Augusto comte nació el 19 de enero de 1798 en Montpellier, Francia...
y murió el 5 de setiembre de 1857 en París
Francia.....
pensador francés fundador de la filosofía positivista y uno de los herederos intelectuales directos de las ideas
promulgadas por la Ilustración en lo concerniente a asumir la importancia radical de la ciencia empírica-formal como
único modelo válido de conocimiento y como motor básico del progreso de las sociedades. En su pensamiento
confluyeron las líneas argumentales que constituyeron la racionalidad moderna de inspiración epistemológica
matemático formal y la racionalidad crítica social sostenida en la idea de progreso.
Aporte en la sociología
Augusto Comte el fundador de la sociología. Para Comte, la creación de una sociología independiente está dirigida
por la ley de la evolución del espíritu humano. Al emprender la famosa clasificación de las ciencias, Comte enumera
seis de ellas, que clasifica por orden creciente de complejidad, de las más generales a las más particulares: las
matemáticas, la astronomía, la física, la química, la biología y la sociología, Pero esta última todavía ha de ser creada.
De ahí el tema constante del pensamiento de Augusto Comte: el progreso científico no es nada si no culmina en una
ciencia social, y la ciencia social no puede establecerse si las ciencias que la preceden en la clasificación no han sido
lo suficientemente desarrolladas. Comte imaginaba esta sociología aún no constituida (por la enorme dificultad que
entraña explicar la complejidad del comportamiento social) como una "física de las costumbres" o "física social" que
descubriría las leyes de las asociaciones humanas y permitiría formular una reforma práctica de la sociedad,
regulando su destino ético y político.
Comte entiende la sociología como ciencia de los hechos humanos, y, a tenor de lo ya expuesto, es evidente que los
hechos humanos se inscriben en la historia. Estudiarlos desde el punto de vista de su evolución es estudiar la
dinámica social. Esta rama de la sociología encierra la ley del progreso de la humanidad, es decir, la ley de los tres
estados que constituye la filosofía de la historia de Comte, en la cual el estado político está condicionado por el
estado intelectual y por las creencias de una época, para Comte, la evolución de la humanidad no es discontinua: el
paso de un estado a otro es anunciado por signos precursores, y siempre subsisten, en cada estado, vestigios del
estado precedente. Así, el desorden de las mentes que culminó en la Revolución Francesa se había venido preparando
desde que, en el siglo XIV, se inició la decadencia del poder espiritual. Una época orgánica se extingue mientras otra
se prepara.