Amanda Delfina Yamin Silvestre
Nombre
2022-3200479
Matricula
De la Pena
Tema
Derecho Penal I
Asignatura
Domingo Mercedes de los Santos
Profesor
1
LA PENA
Concepto de Pena
Entendemos como Pena a la Privación o restricción de bienes o derechos impuesta por un órgano
jurisdiccional a un sujeto culpable como consecuencia de la comisión de una infracción penal.
La pena es el recurso que utiliza el Estado para reaccionar frente al delito, expresándose como la
«restricción de derechos del responsable». Por ello, el Derecho que regula los delitos se denomina
habitualmente Derecho penal.
El Diccionario del español jurídico define la pena como la consecuencia que el legislador asocia en
la ley penal a la comisión de una infracción penal. En otra acepción, como la privación o restricción
de bienes o derechos impuesta por un órgano jurisdiccional a un sujeto culpable como consecuencia
de la comisión de una infracción penal.
La pena produce una serie de efectos en el conjunto de individuos que componen la sociedad que se
suponen positivos para ésta, y que según la teoría relativa de la pena, serían los objetivos en los que
se fundamentaría la aplicación coactiva de la pena.
Clasificación de las penas en el derecho penal dominicano.
A. Penas Criminales
El artículo 6 del código penal dominicano establece que: «las penas en materia criminal son
aflictivas, infamantes o infamantes solamente». De acuerdo al artículo 7 del referido Código, las
penas aflictivas o infamantes son:
1) la reclusión mayor.
2) la detención.
3) la reclusión menor.
También son consideradas infamantes las siguientes penas:
1) La degradación cívica (Art. 8 Código Penal);
2) La interdicción legal (Art. 29 Código citado);
3) La confiscación especial del cuerpo del delito (Art. 11 Código Penal); y
4) Sujeción a la vigilancia de la alta policía (Art. 11 Código Penal).
2
B. Pena Correccionales
Entre las penas correccionales, que señala el Código Penal se encuentran: 1) El destierro de 1 a 3
años (art.37). 2) El confinamiento de 6 meses a 2 años (art. 39). 3) Prisión correccional de 6 días a 2
años (art. 40). 4) La interdicción de algunos derechos cívicos, civiles de familia de 1 a 5 años (art.
42 y 48-4). 5) La multa.
C. Penas contravencionales
Las penas en materia de simple policía son;
1) El arresto;
2) La multa;
3) El decomiso de ciertos objetos embargados.
El arresto en materia de simple policía va desde 1 a 5 días, y las multas desde 1 a 5 pesos.
Determinar la pena o la medida de seguridad es un proceso que incluye el nivel legal, el judicial y el
administrativo. En consecuencia se hace imprescindible establecer si esos tres niveles operan en la
realidad con la coherencia necesaria para evitar desviaciones o distorsiones que en el plano
operativo terminen desconociendo y anulando los principios que le sirven de fundamento.
Clasificación de la Pena
3
Clasificación de las circunstancias.
a. Agravantes en el Derecho Penal.
En la vida social ocurren hechos que afectan de una manera directa e íntima a la colectividad y que
lesionan gravemente intereses colectivos e individuales, ya que, en su mayoría, poseen un marcado
tono de inmoralidad: el asesinato, el robo, el aborto, la falsificación de documentos, etc. Para salvar
los intereses de la comunidad, el Estado define los delitos, determina las penas y las medidas de
seguridad, haciendo que se respete la Ley y sea castigado quien no la cumpla. Esta rama del
Derecho se denomina Derecho penal.
En Derecho penal, los agravantes son circunstancias accidentales del delito, que pueden concurrir o
no en el hecho delictivo, pero si lo hacen, se unen de forma inseparable a los elementos esenciales
del delito incrementando la responsabilidad penal. De su concurrencia, no depende la existencia del
delito, sino sólo su gravedad.
Las circunstancias agravantes pueden ser:
De carácter personal, que hacen referencia a la disposición moral del delincuente, a sus relaciones
particulares con el ofendido o a cualquier otra causa personal. De carácter objetivo, que consisten en
la ejecución material del hecho o en los medios empleados para realizarlo.
La valoración de la gravedad del delito para fijar la pena es variada según los sistemas jurídicos; en
algunos, como España, se fija en un catálogo de circunstancias tasadas, que tratan de evitar la
arbitrariedad judicial; en otros sistemas por el contrario no existen un catálogo de circunstancias
tasadas, o existen de forma específica para grupos de delitos.
El delito presenta a veces tales caracteres que revela una mayor culpabilidad y perversidad del
delincuente y su gravedad excede de aquel término medio que la ley considera como tipo. Estas
circunstancias se llaman agravantes. La primera de ellas es la premeditación, porque el acto
premeditado, preconcebido y calculado contiene una mayor cantidad de voluntad criminal y una
mayor dosis de libertad. El que premedita, por la frialdad y calma con que prepara el delito revela
gran peligrosidad.
El motivo, cuando es bajo y antisocial, es circunstancia agravante. Así, el que mata para conseguir
dinero y poder continuar llevando vida crapulosa, muestra mayor peligrosidad que el homicida que
mató para defender la honra de su hija. Los medios, modos y formas empleados para lograr mayor
impunidad y disminuir la posibilidad de defensa de la víctima son también circunstancias que
agravan el delito. Todas ellas quedan comprendidas bajo el epígrafe de alevosía.
4
El ensañamiento, que consiste en la prolongación cruel e inhumana del dolor de la víctima, el
empleo de la astucia, fraude o disfraz, el abuso de superioridad, el obrar con abuso de confianza, la
nocturnidad, actuar en despoblado o en cuadrilla, ejecutar el hecho con desprecio de la persona
(edad, sexo o dignidad) o en su morada, o en lugar sagrado, son circunstancias que la concurrir en la
comisión del delito le convierten en un hecho de mayor gravedad. En el desarrollo del delito es
preciso considerar estos momentos: preparación, tentativa (frustración) y consumación.
Generalmente, la ley penal no castiga la preparación a no ser que revele propósito criminoso. Así, el
que deseando matar a otro compra un veneno, prepara un delito; pero por este simple hecho objetivo
de comprar el veneno, la ley no puede castigarle.
En cambio, el que tuviere en su domicilio una metralleta con munición es digno de castigo, ya que
la posesión de tal arma revela objetivamente un propósito delictivo. Cuando un delincuente da
comienzo a la ejecución de un delito y debe interrumpirlo por causas ajenas a su voluntad, surge la
figura jurídica de la tentativa. Mas si el agente interrumpe voluntariamente la ejecución del delito,
no existirá tentativa punible. De todas formas, la pena que se aplica a la tentativa siempre es menor
que la correspondiente al delito consumado. Hay castigo, puesto que ha existido una violación de la
ley; pero como no se han producido víctimas ni daños materiales, la pena debe ser menor que la
correspondiente en el caso de haberse consumado el hecho.
Relaciones entre las excusas y las circunstancias.
a) Excusas legales absolutorias o definitivas:
Son las causas de exención de la responsabilidad penal legalmente establecidas por estrictas
razones política criminal. La excusa es una circunstancia accidental que se une a los elementos
constitutivo generales y especiales de la infracción, y tiene como efecto, ya sea atenuar la pena, ya
impedir que esta sea impuesta al prevenido. El Juez no tiene poder para crear las excusas, pues estos
están determinadas en la ley y debe, en su sentencia, comprobar la existencia de las condiciones
necesarias para la existencia constituir la excusa.
Las excusas absolutorias tienen por efecto, sino declarar que el hecho no ha sido cometido, ni que
su autor no es culpable, sino, que, a pesar de ello, no le debe ser impuesta la pena determinada por
la ley.
Las excusas absolutorias especiales son muy numerosas y entre ellas vamos a citar: Las que están
fundadas en un servicio prestado a la sociedad, como las establecidas e los artículos 100, 109, 138,
144, y 213 del Código Penal, relativamente a delitos que tienden a turbar la paz interna del Estado.
La contenida en el artículo 248 del C. P., por el cual, los ascendientes o descendientes, los
cónyuges, aún en estado de separación personal o de bienes, los hermanos o hermanas de los
delincuentes ocultos, y sus afines en los mismo grados, que ocultaren o hicieren ocultar a los reos de
delitos cuya pena sea aflictiva.
5
Las sustracciones cometidas entre cónyuges y las que se efectúan por los viudos, respecto de las
cosas que pertenecieron al cónyuge difunto, ni entre ascendientes y descendientes, en virtud de lo
dispuesto por el artículo 380 del C. P.
b) Excusas legales resolutorias o atenuantes:
Son aquellas excusas, que de probarse la circunstancia señalada, atenúan o mitigan la pena a
imponer al procesado. En materia de homicidios existe una excusa legal atenuante, conocida como
la excusa legal de la provocación, contenida en el artículo 321 del C. P. El cual expresa que: "El
homicidio, las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido ha precedido
inmediatamente provocación, amenazas o violencias graves." No existiendo en nuestra legislación
una definición de legislación, quedando a la apreciación de los jueces la valoración de este hecho,
aun cuando al acogerle, deberán en sus sentencias establecer cuáles han sido tales provocaciones,
amenazas o violencias graves.
El papel del Juez que constata un hecho de excusa es determinar primero la pena que deberá ser
aplicable al caso, haciendo abstracción de las excusas y sobre esta pena determinar la pena aplicable
por la excusa legal conforme a la escala establecida en el artículo 326 del Código Penal.
Para la provocación: si se trata de un crimen que amerita pena de 3 años, la pena será la prisión
correccional de 6 meses a dos años. Si se trata de cualquier otro crimen, la pena será la prisión de 3
meses a un año.
El artículo 323 admite una excepción a la excusa de la provocación al declarar que parricidio nunca
es excusable.