BIOFISICA DE LA VISION
Del latín lux, la luz es el agente físico que permite que los objetos sean visibles. El término
también se utiliza para hacer mención a la claridad que irradian los cuerpos, a la corriente
eléctrica y el utensilio que sirve para alumbrar.
La luz es una energía electromagnética radiante que puede ser percibida por el sentido de la
vista. Se trata del rango de radiación del espectro electromagnético. La luz tiene velocidad
finita y se propaga en línea recta.
Lo que llamamos luz es la parte del espectro electromagnético que puede ser percibido por
el ojo humano. Existen, aparte de la luz, diversas formas de radiación electromagnética en
el universo, que se propaga por el espacio y transporta energía de un lugar a otro (como la
radiación ultravioleta o los rayos x), pero a ninguna de ellas podemos percibirlas
naturalmente.
La luz visible está compuesta por fotones (del vocablo griego phos, “luz”), un tipo
de partículas elementales que carecen de masa. Los fotones se comportan de manera
dual: como ondas y como partículas. Esta dualidad dota a la luz de propiedades físicas
singulares.
La óptica es la rama de la física que estudia la luz, sus propiedades, comportamie nto,
interacción y sus efectos sobre la materia. Sin embargo, la luz es el estudio de muchas
otras disciplinas como la química, la relatividad general o la física cuántica, entre otras.
Historia de la luz
La naturaleza de la luz ha intrigado a la raza humana desde siempre. En la antigüedad se la
consideraba una propiedad de la materia, algo que emanaba de las cosas. También se la
vinculaba con el Sol, el astro rey en la mayoría de las religiones y cosmovisiones de la
humanidad primitiva y, por lo tanto, también con el calor y con la vida.
Los antiguos griegos entendían la luz como algo cercano a la verdad de las cosas. Fue
estudiada por filósofos como Empédocles y Euclides, quienes ya habían descubierto varias
de sus propiedades físicas. A partir del Renacimiento europeo, en el siglo XV su estudio y
aplicación a la vida humana tomó un gran impulso, con el desarrollo de la física moderna y
de la óptica.
Posteriormente, el manejo de la electricidad permitió la iluminación artificial de los hogares
y ciudades, dejando de depender del Sol o de la quema de combustibles (lámparas de gasoil
o kerosén). Así se sembraron las bases de la ingeniería óptica que se desarrolló en el siglo
XX.
Gracias a la electrónica y la óptica fue posible el desarrollo de aplicaciones para la luz que
siglos atrás habrían sido impensables. Aumentó nuestra comprensión de su funcionamie nto
físico, en parte gracias a las teorías cuánticas y al enorme avance en la física y la química que
tuvo lugar gracias a ellas.
Gracias a la luz y su estudio existen tecnologías tan dispares como el láser, el cine,
la fotografía, el fotocopiado o los paneles fotovoltaicos.
Características de la luz
La luz es una emisión ondulatoria y corpuscular de fotones, es decir, al mismo tiempo se
comporta como si estuviera hecha de ondas y de materia.
Se desplaza siempre en línea recta, a una velocidad definida y constante. La frecuencia de las
ondas lumínicas determina el nivel de energía de la luz, y es lo que diferencia a la luz visible
de otras formas de radiación.
Aunque la luz en general (tanto del Sol como la de una lámpara), se vea blanca, contiene
ondas con longitudes de onda que corresponden a cada color del espectro visible.
Eso puede evidenciarse al apuntarla a un prisma y descomponerla en los tonos del arcoíris.
Que un objeto tenga un color particular es consecuencia de que el pigmento del objeto
absorbe ciertas longitudes de onda y refleja otras, reflejando la longitud de onda del color que
vemos.
Si a un objeto lo vemos blanco es porque el pigmento refleja toda la luz que se emite sobre
él, todas las longitudes de onda. Si, en cambio, lo vemos negro es porque absorbe toda la luz
y no se refleja nada, no vemos nada, es decir, vemos negro. Los colores del espectro
perceptible por nuestro ojo van desde el rojo (700 nanómetros de longitud de onda) hasta el
violeta (400 nanómetros de longitud de onda).
Propagación de la luz
La luz se propaga en línea recta y a una velocidad de 299.792.4458 metros por segundo en
el vacío. Si le toca atravesar medios densos o complejos, se mueve a velocidades menores.
El astrónomo danés Ole Roemer hizo la primera medición aproximada de la velocidad de la
luz en 1676. Desde entonces, la física ha afinado enormemente los mecanismos de medición.
El fenómeno de las sombras también tiene que ver con la propagación de la luz: al impactar
contra un objeto opaco, la luz proyecta su silueta sobre el fondo, delineando la porción
bloqueada por el objeto. Existen dos grados de sombra: una más luminosa, llamada
penumbra; y otra más oscura, llamada umbra.
La geometría ha sido una herramienta importante a la hora de estudiar la propagación de la
luz o de diseñar artefactos para obtener determinados efectos, por ejemplo, el telescopio y
el microscopio.
Fenómenos de la luz
Los fenómenos de la luz son alteraciones que experimenta al someterse a determinados
medios o determinadas condiciones físicas. Muchos de ellos son visibles a diario, incluso si
no sabemos bien cómo operan.
La reflexión. Al impactar sobre determinadas superficies, la luz es capaz de
“rebotar”, es decir, de cambiar su trayectoria describiendo ángulos determinados y
predecibles. Por ejemplo, si el objeto sobre el que impacta con cierto ángulo es liso y
posee propiedades reflectivas (como puede ser la superficie de un espejo), la luz se
reflejará formando un ángulo igual al incidente, pero en dirección contraria. Es así
como funcionan los espejos.
La refracción. Cuando la luz pasa de un medio transparente a otro, con
diferentes densidades se da un fenómeno conocido como «refracción». El ejemplo
clásico lo constituye el paso de la luz entre el aire (menos denso) y el agua (más
densa), cosa que puede evidenciarse al introducir un cubierto en un vaso con agua y
notar cómo la imagen del cubierto parece interrumpirse y duplicarse, como si hubiera
un “error” en la imagen. Esto se debe a que el agua cambia la dirección de
propagación al pasar de un medio al otro.
La difracción. Cuando los rayos de luz rodean a un objeto o pasan a través de
aberturas en un cuerpo opaco, experimentarán un cambio en su trayectoria,
produciendo un efecto de apertura, como ocurre con los faros de un automóvil durante
la noche. Este fenómeno es propio de todas las ondas.
La dispersión. Esta propiedad de la luz es la que nos permite obtener el espectro de
color completo al dispersar el haz de luz, es decir, es lo que ocurre cuando la hacemos
atravesar un prisma, o lo que ocurre cuando la luz atraviesa las gotas de lluvia en
la atmósfera y genera así un arcoíris.
La polarización. La luz está compuesta por oscilaciones del campo eléctrico y
magnético que pueden tener distintas direcciones. La polarización de la luz es un
fenómeno que ocurre cuando, por ejemplo, por medio de un polarizador (como
pueden ser los anteojos de sol) se disminuyen las direcciones de oscilación de manera
que la luz se propaga con menos intensidad.
menos intensa.
Luz solar y luz artificial
La fuente de luz tradicional de la humanidad ha sido la proveniente del Sol, que nos irradia
constantemente con luz visible, calor, luz ultravioleta y radiaciones de otros tipos.
La luz solar es indispensable para la fotosíntesis y para mantener la temperatura del planeta
dentro de rangos compatibles con la vida. Es semejante a la luz que observamos de las otras
estrellas de la galaxia, aunque se encuentren a miles de millones de kilómetros de distancia,.
Desde épocas muy tempranas el ser humano ha intentado imitar esa fuente de luz natural.
Inicialmente lo hizo mediante el dominio del fuego, con antorchas y fogatas que requerían
de materiales combustibles y eran poco duraderas.
Posteriormente utilizó velas de cera que ardían de manera controlada, y mucho después creó
farolas que quemaban aceite u otros hidrocarburos, dando origen a la primera red de
iluminación urbana, que luego fue reemplazada por gas natural. Eventualmente se llegó al
uso de electricidad, su versión más segura y eficaz.
LOS LENTES
Las lentes son un instrumento óptico muy importante, por tanto, en el estudio de la óptica
física.
Llamamos lentes a unos medios transparentes que están limitados por dos superficies, de las
cuales una al menos debe ser curva.
Dependiendo de la necesidad que se desea cubrir por medio de la lente, distinguimos dos
tipos de lentes: lentes convexas o convergentes y lentes cóncavas o divergentes. Por tanto
una onda puede reaccionar de dos formas diferentes cuando pasa a través de una lente.
– Lente convexa o convergente: Este tipo de lentes tiene mayor grosor en el centro que en
los extremos. Como podemos ver en la imagen hay tres tipos de lentes convergentes: la lente
(1) es biconvexa, (2) es plano convexa y la (3) es menismo convergente o cóncava convexa.
La diferencia entre ella depende del valor de los radios de las caras. Todas ellas se representan
mediante una línea que tiene dos puntas de flecha en ambos extremos.
Vamos a ver ahora como se comporta una onda cuando atraviesa una lente convergente.
Cuando la luz pasa por la lente, se desvía hacia dentro, es decir, converge formando una
imagen del objeto en una pantalla que está situada al otro lado. La imagen del objeto estará
enfocada siempre y cuando la distancia entre el objeto y el foco de la lente sea la adecuada.
Un ejemplo de lente convergente o convexa es el ojo humano, el cual tiene la capacidad de
poder cambiar de forma según quiera enfocar objetos que estén a una u otra distancia. Cuando
miramos un objeto que está cerca, la lenta se hace más gruesa; por el contrario, cuando
miramos un objeto que está más alejado ésta se hace más delgada. Esto ocurre gracias a los
músculos del ojo, por tanto, cuando no son capaces de enfocar los objetos cercanos diremos
que existe hipermetropía. Una lente convergente forma una imagen real e invertida.
Lente cóncava o divergente: Al contrario que las lentes convergentes, éstas son más
delgadas en la parte central que en los extremos y están curvadas hacia dentro. Como
podemos ver en la imagen hay tres tipos: la lente (4) es bicóncava, (5) es plano cóncava y la
(6) es menisco divergente o convexa cóncava. Todas ellas se representan a través de una línea
recta que acaba en ambos lados por puntos de flecha invertidas.
Si estudiamos el comportamiento de la luz cuando atraviesa una lente cóncava, ésta se desvía
hacia fuera, es decir, diverge formando imágenes virtuales ( no son imágenes reales como en
el caso de las lentes convergentes). En este caso la imagen del objeto que se percibe es más
pequeña y está situada delante del objeto.
Un ejemplo de este tipo de lente es el que se utiliza en las gafas que utilizan los miopes, es
decir, las personas que tienen problemas para percibir los objetos que se encuentra más
alejados. Estas lentes forman la imagen del objeto de forma nítida en la retina y no delante
de ella.
Como hemos mencionado al principio, una lenta está limitada por dos superfic ies,
dependiendo como sean estas superficies la imagen que se percibe puede ser real, virtual o
invertida:
-Si la lente tiene las dos superficies convexas, entonces los rayos de luz saldrán paralelos al
eje óptico convergiendo en un foco que está situado en el lado de la lente opuesto al objeto.
– Si una de ellas es cóncava y la otra convexa, entonces los rayos salen de forma divergente
formando imágenes virtuales, reducidas pero que no están invertidas.
El ojo humano
El ojo es una esfera de aproximadamente 25 mm de diámetro con un peso aproximado de 8
gramos.
Se compone de una multitud de órganos:
El cuerpo ciliar es la parte anterior de la coroides, que se adjunta a la lente a través de una serie de
fibras llamadas de la zónula de Zinn. Desempeña un papel fundamental en la secreción de humor
acuoso y acomodación de la visión.
El iris es una membrana en forma de disco perforado en su centro por la pupila. Se forma la
parte coloreada del ojo cuyo color depende de la espesor laminar del epitelio del ojo. Los iris
son claras cuando las lamas son delgadas y oscura cuando los listones son gruesas.
La contracción o dilatación del iris es un reflejo fisiológico de adaptación a la luz. Si la luz
es fuerte, la pupila es pequeña (miosis), si la luz es baja pupila se hace grande con el fin de
captar el máximo de luz (midriasis).
La córnea es un tejido transparente en la parte anterior del ojo, que transmite la luz a la lente
y la retina. Se compone de cinco capas (epitelio, la membrana de Bowman, estroma, la
membrana de Descemet, endotelio), no está vascularizada (lo que explica que no sangre),
pero está muy inervada. Esto explica su sensibilidad muy alta, y el "reflejo de la córnea", que
se manifiesta por una repentina párpados parpadeantes para proteger los ojos si es necesario.
Ella se alimenta continuamente por las lágrimas y el humor acuoso.
El humor acuoso es un líquido transparente que proporciona nutrientes para la córnea y el
cristalino. Su función es mantener la presión intraocular y la forma del globo ocular.
La esclerótica, es una membrana blanca, altamente resistente, protege el ojo. Forma el
"blanco" del ojo.
La coroides es un tejido del globo ocular, muy vascularizado, que es la membrana de la
madre del ojo.
La retina es una membrana delgada que cubre una gran parte de la superficie interna del
globo ocular. Sensible a la luz, que se compone de los fotorreceptores (conos y bastones) y
las neuronas que transmiten señales eléctricas al cerebro. La retina central contiene la mácula
y la fóvea. Se vascularizado por la arteria y la vena central de la retina.
El nervio óptico, segundo nervio craneal, comienza en el disco óptico y se utiliza para enviar
la información visual desde la retina hasta el cerebro.
Dentro de la cavidad del hueso de la órbita, el globo ocular se mantiene y se pone en
movimiento por los músculos oculomotores:
4 músculos derechos
2 músculos oblicuos
Los músculos rectos:
El músculo recto inferior puede guiar el ojo hacia abajo: bajar la mirada
El músculo recto superior puede guiar el ojo hacia arriba: elevar nuestros ojos
El músculo recto interno puede guiar el ojo a la aducción de la nariz
El músculo recto lateral puede guiar el ojo a la vez: el secuestro.
Los músculos oblicuos:
El músculo oblicuo inferior: Este es el más corto de los músculos extraoculares.
Permite una orientación del ojo hacia la sien y mirada fija elevada.
El músculo oblicuo superior: Este es el más largo de los músculos extraoculares.
Permite una orientación del ojo para la nariz y bajar la mirada.
El sistema lagrimal
El sistema lagrimal es el conjunto de órganos para la producción, la distribución y la
secreción de lágrimas.
El flujo continuo de lágrimas evita la deshidratación de la córnea (papel nutricio) y eliminar
los residuos y las impurezas presentes en el ojo.
Las lágrimas se producen por la glándula lagrimal situado bajo el párpado superior. Se
extienden en la superficie anterior del ojo en el que se distribuyen a través del parpadeo de
los párpados. También permite abrir y cerrar el escurrimiento por el punto lagrimal en la
esquina interna de los párpados.
Las lágrimas se liberan a través del canalículo lagrimal y el conducto y terminan su
recorrido en la cavidad nasal.
Las lágrimas se componen de agua 98%, así como diferentes sustancias (electrolitos,
glucosa, urea, proteínas ...).
La visión
Estos son los rayos de luz presentes en nuestro entorno que permiten la visión, y los
diferentes órganos de los ojos son la fuente de un conjunto de mecanismos de percepción
de luz.
El flujo luminoso es recibida primero por el iris, que ajusta el tamaño de la pupila como una
función de la misma.
La luz pasa entonces a través de los medios oculares, a saber, la lente y el cuerpo vítreo,
que debe ser transparente de modo que se transmite correctamente.
Entonces, llega a la retina y los fotorreceptores:
los conos, ubicados principalmente en la retina central (mácula), son responsables
de la visión del color, los detalles de forma, y están asociados con la visión diurna.
los palos, ubicados principalmente en la retina periférica, son mucho más sensibles
a la luz, responsable de contornos y movimientos de la visión, y están asociados con
la visión en la penumbra.
Este conjunto de órganos transforma la luz en señales eléctricas y luego se envían al
cerebro a través del nervio óptico, la imagen se interpreta.
TRASTORNOS DE REFRACCION
Los principales trastornos de la refracción son:
Hipermetropía: produce una dificultad de visión, especialmente de
objetos cercanos, precisando un esfuerzo de enfoque, que puede
manifestarse como estrabismo en los niños, fatiga ocular, dolores de
cabeza al final del día, etc. A partir de los 40-50 años el ojo disminuye su
capacidad de enfoque y aparece también dificultad de visión lejana.
Miopía: produce una dificultad de visión de los objetos lejanos, en
cambio, una visión óptima y sin esfuerzo de los objetos cercanos.
Astigmatismo: se debe a la irregularidad de la curvaduras de las lentes
del ojo, especialmente la cornea, bien de nacimiento o secundarias a
cirugías, cicatrices, etc. Los objetos se visualizan borrosos, o deformados,
tanto de lejos, como de cerca.
Presbicia: también llamada «vista cansada». Se produce por la pérdida
progresiva, especialmente a partir de los 30-40 años, de la capacidad de
esforzarse para enfocar objetos cercanos (lectura, coser). Esto es debido
al envejecimiento del cristalino que aumenta su dureza, dificultándose la
capacidad de curvarse y por lo tanto de aumentar su potencia como lente.