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... ....... . ' ...... .. . .. •. •• o.
~
1
FISICA YQUIMICA
José Beltrán
Carlos Furió • Daniel Gil
Guillermo Gil• 1'1ª Josefa Grima
Rafaelllopis ·Agustín Sánchez
FISICA Y QUII11CA
ANAYA
PRESENTACION
Enseñar a hacer ciencia
Por otra parte, hemos concebido el desarrollo del programa -que en gran me-
dida recubre el del Curso anterior- como profundización y consolidación de lo
allí visto, teniendo en cuenta que la física y química es en este Curso una materia
opcional, y que el alumno posee, sin duda, una base matemática superior.
Se trata de un programa extenso para el que ofrecemos un tex¡o igualmente
extenso, de acuerdo con las razones pedagógicas que ya expusimos el Curso an-
terior, fundamentalmente por el convencimiento de que las explicaciones excesi-
vamente sucintas y esquemáticas dificultan la comprensión. Además, ello permite
al profesor una cierta selección de los aspectos a tratar -en función del nivel
medio de la clase- , incluyendo o no los desarrollos más complejos.
No obstante. donde ha sido posible. es decir, allí donde no es necesario un
tratamiento más profundo, nos hemos remitido al Curso anterior, para evitar
recargar la extensión del texto. De este modo pretendemos también contribuir a
4
romper la costumbre, sin duda errónea, que limita el estudio de una asignatura
al manejo de un único texto cada curso.
En particular recomendamos la revisión de las consideraciones generales en
torno al carácter de la ciencia y metodología científica, así como sobre las magni-
tudes físicas y el proceso de su medida que, en nuestro texto, ocupaban los dos
primeros capítulos. Se trata de cuestiones fundamentales pero que no exigen, en
este nivel. un tratamiento distinto al allí realizado.
Por contra, hemos incluido un apéndice sobre revisión del cálculo matemático,
conscientes de que bastantes de las dificultades encontradas por los alumnos de
un curso de física y química tienen su origen en la falta de dominio en aspectos
del cálculo sobre los que es necesario llamar la atención.
Un trabajo colectivo
Queremos, por último, expresar nuestra convicción de que este trabajo colec-
tivo - que ha pretendido integrar la experiencia docente de un gran número de
profesores con quienes los autores han colaborado en seminarios didácticos y pe-
dagógicos - puede verse notablemente enriquecido con las críticas y sugerencias
de quienes lo utilicen. Recabamos, pues, encarecidamente dichas críticas y suge-
rencias, y expresamos al mismo tiempo nuestro agradecimiento a todos los que
de un modo u otro nos han ayudado en esta tarea. En particular, agradecemos
a don Amando García Rodríguez, profesor adjunto de la Facultad de Ciencias de
Valencia, sus interesantes observaciones en los capítulos de Física Moderna, y a
don Alberto Mas Moncayo, catedrático de Matemáticas del l.N.B. «Cid Campea-
don>, de Valencia, por su ayuda en el apéndice de revisión del cálculo matemático.
5
PARTE 1
MECANICA
lzz '',,, ~
',, 'f' (x,y,z) ~
1~-~----~¡----~~~----
..............
' .... , ,
1
: ,..,."""'
,.'' /
X
y
1 Todo este apartado presupone una revisión del capítulo tercero del Curso anterior.
• Los conceptos de punto y de instante corresponden al carácter continuo del espacio y del
tiempo, es decir, a la posibilidad de una división infinita de ambos, según la fiSica clásica.
8
Los instantes se determinan mediante los tiempos transcurridos a partir
de un suceso que se toma como origen de tiempos, en el que el reloj se puede
poner a cero.
Los ejes, materializados mediante objetos (árboles, carreteras, etc.), y el
origen de tiempos, materializado mediante algún suceso (disparo de un re-
vólver, momento en que se pone en movimiento la aguja de un cronó-
metro, etc.), constituyen el sistema de referencia espacio-temporal (fig. 1.1).
En resumen: todo suceso físico ocurre en un determinado punto y en un
cierto instante, y queda, por tanto, determinado por cuatro datos, las dis-
tancias x, y, z, a los planos coordenados, y el tiempo, t, que marca el reloj.
Todo movimiento se estudia con relación a un determinado sistema de
referencia, es relativo a éste. De modo que un mismo movimiento puede apa-
recer diferente para observadores situados sobre distintos sistemas de refe-
rencia, no existiendo ningún sistema del que pueda afirmarse que está en
reposo absoluto, y no existiendo, por consiguiente. ningún movimiento ab-
soluto. Más adelante se volverá a insistir sobre este particular.
5 Los cuerpos pueden considerarse como puntuales en muchos casos, aunque tengan un
tamaño considerable. Así, la Tierra puede considerarse como un punto, cuando se describe su
movimiento de traslación en torno al Sol. Por el contrario, al estudiar su movimiento de rotación
diurna ello ya no es posible.
9
1.2.2. a) Vector de posición
A-5
..._.
El vector de posición que corresponde a un punto dado, con respecto a
Definir con detalle el vector de un sistema de ejes coordenados, es el que tiene como componente las mismas
posición. Dar las componentes del coordenadas x, y, z del punto, es decir, sus distancias a los tres planos que
vector que determine la posición del
punto p representado en la figura 1.2. forman los ejes :
z r'(x, y. z)
[1.1]
~~~ r = xüx + yü~ + za.
donde üx, üY, y a. representan vectores unitarios en la dirección de cada uno
de los ejes 6 • 7 , de manera que el punto P de la actividad anterior queda de-
y finido mediante el vector de posición
1.2 r'(3, 7. 7) o
A-6
Determinar el módulo del vector En ocasiones resulta cómodo expresar el vector de posición en la forma
de posición r(6, O, 8), así como las r = lrlü,, con objeto de manipular por separado su módulo y su dirección.
componentes de un vector unitario
a, que tuviera su misma dirección. Otras veces se determinan sus cosenos directores: cos a= ; ; cos f3 = l~l ;
11
R: lrl = 10: U,(l6o·o. 180) cos y= l~l (ver cálculo vectorial, apéndice I). m!tj
A-7
Dibujar el vector r(3, -1, 1) y
El estudio del movimiento de un objeto puntual supone conocer, de al-
calcular su módulo, así como los guna manera, el vector de posición para cada instante o, al menos, en los
cosenos directores. instantes que nos interese. En ocasiones será posible obtener una ecuación
que nos dé el vector de posición en cualquier instante r = f(t) o, lo que es
R: lrl ={ll)1 12 =3,32; cos 1X=0,90; lo mismo, el valor de sus componentes en cualquier instante, x = x(t);
cos fJ = -0,30; cos y= 0,30.
y= y(t); z = z(t). ~a ecuación que proporciona el vector de posición en cual-
quier instante recibe el nombre de ecuación del movimiento,y, como luego
A-8 veremos, contiene toda la información necesaria para el estudio de éste. mm
El vector de posición de un cuerpo
viene dado por la expresión A veces es necesario conocer la ecuación de la trayectoria recorrida por
el móvil, es decir, la ecuación f(x, y, z) =O, previa eliminación del tiempo
r = 2e u,+ (3t + 1) uy + su. entre las ecuaciones x = x(t); y= y(t); z = z(t). 1111
(metros, si t se da en segundos). Cal-
cular: a) El vector de posición para Por otra parte, cuando la trayectoria es conocida, puede determinarse
t = 2s y t = Ss. b) La posición del la posición del cuerpo indicando su distancia sobre la trayectoria a un punto
cuerpo en el momento de empezar a
de ella que se toma como origen de espacios. A esta distancia se la llama es-
contar el tiempo. Dibujar el vector
de posición en ese instante. pacio recorrido, y se la representa frecuentemente por la letra e. nm
R: a) r2 (8. 7 , 5); r 5 (50, 16, S); 5 Ver el capítulo de Revisión de conceptos básicos.
b) 1'0(0. l. 5). 6 En muchos textos los vectores unitarios se representan por t ]. Tl.
10
Cuando la trayectoria es conocida puede ser más cómodo manipular A-9
el espacio recorrido sobre ella, e, que el vector de posición, pues permite un El vector de posición de un móvil
tratamiento escalar mucho más simple. viene dado por la ecuación
Para terminar recordaremos que, a veces, se usan coordenadas no car- 1 = 4tilx + 3t2 u1
Determinar la ecuación de la tra-
tesianas, en las que la posición viene indicada mediante ángulos. 11111 yectoria.
En el estudio del movimiento circular, en el que el radio de curvatura, R,
se mantiene constante, la posición puede indicarse tanto dando el espacio e
R: Y = f6 X
2
(una parábola).
1.4
Descripción del movimiento me·
diante magnitudes angulares.
X
1.3
Como es sabido, el arco subtendido por un ángulo guarda con él la
relación
A-11
[1.3)
y
1.5
1 . . 1
V~•••dnpl"=._j
A-13
Por supuesto, el vector desplazamiento tendrá como componentes
Determinar las componentes del ~x = X - x1 ; ~y= y2 - y1 ; ~z = z2 - z1
vector desplazamiento en función de 2
[1.4]
A-14
La posición de un móvil en cada El espacio recorrido sobre la trayectoria, ~e. no coincide, en general,
instante viene dada por el vector con el módulo del desplazamiento, l~r¡, como puede observarse en la figura 1.6.
7 = 2ti1" + i1Y (metros, si t viene dada
en segundos). Calcular; a) la posi-
ción en los instantes t = 3s y t = Bs;
b) el desplazamiento producido en-
tre ambos instantes; e) el tiempo
transcurrido.
R: a) 71 = 6il" + i1Y;72 = 16il" + ily
1 1.6
b) !::.r= 10i1x La distancia recorrida v el módulo
e) !::.t = Ss del vector desplazamiento sólo coin·
ciden en el caso de movimientos rec-
tilfneos o en el de desplazamientos
X infinitesimales.
12
Ello sólo ocurrirá cuando se trate de un movimiento rectilíneo o cuando
consideremos desplazamientos infinitesimales (como puede comprobarse to-
mando puntos muy próximos sobre la trayectoria). tDIIil A-15
En un movimiento circular de 4 m
Como vimos anteriormente, la posición de un móvil podía indicarse me- de radio, un móvil describe un arco
diante ángulos, por lo que su desplazamiento puede determinarse también de 2 m. Determinar el ángulo des-
mediante ángulos descritos. En el caso del movimiento circular, la relación crito.
entre el arco y el ángulo de la ecuación [1.2]
R: .M1 = 0,5 rad
e= (}R
nos lleva a la ecuación
1 f1e=f1(}xR 1 [1.5]
mm A-16
Para expresar la rapidez con que varía la posición de un móvil se intro- Introducir las magnitudes que per-
duce el concepto de velocidad, como cociente entre la variación del vector de miten determinar la rapidez con que
posición, f1 ¡;'(vector desplazamiento), y el intervalo de tiempo en que se varía la posición de un cuerpo.
produce, f1t. Este cociente recibe el nombre de velocidad media, vm, para el
intervalo considerado
~ [1.6]
~
l1lli A-17
Como la velocidad puede experimentar variaciones -tanto de módulo Un móvil pasa de la posicwn
como de dirección- durante un intervalo finito, para expresar la velocidad 1\(3, O, 4) a r2 (6, O, 8) en dos se-
en un determinado instante será necesario considerar intervalos suficiente- gundos. Calcular la velocidad media,
mente pequeños, infinitesimales. De manera que la velocidad instantánea es decir, sus componentes y su mó-
viene dada por dulo, en dicho irltervalo.
;?
V=
1lffi
' f1r
- - R: Vm= l.Sil.,+2i1z ; lvml=2,5 m/s
<lt -+ Q f1t
o, utilizando el concepto de derivada,
1 v~~ 1
[1.7]
13
La expreswn [l. 7] permite obtener la' velocidad instantánea mediante
A-18 la derivada del vector de posición. tD!II3 mm
La posición de un móvil en cual- Como ya vimos en el Curso anterior, la velocidad instantánea es un
quier instante viene dada por la ecua- vector tangente a la trayectoria en cada instante, puesto que el vector des-
ción r = 3t 2 Ilx + 4i1y + sn. (metros, plazamiento /1r tiende a confundirse con la tangente al considerar instantes
si t viene dada en segundos). Obtener muy próximos. De esta manera, el vector velocidad puede expresarse mediante
la ecuación de su velocidad en el un vector unitario tangente a la trayectoria, Ür (fig. 1.7).
instante t = Ss.
R: V= 6tüx ; V5 = 30ux [1.8]
A-19
Obtener la ecuación de la veloci-
dad de cada uno de los siguiente
móviles: ..
V
r. = 2t2 ux + 2tüy z
rb = Silx + 4tily
re= 2i1x + 4Uy + 6ü.
e interpretar el resultado.
R: v. = 4tilx + 2UY(la velocidad varía y
1.7
con el tiempo) El vector velocidad es tangente a
vb = 4U1 (velocidad constante) X la trayectoria.
ve =o treposo)
A-20
La posición de un móvil en cual-
mm
En muchos casos se considera la rapidez con que se recorren distancias
quier instante viene dada por sobre la trayectoria, que viene representada, de modo amilógo, por 11
j' = 3t2 Ux + 4tUY
Obtener la ecuación de la velocidad,
la velocidad instantánea y su módulo
~ [1.9]
en el instante t = 2.
La expresión [1.9] representa la rapidez media en el intervalo considerado,
R: v= 6tüx + 4UY; v = 12Ilx + 4üy,
2
y se trata de una magnitud escalar.
vl = 12.65 m/s.
Cuando interesa conocer la rapidez del movimiento en un determinado
A-21 instante, se procede a determinar la rapidez media en un intervalo infinite-
La posición de un móvil sobre su simal, tal como se hacía con la velocidad, de manera que la rapidez instan-
trayectoria viene dada por la ecua- tánea viene dada por:
ción e= 4t2 - 5 (metros si t viene
dada en segundos). Obtener la ecua- v= lv l = lím 11e
!1t
ción de su rapidez en cualquier ins- .dr -> o
tante, y su valor para t = 2s.
R : v = 8t m/s; v 2 = 16 m j s. M No confundir la rapidez media, v,., con la velocidad media, 11,..
14
o, lo que es igual, A-22
~
Obtener la relación que existe
[1.10] entre la rapidez angular, w, y la ra-
~ pidez, v, en un movimiento circular.
vm # !vm! A-24
mientras que la rapidez instantánea sí que coincide con el módulo de la ve- Al estudiar un movimiento sobre
locidad instantánea su trayectoria, tomando las distan-
cias al origen en cada instante. se ha
V= lvl obtenido la siguiente tabla:
11m
En los movimientos circulares, que, como ya vimos, podían describirse
mediante magnitudes angulares, convendrá definir una rapidez angular w, 9
dada por
Calcular:
mm mn mRJ A-26
El estudio gráfico de los movimientos mediante los diagramas e - t y Un móvil ocupa la posición r 1(3, 2)
v - t resulta del mayor interés, y remitimos al Curso anterior para la revisión en el instante t 1 = 2 S, y r2 ( 4, - 3)
de este aspecto que no necesita ser ampliado aquí. a!lmJ en t 2 = 2,5 s. Calcular el desplaza-
miento y la velocidad media en dicho
intervalo.
9
Puede también hablarse de una velocidad angular. w, ya que la trayectoria circular puede
tener diferentes orientaciones en el espacio. Sin embargo, nos limitaremos al manejo del escalar R: M= üx- 5UY; \MI = 5,10 m
rapidez angular. Vm= 2üx-10i1Y; I'VI= 10,20 m /s.
15
1.2.2. d) Variaciones de la velocidad aceleración
A-27 11m
Indicar qué magnitudes conviene Las variaciones de la velocidad pueden ser estudiadas de modo análogo
introducir para representar las va- a las de la posición, para lo que se introduce la aceleración media
riaciones de la velocidad.
[1.14]
y la aceleración instantánea
A-28
La velocidad de un móvil viene
dada por la ecuación v = 2ti1x + 3iiy [1.15]
(mjs, si t viene dada en segundos).
Calcular su aceleración instantánea.
que determinan la rapidez con que varía la velocidad en un intervalo de
R: a= 2üx m j s2
•
tiempo finito y en un intervalo infinitesimal (instante). respectivamente.
&1113 mg]
A-29
El vector de posición de un móvil De modo que la aceleración, al igual que la velocidad, puede expresarse
en cada instante es r = 3t 2 ilx + 2ti1, + mediante sus componentes cartesianas, derivando dos veces las componentes
+ 6ü. (m, si t viene dada en segun- del vector de posición.
dos). Obtener las ecuaciones de la
velocidad y de la aceleración en cual- r= xi1x + yüy + zü.
quier instante.
R: v= 6tüx + 2üy mjs V = dx i1 + dy i1 + dz a V dx . V - dy . V dz
dt X dt y dt z X = dt ' y - dt 0
Z dt
a= 6üx m/s 2
A-30
La rapidez de un movimiento pasa "Las componentes cartesianas de la aceleración nos dan, de una manera
de 3 mjs a 5 mjs, en el tiempo
global, la rapidez con que varía la velocidad, tanto en módulo como en di-
de 0,5 s. Calcular la aceleración
tangencial del movimiento (valor rección. Sin embargo, frecuentemente interesa considerar por separado las
medio). variaciones de dirección y las de rapidez. La rapidez con que varía el módulo
de la velocidad vendrá dada por
· R: ar = 4 m/ s 2
~ [1.16]
A-31
El módulo de la velocidad de un
~
cuerpo varía según la ecuación que recibe el nombre de aceleración tangencial. Si un movimiento se realiza
Jv J= 4- 2t (m/ s si ten s). Calcular sobre una recta, de modo que no se produzca ningún cambio en la dirección,
la aceleración tangencial. existirá úniCamente una celeración tangencial positiva si aumenta la ra-
R: ar= -2 m/s2 • pidez; negativa si disminuye, y nula si no se modifica. milO 11!111
16
Por otra parte, en un movimiento en que la rapidez permanezca cons-
tante. la velocidad podrá experimentar variaciones asociadas a los cambios
de dirección. En la figura 1.8 puede observarse que las variaciones instantáneas
de velocidad en tales casos van dirigidas perpendicularmente a la trayectoria. La
aceleración que existe en estas circunstancias será perpendicular a la ve-
locidad en todo instante, recibiendo por ello el nombre de aceleración normal
o aceleración centrípeta (dirigida hacia el centro de curvatura), y se repre-
senta por ¡¡N' Como ya vimos en el Curso anterior, las variaciones de direc-
ción serán tanto más rápidas cuanto más curvada sea la trayectoria, es decir,
cuanto más pequeño sea el radio de curvatura R. Por otra parte, cuanto
mayor sea la velocidad, mayor será la rapidez con que variará la dirección.
r
..
v,
A
1
1
1
1
1
B
1
1
1 1.8
1
1 La aceleración normal que indica los
1
1 cambios de dirección es perpendicu-
1
lar a la trayectoria en cada instante.
o•
[1.17]
10
Damos una demostración bastante simple de la expresión [1.17). En la figura 1.9 está
representado el movimiento curvilineo de un móvil cuya rapidez es constante. Admitiremos
que entre los dos instantes representados media un intervalo infinitesimal de tiempo. Así, el
incremento de velocidad ~v tiene dirección perpendicular a la trayectoria. La única aceleración
existente en estas condíciones será la normal af"Ü¡; = a = dV/dt "" ~V/~t. Obsérvese en la figura
que la variación de velocidad es l~vl = ~() lv¡. donde ~O es el ángulo descrito en ese intervalo
infinitesimal.
De manera que escribiremos :
1
1
1
y como la rapidez angular cumple la R,'
ecuación v = w · R. tendremos : 1
1 .a '
i'\"' -~- -
1 ~ ......
1.9
; ..... Gráfico para el cálculo
de la aceleración nor-
o también mal.
17
En suma, si la trayectoria es rectilínea, la aceleración únicamente puede
ser tangencial, y si la rapidez se mantiene constante, la aceleración sólo
podrá ser normal. En el caso más general en que se produzcan cambios
de dirección (trayectoria curvilínea) y cambios en la rapidez, la aceleración
contendrá dos términos, tangencial y normal:
[1.18]
es decir :
a = ~u~J i1 + v2
dt T R
-
UN
donde i1r y i1N son vectores unitarios en las direcciones tangencial y normal
a la trayectoria.
La aceleración tangencial y la aceleración normal reciben el nombre
de componentes intrínsecas de la aceleración, por permitir la caracterización
de los movimientos con mayor claridad que las componentes cartesianas.
Por último vamos a considerar en esta sección las variaciones de la ra-
pidez en aquellos casos en que se utilizaban magnitudes angulares, como es
el movimiento circular, entre otros. En efecto, las variaciones de la rapidez
angular w podrán expresarse mediante la aceleración angular, r:t. dada por:
A-32 mil
Es fácil obtener la relación entre la aceleración angular a y la aceleración
Indicar la relación entre la acele-
tangencial aro a partir de la relación existente entre la rapidez v y la rapidez
ración angular y la aceleración tan-
gencial. angular, dada por la ecuación [1.13]
v = w·R
de donde
dv = Rt!_~
dt dt
[1.21]
18
Las magnitudes introducidas hasta aquí son suficientes para el estudio, A-33
descripción y clasificación de cualquier movimiento, constituyendo el marco Resumir las ecuaciones que rela-
teórico esencial de la cinemática. A continuación iniciaremos el estudio de cionan las magnitudes angulares 8,
algunos movimientos particulares de especial interés, utilizando las magni- w, y a.. con las lineales e, v, y a,.
tudes y ecuaciones recién introducidas. 111m
19
La actividad anterior ilustra cómo las componentes intrínsecas per-
miten una primera caracterización, en parte cualitativa, de los movimientos.
A continuación veremos cómo completar el estudio en su parte cuantitativa,
obteniendo las ecuaciones de la aceleración tangencial, de la velocidad y
de la posición, para los movimientos propuestos.
ar = ~[YJ =O
dt
con lo que la rapidez ha de ser constante
1v1= constante
Por supuesto, también la dirección· lo es, con lo que el vector velocidad
es constante por ser la aceleración nula.
Obtendremos ahora la ecuación de la posición (sobre la trayectoria),
usando la ecuación [1.10] que define la rapidez.
de
V= dt de= v dt
[1 .22]
20
El mismo procedimiento puede aplicarse a las componentes cartesianas
de la velocidad. obteniendo las ecuaciones A-37
X = Vx(t - t 0) + X0 La velocidad de un móvil viene
dada por el vector v(3, 2, S). Obtener
y= vy(t- t 0 ) +Yo [1.23] la ecuación del movimiento, o sea,
el vector de posición para cualquier
instante sabiendo que en el instante
Para terminar de caracterizar un movimiento conviene familiarizarse con t = Ola posición del móvil es r(O, O, 0).
las representaciones gráficas: e= f(t); v = f(t) y ay= f(t). En el movimiento R : r = 3 tux + 2 tüy + StU,
uniforme estas gráficas son muy sencillas, puesto que no existe aceleración
tangencial, la velocidad es constante y el espacio varía linealmente con el
tiempo. mm A-38
Representar gráficamente las fun-
1.3.2. b) El movimiento rectilíneo uniformemente acelerado ciones e= f (t); v = f(t) y a= f(t) para
los siguientes movimientos unifor-
La rapidez de un movimiento uniformemente acelerado puede obtenerse mes: e = 3 t - S, y e = - 2 t + 8.
a partir de la ecuación [1.16], que define la aceleración tangencial ay=~~.
En efecto, separando variables tendremos 11 :
mBJ A-39
Que puede integrarse fácilmente, pues ay es constante. Si en el ins-
tante t0 la rapidez es v0 se obtiene: Obtener la ecuación de la rapidez
de un movimiento uniformemente
v- v0 = ay(t- t 0 )
acelerad o por .mt egracwn
., d
e ar = dv
dt,
\ v = ay(t- t 0 ) + v0 1 [1.24] teniendo en cuenta que la acelera-
ción tangencial en este tipo de mo-
que nos da la rapidez en cualquier instante. vimiento es constante.
Trabajando con las componentes cartesianas de la aceleración obten-
dríamos las componentes cartesianas de la velocidad en cualquier instante:
vx = ax(t- to) + vx.o
vJI = ay(t - t0 ) + vy,·o [1.2 5]
mm A-40
Para hallar la ecuación del espacio partiremos de la ecuacwn [1.10],
A partir de la ecuación de la ra-
que define la rapidez: v = ~~, y de aquí : de = v dt. De modo que tenemos pidez, por integración, obtener la
ecuación del espacio de un movi-
de= ay(t - t0 )dt + v0 dt miento uniformemente acelerado.
11
ay coincide con el módulo de la aceleración total por ser un movimiento rectilíneo
(aN = 0). Por su simplicidad, los módulos los representaremos por una letra sin flecha: ¡a1 =a.
21
que integrada, partiendo de la posición e0 en el instante t0 , nos da
1
e - eO = 2- aT (t - t O) 2 + vO(t - tO)
A-41
es decir:
La aceleración de un móvil viene
dada por el vector a= 2i1x + 6uy +411•.
Calcular su ecuación de movimiento [1.26]
sabiendo que en el instante t = O la
velocidad del móvil era cero y se
encontraba en el origen de coorde-
nadas. De modo análogo, trabajando con las componentes cartesianas de la ve-
locidad determinaríamos la posición del móvil en cualquier instante :
R: r = t 2Ux + 3t2 uy + 2t2U.
X=~ ax(t - t0 ) 2 + vx ,0 (t- t0 ) + x0
A-42
Representar gráficamente las ecua- y=~ ay(t- t 0 ) 2 + vy,o(t- t0 ) + Y0 [1.2 7]
ciones e= f(t), v = f(t) y a= f(t) para
los movimientos uniformemente ace-
lerados cuyas ecuaciones son z= ~ az(t - t0 )2 + vz,o(t - t0 ) + Z0
a) e= 2t + 3t2
b) e= 2- 2t2 ;
;
que componen la ecuación del movimiento r = f(t). mu mil
e) e= 3t2
22
1.3.2. d) El movimiento circular uniformemente acelerado A-4S
Construir un cuadro como el que
Las ecuaciones de este movimiento, para los valores escalares de e, () adjuntamos y recoger las caracte-
y de v, tendrán la misma forma que las del movimiento uniformemente rísticas, gráficas y ecuaciones de los
acelerado estudiado anteriormente: movimientos estudiados, dejando es-
pacio para incorporar otros que po-
e= ~ a¡-(t- t0 ) 2 + v0 (t- t0 ) + e0 drán estudiarse más adelante.
A-46
v = a¡-( t - t0 ) + v0
Un globo está ascendiendo con una
que fácilmente nos conducen a las ecuaciones del ángulo y de la rapidez rapidez de S m/ s. Cuando se en-
angular: cuentra a una altura de 100 m
suelta un lastre. ¿Cuánto tardará
éste en llegar al suelo? (Considerar
[1.29] la aceleración de la gravedad aproxi-
madamente igual a 10 m/ s2 .) Seguir
el algoritmo indicado.
1 W = ()( (t- t 0 ) + w0 [1.30] R: t = S s después de ser soltado.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-49. La posicion de un móvil en cada instante A-53. Repetir la actuación anterior para el caso en
viene dada por la ecuación r = 3 t üx + S uy. que se lanza el cuerpo hacia arriba desde
Representar el vector de posición para los el suelo con una velocidad inicial V0 (tomar
instantes O, l. 2, y 3 s, indicando la trayec- como origen de espacios el suelo y tener en
toria del móvil. Obtener la velocidad. cuenta el sentido contrario de la aceleración
R: Recta paralela al eje X; v= 3 ux. con respecto a la velocidad inicial).
A-SO. Calcular la velocidad en cualquier instante
y cuando t = 2 s, de un móvil cuya posición A-54. Un disco está girando a razón de 60 vueltas
viene dada por r = t2üx + 3tüy + Süz. por minuto (r. p. m.), cuando empieza a frenar
R: v = 2tí1x + 3i1Y; v2 = 4üx + 3üy. con aceleración angular uniforme de modo
A-51. Un móvil se encuentra en el punto e = S m, que se detiene al cabo de S s. Calcular:
medido sobre la trayectoria, en el instante a) la rapidez angular en unidades interna-
t = 1 s. Calcular su posición en el instante cionales;
t = 4 s, si durante ese intervalo su rapidez b) la aceleración angular;
media es de 12 m/s. e) el ángulo descrito hasta pararse;
R: e= 41 m. d) el número de vueltas que dará.
A-52. Escribir las ecuaciones para el movimiento de
caída de un cuerpo lanzado hacia abajo con R: a) W0 = 2n rad/s = 6,28 rad/ s.
una velocidad V0 • Tomar como origen de 2 . 2
b) a = - n rad/s = -1,26 rad/s 2 .
espacios el punto de lanzamiento y como 5
origen de tiempos el instante en que se lanza. e) e= Sn rad = 15,71 rad.
1
R: V = gt + Vo; e= 2 gt +
2
vot. d) N = S vueltas.
2
24
Estudio del tiro horizontal Hoy nos resulta familiar el punto de vista adoptado
por Galileo, que consiste en suponer que el movi-
Vamos a abordar aquí el estudio de un movimiento miento del cuerpo es la superposición de dos movimien-
cuya trayectoria es más compleja que los expuestos tos simples ya conocidos: el movimiento uniforme
en este capítulo : el que sigue un cuerpo lanzado horizontal que poseería el cuerpo de no actuar la
horizontalmente desde una cierta altura (fig. 1.10). gravedad, y el movimiento vertical de caída que tendría
Se trata de una trayectoria curvilínea cuya ecuación si se le abandonase libremente, a la gravedad 12
es dificil de establecer por simple observación, lo que (fig. 1.10).
presentó serias dificultades a los antiguos.
A-56. Hacer operativa la hipótesis de Galileo es-
cribiendo las ecuaciones x = f(t) e y = f(t)
para el movimiento horizontal y el vertical.
obteniendo posteriormente la ecuación de la
trayectoria, y = f(t), por eliminación del
tiempo entre ambas (fig. 1.11).
1/2gt; X
1/2gt~ ¡
1/2gt~ ' ----- -------------- - ---- - - '
1_________ --------------------------- y
1 gt2
y =- 1.12
2
y = kx 2
27
DINAMICA
F= dp
-dt A-13
Un cuerpo de 4. kg varía su velo-
F = d(mv) = v dm +m dv cidad de 20 a 3 S m/s en el tiempo
dt dt dt de l. S s. Calcular la fuerza media
que ha actuado durante el intervalo.
El primer término del segundo miembro es nulo, siempre que la masa per-
manezca constante (que será lo más frecuente). Por otra parte, la deri- R: )F) = 40 N.
puede también escribirse, siempre que la masa permanezca constante, así: Un cuerpo de S kg describe cir-
cunferencias de 1,S m de radio a
razón de 60 vueltas por minuto
[2.3] (r.p.m.). Calcular: a) la aceleración
del movimiento; b) la fuerza que
actúa sobre el cuerpo (representar
gráficamente).
LAS LEYES DEL MOVIMIENTO DE NEWTON. 2.3. R: la 1= S9,22 m/s fFI = 296,09 N.
2
;
2.1 Principio de acción y reacción. Recordemos que al principio del capítulo afirmábamos que las modifi-
caciones del movimiento de los cuerpos sólo se podían producir si éstos inter-
A-18 accionaban entre sí, y definimos posteriormente la fuerza como intensidad
Suspender dos péndulos de igual de la interacción. En el establecimiento del principio anterior, acerca del
masa y longitud de modo que cho- efecto de las fuerzas, nos hemos limitado a estudiar lo que le ocurre a uno
quen entre sí, tras separarlos de su de los cuerpos que participa en la interacción. La pregunta pertinente ahora
posición de equilibrio. Observar cuali- es: ¿qué le pasa al otro cuerpo? Basta un repaso a los ejemplos que tenemos
tativamente las variaciones que ex- continuamente a nuestro alrededor para establecer que el efecto de la in-
perimentan ambos en su cantidad de teracción se produce en igual magnitud sobre cada uno de los cuerpos que
movimiento tras cada impacto (ver
figura 2.2). interaccionan, es decir, ambos experimentan fuerzas iguales y de sentido
opuesto, como en el caso de un patinador que pretenda empujar a otro:
22 Procedimiento ambos modifican su movimiento. Por supuesto, esta realidad quedará enmas-
para observar cualit~ carada, en ocasiones, cuando la masa de ambos cuerpos sea muy diferente,
tivamente las variaci~
nes de la cantidad de
pues adquirirán entonces aceleraciones muy distintas. a pesar de que las
movimiento produc1· variaciones de su cantidad de movimiento tendrán igual magnitud. m!!lti
do al impactar dos mll3
cuerpos.
A-19
Estas y otras experiencias ponen de manifiesto que. siendo la interacción
Un lápiz es atraído por la Tierra algo en lo que intervienen ambos cuerpos, las fuerzas que se producen son
con una fuerza peso de 0,2 N.
¿Con qué fuerza es atraída la Tierra recíprocas. Cada cuerpo experimenta una fuerza igual y contraria a la que expe-
por el lápiz? rimenta el otro. Este es otro principio fundamental de la dinámica, llamado
de acción-reacción. mm
R: !PI= -0,2 N (dirigida hacia el
lápiz).
En ciertas ocasiones, como ya dijimos antes, la diferente masa de los
cuerpos que interaccionan hace que adquieran aceleraciones muy distintas.
A-20 lo que puede enmascarar el principio de acción-reacción ante un análisis
poco profundo. La Tierra es atraída por el lápiz con la misma fuerza con que
Establecer una ecuac10n que re-
lacione las fuerzas que actúan sobre ella lo atrae a él, sólo que la aceleración de la Tierra es prácticamente cero
cada uno de los cuerpos que inter- debido a su gran masa. ~
accionan, tal como establece el prin-
cipio de acción-reacción. Confeccio- Si dos cuerpos 1 y 2 interaccionan entre sí, la fuerza que experimenta
nar un esquema gráfico. el primero por la acción del segundo, F12 (ver fig. 2.3 ), será igual y contraria
32
a la que experimenta el segundo por la acción del primero, F21 . Por tanto,
la ecuación que expresa el principio de acción-reacción será A-21
Un cuerpo de 3 kg describe circun-
[2.4] ferencias de 2 m de radio, mediante
la acción de una cuerda de la que
tira una mano, a razón de 90 r.p.m.
Calcular: a) la fuerza que actúa sobre
.. .. el cuerpo ; b) la fuerza que actúa
sobre la mano ; e) dibujar ambas
~1-F..:..'- _..F....;2:..--
fuerzas en un esquema.
2.3
2
Las fuerzas de in- R: a) IF12 1 = 532,96 N (dirigida ha-
teracción son cia la mano) ;
iguales y de sen- b) IF21 I = 532,9 6 N (en sentido
tido opuesto. contrario).
2
A-22
Calcular la fuerza con que la Tierra
Recapitulación es atraída por un cuerpo de S kg
(la gravedad terrestre es de 9,8 N/kg).
La experiencia fisica ha llevado a establecer un princ1p10, llamado de R: La misma fuerza peso del cuerpo,
acción-reacción, según el cual cada uno de los cuerpos que participan de es decir, [FI = 49 N.
una interacción experimenta una fuerza igual y contraria a la del otro, lo
que puede expresarse mediante la ecuación F12 = - F21 . Por otra parte, al A-23
considerar sólo uno de los cuerpos que interaccionan, la fuerza actuante es Un cañón de 500 kg dispara un
igual a la rapidez con que varía la cantidad de movimiento del cuerpo, proyectil de 15 kg, que sale con una
lo que se expresa mediante la ecuación fundamental de la dinámica en sus velocidad de 400 m/s. Si el tiempo
"
dos 1ormas, -
Pd prr _,
= dt y r = ma.
que tarda el proyectil en recorrer el
interior del cañón (y, por tanto, en
Estos dos principios, que pueden considerarse como una caracterización adquirir tal velocidad a partir del
del concepto de fuerza, permiten construir todo el edificio conceptual de la reposo) es de 0.01 s, calcular: a) la
dinámica newtoniana, aplicable a cuerpos que puedan ser considerados aceleración media del proyectil en el
como puntos materiales, por lo que constituyen el fundamento de la diná- interior del cañón; b) la fuerza media
que ha actuado sobre el proyectil;
mica de traslación. Más adelante trataremos el problema de la rotación de e) la fuerza que ha actuado sobre el
cuerpos extensos. r.t,1!gJ ~ I.BJ cañón; d) su aceleración; e) su ve-
locidad al final del disparo (supo-
niendo que el cañón no está sujeto
REFORMULACION DE LOS PRINCIPIOS 2.4. al suelo).
DE LA DINAMICA. EL PRINCIPIO DE CONSERVACION
R: a) ~~ = 4 x 10 m/s ;
4 2
DE LA CANTIDAD DE MOVIMIENTO b) 1 = 6 X 105 N;
e) '1
= -6 x 105 N (dirigida ha-
Ya vimos en el Curso anterior la conveniencia de expresar las leyes de cia atrás);
la física en forma de principios de conservación, por que así se facilita su
manejo y la mejor comprensión de los fenómenos. Para ello es necesario
d) la'l
= -1 200 m/ s2 ;
e) v' = -12 m/s.
33
buscar en cada caso las invariantes, es decir, las magnitudes que permanecen
constantes en un determinado fenómeno. En el dominio de la mecánica la
cantidad de movimiento goza, en determinadas condiciones del carácter de
invariante. Este nuevo enfoque facilita el planteamiento y la solución de
ciertos problemas, como el propuesto en la actividad A-23.
-F12
=~:
dt • -F -~
21 -dt
34
Sumando ambas ecuaciones obtendremos:
2.5
Cantidad inicial de
movimiento del siste·
l
l En nuestro caso (ver fig. 2.5) tendremos:
ma.
J
P'= P1 + Pz
p= mlvl + m2v2
(conviene recordar que la suma se extiende a todas las partículas del sis-
tema y es una suma vectorial)
I.P 1= 10 x 40 = 400 kg m/ s (en el sentido de v
1
)
pero como en nuestro caso (ver fig. 2.6) ambas partículas poseen la misma
velocidad final v, tendremos
pi= (m1 + m2 )V= lOOv
1
l -~~--~,-·
ml
2.6
Cantidad final de mo-
vimiento del sistema.
36
4) Aplicar el principio de conservación de la cantidad de movimiento
p=p'
es decir,
4oo = 1001v 1
lv 1= 4 m/s en la dirección y sentido de V'1 A-26
Resolver el problema propuesto
t-, como actividad A-23, aplicando el
-> principio de conservación de la can-
v' J, y
tidad de movimiento.
'
' ->
,,.' m. v ' I,x
A-27
Un cuerpo de 5 kg se lanza con
2.7
una velocidad de 10 m/s contra
La cantidad de movimiento otro de 20 kg inicialmente en reposo.
como magnitud vectorial pue-
de descomponerse en sus
Tras el impacto, el primero rebota
componentes rectangulares. con una velocidad de 6 m/s (en
sentido contrario del inicial). Calcu-
lar la velocidad adquirida por el otro
cuerpo.
Px= O Py= O
e) Tras el disparo la cantidad de movimiento horizontal será:
p' = ml v~ .x + m2v;.x
La velocidad v;,x es el retroceso buscado del cañón, y v~ .x es la compo-
nente x de la velocidad del proyectil tras el disparo, dada por
v~ .x = lv~ cos 1 e
37
De modo que tendremos:
p: = mJv;l cos () + m v;,x 2
A-29 mg)
Calcular por el mismo procedi-
miento la velocidad vertical de re- 2.5. CRITICA DE LOS PRINCIPIOS DE LA DINAMICA
troceso del cañón, que se manifes-
taría si la tierra fuera suficientemente Todo lo expuesto anteriormente puede resumirse diciendo que la diná-
blanda. mica se basa en dos principios, el de la acción-reacción y el del efecto de las
R: v;,y = - 6;25 m/s. fuerzas, expresados mediante las ecuaciones
Fl2 = -'F21
-F=-
dp o
dt
que constituyen, en realidad, una definición y caracterización del concepto
de fuerza. De estos principios se dedujo, a modo de teorema, el principio de
conservación de la cantidad de movimiento.
Esta situación corresponde, más o menos, a la evolución histórica de la
dinámica; sin embargo, el principio de conservación de la cantidad de movi-
miento ha resultado ser de una grandísima utilidad, adquiriendo, de hecho,
el rango de principio fundamental 2 • En efecto, no hay ningún inconveniente
para modificar el edificio conceptual de la dinámica, basándola toda ella
en la ecuación fundamental y en el principio de conservación de la cantidad
de movimiento. Partiendo de ellos puede demostrarse que la fuerza que actúa
sobre cada uno de los cuerpos que interaccionan es igual y contraria a la
del otro. Así, el principio de acción y reacción pasa a ocupar el rango de
teorema o consecuencia de los otros principios.
Por otra parte, los principios de la dinámica no son otra cosa que leyes
del movimiento, y ya hemos estudiado en cinemática que el estudio del
2 Hay un motivo muy importante para adoptar como principio fundamental el de la con-
Estas fuerzas ficticias que aparecen sobre los cuerpos cuando el sistema
de referencia no es inercial se llaman fuerzas inerciales. y a ellas pertenece la
llamada fuerza centrífuga. En efecto, cuando un vehículo describe una curva,
los objetos de su interior sufren una aceleración hacia la parte exterior, con
respecto a un observador situado en el interior del vehículo. Sin embargo,
no es posible localizar la interacción en la que participan. La situación es
análoga a la del ejemplo del tren. Un observador exterior vería cómo el ve-
hículo adquiere una aceleración centrípeta al describir la curva, debida a la
interacción de rozamiento entre las ruedas (ver fi.g. 2.8) y el suelo. De ma-
nera que es el vehículo quien golpea a los objetos de su interior, que tienden
a mantener su movimiento uniforme.
ro= 1 - ------ - -- - --
2.8
La fuerza centrífuga es una fuerza inercial.
3 En rigor, el sistema de referencia inercial será aquel que carezca de aceleración, es decir,
el que no participe en ninguna interacción. La Tierra, en el ejemplo anterior, está en interacción
con las ruedas del tren y no será un riguroso sistema inercial. No obstante, dada la insignifi-
cancia de su aceleración, puede ser considerada como inercial con buena aproximación, en
este ejemplo.
40
Para ser consecuentes con los principios de la dinámica, elegiremos
siempre sistemas de referencia inerciales o que al menos puedan ser consi-
derados como tales, con lo que no aparecerán fuerzas inerciales como la
centrífuga u otras, sino únicamente las que sean debidas a interacciones,
como preceptúan los principios de la dinámica.
~
+
.. F ( -T .. 1
T ~
J
f
o o o 2.9
Gráfico de las fuer·
zas interiores y exte·
+
-F riores del sistema.
41
b) Aplicación de los princzpws de la dinámica, especialmente la ecuacwn
fundamental. ya que el principio de acción y reacción ya ha sido tenido en
cuenta al considerar todas las fuerzas que actúan. La ecuación fundamental
podrá aplicarse a un solo cuerpo o a varios que sean solidarios y posean la
misma aceleración.
~
..
A-33
Un tractor de 2 000 kg arrastra
•
F
(
o
- T• T
lo ~
o
) 2.10
Conjunto de cuerpos
que forman el siste·
dos remolques de 3 000 kg cada m a.
uno con una aceleración de 0,2 S m/s2 ..
-F
Calcular la fuerza que realizará el
motor, así como la tensión de cada
uno de los dos cables.
R: IFI = 2 000 N; lfll = 1 500 N;
Al aplicar la ecuacwn fundamental, F = ma, consideraremos la fuerza
if 1=2 750 N. total. suma vectorial de todas las que actúen sobre el cuerpo o conjunto de
cuerpos solidarios. En ocasiones resulta conveniente aislar mediante un
A-34 círculo el conjunto de cuerpos considerado en cada caso (ver fig. 2.10).
Aquí tomamos, primero, el conjunto de ambos cuerpos, con lo que la fuerza
Un carrito de 5 kg está sobre un
total será:
plano horizontal y es arrastrado por
un peso de 2 kg que cuelga de una F, = F + f + (- T) = F
polea (ver fi.g. 2.12). Calcular: a) la
aceleración de ambos cuerpos; b) la y como ambos permanecen solidarios, con la misma aceleración, la ecuación
tensión de la cuerda (tómese 191= 9,8 fundamental nos dará:
N/ kg). F= {m1 + m 2 )i1
R : a) lal = 2.8 m/ s: iFI = (1 500 + 3 000) X 0,5 = 2 250 N
b) lf l = 14 N.
~
~
• (
o
- T• T lo m,
o
) 2.11
Se puede tomar como
sistema un solo cuer·
po.
2.12 ~
42
Para hallar la tensión de la cuerda, que es igual a la fuerza que actúa A-35
sobre cualquiera de sus extremos, podemos tomar como sistema uno solo Dos cuerpos de 7 y de 4 kg, res-
de los cuerpos, por ejemplo el remolque, dado que la única fuerza que actúa pectivamente, cuelgan a ambos lados
sobre él es igual a la tensión buscada (ver fig. 2.11 ). Así tendremos: de una cuerda colocada en una
polea. Calcular: a) la aceleración con
T=_mil; ITI=3000x0,5=1 SOON que subirá uno y bajará el otro;
Si hubiéramos considerado sólo el tractor hubiéramos tenido b) la tensión de la cuerda.
2
F + ( -T) = m1ii R:a) ¡!¡:2,67 m/s ;
... ...
M L
8J
-
t
La ecuación 2.7 constituye un nuevo principio de la dinámica, aplicable
[2.7]
a sistemas más complejos que el que aquí hemos considerado. Con él está
relacionado otro principio de conservación: el del momento angular, en el
caso de que el momento M total sobre el sistema sea nulo. Para el caso de
partículas puntuales, la ecuación 2. 7 y el principio de conservación del
44
momento pueden deducirse de la ecuac10n fundamental 5 , pero en general
debe considerarse como otro principio independiente. De este modo, el prin-
cipio de conservación del momento angular, junto con el de la cantidad de
movimiento y el de la energía que veremos en otro capítulo, constituyen
los fundamentos de la mecánica, estando íntimamente ligados con las pro-
piedades de homogeneidad e isotropía del espacio y uniformidad del tiempo,
como indicábamos en el capítulo de cinemática.
Así como para los puntos materiales sólo caben movimientos de trasla-
ción. curvilínea o rectilínea. para un cuerpo extenso cabe distinguir movi-
mientos de traslación y de rotación alrededor de un eje. En general, la tras-
lación de un cuerpo extenso puede tratarse como si fuera un punto material,
el centro de masas en el que puede considerarse concentrada toda la masa
del cuerpo. Por tanto aquí sólo nos ocuparemos de la rotación del cuerpo,
que requiere hacer uso de la nueva ley introducida en el apartado anterior.
y por tanto de las magnitudes M y L.
pero el segundo término del segundo miembro es nulo. por tratarse del producto vectorial de
dos vectores paralelos. v y mv. con lo que queda demostrado la conexión entre la ecuación
M = dLfdt y la ecuación fundamental de la dinámica, para el caso de una partícula puntual.
6 Salvo en el caso de sólidos rígidos reductibles a puntos materiales.
45
2.8.1. El agente dinámico de la rotación:
el momento de un par
Si se quiere comunicar una aceleración angular a un cuerpo extenso
en torno a un eje es necesaria la actuación de dos fuerzas iguales y contrarias,
aplicadas en distintos puntos y sobre distintas líneas. de modo que la suma
de sus momentos no sea nula. La fuerza total. por el contrario. será n·.1la.
por lo que el centro de masas del sistema no adquirirá aceleración de tras-
lación. En efecto, consideremos un volante, como el de la figura 2.15, que
hacemos girar mediante la aplicación del par de fuerzas indicado. La fuerza
total aplicada al cuerpo es cero, y el momento total será
M= Ml + M2 = ,.1 X F + ,.2 X F
2.15 Volante sometido a un par de fuerzas. "}. 16 Par formado por una fuerza y la
reacción correspondiente sobre
un eje fijo.
.. =
F2 ION
2.8.2. Ecuación fundamental de la dinámica de rotación ~ - - - - -- - - - - 1,5 m - - - - - 4
:... -------- 1m-~ '
1
Hemos visto anteriormente que la relación entre el momento total y la :-- - 0,5 m -
variación del momento angular viene dada por la ecuación [2. 7] :.0.25+;
'
~ di
M =-
dt
que constituye la ecuación fundamental de la dinámica de rotación, y que es
válida tanto para una partícula como para cualquier sistema de partículas
o sólido rígido.
[2.8]
47
Esta ecuación [2 .8] puede emplearse en vez de la [2. 7] para estudiar la rota-
ción de un sólido rígido.
Si comparamos la ecuación [2.8], M= Iéi, con la ecuación [2.3], F = ma,
observaremos que la constante I juega el mismo papel en la rotación que la
masa inerte m en la traslación, y recibe por ello el nombre de momento de
inercia del cuerpo para determinado eje. Si el momento de inercia de un
cuerpo es grande, será necesario comunicarle un momento M grande para
que adquiera una determinada aceleración angular.
Como es lógico, el momento de inercia depende de la masa y dimen-
siones del cuerpo; así como del eje de giro considerado.
2.19
l
Cálculo del momento de inercia. '
M
I=-
A-40 ex
Definir la unidad de momento de I=F x R = ma x R = mR 2
inercia en el S. I. ex ex
48
De manera que para una partícula de masa m que gira a una distancia R A-41
del eje de giro, el momento de inercia viene dado por la ecuación Calcular el momento de inercia
2
del sistema formado por las masas
1 I = mR 1 [2.9] puntuales indicadas en la figura 2.20
situadas sobre una barra rígida sin
Cuando se trata de un cuerpo rígido podemos considerarlo como un masa. respecto al punto O.
conjunto de N partículas de masa m, cada una, situadas a distancias R,, R : 1 = 33 kg m 2 •
de modo que el momento de inercia I del cuerpo será la suma de los mo-
mentos de inercia de cada una de las partículas, es decir, ~ 1m--~
1 ---- 2m------~1
1 1 1
N
• o •
1= L I, m 1 = 5 kg m 2 = 7 kg
i= 1
2.20
N
I= L m,Rr [2.10]
A-42
i= 1
Sobre una barra rígida sin masa
mDJmDmtl se sitúan varias masas puntuales de
Cuando la distribución de masa en un cuerpo es continua, lo que ocurre la siguiente manera : una de 3 kg
en la mayoría de los casos, el sumatorio de la ecuación [2.10] tendrá in- a O,S m del eje; una de 2 kg a 1 m,
finitos términos infinitesimales, convirtiéndose en un integral. Dejamos este y otra de 4 kg a 2 m del eje. Calcu-
tipo de cálculo para cursos superiores. lar el momento de inercia del sis-
tema.
No obstante, siempre es posible una determinación experimental del R: 1 = 18,7S kg m 2 •
momento de inercia a partir de la ecuación fundamental de la dinámica
de rotación. ml1 A-43
Al aplicar un par de S7 N m a un
Una vez determinado el momento de inercia de un cuerpo puede prede- cuerpo, éste adquiere una acelera-
cirse la aceleración angular que adquirirá al aplicarle un momento dado ción angular de 23 rad/s 2 • Calcular
mm el momento de inercia para el eje
en cuestión.
R : 1 = 2,48 kg m 2 •
2.8.4. Expresión del momento angular de un sólido rígido
A-44
Anteriormente dimos una definición del momento angular de una par- Se aplica una fuerza de 20 N a
tícula, como L = r X p (ecuación (2.6]), O, lo que es igual, L = r X mv. En una distancia de 1, S m del eje de
esta ecuación figura de manera explícita la velocidad de la partícula y su giro de un cuerpo cuyo momento de
masa inerte m. Nos interesa relacionar el momento angular de un sólido inercia es de 5 kg m 2 • Calcular: a) el
con su inercia, representada por I, y con su velocidad angular w, que es momento aplicado; b) la aceleración
común a todas las partículas. angular adquirida; e) el ángulo des-
crito en S s.
En principio, y dado el paralelismo que está apareciendo entre las ecua- R: a) \MI= 30 N m ;
ciones de la dinámica de rotación y las de la dinámica de traslación, cabe b) a¡= 6 rad/s 2 ;
esperar que, así como la cantidad de movimiento ¡J viene dada por la expre- e) 8 = 7S rad.
49
swn p = mv, el momento angular (cantidad de movimiento de rotación)
podría expresarse mediante L = Iw. Es fácil probar que, en efecto, el momento
angular de un cuerpo depende conjuntamente de su inercia con respecto
a la rotación (representada por el momento de inercia 1) y de su velocidad
angular. Basta para ello usar la ecuación fundamental de la dinámica de
rotación M = Ii'l, que puede también escribirse:
-
M= I(X = I -
_, dw
dt
en la que el momento de inercia I se puede considerar constante si el cuerpo
es un sólido rígido y si el eje de giro no varía, de manera que se cumple
M= d(Iw)
dt
A-45 Como, por otra parte, el momento M viene dado también por la ecuación
Imaginemos un patinador que está - d[
M =-
girando sobre sí mismo a gran velo- dt
cidad, con los brazos levantados. Ex-
plicar lo que le ocurrirá al bajar los queda probado que el momento angular viene dado por la ecuación
brazos dejándolos extendidos (de ma-
nera que aumente el momento de 1 r = r-w 1 [2.11J
inercia de su cuerpo).
En resumen, el momento angular que para un punto material venía
A-46 dado por la expresión L = r X mV, para un sólido rígido Viene dado por
Un cuerpo cuyo momento de iner- L = Iw, que equivale a calcular la suma de los momentos angulares de todos
cia es de 50 kg m 2 está girando a los puntos materiales que lo integran.
razón de 20 rad/s. Calcular su mo- El momento angular de un sistema, como ya vimos, está sujeto al prin-
mento angular. Calcular también el cipio de conservación, según el cual su valor permanece constante si el
nuevo valor de w si el momento de
inercia pasa a ser de 70 kg m 2 sin
momento total que actúa sobre él es nulo. mil mBmm
que se aplique ningún momento ex-
terior.
R: III = 1 000 kg m 2 rad/ s;
lw'\ = 14,29 rad s.
A-47
Al aplicar un momento de 10 Nm a
un sólido, éste adquiere una acele-
ración angular de 2 rad/s 2 • Calcular
su momento de inercia y el momento
angular adquirido a los 5 s de aplicar
el citado momento.
R: 1 = 5 kg m 2 ; ¡r ¡=50 kg m 2
rad/s
50
Tras la descripción del movimiento realizada en el de inercia, además de la velocidad y aceleración an-
capítulo de cinemática hemos abordado en éste sus gulares.
aspectos causales, es decir, la relación entre los movi- En el próximo capítulo realizaremos el estudio de
mientos y las interacciones que tienen lugar entre los dos formas concretas de interacción. la gravitación y
cuerpos, ampliando la visión de la dinámica dada en el rozamiento, tratando de establecer la relación exis-
el curso anterior con un tratamiento más detallado tente entre la intensidad de la interacción, la fuerza
de la dinámica de rotación, para lo que se han intro- y las propiedades de la materia responsables de cada
ducido las magnitudes angulares necesarias, como una de ellas.
momento angular, momento de un par y momento
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-48. Construir un cuadro comparativo de las mag- 30 kg m 2 que está girando a una velocidad
nitudes y ecuaciones que han aparecido en angular de 10 rad/s. Calcular: a) la acele-
la cinemática y en la dinámica, tanto de ración que adquirirá el cuerpo; b) el tiempo
traslación como de rotación. que tardará en pararse; e) el momento an-
gular inicial.
A-49. Se aplica un momento de frenado de -45 Nm (R: a) !al = -1,5 rad/ s2 ; b) t = 6,67 s ;
a un cuerpo cuyo momento de inercia es de e) fii = 300 u S.I.
51
DOS FORMAS DE INTERACCION:
LA GRAVITACION
Y EL ROZAMIENTO
Sin embargo, a pesar de los sucesivos retoques que dieron al sistema geo-
céntrico una complejidad extraordinaria -eran necesarios más de setenta
movimientos simultáneos circulares uniformes para describir el movimiento
de los siete planetas conocidos en el siglo xv-, sus predicciones carecían de
la precisión necesaria. Este fue uno de los motivos que impulsaron a Nicolas
Copérnico (1473-1543) a la búsqueda de soluciones distintas para el mo-
vimiento de los astros. Fue la suya una época de grandes cambios culturales,
lo que influyó, sin duda, positivamente, en el atrevimiento de Copérnico a
enfrentarse con la concepción geocéntrica vigente, asociada a las creencias
religiosas y sociales de la época. Es interesante la referencia que Copérnico
53
hace en su libro De Revolutionibus (aparecido el mismo año de su muerte)
a Jos autores clásicos, que prueba una vez más el aspecto acumulativo de
la ciencia:
... Por lo cual me tomé el trabajo de leer Jos libros que pude conseguir
de todos los filósofos, para investigar si alguno de ellos emitió alguna
vez una opinión diferente acerca de los movimientos de las esferas del
mundo, de las que sostuvieron los que enseñaron matemáticas en las
escuelas. Primeramente descubrí en Cicerón que Nicetus había sos-
tenido que la Tierra se movía, y, posteriormente comprobé que, según
Plutarco. algunos autores emitieron la misma opinión ... Sobre esta base
comencé a pensar en la movilidad de la Tierra, y aunque esta opinión
parecía desusada, sin embargo, sabiendo que a otros antes de mí se les
había concedido la libertad de imaginar ciertos círculos para demostrar
los fenómenos de los astros. pensé que fácilmente se me permitiría com-
probar si. atribuyendo algún movimiento a la Tierra, sería posible de-
ducir demostraciones más sólidas que las de mis predecesores acerca
de las revoluciones de las esferas celestes 1 •
1
NICOLÁS CoPÉRNICO. Las revoluciones de las esferas ceiPsll's. EIJOEBA. Buenos Aires. 1965.
(Puede fácilmente observarse que Copérnico intenta, además. apoyarse en la autoridad de
los antiguos para ju ~ l i linu sus innovaciones ante los prejuicios de sus contemporáneos.)
2
Es difícil saber si tal actitud estaba motivada por el deseo de evitarse complicaciones con
la Inquisición o. por el contrario. respondía a la Idea de que la ciencia carece de capacidad para
informar sobre la realidad , como algunos filósofos y científicos han sostenido. incluso en nuestra
época.
54
Un decidido partidario del sistema copernicano fue Johannes Kepler
(1571-1630). que trabajó con el astrónomo danés Tycho Brahe. Este, par-
tidario del sistema geocéntrico, había perfeccionado enormemente las téc-
nicas astronómicas de observación y medida. Kepler utilizó gran parte de
los datos obtenidos por Tycho Brahe para perfeccionar el sistema heliocén-
trico. Precisamente las posiciones encontradas para el planeta Marte dis-
crepaban sensiblemente de las predichas por el sistema de Copérnico, ba-
sado en órbitas planetarias circulares en torno al Sol. Tras varios años de
búsqueda para hacer compatible la teoría copernicana con los nuevos datos,
Kepler observó que bastaba considerar a las órbitas planetarias como elíp-
ticas, en vez de como combinaciones de círculos, para obtener el acuerdo
con los datos experimentales.
Esta afirmación se conoce hoy como la primera ley de Kepler: Todos los
planetas se mueven en órbitas elípticas, ocupando el Sol uno de los focos. Con esto
Kepler introdujo una gran simplicidad en la descripción del movimiento de
los planetas. Pero, además, estaba convencido de que debía existir una re-
lación cuantitativa entre la velocidad del planeta y su posición, así como
entre el período de revolución y la distancia al Sol. Mediante el tratamiento
de gran número de datos de que disponía, Kepler buscó durante años estas
relaciones, llegando a establecer lo que se conoce hoy como segunda y tercera
leyes de Kepler.
3.1
Leyes 1.a y 2.a de Kepler: Las órbitas
planetarias son el ipticas y la velocidad
areolar es constante.
dS
dt = constante [3.1]
A-2
dS
Llamando v a la rapidez y r al Aplicando la ley de la velocidad areolar constante, dt =constante, ten-
radio cuando el planeta se desplaza dremos
desde A hasta B (suponiendo a am-
bos constantes en este intervalo), y 1 - 1 ! 1" X ff
v', r' desde C hasta D, y v", r" desde E 21 x AB
=
2 r' x Cb 2
hasta P, aplicar la segunda ley de M tl.t
Kepler para obtener la relación exis-
tente entre v y r, es decir, entre la y como
rapidez del planeta y su distancia Añ _
al Sol. -=V
CD _,
-=V EF = v"
tl.t tl.t tl.t
podemos establecer
r x v = r ' x v' = r " x v"
o, en general,
Ir x v =constante 1 [3.21
3.2
Dibujo de la Luna según
la veía Galileo con su
anteojo astronómico.
57
Sin embargo, menos de cincuenta años después de Galileo, los Principia
de Newtor.. iban a culminar los trabajos de Copérnico, Kepler, Galileo y
otros, estableciendo a la vez los principios de la dinámica y la validez defi-
nitiva del sistema heliocéntrico.
[3.4]
[3.5]
[3.6]
[3.7]
[3.8]
de donde
'f2 = 4n2 = k
R3 Gm.
que corresponde a la tercera ley de Kepler. Obsérvese cómo la constante k
tiene, en efecto, el mismo valor para todos los planetas, ya que depende úni-
camente de la masa del Sol.
A-6
La verificación experimental directa de la ecuación JF 1 = G'i2m 2 , con la
Sugerir algún procedimiento para
medir directamente la fuerza de atrac- consiguiente determinación de la constante universal G. fue realizada unos
ción gravitatoria entre dos cuerpos. cien años después por Henry Cavendish (1731-1810). ID
60
La figura 3.3 muestra el esquema de la balanza de torsión utilizada por
Cavendish: al colocar las esferas grandes de plomo, de masa M y M', próximas
a las pequeñas m y m', la varilla gira hasta que la torsión del hilo equilibra
las fuerzas gravitatorias. Habiendo calibrado previamente el aparato para
fuerzas conocidas. puede estudiarse la dependencia de la fuerza gravitatoria
con respecto a la distancia y a las masas, determinando el valor de la cons-
tante universal de gravitación, cuyo valor actualmente aceptado es G =
= ó,673 x 10- 11 u s. r.
---~
----
-- -- -- 11'
-------------- - ¡jllill
¡111111
m•
3.3
Balanza de torsión de Cavendish
para determinar el valor de la cons-
m tante G de la gravitación universal.
Por otra parte, al estudiar la fuerza que actúa entre dos cuerpos separados
una distancia determinada, surge inevitablemente la cuestión de cómo se
«comunican)) ambos. cuál es el vehículo de la interacción. Newton afirmó
que no podía sostenerse la existencia de ningún medio de propagación entre
los cuerpos celestes, sino que se trataba de una acción a distancia. En esto
podemos encontrar la influencia de una concepción aristotélica del espacio,
que se comportaría como un recipiente inmutable, que no participaría en los
fenómenos que en él se producen.
62
En nuestros días cabe enfocar la teoría de la gravitación dentro de la
teoría general de campos, donde el espacio es concebido como una forma de
existencia de la materia, actuando de sede de las interacciones y gozando de
propiedades físicas, como energía, inercia, cantidad de movimiento, al igual que
los cuerpos materiales. Podría decirse que la presencia de masas crea en el
espacio una perturbación que se propaga hasta otras masas, produciendo la
interacción gravitatoria entre ellas (ver capítulo 16).
[3.9]
A-10 [3 .11]
Calcular la intensidad del campo
gravitatorio en la Luna, sabiendo Conviene evitar el manejo de magnitudes incómodas. como ya adelantábamos
que su masa es 81 veces menor que antes. En efecto, el producto GM puede expresarse, según la misma ecuación
la de la Tierra y que su radio lo es [3.10], como
3.66 veces.
R: JgLl = ·~ ,62 N/ kg. [3.12]
' El rozamiento entre un sólido y un fluido tiene la propiedad de aumentar con la velocidad
relativa de ambos, de manera que, si la fuerza de tracción es constante. se alcanza una <<velocidad
límite» cuando ambas fuerzas se neutralizan mutuamente. Tal es el caso de un automóvil, cuya
velocidad máxima viene fijada por la potencia de su motor. o.el de un paracaidista. cuya velo-
cidad de caída se mantiene felizmente constante.
66
al suelo. Al mismo tiempo, en virtud del prinClpto de accwn-reaccwn, en
cada caso actúa sobre el suelo una fuerza igual y contraria a la de rozamiento,
que tendería a desplazarlo si ello fuera posible.
+
- F,
+
3.4 Mientras ambos cuerpos se manti1:pen unidos, la fuerza de tracción F 1 es neutrali·
zada por otra igual y contraria- F 1 debida al rozamiento.
A-25
El cuerpo de la actividad anterior
se lanza con una velocidad inicial
-
~~-b#.&db'J&Y.-Y.-Y.-YJ-.Wi.if#.if.0wA
de 8 m/ s. Calcular la aceleración del
movimiento y el tiempo que tardará Desplazar un vidrio sobre otro ejerciendo con las Se arrastra un cuerpo que se apoya sobre un plano
en pararse. manos presión sobre ellos horizontal
R: ¡a¡= - 0,9 m/s2 ; t = 8,89 s.
A-26
Considerar los casos represen-
tados en la figura 3.5 y cualesquiera
otros ejemplos en que se presenten Se deja deslizar un cuerpo por un plano inclinado
/ Deslizar una mano, apoyada sobre una mesa
fuerzas de rozamiento, con objeto de
emitir hipótesis acerca de Jos factores 3.5
de que éstas dependen.
68
3.2.2. Factores de que depende la fuerza de rozamiento A-27
Determinar el valor de la fuerza
l1!lml normal FN que actúa sobre las su-
El estudio de los efectos propuestos en la actividad anterior lleva a consi- perficies de los ejemplos represen-
derar, en primer lugar, la influencia de la naturaleza de las superficies, la pre- tados en la figura 3.6.
sencia o no de lubricantes y las sustancias que la for:man.
R:a) IFNI=mi91=196N;
Dada la relación entre el rozamiento y las interacciones entre los átomos b) IFNI = miUI cosa;
y moléculas de uno y otro cuerpo, como admitíamos al empezar este estudio, e) IFNI = !FI coso:;
cuanto más semejantes sean las dos superficies en contacto mayor será el d) FN =F
rozamiento (a igualdad de otros factores, como el pulimentado), ya que se
facilita la unión entre ambos cuerpos formando, en el caso límite, un único
sólido. Así, el rozamiento es mayor para contactos entre dos superficies de
la misma sustancia (metal-metal; no metal-no metal, etc.).
a)
En segundo lugar es evidente que el rozamiento aumenta con la fuerza
que tienda a aproximar ambas superficies. Ello es perfectamente coherente
con la teoría expuesta, ya que al aproximar las partículas de ambos cuerpos
se facilitará la unión entre ellas. De esta manera podemos adelantar como
hipótesis que la fuerza de rozamiento será proporcional a la fuerza normal
FN a ambas superficies, que es la que las mantiene unidas. ~
b)
Por último cabe abordar la posible influencia del tamaño de las super-
ficies de contacto. La experiencia demuestra que en el rozamiento sólido- ...
sólido la superficie apenas influye, siempre que la velocidad relativa sea pe- F = 100N
+
Fr m
A-29
Realizar el experimento corres-
pondiente a un montaje como el in-
dicado, confeccionando la gráfica
F, = f(F N). y determinando el coefi- + +
F = m'g 3.7
ciente de rozamiento, ¿cómo podría
Método para la determinación experi ·
comprobarse la no influencia del ta- mental del coeficiente de rozamiento.
maño de la superficie?
,\-30
Al utilizar un montaje como el
descrito. se encontró que se conse-
guía un movimiento uniforme cuando Por otra parte, la fuerza normal FN será igual al peso del cuerpo que se
la masa del platillo con sus pesas es desliza, con lo que la podremos variar sin más que ir colocando pesas sobre
de 92 g, siendo la masa del cuerpo el cuerpo. Una vez tabulados los resultados. basta confeccionar la gráfica
de 400 g. Calcular el coeficiente de F, = f(F N) y comprobar si se obtiene una recta. En caso de ser así se habrá
rozamiento. confirmado la hipótesis, y la pendiente será precisamente el coeficiente de
R: k= 0,23. rozamiento. ~
Si se utiliza un cuerpo deslizante de forma de paralelepípedo (con todas
A-31 las caras en idénticas condiciones) bastará cambiar la cara de apoyo para
En el ejemplo de la figura l.K. verificar que la variación del tamaño de la superficie no influye. mm
expresar el valor de la fuerza de Otro montaje muy simple para la determinación del coeficiente de roza-
tracción F T en función del ángulo, miento consiste en un plano inclinado cuya inclinación se varía hasta con-
haciendo lo mismo con la fuerza nor-
mal FN• demostrando que, si ambas
seguir que el cuerpo se deslice con movimiento uniforme (ver fig. 3.8). mu
son numéricamente iguales, el coefi- En efecto, la componente del peso en la dirección del movimiento es
ciente de rozamiento viene dado por IFT 1 = m 19 1 sen e. mientras que la componente normal al plano es IFN 1 =
la expresión k= tg (). =m \9 j cos e. Basta hacer cumplir la condición de que la fuerza de tracción
70
sea igual a la de rozamiento: mg sen e= kmg cos e, para obtener k= tg fJ,
siempre que se den las condiciones indicadas.
1
1
1
'' 1 ''
..
mg 3.8
k k
Superficies
(sin lubricante) (con lubricante)
71
CONCLUSION
Dentro de este capítulo se han estudiado dos tipos cipiOs de la dinámica. En segundo lugar hemos estu-
de fuerzas íntimamente ligadas al desarrollo de la diado las fuerzas de rozamiento que jugaron un im-
mecánica y de gran importancia práctica por su apa- portante papel en la comprensión de las leyes del
rición en casi todos los movimientos con que nos en- movimiento y cuya importancia práctica es evidente.
contramos en la vida cotidiana. Hemos visto el proceso Dejamos para otro nivel el estudio de las fuerzas de
histórico que condujo al establecimiento de la teoría rozamiento en el seno de fluidos, de gran interés en
de la gravitación universal, con lo que se unificó navegación aérea y fluvial.
todo el universo bajo la legalidad de los nuevos prin-
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Para terminar, proponemos las siguientes actividades R: Un camino a seguir puede ser: 1) calcular
complementarias: la aceleración JaJ = -k JgJ = -2 m/ s 2 , que
tendrá el mismo valor en todos los casos ;
A-32. Calcular el período de la órbita lunar en 2) calcular el tiempo que tarda en pararse
torno a la Tierra, a partir de los datos cono- en cada caso. t = v,/2; 3) calcular el espacio
cidos en la época de Newton: radio de la recorrido en cada caso e = v~/4: 4 ) construir
Tierra 6 400 km. Distancia Tierra-Luna, 60 la tabla:
radios terrestres; gravedad en la superficie
de la Tierra, g0 = 9,8 N/kg. V y2 e = 0,2S v~
o o
R: T = 27 días.
A-33. Construir una gráfica del alcance de un
objeto lanzado por un plano horizontal con
un coeficiente de rozamiento k = 0,2, to- y S) obtener el gráfico e = f(v0 ).
mando velocidades iniciales desde O hasta A-34. Cuál será la aceleración del sistema móvil
20 m/ s regularmente espaciados. Conviene de la figura 3. 7, siendo m = 20 kg; m'= S kg;
racionalizar los cálculos mediante la con- k= 0,2.
fección de tablas adecuadas. R: Jal = 0,4 m/s 2 •
72
A-35. Un cuerpo de 5 kg se abandona sobre un A-38. Al tirar de un cuerpo de 50 kg por un plano
plano · inclinado 30°, siendo el coeficiente de horizontal con una fuerza de 100 N adquiere
rozamiento de 0,4. Calcular la aceleración. una aceleración de 1,5 m/s 2 • Calcular la
R: 1,51 m/ s2 • fuerza y el coeficiente de rozamiento.
A-36. El cuerpo de la actividad anterior se lanza R: F = -25 N; k = 0,0 5.
por el. plano hacia arriba. Calcular su acele- A-39. Calcular la nueva fuerza de rozamiento y la
ración: . aceleración en el cuerpo de la actividad ante-
rior si se coloca una masa de ~o N de peso.
R: En_este caso la componente tangencial
del peso y la fuerza de rozamiento tienen el R:F = - 26N;a = 1,48m , s ~ _
A-40. Un cuerpo se abandona sobre un plano in-
mismo sentido: a= - 8,29 m/ s2 •
clinado 20°, siendo el coeficiente de roza-
A-37. Un vehículo toma una curva de 25 m miento k = 0,5. Calcular la aceleración.
de radio. Teniendo en cuenta que la fuerza R: a = O, porque la fuerza tangencial ejercida
centrípeta necesaria es producida por el ro- sobre el cuerpo es inferior, a la fuerza de
zamiento, ¿cuál será la máxima velocidad fricción límite.
que podrá llevar si el coeficiente de rozamiento A-41. El mismo cuerpo se lanza hacia abajo sobre
vale k = 0,2? el plano. Calcular la aceleración.
R: 7 m/ s. R : lal = - 1,25 m/s 2 •
73
TRABAJO Y ENERGIA
INTRODUCCION En este capítulo vamos a estudiar el movimiento de los cuerpos desde una
perspectiva más general, basada en el concepto de transformación, introduciendo
magnitudes como el trabajo y la energía, que mostrarán tener gran fecundidad
en la resolución de numerosos problemas físicos y, en particular, en el tratamiento
de los cambios que tienen lugar en sistemas complejos.
Como vimos en el curso anterior, la idea de transformación está estrecha-
mente vinculada a la de realización de trabajo, cuya definición cualitativa era
«el acto de transformar la materia venciendo las fuerzas que se oponen a ello».
Por otra parte se introdujo la energía como la «capacidad de un sistema para
realizar un trabajo».
Nos proponemos a continuación profundizar en el manejo de dichos conceptos,
ciñéndonos al marco de la mecánica, revisando el contenido del Curso anterior
y ampliando algunos aspectos de particular interés.
W= Frllr [4.2)
4.1
En el cálculo del trabajo debe conside·
rarse la componente de la fuerza parale·
=
la al desplazamiento FT F cos 8.
A-7
Para levantar el cuerpo de la ac- Fr
tividad anterior hasta la misma al-
tura, se usa ahora un plano de 30°
de inclinación. Calcular: a) la fuerza
necesaria; b) el espacio total que se
recorrerá; e) el trabajo realizado.
R: a) lfl = 245 N;
b) e=2,4 m;
4.2
e) W= 588 J.
Gráfico del trabajo realizado por una
r, dr r fuerza variable.
A-8
Calcular el trabajo realizado por
la fuerza ¡F 1 = 1 O N en cada uno de
los casos representados en la fi-
gura 4.3 adjunta, siendo en todos
los casos el desplazamiento de dos
metros. 4.1.2. Cálculo del trabajo realizado por una fuerza Manejo
R: a) W = 20 J; de la definición operativa de trabajo
b) W=O;
e)W=-20J. Una vez definida la magnitud trabajo en toda su g~neralidad conviene
proceder a su manejo, con objeto de poner en evidencia algunos aspectos de
interés y evitar posibles causas de confusión. mst m!6mm mm
a) Es interesante considerar el resultado de la actividad A-8, que pone en
evidencia la existencia de valores negativos de trabajo. En efecto, tal como
hemos definido esta magnitud, el trabajo tomará valores negativos cuando
el ángulo e entre la fuerza y el desplazamiento esté comprendido entre ~ y n.
b) es decir, cuando la fuerza se oponga al desplazamiento. m!!ID
..
F Como muestra la actividad anterior, los trabajos pueden sumarse alge-
el bráicamente como escalares que son, o bien, puede hallarse únicamente el
trabajo realizado por la fuerza total, suma vectorial de todas las fuerzas que
4.3 actúan. l111011!111 MitA
76
A-9
Las actividades anteriores ilustran la importancia del ángulo formado
por la fuerza con respecto al desplazamiento. Veamos ahora algún ejemplo Calcular J(l tr1!.bajo realizado por
de cálculo del trabajo realizado por una fuerza variable. li.1!l&) las fuerzas F 1 y F 2 de la figura 4.4,
cuando el cuerpo se desplaza S m
Para resolver la actividad anterior es necesario utilizar la ecuación más en la dirección y sentid_p indicados.
general del trabajo [4.5]: siendo lf 1 1 = 60 N y IF 2 1 = 20 N.
f0,6 Sx dx 5 ]0,6 R: W1 = 1so J: W2 = -86.6 J:
f
r2 xz _
W=
r¡
F · ar W=
fX¡
IF 1 dx =
0,2
=
2 x2
0.2
w = W + W = 63.4 J.
1 2
~
constante, la energía cinética no
[4.9] experimenta variación, lo que im-
~ plica que el trabaj,o resultante sea
cero, es decir, que la fuerza y el
que nos relaciona la energía cinética de un cuerpo de masa m con su velo- desplazamiento han de formar un
cidad. Obsérvese que v2 es un escalar cuyo valor será siempre positivo. por ángulo de 90°.
lo que la energía cinética será una magnitud escalar que tomará valores
positivos. A-20
Por supuesto. como el movimiento es relativo. la velocidad de un cuerpo Calcular la energía cinética de un
dependerá del sistema de referencia adoptado, y la energía cinética de un cuerpo de 50 g cuya velocidad es
cuerpo podrá ser diferente para observadores diferentes. No obstante, lo que de 700 mjs.
realmente interesa en los fenómenos físicos son las variaciones de energía R:Ec=l2250J.
asociadas a las transformaciones, con lo que toda ambigüedad desaparece.
m:ti 11!113 mm A-21
Para terminar de familiarizarnos con los cálculos de energía cinética Calcular el trabajo necesario para
proponemos la realización de las siguientes actividades: aumentar la velocidad de un cuerpo
de 40 kg. desde 25 hasta SO m/s.
11!R1111m~
R: w = óEC = 3 7 500 J.
Terminaremos este estudio de la energía cinética considerando el caso
de un cuerpo extenso e indeformable, que, como vimos en dinámica, además A-22
del movimiento de traslación, puede poseer otro de rotación alrededor de
Se realiza un trabajo de S 000 J
un eje. Puede demostrarse que la energía cinética asociada al movimiento sobre un cuerpo de 1S kg cuya ve-
de rotación viene dada por la ecuación locidad inicial era de S m/ s. Cal-
cular la velocidad final.
Ecrot -_12 Iw2 [4.10]
R: lv2 1= 26,30 mjs.
79
En efecto, si consideramos que el cuerpo está formado por puntos ma-
teriales de masa, m¡. la energía cinética asociada a su rotación sería la
suma de los términos i m;v7. y poniendo la velocidad de cada punto en fun-
ción de la velocidad angular w y de la distancia R¡ al eje, tendríamos
E crot =L i m;(wR;) 2
es decir,
Ecrot -_ 2
1 2
w
""
L. m ¡
R2 _
i - 21 Iw 2
Así pues. cuando el cuerpo posea a la vez un movimiento de rotación
y uno de traslación, su energía cinética total vendrá dada por
Por otra parte. en casos como éstos a cada postcwn de las partículas
del sistema corresponde, de forma unívoca, una energía, de manera que,
al pasar de una posición a otra, el trabajo realizado por las fuerzas del sis-
tema (o por las fuerzas que neutralicen a las del sistema) no depende más
que de la posición inicial y de la final, siendo indiferente el camino recorrido.
Por ejemplo, al elevar un cuerpo a una determinada altura sabemos que el
trabajo realizado depende de ésta, y no de la trayectoria seguida (ver fig. 4.5).
r
h
~-W
4.5 El trabajo realizado contra l;~s fuerzas 4 .6 El trabajo realizado contra las tuerzas
de la gravedad no depende de la tra· de la.gravedad es nulo si la trayectoria
yectoria sino de la altura. es cerrada.
y, por tanto,
winl = - wexl
de manera que podemos escribir
[4.12)
Esta última expresión es aplicable cuando las fuerzas interiores son con-
servativas, sea cual fuere el valor de las fuerzas exteriores, lo que le da una
validez general. Por ejemplo, cuando se deja caer un cuerpo, las fuerzas in-
teriores al sistema (las fuerzas gravitatorias entre él y la Tierra) realizan un
trabajo positivo que se traduce en una disminución de la altura y de la energía
potencial gravitatoria, de acuerdo con la expresión [4.12).
82
4.2.2. a) Energía potencial gravitatoria en las proximidades
de la superficie terrestre
[4.13]
4.7
Trabajo realizado por las fuerzas de la gravedad.
[4.15]
m
~m
'•
->
r
[4.16]
que conduce a
2
W.
1
= GMm ]' = GMm _ GMm
'" r r, r2 r1
~ [4.18]
~
1
Tal elección es, naturalmente, arbitraria y algunas veces se siguen otros cñterios. Re-
cordemos que las variaciones de energía son independientes del sistema áe referencia, así como
del convenio adoptado para la energía potencial nula.
85
Obsérvese que la energía potencial gravitatoria así definida es negativa.
tendiendo a cero al alejarse los cuerpos a una distancia infinita. Conviene
reflexionar sobre el significado de estos valores negativos: la energía potencial
es negativa cuando las fuerzas internas al sistema son de atracción.
Satélite
Cuerpos ligados ~
A-26
Mostrar que las expresiones Ep2 - m!Plft
- Ep 1 = -GMm/ r2 - ( -GMm/ r,) y Las expresiones
Ep 2 - Ep 1 = mgh son equivalentes
. para distancias pequeñas sobre la -GMm
superficie terrestre, siendo h = r2 - r1
y, por otra parte, r 1 = Rr y r 2 ::::: Rr
y
(recuérdese que g = GMr/ R}).
86
son equivalentes cuando las distancias son pequeñas sobre la superficie
terrestre. En efecto, podemos escribir
Ep - Ep = GMm
2 1
(_!_ - _!_)
r1 r2
y, de aquí:
r - r
Ep 2 - Ep 1 = GMm -r2-. -
r
1
1 2
ahora bien,
con lo que
tenemos
Ep 2 - Ep 1 = mgh
como se quería demostrar. l1!riJ A-27
Usando la e:xpreswn [4.18] EP =
En capítulos posteriores nos referiremos a la energía potencial asociada =- GMm/ r. calcular la energía po-
a otras fuerzas conservativas. como las elásticas y las electromagnéticas. tencial gravitatoria de un cuerpo de
mi3 200 kg situado sobre la superficie
terrestre
Las relaciones establecidas entre el trabajo y la energía han sido: (g = 9 ,8 N/ kg, Rr = 6 350 km).
R: EP = -gRrm = -1.24 x 10 10 J.
a) w••• =~E (4.6]
A-28
El trabajo realizado sobre un sistema por fuerzas exteriores es igual a
la variación de energía total del sistema. Es aplicable en todos los casos. Recoger en un cuadro todas las
relaciones entre el trabajo y la ener-
b) (4.7] gía, indícando el dominio de su apli-
cabilidad.
El trabajo de la fuerza total que actúa sobre las partículas de un sistema
es igual a la variación de la energía cinética de ésta. Es aplicable en todos
los casos.
e) [4.12]
87
El trabajo de las fuerzas interiores al sistema es igual a la disminución
de la energía potencial del mismo.
2
Podiamos incluir también la ecuación Wur = t:.EP, válida únicamente cuando las fuerzas
exteriores son iguales y contrarias a las interiores, de manera que no se produzcan variaciones
de velocidad.
3 Un sistema aislado es aquel sobre el que no se realiza ningún trabajo, ni positivo ni ne-
gativo.
88
La energía total mecánica de un sistema es la suma de su energía po-
tencial y cinética, E = EP + E,. de manera que su variación podrá constar
de dos términos t.E = t.EP + t.E,. con lo que la expresión [4.6) tomará la
forma
[4.19]
mm A-30
La expresión [4.19] concuerda con las relaciones antes establecidas entre
el trabajo y la energía. En efecto, el trabajo exterior al sistema puede eva- Demostrar que la expresión [4 .19]
luarse como diferencia entre el total y el realizado por las fuerzas interiores: está de acuerdo con las relaciones
entre el trabajo y la energía recogi-
w . xt = wres- wint• y según las relaciones [4.7] y [4.12] ello equivale a
das por las expresiones [4.7] y [4.12].
decir:
Wext =!lE,+ tlEP
Si el sistema permanece aislado tendremos :
t.E, + t.Ep =O
o. lo que es igual.
1 E, + EP =constante [4.20]
Hasta ahora hemos hablado de la energía de los sistemas y del trabajo A-38
que éstos pueden realizar, pero no nos hemos ocupado de la rapidez con que El motor de un ascensor de 3 SO kg
pueden hacerlo, y sabemos por nuestra experiencia que este dato tiene una es capaz de elevarlo a una velocidad
especial importancia en la práctica. Para medir la eficacia de un sistema. de l,S m/ s. Calcular su potencia.
se introduce la magnitud potencia, que se define como el trabajo que un sis-
R:P=Sl4SW.
tema puede hacer en la unidad de tiempo
A-40
Un vehículo mantiene una velo-
cidad de 72 km/h venciendo una
fuerza de rozamiento de los N. Cal-
cular la potencia desarrollada por el
motor.
W F.ó.e
R: P = - = - - = Fv = 10s x 20 =
.ó.t .ó.t
= 2 X 106 W.
91
El principiO de conservación de la energía, junto resulta:
con los ya estudiados de conservación de la cantidad
de movimiento y del momento angular, y con el prin-
cipio de conservación de la masa para un sistema (Fint)t g = - dEP
dr [4.25]
cerrado (es decir, que no intercambia materia con el
exterior). se completa con el conjunto de leyes gene-
rales que rigen el movimiento de los cuerpos, sean Según esta expresión la fuerza que actúa sobre una
cuales fueren las interacciones en que participen. De partícula es tanto más intensa cuanto más rápidamente
aquí que la mecánica sea un marco general necesario varíe la energía potencial con la distancia, y va diri-
para el tratamiento de cualquier forma de interacción. gida hacia las zonas de energía potencial decreciente.
La forma de la energía cinética no ofrece dificultades Queremos referirnos. por último, a la cuestión de
en su manejo; en cambio, la forma de la energía «dónde» se almacena la energía. En otro lugar de
potencial depende de la naturaleza de las fuerzas a este mismo tema ya aludíamos al error que supone
que está asociada, lo que requiere un tratamiento hablar de la energía potencial de una partícula libre,
especial que en ocasiones puede resultar bastante y que sólo puede utilizarse el concepto de energía
complejo. Conviene resaltar aquí que todo sistema potencial cuando los cuerpos están situados en un
aislado tiende a evolucionar hacia los estados de menor campo de fuerzas, es decir, en interacción con otros
energía potencial. Así. los cuerpos tienden a caer sobre cuerpos. De esta manera, la energía pertenece al sis-
la Tierra, disminuyendo su altura y, por tanto, la tema formado por los cuerpos que interaccionan, y
energía potencial. Esto permite expresar las fuerzas podemos localizarla precisamente en el campo de
interiores del sistema en función de la energía : fuerzas, modificando las propiedades físicas del espacio.
En algunos sistemas sencillos las transformaciones
pueden estudiarse tanto aplicando el principio de con-
servación de la energía como mediante las leyes de
es decir: la dirlámica, aunque este último procedimiento suele
ser más trabajoso. Sin embargo. el principio de conser-
lB Fintar = -LiEP
vación de la energía debe ser considerado como un
principio fundamental. independiente de los demás
principios de conservación. Ello es particularmente
cuya forma diferencial es evidente para sistemas complejos en los que las trans-
formaciones no pueden ser reducidas a simples des-
o sea plazamientos de puntos materiales.
92
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Satélites artificiales A efectos de cálculo resulta cómodo sustituir el
valor de GMr por el producto INo 1 R}, a partir de la
Vamos a aplicar algunas de las ideas estudiadas ecuación INo 1 = GMr/R}, ya que sus valores numé-
en este capítulo para abordar los aspectos energéticos ricos son más familiares y de magnitud más mane-
de la colocación de cuerpos en órbita alrededor de un jable. Así, la expresión obtenida para la velocidad del
planeta o de su lanzamiento al exterior del campo de satélite en su órbita se puede sustituir por
gravitación terrestre, de evidente actualidad.
GMT
Be = 1/2 m RT + h
lvl=~ mgoR} - 3 1
Ee -- 2(Rr + h) - , X
107
m
J
93
(obsérvese que el valor de la energía cinética es la o, también,
mitad que el de la potencial, y de signo opuesto).
95
EL MOVIMIENTO
ARMONICO SIMPLE
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o a ·~
96
MAGNITUDES NECESARIAS PARA LA DESCRIPCION 5.1.
DE UN MOVIMIENTO OSCILATORIO
m A-1
La observación de un movimiento vibratorio nos muestra que se trata
de un movimiento periódico, es decir, que las posiciones, velocidades, etc., Observar detenidamente un movi-
se repiten cada cierto tiempo. Por ello será necesario considerar el tiempo que miento oscilatorio, por ejemplo, el de
tarda en producirse una oscilación completa que recibe el nombre de período, un péndulo, introduciendo las mag-
nitudes que se consideren necesarias
y que suele representarse por la letra T. Cuando los movimientos oscilatorios para su descripción.
tengan un período muy corto, que es lo más frecuente, interesará manejar
el número de oscilaciones que se producen en un segundo, que recibe el
nombre de frecuencia. que representaremos por v, y que guarda con el
período la relación
V= 1/ T [5.1 ]
1m A-2
La unidad internacional de frecuencia es la frecuencia de un oscilador
que describe una oscilación (o ciclo) en un segundo. Se le da el nombre de Definir la unidad internacional de
«ciclo por segundo» o «hertz» (símbolo c/s o Hz). frecuencia.
~=O ~ =- ~ ~ ~ 5.2
Q ---- -~ - - - - - ---- - ~- ----- -~-1
ts Esquema de un movimien·
to oscilatorio.
V8 Vg Vto = V¡ A ~ amplitud = elongación
~ ~ -- -- - ~ - -- - G·~~. •
. -- ---- -- --~ máxima.
X + elongación en un ins·
tan te.
T + perÍodo.
v ~ velocidad .
97
y la representaremos por A. Más adelante introduciremos la frecuencia
angular w, relacionada con el período según:
1 w = 2n/ T [5.2]
1 w = 2nv [5.3]
5.4
Montaje experimental para el estudio de las
fuerzas elásticas.
F = kx
5.3
La oscilación de una masa unida a un mue· La observación de las deformaciones producidas por una fuerza que actúa
lle es debida a la fuerza recuperadora sobre un resorte o muelle muestra que a mayor fuerza corresponde mayor
deformación. Ello permite emitir la hipótesis de que la fuerza aplicada es
98
proporcional a la deformacón. F ext = kx, o, lo que es igual. que el resorte
se opone a la deformación con una fuerza
5.5
Representación gráfica de la ley de
x Hooke, F =kx.
k
a = F/ m;a= - - x [5.5]
m
k
dv/dt = - -X
m
y
k
d2 x/dt 2 = -- X
m
........ _
----------------w
--~----------/1~
/ //
~/---------
-----------
5.6
Un movimiento circular uniforme se proyecta como un movimiento oscilatorio.
5.7
La posición de un OS·
cilador puede aso·
ciarse a la provee·
ción de un moví·
miento circular uní·
forme.
101
A-8 auxiliar se .e ncontrará en P (ver fig. 5.8). Al cabo de un tiempo .. L. el punto 1
Escribir la eéuacwn e=f(t) para se ha\;>rá desplazado a P'. habiendo descrito un ángulo y el oscilador e.
un M. C. U. de rapidez,angular w. tendrá la elongación x, tal como se indica en la figura 5.7. 1113.
Obtener a continuaCión la ecuación
de la elongación x a partir de la
figura 5.7.
A-9
Expresar la ecuacwn de la elon-
gación de un M. A. S. /:
;/ 1
a) en función del período T ;
1
b) en función de la frecuencia v. e /
1
1
1
1
/ 1
A-10 1 1
/ 1
Obtener la ecuacwn de la velo-
cidad y la de la aceleración de un
¡ . . - - - - A,----.111t-- x- :
5.8
movimiento armónico simple a partir
Relación entre la elongación x del
de la ecuación [5.5] por derivadas M. A. S. y el ángulo 8 descrito por
sucesivas respecto de t. el M. C. U.
A-ll
Representar cualitativamente las
ecuaciones x = x(t), v = f(t) y a =f(t).
teniendo en cuenta la forma de cada
una de ellas.
El ángulo descrito en un tiempo t por el movimiento circular uniforme
A-12 de rapidez w será
Dada la ecuación x = 0.2 sen n:t (m
si t en s) calcular: () wt
a) los valores de A, w, T y N;
b) obtener las ecuaciones v = f(t) puesto que
y a = f(t);
e) construir y llenar una tabla
como la que se adjunta ;
d) representar gráficamente las
ecuaciones x = f(t), v = f(t) y Y la elongación vendrá dada por x = A sen e, es decir
a= f(t).
a 1 x = A sen wt [5.5]
t X V
101
A-14 La constante w2 recibe el nombre de constante armonzca, y está relacio-
Indicar los tramos del movimiento nada con la constante elástica k, por la ecuación
anterior en los que la rapidez au-
2
menta y aquellos en los que dismi- 1 w = k/ m [5.8]
nuye.
puesto que
R: Aumenta desde A hasta O y desde
B hasta O, y disminuye cuando va
desde O hasta A y desde O hasta B. F k
a=- = - X
m m
R : x=O
v = 0,15n = 0,47 m/s.
A-17
Un M. A. S. tiene una frecuencia
de 452,5 Hz y una amplitud de 5.9
4 mm. Calcular su elongación y su Representación grafica de las
velocidad cuando t = 7,5 s. ecuaciones de un M. A. S.
R: x= -4 x 10- 3 m v=O.
En esta actividad conviene eli-
minar el número entero de osci-
laciones descritas y manipular úni- 1 Las ecuaciones de la velocidad y de la aceleración del movimiento simple pueden obtenerse
camente la fracción de oscilación también por proyección de la velocidad v = Aw y de la aceleración centrípeta Aw2 del movi-
última. miento circular uniforme, de forma similar a como se ha obtenido x por proyección del <<radio>>A.
104
La figura S. 9 ilustra gráficamente la forma de las ecuaciones cinemáticas
del M.A.S. Se observará que su forma es la típica de las funciones seno o
coseno, en las que los valores se repiten cada período T. Para obtener dichas
gráficas de forma aproximada basta considerar los instantes O, T/ 4, T/ 2,
3T/4 y T, en que las funciones seno y coseno toman valores extremos y A-18
nulos. Un punto material oscila con un
movimiento armónico de amplitud
Observemos que la actividad A-12 permite poner de manifiesto que la
2 cm con un período de 0,02 s. Cal-
ecuación x = A sen w t contiene toda la información necesaria para caracte- cular la posición y la velocidad
rizar el movimiento armónico simple. En el caso propuesto x = 0 ,2 sen n t. cuando t = 4 ,36 s.
Ello permite obtener de forma inmediata R: x =O m v = 2n m js
105
A-22 En algunos casos podrá determinarse directamente el período, pero si
Una esfera de masa 20 g pende la frecuencia de la oscilación es grande, como ocurre frecuentemente, se
de un muelle cuya masa es despre- puede proceder a una determinación indirecta del período. ~
ciable y cuya constante elástica es Como la fuerza actuante sobre un oscilador armónico cumple la ecuación
SO N/m. Se separa la masa S cm F = kx; la aceleración será, como ya vimos,
de su posición de equilibrio, con lo
que empieza a oscilar. Determinar: k
a) el período de la oscilación; a=-- x
b) la ecuación del movimiento os- m
cilatorio (aceptando que no
actúan rozamientos y que la y, por otra parte, la aceleración viene dada por
masa del muelle es desprecia-
ble).
R: T = 0,04n = 0,126 s; de manera que podemos establecer la relación
x = 0,05 sen SOt.
w 2 = k/m
A-23
que equivale a
(2n/ T) 2 = k/ m
a) ¿Qué trabajo hay que realizar
para separar el oscilador una de la que se obtiene
distancia A (amplitud) de la 1 T = 2nJrlllk 1 _f5.9]
posición de equilibrio? Tomar
como dato la constante recu- que proporciona el período de oscilación en función de la masa del oscilador
peradora k.
b) ¿Qué transformación energética
y de la constante elástica o recuperadora. riaW)
produce dicho trabajo? La actividad A-22 nos muestra la posibilidad de obtener experimental-
e) ¿Qué variaciones energétic.as se mente la ecuación de un M.A.S. midiendo la amplitud de la oscilación y
producirán al dejar el oscilador la constante de recuperación, k, lo que puede hacerse a partir de la gráfica
en libertad? F = f(x).
A-24
5.3. TRATAMIENTO ENERGETICO DEL MOVIMIENTO
Obtener gráficamente el trabajo
asociado a la deformación elástica ARMONICO SIMPLE
representando la fuerza frente a la
elongación y calculando el área de Vamos a completar el estudio mecánico del M.A.S. abordando sus as-
la figura resultante. pectos energéticos. ~
La fuerza que hay que aplicar desde fuera ha de contrarrestar a la fuerza
A-25 recuperadora Fint = -kx, por lo que su valor será Fext = kx. De manera
que el trabajo realizado por las fuerzas exteriores será
Un muelle experimenta un alar-
gamiento de 1 cm al aplicársele una
fuerza de 3SO N. Calcular:
a) su constante elástica;
Wext = J: Eextdx = J: kx dx
2
= 1/ 2 kx ] :
106
es decir: b) el trabajo realizado para pro-
ducir una deformación de S cm.
1 w•• t 2
= 1 12 k A 1 [5.10] R: a) k= 3,5 x 104 N/m ;
b) w = 43,75 J.
Como recordaremos del capítulo anterior, el trabajo realizado por las
fuerzas exteriores es igual al incremento de la energía total del sistema, A-26
que en este caso coincide con la variación de energía potencial, ya que no
Un muelle de constante elástica
se producen variaciones en la velocidad, por ser la fuerza exterior igual y k= 3,5 x 10 5 N/m está comprimido
contraria a la fuerza recuperadora. 6 cm y actúa sobre un cuerpo de
250 g. Calcular la velocidad que
[5.11] adquirirá éste cuando el muelle se
dispare y recupere su longitud de
equilibrio.
En general. para cualquier deformación x, le corresponderá al oscilador
R: v = 70,99 m/s.
una energía potencial
[5.12] A-27
Calcular la energía potencial elás-
y, dado que la energía total disponible es E = 1/ 2 k N , al liberar el oscilador, tica de un muelle de constante elás-
éste, bajo las fuerzas recuperadoras, adquirirá un movimiento oscilante, tica k = 3 500 N/ m cuando su lon-
cumpliéndose en todo momento el principio de conservación de la energía gitud sea de S cm, sabiendo que su
a través de la conversión de energía potencial en cinética y a la inversa, longitud normal es de 8 cm.
de manera que tendremos: R : EP = 1.58 J.
E= Be + EP A-28
1/ 2 k A 2 = 1/ 2 m v2 + 1/ 2 k x 2 [5.13]
Un muelle de longitud 10 cm re~
quiere un trabajo exterior de 20 J
que permite relacionar la velocidad del oscilador con la elongación, a partir para comprimirlo hasta una longi-
de la amplitud del movimiento y del valor de la constante recuperadora. tud de 8 cm. Calcular su constante
Así, en el punto de máxima elongación x = A, la energía estará toda en elástica.
forma potencial, siendo la velocidad nula, mientras que al pasar por el punto R: k= 105 N/ m.
de equilibrio, x = O. la energía estará toda en forma cinética, siendo máxima
la velocidad.
A-2 9
Si no actuase ninguna fuerza de rozamiento, la oscilación proseguma Se comunica una deformación de
indefinidamente, pero en la práctica hay siempre una disipación más o 6 cm a un resorte elástico de cons-
menos rápida de energía mecánica, con lo que la oscilación va amorti- tante k= 450 N/ m, que lleva ligada
guándose, disminuyendo la amplitud hasta llegar al reposo. una masa de 7 S g. Calcular :
a) la energía total del sistema;
Procederemos ahora a algunos cálculos energéticos. ~ ~ b) la energía potencial y la ciné-
tica cuando el muelle vuelva a
~mm~~msm una deformación de 2 cm;
107
e) la energía cínética y la velo- Proponemos, por último, la confección, en un mismo diagrama, de las
cidad al pasar por la posición gráficas correspondientes a las funciones· EP = f(x): E, = f(x) y E = f(x) .
de equilibrio;
á) la máxima deformación que
mil
adquirirá en sentido contrario La energía total de que dispone el oscilador de la actividad anterior
al inicial. vendrá dada por E = 1/ 2 k A2 = 12 ,5 J, que se mantendrá constante durante
R: a) E=0,81 J; la oscilación. La energía potencial y la cinética variarán según indica la
b) EP = 0,09 J; Ec = 0 ,72 J; figura S.11.
e) E<= 0,81 J; v = 4,65 m/s;
á) 6 x 10- 2 m.
(Suponer que el muelle actúa
sobre un plano horizontal, de
manera que no actúan energías
potenciales gravitatorias y ad-
mitiendo que el rozamiento es
nulo.) 5. 11
X Variaciones energéticas
durante un movimiento
A-30 oscilatorio armónico sim·
El resorte de la figura 5.10 está pie.
comprimido 7 cm con respecto a su
longitud normal. La masa . unida a
él es de 17 5 g y la constante elás-
tica es de 2 500 N/ m. Calcular la
velocidad que poseerá el cuerpo al
pasar por el punto de equilibrio :
a) en ausencia de rozamiento;
b) actuando una fuerza de roza-
miento constante de ')ó N.
5. 10.
R : a) v = 8,37 m/ s;
b) v = 5,02 m/ s.
A-31
Obtener las gráficas correspon-
dientes a las funciones Ec = f(x),
EP = f(x) y E= f(x) para un M. A. S.
cuya amplitud es de SO cm, siendo
la constante elástica de lOO N/ m
(tomar 10 valores entre A y - A).
W8
Hemos estudiado uno de los movimientos más impor- tudiando, por una parte, el movimiento de cuerpos
tantes de los que aparecen al estudiar el comporta- sometidos simultáneamente a varios movimientos osci-
miento de la materia. tanto a nivel microscópico latorios armónicos y, por otra, los movimientos oscila-
(movimiento de átomos unidos por fuerzas de enlace. os- torios que difieren sensiblemente del armónico simple.
cilaciones electromagnéticas) como a nivel macroscó-
pico (fuerzas elásticas, movimientos pendulares). Este La utilidad de las ecuaciones introducidas estriba
capítulo ha constituido. además, un ejemplo de estudio en que cualquier movimiento oscilatorio puede des-
mecánico completo, incluyendo los aspectos cinemá- componerse en una serie de movimientos armónicos
ticos, dinámicos y energéticos del movimiento en simples y en que, además, nos permitirán abordar el
cuestión. estudio del movimiento ondulatorio que veremos en
En cursos superiores podrá ampliarse este tema es- el capítulo próximo.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Estudio del péndulo simple Dicho movimiento recuerda poderosamente al M.A.S.
Se trata. pues, de ver si se cumple la ecuación F = - kx
Proponemos como actividad complementaria el es- que caracteriza a todo M.A.S.
tudio del movimiento de una pequeña esfera que
cuelga de un hilo, cuando se la abandona tras haber En la figura 5.12 se representa el movimiento del
sido separada ligeramente de la vertical. Para simplificar péndulo. Tomaremos como elongación x a la distancia
el problema consideraremos que la masa es puntual en cada instante a la posición de equilibrio, medida
y que el hilo es completamente inextensible y sin masa. sobre el arco descrito.
Tal sistema recibe el nombre de péndulo simple o ma-
temático. A-32. Usando la figura 5.12 expresar la fuerza
recuperadora que actúa sobre la partícula,
considerándola como la componente del peso
mg en la dirección tangente a la trayectoria.
F = mg sen o
y. si consideramos que el ángulo (:} aumenta hacia la
derecha. la fuerza tendrá sentido contrario, y su valor
será:
- - 'mg 5.12
1 F = - mg sen (} \ [5.131
109
Para ángulos pequeños el seno del ángulo toma por a = - w 2 x = - kj mx, de manera que
valores que tienden a confundirse con los del seno. se cumplirá w 2 gf l; es decir,
sen e ~ e. por lo que la ecuación [5.13] puede sus-
tituirse por 2
T2n -¡·
_ g .
y, de aquí 1
T = 2nv !lí:
1/g 1
[5.16)
F= - mg e
A-34. Proceder a una verificación experimental de
Pero, por otra parte, entre el ángulo e y el arco X
existe la relación e = xf l. siendo 1 el radio. es decir. la ecuación T = 2n JT!i. Para ello se medirá
la longitud del hilo : el período de un péndulo simple para diferen-
tes longitudes, comprobando a partir de los
resultados si existe proporcionalidad entre
mg
- - 1-x [5.14)
T y .JIo, lo que es igual, entre T2 y l.
Naturalmente, no podemos variar la gravedad
a voluntad, . por lo que su valor aparecerá
incluido en las constantes de proporciona-
De manera que la fuerza es del tipo F = - kx, lidad.
con lo que hemos demostrado que el péndulo simple En la misma experiencia puede comprobarse
tiene un movimiento armónico simple para amplitudes si es cierto que la masa del péndulo no in-
pequeñas de oscilación. fluye en su período, usando esferas de dis-
tinta masa.
A-33. A partir de la ecuación [5.14), F = - ~g x , A-35. Calcular la intensidad del campo gravitatorio
en el lugar en que se encuentran los alumnos,
obtener la expresión de la constante recu- mediante determinación del período de un
peradora del péndulo simple y la del período péndulo de longitud conocida, usando la
de oscilación. expresión T = 2n JT!i.
Como en todo M.A.S . se cumple F = - kx,
la constante recuperadora será, entonces: A-3 6. Calcular el período de oscilación que tendrá
en la Luna un péndulo que en la Tierra
[5.15) describe una oscilación cada dos segundos.
(La gravedad lunar es la sexta parte de la
y la aceleración como sabemos, viene dada terrestre.)
110
MOVIMIENTO ONDULATORIO 6
Al estudiar en el Curso anterior la producción y la propagación del sonido, INTRODUCCION
así como las leyes que rigen la propagación de la luz (óptica geométrica), pudimos
caracterizar ambos fenómenos como ejemplos de movimientos ondulatorios. En
este capítulo vamos a analizar las propiedades de las ondas que aparecen histó-
ricamente como una forma peculiar de movimiento, característica de ciertos
fenómenos, como el sonido, las ondas superficiales en los líquidos, las ondas
electromagnéticas, etc., y que se diferencia claramente del movimiento corpuscular
o desplazamiento de partículas estudiado hasta aquí. El carácter corpuscular u
ondulatorio aparecía así como un criterio para la clasificación de los fenómenos.
En ciertos casos, como el de la luz, el establecimiento de su naturaleza cor-
puscular u ondulatoria ha dado lugar a controversias prolongadas, que, como
veremos en este Curso, han culminado en la física moderna al establecerse que
el aspecto corpuscular y el ondulatorio son propios de la materia, en general.
El estudio del movimiento ondulatorio permite una interpretación unitaria
de un gran número de fenómenos aparentemente diversos entre sí, por lo que ha
tenido gran importancia en el desarrollo de la física.
En este capítulo nos limitaremos a las ondas que se producen en medios
elásticos, a las que se da el nombre de mecánicas, pero se introducirán magnitudes
y relaciones que serán válidas para cualquier tipo de ondas.
''f~&+--¡J
de equilibrio por la acción de las fuerzas elásticas. Es decir, lo que se propaga
es la perturbación producida en un punto a otros puntos del medio. Tal pertur-
bación puede ser una deformación elástica o una variación de presión, etc .
6.1 .,~A/·--·~~r
· Ondas longitud in a les (a) y transversales ( b)
en un medio elástico.
6.1.2. Ondas longitudinales y ondas transversales
La actividad A-1 nos pone, además, en contacto con otro hecho carac-
A-2 terístico de las ondas: la posibilidad de que éstas se propaguen en una di-
Indicar cómo pueden producirse rección diferente a la del movimiento de las partículas del medio. En efecto,
ondas longitudinales y transversales al golpear una barra, tal como indica la figura 6.1 b), las partículas vibran
en un resorte fijo por sus extremos. en dirección vertical, propagándose esta vibración a las partículas contiguas
Representar gráficamente la pertur- mediante las fuerzas de cohesión, de manera que al llegar la perturbación
bación y su avance en cada caso al otro extremo, hace saltar la moneda. La onda se ha transmitido, pues,
(fig. 6.2).
en dirección perpendicular a la de vibración de las partículas. En el caso a),
por el contrario, la dirección de propagación de la onda y la de vibración de
.,~"(,
las partículas coinciden. Aparecen así dos tipos de ondas: las llamadas
J...P..PJ..P.J)J1:Y ';_.._p_o_u_u._u__ longitudinales, en las que la onda se propaga en la misma dirección de la
-~·-- - - - - ·
1
4 •- - ~~-- -----
vibración de las partículas, y las transversales, en las que dichas direcciones
a)
son perpendiculares entre sí.
Con la ayuda de un resorte se pueden visualizar ambos tipos de movi-
miento ondulatorio. m!D
La siguiente actividad permite también visualizar las ondas longitu-
dinales y las transversales. m1 mm
En el caso del sonido, cuando se propaga a través del aire o de otro
6.2 fluido, como las fuerzas que actúan entre las partículas son débiles (comparadas
al Onda transversal. con las de los sólidos). la propagación de la onda sólo puede realizarse en la
b) Onda longitud in al. misma dirección de la oscilación, mediante las colisiones que se producen
112
entre las partículas. Así, pues, en este tipo de medios las ondas mecamcas A-3
sólo pueden ser longitudinales. En efecto, un gas muestra un comportamiento Dispóngase de una serie de pén-
casi elástico para variaciones rápidas de presión, pero una oscilación de sus dulos de moderada longitud, todos
moléculas no podría propagarse transversalmente porque no «arrastrarían» ellos en fila (colgados de una tabla
a las contiguas. a distancias regulares). Sin establecer
ningún tipo de unión entre ellos,
hágase oscilar el primero en direc-
ción perpendicular a la fila de pén-
dulos y comprobar si se propaga la
6.1.3. La velocidad de la onda y las propiedades del medio perturbación al resto. En segundo
lugar hágase oscilar el primero de
Una característica fundamental de los movimientos ondulatorios es que manera que golpee al segundo. Com-
su velocidad de propagación sólo depende de las propiedades del medio. Así, todos probar el resultado.
los sonidos se propagan con la misma velocidad en el aire mientras no se Repetir la experiencia anterior es-
modifiquen las propiedades (temperatura, humedad, etc.) de éste 1 • tableciendo uniones entre cada dos
péndulos consecutivos mediante elás-
En el caso de las ondas mecánicas es fácil comprender, de manera cuali- ticos. Observar el comportamiento en
tativa, que cuanto más intensas sean las fuerzas que ligan entre sí a las cada caso y representar gráficamente
partículas, más rápidamente se transmitirá la perturbación de unos puntos lo ocurrido. Extraer las conclusiones
a otros. Por ello la velocidad del sonido es mayor a través de los sólidos que en relación con las ideas expuestas
. en el aire. Una manera de constatar esta relación entre la velocidad de pro- anteriormente.
pagación y la «rigidez» del medio puede ser la repetición de la actividad
A-3, colocando elásticos de diferente constante de recuperación entre los A-4
péndulos. Razonar acerca del tipo de onda
que constituye el sonido que se pro-
En adelante convendrá distinguir claramente entre la velocidad de pro- paga a través del aire.
pagación de la onda. que se mantiene constante mientras no se modifiquen
las propiedades del medio. y la velocidad con que se mueve cada uno de A-5
los puntos materiales del medio en su oscilación. Esta última, como se re- Resumir las principales caracte-
cordará, varía armónicamente según la ecuación .v = Aw cos wt. En lo rísticas del movimiento ondulatorio
sucesivo la velocidad v representará únicamente la velocidad de propagación de vistas hasta aquí, indicando sus di-
la onda mientras no se indique lo contrario. m!IJ ferencias con respecto al movimiento
corpuscular.
A-6
6.1.4. Magnitudes características del movimiento ondulatorio A la vista del perfil de la superficie
de un líquido por el que se propaga
una onda (ver fig. 6.3) enumerar las
Para terminar con estas consideraciones generales, nos referiremos a magnitudes necesarias para la des-
las magnitudes que son necesarias para la descripción del movimiento cripci<.ln de {•"1<1.
ondulatorio. mm
,,...,\
\
,
1
,
...,,
\ '
\ \,,11 d
1 El comportamiento de las ondas electromagneticas es algo más complejo por su inll'rac-
ción con la materia, de manera que la luz de diferentes frecuencias tiene velocidades ligeramente 6.3 Perfil de una onda superficial en un
diferentes en un mismo medio. líquido.
113
Ya nos hemos referido a la velocidad de propagacwn de la onda, que
es la misma para todas las ondas de una misma naturaleza que se produzcan
en un medio dado, conviene considerar ahora un aspecto importante de las
ondas: su periodicidad en el espacio, es decir, que cada cierta distancia se
repita la elongación y el movimiento de los puntos del medio, como puede
observarse en las ondas producidas en las superficies de los líquidos 2 • En
efecto. entre cada dos crestas o entre cada dos valles del perfil de la onda
encontraremos una distancia regular a la que se le da el nombre de longitud
de onda, que representaremos por A. (ver fig. 6.4). Las observaciones ponen
de manifiesto que la longitud de onda puede ser diferente para ondas de la
misma naturaleza producidas en el mismo medio. estando relacionada.
como luego veremos, con la frecuencia de la oscilación. v. de los puntos del
medio.
Nos encontramos entonces con una doble periodicidad: por una parte.
la elongación de cada punto se repite a intervalos regulares de tiempo T.
que recibe el nombre de período de la oscilación, y, por otra, en un determinado
instante, las elongaciones y movimiento de los puntos del medio se repiten
a distancias regulares que denominamos longitudes de onda, como ilustran
las figuras 6.4 y 6.5. 1
A continuación vamos a establecer la ecuación de la elongación x de
un determinado punto en un determinado instante.
-ll.---
,,., x ~-- T-
x ,-, 1 \ '
1
1 , ... ,
l \\ 1
1 \
\
: 1 '
1
\
1 \ :1 ',
\ 1
1 \ d o T \ t
\ \
\ 1 4
\
\ .. /
1
\
\ ,_. '
6.4 6. 5
Periodicidad en e l espacio. Longitud de Periodicidad en el tiempo. Periodo T.
onda A.
114
ECUACION DEL MOVIMIENTO ONDULATORIO 6.2.
Como ya hemos visto, al comunicar un movimiento oscilatorio a una
partícula de un medio elástico, se propaga la perturbación a los restantes
puntos del medio con una velocidad v. La ecuación de la elongación en el
primer punto, que llamaremos foco, es sencillamente la ecuación del movi-
miento armónico simple, vista en el capítulo anterior:
x = A sen w t [6.1]
o sus equivalentes
2n
x =A sen- t
T
x = A sen 2n v t
Todos los puntos del medio van adquiriendo el mismo movimiento con
un cierto retraso respecto del foco, a medida que va llegando a ellos la per-
turbación. Para mayor sencillez del razonamiento supondremos que la
amplitud A de la oscilación se mantiene constante, lo que sólo será cierto
si no actúan fuerzas de rozamiento y si, además, la onda se propaga en una
sola dirección, como en el caso de una cuerda, pues de lo contrario la energía A-7
se iría repartiendo por todo el espacio produciéndose un amortiguamiento. Proponer una ecuacwn para la
m!fj elongación de un punto del medio
al que llega la onda con un retraso
La elongación de un punto depende del tiempo que está en movimiento, t' respecto del foco.
según la ecuación [6.1] ; si la onda llega a dicho punto en el instante t',
el tiempo que figurará en la ecuación será t - t', es decir:
1 x = A sen w ( t - t' ) J
[6.2]
j x = A sen w (t - d/v) 1
[6.3]
1 x =A sen 2n (t/T - d/(vT)) 1
115
A-9 La ecuación [6.3] nos da el valor de la perturbación (tanto si es una oscila-
A la vista de la ecuación [6.31. ción elástica como una variación de presión o una perturbación electromag-
nética) en cualquier punto del medio en cada instante, y la llamaremos
x=A sen 2n (~ - :T) ¿cuál será la ecuación del movimiento ondulatorio.
expresión de la longitud de onda?
En el apartado anterior vimos que la elongación de los puntos del medio
se repetía regularmente cada distancia A, que llamábamos longitud de
A-10 onda. mi?]
Sabiendo que la velocidad del so-
nido en el aire es de 340 m/s. cal- En la ecuación [6.3] podemos observar que la elongación (y las demás
cular la longitud de onda correspon- características cinemáticas) tomarán los mismos valores para puntos que
diente a la nota musical de fre- difieran en 2n, rad en su argumento, y ello ocurrirá cuando entre ellos la
cuencia 43 S Hz. distancia sea un múltiplo entero de v T con lo que la longitud de onda viene
R:;. = 0,78 m. dada por la expresión
A-ll [6.4]
¿Cuántas vibraciones se producen
por segundo al propagarse en el aire
un sonido de 0,62 m de longitud de y representa precisamente la distancia recorrida por la onda en el tiempo
onda? de una oscilación (en un período T). m!I.D] mili l1!l:tA m!ll1 m11.1 m!lli.t
R: V= 548Hz. Introduciendo la longitud de onda en la ecuación del movimiento
ondulatorio la expresión [6.3] toma la forma
A-12 (6.5]
1 x =A sen 2n (t/T- d/ A) 1
Calcular la velocidad de propaga-
ción de un movimiento ondulatorio
cuya longitud de onda es de un me- La ecuación [6.5] permite describir la oscilación de un punto cualquiera
tro para una frecuencia de 250 Hz. situado a una distancia del foco, es decir, obtener la ecuación x = f(t).
Por otra parte, permite también obtener el «perfil» de la onda, en un instante t
R: v = 250m/ s. cualquiera, es decir. la ecuación x = f(d). La ecuación [6.5] contiene una .
doble periodicidad, por una parte, con respecto al tiempo, representada por
el período T, al cabo del cual se repite la elongación (y las demás propiedades)
A-13 en un punto, y, por otra, con respecto a la distancia, representada por la
Una emisora emite a una fre- longitud de onda, de forma que, en un instante dado, el valor de la elongación
cuencia de 25 MHz (1 MHz = 106 Hz). se repite a intervalos espaciales iguales a una longitud de onda.
Calcular la longitud de onda corres- Es frecuente representar la ecuación (6.5] bajo otra forma, de manera
pondiente, sabiendo que la velocidad que aparezca claramente el desfase existente entre los estados de vibración
de las ondas de radio es, al igual que de dos puntos dados, como, por ejemplo, el foco y otro cualquiera que se
todas las ondas electromagnéticas, de encuentra a una distancia d de él:
300 000 km/s.
R:A.=12m. x = A sen (2nt/T - 2nd/ A)
116
El término 2nd/ A. representa el desfase de la onda en un determinado A-14
punto con respecto al foco. por lo que se le da el nombre de fase La longitud de onda de los sonidos
audibles va aproximadamente desde
[6.6] 1, 7 cm ha~ lit 1 , 111. Calcular el inter-
valo de frecuencias correspondientes.
R: Desde 20 Hz hasta 20 000 Hz.
de manera que la ecuación [6.5] puede escribirse
A-15
x = A sen (wt - <p) [6.7) Las frecuencias de la zona visible
del espectro están comprendidas en-
La fase sirve para comparar los valores x de la perturbación en diferentes tre 7,9 x 1014 Hz para el violeta, y
puntos del medio por el que se propaga una onda, o bien, comparar los va- 4,0 x 1014 Hz para el rojo. Calcular
lores de las perturbaciones que varias ondas pueden producir en un mismo el intervalo correspondiente de lon-
punto. Así, se dice que dos oscilaciones están en fase cuando tienen el mismo gitudes de onda.
valor para cp, o difieren en un número entero de veces 2n. Cuando ello R: Desde 3,8 x 10- 7 m hasta 7,5 x
x 10- 7 m.
ocurra, ambas oscilaciones tendrán simultáneamente los valores máximos
y mínimos para la velocidad y la elongación. Por otra parte, dos oscilaciones A-16
estarán en oposición de fase cuando sus fases difieran en n o en un número Calcular la distancia que debe se-
impar de n. En estas condiciones, cuando una oscilación alcance el valor parar dos puntos por los que pasa
máximo para la elongación o para la velocidad, la otra alcanzará el valor una onda para que se encuentren:
mínimo (ver fig. 6 .6), ya que los senos de ángulos que difieren en n, 3n, a) en fase, es decir, para que sus
Sn, etc., tienen valores de signos opuestos. Podemos representar estas dos fases difieran en q> 1 - q>2 =
situaciones extremas así: = 2nn rad;
b) en oposición de fase, es decir,
concordancia de fase <p 1 2 n n (n = O, l. 2 ... ) para que sus fases difieran en
oposición de fase <p 1 (2 n + l)n (n = O, 1, 2 ... ) q> 1 - (/) 2 = (2n + 1)n rad.
A-18
Dos movimientos ondulatorios de
440 Hz y velocidad de propagación
6.6 340 m/s concurren en un mismo
los ángulos que difieran en ·un número punto tras recorrer 20,34 y 20,75 m,
i111par de 1T tienen senos iguales y de signo respectivamente, desde cada foco.
opuesto.
Calcular la diferencia de fase entre
ambos.
R: q> 1 - q> 2 = 3,35 rad.
117
Es interesante establecer la relación entre las distancias y la diferencia
de fase de dos puntos. Si tenemos en cuenta la ecuación [6.6], q; = 2nd/).
podremos afirmar que la concordancia de fase se dará cuando las distancias
d 1 y d 2 de ambos puntos al foco guarden la relación
2nd 1 / A - 2nd 2 / /,. = 2 n n (n = O. l. 2, 3, ... }
de donde
[6.8]
es decir, estarán en concordancia de fase los puntos cuyas distancias al
foco difieren en un número entero de longitudes de onda (o un número par
de semilongitudes de onda).
Por el contrario, la oposición de fase se dará cuando
2nd
- 2nd
-1 - - _ (
-2 - 2 n+ l)n
;_ A
que nos lleva a
[6.9]
es decir, estarán en oposición de fase los puntos cuyas distancias al foco di-
A-19 fieran en un número impar de semilongitudes de onda. m!lti tD!II3 mm
Escribir la ecuación de un movi- Las ecuaciones introducidas en esta sección permiten calcular el valor
miento ondulatorio cuyas caracte- de la perturbación x de cualquier punto en cualquier instante. Es preciso
rísticas son: amplitud, 20 cm; pe- insistir en que x representa la magnitud perturbada que, en el caso consi-
ríodo, 2 s: velocidad de propaga- derado de una onda superficial en el agua, sería la elongación de las par-
ción, v = 0,2 S m/s, y obtener la tículas, pero en otros casos puede tratarse de una sobrepresión (caso del
perturbación x para un punto situado sonido), un campo electromagnético, etc., cuyas variaciones con el tiempo
a una distancia ·de 4 m del foco en sean de forma sinusoidal. Por otra parte, es necesario recordar que la validez
el instante t = 16 s. de las citadas ecuaciones queda restringida a los casos en que la amplitud
de la onda se mantenga constante. En cursos superiores se estudiará la ecua-
R: x=0,2 sen2rr(~- 0~5 ) ción de ondas en forma diferencial, que tendrá una validez general.
A continuación pasaremos a estudiar las interacciones de las ondas
con las discontinuidades o singularidades del medio, tales como obstáculos,
paso de un medio a otro, etc.
6 .8
--~--1
--------
--------
--------
--------
----------------------
----------------------
a) Un haz de par·
tículas proyecta
nítidamente los
- 6.7
-·---------------------
---------
----- --- ~-----------
contornos del Efecto Doppler .
--------
-------- obstáculo. b) Una
--------
-------- onda puede bor-
dear los obstácu·
los.
a) b)
119
6.3.1. Difracción de ondas
Uno de los fenómenos más característicos del movimíento ondulatorio
es la posibilidad de bordear un obstáculo. La figura 6.8 a) y b) muestra el
comportamiento de un haz de partículas y de una onda al llegar a un obs-
táculo dotado de un orificio. Obsérvese que la zona afectada por las partículas
es diferente que la alcanzada por la onda que emerge del orificio. Decimos
que la onda ha bordeado el obstáculo en mayor o menor medida o, más
propiamente, que ha habido una difracción. La explicación de este hecho
puede darse mediante el principio de Huygens. que fue introducido en el
Curso anterior para explicar la reflexión y la refracción, según el cual
«todo punto del medio alcanzado por una onda se convierte en un nuevo
foco (secundario) de emisión de ondas». La infinidad de ondas secundarias
fren te de o nda 6 ·9
Ondas secundarias y frente de onda:
Principio de Huygens.
6.10
Influencia del tamaño de la rendija
en los fenómenos de difracción .
3 Obsérvese que en un medio isótropo los frentes de onda tendrán forma esférica, y a dis-
tancias grandes del foco podrán considerarse como planos (ondas planas).
120
La figura 6.10 ilustra la influencia del tamaño de la abertura en la obser-
vación de los fenómenos de difracción para ondas de la misma longitud
(representada mediante la distancia entre los frentes de onda consecutivos). A-22
En la figura 6.11 se representan ondas de diferente longitud que inciden en
rendijas del mismo tamaño. 11116 ¿Qué puede decirse acerca del ta-
maño de la rendija con respecto a
la longitud de onda en los fenómenos
de difracción?
e)
6.11
>.., Influencia de la longitud de onda
• en los fenómenos de difracción.
-V
tora de ondas superficiales en los
6.12 6.13
Los rayos, cuando no se observa la Los rayos, cuando se observa la
difracción. difracción.
1?.1
concepto de rayo, que es una linea imaginaria trazada desde el foco hasta
cqalquier punto del medio alcanzado por la onda. de manera que los rayos
son siempre perpendiculares a los frentes de onda. En efecto, si la onda plana
que llega a la rendija no se difracta, debido al tamaño de ésta, los rayos siguen
siendo paralelos entre sí a la otra parte del obstáculo (ver fig. 6.12).
Idénticos razonamientos pueden aplicarse a un obstáculo sin rendija:
si éste es pequeño comparado con la longitud de onda, ésta se difractará,
bordeándolo, y sigue siendo inalterada, como ocurre cuando las olas del
mar encuentran un buque pequeño. Cuando una onda encuentra un obs-
táculo mucho mayor que su longitud de onda se produce una «sombra>>,
A-24 como en el caso de la luz frente a un cuerpo cualquiera. m!!IIJ
A través de una puerta abierta se Evidentemente, es más difícil poner de manifiesto los fenómenos de di-
oye hablar a alguien a quien no se fracción en la luz, dada la pequeñez de su longitud de onda, que es del orden
divisa. ¿Qué puede decirse acerca de de 10 - 7 m. En cambio, la difracción del sonido es algo a lo que estamos per-
las longitudes de onda del sonido y fectamente acostumbrados.
de la luz con respecto al tamaño de Nos referiremos a continuación al fenómeno de las interferencias que
la puerta? en ocasiones suele producirse asociado a la difracción.
6.3.2. Interferencias
Quizá el rasgo más característico de las ondas sea el presentar fenó-
menos de interferencias cuando dos o más ondas se superponen en una re-
gión. Esto explica que, en ciertas condiciones, «luz más luz produzca obscu-
ridad», o «sonido más sonido produzca silencio», por emplear una expresión
muy simple. Ya vimos en el Curso anterior cómo, en efecto, los sonidos
producidos por las dos ramas de un diapasón podían anularse mutuamente
colocándolo en una posición adecuada con respecto a nuestro oído.
x 1 = A1 sen 2n ( f- ~J
x =A sen 2n
2 2
(.iT. - d/.
1
6.14
Interferencias entre dos ondas superficiales en un 1íquido.
123
A-26 En la seccwn 2 vimos la distancia que debía existir entre dos puntos
En la figura 6.15 se representan por los que pasa la onda de un solo foco, para que sus oscilaciones estuvieran
dos focos. F, y F 2 • que emiten ondas en fase o en oposición de fase. Las ecuaciones [6.8] y [p.9]-que allí se dedu-
coherentes de 6 x 107 Hz que se jeron son perfectamente válidas para el caso en que concurran en un solo
propagan a la velocidad de la luz, punto ondas procedentes de dos focos, de manera que tendremos:
300 000 km/ s. Ambas concurren en a) Interferencia positiva:
un punto P, situado a 1 m del foco
F 2 • Calcular la mínima distancia L
d1 - d2 =nA. (n =O, 1, 2, ... )
que deberá existir entre ambos focos es decir, cuando los caminos recorridos por ambas ondas difieran en un
para que en P se produzca inter- número entero de longitudes de onda (o un número par de semilongitudes
ferencia positiva. de onda).
b) Interferencia negativa:
F, ~ ---t,---/e F,
A-27
Repetir el problema de la actividad
anterior para ondas cuya frecuencia
sea de 6 x 1014 Hz y de la misma
velocidad.
R: L = 10- 3 m.
A-28
Indicar en cuáles de los puntos
6.16
a, b, d, e y f de la figura 6.17 se
producirá interferencia positiva y en Interferencias de dos ondas cohe-
rentes obtenidas por difracción me-
cuáles negativa (las lineas continuas diante rendijas.
indican crestas. y las de trazos, valles).
R: Positiva en a, b. e y f; negativa
en e y d.
124
Para resolver el problema planteado en A-26 calcularemos la longitud
V 3 X 108
de onda A = vT = v = x 107 = S m. Como la diferencia de caminos de-
6
berá ser d1 - d2 = nA, la mínima diferencia de caminos será d1 - d2 = S m,
con lo que d1 ha de ser igual a 6 m. Basta aplicar entonces el teorema de
Pitágoras para obtener L = (6 2 - 1 2 ) 1 ' 2 = S,92 m.
En la práctica, para conseguir dos focos coherentes se procede a dividir
la onda procedente de un único foco, para lo que puede aprovecharse el fe-
nómeno de difracción a través de dos o más rendijas, tal como se indica
en la figura 6.16 .
Este fue el procedimiento utilizado a principios del siglo XIX por Thomas
Young para mostrar que la luz exhibe los fenómenos de ·difracción e inter-
ferencia, lo que utilizó en apoyo de la teoría ondulatoria de la luz. La figura 6.17
reproduce el esquema del experimento de Young que permitió, · además de
poner de manifiesto la naturaleza ondulatoria de la luz, medir la longitud
de onda de los distintos colores, mediante sencillos cálculos geométricos
semejantes a los realizados en las actividades A-2 7 y A-28.
En la pantalla aparecen franjas brillantes correspondientes a interfe-
rencias positivas separadas por zonas oscuras correspondientes a interfe-
rencias negativas. El conjunto de franjas brillantes y oscuras constituye lo
que se llama un patrón de interferencia. El mismo fenómeno puede obtenerse
con numerosas rendijas que constituyen una red de difracción.
Como ya vimos anteriormente, los fenómenos de difracción sólo son
ob.servables cuando el tamaño del obstáculo es del orden de la longitud
--
e~-
N-
:
-
"' o -
--
.:a_
6.17
- Experiencia de
Young de inter-
ferencias por di-
fracción con do-
ble rendija.
125
de onda. En el caso de la difracción por redes, la distancia entre las rendijas
deberá ser del mismo orden que la longitud de onda, lo explica la dificultad
de observar la difracción y las interferencias de la luz visible en condiciones
ordinarias. Las dificultades son aún mayores con radiaciones de mayor fre-
cuencia (menor longitud de onda), como los rayos X, con las que no fue
posible obtener patrones de interferencia hasta disponer de redes de difrac-
ción con distancias suficientemente pequeñas. Tales redes existen, sin em-
bargo, en la naturaleza; la distancia entre los iones de un cristal o entre
los átomos de una red metálica es extremadamente pequeña. Los fenómenos
de interferencias por difracción de rayos X a través de las sustancias son,
además, extremadamente útiles para la determinación de la estructura de
éstas: distancias interatómicas, distribución geométrica de los átomos o
iones. etc.
Para terminar con esta visión general del movimiento ondulatorio y sus
principales propiedades vamos a referirnos a un caso particular de inter-
ferencias que presenta especial interés.
6.18
Distintas posicio·
nes de una cuer·
da que vibra SU· n od o VI entr e nodo
jeta por sus ex-
tremos.
6.19
Imagen de las posiciones su-
perpuestas de una cuerda vi-
brante sujeta por sus extremos.
126
En las ondas confinadas en una región destacan dos hechos que las di- A-29
ferencian de las estudiadas anteriormente, cuyos significados vamos a ex- Observar el perfil de una onda
plicar de una manera cualitativa. En primer lugar, aparecen en estas ondas cualquíera, como la representada en
puntos en los que la elongación (o perturbación, en general) es siempre la figura 6.22, e indicar cuál es la
nula, que reciben el nombre de nodos, y que en el caso de la cuerda vibrante distancia que existe en un determi-
permanecen en reposo. En este ejemplo hay, al menos, dos nodos, que son nado instante entre dos puntos de
los extremos fijos de la cuerda o cable. La onda producida no «viaja», es decir. elongación nula.
no se desplaza la ondulación como ocurriría en una cuerda libre. Por el
contrario, se trata de una onda estacionaria, donde además de los puntos que
no vibran, los nodos, podemos distinguir otros en los que la elongación
alcanza valores máximos, y que reciben el nombre de vientres. En segundo
lugar. se observa que en un medio confinado no pueden producirse ondas
cualesquiera. sino únicamente aquellas que cumplan el requisito de que en los
límites del medio (en este caso los extremos de la cuerda) la perturbación
sea nula. Las ondas estacionarias representadas por las figuras 6.19, 6.20
y 6.21 cumplen este requisito. Vamos a tratar de establecer la relación entre
la longitud de onda en cada caso y la longitud L de la cuerda. ~ 6.22
La distancia que existe entre dos puntos de elongación nula es ~, A. o,
en general. un número entero de semilongitudes de ondas, de modo que
entre dos nodos de una onda estacionaria la distancia deberá ser, análoga-
mente, un número entero de semilongitudes de onda, n;. m!IDl A-30
Del análisis de las figuras resulta fácil concluir que, para que la elonga- Establecer la relación entre Jc y L
ción sea nula en los extremos, L ha de contener un número entero de semi- en cada una de las ondas estacio-
narias representadas por las figu-
longitudes de onda, es decir,
ras 6.19, 6.20 y 6.21.
.le
L= n 7 (n = l. 2 .... )
de donde
[6.1 Ol
00 " /
vientre
6.20. 6.21
Diferentes estados de vibración de una cuerda fija.
127
que permite calcular todos los valores posibles. El hecho más importante
a resaltar es que no pueden tomar valores cualesquiera, sino sólo aquellos que
cumplen la ecuación anterior. Dicho de otro modo, los valores de A vienen
. dos por el numero
cuantzza , , 11., = -2L
n, segun
n
Esto contrasta poderosamente con lo que sucede en los medios no con-
finados, en los que pueden formarse ondas con valores de A cualesquiera.
Es la primera vez en lo que llevamos estudiado que aparece una· magnitud
cuantizada, que sólo puede tomar valores discontinuos. La importancia teórica
de este hecho aparecerá claramente al estudiar el comportamiento de las
partículas subatómicas, en la tercera parte de este texto, dedicada a la
Física Moderna.
Hemos abordado muy someramente el comporta- miento de toda la materia, si bien unas veces se acentúe
miento general de las ondas; tratando· de establecer más uno que el otro. Esta dualidad onda-corpúsculo
los aspectos comunes a cualquier tipo de movímiento de lla. \materia se analizará en los capítulos de Física
ondulatorio, aunque, por motivos de simplicidad y Mooerna.
familiaridad, hemos usado preferentemente las ondas
mecánicas como modelo. Con este capítulo damos fin a la profundización en
Conviene insistir en que, pese a las notables dife- el marco teórico de la mecánica, dando paso a la
rencias existentes entre el movimiento ondulatorio y parte segunoa de este Curso, que tratará la interacción
el desplazamiento de partículas, ambos fenómenos electromagnética, cuyo desarrollo completará el do-
terminaron por aparecer como formas de comporta- minio de la llamada Física Clásica.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-31. La perturbación de un punto que dista 4 cm R: a) A = 8 x 10 - 2 m; b) N = 7,48 Hz,
del foco viene dada por la ecuación x = 8 T = 0,13 s; e) A = 0,01 m; v = 0,07 m/ s.
sen (4 7 t - 2 S). Determinar : a) la amplitud A-32. Diseñar un montaje experimental para la
de la oscilación: b) la frecuencia y el período: obtención de un patrón ·"tle interferencias,
e) la velocidad de propagación; d) la longi- por el método de Young, ·con ayuda de un
tud de onda. banco de óptica.
128
PARTE 11
1
Contiene un apéndice dedicado al circuito de corriente alterna.
129
7 CAMPO ELECTRICO
A- 5
l
Sugerir algún montaje experimen-
tal para la contrastación de las hi-
pótesis emitidas. Es preciso, en par-
ticular, concebir alguna forma sim-
ple de: a) medir las fuerzas ; b) ob-
tener cargas variables de valor rela-
a tivo conocido.
7.1
Balanza de torsión.
131
A-6 Por último, propondremos en la actividad siguiente, algunos resultados
Utilizando una balanza de torsión con objeto de que se proceda al tratamiento e interpretación de los mismos
se han realizado las siguientes series a la luz de las hipótesis iniciales. m
de medidas, con objeto de contrastar
las hipótesis emitidas en A-4. La investigación realizada por Coulomb, y que nosotros hemos tratado
a) Se electrizan dos pequeñas es- de reproducir - siguiendo el esquema ya utilizado el Curso anterior-, llevó
feras con cargas de igual signo y. a establecer que, de acuerdo con las hipótesis establecidas, la interacción
manteniendo fijas dichas cargas, se entre dos cargas Q y q viene dada por la expresión 1 :
procede a medir la fuerza repulsiva
~
entre ambas para distintas distancias,
con los siguientes resultados: [7.1]
r(cm) 60 donde K tiene un valor distinto para cada medio 2 • Esta es la ley de Coulomb,
F(N) 2,5 en cuyo manejo es preciso familiarizarse, por lo que dedicaremos a ello el
apartado siguiente.
2
La influencia del medio en la interacción eléctrica la estudiaremos en el capítulo siguiente.
Sin embargo, conviene aclarar aquí que todo medío material supone una disminución de la in-
tensidad de la interacción con respecto a la que se daría en el vacío. Dicho de otra forma, la
constante K de la ley de Coulomb toma un valor diferente para cada medio material. siendo
siempre menor que la correspondiente al vacío.
132
están ya definidas, y; por tanto, el valor de K para el vacío quedará deter- A-7
minado aplicando la ley de Coulomb. Su valor resulta ser: Comprobar que un culombio =
K= 8,9874 x 109 u.I. ~ 9 x 109 u.r. = 3 x 109 u.e.s.
En el sistema electrostático (que utiliza las unidades del sistema C. G. S.)
se define la unidad de carga a partir de la ley de Coulomb, haciendo la cons-
tante K= 1 u.e.s.; así, una unidad electrostática de carga (1 u .e.s. de carga) A-8
es la carga que, situada frente a otra igual a un centímetro de distancia en ¿Con qué fuerza se repelen en el
el vacío, se atraen o se repelen con la fuerza de una dina 3 • vacío dos cargas positivas de 1 e
distantes 1 m~ : Y si distan 4 m?
Por tanto, utilizando el S. l. la ley de Coulomb, toma, para el vacío y
aproximadamente para el aire, la siguiente forma: R: F = 9 X 109 N F = 5,6 X 108 N
F = 9,109 Q ~ q N· m2
pues K,acío = 9, 1Q9 C2
r
A-9
En el sistema electrostático:
Un núcleo de helio (Z = 2) y otro
. 2
de neón (Z = 10) están separados
Q·q
F = -- pues K . = 1 dma x cm
r2 vac•o u .e.s.z 3 mm en el- vacío. Calcular la fuerza
de repulsión.
22
~n3nDnD1 R: 5,12 X 10- N.
La actividad anterior pone de manifiesto que la intensidad de las fuerzas
eléctricas es muy superior a la de las fuerzas gravitatorias (en realidad basta
tener en cuenta los valores respectivos de K y G para darse cuenta de ello).
A-10
La ley de Coulomb suele escribirse de una forma más compleja, pero que Sabiendo que las partículas alfa
facilita el manejo de ciertas ecuaciones que se derivan de la misma y que núcleos de He) tienen una carga
son de uso más frecuente, como tendremos ocasión de ver. Se trata de la de 3,2x10 - 19 e y una masa de
6,68 x 10- 27 kg, calcular la fuerza
sustitución de la constante K por - 1 , haciendo K = - 1 electrostática de repulsión entre dos
4 n F. 4 ne
la léy de Coulomb adquiere la forma: de ellas cuando están situadas a
1 O- u cm y compararla con la fuerza
gravitatoria entre las mismas.
1 Q. q R: = 9,18 10- 2 N.
F=4n e~
Felectrostá!ica X
F gravilatoria = 2,97 X 10- )7 N.
3 La unidad de carga del sistema internacional (el coulombio) fue definida a partir de la
intensidad de corriente (ver cap. 10). Al margen de estas unidades es preciso referirse a la unidad
natural de carga eléctrica o «carga elemental de electricidad>>, que como sabemos es la carga
del electrón, igual y de signo opuesto a la del protón. Cualquiera que sea la carga que posea un A-ll
cuerpo será siempre múltiplo de esta carga elemental. cuyo valor en unidades del S.l. es
1,60186 · 10- 19C, determinado por Milikan por el «experimento de las gotas de aceite>>. Este Considerar la influencia de e en
pequeño valor de la carga elemental hace precisamente que el carácter discontinuo. cuantizado, el valor de la fuerza entre dos cargas
de la carga eléctrica no se perciba en las experiencias ordinarias de electrización, pudiendo con objeto de indicar el significado
tratarse como una magnitud cuya cantidad variase de forma continua. fisico de dicha constante.
133
El hecho de que e aparezca en el denominador supone que cuanto mayor
sea su valor, más débil será la fuerza que se ejercen las cargas. Es decir, un
A-12
medio con un valor alto de e es un medio que transmite difícilmente la
Sabiendo que K en el vacío es interacción eléctrica, es un medio «poco eléctrico». De aquí el nombre de
9 x 109 U.l. y 1 u.e.s.. dar el valor constante dieléctrica (no eléctrica) que recibe.
de e0 (constante dieléctrica del va- l1!m
cío) en los dos sistemas de unidades.
1 e 2
Aunque hasta aquí sólo hemos calculado el módulo de las fuerzas que
A-14 se ejercen las cargas, es evidente que una completa determinación de dichas
fuerzas exige que se indique la dirección y sentido de las mismas. Veamos
Una carga puntual de 10- 4 e
dista 30 cm de otra carga puntual esto más concretamente a través de la resolución de un ejercicio.
de -1 O- 5 e en el vacío. ¿Qué fuerza mm
ejerce cada carga sobre la otra?
R: 100 N, en la dirección que une Al resolver la actividad anterior es preciso tener presente que las fuerzas
ambas cargas y sentido en cada eléctricas son magnitudes vectoriales. No tendría ningún sentido escribir
caso hacia la carga de signo con-
trario.
pues las fuerzas no son escalares que puedan determinarse con un solo valor
con signo. Diremos, por el contrario, que el módulo de la fuerza que actúa
sobre cada carga es 100 N y que la dirección es la recta de unión entre ambas
cargas y el sentido hacia la otra carga (pues se trata de una interacción
atractiva). Ver la figura 7.2.
134
A-15
7.2
Dos cargas están situadas en el
vacío, una q1 = 10- 4 C en el origen
1nteracción entre dos cargas puntuales.
de coordenadas. y otra de q2 =
= - 2 X 10- 4 C en un punto distante
1O cm sobre el eje de las x. Especificar
módulo, dirección y sentido de P1
Si queremos, pues, expresar la fuerza vectorialmente, tendremos que (fuerza sobre q1 ) y de P2 (fuerza
sobre q 2 ) .
multiplicar el módulo (dado por la ley de Coulomb) por un vector unitario
en la dirección de la misma, que es precisamente la dirección de r, de aquí R: P1 = 18 · 103 Üx{N)
que se designe por fl,. P2 = -18 • 10 3 Üx(N) .
A-16
F= - 1- Q·qa [7.2] Dadas las cargas q1 , q2 y q3 si-
4n e r2 r
tuadas en el plano XY, tal como se
indica en la figura 7. 3, calcular el
111m módulo, dirección y sentido de la
La importancia del aspecto vectorial aparece, sobre todo, cuando se con- fuerza resultante sobre q3 • (Se su-
pone, siempre que no se especifique
sideran interacciones de más de dos cargas. mm lo contrario, que el medio es el
vacío.)
Para resolver el problema planteado en la actividad anterior tendremos
en cuenta que, tal como ocurre con otros tip.os de fuerzas, las fuerzas eléc-
tricas entre cada dos cargas no se modifican por la presencia de una tercera. VI
Así, la fuerza resultante sobre cualquier carga será la suma vectorial de las
3m¡'·:~o·~~q~,_-__1o~·~c____
fuerzas (interacciones) que producen sobre ella el resto de las demás cargas:
F=F
r 1 +F2 =·"="F.
L. 1
x_
i
135
A-17
En los vértices de un triángulo
equilátero de 1 m de lado se sitúan
las cargas ql = 10 - 4 c. q2 = 10- 4 e
Y q 3 = -2 ·l0- 4 C. Si el medio es el
vacío, ¿cuál será la fuerza resultante
sobre q/
7.4
Para resolver este ejercicio con-
viene situar las tres cargas en un Fuerza sobre q 3.
sistema de coordenadas y ca lcular
las fuerzas que q2 y q3 ejercen sobre
q1 , expresándolas en función de sus
componentes x e y. siguiendo el
Podemos a continuación calcular sus respectivos módulos, que en este
mismo esquema de la actividad an- caso resultan ser ¡F1 i = ¡F2 i = 3 6 N, y sus com~onentes x e y. Así, F ~>. re-
terior. sulta ser - 28,8 N y F 1Y es 21,6 N, por tanto, F1 = ( -28.8; 21,6) N.
Del mismo modo:
R: ¡F,¡ sobre q1 es de 156 N, direc-
ción formando ángulo de 30° con F2 = (28,8; 21,6) N
el lado que une q1 y q3 , sentido La fuerza resultante será entonces
hacia q3 •
Fr = Fl + F2 = (O; 43,2) N
136
Tal como ya hicimos en el caso del campo gravitatorio, la magnitud A-20
que determina la intensidad del campo en un punto vendrá dada por la Especificar las unidades de inten-
fuerza que se ejerce. en dicho punto, por unidad de carga eléctrica. sidad de campo en el S. l.
~ [7.3)
A-21
que aplicar: a)
7.5
[7.4) Fuerzas sobre cargas puntuales.
A-22
Dibujar las fuerzas F1 y F2 a que
se verían sometidas, respectivamente,
7.3.2. «Manantiales)) de campo las cargas de 2 e y -3 e en el
punto P de la figura 7.6 para el que
Como hemos visto en el apartado anterior, la intensidad de campo en se ha indicado el valor de E.
un punto dado se determina sin más que colocar una carga en dicho punto R: F1 = 2 E en la misma dirección y
y calcular E= q r Pero ¿qué nos dice esta magnitud acerca del origen del
sentido.
F2 = - 3E en la misma dirección
y sentido contrario.
campo eléctrico existente, es decir, acerca de las cargas que lo crean o,
también, acerca del manantial del campo ? ~
s Ello no supone, claro está, que se deba colocar como testigo una carga unidad positiva.
Puede colocarse cualquier carga (lo más pequeña posible, por las razones que ya se han dado). 7.6
El signo de la carga colocada puede, además, ser negativo: bastará tener en cuenta que el vector Campo eléctrico en P.
B tendrá sentido contrario al que indique la fuerza que actúa sobre dicha carga negativa.
137
A-23 El «mapa» trazado por los vectores E en los distintos puntos del espacio
En un punto P situado sobre el puede proporcionarnos información acerca de las cargas que constituyen
eje de las x se coloca una carga de el manantial del campo. Así, en la actividad anterior, las distintas intensi-
1 O- 4 C que resulta estar sometida dades y direcciones de E hacen pensar en la existencia de una carga posi-
a una fuerza de 0,02 N dirigida hacia tiva como fuente del campo situada en el punto donde parecen confluir las
el origen de coordenadas. Especifí- directrices de E.
quese el módulo, dirección y sentido.
del vector campo eléctrico en el El vector E aparece así como un método para construir mapas de los
punto P. campos eléctricos que nos permiten reconocer las cargas fuente de los
mismos. El problema, sin embargo, puede ser extraordinariamente complejo
R: IEI = 200 N/C dirección eje x. cuando la fuente del campo no sea una carga aislada, sino un conjunto de
sentido hacia el origen.
cargas o, más aún, una distribución «continua» de cargas tal como un cuerpo
A-24 cargado que, la mayor parte de las veces, no puede asimilarse a una carga
puntual.
Si en el mismo punto de la acti-
vidad anterior se sitúa un electrón Nos ocuparemos ahora del cálculo de la intensidad de campo para dis-
(!¡e = 1,6 · 10 - 19 C). ¿cuál será el mó- tintos casos de manantiales de especial interés.
dulo dirección y sentido de la fuerza
que sobre él aparece?
7.3.2. a) Campo creado por una carga puntual
R: IFI = 3,2 . 10- 17 N, dirección eje X ,
sentido alejándose del origen. Si el «manantial» del campo es sólo una carga puntual, se trata del caso
más sencillo posible, y la intensidad del campo creado es fácilmente calcu-
A-25 lable utilizando la ley de Coulomb. ~
Con ayuda de una carga testigo Para el cálculo de la intensidad del campo en un punto dado, considera-
se ha ido trazando el «mapa del remos colocada en dicho punto una carga auxiliar q que se vea sometida
campo eléctrico» en cierta región del
a una fuerza F debido a su interacción con la carga Q, fuente del campo
espacio, es decir, se ha ido dibu-
(ver fig. 7.8).
jando el vector intensidad de campo
Como F = - - Q ~ q i1, el valor de E será :
en una serie de puntos con el resul- 1
tado que indica la figura 7.7. ¿Cuál 4n e r
puede ser el manantial del campo?
F 1 Q
E= -=- -2 [7.5]
q 4n e r
- F 1 -Q i1
E= - = - [7.6]
q 4n e r 2 r
..
(t) - _ ___ C ____ -{±)~E
..
-·•---"F--••- 7.8
1
-J
0 q Fuerza sobre q.
138
La determinación de E exi.ge, pues, dar su módulo y dirección y sentido. A-26
y en el caso concreto del campo creado por una carga puntual son: múdulo Dar la expresión que determina el
dado por la expresión [7 .5], dirección radial con respecto a la carga (11,) y módulo de E para el campo creado
sentido alejándose de la carga si es positiva y acercándose si es negativa por una carga puntual Q en un
(figura 7.9). punto cualquiera situado a una dis-
tancia r. Dibujar el «mapa» del
::· ·.
·-----:~r
_....., -
.(/
---: q ---
' -- . .._
--......
..--- -----,
/
,:/
,,
-----::e-·
'
1
~ ----
- 7.9
campo creado por: a) una carga
puntual positiva, b) una negativa.
1 a) b)
Campo creado
a) por una carga
positiva: b) por
una negativa.
figura sólo se han representado las líneas de fuerza correspondientes al plano del papel.
139
A-28 7.3.2 b) Campos creados por una distribución de cargas puntuales
¿Cómo calcular la intensidad del
campo en un punto cuando la
mmCuando son varias las cargas creadoras del campo. la intensidad del
fuente del campo consiste en varias campo resultante en un punto será la suma vectorial de los campos eléctricos
cargas puntuales? producidos por cada una de las cargas. Esto es una consecuencia del prin-
A-29 cipio de superposición que cumplen las fuerzas eléctricas. Se cumplirá, pues,
que:
a) Dar el valor del campo en el
punto medio de la línea que una
dos cargas puntuales de 1 o - 7 e se- - - ~ 1 n Q.
E= E1 + E- 2 + · · · + 'rt
.t:..n =
-
"-' En= -
;- 1
~ ---1 11,¡
4ne¡ - I r ¡
[7.7]
paradas 2m (es necesario el esquema
con los vectores). b) Idem, si una
de las cargas es negativa. Aplicaremos esto a algunos casos concretos de distribuciónes de cargas.
R: IEI =O, b) fEI = 1 800 N/C en la mR» mm m~~~
dirección que une ambas cargas y
sentido hacia la negativa. La representación gráfica de los campos creados por varias cargas es
naturalmente más compleja que en el caso de cargas aisladas tanto más
A-30 cuanto mayor es el número de cargas o la diferencia entre los valores de
Dadas las cargas q, = lo - s C y las mismas. Veamos algunos casos sencillos: m!lfcl m!IM
q2 = - 2 x lo - sc.situadas.lapri-
mera, en el origen de coordenadas. Y En estos casos, las líneas de fuerza del campo eléctrico se trazan de
la segunda en el punto (2,0) m, deter- forma que en cada punto el vector E sea tangente a la misma.
minar E en los siguientes puntos :
a) (1,0); b) (0,1); e) (2,1) m; d) ¿en
qué punto del eje x el campo eléc-
trico es cero?
R: a) E= (270, O) N/C;
b) E= (32 . 74)N/ C;
e) E= (16,4 . -171.8) N/C.
d) ( - 4.8. 0) m.
A-31
Una carga q1 = -lo - s C, situada
en el punto (2,0} m de un sistema
de coordenadas, y una segunda car.ga,
q = 4 x 10- 9 C, se encuentra en el
o~igen de coordenadas. Hallar la in-
tensidad del campo en el punto
(2,2)m.
a) b)
R: E= (3.2 . -19.3) N/ C.
7.12 Líneas de fuerza del campo creado por dos cargas puntuales: a) de igual signo;
b) de distinto signo.
140
A-32
Trazar las lineas de fuerza del
campo creado por dos cargas igua-
les: a) ambas positivas; b) una posi-
tiva y otra negativa.
R: Ver figura 7.12.
A-33
7.13
Como ejemplo de la complejidad
que pueden tener las representaciones
Algunas lineas del campo eléctrico creado
por dos cargas, q 1 = + 3 y q2 = -1. de los campos creados por varias
cargas. reproducimos el campo creado
por una carga negativa y otra po-
sitiva tres veces mayor. Interpretar
cualitativamente la forma de dicho
campo (fig. 7.13).
7.3.2 e) Campos creados por distribuciones continuas de cargas
dE = - 1- dq i1
4n e r 2 r
ver figura 7.14.
y
7.14
Distribución continua de carga.
7
Recordemos que el carácter discontinuo, cuantizado. de la carga (que sólo puede tomar
valores múltiplos de la carga del electrón o protón), es inapreciable en las situaciones ordinarias.
puesto que la carga más pequeña apreciable en un cuerpo consistiría en millones y millones
de electrones.
141
Para calcular el campo total creado en P tendríamos que sumar los campos
eléctricos creados por todos los dq que constituyen esta superficie finita
cargada eléctricamente. Esto constituiría la integral del tipo E= - 1- fdq2 i1,.
4n ¡; r
Se trata de integrales difíciles de resolver que exceden con mucho el nivel
del presente Curso. Por ello, para el cálculo del campo creado por objetos
cargados (una esfera metálica, una superficie plana ... ) se recurre a otro pro-
cedimiento que expondremos más adelante (subapartado 7.4.4).
Pasaremos ahora a un tratamiento cuantitativo de la representación de
los campos mediante líneas de fuerza que, como veremos, se mostrará ex-
traordinariamente fructífero.
~I/ ~~
/¡~ ~¡~
7.15
Líneas de fuerza del
campo creado por
+o v + 20.
+0 +20
1·1.?
De hecho, cuando considf'ramos las líneas de fuerza del campo creado
por una carga podemos observar que. a medida que nos alejamos de la carga,
las líneas de fuerza se separan unas de otras, es decir, su densidad disminuye.
Es más, dicha disminución es inversamente proporcional al cuadrado de la
distancia, lo mismo que ocurre con la disminución del módulo de E. En efecto,
el número de lineas de fuerza es el mismo a cualquier distancia de Q, pero
se reparten por toda la superficie de la esfera, 4n r 2 , con lo que la densidad
de estas líneas disminuirá con el tamaño de la superficie, o sea, con r2 ,
pudiéndose escribir:
lEla 4N
nr
2
Q
7.17
La densidad de líneas de fuerza
disminuye con la distancia a a.
1 a)
~b)
143
A-36 Así pues, la densidad de líneas de fuerza aparece como una forma de re-
Una superficie de 20 cm forma 2 presentar cuantitativamente la intensidad del campo eléctrico.
un ángulo de 60° con la dirección En el apartado siguiente mostraremos cómo esta representación resultó
de un campo uniforme cuya inten- ser, todavía, mucho más fructífera.
sidad es 20 N j C. Calcular el flujo
que atraviesa la superficie (acom-
páñese de dibujo). 7.4.2. Concepto de flujo electrostático
R: <l>E =2 x 10- 2
Nm 2 / C.
La proporcionalidad establecida entre lE 1 y la densidad de líneas de
A-37
Dado en campo eléctrico uniforme
fuerza lEla ~ hace ver que el producto E · S aparece como una expresión
cuyas líneas de fuerza se representan del número de líneas de fuerza que atraviesa una superficie dada, que «fluye»
en la figura 7.19 y las superficies a su través. En el caso de considerar una superficie esférica cerrada alrededor
dibujadas, calcular cuánto valdrá el de una carga, E · S indica, como vimos en el apartado anterior, el número
flujo en cada caso (todas las super- total de líneas de fuerza N que emergen (fluyen) de la carga.
ficies son de 2 m 2 y el módulo del
vector intensidad de campo E es El producto lE1 · S aparece así como una nueva magnitud relacionada
4 N/ C. con el número de líneas de fuerza y a la que daremos el nombre de flujo
electrostático <I>E = IEI · S. Como expresión del nú_!!lerQ. de líneas de fuerza ,
se tratará de una magnitud escalar, mientras que E y S son, como sabemos,
magnitudes vectoriales.
La definición correcta de <I> E será, pues :
o, lo que es igual,
.~ l
a
l V
b
V 1
t
mm mm mDJ
Naturalmente, en el caso de que E no se mantenga constante a través
de la superficie considerada, como ocurre en el ejemplo de la figura 7.20,
cv d e
v~
o~ 1<~
-1+
17"
"'~ !'--. !'--.
1 o•~
~ "'K"~
V "V S
"" 7.20
Flujo a través de una superficie.
144
tendremos que recurrir al cálculo diferencial. es decir, a calcular el flujo
a través de superficies dS suficientemente pequeña para que E pueda ser
considerado constante, con lo que:
dct>E = IEI ldSI · cos r:x
Hemos introducido así una nueva magnitud ct>E, cuyo interés es evi-
dente como expresión de lo que «fluye» del manantial del campo. Lógica-
mente, ct>E ha de estar relacionado con las cargas creadoras del campo.
Precisamente, el hecho de que el flujo total a través de cualquier superficie
que encierre una carga tenga un valor constante (ver fig. 7.21) hay que
relacionarlo con la conservación de dicha carga.
Esta constancia del flujo que atraviesa cualquier superficie que encierra
una carga es la base de un teorema fundamental de la electrostática, que
tiene un alcance superior a la propia ley de Coulomb. Expondremos a con-
tinuación dicho teorema .
7.21
El flujo que atraviesa s¡, s2 y s 3 y,
en general, cu¡¡lquier superficie ce-
rrada alrededor de la carga, es el
mismo.
1 <I>E~ Jli dS ~~ 1
[7.10)
<I>., =o 8
El valor de E es constante en toda la superficie y ex vale 0°, por lo que <I>e = fiEl · ldSI cos ex
se transforma en <I>e = B · S.
9 Es fácil comprender que la constancia del flujo se da porque E es inversamente propor-
cional a r 2 (mientras que S lo es directamente). Si las fuerzas eléctricas no cumpliesen la ley
de Coulomb de <<la inversa del cuadrado» tampoco se cumpliría la ley de Gauss. En realidad,
ambas expresiones - ley de Coulomb y ley de Gauss- son expresiones equivalentes de una misma
realidad. Por otra parte. puede comprenderse ahora por qué se sustituye en la ley de Coulomb K
1
por - : de este modo, el teorema de Gauss, que se utiliza más que la ley de Coulomb. adquiere
4ns
una forma sencilla: el>e = 9.S
146
7.4.4. Aplicaciones del Teorema de Gauss
7.4.4. a) Distribución de carga en un conductor cargad'?
7.23
Conductor cargado,
con superficie de
Gauss dibujada.
A-42
Dibujar las líneas de fuerza del
campo existente entre dos placas
conductoras cargadas con cargas de
signos opuestos.
7.24
R: Se trata, como puede verse (fi- La carga se distribuye
gura 7.26), de un ejemplo de campo en la superficie exterior.
uniforme (siempre que no nos apro-
ximemos a los extremos de las
placas). Una verificación similar, pero mucho más espectacular, fue realizada
por Michael Faraday, quien construyó una gran caja metálica montada
sobre soportes aislantes, cargándola con un generador electrostático de gran
potencia. El mismo describe la experiencia de la siguiente forma: .. . «Me metí
+ dentro del cubo y me instalé en él, usando velas encendidas, electrómetros
+1--- - -1
+
+1--- -1
y otras pruebas de estados de electrización, no pude encontrar la mínima
! 1--- - 1
influencia sobre ellos, a pesar de que todo el tiempo el exterior del cubo
----~+1------1 ~--
estaba poderosamente cargado y que estaban saliendo chispas y descargas
+ dispersas de todos los puntos de la superficie exterior.»
+1--- -i-
!+-- --1 En definitiva, queda plenamente demostrado que el campo en todos los
+·1--- --i puntos del interior de un conductor_cargado y en equilibrio debe ser cero.
+
- Sólo es distinto de cero en la superficie del conductor. Por otra parte, este
..
campo eléctrico en la superficie del conductor debe ser perpendicular a la
7. 26 misma, pues si formara un ángulo distinto de 90°, las cargas superficiales
se moverían sobre la superficie por acción del campo (ver fig. 7.25). mD
7.25
Campo eléctrico en la superfi·
cíe del conductor.
148
Para contest_ar correctamente a la cuestión que plantea la A-41 ten-
dremos en cuenta que en el interior de la esfera E= O. por lo que sólo di-
bujaremos líneas de fuerza en el exterior. Y como el campo ha de ser
perpendicular a la superficie exterior, las líneas de fuerza tendrán dirección
radial (ver fig. 7.27).
7.27
Campo creado por una esfera cargada.
Por tanto:
1-1
E =
1 Q
4ne r 2
o vectorialmente:
- =
E Q f1
1 --
4ne r 2 r
[7.11]
149
Para efectos del campo eléctrico creado, todo ocurre como si toda la
carga estuviera situada en el centro de la esfera. m:l]
7.28
Flujo de E a través de S.
A-44
Representa gráficamente la va-
riación de E con r (distancia al cen- Como se habrá podido apreciar, el teorema de Gauss constituye un ins-
tro de la esfera). ¿Qué ocurre cuando trumento muy valioso. Con su ayuda se han calculado los valores de E en
r < R, r = R y r> R? el interior de cualquier objeto conductor en equilibrio (es decir, en las con-
diciones de la electrostática), que es siempre nulo, o el creado por una esfera
cargada. Podrían multiplicarse los ejemplos, pero lo visto hasta aquí es su-
ficiente para este nivel. Terminaremos el estudio del campo electrostático
con el obligado tratamiento de los aspectos energéticos.
F Ep F F EP F
-e--1 - e - e---- ---~-----~
1 1
: Evolución espontánea 1 evolución espontánea
1
+ 1 + + 1 + +
.~ • F G)--- --- !- -- ---(¡) F ;• G>: F --'---•F , v 9
Ep +Ec Ep+Ec
A-45
7.23
Evolución espontánea de un sistema de cargas. Recordando lo visto en el capítu-
lo 1-4 explicar el significado y do-
minio de aplicabilidad de las si-
guientes expresiones, en las que
Feu representa las fuerzas exteriores
O sea, una evolución espontánea del sistema de cargas, en la que sólo y F int representa las fuerzas inte-
actúan las fuerzas del campo, se traduce en una disminución de la energía riores del sistema (es decir. las de-
potencial del mismo. Así, el trabajo realizado por las fuerzas del campo será bidas al campo).
igual a la disminución de la EP del sistema
a) WF. = -t:.EP
' = t:.EP + t:.E,
b) W /ext
1 W Fcampo = -t1Epststem~
. 1 [7.12] e) Wtotal = t:.E
Recordemos también que, puesto que todo trabajo supone una varia- A-46
ción de energía, puede tomarse cualquier posición como origen de energías
potenciales, sin que ello afecte a los cálculos de trabajos realizados que im- Tomando como origen de energía
·plican siempre, repetimos, variaciones de energía. El criterio comúnmente potencial eléctrica (EP = O) la corres-
pondiente a una separación «infi-
adoptado, y que seguiremos aquí, es tomar como energía potencial nula la
nita» de las cargas. ¿qué signo tendrá
correspondiente a una separación «infinita» de las cargas, de forma que la siempre la energía potencial de dos
interacción entre ellas pueda considerarse inexistente. mm . . cargas positivas? ¿Y de una positiva
y otra negativa?
Con este criterio, cuando dos cargas del mismo signo están situadas a
una distancia r poseerán una EP positiva (pues para situarlas así habremos A-47
tenido que realizar un trabajo contra las fuerzas del campo). Si se trata de Comparar la energía potencial
dos cargas de distinto signo situadas a una distancia r, poseerán una energía eléctrica con la gravitatoria (que,
potencial negativa (pues las fuerzas del campo, atractivas, son las que han recordemos, sólo toma valores ne-
realizado el trabajo de aproximación que se traduce en una disminución gativos). ¿A qué es debida la dife-
de la EP). rencia?
151
Al tomar como origen de energía potencial (EP = O) la correspondiente
a un alejamiento «infinito» de las cargas (o sea, una situación en la que las
cargas ya no interaccionan, ya no están ligadas) en cualquier otra posición,
si las cargas están sometidas a fuerzas atractivas, es decir, son de signo
opuesto, la energía potencial será menor que cero. o sea, negativa. Y si
las cargas son de igual signo, sometidas a fuerzas repulsivas, la energía
potencial será mayor en cualquier situación que cuando están separadas una
distancia infinita. y, por tanto, tomará valores siempre positivos. Una energía
potencial negativa supone, pues, fuerzas atractivas y un sistema ligado. Para
vencer dichas atracciones será preciso comunicar energía cinética a las
cargas hasta conseguir que la energía total sea nula o positiva. Mientras
la energía total sea negativa, ambas cargas permanecerán ligadas entre sí 10 •
152
Según la definición dada de potencial podemos ahora relacionar el A-50
trabajo realizado por las fuerzas del campo al desplazar una carga entre dos Expresar la variación de potencial
puntos y la diferencia de potencial entre dichos dos puntos. mliiO entre dos puntos v2- VI en función
Teniendo en cuenta que del trabajo realizado por las fuerzas
del campo al desplazar una carga q
entre dichos puntos.
y que
se obtiene:
A-51
Recopilar las distintas definiciones
dadas de potencial en un punto.
-w
=--=
[7.14] ¿Qué significa a la luz de dichas de-
q finiciones: a) que el potencial en un
punto es S V: b) que el potencial
en un punto es - 3 V; e) que la di-
ferencia de potencial entre dos puntos
Dado que -E = F
- , la expresión anterior también puede escribirse: es de 1 V ; d) que la diferencia de
q potencial entre dos puntos es de
- 40 V?
l- A-52
V-V=-E·dr
2 1 Sl [7.15)
¿Qué trabajo realiza el campo
eléctrico cuando un electrón (q. =
= 1,6 x 10- 19 C) se desplaza entre
en donde aparece una relación directa entre el potencial y la intensidad dos puntos cuya diferencia de po-
de campo E. tencial es l V? ¿A expensas de qué
energía del sistema se realiza dicho
De nuevo conviene insistir en que la realización de trabajo supone una trabajo? ¿En qué se convierte?
variación de energía potencial y, por tanto, de potencial. Recordemos, R: 1,6 x 10- 19 julios 11 ; potencial:
además, que el nivel cero para energías potenciales y de potencial se puede energía cinética.
establecer arbitrariamente, y lo asignamos al sistema cuyas cargas estuvieran
alejadas entre sí una distancia infinita. Esto permite una nueva definición 11
de potencial en un punto (equivalente a la dada anteriormente) que será el Aunque el trabajo calculado es
muy pequeño se trata de una cantidad
trabajo que propórciona un sistema cuando una carga unidad se aleja utilizada como unidad de trabajo para
desde dicho punto al «infinito». O, lo que es lo mismo: es el trabajo exte- Interacciones entre partículas elementa-
les o en el estudio del átomo. y recibe
rior necesario para llevar la unidad de carga positiva desde el «infinito» el nombre de electrón-voltio. Un electrón-
hasta dicho punto. ~.1St~ ~ ~.M) voltio equivale a 1,6, 10-19 J.
153
La actividad anterior nos muestra el hecho de que, tal como ha sido
definido el potencial, las cargas positivas evolucionan espontáneamente
hacia los potenciales más bajos (decrecientes), mientras que las negativas
lo hacen, claro está, hacia .los más altos (crecientes).
A-53
Considerar las siguientes trans- 7.5.2. a) Potencial debido a una carga puntual
formaciones calculando el trabajo ,.~.
A-56
Dada la carga de la figura 7.30,
calcular la diferencia de potencial
entre el punto 1 y el 2.
7.5.2. b) Potencial creado por una distribución de cargas puntuales R: V2 - V1 = 270 - 216 = 54 v.
Dado que el potencial es una magnitud escalar, el potencial creado por
una serie de cargas puntuales vendrá dado por la suma algebraica de los
potenciales creados por cada una de ellas. Así, el potencial en un punto P A-57
situado a la distancia r 1 de q1 , r 2 de q2 , ... , será 12 : Un núcleo atómico tiene una
carga SO veces la del protón. Hallar
V=
q
_1_ +_ q
2_ + ... = -1 I q . _i
el potencial en un punto situado a
1 O- 12 m de dicho núcleo y la ener-
4ner 1 4ner2 4ne ¡ r;
gía potencial de un protón en ese
Por tratarse de una suma algebraica este cálculo resulta mucho más mismo punto.
sencillo que el de las intensidades de campo. Ello explica el interés de un R: V=7,2 X 104 V;
.tratamiento energético de los problemas, allí donde sea posible, preferente- Ep="l.l X IO;;H J.
mente al tratamiento dinámico-cinemático (cálculo de E, F, la aceleración,
desplazamiento ... ). Veamos algunos ejemplos. ~ msPl
A-58
12
Si en vez de un grupo de cargas se trata de una distribución continua de carga, el su-
matorio se convierte en una integral: ¿Cuál será el potencial: a) en el
punto medio de la recta que une
V=JdV= - l- l'dq dos cargas iguales de 1 o- 8 e se-
4ne r paradas 2 m?; b) ¿y si una de ellas
es negativa?
siendo dq un elemento diferencial de carga, r su distancia al punto en el que se calcula V, y dV
el potencial creado por dq en dicho punto. R: V= 18 0 V; V=O.
155
A-59 7.5.3. Relación entre el campo eléctrico y el potencial:
En un vértice de un rectángulo de Cálculo de E a partir de V
lados 3 y 4 cm se coloca una carga
de -20 pC y en los dos vértices Ya hemos hecho referencia a la relación existente entre el potencial y
contiguos sendas cargas de 1 O pC. la intensidad de campo eléctrico al establecer V 2 - V 1 = - JH · ar, expresión
Hallar el potencial eléctrico en el que nos permite calcular el potencial a partir de E.
cuarto vértice.
R: V= 1.65 V. Vamos ahora a ocuparnos de la operación inversa, es decir, a calcular E
conociendo como varía V en un espacio dado, y vamos además a resaltar
A-60 algunos aspectos interesantes de la relación entre ambas magnitudes.
Recordando que la expresión del La expresión anterior permite obtener E fácilmente, basta para ello con
potencial creado por una carga pun- escribirla en forma diferencial
tual es V= --º--.
calcular el módulo
4na r
de E derivando V respecto de r, de
Jdv = -JE · ar dV = -E · ar = - IEI · lar 1cos a
acuerdo con E= -dV/dr. lo que permite escribir:
dV
R· E-
·
Q
- 4na r 2 fEI cos ex = - ld1f
A-61 Si E y ar llevan la misma dirección y sentido, el cos ex 1 y la expresión
Obtener la expreswn que deter- ¡¡nterior toma el valor máximo.
mina la diferencia de potencial entre En cualquier caso siempre podrá escribirse:
dos puntos, separados una distancia
d a lo largo de r, en un campo
uniforme (E= constante), como el
que existe entre dos placas conduc- ~ [7.17]
~
toras paralelas cargadas con cargas
de signos opuestos (ver fig. 7.31).
R: Integrando dV = - Eür, y siendo
E constante y pél raJe lo '' dr ten- siendo E, la componente de E en la dirección de r.
dremos Dicho de otro modo, para calcular la componente de E en una dirección
r"ív, dV =- Efddr
o
dada basta calcular la variación del potencial con la distancia en esa direc-
ción (derivada de la función que nos da el potencial en la dirección consi-
de donde V~ - V 1 =-E· d. derada), y dicho valor, con el signo cambiado, es la componente de E.
t
'
~---~-
La expresión ~~ que determina la variación de V con r , su aumento
o disminución gradual, recibe el nombre de gradiente de potenciafl 3 •
r= O'1 - - r = d
v, v,
13
El concepto de gradiente se utiliza en muchas otras magnitudes para indicar su variación
7.31 en una dirección dada. Así se habla de gradiente de temperaturas (dTfdx), gradiente de alturas
(dh/dx), gradiente de velocidades (dvfdx) ...
156
Así, una forma habitual de expresar la relación [ 7 .17] será: el campo A-62
eléctrico en un punto es igual al gradiente del potencial en dicho punto Construir cualitativamente las grá-
cambiado de signo, lo que se expresa simbólicamente: ficas E = f(r) y V= f(r) para el caso
de un campo uniforme, entre r = O
y r = d.
[7.18] R: Fig. 7.32.
E V
dV
Volviendo a la expresión E, = - dr, vamos ahora a insistir en su in-
d r
terpretación física. En primer lugar, significa que, si el _potencial no varía
en la dirección de r(V =1- f(r) ), no existe componente de E en dicha dirección
dr = O . s·1 no eXIs
pues dV . t e vanac10n
. . ' d e V en nznguna
. d'1reccwn
" (V = cons-
7.32
tante), o lo que es lo mismo. el gradiente del potencial es cero en todas di-
recciones, el campo eléctrico E será cero. Por tanto:
A-63
a) Sólo existe campo eléctrico si hay un gradiente de potencial en una Unir todos los puntos de la fi-
. ., dV O gura 7.33 cuyo potencial sea el
d1reccwn dr ..,..
_J_
. mismo que el de P 1 • Hacer lo mismo
b) La dirección del campo E y su sentido es el de la disminución del para con los puntos cuyo potencial
sea igual que el de P 2 •
potencial (de aquí el signo negativo de la expresión E, = - ~~ ).
Dado que el potencial en un punto
dV creado por una carga puntual es
Una vez comprendido el significado de la expresión E = - dr podemos
ver algún ejemplo de utilización de la misma para el cálculo de E. V= --º--,
4na r
todos los puntos que se
mm!~ encuentren a la misma distancia r
de Q estarán al mismo potencial.
Las superficies equipotenciales serán,
en este caso, superficies esféricas con
centro en Q (ver fig. 7.34).
A-64
Indicar el signo de la carga Q
creadora del campo de la figura 7.35,
así como cuáles de estas expresiones
son correctas: a) V 1 > V2 ; b) V3 > V2 ;
e) V2 < O; d) V3> O.
R: Q es negativa. Por tanto, los po-
7.35
tenciales son negativos y dismi-
7.33 7.34
nuyen al acercarse a la carga:
b) y e) son, pues, ciertos.
157
A-65 La relación entre E y V aparece también claramente en la representación
Teniendo en cuenta que al des- gráfica de los campos. Podemos, en efecto, completar dicha representación
plazar una carga por una superficie - realizada hasta aquí mediante las líneas de fuerza- trazando las superficies
equipotencial el trabajo realizado es equipotencíales, es decir, aquellas superficies cuyos puntos se encuentran al
cero, razonar por qué las líneas de mismo potencial. n31
fuerza han de ser perpendiculares a
las superficies equipotenciales. Un campo puede, pues, representarse mediante líneas de fuerza y su-
R: En efecto, como perficies equipotenciales. En realidad, puesto que E y V están relacionados,
ambas representaciones gráficas también lo están: la dirección y el sentido
V2 - V1 =-fE· dr =o de E es siempre la de los potenciales decrecientes.
y ni E ni dr (desplazamiento sobre mm:~
superficie equipotencial) lo son, de- Otro aspecto de interés en la relación entre el potencial y el campo es
berá ser cero el cos (ver fig. 7.36). que las líneas de fuerza son perpendiculares a las superficies equipotenciales.
~ el3 ~mm;)
A-66
Trazar las superficies equipoten-
ciales en el campo uniforme existente
entre las láminas conductoras car-
gadas con signos opuestos y parale-
las.
R: Figura 7.37.
A-67
Dada una carga puntual de 7.36 7.37 7 .38
2 x 10- 9 C situada en el vacío, di-
A-68
siendo la d. d. p. entre dos lámi-
nas conductoras cargadas con signos
opuestos y distantes entre sí 1 O cm,
200 V (V1 = 100 V y V2 =- 100 V).
dibujar las superficies equipotenciales
de 50, O y - 75 V.
R: Figura 7,38.
158
A modo de conclusión proponemos a los alumnos relaciones vistos en este tema, cuyo dominio es im-
la elaboración de un esquema en el que aparezcan prescindible para continuar el estudio de los fenómenos
debidamente ordenados los principales conceptos y electromagnéticos.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Proponemos las siguientes actividades para el afian- A-70. Una carga puntual positiva de 10- 9 C está
zamiento de los conceptos introducidos: situada en el origen de coordenadas y otra
puntual negativa de 2 x 10 - se está en el
A-69. Una esfera conductora de 20 cm de radio punto (0 .1) m. Determinar: a) el vector E en el
está situada en el vacío y cargada con lo - se. punto A(2,0) m; b) el trabajo realizado por
Se pide el cálculo de E y V en los puntos las fuerzas del campo para trasladar una
distantes del centro de la esfera: S, 10, 1 S, carga de 3 C desde A(2.0) a B(4.2).
20, 25,... 60 cm. Construir las gráficas R: E= (-30; 16,1) N/ C; w= - 103 J.
IEI = f(r) y V = f(r).
159
CAPACIDAD. CONDENSADORES
8.1
Relación entre la carga de un
l
conductor y el potencial a que
se encuentra.
Q
1
Es preciso recordar todo lo establecido en el capítulo anterior sobre características de
los conductores cargados. En particular: a) toda la carga eléctrica se distribuye en la superficie.
que es una superficie equipotencial (pues, en caso contrario. las cargas se desplazarían de unos
puntos a otros hasta igualarlo) ; b) en el interior del conductor el campo es nulo y. consecuente-
mente,• el potencial ha de ser constante en todo él (recuérdese que Er = -e,dv.
r
y ~¡ /{ = O es
porque V = cte.); ·C) el campo eléctrico en la superficie debe ser perpendicular a la misma. por
lo que las lineas de fuerza también lo deben ser en todos los puntos de la superficie del conductor.
161
conductor puede adquirir a un potencial dado. O sea, al cargar dos conduc-
tores a un mismo potencial adquirirá más carga aquel cuya constante
e = ~ sea mayor.
C es, pues, un buen índice de la distinta capacidad de los conductores
para almacenar carga, de aquí que se conozca con el nombre de capacidad
eléctrica de un conductor a la relación:
[8.1]
A-3
La unidad de capacidad en el S.I. recibe el nombre de faradio (en honor
Definir la unidad de capacidad en del científico inglés Faraday). y es la capacidad de un conductor que cargado
el sistema internacional. con un culombio adquiere el potencial de un voltio. lo que se indica abreviada-
mente:
1 culombio
1 faradio =
1 voltio
8.2
Esfera conductora cargada a ele·
vado potencial, descargándose a
través del aire (saltando la chis-
pa entre ella y tierra).
C = ~· Una cuestión fundamental a este respecto es establecer de qué Señalar, a título de hipótesis, de
qué factores dependerá la capacidad
depende dicha capacidad. ID de un conductor que se encuentre
Resulta lógico suponer que la capacidad de un conductor (es decir, aislado en un medio determinado.
la carga que puede contener a un potencial determinado) dependerá de las
dimensiones y forma del mismo (pues cuanto más grande sea su superficie
menor será la repulsión entre las cargas), así como del carácter más o menos
dieléctrico del medio que lo rodea. Recordemos que un medio muy dieléc-
trico, es decir, de constante dieléctrica e elevada, disminuirá muy intensa-
mente el campo en los alrededores del conductor, y, por tanto, también el
potencial a que se encuentra el conductor, con lo que su capacidad dependerá
3
La forma en la que el medio dieléctrico se transforma en conductor puede ser otra dife-
rente a la descrita (sobre todo en el caso de un dieléctrico sólido). pero conviene aclarar que,
siempre, un campo eléctrico muy intenso en las proximidades del conductor puede producir
cargas <<libres>> o cargas que se desplazan libremente por la acción de dicho campo eléctrico
a través del medio, originando la descarga.
En el vacío una carga excesiva de un conductor supone una elevada d. d. p. entre él y tierra,
que es capaz de extraer los electrones de allí donde se encuentren en exceso, acelerándolos a
través del vacío hacia las cargas de signo opuesto, produciéndose también la descarga.
163
A-7 del valor de e. El hecho de que el potencial del conductor dependa de la
Teniendo en cuenta la expreswn constante dieléctrica del medio queda claro considerando el caso de una
anterior del potencial de una esfera
cargada, deducir el valor de la ca-
esfera conductora cargada, cuyo potencial viene dado por: V =
4n~R . lo
pacidad de una esfera. que nos indica que V = f(e). tD!tJ
Limitándonos al caso de un conductor esférico cargado con una carga Q.
como su potencial resulta ser, repetimos, V= QR su capacidad será:
A-8 4 1tF.
Calcular cuál debería ser el radio C = Q = 4neR
de una esfera conductora para que, V
situada en el vacío
Expresión que muestra claramente la dependencia de la capacidad res-
(e 0 = 8,8 x 10- 12 C2 N - 1 m - 2 ), pecto del tamaño de la esfera (R = radio) y de la constante dieléctrica del
su capacidad fuera de 1 F. medio. Lo mismo ocurre con cualquier conductor.
R: R=9xl0 9 m=9xl0 6 km (muy El método para deducir la capacidad de un conductor de forma geomé-
superior al radio de la esfera te- trica determinada será el mismo que el que se ha utilizado para obtener la
rrestre). capacidad de la esfera: partir de la expresión del potencial de dicho conductor
y calcular: ~ = C.
Desde el punto de vista experimental basta medir la carga que un con-
A-9 ductor adquiere a un potencial determinado y realizar el cociente entre los
¿Cuál será aproximadamente la valores de Q y V obtenidos. O, mejor aún, obtener varios pares de valores
capacidad de la Tierra considerán- V-Q, hacer la representación gráfica Q = f(V) y determinar C como la pen-
dola como un conductor esférico de diente de la recta obtenida.
6 400 km de radio situada en el
vacío? Hemos señalado anteriormente que la unidad internacional de capacidad,
el faradio, es excesivamente grande (de ahí que se utilicen submúltiplos,
R: 7,11 x w- 4
F. como el microfaradio, picofaradio ... ). Podemos comprender esto calculando
el tamaño que debería poseer una esfera para que su capacidad fuera de 1 F
cuando se encuentre en el vacío o -lo que prácticamente es igual- en el
A-10
aire. mm um UIDl
Una esfera conductora de 20 cm
de radio está situada en el vacío. .2. CONDENSADORES
¿Cuál es su capacidad? Expresarla en
faradios y microfaradios. ¿Qué po-
tencial adquirirá al cargarse con 8.2 .l. Asociación de conductores para incrementar
lo-s C? Si, en otras condiciones, su su capacidad: Condensadores
potencial es de 800 V, ¿cuál es su
carga? La acumulación de carga en un conductor tropieza, como hemos visto,
R: C= 2,2 x 10- u= con la dificultad que supone el creciente potencial del mismo: según lo cual.
= 2,2 x 10- 5 microfaradios; el trabajo necesario para incrementar su carga resulta cada vez mayor,
v = 4·ss v: Q = 17.6 x 10- 9 c. debido a su repulsión de las cargas ya existentes. Así. aproximar una carga
164
dq al conductor cuando todavía está descargado, no exige la realización de
trabajo. pero. cuando existe ya cierta carga, y, por tanto. el conductor se
encuentra a un potencial dado V, el hecho de aproximar (desde el «infinito»)
la misma carga dq hasta situarla en el conductor, supone la realización de
un trabajo exterior 4 dW = dq · V tanto mayor cuanto mayor sea V (ver
fig. 8.3). nu A-ll
¿Cómo podría reducirse el trabajo
Es evidente que en el proceso de carga de un conductor podremos rea- necesario para llevar cargas a un
lizar un menor trabajo si en sus proximidades disponemos de otro conductor conductor dado?
cargado con cargas de signo opuesto. En este caso, el trabajo realizado por las
fuerzas exteriores para traer desde el «infinito» hasta el conductor cada dq,
será menor puesto que las fuerzas del campo creado por el otro conductor
favorecerán dicho desplazamiento (ver fig. 8.4). Como el trabajo total rea-
lizado para cargarlo con la carga Q es ahora mucho menor que cuando
estaba aislado, su potencial también será menor (V' < V).
8.3 8.4
Proceso de carga de un conductor. Proceso de carga de un conductor prG-
ximo a otro cargado con cargas de sig-
no opuesto.
4
Debería ser dW = dq (V- V¡.1 ,.¡10), pero recordemos que Vinfinito O.
165
Si el hecho de situar, junto a un conductor cargado, otro de signo opuesto,
disminuye su potencial, esto supondrá un aumento de su capacidad (con res-
pecto a la que poseía cuando estaba aislado). ya que C = ~· y para la misma
carga Q ahora el potencial es menor (V' < V).
Si deseamos aumentar al máximo la capacidad de los conductores,
deberemos aumentar la influencia mutua que se ejercen para disminuir al
A-12 máximo sus potenciales. nm
¿De qué modo puede hacerse Esto se logra haciendo que un conductor rodee completamente al otro
mayor la influencia mutua de dos y esté lo más próximo posible. En estas condiciones la influencia mutua
conductores cargados? (Se puede va- que se ejercen es máxima, y, por tanto, hemos aumentado al máximo su
riar la forma y posición de los capacidad (ver fig. 8.5).
mismos.)
8.5
A-13 El conductor 2 rodea prácticamente de un
modo total al conductor 1.
Suponiendo los tres condensadores
(esférico, cilíndrico y plano) car-
gados (con cargas iguales y de signo
contrario en cada una de sus placas Esta asociacwn de dos conductores muy prmamos es lo que se conoce
o conductores). dibujar las líneas de con el nombre de condensador. y presenta la ventaja de aumentar la capa-
fuerza del campo eléctrico existente cidad de los conductores con respecto a la que tendrían aislados.
entre los dos conductores. ¿En qué
caso el campo será constante entre Si los dos conductores son esféricos y concéntricos. se tratará de un
ellos? condensador esférico. Si son dos tubos o armaduras cilíndricas y coaxiales,
se tratará de un condensador cilíndrico. Y si los dos conductores están cons-
tituidos por dos placas planas. iguales. paralelas y muy próximas. se tratará
de un condensador plano (ver fig. 8.6). 111111
A-14
Conectamos un condensador a
una pila de diferencia de potencial
entre sus bornes 40 V. El conden-
sador «adquiere>> la carga de 2 mi-
croculombios. ¿Cuál es su capacidad?
R :C=Sx lo- s F=Sxlo-z mi-
crofaradios. 8.6 Condensadores esférico, cilíndrico y plano.
166
Para cargar un condensador hay que establecer una diferencia de po- A-15
tencial entre sus dos conductores, conectando cada uno de ellos, por ejemplo,
Un condensador se conecta suGe-
a los bornes de una pila o batería. Cada conductor adquiere una carga sivamente a distintas diferencias de
igual y de signo opuesto «q». Es lógico suponer que existirá una relación potencial indicadas en la tabla ad-
constante entre la carga adquirida por cada conductor y la diferencia de junta, adquiriendo la carga que se
potencial entre los dos conductores, de forma que, cuanto mayor sea la señala en cada caso. Representar «q»
d.d.p., mayor será la carga. (carga adquirida por cada conduc-
tor) frente a VI- v2 (diferencia de
Así, se define capacidad de un condensador a la razón constante exis- potencial entre ambos), viendo si se
tente entre la carga separada en cada una de sus placas (o conductores) cumple, tal como hemos supuesto,
y la d.d.p. entre ellas (tomada en valor absoluto) (ver fig. 8.7). mm que V ~ V = constante. Dar el va-
I1Rt 111111 I1IB l 2
lor de la capacidad del condensador:
[8.2]
R: C = 4 microfaradios.
+q----.:- q
+- - A-16
+-
Cuando se establece entre las pla-
cas de un condensador la d. d. p.
de 200 V, la carga que adquiere cada
+ ---- - una de sus placas es 10- 4 C. ¿Cuál
v, - vl es su capacidad en faradios y micro-
8.7
Condensador pleno c¡rrgado, mostrendo faradios? Si este condensador se
líneas de fuerza del campo existente carga a una d. d. p. de 300 V, ¿qué
entre sus conductores. carga adquirirá? ¿Y si se carga a
50 V?
R: C = 0.5 x 10- 6 F = 0,5 JIF;
q= 1.5 X 10- 4 C: q=2,5 X 10- 5 c.
8.2.2. Determinación de la capacidad de un condensador en
función de sus características
Como hicimos en el caso de un conductor aislado, conviene ahora esta-
blecer de qué depende la capacidad de un condensador para hacer posible A-17
la construcción de condensadores de una capacidad determinada.
Un condensador de 0,22 JIF se
carga a 160 V, ¿qué carga adquiere?
Puede suponerse que la capacidad de un condensador depende, además
de los factores que influyen en la capacidad de un conductor aislado (dimen- R: Q= 3,5 X 10- 5 c.
siones y medio que lo rodea) de la influencia mutua que se ejercen los
conductores, y que se traduce en una disminución de sus potenciales.
167
A-18 Vamos a considerar el caso de un condensador plano, el cual es particular-
Indicar, a título de hipótesis, Jos mente interesante dado su frecuente uso y simplicidad. 11!113
factores de los que puede depender
la capacidad de un condensador Podemos suponer que la capacidad de un condensador plano va a ser,
plano. directamente proporcional al área de sus placas S (dependencia de C con
el tamaño de los conductores), inversamente proporcional a la distancia entre
ellas d (ya que cuanto menor sea d mayor será la influencia mutua) y, por
último, que dependerá del medio interpuesto entre ellas. m!IID
S
e= e-
d
8.8
de Gauss
-d-
Condensador plano cargado en el que se indica la superficie de Gauss utilizada.
3
4
0,29
0,22
X
X
10- 1 0
10- 10
S 0,18 x 10- 10
maño que la placa. Como el flujo en el exterior es despreciable (pues E es
prácticamente nulo) y en el interior E es constante, se tendrá:
A-22
<l>E = E. S =!J. y
e
IEI = _q_
S· e Utilizando la tabla adjunta com-
probar la dependencia entre e y el
medio existente entre las placas del
Basta ahora obte_Eer (V 1 - V2 ) a partir de - dV = E· dx integrando la condensador. conectadas siempre a
anterior expresión (E y dx tienen la misma dirección): la misma diferencia de potencial.
v2
- dV = EJ~ dx medio q(C)
J VI - --
vacío 0,88 x 10- 10
de donde V1 - V 2 = _ q_ · d
S· e
azufre 3.5 x 10- 10
Por último, como
hielo 2.6 X lQ -10
[8.3]
benceno 2,0 X 10- 10
De la misma forma puede demostrarse que las capacidades de un con- agua 71,7 X 10- 10
densador esférico y uno cilíndrico (ver fig. 8.6) vienen dadas por las expresiones:
C. cilíndrico = 2ne
2 1
InR ~R
siendo h la altura de las dos placas cilíndricas y R2 y R1 los radios de los
cilindros exterior e interior, respectivamente.
A-24
8.9 Proceder a la construcción de una
"Una experiencia de
botella de Leyden. Cargarla y des-
electricidad en el si·
glo XVIII." Cuadro
cargarl a utilizando fuentes de po-
de Amadlle Van Loe. tencial disponibles. ¿Por qué interesa
que el espesor de la botella sea del-
gado?
A-25
En el manejo de condensadores es muy importante su capacidad (que Manejar otros condensadores de
suele indicarse) y la diferencia de potencial máxima a que puede ser sometido que se disponga en el laboratorio.
sin «perforarse» o «romperse» (fenómeno que explicaremos en el apartado 8.3
de este mismo tema). A-26
Diseñar un condensador variable
Por último, nos referiremos a los condensadores de capacidad variable. basándose en las características del
llamados condensadores variables, cuya capacidad puede modificarse a volun- condensador plano, para el que
tad dentro de ciertos limites, y son muy utilizados en los circuitos radiorre- S
C=e d.
ceptores. ~
S
De acuerdo con la expresión C = e d queda claro que la forma más
simple y eficaz de variar la capacidad es modificar la superficie de las placas
que están una frente a otra, mediante un giro de una de ellas (fig. 8.10).
~~· c2
Asociación en paralelo
Asociación en serie
8.11
Asociaciones en para·
lelo y en serie.
172
8.2.3. a) Capacidad equivalente de una asociación en paralelo A-2 9
~ Considerar dos condensadores C1
Para encontrar la capacidad equivalente de dos condensadores en pa- y Cl en paralelo conectados a una
ralelo tendremos en cuenta que la d.d.p. entre las placas es la misma para diferencia de potencial V A - V8 (como
todos ellos y que cada uno adquirirá una carga proporcional a su capacidad. indica la figura 8.11). ¿Cuál será la
capacidad de un condensador único
Como la carga total" de la asociación es la suma de la carga Q = q 1 + q2 , equivalente a esos dos y que conec-
basta ahora poner la carga en función de la capacidad y la d.d.p. para ob- tado a la misma d. d. p. adquiera
tener la relación entre las capacidades. una carga igual a la total?
A-30
de aquí Se conectan en paralelo a 200 V
cuatro condensadores de 1, 2, 3 y 4
microfaradios, respectivamente: a)
¿Cuál es la capacidad equivalente
en general para un número cualquiera n de condensadores de la asociación? b) ¿Qué carga ad-
n quiere cada condensador? e) ¿Y el
[8.4] conjunto?
R: a) CE= 10 J.LF;
Es decir, la capacidad equivalente de una asociacwn de condensadores en b) q1 = 2 x 10 - 4 e
paralelo es la suma de las capacidades de todos ellos 5 • mm mili q2 = 4 x 10 - 4 e
q 3 = 6 x 10- 4 e
(/ . ~;A 11) .¡ C:
8.2.3. b) Capacidad equivalente de una asociación en serie e) q = 2 x LO 1 C.
:\-31
Para obtener la capacidad equivalente de dos condensadores en serie
tendremos en cuenta que la carga ha de ser la misma para todos los conden- Considerar dos condensadores C1
y Cl en serie, conectados a una dife-
sadores6, mientras que la d.d.p. total VA - VB ha de ser la suma de las
rencia de potencial V A - V 8 como
indica la figura 8.ll. ¿Cuál será la
5 Los condensadores variables a los que nos hemos referido anteriormente, en la práctica capacidad equivalente a esos dos
consisten en varios condensadores planos asociados en paralelo de forma que una de las placas condensadores. es decir, cuál será
de cada condesador conectadas entre sí pueden girar solidariamente (ver figura 8.13).
6 Conectados en serie a una diferencia de potencial V A- V B• todos los condensadores ad- la capacidad de un condensador que
quieren la misma carga, ya que una de sus placas se carga por inducción, y la carga neta de la conectado a una d. d. p. de V A - V 8
región punteada ckhl' q·r cl'ro 1 1 ··r figura 8.14). adquiera la misma carga q?
A-32
Se conectan en series dos conden-
sadores de 1 y 2 J.LF, a una dife-
rencia de potencial de 300 V. a) ¿Cuál
es la capacidad equivalente? b) ¿Cuál
es la carga de cada condensador?
8.14 Dos condensadores en e) ¿Cuál es la carga total? d) ¿Qué
8.13 Condensador variable. serie cargados. diferencia de potencial soporta cada
condensador?
173
R: a) C = ~ 11F:
d.d.p. existentes entre las placas de cada condensador, o sea, V A - V8
= (V¡ - \{_.) + (Ve - V8 )
b) y e) Q = q 1 = q2 =2 x JO • C:
d) V 1 = 2 00 V V 2 = 100 V.
Expresando ahora las d.d.p. en función de la capacidad y la carga de
A-33 cada condensador tendremos:
Se conectan en serie tres conden-
sadores de 2 , 3 y S J1F. respectiva-
mente, a una diferencia de potencial
de 1.000 V. a) ¿Cuál es la capacidad
equivalente? b) ¿Cuál es la carga de
cada condensador y la total? e) ¿Qué
de donde
diferencia de potencial soporta cada
condensador?
30
R: a) 31 11F .·
b) q1 = q2 =q 3 = q=9.7x 10- 4 C:
En general, para un número cualquiera de condensadores:
e) V 1 =485 V. V 2 =322 V.
V 3 = 193 v.
Comprobar que
V 1 + V 2 + V 3 = 1 000 V
[8.5)
A-34
Indicar cuál de los siguientes pro-
cedimientos es correcto para calcular
lél capacidad equivalente del mon-
taje de la figura 8.15 a). Es decir, la inversa de la capacidad equivalente de esta asociación de conden-
a) Hallando primero la equiva- sadores en serie es la suma de las inversas de las capacidades de todos los aso-
lente de el y c2 (en serie) y ciados.
después la equivalente de ésta
y e2 (en paralelo).
b) Hallando primero la equiva- La capacidad equivalente de esta asociacwn es, pues . menor que la
lente de el y e2 (en paralelo) menor de las capacidades de los componentes. Esta asociación tiene la ven-
y después la equivalente de taja de que puede soportar una mayor d.d.p. entre sus extremos que la que
ésta y el (en serie). soportaría cada condensador aislado. mt1 11111
r) De cualquiera de las dos formas.
e, e~
-CJ- 8.15 a)
8.2.3. · e) Asociaciones mixtas
A-37
Se dispone de condensadores de
2 J.lF que pueden soportar 100 V y
molécula de H2 se desea una asociación de 4 J.lP
que resista 200 V. ¿Cuántos conden-
8.16 sadores habría que asociar y de qué
Molécula y átomo apolares. forma?
átomo de Xe
R : Cuatro series en paralelo de dos
condensadores cada una.
175
A-38
Un condensador de 1 ~F se carga
a 300 V, después se desconecta de
- 5q
la fuente de potencial y se conecta • • +óq
a un segundo condensador de 2 ~F
descargado, en paralelo. Calcular: :c1:-H 8.17
a) la carga de cada condensador; •• Molécula dipolar.
b) la d. d. p. final entre las placas
de cada urw.
R:a) q1 =10 - 4 C, q2 =2xl0 - 4 C;
b) 100 V. Bajo la accwn del campo eléctrico, las moléculas apolares se polarizan,
es decir, se convierten en dipolos inducidos de modo que en ellas ya no
A-39 coinciden el centro de cargas positivas con el de cargas negativas. Las cargas
Explicar lo que ocurrirá al intro- se separan hasta que las fuerzas de ligadura con el núcleo son iguales y
ducir una sustancia no conductora opuestas a las ejercidas por el campo (ver fi.g. 8.19).
(dieléctrica) en un campo eléctrico.
(Revisar, si es necesario, lo visto el
Curso anterior acerca de la estruc-
tura del átomo, el enlace químico,
formación de moléculas, etc.)
A-40 8.19
Partícula apolar e uand o
Las moléculas de H2 y los átomos D1polo mduc ido E = O v cuando E"# O.
de Xe, ambos apolares, son some-
tidos a la acción del campo eléc-
trico. ¿Qué puede ocurrir? ¿Y si son
moléculas de HCI ? (ver dibujo de la
fi!!urél R.lS I
Bajo la acción del campo eléctrico las moléculas dipolares se orientan en
la dirección del campo, pues sobre ellas aparece un par de fuerzas que las
hace girar hasta que su momento sea cero (ver fig. 8.20).
Xe
+
8.18 -F
MoWculas v átomos sometidos a la accibn
de un campo eléctrico.
+F Dipol o o ri er>tado
permanente
176
Por tanto, una sustancia (no conductora) sometida a la accwn de un
campo eléctrico diremos que está polarizada, y esta polarización es debida
a la aparición de dipolos inducidos (moléculas apolares) o a la orientación
de los dipolos permanentes (moléculas dipolares) en la dirección del campo 9 •
Llamaremos dieléctrico a toda sustancia material que puede polarizarse por
acción de un campo eléctrico.
La «carga neta» en el interior del dieléctrico polarizado sigue siendo
nula, pero dos de sus capas superficiales «infinitamente» delgadas poseen
un exceso de carga: positiva, una, y negativa, la otra. A estas cargas las
llamaremos cargas inducidas, por similitud con lo que le ocurre a un con-
ductor, claro que existe una diferencia fundamental entre las cargas indu-
cidas en un conductor y en un dieléctrico, y es la siguiente: en el conductor
son cargas libres y en el dieléctrico son cargas ligadas (a los átomos super-
ficiales) 10 (fig. 8.21).
1+ -
1
1+1-- - -
1
1+1-- - -
:+1-- - -
E=O :+t----
1
1+ -
1
1+1-- - -
1
1+1-- - -
1
~r------~~~+1----
a) Conductor b) Dielectrico polarizado
9
A la completa orientación de todos los dipolos permanentes se opone la agitación térmica
de los mismos. por lo que dicha orientación nunca llega a ser total.
10
La forma en que un dieléctrico sólido se polariza puede no corresponder exactamente a
la descrita. Este sería el caso de los dieléctricos sólidos, corno el vidrio o los materiales cerámicos,
en los que, además de la polarización de los iones que constituyen su red. es necesario considerar
la deformación de la misma producida por el campo eléctrico, ya que sobre todos los iones,
por el hecho de estar cargados. aparece una fuerza neta en la dirección del campo. Esta fuerza
neta provoca un desplazamiento relativo de los mismos hasta que dicha fuerza se compensa
con las fuerzas de ligadura de la propia red sólida (ver fig. 8.22), en donde se esquematiza el
caso de un cristal de NaCl sometido a la acción de un campo eléctrico).
Pero. en general, lo que debe quedar claro es que siempre un dieléctrico polarizado supone la
aparición de cargas inducidas ligadas en dos de sus capas superficiales «infinitamente>> delgadas
(ver figs. 8.21 y 8.22). siendo la carga neta en el interior del mismo nula.
177
Estas cargas superficiales inducidas y ligadas que aparecen en una sus-
tancia dieléctrica polarizada nos explican una de las manifestaciones más
elementales de la electricidad estática, como el por qué una barra electrizada
atrae pequeños trozos de papel. Las cargas inducidas aparecen en el papel,
E=O
+ - + -
+ - +
+ - + -
+ - +
+ + -
como se indica en la figura 8.23. y así, el extremo del papel cargado negati-
vamente será atraído hacia la barra y el extremo cargado positivo será
repelido. Estas dos fuerzas no t-ienen igual intensidad y el efecto neto es una
atracción.
~~
8.23
~ ~
Barra electrizada atrayendo un pe-
queño trozo de papel.
+y- - - - - --Q
a) ~
+ 8.24
- +
+
., Eo
- Condensador pla·
no. a) situado en
el vacío; b) con
1-+
.un dieléctrico en-
+ __.. tre sus placas.
q q = Eo
E =~= S. Sil • s, s,
siendo la capacidad cinco veces de un conductor aislado que, por lo demás, puede considerarse como un condensador en el que
mayor, la carga se hará también la segunda placa está infinitamente alejada.
12
Llamamos V~ y V~ a los potenciales de las placas A y B en un instante dado durante el
cinco veces mayor S x 1o- 1 C . proceso de carga. VA y V8 son los potenciales de ambas placas una vez finalizado el proceso de
carga, es decir, cuando la carga de ambas placas sea + Q y - Q.
180
El trabajo total realizado hasta cargar el condensador con la carga Q A-4 S
será: Calcular el trabajo de carga de
W = 1
~Q
dq(V~ - V~)
un condensador inicialmente des-
cargado y, por tanto, con d. d. p.
entre sus placas inical nula, hasta
que adquiere la carga Q y una d. d. p.
que ha de ser igual a la energía acumulada E. Como V~ - V~ = ~· siendo q
la carga existente en cada instante, se tendrá:
VA - V8 = §(tener en cuenta la va-
riación de la diferencia de potencial
durante el proceso de carga, lo que
E = W =JQ !!..e dq = _!_e JQq · dq = _!_e Q2
2 obliga a un tratamiento diferencial).
o o
Q
expresión que, teniendo en cuenta la relación C = V _ V (que suele
A B
_1Q 2 _1 _1
2e - 2 eV 2
E - AB - 2 Q VAB [8 .6]
mm A-46
Un condensador cargado posee, pues, una energía acumulada, pero
¿dónde podemos localizarla? Consideremos el caso de un condensador Un condensador de 1 JJF se carga
plano cargado. Entre sus placas tendremos el dieléctrico polarizado (ver a 200 V. Determinar : a) la carga que
fig. 8 .24 b). La energía acumulada por el condensador podemos suponerla adquiere; b) la energía acumulada.
localizada en el dieléctrico. Su polarización (dipolos orientados en la dirección R:a) Q=2xl0 - 4 C:
del campo) supone una forma de acumular energía, ya que es necesario /J) E = 2 x 10 - 2 J.
realizar un trabajo en esta orientación que se traduce en una forma de ener-
gía potencial. Podemos, pues, hablar de densidad de energía en el dieléc-
trico polarizado, que será:
Como
Q
= E (campo eléctrico) y S = E· e,
181
A-47 resulta que la densidad de energía en el dieléctrico polarizado será :
2
Si el medio existente entre las densidad energía = e ' E • en donde e es la constante dieléctrica del medio,
placas es el vacío, no se puede 2
hablar de polarización y ordenación y E es el valor del campo en el mismo. Esta energía vendrá dada en julios/ m 3 •
de moléculas, y. sin embargo, existe mtJ
una energía en el condensador car- En el caso del vacío esta densidad de energía tenemos que localizarla
gado. ¿Dónde podemos localizarla?
en el campo eléctrico existente entre las placas del condensador, y vendrá
A-48
dada por la expresión :
Entre las placas de un condensa- . E2
dor plano y cargado existe un campo densidad de energía = e0 • 2
eléctrico de lo - s N/C en el vacío.
¿Cuál es la densidad de energía de
este campo? En general. toda distribución electrostática de cargas en el vacío posee
R : Densidad energía = una energía potencial, que podemos suponer localizada en el campo que
= 4,4 x 10- 2 8 J/mJ. crean, y es la base de su interacción. mm
CONCLUSION
En este capítulo hemos profundizado en el estudio Se han podido obtener así las expresiones para la
de la interacción electrostática, abordando el problema capacidad de algunos conductores y condensadores,
de la acumulación de cargas en los conductores y así como las que proporcionan la capacidad equiva-
asociaciones de conductores (condensadores). lente de asociaciones de condensadores.
Por último, se ha calculado la energía acumulada
Se ha introducido así una magnitud, la capacidad en un condensador cargado. Con esto terminamos el
eléctrica, como expresión de la facilidad de acumulación estudio de la interacción electrostática, es decir, entre
de cargas, estudiando los factores que influyen en la cargas en reposo, y pasamos a plantearnos en el
misma: forma y dimensiones de los conductores, así próximo capítulo el desplazamiento de cargas a través
como la constante dieléctrica del medio, cuya influen- de un conductor cuando se conecta a puntos de
cia se ha visto con algún detenimiento. distinto potencial.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A modo de introducción a la próxima lección, pro- servamos el paso de corriente durante un
ponemos la siguiente actividad: breve instante. ¿Qué sería necesario para
que dicha corriente pudiera seguir circulando
A-49. Al conectar entre sí las placas de un con- un tiempo indefinido?
densador, intercalando un galvanómetro, ob-
182
CORRIENTE ELECTRICA
En los dos capítulos anteriores hemos estudiado la interacción entre cargas INTRODUCCION
en reposo (electrostática), con alguna referencia al desplazamiento de cargas so-
metidas a campos eléctricos. Vamos ahora a estudiar el movimiento de cargas a
través de un conductor cuando se mantiene un campo eléctrico dentro del mismo 1 .
Este movimiento constituye una corriente eléctrica.
Nos limitaremos aquí al estudio de la corriente continua (en que el movi-
miento de cargas no cambia de sentido) y, más concretamente, al de la corriente
continua a través de un conductor metálico 2 •
No es necesario insistir aquí de nuevo en el papel revolucionario que el dominio
técnico de la corriente (como medio de transmisión de energía, además de sus
imnumerables aplicaciones concretas) ha jugado ·en el desarrollo de las civilizaciones
industriales. Conviene, en todo caso, que el propio alumno reflexione al respecto:
UD A-l
Hacer una exposición ordenada y
lo más completa posible de las apli-
LA CORRIENTE ELECTRICA : PRODUCCION Y MEDIDA 9.1. caciones de la corriente eléctrica.
1
Es preciso Insistir en la existencia de un campo en el Interior del conductor. puesto que.
como vimos en los capítulos anteriores. las cargas libres de un conductor aislado sometidas
a un campo externo se mueven hacia la superficie del mismo hasta alcanzarse una situación de
equilibrio electrostático en la que el campo interior es nulo. y, por tanto, cesa el movimiento
de cargas.
2
En un capítulo próximo abordaremos el estudio de la corriente alterna viendo las princi-
pales ventajas y usos específicos de cada tipo de corriente. Este capítulo será. pues. en esencia,
una ampliación del caplfulo 14 del Curso anterior. al que nos remitiremos en numerosas oca-
siones.
183
especificar las condiciones necesarias para que se produzca un flujo
de electrones en el conductor (corriente);
comprender, a nivel cualitativo, cómo tiene lugar dicho movimiento
de electrones ;
definir una magnitud para la medida de la corriente.
3
En realidad, como veremos en el capítulo 19, los electrones deslocalizados o «libres>>
pueden no ser exactamente los <<electrones de valencia», sino que son los electrones que ocupan
la llamadas <<bandas de conducción>> (múltiples niveles energéticos muy próximos entre sí y no
totalmente ocupados).
184
9.1.2. Condiciones necesarias para la producción de corriente
(desplazamiento neto de los electrones en una dirección
determinada)
El problema de crear una corriente en el seno de un conductor metálico,
en el que, como acabamos de ver, existe un gran número de electrones
moviéndose, estriba en conseguir un desplazamiento neto de los electrones
A-2
en una dirección determinada. m!PA
Basta para ello crear un campo en el interior del metal o, lo que es lo ¿Cómo puede conseguirse que las
mismo, basta conectar los extremos del conductor, a través del cual que- cargas libres de un conductor se des-
remos que pase corriente, a una diferencia de potencial (ya que E= - dV/dx ). placen en una dirección dada?
I1IJ
A-3
El movimiento de los electrones en el seno de un metal entre cuyos
extremos se aplica una diferencia de potencial, no puede compararse, sin En la figura 9.2 se representa un
embargo, al que llevarían en el vacío sometidos al mismo campo. En el conductor conectado a dos puntos de
vacío, los electrones, bajo la acción de la fuerza F = qe x E, sufrirán ace- potenciales vl y v2. siendo vl < v2.
leraciones, aumentando su velocidad de forma constante. En el metal, sin Indicar la dirección del campo y la
del movimiento de los electrones.
embargo, el avance de los electrones va a verse dificultado por los choques 4
con los iones positivos que se encuentran vibrando alrededor de la posición
de equilibrio. Continuarán, pues, produciéndose desviaciones aleatorias, que ® CD
se superponen al avance neto en la dirección de los potenciales crecientes v, e 0 0 0 0 0 0 e 0 v,
(ver fig. 9.3). Como consecuencia de dicha oposición a su movimiento,
cabe suponer que los electrones alcanzan una velocidad media de arrastre
9.2 V 1 < V2.
constante en la dirección contraria al campo, si E se mantiene también
R: E lleva la dirección de lo~ poten-
constante (en contra de lo que ocurre cuando se trata de electrones en el ciales decrecientes (hacia 1 ). Los
vacío que. repetimos. son acelerados continuamente)S. electrones. cargas negativas, se
E moverán en sentido contrario al
campo hacia potenciales crecien-
_(±) • (±)~ (±) tes (hacia 2) .
.~
(±)
(±)
(±)
·- (±)
F
(±)
a '
(±) F
(31, (±) (±)
$
.
(±) \ (B
"@ ·-~
i •• e \ •- ' 9.3
(±) _<±\ (±) (±) \ _<;B (±)
F
(±)
a
(±)
e
(B
(±)
•
Fe
·-
a
(±)
e,
F(B
\8
7 +. (±)
Velocidad madia de arrastre de los
electrones de un metal en sentido
opuasto al del campo.
~
V arrastre
• Las interacciones entre los electrones y los nudos de la red las describimos como choques.
pues aunque la situación es muy compleja, el resultado final (cambio en la dirección de la velocidad
del electrón) puede explicarse como consecuencia de la existencia de fuerzas repulsivas entre los
electrones y la nube electrónica del ion.
5
Esta velocidad media de arrastre. que suele ser pequeña. no debe confundirse con la
velocidad de los electrones en su movimiento entre choque y choque. que. naturalmente. es
mucho mayor.
185
9.1.3. Medida de la intensidad de corriente
mJ
A-4
Ya el Curso anterior introdujimos la magnitud intensidad de corriente I
Teniendo en cuenta que la co- definiéndola como «la cantidad de carga eléctrica que pasa a través de una
rriente eléctrica no es sino el movi- sección del conductor por unidad de tiempo», es decir:
miento neto de los electrones en una
dirección, definir una magnitud que
mida la mayor o menor intensidad
de corriente. [9.1]
I = Aq
At
dQ = n S V dt qe
186
->
E
1
14-'--e - e '
1 1 9.4
1
e -e : Tramo de conductor en el que se mue·
-e ven los electrones con una velocidad de
t
arrastre debido al campo it
1 I ~ dQfdt ~ n S v q] [9.2]
I = n qe S · v (producto escalar)
Como vemos, I es una magnitud que depende de las dimensiones del
conductor considerado (su sección) y su valor sólo puede caracterizar a
dicho conductor. A partir de I, sin embargo, puede definirse otra magnitud,
la densidad de corriente J (intensidad que circula por unidad de sección),
que caracteriza a cualquier conductor del mismo material (igual valor
de n) sometido a un mismo campo E.
_!?icha magnitud,] = I/S = n v qe, es un vector con la dirección y sentido
de E en cada punto (ver fig. 9.5).
+ A-6
E
o -e
-e 1 ~ .- e .. - e-e
~ j
D 9.5
Vector densidad de corriente.
Definir la unidad internacional de
densidad de corriente.
A-7
Nos interesa tener una idea de
cuál es el valor de la velocidad media
de arrastre de los electrones en una
187
corriente eléctrica. Para ello se pue- Así, la intensidad de corriente I vendrá dada por el producto escalar
den utilizar los siguientes datos: un de 1 por S.
hilo de Cu de 1 mm 2 de sección
transporta una corriente de 10 A.
Si el número de electrones libres
1 = 1· s = IJlJsJcos et
por cm 3 para el Cu es de 8,5 x 10 22 ,
¿cuál es la velocidad media de arras-
tre para los electrones? ¿Cuál es la Según muestra la actividad anterior, la velocidad de arrastre de los
densidad de corriente? electrones es relativamente pequeña. Insistimos de nuevo en que esta velo-
cidad de arrastre no hay que confundirla con la velocidad media de estas
R: v.= 7.4 x lo - ~ m/s. J = 107 A/m 2 • partículas en el movimiento de azar desordenado, que es mucho mayor
(en el caso de Cu es del orden de 1,6 x 106 m/s).
A-8
Emitir una hipótesis razonada acer- Por último, recordemos que el sentido de la corriente se estableció, por
ca de los factores que pueden influir convenio, como el correspondiente al desplazamiento de cargas positivas.
en la intensidad de corriente que En el caso del conductor metálico, el sentido de la corriente es, pues, con-
circula por un conductor metálico. trario al del movimiento de las cargas (electrones).
A-9
Diseñar un montaje experimental
adecuado para contrastar las hipó- 9.2. FACTORES DE QUE DEPENDE LA INTENSIDAD
tesis emitidas acerca de los factores DE CORRIENTE. LEY DE OHM
que influyen en la intensidad de
corriente. Realizar dicho trabajo ex- El modelo propuesto para la propagación de la corriente permite emitir
perimental6. hipótesis razonadas acerca de los factores de los que depende la intensidad
de la corriente en un conductor. m!m
A-10
Indicar razonadamente el signi- Puesto que bajo la influencia de un campo eléctrico los electrones se
ficado de la constante en la ecuación aceleran en sentido contrario al mismo, hasta alcanzar una velocidad de
t = Constante. arrastre constante, cabe suponer que la intensidad de la corriente depende:
• Recuérdese la forma en que deben e) De la temperatura, que afecta al movimiento al azar de los electrones,
montarse los instrumentos de medida de superpuesto al desplazamiento neto en una dirección. 11m
intensidad (amperímetro) y de diferencia
de potencial (voltímetro). A esto mismo
nos referiremos más detenidamente en Esta es una actividad fundamental que ya se propuso el Curso anterior
este capítulo. y que conviene repetir o, al menos, revisar detenidamente. Recordemos, en
188
primer lugar, que se estableció la proporcionalidad directa entre la diferencia diferencia de potencial de 7 V circula
de potencia aplicada a los extremos del conductor y la intensidad que circula, por él una intensidad de 3 S miliam-
lo que expresábamos matemáticamente en la forma: perios. e) ¿Qué marcará el amperí-
metro si conectamos el mismo con-
ductor a 24 V de d. d. p.?
V
constante R: b) R =200 .Q: e) 1=0,12 A.
1
muo A-12
De acuerdo con la expresión ~ = cte es indudable que cuanto mayor a) ¿En qué unidades se medirá p
en el S. 1.? b) ¿Cuál será la resistividad
sea dicha constante menos intensidad de corriente circulará para una di- de un conductor de 20 .Q de resisten-
ferencia de potencial dada. Cabe, pues, concluir que el valor de la constante cia cuya longitud y sección son, res-
es índice de la dificultad que opone el conductor al paso de la corriente, de pectivamente. 40 m y 0,1 mm 2 ?
aquí que se le de el nombre de resistencia eléctrica R. De este modo puede R: p =S x 1 O- 8 .Q m.
reescribirse la expresión anterior en la forma:
A-13
La resistividad del aluminio es
2,6 x 10 - 8 .Q m. Dar el significado
[9.3] fisico de esta cantidad.
R: Un cable de aluminio de 1 m de
longitud y 1 m 2 de sección pre-
sentaría una resistencia de 2,6 x
ecuación conocida como ley de Ohm para un conductor. mili x lo - s .Q.
[9 .4] A-15
¿Cuál será la resistencia de un
cable de nicrom de 40 m de longitud
donde 1 y S indican la longitud y seccwn del conductor. mientras que p y 0.1 mm2 de sección? ¿Y si es de
Cu ? ¿Y si es de Ag?
indica la resistencia de un conductor de longitud y sección unidad, y se
"
denomina resistencia específica o resistividad, siendo característica de cada R: 400, 6,8 y 6,0 .Q.
metal. mil mm
A-16
Así como R es una propiedad macroscópica del conductor, la resistividad La resistividad de los metales dis-
es una propiedad microscópica, que dependerá de la estructura cristalina minuye cuando disminuye la tem-
del metal. de los electrones libres por unidad de volumen y de la tempe- peratura. ¿Qué se puede prever ocurra
ratura. cuando nos aproximemos a oc K?
100
A-17 Los valores de resistividad para distintos materiales resultan ser, a
La proporcionalidad directa entre 20°C, los siguientes: (tabla 9.1).
el voltaje aplicado a un conductor y
la intensidad que circula podría es-
TABLA 9.1
cribirse también así: ~=K (en vez
R: b) ohmios- 1; e) 0,005 n- 1•
Plata 1,5 X lo-s Cuarzo 75 X 10 16
Plomo 22,0 X 10- ·s Vidrio 1QIO -1 Ql4
A-18
En el gráfico adjunto (fig. 9.8)
se representa la variación de la in- De la definición de resistividad como resistencia específica se deduce
tensidad a través de dos conductores que las sustancias con resistividades pequeñas son «buenos conductores»
frente a la d. d. p. establecida entre y las que tienen resistividades grandes son «malos conductores» o, lo que
sus extremos: a) ¿Cuál de ellos tiene es lo mismo, buenos aislantes. Es interesante señalar que no existe ningún
mayor resistencia? b) ¿Cómo podría conductor perfecto p = O (a la temperatura ambiente) ni ningún aislante
obtenerse la conductancia K de cada pefecto p = oo. Pero sí existe una gran diferencia de resistividades para una
uno gráficamente? e) ¿Y su resis- temperatura dada, de unos materiales a otros, por lo que podemos clasifi-
tencia R?
carlos en conductores '(p pequeña) y aislantes (p grande) . mil] mDil
p
A-20
p
Obtener la relación entre la velo-
cidad de arrastre de los electrones v
A/ predicción
y el campo aplicado E (téngase en
cuenta la relación entre 7 y v).
,J~real R: Siendo J = n q. v, se obtiene v =
200 T (Kl = _!!_ E, que muestra la cons-
nq.
9.6 Variación de la p con la tem- 9.7 tancia de v para un valor de E
peratura (para los metales). Fenómeno de la superconductividad (y de la temperatura de la que
en los metales. depende a ) dado, tal como preveía
el modelo establecido de corriente
Realmente, la resistencia de algunos metales se hace cero a unos pocos K eléctrica.
(4 °K para el Hg. ver fig. 9. 7). En estas condiciones el metal es superconductor, A-21
y las corrientes eléctricas pueden persistir indefinidamente en ausencia de
campo eléctrico. Resumir las distintas expresiones
de la ley de Ohm para un conductor.
El fenómeno de la superconductividad es actualmente un campo de in- R: V/l = R I/V =K E= J · p
vestigación que puede dar nuevas ideas sobre la estructura de los metales J= r.E.
y la física de las bajas temperaturas.
A-22
V
Volviendo a la ley de Ohm y=R . terminaremos su revisión con al- Con una resistencia de «thirita>>
se han hecho las siguientes medidas:
gunas puntualizaciones que muestran la posibilidad de tratamientos dis-
tintos, pero equivalentes, para el estudio de la corriente. m!IB V (en voltios) 1 (en amperios)
4,76 0,5
Es fácil comprender que, expresando la proporcionalidad entre V e 1 5,81 1,0
en la forma .!._ = K, la constante K representa la facilidad de paso de corriente 7,05 2,0
por el condu'btor considerado, de aquí que se denomine conductancia, siendo 8,56 4,0
1 ¿Cumple la «thirita>> la ley de
K=R. Ohm? ¿Cuál es su resistencia?
191
Del mismo modo, la relación R = P ~ 1 puede también escribirse en fun-
A-25
9.3.1. Obtención de la resistencia equivalente de una Determínese la resistencia equi-
asociación de conductores valente del conjunto de conductores
entre 1 y 2, en el esquema de la
figura 9.9. (Siendo R = 10 Q
Cuando se aplica una diferencia de potencial entre los extremos de una
R: R=27.3Q.
asociación de conductores, puede procederse a aplicar la ley de Ohm a cada
uno de ellos (teniendo en cuenta los valores de diferencia de potencial exis-
tente entre los extremos de cada uno, etc.) Este procedimiento puede, sin
embargo, ser bastante engorroso y se prefiere a menudo calcular la resis-
tencia equivalente del conjunto y aplicar la ley de Ohm una sola vez.
~
8
Existen, desde luego, otros esquemas
posibles como solución del problema plan-
,_
l.tw\•M'/Jt N/JI/1/Hif A'ltlNIIwY
R•
-~~<~3--+---): _1=1.+1.+13
9.10
Distribución de corriente en
dos asociaciones de conducto-
R: I1 = 6 A ll =~A. . -/3 res.
A-30
Dada la asociación de conductores ~mm mu
de la figura 9.12, indicar lo que
marcará c.ada amperímetro, sabiendo 9.3.3. Aparatos de medida. Amperímetros, voltímetros
que lo que marca el voltímetro es y puentes de Wheastone y de hilo
12 V.
Cualquier dispositivo utilizado para detectar o medir una corriente se
llama galvanómetro. La mayor parte de estos intrumentos están basados en
el efecto magnético de la corriente (desviaciones que sufre una bobina de hilo
conductor situada en un campo magnético cuando por ella circula corriente),
que estudiaremos en otro capítulo, pero que ya vimos de forma elemental
el Curso anterior.
' - - - - - { V } -- - - - '
Un galvanómetro es un instrumento muy sensible que con pequeñas
intensidades se desvía toda la escala (previamente calibrada utilizando in-
9.12 tensidades conocidas). Estos galvanómetros pueden convertirse en amperí-
metros y en voltímetros, y juegan también un papel esencial en los puentes de
R: 11 = 2 A. 12 = 3 A, 1 = S A. Wheastone y de hilo para la medida de resistencias. Veámoslo a continuación.
194
9.3.3. a) Amperímetros A-31
Si lo que marca el voltímetro
En esencia, un galvanómetro es ya un amperímetro, pero, por lo general, V2 = 8 V, ¿qué marcará cada uno
su aguja se desvía toda la escala para pequeñas intensidades. Si deseamos de los aparatos de medida señalados
construir con él un amperímetro cuya aguja se desvíe toda la escala para en el esquema de la figura 9.13.
intensidades del orden de amperios, utilizaremos una resistencia en deriva-
ción o SHUNT, de forma que la mayor parte de la intensidad que circula por
el aparato lo haga a través de la resistencia, y sólo una pequeña fracción
de la misma sea la que desvíe la aguja del galvanómetro (ver fig. 9.14).
9.13
-1
9.14
Amperímetro (galvanóme-
R:I1 = 4 A, 12 = 1 ,3 A , 13 = 2, 7 A,
V1 = 20 v.
tro con resistencia en deri-
vación).
A-32
Algunos galvanómetros se des-
vían toda la escala para intensi-
dades de 1 mA. Si su resistencia
resulta ser de 190 n ¿qué resistencia
tendremos que adosarle en deriva-
y, por tanto, la escala del galvanómetro se puede calibrar para valores de ción para convertirlo en un ampe-
intensidad total que circula por el aparato. rímetro cuya escala completa corres-
ponda a 3 A ? ¿Y si queremos que
Conviene recordar que los amperímetros se conectan en serie, en un corresponda a 30 mA? ¿En qué
circuito, por tanto, si no queremos que introduzcan modificaciones apreciables caso, el amperímetro montado es
en el mismo, su resistencia debe ser muy pequeña. Como la del galvanómetro mejor aparato de medida?
no suele serlo (dadas la limitaciones fisicas del cuadro de espiras para el R : a) 6.3 x 10 - 2 Q ; b) 6,6 Q ; e) en el
que no puede utilizarse hilo muy grueso), el hecho de adosarle una resistencia primero, pues su resistencia es
en derivación muy pequeña hace la resistencia total del aparato (amperímetro) . menor.
muy pequeña, pues recordando el problema de la asociación en paralelo:
A-33
Móntense los amperímetros cita-
dos u otros similares.
195
9.3.3. b) Voltímetro
- r
a
(CJ?J)
8 = Kl'= K'Vab
b
R
.w.w.wtN r&t--1'
9.15 Galvanómetro. 9.16 Voltímetro.
Amper lmetro
Voltlmetro
9.17 Amperímetro en serie. Voltlmetro en deriqc;ión.
196
9.3.3. e) Medida de resistencias: Puente de Wheastone y puente de hilo
r a)
9.18
Dos montajes para medir Rx.
[1]
A-35 [2]
R 1
¿Por qué :.:l = .1 en el puente de
R3 13 y dividiendo ordenadamente las igualdades [1] y [2] se obtiene:
hilo?
RI_R2
A-36 Rx- R3
Utilícese un puente de hilo para Como R1 , R2 y R3 se conocen, se puede determinar Rx.
determinar el valor de una resis-
tencia problema. (Puede procederse
fácilmente a la construcción de uno.) El puente de hilo (fig. 9 .20) es un montaje muy similar que utiliza, en
lugar de las resistencias variables R 2 y R3 , un contacto deslizante sobre un
A-37 hilo de sección constante. Corriendo este contacto hasta que no pase corriente
por el galvanómetro se cumple Ve = V D• y procediendo de igual manera
¿Cuál será el valor de una R x si
R1 = 30 n y 12 y 13 miden, respecti-
que en el caso anterior:
vamente, 22 y 78 cm?
H: R, = l06 ,4!1.
198
ESTUDIO ENERGETICO DE LA CORRIENTE 9.4.
Toda corriente eléctrica circulando entre a y b supone un aporte de energía
que se consume entre a y b.
Consideremos un tramo cualquiera de circuito como el representado en
la figura 9.21. Si Va es mayor que Vb circulará una corriente entre a y b
(los electrones se moverán en sentido opuesto) y el trabajo realizado por el
campo moviendo las cargas debe haberse suministrado de alguna forma
entre a y b (pues este trabajo no supone un incremento de la energía cinética
de los electrones, que se mueven con una velocidad de arrastre constante,
por tanto debe haberse manifestado de alguna otra forma).
9.21
Tremo de circuito entre
ay b.
1 P~~~IV 1 [9.7]
que escribíamos V. - Vb. por V. claro que. es necesario insistir, V representará siempre una
diferencia de potencial entre dos puntos del conductor, y no un potencial.
199
A-39 decir, entre a y b puede haber una resistencia un motor, una cuba electro-
Entre los terminales a y b de un lítica... En todos estos casos la energía suministrada por la corriente en el
tramo de circuito hay un baño elec- tiempo t es: I · V · t. que en una resistencia se transmite en forma de calor,
trolítico. Si la d. d. p. entre a y b en un motor como energía mecánir~ y calor. en una cuba electruiítica en
es 6 V y la corriente que circula es energía química y calor ... mm mm 11111 .
de 0,5 A, determínese: a) la energía
eléctrica -que suministra la corriente
en quince minutos ¿en qué se con- 9.4.1. Caso de una resistencia. Efecto Joule. Ley de Joule
vertirá? ; b) la potencia suministrada
entre a y b.
Si entre a y b existe sólo una resistencia, la energía suministrada por la
R: E= 2 700 J P=3 W. corriente se transmite a la resistencia en forma de calor. mm
Para poder comprenderlo recordemos el modelo establecido para ex-
A-40 plicar la corriente eléctrica: los electrones son acelerados por acción del
Entre los terminales a y b de un campo eléctrico en pequeños tramos de recorrido, hasta que chocan con
circuito hay un motor con una cierta los nudos de la red metálica, lo cual supone un efecto de frenado que se
resistencia. Si cuando el motor fun- traduce en que los electrones llevan una velocidad de arrastre constante.
ciona, la d. d. p. entre a y b es Los nudos de la red metálica actúan, en definitiva, como un medio viscoso
120 V y la corriente es de 0,5 A. que se opone al movimiento de los electrones. En los choques de los elec-
se pide: a) potencia eléctrica que trones con los nudos de la red parte de la energía cinética adquirida al ser
consume el motor (suministra la acelerados por el campo es cedida a los nudos positivos. De esta forma estos
corriente);. b) energía que consume nudos positivos adquieren una energía de vibración alrededor de su posición
en dos minutos. de equilibrio (recordemos que están fijos por las fuerzas de ligadura de la
R: P= 60 W E = 7 200 J. red y, como máximo, vibran). Los choques de los electrones con los nudos
de la red aumentan las vibraciones térmicas de ésta, lo cual se manifiesta
de forma macroscópica como un aumento de la temperatura del conductor 10
A-41 (figura 9.22).
Entre los terminales a y b de un
circuito existe una resistencia. Si
la d. d. p. entre a y b es 12 V y la
corriente es de 2 A, se pide : a) po- 9.22
tencia que suministra la corriente La agitación ~rmica de los nudos
entre a y b; b) energía suministrada a de' la red v de los electrones se
en quince minutos. manifieste como un aumento de
CALOR temperatura.
R: P=24 V E= 21 600 J.
A-42 10
La cantidad de energía que suministra por segundo la corriente al conductor no se traduce
Interpretar (teniendo en cuenta en un aumento progresivo de la temperatura de éste. pues llega un momento en que se estabiliza.
el modelo establecido para la co- Esto es debido a que el conductor transmite energía al medio en forma de calor. por convección
y. sobre todo. por radiación. de modo que cuando la cantidad de energía que suministra la co-
rriente) la trasmisión de energía a rriente por unidad de tiempo sea igual a la que pierde el conductor por unidad de tiempo, la
un conductor en forma de calor, temperatura se estabilizará. Esta temperatura de equilibrio naturalmente depende del calor
ru;mdo circula corriente por él. específico del conductor, de sus propiedades como radiador. del medio que lo rodee...
200
Este efecto se conoce con el nombre de Efecto Joule o efecto térmico de la A-43
corriente. ¿Cómo puede obtenerse la equi-
valencia entre el julio y la caloría
Para considerar el aspecto cuantitativo del efecto Joule .. y llegar a una utilizando el efecto Joule? Diseñar un
expresión que nos dé el calor suministrado por una resistencia R cuando experimento para su obtención.
por ella circula una corriente de intensidad I. u ti hzaremos la expresión R: Ver capítulo 14 del Curso ante-
general de energía suministrnda por una corriente: rior.
!lE = I · V · !:it
Como entre a y b sólo hay una resistencia, se puede aplicar la ley de
Ohm (V= I · R)
A-44
Tres hornillos tienen las resis-
V2 • !lt tencias de R 1 = 20 n, R2 = 30 n,
!lE = I · V · !lt = F · R · !:it = R [9.8]
R 3 = 40 n. Si los enchufamos a una
d. d. p. de 120 V, se pide: a) razonar
cuál suministrará más calor por uni-
Estas expresiones nos dan el calor transmitido por una resistencia R dad de tiempo, si se enchufa cada
en el tiempo t. cuando por ella circula una intensidad I, o está sometida una uno independientemente; b) si se
d.d.p. V. conectan los tres en serie y se en-
chufan a las red; e) determinar el
Naturalmente, este calor vendrá dado en julios si utilizamos las unidades calor suministrado por cada hornillo,
en cada caso, durante un minuto.
del S.I. Es conveniente, pues, darlo en julios, aunque es frecuente el uso de
las calorías como unidad de calor. Así, para pasar de julios a calorías, la R: e) En el caso a) E 1 = 43 200 J;
equivalencia, recordemos, es E2 = 28 800 J; E3 = 21 600 J.
En el caso b) E 1 = 2 13 3 J;
1 J = 0,24 calorías E2 = 3200 J; E3 =4267 J.
UDJ mm mu~ mm m11 mm
CIRClliTOS DE CORRIENTE CONTINUA 9.5. A-45
Hasta ahora hemos estudiado la corriente eléctrica continua en un con- Una bombilla lleva las siguientes
inscripciones 80.W y 120 V: a) ¿Cuál
ductor o varios conductores asociados, es decir, en un tramo de circuito, ha- es su resistencia? b) ¿Qué energía
ciendo abstracción de la parte del mismo que mantiene constante la d.d.p. eléctrica consume en dos horas? Dar
el resultado en julios y en kWh.
Tampoco hemos considerado el efecto que sobre la intensidad de corriente e) ¿Qué intensidad circula? d) Y si
en nuestro tramo de circuito tendría el intercalar un motor o una cuba la conectamos a una d. d. p. dr
electrolítica. 220 V. ¿qué ocurrirá?
K: a) R = 180 0:
Así, en esta parte del tema vamos a estudiar el circuito en su conjunto, hJ ¡..; = 576 000J = 0,16 kWh:
con generadores, conductores y motores, hasta llegar a expresiones de in- e) 1=0,67A:
tensidad de corriente o de d.d.p. entre dos puntos que tengan en cuenta todos d) I = 1,22 A excesivamente alta .
los elementos del mismo. por lo que fundiría.
A-46 9. S .l. Generadores de corriente continua. Fuerza electromotriz
Sabiendo que una intensidad de
O, S A. que circula por una resistencia Supongamos dos conductores A y B cuyos potenciales sean VA y V8 •
de 850 n. en un minuto produce una Al unirlos por medio de un hilo conductor, si VA es mayor que V8 • circulara
elevación de 15,30 °C de la tem- una corriente de A a B (los electrones se moverán en sentido contrario)
peratura de 200 gr de agua (calor (ver fig. 9.23).
específico 1 c~lj~ , oC), determinar el
equivalente mecánico del calor, es
decir, el número de calorías equi-
valentes a un julio.
R: 1 J = 0,24 calorías. 9.23
Dos conductores cargados, A y B, se
ponen en contacto por medio de un
A-47 hilo conductor.
Enumérense todas las aplicaciones
prácticas del efecto Joule que se
conozcan. A medida que se produce el transporte de carga, los potenciales se van
igualando, y en un intervalo de tiempo relativamente corto la corriente
A-48 eléctrica cesaría.
¿Cuál es la labor de los fusibles en Si mediante un dispositivo que comunique energía al sistema se mantiene
una instalación eléctrica? constante la d.d.p. entre los dos conductores (VA- V 8 =constante) pasando
los electrones de A y B. la corriente a través del conductor será continua.
Este dispositivo es un generador de corriente continua.
El movimiento espontáneo de los electrones en el circuito exterior, de-
bido al campo eléctrico, es de B a A (sentido de los potenciales crecientes).
Sin embargo, el generador, para mantener VAB constante, ha de trasladar
los electrones de los puntos de más potencial a los de menos; por tanto, tendrá
que realizar un trabajo contra las fuerzas del campo eléctrico. Este trabajo
lo realiza consumiendo otro tipo de energía (química o mecánica) a costa
de la cual el generador suministra energía eléctrica al circuito (ver fig. 9.24).
Cualquier dispositivo que pueda producir la transformación reversible:
energía (química, mecánica, ... ) en energía eléctrica, podrá actuar como
generador de corriente continua.
9.24
El generador de c.c. traslada los elec-
trones de A a B para mant-r VAB
constante.
202
Conocemos ya algunos tipos de generadores, como las pilas (descritas
en el capítulo 23 del Curso anterior), que producen energía eléctrica a
partir de reacciones químicas de oxirreducción. En las dinamos, que estu-
diaremos en el capítulo próximo, se produce la energía eléctrica a partir
de energía mecánica utilizando un campo magnético. Existen, además, otros
tipos de generadores, que, de momento, no trataremos.
En todos los casos un generador de c.c. es un dispositivo que suministra
energía a un circuito, transformándola de no eléctrica en eléctrica. El trata-
miendo cuantitativo se realiza definiendo la fue rza electromotriz de un ge-
nerador (f.e.m.) como la energía de forma no eléctrica transformada en
eléctrica por unidad de carga que atraviesa el circuito. O, lo que es lo mismo,
el trabajo que realiza por unidad de carga para que por el circuito circule
corriente. Así:
A-49
[9.9] a) La definición de f. e. m., ¿re-
cuerda alguna otra definición de
magnitud física? b) Especificar cuál
siendo dW el trabajo realizado por el generador (fuerzas exteriores) sobre será la unidad de f. e. m.
el circuito para mantener constante la d.d.p.
R: a) Al potencial eléctrico, pues la
Dividiendo por el tiempo dt ambos términos de la expresión anterior d. d. p. entre dos puntos del
tendremos: campo eléctrico venía dada por
Wf q. b) Será el voltio.
dW
dt p A-50
8=-=-
dq I Una pila tiene una f. e. m. de
dt 12 V y una resistencia interna de
0,2 n. Al conectarla a un circuito
O sea, la f.e .m. de un generador es también la potencia que suministra
al circuito por unidad de intensidad. mm produce una corriente constante de
0,4 A: a) ¿Qué energía suministra
Una característica, pues. de cada generador será su f.e.m.. que natu- al circuito (a costa de su energía
química) en una hora? b) ¿Qué can-
ralmente vendrá dada en voltios. Como a través de un generador también
tidad de energía se pierde en vencer
circula corriente, y se trata de un medio material (disolución en las pilas,
la resistencia interna? e) ¿Cuánta se
conductores en la dinamo ... ), también se presentará en el interior del gene- transforma en energía eléctrica apro-
rador un impedimento al paso de la corriente, que llamaremos resistencia vechable en el circuito exterior?
interna.
R: a) La energía aportada por la
Así pues, un generador quedará caracterizado por su f.e.m. y por su pila en una hora será e · I · t =
resistencia interna r. = 17 280 J. b) La energía con-
sumida en el interior de la pila
Debido a dicha resistencia interna, parte de la energía aportada por el (para vencer la resistencia inter-
generador no se transforma en energía eléctrica aprovechable en el circuito na) será r · J2 · t = 115,2 J. e) La
exterior, sino que se consume en el circuito interior (generador). Por ello, energía aprovechable será, pues.
las pilas, dinamos, etc., se calientan durante su funcionamiento. IBD1 17 280-115,2 = 17164.8 T.
203
9.5.2. Motores. Cubas electrolíticas
Un motor de c.c. es, en esencia, una dinamo funcionando al revés, es
decir, de forma que la energía eléctrica la transforma en mecánica. Por tanto,
un motor, poseerá una fuerza electromotriz (o contraelectromotriz} que. por
similitud con la de un generador. será:
¡; = ptransformada/ I
~~
-1
A-53
9.25
R Dado el circuito de la figura 9.26,
Circuito con generador, resistencia Y
motor. determínese: a) la intensidad que
circula; b) la d. d. p. entre los bornes
de R; e) la potencia del motor: la
El generador suministra energía eléctrica al circuito (a costa de su energía que transforma en mecánica (po-
química). Esta energía suministrada se consume en el circuito de distintas tencia útil) y la total consumida (po-
formas: en las resistencias en forma de calor, por efecto Joule, y en el motor tencia motora); d) el rendimiento del
motor; e) la energía consumida por
en el que se consume transformándose en mecánica y también por efecto efecto Joule en la resistencia R du-
Joule (pues el motor se calienta). Recordemos que en el generador también rante quince minutos.
se consume energía por efecto Joule, dado que posee una resistencia interna
que se opone al movimiento de las cargas en su interior.
Si se cumple el principio de conservación de la energía, la energía su- R = 311
ministrada al circuito en el tiempo dt debe ser igual a la consumida en ese e9 =24 V
intervalo de tiempo. ~ fg = 111 €m = 12 V
Los valores de energía suministrada y consumida vendrán dados por 'm =211
las expresiones :
9.26 Circuito con generador, resistencia y
Energía consumida = R · P · dt + rg · P · dt + rm · J2 · dt + em · 1 · dt motor.
ambas para el intervalo de tiempo dt.
Igualando·• eg1 · dt = R · P · dt + rg · J2 · dt + rm · P · dt + em · 1 · dt R: a) 1 = 2 A;
De donde, despejando l. se obtiene : b) VR=6 V;
e) p útil = 24 w; ptotal = 32 w;
l = eg - em d) R=0,75;
R + r9 + rm e) E= 10 800 J.
A-54 Por tanto, en general para cualquier circuito se cumplirá:
Dado el circuito de la figura 9.27,
se pide: a) En qué sentido circulará
la corriente. b) ¿Cómo actuará B. [9.1 0]
como generador o como pila car-
gándose? e) Intensidad que recorre
el circuito. d) d. d. p. entre los ex- Expresión que llamaremos ley de Ohm generalizada, y nos da la intensidad
tremos de las resistencias R1 • R1 y R ,. de corriente en un circuito, que será, pues, igual a la suma algebraica de
todas las f.e.m. de los elementos incluidos en el circuito serie, dividida por la
€A =lO V R¡ = 25n suma de todas las resistencias.
A-55 S.i entre a y b existen elementos como motores, pilas o cubas electrolíticas,
es obvio que no se cumplirá dicha ley.
Tenemos diez pilas idénticas de
1,5 V de f. e. m. y 0,5 ohmios de re-
sistencia interna. Las conectamos en Supongamos que entre a y b circula una corriente de intensidad I. Si Va
serie (uniendo un terminal positivo es mayor que Vb, lo hará de a y b (ver fig . 9.29). De momento hacemos
de cada una con el negativo de la
otra ... ) y con toda esta batería de
pilas se alimenta un circuito de
R = 45 ohmios. Se pide: a) hacer el
esquema del circuito; b) la inten-
sidad que circula; e) la d. d. p. entre 9.29
los bornes de la batería de pilas ; Tramo de circuito.
d) indicar dónde se debe colocar el
voltímetro y el amperímetro.
R: n) 1 = 0,3 A; e) Vab = 13,5 V.
206
abstracción del resto del circuito, y admitimos que Vab se mantiene constante A-56
(por tanto, también lo será I). Si entre a y b existen unos elementos tales como Calcular la intensidad que cir-
una resistencia R, una pila (de f.e.m. s9 y resistencia interna r9 ) y un motor cula por una resistencia R = 45 Q
(de f.e.m. em y resistencia interna rm), la d.d.p. entre a y b dependerá de la cuando se conecta a diez pilas idén-
intensidad que circula y de las características de los elementos comprendidos ticas de 1, S V de f. e. m. y resistencia
entre a y b. interna 0,5 n cada una, montadas en
paralelo. Hacer esquema del circuito.
Para calcular Vcb podemos hacer un balance energético. Así, la energía R: Ahora la f. e. m. de las diez pilas
suministrada en el tiempo dt por el resto del circuito (no representado) al será igual que la de una de ellas,
tramo a- b (Vab · I · dt), más la que suministren, en su caso, los generadores o sea, 1,5 V, y la resistencia in-
terna total, al estar en paralelo,
comprendidos en el tramo (en el ejemplo propuesto s9 • I · dt), debe ser igual
a la energía consumida en los elementos del circuito comprendidos entre será: ! =
1
r i 0 ,5
° : r; = 0,05 n: por
a y b en el tiempo dt.
tanto I = 45 !·~.os = 0,033 A. El
Así: esquema sería la figura 9.28.
Energía suministrada= Vab · I · dt + e9 • I · dt
Energía consumida = R · P · dt + rg · P · dt + rm · P · dt + em · I · dt
Pues suministran energía Vab y la pila, y la consumen las resistencias
t --f=r--l '
T _I---- J"_ ____,
TL
__..-1c:::O Pilas _ _
R = 45!1
y el motor.
9.28
Igualando la energía suministrada y la consumida: A-57
Utilizando la expresión [9-11] se
Vab · I · dt + e9 · I · dt + = R · P · dt + rg · P · dt + rm · F · dt + em · 1 · dt pide: a) obtener la expresión que
proporciona la d.d.p. entre los bornes
De donde: de un motor : b) entre los bornes de
una pila, en los casos b y e de la
figura 9.30. ¿Cuál de las pilas actúa
como generador y cuál como pila
en proceso dr car¡:(a ?
que podemos generalizar de la forma : E, r E, r
€m,'m
R: a) Vab = 1 · rm + 1:m:
O sea, la diferencia de potencial entre dos puntos de un circuito es igual
b) Vab = I · r-e:
a la suma algebraica de todas las resistencia por la intensidad, menos la suma e) v.b = l · r +e: en e) la pila no
algebraica de todas las f.e.m. (con sus correspondientes signos). ~ actúa como generador, sino como
msi3 ~ pila en proceso de carga. pues la
intensidad circula a su través en
Un caso particularmente interesante lo constituye el cálculo de la di- sentido contrario a la que ella
ferencia de potencial disponible entre los bornes de un generador. ~ generaría.
207
A-58 9.5.5. Medida de la fuerza electromotriz de un generador.
Dado el circuito de la figura 9.31. Potenciómetro
se pide determinar la d.d.p. entre los
puntos a y b. e y d. a y c. e y e. e y a. Como hemos visto en el apartado anterior, la d.d.p. entre los bornes
de un generador es igual a su f.e.m. disminuida en I · r (caída de tensión
R: Vab = 12 V V,d = S V
V.,= 14 V V,e = 8 V
debida a su resistencia interna).
F,.., = - 22 V. V=e-I·r
€m = 10V
W3.l ~
b Para determinar la f.e.m. y la resistencia interna de una pila problema
podría pensarse en un montaje como el de la figura 9.33, en el cual las me-
e1 = 24 V didas del voltímetro y del amperímetro nos darán V e I, respectivamente.
r,= 2nuc
e
e2 = 4 V
Pero dado que V= e - I · r, necesitamos más pares de valores de V e I
para poder determinar r. y r.
r2 = 1n
R=Jn 9.31
d
A-59
Un motor de f. e. m. 12 V y re- R
sistencia interna l. S O funciona
R variable
cuando por él circula una intensidad
de 1,4 A. ¿Cuál es la d. d. p. entre 9.33 9.34
sus bornes?
Si, por ejemplo, disponemos de un montaje en el que R sea variable
R: V m= 14,1 V.
(como el de la fig. 9.34) 12 para cada valor de R, obtendremos un valor de I,
A-60
y por tanto de V (d.d.p. entre los bornes del generador).
Obtener v.b en el circuito de la
figura 9.32.
R: Aplicando la expresión 9.11 ten- V (V) ••••
11 Al mismo resultado puede· llegarse sin más que considerar que la diferencia de potencial
disponible en el exterior sea igual a ¡; menos la caída de potencial en el interior del generador.
12
La resistencia variable dibujada consta de un cursor deslizante que puede hacer contacto
9.32
en distintos puntos. Moviendo este cursor, la resistencia introducida en el circuito puede tomar
los valores comprendidos entre O y R ohmios.
208
Con varios pares de valores de V e 1 podemos hacer una gráfica en donde
aparezcan los valores de d.d.p. entre los bornes del generador frente a los
valores de intensidad. Dicha representación gráfica será una linea recta
como la de la figura 9. 3 5.
9.38
'------IN.f#------{M}-----' Red de conductores.
210
La resolución de estas redes consiste en determinar la intensidad que
circula por cada rama, conocidas las características de todos los elementos
situados en la red (resistencias, generadores, motores), lo que es del mayor
interés para conocer las intensidades que van a circular en cualquier posible
instalación. Hay varias formas de análisis o resolución de redes, pero nosotros
sólo utilizaremos las llamadas leyes de Kirchhoff, que en esencia se reducen
a la aplicación de los principios de conservación de la energía y de la carga.
- ,,
_[ .......... <D
'7~+í '"'7,"'
..........
1
T . . . . . I ':. . . . . T
h-fffriih ® ffiWHht
Esta ley puede aplicarse a tantos nudos como existan en la · red, menos
uno, que proporcionaría una ecuación función lineal de las ya obtenidas,
como puede comprobarse en la red elemental de la figura 9.40, con sólo
dos nudos:
En el nudo 1 : 11 - 12 + 13 = O
En el nudo 2: - I1 + I2 - I 3 = O (que es la misma ecuación).
VA V 8 = I 1 (R 1 + r 1 ) - (~> 1 )
VB - V e = Iz (R2 + r 2) - (~>2)
I e¡ =I I¡R¡
i i
9 .41 Malla.
r H1
R,
=
=
3,5 Q
2Q
~: 1
~: 2
=
=
20 V
6 V
rl = 0.5
r, = 0,5!l
n
R, = 4,5 n
212
Primero. Se nombrarán las intensidades de cada rama I1 , 12 , • • •
estableciendo sobre el esquema un sentido para las mismas. Este sentido se
ve a menudo con claridad, teniendo en cuenta los generadores existentes,
pero puede atribuirse arbitrariamente, de forma que al resolver el problema,
si las intensidades tienen valores negativos, ello significa que el sentido real
de las mismas es el contrario al establecido. Conviene también indicar el
sentido de f.e.m. (con una flecha colocada sobre cada pila o motor).
En el problema propuesto existen tres intensidades distintas cuyo sentido
fijamos como indica la figura 9.43.
9.43
figura 9.44; la segunda ley de KirchhofT sólo puede aplicarse a dos de dichas mallas (y en ge-
neral a n -1 ), puesto que la tercera ecuación resultaría función lineal de las otras dos.
l
9.44
213
A-65 En nuestro problema elegiremos para la malla de la izquierda el sentido
Aplicar las leyes de Kirchhoff a contrario a las agujas del reloj, y para la malla de la derecha el sentido de las
la resolución de la red de la figu- agujas del reloj.
ra 9.46, siendo, R1 = 20 Q, R2 = 30 n.
R3 = 40 Q y s 1 = 12 V, r 1 = 1 Q,
~> 2 = 6 V y r 2 = 2 Q, determinar la
intensidad que circula por cada rama. €1 = 20 V
9.45
9 .46
Las ecuaciones que se obtienen son, respectivamente (ver fig. 9.45):
12 = 11 + 13
10 = 211 + 12
- 6 = 513 + 212
se obtiene:
11 = 4A
12 = 2A
9.47 13 = -3A
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-67. Realizar un balance en kWh del consumo A-68. Como ejemplo de corriente de intensidad
eléctrico mensual de la instalación de una variable puede procederse a descargar un
habitación en la que existen los siguientes condensador a través de una resistencia su-
aparatos conectados todos en paralelo a 220V, ficientemente elevada para que el tiempo de
siendo al tiempo diario aproximado de fun- descarga sea grande y se puedan hacer me-
cionamiento el que se indica en la tabla: didas de la intensidad en diversos instantes.
Realizar dicho montaje y construir un grá-
Aparato Potencia (W) Tiempo (h) fico I = f(t).
bombilla 60 S
bombilla 100 3
estufa 1200 8
radio 25 4
215
ELECTROMAGNETISMO
1
En realidad, la noción de polo ha resultado ser innecesaria para explicar la naturaleza
intrínseca del magnetismo.
217
Para estudiar el magnetismo como una interacción entre cargas móviles
seguiremos las siguientes líneas de investigación:
1) Estudiar los campos magnéticos que crean estas cargas móviles (en particular
las corrientes eléctricas), viendo cuál es su intensidad en cada punto, así
como la distribución de lineas del campo. Este estudio será similar al que
hicimos de campos eléctricos creados por cargas eléctricas y la distri-
bución de sus líneas de fuerza.
2) Estudiar las fuerzas que estos campos magnéticos ejercen sobre cargas mó-
viles (y en particular sobre corrientes) insistiendo en sus múltiples apli-
caciones.
3) Estudiar la posibilidad de que, así como una corriente crea un campo
magnético, los. campos magnéticos engendran corriente.
4) La explicación del magnetismo natural.
Dedicaremos este capítulo a la profundización de los dos primeros puntos,
viendo el tercero en el siguiente capítulo, en el que, como conclusión, ex-
pondremos brevemente los trabajos de Maxwell, quien dio forma teórica,
de cuerpo coherente de conocimientos, a todo lo referente a los campos
eléctrico y magnético, es decir, al campo electromagnético.
En cuanto a la explicación del magnetismo natural. y en general del
comportamiento magnético de la materia, íntimamente relacionado a la
estructura electrónica de la misma, nos remitiremos a lo visto el Curso an-
terior, a excepción de alguna nota que se intercalará en el desarrollo del tema.
Vimos en el apartado anterior que tanto las corrientes como los imanes
crean campos magnéticos. Empezaremos por referirnos a la representación
gráfica de un campo magnético, introduciendo a continuación las magni-
tudes necesarias para su estudio.
En torno a un imán existe un campo magnético. Este campo magnético
se pone de manifiesto por su efecto orientador sobre una aguja imantada
(pequeño imán) situada en cualquiera de los puntos que lo rodean (ver
figura 10.1).
De esta forma resulta sencillo representar las lineas del campo magnético,
que en cada punto serán tangentes a las agujas imantadas orientadas. y que
pueden visualizarse con ayuda de limaduras de hierro (que, en definitiva,
actúan como pequeños imanes inducidos) distribuidas alrededor de un imán.
218
A-3
Utilizando las representaciones an-
10.1 teriores de líneas del campo contestar
Imán y agujas imantadas a las siguientes preguntas:
móviles señalando la di- a) ¿En qué zonas del campo creado
rección de las líneas del
por un imán recto (fig. 10.1),
campo magnético.
este campo resulta máximo y
dónde resulta más débil?
10.2
b) En el caso de un imán en forma
Imán en herradura.
de herradura (ver fig. 10.2),
¿existe alguna zona en donde
podamos considerar el campo
prácticamente constante?
Muchas características importantes del campo magnético pueden de-
ducirse a partir de estas representaciones gráficas. Una de ellas es que la
densidad relativa de líneas del campo puede ser tomada (igual que se hizo en
el campo electrostático) como una medida de la intensidad del campo mag-
nético. Así, las zonas del espacio en las que las líneas del campo están muy
próximas (densidad relativa grande). el campo magnético será más intenso
que en aquellas zonas en las que las líneas del campo estén más separadas
(densidad relativa menor), en donde el campo será débil. A lo largo de una
dirección, si las líneas del campo divergen. significará que el campo se va
debilitando. y si convergen ocurrirá lo contrario. mJ
10.3
Líneas del campo magnético
creado por una corriente.
219
A partir de esta representación de las líneas del campo magnético se
deduce otra característica importante de las mismas, y es que dichas líneas
son siempre líneas cerradas, a diferencia de las líneas de fuerza del campo
eléctrico, que «emergen» de las cargas positivas y «acaban» en las negativas.
Por último, conviene añadir que a estas líneas del campo se les asigna
un sentido, puesto que los pequeños imanes (agujas imantadas) se orientan
en un sentido determinado y no en el contrario. Este sentido para las líneas
del campo es saliente por el polo norte de la aguja imantada y entrante por
el polo sur (ver figs. 10.3 y 10.4).
8
.,. ~--,
t.,.8 ,~- ~8..
/7 ' 1 '
/ / ' N
[ J1 \ \ 10.5
1 1
1 1
1 1 Líneas del campg
1
\ S /
1
B.
magnético y vector
\
'~-"' /
1
.,.
t \' ~
, ,'
¡; ......... 8 8
[10.1]
o lo que es lo mismo:
10.6
Flujo de B a través de una super-
A-5
ficie da área S.
En el campo magnético represen-
tado en la figura 10.6, B vale
2 x 10- 4 T, y el área S de la super-
La unidad de flujo magnético en el S.I. será naturalmente Tesla x m 2 , ficie dibujada es 60 cm2 • se pide:
que recibe el nombre de weber (Wb). a) ¿Cuánto vale el flujo de B a su
través si a = 45 °?
m!lj 1 · T x m 2 = 1 Wb b) ¿Cuánto deberá valer a, o sea,
cómo debe colocarse la super-
La introducción del flujo magnético nos permite definir B como den- ficie, para que el flujo valga
cero?
sidad de flujo magnético 2 : B =
cp
llamar a su umdad Wb/m 2 • .¡y o
A-7
Establecer en forma de hipótesis 1
cuáles serán los factores de que de-
pende la intensidad de campo B,
producida por una corriente recti- 10.7 Líneas del campo creado por 10.8 Sentido de las líneas del campo; re·
linc~. una corriente rectilínea. gla da la mano derecha.
222
O, lo que es lo mismo, el sentido de las líneas del campo es tal que un A -8
tornillo girando según él debe avanzar con la corriente. Planear una experiencia para com-
probar las hipótesis emitidas.
Estas líneas nos dan, en cada punto, la dirección y el sentido del vector R: Puede disponerse de un hilo con-
intensidad de campo magnético B. pero nos falta conocer su módulo en cada ductor rectilineo de al menos
punto del espacio que rodea al conductor. Planteándonos el llegar a esta 50 cm de longitud por el que
expresión de forma experimental. el primer paso sería pensar en los factores circula una corriente de O a 3 A
que creemos van a influir en el valor del campo magnético creado por la (variable a voluntad y medible).
corriente en un punto dado. l1tlil Con una aguja imantada con
semicírculo graduado adosado es
posible medir B (campo creado
Lo más sencillo es pensar que B sea proporcional a la intensidad I que por la corriente) si se conoce el
circula y que disminuya con la distancia r al conductor. Por último cabe campo magnético terrestre Br y
suponer que B depende de las características del medio a través del cual disponiendo el hilo en dirección
S ..... N geográficos. En efecto,
se propaga la acción. Es decir, cabe suponer una relación del tipo lifl =K_!_,
r como indica la figura 10.9, en
en donde K depende del medio. la oosición de equilibrio se tendrá
Veamos ahora cómo puede procederse a contrastar dichas hipótesis. tg e = ~~;,. de donde !BI =
IR = IBrl tg e:_Basta, pues. medir e.
puesto que Br es constante, para
Para comprobar las hipótesis emitidas, en particular la influencia de 1
1ener valores relativos de B.
y r, basta proceder ahora a medir B para distintos valores de cada una de
dichas magnitudes (manteniendo la otra constante). En las tablas I y II se
recogen los resultados de sendos experimentos:
aguja imantada
TABLA 1 móvil
A-10
muo
Por razones similares a las indicadas en la ley de Coulomb (ver capítulo 7),
¿Cuáles serán las unidades de Km en lugar ·de introducir la constante Km se introduce como constante de
en el sistema S. 1.?
R: Tesla · m · amperio- 1 (o we-
proporcionalidad tr, en donde J.l es la permeabilidad magnética del medio.
ber · m - ·A -
1 1 ).
Así. la expresión anterior queda convertida en:
~ [10.2]
~
que será la intensidad del campo magnético creado por una corriente rec-
tilínea a una distancia r de la misma.
3 La permeabilidad magnética del medio ¡.t toma para cada sustancia material valores
distintos a ¡.t0 • Para muchas sustancias estos valores son ligeramente menores que para el vacío,
de aquí el nombre de sustancias diamagnéticas (disminuyen el campo magnético en su interior).
En otros casos ¡.t tiene valores ligeramente superiores, denominándose sustancias paramagnéticas,
y en un reducido número de sustancias. como el hierro (sustancias ferromagnéticas), toma valores
miles de veces superiores a los de ¡.t0 • La razón de este distinto comportamiento está basada en
complejas razones estructurales (existencia o no de electrones desapareados ...) en las que no
podemos entrar aqui. Señalaremos, por último, por qué se da a ¡.t ce!, nombre de permeabilidad
magnética. Tal como indica la expresión lB 1 = ¡.tl/2n r, el valor de B será tanto mayor cuanto
mayor sea ¡.t. lo que puede interpretarse diciendo que un medio de elevado ¡.t poseerá una gran
densidad de flujo magnético, o sea. una gran densidad de líneas del campo. Dicho de otro modo.
se tratará de un medio «permeable a las líneas del campo, permeable al efecto magnético».
224
A-ll
(b)
Por un conductor rectilíneo e inde-
finido situado en el vacío circula una
corriente de 2,5 A. ¿Cuánto vale B
a 10 cm de distancia? Dibujar un
esquema y especificar el módulo, di-
rección y sentido.
R: IBI = S X 10- 6 tesla.
10.10 Vector inducción magnética creado por. una corriente rectilínea.
A-12
Un conductor largo y recto trans-
porta una corriente de 12 A. Si ¡;.
De ahora en adelante, para facilitar las representaciones gráficas, los aire ~ f.l.n· ¿cuánto valdrá el vector
vectores perpendiculares al plano de la figura, vamos a dibujarlos con un intensidad del campo magnético a
2 m de distancia?
punto ® o con una cruz 0, según su sentido. Si es perpendicular al plano
y saliendo, ®. y si es entrando, 0 (símbolos de la punta y extremo de la R: 12 x w -' r.
flecha). Así. los dibujos anteriores serán (fig. 10.11):
A-13
(b) (a) Dibujar las líneas del campo en
.. los siguientes casos (utilícense pun-
.. ®®®®®
®®®®®
@@@@@
BJ. tos y cruces en los casos que con-
BJ. @®®®®
saliendo ®®®®®,_ ®®®®®
-l
entrando
10.11
venga) (fi.g. 10.13):
.
BJ.
®®®®®
®®®®'@
®®®®®
®®®®®
..
BJ.
Campo creado por una co-
rriente rectilínea; convenio
+
entrando ® ®®®® ®®®®® saliendo para representar B.
a) tt b) t 1
También podemos dibujar en plano del papel una sección del conductor
y entonces la situación sería la indicada en la figura 10.12. · 11111
l1ltJ mDJ
.
%
/J.!f
s,' ---'
/ B/
8+
, . ,\ \
..... ... -
--.. . . . . . ' ',,
-- - - ....,
1
1
1
/
//"""'
1
/
'
---- --
..... - ~ - ~
, ...
8 '\
~
8
\
', .... --...
;
\
\
,,
'
',
. . . - _.,
'. ~ '
,
,." 1
1
10.1 2
Campo creado por una co-
''
\ ' " 1
', ... _ _ _ _ ... /1
'' ... _____ .... / ' '' ... _____ _" ' rriente perpendicular al plano
del papel. 10.13
/.J. saliendo 1 .J. entrando
225
Si existen varios conductores rectilíneos e indefinidos creando campos
magnéticos, el campo resultante en un punto será la suma vectorial de los
creados por cada corriente independientemente, o sea:
B=IB¡
A-14 mm
Terminaremos este estudio del campo magnético producido por la co-
Dados los conductores de la fi-
gura 10.14, determinar IBI en los rriente rectilínea señalando que la expresión IBI = 2J.ln !..r puede escribirse
puntos P 1 y P 2 •
de la forma: IBI ·2m~.= J.l • 1, en donde el primer miembro representa el
R : IB1 1= 10- 5 T,dirigidohaciafuera. producto del valor de B a lo largo de una línea cerrada, por la longitud de
IB 21= 2,5 x 10- 5 T, dirigido ha- dicha linea, y el segundo es el producto de la permeabilidad magnética del
cia dentro. medio por la intensidad de corriente rodeada por la línea cerrada. Se trata,
como puede verse, de una expresión muy similar al teorema de Gauss para
el campo eléctrico, que, recordemos, se expresaba por:
p 20 cm
E· ilS= ~
20c~¡-
También la expreswn
J s uperficie
IBI ·
Q¡
e
2nr = J.l • 1, tal como demostró Ampere, es
20cm válida en general para cualquier línea cerrada que englobe una o más
P, • ---:-::---11 1 corrientes, lo que puede escribirse:
40cm tll = 10A
[10.3 ]
10.14
(integral a lo largo de toda una línea cerrada, que se conoce como circulación
del vector B y se representa por ,, siendo B el valor de la intensidad del
campo magnético en cada uno de los puntos de dicha línea cerrada).
La expresión [10.3] se conoce como ley de Ampere y es del mayor in-
terés, pudiendo ser utilizada para el cálculo de ii producido por cualquier
corriente del mismo modo que utilizamos el teorema de Gauss para el cál-
culo de E. Esto es lo que haremos en cursos superiores, continuando aquí
el tratamiento experimental que hemos iniciado.
® ® 0 0
10.16 Una espira actúa como un imin o dipolo magnético con caras N y S.
Señalar lo que ocurriría al aproximar
una aguja imantada por su polo N
a uno y otro lado de la espira. de
acuerdo con las líneas del campo.
Cara Sur Verificarlo eXPerimentalmente.
1
1
1 ,--
1 1 /"
0 1ll1
1 1
! t ( (·)
1 1 \ 10.17 A-16
.,/ 1 1 1 \
11 \' , ,... __ Sección de una espira que muestra el
--- 1 Establecer, a título de hipótesis,
sentido de la corriente y de las 1íneas
1 + \ Cara Norte
de inducción que determinan t~l compor·
tamiento como cara N o S.
1 los factores que cabe esperar in-
fluyan en el módulo de B en el
centro de una espira circular reco-
rrida por la corriente.
227
A-17 El cálculo de B en un punto alrededor de la espira es, naturalmente,
Contrastar experimentalmente más complicado que en el caso de una corriente rectilínea, pero en realidad
(con ayuda del campo magnético interesa particularmente su valor en el centro de la misma, puesto que
terrestre) como se hizo en A-8, la en el exterior, dada la divergencia de las líneas del campo, B disminuye muy
variación de B en centro de la es- rápidamente al alejarnos de la espira (ver fig. 10.15).
pira, al variar I y R. mm
Puesto que el centro de la espira equidista de todos los puntos del con-
A-18 ductor, es lógico suponer que el valor de B dependerá del tamaño de la
Por una espira de S cm de radio espira, o sea, de su radio R, además de la intensidad de corriente I, y, como
circula una intensidad de 2,5 A. Si siempre, de la permeabilidad magnética del medio J.l.. Es decir, cabe esperar
el medio es el vacío, ¿cuál será el
módulo de B en centro de ia espira? que: IBI a~ dependiendo la constante de proporcionalidad de J.l.. m!!(lj
Hágase un dibujo especificándose su
dirección y sentido. La experiencia demuestra que, en efecto, IBI a~· siendo la expresión
R: lB 1 = 3,14 X 1 o- 5 T. obtenida :
A-19
~ (inducción magnética
~ en el f:entro de la espira) [1 0.4]
Utilizar la regla de la mano de-
recha para determinar la dirección
y sentido de B en el centro de ·la mm mm
espira. Poner ® o (!) en el círculo 10.3.2. b) Campo creado por un solenoide
para indicar si B entra o sale de
ella (fig. 1 0.18).
El valor de B en una zona del espacio puede hacerse todavía mucho
mayor arrollando el conductor en forma de hélice apretada que constituye
en realidad una asociación de muchas espiras, y se conoce con el nombre
de solenoide o bobina. I.1!Pll]
Los campos creados por cada una de las espiras en el interior del sole-
noide se refuerzan y dan como consecuencia unas líneas del campo prácti-
10.18 camente paralelas y equidistantes. Entre las espiras, el campo es práctica-
A-20 mente nulo (pues puede observarse que llevan sentidos opuestos los creados
El esquema adjunto (fig. 10.19) por espiras contiguas en el espacio entre ellas), y fuera del solenoide el
representa una sección de un sole- campo es mucho más débil que en el interior.
noide. Dibujar las líneas del campo.
0- 1 saliendo
--------------------~
---------------------~
----------------------~ _®____®____@_____
--------------------~ ~_
®- 1 entrando
o más esquemáticamente
10.19
10.19 bis Una• del campo en al interior da un solenoide.
R: Fig. 1 O. 1 9 bis.
228
Si los arrollamientos que constituyen cada espira los apretamos y aproxi-
mamos al máximo, la situación anterior se intensifica y, prácticamente,
podemos considerar que el campo en el interior del solenoide es constante
(líneas del campo paralelas y muy próximas), mientras que fuera.del solenoide
el campo es más débil, las líneas del mismo divergen distribuyéndose de la
misma forma a como lo hacen alrededor de un imán (ver fig. 10.20).
, ,~-----~------~-,,
\,' '
---=~~~
· ·/'
, ,
f:-"---•
111"";.,.... S N
. ........
. ,
/ 1 } '
1 '.... "' ..
------~---------
b)
10.20 Líneas del campo creado: al por un solenoide; b) por un imán.
A-21
Con una aguja imantada móvil
y un solenoide por el que circula
-
Para conocer el valor de B en el campo creado por un solenoide vamos
11111 corriente. comprobar la distribución
a limitarnos a los puntos del interior del mismo, ya que en ellos Bes constante. de líneas del campo mostrada en la
Fuera del solenoide el cálculo de B es muy complejo, y, en general, su mó- figura 10.20. Identificar Jos polos N
dulo disminuye a medida que nos alejamos, viniendo su dirección y sentido y S del solenoide. Cambiar el sentido
de la corriente y observar el cambio
dados por las líneas del campo. de sentido de las líneas del campo.
Limitándonos, pues, a calcular el valor del módulo de B en el interior
A-22
del solenoide (en puntos suficientemente alejados de los extremos), vamos a
tratar de establecer cuáles serán los factores (características del solenoide Establecer en forma de hipótesis
formado) que influirán en el valor de la intensidad del campo B. fi.111J los factores de que va a depender B
en el interior del solenoide.
Es lógico que el campo creado en el interior del solenoide dependa de:
A-23
La intensidad que circula. Utilizando un solenoide de lon-
gitud variable (arrollamiento de hilo
La «densidad lineal» de espiras, es decir, del número de espiras por conductor) comprobar las anteriores
hipótesis. Como siempre pueden obte-
unidad de longitud ~ (siendo N el número total de espiras y L la nerse valores relativos de B con
ayuda del campo magnético terres-
tre B T valiéndonos de la posición
longitud del solenoide). de equilibrio alcanzada por la aguja
imantada cuando se hace circular la
- De la permeabilidad magnética del medio. corriente por el solenoide.
229
Estas experiencias demuestran que B es efectivamente proporcional a I
N
y a L y que, en resumen, la inducción creada en el interior del solenoide
viene dada por la expresión:
A-25
Por un solenoide de 400 espiras
distribuidas a lo largo de 40 cm
circula una corriente de 2 A. Si se
disminuye la longitud del solenoide
a 8 cm, ¿qué ocurrirá con el campo -......______...,..___________ 10.21
en su interior? Calcular B en ambos Vector intensidad de campo creado
por un solenoide.
casos.
R: 1Bl = 2 S X 10- 4 T
lffl '= 125 X10- 4 T.
230
10.3.3. Campo magnético creado por una carga móvil A-26
a) Dibujar las líneas de inducción
Vamos ahora a considerar el campo magnético creado por una carga alrededor de una carga positiva en
puntual móvil. Aunque la experiencia de Oersted es ya una prueba evidente movimiento; b) ídem para una car-
de que el magnetismo es un efecto producido por las cargas en movimiento, ga negativa. [Considerar los esque-
fue la experiencia de Rowland la que lo constató definitivamente. Rowland mas: a) + q0 carga positiva que
hizo girar una esfera cargada alrededor de una aguja imantada compro- emerge ; b) - q0 carga negativa que
bando que la carga en movimiento creaba un campo magnético cuyo vector emerge.]
intensidad de campo B era perpendicular al plano formado por la dirección R: Teniendo en cuenta que la di-
de v y r, siendo r el vector de posición desde dicho punto a la carga, y v la rección de la corriente se establece
velocidad de la misma (lo cual está de acuerdo con lo visto hasta aquí sobre con relación a cargas positivas, una
la dirección de B. que obteníamos aplicando la regla de la mano derecha). carga positiva puede considerarse
como un a peq ueña corriente y se
Dada, por otra parte, la relación entre la corriente y las cargas puede tendrá:
predecirse la dirección y sentido de las líneas de inducción alrededor de una
carga en movimiento. I.1!!Pift
Cabe esperar que en cualquier lugar el valor de B creado por una carga
puntual crezca con el valor de la carga y con su velocidad. Por otra parte En el caso de las cargas negativas
debe debilitarse con la distancia ro, mejor con r2 , puesto que se trata de una basta considerar una corriente
carga aislada que ejerce su acción por igual en todos los puntos situados en sentido contrario (en este caso
sobre la misma superficie esférica. Dependerá, además, de la permeabilidad hacia dentro).
magnética del medio y de la dirección de v y r, o sea, del seno del ángulo
que formen.
B_
-4n
Jl
q
(v x
r3
n /
/ Línea de fuerza
' del campo eléctrico
Para estudiar esta acción del campo magnético sobre cargas móviles,
dada su complejidad, utilizaremos campos magnéticos uniformes, es decir,
constantes, en un espacio determinado. mll3
a)
10.4.1. Fuerza sobre una carga móvil
A-29 Podemos ahora considerar los factores de que dependerá la fuerza que
En una zona en la que existe un
sufre la carga al moverse en un campo magnético. tD!IID
campo magnético constante entra
una partícula positiva dotada de una Puesto que dicha fuerza sólo se ejerce si la carga está en movimiento,
velocidad V. y las trayectorias que cabe esperar que sea función de su velocidad, además de los valores de q
describe se indican en la figura 10.24. y B. Por otra parte, como la fuerza es nula cuando v y B tienen la misma
dirección (son paralelas), debe depender del seno del ángulo que forman v
Se pide: y B. En suma:
a) En qué casos está actuando una
fuerza sobre q (teniendo en ¡F 1 aq . v B 1 sen a
1 1. 1
cuenta que el módulo de v se
mantiene siempre constante). Esto se comprueba experimentalmente, pudiendo escribirse:
b) Dibujar la dirección y sentido
de la F en el caso que actúe. lf 1 = q · 1v1 · B 1 · sen a
1
232
Si tenemos ahora en cuenta que F resulta ser perpendicular al plano
formado por v y B, podemos expresar el valor del vector fuerza del siguiente Ci) ® ® ®
como en dirección y sentido, sin más que tener en cuenta que se trata de ® ®\
' ® ®
un producto vectorial (por la r~la de la mano derecha o la del avance de 1
un tornillo que gire desde va B por el camino más corto) (ver fig. 10.25).
1
® ®/ ® ®
,/"
Caso de tratarse de una carga negativa, el sentido de F se invierte (fi- <±>-®-" ® ® ®
gura 10.25). b)
® ® ® ®
-- ----------- --"- -
===~=========~
--- -¡-- ® ---®---~ ---
e)
10.24
_.,
..
F
Enunciar, a título de hipótesis, de
qué dependerá la fuerza que ejerce
1
/ ~ ",. '' ..
R
\ un campo magnético sobre una
carga en movimiento.
\
1
10.26
1 '/ .
N S La fual"'!a sobra una carga
X /
/ / móvil se dirige siempre hacia
V"" +
V
donde el campo es más débil.
233
A-31 por debajo de la carga (lo que da un B más intenso), y opuestos por encima
Aplicando la extensión de la re- (lo que supone un debilitamiento de B). Pues bien, F lleva siempre la direc-
gla de la mano derecha, ¿hacia ción y sentido que va desde la región donde B es más intenso adonde es más
dónde se desviará la carga de la fi- débil (hacia arriba en el caso propuesto). Una mínima práctica convierte
gura 10.27? ¿Qué trayectoria des- este método en prácticamente infalible.
cribirá?
R: Ver figu r a 10.2 7 bis. En todos los casos, la fuerza magnética F = q(v x B) es perpendicular a la
® ® ® ® ® ®
velocidad, sólo existe aceleración normal, por lo que no hay variación del
®
módulo de v, sino sólo de su dirección. La trayectoria será, pues, circular
® ® ®
® t ®®®®® ~ ®.,® ®
con velocidad constante en módulo si v y B son perpendiculares. Si no ocurre
CD'(!)@"® ® ® ®
® ® ® ® ® ® tf~
\ ®
® ® ®
(e)®
(•! r-) así, la trayectoria puede ser helicoidal. 11111 I1!BI 111M mm
® ® ® ® ® ® ¡ ® ® (!) (<¡ <!! m!Bj
..
81 saliendo
..
8 1 saliendo 10.4.1. a) Movimiento de una carga en un campo magnético. Aplicaciones
10.27 10.27 bis
El movimiento de una carga dotada de una velocidad v que penetra en
un campo magnético B perpendicularmente al mismo es, pues, un movi-
miento circular uniforme en donde la fuerza magnética actúa curvando la
a) Puede verse que los sentidos trayectoria, es decir, como fuerza centrípeta (ver fig. 10.30). Recordando
de ambos campos magnéticos 2
oponen debajo de ella (donde las cular a v y B tendremos F centrípeta = F magnética, o sea,
líneas de inducción penetran al
papel), luego la fuerza irá dirigida - m . v2
hacia abajo. q · lvl· IBI = -
R-
b) Siendo una fuerza perpendi-
cular a V y constante, sólo exis- De donde el radio de la trayectoria descrita resultará :
tirá aceleración normal, por lo
que no variará el módulo de v y m· lvl
la carga describirá una trayectoria R=
circular. q· IB I
®
e-·----·.--.. ..® ® ® ® ®
®· . ...® ® ® ®
.. ..
¡~,
; F \
®
(
/
; / ® ®\
. ® ® ®
® ® ®
10.30
® ® ®
Trayectoria descrita por una
part(cula cargada en un cam-
® ® ® po magnético.
234
El estudio del movimiento de partículas cargadas en el seno del campo A-32
magnético constante es de suma importancia por sus múltiples aplicaciones Dar el sentido de la fuerza en cada
en física moderna. Citaremos algunas sólo entre las más importantes y de uno de los siguientes casos aplicando
más fácil comprensión. la extensión de la mano derecha
(fig. 1 0.2R).
Una de ellas es la que utiliza la anterior expresión para determinar re-
laciones q/ m de distintas partículas cargadas en un dispositivo que cons- b) )(
a)~
X X )( X X X
X X X X X X )(
tituye el espectrógrafo de masas. )( X ? X X )( X X
~
$~ X XX
X X X X X X X
)( X X X
las placas sl y s2, entre las que existe un campo eléctrico y seguidamen~
d)ttt! ¡¡l
penetran en un espacio semicurcular en donde existe un campo magnético B e) • • • • •
perpendicularmente al mismo. Describen, por tanto, trayectorias circulares, • +• • • •
pero de distinto radio, según su relación q/m (ver fig. 10.31). e...!...-- .
Ello permite utilizar este dispositivo para separar entre sí partículas con
distinta relación q/ m (de aquí su nombre de espectrógrafos de masas), lo que +
tiene gran importancia, como veremos, en el estudio de los núcleos y las par- f) V
tículas elementales.
t
0
El radio de la trayectoria descrita se puede medir, pues las partículas
al incidir sobre la placa fotográfica P dejan una señal. Conocido R se puede 10.28
determinar la relación q/ m de cada partícula:
q lvl A-33
m=R·rBI
Cuando se aproxima un imán a
la pantalla de televisión, la imagen se
distorsiona. Observar esto y proponer
una explicación que el profesor com-
pletará si es necesario.
A -34
En un campo magnético de IB"I =
= 4 x 1 O- 6 T penetra una carga
q = 3 X 10- 15 C dotada de una
velocidad de 2 x 106 m/s como
indica la figura 10.28 b). Se pide:
a) Módulo, dirección y sentido de
la fuerza que actúa.
10.31 Espectrógrafo de m•as.
b) ¿Qué trayectoria describirá?
R: a) IFI = 24 x 10- 15 N; b) circular
uniforme en el plano de la fi-
gura 10.28 b).
235
A-35 y v se puede calcular teniendo en cuenta que la energía que adquieren las
Un electrón q = 1,6 X 10- e que
19 cargas al ser aceleradas entre S 1 y S~ es:
se mueve con una velocidad de
v = 6 x 105 m/ s penetra en un cam- 1 mv2 = q ·V
po magnético de 3 x 10 - 3 T de la 2
forma indicada en la figura 10.29.
Se pide:
siendo V la diferencia de potencial entre S1 y S2 •
a) Módulo, dirección y sentido de Así:
la fuerza. q _ 2V
b) ¿Qué trayectoria describirá? m- B2 R2
\ ¡F 1 = 1· iT 1 · lB 1 sen tX 1 [10.8]
IFI
1B- 1=flTI [10.9]
® ® ® ® ® ® ® ® ® ® <8> ®
F
® ® ® ® ® ® ® ® ® ® ® ®
10.32 10.33
10.4.3. Fuerza magnética sobre una espira de corriente.
Aplicaciones
A-41 El estudio de la acción de un campo magnético sobre una espira es uno
Especifíquese módulo, dirección y de los casos de interacción entre imanes y corrientes de mayor interés,
sentido de la fuerza que aparecerá puesto que en él están basados los instrumentos de medida (galvanómetros,
sobre un conductor de 10 cm de amperímetros y voltímetros) que mencionamos en el capítulo anterior.
longitud situado en un campo mag-
nético de 2 x 10- 2 T. si por él Para su mejor comprensión vamos a considerar una espira de corriente
circula una corriente de 3 A en cada de forma rectangular aunque la expresión final que obtengamos es válida
uno de los casos dibujados en la
fi gura 10.34 .
para cualquier tipo de espira (fig. 10.35).
® ® ® ®
® ® ® ®
® ® 1 ® ®
a)
® ® f ® ®
® ® ® ®
® ® ® ®
~
d)
® (i) ® ® ®
b) ® @ ® ® ®
M e)
® ® ® ® ®
® ® ® ® ®
e)
____ +
F
_,_ ________________________ ___, _____ Dibújense las fuerzas sobre cada
conductor.
N S N ==~==~~-~:~::.. S
_____ .....
___________ ___
.....;..
+ 10.37
F
Espira en posici6n de equilibrio.
10.36 Espira de la f igura 10.35. Par de fuerzas sobre una espira.
5
Realmente el momento de este par de fuerzas viene dado por la expresión vectorial
M = I[S x B] correspondiendo la expresión escrita arriba al caso particular.
239
A-44 Para conocer el sentido del giro de la espira, basta naturalmente deter-
Dadas las siguientes espiras (fi- minar el sentido de la fuerza sobre cada uno de los lados de la misma. ti1ll)
gura 10.38), por las que circula una
intensidad de 2 A, y siendo su Si en lugar de disponer de una sola espira de corriente se dispone de N
área de 10 cm2 , se pide: a) especificar espiras por las que circula una corriente de intensidad I, la situación es la
el sentido del giro; b) posición final misma, aunque el momento del par de fuerzas que las hace girar será N
de cada una; e) el valor del mo- veces mayor. pues N veces mayor es el valor de cada una de las fuerzas que
mento del par inicial que las hace hacen girar al cuadro.
girar, si JBJ =
4 x 10 - 3 T. ..
F
R: a) El sentido del giro en a) y b)
es tal que el momento del par
está en el plano del papel, para
el caso a) hacia arriba, para el caso
b) hacia abajo, luego giran en
sentidos contrarios hasta orien- N 10.39
tarse de forma que el flujo a su Par da fuerzas sobre cua-
través sea máximo. En el caso e) dro da aspir•.
la espira no gira, pues el momento ..
F
del par de fuerzas es cero, y ya
es máximo el flujo de B a su
Así pues, el momento del par valdrá:
través. b) Se disponen de forma
que el flujo sea máximo. e) a: IMI = !SI . lifl . I. N
b) IMI = 8 x 10 - 6 Nm:c) IMI = O.
Luego a medida que el cuadro gira:
IMI = I · ISI · lifl · N· sen a
,, ~~~~=~~---~---t;~=~~~~
------- _______ ,..
Una aplicación importante del efecto sobre un cuadro de espiras por
las que circula corriente en un campo magnético, lo tenemos en los aparatos
------- ------ ~
de medida llamados galvanómetros y que pueden convertirse en amperí-
metros y voltímetros.
=======,=l[==~==];:,=======
b) ------- ___ ¡ ___ J------~
-------- ---+--- ------~
Como hemos visto, el momento del par de fuerzas que hace girar al
cuadro es proporcional a I (corriente que circula por él). Si no existe ningún
impedimento al giro del cuadro, éste se orienta de modo que, como hemos
----------- --- -------~ indicado, el flujo a su través sea máximo, o, lo que es lo mismo, de modo
que el B creado por el cuadro de espiras lleve la misma dirección y sentido
® ® ® ® que el B del imán. Pero, si existe qn impedimento al giro, sujetando el cuadro
® ® ® ® ®
e) en posición de equilibrio cuando no pasa corriente, en la forma indicada
® /® ® ®
en la figura 10.40 (mediante muelles), cuando pase corriente, el cuadro
® ® ® ® ® ®
® ® ® ®
se desviará, pero no de modo completo, sino girando un ángulo O. que será
aquel para el cual el momento del par de fuerzas que lo hace desviarse sea
igual y de signo opuesto al par recuperador de los muelles. Este ángulo e
es proporcional a la intensidad de corriente por el cuadro de espiras (ver
figura 10.40).
240
o o
~
~
-0 1 1 1 /"> 1
~ : 8
- F----~
' - ---
- _ _ _ _u_
:•
N S N S
10.40 El par de fuerzas sobre el cuadro de aspiras hace girar al mismo hasta un ángulo 0,
en el cual, dicho par se compensa con el par recuperador de los muelles. El ángulo
girado es proporcional a l.
241
La fuerza que este campo ejerce sobre 12 será:
1F - 12 ¡-¡
- 12 1- 12 ¡-
B1 1- J.1 -1112 ¡-¡
- -2 12
1t r
dirigida hacia 11 (puesto que el campo de 12 coincide con la dirección de B1 a
la derecha y se opone a la izquierda).
m-
!Fl21 - J.1 1112
2n -r-
Del mismo modo, si calculamos ahora B2 (campo creado por 12 a una
12
distancia r), IB2 1= J.1 , y F 21 (fuerza que ejerce este campo sobre la co-
2n r
rriente 11 ), !Fnl = 11 I~ IIB2 1. se obtiene por unidad de longitud
A-46
Determinar la dirección y sen-
tido de las fuerzas que se ejercen
dos conductores rectilíneos parale-
m-
!F211_ J.1 1112
21t -r-
los cuando las corrientes llevan sen- dirigida hacia 12 •
tidos opuestos.
R: Las fuerzas están ahora dirigidas Ambas fuerzas son, pues, iguales en módulo, de la misma dirección y
hacia afuera, son fuerzas repulsivas. sentidos opuestos, tal y como exige el tercer principio de la dinámica. mm
mB
A-47
Explicar por qué un muelle he-
licoidal se contrae cuando es reco-
Digamos, por último, que la expresión Mi~ =
11 2
: se ha tomado como
rrido por la corriente (verificarlo ex- base para la definición del amperio A, en el S.l. Así: el amperio se define como
perimentalmente). «la corriente invariable que, circulando por dos conductores paralelos de
longitud infinita y separados la distancia de 1 m en el vacío, se atraen o se
A-48 repelen con la fuerza de 2 x 10 - 7 N por metro de longitud>>.
Dos corrientes rectilíneas y para-
lelas en el mismo sentido de 4 y 3 A En efecto, recordando que ¡.1
0
= 4n · 1 O- 7 T · m · A- 1 el valor de la
están situadas en el vacío a una fuerza de interacción será:
distancia de 6 cm. Se pide:
!PI_
a) Hacer un dibujo de las corrien-
tes, líneas de inducción del
campo y fuerza sobre cada
m- 4n . 10 - 7 1 A . 1 A= 2 . 10- 7 N/m
2n 1m
conductor.
b) Fuerza de interacción por me-
tro de longitud.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-49 . Diseñar y construir un timbre con ayuda de mente todas las relaciones establecidas en el
un pequeño electroimán. capítulo (campos producidos y fuerzas ejer-
cidas en cada caso), de forma a facilitar una
A-50. Elaborar un cuadro que incluya ordenada- visión de conjunto.
243
INDUCCION
11 ELECTROMAGNETICA.
TEORIA DE MAXWELL
INTRODUCCION El presente capítulo está destinado al estudio de una de las grandes líneas de
investigación, abierta por la experiencia de Oersted: la posibilidad de que un campo
magnético produzca corriente (es decir, engendre un campo eléctrico) del mismo
modo que, tal como hemos visto, las corrientes engendran campos magnéticos.
Los trabajos en esta dirección están ligados a los nombres de Michael Faraday
y ]oseph Henry, que sentaron con ellos las bases de la actual producción industrial
de corriente eléctrica, mediante los llamados generadores electromagnéticos: al-
ternadores y dinamos.
A-l
Indicar a título de hipótesis en qué 11.1. INDUCCION ELECTROMAGNETICA
condiciones cabe esperar que un
campo magnético engendre corriente
en un conductor. Considerar los dis- Iniciamos esta investigación (como ya hicimos el Curso anterior) plan-
tintos casos posibles y generalizar teándonos cuáles son las condiciones en las que, cabe suponer, un campo
al máximo dicha hipótesis. magnético pueda engendrar corriente en un conductor.
244
11.1.1. Fuerza electromotriz inducida. Ley de Faraday y Henry
mu
Teniendo en cuenta que sobre las cargas eléctricas se ejercen fuerzas
Diseñar un montaje experimental
cuando se mueven en un campo magnético, es lógico esperar que, si movemos
para contrastar las hipótesis emi-
un conductor en un campo magnético, sus electrones se vean sometidos a una tidas sobre la forma de inducir co-
fuerza y se desplacen en una dirección determinada, creándose una dife- rriente en un conductor.
rencia de potencial, es decir, una fuerza electromotriz. Perfilando más esta
hipótesis, cabe pensar que no basta con que el conductor se mueva: debe
hacerlo de forma que se corten las líneas de inducción 1 (pues, recordemos, que
A-3
la fu~rza sobre sus electrones viene dada por F = qefv x B) y .será cero si
v y B forman un ángulo de O ó n radianes) o, lo que es lo mismo, que v Recoger e interpretar las observa-
ciones correspondientes a las si-
y las líneas de inducción no sean paralelas. pues si lo son no se producirá
fuerza alguna sobre los electrones. guientes manipulaciones:
a) Aproximar y alejar un imán al
Es lógico suponer también que tampoco es necesario mover el conductor, conductor o inducido (bobina)
bastará que haya un movimiento relativo entre las cargas del conductor y las a distintas velocidades, dejando
líneas de inducción de forma que se corten dichas líneas. Esto puede conse- el conductor en reposo. Repetir
aproximando el imán por su
guirse tanto moviendo el conductor como moviendo la fuente del campo
polo N y S, sucesivamente.
(imán o electroimán) o, si se trata de un electroimán, variando B. lo que b) Aproximar y alejar el inducido
supone un aumento o disminución de las líneas de inducción y, por tanto, al inductor (imán) en reposo,
un movimiento de las mismas respecto a las cargas en presencia. De una tanto por su cara N como por
forma más operativa y sintética, esta hipótesis puede formularse señalando su cara S.
que cabe esperar se engendre corriente en un conductor siempre que se produzca e) Utilizar un electroimán de B
una variación ~flujo magnético, lo que se consigue [dado que ~<l>B = ~(B · S)] variable - por ejemplo, una bo-
modificando B o bien cortando líneas de fuerza mediante un movimiento birla con núcleo de hierro co-
mecánico que se traduce en un ~S. nectada a una pila a través de
un reostato- y repetir las prue-
Por último señalaremos que, lógicamente, la f.e.m. que aparece en el bas a) y b) cambiando el sen-
conductor (a la que llamaremos inducida) será tanto mayor cuanto mayor tido de la corriente.
sea la velocidad del movimiento relativo, es decir, cuanto más rápida sea d) Dejar en reposo tanto el indu-
la variación del flujo. l1!lll cido como el electroimán (in-
ductor) modificando B -me-
El montaje experimental para la contrastación de hipótesis anteriores diante la variación de la in-
exige, en primer lugar, un circuito formado por un conductor cerrado pro- tensidad que recorre el induc-
visto de un galvanómetro suficientemente sensible. En realidad, para que el tor con el reostato- . Repetir el
efecto sea perceptible, dicho conductor o inducido habrá de ser una bobína experimento para distintas ve-
con suficiente número de espiras. Por otra parte, la fuente del campo magnético locidades de variación de B.
o induotor puede ser un simple imán o un electroimán (lo que permite la observando en particular lo
variación de B). Con dicho material puede hacerse ahora toda una serie que ocurre en los momentos de
cierre y apertura del circuito.
de observaciones que proponemos como actividades. ml1 e) A modo de conclusión: ¿Cuándo
se produce corriente (en el sen-
1
Las líneas de inducción son las líneas del campo maynético. En este capítulo nos referiremos tido que sea) en el inducido?
a ellas con este nombre. dada su íntima relación con el fenómeno a estudiar : la inducción elec- ¿Qué tienen de común todas
tromagnética. las experiencias antes descritas?
245
Según estas experiencias está claro que lo que produce las corrientes
inducidas en el circuito o conductor inducido es la variación de flujo magnético
que lo atraviesa.
~m i N 1 S 1
11.1 Aparecen corrien18s inducidas cuando varía el fJujo magnético a través del
.inducido.
[11.1]
246
o. lo que es lo mismo. un flujo magnético variable a través de un circuito A-4
produce una f.e.m. igual a la derivada del tlujo con respecto del tiempo,
con signo negativo. Verificar que la relación s = - d:l.l
es dimensionalmente homogénea.
A-5
Dada una espira de hilo conductor
como la representada en la fi-
por tanto si <1> 8 =constante e= O gura 11.2, especificar si el galvanó-
y si <1> 8 = f(t) e =1 O metro señalará corriente: a) si la
Dedicaremos el próximo apartado a la discusión del signo menos que movemos paralelamente a las líneas
figura en la ley de Faraday, es decir, a la discusión del sentido de la f.e.m. del campo, de abajo a arriba; b) si la
movemos sacándola de entre los
inducida que merece una atención particular. Aquí terminaremos con una polos N y S; e) si la hacemos girar
observación también del mayor interés: según la ley de Faraday una varia- alrededor de un eje perpendicular a
ción del campo magnético supone la aparición de una f.e.m., de una dife- las líneas de inducción.
rencia de potencial o, dicho de otro modo, la aparición de un campo eléctrico Si el área de la espira anterior es
que hace moverse a los electrones. de 12 cm2 y B = 2 x 10- 2 T, y en
0,4 s la sacamos fuera del campo,
En definitiva, pues, podemos decir que el fenómeno de la inducción pone ¿cuánto valdrá la f. e. m. inducida
en evidencia que siempre que B = f(t) se engendra un campo eléctrico E. Esta media?
es una visión profunda del contenido físico del fenómeno de la inducción
que habrá de jugar, como veremos, un importante papel en la teoría electro-
magnética de Maxwell. mi ~
En efecto, las corrientes inducidas suponen una energía eléctrica que el A-6
circuito adquiere y puede transmitir al exterior, por ejemplo, en forma de Recopilar de las observaciones rea-
calor (por efecto Joule). Esto debe suponer, pues, un trabajo realizado por lizadas en la actividad A-2, los datos
el agente exterior contra las fuerzas del sistema equivalente a la energía correspondientes al sentido de las
adquirida por el circuito. Por ello, el sentido de la corriente inducida ha de corrientes inducidas. Sacar conclu-
ser tal que suponga la aparición de fuerzas opuestas en todo momento a la siones.
247
causa que la origina -es decir, tal que el campo magnético que engendra
la corriente inducida se oponga a la variación del flujo provocada por el
A-7
inductor-. Esta última conclusión no es otra cosa que la ley de Lenz. 1.16
Aplicar la ley de Lenz en los si-
guientes casos e indicar el sentido Discutamos a título de ejemplo los dos primeros casos (a y b) propuestos
de la corriente inducida (fig. 11.3 ). en la A-7. Si acercamos un polo N a la espira, la corriente inducida en ésta
habrá de producir un campo magnético que se oponga a la aproximación
del imán, es decir, habrá de ser una cara N tal y como indica la figura 11.4.
Si ahora alejamos el imán, la corriente en la espira habrá de tener un sen-
tido tal que el campo magnético que presente corresponde a una cara S que
dificulte el alejamiento (fig. 11. 5).
11.3
f 1) Si disminuye R.
! 2 ) Si aumenta R. En el caso f). si la intensidad aumenta por el circuito inductor, esto
f 3 ) Si se abre el interruptor. supondrá un aumento de By, por tanto, un aumento del flujo a través del
inducido, que se traducirá en la aparición de una corriente inducida, en un
sentido tal que las líneas de inducción del campo que produce sean en sen-
tido contrario a las del campo creado por el inductor, pues tratará de oponerse
a la causa que la produce, que en este caso es el aumento del flujo de B a
su través. Si la I por el inductor disminuye, la corriente en el inducido tra-
tará de aumentar el flujo a su través f!>ues la causa que la produce en este
caso es una disminución del flujo de B).
que nos indica que campos magnéticos dependientes del tiempo B = f(t)
supondrán la aparición de f.e.m. inducidas en circuitos fijos.
mmmmnm _ _ 11.6
Aplicando la ley de Faraday a este caso, en el que B = f(t) yS = cons- A -10
tante, tendremos que : Si en el caso anterior la corriente
por el solenoide varía de la forma
d$ d - - d - diBI
e = - dt8 = - dt (B . S) = - -
dt
(IBI ISI · cosa) ISI ·cosa· Tt I = 8 sen ¡ t, ¿cuál será la expresión
que nos dé e en cualquier instante?
11.1.3. b) Corriente inducida mediante el movimiento relativo Especificar el valor de la f. e. m.
inducida en los instantes t = 2 s y
de inductor e inducido. f.e.m. de movimiento
t = 4 S.
En el apartado anterior hemos considerado que la aparición de la f.e.m. R : e = - 9, 5 x 1 O- 5 cos t i
inducida era debida a la variación en el tiempo de B Pero, como sabemos, e2 = O V e4 = 9,5 x lo- s V
el flujo de B a través de un circuito puede variar manteniéndose B constante,
ya sea por el movimiento del circuito, ya sea por la deformación de éste. A-11
mol Señalar los casos observados en
A estas f.e.m. obtenidas por el movimiento relativo de inductor e indu- las actividades 2 y 3, en los que,
cido o a la deformación del inducido se les llama f.e.m. de movimiento. manteniéndose B constante, apa-
Para su estudio cuantitativo vamos a considerar un caso muy simple y que recen corrientes inducidas.
presenta el mayor interés bajo el punto de vista práctico. ~
A-12
Una forma simple de lograr una ininterrumpida variación del flujo por ¿Cómo conseguir una vanacwn
movimiento relativo de inductor e inducido es el giro de uno en las proxi- ininterrumpida del flujo por movi-
midades del otro. Abordaremos su estudio, ya que presenta un gran interés miento relativo de inductor e indu-
desde el punto de vista práctico. cido sin que ello se traduzca en una
rápida anulación del flujo, como
Consideremos el caso de una espira (inducido) que gira alrededor de ocurriría si recurriéramos simple-
su eje con una velocidad angular w en el seno de un campo magnético B mente a alejar inductor e. inducido?
249
constante creado por un imán o electroimán (inductor). En este caso existirú
f.e.m. inducida, ya que varía constantemente el flujo de B que atraviesa la
A-13 espira (ver fig. 11. 7). I.1RI
Especificar las pos1c1ones en que
el flujo a través de la espira será Para aplicar la ley de Paraday:
cero, máximo positivo y máximo
dcl>B
negativo. Aplicar la ley de Faraday 8= - - -
para calcular la f. e. m. inducida en dt
la espira. es preciso tener en cuenta que la espira gira, y que, por tanto, el flujo de B
a su través dependerá del tiempo: el>B = f(t). Recordando que el>B =
= lB 1 · ¡s 1 cos a, siendo B y S constantes, es el ángulo a el que varía con
el tiempo, puesto que la espira _]ira~on una velocidad angular w. El ángulo
formado en cada instante por B y S será, pues: a = w · t (recuérdese la de-
finición de velocidad angular) (ver fig. 11.8).
A-14
Según la expresión anterior, ¿qué
valores extremos toma la f. e. m. j)
i
inducida? ¿Cuándo se hace cero?
¿A qué posiciones de la espira co-
rresponden?
N S
R: Los valores máximos de f. e. m.
serán ¡"B¡ · ¡s¡ · w. y - I'B I · ¡s¡w.
11.7
por ser ± 1 los valores extremos
de sen wt. La f. e. m. se hará Espira conductora (inducido)
gira en el seno de campo
cero cuando sen wt = O, o sea, magn6tico constante.
cuando wt = ex sea igual a O o n
radianes, que naturalmente co-
rresponden a las posiciones en las
11.8
que el flujo a través de la espira
es máximo positivo y negativo. Figura 11.7 vista desde arri-
+
ba. El ángulo que forman By
+
S varía con t, ya que la espira
A-15 gira a una velocidad angular
w.
Una espira de 20 cm2 de área
gira en un campo magnético de
2 x 1 O- 2 T con una velocidad an-
Según esto, el flujo de B a través de la espira resultará:
gular de ¡ rad/ s. ¿Cuál será el valor el> B = B 1 . 1S 1 cos w . t
1
de la f. e. m. inducida en función del
tiempo? ¿Qué valores toma cuando Y, aplicando la ley de Faraday:
t = 2 s y cuando t = 3 s?
R: e = 3,14 x 10
- 5 1t
sen t:
4
s= - d:B = - :t (iBI · ¡s¡cos wt) = IB'I · ¡s¡ · w · sen wt
11.1.4. a) Alternadores
2
La deformación de un circuito que su-
...
1
1
8
1
ponga un aumento o disminución de su área
por movimiento d'e uno de Io!f conductores
que lo constituyen ~como en la fig. 11.8 bis),
o por simple contracción o extensión del
1 1 1 1
propio· círculto, tiene como consecuencia 1 1 1 1
una variación del flujo de B (dado que está 1
1
1
1
1
1
1
1
variando S) y, por tanto, una f.e.m. inducida. • 1 1 1 1
p = t ltJ ""' <t>8
1 1
=t (t)
Dejaremos este caso, que no es más que
un caso particular de aparición de f.e.m. 11.8 bis
debida al movimiento de un conductor en
un campo magnético constante, para tratarlo
más detenidamente en cursos superiores.
251
A-16 gular ro. Los terminales del cuadro están conectados a los anillos de contacto
Suponiendo que el cuadro de es- deslizante S y S', de donde salen los terminales del circuito exterior, a y b
piras parte de la posición 1 indicada (verfig.ll.9).
en la figura 11.10 cuando t = O, y
gira con una velocidad angular
w = lTn, siendo T el período, cal-
' \,_:.a',, - · ~
\ \ \
n~ - l\\1
cular los valores de f. e. m. inducida
en los instantes:
,\'\1
~~~~ \'\\;
\ ~ ., , , ~ ·,
__.,\. \
fJ -"~'"\ \ '\' ,,
S"<:l
~
\ ,,' '~~~\
\
T 2T 3T 4T ST 6T
t = o' 4
- - - -- - - -- - -
'4'4'4'4'4 S' \ \~
'~~ S
.,
\
Construir una gráfica en donde se
representen los valores de e frente a b
a t. Hacer los dibujos correspon-
dientes a la posición de la espira en
cada caso. 11.9 Alternador en su forma lo más sencilla posible.
---..... ------~=Q_______ r - - - -
La f.e.m. que aparece en cada una de las e3>iras de área S, cuando gira
con una velocidad ro en un campo magnético B , vimos que venía dada por:
N - ~~~Q -~~~~-~= S IBI. rs¡. sen wt
__ __. ____ __ _
,.
--
S= (J).
Como en cada una de las espiras se induce la misma f.e.m. y son todas
en el mismo sentido, la f.e.m. resultante en todo el cuadro será la suma de
todas las f.e.m. inducidas en cada una de las espiras; así:
11.10
Alternador de la figura 11.9, visto desde s=N · lffl· ISI· ro senrot
arriba.
que nos da el valor de la f.e.m. del generador. mm
La expresión anterior nos indica que la f.e.m., y por tanto la d.d.p. entre
los bornes del generador (a y b), varía sunusoidalmente con el tiempo, to-
mando valores máximos positivos y negativos cuando el flujo a través de
r
11.11 Valores instantáneos de € V Vab·
252
la espira es cero (a= l 3
ó
2
n:) y valores de cero cuando el flujo a través
de la espira es máximo (a = O ó n:). Los valores máximos de f.e.m. vendrán
dados por:
e,.= N· i.BI · ISI · w
Y los valores instantáneos variarán con el tiempo en la forma indicada
en la figura 11.11.
Como en circuito abierto e= Vab• los valores instantáneos de Vab vendrán
también dados por :
A-17
(ver fig. 11.11) Construir un alternador. Hacerlo
funcionar a baja frecuencia, girando
vmax = emax =N. IBI . ISI. w el cuadro de espiras manualmente,
y comprobar cualitativamente uti-
Los valores negativos de Vab nos indican que se ha invertido la polaridad lizando un voltímetro que la f. e. m.
del generador, es decir, si su borne a era positivo en el cuarto de período inducida, y por tanto la d. d. p. entre
anterior, ahora es negativo, y a la inversa habrá ocurrido en el borne b. sus bornes, varía sinusoidalmente
Este cambio de polaridad es debido al cambio de sentido en la corriente in- con el tiempo 3 •
ducida, que tiene lugar cada medio período (cada media vuelta).
A-18
En resumen, los generadores de c.a. o alternadores se representan me- Si la bobina de un generador
diante el símbolo - 8 - , su f.e.m. varía sinusoidalmente con el tiempo consta de 100 espiras de un área
y viene dada por: de 500 cm2 y gira en un campo mag-
2n nético de IBI= 0 ,6 T, ¿con qué velo-
e = emax sen wt = emax sen 2n: vt = emax sen t r · cidad angular debe estar girando la
bobina para generar un voltaje máxi-
siendo w la velocidad angular con que gira el cuadro de espiras, v la frecuencia mo de 150 V? ¿Cuál será la fre-
y T el período. l1lfi cuencia de la corriente alterna obte-
nida? ¿Cuántas veces cambiará de
Si un generador de este tipo, alternador, se utiliza como fuente de po- sentido la circulación de la corriente
tencia o energía eléctrica, y se conectan ·sus terminales a un circuito exterior, por un posible circuito receptor?
tal como el indicado en la figura 11.12 , la corriente por la resistencia R R: w = 16 · rr rad/~: v = 8 hertz;
se invertirá de sentido tantas veces como lo haga la polaridad de los bornes número de vece~= 16.
del generador. o sea 2v veces por segundo. m.J3
3
. - - ---{ ...,... r------, Se puede visualizar mucho mejor
la variación sinusoidal de la f.e.m. indu-
cida con ayuda de un osciloscopio, ins-
trumento en cuyo fundamento no pode-
mos entrar aquí, pero que reproduce en
11.12 una pantalla fluorescente las variaciones
~' Circuito de corriente alterna
del potencial que se conecta a sus bornes.
Caso de disponerse de dicho aparato, el
R con generador (alternador). profesor podrá explicar las bases de su
funcionamiento.
11.1.4. b) Dinamos
Los terminales del circuito exterior parten de estos dos anillos, por lo
que, aunque en el cuadro de espiras de la dinamo la f.e.m. varía sinusoidal-
mente con el tiempo, para el circuito exterior, debido al sistema de conmu-
tación, el sentido de circulación de la corriente es siempre el mismo.
11.13
Dinamo en la forma má$ simple
posible.
254
Sin embargo, la d.d.p. entre los bornes de la dinamo no es constante, ya
que pasa por valores máximos y cero, tal y como se indica en la figura 11.14.
• t 11.14
D.d.p. entre los bornes de la di:
namo.
al
bl
a + .~
l ,' 'v' •.; •..• \,' "J
, ···"'"'""
! ! '.! \/ \,' \!' \
..
1
R • 1
''
'' ,
b - ' .....,.1
~
A-19
1 = Cte.
11.16
_____
Variación de len los momentos
de cierre y apertura de un cir-
cuito.
.,
Henry interpretó este fenómeno señalando que, dado que toda corriente I
produce un campo magnético de inducción B siempre proporcional a I (ver
capítulo anterior), mientras I crece o disminuye se produce una variación
de B que inducirá una corriente no sólo en los circuitos próximos, sino tam-
bién en el propio circuito que se verá sometido a una variación de lflujo de B
a su través. Esta corriente inducida tendrá un sentido tal que se oponga a la
variación de flujo que la engendra, de aquí que en el cierre se oponga al
crecimiento de I (tendrá sentido contrario a I) y en la apertura se oponga
A-22 a la disminución de I (tendrá, pues, el mismo sentido). I1!!PB
Explicar por qué pueden produ-
cirse chispas al abrir un circuito y El fenómeno de la autoinducción se presenta en un circuito de corriente
diseñar un tipo de interruptor que continua y constante únicamente en los momentos de cierre y apertura del
las evite. circuito en los que la f.e.m. autoinducida puede alcanzar elevados valores
256
si la variacwn de la intensidad y, por tanto, de Bes muy rápida, llegando
a provocar descargas en forma de chispa. Por ello. en las industrias y allí
donde se manejan corrientes de gran intensidad se utilizan interruptores
como el de la figura 11.17, con los que el tiempo de cierre y apertura del
circuito se aumenta considerablemente (pues se trata de provocar una gra-
dual variación de la resistencia al disminuir lentamente la superficie de
contacto).
[ e~ - ~~ - L ~ ~ (f.e.m.
autoinducida) [11.2)
A-25
Dar, partiendo de la expreswn Corno vernos, e será tanto mayor cuanto más rápida sea la variacwn
t: =- L ~ . la unidad de coeficiente de intensidad y cuanto mayor sea la constante L, que recibe por ello el nom-
bre de coeficiente de autoinducción, que corno vimos, depende de las carac-
de autoinducción en el S. l.
terísticas del circuito (para una boina o solenoide L = f.1 • S . N2 ~
1
-;, ';;"""
¡-¡-
'\
--
'
\
-----L
,-........ '
......,
--- s_..¡;;
'\
8
+
E
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
"
" "
"
"
"
"
"
+
8 = Cte.
+
E= Cte.
260
Supongamos ahora que hay una variacwn repentina de la intensidad
de corriente, haciéndose mayor. Los valores de E y B en los puntos del espacio
circundante deberán aumentar también. Dicho aumento significa que el
medio posee ahora mayor energía potencial y, por tanto, cabe suponer (y
es lo que predicen las ecuaciones de Maxwell) que mientras dura la acelera-
ción de las cargas (la variación de I) se irradia al espacio un impulso de
energía. causante de la modificación de E y B. miO A-30
Con objeto de favorecer la emisión continua de radiación, cabe pensar en ¿Cómo podría conseguirse una
2' aceleración continua de las cargas. de
el giro de cargas con lo que están sometidas a una aceleración ~) o en forma que la emisión de radiación
( r , no se reduzca a un impulso instan-
su vibración, como ocurre en corriente alterna. Pero, tanto en un caso como táneo, sino que tuviera un carácter
en otro, es preciso que la frecuencia (de giro o de vibración) sea suficiente- continuo?
mente elevada para que el fenómeno sea perceptible. Este es un pr:oblema
de la mayor importancia en orden a la contrastación experimentiil de las
predicciones de la teoría de Maxwell, como veremos a continuación. Antes,
sin embargo, nos referiremos a la velocidad de propagación de la radiación
electromagnética, predicha también por las ecuaciones de Maxwell.
La teoría de Maxwell predice, según hemos dicho, que una carga que
oscila (o se acelera de cualquier forma) emite energía a su alrededor que se
propaga en forma de movimiento ondulatorio. La velocidad de estas ondas.
como en todo movimiento ondulatorio, dependerá exclusivamente de las
propiedades del medio; en concreto, según las ecuaciones de Maxwell, de
su permeabilidad magnética J.t y de su constante dieléctrica e, de forma que
se obtiene para v la expresión :
mil A-31
El cálculo de la velocidad de las ondas electromagnéticas utilizando la
expresión v = +.
-yeJ.t
proporciona un valor del orden de 3 x 108 m/s. Este
Calcular la velocidad de propaga-
ción de las ondas electromagnéticas
1
era precisamente el valor experimental para la velocidad de la luz en el vacío en el vacío e0 = 7t • . 109 U · 1
4 9
(o en el aire). lo que parecía indicar el origen electromagnético de las ondas lu- J10 = 4n · 10- 7 U · I). ¿Qué sugiere
minosas; es decir, sugería que la luz era tan sólo un caso particular de onda el resultado obtenido?
electromagnética. Se trataba de un resultado enormemente significativo que,
de ser confirmado experimentalmente (como de hecho ocurrió), suponía la
integración de la óptica como un capítulo del electromagnetismo.
Se producía así un fenómeno presente en todos los grandes avances cien-
tíficos: el establecimiento de relaciones entre dominios que aparecían ini-
cialmente desligados. El progreso científico viene así a mostrar la unidad
de la materia, la íntima relación de todos los procesos materiales.
261
11.2 .3. Comprobación experimental de la emisión de radiación ~
electromagnética
Ya hemos señalado que la contrastación experimental de las predicciones
de Maxwell planteó serias dificultades. En efecto, la frecuencia de la onda
electromagnética debía coincidir con la de vibración de las cargas, y ello
suponía que para emítir luz visible, la frecuencia de esta vibración debería
ser como mínimo de 4 x 1014 ciclos/seg (correspondiente al rojo), infinita-
mente superior a la de una corriente alterna y muy por encima de las posi-
bilidades técnicas en la época de Maxwell. Ello hizo que, durante dos décadas
sus resultados no recibieran la debida atención.
+
-- :::e e
O+
+
+ -..
E ~/
corriente inducida tiene el mismo sentido que la inicial. Así, debido a esta
corriente autoinducida, los electrones siguen avanzando y el condensador
se carga con una polaridad inversa a la inicial. De nuevo el proceso se pro-
duce ahora en sentido inverso y esta oscilación se repite indefinidamente
(ver fig. 11.20).
,-...\ , ...,
1
1
\
1
/ \
\
'\ 1¡ \ 1 11.21
\ / ¡ \ 1
\ 1 1 Variación de 1 con t en un
' .....' 1 '~~ V =-
T circuito oscilante ideal.
T
1
¡¡~\
W"
1019
10 18
10"
lO,. }
Ra yos
gamma
Rayos
!""
JO- " I X unidad
t o- u
10- 11
10 -to 1 an gstrom
w -• 1 mtlimicra
Ultra- { JO- ·
Este es el tipo de montaje utilizado por Hertz, que de acuerdo con la teoría
de Maxwell debería emitir ondas electromagnéticas de frecuencia elevada
(según los valores de C y L). aunque mucho menor que la de la luz visible.
t o•~ violeta 10-' Se trataba, pues, de encontrar otro procedimiento de detección de las mismas
10" w-• 1 micr a
que no fuera la impresión de la retina. Para ello Hertz diseñó un receptor
:::r lnfra- { W'
rrojo JO-· o antena, en el que, al ser alcanzado por la radiación ondulatoria, deberían
!"'
10 11 Ondas
) QIII cortas lo- ' 1 ce ntímetro reproducirse las oscilaciones del emisor. Describiremos dicho experimento
10' de radio JO- ·
1 metro
que constituyó un éxito completo.
!U' l
10' 10'
1 megaciclo l O' lO' El emisor estaba constituido por dos esferas conectadas a un par de cables
r·
l O' 1 kilómetro
1 kilociclo
"']
JO•
10'
10'
10
Onda s
lar gas
de radio
JO'
10 6
JO'
que llevaban a un arrollamiento de inducción. Comunicando a las esferas
una gran carga eléctrica de signo opuesto, la d.d.p. entre ellas llegaba a ser
tan grande que saltaba la chispa entre ellas. La descarga era oscilante, como
la que se produce al conectar las placas de un condensador entre sí a través
de una autoinducción (circuito oscilante).
11.24 Radiaciones electromagnéticas según
su frecuencia.
Si los argumentos de Maxwell eran correctos, debería propagarse a través
del aire una onda electromagnética de la misma frecuencia que la de osci-
lación de las cargas.
+Emax -----
11.25
F.e.m. inducida en
- €max función del tiempo.
l
Las corrientes alternas utilizadas industrialmente en España tienen una frecuencia
de SO hertz, o sea, la corriente describe SO ciclos completos por segundo. Si los alter-
nadores industriales tuvieran la forma descrita en nuestro alternador elemental.
esta frecuencia supondría que el cuadro de espiras debería girar a una velocidad
angular de w = 1OOn r~d. Esta es una enorme velocidad angular muy dificil de
conseguir, por lo que los alternadores industriales no están construidos de la forma
indicada y descrita por nosotros, que corresponderá al caso más elemental.
266
Los alternadores industriales poseen un cierto número de pares de polos (N y S)
en el llamado estator (inductor o fuente del campo magnético). y el rotor o inducido
está constituido por tantos arrollamientos de hilo conductor como pares de polos.
Cuando un arrollamiento pasa por delante de los polos sucesivos N-S-N, la corriente
ya ha dP.scrito un ciclo completo, aunque el rotor no haya dado la vuelta completa
(fig. 11.26). Así se consigue disminuir la velocidad angular a la que debe girar el rotor
o inducido consiguiendo al mismo tiempo una frecuenciá alta para la corriente
ROTOR
inducido
11.26
w
Esquema del alterna-
dor industrial.
J
alterna obtenida. Esta frecuencia será entonces v = n · n, siendo n el número de
2
pares de polos del alternador (en nuestro caso más simple n = 1, un polo N y un
Q)
polo S. por lo que v = n.
2
Recordemos que un generador de c.a. lo representamos por:
a------4c::>~-----b
Y las características de todo generador serán su f.e.m. y su resistencia interna.
Dicha resistencia interna se presenta debido a que su cuadro de espiras tiene una
resistencia óhmica que hará que, cuando circule corriente, parte de la energía obte-
nida se consuma en el mismo generador en forma de calor por efecto Joule.
Si el generador funciona en circuito abierto, la energía necesaria para hacer
girar el cuadro de espiras es prácticamente despreciable, y la d.d.p. entre sus bornes
será igual a la f.e.m. ·
V max sen wt
e r--------,1.
.1
+
+
+
Esto nos indica que la polaridad entre a y b cambia 2 v veces por segundo.
267
Cuando el generador funciona como fuente de potencia alimentando un circuito
exterior, entonces v.b no coic ide exactamente con e, pero siempre entre los bornes
del mismo la d.d.p. es sinusoidal y vendrá dada por:
a b
r - - - - - - ( - )-- --...---,
€, r
-- 11.27 Circuito de c. a.
~
1 ¡ \
CALO R J ~ 11.29 Circuito de c.a.
269
Este caso es, pues, el mismo que el que tenía lugar en una resistencia óhmica
recorrida por una corriente continua.
Dado que la situación es similar a la que se presentaba en c.c., con la única
diferencia de que la d.d.p. existente entre los extremos de R es ahora variable con
el tiempo, los valores instantáneos de 1 deben venir dados por:
V V
1 =-
R
I = Rax sen wt = I max sen wt
Esto nos indica que los valores de 1 varían sinusoidalmente con el tiempo, y que
los valores máximos de I corresponden a los máximos valores de V (es decir, cuando
v.b es máxima, la I es también máxima a través de la resistencia). Se dice entonces
que los valores de V y de 1 están en fase (ver fig. 11.30).
11.30
Valores instantáneos
de V e 1 entre los ex-
tremos de una resis-
tencia óhmica R.
1 = vm
m R
V = V max sen wt
1 = 1max sen wt
A-34
--
L
11.31
e auto inducida
Circuito de c.a. con auto-
inducción.
siendo 1 la intensidad que circula y E¡ las f.e.m. comprendidas entre a y b. Dado que
J
hemos supuesto que R = O para el tramo de conductor comprendido entre a y b
(situación ideal), resulta que:
di
V max sen wt = L dt
f di = V z·· f sen wt · dt 1 = - vm
- cos wt +
Lw
e
I = V max sen
Lw
(wt - 2:)
2
= 1
max
sen (wt - 2:)
2
11.32
Valores instántaneos de V
e 1 entre los extremos de
una autoinducción pura L.
I = I max sen ( wt - ~)
estando los valores máximos de I y V relacionados por:
1
max
= V max
Lw
272
11.3.1. e) Circuito con sólo capacidad C (R = O, L = O)
e + e
t ~ t
-- +
l
+
-- +
- -- +
11.33 Un condensador conectado a una d.d.p. alterna deja "pasar" corriente.
11.34
Valores instantá-
neos de V e 1 entre
los extremos de un
condensador.
V = V max sen wt
1 = 1maxsen (wt + ~)
A-37 V max 1
Comprobar que las dimensiones de 1max = -1- Xc=-
Cw
1/Cw son la de una resistencia. Cw
A-38 Es aquí C~ lo que hace las veces de resistencia. A este factor lo llamaremos reac-
Un condensador de un microfaradio tancia capacitiva y naturalmente vendrá dado en ohmios si la capacidad se da en
se conecta a una d.d.p. alterna de faradios y w en rad/s.
V = 212 sen lOO nt voltios: a) ¿Cuál
es su reactancia capacitiva? b) ¿Cuál es Dltiml3
el valor máximo para I? e) Dar la ex- Como en el caso de una autoinducción pura, un condensador no consume energía
presión que proporciona los valores ins- (sólo la que radia en forma de ondas electromagnéticas). ya que la que consume
tantáneos de I en función del tiempo. durante medio ciclo en la creación del campo eléctrico entre sus placas es devuelta
R: Xc = 3 200 Q ; 1max = 66 mA: en el medio ciclo siguiente en forma de corriente, que de nuevo vuelve a crear un
1t campo en sentido inverso ... y la situación se repite indefinidamente (ver fig. 11.35).
1= 0.066 sen 100 (nt + 2) .
274
.. .. ..
E
+--- -
+ -- -
+ ~
+
+ ~
Em•x
--- =
-
=
--
--
E
+- -
+_ -
t 1
1= o ¡ 1
+ +
11.35 Campo eléctrico variable entre las placas del condensador en c.a.
Todos los casos estudiados hasta ahora hemos quedado que son situaciones
ideales que nunca se cumplen en la práctica, ya que no puede existir ningún circuito
sin resistencia R o sin autoinducción L (en c.a.).
Una situación real sería la de un circuito que conste de R, autoinducción L y
capacidad C. En este caso, la intensidad que circula varía también sinusoidalmente
con el tiempo (con la misma frecuencia y pulsación que V). Los valores instantáneos
de I y de V en general no están en fase, pudiendo presentarse los valores de 1 retra-
sados o adelantados con respecto a los de V. Esto último es completamente lógico,
ya que, como hemos visto hasta ahora, L y e producen efectos opuestos (L retrasa
los valores de I con respecto a los de V, y e los adelanta). El ángulo de fase entre los
valores de 1 y de V puede tomar cualquier valor, positivo o negativo, y no necesa-
riamente Í· que era el caso de una autoinducción o capacidad puras (ver figs. 11.36
y 11.3 7) .
.----- - ------.,
V = Vm6 x sen wt
L e
En resumen, para todo circuito de corriente alterna se cumple que los valores
instantáneos de V e 1 varían de la forma:
275
Siendo q> el ángulo de fase, que dependerá de los valores de R, C, L y w.
Los valores máximos de V e I están relacionados por:
1
max
= V zmax
Siendo Z la impedancia del circuito, que, naturalmente vendrá dada en ohmios
y dependerá de R. L, C y w.
La expresión que relaciona los valores de V e I, y la impedancia del circuito,
constituye la ley de Ohm en c.a. Nosotros, dada su complejidad y la imposibilidad
de extendernos más en este tema, nos limitamos a exponer que el resultado es:
donde
Vc=-'-
Cw 11.38
Diagrama vector de un cir·
cuita de c.a.
276
La d.d.p. total será, pues, el vector representado por V. cuyo módulo será:
2
V2 = R F + (Lw - c~YF
De donde despejando l se obtiene:
Por otro lado, el desfasaje entre los valores de V e I vendrá dado por el ángulo que A-40
forman los vectores V y VR (pues, repetimos, I está en fase con ~). por tanto, su Móntese el circuito indicado en la
tangente valdrá : figura 11.39. Utilícese salida de c.a. de
Lw--
1 30 V y amperímetros y voltímetros de
Cw c.a. con escalas adecuadas (amperímetro
tg q> 30 mA. y voltímetros 150 V). La impe-
R
d anc1a . . sera' Z = -¡·
. de1 c1rcwto V o sea,
dt
11.40
Variación de 1 e 12 con t.
V = V max
ef Ji
J..o que hacemos, así, es comparar la corriente alterna con una continua, pues
para efectos como la obtención de calor a partir de una corriente. el comportamiento
de la una o la otra son perfectamente comparables.
Cuando en la práctica nos hablen de salidas de alterna de 125, 220 ó 30 V se
están refiriendo a tensiones o d.d.p. eficaces. es decir, el valor máximo de V entre
los bornes del enchufe será. en cada caso:
V max = 12 S fi V V max = 220 fi V V max = 30 fi V
278
Y los valores instantáneos de V variarán con el tiempo de la forma:
V = 125 fi sen lOO nt
pues 50 hertz suele ser la frecuencia de la corriente alterna utilizada. A-42
Los voltímetros y amperímetros de c.a. míden voltajes e intensidades eficaces. A un enchufe de 220V se conecta un
En ellos, o bien existe un sistema de rectificación para transformar la c.a. en c.c .. circuito constituido por una R y una
o bien están basados en el efecto térmico (dilatación de un conductor que desplaza autoinducción; si la intensidad que cir-
un índice). cula es 2 A (1.1 ), se pide; a) los valores
máximos de I y de V entre los bornes del
enchufe ; b) la impedancia del circuito;
e) los valores instantáneos de I y V sa-
11.3.3. Potencia de una corriente alterna biendo que la v = SO hertz y el ángulo
1t
La potencia sumínistrada a un circuito por el que circula una corriente alterna
de fase es
6.
vendrá dada en cada instante por los valores instantáneos de V e l. R: V mox = 311 V, l max = 2.8 A
.Z = llOQ V = 311 sen lOO rrt
= V' [ siendo V = V max sen wt, y
~).
pinstantanea
I = lmax sen (wt - q>) I = 2,8 sen (100 nt -
11.41
Potencia instantánea
suministrada por una
c.a. en función del
tiempo.
279
La cantidad total de energía suministrada en el tiempo t vendrá dada por:
E= I p. dt pues p =dE
dt
y dE = P · dt
P
m
= -E = -1
t t
i'
O
P · dt = -1
t J'
O
V · I · dt
A-44
A un enchufe de 125 V se conecta
un circuito de impedancia 100 n. y si
el desfase entre los valores de I y de V
es ~ rad, ¿cuál es la potencia suminis-
trada y consumida en el circuito? ¿Qué
energía consume en una hora?
R: Pm = 13 5 W E = 48ó 000 J
280
CONCLUSION
La teoría electromagnética de Maxwell constituye propagan las ondas electromagnéticas, o los espectros
uno de los más grandes éxitos de la física e hizo con- discontinuos de emisión de los distintos elementos,
cebir a muchos científicos, a fines del siglo XIX, la etcétera), iban a provocar a comienzos del siglo xx
esperanza de que se había dado culminación a la una profunda crisis de la física. Abordaremos estas
ciencia física al menos en lo que se refiere a sus as- cuestiones (que, como veremos, no disminuyen la
pectos esenciales. Pero, pese a la incuestionable im- validez de la teoría electromagnética) en la tercera
portancia teórica y técnica del electromagnetismo, al- parte de este temario, dedicada a lo que hoy se conoce
gunos problemas relacionados con el mismo (en par- como física moderna, en contraposición a la física
ticular la idea del medio material o «éter» en que se clásica o física newtoniana.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-45. La producción y detección de ondas electro- decir, conseguir que no disminuyan los va-
magnéticas puede realizarse con relativa sen- lores máximos de I a través del circuito).
cillez en el laboratorio utilizando un montaje puede utilizarse un dispositivo llamado tríodo,
similar al de Hertz. Sugerimos su realización montado como indica la figura 11.42 , y que
siguiendo las indicaciones que a continuación cede energía al circuito compensando la que
se especifican : pierde por radiación o efecto Joule. No po-
El emisor de ondas electromagnéticas puede demos detenernos a explicar cómo actúa el
ser un circuito oscilante constituido por una tríodo y su fundamento, pues cae fuera de los
autoinducción muy pequeña (una sola espira) límites del tema, pero basta decir que el
y de muy pequeña resistencia (cable muy circuito montado en la figura 11.42 es un
grueso) y un condensador de 10 pF (400V). circuito oscilante cuya oscilación mantenida
Una vez cargado el condensador a 250V, por el tríodo tendrá una frecuencia (en este
la descarga a través de la autoinducción caso muy elevada, del orden de megaciclos).
será oscilante. Sin embargo, recordemos que, que, como señalamos anteriormente, depen-
como será una oscilación amortiguada (de- derá solo de L y C. Dicha oscilación se detecta
bido a las pérdidas de energía), cesará rápi- por la corriente de rejilla que marca el miliam-
damente. Para mantener la oscilación (es perímetro A (escala 30 mA) de la figura 11.42.
11.42
Emisor y receptor de ondas electroma¡t
néticas.
281
El receptor de ondas electromagnéticas puede que se detectan las ondas, así como la posición
ser muy similar al utilizado por Hertz. Una del circuito receptor (antena) más favorable
sola espira de hilo muy grueso (poquísima para dicha detección.
resistencia), con una pequeña bombilla de A-46. El número y variedad de aplicaciones del
8 V, tal como se indica también en la fi- electromagnetismo es de tal magnitud que
gura 11.42. no hemos podido ni siquiera mencionar todas
Cuando ei circuito emisor está oscilando, las más importantes. Conviene, pues, realizar
emite ondas electromagnéticas que en el cir- un pequeño trabajo, dirigido por el profesor,
cuito receptor provocan corrientes inducidas en torno a díchas aplicaciones en donde
que hacen encenderse a la pequeña bombilla quede clara la enorme importancia práctica
adosada. Probar la máxima distancia a la del electromagnetismo.
282
PARTE 111
FISICA MODERNA
A finales del siglo XIX, con la elaboración de la teoría electromagnética - que INTRODUCCION
acabamos de exponer en el capítulo anterior-, parecía haberse dado respuesta
satisfactoria a los principales problemas que se planteaba la ciencia física. A lo
largo de más de dos siglos se había erigido un edificio coherente del que la mecánica
newtoniana y la teoría electromagnética eran los pilares, haciendo avanzar pro-
digiosamente el conocimiento del comportamiento de la materia y el dominio prác-
tico sobre la misma. m A-1
Señalar los principales éxitos de
Es, sin duda, difícil, exponer de forma ordenada las principales conquistas la física, desde la época de Galileo
de la ciencia física a lo largo de este período de más de dos siglos, durante el cual a la de Maxwell.
se elaboró lo que hoy denominamos fisica clásica. Una tal exposición puede ser
ocasión, sin embargo, de una recapitulación, siempre conveniente, y para la que
puede ser útil el manejo, por los alumnos, de algún texto de historia de la ciencia.
Sin ánimo exhaustivo podemos hablar, a este respecto, de los progresos en
el estudio del movimiento, aplicable a situaciones tan diferentes como el lanza-
miento de un proyectil, el gire de los planetas o incluso a las partículas del mundo
submicroscópico. causantes de la presión de los gases, la producción y propagación
del sonido, etc. Los fenómenos caloríficos se integraron también en el esquema me-
cánico, y la construcción de las máquinas térmicas supuso un factor esencial en
la revolución industrial.
También la electricidad se desarrolló siguiendo inicialemente los esquemas de
la mecánica hasta terminar abrazando, en la teoría electromagnética, a la misma
óptica, y dando lugar a conquistas técnicas tan fundamentales como la producción
y transmisión de la corriente eléctrica o de las ondas electromagnéticas - radar,
radio, televisión ...
Hacia 1880 se consideraba a la física como una ciencia prácticamente elabo-
rada, cuyas leyes y principios estaban sólidamente establecidos, habiéndose ex-
tendido su aplicación a todos los campos inicialmente desconexos del mundo fí-
sico y haciendo aparecer una unidad que revelaba la coherencia del cuerpo de
conocimientos elaborado. A-2
Es conveniente también reflexionar mínimamente en los principios que sus-
Citar los conceptos fundamentales
tentaban este imponente edificio. mirA · introducidos en la mecánica newto-
niana y tratar de explicitar la imagen
Como hemos ido viendo en los capítulos anteriores, el desarrollo de la mecá- del universo subyacente - en parti-
nica supuso la introducción de conceptos fundamentales como el de masa inerte, cular, cómo se concibe el espacio y
interacción (fuerza), cantidad de movimiento, etc., y el establecimiento de rela- el tiempo.
283
ciones entre los mismos. que quedan recogidas, en su forma más general, en los
principios de conservación. Subyacente se encuentra una imagen del universo
en que los cuerpos se desplazan en un espacio absoluto - independiente de los ob-
jetos que contiene y que no ejerce ninguna acción sobre los mismos-, sufriendo
una evolución medible en una escala temporal también absoluta. En este espacio
absoluto, los cuerpos aislados permanecen, mientras no interaccionan, en el estado
de movimiento en que se encuentran, y las interacciones de unos objetos con otros
producen modificaciones en dicho estado, que son perfectamente determinables
por las leyes de la mecánica.
La imagen mecánica se extendió progresivamente a todos los dominios de la
realidad, y la misma biología fue abordada con planteamientos mecánicos -lle-
gándose incluso a concepciones mecanicistas del comportamiento humano-. Es
interesante resaltar que se trata de una concepción claramente determinista, en
su sentido más estricto, que cabría calificar como fatalista: la posición y estado
de movimiento de un objeto en cualquier instante viene determinada por las que
presentaba en un instante anterior dado y las interacciones que sufre durante
dicho intervalo. En efecto, la resolución de los problemas dinámicos y las verifi-
caciones experimentales permiten sostener firmemente dicha concepción, cuya
extensión a situaciones más complejas se suponía válida.
En resumen, la ciencia había elaborado, a lo largo de más de dos siglos, un
edificio sin duda coherente y de impresionante eficacia para la interpretación del
comportamiento de la materia y el aprovechamiento práctico de dicho conocimiento.
A fines del siglo XIX podía creerse -y así lo afirmaron algunos autores- que la
ciencia física estaba prácticamente culminada. A partir de entonces sólo eran
previsibles ligeros retoques y desarrollos secundarios. Y, al propio tiempo. este
desarrollo científico había generado una concepción mecanicista del universo ca-
racterizada por el determinismo fatalista de unas leyes mecánicas que fijaban de
manera absoluta la evolución de los objetos.
Este edificio imponente iba a sufrir, a comienzos del siglo XX, una fuerte
conmoción que pondría en cuestión hasta los conceptos más evidentes y sólidos
de la ciencia: nuevos fenómenos, imposibles de interpretar a la luz de las teorías
clásicas. provocaron una honda crisis que muchos interpretaron como una muestra
de la impotencia de la ciencia para aprehender la realidad, pero que acabaría re-
velándose como fecunda crisis de crecimiento. De esta crisis surgiría un nuevo
paradigma científico y una nueva concepción de la materia mucho más profunda
y dialéctica, que presentaremos en esta terc.,era parte bajo el título de Física mo-
derna, incluyendo los siguientes capítulos:
1
Existe, además de la teoría especial de la relatividad (o de la relatividad restringida. como
también se denomina), una teoría general de la relatividad, que no trataremos aquí.
285
A-2 Expondremos. pues. seguidamente estos intentos. para ver a continuación cómo
En la orilla de un río. un mno el fracaso de los mismos condujo a una revisión crítica de los conceptos funda-
juega a lanzar una pelota al aire mentales de la mecánica clásica y al establecimiento de lo que se conoce como
y recogerla, y, sobre una barcaza que teoría especial de la relatividad, de enorme alcance, tanto desde el punto de vista
avanza con movimiento uniforme, un teórico como desde el de la técnica.
segundo niño hace otro tanto (fi-
gura 12.1).
¿Existe alguna diferencia en la 12.1. PRINCIPIO DE RELATIVIDAD DE GALILEO
forma en que ambos niños perciben
su juego? ~oda nuestra práctica habitual nos señala que no existen diferencias
entre los fenómenos mecánicos que ocurren en marcos de referencia en
reposo o en movimiento uniforme uno respecto al otro : en un tren o un barco
podemos andar, jugar a la pelota, levantar cuerpos, etc., sin notar diferencia
alguna con las mismas operaciones realizadas en tierra, siempre que el
barco o el tren lleven movimiento uniforme. Y ello por razones muy simples
que ya puso en evidencia el propio Galileo y que podemos concretar en el
ejemplo propuesto, teniendo presente que la pelota lanzada hacia arriba
A 8
desde la barca lleva también la velocidad de ésta y, por tanto, no sufrirá
ningún «retraso)) al avanzar la barca, si dicho movimiento se mantiene
12.1 lPueden los niños A y B apreciar uniforme.
alguna diferencia en su juego?
Podemos, pues, afirmar que las leyes de la mecamca no se modifican al
A-3 referirlas a un sistema en reposo o que se mueva con movimiento uniforme con
respecto al observador. Este es el enunciado de lo que se conoce como principio
Si O' se mueve respecto a O, tal de relatividad de Galileo.
como indica la tigura 12.2. con velo-
cidad v. ¿cuáles serán las ecuaciones Para la deducción de este principio, en lenguaje moderno, podemos con-
que ligan las coordenadas (x, y, z)
de un punto, referidas al primer
siderar dos sistemas de referencia de origen O y 0', respectivamente (ver
sistema, y las (x', y', z'), referidas al figura 12.2), tales que el segundo se desplace respecto al primero, a lo largo
segundo sistema? Supóngase que en del eje X, con velocidad v. Podremos ver la forma en que varían las leyes
el instante inicial ambos orígenes de la física al pasar de un sistema a otro, sin más que establecer la relación
coinciden. existente entre las fuerzas F y F' (referidas a uno y otro sistema). miJ
y y'
Puede verse fácilmente que las relaciones que ligan las coordenadas de
un punto en uno y otro sistema son, respectivamente,
X
x' x' = x- vt
y' =y [12.1)
z' = z
12.2 Sistemas de coordenadas. uno de los
cuales se mueve con velocidad uni-
Ecuaciones que permiten el paso de un sistema en reposo a otro en mo-
forme con respecto al otro.
vimiento uniforme y que se conocen como transformación galileana.
286
A J?artir de las ecuaciones [12.1] puede ahora obtenerse fácilmente la
relación entre las aceleraciones del punto considerado en ambos sistemas
y, por tanto, entre las fuerzas respectivas. mJ A-4
Obtener, a partir de las ecuacio-
Calculando las variaciones de las coordenadas del punto respecto al nes [12.1]. las relaciones entre las
tiempo, es decir, derivando las ecuaciones [12.1], obtendremos la relación velocidades y aceleraciones de un
entre las componentes de la velocidad en ambos sistemas : punto en ambos sistemas. (Téngase
en cuenta que O' se mueve respecto
dx' dx a O con movimiento uniforme, es
dt= dt- V
decir, que v es constante.)
dy' dy
o escrito de otro modo,
dt= dt
dz' dz
dt=dt
Y derivando nuevamente:
o lo que es lo mismo,
r d
,I/
;-1 ' al
t= - -
d
c- v
V ,,/ p~ b)
'f}
12.3
Michelson y Morley diseñaron un ingenioso montaje para poner en evi- R: a) t - _d_ · b) t = _d_
dencia las diferencias previstas de tiempo con que la luz alcanza cierta po- -c -v ' v+c
sición según el movimiento relativo de la Tierra respecto al éter (por inter-
ferencias de haces luminosos que se habían desplazado en direcciones dis-
tintas respecto al movimiento de la Tierra). Es interesante señalar que la
realización del experimento, en la ciudad de Chicago, supuso la paraliza-
ción de la ciudad de forma que ninguna trepidación -tranvías, etc.- pudiera
afectar los resultados que, sin embargo, fueron absolutamente negativos:
no se ·apreciaba diferencia alguna de tiempo. El experimento -y otros si-
milares- fue repetido en condiciones de gran sensibilidad siempre con los
mismos resultados negativos. Fue preciso, pues, rendirse a la evidencia: la
velocidad de la luz no se veía afectada por el movimiento de la Tierra respecto al
éter, o, dicho de otro modo, la velocidad de la luz para todos los observadores
- cualquiera que fuera su velocidad respecto al éter- era siempre la misma c.
3 Al mismo resultado se llega considerando la velocidad relativa con que la luz recorre la 2 v representa la velocidad de la Tierra
distancia d, que en este caso es e - v, puesto que la pantalla se aleja con velocidad v, y un obser- y, por tanto, de los objetos situados sobre
vador situado en P vería a la luz avanzar con velocidad e - v. ella con relación al éter en reposo.
289
demos- poseían una sólida base experimental y estaban por tanto firme-
mente estabki:idas.
La hipótesis del arrastre del éter suponía que el marco del éter acompa-
ñaba en su movimiento a todos los cuerpos de masa finita, a la Tierra por
ejemplo, lo que conducía, claro está, a un resultado nulo en el experimento
de Michelson. Se trataba de una hipótesis atractiva porque no implicaba
modificación alguna de las teorías mecánica o electromagnética. La hi-
pótesis tuvo, sin embargo, que ser rechazada por diversas razones, entre
las que destacan las medidas que Fizeau había realizado de la velocidad de
la luz en una columna de agua en rápido movimiento; si el agua arrastrara
consigo al éter, la velocidad observada sería la suma de las velocidades de
la luz en el agua estacionaria y de la velocidad del flujo del agua, lo que
era contradicho por los resultados experimentales.
Sea t el tiempo necesario para que un pulso luminoso que parta desde
el fondo incida en el espejo superior (fig. 12.4). Cada vez que la luz incide
sobre un espejo se tiene un «tic» del reloj .
1
d =ct pulso luminoso
12.4
12.5
En un reloj que se mueva
respecto a cierto observador
1
ct
A. el camino recorrido por
la luz para dicho observador
en reposo sería ct', mayor
- - - -- v t' - - - - - - +
l que el ct, correspondiente
a un observador B que se
mueva solidario con el re-
loj.
t' = t
g -
e
[12.2]
X- Vl
x'- .
- ,/1-
,
v2.
c2
y' =y [12.4]
z' =z
t _XV
2
t' - e
- 1 v2
)v 1 -c2
-
Estas son las llamadas transformaciones de Lorentz, por haber sido obte-
A-10 nidas por dicho matemático antes de los trabajos de Einstein. Aun cuando
Mostrar que las ecuaciones de Lorentz fue el primero en obtener dichas ecuaciones, físicamente estaba
transformación de Lorentz se con- todavía lejos del principio de relatividad, puesto que v era considerada por
vierten en las galileanas para velo- Lorentz como la velocidad respecto al éter, o sea, respecto al supuesto sis-
cidades v mucho más pequeñas que tema en reposo absoluto, mientras que, en la interpretación de Einstein. v
'"' de la luz. representa simplemente la velocidad de un sistema respecto al otro.
294
Es fácil probar que, efectivamente, estas ecuaciones de transformación A-ll
sí satisfacen la condición [12.3], que traduce, según vimos, el postulado de Encontrar la relación existente
la constancia de la velocidad de la luz en el vacío para cualquier sistema, entre los intervalos de tiempo - me-
nm
es decir, el principio de relatividad. didos en sendos sistemas de refe-
rencia inerciales, o sea, que se
mueven uno respecto al otro con
ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA TEORIA 12.6. movimiento uniforme- que separan
DE LA RELATIVIDAD dos sucesos que ocurren en un mismo
lugar (~x = 0).
La importancia de la teoría de la relatividad especial no se limita, por
supuesto, a dar cuenta de los hechos experimentales que están en su base,
A-12
sino que estriba, sobre todo, en el gran número de implicaciones que se
siguen de ella y cuya verificación, precisamente, daría a las hipótesis ini- Obtener la relación existente entre
ciales el carácter de una teoría firmemente establecida. Implicaciones teóricas una misma distancia medida en
-que permitirían una mejor comprensión del mundo físico- e implicaciones sendos sistemas inerciales, en un
prácticas -que abrirían el camino · a un mayor dominio del hombre sobre la instante dado (lo que supone~ t = 0).
naturaleza- . Y es este dominio, el éxito, en suma, de nuestra praxis, en
el sentido más amplio, el que refrenda la validez de una teoría. Es impen- A-13
sable, sin embargo, pretender dar cuenta de todas las implicaciones de la Calcular el valor de ~ t' para el
relatividad restringida en esta breve exposición, por lo que nos limitaremos intervalo entre dos sucesos medidos
a presentar algunas de las más destacadas, sin ni siquiera poder realizar un por un observador A que se mueve
mínimo desarrollo de las mismas, como sería de desear. con velocidad v respecto a otro B.
En primer lugar podemos referirnos a la dilatación del tiempo y la con- que da para dicho intervalo el valor
tracción de las dimensiones a las que ya hemos hecho referencia, por estar 10 s. Tomar los siguientes valores
a la base de la crítica de Einstein a la transformación gallieana ; ambas re- para v:
laciones pueden obtenerse ahora fácilmente, como es lógico, partiendo de a) lO m/s; b) lOO 000 m/s;
e) 2 70 000 kmjs.
las transformaciones de Lorentz. 1.1111 ~
R:a)~t'=lOs;
Es fácil de obtener, en efecto -incrementando los valores de t' y x' en b) ~t ' = 10,000 001 ~lOs;
12.4-, en las condiciones indicadas las siguientes expresiones: e) ~ t' = 22,94 s4.
y Llx' = Llx
N
A-14
Mostrar que dos sucesos que ocu-
rren en puntos distintos ~ x i' O, y
Queda así plenamente justificada la dilatación temporal para un sistema son simultáneos en derto sistema de
en movimiento respecto a otro. Es decir, el intervalo entre dos sucesos Llt referencia, nd lo son en otro sistema
es diferente si se mide desde dos sistemas de referencia distintos con una que se mueva respecto al primero
velocidad relativa v. con velocidad v.
De nuevo es preciso insistir en que esta diferencia sólo adquiere impor-
tancia para velocidades próximas a las de la luz, como puede comprobarse
en la siguiente actividad. mil) • Naturalmente este efecto relativo es
simétrico : la misma dilatación del tiempo
que observa A respecto a los sucesos que
Por otra parte, el mismo concepto de simultaneidad pierde sentido ocurren en B. observa B en los que ocurren
cuando se trata- de sucesos que tienen lugar en puntos diferentes. dll en A.
295
En efecto, la relación entre llt' y llt es, en general,
llx
flt - V -
llt' = c2
g -
e
Y sólo para dos sucesos que tengan lugar en el mismo punto (llx = O)
se seguirá que, si llt =O (sucesos simultáneos en uno de los sistemas},
llt' = O. En los demás casos, llt' =/=- O. La simultaneidad de dos sucesos pierde,
pues, su caracter absoluto, excepto para aquellos que ocurren en el mismo
lugar.
No podemos detenernos aquí en la consideración detallada de estas
implicaciones. Pero, en todo caso, la dilatación temporal ha sido plenamente
verificada, experimentalmente, por ejemplo, mediante medidas de los pe-
ríodos de semidesintegración de partículas inestables aceleradas hasta ele-
vadas velocidades. En efecto, se ha constatado que dicho período crece al
aumentar la velocidad de las partículas, de acuerdo completamente con
la relación
llt' = llt
g -
e
Conviene aclarar este punto: tal como hemos dicho, la vida media de
una partícula inestable aparece mayor cuando ésta posee una velocidad v
grande con respecto al sistema de referencia a que está unido el experi-
mentador. Pero un hipotético pasajero solidario de la partícula mediría un
tiempo de vida media «normal» para ésta y, en cambio, vería alargarse la
vida media de las partículas que están en reposo respecto al primer experi-
A-15 mentador. mm
El período de semidesintegración
de determinada partícula inestable es Terminaremos aquí haciendo referencia al carácter límite de la velocidad
de ~ 10- 6 s. ¿Cuál sería el período de la luz: ningún cuerpo o señal puede propagarse a mayor velocidad, pues
medido si dichas partículas fueran esto conduciría a expresiones sin sentido (como muestra, por ejemplo, la
aceleradas hasta alcanzar veloci-
dades de O, 7 e respecto al observa-
•
mtsma •, At'
expreswn u = g v2 .
flt
l --
dor? c2
R: = 1 ,4 X 10- 6 s.
Una consecuencia de indudable interés de este carácter limite de la
velocidad de la luz es su incompatibilidad con el concepto de cuerpo rígido,
entendiendo por tal aquel cuyos puntos comenzarían a acelerarse simultá-
neamente en el momento en que aplicáramos una fuerza exterior no nula
296
sobre el mismo: si así no ocurriera, el cuerpo no sería rígido, sino que se
habría deformado. Ahora bien. el hecho de que todos los puntos del cuerpo
comiencen a moverse simultáneamente es incompatible con los principios
de la mecánica relativista, ya que una señal -la acción de una fuerza ex-
terior- se habría propagado con una velocidad mayor que la de la luz.
Por consiguiente, no existen cuerpos rígidos en la naturaleza, aunque tal
concepto sea una aproximación muy conveniente en algunos casos (como
ya vimos el Curso pasado en el capítulo de estática del sólido).
Si aplicamos estas ideas a las «partículas elementales» concluiremos que
no podemos entender por tales, como a veces se dice. aquellas que no tienen
partes y entran como un todo en cualquier experimento. En efecto, esto
implicaría que fueran cuerpos rígidos, lo que. como hemos visto, carece de
sentido físico. Ello conduce a aceptar la idea de una materia de complejidad
inagotable y a rechazar la de «componentes últimos», básicos o elementales,
sin estructura interna, sin partes - en perfecto acuerdo todo ello con los
resultados experimentales que han quitado todo el sentido etimológico a la
palabra «átomo» y que han probado, como veremos, que, cualquiera que
sea la partícula «elementab considerada, deja de aparecer como un todo
si se le somete a una interacción de suficiente intensidad.
A-17
como un incremento de la masa que tiene lugar al comunicar energía al
Mostrar que la masa de un cuerpo cuerpo. Recordemos a este respecto que en la mecánica clásica estable-
puede considerarse constante, tal
como suponía la mecánica clásica,
cimos ya que el resultado de realizar un trabajo contra la inercia de un
si su velocidad es pequeña frente a c. cuerpo se traducía en un incremento de su energía cinética. Cálculos seme-
jantes, pero partiendo de las magnitudes introducidas en la mecánica rela-
A-18 tivista, conducen a una relación entre la energía y la velocidad, dada, no
por 1/ 2 mv 2 , sino por:
Supóngase que una nave espacial
de S 000 kg se aleja de la Tierra a
una velocidad de 0,2 c.
m0 c2
E=mc2 =
a) ¿Cuál sería su masa para un
observador situado en la Tierra?
g -
e
b) ¿Y para un viajero de la nave?
e) ¿Cuál sería, para dicho viajero, Lo interesante de la expresión anterior es que denota la existencia de un
la masa de otra nave idéntica contenido energético incluso para v =O, en cuyo caso E= m0 c2 •
situada en la Tierra?
R: a) S 103 kg; Dado el elevado valor del coeficiente c2 aparece así una nueva posibi-
b) S 000 kg; lidad de liberación de grandes cantidades de energía consistente en aprovechar
r ) S 103 kg. reacciones con «defecto de masa», tales como la fisión o fusión nucleares.
298
Una verificación rotunda de esta predicción ha sido el uso de la llamada A- 19
energía nuclear, tanto en sus aplicaciones pacíficas como, desgraciadamente, Siendo la masa del electrón en
en las bélicas. m!lm] reposo m.= 9,11 x 10- 3 1 kg, ¿Qué
masa observaremos si lleva una ve-
locidad de 0,8 e respecto a nosotros?
R: m. = 15,18 x 10- 31 kg ~
CRITICA DE ALGUNAS SUPUESTAS IMPLICACIONES 12.8. ~ 1,52 X 10- 30 kg.
DE LA RELATIVIDAD ESPECIAL
A-20
Terminaremos esta breve exposición de la teoría de la relatividad es-
Calcular la energía que puede li-
pecial refiriéndonos a lo que en algunos textos aparece -en nuestra opinión berarse en la desintegración de 1 g
indebidamente- como implicaciones de la misma. de materia. Comparar dicha cantidad
con la que se libera al quemar 1 g
En primer lugar, nos referiremos al relativismo filosófico que la teoría de petróleo (poder calorífico aproxi-
de la relatividad vendría supuestamente a apoyar, dado que, precisamente, mado, 10,30 kcaljg.
uno de los aspectos fundamentales de la nueva teoría es desproveer de su
R : E = 9 x 10 13 J (mientras que 1 g
carácter absoluto a conceptos fundamentales como espacio, tiempo, simul- de petróleo proporciona 4,3 x
taneidad ... X 10 4 J) .
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-22. Dar diversos enunciados del principio de re- V W
latividad especial.
A-23 . Representar gráficamente, de forma cualita-
tiva, la relación v = f(t) para un cuerpo
sobre el que actúa una fuerza constante;
a) de acuerdo con la mecánica clásica; b) de
acuerdo con la teoría de la relatividad. 12.7 Variación de la velocidad de un cuerpo sometido a una
R: Ver figura 12.7. fuerza constante: a) según la mecánica clásica; b) según
la mecánica relativista.
300
LOS ORIGENES
DE LA MECANICA CUANTICA 13
La crisis de la física a comienzos del siglo XX está relacionada con la profun- INTRODUCCION
dización en el estudio de la producción y propagación de las ondas electromagné-
ticas: en el capítulo anterior nos hemos referido a la teoría de la relatividad especial,
ligada en gran medida al estudio de la propagación de la luz, y en este capítulo
presentaremos dos problemas relacionados con la emisión y absorción de las ondas
electromagnéticas y que, de forma coincidente, iban también a exigir un cambio
profundo en las concepciones clásicas.
Dichos problemas son:
1. 0 ) El llamado efecto fotoeléctrico -liberación de electrones por superficies
iluminadas.
2.0 ) Los espectros discontinuos de los gases.
Es preciso referirse también a un tercer problema -aunque su mayor com-
plejidad no recomiende su estudio en este nivel-, el relativo a la interpretación
de los espectros continuos emitidos por sólidos y líquidos incandescentes, o plasmas
estelares como el Sol, cuyo planteamiento precedió en realidad a los dos que es-
tudiaremos aquí.
Los problemas mencionados contribuyeron, como veremos, a mostrar la
«cuantización» o, dicho de otro modo, la discontinuidad en la producción y ·ab-
sorción de energía, lo que rompía, según palabras de Max Plank -uno de los
grandes nombres ligados a estos trabajos- «... la misma base de nuestro pel!samiento
físico que desde la fundamentación por Newton y Leibnitz de los infinitésimos
(cálculo diferencial) descansaba en la suposición de la continuidad de todos los
nexos causales».
Fueron tres problemas que, junto al resultado del experimento de Michelson
y otros, como el descubrimiento de la radiactividad, marcaron los comienzos de
este siglo como una etapa de profunda crisis que conduciría al establecimiento de
un nuevo marco conceptual, la mecánica cuántica, que iba a ampliar prodigiosa-
mente el campo de estudio de las ciencias físico-químicas .
301
13 .1. CONCEPCION CLASICA DEL ORIGEN
DE LAS RADIACIONES
(Breve revisión de la teoría de Maxwell)
A-1 UD
Exponer brevemente las prmCl- Conviene recordar particularmente cómo la teoría electromagnética de
pales tesis de la teoría electromagné- Maxwell predice que las cargas eléctricas, mientras sufren una aceleración, han
tica -estudiadas en el capítulo 11- de emitir una perturbáción, responsable de la modificación del campo elec-
en lo que se refiere a la emisión de tromagnético (cuya intensidad es proporcional a la intensidad de la corriente
radiaciones. y que ha de modificarse, por tanto, al variar ésta, o sea, al acelerarse las car-
gas). Esta emisión, que tendría lugar, según los cálculos, a la misma velo-
cidad de la luz visible, constituye lo que se denominó ondas electromagnéticas.
La luz visible, emitida por algunos cuerpos incandescentes sería, según
esto, un ejemplo de onda electromagnética, debida a las aceleraciones -vi-
braciones, etc.- de las partículas cargadas que constituyen las sustancias.
Estas predicciones de la teoría electromagnética fueron brillantemente
confirmadas por los trabajos experimentales de Hertz al obtener dichas ra-
diaciones mediante la aceleración de cargas. Las ondas electromagnéticas,
visibles, infrarrojas o ultravioleta, quedaban así abrazadas por una misma
naturaleza. Su única diferencia estribaba en su frecuencia -dependiente de
la menor o mayor aceleración sufrida por las cargas.
13.1
Montaje para estudiar el efec-
Bater(a Galvanómetro to fotoeléctrico.
1
Precisamente Hertz tuvo que utilizar luz ultravioleta para observar el fenómeno.
303
vanómetro intercalado marcará cero, debido a que el circuito permanece
abierto entre ambos electrodos. Por el contrario, caso de que al iluminar el
tubo de vacío se liberen electrones, el galvanómetro deberá indicar el paso
A-4 de corriente. mm
¿Qué electrodo interesará iluminar
para observar el efecto fotoeléctrico? De acuerdo con nuestra hipótesis convendrá, naturalmente, iluminar el
electrodo negativo de forma que los electrones liberados se desplacen hacia
a) El conectado al polo positivo.
b) El conectado al polo negativo.
el positivo, cerrando el circuito. Caso de iluminar el electrodo positivo, los
e) Cualquiera de ellos. electrones liberados serían de nuevo atraídos por este electrodo, sin que
llegara a cerrarse el circuito -con lo que el galvanómetro no señalaría el
paso de corriente 2 •
Utilizando un tal montaje puede constatarse efectivamente el paso de
corriente al iluminar el electrodo negativo. Como era de esperar, además, el
fenómeno se presenta tanto más fácilmente cuanto mayor es la frecuencia
de la luz incidente, y con metales que retienen débilmente a los electrones.
El estudio del fenómeno no puede limitarse, sin embargo, a estas considera-
ciones cualitativas y exige un tratamiento cuantitativo.
13.3
Montaje para la medida de la
energfa cinética de los foto·
Bateda electrones.
305
En ese caso, la energía cinética de electrón (l/2mev2 ) habrá de ser igual al
trabajo realizado contra las fuerzas eléctricas eV 1 , o sea,
[13.1J 1
3
Naturalmente, no todos los electrones emergen con la misma energía cinética, por lo que
la expresión anterior determina la máxima energía cinética que puede poseer un electrón.
306
b) Si la frecuencia se mantiene constante, por encima del valor mí-
nimo v0 , la intensidad eléctrica crece con la luminosa, pero no ocurre
así con la energía cinética de los electrones, que se mantiene cons-
tante. Por otra parte, el efecto fotoeléctrico se presenta siempre
que v > v0 , incluso si la intensidad luminosa es muy baja. Y los elec-
trones liberados tienen la misma energía cinética.
e) La energía cinética de los electrones crece linealmente con la fre-
cuencia a partir del valor umbral v0 , característico de cada metal,
de acuerdo con la gráfica de la figura 13.4. m!3 A-8
Ver cuáles de los resultados an-
teriores contradicen la teoría clá-
> E sica de la radiación electromagnética
"'e: como onda que se distribuya uni-
"' 3
E formemente por el espacio.
..
,X
E
~ 2
;:;
'"'e:
ü
-~ 1 13.4
<;
e: Variación de la ener-
w
gía de los fotoelectro·
2,0 4,0 6,0 8,0 10,0 12,0 V nes con la frecuencia
Frecuencia X 1014 Hz de la luz incidente.
[13-2]
Con esta nueva imagen puede darse una fácil explicación al efecto foto-
eléctrico y a los diferentes resultados experimentales.
Y ello explica también que la energía cinética de los electrones sea inde-
pendiente de la intensidad luminosa y crezca, por contra, con la frecuencia,
puesto que la energía de un fotón se destinará a realizar el trabajo de extrac-
A-10 ción y el resto se comunicará al electrón en forma de energía cinética. milO
Siendo v la frecuencia de una ra-
diación (superior a la v0 necesaria
4
para que se presente el efecto foto- El término fotón había sido ya utilizado por Newton, partidario, como se recordará -ver
eléctrico), escribir una ecuación que capitulo XII del Curso anterior-, de una teoría corpuscular para la luz. El efecto fotoeléctrico
volvía así a replantear el antiguo debate onda-corpúsculo que, como se expondrá más adelante,
ligue la energía del fotón incidente sólo pudo resolverse mediante una síntesis superadora de ambas concepciones.
con la energía cinética del electrón s En realidad, Plank sólo supuso carácter cuántico, discontinuo, al acto de absorción o
liberado. emisión de luz. aceptando la teoría electromagnética para la propagación de la radiación, es
decir. aceptando que los cuantos emitidos por los osciladores se diluían en la superficie de la
onda electromagnética. Plank trataba así de preservar al máximo la teoría electromagnética,
cuyos éxitos en tantos otros dominios - óptica, etc.- eran indudables.
Einstein. por el contrario, acepta que los «paquetes de energía>> radiados por los osciladores
submicroscópicos no se diluyen en 'el frente de ondas que se propaga, sino que permanecen
como cuantos de energía luminosa hv, lo que le permite explicar el efecto fotoeléctrico.
308
De acuerdo con la hipótesis de Einstein tendremos:
6
La constante h tiene dimensiones físicas de energía multiplicada por tiempo, magnitud
que recibe el nombre de acción y que tiene una importancia fundamental en el marco de la fisica
moderna.
309
continuo de la energía y convirtiendo a la constante h de Plank en una cons-
tante universal tan relevante como G, constante de la gravitación universal,
o e, velocidad de la luz en el vacío.
Como el mismo Plank indicaba en su discurso de aceptación del premio
Nobel:
... O bien el cuanto de acción era una magnitud ficticia, y entonces
la deducción de la ley de la radiación era ilusoria en principio y repre-
sentaba simplemente un juego de fórmulas carente de contenido, o
bien la deducción de esta ley se había basado en un pensamiento físico
correcto, y entonces el cuanto de acción debería jugar en la física un
papel fundamental y su aportación presagiaba algo nuevo, sin prece-
dentes, lo que al parecer exigía la transformación misma de nuestro
pensamiento físico que, desde la fundamentación por Newton y Leibnitz
del análisis de los infinitamente pequeños, descansaba en la suposición
de la continuidad de todos los nexos causales ...
7 Como se sabe, los rayos X son una radiación muy penetrante, capaz de traspasar objetos
opacos a la luz visible, como los tejidos musculares, lo que permite visualizar partes Internas
de los cuerpos, como los huesos.
310
La radiación obtenida se presentaba como un espectro continuo, pero A-12
c,on un tope máximo para la frecuencia, que dependía de la energía cinética Interpretar, con ayuda del con-
de los electrones incidentes, es decir, de la diferencia de potencial aplicada. cepto de fotón, la producción del
La interpretación de este fenómeno de producción de rayos X y, sobre espectro de rayos X mediante elec-
todo, la justificación cuantitativa del valor máximo de la frecuencia, sólo trones que inciden a gran velocidad
sobre un obstáculo. En particular,
fue posible con ayuda del concepto de fotón introducido por Einstein. ~
dar una explicación cuantitativa y
verificable del por qué se presenta
La producción de rayos X puede comprenderse, en primera aproxima- un tope máximo de frecuencia y
ción, como un efecto inverso del fotoeléctrico: en vez de liberarse electrones cuál debe ser este valor en cada caso.
con fotones incidentes, son los electrones los que inciden liberando fo-
tones 8 . A-13
Al frenarse los electrones, su energía cinética es emitida en forma de un En un tubo de rayos X, en el que
fotón. La energía máxima que podrán adquirir los fotones emitidos, hvmax• se aplica una diferencia de potencial
ae 60 000 voltios. se obtiene un
habrá de coincidir con la energía cinética de los electrones incidentes, aunque, espectro continuo cuya longitud de
naturalmente, no todos los fotones emitidos poseerán dicha energía máxima, onda mínima es 0,21 Armstrongs.
pues antes de que se produzca la emisión del fotón, el electrón puede haber Calcular el valor de h a partir de
perdido parte de su energía en otros procesos. Se obtiene así un espectro dichos valores.
continuo, aunque con un valor máximo de la frecuencia bien definido, que
V· e e
puede calcularse aplicando el concepto del fotón de Einstein: R: h = - - ; vmax = .-- =
vmax 1~ min
Fott-n ;\.
X ', }8 X
\. ''
Electrón en
reposo ' · '- Elec~r~n
en 13.5
, mov1m1ento
Esquema del efec-
antes después
" to Compton.
9 El hecho de que el fotón carezca de masa en reposo sólo significa que no puede existir
en reposo. pero no que carezca de masa mientras está en movimiento, es decir, mientras existe.
De hecho, el efecto Compton evidencia claramente que los fotones poseen una cantidad de
movimiento -y por tanto una masa- a la que es aplicable, en sus interacciones con otros objetos
como los electrones, los principios de conservación de la cantidad de movimiento o de la energía.
312
De este modo habremos visto dos de los grandes problemas -el efecto
fotoeléctrico y los espectros discontinuos- que exigieron la introducción
de la discontinuidad en la explicación de la producción y propagación de la
energía, sentando las bases para uno de los cambios conceptuales más pro-
fundos que haya sufrido la fisica.
10
En realidad, en el espectroscopio se observa un conjunto de rayas de las que sobresalen
por su intenso brillo la luz amarilla que corresponde a dos frecuencias muy próximas en el es-
pectro, lo que se conoce como «doblete del sodio». Es sin duda interesante el uso de algún espec-
troscopio elemental, tanto para realizar algunas observaciones de espectros como para fami-
liarizarse con el fundamento de dichos instrumentos.
313
ESPECTROS DE RAYAS BRILLANTES
MERCURIO
LITIO
CADMIO
BARIO
SODIO
314
nuevos elementos hasta entonces desconocidos, como el rubidio y el cesio
- descubiertos por Kirchhoff y Bunsen en 1860-, o el helio, descubierto,
como su nombre indica, al analizar la luz del Sol («Helios» en griego).
\..U"t emitida
Lente
•
Luz blanca
de espectro continuo
315
del espectro tras haber atravesado el vapor de sodio mostraba efectivamente
las rayas obscuras correspondientes al doblete amarillo de emisión de este
elemento. Quedaba así probado que los distintos elementos absorben las
mismas radiaciones que emiten 11 •
11
La existencia de estas rayas obscuras no supone ausencia en el espectro de radiación de
dicha frecuencia: la radiación absorbida es remitida por el elemento, pero dicha reemisión
tendrá lugar en todas direcciones, lo que supone una disminución de la energía que llega en
la dirección inicial.
Una forma de verificar esto es colocando el espectroscopio en una 'dirección distinta de la
que lleva el haz incidente: puede así constatarse que el sodio está emitiendo en todas direcciones
su doblete característico (fig. 13. 7).
316
que ligaba las longitudes de onda de las líneas de emisión del hidrógeno.
Se conocían en aquella época cuatro líneas en la zona visible del espectro
denominadas alfa, beta, gamma y delta, cuyas longitudes habían sido me-
didas por Angstrom con gran precisión. Balmer encontró que los valores
se ajustaban a una fórmula que obtuvo, repetimos, empíricamente, y que
podemos escribir en lenguaje moderno del siguiente modo:
donde RH era una constante, idéntica para todas las rayas, y n tomaba los
valores 3, 4, 5, 6 para las cuatro rayas conocidas.
Este mecanismo debía estar ligado, sin duda alguna, a la estructura in-
terna de los átomos, y de este modo los espectros discontinuos se convir-
tieron en uno de los problemas clave que impulsaron la investigación de la
estructura atómica y uno de los principales datos cuantitativos de los que
dicha estructura debía dar cuenta.
317
13.3.4. Espectros y estructura atómica
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Proponemos a continuación algunas actividades re- rayos X en los diferentes campos: medicina,
lativas al enorme campo de aplicaciones a que han metalurgia ...
dado lugar los trabajos estudiados:
A-24. Idem sobre las aplicaciones del efecto fo-
A-21. Reseñar alguna de las principales aplica- toeléctrico, en particular células fotoeléctricas,
ciones de los espectros característicos. cinematógrafo sonoro, televisión ...
A-25. Diseñar y construir, con ayuda de una célula
A- 2 2. Utilizar algún espectroscopio elemental para fotoeléctrica, un sistema de alarma.
realizar el análisis espectroscópico cualitativo
de elementos usuales (sodio, potasio ... ). El profesor, en función del material (... y tiempo)
A-23. Realizar un pequeño trabajo de investigación disponible, propondrá otras actividades que considere
bibliográfica sobre las aplicaciones de los adecuadas.
1 1 El origen de estos espectros discontinuos de rayos X es el mismo que el de los espectros característicos ordinarios, sin más diferencias
que la de la intervención de las órbitas más profundas de los átomos, lo oue permitía la emisión de fotones de mucha más energía, es decir. dt'
frecuencia mucho más elevada.
319
14 EL ESTABLECIMIENTO
DE LA MECANICA CUANTICA
INTRODUCCION En los capítulos anteriores hemos abordado algunos de los problemas que
marcaron los límites de validez de la física clásica: el fracaso del experimento de
Michelson. la interpretación de los espectros, el efecto fotoeléctrico, etc., pusieron
en evidencia la necesidad de cambios profundos en el marco conceptual dominado
por las leyes de la mecánica newtoniana y la correspondiente visión mecanicista
del universo.
Y aunque los _ primeros cambios aparecen como retoques, como hipótesis
parciales que rectifican el edificio teórico existente, pronto se vio la necesidad de
un replanteamiento global, la necesidad de elaborar un nuevo marco conceptual,
que iba a cuestionar hasta los mismos principios de filosofía de la ciencia, como
el' concepto de causalidad.
Este nuevo marco. que sustituiría a la física clásica -elaborada a lo largo
de más de dos siglos-, constituye lo que conocemos como mecánica cuántica,
que, en menos de cinco años, se elevó como un imponente edificio científico, con
principios y métodos sólidamente establecidos, capaz de extender su campo de
acción al conjunto de fenómenos físicos, del mundo submicroscópico y de abordar
nuevos problemas como la estructura nuclear o el mundo de las «partículas ele-
mentales».
1
Recordemos que toda una serie de fenómenos prueban irrefutablemente el carácter
material de los foton es y, en particular. su posesión de masa y, consecuentemente, cantidad de
movimiento: tanto la desviación de la luz procedente de una estrella al pasar cerca del Sol.
como el efecto Compton -explicable como un choque entre foton es y electrones al que es apli-
cable el principio de conservación de la cantidad de movimiento- . no dejan lugar a dudas.
2
El camino seguido por De Broglie para obtener dicha expresión fue. en realidad. distinto del
aquí expuesto. sin recurrir a la teoría de la relatividad.
322
14.1.2. Contrastación experimental de la hipótesis
de De Broglie
1111
Para establecer el carácter ondulatorio de los electrones conviene re- A-5
currir a un fenómeno típicamente ondulatorio, como es la difracción: al ¿A qué fenómeno convendría re-
estudiar el capítulo de ondas concluíamos, precisamente, que la presencia currir para poner en evidencia la
de difracción permite afirmar sin lugar a dudas el carácter ondulatorio de existencia de ondas asociadas al mo-
los fenómenos considerados. vimiento de un haz de electrones?
Describir detalladamente el posible
Pero recordemos que, para que se produzca la difracción, la onda experimento, prestando atención a
ha de encontrarse coñ un obstáculo de dimensiones del mismo orden que las dificultades previsibles, etc.
la longitud de la onda, lo cual plantea un indudable problema, dada la pe-
queñez de ésta. En efecto, ¿dónde encontrar obstáculos de dimensiones
próximas a 1 O- 9 m? El problema se había ya presentado, algunos años
atrás, al estudiar los rayos X, de longitud de onda similar, y la solución se
había encontrado recurriendo a las redes cristalinas. En efecto, la distancia
entre los átomos o iones en los cristales era de un orden similar a la longitud
de onda de los rayos X o a la predicha para los electrones.
Cabía, pues, pensar en utilizar de nuevo los cristales para provocar la
difracción, detectando la radiación emergente con placas fotográficas. Sin
embargo, ahora se presentaba una dificultad suplementaria: los electrones
no pueden atravesar tan fácilmente un cristal como una radiación electro-
magnética. Se precisan técnicas adecuadas para obtener hojas extremada-
mente finas (hojas metálicas, por ejemplo) o bien hacer incidir a los elec-
trones muy oblicuamente (casi paralelamente a la cara del cristal) para
que sean reflejados tras penetrar muy débilmente en su interior.
Utilizando técnicas como las mencionadas, los científicos americanos
C. J. Da visson (18 81-19 S8) y Germer verificaron la hipótesis de De Broglie
obteniendo fotografías que mostraban con toda evidencia la difracción de
los electrones (fig. 14.1 ). Y los cálculos realizados a partir de las figuras de
323
difracción obtenidas proporcionaban valores de la longitud de onda que
correspondían con los predichos por la relación de De Broglie.
No cabía, pues, ninguna duda: todos los objetos materiales - y no úni-
camente el fotón - poseían el doble carácter corpuscular-ondulatorio.
Esta tesis permitía comprender el carácter discontinuo de las «órbitas»
de los electrones confinados en un átomo, puesto que toda onda producida
en un medio limitado da lugar a ondas estacionarias, cuyas frecuencias sólo
pueden tomar determinados valores discretos, cuantizados. Pero, a su vez,
planteaba serios problemas de interpretación: ¿En qué podían consistir las
ondas asociadas predichas por De Broglie?
·==
14.3
l
El electrón considera-
do como "paquete de
ondas".
j
Esta era una tesis sugestiva, puesto que eliminaba la dualidad onda-
corpúsculo, reduciéndola a un solo aspecto: el ondulatorio. Sin embargo,
fue preciso abandonar también esta hipótesis, puesto que los cálculos mos-
traban claramente que un «paquete de ondas», por muy compacto que
fuera, se difunde rápidamente por el espacio, desapareciendo cualquier po-
sible comportamiento corpuscular.
La idea de onda de probabilidad antes expuesta puede ser útil para la des-
cripción del comportamiento de cada electrón, independientemente -y en
esto reside la diferencia esencial con la interpretación anterior- de la exis-
A-6 tencia o no de gran número de electrones. De hecho, en la experiencia de
Se hace pasar un fino haz de elec- difracción, sólo podemos afirmar de cada electrón cuál es la probabilidad
trones a través de un pequeño obs- que tiene de incidir en una posición u otra de la placa: prácticamente nula
táculo (un orificio, por ejemplo). en algunos lugares -que apareceran blancos en la foto- y más o menos
¿Cuál de los tres gráficos (fig. 14.4) grande en otros -que apareceran velados con mayor o menor intensidad-.
corresponde a : Ello supone eliminar del electrón el aspecto completamente determinista que
a) La predicción clásica del mo- conceden las ecuaciones de la mecánica clásica al movimiento de los objetos.
vimiento de los electrones. Pero ¿qué significa, en definitiva, una onda sino una cierta deslocalización
b) La predicción mecánico-cuán- que impide situar al electrón en un punto determinado e introduce una cierta
tica. imprecisión, o, dicho de otra forma, que sólo permite referirse a la posición
e) La predicción de una absoluta del electrón en términos probabilísticos?
indeterminación - aleatorie-
dad- en el movimiento de los Esto puede comprenderse aún mejor utilizando la misma relación de
electrones.
De Broglie: la velocidad de la partícula resulta ser v = hf mJ.., en donde A.
tiene el mismo valor, claro está, para toda la onda y no depende en abso-
luto de la posición de un punto cualquiera en la onda. Consiguientemente,
la velocidad tampocó dependerá de dicha posición. En conclusión, la ausencia
de una trayectoria definida determina que la velocidad del electrón no de-
penda de su posición y, viceversa, que la posición no dependa de la velocidad.
3
La cuestión es tanto más importante cuanto que. para numerosos autores. la búsqueda de
significado físico en las ecuaciones de la física moderna debería ser abandonada y sustituida por
la elaboración de modelos puramente matemáticos, meros conjuntos de postulados y ecuaciones.
327
determinada. Consecuencia de ello es la imposibilidad -al contrario de Jo
que suponía la mecánica clásica- de determinar al propio tiempo, con ab-
soluta precisión, la posición y la velocidad de una partícula. En efecto, la
determinación simultánea y precisa, en un instante cualquiera, de las coor-
denadas y velocidad, significaría que existe una trayectoria definida, puesto
que la velocidad no es otra cosa que la variación de la posición con el tiempo,
y, conocer la velocidad y la posición con precisión, significa -repetimos-
conocer la trayectoria.
Partiendo de este razonamiento, el formalismo matemático de la mecánica
cuántica permite deducir, de forma simple pero que rebasa el nivel de este
Curso, los límites de dicha imprecisión, estableciendo que:
donde
ñ = h/ 2n
~X' ~px ? fz
~y . ~py ;:;: li (14.3]
~z · ~pz ;:;: li
dichos instrumentos y técnicas. La indeterminación es de origen mucho más relación al valor de v), ¿cuál sería
profundo y hace referencia a la propia naturaleza de la materia -que no la imprecisión en la determinación
de la posición? ¿Qué importancia
se presenta en forma de objetos con contornos absolutamente definidos, que tendría dicha imprecisión respecto al
siguen trayectorias perfectamente determinadas-. Se trata de una indeter- tamaño del objeto?
minación esencial e irreductible.
R: ~x:,: 10 - 25 m, que, como se ve,
Otro error posible consiste en ver en dicha indeterminación un límite es absolutamente despreciable
impuesto por la naturaleza, a la posibilidad de conocerla. Debajo de esta frente al tamaño del objeto.
idea -hábilmente explotada por quienes siempre han visto los progresos
de la ciencia con desconfianza, dada su capacidad para derribar dogmas A-8
y tabúes- persiste la imagen errónea de un electrón exclusivamente cor- Rehacer los cálculos de la actividad
puscular «que no podemos saber dónde se encuentra». Sin embargo, el prin- anterior para un electrón (cuyo ta-
cipio de incertidumbre no es un límite al conocimiento, sino expresión de un cono- maño convencional se cifra en
cimiento más profundo de la realidad: el electrón no es ese objeto puntual que 10 - 15 m) que avance con la misma
creíamos -nos informa-, sino algo mucho más complejo. Aparece aquí un velocidad, determinada con la misma
aspecto esencial del mundo de las llamadas «partículas elementales», cuyo precisión que la del objeto del pro-
estudío ha hecho posible la mecánica cuántica y al que nos referiremos en blema anterior.
un próximo capítulo 4 • R: ~x = 10 - 1 m, que es billones de
veces superior al tamaño con-
Si el principio de incertidumbre establece límites a la precisión con que vencional del electrón.
puede determinarse la velocidad y la posición de un objeto, cabe suponer
que dicha imprecisión reaparecerá en la determinación de otras magnitudes
ligadas con éstas, tales como la energía y el tiempo. Efectivamente, el prin-
cipio de Heisenberg establece también que:
~E · ~t '?:: ñ [14-4]
según la cual, la determinación simultánea de la energía y el tiempo viene
ser sobrepasados. tales como la velocidad de la luz en el vacío, el cero absoluto de temperaturas
o ahora el principio de indeterminación, ha supuesto siempre momentos álgidos en el conoci-
miento de ese comportamiento -con las consiguientes implicaciones prácticas de un mejor
dominio sobre la materiii-, pero no supone ninguna limitación a dicho conocimiento.
329
afectada por un limite del que es expresión la ecuación anterior. O, dicho de
otro modo, la imprecisión en el valor de la energía que posee un objeto es
tanto mayor cuanto menor es el intervalo de tiempo considerado 5 •
Por último queremos referirnos a una cuestión clave en la ciencia y que
el principio de indeterminación ha contribuido a clarificar: el problema de
la observación. En efecto, la relación de incertidumbre puede interpretarse
como la imposibilidad de proceder a medidas precisas simultáneas de la
posición y la velocidad. o de la energía y el tiempo. etc. Sin poder extendernos
en estas cuestiones, señalaremos, sin embargo, que lo que el principio de
incertidumbre viene a evidenciar es que el proceso de medida es siempre una
interacción que modifica aquello que se observa. Es cierto que si iluminamos
un barco con una linterna no se nos ocurre pensar en qué medida estamos
modificando la posición o la velocidad del barco con nuestra luz. Pero ¿puede
decirse lo mismo de la observación de un electrón? ¿Cómo localizarlo si no
es iluminándolo, es decir, dirigiendo fotones hacia donde se encuentra, lo
que inevitablemente modificará su energía, su velocidad? La práctica de la
observación de los objetos submicroscópicos es una rotunda confirmación
del principio de incertidumbre, sin que - repetimos una vez más- deba verse
en dicho principio una simple limitación técnica, «un detecto de los instru-
mentos», sino una característica fundamental del comportamiento de la
materia.
5
Aún podemos referirnos a una tercera expresión de incertidumbre que liga el límite de
precisión en la determinación simultánea de la cantidad de movimiento angular, o momento
cinético L y la posición angular a , que se expresa en forma similar a las anteriores : tJ.L · tJ.a ;:o ñ.
330
En la búsqueda de las relaciones que permitirán obtener dichas proba-
bilidades destaca el nombre de Erwin Schrodinger (1887-1961), quien, par-
tiendo de la relación de De Broglie, modificó la ecuación general de los movi-
mientos ondulatorios, para que reflejara también las propiedades corpuscu-
lares. La ecuación obtenida por Schrodinger permite calcular una función
de las coordenadas, denominada función de onda 1{1 . tal que su cuadrado
determina la distribucion de probabilidade~ de los valores de las coordenadas
- o cualquier otra medición en general.
6
Naturalmente no transcribimos esta expresión con ánimo de llevar a su memorización
ni manejo en un Curso elemental como éste. Por otra parte, hay que señalar que, junto a este
formalismo matemático elaborado por Schrüdinger, W. Heisemberg estableció un formalismo
distinto - conocido como mecánica de matrices- , pero absolutamente equivalente en cuanto
a las soluciones fisicas que proporciona.
331
cero para ~~. Por tanto, la probabilidad ~ 2 de que el corpúsculo se encuentre
en dicho estado de energía será también distinta de cero. Dicho más simple-
mente, esto significa que un corpúsculo libre puede tomar cualquier valor
de la energía (siempre, claro está, que la velocidad no sobrepase la de la luz).
Por contra, para valores negativos de E, es decir, para estados ligados de
la partícula -como puede ser el movimiento del electrón en el interior del
átomo-, la ecuación de Schrodinger sólo presenta soluciones distintas de
cero para determinados valores de E y se hace nula en los demás casos.
A-9 ~
Interpretar fisicamente el hecho Al aplicar la ecuación de Schrodinger a un sistema ligado -como el
de que, en los estados ligados, la electrón en un átomo- aparece la discontinuidad en los valores posibles
función de ondas sólo tome valores de la energía que Bohr se había visto obligado a introducir como postulado,
distintos de cero para ciertos va- es decir, sin fundamentar. Pero ahora esta discontinuidad, estos niveles per-
lores de E. mitidos de energía, surgen como consecuencia lógica del carácter ondula-
torio del electrón. En efecto, como sabemos, toda onda que se propague
en un medio limitado da lugar a ondas estacionarias cuantizadas.
Desde los trabajos de Plank y la experiencia de a todo el campo de la qmmtca (ver parte IV). Y su
Michelson a fines del siglo XIX la física había pasado extensión al estudio del núcleo atómico y a las par-
por una profunda crisis que algunos interpretaron tículas elementales abriría los nuevos campos - llenos
como una muestra de impotencia, pero que terminaría de implicaciones teóricas y prácticas- de la física
revelándose como verdadera crisis de crecimiento. Tras nuclear y la física de alta energía, que abordaremos
el establecimiento de la mecánica cuántica, su aplica- en los dos capítulos siguientes.
ción al átomo permitió hacer avanzar prodigiosamente
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-10. Exponer brevemente las principales tesis de A-12. Razonar por qué la dualidad onda-corpúsculo
la mecánica cuántica, indicando qué con- es más fácilmente perceptible en los fotones
ceptos de la física clásica vienen a poner en de alta frecuencia que en los de baja frecuen-
cuestión. cia o en otro tipo de partículas, como elec-
A-ll. Mostrar cómo la descripción clásica del mo- trones, etc.
vimiento puede considerarse como un límite
de la mecánica cuántica.
333
15 FISICA NUCLEAR
Por otra parte, los hechos de este nuevo dominio resultan absolutamente
inexplicables por la física clásica y harán ver, una vez más, la potencia explicativa
de la mecánica cuántica.
15.1 Foto del acelerador gigante del a Universidad de California, denominado "Betab6n".
334
RADIACTIVIDAD 15.1.
La primera evidencia de que el núcleo atómico posee una estructura
interna y no puede considerarse como «Un todo» inmodificable la proporcionó
la radiactividad, fenómeno descubierto a finales del siglo XIX por el físico
francés Henri Becquerel (1852-1908) y cuyo origen nuclear no tardó en ser
establecido.
... en aquellos días la luz solar era intermitente, por lo que guardé todos
los dispositivos en un cajón del cuarto oscuro dejando allí también
las sales de uranio. Como el sol tardó en lucir algunos días, revelé la
placa fotográfica el 1 de marzo esperando encontrar las imágenes muy
débiles. Pero, por el contrario. las siluetas aparecían con gran intensidad.
Pensé en seguida que la acción de las sales debía continuar también
en la oscuridad ... 1
1
El carácter fortuito del descubrimiento no debe hacer pensar en un puro azar; el descu-
brimiento se produjo debido a que Becquerel estaba procediendo a una investigación, manejando
ciertas·hipótesis y prestando atención a todos los hechos que podían verificarlas o falsearlas.
El azar, puede decirse, sólo ayuda a quien está preparado para ello.
335
Nuevos experimentos confirmaron esta conjetura: el compuesto de uranio
11tilizado, así como otros compuestos de uranio y el mismo uranio, emiten
, ontinuamente algún tipo de radiación capaz de atravesar el papel negro y
A-1 otros cuerpos más gruesos y opacos independientemente de que sean expuestos
Indicar qué aspecto de la emisión o no a la luz. 1111
de radiación por el uranio plantea Sin duda el hecho más sorprendente relacionado con la nueva radia-
mayores dificultades de comprensión. ción es su carácter continuo, persistente, sin necesidad de absorción de
a la luz de las teorías clásicas. energía para su mantenimiento y sin, aparentemente, agotarse. En ningún
•>tro fenómeno de los estudiados hasta entonces se había presentado algo
similar: toda emisión continua de energía por un sistema exige, o bien que
reciba energía del exterior, o bien su transformación -como en el caso de
A-2 una combustión- hasta su agotamiento 2 •
¿Cómo averiguar la posible carga, El trabajo iniciado por Becquerel fue proseguido en París por los es-
o ausencia de la misma, de las radia- posos Curie. María Sklodowska (1867-1934), joven física polaca, casada
ciones emitidas por las sustancias ra- con Pierre Curie (1859-1906), inició un estudio sistemático de gran número
diactivas?
de sustancias tratando de encontrar otras que, como el uranio y sus com-
A-3
puestos, poseyeran la «actividad radiante» o radiactividad. Pudo constatar
así que el torio y sus compuestos también presentaban dicha radiactividad.
Al penetrar un «haz radiactivo» Ayudada por su esposo prosiguieron la búsqueda de nuevos elementos con
en un campo magnético se observan actividad radiante, llegando a aislar, mediante laboriosos procedimientos de
desviaciones como las que indica la
separación, una sustancia cuya actividad era cuatrocientas veces superior
figura 15.2.
¿Qué puede decirse sobre la natu- a la del uranio; se trataba de un nuevo elemento, para el que propusieron
raleza eléctrica de las radiaciones el nombre de polonio, en honor al país de origen de madame Curie. Algún
alfa. beta y gamma en que queda tiempo después aislaron otro nuevo elemento de actividad aún más intensa
dividido el haz inicial? - novecientas veces mayor que la del uranio-, al que dieron, dada su es-
traordinaria radiactividad, el nombre de radio.
Placa fotográfica
La existencia de distintas sustancias espontáneamente radiactivas re-
sultaba, con esta serie de trabajos, plenament~ confirmada. Pero quedaban
planteadas cuestiones clave en torno al nuevo fenómeno y, en primer lugar,
Campo
.._ magnético sobre la naturaleza de las radiaciones emitidas .
...
Haz radiactiv~
-~ . ~Diafragma
111111
111111
111111
111111
111111
15 .1.2. Naturaleza de las emisiones radiactivas
Tras el descubrimiento de la radiactividad, los investigadores se intere-
11 1111
11 1111
1 111:
saron por la caracterización de las emisiones, y pronto se pudo constatar
Bloque de Sustancia que existían tres clases de emisión radiactiva con distinta carga y masa.
plomo radiactiva gg mil)
' La separación de las radiaciones puede hacerse también por otros procedimientos. Así,
fue E. Rutherford quien primero estableció la distinción entre estas radiaciones, ya en 1899,
recurriendo al distinto poder penetrante de las mismas: colocaba láminas de metal interceptando
el haz radiactivo y constataba que, mientras una parte -a la que llamó alfa-, era ·absorbida
fácilmente por un reducido número de láminas metálicas, otra parte poseía un poder de penetra-
ción 100 veces superior. Designó a esta parte como radiaciones beta. Los rayos gamma fueron
identificados más adelante.
337
un campo eléctrico de intensidad y sentido adecuados para compensar la
fuerza magnética, con lo que
E
qE = qvB y, por tanto, v=-
B
q- E
m - rB 2
Ventana
Vista superior
Líquido
Pistón ~~=;;::;;:Jliilll~
/;T\~
l 70 72 73 74 76
15.5 Espectro de masas del germanio.
• Recuél'tlese que la unidad atómica de masa se define hoy como la doceava parte de la
masa del Isótopo nc y coincide, aproximadamente, con la masa atómica del elemento más
ligero. el hidrógeno. tomado inicialmente como patrón (1. u.m.a. = 1.66 x 10- 27 kg).
344
Se llama velocidad de desintegración de una sustancia radiactiva al nú-
mero. de átomos que se desintegran por unidad de tiempo, es decir, - ~~,
donde N representa el número de átomos sin desintegrar en un determinado
instante.
representa el número de átomos iniciales y N el de los que quedan al cabo de un cierto tiempo t,
siendo A. una constante característica de cada elemento (e representa, claro está, la base de los
logaritmos n eperianos).
345
que aparece en forma de un distinto valor de la constante de proporciona-
lidad, denominada por ello constante de desintegración ). del elemento, con
lo que se tendrá:
A-20
Obtener a partir de la gráfica ad- En las actividades complementarias nos referiremos a algunas de las
junta el valor del período de semi- aplicaciones que presenta la determinación del período de semidesintegra-
desintegración del isótopo en cues- ción de los elementos radiactivos. Ahora, tras esta exposición de algunos
tión. hechos característicos del fenómeno de la radiactividad, pasaremos a ocu-
parnos de la composición nuclear, que habrá de ayudar a comprender el
comportamiento del núcleo atómico y, en particular, la propia emisión
N
radiactiva.
11
Para integrar la ecuación - dN = A.Ndt, se separan variables:
200 300 años ·ecuación de tipo exponencial. que concuerda con los hechos experimentales.
12 Basta hacer N = N /2 y t = T en In (N/N ) = - A.t para tener: ln (1 /2) = - A.T. de donde
0 0
Dicho modelo admitía, pues, que los núcleos estaban constituidos por
protones (~H) y electrones. Según esto, el núcleo de helio, por ejemplo,
estaría constituido por cuatro protones y dos electrones (de masa práctica-
mente despreciable), con lo que su carga total sería + 2 y su masa 4 u.m.a.
t11lliA f1'1!IW A-22
El modelo nuclear a base · de protones y electrones también presentaba Dar la composición nuclear, según
algunas dificultades serias. En primer lugar, pese a que tanto la carga como el modelo propuesto, para el ~N. 1
la masa de un isótopo resultaban múltiplos de las del protón, el crecimiento oxígeno 1 ~0 y ~F.
1
A-24
Como se recordará 13 , Ernest Rutherford había utilizado partículas alfa
como proyectil para el bombardeo de los átomos, con vistas a obtener alguna
¿Qué interpretación cabe dar a la información acerca de su estructura, llegando así a la imagen del átomo
observación de Rutherford de que nuclear. Fue precisamente bombardeando nitrógeno-14 con partículas
al bombardear 1 ~N con partículas alfa como llegó a observar, en 1919, un hecho sorprendente: durante el
alfa se produzcan partículas más
veloces que las alfa? bombardeo -que podía ser observado mediante una cámara de niebla-
se producían partículas muy veloces que recorrían distancias mayores que
las partículas alfa, dejando trazas similares a las de los protones (la fig. 15.4
mostrada anteriormente, incluye uno de tales sucesos). IW.I
1
donde X queda caracterizado como un isótopo del oxígeno, el ~0.
14
Hasta 19 32 la investigacion de los núcleos atómicos se limitó al estudio de las transmu-
taciones espontáneas de los elementos radiactivos y la producción de transmutaciones artifi-
ciales utilizando como <<proyectiles» las partículas alfa y beta procedentes de las desintegraciones
de los elementos radiactivos naturales. Pero la necesidad .de proyectiles con energías superiores,
y, sobre todo, controladas - en función de las exigencias del experimento-, condujo al desarrollo
de los llamados aceleradores de partículas, como el ciclotrón, que ha sido descrito en el capítulo 10.
349
base experimental. y hubo que esperar hasta los años 30 para que la hipó-
tesis del neutrón se viera confirmada. Muy sucintamente, el proceso del
descubrimiento del neutrón puede resumirse así:
Cabía pensar, además, que existieran muchos más elementos radiac- Escribir la reacción de transforma-
tivos que, debido a su corto período de semidesintegración, no se encontraran ción del fósforo-30 al emitir un po-
sitrón.
en la naturaleza. O. dicho de otro modo, que la radiactividad natural fuera
sólo el residuo de los isótopos radiactivos que aún no han alcanzado estados R: ~~ P-- ~e + ~~Si
estables por ser mayor su vida media 1 5 •
Muchos investigadores se interesaron por el nuevo fenómeno de la ra-
diactividad artificial y se llegaron así a obtener alrededor de un millar de
isótopos radiactivos artificiales, muchos de ellos de gran interés en todo tipo
de investigaciones - como veremos al estudiar las aplicaciones de la radiac-
tividad- , exigiendo una tecnología altamente sofisticada dado el peligro que
representa el manejo de sustancias radiactivas - pór ser las radiaciones
emitidas muy energéticas y perniciosas, con efectos, frecuentemente. dura-
deros- , porTo que hay que evitar cualquier posible «contaminación» (fi-
gura 15.8).
Por otra parte, la emisión de positrones hacía aparecer aún más com-
pleja la estructura del núcleo : ¿Cómo, en efecto, si los núcleos estaban cons-
tituidos por protones y neutrones podían emitir electrones o positrones?
¿Qué tipo de procesos tenían lugar en su seno? Y, en primer lugar, ¿cuál
podía ser la causa de la estabilidad nuclear, pese a las enormes fuerzas de
repulsión entre los protones?
16
Como veremos en el capítulo próximo, éste está relacionado con el hecho de que los
cuantos del campo nuclear tengan masa en reposo, mientras que los fotones del campo elec-
tromagnético tienen masa en reposo nula. Posponemos. pues. esta discusión al capítulo de
partículas elementales.
353
En la práctica, pues, las fuerzas nucleares, dado su corto radio de acción,
no se manifiestan más que en el interior de los núcleos y presentan un
carácter «saturado», es decir, que sólo se ejercen entre los nucleones en con-
tacto (que son los únicos que están a una distancia suficientemente pequeña
para que la interacción se pueda presentar).
15.9
1
atractiva nuclear es superior a la Valor de la fuerza entre
repulsión electromagnética? Línea continua: fuerza neta dos protones en fun·
Línea punteada: fuerza eléctrica ción de la distancia.
A-31 J
El núcleo del uranio-238 tiene un
diámetro aproximado de 4 x 10- 14 m.
¿Cómo será la interacción entre dos
15.3.3. Intensidad de las fuerzas nucleares
nucleones que se encuentren situa-
dos en los extremos de un diáme- Otro aspecto esencial de las fuerzas nucleares -junto a su corto alcance
tro ? (Consultar fig. 15.9). e independencia de la carga, mencionados en el apartado anterior- es la
gran intensidad de las mismas, muy superior a la de las fuerzas electromagnéticas
y, por supuesto, de las gravitatorias. Se trata, en efecto, de la forma de in-
teracción más intensa hasta aquí conocida: no sólo contrarresta la repulsión
recíproca de los protones presentes en el núcleo, sino que confiere a éste
una estabilidad muy notable. Esta estabilidad nuclear signífica que su consti-
tución a partir de protones y neutrones tiene lugar con liberación de gran
cantidad de energía. Y también que, para romper la estructura del núcleo,
hará falta mucha energía. En efecto, las cantidades de energía involucradas
en los procesos de transformación nuclear son de tal magnitud que se tra-
ducen en una sensible diferencia entre la masa de los nucleones constitu-
yentes y la del núcleo resultante.
354
1 5.3.3. a) ((Defecto de masa)) A-32
La masa isotópica del deuterio,
Conviene recordar aquí que, tal como establece la teoría de la relati- ~H. obtenida experimentalmente. re-
vidad, toda absorción o emisión de energía exige un sustrato material, por sulta ser de 2.01410 u.m.a .. mientras
lo que existe una proporcionalidad entre la energía liberada por un sistema, que las del protón, neutrón y electrón
~E. y el defecto de masa sufrido, ~m. dado por ~E= c 2 ~m (y lo mismo que lo constituyen son, respectiva-
puede decirse de la energía absorbida y el aumento de masa resultante). mentc:
Se trata de una relación que la física clásica ha podido ignorar, dado que ;H 1.00728 u.m.a.
las fuerzas hasta aquí estudiadas, mucho más débiles, suponían intercambios ,',n 1,00867 u.m.a.
energéticos excesivamente pequeños para que la variación de la masa fuera - ~e: 0,00055 u.m.a.
detectable. Obtener el «defecto de masa» que
se produce al formarse el deuterio.
Las reacciones nucleares, por el contrario, ponen en juego cantidades R: Una disminución de aproximada-
de energía tan elevadas - dada la gran intensidad de la interacción nuclear- mente Cl.00240 u.m.a.
que los cambios de masa resultan apreciables. · ~ 11111
A-33
Con objeto de simplificar los cálculos de defecto de masa que juegan Teniendo en cuenta que una uni-
un papel relevante en el estudio energético de las reacciones nucleares con- dad de masa atómica equivale a
viene calcular el equivalente energético de una unidad atómica de masa. ~ 1,66 x 10- 27 kg. calcular, aplicando
t.E = c2 ~m. cuál es, en MeV. la
energía que se liqera al formarse un
Sabiendo que el equivalente energético de 1 u.m.a. es 931 MeV. los cálcu-
átomo de deuterio.
los de las energías involucradas en las trasformaciones nucleares serán
R: L'l m = (0,00239)(1,66 x 10 - 27 )=
ahora mucho más sencillos. 111M = 3,9674 x 10 - 30 kg
t. E= c2 óm ~ (3 X 108 ) 2 (3,9674 X
Resumiendo, pues, diremos que: X 10- 30 } ~ 3,57 X 10 -
13
J=
8
1.0 ) La masa de un isótopo es siempre menor que la suma de las masas = 3,57 X 10 - eV=
de sus partículas constituyentes. La diferencia recibe el nombre de 1,6 X 10 - 19
defecto de masa. = 2,23 x 106 eV= 2,23 MeV
A-34
2. 0 ) La energía equivalente del defecto de masa es la que se libera cuando
se unen los nucleones o la que se necesita para desintegrar el nú- Calcular en r.Mv el equivalente
energético de una unidad atómica de
cleo en su componentes 17. El equivalente energético de 1 u.m.a. es masa (1,66 x 10- 27 kg).
931 MeV.
R: 931 Me\'.
A-38
Las masas isotópicas del carbono-
12 y carbono-13 son. respectiva-
mente 12.00000 y 13.00335 u.m.a.
Determinar cuál es más estable.
R: Carbono-12 :
llE = 7,94 MeV/nucleón. >
Carbono-13: "'
~ 7
ll E = 7,70 MeV/nucleón. e'
El carbono-12 es, pues, el más es- -g
table. g 6~~~---4----+----t--~----+----+----r---,_---t----t---~
e
o u'
a. Li6
8 sH-~+---~---r---+--~----r---+---~---r---+--~~~
e.,"'
.,
~
-~
4~--,_---t----t----r---i----t----t--~r---i----t----r---i
al
E
.~ 3
~ H3
"'e
UJ He3
2
Hz
1
H'
o 20 40 60 80 100 120 140 160 180 200 220 240
Número de nucleones del núcleo, A
,·
15.10 Energía de enlace por nucleón para isótopos naturales.
356
los isótopos naturales, en función del número másico (es decir, E/A= f(A), A-39
lo que permite comparar la estabilidad de los distintos isótopos. I1IIU Señalar los aspectos más signifi-
cativos que se aprecien en la curva
Dos hechos merecen destacarse en el gráfico E/A= f(A): en primer lugar, E/ A =f(A) (fig.lS.lO ).
la mayor estabilidad corresponde a los elementos de masa atómica media (próxima
aA=56).
En resumen, los elementos más estables deben ser los de número másico
intermedio, decreciendo la estabilidad para valores de Z mayores o menores.
Lo cual está de acuerdo con los hechos experimentales reflejados por la
figura 15.10.
19
Los trabajos en el dominio de la fusión controlada están ligados al estudio de los plasmas.
como estado de la materia, constituido por particulas cargadas a elevadas temperaturas, que
pueden llegar a los millones de grados, como en las estrellas.
359
Se trata de una investigación en la que están empeñados los países
más avanzados tecnológicamente y cuya importancia no es necesario re-
A-42 saltar, puesto que la solución del problema satisfaría las necesidades ener-
Establecer una comparación entre géticas de la humanidad por tiempo indefinido - mayor, en todo caso, a la
los mecanismos de fusión y fisión duración previsible de nuestro sistema solar. I.1!IJA mm
nucleares.
El estudio de la interacción nuclear permitió explicar la incógnita que
A-43 representaba la enorme emisión de energía por las estrellas. Se trata de
¿Qué tipo de proceso puede ex-
procesos nucleares de fusión que básicamente consisten en la transformación
plicar la ingente cantidad de energía de hidrógeno en helio, a través de una serie de etapas. La investigación
radiada continuamente por las es- actualmente en curso para el control de los procesos termonucleares persigue
trellas? precisamente la producción de «soles artificiales».
-
..
Repulsión eléctrica
núcleo tiene la misma explicación que la correspondiente a los electrones de la corteza, que ya
expusimos en el capítulo anterior: dualidad onda-corpúsculo, de la que da cuenta la ecuación
de ondas. El problema en el caso de los nucleones es que las fuerzas nucleares no son lo bastante
conocidas para aplicar la ecuación de ondas y predecir los niveles energéticos. como se hizo
en el caso de la corteza.
361
Tenemos así el modelo de la gota, que viene a añadirse al modelo de capas.
El modelo ,de la gota representa el comportamiento del núcleo para el caso
de núcleos pesados, mientras que el modelo de capas se ajusta mejor al
comportamiento de los isótopos ligeros. La fusión de ambos modelos en un
modelo unificado o modelo «colectivo» fue realizada por Oge Bohr, hijo de
Niels Bohr. Se trata de un modelo que, si bien abraza aspectos de los modelos
precedentes, difiere sensiblemente de ambos y representa un real avance
en la comprensión de la estructura nuclear.
Aunque de forma muy superficial nos hemos referido a cómo los modelos
nucleares dan cuenta de los principales hechos relacionados con el compor-
tamiento nuclear. Queda aún por explicar, sin embargo, la emisión beta,
es decir, la emisión de partículas inexistentes en el núcleo. Pero éste es un
problema que hace referencia a las transformaciones de unas partículas
en otras y que abordaremos en el próximo capítulo, dedicado al estudio de
las partículas «elementales».
362
CONCLUSION
Nos hemos adentrado en este capítulo en el com- tural e inducida, transmutaciones artificiales y, en
plejo nivel de la física nuclear, entrando en contacto particular, las de fisión y fusión, etc.- han ido abriendo
con un nuevo tipo de interacción fundamental. el de enormes perspectivas de aplicaciones técnicas.
las fuerzas nucleares, cuyas características - corto
Señalemos, por último, que ciertos hechos que
alcance, intensidad muy superior a la de las otras
fuerzas conocidas, etc.- hemos estudiado. ocurren en el núcleo - tales como la emisión de elec-
trones, inexistentes en el mismo- hacen referencia a
las transformaciones de unas partículas en otras, a
El establecimiento de la composición nuclear y de un nivel, pues, de mayor complejidad, en el compor-
la propia estructura del núcleo se ha realizado a la tamiento de la materia, que abordaremos en el capítulo
par que los fenómenos estudiados - radiactividad na- próximo.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Proponemos aquí, para completar esta breve pano- A-47. La actual construcción de centrales nucleares
rámica de la física nuclear, algunas actividades rela- para la producción de corriente eléctrica
tivas a las aplicaciones de este dominio de la física. - mediante el aprovechamiento de la energía
producida en la fisión controlada de uranio-
A-45. Realizar un pequeño trabajo bibliográfico con 235 , plutonio-239, etc.-, provoca a menudo
vistas a establecer las principales aplicaciones la oposición de los habitantes del lugar donde
de los radioisótopos (isótopos radiactivos) en va a instalarse. Explicar las razones de esta
dominios como: oposición, realizando un estudio de las ven-
tajas e inconvenientes de las centrales nu-
- la biología, fisiología y medicina ; cleares sobre las fuentes clásicas de energía
- arqueología; (petróleo, carbón, etc.). Prestar, sobre todo,
- geología, metalurgia, prospecciones mineras ; atención a los problemas de eliminación de
-análisis químico e investigación química; los residuos radiactivos producidos.
-agricultura y alimentación; A-48. Cuando se llegue a conseguir el control de
- etcétera. las reacciones de fusión se habrá conseguido
una fuente de energía prácticamente inago-
A-46. Los peligros de las explosiones nucleares van table y cuya obtención está desprovista de
mucho más allá de las destrucciones produ- los graves inconvenientes de las reacciones
cidas en el momento de la explosión. Indicar de fisión. Señalar en qué consisten las ven-
en qué consisten los efectos duraderos de tajas de los procesos de fusión sobre los de
estas explosiones. fisión, como fuente de energía.
363
16 PARTICULAS ELEMENTALES
Pero con el descubrimiento de que los átomos poseían una estructura interna,
la búsqueda de los constituyentes últimos pasó de la química a la física atómica
y de aquí, como hemos visto en el último capítulo, a la nuclear, mediante el estudio
de los componentes del núcleo, protones y neutrones, y otras partículas asociadas
a los procesos nucleares -piones, positrones, los mismos electrones, etc.
Es este nivel subnuclear el que ha dado paso a lo que hoy se co11oa como
física de partículas, o también física de alta energía, debido a las grandes call-
tidades de energía involucradas en los procesos en que intervienen las partículas
elementales. Ello ha exigido la construcción de aceleradores cada vez más potentes.
1
No nos referimos aquí a los instrumentos de detección de partículas ni a los aceleradores,
que ya hemos introducido en otros capítulos a los que nos remitimos.
364
UN NIVEL DE COMPORTAMIENTO DE LA MATERIA 16.1.
DE EXTRAORDINARIA COMPLEJIDAD
Al estudiar la fiSica del núcleo -sus componentes, fuerzas existentes entre
los mismos, etc.- se ha hecho ya patente la enorme complejidad de los pro-
cesos en que intervienen partículas subatómicas: desde la existencia de una
nueva forma de interacción, que supone la continua transformación en el
núcleo de protones en neutrones, y viceversa -a través del intercambio de
piones-, hasta la emisión de electrones, inexistentes en el núcleo, todo
lleva a pensar en que una característica fundamental del universo de las
partículas elementales va a ser la existencia de procesos de transformación
de unas en otras.
Los trabajos de Dirac, a los que nos referiremos seguidamente, mos-
traron que esta complejidad era todavía mayor.
mv
P = mv = o [16.1]
A-2
J1 - v2/c2
[16.3]
Montrculo en estado
h
16.1
Tierra en estado Una excavadora hace pasar
de energfa negativa tierra de un estado de ener·
gía negativo a otro positivo
(respecto del suelo).
A-4 Bastaría, sin embargo, que se dispusiera de suficiente energía para arrancar
una partícula de su estado de energía negativa para que aparecieran simultá-
Supóngase que un fotón gamma
suficientemente energético ha con- neamente una partícula y su hueco: dos «accidentes» nacidos del «vacío»
seguido arrancar un electrón de su perfectamente detectables por los instrumentos científicos. Conviene detenerse
estado de energía negativa, apa- ahora a considerar el comportamiento del hueco creado. mi
reciendo así un electrón y un hueco
de energías. respectivamente. En la figura 16-4 se muestra de una forma esquemática cómo el hueco,
Jm~c~ + pzcz y -.)m;? +- J'lcz al ser ocupado por los electrones contiguos, se desplaza en sentido contrario
a como la hacen los electrones, es decir, como si se tratara de una carga po-
(figura 16.2) ¿cuál será el comporta-
sitiva de igual masa que el electrón. Como si se tratara, en definitiva, de un
míento del «hueco» cuando se le
somete a un campo eléctrico? (fi- «antielectrón», o, como se le designó, un positrón. Los estados negativos de
gura 16.3). energía de las partículas resultaban así corresponder a lo que se denominaron
antipartículas.
E
Esta es, a groso modo, la teoría de Dirac -conocida como «teoría de los
huecos»-, que predecía la existencia de partículas de igual masa que los
electrones y carga positiva (antielectrones o positrones). De modo similar
Zona de energfas
negativas en cabe concebir la existencia de antiprotones, antineutrones, etc., como
general ocupadas «antipartículas» simétricas de las correspondientes partículas.
16.2 Un fotón gamma puede liberar un En 1932, Blackett y Ochialini descubrieron, en una placa fotográfica
electrón de energía expuesta a los rayos cósmicos, dos trazas que, surgiendo de un punto común,
+Jm~c4 + p2 c2 correspondían a un electrón y a una partícula hasta entonces desconocida
de igual masa que el electrón y carga positiva: el positrón predicho por
formando al mismo tiempo un "hue·
co" de energía Dirac (fig. 16.5).
- y 'm2 4 22
0 c+pc
r 16.4
En un "mar" ocupado de electrones
(región de energías negativas) un hueco
sometido a un campo eléctrico se despla-
16.3 lCuál será el comportamiento del zará como si se tratara de una partícula
"hueco" dejado por un electrón positiva.
cuando se le somete a un campo
eléctricO?
368
16.5 Producción de un par electro-positrón.
3 Otra forma de realizar este cálculo es considerar la masa del electrón en u.m.a. (m. = 0,0005 S
u.m.a.) y el equivalente energético de una unidad atómica de masa (931 MeV), con lo que E =
= 2m.c2 = 2 x 0.00055 x 931 = 1,02 MeV.
369
Del mismo modo que los fotones pueden dar lugar a pares electrón-
positrón (o protón-antiprotón, etc.), el proceso inverso tiene lugar cuando
un electrón encuentra un positrón, produciéndose fotones gamma. Este es
un suceso que no tiene lugar, afortunadamente, muy a menudo, puesto
que supondría la aniquilación de la materia ordinaria, su transformación
en fotones. Cabe, pues, concluir que en nuestro universo las antipartículas
son mucho más raras que las correspondientes partículas. Y, sin embargo,
tal como hemos visto, las partículas y antipartículas sólo pueden producirse
y desaparecer por pares, lo que supone que existe igual número de las mismas.
Cabe tal vez que, en otras zonas del espacio, sean las antipartículas las más
abundantes. formando la correspondiente «antimateria» 4 • l1tJ lB
A-7
Resumir ordenadamente : a) las Los trabajos de Dirac convirtieron a la teoría de la relatividad en un
ideas que llevaron a Dirac a intro- tercer pilar de la mecánica cuántica, junto a la hipótesis de los cuantos de
ducir el concepto de antipartícula, Plank y la hipótesis de De Broglie sobre la dualidad onda-corpúsculo. Y,
y b) las principales características de por otra parte, con la aparición de las antipartículas, el universo de las
las antipartículas con relación a las partículas elementales adquirió una complejidad incomparable con la de los
partículas correspondientes. otros niveles de organización de la materia, a lo que también contribuían
otros procesos de transformación de unas partículas en otras, de los que nos
A-8 ocuparemos ahora brevemente.
¿Qué ocurriría si una galaxia de
<<antimateria» entrara en contacto
con otra de materia ordinaria? 16.1.2. Inestabilidad de las partículas elementales.
Un nuevo tipo de interacción
Ya en el capítulo anterior el estudio de la estabilidad nuclear nos condujo
a la introducción de una nueva forma de interacción, el campo de fuerzas
nuclear, constituido por los mesones n, o piones, cuyo intercambio suponía
la continua transformación de protones en neutrones, y viceversa. La trans-
formación, en este caso, no significaba. sin embargo, inestabilidad, puesto
que, en el seno del núcleo, el número total de protones y neutrones no se
modifica, y dicho intercambio constante de piones es precisamente la causa
de la estabilidad nuclear.
También hemos tratado ya la transformación del campo electromag-
nético en pares «partícula-antipartícula», y viceversa. Pero existen además
otros procesos de transformación a los que es preciso referirse para comprender
tanto la desintegración beta de los núcleos -cuya discusión pospusimos
precisamente a este capítulo- como la producción de un considerable nú-
la que tiene lugar durante el intercambio de piones, que es un proceso de continua y mutua
transformación que no modifica el número respectivo de protones y neutrones. Por el contrario,
la emisión beta - positiva o negativa- es un proceso de transformación irreversible que altera
la carga nuclear emitiendo partículas cargadas fuera del núcleo.
Señalemos también que. aunque nos hemos referido al neutrino como partícula emitida
durante la radiación beta. se llegó a establecer que se trataba realmente de un antineutrino.
372
fuera del núcleo dando lugar a una nueva partícula, también de masa inter-
media, denominada mesón J1 o «muon», que a su vez se desintegra convir-
tiéndose en electrón. Todos estos procesos -en los que se emiten también
neutrinos o antineutrinos, como en el caso de la desintegración del neutrón-
corresponden a la forma de interacción que hemos denominado débil. En
realidad, ésta es la forma de interacción más frecuente en los procesos de
desintegración de partículas elementales. Pero se trata de un tipo de fuerzas
todavía menos conocido que las ya extraordinariamente complejas fuerzas
nucleares (interacción fuerte). En cualquier caso, todas las transformaciones
de las partículas elementales pueden explicarse atendiendo a las tres formas
de interacción fuerte, electromagnética y débil. nDl A-10
Indicar a qué forma de interacción
corresponde cada uno de estos pro-
16.1.3. La fisica de alta energía y el descubrimiento cesos:
a) Transformación en el núcleo de
de gran número de nuevas partículas elementales protones en neutrones, y vice-
versa, a través del intercambio
El cuadro de partículas elementales se ha ido haciendo, como hemos visto, de piones.
cada vez más complejo: desde una situación inicial en que el electrón y el b) Producción de un par electrón-
protón parecían ser los constituyentes básicos de toda la materia, han ido positrón a partir de un fotón
apareciendo nuevas partículas, a menudo predichas teóricamente mucho gamma.
e) Transformación del neutrón en
antes de su descubrimiento, como en el caso del neutrón, pión, positrón,
protón fuera del núcleo.
neutrino ... En otros casos, el descubrimiento ha precedido a la teoría, como
ocurrió con el mesón (mu) Jl -descubierto en los rayos cósmicos cuando se
buscaba a los piones.
El estudio de las interacciones de los rayos cósmicos -provistos de
energías muy altas- con la materia, o la construcción y utilización de acele-
radores de partículas cada vez más potentes, iban por otra parte a potenciar
el descubrimiento, en un breve período de tiempo, de un número tan elevado
de partículas, que se iba a crear un serio problema de interpretación.
Se descubrió así un nuevo cuanto del campo de fuerzas nuclear, el kaón
-más masivo aún que el pión -, y aparecieron toda una serie de partículas
más pesadas que el protón, a las que se dio el nombre genérico de hiperones
(donde el prefijo «hipen> hace referencia a que su masa es, como hemos
dicho, superior a la del protón).
Todos estos descubrimientos reclamaban cada vez más agudamente un
trabajo de ordenación comparable al que se realizara con los elementos
químicos o con las rayas de los espectros de emisión de los gases, como paso
necesario para una posible interpretación de la plétora de partículas co-
nocidas.
La física teórica se halla hoy ocupada en este trabajo y, pese a algunos
éxitos evidentes, se encuentra lejos de haberlo resuelto satisfactoriamente.
Nos ocuparemos brevemente de dichos intentos en el próximo apartado.
373
16.2. BUSQUEDA DE UNA ORDENACION EN EL MUNDO
DE LAS PARTICULAS ELEMENTALES
Una interminable y continuamente ampliada lista de partículas elemen-
tales -electrones, protones, fotones, neutrones, piones, positrones, neutrinos,
kaones, hiperones, ... - plantea a la física teórica de nuestros días un problema
que recuerda, aun cuando a un nivel de mucha mayor complejidad, al que
se enfrentaban los químicos antes de la ordenación periódica de Mendeleiev.
Se trata de un problema aún no resuelto, pero en el que se han dado algunos
progresos notables que trataremos de esbozar aquí mínimamente.
8 Este carácter material del espacio y su conexión con las partículas existentes aparece
Partículas elementales
Neutrinos -1 / 2
"•~ < 0,5 <S m,
muónicos V~ +1/2
Leptones
e- 1/ 2 OC> 1.00116, (/le/2m, e)
Blectrones 0.51097. 1m,
e•
Muones
r
,.. 1/ 2 105,65 206,76 5 m, 1.001162 (he/211111 e)
n" 1/ 2+
n•
939.5 0 6,731 11111 1013 ± 26 -1,9128
Nucleones N
p• 1/ 2+ 2,7928 ...
938,2, 6,722 11111 OC>
p- -1.8 ± 1.2
f\0 1115.301 ± 0,10 7.991 11111 (2,57 ± 0,30) 10- 10
±
!1."
1/2+
1115,44 ± 0 ,32 7,991 11111 (1.9 ± LO) w- 10 - 1,5 0.5
-í:-t-
1/ 2 + 1195.9. 8,5711111 1.s. · Io-••
í:+
Barlones
í:" 10-" > t > Io-n
1/2 + 1191., 8 ,5411111
í:"
Hiperones Y
í:+
¿- ' 1/2+ 1189,. 3,52 11111 o.7. · w- 10
- 3+
1/ 2 1320., 9,4611111 - 1.4 · w- 10
::;:o 1/2 1316 9.43 11111 - 3,9. w-lo
n- n- 3/2+ 1675 1.3 · w-··
Fotón r• 1 o o
n+ 2.s., · ¡o-•
0- 139.5, 1 o
1!-
1 Si consideramos la fórmula de Einstein m = B/c 2 , a 1 g le corresponde una energía de E 1 g x 9 · 1020 cm'/s 2 = 9 · 1020 ergs, de donde se deduce que
1.40 · 10-' ergs = 931 MeV corresponden a 1.6599 · 10- 14 g.
' Expresado por ñe/2 m 4 Pc salvo contraindicación.
ÚB
.hacer una tal crítica del concepto de partícula elemental, partiendo del A-14
carácter -límite de la velocidad de la luz, m!IIJ Explicar por qué, a la luz de la
Por otra parte, la emisión y absorción de los cuantos del campo - esta mecánica relativista, ningún objeto
ligazón entre la partícula y el campo- es expresión de la deslocalización de puede considerarse absolutamente rí-
las partículas, una de sus características fundamentales, según la mecánica gido, con lo que pierde sentido el
cuántica. Se impone así la conclusión de que la estructura de las llamadas concepto de partícula elemental.
partículas elementales es el reflejo de todas sus interacciones con las otras
partículas y el campo, de que la esencia de las partículas elementales es
extraordinariamente compleja y fluida. En definitiva, que una partícula y sus
interacciones forman un todo inseparable. En ello reside la causa profunda de
la incertidumbre mecánico-cuántica.
CONCLUSION
A lo largo de estos cinco capítulos de física moderna No es de extrañar, pues, que estos cambios signi-
nos hemos asomado a los cambios profundos sufridos ficaran en su día una profunda crisis que hoy podemos
por las teorías físicas que han llevado a la sustitución calificar de crisis de crecimiento, pero que muchos
de lo que hoy denominamos «mecánica clásica» por tomaron como señal de impotencia, como limite a la
un nuevo paradigma, por el nuevo cuerpo de cono- posibilidad de conocimiento y de dominio de la na-
cimientos que constituye la «mecánica cuántica». Ello turaleza. El desarrollo, sorprendente en tantos aspectos,
ha afectado a los conceptos más básicos del tratamiento de las ciencias y técnicas físico-químicas que siguió a
científico de la realidad: espacio, tiempo, partícula, la crisis de principios de siglo es la prueba más con-
onda ... , o la idea misma de causalidad han visto mo- tundente de lo erróneo de estas apreciaciones pesimistas,
dificado radicalmente su sentido, al tiempo que se atribuibles en parte al desconcierto que provocaran
imponía la realidad de una materia de complejidad las limitaciones de la física clásica y en parte a ten-
inagotable, mucho más rica y cambiante de lo que las dencias ideológicas de clara desconfianza hacia la
concepciones simplistas de la física clásica hacían Ciencia.
sospechar.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-15. Expresar ordenadamente los principales cam- A-17. Puede resultar interesante la elaboración de
bios conceptuales introducidos por la física un «índice analítico» de los principales con-
moderna con relación a las teorías clásicas. ceptos y hechos tratados en esta parte III,
Señalar en particular la diferencia entre el con indicación de la página o páginas en
determinismo clásico y la idea de causalidad las que aparecen con alguna extensión. Se
en la mecánica cuántica. trata de un trabajo a planificar y realizar
A-16 . Citar algunas de las principales conquistas colectivamente y que presentará una indu-
técnicas del siglo xx relacionadas con el dable utilidad en futuras revisiones de esta
establecimiento de la mecánica cuántica. materia.
379
PARTE IV
ESTRUCfURA DE LA MATERIA
INTRODUCCION El Curso pasado se siguió con bastante detalle el proceso de investigación que
condujo al establecimiento de la teoría atómica de la materia. Y, a su vez, se plan-
tearon los nuevos problemas surgidos de su desarrollo, que exigieron la reconsi-
A-1 deración de la estructura del propio átomo.
Citar hechos que apoyen una in- En esta parte realizaremos una rápida revisión de lo tratado el Curso anterior
terpretación atómico-molecular de la acerca de la estructura de la materia, para pasar seguidamente a una profundización
materia. Referirse en particular: de la estructura del átomo a la luz de la mecánica cuántica.
a) Las propiedades físicas del es-
tado gaseoso (leyes de los ga- El átomo constituye, como veremos a continuación, la primera de las con-
ses). quistas de la nueva mecánica, tanto en lo que se refiere a la completa explicación
b) Las transformaciones químicas. de los espectros atómicos o a la ordenación periódica de los elementos, como a la
fundamentación del enlace químico. De acuerdo con ello, esta cuarta parte comprend§
A-2 los siguientes temas:
Exponer sucintamente las hipó-
tesis atómicas de Dalton, dando una 17.1 Estructura del átomo.
visión crítica de las mismas. 17.2 El sistema periódico.
A-3 1 7 .3 El enlace químico.
Exponer las hipótesis de Avoga-
dro, basadas en Jos trabajos de Gay- Se trata de un estudio fundamental que sienta las bases teóricas de la química
Lussac sobre volúmenes de las sus- actual y que ha hecho posible el prodigioso crecimiento que ha experimentado
tancias gaseosas que intervienen en esta ciencia tanto en el plano teórico como en el de sus aplicaciones.
las reacciones, analizando las modi-
ficaciones que introducen en las hi- A modo de revisión conviene recordar que la concepción atómica de la materia
pótesis de Dalton. no fue el producto de un genial descubrimiento o de las ideas brillantes de sabios
Utilizar las hipótesis atómicas in- aislados. sino el resultado de la acumulación de pequeños hallazgos y descubrimientos
troducidas para justificar las leyes de que, sumados unos a otros, plantearon la necesidad de una intfipretación global y
los gases perfectos. unificadora, lo que constituyó lo que hoy conocemos como teoría atómica.
A-4 Los aspectos clave del desarrollo de la teoría atómica fueron suficientemente
tratados el Curso anterior en el capítulo 16, al que nos remitimos. Pero es con-
Enumerar alguno de los hechos
veniente, no obstante, hacer una sucinta revisión de estos aspectos esenciales,
que pusieron en cuestión la imagen
de átomos simples, indivisibles, tal
para lo cual proponemos las siguientes actividades 1 : m 1m mi) tl.1!9
como los había concebido Dalton,
planteando la necesidad de inves- ' No se incluye la revisión de las leyes ponderales - pese a jugar un papel esencial en el
tigar la estructura de Jos propios establecimiento de la hipótesis atómico-molecular- , dado que serán expuestas de nuevo en el
átomos. capítulo 20 (<<Cambios materiales en las reacciones químicas»).
380
ESTRUCTURA DEL AlOMO 17
Aun cuando en el Curso anterior ya se dedicó un capítulo a la estructura INTRODUCCION
del átomo, volveremos aquí a realizar dicho estudio revisando sucintamente los
primeros modelos expuestos entonces con suficiente extensión y deteniéndonos
en el modelo de Bohr y, sobre todo, en la visión mecánico-cuántica que da una
respuesta más completa a los principales prOblemas planteados.
Conviene recordar algunos de los hechos que pusieron en cuestión la indivi-
sibilidad de los átomos, postulada inicialmente por Dalton y que han de encontrar
justificación en la estructura de los mismos:
La electrización de los cuerpos. el descubrimiento de la radiactividad, la
emisión de radiación discontinua y característica por los elementos en estado
gaseoso, la ordenación periódica y la unión de los átomos para formar las distintas
sustancias son -entre otros- algunos de los principales aspectos del comporta-
miento de la materia que evidencian la existencia de una estructura interna de
los átomos y que han de encontrar respuesta en dicha estructura.
A continuación, teniendo en cuenta que ya se ha estudiado el Curso anterior,
haremos una rápida revisión de los primeros modelos atómicos, hasta llegar al
modelo de Bohr, que estudiaremos más detenidamente.
y contribuye. sin duda, a una mejor comprensión de la evolución de las ideas en química. no es
absolutamente necesario en este nivel, pudiendo sustituirse, en parte (apartados 17 .2.1 y 17 .2.2),
por la simple revisión del estudio cualitativo realizado el Curso anterior y en el capítulo 13 de
este texto.
382
17.2 .l. Series espectrales
Mil A-3
Como se recordará, la búsqueda de regularidades en los espectros de
emisión constituyó -a fines del siglo XIX- un objetivo de numerosos cien- Revisar en el capítulo 1 3 - «Los
tíficos como paso previo necesario a una posible interpretación de los mismos. orígenes de la mecánica cuántica»-
Un primer resultado importante fue alcanzado por Balmer en 1885 al en- lo relativo a los espectros discon-
contrar una fórmula empírica que relacionaba las longitudes de onda de las tinuos de emisión de los elementos,
hasta llegar a la fórmula empírica
líneas de emisión del hidrógeno, la cual, tras algunas modificaciones, presenta de Balmer para el espectro del hi-
la siguiente forma: drógeno.
A-4
[17.1]
Dar el significado de cada uno de
los términos que aparecen en la ex-
presión 17-1 y buscar en la tabla
~
de constantes físicas fundamentales
El interés de la fórmula de Balmer, pese a no sugerir ninguna explicación el valor de Rn (constante de Rydberg).
física, se debía a que se ajustaba muy bien a los datos experimentales y daba R: Rn = 1,0974 x 107 m - 1 •
la posibilidad -confirmada brillantemente- de predecir la existencia de
nuevas líneas aún no conocidas. Utilizando la expresión [17 .1] se llegó
A-5
en efecto a establecer la existencia de cinco series espectrales para el hidró-
geno, que se resumen en la tabla 17.1. Las cuatro lineas del espectro de
hidrógeno conocidas en la época de
Balmer tenían los siguientes valores
experimentales:
TABLA 17.1
Longitud de onda
Series espectrales del hidrógeno Hcx (n; = 3)6,56210 x 10- 7 m
H/3 (n; = 4)4,86074 x 10- 7 m
Fecha Hy (n¡ = 5) 4,3401 x 10- 7 m
Nombre descubrimiento Valores de n¡ y n¡ Región del espectro Hp (n; = 6) 4,1012 x 10- 7 m
~ [17-2]
~
La novedad más importante de las hipótesis de Bohr estriba en la cuanti-
ficación que introduce para los estados de movimiento del electrón: sólo
son posibles determinados estados de movimiento discontinuos, cuanti-
zados; Bohr seguía aceptando, de acuerdo con el modelo de Rutherford,
que dicho movimiento consistía en el giro del electrón alrededor del núcleo,
de aquí que introdujera la cuantización de la magnitud que caracteriza dicho
giro: la cantidad de movimiento angular o momento cinético.
2
Ver capítulo 2.
385
A-9 17 .2.2. a) Radio de las órbitas permitidas
En el cálculo que realiza Bohr no De acuerdo con el tercer postulado de Bohr, el electrón gira alrededor
tiene en cuenta la interacción gravi- del núcleo en órbitas circulares, siendo la fuerza centrípeta que actúa sobre
tatoria entre el núcleo y el electrón. l
Dar una explicación de por qué no el electrón m~v . de origen electrostático ( ruerza eléctrica entre el núcleo
es necesario.
R: Los valores de la energía gravita- y el electrón = K;z0 ), con lo que se cumplirá:
toria son despreciables frente a mev2 Ke 2
los electrostáticos puestos en juego. -r- = ---¡:2
A-10 de donde resulta :
Teniendo en cuenta los valores de
las constantes que figuran en la ex- [17-3]
presión 17-4, calcular el radio de la
primera órbita del electrón en el
átomo de hidrógeno. Por otra parte, según el cuarto postulado, la cantidad de movimiento
angular del electrón está cuantizada:
R.r ~ (6.625&x w - " )'
~
•• 4n1(}.6021 9 X 109 X 9.J09J
X 1Q - I9)l X X lQ- JO
o sea, [17.4 J
Por último,
E= [17-5]
expreswn en la que todas las magnitudes son conocidas y constantes, ex- A-13
cepto n, que toma los valores de la serie de los números enteros. l1!lm Hallar, utilizando La expreswn
11!111 [17-5], la energía del electrón que se
halla en la primera órbita del átomo
de hidrógeno (dar el resultado en
electrón-Volt).
=
n oo - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - E - OJ
n=7
n=4 E = -1,36X1o- ••J R: E::: -2,186 X 10- ]MJ:::=
n = 3 ~----------------E= -2,42 X 1'0- 19 J ~ -13,74 eV.
A-16
Comprobar si la expresión deducida
por Bohr para la constante de
Rydberg coincide con el valor expe-
rimental(1.0974 x 10- 7 m - 1 ).
j
388
fotón de energía hv igual a la energía que absorbió al excitarse 4 • m1B A-17
m:t3 mD1 Hacer un gráfico explicativo de la
El modelo de Bohr, al explicar los espectros de emisión del hidrógeno absorción y emisión de energía en
y, sobre todo, superar -mediante el concepto de estados estacionarios de el átomo.
energía- el carácter autodestructivo que presentaba el modelo de Rutherford,
' R: Ver figura 17.4.
supuso un gran avance en el conocimiento de la estructura atómica y, tal
como se vio en el Curso anterior, extendió su campo de aplicación a la in-
terpretación del sistema periódico, enlace atómico, etc. Sin embargo, a pesar
de sus éxitos, pronto surgieron dificultades que obligaron a modificar el A-18
modelo inicial y finalmente a sustituirlo por otro, diferente, producto del Justificar por qué los espectros de
establecimiento de la mecánica cuántica que supuso un cambio radical en absorción de los gases son también
los conceptos físicos. I1!PlD discontinuos, presentando rayas os-
curas que corresponden a las lumi-
nn 7 ~-~-----~----~---~
- ~ n vo:· -- -- ------ nosas del espectro de emisión del
mismo elemento.
n 3 n 3~--------~r-----------
n 2~--------~------------ n 2~--------~~----------
A-19
Utilizando un esquema de niveles
de energía como el de la figura 17.3
representar :
a) el salto electrónico que corres-
ponde a la absorción de radia-
ción correspondiente a la quinta
raya de Balmer;
n 1 ' - - - - - - - -- - - -- - - - - - - - - - n lL-----------~----------
b) el salto electrónico correspon-
Salto electrónico correspondiente 17.6 Salto electrónico correspondiente diente a la emisión de la se-
a la quinta rayadelaserie de Salmer. a la segunda raya de lyman. gunda raya de Lyman.
R: Ver figuras 17.5 y 17.6.
4
Puede darse también el caso de que el electrón regrese escalonadamente al estado funda-
mental a través de varias órbitas permitidas, lo que supone la emisión de varios fotones de energía
-y. por tanto, frecuencia- inferior a la absorbida.
389
de las rayas espectrales descubiertos, retocando el modelo de Bhor mediante
la introducción de nuevos números cuánticos, a los que se trataba de en-
contrar una interpretación mecánica, es decir, basada en las ideas clásicas
de movimiento del electrón en órbitas definidas alrededor del núcleo.
Un primer hecho experimental que exigió retoques fue que allí donde
el modelo de Bohr predecía la existencia de rayas simples, el espectro pre-
sentaba, en ocasiones, dos o más rayas próximas como si el nivel de energía
calculado por Bohr estuviera formado por varios subniveles. Una interpreta-
ción simple de este hecho fue propuesta por Sommerfeld, quien sugirió que
las órbitas pudieran ser elípticas en vez de circulares (fig. 17. 7) ; de este modo,
17.7
Orbitas de Sommerfeld paran = 3.
~} =4
2 O (s) o pas, desde n = 1 a n = 4.
1 (p) -l. O, 1
n~9
R: Ver tabla 17.2
3 O (s) o
1 (p) - l. O, 1
2 (d) - 2, -1. o. 1, 2
~} -
4 O (s) o
1 (p) -1. o. 1
2 (d) -2, -1, O, l. 2 S -16
3([) - 3, -2. -1, o. 1, 2, 3 7
17.8 Los orbitales se orientan de modo que se reduzca al mínimo la repulsión entre ellos.
394
la repulsión entre ellas al tiempo que se facilita la máxima proximidad al
núcleo.
6 Al estudiar el enlace químico (cap. 19) volveremos más detenidamente sobre esta cuestión.
395
De acuerdo con el concepto de orbital, una transición del electrón entre
dos estados energéticos puede interpretarse como un cambio de la forma y
posición de la nube electrónica en el átomo: la emisión o absorción de un
fotón provoca una «sacudida» del átomo haciéndole adoptar otra forma.
Una tal interpretación se justifica y afianza por introducir una cualidad nueva:
la diferente probabilidad de los distintos «saltos electrónicos», que será tanto
más grande cuando mayor sea la superposición, la interpenetración de los orbi-
tales inicial y final. Ello explica que las transiciones entre determinados orbitales
sean escasamente probables - por ejemplo, dos orbitales s ambos con simetría
esférica con centro en el núcleo- y, por tanto, las correspondientes frecuencias
se presentan en el espectro de rayas con escasa luminosidad; por el contrario,
los orbitales p y s se cortan, es decir, se superponen, y la transición entre
ambos es más probable.
El modelo de Bohr era una vez más incapaz de explicar este hecho, que
resulta fácilmente comprensible desde el marco mecánico-cuántico.
Por otra parte, dicho movimiento del electrón es responsable del efecto
magnético que evidencia el efecto Zeeman y con el que está relacionado el
número cuántico m. Poco importa que no exista una órbita definida: el mo-
vimiento del electrón equivale a una cierta corriente eléctrica que producirá
un campo magnético. Y como dicho efecto magnético tiene su origen en la
cantidad de movimiento angular del electrón es lógico que los valores de m
dependan del valor de l. En efecto, m puede tomar todos los valores enteros
desde -1 a +l. incluido el cero.
'
7
A lo largo de la historia de la Ciencia se han enfrentado repetidas veces dos maneras de
abordar los problemas: la empirista, que renuncia a todo intento de comprender cómo es la
materia. y se contenta con los datos y las relaciones matemáticas entre Jos mismos, y la que
podríamos denominar realista (o, mejor, materialista), que atribuye capacidad a la ciencia para
aproximarse al conocimiento de la realidad y considera, por tanto, esencial, para el propio creci-
miento científico, la elaboración de modelos interpretativos de dicha realidad. Una tal discusión
se produjo en el siglo XIX a propósito de la concepción atómica de la materia - rechazada por
algunos como sin sentido. dado que <<nadie puede ver Jos átomos. ni pesarlos, etc.».
Hoy no cabe duda alguna de la fecundidad del modelo atómico y Jo grave que hubiera re-
sultado renunciar a dicha investigación. Pero de nuevo actualmente se producen tendencias
de renuncia a la búsqueda del sentido fisico de las magnitudes y ecuaciones matemáticas ligadas
al desarrollo científico. Tendencias que resultan reforzadas por la creciente complejidad y abstrac-
ción del aparato matemático utilizado, con la consiguiente dificultad para una interpretación
fJSica.
398
En este capítulo hemos abordado el problema de la de la estructura atómica desempeñó un papel relevante.
estructura del átomo revisando los primeros modelos La aplicación de la mecánica cuántica al átomo per-
propuestos, ya estudiados en el Curso anterior, y de- mitió, como se ha visto, dar una interpretación cohe-
teniéndonos particularmente en el de Bohr-Sommerfeld. rente y global de la física atómica haciendo posible
Hemos visto así los principales éxitos de dicho modelo un desarrollo espectacular de la química moderna. En
y también sus limitaciones -introducción de la cuan- el próximo capítulo completaremos esta visión del
tización como mero postulado, incapacidad para jus- átomo con el estudio de los principios esenciales que
tificar el espectro de los átomos polielectrónicos, o la guían la arquitectura atómica -es decir, que deter-
distinta luminosidad de las rayas del espectro, etc.-. minan la estructura electrónica de un átomo dado-,
Por último hemos expuesto la interpretación del átomo lo que, a su vez, posibilita la interpretación del sistema
a la luz de la mecánica cuántica, surgida tras una crisis periódico.
profunda de los conceptos físicos en la que el estudio
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-26 . Señalar las principales semejanzas y diferencias 2) Cómo se explica el expectro de emisión.
entre los modelos de Bohr-Sommerfeld y el
mecánico-cuántico. Referirse en particular a: 3) Qué diferencias se aprecian en la interpre-
tación de los números cuánticos.
1) Cómo se concibe el movimiento de los elec-
trones en uno y otro modelo.
399
ESTRUCTURA ELECTRONICA
18 V SISTEMA PERIODICO
DE LOS ELEMENTOS
402
En este aspecto el único valor numérico que conocemos es la masa
atómica del elemento.
El primer intento que hice en esa dirección fue el siguiente: seleccioné
los cuerpos de masas atómicas más pequeñas y los ordené de acuerdo
con sus magnitudes; con esto vi que aparecía una periodicidad en sus
1m propiedades y valencia.
A-2
Mendeleiev procedió así a la ordenación de los elementos, basada en las Ordenar, de acuerdo con las in-
masas atómicas, que había de conducir a la tabla periódica que reprodu- dicaciones de Mendeleiev, los ele-
cimos en la tabla 18-2. Pero este intento hubiera fracasado si Mendeleiev mentos de la tabla 18-1 (sin incluir
no hubiera intuido que podían existir elementos todavía no descubiertos, el helio, neón y argón, todavía no
dejando los huecos correspondientes a ellos de forma que se mantuviera descubiertos en su época) viendo si
la periodicidad de sus propiedades. aparecen periodicidades en sus pro-
«Los espacios vacíos corresponden a elementos que quizá sean descu- piedades.
biertos en el transcurso del tiempo.»
Así puede observarse en la tabla 18-2 que entre el calcio y titanio fue
preciso dejar un hueco de forma que los elementos que seguían quedaran
en la columna que les correspondía según sus propiedades.
H
1
Elementos típicos Li Be B e N o F
7 9,4 11 12 14 16 19
1 Na Mg Al Si p S Cl
{Serie
23 24 27,3 28 31 32 35.5
Primer período Serie 2 K Ca - Ti V Cr Mn Fe Co Ni Cu
39 40 74 50? 51 52 55 56 59 59 63
{Serie 3 Cu Zn - - As Se Br
63 65 68 72 75 78 80
Segundo periodo Serie 4 Rb Sr y Zr Nb Mo - Ru Rh Pd Ag
85 87 88? 90 94 96 100 104 104 104 108
{Serie 5 Ag Cd In Sn Sb Te 1
108 112 113 118 122 128? 127
Tercer periodo Serie 6 Cs Ba - Co - - -
133 137 137 138 ?
{Serie 9 Au Hg TI Pb Bi - -
Quinto periodo 197 200 204 207 208
Serie 10 - - - Th - u -
232 240
Oxido superior (formad o de sal) R2 0 P,~, R20 2 R,O, R,O, R,?. R,07 R2 0 8 ó RO.
o ó o
~•
RO RO,
Compuesto binario hidrogenado superior (RH 5 ?) RH, RH, RH
403
La ordenación periódica presentaba otras dificultades. Así puede verse
que el peso atómico del Te es superior al del I. lo que obligó a alterar el orden
general para que el iodo quedara ubicad"o en la familia de los halógenos.
Existen otras inversiones de masas atómicas como las que se vieron al des-
cubrir los gases nobles (el argón, por ejemplo, tiene una masa superior al
potasio). Sin embargo, pese a estos inconvenientes, no cabía duda alguna
de que la ordenación periódica respondía a una realidad, lo que ponía en
evidencia la existencia de un cierto orden por debajo de la enorme comple-
jidad de los fenómenos químicos: la semejanza de las propiedades de los ele-
mentos de una misma columna 2 y la variación gradual a lo largo de una
fila o período eran buena prueba de ello.
El trabajo de Mendeleiev no se limitó a mostrar la existencia de un orden,
sino que encontró inmediata aplicación en la fijación de las propiedades
desconocidas o poco precisas de los elementos conocidos o, incluso, en la
predicción de las características de los elementos que todavía no habían
sido descubiertos (los «huecos» de la tabla). Para ello Mendeleiev consideraba
que cualquier elemento, por pertenecer a la vez a un grupo (vertical) y a un
período (horizontal), debía participar de las propiedades de ambos y ser un
promedio de los valores correspondientes a los elementos que le rodean en
el sistema periódico. 111) Mll9
A-3 Los trabajos de Mendeleiev tuvieron una brillante confirmación al des-
cubrirse los elementos cuya existencia y propiedades había predicho. Como
Comprobar que la masa atómica
del Se es aproximadamente la media
ejemplo, la tabla 18-3 recoge la comparación de propiedades previstas para
de las correspondientes a los cuatro el hueco existente debajo del titanio (al que Mendeleiev denominó provi-
elementos que le rodean en el sis- sionalmente ekasilício) y las obtenidas experimentalmente para un nuevo
tema periódico (As, Br, S, Te). elemento: el germanio. 1113
Repetir en otros casos Cr, Zn, S....
TABLA 18.3
A-4
Comparación de las predicciones y de las propiedades medidas
Predecir la masa atómica del ele-
mento correspondiente al hueco exis- Predicción para el Hallado para el
tente tras el calcio y comparar con ekasUício (Es) Propiedad germanio (Ge)
la que se obtuvo experimentalmente, (1871) (1886)
4 5 aproximadamente.
72 Peso atómico 73,32
A-5 5,5 Peso específico 5,47 (20 °C)
13 c.c. Volumen atómico 13,22 c.c.
Enumerar algunas propiedades fí-
Gris sucio Color Gris blanco
sicas y químicas que varíen periódi-
0,073 Calor específico 0,076
camente con la masa atómica.
Es0 2 blanco Calcinación en el aire Ge0 2 blanco
R: Valencia, volúmenes atómicos, Ligera Acción de los ácidos Ninguna acción del ClH
radios iónicos, espectros ópticos,
energías de ionización, carácter 2
Como puede verse en la tabla 18-2, Mendeleiev distinguía en cada columna a dos series
ácido y básico ... cuyas propiedades eran aún más parecidas.
404
Las propiedades a que nos hemos referido hasta aquí muestran clara-
mente la importancia y operatividad del sistema periódico, pero es conve-
niente estudiar una propiedad común a todos los elementos conocidos y ver
su variación globalmente en el conjunto del sistema periódico. Un trabajo
de estas características lo realizó Meyer (que publicó en 18 70 un sistema
periódico muy semejante al de Mendeleiev) al representar gráficamente
(fig. 18.1) los volúmenes atómicos (cociente entre la masa atómica y den-
.,; 70 Cs
e:
~
"'
60 lA
E Jb
·~ 50 1/ \
~
"'
.3-
40
K
1 ''
1
cy1,ca
1/ Sr
o 30 •'
"
E ,~a Br 1f etc.
.
•8 20
l ~~ '•'
'
Se
1\ r ~ ~e-
1
!!!___
e:
"'
E
::>
10
L~
Be
~
'rÍN Mg l ...... ~
lis - Sb
o o
> 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130140
Peso atómico de los elementos
18.1 Un ejemplo de periodicidad en la serie de elementos.
sidad del elemento en estado sólido o líquido) en función de las masas ató-
micas. La curva resultante muestra la presencia de grupos por su distribución
periódica con máximos perfectamente definidos desde donde se desciende a
mínimos a partir de los cuales crecen nuevamente hasta un nuevo máximo.
Los máximos están ocupados por la familia de los metales alcalinos, de lo
que se desprende de forma evidente que entre ellos debe existir una relación
estrecha confirmando su carácter de grupo. A-6
Utilizando los datos de la ta-
Otras propiedades muestran también, como ya hemos indicado, una bla 18-1, representar gráficamente
variación periódica 3 • ID 116 Jos puntos de fusión en función de la
masa atómica. Discutir las periodi-
Como se ha señalado en la introducción, el trabajo de Mendeleiev dio cidades observadas.
~olución al problema de ordenar los elementos según sus propiedades y
también aclaró muchas dudas sobre los elementos existentes o sobre las A-7
propiedades defectuosamente determinadas, pero dejaba en el aire una Utilizando los datos de la ta-
nueva cuestión: ¿Cuál es la razón que justifica este ordenamiento periódico? bla 18-1, representar gráficamente
los puntos de ebullición en función
3
Especial interés presenta la variación de las energias de ionización, a la que dedicaremos. de la masa atómica. Interpretar las
corno ya señalábamos en la introducción, un apartado de este capítulo. periodicidades observadas.
405
Esta fue una de las cuestiones -junto a los espectros de emisión y otras-
que impulsaron la investigación sobre una posible estructura del átomo
que diera cuenta de todos estos hechos. Los trabajos de Rutherford y Mo-
seley permitieron dar un paso importante en la explicación del S.P. al es-
tablecer que el número de orden de un elemento en el mismo coincidían
con la carga nuclear (o el número de electrones periféricos). La coincidencia,
además, era total sin las dificultades que se presentaban al tomar como cri-
terio la masa atómica. Este fue un resultado imprevisto que abrió la reinter-
TABLA 18.4
Los pesos atómicos están tornados de los valores más recientes adoptados por la lnternational Union of Chemistry. (Para los elementos arti.ficiales. se dan los pesos
atómicos aproximados de los isótopos más estables entre corchetes.)
11 Na 12 Mg 13 Al 14 Si 15 p 16 S 17 Cl 18 A
3 3 22,991 24.32 26,98 28.09 30.975 32,066 35.457 39.944
19 K 20 Ca 21 Se 22 Ti 23 V 24 Cr 2> Mn 26 Fe 27 Co 28 Ni
4 39.100 40.08 44 ,96 47,90 50.9) 52 ,01 54,94 :;s.s5 58.94 58.71
4
29 Cu 30 Zn 31 Ca 32 Ge 33 As 34 Se 35 Sr 36 Kr
5 63.54 65.38 69.72 72.00 74 .91 78.96 79.916 83,80
37 Rb 38 Sr 39 y 40 Zr 41 Nb 42 Mo 43 Te 44 Ru 45 Rh 46 Pd
6 85,48 87.63 93,92 91,22 92.91 95 ,95 [99) 101.1 102,91 106,4
S
47 Ag 48Cd 49In 50 Sn 51 Sb 52 Te 53 l 54 Ne
7 107.880 112.82 114.82 118.70 121.76 127.61 126.91 131,30
55 Cs 56 Ba 57-71 - 72 Hf 73 Ta 74 w 75 Re 76 Os 77Ir 78 Pt
8 132,91 137.36 Serie del 178.50 180.95 183.86 186.22 190.2 192.2 195.09
lantano•
6
79 Au 80 Hg 81 TI 82 Pb 83 Si 84 Po 85 At 86 Ra
9 197.0 200.61 204.39 207.21 209,00 2 10 [210) 222
89 -
87 Fr 88 Ra Serie del
7 10 [220] 226.05 actinio••
57 La 58 Ce 50 Pr 60 Nd 61 Pm 62 Srn 63 Eu 64 Gd 65 Tb 66 Dy 67 Ho 6 8 Hr 69 Tm 70 Yb 71 Lu
•serie del lantano 138.92 140.13 140.22 144.27 (147) 150 .35 152,0 157.26 158.93 162.61 164.94 167.27 168.94 173.04 174.99
89 Ac 90Th 91 Pa 92 U 93 Np 94 Pu 95 Am 96 Cm 97 Bk 98 Cl 99 E 100 Fm 101 Md 102 No 103 Lw
••serte del actlmo 227 232.05 231 238.07 [2 37) [242] [243) [245] [249) [249) [250) [2 55] [256)
406
pretación del sistema periódico -y de todo el comportamiento qmm1co de
los elementos- en función de su estructura electrónica: cada elemento viene
caracterizado por su número atómico (que indica tantQ la carga nuclear
como el número de electrones en la corteza eléctrica) y el sistema periódico
puede ahora ordenarse, atendiendo a números atómicos crecientes, como
indica la tabla 18-4, en la que, respetando el esquema propuesto por Men-
deleiev, se incluye la nueva columna de los gases nobles y demás elementos
conocidos.
La completa explicación de la ordenación periódica, sin embargo, sólo
fue posible tras el establecimiento del modelo mecánico-cuántico del átomo,
que presentamos en el capítulo anterior. Abordaremos seguidamente dicha
explicación, que conduciría a un perfeccionamiento de la ordenación perió-
dica y a una ampliación de su capacidad explicativa.
4
Recordemos que los orbitales no deben interpretarse como <<recipientes>> que los elec-
trones ocupan. Es evidente que un orbital no tiene significado alguno en ausencia de electrones,
puesto que el orbital representa simplemente una forma de comportamiento de los electrones
en el átomo.
407
bitales viene determinada por el valor del número cuántico n, de forma que
todos los orbitales de igual n son isoenergéticos. En el caso de átomos
polielectrónicos, las diferencias de energía entre los niveles se complican,
requiriendo para su interpretación aproximada, cualitativa, tener en cuenta,
junto a la atracción nuclear que experimentan los electrones, las repulsiones
entre los mismos. El nivel de energía de cada orbital va, según esto, a venir
determinado por la interacción múltiple que se establece entre cada electrón
y el núcleo y demás electrones. La misma forma de los orbitales puede inter-
pretarse en términos de dicha interacción. Así, recordemos que los orbitales
s (l = 0). que se presentan aislados, tienen simetría esférica centrada en el
núcleo; en cambio, los orbitales p, que constituyen un conjunto de tres muy
próximos, adoptan una forma de «cacahuete» en tres direcciones perpendi-
culares (ver fig. 17.8, cap. anterior), con lo que se reduce al mínimo la re-
pulsión entre los mismos al tiempo que se favorece su proximidad al núcleo.
Esto, en definitiva, es expresión del conocido principio de energía potencial
mínima, según el cual todo sistema tiende a adoptar las configuraciones de
menor energía potencial. Naturalmente, estas interacciones múltiples núcleo-
electrones llegan a revestir una gran complejidad y se traducen en un entre-
cruzamiento de los orbitales de las distintas capas, etc. , por lo que no podemos
ir más allá de estas consideraciones cualitativas. Para un tratamiento cuan-
tttativo de los niveles energéticos correspondientes a los distintos orbitales
se recurre a los datos espectroscópicos o, como veremos en la última parte
de este tema, a las energías de ionización.
n= 4 (capaN)
1
1 ,, 4f
4d
1 /--
~~ ... 4p
n = 3 (capa M) 1 ,.,\ .. 3d
1<--- 3p 4s
,o' , ' 3s
1
n = 2 (capa L ) 1
---
1 ~-
1
2p
2s 18.2
1 Esquema de niveles de energía
1
n = 1 (capa K) 1 ls desde n=1 a n =4.
408
18
3p
8
~
~
:e
.,"'
~
..."'l;¡
.,
!!!
"'
"§
e:
., 2p
w
8
A-10
Resumir los tres princtp!Os que
INTERPRETACION ELECTRONICA DEL SISTEMA 18.3. determinan la estructura electrónica
PERIODICO de los átomos indicando su signi-
ficado fisico. ¿Cuáles de ellos no
Hemos insistido en varias ocasiones ya que la ordenación del sistema tienen equivalente en la fisica clá-
periódico descubría no sólo diferencias y semejanzas entre los distintos ele- sica?
mentos, sino también la existencia de un principio ordenador único para
todos los elementos. ,
7
Algunos autores han creído ver en el principio de Pauli la expresión de la impenetrabi-
lidad de la materia a nivel subatómico, dado que dos electrones con los mismos cuatro números
cuánticos tendrían. en definitiva. una ubicación idéntica.
411
(principio de la m1mma energía potencial que tiene en cuenta las
interacciones entre los orbitales, además de la interacción núcleo-
electrones).
Tendremos para ello en cuenta que los electrones se irán situando en los
orbitales disponibles de menor energía, es decir, aquellos que permitan que
el átogw posea un mínimo contenido energético, lo que constituye su estado
A-ll fundamental. 11111
Dar esquemáticamente la confi-
guración electrónica de los cinco De acuerdo con el orden creciente de energías para los orbitales atómicos
primeros elementos en su estado resumidos en la serie [18-1], las configuraciones electrónicas de los primeros
fundamental. elementos en sus estados fundamentales serían:
H 1s1
He 1s2
Li 1s2 2s 1
Be 1s2 2s2
B 1s2 2s2 2pl
1s 2s 2p 3s 3p
D··· D 1 1 I··· D 1 1
¡ ...
4s 4d 4p
D 1 1 1 1 1 1 1
412
Cada celda representa una nube electrónica en la que pueden existir A-12
hasta dos electrones con espines contrarios (antiparalelos) 8 , lo que indi- Utilizando la representación me-
caremos mediante flechas j y ¡ (para electrones con espines contrarios). diante celdas dar la configuración
De este modo la configuración electrónica del hidrógeno seria: electrónica del Hé. Li, Be y B en su
estado (undamental.
R: ls 2
He [ll]
ls2 2s 1
Li rnJ
ls2
m
2s2 2p0
11m UD) Be [J[J [J[J 1 1
Al tratar de representar la configuración electrónica del carbono, 1s2 , ls 2 2s 2 2pl
2s , 2p2 , se nos presenta el dilema de dónde situar el sexto electrón, dado
2
que los tres orbitales p tienen igual nivel energético. La configuración podría
B rnJ cm 1 t 1 1
ser:
A-13
2s 2 1s 2 Dar la configuración electrónica
[I] del carbono.
ITil li! l 1 o también 1 i 1i 1
(A) (B)
8 Volvemos a insistir en que los orbitales no deben concebirse como recipientes que existen
4s 3d 4p Ss 4d Sp 6s 4f Sd 6p
18 18 32
415
TABLA 18.5
TABLA 18.6
,-- .-----
Sistema periódico mostrando la separación en bloques s.p .d.f. 2
1
ls H He
r -- - - ---
3 4 5 6 7 8 9 10
2s Li Be
2p
B e N o p Ne
¡----
11 12 13 14 15 16 17 18
3s Na Mg
3p Al Si p S Cl Ar
--,- ---
19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36
4s K Ca
3d Se Ti V Cr Mn
4p
Ga Ge As Se Br Kr
Fe Co Ni Cu Zn
1-----1-- -- ¡----
37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54
5s Rb Sr 4d y Zr Nb Te Ag 5p In Sn Sb Te I Xe
Mo Ru Rh Pd Cd
¡--- - --
55 56 57- 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86
6s 5cl 6p
Cs Ba La Hf Ta w Re Os Ir Pt Au Hg TI Pb Bi Po At Rn
--1-- --- ¡--- --
87 88 89- 104
7s 6cl 7p
Fr Ra Ac
- - - '------ -
,___ ~
-~·
58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71
4/ Ce Pr Nd Pm Sm Eu Gd Tb Dy Ho Er Tm Yb Lu
417
Fuera de la tabla periódica se sitúan los elementos de transición interna,
o tierras raras que corresponden a los elementos que completan un subnivel!.
La razón de situarlos fuera del sistema periódico es evitar una excesiva
longitud del mismo y una menor claridad 10 .
400
En segundo lugar, destacan las energías relativamente bajas correspon- A•
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-23. Dibujar cualitativamente y a título de hipótesis
-partiendo del modelo cuántico y explicitando c-
-o
50'1
1
42 7 43,31
1
~ ...
50.71
:49,7 :
1 1
1
los criterios utilizados- la variación de las su- ·¡:;
::¡ 1 408 41.9 •••1 1
: . • • • 430 1
cesivas energías de ionización (primera, segun- :~ 40 l • • 412 42 ,0 . 1
da, etc.) de un mismo elemento, por ejemplo 36, 5:40,3 • :
"'
'C 34.4 • •: 1
el K, en función del número de orden de la ioni- -~ 32.7 • • 35,6 : :
nización. ~ 300e • 33,7 o o
.!. 30 • • 31.5
1
:
R: La figura 18.5 muestra (en escala semiloga- 1
:29,0
1
1
:
1
rítmica) la variación de las sucesivas energías 1: 8 8 ! 2J
de ionización para el potasio. 20 e (M) (L) (K)
Las discontinuidades que aparecen muestran,
sin !ugar a duda, la existencia de una estructura
Número de ionización
en capas, correspondiente a la estructura elec-
trónica : K ls 2 ••• 2s2 2p6 ••• 3s2 3p6 ••• 4s 1 • 18.5 Energías sucesivas de ionización del potasio.
420
ENLACE OUIMICO 19
El modelo atómico elaborado por la mecamca cuántica que venimos mane- INTRODUCCION
jando en los últimos capítulos ha permitido la explicación satisfactoria de los
espectros atómicos y del sistema periódico. Otro problema de la mayor importancia,
al que la estructura del átomo debe dar respuesta es el de la justificación de las
uniones entre átomos para dar lugar a las distintas sustancias. Ya el Curso an-
terior abordamos esta cuestión del enlace químico con cierto detenimiento, por
lo que aquí procederemos a su revisión, ampliando únicamente algunos aspectos
particularmente interesantes y acentuando la visión mecánico-cuántica 1 .
1
Insistimos. pues. en la necesidad de revisar lo estudiado el Curso anterior, cuyo perfecto
dominio debe ser el objetivo fundamental del presente capítulo.
421
A-1 Comenzaremos, en primer lugar, por revisar la clasificación de las sustancias
En el cuadro adjunto se indican de acuerdo con sus propiedades características, como índice de la existencia de
algunas propiedades características distintas formas de enlace. 1111
de tres sustancias que muestran un
comportamiento significativamente Revisaremos, pues, a continuación - a la luz del modelo atómico mecamco-
distinto y que ponen en evidencia cuántico- los cuatro tipos de enlace ya estudiados el Curso anterior: iónico, co-
la existencia de cuatro formas dis- valente, de Van der Waals y metálico, a los que agregaremos esta vez el llamado
tintas de enlace. Se pide : enlace por puente de hidrógeno 3 •
a) Enumerar varias sustancias con
propiedades similares a cada una
de las de la tabla.
b) Indicar cuáles son las formas de 19.1. GENERALIDADES SOBRE EL ENLACE QUMICO
enlace correspondientes al com-
portamiento de los tres tipos de
sustancias, señalando - a partir
La formación de agregados atómicos, es decir, el establecimiento de
de dicho comportamiento- algu- enlaces químicos, supone la modificación de las estructuras de dichos átomos
nas características de las distintas en el proceso de unión de modo que el agregado formado posea una cierta
formas de enlace. estabilidad. Vamos, pues, en primer lugar, a referirnos a cuáles son las
modificaciones posibles en la estructura atómica.
NaCI Naftaleno Cobre
La distinción en el átomo entre la capa de valencia, modificable durante
.,.unto de rusión .... 808 ·e 80 •e, 1083 •e
Solubilidad en H,O . . Si No No
las transformaciones químicas. y lo que denominamos resto atómico. cuya
Soluble en benceno . . No SI No alteración exigiría intercambios energéticos superiores a los que son ha-
Conductivida d a l es-
tado sólido ..... . No No Si
bituales en los procesos químicos, introduce una primera simplificación en
Conductividad en di- el estudio de las uniones entre átomos y , en general, de todo el comporta-
solución o rundido. Sí No Sí
Derormabilldad del só- miento químico. Ello significa, además, que los gases nobles, como sabemos,
!Ido . . . . . . . . . . . Frágil Frágil DúctU y poseen una especial estabilidad que limita grandemente su capacidad de
maleable
combinación -de aquí que, hasta recientemente, no se hubieran logrado
compuestos de los mismos-. Puede, pues, pensarse que una de las causas
R : Ver capítulo 18 del Curso an- - aunque, como veremos, no la única - del establecimiento de uniones entre
terior, apartado 1: «Clasificación los átomos estribe en la posibilidad de que se produzcan modificaciones en
de las sustancias de acuerdo con su estructura -o, más precisamente, en su capa de valencia- tendentes
sus propiedades>>. a la adquisición de estructuras más estables. Esta es la idea general que
manejamos ya el Curso anterior para explicar los distintos tipos de enlace.
Pero antes de revisar dicha explicación conviene hacer las siguientes pun-
tualizaciones:
2
Quedando en forma de moléculas 3 Naturalmente. estas formas de enlace son abstracciones, simplificaciones necesarias,
{C 12H10 ) que resisten elevadas tempera- mientras que las situaciones reales son intermedias, aunque más o menos próximas, a las de
turas sin descomponerse. los tipos «puros>> que se estudian.
422
trónicas cuya estabilidad es también superior a la de los elementos próximos. A-2
Así.unsubniveldcompleto IHii!IHIHii!l o semicompleto i i i i i Desde el punto de vista qmm1co,
posee una estabilidad mayor que la de configuraciones como j! j! j! j! j y en primera aproximación, se pueden
o 1 i 1 j 1 j 1 j 1 1. Y lo mismo puede decirse de los subniveles f completos. considerar a los átomos formados
por dos partes: una constituida por
el núcleo y los electrones profundos,
2. Un agregado de átomos (ya sea una molécula como 0 2 o un cristal formando un todo denominado «resto
iónico, etc.) posee, repetimos, una cierta estabilidad (de otra forma no se atómico», que no se modifica du-
constituirían). Pero es preciso tener siempre presente que es el agregado en rante las transformaciones químicas,
su conjunto el que posee dicha mayor estabilidad y no cada átomo parti- y otra, responsable del comporta-
cular del agregado. Esta estabilidad viene reflejada cuantitativamente por miento químico, constituida por los
la energía de enlace, o energía que hay que comunicar al agregado - al estado «electrones de la capa de valencia)),
gaseoso- para separar uno de los átomos. Se pide:
a) Escribir las estructuras electrónicas
3. Una teoría del enlace químico ha de explicar, además de la estabi- del Ca, F. O, K y Ne, indicando
lidad, expresada por los valores de la energía de enlace, la geometría de los cuál es la capa de valencia en
agregados formados, es decir, la longitud y los ángulos de enlace, que en cada caso.
conjunto constituyen los parámetros estructurales, cuyos valores pueden b) Representar por su símbolo el
obtenerse experimentalmente y contrastarse con los predichos por el modelo 4 • resto atómico de los elementos
1m anteriores e indicar mediante pun-
tos los electrones de su capa de
valencia.
ENLACE IONICO 19.2. R: b) Ca. : :f: : :(,): : K : Ne
Toda una serie de hechos prueban sin lugar a dudas que sustancias A-3
como el NaCI, KI, CaO, ... están constituidas por iones positivos (cationes)
y negativos (aniones). 1111 Señalar algunos de los hechos más
relevantes que muestran la exis-
tencia de iones en los llamados, por
Tanto la conductividad de las disoluciones acuosas de los llamados ello mismo, compuestos iónicos. O,
compuestos iónicos y los estudios cuantitativos de los fenómenos electrolí- dicho de otro modo, indicar los pro-
ticos, como las investigaciones realizadas por rayos X de la estructura cris- cedimientos que permiten caracteri-
talina de estas sustancias, etc., muestran claramente la existencia real y zar a una sustancia como compuesto
estable de partículas cargadas -iones- en las mismas. Así, el NaCl está iónico, es decir, formada por iones.
4
No podemos aquí detenernos en exponer los métodos experimentales utilizados para de-
terminar la energía de enlace o la longitud y ángulos del mismo. Un estudio cuantitativo de los
enlaces supone, en todo caso. el manejo de estos parámetros estructurales y, por tanto, la utili-
zación de técnicas diversas, como difracción por rayos X. etc. Dicho estudio se realizará en
cursos superiores y aquí nos limitaremos a algunas consideraciones cualitativas.
Señalemos también que al hablar de longitudes de enlace o ángulos de enlace nos referimos
a valores promedio, puesto que las vibraciones constantes de los átomos no permite atribuir
un valor definido constante para un ángulo o una longitud de enlace, y ello sin tener en cuenta
las limitaciones impuestas por la mecánica cuántica (principio de indeterminación) a la atri-
bución de un tamaño definido a los átomos. etc.
423
A-4 constituido por iones Na+ y el - , formando una red cristalina en que cada
Predecir los iones que podrán for- ion Na + está rodeado por iones e¡ - , y viceversa. ¿Cómo interpretar esta
mar los siguientes elementos aten- formación de iones? Un primer hecho a destacar, recordemos, es que la
diendo a la adquisición de estruc- configuración electrónica de los iones formados corresponde a los que posean
turas isoelectrónicas con las de los una cierta estabilidad, como, en particular, las de los gases nobles. mi
gases nobles u otras estructuras de
cierta estabilidad relativa: La simplicidad con que puede predecirse la carga de un ion para algunos
Potasio, oxígeno, calcio, cloro, elementos -como en los ejemplos propuestos en la actividad A-4- no es,
cinc, plata, azufre y aluminio. sin embargo, general y plantea a menudo problemas de más difícil interpre-
R: tación. Así, muchos elementos metálicos pueden formar distintos iones,
K+ : Adquiriendo configuración iso- como el oro (Au+ y Au3 +), el hierro (Fe2 + y Fe3 +), el cobre (Cu + y Cu 2 +), etc.
electrónica con el argón.
0 2 - : Adquiriendo configuración iso- Por otra parte, las gráficas de energía de ionización muestran que arrancar
electrónica con el neón. un electrón a un átomo, como ocurre en la formación del Na+, por ejemplo,
Ca 2 + : Adquiriendo configuración iso- supone siempre un consumo energético, debido a las fuerzas atractivas entre
electrónica con el argón.
e¡ - : Adquiriendo configuración iso- el núcleo y los electrones. Por tanto, no puede hablarse de «tendencia a
electrónica con el argón. adquirir una estructura electrónica más estable» para explicar la formación
Zn2 +: Quedando con un subnivel d de los iones. Esto se aplicará con mucha más razón a los iones con carga
completo. 2 + o 3 + y hace impensable cualquier ion 4 +. Del mismo modo, la forma-
Ag .¡ : Quedando con un subnivel d ción de los iones negativos como 0 2 - , etc. -excepto algunos monovalentes-,
completo. supone un aporte de energía. Ello hace ver que la explicación de la formación
S2 - : Adquiriendo configuración iso- de iones o, mejor dicho, de compuestos iónicos debe buscarse de una forma
electrónica con el argón. más global en todo el proceso de constitución del compuesto, sin limitarse
AP .¡ : Adquiriendo configuración iso- a la consideración de las configuraciones electrónicas.
electrónica con el neón.
La formación de un compuesto iónico, como por ejemplo, el NaCl, a
partir de sus elementos según Na(s) + l / 2Cl2 (g)- NaCl(s), supone una li-
beración de energía que da cuenta de la mayor estabilidad de la red iónica
formada. Del mismo modo, la descomposición del NaCl exige un aporte de
energía (idéntico al liberado durante su formación). Esta liberación de energía
no puede atribuirse, como hemos visto, a una mayor estabilidad de los iones
con relación a los átomos de partida y exige una consideración de todo el
proceso de formación de la red cristalina, analizándolo debidamente desde
A-5 el punto de vista energético. ~
Considerar energéticamente todas
las transformaciones que deben pro- El balance energético de la formación de NaCl o de cualquier otro com-
ducirse en la formación de una red puesto iónico a partir de sus elementos puede descomponerse en los siguientes
iónica de NaCl a partir de los ele- procesos:
mentos según
Na(s) + 1/2 Cl 2 (g) ---> NaCl(s) l. Paso de los elementos en estados agregados (cristal metálico en el
caso del sodio y moléculas diatómicas en el caso del cloro) a átomos diso-
ciados en estado gaseoso -lo que supone la sublimación del sodio y la di-
sociación de las moléculas de Cl 2 - mediante el consiguiente aporte de energía.
424
2. Formación de los iones a partir de los átomos libres. En el caso del
Na+ ello exige absorción de energía y, aunque en el paso del Cl a ion el -
se libera energía, el conjunto de ambas ionizaciones supone una absorción
neta de energía.
2 -Q ~
NaCI
-0 = 2.0+5+1 1 +1 1 -V0
2
5
Esta energía potencial. para el caso de dos iones que se aproximan desde una distancia
infinita hasta r 0 vendría dada, si ambos tienen carga e -como sucede con el Na+ y e¡ - -, por
2
- e (cap. 7); r 0 representa la distancia para la cual las fuerzas atractivas se ven compensadas
41!Er0
por las repulsivas entre las respectivas nubes electrónicas y núcleos. Se trata, como hemos in-
dicado, de un valor sometido a fluctuaciones. Por otra parte, cada ion se verá rodeado de varios
de signo contrario y el cálculo de la energía reticular liberada al formarse el cristal iónico exige
un tratamiento cuantitativo de mayor complejidad que esta simple introducción cualitativa.
425
Un análisis del proceso de formación de un compuesto iónico -como
el que representa el 'ciclo de Born-Haber-:- nos permite comprender la im-
posibilidad de dar respuestas simplistas a cuestiones como ¿cuál es la in-
fluencia de la carga de los iones en la estabilidad de un compuesto iónico?
En efecto, si una mayor carga supone mayor absorción de energía en la etapa
de ionización, también la interacción electrostática aumentará y la energía
reticular será superior. Ambos efectos son energéticamente opuestos en la
determinación de la estabilidad del compuesto, exigiendo un tratamiento
cuantitativo que dé respuesta en cada caso.
A-6
A partir del modelo establecido de La misma complejidad presenta la geometría de la red iónica: el número
enlace iónico: de iones de signo contrario que rodean a un ion determinado, y, por tanto,
a) Justificar la conductividad de las la estructura cristalina resultante, va a depender de los tamaños respectivos
sustancias iónicas en disolución o de los iones, así como de la proporción en que se han de encontrar en el
en estado fundido y por qué no cristal (1 a 1 en el caso del NaCl, 1 a 2 para la fluorita, CaF 2 , etc.). No abor-
conducen en estado sólido. daremos, pues, estas cuestiones en el presente Curso y nos limitaremos a
b) Explicar los elevados puntos de
mencionarlas para dar una idea más correcta de la complejidad que encierra
fusión de dichos compuestos.
e) Explicar su dureza.
una simple fórmula como NaCl o CaF 2 • Dichas fórmulas indican la simple
d) Explicar su fragilidad cuando se
proporción en que se encuentran los elementos en el compuesto iónico y no
les somete a tensiones laterales. deben interpretarse, claro está, como expresión de la existencia de molécu-
las aisladas NaCl (un átomo de Na y uno de Cl). En la figura 19.2 se re-
R: Revisar en caso necesario la «in- producen algunas estructuras de redes iónicas para distintos compuestos.
terpretación de las propiedades
de los cristales iónicos» vista en
el tema 18 del Curso anterior. Terminaremos esta revisión de los compuestos iónicos con la interpre-
tación de las propiedades generales de este tipo de compuestos a la luz del
A-7 modelo de enlace propuesto, incluida la proporción en gue se unen los
átomos. es decir, la fórmula del compuesto. mm l1fJ Pla1!3
Indicar qué familias del sistema
periódico suelen formar iones posi-
tivos y cuáles iones negativos.
R: Revisar capítulo 18 del Curso
anterior.
A-8
Indicar entre qué pares de ele-
mentos de los citados a continuación
cabe esperar la formación de un com-
puesto iónico estableciendo, en caso
afirmativo. sus fórmulas.
a) Cloro y oxígeno; b) sodio y calcio;
e) calcio y oxígeno; d) potasio y ni- Nael
•l
0-
CI-
Na+
CsCI ¡ ·-e~
Ü -et-
trógeno; e) flúor y cinc ..
19.2 Estructuras cristalinas iónicas.
R: r) CaO; d) K3 N; ZnF 2 •
426
ENLACE COVALENTE 19.3.
El enlace iónico o electrovalente descrito hasta aquí permite dar cuenta
de la existencia de numerosos compuestos, justificando sus fórmulas y pro-
piedades generales. Sin embargo, otro tipo de compuestos y, en particular,
las moléculas diatómicas H2 , Cl2 , 0 2 , ... , no pueden obviamente explicarse
en términos de transferencia de electrones. De nuevo hemos de remitirnos
aquí a lo tratado en el capítulo 18 del Curso anterior. cuya revisión consi-
deramos imprescindible, dado que supone una aproximación suficiente para
el nivel de enseñanza secundaria. Nos limitaremos, pues, a plantear algunas
actividades que favorezcan dicha revisión profundizando en algunos as-
pectos. IWl A-9
Proponer una explicación para la
formación de moléculas diatómicas
19.3.1. El enlace covalente como compartición de electrones de gran estabilidad. como H 2 • F 2 •
(superposición de orbitales atómicos) N 2 , etc.
.
E
... ...
' , ..- Orbitales antienlazantes
E
., o~ H+H
:;; E
.Vi 2
(¡j: •t'O
-o ~
.. o
·- -o
"'"'
t-o
e
w
Distancia internuclear
(1) A E representa aproximadamente la energ(a del enlace H - H. . ·
19.3 EstabilídiKI relativa de las moléculas H2 y los átomos de hidrógeno.
1 \
Nivel fundamental 1 '
/ ' Nivel fundamental
Niveles moleculares ,':--,--..,.,...__-.-.......-
\ de un átomo de R
de un átomo de H
\
'~------~---J'
\ /
tervienen en la formación de la molécula. Así. en la formación del agua intervienen dos elec-
trones del oxígeno. pero los demás pares completos son electrones no-enlazantes.
429
El número de orbitales a que da lugar cada orbital atómica depende
naturalmente del número de átomos que intervienen. Así, en una molécula
constituida por cuatro átomos idénticos, cada nivel atómico se desdoblará
en cuatro (fig. 19.5).
,.-----
1
,~,.-----
1' Niveles moleculares
------------~
Niveles energéticos de cuatro áto-
mos desligados !idénticos, dado que
forman sistemas independientes).
\,_____
·~'~··------ 19.5 Nivelesmoleculares
en una molécula te-
traatómica.
J
Pese a que la idea de orbitales moleculares representa un indudable pro-
greso en la comprensión del enlace químico, de acuerdo con los principios
de la mecánica cuántica, puede seguir utilizándose el concepto de superpo-
sición de orbitales atómicos como una buena aproximación, que presenta,
además, la ventaja de su mayor simplicidad.
A-12
La hibridación de los cuatro elec-
trones de valencia del carbono con-
duce, como hemos visto, a cuatro
orbi tales que se designan como orbi-
tales híbridos (sp3 ) -es decir. re-
sultado de la homogeneización de un
19.6 orbital s y 3p-. Sin embargo, son
Estructura tetraédrica del carbono en et metano.
posibles también otras formas de hi-
bridación: por ejemplo (sp2 ) mante-
niéndose un orbital p puro. ¿Cuál
sería en este caso la orientación de
En el capítulo 26 trataremos con mayor profundidad de los procesos de cada orbital teniendo en cuenta el
hibridación del carbono que juegan un papel esencial en toda la química criterio de máximo alejamiento de los
orgánica. mismos ?
R: Ver figura 19.;.
19.3.4. Polaridad de las moléculas covalentes. Enlace por
puente de hidrógeno
El Curso anterior dedicamos un apartado al estudio de la polaridad de
las moléculas covalentes constituidas por átomos no idénticos. debido, de-
cíamos entonces. a la distinta atracción que ejercen sobre el par electrónico
compartido los dos restos atómicos, es decir. debido a la distinta electronega-
tividad de los átomos (ver Curso anterior, capítulo 18, apartado 4.2.1).
Más claramente, desde un punto de vista mecánico-cuántico, podemos es-
perar que la función de onda 1/J, cuyo cuadrado determina la probabilidad
de presencia del electrón, tome valores superiores más cerca del núcleo de
cloro que del hidrógeno, o, dicho de otro modo, cabe esperar que los elec-
trones permanezcan más tiempo cerca del cloro, lo que se traduce en una
cierta polaridad de la molécula. Se habla así, en este y otros muchos casos,
de un enlace covalente parcialmente iónico, es decír, como un caso intermedio 19.7
entre los límites ideales que representan el enlace iónico puro y el covalente Estructura de los orbitales de valencia del
puro. Lo mismo puede decirse de algunas sales, como el AlCl3 : los voluminosos carbono cuando se produce una h ibrida-
2
iones el- son deformados por los pequeños y muy cargados Al +3 , siendo ción {sp ] manteniendo un orbital p puro.
431
atraídas sus nubes electrónicas hasta superponerse parcialmente con las
del Al +3 • lo que supone de nuevo una cierta compartición, un cierto carácter
covalente del compuesto iónico.
• H ~ ~·.·. ··.,"H b•
de hidrógeno HF, HCl, HBr y HI. en
función de la masa molecular. En
particular señalar por qué el punto H-
•O:···- H
1H
O" H O" _,. H .,....,..,•••
de ebullición crece regularmente con \ "o:/ - . .- ·--· - \
el peso molecular desde el HCl al HI H ¡" H
y por qué el HF presenta un valor H
anómalamente alto que rompe dicha 1
regularidad.
/
:o·" H
H
ª.,.,
:;
.<>
100°
"O
"'
3 oo
..'
HF
Hl
Los puentes de hidrógeno se establecerán entre moléculas de HF, Hp,
etcétera, cuando las moléculas se encuentran próximas, es decir, en estado
.,~ '' .....
c.
.,E
1-
- 100°
''
'H
t' - -·-
HBr líquido o, mejor aún, sólido. Realmente el hielo presenta una estructura
muy abierta debido a las uniones por puente de hidrógeno, como indica la
figura 19.8. Al pasar al estado líquido, algunos de estos enlaces, de una
Masa molecular energía muy inferior a la correspondiente a un enlace iónico o covalente,
se rompen -aunque se conservan todavía bastantes- y por ello la estructura
19.9 Var.iación del punto de ebullición
de los haluros de hidrógeno con su del agua líquida es más compacta que la del hielo y presenta una mayor
masa molecular. densidad.
432
El puente de hidrógeno juega también un papel muy relevante en quí-
mica orgánica y. sobre todo, dada su reducida energía de enlace, en los
procesos biológicos, en los que tanto la formación como ruptura de enlaces
debe producirse mediante cambios energéticos moderados.
19.10
Banda p rohibida
Distribución de los niveles de
L!:..::.:__:.:_~c._:.:...J energía permitidos en un metal.
435
CONCLUSION
En este capítulo se han pretendido revisar los dis- conceptos de orbitales moleculares y orbitales híbridos,
tintos tipos de enlace estudiados ya el Curso anterior, sentando las bases para la comprensión de la química
acentuando la explicación mecánico-cuántica, única del carbono y del estado metálico, ambos de enorme
capaz de dar cuenta de las uniones en los compuestos importancia y que serán estudiados en capítulos pos-
covalentes y metálicos. Se han introducido así los teriores.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-16. Realizar un estudio comparativo entre las formas cipales de los que un enlace ha de dar cuenta
de enlace estudiadas -iónico, covalente, de es la proporción en que se unen los átomos para
Van der Waals. puente de hidrógeno y metálico- formar las distintas sustancias. o sea, sus fór-
mostrando sus principales características (ca- mulas. Es necesario a este respecto que se
rácter saturado o no. dirigido o no, valor relativo realicen numerosos ejercicios de formulación de
de la energía de enlace ... ). compuestos hasta llegar a una suficiente fami-
liarización. Esta ha de ser, naturalmente, una
A-17. Ya hemos indicado que uno de los hechos prin- tarea constante hasta final de Curso.
436
PARTE V
PROFUNDIZACION EN EL ESTUDIO DE
LAS REACCIONES QUIMICAS
Esta quinta parte estará, pues, dedicada al estudio de las reacciones químicas,
lo que presupone al menos tener una idea elemental de lo que es un proceso quí- A-2
mico, es decir, de cómo tienen lugar las reacciones químicas. m!PJ Toda reacción química supone la
ruptura de ciertos enlaces entre áto-
Una ecuación química como Hig) + 1/g) ~ 2 H1(g) expresa la existencia mos y/o el establecimiento de otros
de un estado inicial constituido por moléculas gaseosas de 12 y H 2 que a través - una reordenación de átomos, como
de la reacción se transforman, en parte, en moléculas de H1 según el esquema se admitía en las hipótesis primitivas
adjunto (1). Ello supone que han debido producirse rupturas de enlaces 1- 1 sobre la estructura de la materia-.
y H - H estableciéndose nuevos enlaces entre átomos de iodo e hidrógeno. La hi- Dar una explicación cualitativa de
pótesis fur~damental para la explicación de este proceso - vista ya en el capítulo 21 cómo un tal proceso puede tener
del Curso anterior al que nos remitimos- es la de que unas tales rupturas y for- lugar. Concretar dicho modelo en la
mación de nuevos enlaces tienen lugar al chocar las moléculas de reaccionantes, explicación de la reacción elemental :
siempre que la orientación del choque sea favorable y la energía del mismo sufi- H/g) + 12 (g) <=± 2 HI(g)
Camino d e reacci ón
1-H 1-H
~(j
4-37
cien te para romper los enlaces (ver esquema 2). Este modelo elemental está.
basado, como vemos, en la concepción atómico-molecular de la materia y en la
teoría cinética que admite el movimiento aleatorio de las partículas debido a la
agitación térmica. Añadamos que este modelo de colisiones es aplicable, claro está,
al proceso inverso - ruptura de uniones H- I y formación de H 2 e 12 - , lo que
lleva a admitir la existencia de un equilibrio dinámico, una vez alcanzado el cual
las concentraciones de las distintas sustancias permanecerán constantes.
23 «Equilibrio químico»
438
CAMBIOS MATERIALES
EN LAS REACCIONES QUIMICAS
Dentro de las diversas líneas de investigación que puede suscitar el estudio INTRODUCCION
de las reacciones químicas, el primer problema que resolvió la teoría atómico-
molecular de Dalton-Avogadro fue la predicción de las cantidades de sustancias
que se podían obtener en condiciones determinadas, lo que constituyó la primera
evidencia experimental de las hipótesis primarias emitidas por aquella teoría.
Aunque estos conocimientos a los que se aluden han sido expuestos fundamental-
mente en el Curso anterior, no estará de más que se revisen las leyes experimen-
tales que constituyen la base de los cálculos estequiométricos, entendiéndose por
tales las proporciones en masa y volumen en que entran unos determinados reac-
cionantes en un cambio químico. Ello nos llevará a profundizar en el concepto
de mol, que juega un papel esencial en estequiometría. Finalmente, dado su pe-
culiar interés químico se acometerá al estudio de estequiometrías particulares,
como son las correspondientes a las reacciones ácido-base y de oxidación-reducción,
cuyos fundamentos cualitativos han sido también tratados el Curso anterior.
20.1 Interpretación de una reacción química, como "una nueva distribuci6n" de los
átom01. Reacci6n de formación del agua.
1
Esta ley tuvo gran importancia histórica, puesto que sirvió a Dalton para determinar las
20.2 Comprobaci6n de la ley de las pro- masas atómicas relativas de los elementos. como se vio el Curso pasado. y aunque actualmente
porciones constantas en la síntesis los enunciados de Dalton no pueden mantenerse más que dentro de ciertos límites. supusieron
del dicloruro de zinc (ZnC~ ). un gran avance en el desarrollo de la Química.
440
usadas por Proust para demostrar esta ley se comprobó posteriormente que
no la cumplían. Así, por ejemplo, el sulfuro cuproso tiene una composición
atómica variable desde Cui. 7 S hasta Cu2 S, o por ejemplo, el óxido de ti-
tanio (II) puede prepararse desde Ti0 , 7 p hasta Ti0 , 690 según el método.
Estos compuestos, generalmente sólidos iónicos, llamados compuestos no
estequiométricos, son frecuentes en los óxidos y sulfuros de los metales de
transición. Se justifica su falta de estequiometría por la presencia de huecos
en sus redes cristalinas, donde faltan iones. No obstante, los compuestos
que se presentan en moléculas discretas, generalmente gases, sí cumplirán
la ley de las proporciones definidas, pues el cambio más insignificante su-
pondrá añadir o sustraer algún átomo a la molécula, con lo cual dejaría de
ser tal compuesto pasando a ser otro con propiedades químicas diferentes
al propuesto.
1 ... , ,.
30 cm
L ,~ -,'
, . . ,..
#, J.-..- - ~
,
numero d e moles = -----,.----,--.,.--'-~
masa de sustancia (en g)
masa de un mol (g/mol)
Análogamente se puede hallar el número de moles, n, si se conoce el
número de átomos o moléculas (N) con ayuda del número de Avogadro,
NA, puesto que :
(20.2]
4 Los cambios energéticos que suceden en los procesos químicos serán estudiados am-
actuando el agua como base y obteniéndose el ion Hp+ que actuará como
ácido en esta disolución acuosa. Recíprocamente se puede decir en la di-
solución del NH 3 gas en agua:
6
Aunque se trata. según Bronsted. de una reacción ácido-base como las demás, el hecho
de que el H O tenga un carácter ácido o base muy débil frente al que tenían el Hp+ (ácido
fuerte) y el bH- (base fuerte), permite seguir utilizando el nombre de neutralización (desapa-
rición mutua de las propiedades ácido-base) con que se designa habitualmente.
450
En el caso de que el ácido usado sea el H 2 S04 , y admitiendo que se neu-
traliza totalmente, deberá formularse:
ya que, en este caso. cada fórmula H 2 S04 cederá dos protones a la base y,
por tanto, por cada
1 n = VxM 1 [20.6]
A-3 1
Así, en el caso de la neutralización de 50 ml de una disolución de HCl 0,2 M Calcular el volumen de Ca(OH) 2
con NaOH, tendremos que neutralizar 0,050 litros x 0,2 moles/litro = 0,1 M necesario para neutralizar una
= 0~01 moles de HCl puro, que proporcionarán 0,01 moles de protones y, muestra de 2 S ml de H 3PO4 0,2 S M,
por consiguiente, se requerirán también 0,01 moles de NaOH que propor- según la reacción no ajustada :
cionarán 0,01 moles de iones OH- . aceptores de los protones para formar Ca(OH) 2 + H 3 P0 4 --+ Ca 3 (P04 ) 2 +Hp.
el mismo número de moles de Hp. mJ1
La solución de la A-31 comenzará por ajustar el esquema de reacción: Establecer un algoritmo de resolu-
ción para estos problemas de neutra-
lización.
451
A-32 Teniendo en cuenta el esquema de reacc10n se podrá calcular el número
Proceder a preparar 2 50 mi de
de moles de iones H + cedidos por una mol .de ácido; en este caso concreto:
solución 1 M de NaOH. Calcular la 1 mol de H 3 P04 aportará 3 moles de iones H + ; por tanto, como el nÚmero
masa de base necesaria para intro- de moles de ácido consumidas en esta neutralización viene dado por:
ducirla en el matraz aforado corres-
pondiente.
Número de moles de ácido= va . Ma = 0,025 litros X 0,25 moles/ litro
= 0,00625 moles
R: 10 g.
de donde
A-33 Número de moles de iones H+ = 3 X va X Ma = 3 X 0,00625 =
= 0,01875 moles
En una neutralización se han gas-
tado 8 rol de H 2 S04 0,2 M. Si el
sulfúrico se ha convertido en ion Análogamente se debe tener presente que:
sulfato (So¡ - ), indicar el número
de moles de H+ cedidos por el ácido. 1 mol de base (Ca(OH} 2 ) aceptará 2 moles de iones H +
R: n=0,0032 moles H+. o también
1 mol de base {Ca(OH} 2) aportará 2 moles de iones OH-
A-34 (en disolución acuosa)
Se neutralizan 25 rol de NaOH por tanto:
0,1 M con H2 S04 0,2 M, según la
reacción: Número de moles de iones H + aceptados por la base= 2 x Vb x Mb
NaOH + H2 SO4 -+ Na2 S 04 + 2H 2 O
Finalmente, como la cesión de un ion H + supone su aceptación por la base,
Calcular el volumen de ácido nece-
sario. será necesario que en la neutralización:
Número de protones dados por el ácido= Número de H + tomados por
R: Va= 6,25 rol.
la base de donde:
3 X va X Ma = 2 X vb X Mb
A-35
¿Cuántos rol de KOH 0,57 M son y sustituyendo los valores expresados en la A-31 obtendremos el volumen
necesarios para neutralizar 20 rol (Vb) de Ca(OH) 2 de molaridad conocida (0,1 M) necesario:
de H3 P04 0,12 M. según
H 3P04 + 3 KOH-+K3P04 + 3 Hp? Vb =
3
~:a ~bMa = io;~~15 = 0,09375 litros= 93,75 ml
R: vb = 12,63 rol.
Como resumen de los cálculos estequiométricos en las reacciones ácido-
base se facilita un algoritmo de resolución de estos problemas. La secuencia
A-36 de operaciones elementales puede ser la siguiente:
Programar una experiencia (y rea-
lizarla) para valorar el contenido en Lo Dado el esquema de la reacción de neutralización, se calcula el
ácido clorhídrico del salfuman casero número de moles de iones H + aportados por el ácido. Para ello debe tenerse
con una disolución patrón de NaOH en cuenta el número de protones cedidos por una partícula ácida, na, y el
2 M. recientemente preparada, utili- número de moles de ácido neutralizado, que en el caso de disoluciones será
zando rojo de metilo como indicador. el producto Va(litros) x Ma(molesflitro). Por tanto, el númeró de moles
452
de iones H+ cedidos por Va litros de solución ácida da molaridad conocida Ma, A-37
será: Preparar disoluciones de NaOH
Número de moles de H+ cedidos por el ácido = na · Va · Ma. 0,2 M y HCI l M y calcular el vo-
lumen de HCI necesario para neu-
2. 0 Se procede análogamente al cálculo del número de moles de iones H+ tralizar un volumen de SO mi de la
aceptados por Vb litros de solución básica de molaridad Mb. En el caso de disolución básica preparada. A con-
disoluciones acuosas este número coincidirá con el de iones OH- cedidos tinuación comprobarlo mediante ex-
por la base. Por tanto: perimento. Nota: Debe usarse un
indicador para señalizar el final de
Número de moles de H+ tomados por la base= nb · Vb · Mb la neutralización (por ejemplo, rojo
de metilo).
(Número de moles de OH- cedidos por la base)
siendo nb el número de moles H + aceptados por una partícula básica o bien,
el número de moles de OH - cedidos por la citada partícula básica en diso-
lución acuosa.
3.° Finalmente, sabemos que cada ion H+ cedido por el ácido ha de ser
aceptado por la base en el punto exacto de la neutralización, o bien, en so-
lución acuosa, cada ion H + del ácido será neutralizado por un ion OH-
de la base para formar una molécula de agua. Por tanto, necesariamente
en la neutralización:
Número de moles de H + cedidos por el ácido=
=Número de moles de H+ captados por la base
de donde
[20. 7]
Es evidente que la disolución 1 normal (N) de H2 SO4 será diferente según el proceso:
en el a) un litro de solución de H2 S04 1 N contendrá 1 mol de esta sustancia, ya que
cada partícula ácida (H 2 SO4 ) cederá un protón al pasar a ion HSO; ; en cambio,
en el proceso b) es claro que una solución de H2 S04 1 N contendrá 1/ 2 moles de
A- 39 ácido, puesto que cada mol de H2S04 proporcionará 2 moles de H+.
En la siguiente reacción ácido-base:
3 Ca(OH) 2 +2 H3 P0 4 -+Ca 3 (P04 ) 2 +6 Hp
establecer la relación entre la normalidad Con todo lo expuesto se justifica la tendencia a abandonar las medidas de con-
y la molaridad del ácido y de la base : centración en función de los pesos equivalentes; por ello, en este texto usaremos
R: Según esta neutralización, la disolu-
exclusivamente la molaridad como magnitud que expresa la concentración de sus-
ción 1 M de la base será 2 N y la tancia. Análogas consideraciones se extenderán a los cálculos estequiométricos
solución 1 M de ácido será 3 N referentes . a las reacciones de oxidación-reducción. mm
n normal).
454
20.4.2. Estequiometría de las reacciones de oxidación-
reducción
20.4.2. a) Revisión de las definiciones de reacciones red-ox
A-40
mm Recordar la definición generalizada
El Curso pasado se estableció la evolución del concepto de reacción de de reacción de oxidación-reducción.
oxidación-reducción. llegando a generalizar que constaba de dos semirreac- Aplicar este concepto a la reacción:
ciones que tenían lugar simultáneamente en el proceso. de forma que:
Fe+CuS04 -> FeS04 +Cu
Oxidación es la pérdida de electrones (o la pérdida parcial de dominio
sobre los mismos) por cualquier especie química (átomo. ion o molécula) y
Reducción es la ganancia de electrones (o de su dominio) por cualquier
partícula.
Número de átomos de N 2 2
Número de átomos de O 6 6
Número de átomos de Cu 1 1
Número de átomos de H 4 4
Número de cargas 2+ 2+
Muchas veces ocurre que en el último paso del ajuste coexisten las mismas
especies químicas (por ejemplo, H+. OH - . Hp, etc.) en los dos miembros
de la ecuación química; en estos casos se procede a la simplificación de las
mismas.
Se debe tener presente que este ajuste se ha realizado con los iones,
átomos o moléculas participantes, pero puede suceder que se requiera el
ajuste de las especies químicas escritas en formas de sustancias; así, en el
caso que se ha resuelto (A-46) el ion Cu2+ aparece en el segundo miembro
458
como nitrato cúprico (Cu(N0 3 ) 2) y los iones NO~ y H+ conjuntamente como A-47
ácido nítrico (HN0 3 ). En tal caso se añaden los iones necesarios en número Ajustar la siguiente reacción
igual a los dos miembros de la ecuación química; en nuestro ejemplo aña- red-ox:
diríamos 2 iones NO~ a los dos miembros, resultando:
.Zn+NO~+H+-+ Zn2 '+ NH¡+Hp
4 HN0 3 + Cu--. Cu(N0 3 ) 2 + 2 N0 2 + 2 H 2 0
Obtener también la ecuación quí-
mica ajustada en forma de sustan-
cias, siendo el ácido empleado el
20.4.2.c) Cálculos materiales en las reacciones red-ox nítrico.
mm R: Forma iónica:
4Zn+NO; + lOH • ->
El cálculo de las relaciones ponderales con que se combinan un oxi- -> 4Zn 2 + +NH: +3Hp
dante y un reductor puede realizarse ajustando la ecuación química como
se ha visto en el apartado anterior. La aplicación del algoritmo citado en o bien:
4.2. b) a la oxidación de la sal ferrosa por el permanganato potásico conduce 4Zn+l0HN0 3 -+
a la ecuación ajustada : -+ 4Zn(N0 3 ) 2 +NH4 N0 3 +3Hp
2 KMn0 4 + 10 FeS0 4 + 8 H 2 S04 --. 2 MnS04 +S Fe2 (S0 4 ) 3 + 8 H 2 0+K2 S04 A-48
por tanto: 2 moles de KMn0 4 se combinarán con 10 moles de FeS0 4 , o sea Ajustar las siguientes reacciones
2 x 1S8 g de KMn0 4 se combinarán con 10 x 141,8 g de FeS04 de donde red-ox:
la solución de la A-49 es obvia: a) S2 - +Crp~ - +H • -+
-+ S+Cr3 +- + H2 0
2 x 1S8 g de KMn0 4 =X g de KMn0 4 _.X = b) KMn0 4 +FeS0 4 +H 2 S04 ->
1 04
10 x 1Sl.8 g de FeS04 S g de FeS04 ' g -> MnS0 4 +Pe 2 (S0 4 ) 3 +
+ Hp + K2 S0 4
Ahora bien, de ordinario las reacciones red-ox se realizan en el labora- e) ro;+ I- +H " -+ I 2 +Hp
torio usando soluciones acuosas de los reactivos de molaridad conocida d) Hp+Cl 2 -+ HOCI+H+ +Cl -
(volumetrías red-ox). Conviene, pues, recordar que el número de moles de R: a) 38 2 - +Cr 2 0~ - + l4H+ ->
sustancia contenidas en V litros de disolución M molar (moles/litro) viene -> 3S+2Cr 3 + + 7Hp
dado por el producto de ambas magnitudes (V X M). msm b) 2KMn04 + l0FeS04 +
+8H 2 S04 _, 2MnS04 +
La estequiometría de una reacción red-ox se conocerá al ajustar el es- + 5Fe 2 (S04 ) 3 + 8Hp+H 2 S04
quema de reacción según 4.2. b). En la oxidación de la sal ferrosa por el el IO ~ + SI - + 6H + ->
ion dicromato se obtiene: -+ 31 2 + 3Hp
d) Hp+Cl 2 -+ HOCI+H• +CI-
6 Fez+ + Cr2 0 72 - + 14 H +--. 6 Fe3 + + 2 Cr3 + + 7 H 2 O
A-49
por lo tanto, 6 moles de Fez+ se combinarán con 1 de Cr2 0r. Si denomi-
Calcular la masa de permanga-
namos por V0 x M 0 el número de moles de oxidante consumido y, parale- nato potásico (KMnO 4 ) necesaria
lamente, V, x M, el número de moles del reductor, tendremos que la pro- para oxidar S g de FeS04 en medio
porción de combinación será: ácido, según
I6-
- VV, Xx M,
Mo, de donde 6 x V0 x M0
-
- 1 x V, x M,
KMn0 4 +FeS04 +H2 S04 ->MnS0 4 +
+Fez( SO4 ) 3 + Hp + K2SO4
0
459
A-50 sustituyendo valores se calcula la incógnita buscada, en este caso la mola-
Se valoran 2 S ml de una diso- ridad del reductor. M,:
lución de Fe 2 i con otra del oxi-
dante Cr p; - de concentración M = 6 X VQ X Mº= 6 X 0,03245 X 0,0153 =o 11314 M
0,0153 M. Si se gastaron 32,45 ml ' 1 X V, 1 X 0,02 S '
del oxidante, ¿cuál será la molaridad
de la disolución de Fe 2 i ? Otra forma más significativa de resolver uno de estos problemas cuan-
Nota: La ecuación química sin
titativos que evite realizar el ajuste de la reacción red-ox consiste en tener
ajustar es: presente que una reacción red-ox es una transferencia electrónica entre el
reductor y el oxidante, de manera que en el punto final de la reacción debe
Fe 2 + +Crp;- +H+- Fe 3+ + cumplirse:
+Cr3i +Hp
Número de moles de electrones Número de moles de electrones
cedidos por el reductor tomados por el oxidante
MSII
Expresemos, en primer lugar, teniendo en cuenta la ecuación química
sin ajustar, el número de moles de electrones cedidos por el reductor en
función del volumen, V,, de disolución y de su molaridad, M,. Para ello es
preciso conocer el número de electrones que cede una partícula de reductor; ~n
ASl nuestro ejemplo cada ion Fez+ cederá 1 electrón al convertirse en ion
FeH : Fez+-+ FeJ+ +le-; por tanto, como el número de moles de sustancia
Tratar de establecer un algoritmo viene dado por el producto V, x M,, tendremos que
para resolver la A-50 a partir de
la ecuación química sin ajustar, o Número de moles de electrones
sea: cedidos por el reductor
= 1 X V, X M,
Fe2 + +Crp;- +H.¡ -+Fe3+ +
+Cr 3+ +Hp En segundo lugar, se procederá al cálculo análogo del número de moles
de electrones tomados por V 0 litros de solución M0 del oxidante; para ello
tendremos presente la semirreacción de reducción ajustada:
Cr~o;- + 14 H + + 6e --+ 2 Cr3 + + 7 Hp
por tanto, cada ion Cr p;- toma 6 electrones al reducirse a Cr3 + : así pues,
el número de moles de electrones tomados por V0 x M0 moles de oxidante
será:
A-52 Número de moles .de electrones = 6 x V x M
Preparar una disolución 0,2 M tomados por el oXIdante o o
del reductor KI. Si se consumen
S ml de esta disolución en una reac- Finalmente, sabiendo que cada electrón cedido por el reductor tiene
ción red-ox en que el ioduro pasa que ser tomado por el oxidante, se podrá establecer:
a I2' calcular el número de moles
de electrones que ha cedido este Número de moles de electrones Número de moles de electrones
reaccionante. cedidos por el reductor tomados por el oxidante
R: 0.001 moles de e- . l X Vr X M, =6 X V0 X M0
460
Expresión que se puede generalizar, al igual que se hizo en la estequiometría A-53
de las reacciones ácido-base, en la forma: El ion Pe 3 f oxida al ion r a 12 ,
reduciéndose a Fe 2 +. Calcular la
masa de FeCl3 necesaria para oxi-
[20.8] dar 2 S ml de la solución 0,2 M
de KI preparada en A-52.
R: 0,812 g de PeCl 3 •
donde n, representa el número de electrones cedidos por una partícula re-
ductora y n0 los electrones tomados por una partícula oxidante.
A-54
~--~ '•""S) '•1!1."!1 J•ll-1.1
¿Qué volumen de K2Crp 7 0,016 M
se requiere para liberar cloro de
SO ml de disolución 0,1 M de NaCl,
según la ecuación química no ajus-
tada:
crp~ - +Cl - +H+ --+Cr3 + +Cl2 +Hp
Realizar la verificación experimental.
R: V 0 = 52,1 ml.
A-55
Se desea valorar una disolución
de oxalato sódico (Na2 Cp,) con una
disolución patrón de KMnO 4 0,04 M.
Al realizar el experimento en el la-
boratorio se comprueba que 24.6 ml
de KMnO 4 son consumidos para
oxidar a SO ml de oxalato, según la
ecuación sin ajustar:
MnO¡ + Cp! - + H+ --+
--+ Mn2 + + C0 2 + Hp
Se pide:
a) el ajuste de la reacción red-ox;
b) la molaridad de la disolución de
oxalato;
e) la concentración en masa (g/li-
tro) de las disoluciones de perman-
ganato y oxalato.
R:
a) 2 Mno; +S cp;- + 16 H+--+
--+ 2 Mn2 + + 10 C0 2 + 8 H2 0.
b) Molaridad del oxalato = 0,0492 M
e) [KMn04 ]=6,35 g/ litro ;
[Na 2 Cp4 ] = 6,59 g/litro.
461
En este primer contacto con las reacciones químicas materiales. Aun cuando quedaba así resuelto el pro-
se han abordado como objetivo esencial los cambios blema fundamental de los cálculos estequiométricos
materiales que tienen lugar en las mismas. Para ello en una reacción química cualquiera, como objetivos
ha sido necesario, en primer lugar, efectuar la revisión particulares se han revisado por su especial interés las
de los principios de conservación de la masa o del reacciones ácido-base y red-ox.
número de átomos y de la carga eléctrica como pilares
sobre los que descansa todo el cálculo de cantidades Queda así cubierta una de las interrogantes que se
materiales (masa y volumen) implicados en un cambio presenta en el estudio de una reacción química: ¿qué
químico. Dado que las reacciones químicas se realizan cantidad de reaccionantes será necesaria o qué masa
partícula a partícula -sea átomo, molécula o ion- y de producto se podrá obtener en un cambio químico
que cada una de éstas tiene una masa peculiar extraor- determinado? No se nos olvida que se han marginado
dinariamente pequeña, ha habido necesidad de dar conscientemente otras líneas de investigación que
relevancia a una magnitud que midiera el número surgen en la profundización de las reacciones químicas.
de partículas y, al mismo tiempo, fuera asequible De éstas abordamos, en el próximo capítulo, la relación
para el científico: el mol, que ha facilitado los cálculos entre energía y proceso químico.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-56. Se recomienda la valoración de soluciones-pro- acometer estas valoraciones que requieren la
blema que previamente haya preparado el pro- preparación de disoluciones patrones de base o
fesor para ejercitar a los alumnos en las volu- ácido, así como un indicador apropiado.
metrías ácido-base y red-ox.
A-57. Como actividad de profundización se propone la A-58. Análogamente se propone la valoración de
valoración volumétrica de la acidez contenida ioduros y bromuros contenidos en agua de mar
en el vinagre o en zumos de limón o naranja. o de sulfitos contenidos en una lejía de una
También puede procederse a valorar la pureza papelera (o sencillamente preparada por el pro-
de la sal sosa comercial (Na2 C0 3 ) . Para ello se fesor). También es requisito imprescindible el
aconseja la revisión bibliográfica necesaria para manejo bibliográfico por el alumno.
462
ENERGIA Y PROCESOS OUIMICOS
{Termodinámica química)
1
Conviene recordar aquí la distinción entre sistemas abiertos (que intercambian materia y
energía con el ambiente). cerrados (que sólo pueden intercambiar energía) y aislados (que no
intercambian con el ambiente ni materia ni energía).
463
Ambos aspectos -el cálculo de las transferencias de energía y de la tendencia
de un sistema a evolucionar en cierto sentido- están ligados a dos principios co-
nocidos como primero y segundo principios de la Termodinámica, que cons-
tituyen la base de dicha ciencia, objeto de este capítulo 2 •
cuando el sistema hace trabajo sobre el medio, es decir, cuando el desplazamiento es del mismo
sentido que las fuerzas del sistema. Si, por el contrario, el desplazamiento tiene el sentido de las
fuerzas exteriores. opuestas a las del sistema. el trabajo interior resultará negativo.
464
lacionado con diferencias de temperatura, y el trabajo, cualquier proceso
de intercambio de energía con exclusión de los debidos a las diferencias de
temperatura . .
En definitiva, pues, durante una reacción química un sistema puede in-
tercambiar energía con el medio ambiente mediante transferencia de calor
y/o realización de trabajo. Et!lit A-5
Recordemos a este respecto el trabajo eléctrico realizado por las pilas Poner ejemplos de reacciones quí-
eléctricas o el trabajo mecánico de expansión que se realiza durante una micas acompañadas de realización
de trabajo.
combustión en que se desprenden gases (y que constituye el fundamento
de los motores de explosión).
Detengámonos a estudiar cómo un sistema químico puede realizar o
recibir un trabajo mecánico. Supongamos un proceso químico que tiene lugar
en un sistema cerrado con pistón móvil como el de la figura 21.1, de manera
que existe una variación de volumen del sistema venciendo las fuerzas ex-
ternas de presión. Es evidente que se habrá realizado un trabajo mecánico A-6
contra el exterior. Si, por el contrario, disminuye el volumen del sistema, Obtener la expresión del trabajo
será el exterior el que hace un trabajo mecánico sobre el sistema químico. realizado por un gas encerrado en
mm un cilindro como el de la figura 21.1,
Para el cálculo de este trabajo, teniendo en cuenta que Fint = P as • S al expansionarse desde V 0 a V 1 ,
(donde S es la superficie del émbolo), consideraremos variaciones in~nite venciendo la presión externa, en
simales de volumen, dV -de forma que Fint pueda considerarse constante función de las magnitudes presión y
en dicho intervalo-, con lo que el trabajo elemental de expansión resultará volumen del gas. Considérese el caso
general en que la presión del gas
ser:
P~"' es variable.
dW = Fint • dx = Pgas • S · dx = Pgas • dV
a- -··
V 0 +dV
v,
Pe x
-··
__..::
-f dx-
W=
JVo
P8 as dV [21.1] 21.1
Trabajo mecánico por o contra un sistema.
[21.3]
A-8
Teniendo en cuenta la definición La misma expreswn, claro está. es válida para el trabajo de compresión
de trabajo como producto escalar de (habida cuenta de los signos). mJ
la fuerza por el desplazamiento, in-
dicar el signo del trabajo realizado En lo que sigue nos referiremos siempre al trabajo realizado por las
por las fuerzas exteriores e interiores fuerzas del sistema, F int' por lo que dicho trabajo será positivo en la expan-
en el caso de la expansión y com-
presión4.
sión y negativo en la compresión. m.J nm
R: En la expansión. la Fext y el des- Cuando en una reacción química el estado inicial del sistema (reaccio-
plazamiento forman un ángulo de nantes) tenga un volumen inferior al final (productos). como, por ejemplo,
180°, por lo que el wext será ne- puede ser la descomposición térmica del carbonato cálcico :
gativo. Un razonamiento similar per-
mite escribir que
Expan- Com-
sión presión
donde se produce un gas de volumen molar mayor que el de las sustancias
Trabajo de las sólidas, el sistema realizará trabajo sobre el exterior. Si, por el contrario,
Fext negativo positivo existe una disminución del volumen del estado final (productos) respecto
del inicial, como puede ser la síntesis del vapor de agua a partir de sus ele-
Trabajo de las mentos:
Fint positivo negativo 2 H 2 (g) + 0 2 (g) 2 H 2 0(g)
3 volúmenes molares 2 volúmenes molares
469
Calcular el calor de la reacción De acuerdo con ello, al aplicar el primer principio se tendrá:
a volumen constante teniendo pre-
sente que en el calorímetro hay
lO kg de agua (contando el equiva-
lente en agua del calorímetro y la de donde
corrección del calor aportado por
el filamento) y que el termómetro [21.6]
ha marcado una elevación de tem-
peratura de 3. 54 °C. Como puede verse también, Qp resulta perfectamente determinado, puesto
que fl.E siempre lo está y el trabajo P(V1 - V0 ) depende sólo del estado ini-
cial y final. De acuerdo con ello será posible expresar Qp como diferencia
entre un valor final y uno inicial. En efecto, agrupando convenientemente
A-20 las variables en la expresión [21.5] se obtiene:
Expresar el trabajo de expanston Qp = E 1 - E0 + P(V1 - V0 )
de un sistema que evoluciona de
forma reversible a presión constante, de donde
P, y. aplicando el primer principio,
calcular el valor de Op· [2 1. 7]
A-21
Se introduce así una nueva función termodinámica, denominada entalpía
Establecer las relaciones existentes del sistema~
entre O•. OP' f!B y f!H.
R: O.= fiB; OP = llH; !lH = f!B + H =E+ PV [21.8]
+ fl(PV)~; OP = 0, + fi(PV).
que medirá conjuntamente la energía interna E y el trabajo de expanswn
A-22 necesario para que el sistema ocupe el volumen V a la presión P; así pues,
¿En qué casos coincidirán las va- la expresión [21. 7] se puede escribir:
riaciones de entalpía y energía in-
tema para una reacción? Proponer [21.9]
algún ejemplo concreto.
Como queda dicho, la entalpía H es una magnitud cuyo valor queda deter-
A-23 minado por las propiedades del estado del sistema, o sea, es una función
En las siguientes reacciones que de estado. Sus unidades serán las de una energía y su significado físico
tienen lugar a temperatura cons- viene dado por el hecho de que fl.H = Or ri!UJ ~
tante predecir en qué casos
En el caso de reacciones en que intervengan únicamente sólidos y lí-
quidos, las variaciones de volumen resultan despreciables y entonces
fl.H ~ fl.E10. En el caso de que intervengan gases, también coincidirán fl.H e fl.E
9 Habiendo definido la entalpía H si no hay variación del número de moles -como por ejemplo, H2{g) +
como H = E + PV. la relación t.H =
= t.E + t.(PV) es general para cualquier
transformación y se convierte en t.H = 8
Siendo H una función de estado. su valor no depende del camino seguido y la definición
= t.E + Pt.V en el caso de que la H = E + PV es válida en cualquier tipo de proceso. sea reversible o no.
presión P permanezca constante (t.(PV) = 10 Esto no será válido si se realizan otras formas de trabajo. no asociados a cambios de
\''\P + Pt.V = Pt.V por ser t.P = 0). volumen. como el trabajo eléctrico de una pila.
470
+ 12 (g) = 2HI(g)- y si la temperatura se mantiene constante, puesto que ó.H > ó.E, ó.H < ó.E o ó.H = ó.E:
PV = nRT, y, por tanto, ~(PV) = ~nRT, siendo T la temperatura a que tiene a) C2HpH(l) + 3 0/g)-+
lugar la reacción. ~ ~ -+ 2 C02 (g) + 3 Hp(l).
b) H 2 (g) + Cl2 (g)-+ 2 HCl(g).
Para el estudio energético de una reacción se utilizan los diagramas e) 2 C(s) + 0 2 (g)-+ 2 CO(g).
entálpicos, donde vienen representadas las entalpías de los reaccionantes y R: a) ó.H < ó.E; b) ó.H = ó.E;
la de los productos en los respectivos estados inicial y final del sistema que e) ó.H > ó.E.
reacciona, de forma que a una reacción exotérmica le corresponderá una
A-24
variación negativa de entalpía, y viceversa, en una reacción endotérmica
la variación de entalpía del proceso será positiva (fig. 21.3). lo que significa El calor de reacción a volumen
constante para:
que en una reacción exotérmica las sustancias finales tienen un contenido
C2 H 5 0H(l) + 3 0 2 (g)-+
energético inferior a las iniciales
Hl < Ho resulta ser Ov = -1 364,6 kJ/mol a
ooC y 1 atm. Calcular Qp para dicha
y al contrario ocurrirá en las reacciones endotérmicas. reacción (recuérdese que la cons-
tante R de la ecuación de estado de
los gases PV = nRT vale 8,318
J/(mol. K) y que los volúmenes mola-
H H
res de los líquidos son despreciables
frente a los de los gases).
H 1 (productos) H0 (reactantes)
R: QP = Ov + ó.(PV) = Ov + ó.nRT,
t.H<O
por tanto, pasando las unidades
de R a kJ/ mol · K será :
H 0 (reactantes) Qp= - 1.364,6+(-1) X
t.H >O X 1,987 X 4,186 X 10- 3 X 273 =
H 1 (productos)
= -1 364,6- 2,3 = -1 366,9 kJ
A-26 21.4
La vanacwn de entalpía de for- La variación de entalpfa de un cambio
qufmico es indepe.ndiante del camino se·
mación del CO(g) H2 lgl + .!.ol lgl H2 0 (g) guido.
2
(1) C(s) + 1/ 2 0 2 = CO(g)
es imposible de determinar experi- El ejemplo tratado, cuyas conclusiones pueden ser generalizadas a cual-
mentalmente dada la facilidad con quier reacción química, refleja una nueva faceta de aplicación de la ley de
que el CO se oxida a C02 (g). Deter- la conservación de la energía aplicada a los procesos químicos. que fue es-
minar, a partir de la ley de Hess,
tablecida por Hess, previamente al enunciado del principio de conservación;
la óH para esta reacción a partir de
los siguientes datos termoquímicos:
y por ello aun actualmente se le llama ley de Hess o ley de la suma de los
calores de reaccióm. Este enunciado permite operar de forma algebraica con
(2) C(s) + 0 2 (g) = C0 2 (g) las reacciones químicas para obtener datos termoquímicos relativos a ca-
óH2 = -394 kJ/mol lores de reacción en procesos que en la práctica son difíciles de determinar.
(3) CO(g) + 1/ 2 Ü 2 (g) = C0 2 (g) Veamos algunas de estas aplicaciones. ri.'1lm m!!ltfi
óH3 = - 283 kJ/ mol Aparte de las aplicaciones mencionadas, la ley de la suma de los calores
R: óH1 = - 111 kJ/mol de reacción presenta otras no menos interesantes que trataremos en los
subapartados que siguen:
A-27
Calcular la AH en la reacción :
21.2.3. a) Entalpías de formación
(1) C(s) + 2 H 2 (g) = CH4 (g)
combinando adecuadamente las Hasta ahora se han citado variaciones de entalpías de procesos quí-
ecuaciones químicas siguientes: micos que, convenientemente manejados, nos han permitido calcular las flH
(2) H 2 (g) + 1/ 2 0 2 (g) = H¡O(l) en otras reacciones químicas. Otro concepto útil que nos permite operar de
óH2 = -285 kJ/mol manera sencilla es la entalpía de formación en condiciones normales flHJ, definida
(3) CH4 (g) + 2 0 2 (g) = C02 (g) + como «la variación de entalpía asignada a cada sustancia, cuando se forma
+ 2H¡0(1) óH3 = - 890 un mol de la misma a partir de los moles necesarios de sus elementos en
kJ/mol las condiciones normales (es decir, el estado físico más estable a 2 SoC y
(4) C(s) + 0 2 (g) = C0 2 (g) 1 atm.), adoptando como criterio una entalpía de formación nula para los ele-
AH4 = -394 kJ/mol mentos en las citadas condiciones normales, con lo cual se simplifican los cálcu-
R: óH 1 =- 74 kJ/ mol los energéticos, ya que podemos asignar a cada compuesto una entalpía
472
de formación. Así, por ejemplo, en la formación de 1 mol de C02 (g) a partir
de C(s) y Ü 2 (g) a 25 oc y 1 atm .. la t-..H del proceso es -394 kJ!mol (ver
figura 21. S) 11 .
e (s) + 0 1 (g)
H o
KJ
en -
21.5
mol ·
- 394
1 col !gl Diagrama antálpico para la n~acción de for-
mación de co2 (0).
TABLA 21.1
fl.H~ = - Mf} (C 2 H 2 )
ya que aparece este gas como reaccionante y no como producto en esta
reacción química.
+ 49,1
3xt.H~
C6 H6 (1)
t.H':eacc'ón
"'~
¡ ,N<OO
o, 0
se (s) + 3H 1 (g) 1t.H~
o
21.6 Diagramas ent61pico y de Hess para la slntesis del benceno.
2_ H1 + .!_CI1
2 2
~ HCI (g)
Diagrama de Hess para la obtención
del HCI.
o o o () • • • •
....
. . .. . .
••••••• e:!::> o o o o c::::>• • • • •
...
... . .
••••••• t::::> o
!O
n
o o
n
O
0
n • •
•
· <=::::::~ .
•
•
•
477
y gran número de procesos químicos -combustiones. ataque de metales por
ácidos, etc.-. En muchos de los procesos indicados aparece una clara ten-
dencia a la disminución de energía por parte del sistema - un objeto cae,
un cuerpo a elevada temperatura se enfría, los ejemplos de reacción espon-
tánea mencionados son exotérmicos, etc. - . Así, el siglo pasado los termo-
químicos establecieron el concepto de «afinidad química» de los reaccio-
nantes como variable que gobernaba el sentido de un cambio químico, con-
cretándola en el calor desprendido en la reacción, argumentando que, al
igual que en los sistemas físicos, la evolución de un proceso químico obe-
decía a la tendencia a conseguir un estado mínimo de energía. Ello explicaba
que las reacciones exotérmicas fueran espontáneas, puesto que el estado
final (productos) er:a más estable -nivel entálpico inferior- que el inicial.
A-36 tD!mJ
Mostrar posibles contradicciones El principio de mínima energía presenta. sin embargo, serias limita-
al «principio de mínima energía» ciones. En primer lugar, se conocían numerosos sistemas que evolucionaban
como causa de la evolución de un en sentido contrario: la evaporación espontánea de un líquido es un ejemplo
sistema.
claro, y lo es también la producción espontánea de reacciones endotérmicas,
etcétera. Por otra parte, es evidente que si un sistema pierde energía, el
medio exterior- que constituye otro sistema- lo gana elevando su conte-
nido energético y contraviniendo el principio. Más aún, en un sistema
aislado, constituido por dos cuerpos a distinta temperatura, la variación
total de energía ha de ser nula y, sin embargo. el sistema evoluciona, luego
es evidente que fJ.H no es, al menos por sí solo, un buen índice para pre-
decir el sentido de la evolución.
Con objeto de simplificar el problema estudiaremos, en primer lugar,
el caso de sistemas aislados en los que, por definición, no hay intercambio
de energía con el exterior. Una vez aclarada. en este caso, la causa de la
evolución, abordaremos las situaciones más complejas de sistemas que in-
tercambian energía con el medio exterior 13 .
El caso de dos cuerpos en contacto, a distinta temperatura, es también Explicar, teniendo en cuenta la
tendencia al máximo desorden -ba-
evidente que se trata de una situación más ordenada (en una parte del sis- sada en consideraciones probabilís-
tema las partículas poseen mayores velocidades de rotación, mayores am- ticas- , la evolución de un sistema
plitudes de vibración, etc., que en la otra parte del sistema) y, por tanto, formado por dos cuerpos en con-
menos probable que la correspondiente a una temperatura igual para ambos tacto, a distintas temperaturas.
cuerpos, de aquí la tendencia observada.
En todos los casos de sistemas aislados puede observarse esa misma
tendencia al paso a configuraciones más probables o, dicho de otra manera,
a la desaparición de desniveles en el sistema -que suponen una cierta or-
denación- a favor de una homogeneización, una desordenación de los mismos.
El problema es ahora introducir un concepto operativo para la medida
de dicha tendencia. Nos plantearemos para ello un caso concreto, tal como
el ejemplo de dos cuerpos a distintas temperaturas. Llamemos T, la tempe-
ratura del cuerpo caliente y T1 la del cuerpo frío e imaginemos que se pro-
duce una transferencia de calor, dQ, de uno al otro. suficientemente pequeña
para que T, y T1 permanezcan prácticamente inalterables. Se trata, pues,
de encontrar una magnitud que relacione dQ con T, y T1 , y cuyo valor in-
dique el sentido de la evolución: una magnitud que, en resumen, crezca
o disminuya en el sentido de la evolución.
Si tenemos en cuenta que el cuerpo frío, a temperatura T1 , absorbe un
calor dQ (positivo por serie comunicado), mientras que el cuerpo caliente,
a temperatura T,, emite un calor -dQ (negativo por ser él quien lo emite),
14
Esto puede ligarse con el número de estados microscópicos compatibles con una configu-
ración macroscópica dada: así. una configuración desordenada de un gas en un recinto es
compatible con un número extraordinariamente grande de estados microscópicos -definidos
cada uno de ellos por la posición y velocidad de todas sus partículas-. En cambio, el número
de estados microscópicos correspondientes a la situación de todo el gas acumulado en un punto
del recipiente es, naturalmente, muy inferior. De acuerdo con ello será mucho más probable
que el sistema se encuentre en un estado desordenado que en uno ordenado. El mismo razona-
miento es válido para cualquier caso de evolución de un sistema aislado.
479
podemos considerar como índice del sentido de la evolución del sistema la
dQ - dQ
suma T + - T -, suma que tiene un valor positivo (puest o que Te > T1 ),
1 e
es decir :
Por el contrario, si el (:alor pasara - cosa que sabemos no ocurre- del cuerpo
frío al caliente se tendría - :Q + dTQ < O
1 e
El distinto signo del sumatorio I. d~ para los objetos del sistema (posi-
tivo en el caso de la transformación real) proporciona, pues, un criterio
para la predicción del sentido de la transformación.
Surge así el concepto de entropía S de un sistema, definido, para una trans-
formación elemental como dS = d~ o más precisamente como
1 dS~d~· l [21.11]
S - S
1 o
=Jl
o
dQrcv
T [21.12]
15
Una evolución reversible es aquella que se realiza de forma infinitamente lenta, de manera
que las magnitudes del medio y el sistema (presión. temperatura . ... ) difieren en cada momento
en una cantidad infinitesimal.
480
expresión que, en el caso de tratarse de un proceso isotermo (T constante),
se convierte en:
S _S = Qrev [21.13]
1 o T
16
Más precisamente habría que decir ó.S > O para las transformaciones espontáneas, que son
siempre irreversibles. y !l. S = O para las transformaciones reversibles, que corresponden a estados
de equilibrio o casi equilibrio.
17
No entraremos aquí en la discusión acerca del crecimiento de la entropía para el conjunto
del Universo, considerado como un sistema aislado; señalemos simplemente que algunos autores
sostienen que. puesto que la entropía de un sistema aislado crece siempre en sus transformaciones,
la entropía del Universo aumentaría continuamente evolucionando así hacia una situación
de entropía máxima -correspondiente a una configuración de máxima probabilidad, de total
ausencia de desequilibrios- calificada como «muerte térmica del Universo>>, puesto que al al-
canzarse cesaría toda evolución. Sin embargo. tales conclusiones responden a extrapolaciones
abusivas que asimilan el Universo a un sistema aislado. En realidad. la homogeneización de
481
A-40 Veamos, por último. algunos ejercicios de manejo de la nueva mag-
Calcular el cambio de entropía nitud. mm mu ~
sufrido por 1 kg de hielo a 0 ° e al En resumen, el criterio de espontaneidad general expresado para un
pasar a agua líquida a 0°C (calor sistema aislado es que un cambio será irreversible cuando la variación total
latente de fusión del hielo: 333,2 J/ g). de entropía, al pasar de un estado a otro, sea positivo. En otras palabras, la
R: Al ser una transformación iso- fuerza impulsora en un sistema donde se conserva la energía es la tendencia
terma se tendrá : al máximo desorden. mil
~s =!
T T
jao
= g = 79 6oo =
273 21.3.2. Evolución de un sistema que intercambia energía
= 292 cal/K= 1 221 J/K
con el exterior. Concepto de potencial químico
A-41 El segundo principio de Termodinámica expresa un criterio de espon-
Para que se produzca la fusión taneidad aplicado conjuntamente al sistema estudiado y al medio exterior.
del hielo, el medio ambiente ha de El problema final pendiente es establecer un criterio de espontaneidad que
proporcionarle calor y debe, pues. dependa exclusivamente de las propiedades del sistema sin tener en cuenta
estar a una temperatura superior el medio ambiente. mm
a la de éste. Supóngase que para Al no encontrarse el sistema aislado, la fuerza impulsora que predice la
el caso del problema anterior la espontaneidad de un proceso químico será gobernada por dos tendencias:
temperatura del ambiente fuera de
20 °C y permanezca prácticamente la tendencia a un estado de mínima energía, que vendrá medida por la
constante. ¿Cuál será la variación de energía liberada al exterior (tJ.H del proceso) y
entropía experimentada por el am- la tendencia al máximo desorden, relacionada con la variación de
biente, ~Samb? ¿Y la total del sis- entropía del proceso, que, a T constante, vendrá medida por el
tema agua-ambiente? (Verificar que calor intercambiado si el proceso tuviera lugar de forma reversible,
la entropía total crece.) Qrev• cuyo valor será el producto T · tJ.S, como hemos visto.
A-42 de forma que a cada estado del sistema se le atribuye un contenido en energía
libre que dependerá exclusivamente de la composición del sistema (fijadas
Calcular la variación de entropía,
para el cambio fiSico de condensación
todo el Universo supondría que el enorme conjunto de N cuerpos que lo componen entrarán
del agua a 100 °C y 1 atm. en interacción acompañada de intercambio energético. Pero la misma teoría matemática de
(Calor latente de vaporización en los conjuntos muestra que ello es imposible para un N muy grande, por lo que suponer que el
estas condiciones es 2260 Jlg). Universo constituye un único sistema carece de sentido, como carecen de sentido las elucu-
braciones acerca de una muerte térmica que contradice el evidente dinamismo intrínseco de
R. M= ~Q = - (2260 X 18) = la materia. (Ya en el capítulo de las partículas elementales quedó claro lo incorrecto de una
. T 373 concepción de la materia formada por unos «componentes últimos» agrupados en distintas con-
=- 109,1 J/ (mol · K). figuraciones.)
482
P y T) y que en Química se suele denominar potencial químico, de manera A-43
que un proceso será espontáneo siempre que exista una disminución neta Predecir cualitativamente el signo
de su potencial químico y evolucionará precisamente hasta que los poten- de la variación de entropía en los
ciales energéticos del sistema en sus estados inicial y final se igualen, con lo siguientes procesos químicos:
que el sistema habrá alcanzado el equilibrio. mm a) C(s) + Hp(g) <:t CO(g) + H 2 (g)
En el caso de reacciones que procedan de forma exotérmica (~H <O) b) Np4 (g) +=t 2 NO/g)
y con aumento del desorden (~S> O) siempre serán espontáneas, ya que R: a) ~S> O; b) ~S>O
necesariamente ~G será negativo (véase la ecuación [21.14]). También
serán posibles aquellas reacciones endotérmicas donde la elevación energé- A-44
tica del sistema (en las reacciones endotérmicas ~H >O) sea compensada
Resumir las tendencias que ser-
por un aumento !fel desorden del sistema, siempre que ~H < T · ~S. Así, virán para predecir la espontaneidad
por ejemplo, la espontaneidad 18 del proceso de cristalización molecular en de un cambio químico.
una disolución saturada se puede interpretar, al observar que este proceso
transcurre con disminución del desorden del sistema (el cristal sólido está A-45
más ordenado que las moléculas en la disolución), o sea, con ~S < O; por
Justificar si serán espontáneos
tanto, el proceso debe ser necesariamente exotérmico (~H <O) y además el aquellos procesos químicos que trans-
calor desprendido al medio exterior debe compensar en exceso el orden curran:
conseguido. Por el contrario, todo proceso endotérmico necesariamente debe a) exotérmicamente y con aumento
suceder con aumento del desorden del sistema y, por tanto, la energía extraída de desorden (incendio de un bos-
del medio ambiente (~H > O) será menor que el desorden logrado en el sis- que);
tema (~H < T · ~S). Cabe, por último, señalar la influencia de la tempera- b) endotérmicamente y con dismi-
tura en la posibilidad de evolución de un proceso, como factor del producto nución de desorden (crecimiento
T · ~S. justificándose, por ejemplo, que las cristalizaciones se realizan a baja de un árbol),
temperatura o que las reacciones endotérmicas proceden fácilmente a tem- e) exotérmicamente y con disminu-
peratura elevada. ción de desorden (una cristaliza-
ción).
En resumen, en un proceso químico se podrá predecir su espontaneidad
sin más que calcular la variación de energía libre entre los estados inicial
y final a partir de valores de entalpía y entropía de los reaccionantes y pro-
ductos y observando si
~G < O -+ Cambio espontáneo.
~G = O -+ El sistema habrá alcanzado el equilibrio
y no se alterará su composición.
~G > O -+ El cambio será imposible termodinámi-
camente.
18
Cuando en el texto se habla de espontaneidad se hace en el sentido de posibilidad de
reaüzación del proceso sin intervención externa. ignorando totalmente el factor tiempo. Así, por
ejemplo, el 0 2 y el H2 a P y T ambientales puedan permanecer largo tiempo en contacto sin
apenas observar variación en la composición del sistema. no por ello es menos espontáneo este
proceso que la Termodinámica predice.
483
CONCLUSION
Tras haber estudiado en el capítulo anterior los implicadas en un proceso y facilita el manejo de los
cambios materiales en las reacciones químicas, hemos datos calorimétricos de las reacciones, proporcionando
abordado en ésta los intercambios energéticos que información de las energías de enlace, etc. El segundo
acompañan a toda reacción y, en general, a cualquier principio, a través de la introducción de magnitudes
prqceso. Este estudio se ha concretado en el estableci- como la entropía o el potencial químico, permite pre-
miento de dos principios fundamentales de la Termo- decir el sentido de evolución de un sistema o, dicho de
dinámica. El primer principio, expresión concreta del otro modo, la factibilidad de un proceso determinado.
principio de conservación de la energía, establece la
equivalencia exacta entre las diversas formas de energía Como actividades complementarias se sugieren:
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-46. Establecer la correspondencia entre los si- Notas:
guientes conceptos (a, b, e y d) y los significados
l. Es necesario determinar previamente el equiva-
(1, 2, 3 y 4):
lente en agua del calorímetro, por el método de las
a) presión P; b) temperatura T; e) energía in-
mezclas, usando agua fría y caliente o simplemente
terna E; d) variación de entropía ~S.
agua caliente.
1) Contenido energético, cinético y potencial
2 . Dado que el frasco usado es opaco, debe situarse el
de todos los átomos, moléculas, ... , de un sis-
bulbo del termómetro en la parte superior e inver-
tema.
tirlo cada vez que se desee leer la temperatura.
2) Expresión de las colisiones moleculares con
3. La variación de entalpía en el proceso debe deter-
las paredes del recinto.
minarse en kJ/mol
3) Parámetro que expresa la energía cinética
promedio de las partículas de un sistema. R: El valor del calor de neutralización de e~a reacción
4) Tendencia al desorden, a la nivelación. más frecuente en la bibliografía es -5 7,3 kJ/ mol.
A-47. Resumir las definiciones operativas de las fun-
ciones de estado - que dependen del estado del
sistema y lo caracterizan- introducidas en este
capítulo.
A-48. La medida aproximada de un calor de reacción
puede realizarse por los alumnos tomando como
calorímetro un frasco de polietileno con termó-
metro incorporado.como indica la figura 21.11.
Se propone la determinación del calor de neutra-
21.11
lización tomando como reactivos 100 mi de HCl
Calorímetro usado para la determinación de
2M y 100 ml de NaOH 2 M. Programar y rea- un calor de reacción . '
lizar esta experiencia.
484
INTRODUCCION
A LA CINETICA QUIMICA 22
En la profundización del estudio de las reacciones químicas que estamos rea- INTRODUCCION
lizando hemos dedicado los dos primeros capítulos a los cambios materiales y
energéticos que se producen, ocupándonos únicamente de los estados inicial y
final del sistema químico que evoluciona, es decir, de problemas tales como la
masa de productos que se pueden obtener a partir de una masa dada de reaccio-
nantes o la cantidad de energía total intercambiada por el sistema y el medio.
Falta, pues, abordar los aspectos relativos a lo que acontece durante la reacción.
Esto es lo que vamos a plantearnos en este capítulo, cuyos objetivos esenciales
son precisamente establecer cómo sucede una reacción y con qué rapidez evolu-
ciona el sistema químico. Se trata, pues de profundizar en el modelo elemental
de córrio tiene lugar una reacción química -expuesto el Curso anterior y que
hemos recordado en la introducción general a esta V parte-. Ello supone la in-
troducción de conceptos operativos -en primer lugar, el de velocidad de reacción-
que hagan posible un tratamiento cuantitativo de los factores que determinan
dicha rapidez. m
A-1
Es éste un problema fundamental y no sólo desde un punto de vista teórico: Dar algunas razones que justifi-
poder controlar la velocidad de una reacción aumentándola en algunos casos quen la importancia de la Cinética-
para hacer rentable determinado procedimiento de obtención de sustancias, dis- química, es decir, de los factores que
minuyéndola en otros para hacerla prácticamente nula, cuando se quieren evitar determinan la velocidad de una reac-
procesos de descomposición ... - es una cuestión de evidente importancia práctica. ción.
A-2
CONCEPTO Y MEDIDA DE LA VELOCIDAD DE 22.1. Para el estudio de la evolución de
REACCION m!jg
un sistema es necesario introducir
una magnitud que mida la rapidez
con que se produce dicha evolución,
22.1.1. Definición operativa de velocidad de reacción a la que se denomina velocidad de
reacción. Proponer una definición ope-
Lógicamente, una forma adecuada de seguir la reacción es estudiar rativa de velocidad de reacción. Con-
cómo varía su composición, definiendo la velocidad de reacción como el in- cretar para una hipotética reacción
cremento o variación que sufre la concentración de una de las sustancias presen- A+ B+ZC.
485
A-3 tes por unidad de tiempo. Así, en la reacción A + B ~ C propuesta podemos
¿En qué unidades se medirá la definir la rapidez media o instantánea de formación del producto C, respec-
velocidad de reacción si la concen- tivamente, como:
tración se expresa en mol z- 1 ? ~[C] d[C]
V = -- y v= - -
R: Una unidad frecuente es: m ~t dt
mol. 1- 1 • s- 1 •
Naturalmente podríamos haber elegido las sustancias A o B para .medir
A-4 la velocidad, lo que daría resultad9s absolutamente equivalentes; puesto
que por cada mol de A que desaparece, desaparece también una de B y
Definir la velocidad de reaccwn
aparece otra de C, de forma que tenemos :
para el proceso aA + bB ~ cC + dD
de todas las formas posibles (es decir,
en función de las distintas concen-
traciones).
De acuerdo con esto definiremos la velocidad de reacción indicada como
R:
V = 1 d[A] - l d[B] - d[A] d[B] d[C]
-liTt- -bTt- V = - - - = - -- = -- [22.1]
dt dt dt
- 1 d[C] _ l d[D]
- -e dt-d dt Este es el criterio adoptado, en general, para definir la velocidad de
A-5 cualquier reacción. Así, en el caso de la formación del ioduro de hidrógeno
(12 + H 2 ~ 2HI), se tendrá:
Definir la velocidad de reacción
para la reacción : V = - d[I2] = - d[H2] = ! d[HI]
Np 5 -+ 2 N0 2 + 1/ 2 0 2 dt dt 2 dt
puesto que por cada mol de H2 o 12 que desaparece se forman 2 moles de HI.
R: _ d[Np 5 ] _ 1 d[N0 2 ] _ mJ ~
V-- dt _l _ d_t__
d[02]
-_2_d_t_ 22.1.2. Determinación experimental de la velocidad de
reacción
A-6
Una vez definida la velocidad de reacción se plantea el problema de su
¿Qué procedimientos se sugieren determinación experimental. Se trata, en realidad, de un doble problema:
para la determinación de la concen-
tración de una sustancia en el sis- en primer lugar, el de cómo medir las concentraciones, y, en segundo lugar,
tema químico, en un instante dado? cómo determinar la variación de éstas. mm
En cuanto a la medida de las concentraciones, como es lógico, no se
A-7 suele proceder a una medida directa -que supondrá un engorroso proceso
de separación de la sustancia a analizar, pesadas, etc. - , sino que general-
Supóngase que se realiza la reac-
ción H 2 (g) + 12 (g) = 2HI(g) partiendo mente se recurre a alguna propiedad que varíe con dicha concentración,
de concentraciones idénticas de H2 tal como el color, la conductividad eléctrica. etc. Se pueden obtener así
e 12 • Trazar cualitativamente, a titulo tablas y, mejor aún, gráficas que indiquen el valor de la concentración en
de hipótesis, las gráficas concentra- sucesivos instantes y que proporcionarán información de cómo varía dicha
ción= f(t) para las 3 sustancias. concentración, es decir, de la velocidad de reacción. ~
486
La figura 22.1 representa cualitativamente la variacwn de las concen- A-8
traciones en la reacción de formación del HI. En general. ésta es la forma Dibujar cualitativamente la va-
en que varían las concentraciones de los reactivos y productos, alcanzándose riación de la concentración de los
más o menos pronto una situación de equilibrio en que las concentraciones reactivos y productos en los si-
ya no se modifican 1 • mm guientes casos:
a) una reacc10n en que se alcanza
rápidamente el equilibrio sin que
22.1
se haya transformado más que
Variación de las concentraciones con el tiempo para
una pequeña proporción de reac-
la reacción H2 +
l2 + 2 Hl. tivos;
b) una reacción rápida en que prác-
ticamente todos los reactivos de-
saparecen, y
Una vez trazada la curva e= f(t), la obtención de la velocidad en cual- e) una reacción lenta pero también
quier instante puede realizarse fácilmente, puesto que prácticamente completa.
R: Véase la figura 22.2.
1' = de = lím ~e ~ Reactivos
dt .<~r -+o ~t
Productos
límite que se obtiene trazando la tangente a la gráfica e= f(t) en el punto
considerado (fig. 22.3). Repitiendo la operación para diferentes instantes se a)
puede obtener la gráfica v = f(t), que expresará la variación de la velocidad
de reacción con el tiempo. mm Reactivos
Productos
En una reacción en que uno de los productos es gaseoso puede recurrirse,
para determinar la variación de la concentración, a realizar la reacción en
un recinto cerrado, bien a volumen constante y midiendo la variación de -----
la presión o bien a presión constante, midiendo la variación de volumen
(fig. 22.4). m!llll
e r
e
ti;\ 22.2 Variación de ta concentración en
función del tiempo en distintos
V casos.
v = lim ~
t Recipiente
A-Y
Át -+0 Lit de La descomposición del Np 5 citada
reacc ión en A-5 fue estudiada por Daniels y
bu reta
de gas Eyring, partiendo de N 0 5 disuelto
en tetracloruro de carbono, obte-
22.3 niendo N0 2 también soluble en CC14
La velocidad de reacción es la 22.4
Montaje. experimental para determinar la velocidad de
y oxígeno no soluble, según
derivada de la concentración res·
pecto del tiempo. la reacción: 2N2 O s (dis. ) ~ 4 N0 2 (dis.) +02 (g). Nz0 5 (dis. CC14 )--+
. 1
--+ 2 N0 2 (d1s. CC1 4 ) +l 0 2 (g)
¿Qué criterio convendría utilizar para
1 En el capítulo próximo estudiaremos con detalle el equilibrio químico. seguir el curso de la reacción ?
4.R7
A-10 22.2. LEYES EXPERIMENTALES DE VELOCIDAD DE
A continuación se dan los datos
REACCION
obtenidos por Daniels y Eyring para
la citada reacción de descomposición Como señalábamos en la introducción es posible influir en el ~urso de
de Np5 : un proceso químico controlando los factores que afectan a las velocidades
de reacción. Se trata, pues, de establecer cuáles son dichos factores y qué
t [Np, ]
tipo de influencia ejercen. mil
min moll - 1 526 1.67
Como es lógico, la velocidad de una reacción depende, en primer lugar,
o 2,33 867 1,35 de la naturaleza de los reaccionantes. Se trata de un factor sobre el cual es
184 2,08 1198 1.11
imposible, evidentemente, influir. Pero de acuerdo con el modelo de las
colisiones de que partimos (ver introducción general a esta V parte) cabe
319 1.91 1887 0,72 pensar en otros factores que sí serán modificables, como:
a) calcular las velocidades medias en a) Las concentraciones de las sustancias tendrán un efecto notorio, pues
los intervalos considerados; al variar dichas concentraciones se estará variando en mayor o
b) representar la gráfica e= f(t); menor grado la probabilidad de las colisiones entre las moléculas.
e) obtener, a partir de la represen-
tación gráfica anterior, las velo- b) La temperatura de reacción es otro factor de suma importancia que
cidades instantáneas cuando t = O, tendrá su influencia sobre la velocidad de reacción, ya que la varia-
100, 250. 400. 700, 1 000 y ción de temperatura supone una variación de la energía cinética de
1 500 min., respectivamente, y las partículas y por tanto de la efectividad de los choques. Las obser-
d) dibujar la curva v = f(e) tanto vaciones más comunes señalan, en ef~cto, que un descenso de tem-
con los datos de a) como con peratura se traduce en una disminución de la velocidad de reacción.
los de e).
e) Finalmente, es sabido que la presencia de ciertas sustancias que no
R: Ver figura 22.5. intervienen en la estequiometría de la reacción, denominadas cata-
[N10sl lizadores, hacen que la velocidad de reacción sea mucho mayor o
mol ·l- 1 menor e incluso que el mecanismo por el que transcurre la reacción
2 sea diferente.
d) En el caso de reacciones heterogéneas, en las cuales los reactivos se
encuentran en distintos estados físicos, sobre todo en las reacciones
oL--5-r0-0--1 00
.--
0 - 1-r50_0_ t_(min)
entre sólidos y líquidos o entre líquidos y gases, habrá necesidad de
introducir un nuevo factor: la superficie de contacto entre reaccionantes,
V X 103
siendo lógicamente más favorecida la reacción cuanto más intenso
es dicho contacto.
En este apartado nos ceñiremos al estudio del efecto de las concentra-
ciones en la velocidad de reacción, y en los apartados siguientes analizaremos
la influencia de la temperatura y de los catalizadores.
En primer lugar cabe suponer una dependencia directa de la velocidad
e (mol · 1- 1) de reacción respecto a la concentración de reactivos, y así ocurre en muchos
22.5 Gráficas e = f (ti y v = f (el para
casos. Pero ello introduce una dificultad suplementaria en este estudio,
la reacción de de·s composición del puesto que, a medida que se van formando los productos a expensas de los
N2 Os. reactivos, no sólo habrá una disminución de la velocidad de reacción con-
488
siderada, sino también un aumento de la velocidad del proceso inverso que A-ll
l~ega a ser importante, con lo que la velocidad neta de formación de un
Indicar, a título de hipótesis, y
producto para cualquier reacción química, como por ejemplo A $.t1 B. será: partiendo del modelo de las coli-
siones, de qué factores dependerá la
V neta = V directa - V inversa
velocidad de reacicón.
de donde v a [1 2 ] • [H 2 ]
y finalmente
[22.2]
Pero, en general, una reacción química procede por etapas, cada una
con velocidad diferente. Así, la descomposición del elo - según la reacción
3elo- -+ e1o; + 2el- posee una velocidad de segundo orden verificada ex-
perimentalmente:
v == k'[elo-p mol- 1 l- 1 s- 1
ley experimental de velocidad
EPO t. -- -- T-
Complejo activado
E'a
22.6
Variación de la energía potencial
Productos
'-----------:----~---=-del sistema químico durante el
Camino reacción - transcurso de la reacción.
• La naturaleza del complejo activado resulta dificil de determinar. En cualquier caso re-
presenta un estado energético eminentemente inestable. en evolución. En este momento el sis-
tema de átomos franquea un máximo o barrera de energía potencial (ver fig. 22.6) durante
el que se están rompiendo ciertos enlaces mientras se establecen otros.
493
- que supone un aumento de la energía cinética de las partículas- en la
velocidad de reacción. Antes de pasar a estudiar con cierto detalle esta in- ·
fluencia de la temperatura añadiremos algunas consideraciones acerca de
A-17 la energía de activación. m!!lfi
Dibujar la variacwn de energía
potencial del mismo sistema químico La misma figura 22.6 muestra las variaciones de la energía que ha
correspondiente a la figura 22.6 de producirse para el paso de los productos a los reaccionantes: es preciso,
cuando la reacción tiene lugar en en primer lugar, comunicar una energía E~ a fin de que se forme el mismo
sentido inverso. complejo activado. Basta, pues, considerar la misma figura en sentido con-
trario para el transcurso de la reacción inversa. Una reacción viene carac-
A-18 terizada así por dos energías de activación directa Ea e inversa E' a· 11!113
a) ¿Qué variación de energía interna
tendrá lugar cuando se produce Por último, nos referiremos al papel que juega la orientación del choque
una reacción como la esquema- en la energía de activación. Como es lógico, si dicha orientación no es fa-
tizada en la figura 22.6? vorable se precisará mayor energía para que se llegue a formar el complejo
b) ¿Cuál ha de ser la relación entre activado, tal como muestra la figura 22.7.
Ea y E~ para que se produzca una
disminución de energía interna Epot
en el proceso químico?
e) En este caso, y suponiendo que
dicha variación tiene lugar úni-
camente por intercambio de calor
con el medio, la reacción será exo-
térmica o endotérmica? Transcurso de reacción
R: a) t.E = E~-Ea.
b) Ea> E~. con lo que t.E será 22.7 Energías da activación para orientaciones da colisión favorable !trazo continuo)
y da colisión desfavorable (trazo discontinuo).
negativo.
e) Exotérmica, puesto que es el
sistema el que proporciona La influencia de la temperatura debe ahora interpretarse de acuerdo
calor al medio. con el concepto mismo de temperatura, que expresa la energía cinética pro-
medio de las partículas del sistema. Mas precisamente a cada temperatura
corresponde una distribución estadística de las energías cinéticas de las
partículas como la que se observa en la figura 22.8, en la que se ha repre-
"~;,o
N.o V\_
sentado también el valor de la energía de activación para una cierta reac-
moleculas -
300:
N.o
relativo
de
moléculas
Ea Energía Ea Energía
22.8 Distribución estadística del número de 22.9 El número de moléculas que tienen
moléculas qua tienen una energía una energía superior a Ea en la gráfi·
igual o superior a Ea (zona som· ca a 500 K es mucho mayor que
breada). a 300 K.
494
ción. Como puede verse, sólo algunas de las partículas poseen suficiente
energía para que al chocar superen la energía de activación y formen el
complejo activado.
Cualquier aumento de temperatura supone lógicamente una modifica-
ción de la distribución de energías, aumentando el número de partículas
con más energía cinética y, por tanto, el de las que poseen una energía
superior a la de activación (fig. 22.9). En conclusión, un aumento de la
temperatura supone un incremento del número de choques eficaces por
poseer las partículas una energía superior a la de activación 5 •
Estadísticamente se demuestra que la fracción de moléculas con energía A-19
igual o superior a Ea decrece rápidamente, de fo~ma exponencial, con Ea Exponer detalladamente cómo hay
y depende también exponencialmente de la temperatura absoluta en la forma: que proceder para obtener experi-
Fracción de moléculas con energía E~ Ea IX e-Ea/ RT mentalmente la energía de activación
de una determinada reacción.
donde R es la constante de los gases. Por tanto, la velocidad específica de
reacción será proporcional a esta fracción de colisiones efectivas:
k IX e - Ea/RT
o sea
k= A . e - Ea/ RT [22.3] A-20
Los datos que a continuación se
exponen corresponden a la reacción:
donde A vendría a representar la frecuencia total de colisiones entre molé-
culas y e - Ea fRT la fracción de choques eficaces, es decir, de aquellos que 2 Np 5 --+ 4 N02 + 02
poseen una energía igual o superior 6 a Ea.
T/ K k/s- 1
La expresión k= A · e - Ea /RT muestra, pues, la dependencia de la ve-
locidad específica de una reacción respecto a la temperatura. Dicha expresión 273 7,78 X 10-'
fue obtenida empíricamente por Arrhenius y aunque, como hemos visto, 298 3,46 X 10-s
puede deducirse teóricamente resulta muy dificil predecir los valores de A
y Ea dada la dificultad que entraña el conocimiento del complejo activado, 318 4,98 X 10- ·
frecuentemente muy inestable. 328 1,50 X 10 -3
Por el contrario, es posible proceder a determinaciones experimentales 338 4,8 7 X 10 -3
de k a distintas temperaturas, lo que permite obtener experimentalmente A
(denominado «factor preexponencial))) y Ea a partir de la representación
gráfica correspondiente. Encontrar la energía de activación
y la ecuación de Arrhenius corres-
pondiente a esta reacción.
5
Podría pensarse también que la mayor velocidad de las partículas supone que se produzcan R: Ea= 104,5 kJ/mol
más choques por unidad de tiempo. pero éste es un efecto secundario de mucha menor impor-
tancia y que puede no tomarse en cuenta en una primera aproximación.
6 En realidad. A depende también de otros factores, como son el efecto de orientación de 104,5
los choques. etc. In k= 9 •5 - 8,29x 10- 3 T
495
A-21 22.4.2. Determinación experimental de la energía de activación
Una investigación elemental que DIID
puede realizarse en un laboratorio La evaluación práctica de la energía de activación en una reacción
escolar consiste en descomponer el química se puede realizar observando la dependencia de la constante ciné-
tiosulfato sódico (Na 2Sp 3 ) en medio tica k con la temperatura, predicha por la ecuación [22.3]. En efecto, tomando
ácido (HCl 2 M) a varias tempera- logaritmos naturales en dicha ecuación tendremos :
turas, como por ejemplo, 20, 30, 40,
l lnk~InA- ~~
50 y 60° C, respectivamente, siendo
el esquema de reacción : [22.4)
spr + H+ -+S + 80 + Hp 2
Realizar una serie de experimentos Esta expresión, denominada ecuación de Arrheníus, por haber sido encontrada
que conduzcan a constatar que se
cumple lo predicho teóricamente
por este científico de forma experimental, sugiere que la función ln k= ¡(j)
(ecuación de Arrhenius)" . será lineal y de pendiente negativa e igual en valor absoluto a ~. Así pues,
si se realizan varias determinaciones a diferentes temperaturas para una
misma reacción, manteniendo constantes. las restantes variables (natura-
leza de los reaccionantes y concentraciones iniciales), se podrá obtener la
energía de activación de la misma, haciendo la correspondiente representa-
A-22 ción logarítmica 7 • m!ID) UD~ mili
A continuación se reflejan los va-
lores de la velocidad específica de
reacción en funci ón de la temperatura 22.5. CATALIZADORES
centígrada para la reacción:
Finalmente, y dentro de nuestro estudio de los factores que influyen
12 + H 2 -+ 2 ID
sobre la velocidad de reacción, cabe hablar de sustancias que incluso en
pequeñas cantidades aceleran la velocidad del proceso sin que parezcan
ttc 1.: /dm 1 • mol- 1 · s 1
496
cluido el mismo catalizador, reciben el nombre de catálisis homogéneas.
Mucho más frecuente es el uso de catalizadores sólidos que intervienen en
reacciones donde se combinan gases, y por encontrarse en distinto estado
físi~o los reactivos se denominan catálisis heterogéneas; así. por ejemplo, la
reacción entre el oxígeno y el hidrógeno a temperatura ambiente es muy
lenta, en cambio si en la mezcla de reacción se introduce una rejilla de pla-
tino, inmediatamente se observa cómo se pone incandescente llegando in-
cluso la mezcla a ser explosiva en estas condiciones. Otro ejemplo de catá-
lisis heterogéneas más corrientes es el empleo continuado de óxidos de me-
tales de transición, tales como CuO, VPs· ZnO, etc., en reacciones de
deshidratación, deshidrogenación, oxidación, etc. ~ A-23
La presencia de un catalizador en una reacción química desempeña un ¿Cómo interpretar el papel del
papel fundamental. ya que su intervención hace derivar la reacción por catalizador en nuestro modelo del
otros caminos o mecanismos de reacción que generalmente conducen a un mecanismo de reacción ? Más con-
complejo activado distinto en el que se encuentra el mismo catalizador, y cretamente, ¿cómo puede un cata-
por tanto su energía de activación también será distinta. La aceleración del lizador acelerar la velocidad de reac-
proceso es ahora fácilmente interpretada si además se considera que este ción ?8
complejo activado requiere una menor energía de activación que cuando
no participaba el catalizador; por tanto, existirán un mayor número de
moléculas con energía suficiente para superar esta barrera de potencial, in-
crementándose la velocidad de reacción (fig. 22.11).
Así, en el ejemplo mencionado de la reacción entre el oxígeno y el hi-
drógeno catalizada por el platino sucede que este metal tiene la propiedad
de absorber sobre su red metálica las moléculas de hidrógeno partiéndolas
en átomos de H muchísimo más reactivos que la molécula diatómica. Estos
átomos de H quedan almacenados en los intersticios de la red, favoreciendo
la reacción con las moléculas de oxígeno. Es bien claro que habrá una dis-
minución de la energía de activación en el proceso al intervenir átomos
libres de H y no moléculas.
Finalmente señalaremos que un catalizador acelera tanto la velocidad 22.10
de reacción directa como la inversa, ya que, como se indicó, ambas reacciones Montaje para obser-
tienen el mismo complejo activado y, por tanto, también habrá una dismi- var la influencia de
nución de la energía de activación para la reacción inversa, como se puede la temperatura sobre
la velocidad de la
constatar en la misma figura 22.11. reacción de descom-
posición de tiosulfa-
(1) (ABl* 22.11 to sódico.
E potencia l El catalizador disminuye la
energía de activación de la
reacción química. La gráfi- 8 Se puede tomar como medida indi-
ca ( 1) corresponde al caso
C+ D recta de la velocidad de reacción la in-
de la reacción sin cataliza- versa del tiempo necesario para que el
dor, y la (2) con catalizador. azufre coloidal formado no deje ver una
(AB) -=/= representa el com- señal colocada en un papel situado de-
Camino de reacción - plejo activado. bajo del ~;;rlenmeyer de reacción (fi-
gura 22.10).
497
CONCLUSION
En este capítulo, que continúa con el estudio de las algunos mecanismos de reaccwn. Partiendo de este
reacciones químicas, se ha pretendido analizar la ra- mismo modelo se ha interpretado la influencia de la
pidez con que evoluciona un sistema químico - intro- temperatura en la velocidad de reacción, lo que ha
duciendo el concepto operativo de velocidad de reac- conducido al concepto de energía de activación, como
ción- y cuáles son los mecanismos de reacción. Fac- barrera de energía potencial que han de vencer las
tores estos de enorme interés en el control de la rapidez moléculas reactantes para convertirse en moléculas
y camino que deseamos siga un determinado proceso. productos.
Por ello, en nuestro análisis, una vez definida la ve- Por último se ha abordado el estudio de la influencia
locidad de reacción, se han abordado los factores que en la velocidad de reacción de los catalizadores como
influyen en la misma, llegándose a las leyes experi- sustancias de gran interés industrial y biológico (re-
mentales de velocidad que reflejan la influencia de las cuérdense las enzimas) y cuyo papel fundamental es la
concentraciones. Se ha continuado profundizando en aceleración de los procesos, posibilitando que tengan
el modelo de las colisiones propuesto de forma ele- lugar a temperaturas que no difieren en muchos casos
mental en la introducción de esta parte considerando de las ambientales.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-24. Los datos de velocidad media obtenidos al des- Ley experimental de velocidad o ecuación cinética :
componer diversas muestras de N 2 0 5 se dan a
continuación: -O 62 x 10 - 3 . moles
v- ' e litro · minuto
[Np5 ] media 2,21 2,00 1 ,79 1,51 1,23 0,92
moles/litro A-25. Para una reacción ficticia A+ B--+ C se dan los
datos de velocidad en función de las concentra-
ciones de A y B como sigue :
~rNlOs] 103
M X 1.36 1,26 1,16 0,94 0,72 0,57
(A) 3 6 1,5 1 ,5 1,5 1,5
(mol. 1 - 1 • min - 1 )
(B) 1 1 1 2 8 S
Buscar la relación matemática v = f(e) para esta
reacción indicando cuál es el orden encontrado.
V 24 48 12 24 96 60
Averiguar la constante cinética para la misma
y dar la ley experimental de velocidad encon-
trada. Encontrar el orden de reacción y la función
v = f (c).
R: La reacción es de primer orden: v =k · e, siendo la
constante cinética media 0,62 x 10 - 3 minutos - 1 • R: v = k' [A] · [B].
498
EQUILIBRIO QUIMICO 23
En nuestro estudio general sobre las reacciones químicas que finalizamos en INTRODUCCION
este capítulo ha quedado establecido que un sistema químico cerrado 1 dejado li-
bremente evolucionaba, motivado por la existencia de una fuerza impulsora que
se concretaba de forma cualitativa en una tendencia a conseguir un estado de
mínima energía y máximo desorden, llegando a un estado final, denominado
estado de equilibrio. Este estado no presupone que la reacción o cambio tenga
necesariamente que ser total, es decir, que el proceso concluya cuando se hayan
agotado los reaccionantes. Precisamente al estudiar la velocidad de reacción vimos
cómo la creciente concentración de los productos aumentaba la posibilidad de
reacción entre sus moléculas. regenerando los reaccionantes hasta alcanzar una
situación de equilibrio. De acuerdo con ello el problema central que vamos a abor-
dar en este capítulo es el de responder a la cuestión: ¿hasta cuándo evolucionará
un sistema químico?, determinando tanto la naturaleza y características del equi-
librio químico como la predicción del grado máximo de conversión de reaccio-
nantes en productos. Concederemos especial atención al estudio de los factores
que irifluyen sobre el equilibrio, es decir, sobre el estado final del sistema químico,
haciendo así posible el control de dicho estado final en función de las necesidades
prácticas.
1
Recordemos que un sistema cerrado era aquel que se caracterizaba por no haber trans-
ferencia de materia entre el sistema y el ambiente.
499
23.1.1. Modelo elemental de reacción y equilibrio químico
A-1 m
Recordar el modelo de colisiones Supongamos una mezcla de iodo e hidrógeno contenida en un matraz
para la reacción química. mostrando de litro que se calienta a 445 °C (fig. 23.1). A través del tiempo puede obser-
cómo dicho modelo predice que en el varse cómo va disminuyendo la intensidad del color violeta característico
transcurso de una reacción se al- del iodo, hasta que llega un momento en que no varía el color.
canza una situación de equilibrio en
la que las concentraciones de las
•e 4s · c -
sustancias presentes ya no se modi-
fican, es decir, en la que el sistema
;: 445
Color
(supuesto cerrado) deja de evolu- Color violeta 23.1
pálido
cionar. violeta ;;; La permanencia del color violeta
intenso pálido, debido al iodo, indica que
Concretar para el caso de la for- + H2 + Hl
12 + H2 12 el sistema ha alcanzado el equi·
mación del m. ESTADO INICIAL ESTADO DE EQUILIBRIO librio.
dinámica sin tener en cuenta el camino microscópico seguido para alcanzarlo. a partir de la
relación existente entre la variación de energía libre del proceso y sus propiedades macroscó-
picas (P. T y composición).
501
Por último, conviene señalar que, de acuerdo con el carácter dinámico
del estado de equilibrio, sus propiedades han de ser las mismas, cualquiera
que sea la dirección desde la que se alcanza. Así. en el ejemplo H 2 + 12 +:± 2HI
las velocidades directa e inversa llegan a igualarse cesando la reacción neta
tanto si se parte de 1 mol de 12 y 1 de H 2 como si se parte de 2 moles de HI.
Precisamente esta identidad del estado de equilibrio, independientemente del
punto de partida (y que reflejan claramente las gráficas de la fig. 23.2),
se utiliza como criterio para reconocer un estado de equilibrio, distinguién-
dolo de otras situaciones alejadas del equilibrio, pero que evolucionan tan
lentamente que no se observan cambios apreciables. Sólo si al poner en
contacto los reactivos puros se alcanza un estado que es el mismo al que
se llega partiendo de los productos puros podremos afirmar que dicho es-
A-4 tado es de verdadero equilibrio. mi
Hacer una síntesis de las princi-
pales características del equilibrio El estudio del equilibrio lo centraremos, en lo que sigue, en la obtención
químico indicando los apartados de de una expresión cuantitativa que refleje la situación de equilibrio y en el
otros capítulos que contengan infor- establecimiento de los factores que influyen sobre el mismo, lo que hará
mación al respecto 3 • posible su modificación controlada. Este será, pues, el contenido del resto
del capítulo : Obtención de la ley del equilibrio y estudio de las perturbaciones
externas sobre el equilibrio, a lo que añadiremos el tratamiento de algunos
equilibrios de especial interés.
de donde
[23.1]
(H j~)k)e
Como se habrá comprobado, la relación
2 a 731 K tiene un
valor constante, sean cuales sean las concentraciones de partida. Cabe,
pues. pensar en la generalización de este resultado, según el cual el cociente
entre los productos de las concentraciones de las sustancias resultantes. elevadas
a sus correspondientes coeficientes estequiométricos y el producto de las concen-
traciones de los reaccionantes (también elevados a los suyos). será constante en
el equilibrio (ley del equilibrio químico )S.
Aunque hemos deducido esta ley para el caso particular de una reacción
en que la molecularidad y el orden son iguales, es posible probar que la ley
del equilibrio se cumple para cualquier reacción, como, por ejemplo.
aA + bB +=± cC + dD. para la que se tendrá:
[C] ~ · [D)~
k= [AJ: · [B]~
[23 .2]
s Esta ley del equilibrio fue establecida experimentalmente por Guldberg y Waage en 1867.
504
Podemos comprender esto fácilmente considerando una reaccwn más A-7
compleja como la 2N0 2 (g) + F2 (g) ~ 2N0 2 F(g), que tiene lugar en dos etapas Escribir la ley de equilibrio para
o procesos elementales: las reacciones:
kl a) Np.(g) +±2N0 2 (g)
(1) N0 2 + F2 ~N0 2F +F b) PCI 3 (g) + Cl 2 {g) +:t PCl 5 (g)
k_, e) N2 (g) + 3 H2(g) +:t 2 NH 3 (g)
k2 d) Fe 3 +(aq) + SCN - (aq)+±
(2) F + N0 2 ~ N0 2F +± FeSCN2 +(aq)
k _2 e) HSO¡-(aq)+±H +(aq) + 80! - (aq)
para cada uno de ellos podemos escribir (considerando que se ha alcanzado . _ [N02 )2.
el estado de equilibrio en ambas etapas): R.a) K-[Np.]'
K = k1 k2 _ [N02F]; e) K= [HSO:-)
k_ 1 k_ 2 [N0 2 ]; • [F 2 ]e
A-8
En resumen, partiendo del carácter dinámico del equilibrio hemos po- Dar las unidades de K para las
dido deducir la ley del equilibrio que puede obtenerse directamente de la reacciones siguientes :
ecuación estequiométrica debidamente ajustada (puesto que las concentra- a) 12 (g) + Hz(g) = 2 Hl(g)
ciones de equilibrio relativas a los posibles productos intermedios de las dis- b) CaC03 (s) = CaO(s) + C0 2 (g)
tintas etapas se simplifican y no aparecerán en la expresión global de K). e) N2 (g) + 3 H 2 (g) = 2 NH/g)
Mfj
R: a) adimensional;
b) IKI = moles/litro.
e) IKI = litros 2 /mol2 •
23.2.2. Algunos aspectos a considerar en el manejo de la A-9
ley del equilibrio
Deducir la relación existente entre
la constante de equilibrio K para la
Antes de pasar al manejo de la ley del equilibrio conviene hacer algunas reacción 12 + H 2 = 2 Hl y la que se
puntualizaciones concernientes a su uso. obtiene al escribir dicha reacción
1 1
como 12 + H2 = HI.
En primer lugar debemos tener presente que las unidades en que vendrá 2 2
expresada la constante de equilibrio, K. varía de una reacción a otra, como
puede verse en los ejemplos que se proponen a continuación. mm R: K' = [I2F'P:U~2]lfz
= jK. (En ge-
neral. si una reacción es dividida
En segundo lugar podemos preguntarnos por la relación existente entre por un cierto factor n, la nueva
las constantes de equilibrio cuando una reacción se escribe de diversas constante de equilibrio valdrá la
formas. mll raíz enésima de la anterior.)
En tercer lugar, merecen especial atención reacciones como CaC0 3 (s) =
= CaO(s) + C02 (g) en que intervienen sólidos puros (CaO y CaC0 3 ). De acuerdo
con la ley del equilibrio podemos escribir:
K= [CaO] · [C0 2 ]
[CaC0 3 ]
Pero dado que la fase sólida es una mezcla de cristales de CaO y CaC0 3
puros, sus concentraciones -como la de cualquier sustancia pura son cons-
tantes, lo cual permite englobar sus valores junto a K. según :
ml3tlllm A-20
El mismo algoritmo se puede utilizar también cuando lo que se pretende Se desea obtener 1 mol de ace-
es calcular cuáles han de ser las concentraciones iniciales para obtener de- tato de etilo en la reacción de esteri-
terminadas concentraciones de equilibrio (problema este de enorme interés ficación entre el etanol y el ácido
práctico). m!!PliJ acético:
Y, por último, también puede utilizarse dicho algoritmo para la deter- CH3 - CH2 0H(l) + CH 3COOH(I) +=±
+=± CH3CH 2 COOCH 3 (1) + H2 0
minación de la constante de equilibrio.
Calcular las cantidades mínimas (mo-
En este caso la única incógnita es K, puesto que, conocida la cantidad les) de reaccionantes en partes igua-
de PCl5 que reacciona (1,82- 1,30 = 0,52 moles), puede completarse fá- les que se deben mezclar inicialmente.
La constante de equilibrio= 4 (a
cilmente el cuadro: mili 20°C).
A-22
~ ri.1m En un frasco de S litros a 690 K se
mezclan o.s moles de co2 y o.s
PERTURBACIONES EXTERNAS DEL EQUILIBRIO 23.3. moles de H 2 inicialmente y 0,02 moles
de CO, alcanzado el equilibrio en la
Todo sistema químico evoluciona espontáneamente, en unas condi- reacción:
ciones determinadas, hacia una situación de equilibrio dinámico que de-
pende de dichas condiciones. Si una vez alcanzada dicha situ.ación se mo-
difican las condiciones imperantes, el equilibrio se verá perturbado y el sis- se verifica que existen en la ·mezcla
tema evolucionará de nuevo hasta alcanzar un nuevo equilibrio. 0,114 moles de Hp. Calcular la
509
constante de equilibrio para esta Esta influencia de las condiciones imperantes es de la mayor importancia
reacción y el grado de conversión por cu anto permite orientar la reacción hacia la situación de equilibrio más
de reaccionantes en productos (en favorable. Pasaremos revista, pues, a los factores que afectan al equilibrio,
porcentaje). que no pueden ser otros -dada la naturaleza dinámica del mismo- que
R: K= 0,102; conversión = 22,8 aquellos que influyen sobre las velocidades de reacción, es decir, la tempera-
por 100. tura y las concentraciones (que a su vez dependan del número de moles
presentes y del volumen y, por tanto, de la presión). En la ley de equilibrio
la influencia de las concentraciones aparece explícita. mientras que la tem-
A-23 peratura afectará al distinto valor de la constante K.
Realizar una síntesis de lo tra-
tado en todo el apartado que se
acaba de estudiar (ley del equilibrio 23.3.1. Influencia de la variación de las concentraciones
químico) y programar alguna ex- mHJ
periencia tendente a constatar esta
ley. Supongamos, para mayor concrecwn, un sistema formado por una
mezcla en equilibrio de COC12 , Cl2 y CO gaseosos (fig. 23.3) contenida en un
cilindro cerrado que se mantiene isotermo, siendo las concentraciones de
A-24 equilibrio para cada reactivo:
Indicar, a título de hipótesis,
cómo evolucionará un sistema quí- [COC12 ]e = 20 moles/litro y [CO]e = [Cl2 Je = 2 moles/litro
mico en equilibrio al adicionar uno siendo, por tanto, la constante de equilibrio igual a S, como puede com-
o varios reaccionantes. Tomar como probarse
ejemplo el equilibrio:
CO(g) + Cl2 (g) +=t COCl/g) K=~
2 X 2
Si se adiciona, mediante la llave A, uno de los reaccionantes, por ejemplo
A-25 1 moles/ litro de Cl2 , es evidente que en esta nueva situación el sistema de-
Predecir qué sucederá a un sis- jará de estar en equilibrio, puesto que el cociente de concentraciones será
tema en equilibrio si se adiciona un
producto. Aplicarlo al ejemplo citado: menor que K (5 > ~). ¿Cómo evolucionará el sistema en este caso con-
\ 2 X 3
donde [COCl2 ] = 20 moles/litro y
[CO] = [Cl2 ] = 2 moles/litro, si se
añaden 4 moles/litro de COCI2 •
R: Para alcanzar un nuevo equilibrio [COCI1]e = 20 (COCIJ 8 • = 20.415
desaparecerá producto. A [CO]e = 2 A [CO]e· = 1.585
[C1]8 =2 [Cil]e· = 2. 585
[ COCl 2 ]e, = 2 3. 9 moles/litro
A-26
Mostrar que el equilibrio de la 23.3 Pert urbación del eq uilibrio q u fmi co por adición de un reaccionante.
reacción n-butano o= iso-butano no
se modifica al hacer el volumen el
dohle.
510
creto? Basándonos en la interpretación cinética de la ley de equilibrio se R: Antes de aumentar el volumen
puede predecir que la velocidad neta de formación de COC12 no será nula _ (isobutano). d li
- no estará equilibrada- , ya que la velocidad de reacción directa - supo- K - ( b ) , a1 up car e1
n- utano e
niendo el proceso elemental- será superior a la inversa, debido a la presencia volumen, las nuevas concentra-
de mayor número de moléculas de reactantes introducidos,· y, por tanto, ciones serán (isobutano)/ 2 y (n-
el sistema evolucionará hacia la derecha del esquema de la reacción global butano)/ 2. con lo que su cociente
hasta alcanzar un nuevo estado de equilibrio. Es más, esta predicción cua- (isobutano )./ 2
..,..--,----~=-:-::-- sigue valiendo K.
litativa puede ser confirmada cuantitativamente si consideramos las concen- (n-butano)./2
traciones en la nueva situación como concentraciones iniciales y calcula-
mos la nueva composición de equilibrio utilizando el algoritmo explicitado A-27
en 2.3. b). En efecto, eligiendo como incógnita x la concentración adicional En un cilindro provisto de pistón
de COCI 2 , formada en el nuevo equilibrio .y dado que K sigue valiendo S, ya que se tiene una mezcla en equilibrio de
. (20 + x) COC12 , CO y Cl 2 cuyas concentra-
no se ha vanado la temperatura, se establece que K = ( ) ( ) , de ciones respectivas son: [COC1 2]. = 20
2 -x · 3-x moles/litro; [C02 ]. = [Cl 2 ] = 2 moles/
donde se obtiene para x = 0,415 moles/ litro de COCI 2 formado; por tanto. litro. ¿Cuál será la nueva composi-
la nueva composición de equilibrio será (C0Cl 2 )e· = 20,41 S moles/litro. ción si, mediante el pistón, se dismi-
1 nuye el volumen total del sistema a
En resumen, al adicionar un reaccionante al sistema en equilibrio éste se la mitad? (fig. 23.4).
desplazará consumiendo parte de los reaccionantes introducidos y evolucionará R: [COC12 ] •• = 41,135 moles/litro;
hasta un nuevo equilibrio donde el cociente de concentraciones seguirá permane- (CO]. = [Cl 2 ]. = 2,865 moles/litro.
ciendo constante e igual a K. tD!IIj
1
Recíprocamente se demuestra que al añadir un producto al sistema en
equilibrio la reacción se desplazará hacia la izquierda, absorbiendo parte ICOCI,J. •20
del producto inyectado y, por consiguiente, formándose más reaccionantes. [CO). a [Ct 2 } =2
K=5
Naturalmente se puede influir sobre el equilibrio eliminando alguna sus-
tancia en vez de adicionarla. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando se
descompone el CaC0 3 según CaC0 3 (s) +:t CaO(s) + C02 {g) en recipiente abierto:
el co2 que se produce, se escapa, y la reacción prosigue, pues, desplazándose 1
completamente hacia la derecha sin llegar a alcanzar el equilibrio. En este [CO]=(ct,}=4
y otros casos la ecuación puede escribirse con una sola flecha CaC0 3 ~ [COCt,]=40 ~<S
~ CaO + C02 , dando a indicar con ello que sólo tiene lugar en un sentido. 16
Uno de los problemas comunes que se presentan en Química consiste Considerar un sólido, como puede
ser el AgCI. en equilibrio con una di-
en encontrar la concentración de equilibrio de una sal poco soluble en agua,
solución acuosa de la misma sal
mediante la aplicación de la ley del equilibrio químico a estos casos parti- (sistema al que llamamos disolución
culares. J11lm saturada), cuyo esquema de reacción
1
~ + Ag +(aq).
La consecución del equilibrio en estos casos es casi instantánea y se es: AgCl(s)
1 Cl - (aq)
explica el carácter dinámico del mismo admitiendo que existe una iguala- Interpretar este equilibrio dinámico
ción entre la velocidad directa de disolución de la sal sólida (1) y la velocidad y obtener la constante de equilibrio
inversa de precipitación de los iones disueltos ( -1) que pasan a formar para esta reacción.
513
parte de los cristales depositados en el fondo del vaso (fig. 23.5). Se dice que
la disolución está saturada, queriendo indicar que, a pesar de añadirle más
23.5
Caracter dinámico del equilibrio de disolución.
A-43
HF + Hp ~ Hp + + F-
ácido 1 base 2 ácido 2 base 1
ya que la especie química HF transfiere un protón al H20 , y, al mismo tiempo,
el ion Hp + podrá transferirse al ion p- (reacción inversa). También la di-
solución de una base, por ejemplo, el NH 3 , en agua se interpreta como un
equilibrio ácido-base según la ecuación:
NH 3 + H2 0 ~ NH: + OH-
base 1 ácido 2 ácido 1 base 2
ya que cederá un protón al agua (ácido 1).
[23.4]
A-47
En una disolución 0,1 M de HF
se comprueba por medidas de con- en cuya expreswn aparecen las concentraciones de equilibrio del ácido di-
ductividad que contiene una [H 30+] sociado en el numerador y del ácido no disociado en el denominador.
igual a 0,00821 M, calcular la cons-
tante de disociación del ácido. mm mm
En resumen, la fuerza de un ácido vendrá medida por su constante de
R : Ka(HF) = 6,7 x 10- 4 . disociación Ka, que a su vez será un indicador d~l mayor o menor grado de
A-48
ionización del ácido. mm
Análogamente a como se mide la fuerza de los ácidos se puede establecer
¿Cuál será la Ka de un ácido total- una escala de fuerzas entre las bases conjugadas, aunque es fácil advertir
mente disociado ? (reflexionando sobre el equilibrio de disociación) que a un ácido fuerte co-
rresponderá una base débil, y viceversa. A continuación veremos cómo se
A-49 puede calcular la concentración de iones en una disolución acuosa de ácidos-
Ordenar los siguientes ácidos de bases basándonos en los valores de las constantes de disociación.
mayor a menor fuerza de acidez
escribiendo la reacción ácido-base en
agua: 23.4.2. a) La notación pH
[23.6]
donde Kw será una constante de equilibrio, que al igual que en las reacciones
de disolución (23.4.1) recibe el nombre de producto iónico del agua. Obviamente,
su valor dependerá de la temperatura, habiéndose comprobado que a 25 oc
vale 1O- 14 , siempre que las concentraciones de los iones se expresen en
moles/litro. r.v~
Por tanto, en el agua pura las concentraciones de Hp + y OH- serán A-52
iguales a lO - 7 M, como exige el principio de electroneutralidad de la ma- Calcular las concentraciones de
teria. Este diminuto valor de [Hp +] y [OH- ] procedentes del agua hace iones Hp + y OH - en el agua pura
que no sea necesario tener en cuenta su valor al determinar la concentra- (Kw = 10-~'~ ) .
519
A-53 ción, por ejemplo, de Hp + para un ácido disuelto en agua, que en principio
a) Calcular el pH y el pOH del debe ser [Hp +]ácido + [H 3 0+]agua· Pero esta segunda cantidad puede des-
agua pura, y b) deducir una ex- preciarse casi siempre, incluso cuando el ácido es débil. r.-,s;-.J
presión que relaciones el pH y el Siempre que se estudie una reacción ácido-base en disolución acuosa
pOH en cualquier equilibrio ácido- no debe olvidarse que el valor de Kw permanecerá constante e igual a 1 O- 14
base en solución acuosa a 25° C.
a 25°C. La ecuación (23.6) puede expresarse en función del pH y del pOH
•.
R:a) pH=p0H=7; sólo tomando logaritmos negativos, quedando convertida en:
b) pH + pOH = 14.
pH + pOH = p~ (23.7) y pH + pOH = 14 (a 25° C)
A-54 ,.
Cuando se trate de ácidos fuertes que estén prácticamente ionizados, el
Calcular el pH y el pOH de una
cálculo del pH no ofrece problema alguno, puesto que La [Hp+] coincidira
solución de HCI 0,1 M, suponiendo
que se halle totalmente ionizado. con la del ácido. No sucede lo mismo cuando se trata de ácidos débiles.por
no encontrarse totalmente disociados, por ello Lo tratamos a continuación.
R: pH = 1; pOH = 13.
Nos queda, por último, la solución del problema del cálculo de la com-
posición de equilibrio y, más concretamente, de la concentración de iones
Hp + a partir de la constante de disociación ·de un ácido o una base débiles
y de su concentración inicial. Hay que tener presente que, cuando se indica
la molaridad de un ácido (o de una base), se está dando la concentración
A-SS total del ácido ionizado y sin ionizar. J•'&'S1
Dadas la constante de ionización El cálculo de la concentración de iones Hp + en una disolución acuosa
de un ácido débil, Ku. y su concen- de un ácido o base débiles, conocidas su Ka y su concentración c0 , se realiza
tración, c0 , establecer un algoritmo fácilmente usando el algoritmo de resolución de un equilibrio químico desa-
posible que determine la concentra- rrollado en 23.2.3. b) aplicado a estos casos particulares. Por tanto, en primer
ción de iones Hp + en el equilibrio.
Aplicarlo al caso del ácido cianhí- lugar escribiremos la ionización del ácido AH y la expresión de la constante
drico (HCN) 0,001 M, cuya cons- de equilibrio :
tante de ionización vale 1,84 x 10- 4 • Equilibrio:
AH+Hp~A - +Hp+
[23.7]
1 X 1 [23.8]
8
Aproximación que, una vez resuelto el problema, hay que comprobar.
521
CONCLUSION
Acabamos aquí el estudio de los equilibrios químicos Finalmente se ha aplicado la ley del equilibrio quí-
quedando ampliamente contestada la cuestión funda- mico a reacciones iónicas particulares, como las de
mental que planteamos en la introducción: ¿Hasta precipitación y las disoluciones de ácidos y bases,
cuándo reacciona un sistema químico? Ha quedado tanto fuertes como débiles. Ni que decir tiene que no
establecido que todo sistema químico, en determinadas se han agotado las líneas de investigación de estos
condiciones, evoluciona espontáneamente hasta una equilibrios, es más, sólo se ha marcado una introduc-
situación de equilibrio, de carácter dinámico, que viene ción a su estudio. En los sucesivos capítulos de Química
regida por una ley general, deducible a partir de la encontraremos, a menudo, referencias obligadas a lo
estequiometría del proceso, a la que hemos llamado estudiado en esta quinta parte, que constituye la base
ley del equilibrio químico. A continuación se han es- de los cálculos energéticos y materiales en las transfor-
tudiado las influencias externas que se pueden ejercer maciones químicas.
sobre un estado de equilibrio, de gran interés para la
consecución de rendimientos óptimos.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-57. Deducir la relación existente entre la constante A-59. Se sugiere como actividad experimental de pro-
de equilibrio K de una reacción aA + bB +=± fundización la esterificación del ácido acético y
+=± cC + dD y la constante K' de su contraria. del etanol, utilizando ácido clorhídrico como
catalizador. (Consultar la bibliografía.)
R: K'= 1/ K
A-60 . La obtención de amoniaco según N2 + 3fl2 +=±
A-58. La reacción 2 NO(g) + 0 2 (g) +=± Np4 (g) puede +=± 2NH 3 es una reacción exotérmica (~H 0 =
considerarse la suma de las siguientes dos reac- = -46,3 kJ/ mol).
ciones: a) ¿En qué condiciones térmicas debería pro-
2 NO(g) + 0 2 (g) +=± 2 NO/g) (1) cederse para favorecer la producción de
2 NO/g) +=± Np4 (g) (2) amoniaco en el equilibrio ?
b) ¿Por qué el proceso industrial de obtención
Establecer la relación existente entre la K de
del amoniaco a partir de sus elementos se
la reacción suma y las K 1 y K2 de las reacciones
(1) y (2).
realiza a temperaturas relativamente ele-
vadas?
R: K=K1 • K2
522
PARTE VI
INTRODUCCION Se han estudiado en las partes precedentes de este libro (IV y V) distintos
aspectos estructurales y teóricos del comportamiento químico de los elementos.
Con estas bases estamos en condiciones de intentar el tratamiento descriptivo y
comparativo de los fenómenos químicos, utilizando la información contenida en la
ordenación natural de los elementos, de acuerdo con la tesis ya conocida, según
la cual: «las propiedades de los elementos son función periódica de su situa-
ción en el sistema periódico, es decir, de su número atómico». Gracias a esta
ley periódica, como la designa Mendeleiev, podemos sistematizar nuestra infor-
mación sobre la química de los elementos, convirtiendo su aprendizaje en un pro-
ceso de descubrimiento, predicción y explicación de hechos, superando un plan-
teamiento puramente empírico.
Como vimos en el capítulo 18, gran cantidad de propiedades físicas y químicas
varían periódicamente con el número atómico o, dicho más propiamente, con su
estructura electrónica. Entre otras podemos citar: la conductividad eléctrica, la
energía de ionización, el tamaño atómico, los estados de oxidación, etc.
Es necesario advertir que las correlaciones entre la estructura electrónica de
los elementos (determinada por su posición en el sistema periódico) y sus propie-
dades físicas y químicas no pasan de ser cualitativas. En efecto, hasta ahora la
previsión mediante el cálculo, a partir de la estructura electrónica de las propiedades,
sólo se ha podido realizar, en parte, para el caso de átomos ligeros. El trabajo de
cálculo es tan grande que la química sigue siendo, hoy por hoy, una ciencia emi-
nentemente experimental. A pesar de ello, la contribución de la clasificación pe-
riódica a la sistematización, ordenación de ideas y previsión (cualitativa) del
comportamiento se ha convertido en la pauta del estudio de la Química, superando
el carácter empírico, de mera acumulación de datos, que poseía esta ciencia.
En este estudio comenzaremos por clasificar los elementos del sistema periódico
en bloques de elementos (ver cap. 18). Nos referiremos también a otra forma de
clasificación, conocida desde antiguo, que, tomando como criterio la conducti-
vidad eléctrica, los separa en metales, semimetales y no metales. Seguiremos
con el estudio de las relaciones entre las propiedades de los elementos de un mismo
grupo del sistema periódico - son las denominadas relaciones verticales- cen-
524
trando nuestro estudio en dos familias representantes típicas de '"' los metales y de
los no metales (metales alcalinos y los halógenos). Por último se abordarán las
relaciones horizontales, es decir, la variación paulatina de las propiedades de los
elementos pertenecientes a un período, concretamente el tercero (del Na al Cl),
con el fin de apreciar su evolución al pasar del primer elemento (Na) al último (Cl),
así como las de algunos de sus compuestos, preferentemente óxidos y cloruros 1 •
Il JII rv V V! VII o
H He
Li Be B
(,
e N o 9
F Ne
10
Na Mg Al Si p S Cl Ar
11 12 ll 14 1~ 16 17 18
K Cu Se Ti V Cr Mn Fe Co Ni Cu Zn Ga Ge As Se Br Kr
19 lO 21 22 21 24 2~ 26 2~ 2R 29 11 \l 11 14 1~ lf>
"'
Rb Sr y Zr Nb Mo To Ru Rh Pd Ag Cd In Sn Sb Te Xe
17 18 19 40 41 42 4l 44 45 46 47 48 49 ~o ~ 1 H 5J 54
Cs Ba La* Hi Ta w Re Os Ir Pt Au Hg TI Pb Bi Po At Rn
~S ~6 ~7 72
~· ~· -~
7h .. 78 79 80 Rl Nl R1 R4 R~ 86
Fr Ra Ae**
87 88 89
* Ce Pr Nd Pm Sm Eu Gd Tb Oy Ho Er Tm Yb Lu
57 58 61 62 61 h4 66 67 hM 69 7 11 71
~" f.O "~
** Tb Pa u Np Pu Am Cm Bk Cf Es Fm Md No Lw
89 90 91 92 9l 94 9~ 96 97 98 99 1110 101 102 10 3
de ahí que exista una semejanza de comportamiento químico, pues los dos
forman iones Mg2+ y Ca 2 +.
2
Recordar que estos elementos estaban en la misma columna del sistema periódico de
Mendeleiev, pero formando dos subgrups. A y B.
526
Precisamente los elementos que contienen en su último nivel energé-
tico electrones s o s y p reciben el nombre de elementos representativos, que
corresponden a los grupos I A (alcalinos), II A (alcalinotérreos), III B, etc.,
hasta la VI B (calcógenos, familia del oxígeno), VII B (halógenos) y los gases
nobles (grupo O) (fig. 24.3). ·
;-- r-
H He
Li Be B e N o F Ne
Na Mg Al Si p S Cl Ar
K Ca Ga Ge As Se Br Kr
Rb Sr In Sn Sb Te 1 Xe
Cs Ba TI Pb Bi Po At Rn
Fr Ra
24.3 Los elementos "representativos".
527
tienen conductividad eléctrica. En cambio, los semimetales tienen poca con-
ductividad eléctrica, aunque superior a las de los no metales, siendo su carac-
terística eléctrica fundamental que su conductividad aumenta con la tempera-
tura. Los metales ocupan la zona izquierda de la tabla periódica y consti-
tuyen más del 80 por lOO de los elementos existentes. Los no metales están
situados en el ángulo superior derecho del sistema periódico, con sólo 18 ele-
mentos. Entre ambos se sitúa la zona de los semimetales, con S elementos 4
(B. Si, Ge, As y Te). localizados en diagonal (fig. 24.4).
A continuación trataremos de descubrir la periodicidad de algunas pro-
piedades físicas de los elementos del sistema periódico y las tendencias del
comportamiento químico de los elementos en sentido vertical, eligiendo dos
familias bien caracterizadas como metales (alcalinos) y como no metales
(halógenos), y en sentido horizontal seleccionando un período (el tercero).
,....-,....-
B e N Ne
r-+---
Al Si P rO Ar
Ga !Gel As Se M T LES •
24 4
WET>.L S Su Sb Te Xe
Pb Bi At Rn
Clasificación de los elementos
en metales, no metales y semi-
metales {en la zona sombreada l.
4
Lá presencia de estados alotrópicos en algunos elementos. próximos a esta división. con
características semimetálicas (por ejemplo, fósforo negro), hace que esta clasificación no sea
rigurosa.
5 En tiempos de Mendeleiev y Lohar Meyer se desconocía el concepto actual de número
atómico. por lo que se relacionaron las propiedades con la masa atómica de los elementos.
528
24.2 .l. Periodicidad del tamaño atómico A-4
A continuación se dan los volú-
Este estudio fue realizado en 18 70 por Lothar Meyer definiendo la mag- menes atómicos de 28 elementos
nitud volumen atómico para cada elemento, como la razón entre la masa consecutivos, así como sus corres-
atómica y la densidad del mismo en su estado físico más condensado, es pondientes números atómicos :
decir, en estado sólido o líquido. Se disponía entonces de datos relativos de
unos 60 elementos. Así, por ejemplo, siendo la masa atómica del aluminio 2 7
o
y su densidad 2, 7 g/cm 3, su volumen atómico será 2 7/2, 7 = 1 O cm 3 /mol. u 8
B ·a~ B ·a~
o1-<U
o o.... uo
e<U ~8 e<U ~8
e "' --
Q)._
<~>·-
Si representamos los volúmenes atómicos frente a los números atómicos "' ;;;--
8<U 8
·::s·o __. "'8
8<U .~.§ __.8
podemos observar las regularidades en su variación. Aunque estos resul- ¡:¡:¡ zC;; ~~ ¡:¡:¡ zC;; ~~
tados tengan sólo un valor cualitativo, puesto que la densidad depende de
la temperatura y de la estructura cristalina del elemento, podemos hacer Li 3 13,1 Cl 17 18,7
un análisis de la gráfica que confirmará la agrupación por familias de los Be 4 5,0 Ar 18 24.2
elementos. mm B S 4 ,6 K 19 45,3
En la figura 24. S puede observarse la variación del tamaño atómico de e 6 5,3 Ca 20 29,9
los elementos, que nos ayudará a comprender algún aspecto del comporta-
N 7 17,3 Se 21 15,0
miento químico de los mismos.
o 8 14,0 Ti 22 10,6
F 9 17,1 V 23 8,35
Ne 10 16,8 Cr 24 7,23
Cs
Na 11 23.7 Mn 25 7,39
Mg 12 14.0 Fe 26 7.1
- 60 Rb Al 10.0 Co 27
o 13 6.7
.€ Rn
]. 50 Si 14 12,1 Ni 28 6.6
K
o
u p 15 17.0 Cu 29 7.1
E 40
·s"' He S 16 15,5 Zn 30 9,2
~ 30
E Na
g" 20 Construir la gráfica de volúmenes
atómicos frente al número atómico
10 y contestar :
a) ¿Qué elementos son los de mayor
volumen atómico (con relación a
O 1O <W 30 40 50 60 70 80 90 los elementos más próximos)?
Núme ro atómico - Justificarlo a partir de su estruc-
tura electrónica.
24.5 Volumen atómico en función del número atómico. b) Justificar la variación del volumen
atómico a lo largo de una co-
lumna.
529
A-5 En primer lugar observamos que los elementos alcalinos (Na, K, Rb y Cs)
¿Qué elementos se encuentran a son los de mayor volumen atómico, lo que se comprende dado que son ele-
la derecha de los alcalinos en la re- mentos de estructura electrónica ns 1 y, por tanto, inician el llenado del nivel
presentación gráfica de la figtira 24.5? energético más externo libre de electrones. A medida que se baja en la fa-
¿Cuáles están a la izquierda? milia existe un aumento del volumen atómico al aumentar el número ató-
R : Los alcalinotérreos están a la de- mico, ello es comprensible puesto que el número cuántico principal es mayor
recha y los gases raros o inertes y es indicativo de dicho tamaño; así, por ejemplo, en el Na su último electrón
a la izquierda. es 3s1 , en cambio en el K es 4s 1 .
., o....
., .,...<a-
.,E E e .::l
.,E E
·:::J
E .::l
=
·¡::
un período predomina la atracción nuclear, y, por tanto, habrá una con-
¡:¡:¡
•;J
z ... o
·- Q
o.- ¡:¡:¡ z o-.8 tracción ; después la repulsión interelectrónica llega a predominar y al final
del período se producirá un crecimiento del volumen atómico. f11!a
H 1 1 308 Al 13 577
He 2 2 370 Si 14 786
24.2.2. Primeras energías de ionización
Li 3 518 p 15 1 062 ID
Be 4 899 S 16 999 Estas energías de ionización medidas en los átomos aislados nos informan
de la estabilidad de las estructuras elec;trónicas de los átomos, así encontramos
B S 798 Cl 17 1 254
que los metales en general tienen energías de ionización bajas frente a los
e 6 1 087 Ar 18 1 517 no metales, será pues una característica general de los átomos metálicos
el tener poca atracción por sus electrones periféricos. Así, mientras arrancar
N 7 1 405 K 19 418
el electrón del sodio requiere una energía de 498 kJ/ mol, el del Si, consi-
o 8 1 313 Ca 20 589 derado como semimetal, cuesta 786 kJ/ mol, y para el del cloro, típica-
F 9 1 680 Se 21 631
mente no metal, 1254 kJ/mol. Por otra parte, es digno de notar que los
metales alcalinos son los de mínima energía de ionización frente a las demás
Ne 10 2077 Ti 22 660 columnas, lo que resulta comprensible, dado que dentro de cada período
Na 11 498 V 23 652 es el de menor carga nuclear y prácticamente, como se ha visto antes, el
de mayor tamaño atómico.
Mg 12 736 Cr 24 652
En cuanto a los elementos de mayor energía de ionización son los gases
inertes (He, Ne, Ar, etc.), lo que indica que serán las estructuras electrónicas
Indicar: a) ¿Cuáles son los ele- más estables, de ahí que se tomasen como prototipo de estructura a lo que
mentos de mayor energía y de menor debían tender los demás átomos (regla del octeto) con el fin de explicar su
energía de ionización? reactividad química. m!fj
530
De la observación de la variación de las primeras energías de ionización A-7
a lo largo de una columna del sistema periódico (fig. 24.6) puede extraerse ¿Cómo varía el carácter metálico
que dentro de una familia o grupo aumenta el carácter metálico a medida - definido en forma elemental como
que aumenta el número atómico. En cuanto a su variación en un período aquel que le corresponde una energía
se puede inducir, de forma general aunque hay excepciones, que este carácter de ionización baja- a lo largo de un
metálico disminuye a medida que nos desplazamos hacia la derecha, o sea, grupo y de un período ?
a medida que aumenta el número atómico.
25
He
23
21 Ne
t ;~ Ar
15
Kr
~ 13
>
"' 11 r PJ j 1
Xe
g ;tRn
1,1_ t-
l~s
~1 ~ ~¡ \1H \i' ---
9
V --A~ 1 1
1 1
7 ~·, \
ll In ~
5
e~
Na K Ra
Rb
3
1o 20 30 40 50 60 70 80 90
Número atómico -
24.6 Primera energCa de ionización de los elementos en función del número at6mico.
a) En el que contiene cloro, polvo ello explica que en estado fundamental se encuentre formando moléculas
de antimonio. diatómicas covalentes apareando los electrones desapareados, representán-
b) En el que hay bromo, un trozo dolos, según Lewis, por:
de papel de estaño (si no se pro-
duce reacción, calentar suave- ..
mente). : F: F:
e) Junto al iodo, verter una gota de
mercurio. Anotar todas estas ob- Ahora bien, a preswn y temperatura ambiente, el flúor y el cloro son
servaciones y dar a título de hi- gaseosos de color amarillo, el bromo es líquido de color rojizo. que fácilmente
pótesis las fórmulas de compuestos se vaporiza, en cambio el iodo se presenta en forma de cristales brillantes
formados. de color negro violado, que fácilmente se sublima formando una nube de
Now: Este experimento debe rea- color violeta. mm
lizarse en vitrina de gases, pues los
halógenos son tóxicos. El nombre de halógenos alude a su extraordinaria reactividad qumuca,
atacando fácilmente a los metales para formar sales (halo= sal y geno= for-
A-11 mador).
Predecir el carácter oxidante o re-
ductor de los halógenos teniendo en Esta gran reactividad es responsable de que no se presenten en la na-
cuenta su estructura electrónica. turaleza en estado elemental. sino formando sales, sobre todo halogenuros,
que son los iones más frecuentes del fiúor, del cloro y del bromo; en cambio,
A-12 las sales más frecuentes del iodo son los iodatos (IO; ).
Programar una experiencia para
comprobar que el cloro es más oxi- Realicemos una experiencia que muestre la reactividad de los haló-
dante que el bromo. genos. milO
532
Este carácter, formador de sales, es comprobable realizando la A-10, A-13
donde los halógenos atacan a los metales dando lugar a los siguientes halo- A partir de la siguiente experiencia
genuros: establecer una escala relativa del
3Cl 2 + 2Sb ---+ 2SbCl 3 (cloruro de antimonio III) carácter oxidante de los halógenos:
2Br 2 + Sn ---+ SnBr4 (bromuro de estaño IV) Añadir agua de cloro (disolución
de cloro elemental en agua) a di-
12 + Hg---+ Hgl 2 (ioduro de mercurio II) soluciones acuosas de KBr y KI, y
agua de bromo a una disolución de
um KI. Después agregar un volumen
Característica general de los halógenos es su fuerte carácter oxidante, como igual de CC14 a cada disolución y
puede deducirse de la experiencia realizada anteriormente de la formación agitar. Observar las coloraciones ca-
de halogenuros (o haluros), puesto que fácilmente toman electrones de los racterísticas que aparecen en la fase
metales para transformarse en iones negativos (iones halogenuros, de fórmula inferior que contiene el CC14 •
general x - ). Ahora bien, este carácter oxidante es máximo en el flúor (di- Interpretar estas reacciones me-
ficil de manejar, puesto que ataca hasta al vidrio) y va decreciendo a medida diante los correspondientes esquemas
que aumenta el número atómico en la familia, siendo en el iodo más débil. de reacción.
Nota: El bromo se disuelve en
Para comprobar que el cloro es más oxidante que el bromo y que éste CC14 dando una coloración roja ana-
lo es más que el iodo debemos enfrentar al elemento que se supone más ranjada. y el iodo también lo hace
oxidante con la forma reducida (en este caso los iones halogenuros) del tiñendo de violeta la disolución.
menos oxidante. fi.1l)g Puede comprobarse directamente di-
solviendo estos elementos en CC14
Así, por ejemplo, si el cloro desplaza al ion bromuro de sus sales for- (fig. 24. 7).
mándose el correspondiente cloruro y dejando bromo en libertad, podremos
afirmar que el cloro es más oxidante que el bromo. 11110
Puede comprobarse ex~rimentalmente (A-13) que el cloro es más oxi-
dante que el bromo combinando el KBr con agua de cloro, teniendo lugar la Disolución
reacción:
2Br- (aq) + Cl 2 (aq)---+ 2Cl - (aq) + Br2 (aq)
igualmente se comprueba que, frente al iodo, el cloro es más oxidante que
el iodo: ........
21- (aq) + Cl 2 (aq)---+ 2Cl-(aq) + I 2 (aq) Disolución de __...
bromo en CCI 4
Di solución de
Yodo en CCI4
Análogamente, el bromo elemento atacará a los ioduros según:
2I - (aq) + Br2 (aq) ---+ 2Br-(aq) + I 2 (aq) 24.7
La disoluci6n de bromo en tetra·
demostrando así su mayor carácter oxidante. m!1m cloruro de carbono es rojo-ana-
ranjado y la de yodo en el mismo
Así pues, la escala relativa de fuerzas como oxidantes será: diso lvente es violeta.
KF+H 2 S04 -+ 2HF(g)+K 2 SOiaq) rarse de los electrones de enlace, siendo mayor en los halógenos que en el hidrógeno.
534
Este carácter ácido se interpreta al reaccionar estos compuestos quími- A-19
camente con el agua, según la teoría de Bronsted: Formular el cloruro de calcio, el
HCl(g) + Hp ..-. Hp + + el- fluoruro de potasio, el bromuro só-
dico y el ioduro de magnesio. Cons-
ácido clohídrico tatar la solubilidad de estas sales en
donde el agua interviene como base de Bronsted. Realicemos una experiencia agua y justificarla con el tipo de
que compruebe el carácter ácido de las disoluciones acuosas de los halogenuros enlace existente en aquéllas.
de hidrógeno. mm
En efecto, los haluros de plata son insolubles en agua. a excepción del A-21
fluoruro; así, al añadir AgN03 a una disolución acuosa de haluros metálicos
solubles (NaBr. KCl. etc.). se obtienen precipitados de color distinto (AgCl. Teniendo en cuenta los resultados
blanco; AgBr. crema; Agl. amarillo pálido) según el ion haluro presente de A-20, programar una experiencia
para comprobar si en el agua potable
(que con el tiempo se ennegrecen) 7 • Separado el precipitado se puede in-
existen iones haluros y, en caso
tentar solubilizar con amoniaco, disolviéndose en mayor grado el cloruro, afirmativo, si se trata de iones clo-
en menor grado el bromuro y no haciéndolo prácticamente el ioduro. 11111 ruros (Cl- ) o de iones ioduro (r).
Hasta ahora se han estudiado los halógenos en sus estados de oxidación O Realizarla.
(moléculas) y -1 (iones haluros) en las sales metálicas. No sería completo
el estudio de los halógenos sin una breve mención de los compuestos de estos
elementos con el oxígeno; nos referimos a los óxidos y oxiácidos. lt.liiJ
A-22
Formular los óxidos y oxiácidos
7 Este ennegrecimiento se debe a la reducción del ion Ag + a plata metálica por acción de los halógenos que conozcas dán-
de la luz solar. doles nombre.
535
Los óxidos de los halógenos son sustancias reactivas e inestables. Ge-
neralmente son gases formados por moléculas covalentes (la electronegati-
vidad del oxígeno y de los halógenos es elevada, pero del mismo orden), a
excepción del pentóxido de iodo (1 20 5 ), que es sólido. En la tabla 24. "!. se dan
los óxidos conocidos, aunque la existencia de algunos de ellos se ponga en
duda por distintos autores :
TABLA 24.1
Oxidos de los halógenos
Flúor Cloro Bromo Iodo
Fp Clp Brp -
F202 Clp 1 - -
- C10 2 Br0 2 -
Fp4 Clp4 - rp4
- - Br 2 0, rp,
- Clp6 Br0 1 -
- Cl 2 0 7 - rp7
TABLA 24.2
Oxiácidos de los halógenos
TABLA 24.3
Algunas propiedades flSicas de los alcalinos
Primera
Capa Masa Densidad Volumen Punto energía
Número a 20 °C atómico de fusión de
Elemento de at:ímica
atómico (u.m.a .) (g/cm') (cm'/ mol) o °C ionizacién
valencia
kj/ mol
Por otra parte tienen las caracteristicas eléctricas y ópticas de los metales,
es decir, son buenos conductores del calor y de la electricidad y presentan
brillo metálico. Son blandos, siendo posible su corte con una espátula, de-
biendo tenerse mucho cuidado en tocarlos, pues con la humedad ambiental
forman hidróxidos muy cáusticos, como veremos posteriormente.
La reacción entre los halógenos y los alcalinos ha sido estudiada en Cursos A-30
anteriores como ejemplo de formación de sustancias típicamente iónicas Interpretar, desde el punto de vista
(sales). Así, la reacción entre el cloro y el sodio puede representarse por: del enlace, la reacción entre un ha-
Cl2 (g) + 2Na(s)--. 2Na +Cl +(s), donde el Na actúa de reductor, cediendo su lógeno, como el cloro, y un metal
electrón de valencia (pasa a Na +) al átomo de cloro que se transforma en alcalino, como el Na. Escribir el es-
un ion cloruro (Cl- ), estableciéndose la unión entre iones de signo opuesto quema de reacción. Recordar el con-
por fuerzas culombianas y formándose una red iónica muy estable (debido cepto de reductor e indicar qué
a su gran energía reticular) de cloruro sódico (NaCl). El halógeno (Cl2 ) in- elemento (halógeno o alcalino) actúa
terviene como oxidante. como reductor.
Número atómico 11 12 13 14 15 16 17 18
Volumen atómico
(cm3 /mol) 23,7 14.0 10.0 12.1 17.0 15.5 18.7 24,2
4
Este aumento de la carga nuclear no se ve neutralizado por un aumento del efecto de
pantalla equivalente. pues entre electrones de la misma capa cuántica la interposición de un
nuevo electrón entre los electrones y el núcleo es pequeña.
541
y, por tanto, la atracción hacia los electrones de la capa de valencia. Así, los
tres primeros son típicamente metálicos, sólidos a temperatura y presión
ambiente (Na, Mg y Al); el Si, también sólido, es un semimetal; el P es un
no metal sólido aunque presente una forma alotrópica (fósforo negro) con
aspecto metálico, y los restantes son típicamente no metales, S y Cl, el primero
en forma de cristales amarillos, donde hay moléculas octoatómicas S8 , y el
A-38 segundo es un elemento gaseoso en forma de molécula diatómica. mll3
Formular los óxidos (de mayor Algunas de las combinaciones de estos elementos con el oxígeno (óxídos)
número de oxidación) de los elemen-
tos del tercer período y señalar:
son los siguientes:
a) su carácter ácido o básico, b) las
fórmulas y carácter ácido o base Sodio Magnesio Aluminio Silicio Fósforo Azufre Cloro
(fuerte, anfótero 10 o débil) de las
combinaciones de esos óxidos con el Na 2 0 MgO Alp 3 Si0 2 S0 3 Clp 7
agua. P40lo
Na 2 0 2 P406 S0 2 Clp 6
Cl 2 0 4
Cl 0 2
Clp 3
Cl2 0 .
TABLA 24.5
Oxidos e hidratos de los elementos del tercer período
Elemento Na Mg Al Si p S Cl
AI(OH) 3 Si(OH)4
Hidrato NaOH Mg(OH 2 ) H3 P04 H 2 so. HCl04
H 3 Al0 3 H4 Si04
TABLA 24.6
Cloruros de los elementos del tercer período
Elemento Na Mg Al Si p S Cl
544
CONCLUSION
En este capítulo hemos pretendido aproximarnos a Así pues, cualquier predicción de propiedades de ele-
un conocimiento lo más experimental posible de los mentos desconocidos arrancará de su localización en
elementos y sus compuestos, dentro del marco orien- el sistema periódico, como veremos en las actividades
tador del sistema periódico. Se ha observado, de forma complementarias.
general, tanto la periodicidad de las propiedades físicas Finalmente, al terminar este tema conviene realizar
de los elementos como su comportamiento químico un trabajo de síntesis, pues, como ya se indicó en la
periódico, lo que se ha tratado de justificar cualitativa- introducción, la particularización excesiva y necesaria
mente a partir de la estructura electrónica, aunque ya al entrar en el estudio de un elemento y sus compuestos
se ha insinuado que una interpretación más rigurosa hace perder inevitablemente la visión del sistema pe-
requiere contar con otros factores aquí no tratados. riódico como un todo global. Por ello, y como trabajo
No obstante, y a pesar de no mostrar una periodicidad de síntesis, se propone una actividad cuyo objetivo es
estricta de propiedades, sí se ha justificado la existencia observar finalmente la periodicidad del comporta-
de verdaderas familias de elementos cuya ordenación miento químico de los elementos, definido por sus
natural viene indicada en la tabla periódica. estados de oxidación en los compuestos que se conocen.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-43. A continuación se da una tabla con los pri- Con esta representación debe aparecer de
meros 24 elementos representativos 11 , ordenados nuevo claramente la periodicidad en el compor-
alfabéticamente, y algunos de sus compuestos tamiento de los elementos químicos confirmando
conocidos (hidruros, óxidos y cloruros, etc.), de la potencia explicativa y predictiva del sistema
forma que aparezcan los distintos estados de periódico.
oxidación de dichos elementos. Se trata de or- R: ver figura 24.8 .
denar estos elementos según números atómicos
crecientes y representar gráficamente sus estados
de oxidación frente a su número atómico. Por
ejemplo, del bromo se conocen, entre otros, el
bromuro de hidrógeno (HBr), el monóxido
(Brp). el dióxido (Br02 ), el trifluoruro de
bromo (BrF 3 ), el bromato potásico (KBr0 3 ) y el
perbromato potásico (KBrO4 ); por tanto, los nú-
meros de oxidación del bromo serán : - 1, + 1, 24.8
Representación gráfica de los estados de oxidación de los primeros
+3. +4. +5. +7 12
•
veinticinco elementos representativos frente a su número atómico.
11 No se incluye el hidrógeno.
A--!4. Recientemente se han «Sintetizado» en labo-
12 Hay que tener presente que. si bien algunos de los estados de ratorios de física nuclear los elementos 104
oxidación corresponden a pérdida o ganancia real de electrones para y 105 (Hanhio y Kurchatovfo o Rutherfordio)
adquirir estructura de gas inerte (ns2 np 6 ) o de capa completa
(nd 10). en muchos otros casos corresponde a una asignación fic- y se han identificado en la Naturaleza los ele-
ticia al átomo más electronegativo (ver cap. 23 del Curso anterior). mentos 116, 124 y 126.
545
a) ¿A qué grupos del sistema periódico perte- A-46. En la siguiente serie de cloruros, clasificarlos
necen? según el mayor carácter covalente o iónico de
b) Indicar, una vez encontrado, a qué grupo sus enlaces: cloruro potásico (KCl), tricloruro de
pertenecen, cuál cabe esperar que sea su hierro (FeCl3 ), tetracloruro de germanio (GeCl4 ).
máximo estado de oxidación y los compuestos
que puede formar con el oxígeno (óxidos) y A-47. Sería del mayor interés que los alumnos, bajo
la dirección del profesor, realizaran un estudio
con el cloro (cloruros).
de otros grupos del sistema periódico (alcalino-
A-45. Recordar los elementos del grupo IV B, cuyo térreos y calcógenos, por ejemplo) siguiendo una
primer elemento es el C. clasificarlos en metales, metodología comparable a la utilizada aquí para
semimetales y no metales. Formular los óxidos el estudio de los alcalinos y halógenos. Este tra-
conocidos de estos elementos y predecir el ca- bajo permitiría, además de reforzar el conoci-
rácter ácido, anfótero o básico de estos com- miento del sistema periódico, una familiariza-
puestos, así como su carácter covalente o iónico ción con la bibliografía química que debería
de sus enlaces. Contrastar las predicciones con utilizarse para un conocimiento del comporta-
las encontradas en la bibliografía. miento de los elementos estudiados.
' Aunque de los gases inertes ligeros no se conozcan compuestos, sí se han obtenido de Xe, Kr y Rn.
546
METALURGIA
25
Dedicar un capítulo al estudio de los metales, de sus propiedades, de sus apli- INTRODUCCION
caciones y de su obtención, está plenamente justificado por su extraordinaria im-
portancia. El desarrollo de la civilización humana está vinculado de tal manera
a los logros conseguidos en la obtención y perfeccionamiento de los metales que
épocas enteras son denominadas Edad de Piedra, Edad del Bronce o Edad de Hierro.
Mientras el cobre fue elaborado cinco mil años antes de nuestra era en Oriente
Medio, el bronce (aleación de cobre y estaño) aparece tres mil años después en
Iraq y quinientos más tarde en Escandinavia. El uso del bronce supuso un tras-
cendental cambio en aquellas civilizaciones antiguas al poderse desarrollar sólo
en regiones dotadas de materias primas y técnicas adecuadas. m
A -1
El hierro fue más difícil de extraer de sus minerales, pues su obtención re- Tratar de describir los cambios que
quiere temperaturas más altas y hornos en los que se alcancen 700 a 800 °C. implica pasar de una civilización
La Edad del Hierro tiene su nacimiento cuando es destruido el monopolio de los basada en el uso de piedras y barro
hititas mil docientos años antes de nuestra era. La situación que se ha desarrollado cocido a la Edad del Bronce.
en períodos posteriores se puede deducir de estas palabras de Plinio contenidas en
su «Historia Natural»:
0000000000
0000000000
0000000000 25.1
Modelo del "gas electrónico" para el
0000000000 enlace metálico en un cristal
-----.. ........
a•
.... ~
',_ t+
+
(J , ... " '
25.2
1s -+r Distribución de los niveles energé-
ticos enlazante (a) y antienlazan-
te (a*l en la molécula Li2.
25.3
Red cúbica centrada en el espacio de un cristal de metal litio.
551
Si aplicamos a las moléculas formadas por 3, 4, S, ... , n átomos de litio
la misma argumentación que hemos seguido para la molécula diatómica
obtendremos una situación en cuanto a niveles energéticos del cristal con
n átomos como el representado en la figura 25.4.
--
- --
!!
-
banda 2p
25.4 Modelo de bandas para un cristal metálico. Las bandas 2s y 2p, que constan de
numerosos niveles energéticos "casi continuos", son permitidas para los elec·
trones. Entre ambas queda una banda energéticamente prohibida para los mismos.
Es decir, los niveles atómicos dan origen a niveles moleculares cada vez
más numerosos que son «Casi continuos>> en su energía («bandas») y que se
separan entre sí por «bandas prohibidas». De estas bandas, la correspondiente
a los niveles atómicos 2s queda ocupada por electrones sólo hasta la mitad,
pues en cada nivel molecular caben dos electrones. Con ello se presenta
un modelo de cristal metálico que debe interpretar las propiedades del
mismo citadas en 23.1.1.
25.5 Deslizamiento ideal de un plano de átomos metálicos. Obsérvese que, después del
deslizamiento, el átomo 1 sigue enlazado con el mismo número de átomos.
niveles
energéticos
libres banda p 25.6
niveles ..-K
energéticos .___._,..___,-..,...,,...,...,..-..J La existencia 'de niveles energ¡ti-
ocupados cos libres en les banda de valen-
._____ ___ _.! banda s ocupada
cia ·permite explicar la conducti·
vidad eléctrica de los metales.
25.2. ALEACIONES
A-10
Exponer qué se entiende por alea-
~as aleaciones están formadas por dos o más metales, aunque también
ción y mencionar aleaciones fre-
se consideran aleaciones aquellos compuestos que se forman entre algunos
cuentes en la vida diaria especifi- metales del bloque d (elementos de transición) y átomos ligeros como el
cando qué metales entran en su boro, silicio, carbono, nitrógeno o hidrógeno, siempre que dichos compuestos
composición. presenten propiedades metálicas.
Las aleaciones se preparan generalmente por procesos de fusión conjunta
de sus componentes y suelen ser sólidas a temperatura ambiente, aunque
algunas de ellas (amalgamas) puedan aparecer como líquidas o en estado
pastoso, y otras se hayan formado por la oclusión (penetración) de un gas
en la malla metálica, como el hidrógeno disuelto en la red metálica del pa-
ladio.
Ejemplos de aleaciones en nuestra vida diaria son las soldaduras sobre
tubos de plomo (aleaciones fundamentalmente de estaño y plomo), el bronce
(aleación de cobre y estaño), aceros (aleación de hierro y carbono con con-
tenido entre 0,5 y 1.7 por 100 de C), duraluminio, etc.
Obtener el plomo de la cerusita Algunos metales, como el wolframio, disuelven el carbono formando di-
(PbC0 3 } mezclando este mineral pul- soluciones sólidas intersticiales, por lo que no es conveniente utilizarlo como
verizado con carbón vegetal y ca- reductor, siendo sustituido por el hidrógeno. En otros casos se suele utilizar
lentar la mezcla sobre papel de como reductor otro metal que presente carácter reductor semejante al del
asbesto. Escribir la reacción ajustada
indicando el reductor que interviene.
carbono y de bajo coste. Muy utilizado en estos casos es el aluminio (dando
nombre al proceso denominado «aluminotermia», fuertemente exotérmico)
o el magnesio. Este proceso es el utilizado en la obtención del cromo o ti-
A-13
tanio. m!!lm
Escribir la ecuación que representa
la reacción del dióxido de titanio Finalmente, si los metales que se desean obtener son muy reductores,
(Ti02 ) y el magnesio para obtener se realiza su reducción por electrólisis de sus sales fundidas o disueltas, éste es
titanio. Indicar el oxidante y el re- el caso de los metales alcalinos, del aluminio o del magnesio obtenido del
ductor. agua del mar. 11111
A-14 Para profundizar, en los procesos industriales de reducción vamos a
El magnesio se obtiene a partir tratar a continuación de la siderurgia y de la obtención del aluminio.
del agua del mar, de la que se extrae
después de varias operaciones en
forma de MgC12 , el cual se electro- 25.3.1. b) Siderurgia
liza. Escribir las semirreacciones de El hierro es un elemento qUimJco muy abundante en la naturaleza
oxidaciones y reducción que tienen -4,7 por 100 de la corteza terrestre-, encontrándose principalmente en
lugar en los electrodos. Indicar dónde
se recoge el Mg, en el cátodo o en
forma de óxidos: magnetita (Fe 3 0 4 ), oligisto o hematites roja (Fe 2 0 3 ). limo-
el ánodo. nita o hematites parda (Fe2 0 3 · 2Hp). muy abundante en España; o bien
formando otros compuestos. como la siderita (FeC0 3 ) o la pirita (FeS 2 ).
A-15 Junto a los minerales siempre están presentes las impurezas (ganga). que
según el terreno de procedencia pueden ser ácidas (alto contenido en sili-
Recordar el papel del coque en un
proceso metalúrgico.
catos, Si0 2 ) o básicas (elevado contenido de CaO).
El proceso siderúrgico consiste en la obtención del hierro a partir de
A-16
sus minerales, y consta de dos etapas bien diferenciadas :
¿Qué materias primas hay que a) El proceso de reducción. propiamente dicho. realizado en un «horno
introducir en un alto horno? alto».
R: Mineral, coque, fundente (silicatos b) Fabricación de acero,, que consiste esencialmente en la eliminación
n carbonatos). de impurezas. realizada en hornos especiales.
558
a) Proceso de reducción en un horno alto
cr--
D Tragante
Las materias primas utilizadas en siderurgia, además del mineral tritu- --T---n
~
rado, son el coque (carbono al 85 por 100) y el fundente. UDit 200 •e Zona de
precalentamiento
400 ·e
El coque, en un horno alto, tiene dos misiones: por una parte, sumi-
nistrar la energía necesaria para tener elevada temperatura, y, por otra, Cuba
actuar como reductor de los óxidos de hierro. La acción reductora no la Zona de
realiza directamente el carbono, sino el monóxido de carbono formado al reducción
combinarse, a elevadas temperaturas, el carbono con el dióxido de carbono :
goo ·e
C(s) + C02 (g) +± 2CO(g) Carburación
El fundente, por su parte, actúa sobre las impurezas (ganga) que acom- Etalajes
Z ona d e fu sión
pañan al mineral, facilitando su fusión, por una parte, y neutralizándolas. Crisol
por otra. La ganga de un mineral, según hemos señalado anteriormente.
escorias Sangrado de
puede ser básica o ácida, por tanto el fundente que se le agregue debe neutra- hierro
lizarla, formando lo que se llama «escoria», que en general es silicato cálcico.
25.9 Esquema de un horno alto.
En el caso de una ganga ácida con alto contenido de dióxido de silicio (Si0 2 )
se le agrega un fundente básico como la caliza (CaC0 3 ), que lo neutraliza
según la reacción :
mm ... Mineral
El proceso de reducción de los óxidos de hierro se realiza en «hornos ll Coque
altos» (fig. 25.9), que son hornos de cuba de 30 metros de alto y de 7 metros • Fundente
de diámetro en la parte más ancha. Las paredes interiores están recubiertas 4000
de ladrillos refractarios. El tronco de cono superior del horno se llama «cuba» 500.. g:~ ~~~~ Reducción
3Fe1 0 1 + CO = co, + 2Fe1 0 4
soou 4,tc.·;;;4 Fe, 0 4 + CO = C01 + 3Fe0
y el inferior «etalaje»; la zona de unión de ambos se denomina «Vientre», y 700 :. 0•6 ~~!:. FeO + CO = C01 + Fe
en la base se halla el «crisol» donde se recoge el hierro líquido, denominado 800" "'··c.••ll
•c. • o• .t.. Calcinación
«arrabio» o «fundición». · ·ea·-·
t:.•••c.•tr.
C.C0 3 = Ca O + CO,
Reducción
6 - • - •.o.
FeO+ e= co +Fe
Un horno alto trabaja en un proceso continuo. Una vez puesto en marcha, 1.000"
• eA 6 • • •
559
por ser más ligeras. En cuanto al proceso qumuco, sigue diferentes etapas
según la temperatura y situación en el horno; a modo de ilustración del
proceso en la figura 25.10 se hallan escritas la reacciones según el proceso
A-17 que siguen en el descenso del mineral por el horno. mfi
Escribir el proceso global de re-
ducción que sufre el óxido de hierro La fundición de hierro obtenida en el horno alto contiene deiS al 7 por 100
(Fep 3 ) por el CO en un horno alto. de sustancias extrañas, como C, Si, Mn, P, S y otros, lo que le da gran fragilidad
que impide su utilización. Para darle la elasticidad necesaria hay que eli-
R: Fep 3 + 3 co-+ 2 Fe+ 3 C02
minar parte de las impurezas, especialmente el carbono, reduciéndolas a
menos de 1,7 por 100. Este proceso de conversión de la fundición en acero
recibe el nombre de «descarburación».
b) Descarburación de la fundición
A-18 mm
Como hemos dicho anteriormente,
la presencia de impurezas resta uti- En la eliminación de las impurezas de C, P, etc., de la fundición general-
lidad a la fundición. ¿Cuál debe ser el mente se agregan óxidos de hierro y se les somete a elevada temperatura en
fundamento de la eliminación de estas una corriente de aire. En estas condiciones el carbono (y la mayor parte de
impurezas? las impurezas) se combina con el oxígeno y se desprende, obteniendo como
resultado acero o hierro dulce. El acero es duro, posee cierta elasticidad, por
lo que se utiliza en estructuras metálicas o piezas de gran resistencia. El
hierro dulce es más frágil; se emplea para la fabricación de chapas, alambres,
clavos, etc.
Aire
comprimido
560
Los convertidores tienen forma de pera invertida, pueden bascular
y tienen la abertura por la parte superior. En la parte inferior del
convertidor, tal como se ve en el esquema, se introduce una corriente
de aire o de oxígeno que atraviesa la fundición líquida. La combus-
tión de las impurezas _proporciona el calor que mantiene fundida
la masa durante los quince o veinte minutos que dura la operación.
Los óxidos formados se combinan con un revestimiento ácido (Bes-
semer) o básico (Thomas) del convertidor, según la naturaleza de los
minerales tratados en el horno alto. El inconveniente de este método
consiste en que hay que revestir cada convertidor después de cada
operación y se tiene que agregar ferrosilicio o aluminio que absorben
el posible oxígeno y nitrógeno que haya tomado el hierro al con-
tacto con el aire.
Cámaras
de
~·-- recuperación -
del
calor
561
Mostramos finalmente, como resumen, un diagrama de flujo (fig. 25.13)
en el que se indican más detalles sobre la obtención de aceros, así como de
sus aplicaciones principales; en este diagrama -como en la exposición an-
terior- no se dan detalles sobre el tratamiento mecánico final de los lin-
gotes de acero que se realiza en los trenes de laminación en caliente, en frío, etc.
[ J [J J
Atre
J.l
1Calent. viento 1
1
ill
1 So plante 1 \:.:)--=A-=-=.re=-......,,~::--.._
'·-
, 1 Horno alto j
A1re soplante -
----------- - ~ .a....a.-----:..
(~ '
}
l Gas de tragante PROCESO DEL HORNO ALTO
o
Arm ad uras
depósitos
Piezas
1de fundición 1
1 A rmaduras
laminadas
¡:Herramientas~
p1ezas Carr iles .1 Alambre Aceros ll
Piezas autossl
tubos
d e canal
carcasas
de bombas
de máqu1nas
chapas
ac. const.
chapas
carnles
tubos
1
especiales
aleac1ones
herramientas
ac. espec.
de acero
Escorias Thomas 1 muelles
1 hanna Thomas (abonos)
562
25.3.1. e) Obtención del aluminio
mm A-20
Por su abundancia en la naturaleza el aluminio es el cuarto entre los ele- ¿Cuáles son las menas más im-
mentos (le anteceden el O, H y Si) constityuendo el 7,51 por 100 de la corteza portantes para la obtención de alu-
terrestre. Es menos noble que el hierro y tiene gran afinidad por el oxígeno; minio?
como compuestos más abundantes están los silicatos de aluminio. Estos com-
puestos no son adecuados para la obtención del metal. ya que tienen baja
concentración en aluminio. Las menas más importantes son la bauxita de
color rojo, que contiene entre 55-60 por 100 de Al 2 0 3 , junto con 20-25%
de Fe 2 0 3 , y otros compuestos en menor proporción. IJ!gJ A-21
Las principales dificultades que presenta la obtención del aluminio a Señalar las dificultades que pueden
presentarse en la obtención del alu-
partir de la bauxita son: minio a partir de la bauxita.
En primer lugar. la purificación del mineral. especialmente la eli-
minación del Fe2 0 3 que es el más abundante, lo que supone un tra-
tarriiento previo -en el que no entraremos-, hasta conseguir una
disolución de alúmina y criolita (Na 3 AlF6 ) (7 y 90 por 100, respec-
tivamente).
En segundo lugar, los reductores industriales, como el coque, CO
o H 2 no sirven para reducir la alúmina; por ello es necesario recurrir
a la reducción catódica en la electrólisis.
El proceso de electrólisis se efectúa tratando la disolución de alúmina
en criolita, a unos 1 000 °C de temperatura en un horno eléctrico: en el
ánodo, que suele ser de carbón, se desprende co2 gaseoso, y en el cátodo,
aluminio. Este se recoge en el fondo del horno de donde por una piquera
se retira periódicamente. En la figura 25.14 se muestra esquemáticamente
un horno para fundición de aluminio que consta de cuba de hierro, con
fondo de carbón que actúa de cátodo. El horno funciona en régimen con-
entra<.. de
de la corriente
recubrimiento del
horno de masa de carbón
563
A-22 tinuo, de forma que se añade períódicamente Alp 3 , y se retira el metal
Señalar las operaciones o etapas fundido. Este proceso consume grandes cantidades de energía: cada tone-
necesarias en la obtención electro- lada de metal requiere cerca de 20 000 kWh. ~
lítica de aluminio. Descrítos someramente, y sin ánimo de exigir su memorización, dos
procesos metalúrgicos de extraordinario interés para la industria de cualquier
R: 1) Eliminar impurezas (funda-
mentalmente el Fep 3 ).
país, que, en resumen, consisten en la reducción de los minerales oxidados
2) Disolver la alúmina en criolita. de los metales, cada uno de los cuales tiene su carácter particular; otro
3) Electrólisis de la disolución. problema de extraordinaria importancia en la metalurgia es la eliminación
o disminución de la corrosión metálica, fenómeno que tratamos a conti-
A-23 nuación . ~
25.15 Pila formada por un par bimetálico, donde el metal B es más noble que el
A (Zona anódica).
564
oxígeno gaseoso disuelto. Al ser el metal A menos noble que el B. tenderá A-26
a disolverse en la solución en forma de iones positivos A+, y los electrones Se puede comprobar la producción
de dichos átomos pasan por contacto al metal B, donde se incorporan a de iones ferrosos (Fe2+) y de ion
moléculas de oxígeno que se reducen a iones oxihidrilos, comportándose el OH - en la corrosión del acero, in-
metal A como ánodo y el B como cátodo. Las semirreacciones que se producen troduciendo los metales sometidos a
son: corrosión en una disolución de agar-
agar, que contiene NaCI, fenolfta-
anodo ( +) ---+ semirreacción de oxidación: A- le- ---+ A + leína y hexacianoferrato (III) sódico.
cátodo (-) ---+ semirreacción de reducción: 0 2 + 2Hp + 4e - ---+ 40H- [Na 3 (Fe(CN 6 ))]. Solución que se soli-
En resumen, la corrosión progresa disolviéndose el metal menos noble difica al enfriarse (fig. 25.17).
Realizar la experiencia e interpre-
y formándose una picadura en la superficie metálica 1 • tDI&J tarla.
Los procesos anódico y catódico pueden tener lugar en un mismo metal
que presente finísimas capas de óxido; en estos casos el gradiente de con-
centración de oxígeno en la disolución actúa como fuerza impulsora del
proceso, como indica la figura 25.16. Las zonas próximas a la superficie
actúan como cátodo, donde el oxígeno se reduce a OH - , mientras las zonas
profundas actúan como ánodo disolviéndose el metal. Estas zonas anódicas
y catódicas pueden detectarse con una disolución de indicadores de ferroxilo,
que colorean las primeras de azul (cuando el metal corroído es el hierro)
y de rojo las segundas (debido a la fenolftaleína que adquiere este color en
medio básico). m!!PB ~
r 25.17
Ensayo de corrosión: a) clavo de hierro, so-
metido a deformación en los extremos;
b) hilo de hierro oxidado en el centro me-
diante llama, y e) clavo de hierro, rodeado
en su parte central por un hilo de hierro.
25.16 La zona punteada es de color rojo y la ra-
Corrosi6n de una lámina metálica (hierro) yada de color azul.
en una disoluci6n acuosa de Na Cl en contac-
to con el aire.
Zona azul
A-27
1
Aun no existiendo oxígeno disuelto en la solución es posible el ataque. ya que puede Teniendo ya unos ligeros conoci-
darse alternativamente el proceso catódico con los iones H3 0 + del agua, aunque de manera mientos sobre la corrosión metálica
más lenta. debido a su escasa concentración, según el esquema: expresar cuáles son los procedi-
Hp+ +e - - + H+HzD mientos para proteger a los metales
H+H-+ H 2 de ella.
565
Lo primero que puede hacerse para proteger a un metal contra la co-
rrosión es recubrirlo con alguna capa de pintura que lo aísle de la atmósfera
oxidante, así como de las sustancias, humedad, electrólitros, etc., que acele-
rarían la corrosión, y también ayuda a la protección del metal la eliminación
de irregularidades, deformaciones, fracturas, etc.
Como los agentes corrosivos son fundamentalmente electroquímicos, el
método más seguro para evitar su acción es dotar al metal de un potencial
negativo, lo que se puede conseguir mediante la aplicación de fuerza electro-
motriz exterior o poniendo en contacto al metal con otro que sea más elec-
tropositivo que puede actuar como ánodo. Este el fundamento del galvanizado
(recubrimiento del Fe por Zn). En caso de romperse el recubrimiento, el cinc
actúa como ánodo protector frente al hierro. Este método se denomina de
protección catódica, porque se basa en situar al metal en el papel dt!' zona
catódica, que es la que no se corroe.
Si el recubrimiento del hierro se hace con estaño, la protección no es
catódica, sino que se debe únicamente al recubrimiento. En el momento
que se produce un poro es el hierro el que protege al estaño, pudiéndose ace-
lerar la corrosión.
CONCLUSION
Los metales constituyen aproximadamente las tres bilidad, etc.) y sus aleaciones. A continuación se han
cuartas partes de los elementos, y por ello hemos de- estudiado los métodos generales de obtención de los
dicado un capítulo especial al estudio de sus propie- metales a partir de sus minerales, viendo con algo
dades y métodos de obtención. Partiendo de una re- más de detalle la obtención del hierro y del aluminio.
visión del enlace metálico se ha tratado, en primer Por último se ha procedido a un somero estudio ·de la
lugar, de justificar las propiedades características de corrosión que, en cierto modo, puede considerarse
los metales (conductividad eléctrica y térmica, malea- como el paso inverso al de su obtención.
ACTIVIDADFS COMPLEMENTARIAS
A-28. Es del mayor interés la visita colectiva a una nuestros primitivos antepasados Óbtenían el
siderurgia con el fin de ver materializados los bronce y, posteriormente, el híerro. Tratar de
procesos· estudiados en este capítulo. reproducir prácticamente estas obtenciones si se
A-29. Estudiar en la bibliografía la forma en que cuenta con los medios adecuados.
566
PARTE VII
Todo ello justifica la atención especial que se concede a la química de este ele-
mento o química orgánica.
El estudio que vamos a realizar en esta parte debe comenzar por una revisión
de la «introducción a la química del carbono» realizada el Curso anterior, en que
expusimos el origen del término química orgánica y justificamos el gran número
de compuestos del carbono viendo los distintos tipos de isomería que pueden
presentarse y las normas internacionales para la formulación de dichos compuestos.
Algunos de estos aspectos son tratados en mayor profundidad en el primer tema
de esta parte, al que seguirán estudios más detallados de algunos de los principales
capítulos de la Química Orgánica.
1
Conviene revisar esta cuestión, que es un buen ejemplo de barrera ideológica al estable-
cimiento de la unidad de toda la materia.
568
sí es necesario revisar como uno de los aspectos fundamentales junto a
los arriba mencionados de la Química del C. y que permiten justificar la
gran capacidad de combinación de este elemento.
en la capa de valencia.
La correspondiente distribución espacial de las nubes electrónicas de la
capa de valencia será la expuesta en la figura 26.1 (un orbital s y 3p). Es
evidente que la promoción electrónica es un proceso que requiere energía,
pero ésta es compensada con creces, puesto que se podrán constituir dos nuevos
enlaces con la consiguiente liberación de energía. Además, hay que pensar
que en la interacción entre varios átomos para formar moléculas o cristales,
los niveles energéticos del estado fundamental del átomo aparecen altamente
alterados con la posibilidad de promoción electrónica siempre en subniveles
de la misma capa, como sucede en otros átomos.
En resumen, el modelo orbital explica cómo el C puede presentar di y
más habitualmente tetracovalencia compartiendo electrones bien con otros
átomos iguales de C o con otros diferentes. Veamos a continuación cómo
A-3
se forman estos enlaces : en primer lugar en los compuestos más sencillos,
como son los formados por C y H, es decir, en los hidrocarburos.
Escribir las estructuras de Lewis
de Jos siguientes hidrocarburos: me-
tano, etileno (C2 H4 ) y acetileno (C 2 H2 ), 26.1.2. Hibridaciones en el átomo de C. Enlaces simples
teniendo presente que en todos ellos y múltiples
queda saturada la tetracovalencia de
los átomos de C. A continuación. Rasgo particular del átomo de C es la posiblidad de saturar sus orbitales
predecir con el modelo orbital los apareando nubes electrónicas con otros átomos de C, formando cadenas
ángulos de enlace para estas molé- abiertas o cerradas; así pues, entraremos en el estudio de los enlaces entre
culas (teniendo en cuenta la distri- átomos de C iguales y con átomos de H, formando los hidrocarburos, cuyo
bución espacial de las orbitales re- estudio más detallado se realizará en el próximo capítulo. I1IJ
presentadas en la figura 26.1).
Con la estructura electrónica del átomo de C, con cuatro electrones
desapareados es fácil establecer las fórmulas de puntos (Lewis) para los hi-
drocarburos metano (CH4 ), etileno y acetileno, cuyas soluciones serán:
H H H H H H
Px 1 \ 1
H:C:H ó H-C-H e :C ó e= e
1 1 \
H H H H H H
METANO METANO ETILENO ETILENO
26.1
Distribución espacial de las nubes electró- H: e:: e: H ó H-C=C - H
qicasdel e+ según el modelo orbital simple. · ACETILENO ACETILENO
570
Ahora bien, la aplicación directa del modelo orbital para la distribución
espacial de las nubes electrónicas en las moléculas respectivas presenta pro-
blemas. puesto que los cuatro electrones del átomo de e excitado, situados en
un orbital s y en orbitales p, no son distribuciones espaciales iguales. No
obstante, evidencias experimentales relativas a propiedades físicas y químicas
de estos hidrocarburos acumuladas durante todo el siglo pasado llevaron
a la conclusión de que los enlaces de carbono, por ejemplo, en el metano
debían ser iguales y estar dirigidos a los vértices de un tetraedro. Estos hechos,
y lo mismo puede decirse de las especiales propiedades del etileno o acetileno,
no se ajustaban a las predicciones de la configuración: ls2 2s1 2p3 resultante
de la promoción de su electrón 2s a un orbital 2p. Como vimos en el ca-
pítulo 19, la solución de este problema reside en el proceso de hibridación
(homogenización) de orbitales, que tiene lugar al formarse un sistema poli-
céntrico (varios núcleos próximos) con la consiguiente modificación de la
distribución de las capas de valencia, que lógicamente no coinciden con las
existentes en el átomo aislado cuando sobre dichos electrones de valencia
sólo actúa su núcleo y los electrones profundos 2 •
orbital híbrida
2
Los modelos de hibridación que vamos a tratar son aplicables también a otros átomos
como el O, el N, etc .. e incluso se han postulado otros tipos de hibridación que aquí no tratamos
por razones de sencillez y en los que entran a formar parte las orbitales d. como se comprueba
al estudiar los iones complejos de los elementos de transición.
571
Esta hibridación es debida a la proximidad de otros átomos. En el caso
concreto del metano, CH4 , tenemos los átomos de hidrógeno, cada uno con
su orbital esférico s semiocupado por un electrón, que podrán solaparse con
los orbitales «híbridos)) de un átomo de C, formándose los enlaces tetraédricos
con ángulos de enlace de 109" 28', que son los correspondientes a la estruc-
tura tetraédrica, lo que ha sido confirmado experimentalmente (fig. 2 6.4).
A-4 mi
Con este modelo de hibridación
sp 3 justificar la estructura electrónica
de la molécula de etano (CH3 - CH 3).
A-5
Construir con un juego de modelos
moleculares dos conformaciones para
la molécula de ciclo-hexano.
R: Véase figura 26.7.
H H
\ H \ _....H
26.6 Conformaciones eclipsada y al-
H-c~ 1 _..,..........f
<it ~e~
Forma alternada ternada en el etano.
"\e;.--- l e,
/l H 1 H
H 1 H
H
1St Forma silla
En resumen, la hibridación sp 3 de los átomos de C y la posibilidad de unión
entre átomos originan enlaces sigma, con direcciones tetraédricas, que cons- H H
tituyen cadenas zigzagueantes abiertas o cerradas. Estos enlaces simples H-........._\ \ /H
c~l , c
permiten la presencia de conformaciones, casi equivalentes en energía,
sobre todo a elevadas temperaturas, lo que implica una posibilidad de giro
alrededor del enlace simple sin apenas aporte energético.
c-e
ti ti
C--C-H
1
H/~ 1
2 H H
26.1.2. b) Hibridación sp y el enlace doble e=C
Forma bañera
El modelo orbital ha desarrollado otro tipo de hibridación con el fin de 26.7
justificar la existencia de moléculas planas en las que dos átomos de C se Conformaciones de "silla" y "bañera"
para el ciclohexano.
hallan unidos por un doble enlace, como puede ser la molécula de etileno
H H
de fórmula desarrollada: :=-e = e::= . En esta nueva hibridación, cada
H H
átomo de C homogeniza dos orbitales p con uno orbital s, por ello se
llama hibridación sp 2 , resultando tres orbitales híbridos sp 2 (cada uno de
ellos de forma casi unilobular parecida a las sp3 ) y un orbital Pz puro con
sus dos lóbulos. Exigencias de máxima estabilidad energética en esta hibri- A-6
dación conducirá a una configuración de máximo alejamiento de las nubes Según la hibridación sp2 esta-
electrónicas presentándose los orbitales híbridos sp2 en un plano, formando blecer cómo se realizará el enlace
entre sí ángulos de 120° y en el eje perpendicular a este plano se situará entre dos átomos de e y cual será la
el orbital p puro que no se ha hibridado. Mm distribución espacial de las nubes
La aproximación de dos átomos de e con análoga hibridación hará su- electrónicas en la molécula de eti-
perponer -frontalmente sendos orbitales híbridos sp2 , originando un enlace leno.
573
sigma, pero al mismo tiempo habrá un solapamiento lateral de los orbitales
p puros formándose un nuevo enlace, llamado enlace pi (n), que constará de
dos nubes en forma de morcilla o banana, situadas por encima y por debajo
del enlace sigma (fig. 26.8).
2
26.8 Modelo molecular del etileno según el modelo orbital con hibridación sp •
El enlace doble constará, según esto, de dos distintos, uno interno, que
es como el esqueleto de la cadena, y otro más externo, formado por dos
nubes en la forma indicada. Datos termoquímicos indican que el enlace
doble es más fuerte que el enlace simple, lo que supone una mayor apro-
ximación de los átomos de C. o sea, una menor longitud de enlace (mientras
A-7 que la longitud del enlace simple es 1.54 A. para el C=C es 1,34 A). 1111
Construir con un juego de modelos
moleculares el 2-buteno y explicar Los restantes orbitales híbridos sp 2 de los átomos de C se superpondrán
la existencia de dos compuestos con con los orbitales s de los átomos de H formándose así la molécula de etileno.
la misma localización de los enlaces Es ahora fácilmente explicable la imposibilidad de giro del doble enlace, ya
y con diferentes propiedades. que la rotación supondría una menor superposición de las orbitales p puros
que forman el enlace pi y, por tanto, una mayor inestabilidad, pudiendo rom-
perse el doble enlace si obligamos energéticamente al giro 3 • Otra consecuencia
de ello es la existencia de isomería geométrica (un tipo de estereoisomería)
en estos compuestos al situarse sobre cada átomo de C sendos sustituyentes
diferentes (ver Curso anterior). Así, por ejemplo, al construir el modelo del
2-buteno puede apreciarse la formación de dos compuestos con la misma
fórmula: en una de ellas los radicales metilo (- CH 3 ) se encontrarán en el
que tiende a abrirlos rompiendo el doble enlace siempre que exista la posibilidad de formación
de nuevos enlaces con distribución sp 3 en que las distancias entre los pares electrónicos son
máximas. Así pues, el enlace doble es fisicamente resistente sólo mientras no se le brinda la
posibilidad de formación ·de nuevos enlaces. como sucede mediante las reacciones químicas.
574
mismo lado de la molécula (isómero cis) y en la otra están situados en lados
alternos (forma trans). como puede apreciarse en la figura 26.9.
CH3 H
"' "'
CH3 CH3 26.9
La imposibilidad de giro del
c=c/ c=c/
"' "
doble enlace trae como conse-
cuencia la isomería geométrica
H
/ Forma cis
H H / Forma t:rans
CH3 en estos hidrocarburos insa-
turados.
Corte transversal
0
~€)~
~
575
el triple enlace entre átomos de C con hibridación sp y la molécula de ace-
A-10 =
tileno (H- C C- H), respectivamente.
Ordenar en forma creciente las La formación de un triple enlace entre dos átomos de C obligará a una
energías del enlace simple, doble y mayor aproximación de los átomos, siendo más corto que el doble (0,120 nm)
triple, así como las longitudes de en- y, en definitiva, será su energía de enlace mayor. En la tabla adjunta se re-
lace, todo ello de forma cualitativa. sumen las energías y longitudes para los tres tipos de enlace citados.
TABLA 26.1
~ esqueleto o
A-13
Dar la fórmula empírica de un hi- 26.2. ENLACES DE C CON OTROS ELEMENTOS: GRUPOS
drocarburo de 6 átomos de e: a) con FUNCIONALES
sólo simples enlaces; b) con un doble
enlace; e) con un triple enlace, y d) el La mayoría de los compuestos orgamcos presentan algún átomo dis-
benceno.
tinto del C y H, enlazados en la cadena hidrocarbonada, lo que confiere al
compuesto un comportamiento peculiar. Puede decirse que las propiedades
de los compuestos orgánicos depende tanto de la cadena carbonada que lo
forma como de la presencia de determinados grupos atómicos a base de C,
N. S, etc., a los que se denomina grupos funcionales, ya que son característicos
de las funciones orgánicas 4 • Estas funciones -en particular las relacionadas
con el O y con el N, que figuran entre las más importantes- serán estudiadas
en los próximos capítulos. Aquí nos limitaremos a considerar las posibilidades
de unión del O y del N con uno o más C de la cadena explicitando así cuáles
son las principales funciones orgánicas a base de dichos elementos y po-
niendo en evidencia, una vez más, la enorme capacidad del C para formar
compuestos.
4
Es por ello que un compuesto orgánico se considera formado por lo que se llama un ra-
dical hidrocarburante R- y un grupo atómico - G que caracteriza a una función orgánica:
R -G.
578
26.2.1. Funciones orgánicas oxigenadas
A-14
Considerar las posibles uniones
26.2.1. a) El grupo hidróxilo (OH)5 del o - uno o dos átomos- con e
mm y H para formar distintas funciones
Una primera posibilidad la constituye la unión de un O a un C y un H: orgánicas (puede utilizarse el mo-
C-OH (estando el átomo de C unido a otros Ce H). Este grupo OH, cuando delo mecánico para construir dichas
está unido a una cadena alifática, se denomina alcohol, y la nomenclatura funciones).
de estos compuestos, ya establecida el Curso anterior, se halla recogida en el
apéndice. de formulación orgánica que allí incluimos:
Este grupo OH puede estar unido a diferentes C de una cadena dada, lo
que se traduce en un distinto comportamiento del compuesto, como veremos A-15
al estudiar estos compuestos. ~ Considerar los distintos compues-
El comportamiento de los alcoholes primarios, secundarios y terciarios tos que pueden formarse con 4 áto-
difiere sensiblemente, como veremos al estudiar esta función. En todos los mos de C y un grupo OH.
Nombrar dichos compuestos e in-
casos, sin embargo, al ser el oxígeno más electronegativo que el C y el H se dicar cuáles son alcoholes primarios
producirá una polaridad del enlace C-0, aumentando las posibilidades de (unidos a un e primario, extremo de
interacción de la molécula. la cadena), secundarios o terciarios.
Naturalmente, son posibles y tienen gran importancia los polialcoholes
R: CH3 -CH 2 -CH2 -CH 2 -0H 1 bu-
como el propanotriol o glicerina de fórmula CHpH -CHOH - eHpH, donde tano! (alcohol 1. 0 ).
cada átomo de C está unido a un grupo -OH. Al contrario, no son estables CH3 -CH 2 -CHOH-CH 3 2 buta-
OH / /
OH no! (alcohol 2.0 ).
los polialcoholes sobre un mismo átomo de e, como -e - OH o -e - OH, (obviamente no puede haber 3-bu-
' OH ' H tanol que coincidiría con el 2-bu-
que dada la estabilidad de la molécula del agua se traduce en su eliminación tanol).
según: CH 3 - CH - CHpH
/ OH -90 1
-e-OH-- -e +H2 O CH 3
' H 'H 2 metil 1 propano! (alcohol 1. 0 ).
CH -C OH-CH
3 1 3
o bien :
CH 3
.,. . OH -90 2 metil 2 propano! (alcohol 3. 0
).
-e-OH-- -e +Hp
' OH ' OH
-9 0
con formación de los grupos carbonilo ( :::::e=O) y carboxilo (-e ) que
estudiaremos en los siguientes apartados. ' OH
5
Debe tenerse presente que el grupo OH está enlazado de forma covalente a un átomo
de C de una cadena dada, y no debe confundirse con el ion hidroxilo (OH-).
579
También puede enlazarse el grupo -OH a un anillo bencénico, susti-
tuyendo a un H del anillo, y se origina una nueva función orgánica deno-
minada fenal, con propiedades diferentes a los alcoholes, a pesar de ser el
mismo grupo OH el enlazado, pues la presencia de las nubes electrónicas
deslocalizadas del anillo bencénico sufrirán la atracción del átomo de oxí-
geno, dado su carácter electronegativo, debilitándose así la unión O-H
(véase más adelante la facilidad de sustitución del H del grupo OH, compor-
tándose los fenoles como ácidos débiles, cosa que no ocurre con los alcoholes).
mm
A-16
26.2 .l. b) El grupo carbonilo ::::e= O
Escribir la fórmula del metil-ben- Una segunda posibilidad estriba en la umon del O con un solo e me-
ceno y sustituir un H del anillo diante un enlace doble, lo que acentuará la polaridad de la unión carbono-
bencénico por un grupo -OH. Pre- oxígeno. mB
decir cuántos fenoles diferentes se
pueden obtener a partir del metil-
benceno. Según la posición relativa del grupo carbonilo en la cadena se pueden
obtener dos nuevas funciones: si el e= O se encuentra en e primario nos
A-17 hallamos ante la función aldehído; en este caso la denominación del compuesto
Construir el modelo molecular de es propanal, cuya agrupación atómica característica es - c--H
En cambio,
.::::,
.
los posibles compuestos orgánicos 0
con una cadena de 3 átomos de C, si el O se encuentra ligado a un e secundario, da lugar a la función cetona,
en uno de los cuales hay un grupo cuyo compuesto representativo será la propanona (más vulgarmente cono-
carbonilo. cido como acetona): eH 3 - eo-eHr l1!ll3
-ro
y CH -C - CH 26.2.1. e) El grupo carboxílo -e
3 11 3 mm 'oH
o
El grupo carbóxilo sólo puede insertarse en un e primario de una ca-
A-18 dena carbonada, originando la función ácido debido a la posibilidad de ce-
Recordar la nomenclatura de Quí- -r O
mica Orgánica (véase apéndice Curso sión del H del grupo -e , dada la polarización que el otro átomo de O
anterior) y construír los siguientes 'oH
modelos moleculares: butanal, bu- provoca y que se traduce en un cierto grado de ionización según:
tanona e isobutanal.
¿:. 0
A-19 -e
' 0-H
Escribir la fórmula de ácido acé-
-70
CH 3 -C A-21
'o- eH 3 Formular y construir el modelo
del acetato de etilo, muy empleado
mD como disolvente de lacas y pinturas.
Esta función éster será estudiada más adelante en el capítulo 26.3, par- R: CH 3 -COO-CH2 - CH 3 •
ticularmente como derivados de los ácidos orgánicos.
581
26.2.2. Funciones orgánicas nitrogenadas
A-23 Mm
Considerar las posibles uniones de
un átomo de N con C y H para De las distintas funciones orgamcas nitrogenadas interesa destacar al
formar distintas funciones orgánicas grupo amina (primarias R - NH2 , secundarias R - NH- R' y terciarias
(utilícese el modelo mecánico para R- N- R' ). en que el par de electrones no compartidos del N juega un papel
construir dichas funciones). 1
R"
fundamental que confiere a dicho grupo un carácter básico -capacidad de
A-24 unirse a protones- , como ocurría en el amoniaco, del que las aminas pueden
considerarse derivadas, por sustitución de hidrógenos por radicales orgá-
Construir el modelo de la propila-
nicos. tD!IIJ UPJit
mina y los otros isómeros que res-
pondan a su fórmula empírica.
R: CH 3 -CH2 -CH 2 -NH2 (propil- Un caso interesante de función nitrogenada y oxigenada al mismo tiempo
amina) ,rO
CH 3 - CH- CH 3 (2 propilamina) lo constituye la función amida R- C , que puede considerarse como el
1
NH 2
' NHz
resultado de sustituir el grupo oxhidrilo ( - OH) de un ácido por un grupo
CH 3 - N- CH 3 (trimetilamina); amino ( - NH2 ). Resulta así una nueva función peculiar por tener sobre el
1
CH 3 mismo átomo de C enlazados, por una parte, un átomo de O (elemento elec-
tronegativo) y, por otra, el grupo amino, cuyo átomo de N tiene un par de
CH~ )
CH - CH _.......NH (etilmetilamina electrones solitarios. Escribamos a título de ejemplo la amida del ácido acé-
3 2
tico o acetamida, que fácilmente se obtiene en el laboratorio al deshidratar
la sal amónica del ácido acético, como expresa la ecuación :
A-25
Las aminas se presentan en Quí-
mica Orgánica como las bases orgá-
nicas por excelencia, dada su capa- -Hp -r O
cidad para adicionar protones. Com- - C H 3 -C
pletar según esto la ecuación: 'NH 2
CH3 - NH 2 + H 3 0 +-+ ácido acético acetato amónico acetamida
R: CH 3 - NH 2 + Hp + -+ ~
base 1 ácido 2
A pesar de no haber agotado los grupos atómicos especiales que se pre-
sentan en Química Orgánica, observamos que la multiplicidad de compuestos
-+(CH 3 -NH 3 )+ +Hp
que se presentan con muy pocos elementos (hasta ahora hemos manejado
ácido 1 base 2
cuatro: C, H, O y N) es inagotable.m!II'J
A-26
En los capítulos sucesivos se estudiará cómo afecta la presencia de los
Escribir la fórmula de la propana- distintos grupos funcionales al comportamiento de los compuestos orgánicos.
mida y construir su modelo mole- Ahora terminaremos esta introducción presentando una panorámica ge-
cular. neral de cómo tienen lugar las reacciones orgánicas.
582
REACCIONES Y MECANISMOS EN QUIMICA 26.3.
ORGANICA
A-27
Las reacciones orgamcas son, en general, de una extraordinaria com- Construir un cuadro sintético que
plejidad, dada la gran capacidad del C para formar compuestos, lo que exige contenga las diferentes funciones or-
un riguroso control de las condiciones en que se realiza la transformación gánicas tratadas, nombrando y ex-
para evitar que evolucione en otra de las múltiples direcciones posibles. Por presando la fórmula del primer com-
ello, al abordar aquí, de forma esquemática, una visión general de las reac- puesto de cada una de las series.
ciones orgánicas, sólo pretendemos mostrar dicha complejidad y ofrecer
algunos elementos para la comprensión cualitativa de estos procesos, que
estudiaremos con más detalle en los capítulos siguientes.
Analizaremos en primer lugar, de forma general, cómo se puede romper
un enlace covalente en un compuesto de C, para seguir con el estudio de
los factores que pueden influir en su reactividad química, dando finalmente
algunos ejemplos concretos de mecanismos de reacción que han sido con-
trastados experimentalmente.
t
oxhidrilo, como se ve en el esquema adjunto:
cloro acético (ClCH 2 - COOH).
cl ~
H
e ~ e -ro -;:? /.·o]-+ H
el- He -e ::. +
H ~0-H H ~O
Este efecto es mucho mayor si los tres átomos de H del C alfa son sustituidos
por sendos átomos de Cl, así mientras el pKa del ácido acético es 4,75, el
del ácido tricloroacético es pKa = 0,65, es decir, aproximadamente 10 000
veces más fuerte. ~ A-32
Aunque la mayor parte de los átomos o grupos atómicos ligados al C Justificar la mayor basicidad que
ejercen este efecto inductivo, al igual que el átomo de Cl, por ser más elec- representan las aminas alifáticas (de
tronegativos que él, puede observarse también un efecto inductivo de sen- hidrocarburo lineal) frente al amo-
tido opuesto cuando el grupo atómico unido sea un dador de nube elec- niaco.
trónica, en lugar de aceptar. Este es el caso de los radicales alquílicos al unirse
a un grupo amino, donde se sustituye. un H. ~el NH 3 por un radical alquílico,
como por ejemplo la metilamina (H 3 C - NH 2 }, que al ser más electrone-
gativo el átomo de N que el de C atraerá hacia sí el par enlazante, apre-
ciándose una mayor facilidad de aceptación de protones en la metilamina
que en el amoniaco, del orden de 10 veces mayor.
585
En resumen, el efecto inductivo en las cadenas hidrocarbonadas es con-
secuencia inmediata de la polarización de un enlace, trasladándose su in-
fluencia a lo largo de la cadena, aunque disminuye rápidamente al pasar
del segundo átomo de C enlazado.
H H H H H
\+8 - b
OH - + H-e - el--+
\V \fl
--+ HO-e +el -
HO ... e ...el
~ 1 \
H H H
H H
1
1
..
H+ + H - C - O - H--+
..
[
H-t_/,-H':-cLfLH
H H ] + [ HH H ] 1
-+H- c - el+Hp
1
H H
metano! clorometano
2. 0 Estos átomos de Cl. como radicales libres que son, actúan enérgica-
mente sobre las moléculas del hidrocarburo saturado (etano) for-
mando radicales alquílicos (etilo) :
H
.. 1
H3C- CH 3 + :CI·-+
..
H3 C- C+
1
HCl
H
Radical etilo
588
3. 0 Estos radicales alquílicos pueden actuar sobre nuevas moléculas de
cloro, incorporando átomos de halógeno a la cadena hidrocar-
bonada y formando nuevos radicales ·e¡:
H 3 C - CH; + Cl 2 ~ H3 C + CH 2Cl + :~! ·
Es éste un mecanismo en cadena en el que el átomo de cloro
formado en la tercera etapa puede actuar nuevamente como en la
segunda hasta el agotamiento de reaccionantes.
H H
al
Br
l
H
,_/
c-e
Br H b) Una molécula de Br2 choca con
una molécula de e te no.
H/ 'H
b)
Br-
H
'/'
Br+ H e) Con un ion stqueda enlazado
c-e/ a la molécula de eteno y se di-
H/ 'H socia la molécula de Br2 .
e)
d)
Br H
' /
H- C-C-H e) Dibromoetano como producto.
H/ 'Br
26.14
Mecanismo de .t ición de halógeno a un doble enlace C = C.
590
enlace, mientras la carga positiva es transferida al segundo átomo de C
(ver fig. 26.14). Finalmente, el ion bromuro (Br - ) resultante se enlaza con
este ion carbonio (C +), obteniéndose las moléculas de dibromoetano.
Otro tipo de reacción de adición, pero con mecanismo nucleófilo (es decir,
con atacante nucleófilo) puede suceder, por ejemplo, cuando un ion ne-
gativo (OH- ) ataca a un átomo de C polarizado positivamente en un doble
enlace C = O ; en este caso la reacción de adición es nucleófila.
~O Fe (catal.) ~Br
V + Br 2 ----"-----'-~ V + HBr
bromo benceno
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-37 . Se recomienda la ejercitación del alumno en la etileno (CH 2 = CH); cloroetileno (CH 2 = CHCl)
formulación de Química orgánica (véase el apén- y propileno (CH3 -CH=CH2 ).
dice del Curso anterior) desarrollando al mismo
tiempo la construcción de los modelos molecu- A-40. ¿Por qué generalmente las aminas alifáticas (por
lares correspondientes; a título de ejemplos ci- ejemplo, metilamina CH 3 - NH 2 ) son más básicas
tamos: que las aminas aromáticas (por ejemplo, la
Fórmula desarrollada y modelos de los com- anilina C6H5 - NH2 )?
puestos:
- 2 metíl 3 etil pentano. A-41. Justificar por qué la sustitución electrofílica en
- 1.3 dicloro 2 butano (forma cis). un anillo bencénico (por ejemplo, la nitración,
- Ciclohexanol. reacción en que un ion nitronio No; sustituye
a un átomo de H del anillo) es más fácil en el
A-38. Explicar las diferencias de comportamiento de siguiente orden:
los compuestos ciclohexano, hexeno y benceno
frente al bromo.
A-39. Establecer una escala de facilidad de adición de @ - NH 2 >@> @-F
bromo a los siguientes compuestos : anilina benceno fluorbenceno
592
HIDROCARBUROS ALIFATICOS
V AROMATICOS 27
Habiendo estudiado las características generales de la quimiCa del carbono INTRODUCCION
en el capítulo anterior, iniciamos el estudio particular de compuestos orgánicos,
cuyas propiedades pueden ser interpretadas con las bases teóricas allí expuestas.
Lógicamente una iniciación a la Química orgánica en este terreno concreto debe
comenzar por el estudio de los compuestos del C más .sencillos, formados exclu-
sivamente por este elemento y el H, es decir, por los hidrocarburos. \Ahora bien,
la existencia de una gran diversidad de hidrocarburos obliga inicialmente a una
clasificación sistemática de estos compuestos, por ello en este capítulo trataremos
de familiarizarnos con las series de hidrocarburos mediante la observación experi-
mental de propiedades revisando al mismo tiempo la formulación 1 de los mismos
y las estructuras moleculares que las expliquen. 11!11 A-1
Citar sustancias de la vida ordi-
El interés del estudio de los hidrocarburos está suficientemente justificado desde naria relacionadas con los hidro-
muchos puntos de vista: en el plano industrial es obvio el uso de estos compuestos carburos, con objeto de patentizar el
como combustibles, es decir, como fuentes de energía, pues en cualquier país interés del estudio de estos com-
medianamente industrializado se obtiene más del 50 por 100 de su energía eléc- puestos.
trica en centrales térmicas, donde la combustión de hidrocarburos es la fuente de
calor. Desde el punto de vista personal, ¿quién no consume en su casa gas ciudad
o butano o simplemente gasolina en su vehículo? Finalmente, con el fin de des-
tacar su importancia a escala internacional basta señalar la crisis planteada por
los países productores de petróleo a partir de 19 7 3, lo que indica que actualmente
la base económica de un país depende mucho del petróleo, como materia prima
esencial.
1
Conviene que el alumno revise el apéndice de nomenclatura orgánica contenido en el
texto del Curso anterior.
593
Es necesario también señalar que el interés de los hidrocarburos no se limita,
con ser muy importante, a su papel de fuente de energía: industrias tan funda-
mentales como la farmacéutica o la de productos insecticidas, fibras artificiales, etc.,
tienen como materia prima los hidrocarburos, que pueden considerarse los com-
puestos básicos de los que se derivan muchas combinaciones orgánicas.
1 1
Saturados ( alcanos o parafinas) : - C- C- (enlaces simples)
1 1
Alifáticos
(cadena
Etilénicos o alquenos: : e=
C ~ (enlaces do-
bles)
abierta) Insaturados
{ Acetilénicos o alquinos: - C = C- (enlaces
Hidro- triples)
carburos Saturados (ciclo-alcanos o ciclo parafinas)
594
por supuesto que esta clasificación puede ser más detallada 2 , ya que no se A-5
ha tenido en cuenta la ramificación de las cadenas abiertas o cerradas, ni Indicar a qué grupo de la clasifi-
tampoco la posibilidad de unión de varios anillos bencénicos condensados. cación propuesta pertenecen cada
En este capítulo estudiaremos los rasgos generales de los hidrocarburos uno de los siguientes hidrocarburos:
propileno (o propeno)
alifáticos, estén o no ramificados, y dentro de los hidrocarburos cíclicos nos
detendremos en los hidrocarburos aromáticos que, como ya indicamos en el H 2C = CH-CH 3
capítulo anterior, presentan propiedades muy peculiares. Aunque no nos metil-2-butano
refiramos en especial a los cicloalcanos, la realidad es que, en cuanto a pro- 4 3
H 3C-C H2 -CH-C H3
2 1
CH 2 CH 2
ID butadieno-1,3:
Recordemos que en la clasificación anterior hemos distinguido los hi- 1 2 3 4
drocarburos con esqueleto carbonado de cadena abierta, denominados hidro- H 2 C = CH-CH = CH 2
carburos alifáticos, de los que tenían cadena cíclica o cerrada. Y que dentro C;rQ CH3
tolueno (metil-benceno) ~
de los alifáticos efectuamos una segunda subdivisión, atendiendo a sus pro-
piedades (que responderán a los tipos de enlace), en hidrocarburos saturados A-6
(con enlaces simples) e hidrocarburos insaturados (enlaces múltiples). Veamos
Recordar las características co-
cómo se justifica esta clasificación estudiando cada serie. munes desde el punto de vista es-
tructural de los hidrocarburos alifá-
ticos y escribir las fórmulas de tres
27.2.1. Hidrocarburos saturados de ellos.
l1!rj A-7
En los hidrocarburos saturados o alcanos los átomos de carbono han Escribir las fórmulas de los cinco
adoptado la hibridación sp3 , por lo que los ángulos de enlace son tetraédricos primeros hidrocarburos saturados de
(véase cap. 26). La superposición de uno de estos orbitales híbridos de cada cadena lineal abierta, darles nombre,
átomo de carbono con orbitales análogos de otros átomos de carbono da construir sus modelos moleculares y
origen a la formación de un sistema de orbitales a que constituyen el esque- tratar de explicar:
leto molecular. Los orbitales no usados para enlazar con otros átomos de e a) ¿Por qué se les denomina <<Satu-
dan por solapamiento con orbitales s del hidrógeno otros enlaces e-H; rados»?
tanto los enlaces e-H como los e-e son muy estables y no son afectados b) ¿Cuál será su fórmula empírica
por la mayoría de los reactivos. Por ello reciben el nombre de parafinas (del general, de manera que sabiendo
latín par um= poca; affinis =afinidad -para combinarse-). Su formulación el número n de átomos de e
del hidrocarburo se fije automáti-
y nomenclatura para los de cadena lineal es sencilla, pues su nombre consta camente el número de átomos de
del prefijo indicador del número de átomos de e (en griego: met-1; et-2; H en la molécula?
e) ¿Cuál será su estructura mo-
lecular?
2 Una clasificación más extensa y detallada se da en el apéndice del texto de Física y Quí- d) ¿Qué posibilidades de isómeros
mica de 2.° Curso de Bachillerato. ramificados existen ?
595
prop-3; but-4; penta-5. . . . . . . icosa-20, etc.) y del sufijo -ano, indicativo
de hidrocarburo saturado (ale-ano). Los cinco primeros de la serie serán:
TABLA 1
Fórmula Fórmula
empírica empírica
CH -CH-CH
3 1 3
CH 3
{a) (b)
A-11 27.2
Determinación del punto de fusi6n de un
Indicar si los hidrocarburos sa- hidrocarburo.
turados serán solubles en disolventes
polares (del tipo de agua o en apo-
lares (del tipo del CCl.). Realizar
11!111
En cuanto a la solubilidad de estos hidrocarburos saturados -moléculas
experiencias de comprobación.
poco polares, ya que la electronegatividad del C y Hes similar- es de esperar
que no sean miscibles en disolventes polares, como el agua, de ahí que se les
denomine sustancias «hidrófobas»; por el contrario, son solubles en disol-
ventes formados por moléculas apolares tales como el tetracloruro de car-
bono C, el tricloroetileno (Cl2 C=CHCl), líquidos empleados como disolventes
de grasas, compuestos que constan de largas cadenas hidrocarbonadas con
grupos funcionales en un extremo.
-+eH3 -eH-eH
1 2
eH 3
-eH 2 -eH2 -eH 3 -+ H,Q~H,
H2 H2
+H, Nota orientadora: El plomo te-
traetilo es un compuesto inestable
térmicamente que se descompone
originando radicales libres etilo
metil hexano (-CH 2 - CH3 ) y PbO.
R: Para obtener cadenas ramificadas
en los hidrocarburos saturados
H-<=>~H,
de la gasolina por acción de los
> @-eH 3 +3H2 radicales libres que se forman al
descomponerse térmicamente el
metil benceno (tolueno) plomo tetraetilo.
H2 H 2
metil ciclohexano
..
2 7.2 .2. Hidrocarburos insaturados
H H
enlace y un triple enlace, respectivamente, distinguiéndose la unión esque-
lética interna formada por el enlace a de los electrones n. Aunque termodi-
3
námicamente un enlace múltiple es más estable que uno simple (véase capí- Actualmente se prohíbe la adición
a las gasolinas de compuestos de plomo
tulo anterior), es decir, se necesita mayor energía para romper uno múltiple debido al aumento de contaminación
que uno simple. paradójicamente son más reactivos. La reactividad es ex- ambiental que provocan.
601
presión de la tendencia que tienen los electrones a ocupar regiones que les
permitan alejarse entre sí. Cuando los electrones están formando un enlace
múltiple se encuentran relativamente próximos entre sí, se repelen y crean
A-18 una tensión. Es fácil comprender que la tendencia a «alejarse» de los pares
Repetir la actividad A-12 utili- electrónicos del enlace múltiple (por ejemplo, ::::=e= C() es causa de su reac-
zando ahora un hidrocarburo insa- tividad química, sí y sólo si la formación de nuevos enlaces permite una si-
turado. Contrastar, por el tiempo de tuación electrónica más «deslocalizada». Así pues, la existencia de un enlace
decoloración del bromo, la mayor doble en los hidrocarburos etilénicos o alquenos y de uno triple en los aceti-
rapidez de la reacción. lénicos o alquinos es la causa del aumento de su capacidad de reacción, por
lo que se les llama insaturados. m!ll3 mm
A-19
Realizar una sencilla experiencia Es evidente que los hidrocarburos saturados. ramificados o no, contenidos
demostrativa: tomar unos cm3 de en la gasolina son incapaces de absorber tan rápidamente el bromo (compárese
gasolina ordinaria en tubo de ensayo los resultados de A-18 con los de A-12); debemos, pues, suponer la exis-
y adicionar unas gotas de solución tencia en la gasolina de hidrocarburos insaturados que adicionan bromo,
de bromo en CCl4 • ¿A qué cabe
atribuir la rápida decoloración de la como interpretaremos más adelante.
solución de bromo? La nomenclatura de los alquenos y alquinos sigue las mismas normas
que para los saturados, sólo hay que sustituir el sufijo -ano por los respec-
A-20 tivos -eno e -ino, y además indicar en caso necesario el número del primer
átomo de e enlazado mediante doble o triple enlace.
Escribir las fórmulas desarrolladas
del metil 2 buteno: 1,3 butadieno; r.1UD um lW1 ~
metil 3 butino y 3,3 dimetil pentino. En los hidrocarburos etilénicos, además de la isomería de posición, que
existe por ejemplo en hidrocarburos como
A-21
CH 3 - CH 2 - CH = CH- CH 3 y CH 2 =CH -CH2 -CH 2 -CH 3
Nombrar Jos siguientes hidrocar- 2 penteno 1 penteno
buros insaturados
CH 3 - C= CH 2 ; CH=C - CH 2 ; o de cadena ramificada como CH -CH-CH=CH2 , todos ellos de fórmula
3 1
1 1
CH 3 CH 3 CH 3
CH 2 =C=CH -CH 1 :
CH 2 =C - CH = CH 2 empírica C~H 10 , la presencia de un doble enlace que no permite la libre ro-
1 tación da origen a la aparición de una isomería cis-trans o geométrica. Por
CH 3
ejemplo, el 2-penteno puede existir en dos formas:
A-22 H H
Encontrar por inducción las fór-
mulas empíricas generales de los hi-
drocarburos etilénicos y acetilénicos CH 1 - CH(
""'C=C/
"'--CH 3
y
H H Br H
~ / 1 1
e=e + Br2 -T H-e-e-H trans cis
/ ~ t 1
H H H Br A-25
Ya se vio en el capítulo anterior que el mecanismo de reacción verificado Interpretar, según lo visto en el
experimentalmente es una adición electrofílica, donde inicialmente el choque capítulo anterior, el mecanismo de
la reacción de adición realizada en
de una molécula de bromo con la de etileno ocurre con la ruptura hetera- 1925 por A. H. Francis. Este autor, a
lítica de la molécula de Br 2 en un ion bromonio (Br +) y otro bromuro (Br-). partir de etileno, bromo y disolución
Este ion bromonio es el reactivo electrófilo que queda enlazado a la nube n saturada de NaCl. obtiene una mezcla
del doble enlace, formándose un complejo intermedio con un ion carbonio: de 1,2 dibromo-etano y 1-cloro
-2bromoetano (46 por 100 de este
H
último).
1 EB
H-e- e-H A-26
1 1
Br H Predecir los productos que se for-
marán cuando la adición de cloro a
que es nuevamente atacado por un ion negativo. Si en la mezcla existen propileno se realiza en disolución de
otros iones negativos, como el ion el - , el ion NO~, etc., podían ligarse, al NaN03 •
igual que el ion Br- al ion carbonio, formándose con igual probabilidad R: 1,2 dicloro propano y nitrato de
1-cloro-2-bromoetano, nitrato de bromoetano o 1,2 dibromoetano, como cloropropano.
demuestra la experiencia realizada por A. M. Francis en 1925. ~
Estas reacciones de adición con halógenos a los hidrocarburos insatu- A-27
rados suceden rápidamente incluso en condiciones normales de presión y Emitir una hipótesis del producto
temperatura. Pueden incorporarse otros grupos a las moléculas insaturadas, que se formará al hacer reaccionar
como por ejemplo un haluro de hidrógeno (HBr. Hel o HI). o una molécula el agua con el penteno en medio
de agua, o simplemente el hidrógeno para formar hidrocarburos saturados ácido H 2 SO 4 • Interpretar el papel del
(a presión y temperaturas altas). fDPB medio ácido en esta reacción.
603
Así, la reacción global entre el Hp y el etileno conduce a la formación
del etanol, proceso ya industrializado, cuyo esquema es:
H H
H H H 2 S04 dil 1 1
H 0+ 'C=C/ --~ H-C-C-OH
2 H/ 'H 1 1
H H
que exige la existencia del ataque electrófilo del ion hidroxonio (Hp +) a la
nube electrónica n del etileno, como se ha insinuado en el mecanismo de la
A-28 reacción de adición citado. &1m)
Una reacc10n de adición a un
alquino de interés industrial en la
fabricación de materia prima de plás- 2 7.2 .2. b) .Reacciones de polimerización en hidrocarburos insaturados
ticos es la que sucede entre el ace-
=
tileno (HC CH) y el cloruro de Una de las reacciones de mayor importancia industrial de los alquenos
hidrógeno (HCl). Escribir la reac- es su conversión en polímeros. Estas reacciones de polimerización se pueden
ción y dar nombre al compuesto interpretar como reacciones de adición entre las mismas moléculas insa-
formado. turadas. Hasta hace poco tiempo estas reacciones requerían la presencia
R: CH 2 =CHCI de trazas de sustancias extrañas (iniciador) que polaricen el doble enlace
Cloro-etileno (o cloruro presentando una asimetría electrónica necesaria para la reacción; así, el
de vinilo). polietileno se obtenía calentando a altas presiones el etileno en presencia
de oxígeno o de peróxidos, según el esquema total:
5
La doble propuesta del nombre benceno y feno hace que muchos compuestos hayan con-
servado nombres derivados de este segundo, como fenol. tiofeno, fenolftaleina, etc.
606
CH 3
benceno), de fórmula r§l ; xilenos o dimetil-benceno, de los que existen pasar una corriente de cloro. El re-
3 isómeros, según la posición relativa de los grupos metilos: frigerante permite condensar el ben-
ceno que se vaporiza (por ejemplo,
co
También el naftaleno puede escribirse según distintas formas: balón, constatando que su punto de
fusión aproximado es 230 °C. Revisar
O) en el capítulo anterior el mecanismo
de esta sustitución.
lo que en definitiva es expresión de la deslocalización de la nube electrónica,
R: El sólido que se debe formar es el
como ocurría en el anillo bencénico. Y lo mismo puede decirse de otros com- clorobenceno (C6 H 5 Cl) de punto
puestos aromáticos. de fusión 230 °C, según la reac-
Al igual que se nombraban los radicales alquílicos (metilo, CH3 ; -etilo, ción:
CH 3 -CH2 ; etc.), también si se pierde un H en el anillo bencénico se produce
un radical C6 H5 denominado radical fenilo (o fenil-). 11111
Estudiemos a continuación algunas propiedades químicas de estos hi- A-35
drocarburos aromáticos : las reacciones de sustitución y de adición al anillo
bencénico. Obtención del nitro-benceno (nitra-
ción del benceno). Mezclar en un
erlenmeyer (fig. 27.4) 10 cm 3 de
2 7.3 .l. Reacciones de sustitución en el anillo bencénico HN0 3 fumante con S cm 3 de H 2 S04
Se sugiere, en primer lugar, la realización de algunas experiencias de concentrado (mezcla sufonítrica,
sustitución de átomos de H del benceno por átomos de halógenos o por ¡atención!). F.~te recipiente debe estar
grupos nitro-(- N0 2 ) o sulfónico (- S0 3 H). ael ~
Como se vio en el capítulo anterior (cap. 26, apartado 3.3.c.), la facilidad
de sustitución en el anillo bencénico tiene lugar mediante un mecanismo de
adición a la nube electrónica n por un atacante electrófilo que, en el caso
Benceno'-..
de halogenación, es un ion positivo por rotura heterolítica de sus moléculas,
según: Cl :Cl -+ Cl + + el - , y en el caso de la nitración es el ion nitroni o
(NO;). ambos fuertemente electroiilicos, enlazándose a un átomo de C del
Benceno
anillo y saltando un ion H + , según el esquema: sobrante
o~~
Disolución
Nitrobenceno
~
A-36 2
Se realiza una nueva sustitución m-dinitrobenceno (100% )
de un átomo de H por un grupo l8J-No2
nitro (- N0 2 ) a los dos productos
obtenidos en A-34 y A-35 (cloro-
benceno y nitrobenceno). Indicar Jos
&No
~
2 ~
~o- y
02
p-dinitrobenceno (0%)
posibles isómeros que se pueden ob-
tener en cada caso. N0 .
2
R: Tres en cada caso : orto-. meta- y Así pues, la accwn del sustituyente (Cl) en el primer caso dirige el se-
para-cloronitrobenceno y orto-, gundo sustituyente hacia las posiciones orto- y para- preferentemente; en cambio,
meta- y para-dinitrobenceno. la existencia de un grupo nitro (- N02 ) orienta casi exclusivamente hacia la
posición meta-.
A-37
No podemos entrar aquí en la justificación de estos hechos y diremos
Indicar dónde será más fácil el simplemente que la teoría de la deslocalización electrónica explica de una
ataque de un reactivo electrófilo en forma simple y bella estas «reglas de sustitución» que se dieron el siglo
un derivado halogenado del benceno pasado.
o en un derivado nitrado.
Veamos, finalmente, las reacciones de adición al anillo bencénico, ya
A-38 que no debemos olvidar la insaturación de estos compuestos que, por tanto,
pueden adicionar átomos o grupos atómicos. Se trata de reacciones empleadas
Indicar por qué razón no es po- en la industria de insecticidas.
sible obtener como máximo más que
el trinitrobenceno (explosivo cono-
ml.ti tBIJ3 mm
cido como bencita) y cuál sería su 27.3.2. Reacciones de adición en el anillo bencénico
fórmula. Estas reacciones de adición al anillo bencénico con rotura de los en-
R: 1-3-5 trinitrobenceno. laces incorporando átomos o grupos atómicos no es tan sencilla como en
608
los hidrocarburos alifáticos insaturados: así, por ejemplo, la hidrogenación A-39
del benceno para obtener el ciclohexano requiere, además de un catalizador a) ¿De qué sustancias debe partirse
(níquel), presiones y temperaturas elevadas según el esquema siguiente: para obtener el trinitrotolueno? (ex-
eiiJ CH2 plosivo conocido como T.N.T., que
benceno hexacloro-ciclohexano
requieren la irradiación del sistema con luz ultravioleta, de alta energía,
a diferencia de lo sencillo que resultaba la adición de halógeno a un doble
enlace de un hidrocarburo etilénico. A-40
Utilizando el mismo montaje que
27.3.3. Fuentes naturales de hidrocarburos aromáticos para la obtención de clorobenceno
(fig. 27.3) sin el calefactor, hacer
El benceno y sus derivados tienen como materia prima fundamental, el pasar cloro a través de benceno ilu-
alquitrán de hulla, aun cuando también se pueden obtener a partir de reac- minado con la lámpara de luz ul-
ciones de delación de fracciones de petróleo (véase en este capítulo la sec- travioleta. Escribir la reacción de
adición y dar el nombre del producto
ción III de 2 7.2 .l. b). Estos productos surgen de la utilización no destructiva
obtenido.
del carbón, es decir, extrayendo mediante destilación del carbón todas las
sustancias posibles en lugar de usarlo directamente como combustible. Desde R: Es el insecticida «HBC» hexacloro-
1800 la destilación seca del carbón de hulla se realizaba para obtener coque ciclohexano (también llamado he-
destinado a los altos hornos o para gas del alumbrado. Desde el punto de xaclorobenceno).
vista químico la fracción del destilado más interesante era el benzol (mezcla
de benceno, tolueno y xilenos). siendo la fuente principal de benceno. El
descubrimiento de la mauveina por Perkins y el desarrollo de la industria
de colorantes sintéticos dio un impulso extraordinario a materias que son
punto de partida para la obtención de clorobenceno (colorantes, insecticidas.
etcétera), fenol (antiséptico), estire no (plásticos), ciclohexano (materia prima
a su vez para la obtención de butadieno y caucho sintético), salicilatos (me-
dicamentos), ácido pícrico (explosivos), nitroderivados (colorantes y explo-
sivos), etc. Toda esta gama de compuestos químicos hacen por lo menos
pensar que el uso destructivo de los yacimientos de carbón como combus-
tible no es su utilización más adecuada.
CONCLUSION
A modo de conclusión proponemos la elaboración mitirá establecer con claridad la relación existente entre
de un cuadro con las principales propiedades químicas los distintos compuestos orgánicos y las formas de
de los hidrocarburos alifáticos y aromáticos. Dicho pasar de unos a otros.
cuadro debe permitir la incorporación de nuevas reac- Sugerimos también un estudio bibliográfico sobre
ciones que veremos en los capítulos siguientes y que las fuentes de hidrocarburos (petróleo, gas natural...)
pueden considerarse como procedimiento de obten- previsión de reservas e investigaciones en marcha para
ción de diversas sustancias, al mismo tiempo que como su mejor aprovechamiento y posible sustitución por
propiedades químicas de los hidrocarburos. Ello per- otras fuentes de energía.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-41. Comparación de llamas de alcanos e hidrocar- A-43. Comparación de mecanismos de reacción de las
buros aromáticos (arenas) con el fin de justi- sustituciones de alcanos y arenas.
ficar la formación de humos negros en los se-
gundos, indicativo del gran porcentaje relativo
de e en los mismos.
A-42. Comparación de comportamiento frente al cloro A-44. Comparación de la insaturación de alquenos
de : alcanos, alquinos y arenas. y arenas.
610
FUNCIONES ORGANICAS:
OXIGENADAS Y NITROGENADAS 28
En el capítulo 26 de introducción al estudio de la Química orgánica se señaló INTRODUCCION
que la sistematización y clasificación de los abundantes compuestos orgánicos se
basaba en la existencia dentro de la moléculas orgánicas de grupos de átomos,
llamados grupos funcionales 1 (diferentes al C y H), localizados en las cadenas
hidrocarbonadas, grupos a los que cabe atribuir en gran_ medida el comportamiento
de las sustancias orgánicas. Precisamente una clasificación de los compuestos
orgánicos debe comenzar por la separación de las sustancias puras y el análisis de
sus propiedades características. tanto analógicas como diferenciales. En ello está
basado el concepto de función orgánica, cuya definición 2 abarca el conjunto
de propiedades similares que presentan una serie de compuestos.
Este conocimiento experimental motivó, como es lógico en un planteamiento
científico, la búsqueda de la causa del comportamiento de dichas sustancias e
implica necesariamente el conocimiento de la estructura molecular y , consecuen-
temente, la determinación de estos grupos atómicos especiales dentro de la molécula
que llamamos grupos funcionales. Así pues, en la estructura de la molécula
orgánica distinguimos el grupo hidrocarbonado, que apenas varía en la mayoría
de las reacciones químicas 3 y que llamamos radical (CH3 metilo; CH3 - CH2
etilo, © fenilo; R- en general), y del grupo funcional, responsable en alto por-
centaje de la reactividad química. Ahora bien, en esta sistematización no debe
olvidarse que la molécula es un todo y como tal la interpretación de las propiedades
corresponde al conjunto molecular, como veremos.
1
La presencia de un enlace múltiple en una cadena hidrocarbonada se considera también
como grupo funcional.
2 Recordar el concepto de «función» ya estudiado el Curso pasado al tratar las sustancias
ácidas y básicas como conjunto de propiedades similares que presentan una serie de compuestos
(definición funcional u operacional).
3 Recordar que al estudiar los hidrocarburos saturados (cap. 27) su principal característica
química era la inercia o pereza a reaccionar con otras sustancias, a ello aludimos afirmando
que carecían de grupo funcional.
611
En el estudio de este capítulo abarcaremos las funciones organrcas simples
que resultan al introducir átomos de O y de N en una cadena hidrocarbonada, li-
mitándolo esencialmente a las fundamentales. Para ello usaremos la información
acumulada en el proceso científico, invirtiendo el seguido históricamente, es decir,
se presentarán los grupos atómicos característicos de cada función orgánica y se
tratará de interpretar algunas de sus reacciones químicas particulares.
A-l
m am
Distinguir entre función orgánica
y grupo funcional, así como la rela-
ción entre ambos conceptos. 28.1. FUNCIONES OXIGENADAS
A-2
Los hidrocarburos que hemos estudiado en el capítulo anterior son
Citar las funciones orgánicas oxi- capaces, como vimos, de reaccionar con el oxígeno del aire para dar dióxido
genadas y nitrogenadas mencionadas de carbono (C02 ) como producto de oxidación total. además de vapor de
en el capítulo 2 6, así como su grupo agua. En la práctica, la oxidación puede ser incompleta para dar monóxido
funcional característico.
de carbono (CO) y Hp, de ahí la peligrosidad de la combustión parcial de la
gasolina en un motor de explosión.
Función Fórmula
Grupo atómico orgá- general Ejemplo Nombre Uso
níca
mJ A-4
En otra época los compuestos oxigenados se obtenían en grandes can- Construir los modelos moleculares
tidades a partir de la destilación de la madera o de reacciones de fermenta- de 1-propanol, propanal, propanona
ción de los azúcares (bebidas alcohólicas), es decir, por destilación destruc- y propanoico.
tiva de macromoléculas procedentes de la fotosíntesis o por fermentación de
las mismas por microorganísmos; así, la pirólisis de la celulosa (compuesto
macromolecular que contiene hasta 3 000 unidades - C6 H100 5 - , como
veremos en el cap. 29) constituyó la base de la ¡:reparación de productos
como la acetona y el ácido acético, y la fermentación del azúcar de uva por
levaduras («Saccharomyces cerevisiae») era la fuente principal de etanol,
según el esquema:
C6 H 12 0 6 -+ 2C 2 H 5 0H + 2C0 2
Actualmente, la mayor parte de los compuestos oxigenados se obtienen
de los hidrocarburos del gas natural o de los productos de «cracking>> del
petróleo.
28.1.1. Alcoholes
De todas las funciones oxigenadas mencionadas, las más simples son
los alcoholes que contienen uno o varios grupos hidroxilos ( -OH) en una
cadena hidrocarbonada. En el estudio de estos compuestos trataremos de
familiarizarnos con : a) su clasificación y nomenclatura, b) sus propiedades
físicas, y dentro de sus propiedades químicas trataremos : e) su comporta-
miento ácido-base, d) las reacciones de deshidratación y, finalmente, e) las
reacciones de oxidación de los alcoholes.
Muchas veces se considera a los alcoholes como derivados del agua, por
sustitución de un átomo de hidrógeno del agua por un radical alquílico, así
el etanol resulta al sustituir aquel átomo de H por un radical etilo (CH3 -CH 2 - ).
La base de esta manera de construir la fórmula de un alcohol se halla en la
semejanza de propiedades entre el agua y los alcoholes, como veremos
más adelante.
OH
1
CH -CH-CH-CH CH - C-CH - CH
3 1 1 3
3 1 2 3
CH 3 OH CH3
3 metil 2 butano! 2 metil 2 butano!
(alcohol secundario) (alcohol terciario)
l1!fj A-7
La nomenclatura de un compuesto que contenga varias funciones or- Dar el nombre de los conrrpuestos
gánicas exige conocer cuál de ellas es la preferente para señalar el carbono 1 de fórnrrula Br- CH = CH- CHpH y
de la cadena. En el caso de la A-7 se numeran los átomos de la cadena por CH 20H- CHOH- CHpH.
el extremo más próximo al grupo funcional -OH y a continuación se se- R: 3-bromo -2propen -1-ol y propa-
ñalan las posiciones de cada una de las restantes funciones que contenga : notriol.
3 2 1
Br -CH = CH 2 -CH2 0H
A-9
Se comprueba que mientras el
metano! y el etanol son completa-
r
mente miscibles en el agua, en
cambio el 1-butanol es parcialmente 28.1
soluble y el 1-hexanol es poco so- El car6cter dipolar de amb• moléculas justi-
luble. Tratar de justificar esta dife- fica su solubilidad mutua.
renciación en la solubilidad de los
alcoholes en agua.
616
ahora bien, a medida que va creciendo el tamaño de la cadena hidrocar-
bonada. región apolar, van aumentando las fuerzas de Van der Waals entre
moléculas de alcohol ql.)G llegan a vencer a las atracciones entre moléculas
de alcohol y agua. llegando a insolubilizarse. Así pues, la influencia relativa
de la zona polar ( -offj y apolar (cadena) depende, como es lógico, de la
magnitud de la cadena hidrocarbonada. nm A-10
¿A qué crees que se debe la im-
portancia de los alcoholes inferiores
28.1.1. e) Comportamiento ácido-base de los alcoholes como disolventes?
11!111 R: A que son disolventes tanto de
Es bien sabido el comportamiento del agua como sustancia anfótera, es sustancias polares, debido a la
decir. como ácido y base débil, según la fuerza de la especie química con que presencia de -OH. como apo-
se le enfrenta. Los alcoholes inferiores se parecen mucho al agua incluso lares, dada la presencia del ra-
como disolventes.
dical R.
En un alcohol, como por ejemplo el etanol. el átomo de oxígeno fuerte-
mente electronegativo tiende a acumular carga negativa atrayendo a los A-11
pares electrónicos de enlace del hidrógeno y del grupo carbonado contiguo, Realizar la siguiente experiencia:
así : En dos tubos de ensayo que con-
tienen separadamente etanol y n-
H H hexano adicionar una pequeña can-
1 1 -{; +ó tidad de sodio. Observar los resul-
H-C-C- Q +-- H . tados obtenidos en ambos y com-
1 1 probar la basicidad de la solución
H H resultante en el tubo que contenía
el alcohol. Interpretar el comporta-
y ello puede dar origen a un comportamiento potencialmente ácido. La ten- miento ácido o básico del alcohol.
dencia de los alcoholes a presentar carácter ácido está también de acuerdo
con la antigua definición de ácidos como sustancias cuyo hidrógeno puede
ser reemplazado por metal. Así. por ejemplo. cuando se añade sodio al al-
cohol. tiene lugar una reacción similar a la que tiene lugar cuando se adi-
ciona sodio al agua:
ion etilato
En esta reaccwn ~l alcohol se comporta como un ácido, pues cede un
protón de su molécula. formando la base conjugada denominada en general
ion alcoholato (CH3 -CH2 -0-). Ahora bien, este comportamiento ácido es
extraordinariamente débil hasta el punto que el etanol puro no manifiesta
conductividad eléctrica apreciable, siendo su constante de disociación, K3 ,
igual a 1 O- 19 ; de ahí que el alcohol no reaccione ni siquiera con las bases
1\17
A-12 fuertes como el lÜdróxido sódico (NaOH). Por tanto, la base conjugada del
Teniendo en cuenta el efecto in- alcohol (ion alcoholato) será muy fuerte de acuerdo con la teoría de Bronsted
ductivo dador de nube electrónica de (tan fuerte como el ion OH- ). por lo que el metilato y el etilato sódicos
los radicales metilo - CH 3 , ¿cuál (NaOeH 3 y NaOeH2 -eH 3 ) son empleados como bases fuertes en Química
será la variación de la acidez en la orgánica. ~
secuencia de alcoholes primarios. se-
cundarios y terciarios ? Concretar En el caso de alcoholes secundarios se ha de tener presente que el átomo
para metano). 2-propanol y 2-metil de O se halla enlazado a un átomo de e con dos radicales alquílicos, grupos
2-propanol cuyas fórmulas son: con cierta capacidad para ceder nubes electrónicas (véase efecto inductivo
H en el capítulo 26.1). La densidad electrónica del carbono en que se encuentra
1 situado el -OH es mayor y en consecuencia el átomo de oxígeno (que
H3 C-+C-OH demanda nube electrónica tanto de este átomo de e como del átomo de H
T ligado a él) retendrá más fuertemente al protón «casi» formado y por tanto
CH 3 disminuirá la acidez. Este efecto se agudiza más aún en los alcoholes ter-
2 propano! ciarios, que serán los ácidos más débiles. mm
Por otra parte, los alcoholes se pueden comportar como bases, pues
reúnen las condiciones inherentes a una base de Bronsted: pares electrones
no compartidos y polaridad negativa sobre el átomo de oxígeno, lo que
facilita la captura de protones. Así, al enfrentar el alcohol con ácido clorhí-
drico se transforma primeramente en una sal de oxonio 4 , según el esquema:
A-13
eH 3 -eH 2 -0-H + { H o+ ~eH ~ ~ + el- + H O
eH 2 -0-H
Recordar el mecanismo propuesto e13- -+
3 2
-+ CH 3 -CH 2 -CI + H 2 0
cloroetano
e interpretar el comportamiento ácido
o básico del alcohol.
28.1.1. d) Reacciones de deshidratación de los alcoholes
A-14 mm
Al calentar (170 °C) el etanol con Otro tipo de reacciones de los alcoholes en el que se manifiesta este
un exceso de H2 SO4 concentrado se carácter de base débil de los alcoholes son las reacciones de deshidratación o de
produce etileno según el esquema:
H2 S04 con C
H 3C-CH 2 -0H l70oC H 2 =CH 2 + 4 La terminación onio indica la formación de un catión. como por ejemplo el ion amonio,
NH:. Ya se han citado en los mecanismos de reacción a los iones carbonio como aquellos átomos
+Hp de e con carga positiva.
618
eliminación de agua, que normalmente transcurren en medio ácido fuerte Realizar esta experiencia compro-
como el sulfúrico. La deshidratación intramolecular del alcohol sucede siempre bando que el gas desprendido es un
que el átomo de C, vecino al que contiene el grupo OH, posea átomos de hi- hidrocarburo no saturado y tratar
drógeno directamente enlazados con él. Lógicamente la acción de un ácido de interpretar la acción del H2 SO 4
fuerte sobre el alcohol conducirá a una sal de oxonio, como se ha indicado sobre el alcohol en esta reacción de
deshidratación.
anteriormente; así, por ejemplo, en medio sulfúrico concentrado, el etanol
formará una sal . de oxonio, según:
H
eH3 - CH z- OH (dador
HzS04 con. ÍCH C 1 ]+ -
de H+) L 3 - Hz-0-H + HS04
ion etiloxonio
La inestabilidad del ion oxonio hace que se desprenda una molécula de
agua, como muestra el esquema adjunto:
Si la deshidratación del alcohol se realiza en otras condiciones de tem- Predecir el producto de reaccwn
en la deshidratación entre dos mo-
peratura, pero también en medio ácido fuerte, puede obtenerse la molécula léculas de etanol (deshidratación in-
de agua a partir de dos moléculas de alcohol según: termolecular).
CH 3 -CH 2 - 0H + HO-CH2 -CH 3 - CH 3 -CH 2 -0-CH2 -CH 3 + HzD
éter dietílico
obteniendo un éter, en este caso el éter dietílico. Es obvio que debe ser común
a los dos mecanismos de deshidratación (el intramolecular y el intermo-
lecular) el ataque del protón a la molécula del alcohol.
A-16
28.1.1. e) Reacciones de oxidación de los alcoholes
Calcula la masa de vapor de agua
La oxidación fuerte de los alcoholes (combustión) conduce como es ló- que se obtendrá al quemar un kilo-
gico, a la formación de C0 2 y Hp, aunque su calor de combustión es menor gramo de metano!. Buscar las masas
que el de los hidrocarburos, debido a que los alcoholes son sustancias ya atómicas del C, H y O.
parcialmente oxidadas. mm R: 1.12 kg Hp.
619
La oxidación suave de los alcoholes puede realizarse con oxidantes,
como el permanganato potásico (KMn04 ) o el dicromato potásico (K 2 Crp 7 ).
Los resultados obtenidos indican que, en general, los alcoholes son reductores;
ahora bien, la reactividad química depende de la localización del grupo -OH
en la cadena hidrocarbonada, es decir, si se trata de alcoholes primarios.
A-17 secundarios o terciarios, como muestra la siguiente experiencia: mB
Adicionar separadamente 1-bu- En efecto, al oxidar los alcoholes primarios, secundarios y terciarios se
tanol. 2-butanol y 2-metil 2-propanol
a una disolución acidificada de observan diferencias marcadas de comportamiento no sólo en cuanto a ve-
KMnO 4 . Anotar en cada caso los locidad de reacción, sino también en cuanto a los productos de reacción.
resultados e indicar a qué se debe Así, por ejemplo, en el caso de 1-butanol la oxidación tiene lugar en una
la desaparición del color púrpura de primera fase sobre uno de los hidrógenos del átomo de e que soporta el
la solución de KMnO 4 en algunos grupo OH. formándose un diol transitorio. como:
casos. OH
H
1 KMnO 4 1
H 3 e- eH2 - CH 2 -~-OH ----¡:¡-+ --. CH -eH -eH -e-OH--.
3 2 2 1
H H
1-butanol
o
11
_.. H 3 e-eH 2 -CH2 -eH+Hp
butanal
A-21
28.1.2. Fenoles
Tratar de explicar cuál es el origen
Cuando el grupo -OH se encuentra enlazado directamente a un anillo de esta acidez que presentan los
bencénico, el compuesto resultante se llama fenal, con propiedades diferentes fenoles.
a los alcoholes alifáticos. Este compuesto, que consta de un grupo fenilo
A-22
(C6 H5 - ) y de un grupo oxhidrilo (-OH), ha dado nombre a toda la serie de
compuestos que presentan propiedades particulares, llamándose en general El 2, 4, 6, trinitrofenol, llamado
fe noles. también ácido pícrico (cuyas sales,
picratos, se usan para curar quema-
Estos fenoles son muy abundantes en la Naturaleza, sobre todo en los duras), es un ácido bastante fuerte,
vegetales; así los taninos de sabor amargo son utilizados, debido a su ca- pues su pK. es 0,75 (K. = w-o7 s).
rácter ácido, como· agentes curtientes en las tenerías para endurecer las ¿Cómo explicar la mayor acidez de
pieles y transformarlas en cuero. Los colorantes de las flores fundamental- este compuesto respecto del fenol
mente son fenoles de estructuras complicadas, así como muchas esencias ordinario?
aromáticas (anetol es la esencia de anís, el timol en el tomillo, etc.). ~
A pesar de que los fenoles tienen un grupo hidroxilo (-OH) igual que
los alcoholes, la presencia del anillo bencénico modifica acusadamente el
comportamiento ácido-base; así, mientras un alcohol apenas presentaba
carácter ácido, pues sólo reaccionaba con el Na metálico, en los fenoles se
presenta como característica fundamental una mayor movilidad del átomo
de H del grupo OH, es decir, se comportan como ácidos, siendo la disociación
del fenol ordinario como sigue:
® -OH +2 ® o-.+ H+ Ka= 10- 10
fenol ion fenolato
aw Ion fenolato
La explicación de esta acidez se centra en la deslocalización electrónica del
anillo bencénico (véase «efecto mesomérico» en cap. 26), que suponen una
zona de baja energía donde pueden ser atraídos los pares electrónicos soli-
tarios del oxígeno (fig. 28.2), y, en consecuencia, el par electrónico del en-
28.2
lace -O:H es desplazado con mayor intensidad hacia el átomo de oxígeno La deslocalización electrónica del anillo
y por tanto mayor facilidad de ionización del protón (H+). IWIA bencénico (mesornería) facilita la salida del
protón (H+) en el fenal ordinario.
La hipótesis de la acción electrofilica del núcleo bencénico queda puesta
de manifiesto, pues al sustituir 3 átomos de H del anillo por grupos fuerte-
mente electronegativos, como los grupos nitros (- N0 2 ), el fenol resultante
621
trinitrofenol o ácido pícrico) es mucho más fuerte que el fenol ordinario.
Esta «succión» de la nube electrónica por el anillo bencénico sustituido se
expresa en la figura 28.3.
En resumen, el comportamiento ácido de los fenoles se explica gracias
a las interacciones electrónicas entre el anillo bencénico y el grupo funcional.
-
02N'o/~
'...._)
1
N0'
2
+ H•
N0 2
ácido pícrico
(2, 4, 6 trinitrofenol) ión picrato
o
JI
En cambio, cuando el grupo - C- se encuentra en C secundario tenemos
las cetonas, cuyo nombre deriva del primer compuesto de la serie, propanona
(CH 3 - C- CH 3 ). vulgarmente llamado acetona. Las cetonas se pueden no m-
Il
o
bra¡; mencionando los dos radicales hidrocarbonados ligados al grupo car-
bonilo adicionando la palabra cetona ; así. la acetona se puede denominar
dimetilcetona, o también con el nombre del hidrocarburo saturado, termi-
nando en -ona del mismo número de átomos de C. m!IIJ fi.1R3
A-27
1
Así pues, teniendo ambas funciones un grupo carbonilo (C=O) debemos Un disolvente de lacas muy uti-
lizado es la metiletil-cetona o huta-
1
interpretar sus propiedades a partir del doble enlace establecido entre el C nona. Escribir su fórmula.
y el O. fttfil
El doble enlace C =O, además de tener una nube n, como se explicó en la A-28
formación de dobles enlaces (véase cap. 26, secc. 1.2. b)), es fuertemente polar, Formular los siguientes compues-
pues el átomo de O es más electronegativo que el de C; es de esperar que tengan. tos: ciclopentanona; butanodial; die-
lugar fácilmente las reacciones de adición (véase cap. 27 sec. l. 3.3. b) al doble ti! cetona; propanal.
+ó - b
enlace polarizado en la forma: ::e~ O. siendo atacado preferentemente A-29
el átomo de C (polarizado positivamente) por reactivos nucleófilos como los Predecir qué tipo de reacciones
aniones (OH-, eN - , etc.) (mecanismo de adición nucleófila), a diferencia de lo pueden tener lugar en estos com-
que sucedía frecuentemente en la adición electrófila al doble enlace C =C. puestos carbonílicos (aldehídos y ce-
tonas).
626
estructura molecular se observa en la figura 28.4. Estos jabones deben sus
propiedades detergentes precisamente a la existencia de un radical hidrocar-
/
o-
bonado, lipófilo (amigo de la grasa) y el ion carboxilato -e .::::. profun-
damente polar y, por tanto, hidrófilo.
o
28.4
Modelo molecular del pal·
mitato sódico.
Moléculas de jabón
. ... Grupo carboxilato (hidrófilo)
A
~ B
o......,•••
e
627
Estos halogenuros de ácido son sustancias muy reactivas, frecuente-
mente utilizadas en las síntesis orgánicas.
e) Las amidas, cuyas fórmulas pueden fácilmente obtenerse sin más que
sustituir el grupo -OH del ácido orgánico por un grupo ami no
(- NH2 ), como se indica en el esquema :
~o ~o
-e ...... -+ - e'
OH NH 2
grupo ácido grupo amida
28.1.4. b) Esteres
o o
.,: : - 0 11 .. + 11+
R-C +H + ~ R-C - 0 -H ~ R-C +H O
' .. 1 2
QH ácido H
y, finalmente, el ion carbonio reacciona con la molécula de alcohol regene-
rando el protón adicionado al ácido orgánico :
O H O
ffi 11 1 11 +
R- C + 0-R' ~ R-C-0-R' ~ R-C-0-R' +H
11 1
O H ~r
alcohol
m!Dl A-43
Experimentalmente se ha demostrado que el átomo de oxígeno que une La constante de equilibrio de la
la cadena hidrocarbonada del ácido con la del alcohol procede de este úl- reacción entre el metano! y el ácido
timo. Ello se ha conseguido averiguar «marcando» la molécula de alcohol con acético es 4. Deducir la concentra-
un átomo de O radiactivo (el isótopo 18 del oxígeno) y viendo que dicho ción de equilibrio de éster si ini-
átomo aparecía finalmente en la molécula de éster y no en el agua formada. cialmente se han mezclado 1 mol de
La reacción global puede esquematizarse : ácido y 1 de alcohol.
R: 2/ 3 moles de éster.
o o
11 11
18
R-C - OH + H - 18 0 -R' ~ R-C - 0 -R' + Hp
629
Esta reacción es típicamente reversible, así que en condiciones adecuadas
se puede realizar la reacción inversa de hidrólisis prácticamente total, si se
hace en medio alcalino, ya que el ácido es eliminado del equilibrio en forma
de sal, según los esquemas:
o o
11 11
R-e-0 - R' +Hp ~ R-e-OH+HOR'
+ agua ~ ácido + alcohol
o o
11 1:
R-e-OH+NaOH ~ (R-e:.:.:o)- Na+ +Hp
Así pues, los ésteres naturales sirven como fuente para obtener los ácidos
orgánicos de cadena larga: por ejemplo, el aceite de oliva (como veremos en
el cap. 29) se puede hidrolizar en medio básico (NaOH, KOH, etc.) para
obtener las sales (sódica, potásica, etc.) de los ácidos grasos allí contenidos
y que en alto porcentaje es el ácido oleico (9-octadecenoico). A esta reacción
de hidrólisis en estos casos particulares se les denomina de «saponificación»,
A-44 ya que se obtiene el jabón correspondiente. mm
La esperma de ballena (esperma- Las grasas o ésteres naturales serán estudiados más detenidamente en
ceti) contiene ésteres del ácido hexa- el capítulo referente a sustancias de interés biológico (cap. 29).
decanoico (ácido palmítico)
C15H31C02 H. ¿Cómo podría realizarse
la obtención del jabón palmitato
28.1.4. e) Amidas
sódico?
_..-: : ; 0
Finalmente, la formación de amidas R-e~ en el laboratorio, a partir
NH2
de ácidos orgánicos, tiene lugar por deshidratación térmica de las sales
amónicas de los correspondientes ácidos, siempre que se realicen en con-
diciones adecuadas para desplazar los equilibrios existentes, así la aceta-
A-45 mida puede obtenerse combinando ácido acético y amoniaco a alta tempe-
Escribir la reacción de formación ratura, según el esquema:
de propanamida a partir del ácido o
correspondiente.
~o ~o 11
eH3 - e + NH3 ~ eH3 - e , -. eH 3 -e + Hp
A-46
' oH o-NH~ 1
¿Qué nuevo grupo atómico se ácido acético acetato amónico NH2
obtiene si se sigue deshidratando (sal amónica) acetamida
una amida? mRt mm
R: R-C=N (denominada función Si se continúa la deshidratación de la amida se. originan compuestos
«nitrilo» ). de olor desagradable, con el grupo atómico característico -e:= N, que ori-
630
gina la función nitrílo,
ción amida por nitrilo.
a nomenclatura consiste en sustituir la termina-
Como vemos, la intervención del amoniaco en las reacciones con ácidos A-47
orgánicos introducen átomos de nitrógeno en las cadenas hidrocarbonadas, Formular el propanonitrilo y el
obteniendo una función oxigenada y nitrogenada (amida), y otra ya ex- metan onitrilo.
clusivamente nitrogenada (nitrilo); ahora bien, dentro del estudio de las
combinaciones nitrogenadas, en el que también se debe incluir las amidas R: CH 3 - CH2 -C=N y
y nitrilos. solamente trataremos, por su mayor importancia, de las aminas. H-C=N (ácido cianhídrico).
mm
COMBINACIONES NITROGENADAS TIPICAS: LAS 28.2. A-48
AMINAS Hacer un cuadro que contenga
las funciones oxigenadas tratadas en
Ya se ha citado que las funciones orgánicas «amida» y «nítrilo», cuyos este apartado, indicando, su grupo
o
11
atómico característico.
grupos característicos son -C-NH2 y -C=N. respectivamente, son com-
binaciones nitrogenadas. Centraremos, sin embargo, nuestra atención en
una nueva función aún no introducida en este capítulo: las amínas. mm A-49
Recordar cuál es el grupo carac-
Las aminas se consideran como sustancias orgánicas que resultan al terístico de las aminas, formular una
sustituir átomos de H del amoniaco por radicales alifáticos o aromáticos; amina alifática y otra aromática.
así pues, como en el amoniaco existen 3 átomos de H, se puede concluir
que existirán tres clases de animas, según el número (1, 2 ó 3) de átomos
de hidrógeno sustituidos, que reciben el nombre de amínas primarías, secun-
darías y terciarias, respectivamente.
He-N-H+H
3
..
1
H
metilamina
+
~
¡ He-N -H
3
H1
1
H
ion metilamonio.
]+
,
de basicidad (o el pKb) de estas bases orgánicas en disolventes apolares 7 •
)
En el caso de las aminas aromáticas existe una disminución notable de
la basicidad debido a la interacción electrónica (de signo contrario al ex-
puesto en las aminas alifáticas) entre la nube deslocalizada y el par elec-
A-53
Predecir la basicidad relativa de
la anilina frente a las aminas alifá-
ticas.
trónico solitario del átomo de N, formando por efecto mesomérico una nube
común que abarca al anillo bencénico y al átomo de N y restando densidad
electrónica al par de electrones libre del átomo de N, y en consecuencia existirá
una menor posibilidad de aceptación del protón. La experiencia muestra
que la anilina es una base aproximadamente l 00 000 veces menos fuerte que
el amoniaco, por tanto es bastante débil, siendo por el contrario bastante
fuerte su ácido conjugado, el ion anilinio, según el esquema:
' Los pKb para los compuestos citados muestran en disolución acuosa una inversión al
pasar a las aminas terciarias. así:
NH 3
4.75
pero se ha comprobado experimentalmente que ello es debido a la falta de estabilidad del ion
alquilamonio. que no posee átomos de H para formar puentes de H con el agua (disminución
de la solvatación), por ello se considera la variación de la basicidad en disolventes apolares.
633
En este capítulo hemos pretendido ofrecer una visión de interés biológico- . Todas estas funciones están re-
elemental de las funciones orgánicas oxigenadas y ni- lacionadas entre sí y con los correspondientes hidro-
trogenadas que son, sin duda, las de mayor interés carburos, pudiendo pasarse de unas a otras por oxi-
en la Química orgánica -como podrás ver en el ca- daciones-reducciones moderadas o hidrataciones-des-
pítulo siguiente, dedicado al estudio de las sustancias hidrataciones, etc.
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-54. Es muy importante que al finalizar el estudio de las cadenas de oxidación-reducción y de hidra-
este tema, el alumno proceda a familiarizarse tación-deshidratación que las relacionan entre
con las funciones oxigenadas y nitrogenadas sí.
estudiadas, incluyendo un cuadro sintético con
A-56. Formulación de muchos compuestos, tratando
los siguientes epígrafes:
de clasificarlos.
Ejemplo: A-57. Vistas las relaciones entre las diferentes sus-
tancias se deben poner problemas que traten de
Grupo
Función Ejemplo Nombre
Sustancia que forzar a la aplicación de dichas relaciones, como
atómico lo contiene procedimientos de síntesis que en el tema no se
han visto detalladamente, por ejemplo:
- OH alcohol CH 3 -l'H 2 0H etanol vino, licores ¿Cómo obtener el acetato de metilo?
(hidroxilo ) fenol :g;,-- OH fenol taninos ¿Cómo obtener la acetona ?
- -
¿Cómo obtener la propanamida a partir de pro-
A-55 . También es muy conveniente que se establezca panal?
en otro cuadro sintético la relación entre las ¿Cómo obtener el acetato de metilo a partir de
diferentes funciones ; para ello basta considerar cloruro de acetilo ?
634
SUSTANCIAS DE INTERES
BIOLOGICO 29
Dentro del campo de la Química orgamca nos corresponde en este capítulo INTRODUCCION
tratar, aunque sea de forma introductoria, algunas de las sustancias químicas de
vital importancia para iniciarse en el conocimiento de la materia viva. En la materia
viva existen distintos niveles de organización que conviene explicitar para deli-
mitar el alcance de nuestro estudio: es bien conocida la organización de los seres
vivos en células que, a su vez, están ensambladas formando tejidos u órganos y que
el conjunto de los mismos constituye un organismo. Así pues, la comprensión
de las funciones de movimiento, defensa, crecimiento, reproducción, etc., de un
ser vivo descansa en nuestro conocimiento sobre ese «átomo» de la vida que lla-
mamos célula: ahora bien, dentro de esa célula existe un conjunto de estructuras
moleculares, complicadas pero regidas por las mismas leyes físico-químicas que
el resto de la materia. Se comprende que el avance científico en la Química de la
vida supone desentrañar esas complejas estructuras moleculares, cuyas propie-
dades determinan y explican el comportamiento celular, es decir, del ser vivo.
Por ello, y dado el amplio y complejo campo de la materia viva, se distinguen,
repetimos, varios niveles de organización:
29.1
Nuestro alimento co-
tidiano debe contener
hidratos de carbono,
grasas y proteínp,
2 9 .1.1. Monosacáridos
Como se ha indicado, son las unidades más sencillas de los hidratos de C;
aproximadamente existen en la naturaleza 20 diferentes. Todos ellos tienen
sabor dulce, siendo prototipo de los mismos la glucosa o azúcar de uva, pre-
sente en las frutas naturales y constituyendo una unidad esencial en muchos
de los oligosacáridos y polisacáridos.
1
Los fermentos o enzimas pueden ser aislados en el laboratorio y actuar como catalizadores
de estas hidrólisis en tubo de ensayo.
637
Como resultado del análisis qullllico se ha establecido que su fórmula
empírica es C6 H12 0 6 • Por otra parte, mediante esterificación con anhídrido
acético se ha establecido la existencia de cinco grupos -OH y su disolución
posee un marcado carácter reductor oxidándose a ácido del mismo número
de átomos de carbono, lo que muestra que la molécula de glucosa posee
A-2 un grupo aldehído. mPA miJ
Proponer, teniendo en cuenta las Investigaciones detalladas permitieron determinar la configuración de los
propiedades señaladas, una fórmula cuatro átomos de carbono asimétricos existentes en la molécula de glucosa,
desarrollada para la glucosa y nom- es decir, la ordenación espacial de los grupos -OH. Esta configuración re-
brarla de acuerdo con la nomen- sultó ser la indicada en la figura 29.2 (que es, en realidad, la proyección de
clatura aceptada. la ordenación espacial sobre el plano del papel).
R: CHzOH- CHOH- CHOH-
-7
o
-CHOH - CHOH - C (2, 3, 4.
H
S, 6, pentol hexanal).
A-3
a) Indicar si existe algún átomo de
carbono asimétrico.
b) En caso afirmativo, ¿cuántos isó-
meros ópticos tendrá la glucosa? 29.2 Fórmula desarrollada 29.3
de la glucosa. Modelo de la estructura clclica de la O-glucosa.
R: a) Cuatro (los átomos de carbono
2. 3, 4 y 5).
Sin embargo, esta estructura no explica todas las propiedades de la
b) 2 4 = 16 isómeros ópticos.
glucosa, debiéndose aceptar la existencia de estructuras cíclicas, como las
mostradas en la figura 29.3, que suponen la posibilidad de aproximación de
los correspondientes átomos. m1
Existen, como ya hemos señalado, otros monosacáridos, bien aldosas (con
una función aldehído), bien cetosas (con una función cetona), siendo las
A-4 más frecuentes las de S ó 6 átomos de carbono.
Construir el modelo molecular Todos ellos poseerán, pues, carácter reductor 2 , varios carbonos asimé-
abierto de la glucosa y comprobar tricos y posibilidad de presentarse en estructuras abiertas o cíclicas. No con-
la posibilidad de formar un anillo sideramos conveniente, sin embargo, extendernos en la descripción, ni si-
hexagonal con un átomo de oxigeno quiera enumeración, de estos monosacáricos, lo que, en este nivel, supondría
entre los átomos de C, 1 y S, dada la una innecesaria complejidad. Citemos únicamente la D-fructosa, polialcohol
libertad de giro de los enlaces exis- con esqueleto de 6 átomos de carbono como la glucosa, pero con un grupo
tentes.
cetona en el átomo de C,2 en lugar del grupo aldehído, que contiene la glu-
1
CH,OH
1
2
C=O 6 o
31 CH,OH/ '-...... 'CH,OH
H \.s/ '-.._z/
HO-C-H
H,OH • •
~
·'
H-C-OH
si
H-C-OH
HH HO
H
!\]'· \
--e
HO / \
3 H
HO OH
81
CH 2 0H
1 1
OH H HO H
a) b) el
29.4
Estructuras abierta y crclica da la D·fructosa. a) Estrutfura abierta; b) estructura y srm-
bolo del anillo (l(·D·fructosa (si cambia la disposición del - OH del C,2 sarra al anillo
hexagonal da ¡3.0-fructosa); e) estructura pentagonal da (l(-0-fructosa.
H\ /CH, OH
HO/
• :-...
~,- ~
0 H'\
e /CH,OH
29.5
H OH H
1 H O Hidrólisis de disa-
.~·~ 1 e/
1
CH OH O
1 ' -· / '-. H -
+ H, O
/ \
HO ,.- ~
H OH ,H H
+ cári dos (sacarosa,
1 OH \ iJ_/ ""'-._ s / .:::::.-•-..........:: 1/ maltosa y lactosa).
H o--.'\. /H HO\ /
• '--cH,OH 1 1
OH
•
'\ (La O-galactosa ti&-
;._. 6 H OH ne invertida la po-
1 •¡ sición del - OH so-
OH H
bre el C,4 respeo-
HO 6
\• eH, eH sacarosa + H2 O - O-glucosa (O!· ~) + 0-fructosa to de la O-glucosa.)
H
/•'\¡Lo~ 1
HO
\ CH,OH
HO
\ CH,OH
••H~•-----"'-•/H
•¡-..........::. H ........./-~
/.e'\'-..... _ H.. . - ·\t-~-0
1 OH \ \
1
CH,OH
---
+ H, O H 1
·,H~·,-..........::. /H
+ ~~~~~
.
H o-•:-._.:.--o ,-..........::.
1 ~ OH \ J OH \
" \ H~·-----" /H H OH H OH
,-..........::.
~ OH '\
OH
2 O-glucosa (O!· m
640
La sacarosa (azúcar corriente) está constituida por una molécula de A-7
D-glucosa unida por el C,l a una molécula de D-fructosa en forma cíclica Programar una experiencia donde
pentagonal mediante el C,2, como muestra la hidrólisis de este disacárido se compruebe que una disolución de
esquematizada en la figura 29.5. En cambio, en la maltosa y la lactosa las sacarosa en agua no tiene carácter
uniones se realizan entre el C,l de la glucosa y los átomos de C,4 de otra reductor. Realizar posteriormente la
molécula de glucosa y de galactosa, respectivamente (fig. 29.5). Se adver- hidrólisis con HCl 1 M y constatar
tirá que en la sacarosa se ha perdido el carácter reductor debido al bloqueo ahora si la disolución obtenida es
del grupo -OH próximo al puente de O responsable de la glucosa al unirse reductora. Interpretar las experien-
a la segunda unidad de monosacárido. ti1!tj cias realizadas.
A-8
29.1.3. Polisacáridos Añadir almidón en polvo al agua
y calentar la emulsión suavemente.
La mayor parte de los hidratos de C existen en la Naturaleza no como Filtrar para separar la disolución de
la parte insoluble. Comprobar si la
simples unidades de monosacáridos, sino como macromoléculas formadas amilosa es la parte disuelta, pues se
por gran cantidad de unidades engarzadas: así, por ejemplo, el papel en que tiñe de color azul intenso con una
estamos leyendo es en su mayor parte un polisacárido (celulosa), que ge- gota de solución acuosa de iodo, en
neralmente constituye el esqueleto de los vegetales; por otra parte, también cambio la amilopectina se vuelve de
son usados estos polisacáridos por los organismos (almidón y glucógeno) color rojo-violeta en contacto con la
como sustancias alimenticias de reserva. Los polisacáridos como la celulosa solución de iodo (fig. 29 .ó) .
son dificilmente solubles en agua debido a la magnitud de sus masas mole-
culares (algunas de las macromoléculas de celulosa sobrepasan el millón de
u.m.a.) y, por tanto, las fuerzas intermoleculares son muy intensas; no obs-
tante se embeben de agua hinchándose en contacto con la misma debido a
la presencia de gran número de enlaces por puente de hidrógeno. Otros
polisacáridos, como el almidón, son parcialmente solubles, formando diso-
luciones coloidales. Detengámonos en su estructura molecular que inter-
pretará estas propiedades.
AMILOSA AMILOPEPT INA
Azul Rojo-violeta
29.1.3. a) Almidón
29.6 Reconocimiento de amilosa v amilo-
pectina como solución acuosa de
El almidón se encuentra en las plantas almacenado en gránulos recu- iodo.
biertos por proteínas. Si estos granos se maceran con butanol acuoso a la
temperatura de ebullición se puede observar la separación de dos partes en
la solución; una porción precipitada que se denomina amilosa, cuya masa A-9
molecular está comprendida entre 10 000 y 100 000 u.m.a., y otra porción La hidrólisis suave del almidón,
que permanece en suspensión llamada amilopectina, de masa molecular entre con ayuda de ácido, proporciona
50 000 y 6 000 000 de u.m.a. productos de pesos moleculares bajos
llamados dextrinas que después se
Al realizar la misma operación utilizando agua caliente como disolvente hidrolizan a maltosa y finalmente a
es de esperar que la parte soluble sea la amilosa, aunque el resultado es O-glucosa. Predecir cuál debe ser la
variable, dependiendo de la historia del proceso. e;) mm estructura molecular del almidón.
641
La diferencia esencial entre la amilosa y la amilopectina consiste exclu-
sivamente en la disposición lineal o ramificada, respectivamente, de las uni-
dades de D-glucosa unidas en las macromoléculas de almidón. En la figura 2 9. 7
se muestra la cadena lineal de amilosa constituida por anillos alfa de D-
glucosa unidas como en la maltosa. En cambio, la amilopectina, normal-
mente de masa molecular más alta. tiene cadenas ramificadas de moléculas
H
\ CH, OH 1-unidadde a -Dglucosa - J
a-•,.__ ¡_,- o
.¿,_.~
'\
~
H OH !"1
6~
/ H
1
1
1 \
H
CH, OH 1
al-•~
: "'•-o
1 1
~.~Ji\
1 1
/ HI H (
1
1
! bH \ 1 \
o.-L-•~
/ CH, OH
'\H~~ ,{\_
0
1 1
11 11 ·-·~ '\_ /H
1 1--.......::•
H OH \ -
cx-D-glucosa enlazadas por el C,l a los grupos -OH del C,6. Si se hidroliza
parcialmente la amilopectina conduce a las dextrinas (cadenas más cortas
pero igualmente ramificadas, como indica la figura 29.8), muy usadas en
conservas de mermeladas, tejidos. etc. Si continúa la hidrólisis se producen
oligosacáridos y finalmente las unidades de cx-D-glucosa.
29.8
Macromolécula de amilopectina (cada
circulo simboliza una unidad de
a-D·glucoál.
642
Este almidón vegetal 3 es ingerido por los animales, que demuelen la
macromolécula gracias a una enzima de la saliva (amilasa) y posteriormente
el jugo gástrico lo transforma en maltosa. A su vez las enzimas del jugo in-
testinal desdoblan la maltosa en moléculas de D-glucosa, que son almace-
nadas en los tejidos fibrosos de los músculos o en el hígado, donde se poli-
merizan en forma de glucógeno o almidón animal. cuya estructura es similar
a la amilopectina, pero más ramificada aún.
29.1.3. b) Celulosa
Es el polisacárido por excelencia del mundo vegetal, forma el principal
constituyente de los tejidos fibrosos de las plantas, árboles y bacterias, siendo
el compuesto orgánico más abundante en la Tierra. El algodón se puede consi-
derar como celulosa químicamente pura, pues contiene del 98 al lOO por lOO
de celulosa. En esencia, su estructura molecular es similar a la amilosa del
almidón, aunque contiene muchos más anillos de glucosa (de 2 000 a 10 000).
A pesar de este extraordinario parecido químico con la amilosa, es totalmente
insoluble en el agua, aunque la macromolécula de celulosa es hidrófila. La
diferencia esencial reside en la unión de las unidades de D-glucosa. pues
mientras en la amilosa participan anillos de et-D-glucosa. en la celulosa se
unen anillos de P-D-glucosa (fig. 29.9). Es sorprendente observar cómo esta
mínima diferencia en el enlace (supone un giro de 180°) puede cambiar tanto
las propiedades de este compuesto, contrastando la imposibilidad por la
mayor parte de los organismos vivos de digerir la celulosa (partición de la
macromolécula). a excepción de rumiantes y algunos microorganismos. Ello
-o
\
e ¡CH' OH L_
f
_
Unidad de ~ - O glucosa "--1
1
~\•-o
1
H¡OH H~
, 1 .
1
1
·-•--.........:: 1 o
1 JH ·\~ \ H OH 1
H e 1 / 1
H 1 H/ '\:"-·~:~ 1
1 '\f-!OH , 1
•-o-.........: o
1 1 \ ·,~ \ CH OH
1 CH, CH H H 1 e 1 '
\ 1 H/ ~,-~'\_
1 1
(
-r-.........::.-o
H/OH '.....__' \
OH \ \
H H
3
Este almidón se forma en los vegetales a través de la glucosa. que a su vez se sintetiza
en la función clorofilica a partir del dióxido de carbono (C0 2 ) atmosférico y agua con partici-
pación de la clorofila y la luz solar.
643
se explica por la ausencia de enzimas específicos que puedan partir la macro-
molécula de celulosa. En la figura 2 9.1 O se presenta la facilidad con que
dos cadenas lineales de celulosa pueden formar enlaces por puente de hi-
drógeno aprovechándose todas las posibilidades al máximo; se explica también
A-10 así la facilidad de imbibición (la celulosa se hincha) de agua por estas macro-
moléculas. La hidrólisis de la celulosa puede realizarse en el laboratorio
Hacer una sintesis del estudio mediante calefacción prolongada con la ayuda de ácidos fuertes, obtenién-
realizado sobre los principales hi-
dose Ct-D-glucosa, pero esta operación no es rentable como fuente de ali-
dratos de carbono y procurar esta-
blecer relaciones entre ellos apro- mentación.
vechando la reacción de hidrólisis. o
A-ll l --;¡_;;; o
Ya hemos señalado que una de
las principales funciones de los hi-
dratos de carbono es la de ser fuente H 0-H- - - - CH
2
M
O _.......H- - - - - - paralelas de celulosa.
R:a) C6 H 1 p +ó0l-+ó11p+ O H/ O
6
+ 6C02
b) cl2H2pll + 1202 ..... ? H--..._
------O H, e
_.......o-H----
..... llH 20 + l2C0 2
e) (C6 H 100 5 )" + 6n0 2 -+
..... n(SHp + 6C0 2 )
Gracias a esta resistencia a la hidrólisis que manifiesta la celulosa, es
A-12 posible esterificarla fácilmente con ácidos fuertes, como el HN0 3 y el H2 S04
concentrados, obteniéndose trinitrato de celulosa (pólvora sin humo), o con
Calcular el calor que se despren-
derá al consumirse totalmente 1 g anhídrido acético, dando acetato de celulosa, materia prima para preparar la
de sacarosa (azúcar corriente) seda artificial.
(C 12 H2Pu) en el organismo. ~H Las aplicaciones de la celulosa son innumerables; citemos como ejemplo
para esta reacción es: el papel, que no es más que la unión de muchas fibrillas de celulosa por medio
M. atómicas: C,l2; H,l; 0,16.
de un adhesivo, «cola», donde se intercala, para darle consistencia y para
evitar la imbibición de la tinta, una mezcla que contiene yeso, espato pesado,
• La fuente fundamental de energía etcétera.
para la célula es la glucosa. En las células
la oxidación total de la glucosa no se Pasamos a continuación a estudiar otros principios químicos conocidos
realiza de forma directa sino a través de en bioquímica como sustancias de reserva alimenticia; nos referimos a las
muchos pasos sucesivos (más de 30) en
los que se libera cada vez una pequeña grasas, grupo importante de los lípidos.
cantidad de energía. ri.1IDl nu mDJ
644
GRASAS 5 29.2. A-13
Una grasa corriente en el sebo es
Conjuntamente con los hidratos de C y las proteínas, las grasas o gli- la triestearina, que resulta al esteri-
céridos son los compuestos orgánicos de los seres vivos que sirven de ali- ficar los tres grupos -OH de la gli-
mentos y sustancias de reserva, al mismo tiempo que su acumulación en cerina (propanotriol) con sendas mo-
los tejidos adiposos proporcionan un aislamiento al organismo que de no léculas de ácido esteárico ( octadeca-
existir podría perturbar algunos órganos. Las grasas son los alimentos con noico). Tratar de encontrar la fórmula
mayor potencia calorífica, ya que su calor de combustión es aproximada- desarrollada de la triestearina o tries-
mente el doble que el de un hidrato de e o el de una proteína. Desde el punto tearato de glicerina.
de vista químico se comprende esta diferencia, puesto que las grasas constan, o
como veremos, de una larga cadena hidrocarbonada (e y H casi exclusiva- 11
mente), mientras que las cadenas de hidratos de e se encuentran ya par- R: CH 3 - (CH2 )¡ 6 -C-0-CH2
cialmente oxidadas, existiendo grupos -OH átomos de O en las mismas,
como se ha visto. m!IIJ TI 1
CH3 -(CH2)16 -TI-0-Cr
Las grasas son ésteres de los ácidos carboxílicos superiores (normalmente
con cadenas de 7 a 22 átomos de e). llamados ácidos grasos con la glicerina
(polialcohol de 3 átomos de C). por ello a las grasas se les denomina también CH 3 - (CH 2 ) 16 - C- O- CH2
glicéridos 6 • Esta triple esterificación de los tres grupos -OH de la glicerina
sucede en la Naturaleza generalmente con diferentes moléculas de ácidos
grasos, dependiendo las características de las grasas. de los ácidos grasos
unidos; pongamos como ejemplo la formación de la triestearina, esterificación
que se realiza con tres moléculas de ácido esteárico (octadecanoico = CH 3 -
(eH 2 ) 16 - eOOH). según el siguiente esquema:
o o
11 - - - -·-. 11
eH3 -(eH)
2 16
-C- :- oH H :o-eH2
-- - - ~
eH 3 -(eH2 ) 16 -e-O-eH2
CH 3 -(eH)
~
-e-,'- OH
r-----
H ·O-eH
0 1
-+
~
3Hp + CH 3 -(eH2 ) 16 -C-0-eH
1
2 16 - -- - ~
5
Los glicéridos o grasas se engloban dentro del grupo de los Iípidos; aunque este grupo es
mucho más amplio (fosfolípidos, ceras. hormonas. etc.) conviene por razones de simplicidad
limitarqos a la clase de llpidos más abundante en la Naturaleza: las grasas. 29.11
6 Conviene que el alumno revise las reacciones de esterificación de un ácido con un alcohol Modelo de "calotas" de u.n glicérido (tri·
vistos en el capítulo anterior. laureato de glicerina).
645
A-14 grasas sólidas son las ya citadas triestearina y tripalmitina, resultado esta
Justificar la falta de solubilidad de última de la esterificación de la glicerina con el ácido palmítico (hexade-
las grasas en el agua. atendiendo a canoico). A medida que aumentan en la grasa los ácidos grasos insaturados
su_estructura molecular. (con dobles enlaces), aumenta la fluidez de la grasa, como se puede observar
en la trioleína que constituye entre el 70 y el 84 por 100 del aceite de oliva,
A-15 donde el ácido esterificado, el ácido oleico, es una cadena de 18 átomos de e
Proceder a fabricar jabón con con un enlace doble central entre los e.9 y 10: eH3 -(eH2)7 -eH=eH -
aceite de oliva y una disolución de (eH2)7 -eOOH. Otros ácidos presentes en las grasas liquidas son el ácido
carbonato sódico (Na2C0 3 ) e inter- linoleico y el linolénico, con el mismo número de átomos de e que el oleico,
pretar la reacción que ocurre. En la pero con dos y tres dobles enlaces, respectivamente. m!lm
fase de calentamiento de la emul-
sión conviene agitar continuamente. La gran longitud de la cadena hidrocarbonada de las grasas sin apenas
polaridad entre sus enlaces, ya que han desaparecido los grupos -OH de
A-16 la glicerina y - eOOH de los ácidos grasos, justifica el que estos ésteres sean
Escribir la ecuación de combustión hidrófobos y sólo se disuelvan en disolventes con enlaces covalentes del
de la triestearina. tipo del éter, éter de petróleo (mezcla de hidrocarburos), tricloroetileno, etc.
R: C57H 1100 6 + 81.50 2 __. 57 C0 2 + En el organismo las grasas forman emulsiones gracias a la acción estabili-
+SSHp zadora de los ácidos biliares o proteínas presentes en el hígado y en el pán-
creas, y que con ayuda de enzimas (lipasas) las desdoblan en glicerina y ácidos
grasos que finalmente se arrastran hacia las paredes intestinales, donde
vuelven a esterificarse formando las grasas específicas que fluyen a través
del cuerpo por medio del torrente sanguíneo o del circuito linfático.
A-18
Construír los modelos molecu- 29.3. PROTEINAS
lares de los aminoácidos glicina, ala-
nina y cisteína e indicar si presenta- Las proteínas. también llamadas albuminoides, son sustancias bioquímicas
rán isómeros ópticos ayudándose esenciales en todas las células vivas. Tienen que ver en todas las funciones
con un espejo. biológicas de las células, desde la estructura de las mismas hasta los procesos
646
celulares que regulan el movimiento del organismo, el control del crecimiento TABLA 29.1
celular, la autodefensa del organismo, etc. Son, pues, las proteínas el punto Todos los aminoácidos, con excepción
de partida para un conocimiento básico del comportamiento de los seres de prolina e hidroxiprolina tienen la
fórmula general: H
vivos, de ahí su extraordinaria importancia.
1 -?o
Al igual que los polisacáridos, las proteínas son macromoléculas natu- R-9-C"'OH
rales con elevado peso molecular en las que entran generalmente cuatro NH 2
elementos: C, H, O y N, y esporádicamente en algunas proteínas se encuentran en que R es el grupo característico para
átomos de S enlazados. También la investigación de estas sustancias se ha cada aminoácido. Los términos represen-
tados por R son :
iniciado empleando la hidrólisis como reacción de destrucción que hizo ver l. Glicina - H
la presencia en las proteínas de una serie de unidades esenciales, los ami- 2. Alanina - CH~
noácidos; posteriormente se perfeccionaron las técnicas de estudio profundi- 3. Serina-CH vH
4. Cisteina- Ct12 SH
zando en el conocimiento de sus armónicas estructuras y completando estas S. Cistina-CH 2 -S-S-CH 2 -
hipótesis con procedimientos de síntesis de proteínas que actualmente se 6. Treonina* - C(H- CH3
llevan a cabo. Este avance científico ha permitido en muchos casos explicar OH
7. Valina* CH3 -CH-CH 3
la suma facilidad con que se efectúan las reacciones químicas a temperatura 8. Leucina* -CH -CH -CH
2 1 3
ordinaria en los seres vivos, gracias a la presencia de caprichosas formas
CH,
geométricas en determinadas proteínas (enzimas) que actúan como catali- _....eH,
zadores orgánicos. Así pues, desarrollaremos en este apartado: las unidades 9. Isoleucina• -CH
básicas que forman las proteínas, los aminoácidos; cómo se unen en la pro- 'CH 2 -CH3
teína, es decir, sus estructuras, y, finalmente, de forma introductoria se iniciará 10. Metionina* -CH2 -CH2 -S-CH,
11. Acido aspártico -CH2 C0 2H
al estudio de las enzimas o fermentos. 12. Acido glutámico
-CH 2 -CH2 -C0 2 H
13 . Lisina*
29.3.1. Aminoácidos -CH~ -CH 2 -CH 2 -CH 2 -NH 2
14. Arginma
mB -CH 2 -CH 2 -CH 2 -NHCNH 2
Cuando se calienta una proteína, como puede ser la clara de huevo, con
un ácido fuerte concentrado (por ejemplo, HCl o H 2 S04 del 30 por 100) se
15. Fenilalanina* -CH 2 -o
16. Tirosina, -CH 2 -<:>-0H
produce la hidrólisis total de la proteína, obteniéndose una mezcla de unidades
denominadas aminoácidos, cuya composición es diferente para cada albu- 17. Triptófano• -CH~
minoide. Las proteínas naturales están compuestas a lo sumo por 20 ami- N
noácidos diferentes, los cuales se hallan esquematizados en la tabla l. En 1
H
esencia, un aminoácido contiene los grupos amino (- NH2 ) y carbóxilo (- COOH); 18. Histidina -CH 2 -r=-1
naturalmente, sobre átomos de C diferentes, si el grupo amino se encuentra NVN - H
en el átomo de C contiguo al grupo carbóxilo (C,a o C,2), recibe el nombre Las estructuras de los otros dos son :
19. Prolina H 2C---CH 2
de a-aminoácido; si está enlazado al C,3 (o C,/3) se le llama {3-aminoácido. En 1 1
la Naturaleza generalmente se dan a-aminoácidos y como ejemplos podemos H 2 C..._ N_.... CHC02 H
citar la glicina, la alanina, y la cisteína, de fórmulas: 1
H
20. Hidroxiprolina HOHC--CH 2
.. ~ ,?0
H
1 ,?0 1 1
H 2 C..._N,...CHC0 2 H
H N-c-e HS - CH2 -C-C , 1
2 1 " oH 1 ·oH H
CH 3 :NH2 • Aminoácidos fundamentales de las
glicina alanina cisteína proteínas.
647
Puede observarse que excluyendo a la glicina presentarán isómeros
ópticos todos los restantes a-aminoácidos, pues presentan un átomo .de e
asimétrico, el Ca, por tanto podrán existir isómeros dextro (D) y levógiros (L);
en la Naturaleza solamente se dan isómeros pertenecientes a serie L del ácido
láctico, es decir, con la misma configuración espacial que el ácido levo-
A-19
láctico7 (fig. 29.12). mm
Explicar el comportamiento an-
fótero de los aminoácidos, es decir,
su comportamiento ácido o básico
según el pH del medio. COOH COOH
29.12
Estructuras espacia-
les del 6cido L-16cti-
co y de la L-alanina.
o ~ C-CH
/ 2
..
NH2 +H 3 O +=!
+ ~O ~
/
H1
C-CH2 -N-H
¡
~+
HO HO H
7
La nomenclatura D o L no alude a la desviación que experimenta el plano de polarización
de la luz. sino a la disposición espacial del grupo -OH a la derecha o a la izquierda, respecti-
vamente.
En los aminoácidos de la misma serie, el grupo -OH es sustituido por el - NH7 siempre que
coincidan las posiciones del grupo - COOH en el ácido láctico y en el aminoác1do.
648
o básicas se compensen (punto isoeléctrico) formando un ion dipolar
(«zwitterion») con carga positiva y negativa simultáneamente, como se es-
quematiza:
~
O [zwitterion
~ ~
0 J
H N-eH -e ~ H N-eH -e
2l 2 'o~ 3 2 'oe
En el punto isoeléctrico la solubilidad del aminoácido es mínima, lo que
se aprovecha para la separación de estas sustancias en campos eléctricos
(electroforesis). Así, en una mezcla de aminoácidos a un pH dado, sometidos
a un campo eléctrico, unos emigran hacia el polo negativo (los que están
en forma de catión), otros hacia el positivo (los aniones) y quedan sin des-
plazarse los que estén en su punto isoeléctrico.
29.3.2. Polipéptidos
A-20
mm Emitir una hipótesis para explicar
El fundamento de la unión entre aminoácidos para formar las proteínas
puede ser comprendido considerando dos moléculas de uno de ellos: por la unión de dos moléculas de amino-
ejemplo, la glicina, y estableciendo la unión entre el grupo amino de una ácido con eliminación de una mo-
lécula de agua.
molécula con el grupo carboxilo de la otra molécula, estableciéndose el de-
nominado enlace peptídico o amídico; como se esquematiza a continuación :
o H ~o
H N -eH
2 2
-e- :aii·+·ii·: -N
••••••••• •
-eH
2
-e(/'oH -H 2
0
O eH3 O
11 • • • .. .. .. • 1 -7 - H 0
H2 N-eH 2 - e - :oH+ H: -N-e-e 2
. .. . . . . . . . • 1 j_ 'oH
¡¡ · H H
g cma alanina
- H O
2 --+
---"-
9 C(H3 ""'O
H N-eH -e-N-C-e
2 2 1 1 ' oH
H H
glicilalanina
En el caso de ser tres los aminoácidos diferentes los enlazados, aumentan las
posibilidades de combinación, obteniéndose 6 tripéptidos distintos, y si te-
nemos en cuenta que en una proteína (o polipéptido) natural puede haber
20 aminoácidos diferentes en cualquier orden, repetidos o no, se comprende
la ingente variedad de estructuras que pueden darse en una cadena polipep-
tídica de una proteína. No obstante, en la célula viva se da una proporción
pequeña de todas estas agrupaciones posibles. Ahora bien, la ordenación
de aminoácidos en una cadena proteínica es de suma importancia, pues la
mera alteración de la posición de un aminoácido en la secuencia polipeptídica
puede ser de un interés funcional extraordinario; así, por ejemplo, los bio-
químicos han demostrado que la «equivocación» de un solo aminoácido en
574 unidos que constituyen la estructura de la hemoglobina supone la no
transferencia de oxígeno a la sangre.
Oc
ON
oo
OR
c;a H 29.14
· 29.13 a 29.13 b
Estructura de lámina plegada de la Puentes de H en la fibroí-
fibroína de la seda. na de la seda. 1
1
o
11
Los mismos autores exponen la posibilidad de otras estructuras secun- _e
darias, si la cadena polipeptídica se encuentra arrollada en forma de hélice
(fig. 29.14), y, por tanto, se pueden establecer puentes de hidrógeno con los
mismos grupos atómicos citados, sólo que situados a la misma altura en el
siguiente paso de rosca de la hélice, como muestra la figura 29.15. Se ad-
miten dos tipos de hélice según la rosca sea a derechas o a izquierdas. Este
tipo de estructura secundaria en forma de hélice a es el que se da en el co- 29.15
lágeno, proteína fibrosa existente en los tejidos óseos y cartilaginosos de los
mamíferos.
Todavía existe una estructura terciaria en la que las cadenas helicoidales
se hallan plegadas o retorcidas sobre sí mismas, mediante el establecimiento
de enlaces entre las cadenas laterales según grupos funcionales particulares
presentes. Suele ser frecuente la unión de cadenas laterales por medio de
puentes S- S. o bien el establecimiento de interacciones electrostáticas entre
grupos laterales - NH; y - COO-, o finalmente la existencia de nuevos en-
A-22 laces por puente de H entre estas cadenas laterales. Esta estructura terciaria
Realizar una síntesis del estudio proporciona a cada proteína una geometría particular de sumo interés para
realizado sobre las proteínas. interpretar su actividad biológica, como se apreciará en las enzimas. ~
[:::::>
~cSl-,
[:::::>
rápido
1 e.n:=== 1
rápido
49 GLU - HIS VAL FEN - TRE ASP · NH¡ VAL PR O LI S CIS ARG ASP - LIS TRE - LEU - ASP - NH 2 - ARG - SER 32
48 47 46 45 44 43 42 41 40 39 38 37 36 35 34 33
653
CONCLUSION
Dado el carácter limitado que necesariamente tiene proteínas que necesariamente debe iniciar toda ul-
este Curso, terminamos aquí la descripción de algunas ulterior profundización a la Bioquímica, tratando de
sustancias de interés biológico donde se ha perseguido cimentar la construcción de una ínfima parte de este
presentar ese primer nivel molecular de organización laberinto maravilloso cuya solución global va poco a
de la materia viva. Por ello, y dentro de la infinita poco encontrándose hasta desembocar necesariamente
complejidad que presenta la materia viva, se han en la síntesis de sistemas vivos, de los que actualmente
desarrollado, aunque con poca extensión, teniendo en tenemos evidencia experimental, aunque sea a nivel
cuenta que se trata de un curso de 'Bachillerato, aquellas de formas de vida primaria (virus).
sustancias, tales como los hidratos de C, las grasas y
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-23. Una investigación que pueden realizar los alum- previamente la nota sobre la cromatografía de
nos en un laboratorio escolar consiste en la papel y a continuación seguir las indicaciones
hidrólisis enzimática del almidón y la posterior particulares para la cromatografia del hidroli-
identificación de los azúcares presentes, utili- zado de almidón.
zando la técnica de la cromatografía sobre papel.
Hidrólisis del almidón
Se hidrolizan unos 10 cm 3 de una disolución
al 1 por 100 de almidón, recientemente prepa-
rada con 1 cm3 de saliva. Esta mezcla se man-
tiene a temperatura ambiente, analizando en in-
tervalos de unos cuantos minutos si la hidrólisis
ha sido completa. Para ello se toma una gota
del hidrolizado y se añade una solución acuosa
de KI e iodo. La ausencia de color azul indica
que todas las cadenas de azúcares del almidón
se han roto 8 • 29.18
Si el ensayo es positivo (hidrólisis completa), Montaje para una
se concentra la disolución por evaporación a cromatografía de
presión reducida (por ejemplo, con trompa de papel.
agua).
Identiji(:ación de los productos de hidrólisis me- a) Notas sobre la cromatografía de papel
diante cromatografía sobre papel.
La técnica de separación de componentes de
Realizada la hidrólisis completa se procede a una mezcla mediante la cromatografía de papel
hacer una cromatografia sobre papel en frasco consiste en situar muestras de la mezcla cerca
cerrado, como indica la figura 29.18. Léase del borde inferior de una tira de papel y se deja
8
También puede comprobarse la existencia de azúcares reduc- que ascienda a través de la misma, por capila-
tores en el hidrolizado mediante ensayo con la disolución de Fehling. ridad, uno o varios disolventes saturados de
654
vapor de agua (por ejemplo, butanol y agua), a diámetro que contienen muestras del hidroli-
los que se les llama «eluyentes». Como el papel zado concentrado y de soluciones al 1 por 100
se encuentra saturado de vapor de agua, las de glucosa y maltosa (patrones). Una vez secas
sustancias de la muestra se distribuyen entre el las manchas, se arrolla el papel y se introduce
líquido no acuoso móvil y las fibras de celulosa en el frasco de manera que no toquen las pa-
del papel impregnadas de agua, como lo haría redes, sujetándolo a éstas mediante clips. Dejar
en una mezcla de disolventes no miscible. Las que se desarrolle el cromatrograma durante
sustancias más hidrófilas son absorbidas fuerte- dieciocho horas y después sacarlo y dejar que
mente por las fibras mientras que las menos se seque el papel para proceder a la identifi-
hidrófilas pasan preferentemente el disolvente no cación.
acuoso. Por ello, al ascender éste a través del b.2) El «eluyente» (mezcla disolvente) a em-
papel arrastra con velocidad diferentes a cada plear en este caso puede ser una mezcla de
sustancia, consiguiéndose una serie de manchas 2 propanol. ácido acético (glacial) y agua, en la
correspondientes a cada una, que se pueden proporción volumétrica 3: 1:1. respectivamente.
detectar mediante reacciones coloreadas. Como b.3) Una vez seco el papel del cromatograma
medida de la velocidad de emigración se usa se introduce rápidamente en un revelador re-
para cada sustancia el llamado «factor de re- cientemente preparado y que consta de:
tención», R1 , definido como el cociente entre la Anilina al 2 por 100 en acetona, S volúmenes.
distancia recorrida por la sustancia y la distancia Difenilamina al 2 por 100 en acetona,
recorrida por el frente líquido en el papel; por S volúmenes.
ello deben señalarse previamente a lápiz los Acido fosfórico al 8S por 100, 1 volumen.
puntos donde se sitúan las muestras y la posición Y secar al aire, antes de introducir el papel
final del frente, concluida la cromatografía. en la estufa a 100 oc durante dos o tres minutos,
o bien se calienta sobre tela metálica en amianto
b) Indicaciones particulares para la cromatografía mediante mechero (levitar quemar el papel!).
del hidrolizado de almidón En el revelado aparecerán manchas de dis-
tintos colores según el azúcar (verdoso para la
Así pues, la cromatografía sobre papel obli- glucosa y gris azulado para la maltosa).
gará a la preparación del papel cromatográfico
con muestras de hidrolizado y patrones, la pre-
paración de un eluyente adecuado, el desarrollo
del cromatrograma y, finalmente, la realización
del revelado. .
/1\
b.1) El papel utilizado es especial para estos
trabajos (por ejemplo, Watman núm. 1) y debe 18 cm
para formaldehído
b) Polímeros de condensación, cuando la unión de los monómeros tiene
lugar con eliminación de moléculas pequeñas, tales como agua. Así, una
reacción de condensación es, por ejemplo, la que ocurre entre dos moléculas
de a-O-glucosa para formar un disacárido como la maltosa, con eliminación
de una molécula de agua:
entre un solo monómero, y cuando la macromolécula consta de dos o más unidades diferentes
que se repiten utilizan el término <<copolímero>>. ·
&57
Pues bien, si esta reaccwn de condensación se repite un número grande
de veces como en el almidón, tendremos un polímero de condensación.
A continuación estudiaremos con detalle estas formas de polimerización,
así como los correspondientes mecanismos de reacción. Ello nos permitirá,
una vez establecidas las estructuras de las macromoléculas, explicar sus
propiedades de forma general y clasificarlas atendiendo a dichas propiedades.
A-4 mm
Clasificar las siguientes sustancias
macromoleculares atendiendo al tipo 30.2. REACCIONES Y MECANISMOS DE POLIMERIZACION
de unión entre sus monómeros:
cloruro de polivinilo, proteína, celu- Hemos indicado que la obtención de macromoléculas a partir de unidades
losa y paraformaldehído. simples o monómeros puede realizarse: por adición o por condensación. Veamos
en cada uno de estos casos cómo tiene lugar la reacción, recordando Jos
mecanismos de reacciones orgánicas citadas en los capítulos 2 6 y 2 7.
A-6
En condiciones catalíticas apro-
piadas el estireno (HC = CH2 ) se po-
4 .a El cierre de cadena se produce por enlace entre los radicales formados : I
@
0 0 limeriza para dar poliestireno, plás-
- R-0 - R' + R" -0-R--+ R - 0-R' -R" -0-R tico de color claro que fácilmente se
moldea (más conocido como hule-
en espuma o con el nombre comercial
Aunque en el mecanismo citado se observa que el producto de reacción tiene de Styrofoam). Escribir la fórmula
que ser una cadena lineal, puede ocurrir que en condiciones diferentes los del poliestireno.
659
radicales libres ataquen a la cadena saturada (- CH 2 - eH 2 - eH2 - ) for-
mándose ramificaciones en la misma según el esquema :
2 21
-eH -eH -eH -eH -
,.
2 2
-CH -eH -CH-eH -
2 2 1 2
660
El isobuteno (metil 2 propeno) se polimeriza por este procedimiento con
mucha más facilidad que por radicales libres.
El mecanismo seguido en la polimerización por adición -mediante ra-
dicales o mediante iones- depende en parte de la estructura de la molécula
que va a polimerizarse (hay moléculas con más tendencia a la ruptura ho-
m.olítica y otras a la heterolítica de su doble enlace) y en parte del catalizador
elegido para aumentar la velocidad de reacción. Generalmente, la polime-
rización conduce a la formación de macromoléculas en forma de fibra, aunque
las cadenas pueden tener ramificaciones debidas fundamentalmente a irre-
gularidades en el proceso de formación [como vimos en el apartado 2.1. a)p.
3
Conviene distinguir el comportarrúento elástico de los polímeros de su comportarrúento
plástico. Una sustancia se dice elástica cuando después de someterla a una deformación recupera
su forma al cesar la causa deformante.
Una sustancia es plástica cuando la deformación producida es permanente y, por tanto,
fácilmente moldeable, como por ejemplo la arcilla, la plastilina...
• Los hay termoplásticos. que se moldean tantas veces como se quiera, y termoendurecibles.
que sólo lo realizan por una sola vez y después pierden la deformabilidad.
663
definidos, es decir, que al calentarlos no pasan bruscamente al estado lí-
quido a una temperatura determinada, sino que se reblandecen progresiva-
mente dentro de un amplio intervalo de temperatura. Algunos se pueden
moldear en caliente y cuando se enfrían conservan la forma que se les dio
durante el calentamiento. Una explicación teórica de este comportamiento
puede ser la rotura parcial y progresiva de los enlaces intermoleculares que
unen unas macromoléculas a otras en el polímero sólido.
b) Tienen gran resistencia a la acción de los reactivos químicos. Así, por
ejemplo, se comprende la inercia química del polietileno de fórmula conocida
- CH 2 - CH2 - CH 2 - CH2 - CH2 - CH 2 -
ya que sus enlaces son los de un hidrocarburo saturado.
e) Poseen un típico carácter aislante eléctrico y calorífico. Hemos de tener
presente que generalmente son moléculas saturadas, muy estables, con en-
laces covalentes de carácter apolar; así pues, sus electrones están localizados
en regiones de enlace profundas. Las uniones entre macromoléculas se rea-
lizan por fuerzas de Van der Waals individualmente débiles pero colectiva-
mente fuertes.
d) Tienen una baja densidad, es decir, son materiales ligeros. Ello se explica
ya que están formados por átomos ligeros como el carbono, hidrógeno, ni-
trógeno u oxígeno.
Respecto al estado físico a temperatura ambiente puede ser, como hemos
dicho, cristalino o amorfo, abundando este último. Precisamente el cien-
tífico busca la manera de tener fibras cristalizadas de propiedades regulares,
lo que implica la búsqueda de catalizadores especiales que orienten la es-
tructura de la cadena polimérica. Veamos un ejemplo en el que la estructura
explica el comportamiento del polímero: cuando se polimeriza el propileno,
pueden formarse tres ordenaciones diferentes del grupo metilo y los átomos
,,
de hidrógeno, dado que los enlaces del carbono son tetraédricos en la cadena
del polímero. Estas ordenaciones son:
~ ~~~~~~~ ~ ~~~~~~~~~~~~
e e e e e e e e e e e ·e
664
En la orden'ación a) los grupos metilo tienen una conformación eclip-
sada; en cambio, en la b) es alternada, y, finalmente, en la e) la distribución
es al azar.
Se ha comprobado que cuando las fibras tienen un ordenamiento regular
como la a), el producto resultante es cristalino y fuerte; en cambio, la orde-
nación al azar e) supone un sólido blando y elástico 5 • n:tl A-11
En cuanto a la solubilidad, hay que advertir la gran intensidad de las Predecir, de forma general, la so-
fuerzas intermoleculares, como consecuencia de las altas masas molecu- lubilidad de estas sustancias macro-
lares, por lo que es de esperar que sean difíciles de disolver de forma general. moleculares.
Todo lo más pueden formar disoluciones «coloidales» con disolventes acordes
con su estructura, es decir, con disolventes apolares del tipo benceno, triclo-
roetileno, gasolina... En disoluciones diluidas, las macromoléculas fibrosas
pueden desplazarse con mayor o menor dificultad en el seno del disolvente y
se comportan como disoluciones coloidales con partículas muy grandes
(llamadas «soles»). Cuando aumenta la concentración, se enmarañan las
macromoléculas formando una red suelta entre las moléculas de disolvente;
éste es un estado de «geh> similar al del citoplasma celular. ·La solubilidad de
estas macromoléculas será grande cuando sean del mismo orden las fuerzas
entre moléculas del disolvente y del polímero y las que actúan entre éstas.
30.1 5
La obtención de una ordenación de-
El caucho sintético, el nailon, el terminada en la polimerizacion del pro-
plexiglás... son imprescindibles en pileno fue conseguida gracias a la utili-
la industria moderna. zación de catalizadores «estereoespecíficoS>>
por Ziegler-Natta, autores ya mencio-
nados.
665
30.4.1. Polímeros de adición importantes
Entre los polímeros naturales de adición estudiaremos por su importancia
el caucho. Es un polímero que se obtiene del látex de diferentes plantas tro-
picales. Cuando la corteza de estas plantas se corta, exuda una leche blanca
llamada látex. El látex coagulado con ácido acético se convierte en caucho
crudo. La palabra «Caucho» proviene del nombre «cautchuc» que le dan los
indígenas americanos y significa impermeable.
Estructuralmente es un polímero no saturado, constituido por la polime-
rización del isopreno (metil 2 butadieno, 1,3):
CH 2 =C-CH=CH
1 2
CH 3
El polímero será :
- LcH 2 -e1 = eH- eH~-
2 eH2-e1 = eH- eH2-
CH 3 n CH3
Resulta el caucho crudo, poco estable frente al calor y los álcalis y poco
termoplástico. Para mejorar sus propiedades se vulcaniza. El vulcanizado
consiste en tratarlo con azufre (2 al 4 por 100 de S) para que las moléculas
fibrosas queden enlazadas entre sí (por formación de puentes -S - o -S- S -
entre átomos de carbono de distintas fibras por apertura del doble enlace
existente en el polímero), como indica la figura:
/
CH3 CH3 S
1 1 /
-CH -C-CH-CH -CH -C-CH-CH-
2 1 1 2 2 1 2
S S
1 1 S
S S 1
~~~ 1
-CH -C-CH-CH -CH -C-CH -CH-
2 2 21""" 2
CH3 S"'-
El caucho vulcanizado es mucho más elástico y estable al calor que el caucho
natural. Se utiliza para «gomas» (tubos de goma, láminas ... ), cubiertas para
neumáticos ... Las «gomas» envejecen con el tiempo al contacto con el aire,
por reacción con el ozono (03 ) del mismo, agrietándose 6 •
6 Si en el proceso del vulcanizado del caucho se sigue aumentando el número de cadenas
laterales con puentes de azufre (- s·- S-), lógicamente aumenta la rigidez de la macromolé-
cula. obteniéndose finalmente una materia dura denominada ebonita (40 al SO por 100 de S),
resistente a los ácidos.
666
Los cauchos artificiales se obtienen polimerizando el cloropreno o el A-12
butadieno. Este último se prepara a partir del butano por cracking y se Escribir la estructura del polímero
polimeriza por acción del sodio. m!!!l)g resultante de la polimerización del
Existen otros polímeros artificiales también importantes por su interés cloropreno (cloro 2 butadieno 1.3 ).
industrial, entre los que se encuentran el polietileno, poliestireno...
El polietileno se utiliza para la fabricación de botellas, vasijas sin fragi- A-13
lidad, aislantes eléctricos... Es translúcido y tiene aspecto de cera. Dado el monómero acrilo nitrilo
El poliestireno se obtiene por polimerización del estireno @ - CH = CH2 • CH 2 = CH - C =N, ¿cuál será la es-
Es transparente como el vidrio y se usa en electrotecnia, para obtener lentes tructura de su polímero? Se trata
ópticas, lacas ... ml1 de fibras de propiedades físicas simi-
lares a la lana que reciben el nombre
de orlón o dralón (poliaerilonitrilo,
30.4.2. Polímeros de condensación importantes de ahí el nombre de fibras polia-
crílicas).
Entre los policondensados naturales tenemos: el almidón, la celulosa y A-14
las proteínas. 11111 ~ mm
En el capítulo anterior estudiamos
Como polímeros de condensación artificiales tenemos dos tipos impar- la estructura del almidón y la celu-
tantes: losa. Se pide: a) ¿Cuáles son las mo-
poliamídicas (nailon, perlón ... ) léculas simples o monómeros que
Fibras { dan lugar a la macromolécula en
poliéster (terileno ... ) cada caso?; b) ¿Qué tipo de unión
existe entre ellas?; e) ¿Qué diferencia
fenólicas (baquelita, que es termoendurecible, etc.) existe entre la cadena del polisa-
- Resinas cárido almidón y la del polisacárido
{ poliéster
(celuloide, seda artificial, etc.) celulosa?
A-15
30.4.2. a) Fibras artificiales de condensación
Recuérdense las grandes diferen-
Las fibras artificiales se caracterizan, como hemos visto, por su obten- cias en cuanto a propiedades pre-
ción a partir de moléculas bifuncionales. Las reacciones en cabeza-cola de sentadas por ambos polisacáridos.
la molécula dan lugar a una macromolécula en forma lineal. Especifíquense las causas.
Consideraremos por su importancia el caso del nailon. Estas fibras
A-16
se obtienen por condensación de la 1,6 diaminohexano, con el ácido adípico
(hexanodioico), según la reacción siguiente : En el capítulo anterior también
estudiamos la estructura de las pro-
teínas. Se pide: a) ¿Cuáles son las
moléculas simples o monómeros que
las constituyen?; b) ¿Qué tipo de
unión existe entre ellas cuando for-
man la macromolécula de proteína? ;
e) ¿Cómo se pueden obtener a partir
de la macromolécula las moléculas
La fibra así obtenida se llama nailon 6.6. y posee un gr:ado de condensa- simples que la constituyen ? ¿Cómo
ción entre 100 y 200 moléculas. · le pueden identificar ?
667
Las fibras de poliéster se obtienen haciendo reaccionar un ácido dicar-
boxílico con un alcohol diol. Un ejemplo podría ser el de la condensación
del ácido tereftálico y el etanodiol, como ya indicamos en la actividad 8,
así se obtiene la única fibra de poliéster de importancia, que como ya indi-
camos se llama terileno.
H H
H~OH
H '-~/ H~OH H \.H*OH CHz~OH H/
0 O 0 -------+ 0 0 + HzÜ
H H H H H H H H
H H H
t
H
t
CONCLUSION
Según todo lo visto hasta ahora en este capítulo utilizando las reacciones de polimerización por adición
podemos concluir que en la Naturaleza existen macro- y por condensación. Estos productos sintéticos, de pro-
moléculas, las cuales se forman a partir de unas uni- piedades controladas, pueden llegar a tener muchas
dades simples o monómeros, por dos procesos funda- ventajas prácticas con respecto a los productos na-
mentales, que son: turales, lo cual nos hace comprender el rápido desarrollo
y enorme volumen de producción alcanzado en pocos
- Polimerización por adición (como es el caso del años por este sector industrial.
caucho, polímero del isopreno).
- Polimerización por condensación (de la que son Recordemos. además, que en estos procesos de sín-
ejemplos el almidón, celulosa, seda, lana... ). tesis son de suma importancia el control de las con-
diciones de reacción y, sobre todo, la elección de cata-
Estos productos son sintetizados por los seres vivos lizadores apropiados para la consecución de las pro-
a partir de sus complejas reacciones vitales. La in- piedades buscadas en el producto síntetizado.
dustria los extrae y transforma mejorando sus pro-
piedades (recuérdese el vulcanizado del caucho). Terminaremos este rápido estudio de los polímeros
de interés industrial proponiendo dos obtenciones fá-
Sin embargo, el aspecto más importante del capítulo cilmente realizables en el laboratorio: la del poliesti-
lo constituye la síntesis artificial de macromoléculas, reno y la del nailon.
669
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
A-17. Obténgase poliestireno en el laboratorio. Para metano! y aparece el polímero: poliestireno, como
ello es necesario utilizar un catalizador. En la un sólido blanco.
industria suele utilizarse el peróxido de ben-
zoilo ( ® -C-0-0-C- @ )• pero • dado A-18. Obténgase nailon 6,6 en el laboratorio. Para ello
11 11 puede utilizarse cloruro de adipilo (cloruro del
o o
que puede descomponerse violentamente cuando
ácido adípico de fórmula: C~~C-(CH2 ) 4-C~~l'
está seco. puede sustituirse por queroseno, por lo que resulta mucho más reactivo que el propio
que utilizaremos este último como catalizador. ácido) disuelto en CCl4 al S por 100, y una di-
Se mezcla estireno y querosenó volumen a vo- solución en agua de diaminohexano (H 2 N-
lumen. Se calienta la mezcla a reflujo en un -(CH2 ) 6-NH2 ) al S por 100. Al añadirse cui-
condensador de érire, a una temperatura · de dadosamente una disolución sobre la otra,
unos 1S0°C (a esta temperatura las cadenas aparece el policondensado nailon entre las dos
carbonadas de hidrocarburos saturados del que- capas no miscibles de las dos disoluciones. Sá-
roseno se rompen homolíticamente, apareciendo quese un poco del sólido producido con una
radicales libres, que actúan como iniciadores de varilla y estirando obténgase una fibra.
cadena en la polimerización por adición del La reacción de polimerización por condensa-
estireno). Una vez fría la mezcla, se vierte en ción utilizando cloruro de adipilo será:
o o o o
~. ~ \1 ¡;:::;jtlr
NH 2 -(CHJ6 N0-C-(CH2 ) 4 -C-~ 2 N-(CH 2 ) 6 -N~-C - (CH2 ) 4 -C -~. 2 N - (CH 2 ) 6
11 11 11
. • -+
i i i i
ClH CIH CIH CIH
670
APENDICES ·
~)
A-1. Calcular:
i(i +
a) i+~+2
3 S 3
A-3. Calcular i SS~
s+2:3
b) S~ {número mixto). 22
R.: 79
4 3
e)
d)
9
3
s: 3
x 7
A-4. Calcular 7 +.! ·
4·3 ~- 2 (-i ·.!) -
s·7 (4 + .!) ·
2 ·s ~
293
3 1 2 R.: 40
e) 2 s- 7: s
R.: a) i;; 2
b) S ; e)
9 2~; d) ~;e) ~;
43
R.:7
e) 64 1 12 ; f) 64 - 1' 2
R.: a) 8 7 ; b) 8 3 ; e) 8 - 3 = i3
; d) 8 8 ; e) 8;
f) .! = 8-1
8
R.: Ejemplo:
an. am= ~~=an+m
A-8 . Escribir como potencias de 2: a) 8 3 ; b) .J8; e) 64 1' 2
R.: a) 2 9 ; b) 2 3 ' 2 ; e) 2 3 •
672
A-9. Escribir como potencias de 10: a) 2 300; e) La constante de Coulomb
b) 0,00078
N~
2
K= 8 987 400 000
R.: a) 2,3 x 103 ; b) 7,8 x 10- 4 e
R.:a) e=2,99997 x 10 ms - 8 1
3. LOGARITMOS
Un logaritmo es simplemente un exponente, y el cálculo A-14. Calcular, utilizando la Tabla 1, el logaritmo en
de logaritmos es, pues, otra forma de nombrar el cálculo base 10 de 30.
de exponentes en las potencias. Así, la igualdad y = ax R.: log 30 = log 3 + log 10 = 1,477121
puede escribirse x = log. y, que significa: «X es el
exponente al que hay que elevar a para que dé y».
A-15. Calcular log 10 64
Dicha expresión queda abreviada en la ecuación
x = log. y, que puede traducirse inmediatamente como R.: 1,806180
Y = ax.
TABLA I
Teniendo en cuenta las expresiones a" · am =a"+ m,
a" n- m Logaritmos decimales del 1 al 1O
-=a
am • etc. (ver actividad A-6), es fácil justificar :
loga MN = loga M + loga N log 1 = 0,000000 log 6= 0,778151
M log 2 = 0,301030 log 7= 0,845098
loga N = loga M - loga N log 3 = 0,477121 log 8= 0,903090
loga (M)" = n loga M log 4 = 0,602060 log 9= 0,954243
expresiones que son de una gran utilidad en el cálculo log S= 0,698970 log 10 = 1,000000
con exponentes y que constituyen las reglas básicas
para el· trabajo con logaritmos. A-16. Todos los valores de la Tabla I pueden obtenerse
a partir tan sólo de los logaritmos de 2, 3, S y 7.
A-12. Calcular: Verificarlo.
a) log 10 1;b)log10 10;e)log10 100;d)log10 1018
Una base de logaritmos muy frecuente en las expre-
R.: a) O; b) 1; e) 2; d) 18
siones científicas se denomina e, número trascendente
que aproximadamente vale 2,71828. Los logaritmos
A-13. Calcular 1 :
a) -log 10- 7 ; b) -log 10- 1 ; e) -log 10- 9
1 Los logaritmos de base diez se indican habitualmente sin espe-
A-18. Resolver:
x=1 {x=3
R.: a) { ; b) S;
a) 2x _ 3x - 5 = ~ _ 3 y= 2 y=-
2
15 20 5
b) 3(x- 1)- 3x; 1 + 1Í = 4x; 1 + x + 112
3x -1 5 x- 2 A-21. Resolver el sistema
e) 2x - 1- - = - - +x-3
3 3 6 x2 + y 2 = 100 x2 - y 2 = 25
R.: a) X= 15; b) X= 0; e) X= 6 a) x 3
{ -y=4 b) { X +y = 25
A-19. Resolver:
5x2 - y= 13 30 + 20 = 11
a) x 2 - 5x - 24 = O
e) d) X y
b) x 2 - 6x + 8 = O { { xy=20
9x - 2y =4
e) X + 4 _X - 4 = 32
2
X - 4 X +4 X - 16
R . ) {
··a
xlx2 = 8 3'. b) {xlx2 = ++ 24'. e)
= - =
x=2 R.: a){xY == 68
1 b) {X = 13
y= 12
1
S. TRIGONOMETRIA ELEMENTAL
A-23. Expresar el sen a utilizando los datos de los R.: A:IP = BC 2 + AC 2 , y dividiendo por AB 2
tres triángulos ABC, AB'C' y AB"C" (fig. 1).
1 =sen 2 a+cos 2 a (o también
Idem con a y tg a. 1=cos2 {3+sen2 {3; 1=sen2 a+sen2 {3;
1 = cos 2 a+ cos 2 {3)
BC B' C' B" C"
R. : sen a = AB = AB' = AB" A-26. (Fig. 3). Á
1 BC Fig. 2
tg a = tg · {3 = AC
C( sen a cos C( tg C(
o o 1 o
n
-
2
1 o 00 cosa
n o - 1 ·o
3~ - 1 o -oo
2
Fig. 5 - 1
2n o 1 o
Fig. 10
2
X
El óx y correspondiente óy puede ser cualquiera. pero. natural-
Fig. 9 mente. interesa tomar valores lo más grandes posibles sobre la
gráfica con objeto de reducir la imprecisión.
677
A-34. Obtener en cada caso, a partir de la tabla de a) A(U.I) 4,3 8,2 27,0 38,5 45,0
valores, la función B = f(A) que liga las mag-
nitudes A y B.
B(U.I) 91.4 83,6 46.0 23.0 10,0
a) A(U.I) O 1,30 1,80 2,46 2,94 1 3,70 4,20 8,10
b) A(U.I) 6 9 21 34 41 74 90
B(U.I) O 2,88 5,52 10,14 14,68 123.30 31,70 110,50
7. CALCULO VECTORIAL
El Curso anterior iniciamos el estudio del cálculo A-36. Determi~ar las componentes Ax• Ar y A z del
vectorial incluyendo los siguientes apartados que con- vector A de la figura 11 situado en el plano
viene revisar: Z - Y y que forma un ángulo de 30° con el eje Y
- Distinción entre magnitudes escalares y vecto- siendo IAI = 4 U.I.
riales.
- Notación vectorial (geométrica) de un vector.
- Notación analítica de un vector. Componentes. z
Algebra de vectores:
• suma de vectores ;
• multiplicación de un vector por un escalar; -- ---- -,A
..
• sustracción de vectores ;
• determinación del valor numérico (módulo) de
un vector y su dirección, conocidas sus com- y
ponentes. y viceversa.
X
Aquí comenzaremos por proponer algunos ejercicios Fig. 11
de revisión de los puntos anteriores y ampliaremos dicho
estudio con la introducción de nuevos aspectos, ne-
cesarios en el presente Curso. R.: A = (O. 3,46. 2) U.I.
678
A-37. Dados A(3, 2, -5) U.I. y B(-2, O, 3) U.I. A-40. Expresar los vectores A(2, - 4, 3) y B(6, 4. S)
calcular analíticamente A + B. A - By 3A + 4B. en función de los vectores unitarios.
A-39. Expresar el vector A(4. 5, -2) en función de A-42. ¿Cómo podría obtenerse un vector unitario cuya
sus vectores componentes. dirección fuera la misma que la de cierto
vector A?
R.: (4, S, - 2) = (4, O. 0)+(0, S, 0)+(0, O, -2).
En general, todo vector A(Ax, A)., Az) puede escribirse, Basta naturalmente dividir el vector A por su mó-
pues, en función de sus vectores componentes según : dulo JA 1 para que resulte un vector ü = ~ de mó~lo
A = (Ax, O, O) + (0, A)", O) + (0, O, Az) unidad y cuya dirección será la misma que la de A.
Por otra parte, un vector como (Ax• O, O) equivale al
producto Ax(l. O. 0), de forma que A puede también es- A-43. Obtener el vector unitario en la dirección de
cribirse A = A)l, O, O)+ A¡-(0, 1, O)+ Az(O, O. 1). A{3, 3, 3.) 2) y comprobar que su módulo es
donde los vectores (1, O, 0), (O. 1, O) y (0, O, 1) son la unidad. ·
vectores unitarios (de módulo unidad) cuyas direcciones
son, respectivamente, las de los ejes X, Y, Z (y donde
Ax, AY y A z son escalares).
.--(12 . 21, 2J2) , Jl4 + 41+ 42--
R.. u - de modulo 1
679
7.2. Obtención de la dirección de un 7. 3. Producto de vectores
vector
Como mostraremos a continuación, dos vectores
En el esquema adjunto (fig. 12) hemos representado pueden multiplicarse de formas diferentes, c0n resul-
el vector (4, 3, O) situado sobre el plano XY y del tados diferentes. Para comprender mejor en que con-
que se desea determinar su dirección. sisten estas distintas formas de realizar el producto
~k?:
comenzaremos planteando en cada caso un problema
concreto.
escalar de dos vectores cualesquiera, como puede de- A-50. Recordar alguna magnitud física de las estu-
mostrarse fácilmente 3 • diadas el Curso anterior que resulte ser un
El producto escalar de dos vectores A · B es, pues, producto escalar.
la cantidad invariante R.: El trabajo (W =P.e. cos ct.), la energía cinética
AXBX + AYBY + AZBZ = A~B~ + A;.B;. + A~B~
( ~ mv2
= ~ mv · -v). etc.
A-48. Calcular el producto escalar de A(3, 2, 3) y
B(2, o. -1).
A-51. D~os dos vectores de componentes A(Ax, AY, Az)
y B(Bx, By, Bz):
R.: A. B = 3. a) ¿Cómo podría obtenerse el ángulo que for-
man?
Puede probarse también fácilmente A B b) Aplicarlo al caso de los vectores A (S, 3, - 2)
= IAI · IBI· cos ct., siendo ct. el ángulo que forman y B (2, -1. O).
A y B. Para probar esto, y dado que A · Bes un inva-
riante, calcularemos su valor en un sistema de coor- A·B
R.: a) cos ct. = IA I l Bl y por tanto
denadas particularmente sencillo.
A·B
A-49. Calcular el producto escalar A· B en un sis- Cl. = are cos IAI IB I
tema de coordenadas en el que A coincida con
7
el eje X y ambos estén en el plano XY, como b) cos Cl. 0,51 y Cl. = 59,48°
indica el esquema adjunto (fig. 13).
Calcular previamente las componentes.
7. 3. b) Producto vectorial de dos vectores
Tratemos ahora brevemente de otra operacinn entre
vectores a la que ya hicimos referencia el Cnrso an-
terior. Vimos allí. y la figura 14 lo muestra cl<'t<:mente,
Fig. 13
681
que la aceleración angular que puede provocar una En general, el producto vectorial de dos vectores X
fuerza al actuar sobre un cuerpo que gira alrededor de y B se representa X x B, por lo que recibe también el
un eje depende, además del valor de la fuerza lFI· de nombre de producto cruz, para distinguirlo del producto
la distancia 1r 1 desde el punto de aplicac_!.ón de la escalar o producto punto X · B.
misma al eje de giro y del ángulo que forman F y r. Defi- El producto vectorial es, como hemos visto 4 , otro
níamos así la magnitud momento de la fuerza 1M
1 = vector cuyo módulo es
= 1 r 1 iFI sen o:. Se trata claramente de una magnitud
vectorial, puesto que el giro que provoca tiene una IX x Bi = iX I IB I sen a
dirección y sentido que depende de los vectores y F r La dirección de dicho vector es la perpendicular al
(fig. 15). 1 plano formado por los vectores X y B y su sentido
viene determinado -como hemos dicho al hablar del
momento- por el avance de un tornillo que girará
de A hacia B por el camino más corto.
Existen, naturalmente, otras formas de establecer el
sentido de Ñ/., como por ejemplo la indicada en la
figura 17. mediante la utilización de la mano derecha.
Fig. 15
Fig. 18
Fig. 20
Fig. 19
8. CALCULO DIFERENCIAL
Vamos a terminar esta somera revisión de algunos será el error cometido al tomar la velocidad como
aspectos del cálculo matemático, cuyo dominio con- constante en dicho intervalo. Se puede así obtener la
sideramos básico en este nivel. con una breve refe- velocidad en un instante como el límite del cociente
rencia al cálculo diferencial.
La diferenciación e integración han sido instrumentos ~~para valores de ~t cada vez más pequeños, es decir,
fundamentales en el tratamiento científico de pro-
blemas complejos. En esencia son técnicas de análisis . ~e
V= l 1m -
y síntesis. Así, por ejemplo, si la velocidad de un movi- Lit- o ~t
miento varía de un punto a otro de su trayectoria
- o lo que es equivalente, de un instante a otro-, la expresión que se representa
obtención del espacio no puede hacerse aplicando la
conocida expresión e- e0 = v(t- t0 ), puesto que v no v= fte y define, la velocidad como la derivada del es-
se ha mantenido constante. Ahora bien, cuanto menor
sea el incremento de tiempo ~t considerado, menor pacio respecto al tiempo.
683
Por último, la suma de los intervalos ~e = v ~t. en dx 1 2dx
R.: a) dy = - ; b) dy = - 2 • 6x dx = -
que se dividió el problema, representada por L.v ~t. X 3X X
proporciona un valor del espacio total tanto más Para la integración de una expresión, por ejemplo
próximo al real cuanto menores sean los intervalos S 3dx. basta - teniendo en cuenta el significado físico
de tiempo considerados. Haciendo a dichos intervalos de la integral- reconocer la función que al diferen-
tender a cero se obtiene e - e0 como límite de L.v · ~t. ciarla daría, precisamente, 3dx. En este caso concreto
At-+ O
sería 3x + C (donde C puede ser cualquier constante) ,
Esta suma o integral se representa con el símbolo que al diferenciarla daría 3dx. Veamos algunos ejemplos.
tI
2
5
El logaritmo neperiano o natural se representa a menudo me-
diante In o una simple L, de forma que y = In x e y = L x expresan R.: ln = In 4 - ln 2 0.301030.
lo mismo que y = log, x.
684
11. UNIDADES
l. UNIDADES FUNDAMENTALES DEL SISTEMA INTERNACIONAL
Se trata de las unidades correspondientes a las mag- arbitrario, sin hacer referencia a otras unidades. Estos
nitudes elegidas como fundamentales en este sistema. patrones se han confeccionado atendiendo a razones
Por tanto, sus patrones se han confeccionado de modo 1 de precisión y reproductividad, y actualmente son:
686
Magnitud Def. unidad Nombre y símbolo Otras unidades
Cantidad de electrici- Cantidad de electricidad transportada en Coulomb C
dad (carga eléctri- un segundo por una corriente de un
ca) amperio.
Intensidad de campo Intensidad de campo eléctrico reinante Newton por
eléctrico en una región en la que una carga de coulomb N/C
un coulomb se ve sometida a una
fuerza electrostática de un newton.
Capacidad eléctrica Capacidad eléctrica de un condensador Faradio F
entre cuyas armaduras aparece una
d.d.p. de un voltio al cargarse con una
cantidad de electricidad de un coulomb.
Intensidad de campo Intensidad de campo magnético reinante Tesla T;
magnético (induc- en una región en la que un conductor (Gauss= 10- 4 T)
ción magnética) de un metro situado perpendicular-
mente al campo y recorrido por una
corriente de un amperio experimenta
una fuerza magnética de un newton.
Inductancia eléctrica Inductancia de un circuito cerrado en el Henrio H
(inducción mutua o que una variación de un amperio por
autoinducción) segundo en la corriente produce una
f.e.m. inducida de un voltio
687
111. ALGUNAS CONSTANTES FISICAS DE INTERES 1
1
Hemos optado por expresar los resultados con cinco cifras significativas como máximo, aun cuando en muchos casos se haya
alcanzado una precisión mayor. Para los cálculos ordinarios se puede. naturalmente. redondear dichos valores.
688
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691
IN DICE
PARTE 1 4.4. Medida de la eficacia del trabajo.
Concepto de potencia . . . . . . . . . . . 91
l. Cinemática . . 7
1.1. El movimiento : Los conceptos de 5. El movimiento armónico simple. . . . . . . . 96
espacio y de tiempo ........... . 7 S .l. Magnitudes necesarias para la des-
1.2. Magnitudes necesarias para la des- cripción de un movimiento oscila-
cripción del movimiento . . . . . . . . . 8 torio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97
1.3. Estudio de algunos movimientos par- 5.2. Cinemática del movimiento oscilato-
ticulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 rio armónico simple . . . . . . . . . . . . 100
5.3. Tratamiento energético del movi-
2. Dinámica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 miento armónico simple. . . . . . . . . 1 Ofi
695
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