Está en la página 1de 2

¿COMO EDUCAR PARA LA DEMOCRACIA?

El doctor Carlos Gaviria días, en su conferencia nos hace reflexionar sobre la


relación que existe entre el individuo y la democracia, es una manera de educar
buenos ciudadanos para que estos tengan autonomía y su propia participación
en la democracia, la educación tiene como finalidad asegurar que se conozca
determinado tema en este caso la democracia, la autonomía viene siendo aquello
que nos permite atrevernos a pensar con carácter sin depender de lo que otros
piensen, entonces la democracia viene siendo la forma de pensar libremente, para
el doctor la democracia de las mayorías sin respeto a las diferencias y sin
protección de las minorías, era para él inadmisible. Además, con la sencillez del
erudito y buen conocedor de Rousseau y Kant, el maestro relacionaba la dignidad
con el deber de obediencia. Sólo somos dignos si obedecemos las normas que
nosotros mismos nos damos o podríamos darnos en cuantos seres libres, en una
sociedad de iguales, Una verdadera democracia presupone personas que
piensan, reflexionan, discuten, las convicciones democráticas del maestro Gaviria
sale a relucir en este importante punto: sólo porque el discernimiento está
repartido por igual entre los seres humanos es posible construir el sujeto político
de una verdadera democracia mediante la educación.
El doctor nos habla sobre un ensayo llamado el existencialismo de jean Paul
Sartre, en donde nos dice que el hombre es un ser libre, que está condenado a ser
libre, en donde él nos dice que como nos pueden condenar a algo tan precioso y
lo compara con la felicidad, pero Sartre lo explica cuando nos dice que el ser
humano está condenado a la libertad cuando nos dice que ser libre es poder tomar
decisiones ya que es difícil tomarlas, otro punto importante de esta conferencia es
la dignidad humana donde hace referencia a un erudito que murió huyendo de la
inquisición “La criatura humana es la única capaz de avistar un destino y
perseguirlo”, eso no lo puede hacer ni el mineral, ni el vegetal, ni los animales con
quienes compartimos tantas cosas. La criatura humana tiene la posibilidad de
subir al cielo y bajar al lodo y todo eso hace parte de su dignidad ¿De qué está
hablando ya? De que la dignidad humana no es otra cosa que la autonomía. La
autonomía que está luego muy bien pensada y desarrollada especialmente en dos
autores que no pueden ser leídos aparte, siempre hay que asociarlos el uno con el
otro, son Rousseau y Kant, otro interrogante es cómo podemos mantener esa
dignidad “Únicamente obedecemos sin perder la dignidad cuando obedecemos
órdenes que nosotros mismos nos hemos dado”. La propuesta suya es una
sociedad –llamémosla desde ahora– democrática, es decir, donde todas las
personas van a decidir qué es lo que en esa comunidad se hace. Esa es la
autonomía de la comunidad. Luego Kant va a reivindicar la autonomía moral de la
persona: Yo no tengo más reglas rectoras de mi conducta que las que yo elijo
porque las considero dignas de ser atendidas, de ser acatadas por todos los
miembros de la comunidad. Ahí tienen ustedes a Kant, quien sobre todo subraya
la dimensión individual: “Yo acato las normas que mi conciencia considera que son
dignas de ser observadas universalmente”, el doctor nos menciona a la filósofa
española María Zambrano “Todo ciudadano tiene que ser absolutamente
consciente de cuál es el sentido que le da su existencia”, especialmente las
personas que hemos tenido acceso a la educación, acá él nos dice la importancia
de la educación es hacer consientes a las personas cuando deben tomar una
decisión, nos hace referencia en cuanto a la ética cristiana si la aceptamos o no,
no es necesario ser cristiano para saber qué es lo bueno, lo útil, para él la
democracia no es una simple palabra, en una de las preguntas que le realizan de
cómo es la democracia en Colombia, su respuesta me sorprende ya que para el
en Colombia no existe la democracia, ya que debería educar al pueblo para que
este entienda que el sujeto de la democracia es el pueblo, que somos quienes
tomamos las decisiones afirmaciones a veces muy radicales que a la gente le
molestan, como decir esto: No aceptemos que Colombia es una democracia,
Colombia es una sociedad que tiene vocación democrática en el sentido de que
además la comuniquemos, la contagiemos a través de la educación, pero esta no
es una democracia.