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Introducción a la Fitoterapia

1) La fitoterapia estudia el uso de productos vegetales con fines terapéuticos. 2) Se diferencia entre plantas medicinales, drogas vegetales, principios activos y fitofármacos. 3) Algunas plantas actúan sobre el sistema digestivo y respiratorio, como las amargas que estimulan la digestión, las carminativas que alivian los gases o las hepáticas que protegen el hígado.

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Introducción a la Fitoterapia

1) La fitoterapia estudia el uso de productos vegetales con fines terapéuticos. 2) Se diferencia entre plantas medicinales, drogas vegetales, principios activos y fitofármacos. 3) Algunas plantas actúan sobre el sistema digestivo y respiratorio, como las amargas que estimulan la digestión, las carminativas que alivian los gases o las hepáticas que protegen el hígado.

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FITOTERAPIA

1. Fitoterapia en la medicina tradicional: diferenciación entre droga


vegetal, planta medicinal, principio activo, fitofármacos y
suplemento dietético
2. Plantas medicinales que actúan en el sistema digestivo y
respiratorio.

Fitoterapia en La Medicina Tradicional

¨Se define a la Fitoterapia como la ciencia que estudia la utilización de los productos
de origen vegetal con una finalidad terapéutica, ya sea para prevenir, atenuar o curar
un estado patológico.¨

La base de los medicamentos fitoterápicos son las drogas vegetales y los diferentes
tipos de productos que de ellas se obtienen.
El término droga vegetal no debe confundirse con el de planta medicinal.

La OMS definió en 1978 4 estos conceptos como se indica a continuación:

- Planta medicinal: es cualquier planta que en uno o más de sus órganos


contiene sustancias que pueden ser utilizadas con finalidad terapéutica o que
son precursores para la semisíntesis químico-farmacéutica

- Droga vegetal: es la parte de la planta medicinal utilizada en terapéutica.

- Principios activos: son las sustancias responsables de la acción


farmacológica.

La Fitoterapia utiliza drogas vegetales y preparaciones de dichas drogas en la forma


farmacéutica más adecuada para su administración. En algunos países también se
involucra dentro del concepto de Fitoterapia a los medicamentos que contienen
compuestos de origen vegetal químicamente puros, siempre que éstos posean un
margen terapéutico amplio.
Por otra parte, los medicamentos de la Fitoterapia o fitofármacos, salvo escasas
excepciones, no son apropiados para situaciones agudas o de emergencia. Son
prescritas principalmente por médicos naturistas o son utilizados en un régimen de
automedicación, con frecuencia como consecuencia del consejo de profesionales
sanitarios no médicos.
Los fitofármacos se extraen de las plantas (o de partes de estas) que se consideran
que presentan características curativas. También se denominan remedios o fármacos
herbales, así como fármacos botánicos.

El Concepto Actual de Fitoterapia


Para situar los límites de la Fitoterapia en la Terapéutica actual, y por lo tanto precisar
el concepto moderno de la misma, se debe partir de tres premisas:
1. Si bien los productos fitoterápicos suelen tener márgenes de seguridad
terapéutica más amplios y suelen tener menos efectos adversos que los
fármacos sintéticos, cabe siempre recordar que natural no es sinónimo de
inocuo

2. Actualmente existe una base científica que puede sustentar la eficacia de


muchos productos fitoterápicos para determinadas indicaciones.
Constituyen alternativas fuertemente deseables para muchas patologías
menores, enfermedades crónicas y prácticas profilácticas.

3. La eficacia se consigue solamente con el uso adecuado de los preparados


fitoterápicos, tanto en lo que se refiere a las indicaciones como con la
forma de administración y la dosificación. La responsabilidad del
profesional sanitario en este aspecto, y por ende de su preparación
curricular, es insoslayable. También se requiere una legislación adecuada.

Por lo tanto no se debe maximizar ni minimiza las posibilidades de la Fitoterapia, sino


tener en cuenta que el lugar que debe ocupar e la terapéutica es ni más ni menos que
aquél para el cual ha demostrado su utilidad.

Si bien de la definición de Fitoterapia se deduce que puede utilizar cualquier producto


de origen vegetal, independientemente de su potencia farmacológica y su toxicidad,
la realidad es que el término Fitoterapia suele aplicarse a la utilización terapéutica de
productos con una actividad suave o moderada, con márgenes terapéuticos
relativamente amplios, con una composición en activos no siempre bien definida, par
patologías menores. Por todo ello, la Fitoterapia se considera especialmente útil en el
tratamiento de afecciones leves o moderadas, así como d algunas afecciones crónicas.
Esta concepción corresponde preferentemente al ámbito académico.

Desde un punto de vista regulatorio, el concepto de medicamento Fitoterápicos se


apoya también en otros parámetros. Su definición legal suele basarse más en
conceptos galénicos (principios purificados o no, formas farmacéuticas determinadas)
y con frecuencia excluye los principios activos purificados y los inyectables.
Por otra parte, las regulaciones pueden variar de forma importante de un país otro, lo
que constituye uno de los principales problemas que aún quedan por resolver, la
armonización de estas legislaciones.

Fitoterapia de Los Suplementos Dietéticos


Plantas Medicinales que actúan en el Sistema Digestivo, Nervioso y Respiratorio

Digestivo:

En función de su acción, las plantas medicinales con propiedades digestivas pueden


clasificarse como se indica en los siguientes apartados:

Plantas estimulantes del apetito


Las que contienen principios amargos que estimulan las secreciones gástricas:
achicoria, cardo mariano, manzanilla dulce y romana, menta, poleo-menta, quina roja.

Plantas digestivas y eupépticas


Todas las que favorecen la digestión. Se pueden subdividir en:

Plantas con enzimas proteolíticas:


La papaína (obtenida a partir del papayo) y la bromelina (obtenida a partir de
la piña) son enzimas capaces de desdoblar las proteínas en peptonas, por lo
que son útiles en gastritis, dispepsias, etc.

Plantas ricas en esencias y principios amargos:


Estimulan el peristaltismo y las secreciones digestivas, favoreciendo la
digestión.

– Plantas con esencias: manzanilla dulce y amarga, hinojo, melisa,


menta, poleo.
– Plantas con principios amargos: lúpulo, manzanilla común, té de
roca.

Plantas antiflatulentas o carminativas


Aquellas que favorecen la eliminación de los gases y previenen su formación. Al
entrar en contacto con la mucosa gastrointestinal, las esencias que contienen estas
plantas provocan su irritación, favoreciendo un aumento de la motilidad y de la
relajación del cardias, con lo que se promueve la expulsión de gases. Pertenecen a este
grupo el anís estrellado, el anís verde, el comino y el hinojo.

Plantas con acción antiulcerosa


Se subdividen en:

Plantas ricas en mucílagos:


Protegen la mucosa gástrica e impiden su irritación por acción de los jugos
gástricos (malvavisco, milenrama…).

Plantas ricas en saponinas triterpénicas:


La más representativa es el regaliz.
Plantas de acción antiespasmódica y anticolinérgica:
Las que disminuyen el tono y las contracciones gástricas y/o intestinales, sobre todo
en presencia de hipermotilidad y espasmos. En este grupo se encuentran plantas con
principios activos de estructura muy variada (alcaloides, flavonoides, esencias, etc.):
melisa, milenrama, manzanilla dulce, menta, poleo, romero, salvia, lúpulo.

Plantas que actúan a nivel hepático


Pueden diferenciarse dos grandes grupos:

Plantas coleréticas y colagogas:


Las coleréticas son aquéllas capaces de estimular la formación de bilis en el
hígado, con el consiguiente aumento del volumen de la secreción biliar. Las
colagogas aceleran la liberación de bilis por el estímulo de la contracción
biliar. Estas acciones se atribuyen a principios activos con variada naturaleza
química (alcaloides, polifenoles, etc.). Están presentes en la alcachofera, el
boldo, el tomillo, la milenrama, la menta, la salvia...

Protectores hepáticos:
Cuando se ha producido una lesión o insuficiencia hepática, algunas plantas
son capaces de suprimir la formación y absorción de sustancias tóxicas
nitrogenadas, protegiendo al hígado de la acción destructora de elementos
tóxicos. Dentro de este grupo destacan el cardo mariano y la alcachofera.

Plantas antidiarreicas y antisépticas intestinales


Estas propiedades se atribuyen a las plantas ricas en taninos, de propiedades
astringentes. Los taninos precipitan las proteínas superficiales de las células, con lo
que disminuyen su permeabilidad y originan una capa protéica insoluble sobre la
mucosa inflamada (de modo que la protegen de sustancias irritantes e impiden las
exudaciones y secreciones mucosas) y reducen la absorción de toxinas bacterianas:
todo esto lleva a una acción antidiarreica.
Plantas laxantes: son aquellas que favorecen la evacuación intestinal. Se clasifican en:

Laxantes irritantes del intestino grueso: plantas que tienen como principios
activos heterósidos antraquinónicos. Dichos heterósidos llegan sin ser
absorbidos al intestino grueso, donde son hidrolizados y transformados en los
correspondientes metabolitos activos por acción de las enzimas de la flora
intestinal. Provocan un aumento del peristaltismo intestinal y de la secreción
de agua y electrolitos hacia la luz intestinal, con el consiguiente efecto laxante:
sen, frágula, cáscara sagrada, etc. Pueden acompañarse de plantas
antiflatulentas, como el anís verde y el hinojo.

Laxantes mecánicos: plantas que ejercen su acción gracias a su contenido en


mucílagos que, en contacto con el agua, se hinchan y forman geles viscosos y
lubricantes que facilitan el tránsito de las heces; además, al retener agua evitan
el endurecimiento del contenido intestinal y, al aumentar el volumen,
presionan sobre las paredes del intestino, estimulando el peristaltismo: lino,
zaragatona, malvavisco, malva, glucomanano y llantén.
Nervioso

Analgésicos no narcóticos y antipiréticos:


Son plantas capaces de aliviar el dolor y disminuir la temperatura corporal en
los estados febriles. Encontrados esta acción en plantas que poseen principios
derivados del ácido salicílico, tales como sauce, ulmaria, primavera, vistas en
reumatismos. Hay otras plantas de acción analgésicas como el acónito,
cólchico, cicuta por que, por su escaso margen terapeútico, se emplean
únicamente en procesos muy concretos y generalmente como preparaciones
galénicas o especialidades que aseguren una dosificación exacta.

Plantas de acción hipnótica y sedante:


Son plantas que disminuyen la hiperexcitabilidad nerviosa, y están indicadas
en el tratamiento de la ansiedad, insomnio, nerviosismo, etc... Esta acción
puede ser desarrollada por principios activos de naturaleza variada (alcaloides,
flavonoides, valepotriatos, etc.): Azahar, Espino blanco, Lavanda, Melisa,
Mejorana, Amapola, Pasiflora, Tila, Valeriana, Lúpulo, Verbena, Celidonia,
Hipérico.

Plantas de acción estimulante del SNC:


Son plantas que producen una estimulación nerviosa, y están indicadas en
casos de decaimiento, cansancio, depresiones, convalecencias, etc. Esta acción
puede ser desarrollada por principios activos de naturaleza variada (alcaloides,
aceites esenciales, etc.): Eleuterococo, Ginseng, Romero, Damiana, Avena,
Tomillo, Té negro. La rauwolfia serpentina es un antogonista de la 5-HT y se
ha utilizado en depresiones.

Respiratorio

Eucalipto:
Usos: la infusión de las hojas adultas de esta planta se emplea en afecciones
respiratorias de diversa índole: bronquitis, asma, faringitis, amigdalitis, gripes
y resfriados; también para el control de la diabetes, cistitis y vaginitis (en
forma oral o duchas locales), y dermatitis de cualquier origen. En los casos de
males respiratorios es común utilizar esta planta en forma de “vahos”
(vaporizaciones).
Farmacodinamia: tiene propiedades hipoglucemiantes, además de capacidad
inhibitoria de gérmenes patógenos, lo cual justifica su uso como antiséptico de
las vías respiratorias y urinarias.

Tomillo:
Es una planta medicinal que se aplica para tratar infecciones del sistema
respiratorio. Expectorante y antiséptico, limpia los pulmones cuando se sufre
de tos o infecciones.
Principales componentes: Aceites volátiles (timol, cineol y borneol),
flavonoides, amargos,, taninos y saponinos.
Regaliz:
La glicirricina, sustancia que componen la regaliz, tiene propiedades
antiinflamatorias, expectorantes, antitusígenas y calmantes.
Los problemas respiratorios pueden ser combatidos con las propiedades del
regaliz. Esta planta sirve para la bronquitis, la tos, la faringitis y otras
inflamaciones. Además de ser un calmante y expectorante, combate las
bacterias patógenas.

Llantén:
Gracias a los componentes y propiedades de esta hierba, el Plantago major es
perfecto para tratar afecciones relacionadas con el sistema respiratorio;
principalmente debido a los mucílagos, las vitaminas y los flavonoides que
contiene. Así, es comúnmente conocida como una de las plantas con mayor
poder antitusígeno, lo que la hace perfecta para aliviar la tos, pero también nos
ayuda a tratar otras afecciones respiratorias como las siguientes:
Tos convulsa, bronquitis, asma, resfriado, afonía, voz ronca, faringitis,
laringitis, tuberculosis.

Malva:

Orégano:
Aparato respiratorio: como expectorante. El orégano actúa directamente sobre
el epitelio bronquial, ejerciendo un efecto irritante y aumentando la
producción de secreciones bronquioalveolares. Tradicionalmente se ha
empleado en el tratamiento de la bronquitis, la tos no productiva y el resfriado
común. También se utiliza en afecciones respiratorias que cursan con tos seca,
como la laringitis (irritación de garganta) o la tos ferina.
Menta:
Sus propiedades expectorantes, descongestionantes y antisépticas permite que
sea útil en caso de resfriado común así como en pacientes que padecen
bronquitis o asma, pues facilita la expulsión de la mucosidad.
El efecto refrescante de la menta alivia la irritación de la garganta, combate la
tos crónica y es un bálsamo para descongestionar la nariz.

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