Sensopercepción: características, componentes, organización
La sensopercepción es un proceso realizado a través de los órganos sensoriales
y el sistema nervioso central de forma conjunta, que se basa en captar los
estímulos y convertirlos en sensaciones e interpretaciones concretas.
Este proceso lo presentan todas las personas y se desarrolla ya durante las
primeras etapas de vida. Así mismo, resulta una actividad básica para permitir los
procesos de aprendizaje.
La sensopercepción se inicia con la detección física a través de un órgano
sensorial (por ejemplo la vista). En este primer momento intervienen los
componentes físicos en la percepción de los estímulos. Por ejemplo, la luz
llegando a los ojos.
Posteriormente, el proceso continua con la conversión del estímulo en señales que
transmite el cerebro mediante impulsos nerviosos, los cuales finalizan en el
desarrollo de un interpretación mental del estímulo.
Características de la sensopercepción
La sensopercepción es el proceso que permite la captación de los estímulos
físicos y su interpretación a través de la actividad cerebral. Se trata de un proceso
que engloba tanto la sensación como la percepción.
Se trata de un proceso que se desarrolla desde los primeros meses de vida. Los
bebés empiezan a relacionarse con el mundo y a aprender a través de los
estímulos que captan a través de los distintos sentidos como el gusto, el oído, el
olfato o la vista.
Durante los primeros meses de vida, los bebés empiezan a sentir curiosidad por
los estímulos externos con los que entra en contacto. Escuchan, tocan y huelen
todos los objetos para experimentar sensaciones a través de los distintos
elementos de la vida.
Todas estas experiencias contribuyen a la educación y se prolongan durante el
resto de etapas vitales de la persona.
De hecho, toda información que procesa una persona mediante su cerebro ha sido
captada previamente por alguno de sus sentidos, por lo que toda experiencia
humana se basa en la sensopercepción.
Componentes de la sensopercepción
La sensopercepción está formada por dos procesos básicos: la sensación que es
realizada a través de los órganos corporales y la percepción que se lleva a cabo
mediante los mecanismos cerebrales.
– Sensación
La sensación es la primera actividad que realiza la sensopercepción. Resulta un
proceso neurofisiológico que lleva a cabo la recepción de la información mediante
los sentidos del organismo.
Dicha captación estimular se realiza través de diferentes receptores cerebrales
que se encuentran distribuidos por distintas regiones del cuerpo. Algunos de ellos
ocupan lugares específicos y otros están más generalizados.
De forma concreta, las sensaciones puede dividirse en tres grandes grupos:
Interoceptivas
Este tipo de sensaciones informan de los procesos internos del cuerpo, captando
estímulos de las vísceras y presentan un cierta afinidad con los estados
emocionales.
Sensaciones propioceptivas
Estas sensaciones se encargan de informar al cerebro de la situación del cuerpo
en el espacio, en términos de postura y movimiento. Reciben información
kinestésica y vestibular, y se encuentran vinculadas al comportamiento motriz, los
músculos y a las articulaciones.
Sensaciones exteroceptivas
Finalmente, estas sensaciones se encargan de recaptar la información acerca del
entorno mediante los cinco sentidos del organismo: vista, oído, tacto, olfato y
gusto.
– Percepción
La percepción es el segundo proceso de la sensopercepción, el cual se lleva a
cabo únicamente si se ha efectuado previamente la sensación. Consta de un
proceso mental que se encarga de interpretar y codificar los datos que aporta la
sensación.
La percepción constituye el resultado de procesos de orden superior por
integración o adición de mensajes. Dicho proceso presenta tres fases principales:
la recepción, la discriminación y la unificación.
La percepción resulta una actividad de incorporación de información sensorial y se
acompaña de la atención que resulta una percepción selectiva. Así pues, percibir
significa seleccionar esa parte de la información y prestarle la atención necesaria.
La percepción es un proceso simultáneo y bidireccional a la sensación, por lo que
no se puede llevar a cabo el uno sin el otro, y la combinación de ambos se
convierte en la principal fuente de conocimiento de las personas.
La diferencia entre percepción y sensación radica en el funcionamiento interno de
ambos procesos. La percepción supone una participación activa del sujeto que
interpreta y estructura la información, mientras que la sensación resulta un
proceso pasivo en el que se perciben todos los estímulos de forma directa.
Organización perceptiva y sensorial
Captar y transmitir la información recibida del exterior requiere la participación
tanto de mecanismos biológicos como procesos psicológicos.
– Organización sensorial
La organización sensorial se encarga de captar los estímulos a través de los
sentidos y transmitir la información recibida hacia el cerebro, lugar donde
posteriormente se registran como sensaciones.
Esta organización está en funcionamiento desde el primer momento después del
nacimiento. Los órganos, los nervios y las zonas encargadas de cada sentido
entran en acción cuando el organismo es estimulado por un elemento externo.
Así mismo, se estima que entre los 5 y 6 meses de vida, la organización sensorial
resulta ya semejante a la que presentan las personas adultas.
Por otro lado, varios autores sugieren que la organización sensorial se
retroalimenta entre así a través de tres principios básicos:
-Efectos desencadenantes: un sentido recibe a un estímulo y solicita la
cooperación de los otros.
-Efecto simultáneo: un solo estímulo provoca la intervención de varios a sentidos.
-Efecto inhibitorio: distintos sentidos realizan actividades de cribaje, inhibiendo a
algunos y activando a otros.
– Organización perceptiva
De forma paralela a la organización sensorial se desarrolla la organización
perceptiva, la cual se encarga de aportar estructura, interpretación y codificación a
las sensaciones, datándolas así de significado.
La organización perceptiva presenta varios procesos que pueden dividirse en tres
aspectos principales:
-Organización de tipo fisiológico: este tipo de organización perceptiva se encarga
de modular la cualidad de los receptores sensoriales, el estado de la persona, la
edad, etc.
-Organización de tipo psicológico: en este caso de estructura y codifica la
experiencia pasada y procesos como la atención, la memoria o la afectividad.
-Organización de tipo mecánico: esta actividad perceptiva se encarga de
interpretar la intensidad de los estímulos y las condiciones físicas del medio.
Ejemplos de sensopercepción
– Tocar el agua con las manos y establecer si está fría, tibia o caliente.
– Sentarse en un sofá y percibir si este es cómodo o incómodo.
– Leer una novela e imaginar los eventos que relata.
– Comer una comida e indicar si está deliciosa o no.
– Ver una luz a lo lejos y distinguir si es una bombilla incandescente o una linterna.