Pediatría reco- miendan que sea ésta la alimentación exclu- siva para el bebé durante sus seis primeros meses de vida y que, a partir de este momen- to, se complemente con otros alimentos, hasta los dos años. Pero más allá de los beneficios para la salud del recién nacido hay un aspecto que debes tener en cuenta y que, aunque sea me- nos mencionado, no por ello es menos im- portante. Es el del componente emocional asociado a la lactancia, ya que la práctica de ésta genera un vínculo afectivo muy especial entre la madre y su hijo que, además, reporta al niño seguridad y confianza.

Salud física para el bebé y la mamá

Son más que conocidas las numerosas bon- dades de la leche materna y todas sus con- secuencias beneficiosas para los bebés, ya que, además de alimentarlo, supone un re- fuerzo de vital importancia para el sistema inmunológico del niño y lo protege frente

d

Amamantar al bebé es una decisión tan personal que sólo tú la puedes tomar. Quizá, al principio te resulte complicado y no te sientas capaz de hacerlo; pero, no te rindas, busca información y asesórate para que tu lactancia sea exitosa. Si en estos momentos te encuentras ante esta situación, esperamos que estos testimonios de otras madres que ya han pasado por esa misma experiencia te ayuden a decidir.

MPesperamos que estos testimonios de otras madres que ya han pasado por esa misma experiencia te

Mi experiencia   Noelia Esquiva (33 años) - Educadora infantil. Madre de Claudia (2 años)

Mi experiencia

 

Noelia Esquiva

(33 años) - Educadora infantil. Madre de Claudia (2 años)

(33 años) - Educadora infantil. Madre de Claudia (2 años) “Gracias a la lactancia materna sus

“Gracias a la lactancia materna sus resfriados son muy leves y en dos años y medio nunca ha tomado antibióticos”

M i experiencia con la lactancia ha sido maravillosa. Nada más nacer Claudia, mediante cesárea, me preguntaron si quería

darle el pecho; mi respuesta fue clara: sí. Así que, en cuanto subimos

la habitación, lo primero que hicieron fue acercarla a mi pecho, algo complicado con el gotero y recién salida del quirófano, pero las dos estábamos encantadas la una junto a la otra y empezando a conocernos. Tenía claro que quería amamantar a mi hija y darle todo lo bueno que

a

tiene la lactancia natural, así que me despertaba antes que ella y me sacaba leche para darle las tomas con biberón, pero sin dejar de ponerla

 

al pecho.

A los pocos días, y después de noches de sueño, Claudia ya mamaba

tranquilamente del pecho sin problemas. Entonces empecé a disfrutar aún más de esos momentos tan íntimos y personales de los que sólo una madre puede gozar con sus hijos. Es algo muy gratificante, pero a la vez

desconcertante, todo el mundo te aconseja: que tome de los dos pechos, que alterne entre toma y toma, que te laves antes y después de dar de mamar; en definitiva, todo son dudas, pero llega un momento en que tu hijo y tú os hacéis uno. Después de un tiempo ya no era ella la única que recibía mimos, ahora

yo

también era acariciada y mimada por ella. Todavía recuerdo sus

abrazos y caricias.

Afortunadamente pude compaginar la lactancia con mi trabajo. Eso

sí,

el sacaleches y yo, éramos uno. Me sentía tan mal cuando tenía que

tirar la leche sobrante que, incluso, llegué a plantearme donarla. Pero en

Alicante, donde resido, no hay banco de leche. Claudia tomó pecho hasta los 23 meses y decidí dejarlo porque le iba a

quitar el pañal y no me parecía oportuno hacerlo todo al mismo tiempo. Estoy muy orgullosa de haber conseguido darle el pecho tantos meses a

mi

hija, todo han sido beneficios y su sistema inmunológico también se

ha

visto recompensado. Por ejemplo, sus resfriados son muy leves y en

dos años y medio nunca ha tomado antibióticos.

MP

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Mi experiencia

Virginia Román

(33 años) - Enfermera. Madre de Gonzalo (4 meses)

“Ante las circunstancias adversas es normal que te den ganas de rendirte, pero, en esos casos, yo recomiendo ir a un grupo de apoyo”

C uando nació Gonzalo yo tenía clarísimo que lo alimentaría con leche materna. Soy enfermera en maternidad y estoy convencida

de que es, sin lugar a dudas, el mejor alimento que puede recibir un bebé durante sus primeros meses de vida. Pero en mi caso, la lactancia no está resultando nada fácil. Padezco hipotiroidismo, por ello, antes de que naciera Gonzalo ya me había informado al respecto y sabía de las consecuencias directas que, sobre la lactancia, tiene la medicación que tomo. El principal problema radica en la eyección de la leche. O bien se sale sola, sin necesidad de que el niño succione, o bien la mama se obstruye y la salida de la leche resulta difícil y dolorosa. A lo largo de los cuatro meses de vida de Gonzalo, he padecido ambas consecuencias y todas las dificultades que ellas conllevan a la hora de alimentar a mi hijo, pero ello no me ha hecho desistir en mi decisión de amamantarlo. Ante circunstancias como éstas o ante el hecho, por ejemplo, de padecer grietas es normal que te den ganas de rendirte, pero, en esos casos, yo recomiendo acudir a un grupo de apoyo. Allí siempre encuentras consejos, matronas especializadas y, sobre todo, a otras

consejos, matronas especializadas y, sobre todo, a otras madres que, como tú, han optado por la

madres que, como tú, han optado por la lactancia como la forma de alimentar a sus hijos. Compartir con ellas tus experiencias es, sin lugar a dudas, el mejor apoyo que puedes tener en momentos así. Hasta ahora he conseguido alimentarlo sin que haya hecho falta recurrir a ningún tipo de suplemento, pero ahora que se acerca el momento de reincorporarme al trabajo no sé cómo lo compaginaré. Por el momento, ya he empezado a congelar leche y tengo muy claro que iré a trabajar con el sacaleches. Mientras aguante, quiero darle el pecho a Gonzalo, al menos, durante sus seis primeros meses, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud.

MEDICACIÓN Y LACTANCIA

Organización Mundial de la Salud. MEDICACIÓN Y LACTANCIA 2020 MP S in duda, uno de los
2020
2020

MP

S in duda, uno de los principales miedos de

las madres a la hora de dar el pecho a sus hijos llega cuando ellas, sea por el motivo que sea, tienen que tomar alguna medicación. En este sentido, lo primero que debes hacer es consultar con un especialista médico si tu tratamiento farmacológico es compatible o no con la lactancia y si puede tener algún efecto perjudicial sobre tu bebé. Si por el motivo que sea no encuentras la respuesta adecuada, puedes consultar en www.e-lactancia.org. Esta página pertenece al Servicio de Pediatría del Hospital de Denia y en ella obtendrás todo tipo de información sobre medicamentos y otros productos que son compatibles, o no, con la lactancia.

d a enfermedades tales como los catarros, la bronquiolitis, la neumonía, las diarreas, las infecciones de orina o, incluso, el síndrome de la muerte súbita del lactante, entre otras. Pero, al mismo tiempo, lo protege de pa- tologías futuras como son el asma, la obesi- dad, las alergias o las enfermedades inmuni- tarias. También previene la arteriosclerosis, la diabetes o el infarto de miocardio en la edad adulta y todo ello sin contar que favore- ce y potencia el desarrollo intelectual. Además, la lactancia reporta impor- tantes beneficios a la madre. Por ejemplo, aquellas mamás que dan el pecho a sus hijos reducen el riesgo de sufrir hemorragias tras el parto y, con ello, la posibilidad de pade- cer anemia. También disminuye el riesgo de hipertensión y depresión postparto y resulta una forma muy eficaz para perder la mayor parte del peso ganado durante el embarazo. Si con todo esto no encuentras razones para darle el pecho a tu hijo, quizá te haga optar por la lactancia el hecho de saber que estudios recientes han demostrado que esta práctica reduce la osteoporosis y el riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario.

Consejos para una lactancia exitosa

No cabe duda de que, a pesar de sus benefi- cios, la lactancia no es tan fácil como pare- ce. A lo largo del proceso te encontrarás con numerosos problemas e inconvenientes que, en algún momento, pueden hacerte dudar sobre si continuar o, por el contrario, aban- donar dicha práctica. En momentos como esos, antes de de- sistir, busca información y no te rindas a la primera. Tu matrona, los grupos de apoyo a la lactancia que haya en tu ciudad o entida- des como La Liga de la Leche o la Federa- ción Española de Asociaciones Pro-Lactan- cia Materna (FEDALMA) pueden darte toda la información y el apoyo que necesitas para solucionar tu problema y llevar a cabo una lactancia exitosa.

En los grupos de apoyo a

la lactancia hay otras

madres que te ayudarán

con su experiencia

La organización La Liga de la Leche, por ejemplo, proporciona diez recomenda- ciones básicas que te ayudarán en este proce- so. Son las siguientes:

Amamanta pronto, ya que amamantar

precozmente facilita que el niño se coloque correctamente al pecho.

Da el pecho a demanda, es decir, ofrece el

pecho al bebé a menudo día y noche y no es- peres a que llore o lo busque.

Asegúrate de que el bebé succiona eficaz-

mente y en la postura correcta.

d

el bebé succiona eficaz- mente y en la postura correcta. d Mi experiencia Amaya Terrón (32

Mi experiencia

Amaya Terrón

(32 años) - Psicóloga. Madre de Luis Miguel (3 años)

“La lactancia significa decirle a tu bebé ‘mamá está contigo y te quiere’, y esto a nivel psicológico es muy importante”

quiere ’, y esto a nivel psicológico es muy importante” O pté por la lactancia materna

O pté por la lactancia materna porque, desde siempre, lo he visto en mi familia. También porque me informé sobre sus beneficios para los bebés, no sólo a nivel físico y de salud,

sino también psicológico y, en definitiva, porque creo que es algo natural que no debemos olvidar. También, al contrario de lo que mucha gente piensa, es más cómodo. Te olvidas de esterilizar biberones, de calentarlos a la temperatura adecuada, de llevarlos a todas partes, de depender de que te los preparen, de llevar miles de trastos en la mochilita y de preocuparte de poner la cantidad exacta de leche. Y, por supuesto, es mucho más económico. Aunque todo esto está fenomenal, he de decir que no es lo único. Para mí la lactancia materna ha significado más que alimentar a mi pequeño, es un regalo que persistirá en el

tiempo, durante toda su vida. De hecho, creo que es el mejor regalo que pude ofrecer a mi hijo

y el más gratificante para mí misma.

Es una manera de contactar con tu bebé de una forma muy especial, significa decirle

“mamá está contigo y te quiere” y esto a nivel psicológico es muy importante para ellos y, aunque en un primer momento yo no lo esperaba, para mí también lo fue. Cada vez que tomas al bebé en brazos, te tranquilizas porque sabes que es un tiempo para ti y para él,

te permites el lujo de estar relajada. En definitiva, es un momento especial de relax y de

conexión. Me aportó más de lo que pensaba. No puedo describir con palabras lo que sentí porque es un sentimiento muy profundo que sólo pueden experimentar madre e hijo. Le di el pecho a Miguel durante 26 meses. Fue a esta edad cuando ambos decidimos que

era momento de pasar a otra etapa, aunque aún seguimos manteniendo esa conexión tan especial que empezó con la lactancia. La verdad es que no fue algo premeditado, surgió de los dos. Tan sólo puedo decir que no fue nada traumático para ninguno, al contrario de lo

que me decían. La verdad es que durante la lactancia me enfrenté a todo tipo de prejuicios y comentarios, aunque estaba tan contenta de lo que hacía que no me importaba demasiado. Me incorporé al trabajo cuando Miguel tenía cuatro meses y medio y la manera de mantener la producción de leche fue usando un sacaleches cada tres o cuatro horas, dependiendo del día. Fueron momentos incómodos, pero, como todo en la vida, te mantienes motivado porque ves que los beneficios son muchos.

A las madres que no saben si dar el pecho o no a sus hijos les diría que acudieran a talleres

de lactancia, que se informen sobre los beneficios que tiene y también sobre cómo solventar las incomodidades asociadas a ella. Y que, a partir de ahí, tomen una decisión. De esta manera eliminarán los prejuicios y serán libres para decidir. Me siento muy orgullosa de haberlo conseguido por tanto tiempo. Ahora Miguel es un niño muy sano, quizá no sea únicamente por la lactancia, pero desde luego esto ha hecho que todo

lo mejor de él se potencie más. Yo, por mi parte, lo volvería a hacer encantada.

MP

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TEMADELMES

Mi experiencia

 

Marisa Delgado

(33 años) - Abogada. Madre de Luisa y Carmen (1 año y 2 meses, respectivamente)

“Una primera lactancia complicada no implica que se tenga tendencia a repetir lo mismo con los siguientes hijos”

“Una primera lactancia complicada no implica que se tenga tendencia a repetir lo mismo con los

A ntes de que naciera mi primera hija, Luisa, pensaba que la lactancia materna era una opción, es decir, que la lactancia materna y la lactancia artificial eran lo mismo y que la

madre decidía en función de sus circunstancias si prefería una o la otra. De hecho, yo no me

veía dando el pecho, me parecía una “esclavitud” y, como mucho, pensaba hacer el esfuerzo de dar el pecho un mes o dos. Sin embargo, cuando me quedé embarazada, una amiga me preguntó sobre el tema, le conté

mi

postura y ella me pasó información sobre la lactancia materna y todos sus beneficios, así

como estudios de la Organización Mundial de la Salud, de hospitales y de microbiólogos. Todos demostraban no sólo lo buena que es la lactancia materna para el bebé, sino que, incluso, beneficia a la madre, ya que ayuda a prevenir, entre otros, el cáncer de mama. Así que con toda esa información, no tuve más remedio que rendirme ante la evidencia y desde

entonces soy una firme defensora de la lactancia materna. Considero que es lo natural, la primera opción, salvo excepciones. Por supuesto, la lactancia artificial es maravillosa, alimenta a los bebés asegurándoles el aporte de determinados nutrientes que también están presentes en la leche materna, pero no hay ninguna leche de fórmula que tenga la misma composición que la de la madre, entre otras cosas, porque cuanto más se investiga más propiedades se le descubren.

La

lactancia con Luisa fue muy complicada porque durante el parto perdí mucha sangre, lo

cual me provocó una gran anemia y, por consiguiente, poca producción de leche y que la niña nunca se agarrara bien. Utilicé el sacaleches desde el sexto día de vida de Luisa hasta los seis meses y así conseguí que sólo tomase mi leche salvo una toma al día. A partir de los seis meses

decidí que era hora de dejar el sacaleches porque la lactancia materna en diferido me parecía durísima. Estás todo el día sacándote leche, lavando sacaleches y dando biberones. Luisa siguió haciendo tomas al pecho hasta que se destetó a los nueve meses.

Con mi segunda hija, Carmen, todo ha sido mucho más fácil. Agarre perfecto y muy buena producción de leche, así que, por el momento, está sólo con el pecho, nada de sacaleches, salvo

en

contadas ocasiones. Esto me ha ayudado a reconciliarme con la lactancia porque con

Carmen estoy disfrutando mucho más de la experiencia. Sin duda, la lactancia es una experiencia muy gratificante, aunque en el caso de Luisa fuera muy sacrificado. Cuando iba a nacer Carmen me preocupaba que tuviera los mismos problemas que con Luisa, pero, por suerte, no ha sido así. Esto me ha demostrado que una

primera lactancia complicada no implica que se tenga tendencia a repetir lo mismo con los siguientes hijos y el hecho de que con Carmen todo esté siendo tan fácil me ha reconciliado conmigo misma. Es muy bonito ver cómo tu hija crece alimentándose de algo que tu cuerpo produce exclusivamente para ella y, por supuesto, la unión bebé-madre es preciosa.

Si

no hubiera sido por aquella amiga que me informó quizás yo no habría dado el pecho a mis

hijas y nos habríamos privado de una experiencia fantástica para las tres.

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MP

d Permite que el bebé mame del primer pe- cho todo lo que desee, hasta que lo suelte y después ofrécele el otro. Así tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.

Recuerda que cuanto más mama el be-

bé, más leche produce la madre. El niño es quien marca las pautas y no es necesario es- perar a sentir el pecho lleno, ya que la leche se produce principalmente durante la toma a través de la succión.

Evita los biberones “de ayuda” porque lle-

nan al bebé y disminuyen su interés por ma- mar; y si el bebé succiona menos, la madre produce menos leche.

Evita el chupete, al menos durante las pri-

meras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida para no dificultar con ello el aprendizaje de la succión.

Recuerda que un bebé también mama

por razones diferentes al hambre, como, por ejemplo, necesidad de succión o de consuelo.

Cuídate. Encuentra momentos de des-

canso y centra tu atención más en el bebé que en otras tareas.

Ante cualquier duda o problema, busca

apoyo.

des- canso y centra tu atención más en el bebé que en otras tareas. ● Ante

La madre puede disfrutar

de una hora de pausa

laboral para la lactancia,

sin reducción de salario

¿Cómo compaginar el trabajo y la lactancia?

Resulta más que evidente que, cuando una madre trabaja fuera de casa, es bastante más complicado para ella compaginar dicha si- tuación con su decisión de darle el pecho a su hijo. En este sentido, la Ley general de la Seguridad Social en España recoge que el permiso obligatorio por maternidad es de un total de 16 semanas. Surge aquí el primer inconveniente pa- ra mantener la lactancia materna como ali- mentación exclusiva del bebé durante sus seis primeros meses de vida, tal y como se re- comienda desde entidades como, por ejem- plo, la Organización Mundial de la Salud. En este sentido, el Estatuto de los Tra- bajadores también habla sobre el permiso de lactancia de una hora en dos fracciones o la

el permiso de lactancia de una hora en dos fracciones o la Mi experiencia Ana Sánchez

Mi experiencia

Ana Sánchez

(33 años) - Auxiliar de enfermería. Madre de Sergi y Álex (5 años)

“La leche materna fue el motivo por el que mis prematuros evolucionaron tan favorablemente”

el que mis prematuros evolucionaron tan favorablemente” Á lex y Sergi nacieron prematuros, el parto se

Á lex y Sergi nacieron prematuros, el parto se adelantó por una infección y di a luz en la semana 24 de gestación. En ese momento, yo ni siquiera había decidido si les iba a dar el

pecho o no. Pasé 24 horas sin poder verlos y cuando por fin los vi, tuve que enfrentarme a esos difíciles momentos en los que los médicos te dicen que no saben el alcance de las secuelas que pueden sufrir tus hijos. Una vez superados esos instantes, lo primero que hice fue preguntar qué podía hacer por ellos. Los médicos fueron tajantes. Me dijeron que la leche materna era el mejor alimento que podían recibir en sus circunstancias, ya que reforzaría su sistema inmunológico y contribuiría a un mejor desarrollo. Como su capacidad pulmonar era muy reducida y además ellos estaban dentro de una incubadora, yo tenía que sacarme la leche con un sacaleches. Las enfermeras me ayudaron muchísimo y fueron un gran apoyo en aquellos momentos en los que yo estaba bastante perdida. Yo soy de Elche (Alicante) y mis hijos estaban hospitalizados en Valencia, así que, mientras que yo también estuve en el hospital recuperándome del parto, no hubo mayor problema. Lo complicado vino después, una vez que me dieron el alta y tuve que regresar a casa. Cada día viajaba de Elche a Valencia para poder alimentarlos cada tres horas. Siempre llevaba conmigo una nevera en la que almacenaba las tomas que me pillaban fuera de casa. También tenía guardada leche en el congelador de mi nevera y en la del hospital. Tanto me estimulé que, cuando a los cuatro meses les dieron el alta a Sergi y Álex, doné al hospital la leche que allí tenía almacenada. La lactancia duró hasta los ocho meses y aunque en ningún momento llegué a ponérmelos al pecho, porque se acostumbraron a tomar la leche utilizando para ello el biberón, no desistí. Y me alegro mucho de no haberlo hecho porque los médicos me dijeron que la leche materna era uno de los principales motivos por los que mis hijos habían evolucionado de forma tan favorable.

reducción de jornada en media hora hasta que el hijo cumpla los nueve meses. Seguro que estarás pensando que, sin duda, tanto una como la otra, resultan in- suficientes si tenemos en cuenta que una jornada laboral tiene una duración, como media, de ocho horas, y que el bebé, en ese espacio de tiempo puede llegar a hacer entre dos y tres tomas. La única opción viable, por tanto, sería utilizar el sacaleches durante el tiempo que se esté en el trabajo, siempre y cuando éste te lo permita. En

relación a esto, la Organización Mundial de la Salud propone que se adecúen espacios limpios y privados en los trabajos o cerca de ellos destinados a las madres, para que pue- dan seguir amamantando a sus hijos, tal y como es su deseo. Si tienes dudas respecto a tus derechos como madre trabajadora, no dudes en bus- car la información necesaria. Puedes en- contrarla, por ejemplo, en la página web de organización internacional La Liga de la Leche (www.laligadelaleche.es).

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