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SUPERANDO LAS PRUEBAS

James 1:2–3

James 1:12–18

INTRODUCCIÓN. Santiago escribe su carta a cristianos judíos que habían sido expulsados de sus hogares
y despojados de sus posesiones. Se dirige a gente que sufre por ser explotada por los ricos, por ser
llevada a las cortes y calumniada por creer en el Nombre de Jesús. A estos hermanos, Santiago les
escribe y les exhorta a que consideren ésto que están viviendo como “sumo gozo”. ¡Qué extraña manera
de dirigirse a quienes están pasando por diversas pruebas!

Al parecer, Santiago vive a salvo y seguro en Jerusalén, mientras que sus hermanos han perdido sus
hogares a causa de la persecución. Pareciera que Santiago está alejado de la realidad, como si ignorara
las dificultades diarias que el creyente enfrenta. Algunos pueden decir que es el típico pastor que sabe
como escribir un sermón pero que no se da cuenta del sufrimiento que la Iglesia vive diariamente.

Sin embargo, Santiago no está inconsciente de las dificultades que su pueblo confronta. El mismo ha
sido testigo de la muerte de Esteban, de la persecución que sobrevino y de la dispersión de la iglesia de
Jerusalén por toda Judea y Samaria. Hechos 8.1

No hay uno de nosotros que no haya pasado por momentos difíciles en la vida, por circunstancias donde
ha sido difícil confiar y esperar en Dios; la gran mayoría hemos vivido situaciones donde hemos estado a
punto de “tirar la toalla” porque sentíamos no poder más. Pero en las prédicas y el estudio de la Palabra
hemos aprendido que las pruebas nos ayudan a demostrar nuestro crecimiento espiritual, y que éstas
deben producir en nosotros gozo, perseverancia y madurez en la fe. La pruebas son como el
termómetro con el que es medida nuestra calidad; allí revisamos nuestra fe, paciencia, amor,
mansedumbre, y solo por medio de las pruebas crecemos espiritualmente, y esto es lo que desea el
Señor de nosotros.

1 Pedro 1.7 TLA

La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba
con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes
pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando
Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que
ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada.

PROPOSICIÓN. Esto nos da la confianza de que no importa que tan grande o difícil sea la prueba, somos
victoriosos en el Nombre de Jesucristo y todas estas batallas ya están ganadas, porque es promesa de
Dios ¡Aleluya!

ORACIÓN TRANSICIONAL. Pero al pasar por en medio de la prueba necesitamos saber y comprender
ciertos puntos:

I. LA BATALLA ESTÁ GANADA...SI OÍMOS AL CAPITÁN

1. El Campo de Batalla es Nuestra Mente


a) Somos tentados en nuestros deseos. Sant. 1:13-15

Santiago 1.13–15 TLA

Cuando ustedes sean tentados a hacer lo malo, no le echen la culpa a Dios, porque él no puede ser
tentado, ni tienta a nadie a hacer lo malo. Al contrario, cuando somos tentados, son nuestros propios
deseos los que nos arrastran y dominan. Los malos deseos nos llevan a pecar; y cuando vivimos sólo
para hacer lo malo, lo único que nos espera es la muerte eterna.

b) Para tener ventaja en la batalla debemos conocer las técnicas del enemigo, para que Satanás no se
aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas. 2 Co 2.11 NVI

2. Para obtener la victoria necesitamos oír al Capitán.

a) El Espíritu Santo que mora en cada uno de nosotros,

b) Debemos pedir ojos y oídos espirituales, para poder ver y oír más allá.

Debemos estar atentos a lo que dicte nuestro Capitán y sentir la guianza de su Palabra. Eso nos dará
confianza de que estamos en victoria en el Nombre de Jesucristo

II. LA PRUEBA DURARÁ EL TIEMPO QUE DIOS CONSIDERE NECESARIO

1. La Prueba Es El Horno de Dios Para Nuestra Vida

a) A través de ellas maduramos y crecemos en la fe.

b) Cuando a tu vida llega una prueba regocíjate, Dios te quiere pasar a otro nivel

2. El Horno Estará Encendido El Tiempo Necesario, a La Temperatura Correcta

a) Para que llegues a donde Él te quiere llevar.

b) Algunas veces las pruebas son largas porque aún no la apruebas

Hay que examinarse y verificar que tan atentos estamos a lo que Dios quiere de nosotros.

III. NO HAY PRUEBA QUE NO PODAMOS SUPERAR

1. El Señor Nos Conoce Perfectamente.

a) conoce nuestro corazón, nuestras virtudes y nuestras debilidades, fortalezas y limites,

b) Nunca nos dará una prueba que no podamos vencer.

1 Juan 5.3 NTV

Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga difícil de
llevar.

2. El Señor Nos Da La Salida, En Medios De La Prueba.

Solo debemos consultarle, oír atentamente, rendirnos a Él y ejecutar su voluntad

IV. LA PRUEBA SE TORNA EN BENDICIÓN


1. La prueba es una muestra de que vas en el camino correcto

Mateo 7.13–14 RVR60

Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición,
y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la
vida, y pocos son los que la hallan.

2. Cuando estés en pruebas da gracias a Dios porque vas camino al crecimiento.

a) Si los perros ladran, es porque vamos caminando.

b) Satanás tratará de hacerte caer, porque ¡ERES SU ENEMIGO! ¿y de qué sirve un guerrero si no está en
guerra?

CONCLUSIÓN. Los cristianos tenemos que ver las pruebas como bendiciones de Dios, ya que las
bendiciones de Dios se ven en las pruebas. ¿Cómo ha dicho?

Si estás bien, y no tienes ningún problema económico, físico, con la familia, en el trabajo, con las
amistades, en su vida personal, entonces ¿dónde mostrara Dios su gloria? De allí Él trae las bendiciones;
sin contar que las pruebas superadas son las que sirven de testimonios, para llevar a muchos a los pies
del Señor, para alentar la fe de otros que están viviendo lo que tú has pasado.

Es necesario que los cristianos pasemos por situaciones para que Dios muestre su poder, su gloria y su
dominio. ¡Abemos aquí, quienes estamos pasando por una prueba difícil, sentimos no poder, pero
hermano y amigo, la invitación es que usted y yo seamos un instrumento en las manos de Dios y acepta
las pruebas en alabanza y adoración, pues estas serán luego testimonios para su glorificación!

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