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Respuestas Eco II

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TEMA 1 La sociología ecológica o medioambiental

Señale las dos opciones teóricas en torno la mayor o menor vinculación de la


incipiente sociología ecológica y la tradición sociológica.

Las opciones teóricas se polarizaron en torno a visiones diferentes sobre la mayor o


menor vinculación entre la sociología ecológica y la tradición sociológica, de forma que
algunas propuestas se orientaron más hacia una fuerte discontinuidad entre ambas y una
aproximación a la biología y otras pusieron más el acento en la continuidad y en la
elaboración a partir de la acción social y el conflicto.

Caracterice a la sociología del medio ambiente en su primera fase.

El año 1972 puede ser adecuado como año de referencia, pues en él coincidieron la con-
ferencia de Estocolmo sobre desarrollo y medioambiente y la publicación del primer
informe al Club de Roma sobre límites al crecimiento.

1. En Europa, la problemática medioambiental fue recibida como algo nuevo, difícil de


integrar en los enfoques existentes; al final de los años sesenta y al principio de los se-
tenta, casi no existían conceptos, paradigmas o teorías que tuviesen en su centro la rela-
ción entre el hombre y su medio ambiente. La naturaleza y el medioambiente eran en-
tonces desconocidos en tanto que objeto de estudio, y el medio ambiente físico en gene-
ral era una categoría casi olvidada por las ciencias sociales. Fueron menos abundantes
las investigaciones con un contenido empírico.
2. En Estados Unidos la sociología medioambiental se desarrolló al principio a través de
estudios empíricos sobre fenómenos de degradación urbana, contaminación en ambien-
tes locales, opinión pública, movimientos sociales o gestión de recursos y de espacios
protegidos.
3. En España se discutieron los criterios desarrollistas de ordenación territorial y expan-
sión económica desde una perspectiva sensible a sus costes ambientales. Se apuntó la
convergencia de capitalismo y socialismo, se analizó la posición de los dirigentes eco-
nómicos y políticos del sector energético, se examinaron la relación entre el ecologismo
y la lucha de clases y los problemas planteados por la crisis ecológica a la confianza
marxista, se publicaron los primeros estudios sobre el movimiento ecologista y se revi-
saron los fundamentos de la relación entre sociedad y naturaleza.

En general la primera fase de la sociología ambiental estuvo caracterizada por diferentes


intentos de tomar posición, de reaccionar ante los nuevos problemas. La cuestión am-
biental le llegó a la sociología desde fuera, que se trataba de algo que no estaba previsto
en sus desarrollos modernos.

Identifique las tres posiciones principales respecto a la continuidad/discontinuidad


entre la nueva sub-disciplina (la sociología del medio ambiente) y la tradición
sociológica. Preste atención a la argumentación, los conceptos, los ejemplos y a los
autores principales de cada una de ellas.

1
Un núcleo de interés fue entonces el grado de continuidad o discontinuidad con los en-
foques sociológicos existentes y, dado que éstos están conectados de muchas maneras
con la teoría clásica, la relevancia de ésta para tratar dicha cuestión, pueden distinguirse
tres tipos de respuesta:
1. En primer lugar se ha afirmado que existe una ruptura o discontinuidad fundamental
entre sociología medioambiental y los diferentes enfoques (funcionalismo, interaccio-
nismo simbólico, etno-metodología, teoría del conflicto, marxismo…) que dominaron la
sociología en la segunda mitad del siglo XX. Una ruptura expresada en términos de un
cambio de paradigma, como conjunto de supuestos preteóricos que conforman una de-
terminada visión del mundo.
Catton y Dunlap asociaron el antropocentrismo con el excepcionalismo de la sociología,
y hablaron del paradigma del excepcionalismo humano, para más tarde pasar a referirse
al paradigma del exencionalismo humano. Su idea es que la conciencia de los límites
ecológicos fundamenta una visión alternativa, egocéntrica, en la que los seres humanos
son reintegrados al mundo natural del que forman parte, refiriéndose a ella como nuevo
paradigma ecológico.
Dunlap se refiere explícitamente a Durkheim y a Weber como precursores de la visión
exencionalista. La regla durkheimiana de que la explicación de un hecho social debe
buscarse siempre en otro hecho social y el principio weberiano de que es importante
comprender los modos en que la gente define su situación con el fin de comprender sus
acciones. Aunque en ambos casos no es concluyente y tiene bastante de circunstancial.
El propio Dunlap acepta la posibilidad de que la sociología medioambiental recurra con
provecho a esquemas conceptuales y métodos heredados de la tradición sociológica y, al
mismo tiempo, destaca la ruptura con algunas de sus visiones y supuestos preteóricos.
El (NPE) Nuevo Paradigma Ecológico era y sigue siendo una visión general del mundo
que conduce a ver éste de tal modo que la necesidad de la investigación sociológica
sobre las cuestiones ambientales se hace obvia; el modo preciso en que se hará esa in-
vestigación se verá claramente afectado por la perspectiva teórica específica que se
adopte.
2. Una segunda posición coincide con la anterior en cuanto a la existencia de una dis-
continuidad muy marcada entre la sociología ecológica y las perspectivas teóricas vi-
gentes en el momento de su aparición. Sin embargo, considera que sí existen preceden-
tes fuera de la corriente principal. Podemos llamar a este punto de vista la hipótesis
Guadiana de la sociología medioambiental, dado que la falta de conexión que hay a
menudo entre esos precedentes hace inviable aludir a éstos como parte de una tradición
o descubrir entre ellos una teoría clásica.
Malthus sería el precursor más indiscutible de la sociología ecológica. Situó la existen-
cia de límites externos, biofísicos, en el centro de su reflexión: la provisión de medios
de subsistencia depende de la superficie cultivable (que es finita) y de las características
de los suelos. Profecías malthusianas no cumplidas, porque el incremento de la produc-
tividad agrícola ha sido muy grande. Un incremento debido a una enorme subvención
externa como fertilizantes, que ha convertido a la agricultura moderna en consumidora
neta de energía; cada caloría contenida ahora en los alimentos requiere el consumo de
más o menos diez calorías de energía fósil. Ideas de Malthus sobre los límites a la pro-
ducción de alimentos que no han sido refutadas, y continúan siendo objeto de discusión
en la actualidad.
Malthus fue un ecólogo avanzado a su tiempo, un antropólogo ingenioso, un sociólogo
poco sutil y un ideólogo declaradamente anti ilustrado, poco amigo del progresismo.

2
3. Una tercera posición ha mantenido que hay, aunque escasamente desarrollada, una
sociología medioambiental clásica.
La idea durkheimiana de que la división del trabajo mejora la adaptación a su ambiente
de las sociedades más densamente pobladas, reduciendo la competencia directa por la
apropiación de los recursos y provocando cambios culturales que redefinen y amplían la
base de recursos. La abundancia de analogías biológicas y la influencia del evolucio-
nismo de Durkheim.
La idea de Weber de que los factores ambientales aun no siendo determinantes univer-
sales, pueden tener una importancia causal en ciertos momentos clave de la historia de
cada sociedad. El análisis weberiano del papel histórico de la ética protestante ha inspi-
rado, más o menos directamente, diferentes versiones de la tesis de que una especie de
conversión, de naturaleza religiosa, al ecologismo está siendo el motor de los movi-
mientos y cambios sociales que tienden hacia una mayor compatibilidad entre sociedad
y naturaleza. Una definición de clase social de inspiración weberiana en términos de
oportunidades objetivas de vida ha sido la base para un intento de conceptualización de
las clases ambientales como una nueva dimensión de la estructura en las sociedades
contemporáneas.
En los últimos años es visible una tendencia a la aproximación mutua entre las tres vi-
siones reseñadas de la relación entre la sociología ecológica y la tradición sociológica.

Compare los principales supuestos de la Visión Occidental Dominante (VOD), del


Paradigma Sociológico del Exencionalismo Humano (PEH) y del Nuevo Paradigma
Ecológico (NPE) de Catton y Dunlap.

Visión Occidental Paradigma Nuevo Paradigma


Dominante (VOD) Sociológico del Ecológico (NPE)
Exencionalismo (PEH)
Supuestos sobre la 1. Las personas son 1. Los humanos 1. Aunque los humanos
naturaleza de los seres fundamentalmente tienen una herencia tienen características
humanos diferentes de todas cultural además de excepcionales, sigue
las demás criaturas, a su herencia genética, siendo una especie entre
las que dominan. siendo por tanto muy las muchas que están
distintos a todas las implicadas de forma
otras especies interdependiente en el
animales. ecosistema global.
Supuestos sobre las 2. Las personas son 2. Los factores 2. Los asuntos humanos
causas de los hechos dueñas de su sociales y culturales no están influidos solo
sociales destino ; pueden son los por factores sociales y
elegir sus objetivos y determinantes culturales ; también lo
aprender a hacer lo principales de los están por intrincados
que sea necesario asuntos humanos. lazos de causa, efecto y
para conseguirlos. retroalimentación en la
trama de la naturaleza.
Las acciones humanas
intencionales tienen
muchas consecuencias no
buscadas.

3
Supuestos sobre el 3. El mundo es muy 3. Los ambientes 3. Los humanos viven en un
contexto de la sociedad grande, así que social y cultural son ambiente biofísico finito
humana proporciona el contexto crucial del que dependen, lo que
oportunidades para los asuntos impone poderosas
ilimitadas a los humanos, siendo el restricciones físicas y
humanos. ambiente biofísico en biológicas a los asuntos
gran medida humanos.
irrelevante.
Supuestos acerca de las 4. La historia de la 4. La cultura es Aunque la inventiva de los
constricciones sobre la humanidad es la del acumulativa, así que humanos y los poderes que
sociedad humana progreso ; para cada el progreso de ella se derivan puedan
problema hay una tecnológico y social durante un tiempo ampliar
solución, de modo puede continuar aparentemente los límites
que el progreso no indefinidamente, de la capacidad de carga,
tiene por qué haciendo que todos las leyes ecológicas no
detenerse. los problemas pueden ser anuladas.
humanos puedan en
última instancia
solucionarse.

Preste atención a las diferentes tradiciones de la "ecología humana" y su relación


con la sociología ecológica.

La ecología humana sociológica es un enfoque particular en ciencias sociales que no


ha dedicado más atención que otros a la relación entre sociedad y naturaleza. Algunas
de sus características, como la preferencia por el nivel macro, la admisión de variables
externas o ambientales y la disposición a importar, adaptar y someter a prueba modelos
procedentes de la ecología, parecen, en principio, prometedoras a la hora de abordar
dicha relación.
Catton se planteó en primer lugar que la corriente sociológica de ecología humana debe-
ría recuperar su inicial inspiración biológica y en segundo lugar, debería reconocer la
imposibilidad de continuar la pauta de uso creciente de energía que ha caracterizado la
era industrial. La sociología medioambiental ha vuelto de nuevo la mirada hacia la eco-
logía en un momento en que la ecología humana sociológica se alejaba cada vez más de
ella.
En la sociología medioambiental, la aportación que ha recogido en mayor medida la
herencia de la ecología humana es la recogida por Catton y Dunlap, expresando su rup-
tura en el lenguaje del cambio de paradigma:

1. Catton describe la crisis ecológica, con un tratamiento conceptual que le aproxima a


los planteamientos más reduccionistas de la ecología humana biológica.
2. Dunlap alude a la similitud que existe entre el complejo ecológico de Duncan y la
ecuación del impacto ambiental de Ehrilch.

4
Sobre la pregunta sobre la influencia de la ecología humana sociológica en la actual
sociología medioambiental debe contestarse, al menos de momento, señalando que esa
influencia ha sido más bien difusa.

Exponga el punto de vista marxista clásico sobre las relaciones entre naturaleza y
sociedad.

La sociología de inspiración marxista ha considerado el trabajo como la mediación prin-


cipal entre los seres humanos y la naturaleza, lo que, en principio, la hacía susceptible
de desarrollarse teniendo en cuenta los condicionantes impuestos por ésta. Sin embargo,
la tesis de que el desarrollo de las fuerzas productivas no encuentran más freno que las
relaciones de producción ha hecho que, en general, tales condicionantes fueran ignora-
dos, derivando incluso hacia posiciones de exencionalismo extremo, como la idea de
que el comunismo liberaría definitivamente a los humanos del reino animal
La celebración de la enorme capacidad expansiva del capitalismo, así como el conven-
cimiento de que está reforzada tras la transición al socialismo han impregnado profun-
damente la evolución del materialismo histórico, minimizando la atención dedicada a
cualquier tipo de límites naturales.

Exponga los intentos recientes de desarrollo de la sociología del medio ambiente


desde categorías marxistas.

Después de 1972, algunos textos marxistas sobre el concepto de naturaleza seguían sin
dedicar al asunto más que una atención del todo marginal, alegando que el desarrollo de
las fuerzas productivas no tenía nada que ver con el crecimiento del producto nacional
bruto.
El impacto causado por la difusión del primer informe al Club de Roma sobre los lími-
tes al crecimiento, por la simultánea crisis del petróleo y por la aparición del movimien-
to ecologista marcó un punto de inflexión, pues despertó el interés por la relación entre
marxistas y ecología. En diversas obras publicadas en esos años se señaló la incompati-
bilidad entre los datos aportados por los informes sobre el medio ambiente y la visión
marxista de un reino de la libertad surgido a partir de la abundancia material.
Existen algunos otros intentos de revisar el materialismo histórico desde un punto de
vista ecológico como por ejemplo:
Dickens ha extendido el concepto de alienación para dar cuenta de las dificultades exis-
tentes en la relación con la naturaleza: un alejamiento creciente donde los seres huma-
nos construyen su identidad desde una creciente cosificación de la naturaleza.
O´Connor trabajó desde una segunda contradicción del capitalismo referida al freno que
la acumulación del capital encuentra en los costes crecientes que se requieren para man-
tener las condiciones naturales de la producción. La primera contradicción corresponde
a las condiciones de la producción que se caracterizan por no ser producidas como mer-
cancías, de modo que todas las actividades del estado no concernientes al dinero ni a las
fuerzas armadas pueden entenderse como regulación de las mismas.

5
Exponga las principales aportaciones y autoras del ecofeminismo.

Otra de las perspectivas que ha tenido una presencia visible en la sociología


medioambiental es la que se interroga sobre la relación entre la desigualdad sexual y el
deterioro del medio ambiente. Las primeras versiones del ecofeminismo se formularon
en Europa en los años setenta del siglo XX, y señalaban dos procesos fundamentales en
el origen del patriarcado: la apropiación masculina de la agricultura y de la
reproducción, de la fertilidad y de la fecundidad, expropiando a más mujeres de su
poder como cultivadoras y como madres. Ambos procesos están también en el origen de
la crisis ecológica en forma de explotación de la tierra y de explosión demográfica.

Otro componente inicial del ecofeminismo fue la identificación de postulados de domi-


nio y violencia sobre las mujeres y sobre la naturaleza en los orígenes de la ciencia mo-
derna.
Bacon encontró en los procesos por brujería analogías adecuadas para expresar su visión
sobre los métodos que permitirían arrancar sus secretos al mundo natural.
A finales de los ochenta varias autoras (Plant, Diamond y Orenstein, Sontheimer) fue-
ron integradas en la tesis de que el desarrollo según el modelo europeo avanza a costa
de las mujeres, de los campesinos, de los pueblos indígenas y, en general, de las formas
secularmente sostenibles de intercambio con la naturaleza.
Vandana Shiva ha construido una síntesis muy original, que integra elementos del fe-
minismo, de las enseñanzas de Gandhi, de la visión holística y antirreduccionista de la
ciencia y, finalmente del ecologismo. Shiva dedica mucha atención al peso económico
creciente de los sectores modernos que suponen un empeoramiento relativo de la situa-
ción social de las mujeres y de las relaciones de poder entre los sexos en el interior de
las comunidades.

Exponga las críticas a los planteamientos del ecofeminismo.

La versión del ecofeminismo ha sido criticada desde distintos puntos de vista:


 El paralelismo entre el dominio sobre las mujeres y la explotación de la natura-
leza refuerza la identificación entre lo femenino y lo natural que es, precisamen-
te, una de las características de la ideología patriarcal.
 La reivindicación de las manifestaciones de un principio femenino en algunas
culturas tradicionales empuja al feminismo en dirección de una mística contraria
a la ciencia y al racionalismo.
 El principal dilema que el ecofeminismo plantea a las versiones más extendidas
en el mundo contemporáneo sobre la eventual superación de la desigualdad entre
los sexos codificada en términos de género y poder se deriva de la tesis según la
cual el desarrollo de acuerdo con el modelo occidental no es generalizable, por
lo tanto, no puede ser auténticamente universal.

6
¿Cuáles son las novedades que configuran el nuevo contexto de la sociología del
medio ambiente?

En primer lugar, porque al menos una parte de lo que hace treinta años se anunciaba
para el futuro ha llegado ya. El cambio climático no es sólo el peligro de que algunos
pequeños estados isleños del Pacífico desaparezcan como consecuencia de la elevación
del nivel del mar, sino la realidad de que los glaciares de los Alpes tienen la mitad de la
masa de hielo que tenían hace un siglo. Chernóbil no fue una ilustración hipotética de
los riesgos tecnológicos. Etc. , etc.
En segundo lugar, porque conceptos como el desarrollo sostenible o el principio de pre-
caución, aunque son mucho más normativos que descriptivos, están incorporados a pro-
cesos y prácticas sociales existentes en las que su impacto puede ser examinado en deta-
lle.
Finalmente, porque los gobiernos han definido políticas de medio ambiente y han crea-
do las correspondientes administraciones, las empresas han incorporado algunos crite-
rios de ecoeficiencia y líneas de productos verdes, los sindicatos y otros movimientos
sociales han elaborado sus propias perspectivas y han revisado su posición en relación a
las crisis ecológica, ciertos segmentos del universo del consumo se han articulado en
busca de más compatibilidad ambiental, muchas ciudades redefinen su planificación en
busca de más sostenibilidad, los conflictos ecológicos-sociales muestran la presencia de
actores colectivos distintos de los sectores organizados del movimiento ambientalistas,
los impactos de la cuestión ambiental en la conciencia colectiva son más profundos y
diversos y requieren análisis de opinión pública más detallados, el medio ambiente ha
aparecido como un componente significativo del debate sobre la globalización.

Retenga las principales líneas de investigación de la sociología del medio ambiente


desde 1990.

Los inicios de una respuesta proactiva por parte de la industria, particularmente por par-
te de las grandes compañías, han sido estudiados en cuanto a su definición de los pro-
blemas ambientales, a los ajustes organizativos, a las reformas en el tratamiento de las
emisiones y a la revisión de los procesos productivos.
Se ha discutido el alcance de esas reacciones, hasta qué punto éstas expresan una
reorientación inspirada por la ecoeficiencia o constituyen sobre todo un intento de “la-
vado de cara verdoso” (Green- washing).
Se han estudiado diversas manifestaciones de conflicto social originado por la escasez
de recursos naturales como consecuencia de su sobreexplotación o por la incidencia
desigual sobre diferentes grupos sociales de riesgos tecnológicos o fenómenos de con-
taminación.
Han sido objeto de análisis la adaptación de los sistemas de relaciones laborales y de las
organizaciones sindicales a los requerimientos de reforma ecológica de la economía,
como las relaciones entre sustentabilidad y condiciones de trabajo, y entre medio am-
biente y empleo.
Investigaciones sobre valores, opiniones y actitudes en materia de medio ambiente.
Tendencia creciente en el impacto ambiental del consumo doméstico. Definición de
indicadores relativos a desarrollo y sustentabilidad, tanto analíticos como centrados en
grandes agregados.

7
La cuestión ambiental ha ocupado también un lugar en las elaboraciones sociológicas a
propósito del conjunto de procesos que suelen agruparse bajo el rótulo globalización,
así como en los debates al respecto.

Exponga la teoría de la modernización ecológica. ¿En qué medida es un programa


político y/o una descripción del cambio social?

La sociología de la modernización ecológica supone que más modernización es lo que


hace falta para que se desarrolle, en el marco de las instituciones existentes, una esfera
medioambiental autónoma respecto a la esfera económica, capaza de moderar los exce-
sos de ésta y de introducir, así, un equilibrio adicional en la dinámica histórica de racio-
nalización.
La idea de una modernización ecológica tiene dos lecturas, no siempre claramente dis-
tinguibles en los textos de quienes la propugnan:
1. En tanto que programa político, la modernización ecológica promete que el
mismo modelo de desarrollo social que ha creado la crisis ecológica se encarga-
rá, mediante correcciones adecuadas, de solucionarla.
2. En tanto que teorización sobre el cambio social, sostiene que esas correcciones
ya se han introducido o, al menos, que han comenzado a introducirse.

¿Cuál ha sido el principal ámbito de análisis de contrastación empírica de la teoría


de la modernización ecológica?

Las relaciones entre el proceso de modernización y el uso de energía y materiales en las


dos últimas décadas han sido el principal ámbito de contrastación empírica de la hipóte-
sis de la modernización ecológica.
Ha habido también elaboraciones teóricas que han insistido en que el conflicto entre
desarrollo y medio ambiente que se hizo patente hacia 1970 está lejos de poder conside-
rado algo en vías de disolverse.

¿Cuál es la tesis central de la teoría de la sociedad del riesgo?

La hipótesis central de este punto de vista es que el desarrollo de la sociedad moderna la


ha llevado a desembocar en una fase en que los riesgos sociales, políticos, económicos e
individuales tienden cada vez más a ponerse fuera del alcance de las instituciones esta-
blecidas para su supervisión y control. En esa fase, la disputa en torno a la distribución
de la riqueza va perdiendo importancia a medida que se generalizan unos niveles eleva-
dos de bienestar material y, en cambio, el enfrentamiento derivado de las diferentes res-
puestas sociales ante el riesgo tecnológico se torna más y más significativo como prin-
cipio de estructuración. La dimensión alcanzada por los peligros tecnológicos y por el
deterioro de los sistemas naturales desborda los límites del estado-nación.

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¿En qué coinciden y en qué difieren las teorías de la modernización ecológica y la
de la sociedad del riesgo?

La teorización de Beck tiene obvios puntos de contacto con los planteamientos de la


modernización ecológica. La sociología de la modernización ecológica insiste en que las
reformas de las instituciones tienden a asegurar la continuidad del proceso de
racionalización; la visión de la sociedad del riesgo mantiene que ese proceso se trunca
debido a que la capacidad de las opciones técnicas crece al mismo tiempo que lo hace la
incalculabilidad de sus consecuencias.

Beck es más escéptico que los proponentes de la modernización ecológica en cuanto a


capacidad de las instituciones de la sociedad industrial para responder adecuadamente a
las nuevas situaciones de riesgo. También acentúa mucho la incertidumbre, no sólo en
lo que respecta a los eventuales efectos del desarrollo tecnológico, sino también en
cuanto a las posibles respuestas sociales e institucionales.
Su punto de vista se distingue por la importancia atribuida a la dimensión política que
alcanzan muchas cuestiones de la vida cotidiana. En esencia, la vida privada se convier-
te en el juguete de teorías y resultados científicos, o de controversias y conflictos públi-
cos.

¿En qué consisten los puntos de vista realista y construccionista?

Ha existido un debate notorio en la sociología medioambiental de los últimos años del


siglo XX:
 El punto de vista realista que propone examinar la influencia mutua entre los
procesos sociales y las alteraciones en el medio ambiente como un fenómeno
objetivo, básicamente independiente de cómo sea socialmente percibido.
 El punto de vista construccionista se concentra en los procesos de interacción
social que producen una determinada definición o percepción social de los pro-
blemas y, en algunas versiones extremas, sostiene que no hay nada que investi-
gar más allá de esa percepción socialmente construida. Un conocido principio de
la sociología recuerda que lo que es percibido como real es real en sus conse-
cuencias. Por otra parte, la sociología medioambiental sería imposible si no hi-
ciese suya otra idea: si algo es ignorado o es eventualmente definido como irreal,
no por eso deja de tener consecuencias.

TEMA 2 Sociología, límites y sostenibilidad


¿Cuáles son los tres postulados básicos de la sociología ecológica?

Los postulados más generales o proposiciones básicas de la sociología ecológica pueden


formularse, de modo sucinto y directo, como sigue:

1. El objeto de estudio no es la sociedad sino el sistema formado por la sociedad y


su medio ambiente.

9
2. Las relaciones entre sociedad y medio ambiente dependen siempre de formas
históricas concretas de la tecnología, la desigualdad social y el sistema de nece-
sidades.
3. La expansión de la civilización industrial está siendo condicionada ya por los
límites de la naturaleza para suministrar recursos y absorber residuos.

¿De qué tipos son los tres enfoques básicos de la sociología ecológica? Razone la
respuesta

La primera de esas proposiciones implica que el enfoque propuesto es ecológico. La


segunda implica que es sociológico. La tercera alude a su contexto histórico.
La necesidad de tener en cuenta la interacción entre las sociedades y su entorno natural
no es en absoluto una novedad, especialmente en lo que respecta a los enfoques macro-
sociológicos. Está presente en la tesis (propia de la ecología humana) de que la organi-
zación social expresa la adaptación de una comunidad a su medio ambiente, en la visión
marxista del trabajo como mediación entre la humanidad y la naturaleza, etc. Según
Lenski y Nolan, las características de una determinada sociedad dependen de su propia
historia pasada, así como de sus interacciones con la naturaleza humana por una parte y
con los ambientes biofísicos y sociales por otra; sosteniendo que: “…las sociedades
humanas son una parte del ecosistema global y no pueden ser adecuadamente compren-
didas a menos que ese hecho sea tenido en cuenta”.

Retenga el modelo básico de la sociología ecológico-evolutiva según Lenski y


Nolan.

“…todas las características de una sociedad se deben, en última instancia, a solo tres
cosas:
1) la influencia de sus ambientes biofísico y social, 2) la influencia de la herencia gené-
tica de nuestra especie, y 3) la influencia de las características sociales y culturales ante-
riores de la propia sociedad. Las flechas dobles en el modelo indican también que las
sociedades humanas no solo están afectadas por el ambiente y por la herencia genética
de nuestra especie, sino que también influyen sobre ellos” Fuente: Lenski, Nolan y
Lenski (1995:21)
En este modelo, el ambiente biofísico incluye cosas tales como los suelos, el agua, los
minerales, el clima, las plantas y animales, etc de las que las sociedades dependen para
satisfacer las necesidades materiales de sus miembros (alimento, agua, cobijo…) y que
representan tanto oportunidades como amenazas. La herencia genética se interpreta co-
mo la base de una naturaleza humana constante, configurada por rasgos como la socia-
bilidad, la propensión egoísta, la desigual distribución de las capacidades innatas, la
influencia del hábito y la costumbre. Etc. (Lenski 1984). Las características sociocultu-
rales más relevantes, presentes en todas las sociedades humanas, son la población, la
“cultura simbólica”, los artefactos, la organización social y las instituciones.

Retenga los argumentos del autor para criticar la consideración del medio
ambiente como una constante.

10
Hay que añadir, entonces, que la interacción entre la herencia genética y los diferentes
ambientes, a través de las distintas mediaciones culturales, produce, por decirlo así,
múltiples naturalezas humanas, lo que convierte en insuficiente (y a menudo erróneo) el
tratamiento de la influencia ejercida por esas naturalezas sobre las relaciones sociales
como una constante.
De forma similar, aceptar que las interacciones entre la organización social y el medio
ambiente natural son de doble dirección implica aceptar que este último resulta conti-
nuamente alterado por la intervención humana, por lo que su influencia sobre las formas
en que dicha intervención se produce no puede tampoco ser tratada como una constante.
Éste es, claramente, el punto de vista de la nueva historia ecológica (Crosby 1988; Pon-
ting 1992) y es también, en lo que respecta a la fase presente de la sociedad industrial, el
punto de vista de la sociología ecológica, el reflejado en la tercera de las proposiciones.

La perspectiva macro y micro en la sociología ecológica. Ponga algunos ejemplos


de problemas o temas de estudio de la sociología ecológica de tipo macro o micro.

La distinción entre lo macro/micro es demasiado importante para eludirla, puntualizan-


do de entrada, sin embargo, que ninguna de las opciones que pueda tomarse respecto de
esas distinciones cubra todo el campo de la sociología medioambiental, si se entiende
ésta en términos de la problemática a la que trata de dar respuesta.

La distinción entre macrosociolgía y microsociología se ha establecido en ocasiones en


términos de que la primera se ocupa de las sociedades y la segunda de las partes y ras-
gos que la componen. Otras veces se ha visto sobre todo como una cuestión de escala
espacio-temporal y del número de personas o situaciones implicadas; por decirlo así, del
ángulo de la lente a través de la cual se observa el mundo (Rosa 2000). En otras ocasio-
nes, se ha remarcado la correspondencia entre las dualidades micro/macro.

“El mundo humano suele explicarse unas veces desde la perspectiva de los seres que,
consciente e intencionalmente, lo componen y, otras, desde la de las fuerzas anónimas
que lo constituyen. En el primer caso, los protagonistas son mujeres y hombres, dota-
dos de pasiones, intereses, preferencias e inclinaciones varias que procuran satisfacer.
En el segundo fuerzas demográficas, económicas, biológicas y físicas se mezclan con
otras, no menos poderosas y anónimas, como pueden ser las corrientes políticas, reli-
giosas y tecnológicas, para determinar el sino de las gentes. La primera actitud parte
de la microsociología y la segunda de la macrosociología. (Giner 1996:309)

¿Qué tiene que ver el construccionismo social con la perspectiva de la acción


social? ¿Qué relevancia tiene esta perspectiva para la conexión entre naturaleza y
acción social?

La conexión entre los enfoques de la estructura y de la acción social pasa por desligar a
esta última de una ontología construccionista. Es decir, que la sociología medioambien-
tal requiere alguna clase de modelo “realista” de integración de la estructura y la acción,
pues sólo en un contexto así la conexión entre las acciones sociales y el estado de los
ecosistemas continúa siendo relevante incluso si los agentes la ignoran por completo,
incluso si se engañan al interpretarla. El estudio de la construcción social de los signifi-
cados puede llegar a ser del todo incongruentes.

11
Quien prefiera una sociología iniciada a partir de la acción intencional puede reformular
la proposición tercera y, en lugar de decir que los límites de la naturaleza amenazan la
expansión de la sociedad industrial, puede decir que los agentes humanos corren el ries-
go de quedar presos de las consecuencias ecológicas no deseadas de sus acciones
(Murphy 1997) (el autor insiste, en que la centralidad de esa proposición es indepen-
diente de que uno crea o no que ese riesgo es realmente grave y es dependiente sólo de
que acepte que las acciones humanas—se construya como se construya su significado—
tienen consecuencias ecológicas).

Exponga los puntos de vista de la "catástrofe" y de la "cornucopia" en relación a


los límites de la naturaleza

Los términos “catástrofe” y “cornucopia” han sido frecuentemente usados para referirse
a dos puntos de vista opuestos acerca del alcance y las consecuencias concretas de la
presión actualmente ejercida por las actividades humanas sobre los ecosistemas. El
primero de esos puntos de vista mantiene que hay límites naturales que no se pueden
sobrepasar sin provocar un colapso y que la escala física actual de la actividad humana
excede ya esos límites o está próxima a hacerlo, de forma tal que está comprometiendo
la capacidad de sustentación futura de la Tierra. El segundo tiende a negar que la
existencia de límites naturales sea algo de interés práctico y a mantener que las
capacidades humanas de innovación tecnológica y de adaptación social pueden superar
cualquier escasez particular, de forma tal que los límites a la expansión humana, si
acaso, serían socieconómicos, no naturales. Quienes se alinean en la primera posición
tienden a presentar el crecimiento demográfico, el aumento en el consumo de recursos y
el grado de alteración de los sistemas naturales como evidencia de que la presión
humana sobre la naturaleza es ya peligrosa. Quienes la rechazan tienden, por el
contrario, a presentar la expansión demográfica y económica como prueba histórica del
éxito y el dominio humano sobre la naturaleza.

Exponga el planteamiento que lleva al diagnóstico de la situación futura del


planeta como "la coincidencia de mucho riesgo y mucha incertidumbre"

Si ponemos en relación el escepticismo expresado por Price sobre la capacidad de carga


como concepto biológico sobre su utilidad como concepto sociológico, llegamos a un
planteamiento que, en los términos más generales, podría formularse como sigue: si los
límites naturales a la expansión del consumo de recursos tienen un alto margen de
indeterminación, si no existe un dispositivo natural de regulación que contenga la
expansión a medida que ésta va aproximándose a los límites y si, además, en caso de
sobre pasamiento, la capacidad de adaptación cultural ha de verse restringida por la
inadecuación de la estrategia reproductiva de la especie a una situación así, entonces la
eventualidad de un curso histórico en la vecindad de los límites ha de verse como una
situación extrema de riesgo. El tipo de riesgo implicado, también en términos muy
generales, deriva de la pérdida de flexibilidad en la relación sistema-medio ambiente,
flexibilidad que es necesaria para que sea viable a largo plazo un proceso

12
inherentemente impredecible, como es el cambio social. La coincidencia de mucho
riesgo y mucha incertidumbre es, entonces, el principal rasgo definitorio del
problema. (Pag. 124)

Distinga entre los planteamientos malthusianos y los neomalthusianos

Las predicciones de Malthus sobre crecimiento demográfico y producción de alimentos.


En la forma estricta en que Malthus planteó la cuestión—suponiendo que la producción
de alimentos sólo puede aumentar mediante la puesta en cultivo de nuevas superficies--,
la historia ha sido hasta hoy diferente de sus predicciones, pues el aumento de población
ha ido en paralelo a incrementos muy grandes en la productividad agrícola debido a
nuevas técnicas.

Sobre los argumentos del neomaltusianismo, de los límites de la naturaleza es la idea de


que la finitud de la Tierra ha de condicionar de alguna manera su capacidad de sustenta-
ción, su capacidad para suministrar recursos. Formulada en general, en abstracto, esa
idea tiene hoy pocos detractores. Tratar de medirla, de hacerla operacional, es sin em-
bargo algo muy distinto. Hay límites naturales, pero éstos parecen ser inherentemente
indeterminados, sobre todo si la escala del análisis es muy grande

El concepto de capacidad de carga se refiere en ecología a la máxima población de una


determinada especie que puede ser mantenida indefinidamente por un ecosistema. Pare-
ce que se originó como un referente práctico en la gestión de las praderas dedicadas a la
alimentación de los herbívoros. Adquirió una significación más precisa cuando Odum
(1953) lo conectó con el modelo general de crecimiento de la población conocido como
“ecuación logística” Este modelo supone que debe haber un límite absoluto más allá del
cual la expansión de una población se hace imposible y que la tasa de crecimiento, alta
en circunstancias propicias, ha de disminuir en la proximidad de ese límite.

Retenga algunos ejemplos de argumentos antimalthusianos

 A escala mundial, la disponibilidad de tierra cultivable no es todavía un factor


limitante. Más apremiante es la situación relativa al uso del agua
 Hay un relativo margen para frenar la degradación de los suelos por erosión, sa-
linización y empobrecimiento biológico que resulta de la explotación agrícola
intensiva.
 Es posible mejorar significativamente la eficiencia en el uso del agua mediante
sistemas descentralizados de captación, técnicas de riego más ahorrativas.
 Es posible seguir consumiendo alimentos de origen animal, aunque ese consumo
debería ajustarse a lo obtenido a partir de rumiantes que pastan en terrenos no
aptos para el cultivo de plantas digeribles por los humanos y a partir de animales
que pueden mantenerse con una variada combinación de residuos orgánicos; a
ello podría sumarse lo producido mediante acuicultura, siempre que ésta tuviera
en cuenta restricciones ecológicas derivadas de la contaminación.
 Las pérdidas que producen durante la cosecha y después de ella, así como las de-
rivadas de la putrefacción del pescado.
 Los cálculos habituales sobre necesidades de energía y proteínas podrían tal vez
ajustarse a la baja (una conjetura que Smil apoya en la extrema flexibilidad de

13
los humanos como convertidores de la energía contenida en los alimentos y en la
compleja combinación de factores diversos –edad, sexo, volumen del cuerpo,
niveles de actividad física, condiciones ambientales y otros—que influye en el
nivel de las necesidades.
 La composición de la dieta se ha descompensado durante la modernización, pe-
ro podría volver a reajustarse: aunque una corriente poderosa, animada por la
agroindustria y por los servicios de comida rápida, empuja en el sentido de un
desequilibrio todavía mayor, diversas reacciones sociales ante problemas de
obesidad y de mayor incidencia de enfermedades coronarias y de ciertos tipos de
cáncer se mueven en sentido contrario.

Preste atención a los análisis de Brown y de Smil

Lester Brown es quizás el proponente más conocido de la tesis según la cual la colisión
entre la población y la base natural de recursos ya ha comenzado a manifestarse. Se basa
para ello en una interpretación de la dinámica población-recursos en la segunda mitad
del siglo XX.

Brown reconoce que las diferentes producciones se incrementaron en el período de 1950


a 1984 para el grano; de 1950 a 1972 para carnes; y de 1950 a 1988 para pescados y
mariscos; y a partir de estas fechas las diversas producciones han caído de forma consi-
derable. La interpretación más habitual de la inflexión en el ritmo de crecimiento de la
producción es que ésta es un efecto de la relativa saturación de la demanda en los países
más desarrollados, puesta de manifiesto por la caída continuada de los precios agrícolas,
y que no habrá problemas sustanciales en aumentar la producción para satisfacer de-
mandas adicionales derivadas del crecimiento demográfico y económico (Alexandratos
1995; FAO 2000).

Brown mantiene, por el contrario, que esa inflexión es el reflejo de la influencia de lími-
tes relativos al agotamiento de las posibilidades abiertas por las tecnologías de la “revo-
lución verde”, a la capacidad biológica de las plantas y a la escasez relativa de suelo y
agua. Hay por lo menos tres vías –argumenta- para incrementar la productividad agríco-
la: aumentar el rendimiento de las cosechas, incrementar el número anual de cose-
chas y obtener más de cada una de ellas “procesando” los residuos mediante ru-
miantes para producir carne y leche.

Respecto a Smil, su trabajo de síntesis sumamente preciso en los detalles, muy atento a
la información científica básica y sensible a la multiplicidad de los factores relevantes y
a la complejidad de sus interrelaciones (Smil 2001). Este autor sostiene que una combi-
nación adecuada de recetas económicas y técnicas ya bien conocidas y contrastadas,
medidas de protección medioambiental y ajustes en la composición de la dieta puede
proporcionar una nutrición adecuada a la próxima y más amplia generación sin deterio-
rar irreparablemente los sistemas naturales de soporte de la vida. Esta conclusión relati-
vamente optimista—“alentadoramente malthusiana”, dice- se basa en un minucioso ar-
gumento que incluye un examen de los factores limitantes, una discusión de los efectos
de los cambios ambientales sobre los ecosistemas agrícolas, un repaso a las posibilida-
des de reducir las pérdidas posteriores a la cosecha, una reconsideración de los criterios
habituales sobre la ingesta mínima necesaria de calorías y una evaluación de las posibi-
lidades de que se difunda una dieta más equilibrada.

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Preste atención a las cuatro acepciones de sostenibilidad comentadas en el texto y
al papel de la sociología ecológica en cada una de ellas

1. La acepción más próxima al paradigma mecanicista considera que in-


sostenibilidad es la tendencia al colapso causada por sobrepasar los límites esta-
blecidos por la capacidad de carga de los ecosistemas. (Nada que tenga una di-
mensión material puede crecer indefinidamente en un medio finito). En este con-
texto, la sostenibilidad implica que la escala física del sistema social, es decir, la
totalidad de lo que Boulding (1995) llamó la “sociomasa” (los cuerpos humanos
y los artefactos asociados a ellos), así como el flujo metabólico de energía y ma-
teriales necesario para reproducirla, han de mantenerse por debajo de la capaci-
dad natural para suministrar recursos (entendiendo por recursos las fuentes de
energía y materiales degradados). La lógica del colapso derivado del exceso de
carga está presente en diversas versiones del neomaulthusianismo que, con re-
sultados distintos en función de diferentes hipótesis sobre tecnología y consumo,
asumen que la capacidad de carga para seres humanos es calculable.
2. En algunas otras elaboraciones, insostenibilidad es sobre todo el re-
sultado de un desequilibrio catastrófico en el proceso de coevolución. Si una
de las especies en presencia recibe una subvención energética demasiado grande,
entonces impone al ecosistema una simplificación radical, provocando una re-
ducción drástica de la diversidad biológica. Esto es lo que viene pasando desde
el momento en que la especie humana desarrolló una especial habilidad para la
oxidación de la “necrosfera” (Margalef 1991). Esta acepción está implícita, por
ejemplo en un conocido artículo (Vitousek et al. 1986). Sus autores recuerdan
que hay que tener en cuenta que los seres humanos no son los únicos consumi-
dores terrestres de la energía solar capturada mediante la fotosíntesis. La pro-
ducción primaria neta es la cantidad de energía que queda disponible después de
restar la respiración de los productores primarios (plantas principalmente) de la
energía total que es fijada biológicamente (la mayor parte de la cual es solar) y
proporciona la base para el mantenimiento, crecimiento y reproducción de todos
los organismo heterótropos.
3. Nada dura eternamente. Los sistemas vivientes solo pueden subsistir y
evolucionar incrementando la entropía de su medio ambiente. Los sistemas au-
toorganizadores son necesariamente sistemas desorganizadores, que dependen
de un contacto estrecho y una interacción permanente con un medio ambiente
que contenga orden y energía disponibles a costa del cual pueden arreglárselas
para subsistir. Si el desorden introducido en el entorno es demasiado grande, en-
tonces el sistema puede, -tal vez- acceder a un nuevo nivel adaptativo consu-
miendo más energía (pero también incrementando todavía más la degradación
ambiental). La insostenibilidad puede verse también, por lo tanto, como el resul-
tado del incremento de entropía generado por procesos de producción demasiado
grandes o demasiado intensivos. Esta acepción está implícita en la afirmación
de que nada dura eternamente. De que ningún proceso material puede prolon-
garse indefinidamente en un medio finito. En este contexto sostenibilidad tiende
a identificarse con conservación (en el sentido de parsimonia en el uso de los re-
cursos)
4. Por último, insostenibilidad puede significar bloqueo de los dispositi-
vos sociales de aprendizaje, como consecuencia de una aceleración excesiva y

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de una conectividad demasiado alta. Si el debate sobre la crisis ecológica es algo
más que un melancólico ejercicio contemplativo es porque se supone que los se-
res humanos son capaces de aprender por anticipación y, por tanto, de modificar
su conducta por razones diferentes de la construcción física [Link]ún esta
acepción, una sociedad se torna insostenible cuando tiene más y más opciones
en intervalos temporales más y más cortos. Cuando, por ejemplo, introduce cada
año en la naturaleza miles de nuevas sustancias químicas, o cuando se dispone a
hacer lo mismo con miles de organismos genéticamente manipulados.

Según el autor esta acepción de insostenibilidad está implícita en algunas de las incor-
poraciones recientes a la lista de problemas medioambientales. Es el caso, por ejemplo,
de los efectos ecológicos de la difusión en el medio natural de organismos transgénicos,
o también, de las informaciones sobre el peligro de desorganización del sistema endo-
crino de los animales –incluidos los humanos-como consecuencia de la presencia en el
ambiente de sustancias químicas de origen industrial que mimetizan las hormonas, dan-
do lugar a que los organismos reaccionen como si los niveles de éstas fuesen distintos de
cómo son en realidad.

¿Por qué la cuestión de los límites naturales es el objeto central de la sociología


ecológica?

La tesis final y principal del capítulo es que el estudio de la sociedad contemporánea no


debe seguir considerando el medio ambiente natural como un fondo constante, inaltera-
ble por las acciones sociales, e irrelevante para la comprensión del desarrollo de éstas.
Por el contrario, hay que seleccionar los valores de las variables ambientales (en función
de la información científica disponible) y examinar cómo influyen y son influidos en y
por los procesos sociales a los que están conectadas. Pero se puede ir un poco más allá.
La sociología ambiental debería estar capacitada para contribuir a la construcción de
esas mismas variables y a la discusión sobre su relevancia.

TEMA 3 Cambio social: desarrollo y sustentabilidad


¿Por qué el concepto de desarrollo sostenible es ambiguo políticamente?

Por una parte, al exigir que el desarrollo llegue a ser sustentable, reconoce
implícitamente que ahora no lo es, sugiere que algo anda mal en el modelo social
vigente y que resulta conveniente reformarlo: en este sentido, el desarrollo sustentable
es un episodio más de la larga serie de intentos de apuntalar la gastada y conflictiva
noción de desarrollo, tratando de hacer a éste “social” o “humano”, pugnando por
corregirlo en uno u otro sentido. Por otra parte, al formular la esperanza de prolongar el
desarrollo, se consolida la adhesión al modelo social vigente, reconociendo que no se
vislumbra ninguna alternativa a él, que no se acierta a concebir un proceso de mejora de
la vida que no adopte la forma de desarrollo. El primer matiz conforta a unas personas;
el segundo, a otras. La izquierda y la derecha pueden reconocerse en la palabra mágica,
los verdes pueden verla como prueba de la legitimidad social de sus denuncias y los
productivistas como confirmación de que, en lo esencial, sus prioridades no requieren
más que algunos ajustes. La buena nueva actúa en este doble frente: “desarrollo” es la
16
reafirmación, el recordatorio de que el camino seguido ha sido acertado; “sostenible” es
la promesa de un futuro sin restricciones ni decadencias. Así se establece su marco y su
función ideológica. Es por eso quizás, porque permite un consenso amplio y superficial,
por lo que mucha gente opina que la vaguedad es justamente la gran ventaja de la idea
de desarrollo sostenible.

Retenga las diversas concepciones de desarrollo sostenible: la de la CMMAD


(Informe Brundtland), la de Estado Estacionario (Daly), las bioeconómicas
(Georgescu-Roegen)

CMMAD: La satisfacción de las necesidades y aspiraciones humanas es el principal


objetivo del desarrollo. Un mundo en el que la pobreza y la desigualdad son endémicas
será siempre propenso a crisis ecológicas o de otra índole. El desarrollo sostenible re-
quiere la satisfacción de las necesidades básicas de todos y extiende a todos la oportuni-
dad de satisfacer sus aspiraciones a una vida mejor.
Las necesidades conocidas están determinadas social y culturalmente, y el desarrollo
sostenible requiere la promoción de los valores que alienten niveles de consumo que
permanezcan dentro de los límites de lo ecológicamente posible y a los que todos pue-
dan aspirar razonablemente.
La satisfacción de las necesidades esenciales depende en parte de la realización del po-
tencial de crecimiento y es claro que el desarrollo sostenible requiere el crecimiento
económico de los lugares donde no se satisfacen esas necesidades. El desarrollo soste-
nible requiere que las sociedades satisfagan las necesidades humanas aumentando el
potencial productivo y asegurando la igualdad de oportunidades para todos.
El aumento del número de personas puede incrementar la presión sobre los recursos y
disminuir la elevación del nivel de vida en las regiones donde la carencia está generali-
zada. Únicamente se puede fomentar el desarrollo sostenible si la evolución demográfi-
ca está en armonía con el cambiante potencial productivo del ecosistema.
Hay límites en el uso de energía, materiales, agua o tierras, por lo que el desarrollo sos-
tenible exige que el mundo asegure el acceso equitativo a los recursos restringidos y
reoriente los esfuerzos tecnológicos para aliviar la presión mucho antes de llegar a ellos.
En suma, el desarrollo sostenible es un proceso de cambio en el cual la explotación de
los recursos, la orientación de la evolución tecnológica y la modificación de las institu-
ciones están acordes y acrecientan el potencial actual y futuro para satisfacer las necesi-
dades y aspiraciones humanas.
ESTADO ESTACIONARIO: Las tres dimensiones básicas de la economía de estado
estacionario (EEE) son: stock, servicio y flujo metabólico o transumo (throughput).
Servicio es la satisfacción experimentada cuando son satisfechas las necesidades. El
servicio es proporcionado por el stock. La cantidad y calidad de éste determina la inten-
sidad del servicio. El servicio es prestado durante un periodo de tiempo y es por lo tanto
una magnitud de flujo pero no puede ser acumulado.
Transumo es el flujo físico antrópico de materia-energía que pasa por la economía hu-
mana y acaba en los depósitos de la naturaleza y es necesario para mantener y renovar el
stock.
El servicio es el beneficio final de la actividad económica. El transumo es el coste final.
La relación beneficio/coste es, pues, la relación servicio/transumo.

17
El concepto de EEE sugiere tres formas de conducta para las tres dimensiones. Para los
stocks, la conducta adecuada es la de satisfacer (elegir un nivel de stocks suficiente para
una vida buena y sostenible en un futuro prolongado). El transumo debe ser minimiza-
do, para un stock constante. El servicio debe ser maximizado, para un stock constante.
Desarrollo económico es dar más servicio por unidad de transumo. Crecimiento es in-
cremento del servicio resultante del aumento de volumen del stock.
La política económica propia de la EEE es la que tiene como objetivo mantener el stock
de capital suficiente con un flujo metabólico bajo.
BIOECONÓMICAS: las propuestas bioeconómicas insisten en que la irreversible de-
gradación entrópica que implica cualquier actividad productiva y la incertidumbre inhe-
rente a la evolución social condicionan la eventual reintegración de las economías hu-
manas en los ciclos naturales de la biosfera, problematizan la búsqueda de una relación
armónica entre ésta y la tecnosfera y aconsejan la conservación, la parsimonia y el re-
chazo a la extravagancia como criterios principales de la sostenibilidad.
Desde esta perspectiva, la confianza en que es posible un control consciente del cambio
social, implícito en la idea de un desarrollo sostenible, es autocontradictoria.

Retenga las características de los tres tipos ideales de desarrollo sostenible

[Link] desarrollo sostenible entendido como un crecimiento sostenido, manteniendo la


expansión de la producción y el consumo, consolidando una cultura de acumulación de
bienes materiales, supeditando la reducción de la desigualdad a la creación de más ri-
queza a repartir y reforzando la dependencia a escala mundial. La innovación tecnológi-
ca habría de asegurar la inocuidad de los eventuales episodios de escasez o deterioro de
los recursos naturales. Desde este enfoque, no es necesaria una alternativa al desarrollo
convencional, sino una corrección o ampliación de éste que incorpore la evaluación de
los costes ambientales.
[Link] desarrollo sostenible entendido como mejora cualitativa sin incremento de la escala
física, es decir, como evolución de una economía homeostática, en estado estacionario o
de crecimiento cero. En la mayoría de las versiones, la intervención estatal habría de
garantizar una satisfacción generalizada de las necesidades básicas en un contexto de
creciente interdependencia global.
3. La sostenibilidad, siempre incierta y sujeta a la necesidad de una permanente adapta-
ción a condiciones azarosas, solamente podría conseguirse a condición de abandonar el
desarrollo, causa tanto de la pobreza como de la degradación del medio ambiente. Una
economía más integrada en los ciclos naturales habría de permitir la satisfacción de las
necesidades básicas, complementándose con una cultura de la suficiencia y con institu-
ciones de igualitarismo comunitario, conectadas en un sistema de relaciones de intensi-
dad media.

Exponga y desarrolle las objeciones sociológicas al concepto de capacidad de carga


y su aplicación a las sociedades humanas.

Para una superficie determinada, el concepto de capacidad de carga indica la máxima


población que puede ser sustentada al nivel del mínimo vital necesario para la
supervivencia. En las poblaciones humanas, el nivel de población óptimo no coincidirá

18
con la capacidad de carga a menos que el nivel de vida mínimo para la supervivencia
sea el deseable: a causa de la evolución cultural, incluso si consideramos solamente el
consumo medio, el análisis ecológico es inaplicable sin una ampliación del marco. Un
proceso de desarrollo social es ecológicamente sostenible si puede mantenerse dentro de
la capacidad de carga de su ecosistema o medio ambiente, pero eso siempre para una
determinada media de nivel de vida.

Retenga las críticas a las diversas soluciones (tecnológicas) al problema de la


sostenibilidad.

Los cambios tecnológicos pueden hacer más (o menos) eficiente el uso de los recursos y
pueden también que se vuelvan útiles (para nosotros) materiales o potenciales que antes
no lo eran.
Las necesidades humanas son satisfechas, por una parte, con bienes y servicios produci-
dos por la sociedad, bien mediante la economía mercantil y las instituciones públicas,
bien mediante relaciones interpersonales no remuneradas. Son satisfechas, por otra par-
te, con las funciones útiles de la naturaleza no producidas, y en general, no producibles.
La segunda fuente de servicios no puede ser sustituida por la primera. Si llega a desapa-
recer, también desaparecerá la vida humana, por muy grande que se haya hecho la capa-
cidad productiva de la economía o por mucho que se hayan extendido los valores al-
truistas y solidarios. Normalmente, a esas funciones útiles de la naturaleza se las deno-
mina recursos. Los recursos son fuentes o vertederos: depósitos en donde lanzamos los
residuos de la actividad económica, contaminándolos más o menos. Los recursos son
limitados. El éxito de la economía humana depende de no agotar las fuentes y no
saturar los vertederos. El crecimiento de las economías industriales se ha basado en
buena medida en una extraordinaria sobreexplotación de las funciones naturales útiles.
Implícitamente, se partía de la base de que estas funciones eran muy abundantes. Sin
embargo, la economía y el medio ambiente están interrelacionados, de manera que la
primera crece a costa del segundo y éste no puede mejorar sin limitar la expansión de
aquélla. Esta opción es irreductible: podemos comprar más productos y recibir más
cantidad de servicios privados o institucionales, pero entonces el precio es vivir en un
entorno más degradado. Es claro, en consecuencia, que la escala física de las sociedades
humanas no se puede incrementar indefinidamente. No obstante, la ideología que aún es
dominante considera que los límites están todavía lejanos, que solamente hay escaseces
parciales que pueden ser superadas si se dispone de capital suficiente y de tecnologías
adecuadas y si se actúa con prudencia.

Retenga y exponga las objeciones a la energía de fusión nuclear y a la energía


solar.

La ideología del crecimiento está muy ligada a la esperanza en el próximo control de la


fusión nuclear. Esta vía se enfrenta a una considerable incertidumbre. De cualquier
manera, en caso de tener éxito, el resultado indefectible sería el desplazamiento de los
límites desde el lado de las fuentes hasta el de los sumideros. Artefactos más grandes,
más productivos y más consumidores de recursos implican más contaminación, según la
segunda ley de la termodinámica. Una nueva era de plétora energética implicaría un
entorno más y más degradado. Quién sabe si por esa razón los programas sobre la

19
fusión nuclear corren paralelos a los programas espaciales, que también están
consumiendo una gran cantidad de dinero. Desde este punto de vista, la onda del
crecimiento parece más dirigida a huir de la Tierra que a permanecer dignamente en
ella.

Si la fuente alternativa de energía fuese solar, se llevarían lejos también los límites aso-
ciados a la contaminación. También hay un gran número de incertidumbres. Y, en cual-
quier caso, pese al idílico panorama que pintan algunos profetas de la era solar, parece
claro que el retorno a una civilización de energías renovables, incluso si éstas pudiesen
definir una tecnología viable que mantuviese una importante base industrial, implicaría
la transición a formas de vida considerablemente más humildes que las experimentadas
en la segunda mitad del siglo XX por los beneficiarios de la presente civilización. La
expansión desenfrenada que ha caracterizado a la era industrial se explica por la acele-
rada oxidación de la necrosfera, por una irreproducible bonanza mineral, no por las má-
gicas virtudes de la inventiva humana. La reintegración a los límites de la biosfera su-
pondría también la renuncia definitiva a una expansión indefinida.

Exponga las reglas de desarrollo sostenible de Turner y de Daly.

Turner ha propuesto tres reglas de conservación que habrían de permitir un uso sosteni-
ble de los recursos naturales.
1. El mantenimiento de su capacidad regenerativa, evitando una contaminación ex-
cesiva que ponga en peligro la capacidad de la biosfera para la asimilación de re-
siduos.
2. Conducción del cambio tecnológico mediante una planificación indicativa en-
caminada a promover, siempre que sea físicamente posible, la sustitución de los
no renovables por los renovables.
3. La utilización de la información científica sobre los procesos geológicos y geo-
químicos con la finalidad de formular una política de etapas para el uso de los no
renovables, según el criterio de ir pasando de los menos escasos a los que lo son
más.

Daly también ha formulado tres reglas muy semejantes:


1. Los recursos renovables, tanto en lo que respecta a su función de fuente como a
la de colector (o sumidero), han de ser explotados sobre la base de maximizar el
beneficio de un rendimiento sostenible y, en general, no se han de llevar a la ex-
tinción, porque se volverán más y más importantes a medida que los no renova-
bles se agoten; eso implica que las tasas de recolección no pueden exceder las de
regeneración y que la emisión de residuos no puede exceder la capacidad reno-
vable de asimilación del medio ambiente.
2. El progreso tecnológico debe incrementar la eficiencia en vez de incrementar el
flujo metabólico de recursos.
3. Los recursos no renovables se han de explotar a una tasa igual a la de creación
de sustitutos renovables.

20
Retenga los argumentos que vinculan los problemas de sostenibilidad con los de
equidad.

En la emisión de los gases que producen el efecto invernadero, al establecer los datos,
los expertos pueden hacer énfasis en la producción de dióxido de carbono por
deforestación y de metano en los campos de arroz y en el aparato digestivo de los
rumiantes o pueden, por el contrario, resaltar la combustión de petróleo, gas natural y
carbón. Según se haga una cosa u otra, la contribución de los países pobres al efecto
invernadero se acentúa o se reduce. Hay también muchos criterios posibles de
distribución de los costes: el resultado no es el mismo si se computan las emisiones de
gases hechas en el pasado que si no se computan; no es lo mismo si se dice que todos
los países han de reducir sus emisiones a nivel de –digamos- 1980 que si se distingue
entre los que contaminan mucho y los que contaminan poco; no es lo mismo si se
distribuyen cuotas de emisión en función de la población o del territorio.

¿Qué es la "huella ecológica? ¿Qué es lo que mide? ¿Qué relación tiene con la
equidad? Retenga los conceptos asociados a la misma y sus limitaciones como
medida de la escala física de la sostenibilidad de las sociedades humanas.

Huella ecológica es la superficie de tierra (o mar) biológicamente productiva que sería


necesaria para mantener indefinidamente una determinada población humana con una
tecnología y un nivel de consumo material determinados. Permite una medida de la
escala física de la sociedad y, al mismo tiempo, una evaluación de sus implicaciones en
términos de equidad. También revela la desigualdad internacional en cuanto al acceso a
los recursos biológicos del planeta, mostrando cómo muchas sociedades viven “por en-
cima de sus posibilidades” y conectando así las cuestiones de sostenibilidad con las de
equidad.
Planetoide personal: es la huella ecológica per cápita.
Capacidad accesible: es la superficie biológicamente productiva local que puede ser
utilizada por los habitantes del territorio analizado.
Déficit ecológico: expresa la medida en que la huella ecológica supera, si lo hace, la
capacidad accesible.
Justa porción de tierra: es el territorio biológicamente productivo disponible per cápita
en la Tierra.
Capacidad apropiada (o sustraída): es la diferencia entre el planetoide personal y la
justa porción de tierra.

¿Qué son las escalas máxima y óptima de la sostenibilidad? ¿Es posible su


determinación? ¿Qué tipos de dificultades presenta la determinación de una y
otra?

-La escala máxima es relativa a los límites ecológicos más allá de los cuales un incre-
mento del volumen físico de la sociedad comportaría la alteración catastrófica de los

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sistemas naturales que mantienen la vida humana, provocando un colapso de las formas
sociales en que esta última se organiza.
-La escala óptima hace referencia a los límites económicos por encima de los cuales un
incremento del volumen físico de la sociedad, aunque fuese ecológicamente posible, no
supondría un aumento del bienestar sino una merma de éste.
En el caso de la escala máxima, hay razones poderosas para dudar de que sea posible
una respuesta inequívoca a si es posible su determinación. La noción de sustentabilidad
remite a la relación entre dos sistemas complejos autoorganizadores, el de las socieda-
des humanas y el de la biosfera. El establecimiento teórico de la escala máxima implica-
ría la determinación de la frontera entre estos dos sistemas a partir de un número redu-
cido de principios. Implicaría, también, la determinación de los efectos producidos en
cada uno de los dos sistemas a consecuencia de los cambios producidos en el otro.
En cuanto a la escala óptima, las dificultades son de otra índole. El punto de partida es
que el bienestar deriva de los servicios recibidos de dos fuentes: los productos de la ac-
tividad humana y las funciones naturales no producidas. Si las dos fuentes se interfieren,
si el aumento de la primera comporta pérdidas en la segunda, ha de haber un punto de
equilibrio más allá del cual un incremento marginal de la producción tenga como conse-
cuencia una reducción más grande de la utilidad natural; un punto a partir del cual el
crecimiento se volvería, literalmente, antieconómico. Así, este punto de equilibrio indi-
caría la escala óptima.

Exponga los contenidos, resultados y conclusiones de los métodos de Costanza y de


Daly y Cobb, así como los comentarios sobre sus dificultades.

Robert Constanza: valoración de los servicios anuales de los ecosistemas globales. El


estudio trata de poner de manifiesto que los servicios de los ecosistemas aportan una
parte importante de la contribución total al bienestar humano. En particular, apunta una
vía para tener en cuenta adecuadamente los costes ambientales en los análisis coste-
beneficio de los proyectos económicos. Insiste, también, en que hay que esperar que el
valor de los servicios ambientales aumente a medida que van volviéndose más escasos.
Por último, añade que sus conclusiones sólo resultan aplicables a variaciones margina-
les en el balance entre dos tipos de servicios, los de la economía y los de la naturaleza,
dado que ambos son sólo parcialmente sustituibles.
Las dificultades de este enfoque son numerosas: muchos servicios de la naturaleza no
han sido aún suficientemente estudiados, las funciones de los ecosistemas muestran a
menudo discontinuidades bruscas, la información es deficiente en la medida en que el
número de estudios locales es limitado, etc. Limitaciones inherentes a las técnicas de
valoración monetaria de servicios externos al mercado y la consideración de la biosfera,
que es un sistema dinámico complejo, mediante una representación estática de ella.
Como consecuencia de las diversas fuentes de incertidumbre, los propios autores del
estudio reconocen que es posible que nunca lleguemos a contar con una estimación muy
precisa del valor económico de los servicios de la naturaleza.

Daly y Cobb: crítica a la contabilidad económica corriente basada en que ésta no tiene
en cuenta las contribuciones al bienestar humano del trabajo voluntario y del trabajo
doméstico no remunerado, contabiliza como incremento de la riqueza los gastos desti-
nados a compensar “males” y hace lo mismo con los procesos que reducen el patrimo-

22
nio natural. La idea de Daly y Cobb es que, como consecuencia de las distorsiones
mencionadas, el PIB no sólo es un indicador deficiente del bienestar, sino que puede
resultar del todo engañoso en la medida en que, a partir de un determinado umbral, co-
mo consecuencia del incremento no registrado de sus costes sociales y ambientales, más
crecimiento puede no comportar más bienestar, sino menos. Más allá de ese umbral, el
crecimiento se volvería literalmente antieconómico. Con la finalidad de hacer operacio-
nal su idea, elaboraron un indicador agregado, el Índice de Bienestar Económico Sos-
tenible (IBES). El Indicador de Progreso Genuino (IPG) es una versión actualizada del
IBES, el cual se calcula a partir del componente de consumo personal del PIB corregido
en función de la desigualdad en la distribución de la renta, sumándole un valor moneta-
rio imputado para el trabajo no remunerado y los servicios de las infraestructuras y los
bienes duraderos y, por último, deduciendo los valores monetarios imputados de diver-
sos costes sociales y ambientales.
Las principales dificultades de esta propuesta para hacer operativo el concepto de desa-
rrollo sostenible estriban, en primer lugar, en las complicaciones para atribuir valores
monetarios a servicios o daños externos al mercado. En segundo lugar, a la selección de
los componentes, cuya importancia puede en algunos casos ser objeto de mucha discu-
sión. Finalmente, en muchas sociedades, la obtención de los datos relevantes puede ser
extremadamente difícil. Su principal resultado, por el contrario, es que aumenta la visi-
bilidad de la idea teórica de una escala económica óptima.

Exponga los dos sistemas de indicadores de sostenibilidad medioambiental según


GLT y The Ecologist, mostrando sus discrepancias. ¿A qué se deben las mismas?
¿Qué papel puede jugar la tecnología?

Los cálculos de The Ecologist se basan exclusivamente en indicadores fuertes desde el


punto de vista del impacto sobre el medio natural ([Link]., la huella ecológica). Por el con-
trario, los cálculos del grupo GLT incluyen además numerosos indicadores de capacidad
social e institucional que son, como mínimo, ambiguos respecto a su signo en relación a
la sustentabilidad: la huella pesa tanto en el valor final del índice como el número de
científicos e ingenieros por millón de habitantes.
La causa de una discrepancia tan acusada reside, sin duda, en los criterios diferentes a la
hora de seleccionar las variables que forman parte del indicador y, en última instancia,
en visiones diferente sobre el significado de “sustentabilidad”.
Una sociedad ignorante de los límites de la naturaleza pero tecnológicamente modesta
puede dañar su propia base local de subsistencia y poco más; una sociedad igualmente
ignorante pero dotada de una tecnología poderosa y capaz de un impacto global puede
dañar a todo el mundo muy rápidamente.

23
TEMA 4 Cambio social: modernización y medio ambiente
Retenga y exponga lo que se entiende por modernización y por desarrollo y las objeciones a
las concepciones convencionales de ambos

El concepto de modernización se construye comparando una sociedad tradicional y otra


moderna. Modernización se define como el proceso a través del cual se pasa de un esta-
dio a otro. La teoría de la modernización tiende a sostener que hay en esencia un único
modelo de modernidad, que todas las sociedades modernas tienden a homogeneizar sus
rasgos estructurales.
Entre los rasgos o características que convencionalmente suelen atribuirse para estable-
cer el grado de modernización encontramos:

1. Desarrollo de las comunicaciones.


2. Hedonismo, consumismo y secularización.
3. Preponderancia de los grupos asociativos.
4. Autoridad legalista y racionalidad burocrática.
5. Industrialización y urbanización.
6. Institucionalización del conflicto y de los cambios de estructura.

Las principales objeciones a las que se ha enfrentado la visión del cambio social como
modernización son:

1. Dificultad para establecer con aplicabilidad universal los conjuntos de


atributos correspondientes a las sociedades tradicional y moderna.
2. Vaguedad que puede aparecer en las clasificaciones a lo largo de una es-
cala continua.
3. Dificultad de seleccionar factores determinantes que sean condición ne-
cesaria y suficiente para que se ponga en marcha el proceso de cambio.

El otro concepto que nos ocupa es el de desarrollo. Ha habido una estrecha relación en-
tre los conceptos de modernización y desarrollo.
Este último concepto aparece en su forma contemporánea en el contexto de un progra-
ma de extensión universal de los beneficios del progreso científico y del bienestar mate-
rial en el contexto internacional posterior a la segunda guerra mundial.
Baja la perspectiva de desarrollo, todas las sociedades del mundo aparecen moviéndose
a lo largo de un único camino con un solo sentido. A la cabeza van las sociedades
“avanzadas”, que señalan la meta a las sociedades “atrasadas” o “subdesarrolladas”.

Esta visión convencional de desarrollo ha sido cuestionada por las teorías de la depen-
dencia, que han puesto el acento en que los obstáculos al despegue no radican sólo en
las resistencias tradicionales a la modernización dentro de cada sociedad, sino también
en una estructura económica internacional adversa, marcada por relaciones de dominio
y de intercambio desigual. Ha sido también criticada por centrarse de modo unilateral en
los aspectos económicos, desatendiendo las dimensiones sociales o “humanas”.

24
¿Es posible generalizar el modelo de consumo de los países más desarrollados a todo el
planeta? Razone la respuesta

En el texto se muestra la imposibilidad de extender el modelo de sociedad de consumo


propio de los países más ricos al resto del mundo, y no sólo por lo que se refiere al con-
sumo de recursos; también en otros aspectos como la producción agraria o la estructura
de la población activa.
Esta constatación supone la quiebra del paradigma clásico de la modernización-
desarrollo. Desde esta perspectiva el subdesarrollo no sería tanto un “estadio” o fase
previa, sino la definición de un estado futuro permanente.
Algunos resultados derivados de la crítica establecida son:

 Reformulación de las teorías de la dependencia y del subdesarrollo (cambio de


terminología a sociedades infradesarrolladas y superdesarrolladas).
 Reformulación de la sociología de la modernización en términos de moderniza-
ción ecológica.

¿En qué términos se reformulan las teorías de la dependencia?

El autor prepone como ejemplo un cambio de terminología:


Sociedades superdesarrolladas en lugar de desarrolladas; Sociedades infradesarrolladas
en lugar de subdesarrolladas.

¿Cuál es la hipótesis básica de la modernización ecológica?

La hipótesis básica de la modernización ecológica es que un curso de la innovación tec-


nológica inspirado por la ecoeficiencia podría incrementar la productividad de los recur-
sos para hacer posible la obtención de un flujo más grande de valor a partir de un flujo
de recursos inferior al actual.
Bajo esta premisa, la hipótesis puede considerarse como un caso particular de las teori-
zaciones sobre una segunda modernización.

Retenga y exponga la teoría de la modernización ecológica

La modernización ecológica tiene una dimensión normativa y una descriptiva.


Por una parte formula una propuesta sobre las vías más adecuadas o más fácilmente
practicables para aproximarse a un desarrollo sustentable. Por otra parte, interpreta de-
terminados rasgos del cambio social en un curso como señales de una efectiva orienta-
ción de las cosas en esa dirección.
La parte normativa puede argumentarse a partir de la tesis de que el problema de la sus-
tentabilidad se reduce a la búsqueda de un equilibrio razonable entre los tres factores de
la pseudoeducación según la cual el impacto ambiental está en función de la población,
el consumo y las tecnologías. Si se acepta que la presión humana sobre los sistemas
naturales es ya excesiva o puede serlo pronto y que, por lo tanto, la viabilidad de la civi-

25
lización industrial depende de reducir esa presión, entonces hay tres posibles líneas de
actuación:

1. El control demográfico, con el objetivo de disminuir la población.


2. Difusión de una cultura de la suficiencia, con la finalidad de reducir el
consumo.
3. Mejoras en la ecoeficiencia, es decir, satisfacción de las necesidades con
un uso menor de recursos naturales.

¿De los tres caminos posibles para hacer viable (en términos ambientales) la civilización
industrial, cuál es el que propugna la teoría de la modernización ecológica? ¿Por qué? ¿Qué
papel juega la innovación tecnológica en ese cambio?

Si se acepta que la presión humana sobre los sistemas naturales es ya excesiva o puede
serlo pronto y que, por tanto, la viabilidad de la civilización industrial depende de redu-
cir esa presión, entonces hay tres posibles líneas de actuación:

1. El control demográfico.
2. Difusión de una cultura de la suficiencia, con la finalidad de reducir el consumo.
3. Mejoras en la ecoeficiencia, es decir, satisfacción de las necesidades con un uso
menor de recursos naturales.

¿Qué es la desmaterialización de la economía? ¿Cómo se relaciona con la modernización


ecológica?

El concepto de desmaterialización fue introducido por referencia a la cantidad de mate-


riales incorporada a los productos industriales.
La desmaterialización de la economía es una propuesta estratégica de sostenibilidad
mediante la reducción del tiempo de uso de los insumos utilizados para la producción.
Este concepto tiene una relación directa con el de productividad, entendida como la re-
lación entre la cantidad producida y la cantidad de insumos (materia prima) utilizados
en tal producción. Así, cuanto menor sea la cantidad de insumos utilizados en la pro-
ducción de una unidad de producto, tanto mayor será la productividad, entendida tam-
bién como la eficiencia en la producción.
La expansión del consumo, la pérdida de calidad que reduce la durabilidad de los pro-
ductos, las características de los residuos y otros fenómenos relacionados pueden deter-
minar que las mejoras ambientales asociadas con la masa menor de cada producto indi-
vidual sean más que neutralizadas en el resultado total. Por ello, la desmaterialización
por unidad de producto es sumamente engañosa como indicador de mejora medioam-
biental.

26
¿Qué se entiende por sociomasa y por flujo metabólico en el contexto de las relaciones entre
sociedad y naturaleza?

El intercambio con la naturaleza permite a las sociedades reproducirse y cambiar. En


ese intercambio hay dos dimensiones de escala física a considerar:

 La sociomasa: compuesta por los cuerpos humanos y los artefactos a ellos aso-
ciados.
 Flujo metabólico: materiales que entran en el sistema social y son procesados
por las actividades económicas, incorporándose en parte a la sociomasa y devol-
viéndose en parte al entorno como residuos.

¿Qué se entiende por desacoplamiento y qué relación tiene con la desmaterialización y todo
ello con la modernización ecológica? ¿Cómo se relaciona con la ecoeficiencia como resultado
de la innovación?

Encontramos muchas controversias en la literatura ecológica sobre las relaciones entre


desacoplamiento, desmaterilización y ecoeficiencia.
A veces se afirma que el proceso de desarrollo sostenible ha comenzado ya como resul-
tado de un giro en la dinámica de la modernización, iniciado con la transición a estruc-
turas postindustriales y la puesta en práctica de políticas de medio ambiente por parte de
gobiernos y empresas. Se estaría entrando en una nueva fase de la sociedad moderna en
la que se disolvería la contraposición entre economía y ecología y se abriría paso a la
vez a una más rica y más desmaterializada. Se daría un desacoplamiento entre creci-
miento económico y uso de recursos naturales. Mediante la palabra desacoplamiento,
por tanto, se alude a un proceso en que la producción económica (términos monetarios)
se separa o desconecta del uso de materiales.

En términos generales, desde los setenta, el consumo de recursos por unidad de produc-
to monetario ha descendido significativamente en el mundo. La curva que describe el
crecimiento económico se ha elevado más deprisa que la que mide los materiales utili-
zados. Este relativo desacoplamiento ha inducido a pensar que podría haberse entrado
en el camino de la verdadera desmaterialización.
Sin embargo, nada indica realmente que las cosas vayan en ese camino: ha aumentado
el uso de combustibles fósiles, metales y madera, por ejemplo. En su conjunto, puede
describirse un proceso de desacoplamiento sin desmaterialización.
La constatación de que el crecimiento económico no conduce por sí mismo a aliviar la
presión sobre el medio ambiente ha llevado a pensar que sería necesaria una interven-
ción consciente, orientada a introducir reformas inspiradas por la búsqueda de ecoefi-
ciencia.

Describa el proceso de cambio de las sociedades postindustriales como “desacoplamiento


sin desmaterialización”. ¿Supone el desacoplamiento una desmaterialización de la escala
física? Razone la respuesta

27
En términos generales, desde los setenta, el consumo de recursos por unidad de produc-
to monetario ha descendido significativamente en el mundo. La curva que describe el
crecimiento económico se ha elevado más deprisa que la que mide los materiales utili-
zados. Este relativo desacoplamiento ha inducido a pensar que podría haberse entrado
en el camino de la verdadera desmaterialización.
Sin embargo, nada indica realmente que las cosas vayan en ese camino: ha aumentado
el uso de combustibles fósiles, metales y madera, por ejemplo. En su conjunto, puede
describirse un proceso de desacoplamiento sin desmaterialización.

¿Hay relación entre nivel de modernización y eficiencia energética? Razone la respuesta e


ilústrela con datos o ejemplos

El desacoplamiento es un rasgo visible en la evolución de muchas economías contemporáneas.


No obstante, las incógnitas son grandes si se da por supuesto que dicho rasgo es un efecto de
la modernización. Aparentemente, según los datos del Banco Mundial, las sociedades más
ecoeficientes, las más hábiles para extraer dinero de cada unidad de energía consumida, no
son precisamente las más desarrolladas. Datos como esos implican una seria objeción a la tesis
de que la eficiencia energética se correlaciona positivamente con el nivel de modernización. Se
diría más bien que ilustran un hecho muy primario de la existencia social: los ricos tienden al
despilfarro, mientras que los pobres lo aprovechan todo. La evidencia sugiere que la relación
entre innovación tecnológica y eficiencia energética es mucho más compleja de lo que a
menudo se supone.

Desarrolle y justifique la afirmación siguiente: “el análisis de la desmaterialización (medida


por unidad de producto) es engañoso como indicador de la mejora medioambiental”.

La expansión del consumo, la pérdida de calidad que reduce la durabilidad de los pro-
ductos, las características de los residuos y otros fenómenos relacionados pueden deter-
minar que las mejoras ambientales asociadas con la masa menor de cada producto indi-
vidual sean más que neutralizadas en el resultado total. Por ello, la desmaterialización
por unidad de producto es sumamente engañosa como indicador de mejora medioam-
biental.

Retenga los cuatro argumentos principales de los críticos de la desmaterialización de la


economía post-industrializada

1- No se trata de un fenómeno nuevo, sino de un rasgo persistente en la historia del ca-


pitalismo, debido a que éste prospera al reducir costes de producción. En ocasiones se
han producido cambios tecnológicos que han permitido reducir la cantidad física de
algunas materias primas por unidad de producto, y con ello los costes de producción,
pero ha generado el efecto rebote, una expansión de los mercados y un aumento del
consumo total de dichas materias primas.
2- Que las estimaciones optimistas se basan en la experiencia de sectores emergentes, en
los servicios o la información, infravalorando a menudo sus requerimientos materiales y
olvidando que, aunque disminuya la tasa de ganancia en los viejos sectores, su escala
física no lo hace.

28
3- Que, en muchos casos, el descenso en la contribución de las industrias de materias
primas al producto medio en términos monetarios, se confunde en un descenso en la
cantidad total de energía y materiales introducida en la economía, que no se ha produci-
do en absoluto.
4-Que los cambios en la intensidad de uso de energía y materiales en algunos de los
países más ricos no son independientes de la reestructuración espacial hacia países más
pobres de las industrias más sucias y más material-intensivas.

¿Qué es la ecología industrial?


La constatación de que el crecimiento económico no conduce por sí mismo a aliviar la
presión sobre el medio ambiente ha llevado a pensar que sería necesaria una interven-
ción consciente, orientada a introducir reformas inspiradas por la búsqueda de ecoefi-
ciencia. Esa búsqueda es la que ha guiado el despliegue de un nuevo campo de investi-
gación, la ecología industrial.
La ecología industrial se ocupa de contabilizar en términos físicos los requerimientos
materiales de los diferentes procesos de producción, a fin de detectar las oportunidades
para aumentar la productividad de los recursos naturales.

¿Qué son los indicadores sintéticos de sustentabilidad? Exponga los más frecuentes y qué es
lo que revelan sus resultados

La ecología industrial procede a través de análisis parciales. Sin embargo, también se


está explorando la aplicación de sus conceptos al cálculo de requerimientos materiales
agregados, lo que está dando lugar a la definición de indicadores sintéticos de sustenta-
bilidad (durabilidad),
En los últimos años se han definido algunos indicadores en términos físicos y se han
calculado para un grupo de países industrializados y para la Unión Europea. El principal
objetivo es aproximarse a un cómputo del uso total de materiales y de la emisión total
de residuos por parte de una sociedad.

29
¿Cuáles son las implicaciones ambientales de las nuevas tecnologías de la información?
Actualmente se especula con la idea de que la nueva economía digital estaría
permitiendo la transición hacia un crecimiento sostenido con una menor presión sobre el
medio ambiente y con menor consumo de energía sin que por ello aumente el consumo.
Por otra parte, se constata que la producción de artefactos electrónicos implica unos
costes ambientales sorprendentemente altos

La información sobre los costes ambientales durante la utilización de las nuevas máqui-
nas de la “era digital” es muy fragmentaria y está además bastante contaminada por in-
tereses comerciales y políticos.
El suministro de electricidad y la gestión de residuos generados durante la producción y
desecho de aparatos electrónicos está siendo un motivo de preocupación creciente. La
difusión de las tecnologías de la información y la comunicación se están sumando al
consumo de recursos y energía y también al peso y toxicidad de los residuos.

¿Cómo contribuyen a la modernización ecológica?


Todavía es demasiado pronto para que el balance material de la “fase de la información”
pueda establecerse con claridad comparable a la que ya es posible para la “fase posin-
dustrial”. Es previsible que las aproximaciones al mencionado balance constituyan en
los próximos años un elemento significativo en el debate sobre la existencia o inexisten-
cia y las posibilidades de una modernización ecológica.

Exponga las consecuencias ambientales del consumo privado (doméstico o personal).


El proceso de modernización ha tenido como resultado un modelo de consumo que
presenta los siguientes rasgos:

1. Concentración creciente de las estructuras de distribución y comercialización.

2. Una dieta con mucha proteína animal, alimentos muy procesados, envasados y
procesados a largas distancias.

3. Una movilidad basada en el automóvil privado.

4. Aumento de la superficie construida y tendencia a la suburbanización.

El modelo de consumo es muy homogéneo en los ámbitos sociales modernizados.


Dentro de este marco unificado, determinados consumos constituyen “signos de
distinción”, señalan las diferencias entre los distintos grupos de estatus.

Muchos de los consumos posicionales están asociados a un impacto ambiental elevado.


Es el caso de la dieta, el coche, la casa, el papel, el ritmo rápido de substitución de equi-
pamientos domésticos, etc.
En términos generales, se revela el impacto negativo sobre el medio ambiente del in-
cremento del consumo asociado al incremento de la renta y del nivel de vida (el aumen-
to de la capacidad de gasto es superior al aumento demográfico).

30
Exponga los principios comunes de la sostenibilidad en el ámbito local.

Principios generales:

1. Relocalización de determinados procesos productivos básicos.


2. Conservación de espacios ecológicos o agrícolamente productivos.
3. Rehabilitación del espacio construido y deteriorado.
4. Pacificación de las calles y fomento de la proximidad.
5. Minimización del volumen y toxicidad de residuos

Describa la ecología de los asentamientos humanos, en especial de las ciudades.

Al igual que cualquier otro sistema vivo, una comunidad humana solo puede subsistir y
evolucionar si consigue obtener energía y materiales útiles de su entorno o medio am-
biente y si encuentra en él sumideros para los residuos que produce. A medida que se
añaden órdenes de complejidad, los requerimientos materiales del sistema aumentan. La
civilización es energéticamente costosa y siempre lo será. La viabilidad de las ciudades
no puede analizarse sólo en términos de su organización interna, sino que hay que exa-
minar también sus relaciones con el mundo natural exterior. La dimensión material de
esas relaciones puede describirse como metabolismo. Hablamos de “metabolismo de las
ciudades”. Las entradas son procesadas para reproducir la población y los artefactos
asociados a ella; a su vez, se generan residuos a los que hay que dar salida.

Aunque la dependencia de los servicios naturales proporcionados por el medio no ur-


bano es algo inherente al concepto mismo de ciudad, las ciudades de la era industrial
han eludido los límites de su entorno inmediato obteniendo recursos de lugares cada vez
más distantes, hasta hacerse dependientes de los recursos naturales del planeta entero.
En consecuencia, su “espacio medioambiental” o huella ecológica excede en mucho la
superficie de su demarcación administrativa.

En resumen, la viabilidad o sustentabilidad medioambiental de las ciudades puede au-


mentarse en la medida en que su metabolismo y su huella ecológica se reduzcan.

¿Cuáles son las condiciones básicas para la sustentabilidad de las ciudades?

La viabilidad o sustentabilidad medioambiental de las ciudades puede aumentarse en la


medida en que su metabolismo y su huella ecológica se reduzcan.

31
TEMA 5 Medio ambiente, estructura y conflicto social
Caracterice al ecologismo y al productivismo como dos principios básicos y
contrapuestos de acción social.

El ecologismo (o transindustrialismo) tiende a un uso parsimonioso de las fuentes


naturales de energía y materiales, a evitar alteraciones catastróficas de los equilibrios
ecológicos que mantienen la vida y a regular equitativamente la distribución entre los
humanos y los demás seres vivos. El productivismo (o industrialismo) tiende a
considerar que las funciones naturales valiosas para el bienestar son siempre sustituibles
y a maximizar su explotación, así como la parte de los recursos de la Tierra
correspondiente a la especie humana. Quienes aman las grandes generalizaciones
podrían detenerse aquí. De hecho, en más de un sentido, esas categorías definen una
tensión interna muy visible de la actual civilización.

Describa el análisis del deterioro ambiental vinculado a la expansión continua del


capitalismo, según lo presenta la “economía política del medio ambiente”. ¿Cómo
responden las organizaciones empresariales a los procesos de regulación e
internalización e los costes ambientales producidos por la actividad económica?

Podemos referirnos a los planteamientos de este tipo con la expresión “economía polí-
tica del medioambiente” o, en su versión normativa más frecuente, “ecosocialismo”.
La relación entre sociedad y medio ambiente es conflictiva (y que ese conflicto tiende a
intensificarse en el tiempo) debido a la condición inherentemente expansiva de la pro-
ducción en la sociedad industrial capitalista. Reinterpretada bajo este prisma, la “ecua-
ción” del impacto ambiental, según la cual este último depende de la población, el con-
sumo, y la tecnología, puede leerse como sigue: Degradación ambiental = Número de
empresas x Fuerza de trabajo promedio x Capital por cada trabajador x Producción por
unidad de capital x Extracciones y emisiones por unidad de producto en promedio.

Los procesos de respuesta y adaptación a las regulaciones ambientales, efectivas o po-


tenciales, dan lugar a una parte significativa de los costes empresariales, aunque la
magnitud de esa parte sea difícil de precisar porque las empresas tienden a exagerarla y
los ecologistas a minimizarla. Los costes tienen dos componentes: los que se derivan de
cumplir con los requisitos legales (o por lo menos de aparentarlo) y los que se despren-
den de oponerse en el plano político a la ampliación de tales requisitos. Desde la pers-
pectiva de la rueda de producción, es comprensible que las organizaciones empresaria-
les, los grupos de inversión o sus agente políticos traten de encontrar caminos para re-
ducir los costes de las normativas, ya sea bloqueando su aprobación o, limitando el gra-
do y el rigor de su cumplimiento. Esta pauta de resistencia se ve reforzada por la ten-
dencia a la deslocalización de la propiedad.

Exponga cómo se generan los conflictos eco-sociales desde esta perspectiva.

La intensificación y la persistencia del conflicto entre la sociedad y el medio ambiente


se explican por la generalización y profundización de sus causas: la acumulación de
capital requiere el uso de recursos naturales para expandir la producción y los
beneficios, la asalarización hace a los trabajadores más dependientes del crecimiento
32
para incrementar el salario y las oportunidades de empleo, el desarrollo tecnológico
eleva la productividad del trabajo reemplazándolo por energía y capital físico, los
gobiernos empujan en la misma dirección para asegurar la “riqueza nacional” y la
“seguridad social”…incluso muchas de las inversiones hechas por los gobiernos en
“protección del medio ambiente” responden a la misma lógica.

Desarrolle la crítica de la economía política del medio ambiente a los movimientos


ecologistas

El movimiento ecologista, al ocuparse de los cambios en el medio ambiente y no de la


distribución de los costes y beneficios de los cambios económicos necesarios para in-
troducir medidas de protección medioambiental, se sitúa en discordancia con los reque-
rimientos de una redistribución positiva de los recursos económicos, sin la cual no pue-
de conseguir el apoyo social necesario para alcanzar los objetivos ecológicos. Es por
ello que suelen mantener que el movimiento ecologista ha fracasado hasta el momento
en su intento de refrenar las tendencias expansivas de la economía porque ha sido inca-
paz de ligar sus propuestas ambientales con las necesidades económicas de los trabaja-
dores, las minorías y los pobres.

Exponga los tipos de movimientos sociales relacionados con el medio ambiente y


sus características según Schnaiberg y Gould

 Estructuralista o radical:
-Movilizar para derrotar a las élites económicas y a la rueda de la producción.
-Supuesto clave: la mayoría de los ciudadanos se beneficia.
-Acción colectiva en oposición a la rueda de la producción.

 Escapista o ecologista profundo:


-Transformar la sociedad a través de la tecnología apropiada y la sencillez voluntaria.
-Supuesto clave: todo el mundo se beneficia.
-Acciones individuales y de grupos pequeños en oposición a la rueda de producción.

 Reformista:
-Modificar la producción para reducir sustancialmente los problemas medioambientales.
-Supuesto clave: ciudadanos e inversores tienen los mismos intereses, tanto en producir
como en proteger el medio ambiente.
-Acción cooperativa con las élites de la rueda de producción.

 Meliorativo:
-Comprar productos verdes y otras acciones de consumo.
-Supuesto clave: el consumo determina la producción.
-Acciones individuales dentro de la rueda de producción.

 Cosmético:
-Reciclar los desperdicios.
-Supuesto clave: el gobierno se ocupará de los problemas.
-Acción individual sólo bajo la dirección de las élites de la rueda de la producción.

 Igualdad social:
33
-El problema es la supervivencia económica, no la protección medioambiental.
-Supuesto clave: las personas más pobres necesitan satisfacer sus necesidades básicas.
-Apoyo a la rueda de la producción sólo en tanto que haya más empleos e ingresos para
los desfavorecidos.

 Antiecológico:
-El problema no es el medio ambiente, sino el alarmismo de los ecologistas.
-Supuesto clave: el mercado internalizará automáticamente cualquier problema a corto
plazo.
-Ninguna acción de protección del medio ambiente; acción individual y/o colectiva en
apoyo a la rueda de producción.

Exponga la segunda variante de la economía política del medio ambiente. ¿Cómo


se ve en ella la cuestión de los límites naturales?

La segunda variante, para la cual los conflictos ambientales se añaden a los relativos a
las relaciones de producción, en lugar de simplemente derivarse de ellos. Este otro pun-
to de vista mantiene que la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de pro-
ducción, que –de acuerdo con la teoría marxista clásica- lleva a crisis de sobreproduc-
ción, se ve acompañada por otra, establecida entre las fuerzas y relaciones de produc-
ción capitalista y las condiciones de producción, que da lugar a crisis de infraproducción
de capital.

El coste creciente del suministro de las condiciones de producción tiene un doble efecto.
Por una parte, actúa como un freno a la acumulación de capital o, si se descarga sobre
los presupuestos públicos, como un acelerador de la crisis fiscal del estado. Por otra
parte amplifica el conflicto que se deriva del hecho de que la provisión de las condicio-
nes de producción sea social mientras que la producción misma es privada. Ambos efec-
tos actúan como un límite interno, socioeconómico, a la acumulación. No hay, sin em-
bargo en ella un lugar para la percepción de límites naturales. De hecho se describe la
escasez ecológica como una deformación ideológica

¿Qué es el movimiento de justicia ambiental? ¿Cómo se relaciona con la


desigualdad social y con la distribución de los costes ambientales?

Este movimiento surgió en Estados Unidos como respuesta a la existencia de un sesgo


muy marcado de clase y raza en cuanto a la ubicación de industrias peligrosas e instala-
ciones contaminantes. Este sesgo puede interpretarse como el resultado de una corres-
pondencia entre la estructura de clases y la distribución social de las externalidades am-
bientales negativas: ocupar una posición subalterna en la estructura de distribución del
producto económico incrementa también la probabilidad de ser una víctima ecológica.

El movimiento de justicia ambiental implica, por otra parte, volver la mirada hacia la
distribución de los costes ambientales. Una perspectiva que puede ser examinada en sí
misma, no sólo en lo que respecta a su coincidencia con la distribución socio-
económica. Lo que da lugar a un punto de vista específico sobre la relación entre medio
ambiente y estructura social.

34
¿Cuál es la característica principal de algunas de las tecnologías desarrolladas en
la segunda mitad del siglo XX respecto al peligro y el riesgo? Exponga el análisis
de los riesgos de la civilización actual según Beck. ¿Qué hay de nuevo en los riesgos
de las sociedades actuales?

Una característica de varias de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del S


XX (nuclear, química, genética) es su asociación a peligros extremos en más de un fac-
tor. Es decir, su capacidad de dar origen a nuevos riesgos definidos por una incertidum-
bre muy elevada y por posibles efectos dañinos de muy amplio alcance. Una caracterís-
tica que es compartida tanto por grandes instalaciones y proyectos como por aplicacio-
nes aparentemente menores y más cotidianas.

En este sentido, ha escrito “Uso la expresión “sociedad de riesgo· para aquellas socie-
dades que han de enfrentarse a los desafíos de una posibilidad, oculta al principio y cada
vez más visible después, que ellas mismas han creado: la autodestrucción de toda la
vida sobre este planeta. Aunque la idea de una sociedad del riesgo no se refiere exclusi-
vamente a los problemas medioambientales, éstos se encuentran profusamente represen-
tados en los ámbitos a los que se aplica con más propiedad dicha idea.

Preste atención a las dificultades de las sociedades modernas para responder a los
riesgos derivados de las tecnologías modernas y los efectos sociales de esa
dificultad, siguiendo los análisis de Beck

La ley suprime la justicia que se suponía llamada a establecer a través de un mecanismo


en que, cuanto mayor es el peligro para los derechos individuales básicos, menor es la
protección legal. A menudo, en los delitos ecológicos, tanto las responsabilidades como
el alcance exacto de los efectos son muy difíciles de determinar, lo que contribuye a
erosionar la eficacia de la administración de justicia y, potencialmente, en el caso de
grandes catástrofes tecnológicas del tipo de las consideradas por Beck, también a minar
su legitimidad. La economía externaliza los peligros creados por sus propios procesos
de producción descargándolos en el medio ambiente; así, sin embargo, da paso a una
nueva articulación social en la que los mismos sistemas naturales que – en tanto que
sumideros de acceso libre- son contaminados por una de sus partes (la industria
química) son reintroducidos por otras de sus partes (el turismo, la agricultura o la pesca)
como productos en el mercado.

¿Qué entiende Beck por relaciones de definición? ¿Por qué la seguridad está
sustituyendo a la igualdad como principio de acción? (del “tengo hambre” al
“tengo miedo”)

“Relaciones de definición”. Con esta expresión alude a los procesos a través de los cua-
les se determinan los niveles de toxicidad y las responsabilidades, se establece a quién
corresponde la carga de la prueba, se regula el papel de la ciencia en todo ello, etc.
Aunque tanto las relaciones de producción como las de definición son relaciones de
poder, las segundas no están ligadas a la propiedad, sino a la ley, el conocimiento o los
márgenes de participación ciudadana y, por lo tanto, difieren significativamente de las

35
primeras. En la misma dirección apunta, también, la afirmación de que la seguridad está
sustituyendo a la igualdad como principio de la acción:

“La fuerza impulsora en la sociedad de clases puede resumirse en una frase: ¡Tengo
hambre! El movimiento puesto en marcha por la sociedad del riesgo, por otra parte, se
expresa en la proposición: ¡Tengo miedo!”

¿Cómo afectan los conflictos derivados de los riesgos tecnológicos a las viejas
divisiones de clase y sociales?

Los procesos de estructuración social impulsados por la distribución de los riesgos di-
fieren de los impulsados por la distribución de la riqueza.

La divisoria entre los que ganan y los que pierden en el terreno económico se ve pro-
fundamente alterada. Algunos sectores empresariales se benefician con los riesgos,
mientras que otros se hunden. Los trabajadores se dividen también: su definición unita-
ria a partir de la no propiedad de los medios de producción estalla en una escisión entre
quienes tienen empleo en los sectores que ganan con los riesgos y quienes lo tienen en
los sectores que pierden. Se genera, asimismo, una división geográfica entre regiones
tóxicas y regiones limpias, en cuyo contexto los grupos no se dividen por su posición en
la jerarquía social, sino por su localización espacial en un medio ambiente expoliado.

¿Qué relación hay entre el subdesarrollo y el acceso a los recursos naturales?

El punto de vista acerca de los conflictos ambientales, que no considera que puedan
reducirse a intereses económicos ni tampoco que estén sustituyendo a los conflictos
económicos, sino más bien que son el fundamento de ellos, que la estructura social y
económica puede comprenderse a partir del acceso diferencial a los recursos naturales,
(la idea, presente en algunas variantes del marxismo, de que la acumulación capitalista
sólo puede tener lugar contando con un entorno preindustrial). La “ecologización” de
estas ideas consiste, básicamente, en la tesis de que el desarrollo no puede representarse
sólo por la forma en que la mano de obra es explotada en los países periféricos que
constituyen el entorno preindustrial, sino también porque en ellos los recursos naturales
son sistemáticamente agotados en el impulso de la acumulación.

Describa los rasgos principales del ecologismo de los pobres

Los “ecologismos de los pobres”…(de “tripas vacías”=Sur) en contrate con el de


(“estómagos llenos”=Norte) se originan en conflictos sociales en torno al acceso a los
recursos naturales y al control sobre los mismos: conflictos entre campesinos e industria
sobre los productos forestales, por ejemplo, o entre poblaciones rurales y urbanas sobre
el agua y la energía. Muchos conflictos sociales suelen tener un contenido ideológico,
cuando los pobres tratan de retener bajo su control los recursos naturales amenazados de
ser tomados por el Estado o por el avance del sistema de mercado generalizado. El
contenido ecológico, entonces, se hace visible a través de escritores e intelectuales
asociados a dichos movimientos (Guha y Martínez Alier 1997)

36
Exponga las objeciones al ecologismo de los pobres

Se han formulado tres objeciones principales a la hipótesis del ecologismo de los


pobres.

-En primer lugar, aunque los conflictos asociados con la captación de recursos naturales
y su desvío para alimentar procesos de desarrollo son muy frecuentes, la propuesta de
considerarlos como el criterio fundamental de la estructuración social, requeriría
muchas elaboraciones de detalle y habría de dar cuenta de un gran número de anomalías
antes de poder ser considerada una teorización madura.

-En segundo lugar, esa hipótesis parece suponer que los pueblos y comunidades
preindustriales tienen un interés definido en relacionarse con los ecosistemas de un
modo sostenible. Sin embargo, la integración de las comunidades preindustriales con los
ecosistemas locales tiene numerosos contraejemplos y por otra parte la tecnología no es
el único factor del impacto ambiental.

-En tercer lugar: si se produce un conflicto en torno al acceso a los recursos naturales,
no necesariamente una de las partes tendrá una motivación conservacionista. Es posible
que ninguna de las partes la tenga.

¿Cómo han solventado el problema de la estabilidad de la organización social y la


reducción del conflicto de las sociedades industriales?

Las sociedades modernas han experimentado más bien la sensación de estar constru-
yendo un futuro mejor, la de estar dejando tras de sí una herencia compuesta más por
bienes que por males. La fe en el progreso ha hecho más fácil descontar el futuro sin
que eso ocasione grandes quebraderos de cabeza, ha ayudado a generalizar la práctica
de resolver los problemas a corto plazo aun a riesgo de generar otros más graves maña-
na. La respuesta más frecuente a los ocasionales gritos de Casandra ha descansado en la
hipótesis de que, gracias a la audacia actual, las generaciones futuras serían más ricas
(pudiendo, por tanto, destinar más dinero a la solución de los problemas y mejores tec-
nologías). Puede dar la impresión de que el aplazamiento ha funcionado hasta ahora. No
obstante, los costes, las incertidumbres y los riesgos son cada vez mayores.

Exponga algunos argumentos relacionados con la desigualdad intergeneracional


relacionada con el medio ambiente

Los residuos químicos tóxicos, fuera de todo control, continúan su camino hacia los
acuíferos subterráneos con una fecha de llegada que se cumplirá en pocas décadas. Na-
die sabe si los efectos biológicos a largo plazo de la sopa química en la que cada ser
vivo está hoy inmerso serán o no muy nocivos. El agujero de la capa de ozono y la in-
tensificación artificial del efecto invernadero tendrán sus efectos más perniciosos mu-
chos años después de la emisión de las sustancias que los provocan. Nadie puede calcu-
lar que estarían dispuestos a pagar por un barril de petróleo los seres humanos de 2050
si para entonces no hay disponible una nueva matriz energética o tecnología prometeica.
La incertidumbre se hace más densa a medida que pasamos de las estructuras físicas a la
organización social.

37
TEMA 6 Percepción social de los problemas medioambientales y
cambio cultural
¿Qué posición ocupan los problemas ambientales en la jerarquía de
preocupaciones o prioridades de las poblaciones de las sociedades
contemporáneas?

La preocupación por el medio ambiente ha aparecido subordinada solo al desempleo y


al orden público, en niveles similares a las cuestiones relativas a la desigualdad social.
Sería la prioridad número tres. En las sociedades contemporáneas, la protección del
medio ambiente se ha convertido en un valor, en una referencia positiva y deseable.

¿Cuáles son las principales dimensiones de la conciencia ambiental o de la


percepción de los problemas ambientales?

1. La “preocupación”, se refiere sobre todo al ámbito de las creencias; si la cuestión


ecológica se considera o no grave y urgente, por ejemplo.
2. La “disposición a actuar”, se refiere sobre todo a las actitudes, a las declaraciones
positivas o negativas respecto a determinados comportamientos o a la actuación en ám-
bitos determinados.
3. El “significado”, se refiere sobre todo a la imbricación de la protección del medio
ambiente con otros valores, a su presencia en la visión del mundo y del futuro, etc

¿Cuáles son las tres conclusiones principales de los estudios acerca de la opinión
sobre los problemas ecológicos?

Las tres conclusiones habituales de los estudios acerca de la opinión sobre los proble-
mas ecológicos son los siguientes:
 la mayoría de las personas se declara interesada o preocupada por dichos pro-
blemas.
 el estado del medio ambiente en general, así como los problemas medioambien-
tales más conocidos, se consideran asuntos graves o muy graves.
 el movimiento ecologista tiene un alto grado de aceptación, aprobación y credi-
bilidad (Mertig y Dunlap 1995).

¿En qué casos la disposición a actuar de modo más favorable hacia el medio
ambiente es máxima y en qué casos esta disposición disminuye o se hace
minoritaria?

La disposición a actuar de forma medioambientalmente benigna es máxima cuando se


trata de opciones cotidianas que no implican cambios sustanciales en la forma de vida
(ahorro de agua y electricidad, recogida selectiva de residuos domésticos). No lo es
tanto cuando implica cambios significativos (tecnologías solares, menor uso del coche,
etc.). Y es más minoritaria cuando implica un compromiso personal significativo
(activismo social o político, esfuerzo económico). Una actitud, en general, que es

38
favorable a actuaciones orientadas a menos insostenibilidad medioambiental se expresa
en grados muy diversos según las concreciones que se planteen.

¿Cuáles son los principales rasgos del discurso sobre el medio ambiente del
“núcleo central” de la opinión pública?

Algunos rasgos característicos del discurso sobre el medio ambiente del núcleo central
son:
1- La dislocación: la percepción de los problemas ecológicos aparece vinculada al con-
junto de procesos económicos, políticos y culturales que suelen designarse con el tér-
mino “globalización”. Contribuyen a una generalizada sensación de pérdida de la capa-
cidad de influir sobre el entorno inmediato de la existencia. Es esa sensación de estar
sometidos a los efectos de fuerzas incontrolables, externas al propio lugar y a la propia
cultura, a la que la socióloga Pura Duart, llamó “dislocación”.
2- La contaminación: la palabra contaminación es repetidamente utilizada en el discurso
mayoritario para referirse a una serie de nuevas preocupaciones de muy diversa índole;
con ella se significan, al menos, dos tipos de problemas, cuyo origen se atribuye ya a
trastornos en la naturaleza, ya al contacto con quienes padecen los efectos de dichos
trastornos; esta vaga categoría suele ser vehículo mediante el que se subraya la condi-
ción incontrolable de los riesgos descritos. Los problemas medioambientales aparecen
conectados en el imaginario social con amenazas muy diversas a la seguridad y a la sa-
lud.
3- La culpa: otro tipo ampliamente difundido en el discurso sobre el medio ambiente es
el de la autoinculpación. La población de las sociedades industriales evalúa su propia
situación como relativamente privilegiada y, en relación con ello se siente parcialmente
responsable del deterioro social y medioambiental. La mala conciencia es perceptible:
en esta parte del planeta todos somos contaminadores contaminados, simultáneamente
víctimas y cómplices.

¿Se puede hablar de la existencia de un perfil sociológico definido de las posiciones


proambientalistas, del consenso ambientalista?

El consenso ambientalista es transversal, está presente de una forma muy similar,


básicamente homogénea, en todos los grupos sociales que pueden definirse según las
variables (jóvenes y adultos, mujeres y hombres, gentes con estudios o sin ellos, clases
medias o clases trabajadoras). Es precisamente este rasgo el que justifica el uso de la
palabra consenso.

¿Influye la edad en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre edad y


ambientalismo

La consideración del ecologismo como una ideología específicamente juvenil, ha sido


habitual en nuestra sociedad. Se enuncia en ocasiones como algo obvio, cuando quienes
iniciaron el movimiento ecologista en los setenta andan por la cincuentena, si es que no
la superan. Se trata de un tópico cuyo fundamento en la realidad resulta bastante
discutible. Decir que el ecologismo es cosa de jóvenes es falso. La percepción de los
problemas del medio ambiente como serios y preocupantes está difundida entre todos

39
los grupos de edad. Pero cuando se analizan las actitudes y los comportamientos hay
algunas modulaciones de interés. La educación ambiental llega más a las generaciones
más jóvenes, puesto que éstas son las principales consumidoras de educación en todos
los campos. El nivel de activismo en los sectores comprometidos, lo que también es una
característica juvenil en general, presente en diversos movimientos sociales. Sin
embargo, como consecuencia de la expansión de la sociedad de consumo de los estilos
de vida más agresivos, para el medio ambiente están presentes a medida que la edad se
reduce. En resumen: frente al tópico que identifica ecologismo y juventud, los datos
disponibles nos sitúan ante un cuadro mucho más complejo.

¿Cómo influye el sexo en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre sexo y
ambientalismo. ¿Cómo afectan las normas patriarcales en ese sentido?

Las investigaciones no suelen reflejar diferencias sustanciales entre hombres y mujeres


en cuanto a sus declaraciones sobre el medio ambiente. Hay, sin embargo, un matiz que
puede ser reseñado y que tiene que ver con la vigencia que conservan los códigos de
género asociados con la división sexual del trabajo. La regulación patriarcal reserva
para los varones la esfera pública o de la producción y confina a las mujeres en la esfera
privada o de reproducción. La regulación patriarcal subsiste en forma atenuada a través
de normas sociales que atribuyen a las mujeres una responsabilidad especial en la esfera
privada y continúan orientando a los varones hacia la consideración como propia de la
esfera pública (Subirats).

¿Cómo influye la clase social, la ocupación o grupo socioprofesional o las características del
mercado de trabajo en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre
ambientalismo y esas variables

Los resultados de los estudios sobre la opinión acerca de los problemas


medioambientales señalan que ésta parece distribuirse en los diversos estratos (o clases)
sociales de una forma que es también básicamente homogénea. En algunos casos, los
estratos medios se muestran ligeramente más favorables a proteger el medio ambiente
que los más altos y los más bajos. En los extremos de la pirámide social aparecen
algunos matices significativos. Los extractos más altos se muestran algo más favorables
que el resto de la población a aceptar la degradación del medio ambiente como precio a
pagar por la expansión económica, siempre que eso no afecte al propio lugar de
residencia. Los estratos inferiores se muestran algo más favorables que el resto de la
población a aceptar la degradación del medio ambiente local como precio a pagar por
más oportunidades accesibles de trabajo e ingresos.

¿Cómo influye el nivel de instrucción en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación


entre nivel de instrucción y ambientalismo

Numerosos estudios han detectado una relación significativa entre el nivel de estudios y
las opiniones favorables a la protección del medio ambiente. Parece lógico ya que la
comprensión de los problemas ecológicos dependen del acceso a información relativa-
mente sofisticada. Sin embargo, hay que señalar que tampoco el nivel de estudios impli-
ca diferencias sustanciales, radicales, en cuanto al grado de preocupación por los pro-

40
blemas medioambientales. Diversos estudios, en diferentes países, han detectado una
mayor presencia de actitudes ambientalistas entre personas con ocupaciones técnicas y
profesionales que en otros grupos ocupacionales. Se ha constatado la relativamente alta
participación de técnicos y profesionales en las organizaciones y actividades del movi-
miento conservacionista y ecologista. Sin embargo, con frecuencia, en su condición de
expertos, quienes forman parte de ese grupo social oponen una gran resistencia a la
adopción de medidas orientadas a la protección medioambiental. Están entrenados en
conceptos y soluciones que no tienen en cuenta los costes ambientales. La disociación
entre una opinión favorable a la protección de la naturaleza y una práctica que la agrede
es particularmente aguda en este grupo social.

Exponga la opinión pública sobre el crecimiento demográfico y cómo se relaciona con la


conciencia ecológica

La opinión pública sobre el crecimiento demográfico, por una parte se muestra sensible
a la idea de que la población no puede crecer continuamente en un planeta finito; por
otra tiende a confiar en la capacidad del progreso económico para ensanchar los even-
tuales límites. Manifiesta, en ambos casos, un notable grado de indecisión.
La evolución demográfica de las sociedades europeas, es mayoritaria la percepción de la
baja tasa de natalidad como algo preocupante. Son también relativamente mayoritarios
quienes no ven la posibilidad de que se deriven beneficios ambientales de una tasa de
natalidad moderada. La estructura poco definida de la opinión indica que el conflicto
implicado por estas cuestiones se mantiene aun en forma solo potencial. No llega a ex-
presarse activamente y está poco elaborado en la conciencia social. Se trata de un dile-
ma difícil: a pesar de las preferencias mayoritarias al respecto, no podemos tener a la
vez estabilidad demográfica, una población mayoritariamente joven y una esperanza de
vida larga (Mc Kibben 1998:141).

Exponga la opinión pública sobre la ciencia y la tecnología

Los grandes debates tecnológicos de la civilización contemporánea producen una consi-


derable perplejidad. Hay mucha indecisión a la hora de valorar los efectos de la energía
nuclear, la ingeniería genética o las alternativas energéticas.
Las nuevas tecnologías despiertan esperanzas e inspiran miedos ambas cosas simultá-
neamente. La persistente erosión de la confianza del público en la ciencia y la tecnolo-
gía que ha tenido lugar en las últimas décadas ha conducido a actitudes sociales marca-
damente ambivalentes. En un estudio se ha detectado que la mayoría de las personas
desarrollan al mismo tiempo dos esquemas de reacción frente a la ciencia y la tecnolo-
gía: uno positivo, de aceptación de los resultados ya obtenidos y confianza en las pro-
mesas sobre el futuro, y otro negativo, de recele ante los peligros y ante el posible mal
uso del poder que se deriva del conocimiento.

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¿En qué sentido se dice que muchas de las cuestiones medioambientales corresponden a
una ciencia postnormal? ¿Qué relación hay entre ciencia normal y postnormal y los niveles
de riesgo e incertidumbre?

A medida que se incrementa la incertidumbre y a medida que aumenta lo que se pone en


juego en las decisiones, los atributos de la ciencia tradicional, su certeza y su
neutralidad valorativa resultan más cuestionables, se habla, entonces, de que muchas
cuestiones medioambientales corresponden a una ciencia post-normal (Funtowicz y
Ravertz 2000), en la que los ejercicios de ciencia aplicada y los informes de consultoría
profesional resultan insuficientes para legitimar las decisiones y éstas deben abrirse a
comunidades de pares ampliadas, no limitadas a colegas especialistas y a expertos
técnicos, en las que las personas directamente afectadas por los problemas y otros
grupos ciudadanos preocupados son participantes esenciales en el proceso de escrutinio
critico que define los procedimientos científicos.

¿En qué sentido se puede hablar de secularización de la ciencia?

El creciente grado de complejidad, impredecibilidad y volatilidad, la profundidad en


aumento de los eventuales impactos, el número ampliado de las personas entrenadas en
los sistemas educativos de masas, las condiciones de participación en las sociedades
democráticas y otros diversos factores están definiendo un nuevo contexto para las rela-
ciones entre ciencia y sociedad, un contexto en el que la ciencia y los científicos “se
enfrentan a un ágora con múltiples públicos e instituciones plurales que conducen vigo-
rosamente sus propias negociaciones” (Nowotng, Scott y Gibbons). En definitiva, un
contexto de secularización de la ciencia (Beltrán).

Exponga la opinión pública acerca del dilema crecimiento económico y protección


del medio ambiente

Expansión económica y protección del medio ambiente: un importante sondeo Gallup


realizado en 22 países con motivo de la Cumbre de Río, daba porcentajes de preferencia
por el medio ambiente sobre el crecimiento económico. En muchas sociedades del
mundo, en diversos contextos culturales la idea de que la protección del medio ambiente
debería primar sobre la expansión económica goza de un amplio respaldo. Lo primero
que se observa es la incoherencia de este dato, conforme a lo que puede observarse en
las prácticas sociales. El comportamiento tanto individual como colectivo, no depende
sólo de los valores de referencia, sino también de intereses y deseos, de compromisos
con otros intereses en conflicto, de contextos institucionales y de relaciones de poder
más o menos favorables, etc.
La satisfacción de las necesidades depende de dos fuentes: la economía humana y los
servicios de la naturaleza. Lo que revelan los estudios de opinión es que amplios seg-
mentos del público perciben que los segundos están perdiéndose aceleradamen-
te mientras que la primera parece más o menos asegurada. En consecuencia reclaman
más atención a compensar las pérdidas allí donde entienden que éstas se producen. Er-
nest García opina que la interferencia entre ambas fuentes de satisfacción se percibe
todavía como algo accidental y superable, de modo que reformas adecuadas de las insti-
tuciones existentes permitirían tener “más de las dos cosas”.

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Describa en qué consiste el NEP, su origen, medición y utilidad para predecir actitudes y
comportamientos hacia el medio ambiente. ¿Qué se entiende por “creencias primitivas” y
qué relación tiene con la escala del NEP de Dunlap y Van Liere?
Desde finales de los años setenta, la visión del mundo característica de la era industrial,
basada en la creencia en la excepcionalidad humana, en la capacidad humana para sepa-
rarse de la naturaleza y dominarla, está siendo sustituida por una nueva visión funda-
mental o paradigma, el “nuevo paradigma ecológico”.
El NEP, sus principios básicos son la aceptación de la finitud del planeta y de la inter-
conexión entre los humanos y el resto de los seres vivos. Riley Dunlap elaboró una es-
cala para medir la influencia en la sociedad de las dos visiones del mundo o paradigmas
fundamentales.
La escala NPE, en su formulación original o con ligeras variantes, ha sido utilizada en
un buen número de estudios en los últimos veinte años. Muchos de ellos han detectado
un grado elevado de acuerdo con la orientación proambientalista. Dunlap ha sugerido
que la puntuación obtenida en la escala puede utilizarse para predecir actitudes y com-
portamientos respecto a cuestiones concretas medioambientalmente significativas.
Dunlap y Van Leire mantienen que aplicado la escala pueden captarse las “creencias
primitivas” acerca de la naturaleza y de la relación de la humanidad con ella, entendien-
do por creencias primitivas el núcleo central del sistema de creencias y verdades básicas
sobre el mundo de una persona. Mantiene que una puntuación alta en la escala NPE
debe llevar a creencias y actitudes favorables al medio ambiente en un amplio campo
de cuestiones más concretas. En su hipótesis, hay cinco facetas de una visión del mundo
ecologista (recogida cada una con tres ítems):
 realidad de los límites de crecimiento (1, 6, 11)
 antiantropocentrismo (2, 7, 12)
 fragilidad del equilibrio ecológico (3, 8, 13)
 rechazo del exencionalismo humano (4, 9, 14)
 posibilidad de una crisis ecológica (5, 10, 15)

Exponga la teoría de Inglehart del postmaterialismo. ¿Qué es lo que permite la aparición de


la cultura postmaterialista? Describa la metodología para medir la orientación
postmaterialista

Teoría de Inglehart: en los países más industrializados, el grado conseguido de satisfac-


ción de las necesidades materiales y la seguridad sobre su mantenimiento permiten la
aparición de nuevas prioridades y valores, menos dependientes de la posición material.
Ese nuevo conjunto de necesidades y de valores relacionados con ellas, incluye la preo-
cupación por el patrimonio histórico, la importancia de las ideas y de la libertad de ex-
presión, la aspiración a una sociedad menos impersonal, la tendencia a la participación
en el trabajo y en la política o la opinión relativamente favorable al feminismo y al paci-
fismo. Este sistema de necesidades “post-materialistas”, orientadas sobre todo hacia la
autorrealización y la calidad de vida, colisionaría con la posición de los sectores sociales
que atribuyen prioridad a las necesidades “materialistas” (ejército y policía fuerte, man-
tenimiento orden público, una economía estable, etc.).
Inglehart elaboró un índice derivado de las respuestas a una batería de preguntas. Ha
reunido un gran volumen de datos empíricos que revelan la presencia de opiniones post-

43
materialistas en diferentes países y su extensión a impulsos del relevo generacional, a
medida que las personas que ya han crecido en el contexto del bienestar van presentan-
do una proporción mayor de la población. Y explica así la razón de ese cambio cultural:
“la satisfacción de las necesidades fisiológicas lleva a poner mayor énfasis sobre las
metas no fisiológicas o post-materialistas”. Los post-materialistas no rechazan los frutos
de la prosperidad, simplemente “sus prioridades valorativas están menos fuertemente
dominadas por imperativos que eran centrales para la naciente sociedad industrial […]
se desarrollan a partir de una sensación de seguridad física y económica” (Inglehart
1991:422).

¿Apoya la evidencia empírica las tesis del NEP y del postmaterialismo? Razone la respuesta.
Exponga las críticas a las mismas

Dunlap y Mertig han argumentado que los datos aportados por la encuesta Gallup de
1992 en 22 países cuestiona la tesis de que el ambientalismo deriva de la emergencia de
valores post-materialistas, así como la descripción del ecologismo como un movimiento
social orientado más por objetivos de calidad y estilo de vida que por intereses
económicos (Buttel 1992) y las teorizaciones económicas sobre la calidad ambiental
como bien posicional. Han añadido que la suposición de que los habitantes de los países
pobres están menos preocupados por el medio ambiente que los países ricos no habían
podido contrastarse empíricamente hasta el momento, y a la vista de los nuevos datos,
dicha suposición no puede ya mantenerse. Su conclusión se basa en que, de las catorce
variables que medían la preocupación por el medio ambiente en la mencionada
encuesta, para siete de ellas la correlación con el PIB per cápita, era significativamente
negativa. Dunlap ha observado que datos como éstos suponen una seria anomalía para la
hipótesis del post-materialismo. La hipótesis del nuevo paradigma ecológico parece
implicar que la conciencia ambiental depende de la difusión en la sociedad de
informaciones científicas sobre el estado de los ecosistemas.

¿Qué mide el Índice de Protección Medioambiental (IPM)? ¿Quién es su autor? ¿Cuál es su


principal conclusión?

El IPM es un indicador que clasifica con alta puntuación a quienes se declaran de


acuerdo o muy de acuerdo con dos proposiciones (“estaría de acuerdo en dar parte de
mis ingresos si tuviese la seguridad de que el dinero se iba a usar para prevenir la con-
taminación del medio ambiente”, y “estaría de acuerdo con un aumento de los impues-
tos si el dinero extra fuese usado para prevenir la contaminación del medio ambiente”) y
en desacuerdo o muy en desacuerdo con otras dos (“el gobierno debe reducir la conta-
minación del medio ambiente sin que ello me cueste dinero” y “proteger el medio am-
biente y luchara contra la contaminación es menos urgente de lo que suele decirse”)
(Inglehart).
Este indicador fue confeccionado por Inglehart, y en sus análisis las poblaciones que
más puntuaron en el IPM fueron los países escandinavos y Holanda. El mayor grado de
aprobación al movimiento ecologista se registró en sociedades de la Europa del Este y
de América Latina.

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Inglehart registró que no hay una relación clara entre nivel de desarrollo y actitud favo-
rable a la protección del medio ambiente.

¿Hay una relación clara entre grado de desarrollo económico y preferencias por el medio
ambiente? Ponga algunos ejemplos

Inglehart registró que no hay una relación clara entre nivel de desarrollo y actitud favo-
rable a la protección del medio ambiente. Realiza un análisis de las actuaciones hacia la
protección del medio ambiente y nivel de desarrollo económico en 34 países en 1990-
1991. Los resultados sugieren que el apoyo del público a la protección del medio am-
biente en un país determinado tiende a reflejar las circunstancias objetivas de ese país:
más severa la contaminación, más preocupación del público. Esto es en parte, pues al
margen de la gravedad relativa de su contaminación objetiva, un desplazamiento gra-
dual hacia valores postmaterialistas está haciendo a la opinión pública de esas socieda-
des más sensibles a la calidad ambiental a medida que pasa el tiempo.
El resultado más notable es el de las poblaciones de Suecia, Dinamarca y Noruega, jun-
to con Holanda, muestran la mayor predisposición a hacer sacrificios por la protección
del medio ambiente. El apoyo a la protección del Medio Ambiente no se limita a aque-
llos países que tienen los problemas de contaminación mas graves y no parece que sea
coincidencia que sean cuatro de las sociedades del bienestar más avanzadas del mun-
do. Los resultados sugieren que los cambios culturales asociados con la prosperidad y
la seguridad tienen una importante conexión con el apoyo a la protección del medio
ambiente. Aunque, relativamente, los países nórdicos y Holanda no tienen niveles altos
de contaminación del aire y agua, sus públicos son relativamente sensibles a esos pro-
blemas, debido a un cambio cultural gradual que está redefiniendo las prioridades de los
públicos de masas en todo el mundo. (Inglehart).

La crítica del autor al esfuerzo de Inglehart por conectar postmaterialismo con ecologismo se
expresa en tres objeciones. Expóngalas

 Con la forma de determinar la gravedad objetiva de la situación del medio am-


biente.
 Con el lenguaje usado para expresar los problemas.
 Con la medida de las actitudes básicamente en términos de “disposición a pagar”

Exponga la cadena mental que conecta los valores y los comportamientos ambientalistas,
según el modelo de Stern y otros

 Diferentes orientaciones de valor influyen de forma diferente en la configuración


de normas personales, que inciden directamente en los comportamientos. (Tipo-
logía de Shwart, valores altruistas, egoístas, tradicionales y apertura al cambio).
El altruismo favorece más al comportamiento ecológico responsable. Tradicio-
nalismo, negativo.
 Las orientaciones de valor se relacionan con las creencias básicas del nuevo pa-
radigma ecológico, favoreciendo o dificultando la adopción de dichas creencias.

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Esa visión del mundo filtra las orientaciones de valor y las focaliza hacia normas
y comportamientos coherentes con él.
 La conciencia de las consecuencias depende en mayor o menor grado de la vi-
sión del mundo.
 La creencia de que las acciones emprendidas por uno mismo pueden ayudar a
reducir la amenaza y a restaurar los valores amenazados.
 Los pasos anteriores ayudan a explicar la aparición de normas personales (de
sentimientos de obligación personal e impulsan a los individuos a actuar en una
dirección determinada).
 Normas del tipo de las anteriores son la influencia más directa en la difusión so-
cial de comportamientos de apoyo a los objetivos al ecologismo, en tres ámbitos:
la ciudadanía proecologista, el apoyo político, ciertos comportamientos en la es-
fera privada.

¿Qué significa descontar (la preocupación por) un acontecimiento? Exponga las dimensiones
de los principios de descuento con ejemplos concretos

Descontar es devaluar. Descontar un acontecimiento es devaluarlo respecto al valor que


tendría si ocurriera ahora, aquí, si me afectara a mí, si lo percibiera con todos mis senti-
dos. Las dimensiones de los principios de descuento son: tiempo, incertidumbre, distan-
cia, desconexión personal e incapacidad para la sensación directa y física (Hannon
1987).
 Descuento de tiempo es la disminución de la importancia presente de un aconte-
cimiento a medida que está más alejado en el futuro. Por ejem: anuncio de la
construcción de un vertedero de residuos en un lugar cercano el año que viene
provocará más preocupación entre sus potenciales vecinos que el mismo anuncio
para dentro de cinco años.
 Descuento de incertidumbre es la reducción del valor atribuido a un determinado
suceso en función de la inseguridad de si dicho suceso se producirá o no. Por
ejem: las respuestas sociales ante la intensificación artificial del efecto inverna-
dero se ha visto frenadas hasta hoy por el debate acerca de si el aumento global
de las temperaturas puede también deberse a causas naturales y por la dificultad
para determinar el alcance, la magnitud y la localización geográfica de los efec-
tos esperables.
 Descuento de la distancia es la disminución de la importancia atribuida a un
acontecimiento a medida que éste se produce más lejos de los lugares de nuestra
existencia habitual. Cuanto más lejos de un individuo esté un peligro, menos se
preocupa dicho individuo por el peligro (síndrome NYMBY, no a la puerta de
mi casa).
 Descuento interpersonal se refiere a que el nivel de preocupación tiene a ser más
elevado si el peligro afecta o puede afectar a personas con las que está personal
o culturalmente identificado. Ejem: movimientos locales surgidos de familias de
afectados.
 Descuento sensorial: tendemos a minimizar los peligros que no podemos sentir
fácilmente. Por ejem: la radioactividad.

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En muchas ocasiones, la valoración de la pérdida de funciones naturales útiles, o del
impacto negativo de un determinado proyecto, tiende a ser descontada por una o varias
de las personas reunidas.

Ponga algunos ejemplos bloqueos de la acción por conflictos entre valores contradictorios

Dos mandamientos contradictorios, son los que pueden ser obedecidos


simultáneamente. Los mandamientos correspondientes, en los términos más generales,
podrían formularse como sigue: “No te preocupes de los daños de la naturaleza porque
de lo contrario te amenazan el paro y la miseria” y “protege la naturaleza porque de lo
contrario te amenazan la catástrofe y la extinción”. Que en esta situación aparezcan
valores contradictorios, comportamientos erráticos, miedos, parálisis e incapacidad, para
la acción es cualquier cosa menos sorprendente.

Ponga algunos ejemplos de bloqueos de la acción por la inadecuación de las estructuras


institucionales

Una parte significativa de la distancia que existe entre las palabras de la población sobre
la crisis ecológica y sus hechos debe ser atribuida a condiciones institucionales
inadecuadas, que constituyen obstáculos reales para un comportamiento más coherente.
Ejemplos: la disposición favorable de la población a la recogida selectiva de residuos no
puede traducirse en la práctica si en las ciudades no implantan un sistema adecuado de
contenedores y gestión. Los envases retornables, no se pueden usar cuando han
desaparecido de los comercios. La declaración de que estaría dispuesto a usar menos el
coche puede ser totalmente sincera, aunque su traslado a la práctica puede verse
dificultado por una organización social del tiempo y el espacio que la convierte en una
necesidad de la que a veces no es posible escapar. No es fácil que las energías
renovables se difundan sin subvenciones directas e indirectas equivalentes al menos a
las recibidas por las energías fósil y nuclear.

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