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Poses del Kama Sutra para el placer sexual

El Kamasutra puede ser leído bajo muchas ópticas, pero siempre resultará en una experiencia enriquecedora y entretenida para el lector de mente abierta.

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Poses del Kama Sutra para el placer sexual

El Kamasutra puede ser leído bajo muchas ópticas, pero siempre resultará en una experiencia enriquecedora y entretenida para el lector de mente abierta.

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Poses para hacer el amor

Poses para hacer el amor

El Kama Sutra es un antiguo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual del
hombre. Considerado como el trabajo básico sobre el amor en la literatura sánscrita.
Fue escrito por Vatsyayana. El título completo es Vātsyāyana Kāma-sūtra ('Los
aforismos sobre la sexualidad, de Vatsyayana')Cronológicamente se sitúa al autor entre
el primer siglo y el sexto, probablemente durante el periodo Gupta.
Durante los años, diversas versiones han sido publicadas. Originalmente, cualquiera de
las versiones con ilustraciones ya sean éstas en contexto o en portada, fueron dibujadas
a mano; en la actualidad se encuentran versiones con ilustraciones fotográficas.

Vatsyayana creía que había 8 maneras básicas de hacer el amor, y 8 posiciones


principales. El Kama Sutra contiene un total de 64 "artes", nombre que da el autor a la
combinación de una manera de hacer el amor con una posición. El capítulo que enumera
las múltiples artes es el más conocido, y es un error muy común confundir éste con el
Kama Sutra cuando en realidad es sólo una parte de él.

El resto ofrece consejo sobre como ser un buen ciudadano y muestra algunas ideas
sobre las relaciones entre hombres y mujeres. El Kama Sutra define el sexo como una
"unión divina". Vatsyayana creía que el sexo por sí mismo no era algo malo, pero
practicarlo de manera frívola sí era pecaminoso. El Kama Sutra ha ayudado a muchas
personas a disfrutar del arte del sexo a un nivel más profundo y puede considerarse
como una guía técnica para el disfrute sexual, así como un esbozo de las prácticas
sexuales en la India durante esa época.

El Kamasutra: Una Mirada Cultural

El kamasutra es el tratado erótico más famoso de todos los tiempos.

En muchos casos ha sido banalizado por la cultura occidental y muchas personas


esperan una obra pornográfica o un listado de posiciones para el acto sexual, pero en
realidad es un compilado filosófico acerca del amor y el placer, que retrata de forma
magistral la sociedad y las costumbres hindúes. Los autores del libro (que han sido
muckamasutra, posturas sexualeshos durante siglos), de acuerdo a la tradición hindú, se
refieren a la unión sexual de forma extremadamente poética, lo que hace de la lectura
del Kamasutra un placer. El lector también encontrará pasajes que le parecerán casi
humorísticos, pero que deben ser analizados en el contexto de las costumbres de la
época en la cual fueron escritos. Otra característica destacable del tratado es la
aparentemente contradictoria postura que toma con relación a la mujer, que en la vida
cotidiana está subordinada al hombre y Vatsyayana la exhorta a que sea modesta, fiel y
obedezca al marido, además de complacerlo en todos sus deseos; ideas que continúan
vigentes en la India hasta el día de hoy. Sin embargo, en los aspectos sexuales, el
Kamasutra expone (en una época pre-cristiana) un concepto que los occidentales
tardaron hasta el final de la década del 60 en conocer: la mujer tiene los mismos
derechos que el hombre al placer y a la sexualidad. En varios pasajes se recuerda al
hombre que debe preocuparse por la satisfacción de su compañera; además, en toda la
obra se percibe a la mujer como un ser con deseos y necesidades sexuales y amorosas, a
la par del hombre, una clara oposición a la mujer destinada a la procreación, exenta de
placer, que supuso la cultura occidental. El Kamasutra puede ser leído bajo muchas
ópticas, pero siempre resultará en una experiencia enriquecedora y entretenida para el
lector de mente abierta. Este libro, que sin duda pertenece a la galería de los grandes
clásicos de la literatura universal, nos permite mirar otro tiempo, a la vez que al
universo cultural de un pueblo distinto al nuestro.

A continuacion ponemos a su disposicion un compilado de lo mejor que pudimos


encontrar en internet sobre posiciones sexuales y kamasutra
Unión de la abeja

La mujer se sienta sobre el pene de su compañero, que también está sentado y con las
piernas estiradas hacia delante; de tal forma que la mujer puede ir y venir verticalmente,
apoyándose en manos y piernas. El hombre acompaña el movimiento levantándola por
el trasero o los muslos.

Variante: El hombre se puede situar de espaldas a una pared para un mejor apoyo. En
vez de sentarse, la mujer se arrodilla para poder inclinarse hacia delante más fácilmente
y cambiar el ángulo de inclinación de la vagina.

Ventajas

• La mujer controla mejor la profundidad de la penetración que en las otras


posturas de penetración por detrás.
• Las paredes delanteras de la vagina y el punto G reciben una buena
estimulación.
• En posición pasiva, el hombre puede tomarse su tiempo para acariciar los senos
y el clítoris de su compañera.
Inconvenientes

• En ausencia de apoyo, resulta cansado para el hombre.


Postura de Andrómaco

El hombre está acostado bocarriba, con su compañera encima de él, en cuclillas o


arrodillada, el busto completamente levantado. Ella controla perfectamente la
profundidad y el ritmo de la penetración y puede dar rienda suelta a sus fantasías de
dominación.

Ventajas

• La mujer mantiene un control total que le permite sentirse más confiada y


encontrar los momentos idóneos para maximizar su placer.
• El hombre tiene las manos libres para dar a su compañera todavía más placer,
acariciándole senos, nalgas o clítoris.
• Con esta postura se consigue una buena estimulación del punto G.
Inconvenientes

• El ángulo de penetración puede resultar incómodo para el hombre, e incluso


doloroso si la verga se dobla.
Postura de la balanza

El hombre se sienta al borde de la cama o en una silla. Su compañera le da la espalda


antes de sentarse sobre sus muslos. Una vez introducido el pene, la mujer puede
inclinarse hacia adelante para alcanzar una posición de equilibrio y balancearse a lo
largo del pene. Para una mayor estabilidad, la mujer se apoyará en las rodillas del
hombre, que la sujetará por los senos.

Ventajas

• Esta postura permite una penetración bastante profunda y una buena amplitud de
los movimientos verticales.
• El hombre puede acariciar fácilmente los senos y el clítoris de su compañera
para ayudarla a alcanzar el orgasmo.
Inconvenientes

• Se trata de una postura de equilibrio, difícil de controlar.


Postura del jinete

El hombre se acuesta bocarriba, mientras que su compañera se arrodilla por encima de


él, rodeando las piernas del hombre con las suyas. La mujer controla la amplitud de los
movimientos, tanto verticales como horizontales, para aumentar las sensaciones en el
clítoris y las paredes vaginales o para que el hombre pueda alcanzar el orgasmo más
rápidamente.

Ventajas

• La mujer se encuentra más libre y activa: escoje el ritmo, la velocidad y el tipo


de movimiento.
• El hombre adopta una actitud pasiva, lo que le permite concentrarse en las
sensaciones placenteras, al mismo tiempo que acaricia la espalda de su compañera.
Inconvenientes

• No es una postura muy original, por lo que tras varios minutos de estimulación,
es conveniente pasar a otra cosa.
Unión del tigre

Partiendo de la postura del misionero, la mujer aproxima las piernas hacia su torso. Si
quiere variar las sensaciones y la profundidad de la penetración, lo único que tiene que
hacer es cambiar el ángulo de inclinación de las piernas. También puede apoyarse en las
nalgas de su compañero, para así aumentar la presión de la pelvis.
Ventajas

• Cuando la mujer levanta las piernas, la penetración se vuelve más profunda y es


más fácil controlar algunas de las sensaciones.
• El hueso pélvico del hombre roza directamente la vulva, facilitando la
estimulación del clítoris.
Inconvenientes

• La mujer debe tener una buena flexibilidad, sobre todo cuando aproxima las
piernas a su torso.
Postura del alineamiento perfecto

La mujer se coloca por encima del hombre, con las piernas separadas para facilitar la
penetración. Una vez introducido el pene, ella juntas las piernas para que ambos cuerpos
se superpongan en un alineamiento perfecto. Es cuando la mujer empieza la
estimulación frotando su cuerpo, lateral y horizontalmente, contra el de su compañero.

Ventajas

• Esta posición, super íntima, ofrece un contacto máximo entre los dos amantes.
• Las paredes vaginales más apretadas favorecen sensaciones más intensas.
• Recomendado en el amor tántrico.
Inconvenientes

• Limitación en la profundidad de penetración y en la amplitud de movimientos.


Unión del antílope

De rodillas en el suelo, la mujer se levanta apoyándose contra el borde de la cama. El


hombre, hizado sobre sus rodillas, la penetra por detrás.

Variante: la mujer puede mantener las piernas abiertas, a cada lado de las de su
compañero, para ofrecer así una abertura vaginal máxima. También puede cerrar sus
muslos, para comprimir la vagina y rodear bien la verga.

Ventajas

• Estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G.


• Al mismo tiempo, el hombre puede estimular el clítoris y los senos de su
compañera.
• Esta postura permite a la mujer el fantasmear acerca de amantes imaginarios.
Inconvenientes

• El roce de las rodillas con la moqueta puede provocar excoriaciones.


Postura del columpio
La mujer le da la espalda a su compañero y se sienta encima de él, apoyándose en los
pies; o se arrodilla a ambos lados de las caderas del hombre, lo que favorece una mayor
amplitud y estimulación.

Ventajas

• Con esta postura, el hombre goza de un ángulo de vista excepcional sobre la


penetración y las nalgas y el sexo de su compañera.
• Proporciona una gran amplitud de movimientos (sobre todo, si la mujer está
arrodillada) el hombre alcanza la cima de su placer sexual, conduciéndole rápidamente
al orgasmo.
• Esta postura permite a la mujer el fantasmear acerca de amantes imaginarios.
Inconvenientes

• El ángulo de penetración puede resultar incómodo para algunos hombres.


Postura del misionero

Es la postura más conocida, apreciada universalmente tanto por los principiantes como
por los expertos. Los dos acostados, el hombre se coloca entre las piernas de la mujer
para penetrarla.

Variante : Unos cojines colocados bajo las nalgas de la mujer modifican el ángulo de
inclinación de la vagina y permiten una penetración más profunda.

Ventajas

• Posición confortable y natural para los dos amantes.


• El hombre goza de una amplia libertad de movimientos.
• Durante la cópula, la pareja puede mirarse y besarse.
Inconvenientes

• La mujer tiene muy restringida su libertad de movimientos.


• Esta postura puede llegar a aburrirle. ¡Práctiquela con moderación...!
Unión de la vaca (o del galgo)

Postura clásica, apreciada en todo el mundo por la excitación y las sensaciones intensas
que produce. La mujer se coloca a cuatro patas y es penetrada por el hombre, que está
arrodillado.

Variante : Para mayor comodidad, la mujer puede colocar unas almohadas debajo de los
codos.
Ventajas

• Excelente estimulación de las paredes frontales de la vagina y del punto G.


• Penetración vigorosa y profunda.
• El hombre tiene las manos libres para estimular el clítoris y los senos de su
compañera.
• El panorama, muy excitante para el hombre, le permite cumplir sus fantasías
sexuales de dominación.
• La mujer puede fantasmear acerca de amantes imaginarios.
Inconvenientes

• Algunas mujeres se niegan a realizar esta postura, alegando que se sienten


desvalorizadas.
• Puede ser doloroso para la mujer, especialmente si el pene toca el fondo de la
vagina.

Poses para hacer el amor

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