(AC - S04) Semana 04
“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra
Independencia, y de la conmemoración de las heroicas batallas
de Junín y Ayacucho”
Ensayo del oncenio de Leguía
Curso: Problemas y Desafíos En El Perú Actual
Profesora: Ofelia Paola Calero Escurra
Estudiante:
2023
La historia del Perú está marcada por una serie de acontecimientos y figuras
políticas que han dejado una impronta perdurable en el país. Entre estos momentos
significativos se encuentra el Oncenio de Augusto B. Leguía, un período que se
extendió desde 1919 hasta 1930 y que jugó un papel crucial en el Perú
contemporáneo. Durante esta época, el País experimentó profundas
transformaciones en los ámbitos político, económico y social, cuyas repercusiones
aún se perciben hoy en día. En el presente ensayo, nos enfocaremos en una pregunta
fundamental respecto al Oncenio de Leguía: ¿En qué medida puede considerarse
autoritario este período? Para abordar esta pregunta, realizaremos un análisis
detallado de las características de la época, evaluando las políticas y medidas
adoptadas por Leguía, así como su impacto en la vida nacional. Además,
investigaremos cómo este posible autoritarismo afectó la estructura de la sociedad y
la política en el Perú actual. A través de este ensayo, buscaremos construir una
interpretación histórica sólida sobre el legado de Augusto B. Leguía y su influencia
en la historia del Perú.
El Oncenio de Leguía, que se extendió en el Perú desde 1919 hasta 1930, es
reconocido por su marcado autoritarismo. A continuación, se exponen los
argumentos que sostienen esta caracterización del período
Medidas Represivas: Durante este tiempo, Augusto B. Leguía adoptó una serie de
políticas represivas con el fin de afianzar su autoridad. Un ejemplo significativo de
esta tendencia autoritaria es el uso intensivo de la fuerza militar para sofocar
cualquier forma de oposición política. Leguía reprimió manifestaciones y huelgas de
manera contundente y frecuentemente violenta, con el objetivo de asegurar un
control absoluto sobre el país.
Represión de la Oposición Política: El régimen de Leguía se distinguió por su
estrategia sistemática de suprimir a la oposición política. Numerosos líderes
opositores fueron arrestados o forzados al exilio, lo que condujo a una disminución
considerable de la pluralidad política y de los espacios democráticos en el país. Las
elecciones fueron sometidas a un control riguroso y manipuladas para garantizar la
perpetuidad de su gobierno, lo que minó aún más la presencia de voces disidentes
Censura y Control de la Prensa: Durante el Oncenio, la censura y el control de la
prensa se convirtieron en prácticas habituales. Leguía restringió la libertad de
expresión y reprimió las críticas hacia su gobierno, sometiendo a los medios de
comunicación independientes al silencio y fomentando la difusión de propaganda
oficial. Esta estrategia mermó la capacidad de la ciudadanía para recibir información
veraz y participar de manera activa en los asuntos políticos.
Modernización a un Alto Costo: Aunque algunos sostienen que el régimen de
Leguía introdujo elementos positivos, como la modernización del país, es crucial
señalar que esta modernización frecuentemente se logró a expensas de la democracia
y la justicia social. Los proyectos de infraestructura y desarrollo económico
beneficiaron predominantemente a la élite y a los intereses económicos vinculados
al gobierno, mientras que la gran mayoría de la población continuó en una situación
de marginación y pobreza.
Una de las manifestaciones más destacadas del autoritarismo durante este período
fue la represión política. Leguía empleó una serie de medidas coercitivas para
consolidar su poder. Entre estas, se incluyen la represión efectiva de la oposición
política, que se logró a través de la persecución de líderes disidentes, la
manipulación de elecciones y el uso de la fuerza. Estas acciones deterioraron
gravemente el pluralismo político y la democracia en el país. La censura fue una
herramienta clave en el repertorio autoritario de Leguía. Controló la prensa y
restringió la libertad de expresión, lo cual impidió la crítica al gobierno y limitó el
debate abierto sobre cuestiones políticas y sociales. Esta censura no solo redujo la
cantidad de información accesible al público, sino que también reprimió la
diversidad de opiniones y la participación ciudadana en los asuntos políticos.
Aunque algunos sostienen que el autoritarismo de Leguía trajo consigo ciertos
beneficios, como la modernización del país, es esencial reconocer que esta
modernización se produjo en un contexto de control autoritario. Leguía impulsó
proyectos de infraestructura y desarrollo económico, pero estos generalmente
favorecieron a un reducido grupo de élite, mientras que la mayoría de la población
permaneció marginada y oprimida
En conclusión, el Oncenio de Leguía en el Perú fue, sin duda, un período definido
por el autoritarismo, caracterizado por la represión política, la supresión de la
oposición, la censura y una orientación hacia la modernización económica que
frecuentemente ignoró las necesidades y aspiraciones de la mayoría de la población.
Aunque es posible señalar ciertos logros positivos, como los avances en
infraestructura, estos deben ser considerados en el contexto de un régimen que
comprometió gravemente la democracia y la justicia social. La influencia del
Oncenio de Leguía en la configuración del Perú contemporáneo es innegable. La
ausencia de participación política genuina y la represión de la oposición han dejado
marcas profundas en la política peruana, las cuales persisten hasta el presente. La
cultura política del país fue moldeada por décadas de autoritarismo, y la
desconfianza hacia las instituciones gubernamentales continúa siendo un problema
significativo. Además, la concentración de poder económico y político en una élite
beneficiada por las políticas de Leguía ha perpetuado un legado de desigualdad y
marginación que sigue afectando a la sociedad peruana.
Es crucial analizar el Oncenio de Leguía para obtener una comprensión más
profunda del Perú contemporáneo. Los errores y abusos cometidos durante este
período ofrecen lecciones valiosas que pueden ayudar a prevenir la repetición de
patrones autoritarios y fomentar una democracia más robusta y participativa en la
actualidad. Además, examinar cómo el autoritarismo impactó la economía y la
sociedad peruana puede facilitar la identificación y abordaje de las desigualdades
persistentes, promoviendo políticas más inclusivas y equitativas. En última
instancia, el estudio del Oncenio de Leguía subraya la necesidad de una vigilancia
constante sobre el poder político y económico, la protección de las libertades
individuales y el impulso de una sociedad justa y democrática, tanto en el Perú
como a nivel global.
4. Referencias bibliográficas
- OpenEdition. (2019). “Construir el Estado, forjar una nación. La «nueva
geografía» y su
enseñanza en el Perú del Presidente Leguía (1919-1930)”. Recuperado de:
[Link]
- Marty Ames Zegarra. (2009). “El Oncenio de Leguía a través de sus elementos
básicos
(1919-1930)”. Recuperado de:
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Ames_zm.pdf?sequenc
- López, Carlos y Aguilar, Julia. (2013). “El Oncenio de Leguía - Historia del Perú”.
Recuperado de:
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