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Depresión

Cómo tratarla
y superarla
Daniel y Élida Rota
DEPRESIÓN, cómo tratarla y superarla

e625 - 2021

Dallas, Texas

e625 ©2021 por Daniel y Élida Rota

Todas las citas Bíblicas son de la Nueva Biblia Viva (NBV) a menos que se
indique lo contrario.

Editado por: Carina Valerga

Diseñado por: JuanShimabukuroDesign @juanshima

RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS.


CONTENIDO
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4

Conceptos teóricos básicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .7

Síntomas depresivos más frecuentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11

Causas que generan depresión


y guía de intervención. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26

Guía práctica para las primeras respuestas . . . . 90

Cuándo derivar a profesionales


de la salud mental. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116

Cuestionarios de orientación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118

Conclusión. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 128

3
Introducción
Este libro está dirigido a líderes cristianos que quieren invertir
tiempo de sus vidas en el cuidado y la ayuda de niños y jóvenes
que sufren de depresión o la transitan en algún momento de sus
vidas. Va dirigido también a profesores, maestros, tutores, madres
y padres de niños, adolescentes y jóvenes que deseen conocer más,
comprender mejor y ayudar de una manera más asertiva a aquellos
que estén atravesando por un trastorno depresivo. Estamos abor-
dando un tema importante debido a su frecuencia y comúnmente
mal interpretado, que puede provocar gran discapacidad si no se
lo trata correctamente.
El libro aporta conceptos claros, muchos de ellos que han surgido a
partir de investigaciones psicológicas, y otros de la Santa Biblia, a
la que consideramos la Palabra de Dios. Tiene como objetivo brin-
dar ayuda práctica para una mejor comprensión y abordaje del
tema.
Nosotros consideramos que la psicología puede ser una muy buena
aliada de la fe, al ayudar a comprender mejor cómo Dios nos hizo,
seres con un cuerpo físico, un alma o psiquismo, y un espíritu.
Como dice 1 Tesalonicenses 5:23, DHH “Que Dios mismo, el Dios de
paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo
su ser, espíritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para la venida
de nuestro Señor Jesucristo”.
Con el cuerpo nos relacionamos con el mundo físico, las cosas físi-
cas. Con el alma nos relacionamos con las demás personas. El alma
abarca los sentimientos y las emociones, la mente (el intelecto y
los pensamientos), y la voluntad. Con el espíritu, nos relacionamos

4
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

con Dios. Así como el Espíritu puede entristecerse y apagarse, el


cuerpo debilitarse y enfermarse, también el alma o la psique puede
perturbarse y enfermarse.
Es necesario entonces comprender que la depresión puede llegar a
ser una enfermedad como cualquier otra y que la puede padecer
cualquier persona, aun los fieles cristianos.
Cuando una persona presenta un cuadro depresivo de origen or-
gánico, necesita ayuda en las tres áreas, pero fundamentalmente
en el área física porque la afección está en el cuerpo, en el sector
del cerebro. Es allí donde se produjo una disfunción. Un creyente
fiel y consagrado puede padecer esta enfermedad. Es muy duro
ver cómo algunos cristianos juzgan erróneamente a una persona
con un cuadro depresivo. Cuando esto sucede, aun sin intención
de herir, se lo culpa sin causa pudiendo profundizar aún más su
depresión. Y lo que es peor, se les coarta la posibilidad de buscar
ayuda. Se lo culpa de ser depresivo. También es triste ver a un
cristiano culparse a sí mismo por padecer un cuadro depresivo, sin
considerar que puede tener esa enfermedad como cualquier otra,
más allá de su fe, pues su mente se ha enfermado.
Cuando una persona presenta un cuadro depresivo reactivo a una
situación conflictiva del entorno, necesita ayuda emocional y
espiritual.
Es falso y una fantasía pensar que ser cristianos nos debe hacer
inmunes a la depresión; o que toda depresión se desarrolla por
ocultar algún pecado.
Este argumento es usado por nuestro enemigo, Satanás, para des-
truir y afectar la vida de muchos niños y jóvenes, y a sus familias
que necesitan ayuda.

5
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Deseamos a través de este tratado quitar el estigma o los prejuicios


que puede traer la depresión sobre quien la padece, animando a los
jóvenes a buscar ayuda, dejando de sentir que les falta voluntad
para cambiar o que algo en la relación con Dios no está funcionan-
do, y a los padres y consejeros a ayudar de una manera adecuada,
comprendiendo sin juzgar.

6
Capítulo I

Conceptos
teóricos básicos
Según la Organización Mundial de la Salud la depresión es una
enfermedad muy extendida en todas las regiones del mundo y muy
frecuente. Llega a tener su propio día en el calendario. El 13 de
Enero es el día mundial de la lucha contra la depresión. Se con-
memora esta fecha con el objetivo de concientizar a la población
sobre esta enfermedad mental y sus consecuencias, recalcar la im-
portancia de pedir ayuda a tiempo y no estigmatizar a las personas
que padecen esta patología.
Se entiende como depresión a un trastorno mental o psicopatoló-
gico caracterizado por la presencia de un estado de ánimo triste;
anhedonia, que es la dificultad para disfrutar, sentir placer o satis-
facción, y pérdida de interés. Estos síntomas deben darse durante
la mayor parte del día por un periodo mínimo de dos semanas.
Se agregan otros síntomas tales como alteraciones del sueño, in-
somnio, despertares nocturnos o aumento del periodo de sueño,
alteraciones del apetito (generalmente causando una pérdida de
este), enlentecimiento mental o bradipsiquia, agitación o retraso
psicomotor, fatiga, sentimientos de inutilidad, desesperanza y po-
sibles pensamientos de muerte y suicidio. No es necesario que es-
tén presentes todos los síntomas para configurar una depresión. Se
trata de un trastorno que genera un elevado nivel de sufrimiento.

7
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

A nivel mental presenta una característica muy importante que


son los sesgos cognitivos. Estos son interpretaciones erróneas sis-
temáticas de la información disponible influyendo en la manera de
pensar, emitir juicios y tomar decisiones.
Esto provoca una tríada cognitiva patológica: 1) pensamientos
negativos y desesperanzadores sobre sí mismo; 2) pensamientos
negativos y desesperanzadores del mundo que lo rodea y 3) pensa-
mientos negativos y desesperanzadores del futuro.
La interpretación del mundo, su entorno, su propia persona y el
futuro se alteran severamente, limitando el normal desarrollo de
las actividades de la vida cotidiana.
La persona suele estar centrada en sus pensamientos depresivos,
pierde las ganas y motivación de actuar, pierde capacidad de con-
centración y tiende a aislarse.
En los cuadros depresivos los valores que antes sostenían a la per-
sona ya no le sirven como orientadores de la conducta, de la ac-
ción, dando lugar a frases como, por ejemplo, “para qué sirve todo
lo que hice”, “ya no puedo más”, “bueno, ya está, mejor es morirse”.
El joven depresivo no generaliza su experiencia. Lo que él vive solo
le ocurre a él. No vale para los demás. Ni las experiencias de otros
valen para él o ella. El depresivo está solo y nadie está con él. Se
siente solo. Se recluye. Se aísla. Rehúye de amigos y familiares. Es
lo que se llama hibernación, meterse hacia adentro. El afuera no
puede enfrentarse.
Al no poder conectarse con el mundo ni consigo mismo, se va se-
parando más y más de la vida y de la realidad.
El movimiento principal del depresivo es la lentitud. La vitalidad
está afectada. “Demasiado débil”, “no tengo fuerzas para enfrentar

8
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

el mundo”, “no tengo ganas”. Pierde contacto con el mundo y con-


sigo mismo. Vive con racionalizaciones y cae en el pasado.
Dependiendo del número y la intensidad de síntomas, la depresión
puede transcurrir con una intensidad leve, moderada o grave.
Se la debe diferenciar de las variaciones normales breves del esta-
do de ánimo que en general las personas tienen y especialmente
los adolescentes, de acuerdo a las circunstancias de vida.
Las personas con episodios depresivos leves tendrán alguna difi-
cultad para seguir con sus actividades escolares y sociales habi-
tuales, aunque probablemente no las suspendan completamente.
En cambio, un episodio depresivo grave, causa gran sufrimiento. Es
improbable que la persona pueda mantener sus actividades socia-
les, escolares y familiares. Si lo hace, será con grandes limitaciones,
dado que la enfermedad interfiere con su capacidad de pensar y
aprender. En el peor de los casos transcurre con una profunda des-
esperanza y hasta deseos de morir; puede incluso llevar al suicidio,
siendo la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29
años.
Es una enfermedad muy incapacitante. Hablamos de incapacidad
porque una persona con depresión grave tiene muy pocas posibili-
dades de seguir relacionándose y estudiando, o incluso de realizar
las actividades básicas de la vida cotidiana, como higienizarse, ves-
tirse para salir, alimentarse adecuadamente, etc.
En la depresión encontramos la pérdida de proyectarse, no hay
metas, se queda sin futuro, por eso se la describe como la enferme-
dad de la esperanza. En relación al futuro solo hay preocupación
por posibles acontecimientos negativos y aun catastróficos.
La clasificación de depresiones es muy basta teniendo en cuenta
las diversas causas que la provocan, sus síntomas y la interacción

9
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

con otras enfermedades. De todos modos, cualquiera sea la causa


que la produce, la enfermedad golpea en la totalidad de la perso-
na. Así afecta el cuerpo, el alma y el espíritu también.
De acuerdo al nivel o intensidad que presente podemos mencionar:
Bajón, caída del ánimo. Los cambios de ánimo en el periodo ado-
lescente son muy comunes, dado los profundos cambios físicos
y endocrinos que están viviendo. Pueden aparecer momentos de
tristeza sin motivos reales. Esto en sí no significa que la persona
esté atravesando una depresión.
Tristeza, por la pérdida de algo. Un objeto. Una relación. Un celu-
lar. Un bien económico. Aquí los síntomas afectan poco a la vida
diaria.
Tristeza profunda, por la pérdida de algo significativo y valioso.
Puede ser una relación afectiva, una amistad, un proyecto, el des-
censo de un nivel económico, etc. Pueden presentarse muchos sín-
tomas que pueden causar deterioro o incapacidad en diferentes
aspectos de la vida cotidiana.
Duelo, por la pérdida por muerte de un ser querido. La muerte es
una pérdida irreversible donde se sufre la presencia de la ausencia.
En este caso se debe atravesar el proceso de duelo para elaborar la
pérdida por muerte.
La depresión es entonces el resultado de interacciones complejas
entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Lo que equivale
a decir que se debe considerar en esta enfermedad: el nacimiento,
la genética, los primeros años de vida, el entorno familiar y los
factores estresantes de vida. Abordaremos en este tratado los prin-
cipales aspectos de este flagelo.

10
Capítulo II

Síntomas
depresivos más
frecuentes
Los síntomas pueden presentarse en distintas áreas de una perso-
na. Para que sea más didáctico los agrupamos en cuatro áreas.

1) Síntomas físicos.
El joven depresivo puede presentar un abandono de su persona. Es
común el descuido y pérdida de interés en la higiene y el arreglo
personal, evita bañarse, su aspecto está desalineado. Hay un des-
cuido en su apariencia. Adopta una postura encorvada, con pocos
movimientos, su entrecejo fruncido. Su voz es débil; al hablarle no
responde o lo hace con monosílabos. El cuerpo es impactado en
muchos de sus órganos.
 La depresión quita la alegría, y esto se demuestra en un
rostro triste. Job 9:27 (NTV) dice: “Si decidiera olvidar mis
quejas, abandonar mi cara triste y alegrarme”.
 Frecuentemente hay quejas somáticas, puede quejarse de
dolores generalmente en el pecho o el abdomen y padecer
mareos.
 Entre los síntomas cardiovasculares, encontramos
palpitaciones.

11
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Entre los síntomas musculares tienen cefaleas por tensión


muscular en el cuello y la nuca.
 Entre los síntomas respiratorios, encontramos falta de aire,
aumento en la frecuencia respiratoria y suspiros.
 Entre los síntomas gastrointestinales hallamos sequedad
de boca, diarrea, constipación y eructos.
 Son frecuentes los trastornos alimenticios: pérdida de
apetito y dificultades para comer. La comida pierde su sa-
bor. La falta de apetito acarrea una pérdida importante de
peso sin hacer dieta.
 Refieren estar cansados y somnolientos la mayor parte
del día. Se levantan cansados, fatigados, con poca energía
para enfrentar el día.
 Hay lentitud para hacer las cosas cotidianas de la vida
diaria. Por la depresión el cuerpo también se vuelve pesa-
do y lento, y por el sedentarismo puede darse un aumento
de peso.
 Un síntoma muy frecuente son los trastornos del sueño.
Les cuesta conciliar el sueño profundo o, por el contrario,
hay un aumento de las horas del mismo.
 Dificultad para levantarse de la cama. Pueden pasar mu-
chas horas acostados. A veces durmiendo de día y desvela-
dos en la noche. Es la postración por depresión.
 A la madrugada pueden presentar agitación, con sudor y
sensación de angustia.
 Refieren cansancio la mayor parte del día. “Pienso, mi
cama me consolará, mi lecho atenuará mi queja” (Job

12
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

7:13 NTV). La depresión puede postrar a la persona en


cama, sin energía para enfrentar el día. Job en su queja
prefería estar en cama, pensando que de esa forma alivia-
ba su estado.
Mejorar los hábitos de sueño puede ayudar mucho al curso y la
evolución de la depresión. A veces la dificultad está en iniciar el
sueño, permaneciendo mucho tiempo sin poder comenzar a dor-
mir. En otros casos el sueño puede ser fragmentado, despertando
varias veces durante la noche, tardando en conciliar el sueño nue-
vamente. Todo esto lleva a un sueño insuficiente, intranquilo, de
mala calidad o no restaurador. El insomnio sin tratamiento puede
resultar en sentirse cansados al levantarse, somnolencia durante el
día, deterioro del ánimo, dificultades con la memoria, mal rendi-
miento en distintas tareas o en actividades escolares e irritabilidad.

2) Síntomas emocionales.
 El síntoma más distintivo es la tristeza. La intensidad de la
tristeza puede llegar al punto del deseo de no vivir más,
de morir. El sentimiento de intensa tristeza se encuentra
presente la mayor parte del día, casi todos los días.
 El sentimiento de tristeza se acompaña de mucha angus-
tia, derrumbe anímico, desesperanza profunda, tendencia
al llanto fácil.
 Se deteriora lo más importante de la persona: las ganas de
vivir, la vitalidad.
 Hay una pérdida del placer, no se puede disfrutar de lo
cotidiano. Tiene una incapacidad para sentir placer en las
actividades que antes disfrutaba.

13
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Pérdida de la capacidad de proyectarse. Una expresión


muy común es “no tengo ganas…”, no hay fuerza interior
para realizar las tareas que siempre hizo. Tendencia a ver
todo gris y sin sentido, acompañado de ideas de inutilidad.
 Pérdida general de la estimación propia, de la autoestima
y sentimientos de inseguridad. Falta de confianza en sí
mismo. Falta de estima propia. Siente que no se quiere o
que es un fracaso. Está decepcionado de sí mismo y podría
decepcionar a su familia. Sensación de ser un peso para
los demás.
 Abulia, falta de ánimo para realizar las tareas de la vida
diaria.
 La vitalidad, creatividad, e iniciativa típica de la juventud
se pierden.
 Sentimiento de desesperanza. Pesimismo sobre su futuro.
Se hunde en la desesperanza. La depresión genera cansan-
cio y hartazgo de vivir. Vivir el presente es un castigo, y el
futuro es imposible de imaginar. Es pesimista sobre lo que
pueda venir, no puede proyectarse.
“¡Estoy harto de esta vida! Dejen que dé rienda suelta a mis quejas.
Hablaré en mi dolor y en mi amargura”. (Job 10:1). Job describe la
vida que estaba llevando por su depresión con cansancio, disgusto
y fastidio.
 Percepción negativa de la realidad en que vive. “Todo me
sale mal”. “Todo me pasa a mí”. “No podría estar peor”. “No
puedo”.

14
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Falta de motivación. Disminución importante del interés


en las actividades que antes le importaban. Falta de inicia-
tiva, desperdiciando sus capacidades y potencial.
 Sentimientos de inadecuación. Descontento.
 La tendencia al aislamiento es muy frecuente en los cua-
dros depresivos. Se retrae y protege dentro de sí mismo. La
persona no desea ver a nadie. No desea conversar. Le cansa
que le hablen. Le fastidian los ruidos. Le molesta la luz.
Prefiere encerrarse a solas y quedarse en penumbras. Aún
se aísla de sus seres queridos. Desinterés en relacionarse
con amistades y asistir a reuniones sociales.
 Sentimientos de vacío.
 Muchos expresan una necesidad de llorar sin poder ha-
cerlo; dicen: “creo que me sentiría mejor si pudiera llorar”.
Otros presentan un llanto fácil sin un motivo aparente.
 Sentimientos de culpa. Sensación de culpabilidad. Muchas
veces el origen de esta culpa está dado por causas irreales
o imaginarias. Puede sentirse responsable del malestar de
otros. Piensan que la depresión es por alguna culpa en sus
vidas. Esta sensación de culpa sin un motivo real no es
producto del pecado. Se siente responsable y culpable aun
de las cosas que están mal a su alrededor.
 Sentimientos de indefensión. Sentimiento de desamparo,
desesperación e inutilidad.
 Ansiedad. Son habituales los casos en que la depresión
está asociada a la ansiedad. Allí los síntomas más comunes
son: tensión subjetiva, irritabilidad, nerviosismo, preocu-
pación por pequeñas cosas, actitud aprensiva, temerosa en

15
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

la expresión o en el habla. Expresa sus temores sin que le


pregunten. Temores de que algo malo podría suceder. Sen-
sación de angustia. Inquietud. Incapacidad de permanecer
sentado, tranquilo o relajado. La ansiedad puede generar
episodios de atracones de dulces y comidas grasas. Aun
episodios de agresividad.
 En casos severos hay ideas de muerte. Ganas de no vivir.
Estos pensamientos pueden ser recurrentes y durar varias
semanas. Incluso la persona puede llegar a planear y eje-
cutar un intento serio de suicidio.

3) Síntomas cognitivos.
 La distorsión cognitiva es una forma errónea de razonar,
de percibir y de pensar sobre sí mismo, sobre las personas
que lo rodean y el futuro. Analiza e interpreta la informa-
ción que recibe de una manera errónea, irracional, gene-
rando consecuencias negativas. Se cree que las cosas son
tal cual como el joven se siente.
 Disminución de la atención y dificultad en la concentración.
 Disminución de la fluidez verbal que se manifiesta en la
lentitud para hablar, arrastrando las palabras; hablando
bajo o a veces susurrando.
 Trastornos de la memoria. Especialmente la memoria epi-
sódica que es recordar los sucesos vividos en el día. Olvi-
dos. Esto sucede porque la persona no presta atención a
su entorno, su mirada está dirigida hacia adentro, a sus
pensamientos y emociones negativas.
 Disminución de la productividad, se manifiesta en la pér-
dida de interés en su actividad. Disminuye la eficacia y

16
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

eficiencia en las tareas, lo que los hace sentir incapaces de


realizar siquiera las actividades más sencillas.
 Aumento de la indecisión y vacilación. Incapacidad para
tomar decisiones, pues le cuesta pensar y razonar sobre las
mismas. Dificultad para concentrarse.
 El adolescente se siente atrapado en su estado. Se siente
perseguido. Burlado. Indefenso con falta de paz. El cere-
bro trabaja menos: disminuyen las funciones cognitivas,
menos atención. Pensamientos pesimistas, sombríos y ne-
gativos. Sentimientos de inutilidad.
 Disminuye el rendimiento escolar, y hasta abandono
de la escuela por frecuentes ausencias a clases y bajo
rendimiento.

4) Síntomas espirituales.
Así como en un depresivo no funciona la lógica ni la razonabilidad,
tampoco funciona correctamente la fe.
La distorsión cognitiva, ya mencionada en los síntomas cognitivos,
influye también en su fe, en la forma de interpretar las Escritu-
ras y en su creencia en Dios, aun en el caso de fieles cristianos.
La distorsión cognitiva abarca al razonamiento de lo cotidiano y
también del área espiritual, llevando a una confusión bíblica, doc-
trinal y espiritual. Es común observar en cristianos transitando una
etapa de depresión leer en la Biblia el libro de Job, las discusiones
y reflexiones de los amigos de Job y sentirse culpables. Estos ami-
gos representan filosofías humanas que no están de acuerdo con
las enseñanzas de Dios a lo largo de toda la Biblia. Es Dios mismo
quien se encarga de desautorizar sus razonamientos en Job 42:7
(NTV). “Después que el Señor terminó de hablar con Job, le dijo a

17
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Elifaz el temanita: estoy enojado contigo y con tus amigos, por-


que no hablaron con exactitud acerca de mí, como lo hizo mi
siervo Job”.
Es notable cómo siempre surgen a la mirada del depresivo estos
pasajes que condenan y juzgan sus síntomas. Frente a la angustia,
aparecen las dudas relacionadas con la fe, Dios y los demás temas
espirituales. Comienzan las reflexiones distorsionadas donde in-
volucran a Dios, su cuidado y castigos. Viven sus problemas como
castigos de Dios.
Son cuestionadas la fe y la esperanza. Surgen preguntas tales
como: ¿Qué pasó? ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Dónde está Dios
en esta dolorosa realidad? ¿No debería estar sucediendo de otra
forma?
Si Dios es Todopoderoso, ¿no me podría ayudar? ¿Por qué no me
ayuda?
Si Dios es amor, ¿no me quiere ayudar? ¿No me ama Dios? ¿Por qué
me castiga tanto?
Si Dios es justo, ¿responde a unos y a otros no?
Es en estas ocasiones cuando aparecen las dudas sobre el poder y
el amor de Dios. Muchos en ese momento escuchan solo el silencio
de Dios.
Cuando tambalean las emociones, también lo hace la fe. Las des-
ilusiones muchas veces llenan de dudas a los jóvenes, socavando la
fe de la persona que sufre. Las dudas llegan en tiempos de crisis;
las oraciones no tienen respuesta.
Nadie está inmune a la espiral descendente de la desilusión y des-
pués de esta, la duda. Y la duda hace perder, aunque sea en parte,
la confianza en el Dios Todopoderoso. Sienten que extendieron los

18
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

brazos al cielo para solo atrapar un poco de aire. La respuesta, el


socorro, el pronto auxilio, no llega.
Interpretan mal los pasajes bíblicos pensando que estos los están
acusando o juzgando. Las mentiras que la depresión les hace creer,
no solo les hacen ver un mundo difícil y hostil, sino también a un
Dios lejano e indiferente, que puede ser malo y castigador, que se
ha olvidado de ellos y que no los escucha.
Sienten que Dios “no puede” ayudarles en este problema. Las pro-
mesas bíblicas que hablan de bendición les parecen irrelevantes.
Hay negación de las promesas, de la gracia divina y el perdón de
Dios. Las oraciones no son más que un ejercicio, un ritual. El de-
presivo no puede cantar alabanzas ni orar. Tiene dificultades para
leer la Biblia. No tiene deseos de leerla, nada le interesa y su errada
interpretación le lastima aún más.
Hay confusión doctrinal y espiritual. Por ejemplo, dicen: “Estoy
condenado”. “Estoy en pecado”. “Tengo el castigo merecido”. Usual-
mente los pasajes bíblicos que hablan de condenación despiertan
la atención del depresivo de una manera más marcada.
Es frecuente que no tengan ganas de ir a las reuniones de la iglesia
y encontrarse con otros en las reuniones de jóvenes o la escuela
bíblica. Esto genera su propia autocrítica y aun la de su familia y
hermanos de la Iglesia.
Vemos en varios personajes bíblicos del Antiguo Testamento que su
razonamiento fue influenciado por la depresión:
- El rey David, en su depresión escribió: “¿Por qué te abates, alma
mía, y por qué te turbas dentro de mí?” Salmo 43:5 (RVR1960).
También escribió estas palabras en el Salmo 31:9-13 (NTV): “Ten
misericordia de mí, Señor, porque estoy angustiado. Las lágri-
mas me nublan la vista; mi cuerpo y mi alma se marchitan. Estoy

19
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

muriendo de dolor; se me acortan los años por la tristeza...Cuando


me ven por la calle, salen corriendo para el otro lado. Me han ol-
vidado como si estuviera muerto, como si fuera una vasija rota…
He oído cantidad de rumores sobre mí, y el terror me rodea. Mis
enemigos conspiran en mi contra, hacen planes para quitarme la
vida”. Aquí David describe sus sentimientos y sus pensamientos. Li-
teralmente, es una descripción de sus síntomas depresivos: angus-
tia, llanto, abatimiento, dolor, tristeza, pérdida de fuerzas, falta de
energía, culpa, rechazo, desprecio, aislamiento, quebranto, miedo
e ideas persecutorias.
-El profeta Elías llega a exclamar en 1 Reyes 19:4b, “¡Basta! —
le dijo al  Señor—. ¡Quítame la vida, pues no soy mejor que mis
antepasados!”.
-Noemí, quien perdió a su esposo e hijos, exclama en Rut 1:20,
“No me llamen Noemí. Llámenme Mara (Noemí significa “dulce”;
Mara significa “amarga”), porque el Todopoderoso me ha dado
gran amargura”.
-El profeta Jonás exclama: “Mejor me es la muerte que la vida”
(Jonás 4:3 RVR1995).
-El profeta Jeremías, frente al trato cruel de Sedequías exclama
en Jeremías 20:14 (NTV), “¡Maldigo el día en que nací! Que nadie
celebre el día de mi nacimiento”.
En Lamentaciones 3 (NTV), encontramos la visión de un hombre
depresivo describiendo sus síntomas y la percepción que tiene de
Dios.
“Yo soy el que ha visto las aflicciones que provienen de la vara del
enojo del Señor. Me llevó a las tinieblas, y dejó fuera toda luz. Vol-
vió su mano contra mí una y otra vez, todo el día. Hizo que mi piel
y mi carne envejecieran; quebró mis huesos. Me sitió y me rodeó

20
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

de angustia y aflicción. Me enterró en un lugar oscuro, como a


los que habían muerto hace tiempo. Me cercó con un muro, y no
puedo escapar; me ató con pesadas cadenas. Y a pesar de que
lloro y grito, cerró sus oídos a mis oraciones. Impidió mi paso con
un muro de piedra; hizo mis caminos tortuosos. Se escondió como
un oso o un león, esperando atacarme. Me arrastró fuera del ca-
mino, me descuartizó y me dejó indefenso y desarmado. Tensó su
arco y me hizo el blanco de sus flechas. Disparó sus flechas a lo
profundo de mi corazón. Mi propio pueblo se ríe de mí; todo el día
repiten sus canciones burlonas. Él me llenó de amargura y me dio
a beber una copa amarga de dolor. Me hizo masticar piedras; me
revolcó en el polvo. Me arrebató la paz y ya no recuerdo qué es
la prosperidad. Yo exclamo: «¡Mi esplendor ha desaparecido! ¡Se
perdió todo lo que yo esperaba del Señor!».
Con una interpretación errada de su realidad, todos parecen acu-
sarle y aun confirma que está perdiendo la salvación por vivir esta
depresión. Nada puede esperar de nadie, ni aun de Dios quien lo
llenó de amargura y de dolor. Vemos en estos pasajes lo tremendo
de la distorsión cognitiva.

Síntomas en niños con trastorno depresivo:


Es normal que los niños se pongan tristes, se sientan desanima-
dos, estén irritables o decaídos de vez en cuando. Pero, cuando los
sentimientos y los pensamientos negativos se prolongan durante
mucho tiempo y limitan la capacidad del niño para funcionar con
normalidad, se puede tratar de una depresión.

Síntomas:
No suelen tener conciencia de su enfermedad.

21
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Suelen presentarse irritables, con desgano, pérdida de in-


terés en actividades recreativas y una sensación de recha-
zo del contexto que los pone reactivos y fastidiosos en
forma constante.
 Ánimo disruptivo o perturbador; es un patrón de rabietas
intensas y frecuentes; estallidos de agresividad y enfado
en niños mayores de 6 años.
 Se siente inútil, incapaz y rechazado.
 Por la disminución de la atención, la concentración y las
dificultades para memorizar; es frecuente un pronunciado
fracaso en el rendimiento escolar.
 Sensación de soledad, falta de motivación para ir al co-
legio y cumplir con las tareas escolares. Se aíslan de sus
amigos y seres queridos.
 Baja esperanza en el futuro.
 Puede haber temores fundados en el miedo a la muerte de
seres queridos y a la propia muerte.
 Episodios de llanto. Dificultades para divertirse. En las fo-
tos familiares siempre aparecen con su carita muy seria.
 Trastornos temporales del sueño y la alimentación.
 Quejas frecuentes sobre problemas físicos como dolores de
cabeza o de estómago, mareos, náuseas, de los que no se
encuentra causa médica.

Síntomas en adolescentes y jóvenes con

22
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

trastorno depresivo:
Es común que en la adolescencia ellos atraviesen períodos de de-
presión, como expresión de la inestabilidad de esa etapa en la que
deben enfrentar múltiples cambios, y frecuentemente son viven-
ciados con desasosiego. El desarrollo normal del adolescente pre-
senta muchas pérdidas reales que amenazan su autoestima. Según
Armida Aberastury y Mauricio Knobel en su libro “Adolescencia
normal”, en el periodo de la adolescencia ellos deben elaborar tres
duelos:
El duelo por el cuerpo infantil: El adolescente sufre cambios rá-
pidos e importantes en su cuerpo. A veces llega a sentirlo como
ajeno, extremo, y asume un rol de observador más que de actor de
los mismos. Se suma a ello los ideales de belleza que los medios de
comunicación quieren imponer en sus mentes, que provoca una
incomodidad con su cuerpo, y la búsqueda de un ideal inalcanza-
ble. Se debe llegar a aceptar el cuerpo tal cual es con los paráme-
tros dados por Dios, y no los impuestos desde afuera.
El duelo de la identidad: Perder el rol de la infancia obliga al ado-
lescente a renunciar a la dependencia infantil y aceptar respon-
sabilidades adultas. La identidad infantil debe reemplazarse por
la identidad adulta y en ese transcurso surgirá la angustia que
supone la falta de una identidad clara.
El duelo por los padres de la infancia: Por ejemplo, quieren inde-
pendencia, pero el tener que tomar decisiones crea un estado de
ansiedad e inseguridad. Pueden surgir conflictos con sus padres,
porque a veces necesitan ser tratados como niños, pero en otras
oportunidades, el seguir tratándolos como niños genera en ellos
conductas de rebeldía y oposición.
Síntomas en adolescentes con trastorno depresivo:

23
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Un síntoma frecuente de la depresión en adolescentes es


la falta de concentración. La habilidad de concentrarse es
distinta a como era antes. Si antes hacía su trabajo escolar
en determinada cantidad de tiempo, ahora el tiempo ne-
cesario es considerablemente más largo.
 Baja autoestima. Se frustran ante la mínima adversidad y
son muy sensibles a las críticas.
 Falta de interés e indiferencia en lo que sucede a su alre-
dedor. Se aíslan más y más.
 Algunas veces tienen síntomas físicos como dolor de ca-
beza y trastornos en la alimentación, tanto aumento como
disminución.
 La falta de energía es un síntoma común de queja en el
adolescente depresivo y lo expresa diciendo: “No tengo
ganas”.
 El proceso de pensamiento también es afectado. Pierde
la habilidad de pensar clara, lógica y racionalmente. Su
juicio se deteriora y se concentra más y más en detalles
mórbidos. Nada tiene sentido para él y la vida no tiene
mucho valor.
 Se siente tonto por no poder estudiar como lo hacía antes,
pero lo disimula ocultándolo.
 Se observa una tendencia al desánimo, a la abulia, e incer-
tidumbre reflejada en la búsqueda de ubicación frente a
los amigos, sus pares, y al mundo en general.
 El sentimiento de soledad aparece frecuentemente en la
adolescencia como motivo depresivo.

24
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 En casos severos, el adolescente puede actuar de manera


autodestructiva, como por ejemplo, conductas arriesgadas
que pueden llevar a accidentarse, irse de casa, drogarse,
lastimarse o intentar suicidarse. En esta etapa el trata-
miento médico psiquiátrico es urgente, y la detección
temprana es fundamental.

25
Capítulo III

Causas que generan


depresión y guía
de intervención
La depresión puede ser una respuesta natural del ser humano y
un producto de las circunstancias de la vida. La ausencia total de
depresión a lo largo de una vida es inusual. La depresión cuando
es síntoma, refleja o da cuenta de un dolor. Este dolor es una ca-
racterística de la cual Dios nos ha provisto como señal de alarma.
Un síntoma característico de la depresión es la culpa.
 Cuando la culpa se exterioriza hacia una persona o cir-
cunstancia, se expresa con enojo, ira, irritabilidad, rabietas
verbales desproporcionadas en su intensidad o duración
según la situación que las provoca. En el caso de los niños,
deben ser mayores de 7 años para que esta manifestación
sea tenida en cuenta como síntoma depresivo.
 Cuando la culpa se manifiesta hacia sí mismo, hay sínto-
mas somáticos además de tristeza y temor.
 Si el sentimiento de culpa tiene su raíz en una situación de
extremo dolor, como el duelo por la pérdida de un ser que-
rido o la ruptura de una relación afectiva, a este sentir se
lo llama culpa falsa y es un síntoma común en la llamada
depresión psicógena, situacional o reactiva, porque es una

26
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

reacción normal frente a una situación o circunstancia


dolorosa y real. Cualquiera sea la causa, se debe trabajar
este sentimiento.
 Si el sentimiento de culpa lleva al arrepentimiento por una
mala acción, es culpa real, es una tristeza positiva y salu-
dable que lleva al arrepentimiento y a sanear una situa-
ción, lo que provoca cambios convenientes. Como leemos
en Corintios 7:10,
 “La clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja
del pecado y trae como resultado salvación. No hay que
lamentarse por esa clase de tristeza …” (NTV). “Pero la tris-
teza que es conforme a la voluntad de Dios produce un
arrepentimiento que lleva a la salvación, sin dejar pesar”.
(RVR1995).
 En tiempos de crisis, muchas veces la depresión es una
reacción saludable, una oportunidad para aprender, ma-
durar y avanzar. Una señal de que es conveniente hacer un
cambio en algún área de la vida. Son tiempos constructi-
vos, tiempos de reevaluar expectativas de vida.
Es importante distinguir la causa de la depresión antes de intentar
ayudar a alguien deprimido. El término depresión se utiliza en tres
sentidos: síntoma, síndrome y enfermedad. Como síntoma puede
acompañar otros trastornos psíquicos o somáticos. Como síndro-
me es caracterizada por la tristeza, inhibición, culpa, minusvalía y
pérdida del impulso vital. Como enfermedad, es un trastorno de
origen biológico por un desbalance neuroquímico y necesita trata-
miento específico psiquiátrico. Los dos primeros son característicos
de la población normal.

27
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Describiremos algunas de las causas más comunes que pueden


desembocar en un cuadro depresivo.

1.- Depresión por desbalance


neuroquímico
La depresión de origen biológico está asociada a un desequilibrio
químico en el cerebro. Es llamada también depresión endógena,
pues es la que se crea dentro de nuestro cerebro, sin necesidad
de que exista un factor externo, y que suele depender, en la ma-
yor parte de los casos, de cambios fisiológicos en el cerebro. Esto
no guarda relación con acontecimientos vitales estresantes ni
negativos.
Las sustancias químicas involucradas en esta enfermedad se deno-
minan neurotransmisores. Los neurotransmisores tienen la función
de ser mensajeros, transmitiendo señales de una célula nerviosa
a otra, llamadas neuronas. Algunos de estos neurotransmisores,
como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina desempeñan
un papel importante en la regulación del estado de ánimo. Algunas
depresiones pueden deberse a que la serotonina está menos dispo-
nible para las células cerebrales.
Es de sospechar que el joven puede presentar una depresión de
origen biológico si familiares directos la han padecido, dado que
se acepta que puede existir un factor genético. Esto significa que
las variaciones genéticas pueden pasar de padres a hijos y el riesgo
para familiares de primer grado es mayor, pero no significa que
indefectiblemente vayan a desarrollar el trastorno.
Cuando la depresión es una enfermedad biológica con deterio-
ro emocional y físico, requiere tratamiento médico y psicológi-
co. La medicina puede restaurar, con medicamentos llamados

28
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

psicofármacos, el balance químico de los neurotransmisores, y


ayudar a aliviar la depresión. Incluso la depresión más grave se
puede superar con un tratamiento adecuado. En la actualidad se
cuenta con numerosos psicofármacos muy efectivos para tratar
esta enfermedad. Para la remisión de los síntomas los tratamientos
pueden extenderse semanas, meses o aun años.
Se debe evaluar también lo que se llama comorbilidad. La comor-
bilidad es un término utilizado para describir dos o más trastornos
o enfermedades que ocurren en la misma persona. Pueden ocu-
rrir al mismo tiempo o uno después del otro. La medicina clínica
describe muchas enfermedades que producen cuadros depresivos:
infecciones virales, desórdenes hormonales y sanguíneos como la
anemia, la deficiencia de vitaminas, proteínas y minerales, y aún
la presencia de tumores. Si el joven presenta otra enfermedad más
allá de sus síntomas depresivos es conveniente que consulte con
un profesional médico clínico, para descartar que los síntomas de-
presivos estén asociados a su enfermedad de base. En el caso de los
jóvenes debe evaluarse también el consumo de drogas y alcohol,
dado que las adicciones son una comorbilidad muy frecuente de
la depresión.
Los cuadros depresivos también pueden darse durante el embarazo
o puerperio adolescente, en periodos postoperatorios o enferme-
dades discapacitantes.
De aquí en adelante describiremos diversas causas que pueden
provocar la depresión llamada psicógena, situacional o reactiva a
situaciones y experiencias dolorosas. El eje afectivo de la depre-
sión, en estos casos, es la tristeza vital y profunda que envuelve a
la persona hasta afectar todas las esferas de su relación intra e in-
terpersonal. Aunque el estado afectivo nuclear es la tristeza, pue-
den emerger otros estados emocionales, tales como la ansiedad, la

29
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

irritabilidad o la hostilidad. En general el joven se muestra pesi-


mista, ha perdido la ilusión, y presenta sentimientos de incapaci-
dad. En ocasiones, a pesar de su tristeza, no puede llorar. En otros
casos, el llanto es inmotivado, pero no produce alivio. En cuanto
a la tristeza, decimos que es normal cuando es adecuada en tiem-
po e intensidad a lo que la origina, y cuando no tiene repercu-
siones notables en el rendimiento escolar, laboral ni en la esfera
psicosomática.

2.- Depresión por pérdidas.


La pérdida de un objeto valorado o de una persona amada, se ex-
perimenta como daño, quebranto, perjuicio, ruina. Los sentimien-
tos después de una pérdida significativa pueden ser: tristeza, dolor,
angustia, aflicción, pesar, congoja, desconsuelo, pena. Como ejem-
plos de pérdidas podemos mencionar: pérdida de un bien material
o económico, pérdida de empleo o de rol laboral, cambio de roles,
mudanza, migraciones, destierro, rupturas de relaciones afectivas,
separación y divorcio, muerte de un ser querido. Muchas pérdidas
son percibidas como una amenaza a la seguridad.
La tristeza por una pérdida es un sentimiento común al ser hu-
mano. Cuando la pérdida es muy significativa, el sentimiento de
tristeza se transforma en angustia. En medio de la angustia los días
se vuelven grises y largos, los problemas se vuelven más grandes,
el sentimiento de soledad aumenta, todo el entorno es sombrío, se
debilitan las fuerzas y se prefiere el aislamiento. Por sobre todas las
cosas debemos tener en cuenta que la angustia es un sentimiento
auténtico cuando está producido por una situación dolorosa.
La angustia significa constricción, que algunas veces repercute en
una sensación de opresión en la zona del pecho o del abdomen
con desasosiego. Esta puede ser producida por una mala noticia,

30
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

como por ejemplo que un familiar o un ser querido se contagió


de COVID, o tenga alguna otra enfermedad grave o un problema
difícil de resolver.
La angustia normal se basa en preocupaciones presentes o del fu-
turo inmediato, y desaparece al resolverse el problema. La angustia
patológica, en cambio, es desmedida y persistente, planteando un
futuro incierto o amenazante y va restringiendo la autonomía y el
desarrollo personal de quien la padece. La persona que sufre cons-
tante angustia no siempre es comprendida por quienes le rodean.
Ejemplo de un caso: Un joven muchacho de 15 años está perdi-
damente enamorado de una compañera de clase, pero al cabo de
un tiempo de salir juntos las chica lo deja y comienza una relación
con otro muchacho cuatro años mayor. Este joven se deprime, no
puede concentrarse en sus estudios, reprueba todas las materias y
pierde el año lectivo.
Ejemplo de un caso: Una joven de 19 años, hija única de madre
soltera, pierde a su madre después de una enfermedad de casi dos
años. Ella dejó sus estudios para cuidar de su mamá. Por esta mis-
ma razón dejó de frecuentar a su grupo social. Se dedicó a trabajar
y a cuidar de su mamá. Al poco tiempo de fallecer, la joven entra
en un estado depresivo. Se abandona a sí misma de tal manera
que pierde el trabajo, que era lo único que la mantenía un poco en
pie. Su derrumbe psicofísico fue en aumento y sus recaídas fueron
cada vez más frecuentes, hasta que llegó al consultorio y con la
ayuda de la medicación adecuada y apoyo psicoterapéutico, pudo
superar su situación.
Todas las pérdidas llevan consigo dolores del alma que afectan las
emociones, el estado del ánimo, la voluntad para hacer las cosas,
desarrollar actividades, la toma de decisiones y aún pueden afectar

31
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

hasta el sistema de creencias en el orden de lo espiritual en la vida


de la persona que las padece. Si en la pérdida se van los puntos de
apoyo, la persona pierde el equilibrio, se hunde, se cae y se depri-
me. Su punto de apoyo le brinda seguridad y esa pérdida le puede
provocar depresión.
Tomamos de la Biblia como ejemplo de este tema a dos hombres
que sufrieron pérdidas: José y Job. Hay varios tipos de pérdidas en
estos ejemplos:
 Pérdida de su lugar de origen.
 Pérdida de relaciones afectivas.
 Pérdida de roles.
 Pérdidas económicas.
 Pérdida de la salud.
 Pérdida de familiares.
1. Las pérdidas provocan sufrimiento. Algunas personas desa-
rrollan un cuadro depresivo a causa del sufrimiento que le
produce la pérdida y cuyo dolor no pueden superar. Es opor-
tuno recordar que siempre Dios está a nuestro lado cuando
sufrimos. Las pérdidas provocan sufrimiento, aunque no to-
das provocan depresión.
2. El sufrimiento no es castigo de Dios por pecar. Dios no casti-
ga con el sufrimiento. En cada momento difícil por las pér-
didas que José atravesó, se menciona que Dios estaba con él
y lo prosperaba en todo lo que hacía. José reconocía a Dios
en su vida. Esto demuestra que el sufrimiento de José no fue
a causa de ningún castigo por no tener en cuenta a Dios en
su vida o por cometer pecados. En el caso de Job se dice:

32
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

“Job, un hombre intachable y de absoluta integridad. Tiene


temor de Dios y se mantiene apartado del mal” (Job 2:3). Su
sufrimiento no fue causa de un pecado sino para avergonzar
a Satanás.
3. Personas correctas e íntegras no están exentas del sufri-
miento. Siendo José un joven correcto, sufre. “…vimos su
angustia cuando rogaba por su vida” (Génesis 42:21 NTV). Y
Job también sufre, a pesar de ser un hombre íntegro, según
lo que leemos en Job 2:3, “Es el mejor hombre de toda la
tierra; hombre que me teme y se abstiene de todo mal”.
La pérdida de un ser querido naturalmente genera mucha tristeza
y comienza un camino al que llamamos proceso de duelo. Cuanto
más cercana y valiosa sea la pérdida para la persona, mayor dolor.
El dolor y el proceso del duelo es particular y diferente en cada
caso dependiendo de muchos factores.
El duelo es el nombre del tiempo que requiere el proceso dolo-
roso de elaboración del sufrimiento por la pérdida de algo muy
valorado o de un ser querido. Para la elaboración del duelo hay
muchos factores que deben ser tenidos en cuenta tales como la
cercanía del vínculo, la edad, el tipo de causa de muerte y la suma
de pérdidas. El dolor de la pérdida desemboca muchas veces en un
cuadro depresivo.
El duelo como proceso por la muerte de un ser querido es costoso
porque la muerte siempre provoca dolor. La muerte es un desgarro.
La muerte es irreparable, irreversible, y siempre es un hecho ines-
perado, aunque haya sido una muerte anunciada después de una
larga enfermedad o un tiempo de agonía. Muchas veces en estos
casos el primer consuelo es el alivio del dolor ajeno, pero también
esto a veces trae consigo sentimientos de culpa.

33
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

El proceso de duelo se transita de muy variadas formas dependien-


do de múltiples factores, y hay tantos diferentes modos de transi-
tarlo como personas en dolor hay. Incluso el duelo es diferente si la
muerte se produjo en forma repentina de una persona sana, como
por ejemplo por un accidente, o infección por COVID, que por una
enfermedad crónica, lenta, progresiva y anunciada.
Para acompañar o aconsejar de forma asertiva a un niño, adoles-
cente o joven que está atravesando un proceso de duelo, es nece-
sario conocer las distintas etapas por las que usualmente transita
una persona en estas circunstancias. El duelo es un proceso dolo-
roso. El dolor no es un problema a resolver ni una etapa que supe-
rar. El dolor se transita, se acompaña en silencio y con amor, no se
explica ni se aconseja, tampoco se medica. Las etapas por las que
atraviesa una persona no tienen una secuencia lineal en el proceso.
Lo normal es avanzar y retroceder para luego pasar a la siguiente
etapa. Mencionamos las etapas en un breve resumen.
4. La primera etapa, la de shock. Es la resistencia a aceptar la
pérdida como una verdad. Es el tiempo de no poder creer o
no querer creer lo que sucedió.
5. En la segunda etapa, hay que lidiar con la rabia, el enojo, la
culpa. En esta etapa está la necesidad de buscar explicacio-
nes y culpables como un intento de disminuir el dolor de la
pérdida. Es un tiempo de muchas preguntas sin respuestas y
puede surgir el sentimiento de lo injusto.
6. La tercera etapa, la pena o la tristeza profunda. En esta eta-
pa la presencia de la ausencia se hace muy real. Es un tiempo
muy difícil. Es una etapa de mucho llanto y de sensación
de fragilidad. El llanto es sanador, es energía, es dolor que
hay que gastar al atravesar el sufrimiento por la muerte de

34
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

un ser querido. En general los hombres vuelcan su dolor en


actividades, y la mujer necesita expresar sus emociones con-
versando. Los niños en cambio manifiestan llanto frecuente,
pérdida de interés por las aficiones que tenían, alteración
del sueño, regresiones, disminución del rendimiento esco-
lar, etc. Las reacciones de duelo son intermitentes, pueden
estar muy tristes un minuto y jugar al siguiente. Los niños
tienen dificultad de expresar con palabras sus sentimientos,
siendo las manifestaciones de su comportamiento en juegos
violentos, enojos hacia otros miembros de la familia, irrita-
bilidad, gran temor a perder el progenitor que sigue vivo. En
adolescentes la manifestación de la tristeza profunda se ve a
través de conductas tales como alarde de fuerza y madurez,
dificultades escolares o indiferencia hacia ellas, deterioro de
relaciones con amigos, conductas de riesgo como abuso de
alcohol y drogas o peleas, y que mencione el suicidio como
posibilidad de reencuentro con la persona fallecida.
7. La cuarta, la reconciliación con el duelo, la aceptación de la
pérdida. Se aprende a mirar el dolor como un compañero de
viaje, como parte de la vida.
Para las primeras etapas de duelo la recomendación inicial es, no
ser exigentes ni críticos. Es más bien un tiempo para dar permisos y
respetar sus tiempos, sin esforzarse ni exigirse más de lo necesario.
Es un tiempo muy especial de la vida. En este tiempo se necesi-
ta serenidad, estar a solas consigo mismo para pensar, orar, estar
a solas con Dios, orar el dolor y llorar en su presencia, expresar
sus sentimientos con libertad, hablar consigo mismo, reflexionar,
recordar en silencio, transitar el dolor. Pero no quedarse por mu-
cho tiempo aislado. Después de un tiempo se necesita la compañía
comprensiva y respetuosa de otra persona que con sabiduría le

35
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

ayude a transitar el dolor. El tiempo de elaboración de un duelo


por una pérdida muy significativa para la vida de la persona, suele
ser un tiempo de desequilibrios que es bueno conocer y respetar
sin criticar ni exigir. Suele ser un tiempo de desequilibrios pendu-
lares. Variaciones del ánimo, de las emociones, con trastornos del
sueño, la alimentación y aun en las actividades.
Cuando las emociones se desequilibran, las personas suelen pasar
de estar alegres a tristes, de eufóricos a deprimidos, en corto lapso
de tiempo. Así mismo se atraviesan momentos de sentir confusión,
dudas, culpas, desconsuelo, angustia, miedo, irritabilidad, abulia,
desgano, como así también momentos de ira y enojos.
Cuando el desequilibrio se manifiesta en las actividades, puede
haber hiperactividad tratando de tapar los pensamientos y sen-
timientos aumentando el ritmo y las horas de trabajo, o un total
desinterés, por el contrario. Puede haber un sentimiento de mucho
cansancio, sin fuerzas físicas ni anímicas para desarrollar alguna
actividad de la vida diaria. En cuanto a lo espiritual y a las dis-
ciplinas espirituales, el desequilibrio puede manifestarse a través
de pasar todo el día orando y leyendo la Biblia como lo único que
consuela y sostiene en estos tiempos, o todo lo contrario: no poder
cantar, orar ni leer la Biblia, incluso sentir que su lectura le lastima
el corazón por tener una interpretación sesgada de la misma.
El desequilibrio en el ritmo de sueño se hace notorio ya sea en
tiempos de vigilia, donde la persona está durante la noche con los
ojos clavados en el techo sin conciliar el sueño; al aumento de las
horas de sueño, o a estar en cama somnoliento todo el día.
Desequilibrio en la alimentación: días sin hambre, en que no pasa
la comida por la garganta, o el otro extremo de pasar días en que
se come desenfrenadamente, especialmente dulces y harinas.

36
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

A los desequilibrios mencionados se pueden sumar alteraciones


cognitivas, de la memoria y la atención, falta de concentración y
embotamiento.
Pasadas las primeras etapas de la elaboración del duelo se pasa
a un tiempo en que la persona ya está más fortalecida y puede
retomar sus actividades habituales con mayor energía física y psí-
quica. Es un tiempo en que retoma el contacto con el exterior, se
relaciona con su entorno con mayor capacidad de afrontamiento.
El último tiempo del proceso de elaboración del duelo se reconoce
habitualmente como un nuevo tiempo. Es el tiempo de buscar y
encontrar nuevas actividades, nuevas metas, y nuevos objetivos.
Son nuevos caminos para transitar en la vida. Este es un tiempo
de actividades significativas que influyen positivamente en la vida
y desarrollo de la persona. Suele llamarse tiempo de significación,
tiempo de encontrar sentido y dar cauce a su dolor. Ha llegado el
momento de integrar a la vida la aceptación de la pérdida. Es el
tiempo en que la persona puede caminar por la vida con una son-
risa en sus labios a pesar de tener una pena gigante en su alma.
Porque el dolor por la persona que partió siempre está presente,
aunque integrada a la vida y seguirá siendo un camino de avances
y retrocesos.
Cuando no se elabora el duelo, la persona queda anclada en el
dolor, en la presencia de la ausencia, sin poder retomar el curso de
su vida. Queda sumida en depresión sin poder salir naturalmente
porque no puede llegar a la etapa de la aceptación de la pérdida.
Esto se manifiesta en que la persona no puede elaborar el duelo
y lleva una vida sin actividades, proyectos, ilusiones, esperanzas
y pronto pierde el sentido de la vida. Para esa persona nada más
tiene valor, nada importa, nada tiene sabor ni color. Queda sumida
en un gris. Su vida se reduce a subsistir un día más. En estos casos

37
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

se hace necesario recomendar un tratamiento derivando a un pro-


fesional especializado. Necesita un tratamiento psicoterapéutico
adecuado, y algunas veces la consulta con psiquiatría.
Este es un típico caso de depresión llamada psicógena, situacio-
nal o reactiva a situaciones y experiencias dolorosas. La reacción
depresiva de la persona es un síntoma, una señal de su dolor, es
una defensa, así como la fiebre es un síntoma de una infección o
inflamación de alguna parte del cuerpo.
El dolor en la vida es inevitable. Pero en medio del dolor pensar
que las pérdidas y los dolores son castigos de Dios, es tener el
mismo pensamiento de los amigos de Job, y estas son líneas de
pensamiento filosóficos que hoy día todavía persisten, contrarias
a las enseñanzas de Dios en la Biblia. En la vida hay pérdidas, do-
lores, accidentes, enfermedades, catástrofes naturales, tiempos de
sequía o inundaciones repentinas, y ninguna de estas y otras tan-
tas desafortunadas experiencias son castigos de Dios. Pensar como
los amigos de Job, culpando al que sufre, endurece el corazón y
aumenta el dolor de la persona que atraviesa tiempos de adversi-
dad. Y a consecuencia aparecen los cuestionamientos hacia Dios:
¿Dónde está Dios? ¿Por qué envía esta desgracia o permite este
dolor si Dios es un Dios de amor? ¿No pudo ayudar? ¿No es Dios
Todopoderoso? ¿No quiso ayudar? ¿No me escucha? ¿No me ama?
Y dudar del poder y del amor de Dios endurece el corazón, hace
rechazar la protección de Dios y puede abrir puertas a cometer
pecados que destruyen la vida.

3.- Depresión por carencias.


Ejemplo de un caso de baja autoestima y depresión por carencia:
Una mujer joven, muy deprimida, sentía que la vida no le había
dado belleza. Se veía siempre fea y esto la hacía sentirse de menor

38
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

valor frente a los demás. Cuando se comparaba con otras jóvenes,


las veía a todas ellas lindas, bellas y hermosas, y se sentía desdi-
chada. No aceptaba su esquema corporal. Tenía una relación muy
difícil con su madre a quien culpaba por esto. Con enojo, frecuen-
temente maldecía su vida y la de su madre. Se sentía menos que
las otras personas y no veía ninguna condición que pudiera darle
estima o valor a lo que hacía. Abandonó sus estudios y comenzó
a aislarse. Casi nunca salía de su casa y pensaba que nada bueno
podría lograr con su vida. Frecuentemente se la oía decir que era
fea, que para qué había nacido y por qué Dios había sido malo con
ella y generoso con los demás. Por esta razón estaba enojada con
Dios. Ella decía que como era fea, para qué iba a arreglar su cabello
o maquillarse, y que ninguna linda prenda de vestir le quedaba
bien, así que cualquier ropa daba igual. De esta manera nunca salía
de su casa bien arreglada. Regularmente lloraba frente al espejo
diciendo que ningún muchacho podría acercarse a ella con buenas
intenciones. Repetía con profunda tristeza que nunca se iba a ca-
sar. Sentía que nunca iba a lograr nada bueno en la vida. Repetía
una y otra vez: “La vida está en mi contra, soy una desdichada. Mi
vida no tiene sentido y ningún valor”.

Carencia afectiva:
Ser amado es una necesidad básica de todo niño, joven y toda
persona en general. El sentirse amado contribuye a desarrollar la
personalidad de una manera adecuada, sana y con una buena au-
toestima. El amor es básico en la constitución del psiquismo y es la
base de todos los sentimientos altruistas. Todas las personas nece-
sitan desde la niñez, reconocimiento, afecto, cuidados, contención
y amor de quienes los rodean. El cerebro del niño se configura a
través de la experiencia del contacto con los otros. Cada caricia,
abrazo, momento de juego, almuerzo compartido, sonrisa, genera

39
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

un estímulo positivo que desarrolla seguridad, confianza y estima


personal. Los niños necesitan vivir y sentir el amor. Cuidar al niño
no es solo que reciba alimento y abrigo, sino también afecto, amor,
cuidado y contención.
Pero lamentablemente no todas las personas reciben la cantidad y
la calidad necesaria de amor para crecer y madurar saludablemen-
te. Algunas depresiones tienen su origen en la carencia afectiva
en los primeros años de vida, que están enraizados en su interior
sintiendo: “No he sido amado. No soy amado y es por mi culpa. No
soy importante para ellos”. Las personas que no se sienten amadas
desarrollan una pobre autoestima y en general son más vulnera-
bles. El no recibir estimulación afectiva de parte de los adultos sig-
nificativos en la infancia, provocará carencias afectivas que prepa-
ran el campo propicio para la llegada de la depresión. Dado que el
amor se aprende, las personas que no lo recibieron no aprendieron
a amar ni a sentirse amados.
La separación de los padres siendo niños genera una mayor vulne-
rabilidad a la depresión en la edad adulta. En general la carencia
afectiva perjudica el sentido de seguridad y autoestima. Ya en la
adolescencia, cuando se vive algún conflicto relacionado con el
desamor, como peleas o discusiones en su relación de pareja, o la
ruptura de la relación, puede impulsar el desarrollo de un cuadro
depresivo. Hay un sentimiento frecuente de no ser querido, apre-
ciado y amado. La pérdida por muerte de uno o ambos padres,
entre los 5 y 10 años de edad, también aumenta la posibilidad de
síntomas depresivos en la edad adulta.
La pérdida por muerte o separación de los padres afecta el sentido
de seguridad en el niño. Se ha visto que la pérdida parental en la
niñez puede impactar en el sentido de seguridad de las personas,
siendo más vulnerables a la depresión.

40
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Es muy común encontrar en los niños y jóvenes con depresión por


carencia afectiva, el miedo al rechazo, generando muchas veces
conductas de retraimiento y aislamiento por temor a no sentirse
aceptados y queridos. También pueden verse conductas compla-
cientes, decir “sí” cuando en realidad se quiere decir “no’’, para
lograr el “que me quieran” o “que me acepten” para entrar a per-
tenecer a un determinado grupo en particular.
Dado que las personas tienen diferentes modos de expresión de
los afectos, se debería ayudar y guiar a los niños y adolescentes a
comprender y recibir el amor entregado. Y a los adultos a expresar
sus acciones de amor acompañadas de palabras que lo refuercen.
Por ejemplo, una madre compra un pantalón nuevo a su hijo por-
que ha crecido, debería decirle, te compre un pantalón porque te
quiero mucho.
Guiar entonces a los adolescentes y jóvenes a darse cuenta de que
la conducta de sus padres hacia ellos pueden ser demostraciones
de amor, aunque ellos no lo perciban así. El amor se puede expresar
de diferentes maneras, y hay personas que lo hacen más de una
forma que de otra. Así como niños y jóvenes que lo reciben de una
forma u otra. Es importante que en el entorno en que se vive se
pueda no solo expresar el amor que se siente, sino también deco-
dificarlo de manera correcta para poder sentirlo, vivir mejor, sanar
heridas, sanar el pasado y reconocerse como una persona valiosa
y digna del amor de los demás. El amor se expresa con palabras y
con acciones. Se debe demostrar y manifestar el amor con palabras
amables y afectivas, expresando amor y cariño. No es conveniente
ahorrar palabras de estímulo, afirmación, aceptación y aprobación
porque son necesarias para la salud emocional. Las acciones que
evidencian amor pueden ser: cuidados, protección, regalos, ayu-
da económica, mimos, abrazos y besos, aun disciplina con amor y

41
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

firmeza. Recomendamos que el amor expresado en acciones esté


acompañado con palabras que testifiquen ese amor.
Ejemplo de un caso: Un joven, exitoso estudiante, hijo único de un
matrimonio con buenos recursos económicos, un día descubre una
gran verdad que cambia su vida por completo. Sus padres salen
en un viaje al exterior y en un accidente ambos pierden la vida. El
hijo, buscando documentos, descubre que ellos no son sus padres
biológicos, y que es hijo adoptivo. En un principio queda perplejo,
pero con el paso del tiempo se genera dentro suyo un enojo muy
grande que va en aumento. Concibió que sus padres verdaderos
no lo habían querido y que sus padres adoptivos tampoco lo hi-
cieron porque habían sido poco afectuoso con él mintiéndole, solo
dándole recursos económicos. Reprime frente a todos estos senti-
mientos que le están carcomiendo su ser interior. Al cumplir sus 26
años es internado en un psiquiátrico por un cuadro depresivo muy
grave, con intentos de suicidio.
Ejemplo de un caso: “Tuve muchos amigos, incluso varios novios,
pero sigo soltera. Estoy sin pareja, ahora me siento tan sola que
no lo puedo soportar. Siento que nadie me quiere, como en toda
mi vida. Yo quise mucho pero no fui correspondida. Veo a mis ami-
gas de novia, planeando casarse y yo no. ¿Por qué?” Un sábado
en la reunión de jóvenes le dijo a su pastor: “Le digo la verdad, así
como yo estoy, ¡ni vale la pena vivir de esta manera!”. Esta joven
se queja, llora la pérdida de las expectativas de la vida, lamenta su
realidad y sufre depresión. Hasta que un día decidió pedir ayuda
y comenzó a ver sus conductas y reacciones que le provocaron
las repetidas pérdidas y sus actuales carencias afectivas. Gracias a
un buen abordaje del caso ahora puede elaborar su dolor, superar
la depresión, redireccionarse para encauzar su vida y lograr sus
metas.

42
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Carencia económica:
Muchos jóvenes sienten que la vida no les dio algo que creen ne-
cesitar. Ellos expresan de diferentes formas sus quejas, sintiéndose
víctimas de las circunstancias. Muchos envidian a otros jóvenes
que sí tienen lo que ellos no, y sufren depresión o rebeldía.
Cuando una persona ve a alguien que tiene algo que le gustaría
tener, algo que desea para su vida… ya sean posesiones, cualida-
des, capacidades, talentos o familia, puede levantarse una reacción
negativa y humana llamada envidia. Sentir envidia es doloroso y
lastima a quien lo sufre; manteniéndolo en la insatisfacción y la
queja. La envidia llena de desesperanza, tras intentar lograr lo que
tiene otro, porque lo desenfoca de sus metas y objetivos. Al sen-
tirse incapaz de lograrlo comienza a desear que el otro tampoco lo
tenga o que no lo pueda disfrutar. Esencialmente, envidiar es de-
sear lo que el otro tiene y si no puede lograrlo, pues entonces que
el otro tampoco lo tenga. El envidioso siente bronca o rabia por el
logro de otro, siente ambición por lo que tiene y desea destruirlo.
Puede generarse también en ese joven resentimiento. El resenti-
miento consiste en sentirse dolido y no olvidar. No poder olvidar lo
que no tiene, lo que le falta, lo que anhela y no puede conseguir.
Esto bloquea su acción, encerrándose sobre sí mismo. Todo esto
puede llevarle a la depresión.
Se puede envidiar a otras personas por su idiosincrasia, cualidades
personales, responsabilidad y capacidad en el estudio, inteligencia,
personalidad, carácter firme, forma de ser o de reaccionar frente
a los problemas o situaciones de estrés, habilidades innatas o ad-
quiridas con estudio y esfuerzo. Se pueden envidiar los talentos,
dones espirituales, capacidad de liderazgo, constancia y perseve-
rancia, entereza y humildad, éxito en algún ministerio en la iglesia,
etc. También se puede envidiar al otro por su aspecto físico, su

43
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

belleza o su salud. Se puede envidiar del otro su posición econó-


mica, sus amigos, su noviazgo y hasta su familia.
Ejemplo de un caso: “Nací en una familia carenciada sin recursos
de toda índole, por culpa de mi padre que siempre estaba ebrio.
Trabajaba poco y apostaba el dinero con sus amigos en el bar,
perdiendo lo poco que tenía. Pero a mí me pasa en la actualidad
que a pesar del esfuerzo que realice en el trabajo, no veo progre-
so alguno. Me siento económicamente pobre e imposibilitado de
salir de esta situación. Trabajé mucho y siento que no tengo lo
que otros amigos míos lograron. La verdad es que la vida está en
mi contra”. Este joven se queja, se hunde en su dolor sin buscar
ayuda y al cabo de un tiempo sufre muchos síntomas de depresión
reactiva a su situación.

Consejos y guía práctica para el trabajo con jóve-


nes con depresión por sentir carencias.
Se puede aconsejar a que el joven dé un giro cambiando el enfo-
que con que ve su vida. Ayudarle a dejar de mirar hacia atrás, sus
carencias, lo negativo y hacia lo que otros tienen y logran, para co-
menzar a valorar lo que la vida le dio. Probablemente tenga otras
cosas que son positivas también, como posibilidad de capacitarse
y organizarse, u otros recursos, como relaciones, salud, tiempo, in-
teligencia, aptitudes y talentos naturales para poder desarrollar
un presente y un futuro que le proporcione satisfacción y vitali-
dad a su vida. Contribuir a que logre emprender un camino hacia
adelante, buscar metas, y trabajar para lograr sus sueños. Porque
todos los jóvenes son distintos y toda vida es valiosa. Todos tienen
capacidades. Toda vida vale la pena ser vivida con singularidad y
características propias.

44
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

El dolor de desear algo por mucho tiempo y no lograrlo, puede


traer frustración, tristeza, desánimo y depresión. Dios no despre-
cia a la persona que está triste. Tampoco a quien desea algo. El
Señor sabe y conoce las necesidades de cada uno y está dispuesto
a satisfacerlas si se le pide en oración. Él conoce los sentimientos,
pensamientos, las intenciones del corazón y la motivación de las
acciones de cada persona. Él está en control. Él sabe todas las co-
sas. El joven debería aprender a buscar de Dios la ayuda necesaria.
Buscar a Dios en la intimidad de la oración, descubrir el propósito
y el sueño que Dios tiene para su vida y emprender el camino ha-
cia adelante, hacia el cumplimiento del propósito y la voluntad de
Dios. Esto le alejará de la depresión y le conducirá al sentimiento
de plenitud. La aceptación de su realidad, de lo que se tiene y de lo
que no se tiene, ayuda a contentarse.
Con un corazón agradecido surgen sentimientos de optimismo,
conformidad, paz, bienestar, satisfacción y buen humor. Y deja-
remos de considerar lo que no tenemos. El Salmo 100:3-4 nos re-
cuerda: “¡Reconozcan que el Señor es Dios! Él nos hizo, y le per-
tenecemos; somos su pueblo, ovejas de su prado. Entren por sus
puertas con acción de gracias; Denle gracias y alaben su nom-
bre…”. En Filipenses 4:6-7 leemos: “No se angustien por nada; más
bien, oren; pídanle a Dios en toda ocasión y denle gracias. Y la paz
de Dios, esa paz que nadie puede comprender, cuidará sus corazo-
nes y pensamientos en Cristo”. El aprender a ser agradecidos gene-
rará paz en sus pensamientos y emociones. Cada joven deprimido
debería saber que cada cosa que necesita se la puede pedir a Dios,
teniendo la seguridad de que Él lo oye. ¡Qué bueno que pueda
experimentar esta bendición tan enorme! En el libro de Colosenses
3:15 dice, “Que la paz de Dios reine en sus corazones, porque ese
es su deber como miembros del cuerpo de Cristo. Y sean agrade-
cidos”. Cuando el joven logra desarrollar una intimidad constante

45
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

con el Señor, y habla con Él durante todo el día, logra adquirir una
actitud de constante agradecimiento al Señor, y esto llena de paz
el corazón, por saber que el Dios de toda misericordia tiene todo
bajo control.
Según el diccionario de la lengua española el contentamiento es
estar contento y satisfecho. La Biblia proporciona un significado
más profundo, que es una satisfacción interior que no exige cam-
bios de circunstancias externas. El joven debe llegar a reconocer
que el contentamiento es una virtud del corazón y no solamente
una buena idea. Este contentamiento se genera en la intimidad
con Dios en esa relación continua y fluida que se desarrolla a me-
dida que pasa tiempo con el Señor, orando, meditando, leyendo
la Biblia. Como todo, esto también requiere de tiempo. Es una ta-
rea. Si Dios lo recomienda, cada joven con depresión por caren-
cias debería desarrollarlo. 1 Timoteo 6:7-8 dice: “Después de todo,
nada trajimos a este mundo y nada podremos llevarnos. Así que,
mientras tengamos ropa y comida, debemos estar contentos”.
Sentir contentamiento, según explica J.I. Packer, es esencialmente
aceptar de la mano de Dios lo que Él envía. El joven a quien se
está aconsejando debería llegar a experimentar que Dios es bueno,
por lo tanto, lo que envíe es bueno. Sentir contentamiento es en-
tonces liberarse de la preocupación de las cosas que no se tienen
y aceptar con agrado lo que no se tiene. Cuanto más elija tener
contentamiento estará más liberado de esta causa que le produce
depresión.

4.- Depresión por relaciones quebradas.


Depresión en adolescentes y jóvenes como consecuencias de rela-
ciones quebradas con sus padres.

46
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Los adolescentes y jóvenes pueden quebrar o romper relaciones


con sus padres por celos, enojos, rebeldías, discusiones y peleas. Los
vínculos entre padres e hijos pueden ser lastimados y destruidos. Si
no se restauran esto puede generar depresión. Jesús conoce esto,
por eso en el sermón del monte equipara el no matar a perdonar y
en lo posible reconciliarse. Las relaciones quebradas son como una
herida sangrante que drena energía y vida, y deberían ser sanadas
lo más pronto posible. La verdadera reconciliación es una de las
más poderosas interacciones humanas. Cuando la confesión y el
perdón se ponen en práctica en la relación con sus padres, la de-
presión puede superarse. “Él hará que los padres se reconcilien con
sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra
con destrucción total” (Malaquías 4:6, NVI).
No estamos diciendo con esto, que toda depresión tiene su origen
en la falta de perdón. Porque la clasificación del diagnóstico de
un cuadro depresivo, así como las causas que lo provocan, son
muchas. Solo decimos que el odio, el rencor, el resentimiento, el
dolor y la amargura prolongada por falta de perdón, pueden pro-
ducir decaimiento, desánimo y depresión. Aclaramos esto porque
el prejuicio religioso hace ver detrás de cada persona depresiva
un pecado no confesado. Esto lastima con culpa a la persona que
sufre y limita buscar ayuda profesional adecuada.
Hay jóvenes que sufren depresión y la raíz es haber quebrado su
relación con sus padres, haciéndolos deshonrado. Ellos manifies-
tan su dolor con expresiones de temor, desconfianza y enojo por
haber tenido situaciones difíciles con sus padres que les provoca-
ron grandes heridas en el corazón. Su interior está lleno de estos
sentimientos. Muchas veces es por causa de hechos desafortuna-
dos por parte de los padres, que usaron la manipulación, abuso

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

psicológico, maltrato verbal con violencia y agresiones físicas, o


expresiones de desamor y conductas de abandono.
Cuando estas cosas pasan, se atraviesa mucho sufrimiento y estos
hijos usualmente sienten que la vida les lastimó, y en algún mo-
mento de la vida, si no resuelven esto sufren un cuadro depresivo.
El enojo en sí no es un problema; es un sentimiento humano. Pero
lo que se hace cuando se da rienda suelta al enojo, esto sí es un
problema. Si el enojo se vuelve contra sí mismo, trae enfermeda-
des físicas o depresión. Si el enojo es volcado hacia quienes es-
tán alrededor, provoca tensión, violencia, agresiones y conflictos
relacionales.
Hay un consejo dado por Dios a los hijos, de honrar a los padres
para que les vaya bien en la vida. Este consejo lo encontramos a lo
largo de toda la Biblia, tanto en el Antiguo Testamento como en
el Nuevo Testamento. Éxodo 21:15 dice: “Cualquiera que golpee
a su padre o a su madre será ejecutado”. El maltrato a los padres
es castigado por Dios. En Proverbios 28:24 dice: “El que roba a su
padre o a su madre y dice: «¿Qué hay de malo en eso?», es amigo
de criminales”. Y en el libro de Levítico 19:3 (NTV) leemos: “Cada
uno tenga gran respeto por su madre y su padre”. Proverbios 30:11
afirma: “Hay quienes maldicen a su padre y no bendicen a su
madre”.
En Proverbios 30:17 leemos: “Al que mira con desprecio a su padre
y menosprecia a su madre anciana, que los cuervos le saquen los
ojos y los buitres se lo devoren”.

Estos textos son muy duros, por cierto. Lo que están diciendo es que
la deshonra a los padres tiene una influencia negativa muy grande
en la vida espiritual y emocional de los hijos. En el mismo sentido

48
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

leemos en Proverbios 20:20 (TLA), “El que maldice a sus padres


morirá antes de tiempo”. Todo lo anterior nos hace reflexionar
acerca de la importancia de sanar las relaciones quebradas con
nuestros padres porque Dios toma muy seriamente este tema. No
se puede deshonrar a los padres y pedirle a Dios que nos bendi-
ga. Por otra parte, el cumplimiento de este mandamiento lleva
consigo una recompensa: Efesios 6:1-3, “Hijos, obedezcan a sus
padres, pues esto es lo que deben hacer los que pertenecen al
Señor. «Honra a tu padre y a tu madre» es el primer mandamiento
que contiene una promesa: «para que te vaya bien y disfrutes una
vida larga»”.
Honrar a los padres significa hacerlos importantes para sus vidas,
tomar a los padres seriamente, mirar por ellos en sus años viejos,
mantener contacto con ellos, darle un lugar alto en la lista de
prioridades.
Las personas que tienen enojo o resentimiento hacia sus padres,
pueden vivir en amargura y depresión.
Los hijos deberían mirar por sus padres en compañerismo y en el
sentido material también cuando son ancianos. El consejo no es
que los hijos deben honrar a los buenos padres, sino a los padres,
más allá de los errores que hayan cometido, y aun cuando ya no
estén vivos, se debe honrar su memoria. Es un consejo que se debe
cumplir no por un hecho del pasado o por las características de
los padres, sino por algo en el futuro que Dios hará con ellos si lo
hacen, entonces a estos jóvenes les irá bien en la vida como dice
su promesa. El recuerdo que ellos deberían tener nunca debe ge-
nerar en sus corazones enojo ni resentimiento, pues esto les daña
emocional y espiritualmente.

49
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Si sus padres están vivos aún, es conveniente aconsejarles que


les manifiesten verbalmente que los aman. Demostrarles afecto,
abrazarlos, acariciarlos, besarlos, esto alegra sus vidas. Sanar las
relaciones quebradas y honrarlos es no avergonzarse de ellos ante
otros, por el contrario, es tenerles paciencia. Si son ya ancianos, no
hablarles con términos que no comprendan y escuchar sus histo-
rias aun cuando las repitan.
Depresión en niños y adolescentes como consecuencias de relacio-
nes quebradas de sus padres, separación o divorcio.
La familia es la unidad básica de desarrollo y experiencia, de reali-
zación y fracaso, de la enfermedad y la salud en la vida de los niños
y adolescentes.
“Las funciones biológicas de la familia solo pueden cumplirse en
una organización adecuada de las fuerzas sociales. Psicológica-
mente, los miembros de la familia están ligados en interdependen-
cia mutua para la satisfacción de sus necesidades afectivas respec-
tivas. Y están ligados económicamente en interdependencia mutua
para la provisión de sus necesidades materiales”, dice Nathan W.
Ackerman, en su libro sobre la psicodinámica de la vida familiar.
Toda familia debe ajustarse desde dentro a la amplia gama de vi-
cisitudes que afectan las relaciones de cada uno de sus miembros
con todos los otros. Bajo condiciones favorables, los sentimientos
de amor y lealtad prevalecen, y se mantiene la armonía familiar.
Bajo condiciones de tensión y conflicto excesivos, pueden surgir
antagonismos y odio mutuos, amenazando la integridad de la
familia.
Los niños perciben con facilidad las preocupaciones y los estados
de ánimo de sus progenitores. El divorcio de sus padres puede

50
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

significar un proceso estresante y de difícil adaptación cuando no


han sido preparados de forma anticipada al suceso.
La separación de los padres es siempre traumática para el hijo.
Frente al anuncio de la separación y divorcio de los padres, el niño
experimenta una fuerte sensación de pérdida. Sus sentimientos
son similares a aquellos que enfrentan la muerte de un ser amado.
En algunos casos el adolescente puede negar o reprimir la impor-
tancia del lugar que ha dejado el padre que se ha ido del hogar,
mientras que otros creen tener la responsabilidad de llenar el rol
del padre que no está, cuidando a su madre o a sus hermanos, ha-
ciéndose cargo de una misión demasiado pesada para ellos.
Los hijos pueden manifestar tristeza, ira, enojo, culpa, ambivalen-
cia y tendencia al aislamiento. Cuando son muy pequeños suelen
tener episodios de miedo y llanto. Se debe ayudar a reconocer e
identificar estos variados sentimientos, se les debe motivar a que
expresen su dolor. Pueden sufrir regresiones en su desarrollo como
orinarse en la cama. Los niños pequeños disponen de menos meca-
nismos para elaborar lo que está pasando, en consecuencia, suelen
aparecer manifestaciones depresivas también en su cuerpo, como
molestias abdominales, vómitos y dolores de cabeza. También pro-
blemas en el sueño y la alimentación. Los adolescentes pueden
sentir gran culpabilidad y vergüenza. Los síntomas depresivos sur-
gen con conductas agresivas, repercusiones en el rendimiento es-
colar o regresiones. La disminución del rendimiento escolar y aca-
démico puede persistir hasta un año después del divorcio. En todos
hay temor a perder el amor del padre que se fue. En jóvenes suele
desarrollarse una hiper madurez, en parte positiva, pero a la vez
peligrosa si pretende sustituir al progenitor ausente.
Para ayudarles a sobrellevar este tiempo de dolor a los niños y
adolescentes se les debe dar mensajes de seguridad y tranquilidad,

51
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

y contribuir a expresar los sentimientos que les causan este dolor.


Es difícil para ellos sufrir el tironeo afectivo de cada uno de sus
padres y sentir que tienen que tomar una posición de estar a favor
de uno o del otro. En casi todos los casos los hijos insisten una y
otra vez en el deseo de que los padres vuelvan a estar juntos, pero
al cabo de un tiempo pueden aceptar que esto es una fantasía de
difícil cumplimiento y es allí cuando los síntomas depresivos se
manifiestan con mayor intensidad.
Ejemplo de un caso de depresión en un niño después de la sepa-
ración de sus padres. Un niño de 10 años con graves problemas en
su rodilla derecha a causa de un accidente, frente a la separación
de sus padres se siente responsable y culpable considerando con
mucha seguridad interior que podría haberlo evitado. Comienza
a manifestar síntomas depresivos, sufriendo serios trastornos del
sueño y fracaso escolar con una fuerte tendencia al aislamiento.
Se siente culpable por lo que acontece en su hogar y no lo puede
superar a pesar de las explicaciones que recibe de su madre. Sin
lugar a dudas estamos ante un claro caso de depresión por la sepa-
ración de sus padres. Este sentimiento de culpa falsa es un síntoma
depresivo.

5.- Depresión por maltrato y violencia.


El grupo familiar constituye el primer contexto responsable del
cuidado y protección, de brindar seguridad y amor al hijo en su
niñez y adolescencia. Cuando esto no se da porque en su lugar
hay desamor, maltrato, agresión y violencia en la familia, los hijos
padecen sufrimiento y dolor que producen síntomas que encon-
tramos en los trastornos depresivos.
El maltrato es cualquier acción, no accidental, por parte de los
padres o cuidadores que comprometen la satisfacción de las

52
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

necesidades básicas y el buen desarrollo de la salud emocional en


los niños.
Las necesidades físicas básicas del niño son: alimentación, abrigo,
higiene, cuidados y protección contra el peligro. Las necesidades
básicas emocionales son amor, mimos, cariños, abrazos, afecto,
ternura, palabras afectuosas y de estima, sonrisas, miradas cari-
ñosas, atención, interacción, aceptación, estímulo, aprobación.
Cuando estas necesidades básicas no están cubiertas de manera
suficiente, las consecuencias resultan severamente perjudiciales
para la salud emocional del niño produciendo como consecuencia
trastornos depresivos.
El trato abusivo y agresivo se da a través de golpes, empujones,
patadas, quemaduras, arrancamiento de cabello, cortes, levantar la
mano para lastimar, apretar el cuello, etc. Quienes padecen estas
agresiones sufren dolor físico, emocional y una intensa rabia, todo
lo cual resulta en perjuicio de su normal desarrollo.
El abuso emocional forma parte del abuso físico. Entre las agre-
siones verbales podemos mencionar: gritos, insultos, culpar, acusar
y responsabilizar, condicionar el amor, poner en evidencia faltas
y debilidades del otro, humillarlo públicamente, apoyo y afecto
condicionado a hacer determinadas cosas, palabras y frases ofen-
sivas, peyorativas, burlas, ridiculizar, intimidar, atemorizar, tender
a desubicar o desorientar, amenazas, desprecio, críticas, desvalo-
rización, tratar con malhumor, maldecir, desear la muerte verbal-
mente, amenaza de abandono, mentiras, engaños, encubrimientos,
falta de amabilidad, actitudes y conductas despectivas. Las agre-
siones verbales preceden o complementan a las agresiones físicas.
En el Salmo 64:1-4, especialmente en el verso 3 nos habla sobre
la agresión verbal de esta manera: “...Afila su lengua como espada

53
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

y apunta como flechas sus palabras amargas…’’. Las agresiones


verbales hacen muchísimo daño, son agudamente destructivas.
El maltrato emocional tiene la intencionalidad del adulto de pro-
vocar el sufrimiento infantil y trastorna su desarrollo emocional
usando el autoritarismo, la indiferencia, el rechazo, conductas hos-
tiles, trato inadecuado, sobre exigencia, sobreprotección y aban-
dono emocional hacia niños, adolescentes y jóvenes. Hablamos de
abuso emocional a través de la comunicación verbal, cuando estas
conductas forman un patrón continuo de trato injusto, imponer
opiniones y deseos, generar culpa, para controlar y dominar.
La violencia, las agresiones físicas y verbales no respetan los hoga-
res cristianos, la clase social, la raza, el nivel educacional, lo econó-
mico ni lo cultural. Con la violencia intrafamiliar no solo se daña a
sus integrantes adultos, sino que además se altera todo el ambien-
te familiar lo cual aterra a los niños creándoles un sentimiento de
incertidumbre, inseguridad y desprotección al perturbar el buen
desarrollo de su autoestima.
Algunos síntomas más comunes que se manifiestan a causa de es-
tos tipos de abusos en niños y adolescentes son: retraso en el cre-
cimiento, retraso intelectual y del lenguaje, falta de expresividad,
apatía, tristeza, desvalorización de su persona, falta de autocui-
dado, baja autoestima, sentimientos de culpa, tendencia al aisla-
miento, temores, ansiedad, trastornos del sueño, fobias, conductas
agresivas y antisociales, ira contenida o abiertamente manifiesta.
Quienes padecen agresiones pueden posteriormente desarrollar
conductas autodestructivas, riesgosas y desenfrenadas, alcanzan-
do algunos a la prostitución y al suicidio.
Los maltratos físicos y emocionales, y abusos sexuales son con-
ductas violentas que lastiman y destruyen el cuerpo, la mente, las

54
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

emociones y aun la fe en un Dios de amor, omnipotente y Todopo-


deroso, en las víctimas que lo padecen.
Ejemplo de un caso de depresión por maltrato y violencia intrafa-
miliar. Una esposa de pastor es intimidada por su esposo, constan-
temente es manipulada, ignorada y amenazada. Está sumida en el
silencio. Sus hijos son maltratados y castigados violentamente por
su padre, que es pastor de una iglesia local de un barrio cercano
a la capital de una provincia. Durante mucho tiempo ella ha sido
obligada a callar y el temor la ha tenido paralizada. Sus hijos, al
crecer, copian actitudes y conductas del padre agrediendo a su
madre de diferentes maneras. La señora se enferma gravemente y
se encuentra sumida en una profunda depresión.
Ejemplo de un caso de depresión en un niño de 6 años como pro-
ducto del maltrato físico y emocional de su madre. Este niño nace
en un hogar con muchísimas carencias económicas. Es el menor de
seis hijos. El padre tiene un taller mecánico y trabaja sin descanso
todos los días de la semana; además fue víctima de abuso sexual
en su infancia, y hoy no se valora ni valora su trabajo, con lo cual
tampoco sabe cobrar a sus clientes el precio justo y adecuado de
su labor. El trabajo en el taller no rinde, el dinero no alcanza, la
familia no tiene sus necesidades básicas cubiertas. En este hogar
falta de todo, incluso la presencia de su padre. La madre es maes-
tra especializada pero no ejerce para atender la casa y a sus seis
hijos, con lo cual se siente muy abrumada y frustrada profesio-
nalmente. De ninguna manera esperaba la llegada de su último
hijo, esto llenó su corazón de amargura, ira y resentimiento que
descarga sobre el niño desde los primeros días de su vida. Desde las
primeras semanas, no cuidaba de él, lo dejaba llorar, no reconocía
el motivo de sus llantos ni cuáles eran sus necesidades. Antes de
cumplir su primer año de vida ya había sufrido de repetidos golpes

55
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

y accidentes por falta de atención de su madre. A los tres años


sufre quemaduras graves por falta de protección y cuidado. A la
edad de cuatro años presenta desnutrición infantil y parásitos in-
testinales. El niño es muy activo, inquieto, rebelde, y desobediente,
lo cual le da a la madre razones suficientes para gritarle insultos y
desvalorizaciones, y utilizar los golpes como modos de disciplina,
que en realidad son descargas agresivas fruto de sus frustraciones
personales. Al inicio de la escolaridad su falta de atención y con-
centración impiden el aprendizaje. De carácter tímido, socialmente
solitario, no se integra al grupo de juegos, tiene una fuerte ten-
dencia al aislamiento, sufre continuos dolores de cabeza, mareos
y descomposturas estomacales. En las noches sufre de pesadillas
frecuentes que alteran su sueño reparador. Presenta retraso en su
desarrollo y crecimiento. Todos estos son síntomas típicos de de-
presión por maltrato físico y emocional.
Ejemplo de un caso de depresión de una niña de 8 años por mal-
trato emocional de su madre. La niña es hija única de una familia
muy acomodada económicamente. Su padre, un exitoso empresa-
rio, ocupa sus días trabajando en su empresa, en viajes semanales
de negocios. Asiste con frecuencia a reuniones sociales por sus
actividades comerciales. Como forma parte de un amplio grupo
social de comerciantes y empresarios amigos, participa habitual-
mente de reuniones sociales, cenas y fiestas los fines de semana.
Para la hija es un padre ausente. Su madre pertenece también a
un amplio grupo social con quienes tiene frecuentes actividades,
salidas y reuniones. La hija le reclama pero resignadamente escu-
cha las explicaciones de su madre sobre sus obligaciones y respon-
sabilidades para las cuales debe salir y cumplir. La nena está muy
sola y la reclama sin ser oída. A consecuencia comienzan en ella a
surgir sentimientos de desamor, cree que es adoptada por eso no es
amada, comienza a anidar en su corazón sentimientos mezclados

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

de amor y odio hacia su madre, tiene conductas destructivas en


la casa, rompe objetos y recuerdos valiosos. En una oportunidad
tiró dinero por el inodoro. Es atrevida, contestadora, desobediente,
llora frecuentemente y amarga a su madre con sus caprichosas
exigencias. La madre se altera, le grita, la maldice, utiliza amenazas
de abandono para corregir las conductas de su hija, lo que empeo-
ra la situación y las conductas destructivas y atrevidas de su hija
van en aumento. La madre siente que no la soporta más y se lo dice
repetidamente junto a toda clase de insultos y agravios. La niña
comienza con trastornos de conducta en el colegio, es muy activa
y se desconcentra con facilidad, no aprende, no puede memorizar
ni cumplir con las tareas, fracasa en la escolaridad, repite el año.
Por esta razón los padres la cambian de colegio, y la niña frente a
sus nuevos compañeros actúa con timidez, tiene dificultades para
integrarse al nuevo grupo, se aísla, y a pesar de los esfuerzos de su
maestra no logra integrarse. Tampoco aprende las enseñanzas es-
colares, es desatenta, distraída, incumplidora, llora con frecuencia.
En casa comienza con pesadillas nocturnas que no dejan dormir
a su madre, temores durante el día y desarrolla distintos tipos de
fobias que por su incomprensión encoleriza aún más a su madre
aumentando las agresiones verbales produciendo alteraciones
emocionales en la niña. Esta niña sufre de depresión a causa de
sentirse no amada y ser agredida verbalmente, lo que la destru-
ye emocionalmente. A pesar de tenerlo todo económicamente no
tiene lo que más necesita, el amor y la comprensión de sus padres.
Ejemplo de un caso de depresión en la infancia por vivir abandono
emocional por ausencia parental. Un matrimonio joven decide de-
dicarse al servicio a Dios a tiempo completo después de terminar
sus estudios teológicos en un seminario de reconocida trayecto-
ria. Tienen dos hijas pequeñas. Se les asignó una pequeña iglesia
donde desarrollan a tiempo completo y sin descanso, sus dones y

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

capacidades al servicio de mucha gente, haciéndolo con una ad-


mirable y constante entrega de sí mismos, con esfuerzo sostenido,
mucha oración y dependencia del Señor. La obra crece rápidamen-
te en ese barrio y el gozo del servicio se siente en ellos. Sus hijas
quedan siempre al cuidado de su abuela materna, quien está siem-
pre ocupada con los quehaceres de la casa, realizando el aseo, las
compras y la comida. Las niñas tienen 8 y 10 años respectivamente,
son muy unidas, juegan juntas, son tranquilas, muy tímidas y re-
traídas, silenciosas, sumisas y obedientes, temerosas, inseguras, en-
simismadas, de llanto fácil, en las fotos se las ve siempre serias, en
general no sonríen. En el colegio no se integran a sus respectivos
grupos de compañeros, en los recreos se buscan y se acompañan
sin jugar ni conversar con sus pares. Son de poco apetito, muy
delgadas, físicamente no representan la edad que tienen. Presen-
tan quejas somáticas constantes, resfriados y anginas a repetición,
otitis, dolores de cabeza, problemas estomacales. En cuanto a los
estudios son aplicadas, prolijas, exigentes, estudiosas, responsables
y cumplidoras con sus tareas. Para describirlas en pocas palabras
podríamos decir que son dos lindas nenas tristes. Las cuales mani-
fiestan muchísimos síntomas depresivos físicos y emocionales que
los padres no llegan a comprender.

¿Cómo ayudar a las personas que están involu-


cradas en maltrato, agresión y violencia física y
emocional?

A) ¿Qué consejos proporcionar al que sufre maltrato y


violencia? ¿Qué tienen que lograr las víctimas?
El primer paso es “darse cuenta”, reconocer el problema. Las agre-
siones son conductas y palabras ofensivas constantes con la in-
tención de controlar y manipular al otro. Tomar conciencia de la

58
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

situación. Admitir que hay violencia y que esto es pecado para


Dios. Reconocer que hay que hacer algo, porque no hacer nada es
lograr que la situación empeore.
Dejar de esperar que el victimario cambie. Reconocer que la víc-
tima no puede cambiar al victimario hablándole, haciéndole ra-
zonar, rogando que tome conciencia, que vea las consecuencias
negativas que producen sus hechos, que reaccione y cambie sus
conductas destructivas. Es imposible que un cónyuge cambie al
otro, que un hijo cambie al padre. Nadie puede cambiar a un fa-
miliar. El cambio sólo puede ser personal. El cambio sólo puede
ocurrir cuando se toma conciencia de lo negativo de la situación
y se desea cambiar.
Como la familia es un sistema, una estructura de roles, el cambio
de un rol desarticula la estructura e irremediablemente hay un
cambio en el sistema familiar. Quien padece las agresiones después
de tomar conciencia de las situaciones, debe aprender a salir del
rol de víctima, conocer sobre los ciclos de violencia, aprender a
cortarlos y cambiar el concepto y la mirada que tiene de sí mismo.
Lo conveniente es determinar acciones concretas y correctas que
ayudarán a provocar cambios necesarios. Por ejemplo, tomar nota
de los ciclos de violencia y agresión en un almanaque privado. Na-
rrar con abundantes detalles acerca de qué manera se inician, se
desarrollan, el tipo de desenlace, y cómo se resuelve o termina el
ciclo. Los ciclos constan de 4 fases, a saber: 1) Paz. 2) Aumento de
la tensión. 3) Estallido de la crisis (la violencia propiamente dicha).
4) Arrepentimiento, promesas, y reconciliación. Para luego comen-
zar en la fase 1) Un tiempo de paz.

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Cuánto tiempo permanecen en esta fase es importante tenerlo en


cuenta. Porque cuanto más cortos sean los ciclos, más comprome-
tida está la salud del vínculo de pareja y de sus hijos.
Tomar conciencia, reconocer quién hace qué, qué hace cada par-
ticipante en cada fase de este terrible juego o interjuego destruc-
tivo. Son acciones, interacciones, gestos, cosas que se hacen y se
dicen, modos de transmitir determinadas ideas o pensamientos,
formas de pedir o de quejarse.
Detenerse a observar y observarse. Tomar nota de las intervencio-
nes de cada uno en cada una de las fases del ciclo de violencia.
Sin buscar culpables, al tomar conciencia de quién hace qué, se
pueden cambiar conductas y cortar la continuidad de estos ciclos
de violencia, de lo contrario irán en aumento. Decidir no seguir
haciendo las mismas acciones esperando diferentes resultados.
Descubrir qué motiva o qué buscan lograr las reacciones agresivas.
Al reconocer su parte de errores se puede conscientemente cam-
biar las reacciones por acciones más acertadas. Tomar concien-
cia de los errores de cada uno en este interjuego de conductas y
acciones inapropiadas, ayuda a lograr los cambios necesarios que
redundarán en el corte del ciclo destructivo de violencia.
No quedarse estancados en el rol de víctima y victimario, que son
roles complementarios.
En los casos de vínculos de pareja asimétricos, los roles de víctima
y victimario se alternan según las áreas de poder y conflictos de
la pareja. Ver en cada área de conflicto qué rol ocupa cada uno, y
cómo se desarrolla la dinámica de las acciones agresivas y se des-
pliega el ciclo de violencia.

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Aprender a identificar roles aislados y acciones provocativas y des-


acertadas de cada uno, para poder cortar los ciclos destructivos de
violencia con intervenciones asertivas.
No quedarse sola/o, no aislarse. Pedir ayuda y hablar el problema,
contar la situación a alguien de confianza que tenga capacidad
de escucha y entrenamiento para ayudar en esta problemática.
Puede ser algún familiar, amistad, líder o pastor, médico de familia
o psicólogo.
No negar o justificar la agresión ni culparse a sí mismo por
provocarla.
No responder a la agresión con agresión o amenazas, porque la
violencia sube en escalada.
No quedarse sometida/o a la agresión, soportando la violencia
quedando estancada/o en el rol de víctima. En el ciclo de violencia
los roles son complementarios y muchas veces estancos o aislados.
Aprender a enfrentar y frenar la agresión. No permitir que la agre-
sión continúe. Salir de la situación con estrategias bien pensadas
previamente.
Aprender a valorarse. Trabajar para mejorar su autoestima. Es un
camino de crecimiento.
A nivel de lo consciente y sin esperar más que el otro cambie, cam-
biar la manera de ver esta realidad, de verse a sí mismo y de ver al
otro. Detectar qué cosas le irritan a cada uno, cambiar modos de
hablar y corregir los dichos, las conductas y las acciones con sabi-
duría. Aprender conductas asertivas. La agresión no debe tolerarse
ni aceptarse. Pero hay que saber no decir lo que provocaría en el
otro la reacción que no se quiere.

61
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Cancelar en oración y en el nombre de Jesús todo espíritu de agre-


sión, rebelión, idolatría, desobediencia, desamor, orgullo, odio. De-
nunciar al trono de la gracia su causa.
La solución no siempre es la separación o el divorcio, es crecer
como persona, valorarse y respetarse a sí misma y cambiar actitu-
des y conductas con sabiduría y discernimiento.
Aprender a poner límites y hacerse respetar. Es amarse y cuidarse
a sí mismo, y amar y cuidar al otro. Es respetarse a sí mismo, y res-
petar al otro. Es aprender a vivir en armonía porque allí envía Dios
su bendición. (Salmo 133).
La separación y el divorcio es aconsejado cuando la agresión física
tiene un nivel tal que la integridad física de la víctima o de sus hi-
jos corre peligro. En estos casos recomendamos hacer la denuncia
por violencia en la policía. En caso de abuso sexual acudir a las
instituciones de Minoridad y Familia o al organismo similar que
lo represente en su jurisdicción. Si la violencia intrafamiliar y el
abuso sexual no se combaten, seguirán destruyendo vidas, familias
y ministerios.

B) ¿Qué hacer frente a una persona que utiliza la violen-


cia y el maltrato dentro de su familia y su entorno social,
y que busca ayuda para cambiar? ¿Qué consejos propor-
cionar al que usualmente toma el rol de agresor? ¿Qué
debería lograr su aconsejado?
Ser sincero y reconocer que cualquier persona aun sin tener un
trasfondo de violencia, es un abusador potencial, simplemente
porque los seres humanos tenemos una naturaleza pecaminosa.
Basta con reaccionar sin sabiduría y permitir que la ira nos domi-
ne para cometer actos injustos. Pero en esta oportunidad estamos

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

tratando el tema de agresión, maltrato y abuso intencional. Es usar


el poder, con toda la intención de descargar una pulsión de placer
o de agresión sin importar el daño y el sufrimiento que provoca
en el otro.
Reconocer que la violencia y el abuso son pecados a los ojos de
Dios. La raíz de la violencia es la maldad. Quien practica la violen-
cia está obedeciendo al padre de maldad y destrucción, a Satanás,
quien utiliza la maldad y la violencia como una fuerza legítima
para establecer su poder y dominar. Dios ama las relaciones salu-
dables y odia la violencia.
Reconocer que todo tipo de agresión daña a las personas. Hacer el
mal está mal.
No justificarse ni culpar a otros. Aprender a no justificarse a sí
mismo ni culpar al otro por sus acciones. Que reconozca que cada
uno es responsable de lo que piensa, siente y hace. Que acepte su
responsabilidad.
Admitir que, si en verdad tiene un problema de este tipo, sí tiene
un problema. Debería reconocer que tiene un problema con la vio-
lencia, la agresión, y el abuso de poder.
Preguntarse si desea y decide salir de este problema. Debería ser
sincero si en verdad está decidido a buscar un camino diferente y
aprender a manejar sus emociones de manera correcta y expresar-
las de modos más saludables.
Debe admitir que probablemente tiene problemas en tres áreas:
personalidad insegura, necesidad de control y baja autoestima. De-
bería trabajar estos aspectos en su vida.
Admitir su imposibilidad de cambiar sin ayuda. Usted no puede
hacer lo que no sabe.

63
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Buscar ayuda profesional y unirse a un grupo de apoyo para per-


sonas violentas.
Orientarlo a que ordene sus prioridades. Organice su agenda de
actividades semanal. Determine días y horas que utilizará sema-
nalmente para enfrentar su problema de aquí en adelante. Con
ayuda aprenderá a manejar su ira. Que reconozca que solo él debe
tomar la iniciativa.
Debe restaurar las relaciones que ha dañado con sus acciones vio-
lentas. Toda restauración lleva tiempo. Pero debe comenzar con
mostrar actos genuinos de arrepentimiento, deseos de cambiar y
acciones concretas de cambios continuos. El amor y el respeto de-
ben comenzar a verse en sus dichos y hechos de manera perma-
nente, no por ciclos.
Conocer acerca de los ciclos de violencia y sus fases. Cuál es el
rol que ocupa y cuál el complementario. Reconocer los daños que
producen estos ciclos. Conocer las consecuencias negativas de
los mismos si no se cortan con cambios radicales de conductas y
acciones.
Debe aprender a cortar los ciclos de violencia en los que está des-
tructivamente involucrado. Debe salirse del rol de controlador y
abuso de poder. Para lo cual debe trabajar sus inseguridades, su
autoestima, su validación y su autocontrol. Debe aprender a con-
trolar sus reacciones y manejar sus emociones. Debe tener un cam-
bio en la mirada sobre sí mismo y sobre los demás. Una mirada de
valoración, aceptación y respeto. Es aceptar un camino de apren-
dizaje para el cual se necesita humildad, esfuerzo y constancia.
Debe haber un genuino arrepentimiento delante de Dios cada vez
que resuelva sus conflictos con agresión. Reconocer que necesita
ayuda de Dios. Que el Espíritu Santo de Dios puede y quiere vivir en

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

su vida y gobernar su mente, sus decisiones, toda su vida. Entregar


su vida sinceramente a Jesucristo aceptando su obra redentora en
la cruz del calvario.

C) Una palabra de advertencia, aviso o indicación para


el líder consejero sobre el tema de maltrato y violencia.
¿Qué es importante tener en cuenta al querer aconsejar
al que tiene el rol de agresor?
Diferenciar entre una persona de carácter y personalidad violenta,
iracunda y agresiva, de un manipulador que utiliza entre otras co-
sas, la agresión, la violencia y el poder para lograr sus objetivos de
control y dominio sobre su víctima.
En el primer caso, sí es posible trabajar, porque son personas que
sufren y desean cambios en su vida sinceramente, y muchas veces
vienen en busca de ayuda porque reconocen que están en un cír-
culo vicioso destructivo del cual no pueden salir.
En el segundo caso, en cambio, el manipulador busca acomodar
su conducta y sus palabras para no fracasar en el logro de sus
objetivos. Es un experto simulador y hábil mentiroso. Esa persona
difícilmente cambia con consejería.

D) Cómo ayudar a un niño o adolescente con trastorno


depresivo, por abandono o maltrato emocional y físico
por parte de los adultos que deberían amarlo y cuidarlo.
En estos casos hay que trabajar con los padres. Es una labor de psi-
coeducación a los padres con objetivos claros y concretos. Hay que
contar con la buena disposición de los padres. Este trabajo llevará
un tiempo, es un proceso en el cual los padres podrán cambiar la
mirada hacia el hijo, lo que piensan y sienten respecto de él, para

65
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

luego poder cambiar su conducta agresiva para que el hijo pueda


crecer con mejor salud. Será un proceso que les ayudará a conocer
la realidad de lo que vive su hijo y los motivos que lo están llevan-
do al trastorno depresivo.
Dar a conocer las necesidades físicas y emocionales básicas de los
niños.
Explicar las consecuencias negativas que surgen en la vida de los
niños cuando no tienen sus necesidades básicas satisfechas. Una
de ellas es la depresión infantil.
Que logren una mirada positiva hacia el hijo, una mirada de amor
y aceptación.
Que logren cuidarlo y protegerlo.
Que le den la atención necesaria.
Que comprendan sus necesidades a través de desarrollar una escu-
cha apropiada hacia lo que expresa el hijo con palabras, pedidos,
quejas, acciones y conductas.
Que cambien sus actitudes negativas hacia su hijo. Para lo cual es
necesario primeramente un cambio en sus líneas de pensamiento
acerca de él. De esta manera lograr aceptar su vida como dada por
Dios y reconocer que ningún hijo es fruto de errores ni casuali-
dades. Que la vida de su hijo tiene mucho valor y contiene en su
interior un proyecto de Dios que debería cumplirse.
Trabajar la aceptación de la vida del hijo como única y valiosa, y
no como un peso, una carga, o una traba para su camino y sus
proyectos personales. El hijo ya es un proyecto, aunque no haya
sido buscado. Pero puede desarrollar muchos otros más a lo largo
de su vida.

66
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Trabajar la aceptación de las características y cualidades persona-


les del hijo. Que los padres en forma individual y utilizando varios
días de una semana, con su hijo en mente, escriban un listado de
veinte o más características positivas y cualidades de su hijo. Las
lean por varias semanas y agradezcan a Dios en repetidas oracio-
nes por el hijo que tienen. Si los padres no lo pueden hacer, ayú-
denlos mencionando algunas de las virtudes o aspectos positivos
del niño o adolescente.
Aprender a ver al hijo como Dios lo ve. En algún momento del
proceso llevar a los padres al sentido del arrepentimiento por las
agresiones infringidas al hijo. Pedir perdón a Dios.
Que aprendan a amarlo con amor incondicional, es decir, no condi-
cionado según conductas si son buenas o no, o según su compor-
tamiento, o según sus rasgos de carácter o personalidad, o por su
apariencia física o su parecido a algún familiar. Amor incondicional
es amar al hijo porque sí, porque es su hijo. De la misma manera
como Dios nos ama a pesar de cómo somos o lo que hacemos, esto
es amor incondicional. Logrando así brindar amor incondicional,
contención emocional al hijo.
Cuando los padres hayan logrado cambios significativos, se podrá
trabajar con el niño o el adolescente para incrementar el creci-
miento y fortalecimiento de su estima y valía personal destacando
sus virtudes, aspectos positivos y cualidades personales.

67
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Enseñarles a amarse, cuidarse y respetarse a sí mismos, porque son


únicos y valiosos. Ayudarles a que reconozcan el valor que tienen
como personas y que son dignos del amor y respeto de los demás.

6.- Depresión por abuso sexual.


El abuso es la violación de los derechos de la persona, la seguridad
y la dignidad que ella tiene. También es un foco de contaminación
en la mente de los niños, que son influidos por un comportamiento
erróneo.
El abuso sexual infantil es una forma de maltrato y es un flagelo
epidémico que reporta consecuencias negativas en el corto, me-
diano y largo plazo en la vida de la víctima.
El adulto abusivo tiene como único propósito su propia satisfac-
ción sexual. La característica principal del abusador es el uso del
poder, físico o psicológico, y el control sobre la víctima, utilizando
la fuerza, la amenaza o el engaño. Ejerciendo muchas veces pre-
sión psicológica, manipulación, engaño, presión social o económi-
ca sobre su víctima. El abuso puede darse fuera o dentro del ámbi-
to familiar. Por lo tanto, es bueno reconocer que la responsabilidad
del abuso sexual infantil es completa y absoluta responsabilidad
del adulto abusador porque sabe qué quiere hacer y cómo lograrlo.
Características del abusador: El abusador es un narcisista, un
egoísta en estado extremo, que busca su propia satisfacción y nun-
ca el bienestar de su víctima. Si su conducta es de aparente cariño,
es una manipulación más, simulador y mentiroso solo con el fin
de lograr su objetivo. Es un maestro experto en simular, engañar
y mentir. No es un enfermo ni trastornado, es un perverso que
generalmente se muestra una persona confiable y amistosa. Los
abusadores no tienen una característica específica con la cual se

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DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

los pueda identificar para prevenir su accionar frente a los niños o


adolescentes de un grupo familiar o de una comunidad de fe. Pero
se podría decir que en general son personas muy reservadas. El
abuso sexual provoca la destrucción de la autoestima, y la víctima
pierde la confianza en sí misma y hacia los demás. El abuso sexual
es humillante y es injusto e inmerecido. El abuso sexual infantil les
roba la inocencia y destruye su autoimagen, su autoestima, dis-
torsiona su autoconcepto y provoca alteración de la capacidad de
establecer relaciones interpersonales y vínculos afectivos saluda-
bles. Puede provocar problemas en la orientación e identificación
sexual.
Características de las posibles víctimas de abuso sexual: niños o
adolescentes de carácter dócil, dependientes, sumisos, inseguros,
tímidos, introvertidos, vulnerables. Otras características comunes
son: insuficiente educación sexual, poca y mala comunicación fa-
miliar, pertenecientes a hogares conflictivos, donde hay discusio-
nes y desavenencias frecuentes en la pareja parental, agresiones
verbales y físicas en el entorno familiar. Insuficiente cuidado y
supervisión.
Al momento inmediato posterior a un abuso sexual, la víctima sue-
le sufrir un intenso sentimiento de culpa y vergüenza.
Cuando un niño, niña, adolescente lo manifiesta verbalmente, es
imprescindible creerle, porque ninguno de ellos mentiría acerca de
una cosa así. Nunca es verdad que un niño miente cuando relata
un abuso.
Los sentimientos más comunes en niños y adolescentes después
de sufrir abuso sexual son: desconfianza, asco, miedos, hostilidad,
vergüenza, culpa, baja autoestima, ansiedad. Conductas de aisla-
miento. Autocrítica negativa. Se ve fea/o, sucia/o, manchada/o.

69
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Siente pérdida de valor. Cree haber perdido la dignidad. Como que


tiene que ocultar un secreto que le explota, que le destroza por
dentro. Sufre pensando que nadie se da cuenta, y se pregunta por
qué no se dan cuenta si el dolor es tan grande.
Describiremos los signos y síntomas que presentan los niños y ado-
lescentes por sufrir abuso sexual para comprender la destrucción
que provoca este tipo de agresión que luego desemboca en un
cuadro depresivo, y en algunos casos emerge en su vida adulta. Las
consecuencias, los sentimientos y los síntomas no se dan en todos
los casos igual, se pueden dar los anteriormente mencionados uno
o más, o combinados y esto va a depender de múltiples factores.
Sin hacer un estudio exhaustivo, damos variables generales. Con
esto dejamos demostrado que las consecuencias de maltratos y
abusos son síntomas del trastorno depresivo. El abuso sexual in-
fantil trae en la víctima muchos trastornos:
1. Trastornos en la escolaridad: el abuso sexual puede pro-
vocar fracasos escolares. Problemas en el aprendizaje y el
rendimiento escolar porque disminuye la capacidad de
concentración.
2. Pérdida de metas. Desánimo para perseguir con constancia
una meta. Falta de perseverancia.
3. Trastornos psíquicos - emocionales: los siguientes síntomas
y consecuencias psicológicas se pueden presentar combi-
nados: temores, inseguridad, tristeza, llanto, culpa, deseos
de morir y conductas autodestructivas, ataques de ira o ira
contenida, debilidad emocional.
4. Trastornos en el ritmo del sueño, insomnio, pesadillas, no
querer ir a dormir, sueño superficial y sobresaltado.
5. Alteraciones en la alimentación.

70
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

6. Alteración en su sexualidad: insatisfacción sexual en la vida


adulta, desenfreno sexual o prostitución.
7. Perturbación en su carácter y personalidad: falta de acep-
tación de uno mismo, de otro o de circunstancias que no
pueden cambiar. Disminuido reconocimiento de virtudes,
dones o cualidades. Focalización en los defectos. Complejos
físicos. Sentimiento de rechazos. Complejos. Sobre exigen-
cias, metas muy altas. Fracasos, logros no realizados. Frus-
traciones. Perfeccionismo. Hay personas que sienten que no
sirven para nada en la vida a causa de un abuso sexual en la
niñez o adolescencia.
8. Desorden en las relaciones afectivas: trastorna la relación
con quienes se supone son responsables de su cuidado y
protección. Resentimiento hacia sus padres que no lo/la
defendieron, o hacia Dios que no hizo nada para evitarlo,
que no salió en su ayuda. Aparecen las preguntas: ¿No pudo
Dios? ¿Entonces no es tan Todopoderoso? ¿No quiso Dios
ayudarme en ese momento? ¿Entonces no es amor como
dicen? Pensar así abre puertas a un desbarranco de conduc-
tas autodestructivas, conductas que revelan rebeldía, enojo,
desenfado, descuido personal, conductas riesgosas.
Ejemplo de un caso de abuso sexual infantil. Una joven dice: “Des-
pués de sufrir abuso sexual por parte de un familiar, primo de
mi mamá, que vivió en nuestra casa por un tiempo, me sentía
diferente a las chicas de mi edad, me sentía sucia y avergonza-
da frente a mí misma y tuve fracasos escolares, repetí el colegio
varias veces y no pude lograr tener una profesión, como tiene mi
hermano”.

71
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Esta joven a raíz de sufrir reiteradas veces abuso sexual en su in-


fancia, ve en los demás todo lo bueno y deseable, y en ella todo lo
contrario. En una oportunidad llegó a decir: “No tengo nada por
qué vivir, creo que sería mejor para todos si no estuviera, y con
mis amigas siento que les estorbo, que estoy de más. Me duele
mucho porque yo siempre estuve ahí para ellas cuando necesi-
taban algo, pero para mí nadie está, a nadie le importo; no sirvo
para nada, ya no quiero sentirme así, mejor morir”. Con una au-
toestima tan baja la mirada hacia la vida se sumergió en una gran
penumbra gris y oscura. Su depresión ya era imposible de ocultar.
Hasta que recibió ayuda y aprendió a redireccionar sus pensamien-
tos hacia sus aspectos positivos y cualidades. Aprendió a valorarse
y quererse. Así fue como comenzó a desarrollar sus capacidades e
inició un proyecto personal que le da felicidad.

Como ayudar al niño en caso de abuso sexual


infantil:
La primera indicación es apartar al abusador de la casa o del ám-
bito donde el niño desarrolla sus actividades.
Hacer la denuncia correspondiente en el ministerio de minoridad
y familia.
Creer lo que manifiesta la niña, niño o adolescente sobre la si-
tuación de abuso sufrido. Escucharle con atención, sin manifestar
horror, justificaciones ni culpas. Todo lo contrario, con una sabia
actitud de escucha, proveyendo protección, comprensión y apoyo
afectivo al menor.
Buscar ayuda con un profesional entrenado en esta problemática,
para los padres o adultos que tienen a la víctima a su cuidado. Que
reciban indicaciones precisas para poner en práctica conductas

72
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

y acciones adecuadas, y evitar las que no lo son en estos casos


específicos.
Trabajar con la víctima en cuanto a sus sentimientos de culpa.
Insistir en que es víctima y no culpable.
Brindar seguridad afectiva constante.
Ayudarlo en su autoestima destacando sus virtudes, aspectos posi-
tivos y cualidades personales.
Restaurar la confianza en los otros y en ella misma, relacionándose
con personas sanas, íntegras, confiables, no abusadoras.
Frente a los temores que comienza a desarrollar el niño, proveerle
seguridad, cuidados sin sobreprotección, apoyo y confianza. Estar
presentes, orando por él y con el niño o adolescente.
Cuando el niño comienza a tener conductas agresivas, es porque
el dolor y la agresión sufrida han producido ira en su interior y
ahora la direcciona hacia los que le rodean. Cuando esos senti-
mientos son direccionados hacia sí mismo aparecen conductas au-
todestructivas. En adolescentes puede ser a través del consumo de
sustancias como drogas o alcohol, o conductas de exhibicionismo
o desenfreno sexual. En los niños y también en adolescentes se
puede manifestar con conductas autodestructivas lastimándose o
con tendencia al aislamiento y la depresión. En todos estos casos
se los debería ayudar brindándoles amor incondicional, contención
espiritual, ayudarles a experimentar el amor y la fe en Dios, sem-
brando confianza y esperanza en su futuro.

73
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Si usted desea ampliar sobre este tema, visite: www.placeresper-


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7.- Depresión por bullying.


La palabra bullying deriva del inglés y se puede traducir al español
como “acoso escolar” o “intimidación”. Es un tipo de comporta-
miento violento e intimidatorio que se ejerce de manera verbal,
física o psicológica entre niños y adolescentes durante la etapa
escolar, con la intención de dañar a una persona. Está presente
en cualquier contexto social. El niño puede recibir amenazas, ex-
torsiones para conseguir dinero o pertenencias, agresiones físicas
como golpes, empujones, burlas e insultos por un defecto físico,
por una característica determinada particular, por su condición
socioeconómica, creencia religiosa o nacionalidad.
Los niños o jóvenes sometidos al bullying no pueden manejar esta
situación y tienen una sensación de impotencia donde pierden
la seguridad en sí mismos y la autoestima. Las consecuencias del
acoso escolar son muchas y profundas. Para la víctima de acoso
escolar, las consecuencias se manifiestan con una evidente baja
autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales, problemas
psicosomáticos, depresión, ansiedad o pensamientos suicidas, pér-
dida de interés en el estudio, frecuentes ausencias a clases, lo que
puede desencadenar una situación de fracaso escolar por tener
bajo rendimiento académico, así como la aparición de trastornos
fóbicos de difícil resolución. Suelen presentar un constante as-
pecto contrariado, triste, deprimido o afligido. El acoso físico o
psicológico con que se somete de forma continua a un compañero
de clase puede empezar como una broma, pero cuando se hace
repetidamente y con la intención de herir o amenazar, se convierte
en bullying.

74
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Los que sufren esta situación no pueden defenderse de manera


efectiva y generalmente están en una posición de desventaja o
inferioridad. Los niños y adolescentes pueden ser amenazados,
humillados o avergonzados a través de distintos medios de co-
municación o redes sociales, difundiendo rumores sobre ellos para
burlarse y herir sus sentimientos. En algunos casos se roban fotos
para exhibirlas en la web y alentar burlas. Como esto no se hace de
frente, la víctima no sabe quién puede ser el agresor. A esto se lo
denomina ciberbullying, o ciberacoso, produciendo en ellos triste-
za, miedo y ansiedad. Esto se puede manifestar en redes sociales,
tales como WhatsApp, Instagram, Facebook, Twitter, Snapchat, vi-
deojuegos online y otros.
La presión del grupo de pares es muy fuerte en la etapa adolescen-
te. Para lograr pertenencia y cohesión grupal, muchas veces divir-
tiéndose, eligen a sabiendas, a un “amigo” y realizan bullying con
toda la intención de dañarlo. Mienten o exageran deliberadamente
acerca de una característica personal de su compañero, se burlan
con el propósito premeditado de hacerlo sufrir, publican una difa-
mación mentirosa en las redes menoscabando a un compañero de
manera perniciosa, etc.
Los complejos y las inseguridades basadas en una baja autoestima
pueden hacer que un adolescente se aísle. Pero cuando éste vive
una situación de bullying por parte de sus pares, se siente opri-
mido, avergonzado, incomprendido, no querido, traicionado, solo,
aislado, marginado y más inseguro aún. Usualmente la víctima se
culpa, piensa y se pregunta: “¿Por qué me pasan estas cosas a mí?,
¿qué es lo que hago para provocar estas cosas?, ¿qué me faltaría
hacer para evitarlo?” Hay personas que sienten que no sirven para
nada en la vida a causa de este tipo de conductas abusivas de
parte de sus pares, durante el periodo de la niñez o adolescencia.

75
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Esto es muy grave pues es el periodo donde se está desarrollando


la identidad de cada uno como persona. Luego en la vida adulta
se desvalorizan a sí mismos frente a los demás. El bullying a un
niño o adolescente lo daña y perjudica de tal manera que puede
incentivar la exclusión social y en algunos casos, incluso puede
conducir al suicidio.
Ejemplo de un caso de bullying: En un sitio web apareció la foto de
una adolescente de 14 años, donde se llamaba a votar a la persona
más fea del colegio al que asistía. En breve tiempo aparecieron
una gran cantidad de votos que la hicieron figurar en primer lugar.
Al cabo de un tiempo la niña comenzó a tener problemas en su
rendimiento escolar por trastornos cognitivos, tales como dificul-
tades en la atención, concentración y memoria. Presentó también
frecuentes dolores de cabeza temprano en la mañana antes de
asistir al colegio. A nivel de sus emociones comenzó a estar triste
y decaída, con falta de interés por las actividades y sin ánimo de
estudiar ni de lograr pequeñas metas. A nivel social, de a poco se
apartó de su grupo de amigas, dejó de cuidarse, arreglarse en su
vestir y abandonó su caja de maquillajes que tanto apreciaba. Se
vio en ella una notoria baja en su autoestima.
Cómo ayudar a niños o adolescentes con trastornos depresivos por
bullying.
En muchos países hay un teléfono de ayuda para los niños y ado-
lescentes que deseen pedir ayuda en forma telefónica, también
para ser usados por padres, educadores y consejeros. En Argenti-
na el contacto es con el Equipo Niñ@s del Ministerio de Justicia
y Derechos Humanos de la Nación, llamando a la línea gratuita
0800-222-1717 para atender, prevenir, denunciar y dar informa-
ción sobre el tema.

76
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

El abuso de cualquier tipo no debe ser tolerado, ni se le debe decir


al joven que debe “aguantarlo o soportarlo”, por lo que pedir y
brindar ayuda en este tema es de suma importancia. Muchas veces
ellos son reacios a contar lo que les está pasando porque se sienten
avergonzados o que la culpa es de ellos, que si hubiesen mirado o
actuado de otra manera, eso no habría sucedido. A veces temen
que si quien los hostiga se entera de que comentaron la situación,
esta empeore.
Así que se debe indagar si la causa es el bullying ante la presencia
de síntomas depresivos: cambios en la conducta, ansiedad, falta
de apetito, cuando no duermen bien ni hacen las cosas que ge-
neralmente disfrutan, cuando están de mal humor, se irritan más
fácilmente o comienzan a evitar determinadas situaciones como
ir a la escuela o subir al autobús, porque puede deberse a alguien
que los hostiga.
Muchas veces ayuda el informar al director de la escuela o maestro
sobre la situación. A menudo, estas personas pueden controlar y
tomar medidas para evitar más problemas.
Sufrir hostigamiento puede dañar la confianza de un niño. Sugiera
a su hijo que pase tiempo con amigos que ejerzan una influen-
cia positiva. Participar en actividades de la iglesia, clubes, depor-
tes u otras actividades agradables genera fortaleza y amistades.
Todo ello ayuda a desarrollar una buena autoestima, dañada por
el bullying.

¿Qué otras cosas aconsejar frente al acoso o


bullying?
-Alejarse de las personas que agreden. Cambiar de grupo social. No
involucrarse con ellos. Poner límite.

77
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

-Ellos buscan que la víctima se ofenda y exprese su enojo, enton-


ces, no prestarles el oído. Que no permita ponerse en el rol o lugar
de víctima.
-No dar por ciertas las burlas y agresiones. Reconocer que son
mentiras. Que son malas acciones con la única intención de lasti-
mar, herir y controlar.
-No guardar las burlas y las palabras ofensivas en el corazón y la
mente. Rechazarlas, soltarlas, reconocerlas como basura que debe
ser arrojadas del interior de su vida y olvidarlas, porque no solo no
construyen sino que destruyen la valía personal.
-Soltar lo destructivo y reemplazarlo por lo positivo y constructivo
para su vida.
-Construir en la mente una buena imagen de sí mismo, pensar y
hablar bien de sí mismo. Felicitarse cuando algo sale bien, hacer un
listado de sus capacidades y virtudes. Reconocerlas como ciertas
y verdaderas, y valorarlas. Agradecer a Dios por ellas porque son
dones dados por Dios para bendecirte y ser de bendición a otros.
-No maltratarse a sí mismo. Por el contrario, cuidarse, vestirse bien
y arreglarse para verse lindo frente al espejo. Es un bien para sí
mismo.
-Pedir en oración a Dios lograr verse a sí mismo como Dios le ve. Y
desarrollar una correcta estima personal.

Cómo ayudar a mejorar la autoestima en niños y


adolescentes que padecen abuso y maltrato.
La autoestima es lo que cada persona siente de sí misma y qué
opinión tiene de sí mismo. La autoestima es la valoración del con-
cepto que tenemos de nosotros mismos y esto proviene del respeto

78
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

que sentimos por nosotros mismos. y el valor que nos otorgamos


como personas.
La baja autoestima en última instancia es una mentira hacia uno
mismo. La persona se miente a sí misma y esto limita la vitalidad
que posee. Le cree la mentira al diablo, y puede dejarse abusar por
otros. A consecuencia, los límites que debe poner al hostigador,
(alejarse o ignorarlo) no los puede alcanzar en toda su dimensión
porque no cree en la potencialidad que posee.
Los niños, adolescentes y jóvenes con baja autoestima pueden to-
lerar malos tratos, descalificaciones, discriminación y falta de res-
peto en el ámbito escolar. Otros renuncian al desarrollo personal
diciéndose a sí mismos frases como: “yo no soy capaz”, “yo soy
inútil para esta tarea”, “yo no tengo aptitudes para hacer esto o
aquello”. ¿No son estas mentiras que el enemigo les susurra a su
interior y entonces le creen, y actúan como si fueran verdades?
En general la persona con una buena autoestima se valora a sí
mismo, es seguro de sí mismo, y no trata de agradar todo el tiempo
a los demás como buscando aprobación o valoración en los que lo
rodean. La persona con buena autoestima no confunde sus errores
con su valor como persona, es decir que tiene claro que su valor no
radica en lo que hace, o lo que los demás hacen con él.

Ayudarles a que ellos lleguen a poder reconocer que:


Dios es nuestro Creador. Dios los creó y los conoce mejor que na-
die. Por eso es importante que cada uno logre aceptarse a sí mismo
y valorarse tal cual es. Todas las personas tienen la necesidad de
sentirse valorados. No hay nada que destruya más a una persona
que el creer que es de poco valor. Ninguna persona es de poco
valor para Dios, cada uno tiene valor y dignidad para Él. Ante la

79
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

pregunta “¿quién soy?”, la respuesta debería ser: “soy una persona


de valor y dignidad”. Dios no solo nos hizo únicos y especiales,
sino que, si se lo permitimos, continúa su obra dentro nuestro.
Génesis 1:17 afirma que Dios nos creó a su imagen y semejanza. En
Eclesiastés 3:11 leemos: “Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso
para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón
humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo
el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.”
Dios piensa que ellos son personas dignas de su amor y valora-
ción. Es posible vencer el rechazo y el desprecio de otros y aun el
autodesprecio, cuando se está seguro del amor y la aceptación de
nuestro Padre celestial. Leemos en el Salmo 8:3-6, “Cuando alzo
la vista al cielo nocturno y contemplo la obra de tus manos, la
luna y las estrellas que tú hiciste, no logro comprender por qué te
ocupas de nosotros, simples mortales. Nos hiciste apenas un poco
inferior a un dios, y nos coronaste de gloria y de honra. Pusiste a
nuestro cuidado todo cuanto has hecho; todo ha sido puesto bajo
nuestra autoridad”.
Dios los ama. Mostrar a los niños, adolescentes y jóvenes que están
atravesando este tipo de dificultades que Dios los ama y mucho.
Él es su Creador y ellos sus amados, y tan grande es su amor por
ellos, y tan grande el valor que les da, que lo demostró enviando a
su Hijo para que muriera en la cruz del calvario dando su vida en
lugar de ellos. “Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único
Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga
vida eterna” (Juan 3:16). ¡Qué alto precio! Cada uno de ellos es
muy amado, cuidado, respetado y buscado por Dios.
Dios los acepta. Son aceptados por Dios tal cual son. “De manera
que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre
nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado” (Efesios 1:6).

80
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Dios los perdona. “Pues él nos rescató del reino de la oscuridad


y nos trasladó al reino de su Hijo amado, quien compró nuestra
libertad y perdonó nuestros pecados” (Colosenses 1:13-14).
Dios los llama sus hijos y Él es su Padre celestial. “Pero a todos los
que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser
hijos de Dios.” (Juan 1:12).
Dios quiere ser su amigo. “... Ustedes ahora son mis amigos, por-
que les he contado todo lo que el Padre me dijo” (Juan 15:15).
Dios los hace más que vencedores. “A pesar de todas estas cosas,
nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó”
(Romanos 8:37).
Para aprender a verse como Dios los ve deberían poder:
1. Aceptar el diseño de Dios.
2. Aceptar el amor de Dios.
3. Confiar en Dios y en su amor.
4. Recibir el amor de Dios.
5. Creer en las promesas de Dios.
El Dr. Maurice Wagner en su libro “La sensación de ser alguien”
describe que para una buena autoestima se requiere de: 1) saberse
amado, querido, aceptado. 2) Saberse una persona de valor. 3) Sa-
ber que soy competente para vivir, soy capaz de vivir.
Seguidamente veremos varios ejemplos de personas que frente a
una baja autoestima Dios trabajó con ellos pudiendo lograr gran-
des cosas:
Jeremías. “No sé hablar. Yo soy niño.” (Me falta todavía madurar
y crecer para hacer cosas, soy muy chico aun). “Entonces dije yo:

81
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

¡Ah!, ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy un mu-


chacho”. (Jeremías 1:6)
Gedeón. “Y él respondió: Ah Señor, ¿cómo libraré a Israel? He aquí
que mi familia es la más pobre en Manasés, y yo el menor de la
casa de mi padre. Pero el SEÑOR le dijo: Ciertamente yo estaré
contigo, y derrotarás a Madián como a un solo hombre”. (Jueces
6:15-16)
Moisés. “Cuando el SEÑOR vio que él se acercaba para mirar, Dios
lo llamó de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él res-
pondió: Heme aquí. Entonces Él dijo: Ahora pues, ven y te enviaré
a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egip-
to. Pero Moisés dijo a Dios: ¿Quién soy yo para ir a Faraón, y sacar
a los hijos de Israel de Egipto? Y Él dijo: Ciertamente yo estaré
contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será
ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto adorarás a Dios
en este monte. Entonces dijo Moisés a Dios: He aquí, sí voy a los
hijos de Israel, y les digo: «El Dios de vuestros padres me ha en-
viado a vosotros,» tal vez me digan: «¿Cuál es su nombre?», ¿qué
les responderé? Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY”. (Éxodo
3:1-14). “Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: «YO SOY me ha
enviado a vosotros.” Entonces Moisés dijo al SEÑOR: Por favor,
Señor, nunca he sido hombre elocuente, ni ayer ni en tiempos pa-
sados, ni aun después de que has hablado a tu siervo; porque soy
tardo en el habla y torpe de lengua. Y el SEÑOR le dijo: ¿Quién ha
hecho la boca del hombre? ¿O quién hace al hombre mudo o sor-
do, con vista o ciego? ¿No soy yo, el SEÑOR? Ahora pues, ve, y yo

82
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de hablar…” (Éxodo


4:10 y 14).

8.- Depresión por pandemia.


En diciembre de 2019 el mundo fue convulsionado por la apari-
ción de una enfermedad viral muy contagiosa y desconocida hasta
el momento, que se propagó rápidamente por los 5 continentes
dando lugar a una pandemia. La llamada pandemia de Coronavirus
2019 (COVID-19).
La Organización Mundial de la Salud emitió pautas generales para
el control de la propagación de la enfermedad. Usar barbijo para
cubrirse el rostro al estar en lugares públicos, quedarse en su casa,
salvo causa de fuerza mayor; y en la interacción con los otros,
mantener una distancia no menor de un metro. Se produjo el cie-
rre de los comercios, las escuelas y las universidades.
El distanciamiento físico, llamado distanciamiento social, en mu-
chos países tomó la forma de cuarentena. Esto resultó en cambios
en los patrones de comportamiento social y detenimiento del fun-
cionamiento habitual del día a día. Se sumó en la gente el temor
al contagio y la angustia que causó la pérdida de ingresos econó-
micos y de empleos.
El aislamiento social, el temor a enfermarse y aun las muertes de
padres y abuelos en numerosas familias, generaron en la pobla-
ción infantil y juvenil dos consecuencias sobre la salud mental:
ansiedad y depresión. Se realizaron encuestas donde la mitad de
los encuestados manifestaron síntomas depresivos en niveles mo-
derados o severos.
La combinación de inactividad física, el hacinamiento en familias
de bajos recursos que residen en ambientes pequeños, el temor

83
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

propio a enfermarse y que familiares se contagien; la incertidum-


bre sobre cómo evolucionaría la situación sanitaria y la economía;
la imposibilidad de reunirse en familia, o con amigos, el cierre de
las escuelas e iglesias, cines, teatros, restaurantes, generaron pro-
funda tristeza en las personas de todas las edades, incluyendo ni-
ños, adolescentes y jóvenes.
La exposición a la gran cantidad de información sobre el tema,
mucha de ella poco clara, inadecuada y contradictoria que invadió
las redes y noticieros, llegó a conformar lo que se llamó una Info-
demia, una pandemia de información. Se informaba con relación
a la evolución de la enfermedad en los distintos países, al número
de contagiados y de muertos diarios. Esto abrumó y sumó gran
angustia a la gente. En solo 30 días se subieron a la plataforma de
YouTube 361 millones de videos mencionando el COVID-19.
Se vio que el aislamiento social, la estimulación social ineficien-
te, afectó el razonamiento, la memoria y otras funciones cogniti-
vas. Se percibió a los jóvenes y niños más embotados. Por temor,
las personas evitaron asistir a los centros de salud para realizarse
chequeos médicos, continuar con tratamientos de enfermedades
previas, o consultar sobre otros síntomas que normalmente requie-
ren ser evaluados con periodicidad por un médico. Esta falta de
controles en salud fue por temor a contagiarse del virus. Esto llevó
a un aumento de muertes por otras patologías, cardiovasculares,
oncológicas, etc.
Durante la pandemia también aumentó la venta y consumo de
alcohol en los jóvenes. Muchos desesperanzados de sus vidas co-
menzaron a consumir alcohol o drogas, tratando de aliviar sus sen-
timientos, agravando la sensación de desesperanza y síntomas de
depresión.

84
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Mucha gente reportó altos niveles de sensación de soledad que


potenciaron los síntomas depresivos. La depresión se convirtió en
la pandemia emocional de la pandemia viral. También otra epide-
mia tuvo impacto sobre la población y fue una epidemia de temor,
incertidumbre y desesperanza.
El miedo fue generalizado y contagioso. En muchos, esta emoción
que se basa en un intenso sentimiento provocado por la percep-
ción de un peligro, real o imaginario, presente o futuro, perturbó
la forma de pensar y llegó a ser un mal peor que el mismo virus.
Durante la pandemia los noticieros al dar diariamente la cantidad
de muertos comenzaban el día leyendo el obituario o las noticias
necrológicas. Muchos llegaban a pensar: “¿Seré yo el próximo en
esa lista?”. Este tipo de temor era a una enfermedad desconocida
hasta ese momento, de la cual no había cura, (en el tiempo en que
se está escribiendo este libro), y de la cual la ciencia tenía escaso
control. Se sumaban a ello otros temores: a perder el trabajo, a
la carencia económica y a la imprevisibilidad e incertidumbre de
los tiempos que se vivían. Había miedo a la muerte, miedo a estar
restringido y limitado (en salidas, traslados y deambulación) por
circunstancias que estaban fuera de control. Muchas personas, jó-
venes y niños fueron tratadas por agorafobia, que es el temor a
salir a la calle y estar en lugares abiertos.
Hubo miedo también al abandono, a la soledad. Muchos no pudie-
ron despedirse en el momento de la muerte de sus seres queridos,
porque ellos se hallaban contagiados y aislados en instituciones
hospitalarias. Muchos niños y jóvenes debieron elaborar duelos
patológicos donde la tristeza natural por la pérdida de un ser que-
rido se convirtió en depresión. No es claro cuáles serán en el tiem-
po los efectos de estas devastadoras pérdidas.

85
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

También durante la pandemia muchas personas sintieron falta de


energía y vitalidad para enfrentar el futuro. Pensaban que la si-
tuación que estaban pasando no iba a mejorar. Era la pérdida de
la esperanza.
Fue frecuente la sensación de falta de control que se tenía sobre
muchas facetas del entorno, incertidumbre. Aumentó la concien-
cia de la fragilidad humana y de la limitación de la ciencia en
resolver los problemas; fue una verdadera crisis de esperanza.
Los jóvenes ante la necesidad de interactuar con su grupo de pares,
utilizaron distintas plataformas.
Si usted está aconsejando a un niño joven de la generación “pan-
demials” (que vivieron la pandemia durante su niñez y adolescen-
cia) y tienen síntomas depresivos, dos son los pilares que se necesi-
taron para atravesar esta situación: la esperanza y la fe. Recuperar
la esperanza fue clave para enfrentar la pandemia y lo es en cual-
quier crisis en la vida.
Los cristianos tienen la esperanza de que Dios está cuidándolos
siempre en medio de cualquier circunstancia. Aun en medio de la
pandemia sus promesas se van a cumplir, va a hacer su voluntad en
la vida de los jóvenes, y esa voluntad es siempre buena.
Esto no depende de las circunstancias ni de los recursos que se
tengan. Ni siquiera de la ciencia. Es seguridad y firme confianza de
que Dios está en control.
Romanos 15:4 dice: “De hecho, todo lo que fue escrito hace tiempo
se escribió para enseñarnos, a fin de que, con el consuelo y la cons-
tancia que las Escrituras nos dan, mantengamos la esperanza”.
Lo que dice es que la lectura de las Escrituras nos enseña a vivir y
nos da esperanza.

86
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Job 11:18 nos dice: “Obtendrás valentía porque tendrás esperanza.


Procederás con calma y reposarás seguro”. La Biblia asocia la espe-
ranza con la valentía para enfrentar las dificultades, la protección
para sentirnos seguros y el descanso frente a la ansiedad en lo por
venir.
Hay tres hermosas imágenes en relación a la esperanza en la Biblia:
“Les devolveré sus viñedos y convertiré el valle de aflicción en una
puerta de esperanza”. Oseas 2:15 (NTV).
Encontramos la imagen de la esperanza como una puerta, que
ayuda, al abrirla, a salir de la oscuridad, a cambiar de la situación
en que se está viviendo. La esperanza es una puerta a una nueva
realidad, a ver la situación presente desde una óptica distinta. Es
salir del encierro de la depresión por la puerta de la esperanza,
confiando en que Cristo tiene planes y propósitos para su vida. Es
dejar de estar parado para comenzar a caminar.
“Nosotros, por el contrario, somos del día. Por eso estamos siempre
en nuestro sano juicio, protegidos por la coraza de la fe y del amor,
y por el casco de la esperanza de salvación”. (1 Tesalonicenses 5:8).
“Y nosotros que somos del día, seamos sobrios habiéndonos ves-
tido con la coraza de fe y de amor y con la esperanza de salvación
como yelmo”.
La imagen de la esperanza es un yelmo, un casco. La esperanza
protege la mente del temor, la angustia, y los pensamientos ne-
gativos. Es dejar de tener ideas de ruina, ideas tristes y comenzar
a pensar de acuerdo con lo que Cristo tiene para la vida. Es desa-
rrollar en la mente pensamientos que vienen de la Palabra de Dios.
Son buenos pensamientos, que generan buenas emociones.

87
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

“Esta esperanza es como un ancla firme y segura para nuestra


alma y penetra hasta la presencia misma de Dios” (Hebreos 6:19).
La imagen de la esperanza en un ancla que da seguridad en me-
dio de cualquier tormenta, y hace sentir a Dios presente. Muchos
describieron la pandemia como una tormenta o un tsunami. En las
catacumbas cristianas los judíos tenían el símbolo del ancla, junto
a la cruz que hablaba de la esperanza en Cristo.
Jeremías 29:11 (NVI). “Porque yo sé muy bien los planes que ten-
go para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de
calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” El Señor
tiene planes para cada joven, para el presente y el futuro. Sus pla-
nes siempre son buenos y los hace andar confiados que Él está en
control más allá de las circunstancias.
Salmos 32:8 (RVR1960) dice: “Te haré entender, y te enseñaré el
camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”.
Las personas desorientadas y sin esperanza encuentran en Cristo
instrucción, guía, consejo y cuidado.
Salmos 42:11. “¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a
angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él
es mi Salvador y mi Dios!”. Poner la esperanza en Dios libera de la
angustia y la inquietud.
Romanos 15:13. “Hermanos míos, mi deseo es que el Dios que les
concedió esperanza los inunde siempre de felicidad y paz al creer
en él. Y le pido a Dios que los haga rebosar de esperanza por el
poder del Espíritu Santo”. La alegría y la paz del alma están rela-
cionadas con la esperanza.
Salmos 119:114.“Tú eres mi refugio y mi escudo; y tus promesas
son mi única fuente de esperanza”.

88
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Recuperar la fe fue clave también para enfrentar la pandemia y


cualquier crisis de la vida.
Mateo 17:20. “―Porque tienen muy poca fe  —les respondió Je-
sús—. Si tuvieran siquiera una fe tan pequeña como un grano de
mostaza, podrían decirle a aquella montaña que se quitara de en
medio y se quitaría. Nada les sería imposible.” Jesús les señala a
sus discípulos que se puede llegar a tener la fe suficiente para que,
aun lo que se considera imposible, sea hecho por el poder de su
nombre.
Marcos 11:24. “Por eso les digo que todo lo que pidan en oración,
crean que lo recibirán, y así será”.
Hebreos 11:1. “La fe es la seguridad de recibir lo que se espera, es
estar convencido de lo que no se ve”.
Santiago 1:6 “Pero debe pedirla con fe, sin dudar, ya que el que
duda es como las olas del mar que el viento agita y lleva de un
lado a otro”.
1 Juan 5:4b (NVI). “Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra
fe”.
1 Corintios 16:13 .“Manténganse alerta; permanezcan firmes en
la fe; sean valientes y fuertes”.
Es importante entonces trabajar con aquellos niños y jóvenes a los
que llamaremos la generación de la pandemia, que presenten sín-
tomas depresivos o ansiosos; a alentarlos a hablar de sus emocio-
nes, a chequear si hay sentimientos de tristeza o angustia al pensar
en su vida antes de la pandemia, a generar o recuperar rutinas
sanas en el sueño, ejercicios e interacción social, y a desarrollar la
fe y la esperanza en un Dios Todopoderoso que está en control, y
permite ver el futuro con optimismo, más allá de las crisis.

89
Capítulo IV

Guía práctica
para las primeras
respuestas
Como primera recomendación es importante establecer un vínculo
de confianza con la persona que se quiere ayudar. La segunda,
es tener en cuenta los “sí” y los “no” al acercarse a una persona
deprimida:
Los “sí”: Brindar contención, comprensión y apoyo. Acercarse con
afecto y cariño. Saber escuchar. Buscar tiempo para estar junto a
él o ella. Aceptarlos como son, valorarlos y reafirmarlos. Necesitan
ayuda para salir adelante pues solos no pueden. Hacer preguntas
que los hagan reflexionar y cambiar sus ideas.
Los “no”: mostrarse alegre y chistoso. Proverbios 25:20 dice: “Can-
tar canciones al que tiene afligido el corazón es como robarle el
abrigo en pleno frío o echarle vinagre en una herida”.
No juzgar, no criticar, no comparecer, no retar, no sermonear, no
rechazarlos, no desvalorizarlos, no ser indiferentes. En todo mo-
mento evitar citar textos bíblicos como refranes, comportarse
como sargentos dando indicaciones u órdenes de lo que deben
hacer o dejar de hacer. No racionalizar ni acusar. No imponer si
debe salir o estar activo. No pedirle que se esfuerce, que haga un

90
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

esfuerzo por salir adelante. No pedirle que ponga un poco de vo-


luntad, porque no es un problema de voluntad.

1.- Consejos generales.


Comenzar tratando de comprender qué es lo que causa este estado
de profunda tristeza o estado deprimido de la persona que tienes
en frente.
Enunciaremos qué enfoque dar a las causas más comunes que po-
demos encontrar en un joven deprimido.
 Si la causa es la pérdida de algún bien o posición social o
escolar, la solución es la aceptación de la pérdida; lograr
con flexibilidad adaptarse a la nueva realidad o situación
y buscar con creatividad distintas formas de seguir el ca-
mino de la vida.
 Si la causa es por alguna carencia; el dolor de desear algo
por mucho tiempo y no lograrlo puede traer frustración,
tristeza, desánimo y depresión. Dios no desprecia a la per-
sona que está triste. Tampoco a quien desea algo. El Señor
sabe de nuestras necesidades y está dispuesto a satisfa-
cerlas si se lo pedimos. La aceptación de su realidad, de lo
que se tiene y de lo que no se tiene, ayuda a contentarse
y agradecer a Dios por todo. Con un corazón agradeci-
do surgen sentimientos de optimismo, conformidad, paz,
bienestar, satisfacción y buen humor, y se deja de evaluar
lo que no se tiene. Sentir contentamiento, según explica
J.I. Packer, es esencialmente aceptar de la mano de Dios
lo que Él envía. Porque sabemos que Él es bueno, por lo
tanto, lo que envía es bueno. Sentir contentamiento es
entonces liberarse de la preocupación de las cosas que no

91
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

se tienen o que faltan y aceptar con agrado lo que se tie-


ne. Cuanto más se elija tener contentamiento se estará
más liberado.
 Si la causa de la depresión son dolores del pasado por mal-
trato, comparaciones injustas o exigencias desmedidas y
desvalorizaciones de parte de los padres o personas de au-
toridad en su infancia, la solución es aceptar esta dolorosa
verdad del pasado sin negarla ni reprimirla. Y sin justificar
asumir que muchas veces hay abuso de autoridad. Decidir
perdonar al otro y perdonarse a sí mismo por cargar esta
ira reprimida. Reconocer que la ira es un sentimiento que
lastima. Soltar la ira. Cancelar en el nombre de Jesús el
sentimiento de ira que lo tiene atrapado. Anular el dolor
que le produce la ira reprimida. Reaprender y programarse
nuevamente. Esto es un proceso lento y costoso.
 Si la depresión es causada por el dolor de la muerte de un
ser querido, hay que ayudarle a atravesar el proceso del
duelo. Acompañarlo en las distintas etapas del duelo hasta
lograr la aceptación de dicha muerte.
 Si la depresión es causada por el divorcio de sus padres,
debe comprender que se rompió el vínculo matrimonial
pero no el vínculo parental. Es conveniente la continuidad
de la relación con ambos padres todo lo que sea posible.
Comprender que ningún hijo tiene la culpa de la separa-
ción o divorcio de sus padres. Nunca los hijos son la causa
de la ruptura conyugal. Acompañarlos con manifestacio-
nes de mucho amor en este proceso doloroso que deben
transitar.

92
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Si la causa es por haber sufrido algún tipo de abuso o vio-


lación sexual, acompañarlo en este proceso de sanación.
Tiene que haber un espacio de confianza, comprensión,
amor y secreto confidencial. La víctima debe comprender
que fue víctima del abusador y que no tiene ninguna clase
de culpa. Debe comprender que el abusador sabía bien lo
que hacía y que obró con toda intención. Debe compren-
der que es muy seguro que sus padres no se dieran cuenta
de lo que sucedía, que no fueron cómplices del abusador.
También debe comprender que Dios estaba allí sufriendo
junto a él/ella. Que Dios es amor y Todopoderoso, pero
ningún ser humano es títere de Dios. Que Dios dio a cada
uno la libertad de decidir. Debe comprender que el abu-
sador tuvo capacidad de decidir y que él/ella no lo tuvo,
estuvo acorralado, amenazado y lleno de temor, dolor, im-
potencia y angustia.
 Si la causa es la culpa por algún pecado, guiar al joven a
preguntarse por qué se siente culpable, por qué se aisló,
por qué se siente rechazado. Cuáles son sus actitudes erró-
neas. Qué necesita cambiar. Salmo 139:23-24 dice: “Exa-
míname, Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce
mis pensamientos.  Señálame lo que en mí te ofende, y
guíame por la senda de la vida eterna”.
Mostrar al joven que la tristeza que trae el pecado es una buena
señal dada por el Espíritu Santo para producir un cambio en su
vida, entonces ayudar a llevarlo al arrepentimiento, aceptar el per-
dón de Dios y a perdonarse a sí mismo. Aceptar el perdón, el amor
y la gracia brindada por Dios al ser humano a través de la obra re-
dentora de Jesucristo. 2 Corintios 7:10. “Dios a veces permite que
nos vengan tristezas para impulsarnos a apartarnos del pecado y

93
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

tener la salvación. Jamás debemos quejarnos de estas tristezas.


Pero las tristezas del mundo sólo producen muerte”.

Ejemplo de un caso.
Un líder de una iglesia trabajó este tema en un dramático caso
que describimos a continuación: Un joven que creció en un hogar
cuyo padre vuelve asiduamente alcoholizado por la noche, a su
llegada le brindaba una golpiza a su madre y a él y luego abusaba
sexualmente de su hermana menor. Creció con ira hacia su pa-
dre albergando un profundo resentimiento y deseo de venganza.
Cuando ya tenía unos 17 años, se prometió dar una solución a este
sufrimiento familiar. Premeditadamente puso veneno dentro de la
botella, y el padre, al consumir la bebida, se descompone y fallece
sin que se descubra el motivo.
 Si la causa es por factores ambientales de estrés, ayudarle
a tomar decisiones sabias y prudentes para salir de la in-
fluencia de dichos factores.
 - Si se sospecha que la causa es clínica, hacer una consulta
con clínica médica, o sea con un médico clínico, para des-
cartar con análisis de laboratorio problemas hormonales,
de anemia u otras enfermedades que producen depresión
como síntoma. Los tumores traen depresión. Asimismo,
sugerir la consulta con un psiquiatra para descartar de-
presión endógena.

2.- Consejos bíblicos para ayudar en casos


depresivos.
En algunos casos el joven cristiano deprimido puede superar este
tiempo si acepta que la vida cristiana no garantiza la ausencia del
sufrimiento y logra tener presente los siguientes puntos:

94
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Reconocer que su vida es valiosa. Su vida es valiosa porque


Dios la formó. Su vida es valiosa porque es dada por Dios.
Isaías 43:4 (NVI). “A cambio de ti entregaré hombres; ¡a
cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y
eres ante mis ojos precioso y digno de honra”. Su vida es
valiosa porque Dios entrega a su Hijo para darle vida eter-
na. San Juan 3:16, “Dios amó tanto al mundo, que dio a
su único Hijo, para que todo el que cree en él no se pierda,
sino tenga vida eterna”. Cristo entrega su vida y muere por
él. (Ver también Filipenses 2:6-8).
 Reconocer que la promesa es que Dios siempre te cuida.
Salmo 121:7-8 dice: “El Señor te protegerá; de todo mal
protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el
camino, desde ahora y para siempre”.
 Reconocer que es capaz. Filipenses 4:13 (NTV). “Pues todo
lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuer-
zas”. Todo joven tiene dones, talentos, capacidades y cuali-
dades dadas por Dios para que las desarrolle mientras vive.
Debe estar agradecido a Dios por ello. Es responsable de
cada uno de ellos. Se les ha entregado para hacer buenas
obras, preparadas por Dios de antemano. Dios le dio los
medios para ser y hacer lo que Él quiere que haga.
 Reconocer que su vida tiene un propósito. Efesios 2:10,
“Somos creación de Dios, creados en Cristo Jesús para ha-
cer las buenas obras que Dios de antemano ya había pla-
neado”. Reconocer que su vida es un diseño único de Dios,
con sus propias potencialidades y atributos. Que comience
confiando en Dios, quien provee nuevas ideas y acepte los
nuevos retos, buscando metas apropiadas.

95
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 Reconocer que su vida está segura en Cristo. Cristo está


con nosotros siempre, tanto en tiempo de risa como en
tiempo de llanto. Él puede ayudarle, él quiere ayudarle.
Mateo 28:19-20, “Yo estoy con ustedes todos los días
hasta el fin del mundo”. Nada nos separará del amor de
Dios.
 Reconocer que es una persona amada por Dios. Juan
3:16. El amor de Dios es un regalo dado por Él, es gratui-
to, abundante e incondicional. Él le ama porque Dios en
esencia es amor. 1 Juan 4. Él nos amó primero, nosotros
respondemos a su amor.

3.- Modelo de consejería de Dios a Elías.


Esta historia la encontramos en 1 Reyes 19. Elías, un fiel siervo del
Señor, un profeta obediente a sus indicaciones, logra alcanzar una
alta meta y difícil misión frente al rey impío Acab y sus falsos pro-
fetas, después de lo cual atraviesa un cuadro depresivo, se aparta
del resto de la gente, se va al desierto y desea morir. Dios entendió
que lo primero que necesitaba era descansar.
Lo dejó dormir (vv. 5-7). Lo reconfortó. No lo censuró. No lo obligó
a tomar una decisión rápida. Sabía que necesitaba primero recu-
perarse del esfuerzo físico, emocional y espiritual.
Aclaró su situación con preguntas: ¿Qué haces aquí? (v. 9). Esto le
dio la oportunidad de verse a sí mismo. ¿Por qué estás así?, ¿qué
piensas? La respuesta de Elías fue, al igual que hoy día, como la
de una persona que pasa por un tiempo de depresión, cualquiera
sea la causa. Es frecuente que manifieste sentirse víctima y digno
de conmiseración, expresando frases como: “esto es injusto”, “no

96
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

hay futuro seguro”, “soy el más desgraciado”, “mi caso es único”


(v.10).
Dios hizo desviar a Elías de los ojos de sí mismo (v. 11). Preocupado
por sí, empieza a mirar a otros, empieza a mirar a Dios.
Dios le da trabajo para hacer (v.13), ocuparse en hacer algo, pasar
el tiempo haciendo algo de valor.
Dios hizo saber a Elías que la situación estaba controlada por Él.
Le encomendó ungir a los nuevos monarcas. La casa de Acab fue
exterminada. Dios, está siempre en control de las circunstancias y
rige los destinos del hombre.
Este acto que Dios tuvo con Elías, redunda en una recuperación
de su cuadro depresivo, retomando sus actividades, sus tareas y su
misión.

Resumiendo:
- El depresivo necesita descanso, respetar su aislamiento para re-
cuperar su energía, alimentarse con buenos nutrientes y darle el
tiempo necesario sin exigencias.
- Luego, es tiempo de reflexionar sobre el porqué de su cuadro a
través de preguntas, y dejar que exprese sus sentimientos y emo-
ciones con comprensión y empatía; sin criticar ni censurar erró-
neas interpretaciones de su realidad.
- Posteriormente, mostrarle la realidad de su entorno y valía para
realizar un giro de su mirada sobre sí mismo y sus circunstancias.

97
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Darle luego tareas para realizar. Ayudar a que busque metas cortas
a lograr.

4.- El concepto del amor de Dios en la


consejería.
Es recomendable hacerle saber o recordar, si ya conoce al Señor,
acerca del amor de Dios. Los siguientes conceptos le ayudarán en
la entrevista con ellos.
 En su esencia Dios es amor. El amor de Dios por la vida del
niño o joven es el fundamento de su obra redentora en la
cruz del Calvario.
 Él se dio a sí mismo, entregando su vida por amor a él.
Por eso puede decir: Yo soy tuyo, yo soy TU Dios. Jeremías 31:3
(NTV). “Yo te he amado, con un amor eterno. Con amor inagotable
te acerqué a mí.”
 Dios ama a cada uno con un amor especial. No tiene pre-
ferencias, por uno sí y otro no, sino que Dios prefiere a
cada uno por igual. Todos somos sus amados.
 Dios ama a cada uno personalmente y no en general. El
amor de Dios es singular. Dios ama con un amor único e
incondicional, con un amor gratuito y sincero.
 El amor de Dios puede compararse con el de un Padre. Sal-
mos 103:13 (NVI). “Tan compasivo es el Señor con los que
le temen como lo es un padre con sus hijos”.
Dios le adopta como hijo, le cuida y le protege Vemos su inmenso
amor de padre en la parábola del hijo pródigo, mejor llamada la
parábola del padre amante. Así que en su depresión él puede orar a
Dios llamándolo padre, papá. El joven puede hablar con Dios como

98
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

papá, dialogar con Él, ser escuchado por Él, quien lo conoce y le
dará lo que necesita, cubrirá su carencia afectiva.
 En Romanos 8:35 dice que El amor de Dios es tan fuerte
que ningún poder ni depresión podrá separarnos de Él.
 El amor de Dios es tan grande que puede llenar su corazón
y satisfacer su carencia afectiva.
 Todas las emociones pueden ser controladas por el amor
de Cristo que llena las vidas. 2 Corintios 5:14 (NTV), “Sea
de una forma u otra, el amor de Cristo nos controla”. Ese
amor puede ser la motivación de sus conductas, de un
cambio en su pensar, sentir y actuar.
 Dios le conoce, conoce sus necesidades y le ama como es.
Es un amor personal, Él ama a la persona que está acon-
sejando. 1 Corintios 8:3 (NVI) “Pero el que ama a Dios es
conocido por él”.
 Pablo dice que Dios nos muestra su amor aun cuando éra-
mos pecadores y enemigos. Romanos 5:8, “Dios, no obs-
tante, nos demostró su amor al enviar a Cristo a morir
por nosotros, aun cuando éramos pecadores”.
 Dios ama mientras nosotros somos débiles o pecadores. 2
Tim. 2:13, “si no somos fieles, él se mantiene fiel a noso-
tros, porque no puede faltar a su promesa”. El ejemplo del
hijo pródigo nos muestra que podemos ser pródigos, pero
Él siempre estará con los brazos abiertos. Dios es bueno y
fiel, a pesar de nuestras transgresiones y debilidades. Ro-
manos 2:4; 2 Corintios 5:15, “Él murió por todos para que

99
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

los que viven ya no vivan más para sí mismos, sino para


agradar al que murió y resucitó por ellos”.

5- Fomentar el desarrollo de vínculos y


apoyo social.
Es bien sabido que el capital social y espiritual con que cuentan las
personas es un predictor de salud, dado que es una de las necesida-
des básicas contar con alguien en quien confiar. Los estudios han
demostrado que el aislamiento social y la soledad están relaciona-
dos con un mayor riesgo de tener una mala salud mental, así como
problemas de salud física. El grupo primario en quien el niño o jo-
ven puede apoyarse es su familia. En ella debe haber comunicación
saludable y continua unos con otros. En la familia se desarrollan
actividades expresivas y estéticas, cuidado mutuo, celebración, co-
municación, expresión emotiva. Cuanto más se esté integrado en
una familia con vínculos sanos entre sus miembros, tendrá menos
probabilidades de enfermarse. En casos de familias disfuncionales
el apoyo social puede provenir de otras fuentes como los amigos,
y especialmente la familia de la fe, o sea la Iglesia.
Muchos son los beneficios de pertenecer a un grupo social. Hace
que las dificultades parezcan menos abrumadoras: ayuda a acep-
tarse; ayuda a tomar decisiones; hace ver los errores; apoya y
acompaña en la resolución de problemas; se le hace saber a la
persona que es amada, apreciada y valorada por otros, y también
por Dios, de tal manera que aumenta su autoestima y su confianza
en sí mismo.
La Biblia otorga una gran importancia a los vínculos y los lazos
familiares, de amistad y de los miembros de la Iglesia.

100
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Hebreos 10:24-25, “Tratemos de ayudarnos unos a otros para ani-


marnos al amor y a hacer el bien. No dejemos de reunirnos, como
algunos acostumbran a hacer, sino animémonos unos a otros, y
con mayor razón cuando vemos que aquel día se acerca”.
Prov 27:17 (NTV) dice: “Como el hierro se afila con hierro, así un
amigo se afila con su amigo”.
Romanos 12:10, “Ámense con cariño de hermanos y deléitense en
el respeto mutuo”.
Romanos 15:14, “Sé que ustedes son sabios y bondadosos, herma-
nos míos, y que están capacitados para enseñarse unos a otros”.
1 Corintios 12:25, “Esto hace que no haya divisiones en el cuerpo,
sino que cada uno se ocupe de los demás”.
Gálatas 5:13c, “…sírvanse unos a otros con amor”.
Gálatas 6:2, “Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas y así esta-
rán obedeciendo la ley de Cristo”.
Efesios 4:32, “…sean bondadosos entre ustedes, sean compasivos
y perdónense las faltas los unos a los otros”. 
Colosenses 3:16, “…enséñense y aconséjense unos a otros con
toda sabiduría…”
1 Tesalonicenses 3:12, “Le rogamos al Señor que los haga crecer y
que ustedes se amen más unos a otros y a todos, así como noso-
tros los amamos a ustedes”.
1 Tesalonicenses 5:11, “Así que anímense y ayúdense unos a otros
a crecer, como ya lo están haciendo”.
Hebreos 10:24, “Tratemos de ayudarnos unos a otros para ani-
marnos al amor y a hacer el bien”.

101
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Santiago 5:16, “…oren unos por otros para que sean sanados”. 
Romanos 16:16, “Salúdense los unos a los otros con un beso
santo.”
El apoyo social es contar con personas que se preocupan por ellos y
de esta manera sientan que forman parte de un grupo que les pue-
de prestar su ayuda y recursos. Si el joven asiste a una iglesia, es
probable que la evolución de la depresión sea en una mejora más
rápida. Algunas de las formas de mostrar apoyo son: la empatía, la
aceptación, el ánimo, la oración, el apoyo espiritual, el ejercicio de
la fe y la comunión de los hermanos o simplemente las muestras
de afecto. Numerosas investigaciones han relacionado este factor
con todo tipo de beneficios para la salud física y mental. Las per-
sonas que pertenecen a distintos grupos, como clubes deportivos,
iglesias, grupos de pasatiempos, etc. reducen su riesgo de depre-
sión futura en casi un 25 %.
Estas redes de apoyo sufrieron una merma importante durante la
pandemia de coronavirus durante 2020 y 2021. Fue así como el au-
mento de la depresión entre niños y jóvenes fue muy evidente. Los
encuentros sociales, las reuniones, salidas, paseos y campamentos,
fueron reemplazadas por el aumento en el uso de tecnologías digi-
tales que tendieron un puente sobre la distancia física y social. Se
vio que plataformas donde se podía acceder a escuchar la voz y te-
ner video para ver el rostro del interlocutor fueron de gran ayuda.
Las iglesias continuaron con el apoyo social y espiritual a través de
distintas plataformas que fueron también de gran ayuda.
Los jóvenes que eran miembros de una iglesia pudieron participar
de grupos de Zoom y WhatsApp recibiendo apoyo social y espiri-
tual que preservó de los sentimientos de soledad y de la depresión,
generando bienestar psicológico.

102
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Durante la cuarentena dejaron de tener importancia los valores


funcionales como la eficacia y eficiencia en las tareas y el rendi-
miento escolar; empezaron a cobrar importancia los valores rela-
cionales como mantener vínculos interpersonales con la familia y
amigos con un trato tierno, sincero, con respeto y afirmación de
los demás, buscando comprensión y acuerdo, dando valor a los
demás, con muchas oportunidades para expresar afecto y amor .

6.- Acompañando en el proceso de duelo.


 La angustia limita seriamente las capacidades cognitivas.
La capacidad de atención y concentración están reducidas
porque el pensamiento está ocupado por muchas ideas de
sufrimiento.
 A veces cuando las personas se sienten mal, se encierran
en sí mismos y les cuesta relacionarse con los demás. Te-
niendo en cuenta esta tendencia normal en un cuadro de-
presivo busquemos que el joven hable con alguien cercano
sobre lo que le pasa. Compartir con alguien los sentimien-
tos, ayuda a sentirse mejor. Encerrarse en sí mismo no le
ayudará a largo plazo a salir de la depresión, sino que, por
el contrario, puede hacer que se cronifique el problema.
En tiempos de dolor es conveniente entonces no aislar-
se; no quedarse solo. El dolor no se medica; la tristeza, la
angustia por una pérdida, tampoco, pero sí se acompaña.
En este tiempo el joven necesita contención, apoyo, abra-
zos, un hombro para recostarse, un brazo donde apoyarse.
Alguien que, con sabiduría, sólo le escuche. Escúchalo y
no lo juzgues. Cuando se cuenta lo que le está pasando a
alguien, también se desarrolla la capacidad de reorganizar
los pensamientos que le agobian.

103
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 No reprimir ni impedir el llanto. No es aconsejable que el


joven se diga a sí mismo: “Yo soy fuerte, ¡no voy a llorar!”.
Esto es reprimir los sentimientos naturales del alma. Es
no darse el permiso de experimentar y expresar autén-
ticamente sus verdaderos sentimientos de dolor. Muchas
personas también se endurecen en el tiempo de depresión,
reteniendo sus lágrimas, pensando que llorar es algo malo.
Es bueno llorar por el ser perdido, hace bien llorar el dolor.
Es sanador, es reparador. Si el joven siente ganas de llorar,
que lo haga. Sin embargo, reprimir el dolor puede hacer
más daño que bien. La Biblia no dice en ningún pasaje
que llorar esté mal o que los hombres no debían hacerlo.
Todo lo contrario, en Mateo 5:4 dice: “¡Dichosos los que
lloran, porque serán consolados!”. Al mismo Jesús, cuando
su buen amigo Lázaro murió, no le dio vergüenza llorar en
público.
 Recibir consejos de alguien que haya experimentado pro-
blemas similares le hará cambiar el foco de sus problemas,
mirarlos desde otro lado. Busque que se contacte para ha-
blar con un referente significativo, puede ser un pariente
cercano, un amigo íntimo, un hermano en Cristo, un pas-
tor de la iglesia, y aun un terapeuta o un psicólogo.
 Dios nos dice en Salmos 50:15 (NVI), “Invócame en el día
de la angustia y yo te libraré”. El joven pueda orar y con-
tarle a Dios los dolores que brotan del corazón. Dios los
escucha. Que le confíe los pensamientos, sentimientos y
toda la angustia, le dará las fuerzas para seguir adelante.
Tenemos un refugio seguro en Dios y el recurso inigua-
lable de la oración. Dios no siempre libra de dolores, su-
frimientos y pérdidas, pero está siempre con ellos, siendo

104
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

fortaleza y refugio. Los acompaña al atravesar ese tramo


del camino de la vida. Nunca los deja solos. Siempre está
allí, aunque no se lo vea ni se lo sienta. Lo necesario es
aceptar este tiempo tan especial de la vida. Contarle a
Dios los dolores que brotan del corazón, hace bien.
 En cuanto se esté un poco mejor de ánimo, hace bien
confesar quién es el Señor, declarar su grandeza y todas
sus cualidades, agradecerle por sus bendiciones. Orar los
salmos hace bien. Agradecer cada cosa que tiene a su alre-
dedor, por simple que sea. Que deposite su fe y esperanza
en Dios.
 Si el joven siente a Dios lejano por haber vivido una pér-
dida, sepa que este sentir es producto de su depresión, y
no es verdad. ¿Por qué no ayudarle a buscarlo hoy mismo?
Asegurarle que en Dios hay refugio seguro, paz y consuelo.
En Romanos 8:28 dice, “Además, sabemos que si amamos
a Dios, él hace que todo lo que nos suceda sea para nues-
tro bien. Él nos ha llamado de acuerdo con su propósito”.
¿Siempre se entiende así? A veces es difícil y más en es-
tas circunstancias. Pero es preferible creerlo y aceptarlo,
aunque no siempre se lo pueda entender en el tiempo de
dolor. Dios no cambia. Tampoco es verdad que no se vayan
a vivir circunstancias dolorosas de la vida. Él es Soberano.
Ellos están en sus manos, en sus amorosas manos. Sus ma-
nos nunca dañan, siempre aman.
 Los siguientes versículos de la Biblia son muy apropiados
para leerlos en este tiempo:

105
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

» Jeremías 16:19, “Oh Señor, tú que eres para mí como


fortaleza y baluarte en mi debilidad, como mi refugio
en los días que estoy angustiado”. 
» Jeremías 17:17 (RVR 1995), “… mi refugio eres Tú en el
día malo”.
» Salmos 32:7 (RVC), “Tú eres mi refugio, me cuidas y
proteges en la angustia”.
» Salmos 46:7 (RVR1960), “Jehová de los ejércitos está
con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob”. El
refugio seguro frente a la pérdida es el Señor.
» Salmos 61:1-3 (NTV), “Oh Dios, ¡escucha mi clamor!
¡Oye mi oración! Desde los extremos de la tierra, cla-
mo a ti por ayuda cuando mi corazón está abrumado.
Guíame a la imponente roca de seguridad, porque tú
eres mi amparo seguro...
» Salmos 34:18, “El  Señor  está cerca de los que tienen
quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu
destrozado”.
» Salmos 94:22, “Pero el Señor es mi fortaleza; mi Dios
es la roca poderosa donde me escondo”.
 Aceptar la realidad del tiempo en que se debe transitar; es
tiempo de dolor y tiempo de llorar ese dolor. Todos pueden
seguir adelante a pesar de las pérdidas. No todo tiene una
explicación aquí en la Tierra. No todo tiene un sentido o
propósito que podamos entender. No todo responde a un
por qué o a un para qué aquí en la Tierra. El mejor ejemplo
de ello es el tiempo de sufrimiento que atravesó Job. Su
historia está narrada en la Biblia en el libro que lleva su

106
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

nombre. En él podemos ver que la gente buena y honrada


también puede sufrir grandes pérdidas. Un concepto sa-
nador es el de aceptar. Aceptar no significa aprobar, en el
sentido de calificar como bueno y positivo el suceso que
ha provocado el sufrimiento. Aceptar no significa resigna-
ción resentida ante lo que no hay más remedio que tolerar.
Aceptar quiere decir recibir e integrar el sufrimiento, o el
motivo que lo produjo, a la propia vida.
Dios siempre da consuelo a la persona que sufre. Dios da gracia
para soportar el sufrimiento en tiempos de dolor. Es bueno ver
este sufrimiento como una experiencia de vida, y lo que estamos
viviendo como un tiempo de crecimiento para seguir adelante
con la vida. Porque la vida vale la pena ser vivida. Este periodo
en la vida es un tiempo que puede ser integrado como tiempo de
crecimiento consigo mismo y en relación con los otros; es seguir
relacionándose con familiares y amigos a pesar del sufrimiento. Y
también es tiempo de seguir creciendo en la relación con Dios, es
decir, seguir confiando en Dios a pesar de todo. “Seguir firmes en
el Señor siempre”.

7.- Consejos prácticos.


a) Escuchar la lectura de la Biblia.
Puedes indicar que el niño o joven escuche o lea la Biblia prefe-
rentemente en una versión de lenguaje actual, mientras está des-
cansando en su habitación. La lectura del texto bíblico tiene una
influencia muy positiva sobre los síntomas depresivos.
Salmo 119:105, “Tu palabra es una lámpara a mis pies, y una luz
en mi sendero”.

107
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Salmo 119:130, “La enseñanza de tus palabras dan luz, aun el


sencillo puede entenderlas”.
Salmo 119:114, “Tú eres mi refugio y mi escudo; y tus promesas
son mi única fuente de esperanza”.
Isaías 55:11, “Así es mi palabra. Yo la envío y siempre produce fru-
to. Realiza cuanto yo quiero y prospera en dondequiera la envíe”.
Proverbios 15:30, “...las buenas noticias dan nuevas fuerzas”.
Puedes indicar también que ore por ayuda al Señor. Pedir su ayuda
en oración y confiar en Él. ¡Señor sáname!, ¡Señor levántame! ¡Se-
ñor, dame fuerzas! ¡Señor, muéstrame el camino por el que debo
andar! Salmos 25:4 dice: “Enséñame la senda que debo seguir, Se-
ñor. Indícame el camino por donde debo andar”. Que el niño o
joven tenga la confianza de que Dios le está escuchando. Salmos
106:44, “...él se compadecía de ellos en su angustia y escuchaba sus
lamentos”.

b) Escribir sus síntomas.


Una buena práctica que ayudará al joven deprimido es plasmar
en un papel, escribiendo diariamente por unos minutos, todos sus
pensamientos y emociones más profundas. Darle libertad a la la-
picera, sin pensar demasiado ni preocuparse por errores de orto-
grafía, ni por la caligrafía, solo será para su lectura. Indicarle que
escriba sin parar, describiendo lo que le está pasando y por qué
cree que le está pasando eso. Puede también escribir una oración
a Dios, su pedido y súplica, sus dudas y ansiedades. Al finalizar,
indicarle que deje pasar un tiempo y luego lo relea varias veces.
Le hará reflexionar, repensar su situación, generará creatividad en
sus pensamientos, le dará un nuevo significado a alguno de sus

108
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

síntomas, encontrará algunas ideas nuevas para enfrentar su si-


tuación y probablemente disminuya sus síntomas depresivos.

c) Tomar sol.
En la depresión las personas buscan estar dentro de la casa y si
es con las ventanas cerradas, mejor; por ello hay que ayudarles
a revertir esta situación. Que pueda salir a caminar con el sol y
hacer un poquito de deporte o gimnasia; o simplemente sentarse
a tomar sol.
El sol hace bien ya que favorece la producción de neurotransmi-
sores relacionados con el placer, relaja, ayuda a descansar mejor, y
contribuye a mejorar el ánimo.
La luz solar es clave para nuestro estado de ánimo. Está comproba-
do que entre más largo es el periodo de luz, mayor el sentimiento
de bienestar general. Se tiene más energía, se es más activo y crea-
tivo. Tomar sol disminuye los síntomas depresivos. Muchos reco-
nocen un sentimiento de falta de energía y motivación cuando se
debe enfrentar un día gris y nublado.
La luz solar influye en la secreción de melatonina. Gracias a la me-
latonina producida por una glándula en el cerebro, se genera sue-
ño en la oscuridad y frente a la luz matutina aparece el despertar.
La luz solar también influye en los sistemas de neurotransmisión
cerebral. La luz estimula el hipotálamo en donde se controlan mu-
chos aspectos funcionales, como el sueño, la alimentación, la tem-
peratura; funciones que se desregulan por causa de la depresión.
La luz también influye en la síntesis de serotonina, importante neu-
rotransmisor involucrado en mantener un buen estado de ánimo.
Un día de sol ofrece 300 veces más luz que el interior de una casa
iluminada artificialmente. Es importante entonces para la persona

109
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

deprimida tomar la mayor cantidad de tiempo luz brillante. Las


horas recomendadas para tomar el sol de forma saludable son por
las mañanas, hasta las 11:00 o 12:00 como máximo. Por las tardes,
desde las 16:00 en adelante.

d) Movimiento y ejercicio.
Por la depresión el cuerpo se vuelve pesado y lento, por ello el
ejercicio juega un papel importante para salir adelante de esta
situación.
La sangre se oxigena mejor. Podemos decir que el ejercicio ayuda
a limpiar la sangre, limpiando de toxinas las arterias. Metafóri-
camente, es como que, al circular más la sangre, se limpiara del
torrente sanguíneo la depresión.
Con el ejercicio se produce también endorfina, conocida como la
hormona del bienestar, pues genera sensaciones de placer, relaja-
ción, satisfacción, aumenta la concentración y la autoestima ha-
ciendo que la persona depresiva se sienta de mejor humor, dismi-
nuyendo la ansiedad y la tensión.
Es difícil para el depresivo establecer una rutina de ejercicios pe-
riódicos. Puede ser que no sea divertido y sea trabajoso realizar
una sesión de ejercicios estando deprimido, pero después la perso-
na comprobará que se sentirá mucho mejor.
La elección del tipo de ejercicio es un tema de constitución física,
edad y salud preexistente.
Un ejercicio que es accesible a todo el mundo, en todas las estacio-
nes del año, para toda edad, gratuito y simple, es caminar durante
media hora varios días por semana. El caminar posee todas las
ventajas que dan las actividades más exigentes.

110
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Si la persona depresiva por lo general es inconstante para practicar


ejercicio físico, ayúdale a que busque una compañía para hacerlo;
esto le dará un incentivo para seguir adelante y mantener la cons-
tancia. Es importante que esa compañía sea alguien cuya edad y
necesidades sean parecidas a las suyas, para que la intensidad del
ejercicio sea sostenida por igual. Los ejercicios no deben ser inten-
sos en esfuerzo ni cantidad de tiempo. Es preferible poco tiempo,
pero más frecuentes en la semana.
Dar una caminata corta en algún momento del día, especialmente
con sol, es una buena costumbre. Aunque pueda ser difícil, comen-
zar a caminar es una forma de demostrarse a sí mismo que todavía
puede funcionar a pesar de la depresión.

e) Problemas en el sueño.
Es muy importante lograr un buen dormir. El organismo dedica
cerca de un tercio de la vida a dormir, es una necesidad fisiológica
tan esencial como la de comer y beber, y es necesario para mante-
ner una buena salud. Según Salmos 127:2, “Dios concede el sueño
a sus amados”.
Algunos padres envían a sus hijos a la cama como castigo por
alguna cosa que hayan hecho mal. Luego los jóvenes asocian la
cama como castigo. Se debe evitar enviar a los hijos a la cama
como disciplina.
Debemos ver el sueño como un aliado para la salud y no como un
enemigo. Dormir toda la noche es un ejercicio de restauración físi-
ca y mental invalorable. Durante el sueño se equilibran las hormo-
nas del hambre, los músculos y los huesos se reparan y crecen, y se
amplían las defensas del organismo. El sueño ayuda al aprendizaje
y la memoria.

111
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

La cantidad de sueño recomendado de acuerdo con la edad es:

De 3 a 5 años Entre 10 a 13 horas

De 6 a 13 años Entre 9 a 11 horas

De 14 a 17 años Entre 8 a 10 horas

Aconsejamos a los padres evitar discutir con sus hijos antes de


acostarse, evitar tareas que los pongan nerviosos o que los movi-
licen, evitar hacer aquellas cosas que le tensionan la mente. Por el
contrario, que haga algo relajante. Es útil en lo posible acostarse y
levantarse a la misma hora para lograr un buen sueño.
Resaltamos algunos consejos para los casos con trastorno de sueño.
 No acostarse demasiado satisfecho ni con apetito. Es pre-
ferible realizar la cena al menos dos horas antes de acos-
tarse, dejando así tiempo suficiente para que se haga la
digestión y esta no interfiera con el sueño.
 Hacer ejercicio, por lo menos 3 horas antes de acostarse
facilita el sueño, no se aconseja inmediatamente antes de
irse a dormir. Cuando la temperatura del cuerpo comienza
a disminuir, la tendencia al sueño aumenta. La temperatu-
ra del cuerpo aumenta durante el ejercicio, y su descenso
puede demorarse unas cuantas horas, lo que explica por
qué el ejercicio muy cerca de la hora de dormir puede in-
terferir con el sueño.
 Tener actividad rutinaria y relajante antes de acostarse
facilitará que duerma mejor. Por ejemplo, probar con un
baño tibio (la temperatura aumenta, pero baja rápida-
mente después del baño). Leer o escuchar música. Leer la
Biblia y escuchar canciones de alabanza a Dios.

112
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

 La mayoría de la gente duerme mejor en un ambiente


fresco, silencioso y oscuro. Detectar ruidos y otras distrac-
ciones. Estas distracciones incluyen un ambiente demasia-
do húmedo, seco, tibio o frío. La cama debe ser cómoda.
Utilice un colchón y una almohada confortables.
 Que evite leer, comer o mirar televisión, el celular, o cual-
quier otro tipo de dispositivo con pantallas en la cama,
para evitar la estimulación neuronal.
 Si el niño o joven se despierta durante la noche y al cabo
de treinta minutos no se vuelve a dormir, levántalo, dele a
beber una leche tibia, que tome un poco de aire, que ca-
mine un poco, que lea algo o que ore, y que no se acueste
hasta que los signos del sueño estén presentes.
 Aconsejar que evite mirar durante la noche el celular para
ver qué hora es o para saber cuánto tiempo le queda hasta
la hora de levantarse. Usualmente, esto causa ansiedad.
Trate de buscar la manera de que no tenga celulares, ni
computadoras prendidas hasta la hora de levantarse.
 Si se halla muy cansado puede tomar una siesta durante el
día cuando la necesite, pero planifique para que sea solo
de 30 o 40 minutos. Más podría embotarlo.

f) Aconsejando al depresivo en su relación con


los profesionales tratantes y la continuidad de su
tratamiento.
Si el joven está en un tratamiento médico o psicológico, es muy
importante para su recuperación la relación que se entable y la
confianza que le tenga al profesional. Si no se siente cómodo, sa-
tisfecho ni le tiene la confianza suficiente al médico que lo está

113
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

tratando, debe buscar otro, pero no abandonar el tratamiento in-


dicado. Evitar sabotear la continuidad del tratamiento rechazando
continuamente profesionales.
El funcionamiento cerebral puede estar alterado como cualquier
otro órgano del cuerpo, y es necesario corregirlo.
Si los cristianos toman medicamentos para compensar el bajo fun-
cionamiento de la tiroides o para compensar la presión arterial,
aun durante toda la vida, también pueden hacerlo para compensar
el descenso de neurotransmisores a nivel cerebral.
Si el joven o aún los padres tienen dudas sobre la medicación que
se está tomando, es importante que sepan qué esperar de la mis-
ma, cuál es su acción y cuáles son los síntomas secundarios que
pueda tener. Por ello, aconsejarles que pregunten al médico tra-
tante todas las dudas que surjan. Ayudar a que no tengan miedo
en ingerirlos. Es un error pensar que como cristianos no se debe-
rían tomar fármacos.
Está comprobado que un alto porcentaje de personas abandonan
el tratamiento, o no lo cumplen como les indicó el profesional.
Varios son los argumentos para hacer esto: “no quiero depender de
drogas”, “no quiero estar dormido todo el día”, “quiero ser yo mis-
mo”, “Dios es el que me va a curar”, “se me acabó la medicación”,
etc. Aconsejar que no espere a que se le terminen los medicamen-
tos para pedir nueva prescripción. Al promediar la misma ya deben
buscar una nueva cita con el médico tratante.
Frente a la depresión, como con cualquier enfermedad, podemos y
debemos pedir a Dios que haga un milagro y se produzca la cura,
pero también se debe ser responsable del cuidado del cuerpo to-
mando la medicación que se indica.

114
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Las curas milagrosas no provienen de la medicina sino de Dios. Pero


si Dios, en su divina voluntad no obra ese milagro, la persona debe
tratarse médicamente. Los resultados positivos de los tratamientos
para la enfermedad depresiva suelen demorar un tiempo. Una vez
iniciada la toma de los medicamentos, los resultados suelen verse
luego de algunas semanas. El joven debe ser paciente. El trata-
miento no debe discontinuarse ni abandonarse aun si se siente
mejor. Esperar el alta médica para evitar una posible recaída más
adelante.
La terapia psicológica cognitivo conductual puede ser de ayuda
frente a un cuadro depresivo en la adolescencia. Contribuye a
cambiar la forma de pensar de la persona. Un terapeuta cristiano
capacitado puede ayudar a los pacientes deprimidos a:
 Identificar opciones para el futuro y a fijarse metas re-
alistas que les permitan mejorar su bienestar mental y
emocional.
 Identificar patrones de pensamiento negativos o distorsio-
nados que contribuyen a sentimientos de desesperanza e
indefensión que acompañan a la depresión.
 Incorporar nuevamente en forma gradual actividades pla-
centeras y satisfactorias en sus vidas.

115
Capítulo V

Cuándo derivar a
profesionales de la
salud mental
Si a un cuadro con síntomas severos de depresión se suman ante-
cedentes familiares de depresión endógena o de suicidio, aconse-
jamos hacer una consulta o derivación con psiquiatría.
En estos casos es necesario hacer un Proceso Diagnóstico de los
Trastornos del Estado de Ánimo por un profesional competente,
porque sin un diagnóstico correcto no hay un tratamiento adecua-
do. Esta persona es un paciente de riesgo que necesita medicación
específica. Necesita tratamiento psiquiátrico y psicológico.
En el síndrome depresivo en sus formas más severas, hasta un 15 %
de los pacientes comete suicidio. Es menester detectar si los tras-
tornos mentales son trastornos biológicos que involucran circuitos
cerebrales que implican dominios específicos de la cognición, la
emoción o la conducta.
Los avances científicos y el advenimiento de nuevos antidepre-
sivos significaron un gran progreso en el tratamiento de esta
enfermedad.
Una depresión no tratada facilita la aparición de nuevos episodios,
y con cada nuevo episodio, se altera la biología subyacente, lo que

116
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

hace que el paciente tenga más probabilidades de presentar epi-


sodios de repetición y peor respuesta al tratamiento antidepresivo
posterior.
En la niñez y en la adolescencia una depresión no tratada adecua-
damente altera el futuro desarrollo psicobiológico de la persona.
Estar atentos si a los síntomas depresivos se agrega un trastorno de
ansiedad o consumo de drogas. Allí se debería aconsejar sin dudar
la intervención de un profesional.
En la adolescencia existe una preocupación por la muerte, pero si
se verbaliza de manera repetitiva, es un signo de alarma a tener en
cuenta. Recordemos que el suicidio está considerado como la segun-
da causa de muerte en adolescentes y jóvenes de entre 15 y 29 años.
Escuche con atención si habla sobre la muerte. En ese caso hazle
preguntas para aclarar el tema, especialmente si habla sobre la in-
utilidad de la vida o sobre un incierto y sombrío futuro. No temas
en preguntar directamente a un joven deprimido si tiene ideas
de matarse. «Ya no tengo salida», «mejor sería que desapareciera»,
«esto ya no tiene sentido», «estaría mejor si me muero», «quiero
que todo esto acabe», “todos estarían mejor si me muero”, son
algunas de las frases con las que un potencial suicida anuncia su
decisión de poner fin a sus días. Es de ayuda para la persona depri-
mida el hablar con claridad sobre el tema.
Siempre hay que considerar el suicidio como una posibilidad. Si la
persona depresiva tiene pensamientos claros y planes bien pensa-
dos sobre cómo suicidarse, hay que buscar ayuda inmediatamente
y no dejarlo solo en ningún momento del día. Este es el caso en
que hay que informar a los padres o tutores del menor y aconsejar
la consulta con un psiquiatra o una institución médica de forma
inmediata.

117
Apéndice

Cuestionarios de
orientación
Escala de calidad de vida en la depresión.
Este es un listado de síntomas que te puede ser útil para compren-
der y conocer más y mejor a la persona deprimida que tienes frente
a ti. Es un cuestionario de fácil administración y las respuestas
arrojarán una gran cantidad de datos para enfocarse en una ade-
cuada ayuda.
Consigna: Entregue el listado a quien esté aconsejando y luego
indique:
Por favor, piense en cómo se siente en este momento. A continua-
ción, lea las siguientes preguntas. Cada ítem tiene dos respuestas
posibles. Marque la respuesta con la que más se identifique. Si
no está seguro, señale la respuesta que más se parezca a cómo se
siente usted en este momento. Por favor, asegúrese de contestar
todas las preguntas.
1. Solo quiero que pase el tiempo. SI/NO
2. Tengo esperanza en el futuro. SI/NO
3. Me cuesta mantener una conversación. SI/NO
4. Me gusta estar al corriente de las cosas. SI/NO
5. Siento que mi vida se está perdiendo. SI/NO

118
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

6. Siento como si no controlara mi vida. SI/NO


7. Me cuesta salir de casa. SI/NO
8. En general, disfruto lo que hago. SI/NO
9. Le he perdido el gusto a la vida. SI/NO
10. Siento que no aporto nada a los demás. SI/NO
11. No puedo abrirme a la gente que quiero. SI/NO
12. Atiendo mis necesidades (aseo, alimentación, descanso, etc.)
SI/NO
13. Soy capaz de pensar en el futuro. SI/NO
14. Solo quiero pasar desapercibido/a. SI/NO
15. Hay cosas que me ilusionan. SI/NO
16. Ya no me divierte nada. SI/NO
17. No me ocupo de mis amigos. SI/NO
18. No me cuesta hacer mis tareas diarias. SI/NO
19. Me aíslo de la gente. SI/NO
20. Me cuesta decidir hasta en lo más sencillo. SI/NO
21. Me siento una carga para los demás. SI/NO
22. La mayor parte del tiempo estoy como ausente con la mira-
da perdida. SI/NO
23. Me cuesta el trato con los demás. SI/NO
24. Me encierro en mí mismo/a. SI/NO
25. Descuido mi aspecto. SI/NO
26. Puedo ver el lado divertido de las cosas. SI/NO

119
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

27. No me entero de lo que me dice la gente. SI/NO


28. Creo que decepciono a todo el mundo. SI/NO
29. Me agobia cada nuevo día. SI/NO
30. Disfruto de la comida. SI/NO
31. Trato de evitar a la gente. SI/NO
32. Soy reacio/a a contestar el teléfono y a abrir la puerta. SI/NO
33. Mi vida no tiene sentido. SI/NO
34. Soy capaz de afrontar los problemas cotidianos. SI/NO
Evalúe cada respuesta, las mismas le serán de ayuda en su tiempo de
consejería para trabajar sobre las áreas que están comprometidas.

120
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Escala de Hamilton para la valoración de la


depresión en adolescentes y jóvenes.
La Escala de Depresión de Hamilton es un instrumento de evalua-
ción diseñada por Max Hamilton, creada con el objetivo de ser-
vir como método de detectar la gravedad de los síntomas de la
depresión.
Esta tabla es útil para evaluar la condición de la persona.

Humor deprimido (tristeza, depresión, desamparo, inutilidad)

0 puntos Ausente.
1 punto Estas sensaciones se indican solo al ser preguntadas.
2 puntos Estas sensaciones se relatan oral y espontáneamente.
Sensaciones no comunicadas verbalmente, sino por
3 puntos
la expresión facial, postura, voz o tendencia al llanto.
El paciente manifiesta estas sensaciones en su co-
4 puntos
municación verbal y no verbal de forma espontánea.

Sensación de culpabilidad
0 puntos Ausente.
Se culpa a sí mismo, cree haber decepcionado a la
1 punto
gente.
Ideas de culpabilidad, o meditación sobre errores pa-
2 puntos
sados o malas acciones.
La enfermedad actual es un castigo. Ideas delirantes
3 puntos
de culpabilidad.
Oye voces acusatorias o de denuncia y/o experimen-
4 puntos
ta alucinaciones visuales amenazadoras.

121
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Idea de suicidio

0 puntos Ausente.
1 punto Le parece que la vida no vale la pena ser vivida.
Desearía estar muerto o tiene pensamientos sobre la
2 puntos
posibilidad de morirse.
3 puntos Ideas o amenazas de suicidio.
4 puntos Intentos de suicidio.

Insomnio precoz

0 puntos Ausente.
Dificultades ocasionales para dormirse, por ejemplo,
1 punto
por más de media hora.
2 puntos Dificultades para dormirse cada noche.

Insomnio medio

0 puntos Ausente.
El paciente se queja de estar inquieto durante la
1 punto
noche.
Está despierto durante la noche; cualquier ocasión
2 puntos de levantarse de la cama se puntúa como 2, excepto
si está justificada (orinar, tomar o dar medicación…).

Insomnio tardío
0 puntos Ausente.
Se despierta a primeras horas de la madrugada, pero
1 punto
vuelve a dormirse.
2 puntos No puede volver a dormirse si se levanta de la cama.

122
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Problemas en el estudio y actividades

0 puntos Ausentes.
Ideas y sentimientos de incapacidad. Fatiga o debili-
1 punto
dad relacionadas con su trabajo, actividad o aficiones.
Pérdida de interés en su actividad, aficiones o traba-
2 puntos jo, manifestada directamente por el enfermo o indi-
rectamente por desatención, indecisión y vacilación.
Disminución del tiempo dedicado a actividades o
3 puntos
descenso en la productividad.
4 puntos Dejó de estudiar por la presente enfermedad.

Inhibición (lentitud de pensamiento y de palabra; empeora-


miento de la concentración; actividad motora disminuida)

0 puntos Palabra y pensamiento normales.


1 punto Ligero retraso en el diálogo.
2 puntos Evidente retraso en el diálogo.
3 puntos Diálogo difícil.
4 puntos Torpeza absoluta.

Agitación

0 puntos Ninguna.
1 punto «Juega» con sus manos, cabellos, etc.
Se retuerce las manos, se muerde las uñas, los labios,
2 puntos
se tira de los cabellos, etc.

123
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Ansiedad psíquica

0 puntos No hay dificultad.


1 punto Tensión subjetiva e irritabilidad.
2 puntos Preocupación por pequeñas cosas.
Actitud aprensiva aparente en la expresión o en el
3 puntos
habla.
4 puntos Terrores expresados sin preguntarle.

Ansiedad somática: signos o síntomas somáticos concomitan-


tes de la ansiedad.
Ejemplos:
 Gastrointestinales: boca seca, flatulencia, diarrea, eructos,
retortijones.
 Cardiovasculares: palpitaciones, cefalalgias.
 Respiratorios: hiperventilación, suspiros.
 Frecuencia urinaria.
 Sudoración.

0 puntos Ausente.
1 punto Ligera.
2 puntos Moderada.
3 puntos Grave.
4 puntos Incapacitante.

124
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Síntomas somáticos gastrointestinales

0 puntos Ninguno.
1 punto Pérdida del apetito, pero come sin necesidad de que
lo estimulen. Sensación de pesadez en el abdomen.
2 puntos Dificultad en comer si no se le insiste. Solicita o ne-
cesita laxantes o medicación intestinal o para sus
síntomas gastrointestinales.

Síntomas somáticos generales

0 puntos Ninguno.
1 punto Pesadez en las extremidades, espalda o cabeza. Dor-
salgias, cefalalgias, mialgias. Fatigabilidad y pérdida
de energía.
2 puntos Cualquiera de los síntomas anteriores se puntúa
como 2 si está muy bien definido.

Síntomas genitales como pérdida de la líbido y trastornos


menstruales

0 puntos Ausentes.
1 punto Débiles.
2 puntos Graves.
3 puntos Incapacitantes.

Hipocondría

0 puntos No la hay.
1 punto Preocupado de sí mismo (corporalmente).
2 puntos Preocupado por su salud.
3 puntos Se lamenta constantemente. Solicita ayuda, etc.
4 puntos Ideas delirantes hipocondríacas.

125
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

Pérdida de peso (completar solo A o B)


A.- Según manifestaciones del paciente (primera evaluación)

0 puntos No hay pérdida de peso.


Probable pérdida de peso asociada con la enferme-
1 punto
dad actual.
2 puntos Pérdida de peso definida según el enfermo.

B.- Según pesaje por parte del médico (evaluaciones siguientes)

Pérdida de peso inferior a 500 g por semana (de


0 puntos
promedio).
Pérdida de peso de más de 500 g por semana (de
1 punto
promedio).
Pérdida de peso de más de 1 kg por semana (de
2 puntos
promedio).

Insight (conciencia de la enfermedad)

0 puntos Se da cuenta de que está deprimido y enfermo.


Se da cuenta de su enfermedad, pero atribuye la
1 punto causa a la mala alimentación, clima, exceso de tra-
bajo, virus, etc.
2 puntos Niega estar enfermo.

126
DEPRESIÓN Cómo tratarla y superarla

El marco de referencia temporal es el momento de la entrevista,


excepto para los ítems del sueño, que se refieren a los dos días
previos. Se suma la puntuación de todos los ítems para obtener
la puntuación global. Proporciona una puntuación de la gravedad
del cuadro.

Puntuación Gravedad del cuadro

0-7 estado normal

8-12 depresión menor

13-17 menos que depresión mayor

18-29 depresión mayor

30-52 más que depresión mayor

127
Conclusión
La tristeza es un sentimiento común a todo ser humano. La depre-
sión, en cambio, es una enfermedad o un síntoma, según el caso,
y siempre debe ser tratada. La persistencia de la depresión en un
niño, adolescente o joven lo convierte en un invalido emocional.
Muchos cristianos piensan que ellos deberían reponerse con el solo
uso de la voluntad o la oración, lo que puede generar frustración o
culpa si el cuadro no desaparece. La depresión es una afección su-
mamente frecuente. Muchos adolescentes y jóvenes la padecen y
por no ser debidamente tratados la resolución pudiera llegar a ser
tan dramática como el suicidio. La depresión que ellos presentan
no debe negarse ni minimizarse, puede tratarse y resolverse. ¿Está
dispuesto usted a ayudarlos? Anhelamos que este libro pueda ser
de ayuda para ello; transmitiendo los más importantes principios
en forma clara y sencilla. Deseamos crear confianza en cada con-
sejero al conocer mejor el tema y estimularlo a ejercer un rol al
cual hemos sido llamados como hijos de Dios. Deseamos que se
cumpla en cada uno como dice Proverbios 20:5 (NTV) “Aunque
el buen consejo esté en lo profundo del corazón, la persona con
entendimiento lo extraerá.”

128
Depresión
Cómo tratarla y superarla

Daniel y Élida Rota


Daniel es Psiquiatra graduado en la Universidad de Buenos Aires, es espe-
cialista en Psiquiatría Infanto-juvenil y en Geriatría. Cursó estudios teoló-
gicos en el Regent College en Canadá. Fue docente de diversos seminarios
teológicos, entre ellos el Instituto Bíblico Buenos Aires. En la actualidad se
desempeña como psiquiatra y es conferencista en temas de su especiali-
dad y en liderazgo cristiano, en Argentina y en otros países.
Élida es Licenciada en Psicología Clínica graduada en la Universidad
de Belgrano, Buenos Aires, y es especialista en psicogerontología. Fue
docente del Instituto Bíblico Buenos Aires. Actualmente se desempeña
como psicóloga clínica y es conferencista en temas relacionados con la
mujer y la familia.
Daniel y Élida coordinaron el inicio del programa EMCA (Encuentros
Matrimoniales Cristianos Argentino), el cual dirigieron por 19 años.
Forman parte del cuerpo pastoral de la Iglesia Una Vida Mejor en la
ciudad de Buenos Aires. Están casados hace más de 40 años y tienen
4 hijas y 4 nietos.

129
mensaje importante
Especialidades 625 es un equipo de pastores y siervos de distintos
países, distintas denominaciones, distintos tamaños y estilos de iglesia
que amamos a Cristo y a las nuevas generaciones.

Lo que entendimos como encargo de Dios fue a ayudar a las familias


cristianas en Iberoamérica a siempre encontrar buenos materiales y
recursos para el discipulado de las nuevas generaciones y para facilitar
la tarea es que abrimos un SERVICIO PREMIUM de SUSCRIPCIÓN
por iglesias que funciona con una cuota o costo mensual por
congregación que le permite a todos sus líderes descargar materiales
como este libro para compartirlos en su congregación y también hacer
la copias necesarias de las partes que encuentren pertinentes para las
distintas actividades de la congregación o sus familias.

Además de libros, esta membresía a nuestro servicio Premium brinda


acceso a materiales visuales, audios, clases, hojas de actividades,
encuestas y materiales en serie.

El esfuerzo detrás de este servicio es muy grande y hay familias cuyos


ingresos dependen de que sus padres o madres tengan el tiempo
suficiente para dedicarse a esta tarea y por eso es que hay un costo
que entenderás que es bueno compartir entre todos los que creemos
que vale la pena tener un servicio así.

Por favor, usa estos materiales con sabiduría sin postearlos online y
asegúrate que tu iglesia es responsable con su suscripción mensual
para poder seguir invirtiendo tiempo, dinero y esfuerzo en seguir
proveyendo cada vez mejores materiales.

Te amamos.

e625

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