Amor: Perspectivas y Análisis
Amor: Perspectivas y Análisis
Antes de leer
1. ¿Qué significa el amor para ti?
Para mi el amor es una palabra muy extensa y significativa, el amor es algo que puede
variar de cada persona su significado, pero para mi significa el sentir bien, el prestar
atención a los detalles, es un sentimiento el cual se de sea todo lo bueno sea a una
persona o cosa. El amor es esa emoción en el estómago el cual te hace sentir lleno y pleno
consigo mismo.
El amor es un sentimiento que si bien puede darse espontáneamente como también aprender
de aquel, pero no es el aprender en sí ya que este es un sentimiento el cual es bastante fuerte,
por el que no se puede aprender a amar, se puede aprender a sobrellevar el sentimiento de
amar pero no quiere decir que el amor es algo que se aprende, ya que el sentimiento se da de
forma natural. A mi parecer puede que sí existan las almas gemelas, no es seguro el hecho de
que todos tengan alguna pero se puede encontrar no solo de forma romántica sino de
amistades, y demás.
Texto 1
¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una
sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno
“tropieza” si tiene suerte? Este libro se basa en la primera premisa, si bien es indudable que
la mayoría de la gente de hoy cree en la segunda.
1 Según el
autor,
¿qué
piensa la
mayoría de
la gente
con
respecto al
amor?
Se piensa
que todos
están
sedientos
de amor,
todos ven
películas
de amor,
escuchan
canciones
de amor,
piensan
que el
amor
carece de
importanci
a, aun así
no hay
nadie que
piense que
tenemos
que
aprender
algo
acerca del
amor.
2 ¿ Que el
problema
del amor
es el de un
objeto y
no de una
Qué
significa
una
facultad?
No hay
nada que
aprender
sobre el
amor, lo
que
supone
que el
problema
del amor
es un
problema
de objetos
más que
de
habilidades
. La gente
piensa que
el amor es
fácil y
difícil es
"encontrar
un objeto
adecuado
para amar
o ser
amado",
hay varias
razones
para esta
actitud,
como el
desarrollo
de la
sociedad
moderna.
Uno de
ellos es el
cambio
profundo
en la
elección
del "objeto
de amor"
en el siglo
XX. Este
nuevo
concepto
de libertad
amorosa
debe
haber
aumentado
mucho la
importanci
a del
objeto y
no de la
funció[Link]
o error es
hacernos
pensar que
el amor no
tiene nada
que
aprender,
creando
confusión.
Como esto
último es
imposible
en el caso
del amor,
parece que
sólo hay
un camino
suficiente
para
superar el
fracaso del
amor, y es
examinar
las causas
del
fracaso,
estudiar el
significado
del amor.
No se trata de que la gente piense que el amor carece de importancia. En realidad, todos
están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y
desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin
embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor. 1
El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la
confusión entre la experiencia inicial del “enamorarse” y la situación
4 ¿Por qué el
autor cree
que es tan
común
que las
relaciones
amorosas
fracasen?
El autor
argument
a que es
tan común
debido a
la
atracción
física y
sexual
inicial. Las
personas
obviament
e son
extrañas
al
principio,
pero al
comenzar
una
relación
más
carnal, en
lugar de
aprender
a
conocerse
, solo
terminará
aburriend
o a ambas
partes. En
esta
etapa, el
autor
afirma
que la
persona
que cree
que es el
enamora
miento es
la misma
persona.
permanente de estar enamorado, o, mejor dicho, de permanecer enamorado. Si dos personas
que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan
caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento
de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más
maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin
amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la
atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma
naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde
cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su
aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No
obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad, consideran la intensidad del
apasionamiento, ese estar “locos” el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su
amor, cuando solo muestra el grado de su soledad anterior.
Esa actitud —que no hay nada más fácil que amar— sigue siendo la idea prevaleciente
sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe
ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y
expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con
cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por
corregir sus errores o renunciaría a la actividad. Puesto que lo último es imposible en el caso
del amor, solo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es
examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor. 4
El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un
arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que
lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el
arte de la medicina o la ingeniería
Texto 2
Ibn Hazm
(994-1064)
Filósofo, teólogo e histo-
riador musulmán. Dentro de
sus obras destacan: El
collar de la paloma, La his-
toria crítica de las
religiones, sectas y
escuelas, El bordado de la
novia y Los carácteres y la
conducta.
“Discurso sobre la esencia del amor”
El collar de la paloma (siglo XI), Ibn Hazm
5 ¿Crees que
Ibn Hazm
estaría de
acuerdo
con la
afirmación
“los polos
opuestos se
atraen”?
Se encontraría
en
desacuerdo
con la
afirmación
sobre que
los
opuestos se
atraen ya
que el texto
menciona
que el amor
se basa en
cómo las
personas se
llevan, que
busca
alguien
semejante
e igual a
uno mismo.
Difieren entre sí las gentes sobre la naturaleza del amor y hablan y no acaban sobre ella.
Mi parecer es que consiste en la unión entre partes de almas que, en este mundo creado,
andan divididas, con relación a como primero eran en su elevada esencia […].
Sabemos todos que el secreto de la atracción o del desvío entre las cosas creadas está en
la afinidad o repulsión que hay entre ellas, porque cada cosa busca siempre a su semejante,
lo afín solo en su afín sosiega, y esta comunidad de especie ejerce una acción que los
sentidos perciben y una influencia que salta a la vista. La mutua antipatía entre los
contrarios, la mutua simpatía entre los iguales, el ímpetu que enlaza a las cosas parejas
entre sí, son cosas que hallamos bien patentes en nuestro mundo. 5
Pues, siendo esto así, ¿qué no ocurrirá con el alma, cuyo mundo es purísimo y
etéreo, cuya equilibrada esencia tiende a lo alto, y cuya sustancia está presta a percibir
la afinidad y la inclinación, el deseo y la aversión, el apetito y la repulsión? Bien sabido
es, en efecto, que así pasa todo eso a nuestros ojos en todos aquellos estados en que el
hombre se desenvuelve y vive.
Dios Honrado y Poderoso dice: “Él es quien os creó de una sola alma, de la
cual creó también a su compañera para que conviviera con él”.
Por consiguiente, dispuso que la razón de su convivencia fuera el que
Eva procedía de la misma alma que Adán.
Si la causa del amor fuese no más que la belleza de la figura corporal, fuerza
Sería conceder que el que tuviera cualquier tacha en su figura no sería amado, y, por el contrario, a
menudo vemos que hay quien prefiere alguien de inferior belleza con respecto a otros cuya
superioridad reconoce, y que, sin embargo, no puede apartar de él su corazón. Y si dicha causa
consistiese en la conformidad de los caracteres, no amaría el hombre a quien le es propicio ni con él
se concierta. Reconocemos, por tanto, que el amor es algo que radica en la misma esencia del alma.
Mi amor por ti, que es eterno por su propia esencia, ha llegado a su apogeo, y no
puede ni menguar ni crecer. No tiene más causa ni motivo que la voluntad de amar.
¡Dios me libre de que nadie le conozca otro! Cuando vemos que una cosa tiene su
causa en sí misma, goza de una existencia que no se extingue jamás; pero si la
tiene en algo distinto, cesará cuando cese la causa de que depende.
Corrobora esta opinión el hecho de que sabemos que existen diferentes suertes de amor. Es el
mejor el de los que se aman en Dios Honrado y Poderoso, bien por el esfuerzo que ambos ponen en una
obra común, bien por coincidir en los principios de una secta o escuela, bien por compartir la excelencia
de un saber que puede ser otorgado al hombre. Pero hay, además, el amor de los parientes; el de la
afectuosa costumbre; el de los que se asocian para lograr fines comunes; el que engendran la amistad y
el conocimiento; el que se debe a un acto virtuoso que un hombre hace con su prójimo; el que se basa en
la codicia de la gloria del ser amado; el de los que se aman porque coinciden en la necesidad de guardar
encubierto un secreto; el que se encamina a la obtención del placer y a la consecución del deseo, y, por
fin, el amor irresistible que no depende de otra causa que de la antes dicha de la afinidad de las almas. 6
Todos estos géneros de amor cesan, acrecen o menguan, según sus respectivas causas
desaparecen, aumentan o decaen; se reaniman si se acerca su causa, y languidecen si su motivo se
distancia; pero se exceptúa el verdadero amor, basado en la atracción irresistible, el cual se adueña del
alma y no puede desaparecer sino con la muerte.
Tú hallarás personas que ellos mismos creen haber olvidado ya su amor y que han llegado a
edad muy avanzada; pero, si se lo recuerdas, verás que lo sienten revivir en su memoria, y se lozanean
y remozan, y que notan que les vuelve la emoción y les excita el deseo. También hallarás que en ninguna
de las demás clases de amor antes declaradas acaecen la preocupación, la turbación, la obsesión, la
mudanza de los instintos innatos y el cambio del espontáneo modo de ser, la extenuación, los suspiros y
las demás pruebas de pesar que acompañan al amor irresistible. 7 Todo esto confirma la idea de que este
auténtico amor es una elección espiritual y una como fusión de las almas.
Alguien podrá replicar que, siendo esto así, el amor debería ser el mismo en el amante que en el
amado, supuesto que entre ambos son partes que antes estuvieron unidas y es una suerte. La respuesta es
la siguiente: Esta objeción, por vida mía, es razonable. Ahora bien, el alma de quien no corresponde al
amor que otra le tiene, está rodeada por todas partes de algunos accidentes que la encubren y de velos de
naturaleza terrenal que la ciñen, y por ello no percibe la otra parte que estuvo unida con ella, antes de
venir a parar donde ahora está; pero, si se viera libre, ambas se igualarían en la unión y en el amor. En
cambio, el alma del amante está libre, y como sabe el lugar en que se encuentra la otra alma con quien
estuvo unida y vecina, la busca, tiende a ella, la persigue, anhela encontrarse con ella y la atrae a sí,
cuanto puede, como el hierro a la piedra imán. La fuerza de la esencia del imán, aunque enlazada con la
fuerza de la esencia del hierro, no puede, por su propio impulso y por su impureza, encaminarse hacia el
hierro, aunque sea afín suyo y de su mismo elemento, sino que es la fuerza del hierro, por su mayor
potencia, la que se encamina hacia su afín y se siente atraída hacia él, ya que el movimiento parte
siempre del más fuerte. La fuerza del hierro, abandonada a sí misma y no estorbada de ningún
impedimento, busca la unión con su semejante, se dedica por entero a él, y corre hacia él a impulsos de
su propia naturaleza y como por necesidad, no por un movimiento voluntario y deliberado. Ahora bien:
si tú retienes al hierro en tu mano, no siente ya la atracción de la piedra imán, porque su fuerza no puede
vencer la del que lo retiene, que es mayor que ella. Del mismo modo, si las partículas del hierro son
muchas, obran unas sobre otras y esta acción recíproca anula la fuerza, relativamente más débil, que las
obliga a desplazarse hacia el otro cuerpo; pero, cuando aumenta el volumen del imán y sus fuerzas
equivalen a la de todas las fuerzas del volumen del hierro, este retorna a su condición habitual. 8
8 Explica con tus palabras la comparación que hace el autor entre amante/ amado e
imán/hierro.
El autor compara que el amor debe ser el mismo en el amante que en el amado,
suponiendo que hay partes entre los dos que antes estaban conectadas, y eso es feliz.
Dice que el alma del que no responde al amor que otro siente por él, y por tanto no
percibe otra parte unida a él, hasta que se queda donde está; pero si se viera libre,
ambos serían iguales en unión y amor. En cambio, el alma del amante es libre, y
conociendo el lugar donde se encuentra la otra alma unida en la búsqueda, se acerca a
ella, la persigue, anhela encontrarla y la atrae tanto como ella. puede gustar el hierro.
La fuerza del imán, aunque está relacionada con la fuerza de la naturaleza del hierro,
no puede por su impulso trasladarse al hierro, aunque es semejante a él y del mismo
elemento, pero es una fuerza. el hierro por su mayor fuerza y tira porque el movimiento
siempre empieza por el más fuerte. Abandonado a sí mismo y sin trabas, el poder del
hierro busca el contacto con sus semejantes, se dedica por completo a él y corre hacia
él por naturaleza y como necesidad, no por un movimiento voluntario.
Del mismo modo, el fuego encerrado en el pedernal no sale afuera, a pesar de la fuerza que le
impulsa a reunirse y a llamar para ello a todas sus partes dondequiera que estén, sino después del
golpe del eslabón, cuando ambos cuerpos se han unido con presión y fricción. Mientras tanto, el
fuego está oculto en la piedra sin manifestarse ni aparecer.
9 Según el autor,
¿es la atracción
física suficiente
para encontrar el
verdadero amor?
Para el autor,
la belleza
corporal no es
suficiente para
encontrar el
amor
verdadero.
Según él, si
ese fuera el
caso,
cualquiera que
tuviera algún
defecto
corporal no
podría llegar a
ser amado,
aún cuando
tuviera otras
cualidades no
pertenecientes
a la apariencia
dignas de ser
amadas; por
otro lado,
tampoco
habría
personas que
se enamoren
de personas
que a sus ojos
no resultan tan
atractivas a
comparación
de otras.
10 ¿A qué se refiere
el autor con la
paradoja “Me
deleito en el
tormento que
por ti sufro”?
Se refiere a
aquel que se
encuentre
enfermo de
amor, por mas
enfermo que
este, no querrá
una sanación y
que prefiere vivir
y gozar el
tormento del
amor a no
tenerlo.
Otro argumento de lo mismo es que tú no hallarás dos personas que se ame que no tengan
entre sí alguna semejanza o coincidencia de cualidades naturales. Es forzoso que la haya, por
poca que sea, y claro es que, conforme mayores sean estas analogías, más grande será la
afinidad y más firme el amor. Fíjate en esto y podrás verlo con tus ojos. Lo corrobora el
dicho del Profeta de Dios: (¡Dios lo bendiga y salve!): “Las almas son como ejércitos puestos
en filas, donde los que se reconocen se hacen amigos y los que se desconocen se separan”. Lo
confirman asimismo estas palabras de un tradicionista referentes a un hombre piadoso: “Las
almas de los creyentes se reconocen unas a otras”. Y por esta misma razón no se entristeció
Hipócrates cuando le dijeron que una persona vulgar lo amaba. “No me amaría, dijo, si no me
asemejara a él en alguna de sus cualidades”. […]
Tocante al hecho de que nazca el amor, en la mayoría de los casos, por la forma bella, es
evidente que, siendo el alma bella, suspira por todo lo hermoso y siente inclinación por las
perfectas imágenes. En cuanto ve una de ellas, allí se queda fija. Si luego distingue tras esa
imagen alguna cosa que le sea afín, se une con ella y nace el verdadero amor; pero si no
distingue tras esa imagen a nada afín a sí, su afección no pasa de la forma y se queda en
apetito carnal. 99 En todo caso, las formas son un maravilloso medio de unión entre las
partes separadas de las almas […].
En suma, Dios te honre, es el amor una dolencia rebelde, cuya medicina está en sí
misma, si sabemos tratarla; pero es una dolencia deliciosa y un mal apetecible, al extremo de
que quien se ve libre de él reniega de su salud y el que lo padece no quiere sanar. Torna bello
a ojos del hombre aquello que antes aborrecía, y le allana lo que antes le parecía difícil, hasta
el punto de trastornar el carácter innato y la naturaleza congénita, como, si Dios quiere,
quedará brevemente declarado en sus capítulos respectivos. Yo conocía un mancebo entre
mis relaciones que se metió en los malos pasos del amor y cayó en sus redes, a quien
martirizaba la pasión y derretía el sufrimiento; pero que, a pesar de ello, no quería suplicar a
Dios Honrado y Poderoso que le librase de aquella malaventura, ni despegaba su lengua para
orar, porque su único pío, no obstante el grande tormento y el desmesurado pesar, era unirse
con el ser que amaba y poseerlo. ¿Qué te parece de uno que, estando enfermo, no quiere
verse libre de su dolencia? Un día, en que le hacía compañía, viéndolo tan cabizbajo, triste y
taciturno, me dio pena, y le deseé, entre otras cosas: “¡Dios te consuele!", pero observé al
punto en su rostro muestras de aborrecimiento por lo que le dije. Sobre un caso parecido
escribí en un largo poema:
¡Oh esperanza mía! Me deleito en el tormento que por ti sufro.10 Mientras viva, no
me apartaré de ti. Si alguien me dice: “Ya te olvidarás de su amor”, no le contesto
más que con la ene y la o.
2. ¿En qué consiste dominar un arte para Fromm? En el texto 2, ¿cuál es la visión sobre la
naturaleza del amor que defiende el autor?
Habla de dos partes, en primer lugar, la
teoría que explica el campo de la práctica
en general es aprender del arte, por
ejemplo en medicina, es necesario conocer
los hechos relevantes y así sucesivamente.
Después de adquirir todos estos
conocimientos teóricos, todavía no estoy
bien versado en el arte de la medicina.
Ahora, Fromm dice que solo lo aprenderá
después de muchas prácticas, hasta que su
conocimiento teórico y resultado de la
práctica se basen en una intuición, que es
la esencia de cualquier campo del arte.
Pero aparte de la teoría y la práctica del
aprendizaje, se necesita un tercer factor
para aprender cualquier arte: esta área de
arte debe ser importante; Nada en el
mundo debería ser más importante que el
arte.
3 De los tipos de amor que se mencionan
en el texto 2, ¿cuál es el mejor según el
autor?
Según el autor el mejor tipo de amor es en
el cual ambas partes son similares respecto
a las tradiciones, a que se refiere, de esta
forma sus objetivos vendrían siendo los
mismos o al menos parecidos. En el cual
harían un acuerdo mutuo para conseguir
estos fines y coincidencias en su forma de
amar.
Interpretar y analizar
5 ¿En qué fragmentos del texto 1 puedes
reconocer una crítica del autor a la manera
de entender el amor de la mayoría de la
gente? Subraya.
"Para la mayoría de la gente, el problema del
amor consiste fundamentalmente en ser amado,
y no en amar, no en la propia. capacidad de
amar. De ahí que para ellos el problema sea
cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos
de amor".
6-Identifica y luego explica los tres motivos
que llevan a las personas a creer que no hay
nada que aprender sobre el amor, según el
autor en el texto 1.
Crear
Reúnanse en grupos de cuatro personas y organicen un debate respecto a si es más
seguro o válido la estabilidad de pareja cuando la relación se inicia con una atracción
romántica o cuando es por imposición como sucede en algunas culturas. Dos deben
defender una postura y los otros dos, la otra.
Cuando se habla de estabilidad de pareja a
mi parecer se me hace más seguro y válido
cuando se comienza una relación por
atracción romántica debido a que es más
fácil llevarse bien con ellos, lo que resulta
en una mejor convivencia tanto si viven
juntos como si no. Sin embargo, en algunos
casos, a pesar de la atracción romántica, la
relación puede volverse dañina si hay
malentendidos sobre uno de los miembros
de la pareja, como adicción, celos y
diferentes tipos de apegos. Sin embargo, si
ambas personas tienen una relación sólida y
su relación comienza con una atracción
romántica, su relación será estable y segura
después de que termine.