Los jardines verticales son más que una tendencia.
Hoy en día puedes encontrar fácilmente en el mercado más de
20 sistemas distintos para hacer un muro verde.
Cada tipo busca adaptarse mejor a una situación concreta, pero
¿sabrías cuál elegir en tu caso?
Jardín vertical: tipos, beneficios y todo
lo que debes saber
JARDINES VERTICALES DE SUSTRATO ORGÁNICO
Los jardines de sustrato utilizan un sustrato orgánico como medio de
crecimiento de las plantas.
Normalmente no necesitan un aporte de abono excesivo, pero a cambio,
cuentan con menos durabilidad. El sustrato orgánico se irá degradando y habrá
que sustituirlo.
Los jardines de sustrato van a ser tu mejor opción si lo que buscas es
un jardín pequeño en casa y que quieres mantener personalmente.
JARDINES VERTICALES DE SUSTRATO
HIDROPÓNICO
Los jardines de sustrato utilizan un sustrato inerte como medio de
crecimiento de las plantas.
Este sustrato sí requiere abono continuo, al ser inerte y no fijar el abono, a
cambio es estable químicamente y tiene una durabilidad muchísimo más
larga.
Este tipo va a ser mejor para grandes jardines que se controlan
telemáticamente.
Si quieres hacer un jardín vertical natural en casa lo más recomendable es
hacerlo de sustrato de musgo Sphagnum (sobre el que se realizará la
plantación).
El musgo Sphagnum es antibacteriano, ideal contra la putrefacción,
enfermedades y plagas.
Retiene hasta 20 veces su peso en agua, condición que lo convierte en
un excelente administrador y distribuidor de humedad. También presenta
una textura ligera que permite la oxigenación de las raíces de las plantas.
Además, funciona muy bien para plantas de interior.
Si lo tuyo NO ES LA JARDINERÍA y no te ves manteniendo tu jardín
vertical, antes de optar por un jardín vertical artificial (de los que puedes
encontrar en grandes superficies como ikea, leroy merlín o amazon) te
animamos a que eches un vistazo a la opción de las plantas preservadas o
conservadas.
Las plantas conservadas no requieren agua, ni luz, ni tierra pero tienen un
aspecto natural y son más saludables (con parte de esa esencia de la
vegetación viva) que unas plantas artificiales.
UN MEDIANO O GRAN JARDÍN VERTICAL
EN INTERIOR
Si buscas un jardín vertical para interior algo más grande nuestra
recomendación es ir ya a un sistema textil (también se puede realizar con lana
de roca, pero es más habitual el textil).
¿Por qué?
Te garantiza mayor durabilidad y los sistemas del textil funcionan muy
bien en el interior (es donde los recomendamos), aunque también los hemos
utilizado en el exterior.
Cómo aprovechar más aún tu muro
verde interior
Si buscas aprovechar todavía más los beneficios de los jardines verticales,
podemos instalar el aire acondicionado vegetal SingularAir, para mejorar la
calidad del aire de nuestros hogares, lugares de trabajo, espacios de ocio.
El sistema de aire acondicionado vegetal SingularAir consiste en combinar
un jardín vertical (de sistema F+P, F+P Cold o LeafSkin) y sus propiedades
filtrantes con una ventilación mecánica.
El aire se absorbe a través del jardín vertical pasa por la instalación de
impulsión de aire y se devuelve a la zona que queremos climatizar.
JARDINES VERTICALES EN EXTERIOR
Aunque, como ya has visto en el ejemplo anterior hemos trabajado
con sustrato textil para jardines verticales exteriores, a día de hoy no
recomendamos utilizarlo por diferentes razones:
En el sustrato textil hay muchas plantas de exterior que no
se adaptan correctamente.
Otro problema que tiene este sustrato en exterior es que si lo
dejamos de regar solo nos va a durar tres o cuatro días, por lo
que necesitamos tener una capacidad de reacción muy
rápida.
Por todo esto, para hacer jardines grandes en el exterior, recomendamos
utilizar sistemas de lana de roca.
BENEFICIOS DIRECTOS DE AHORRO
Ahorran espacio: Los muros de plantas se cuelgan
verticalmente, aprovechando un espacio ya existente
previamente.
Tiempo: No es necesario eliminar malas hierbas.
Dinero: Reducen hasta 5ºC la temperatura interior de un
edificio en verano así como la mantienen en invierno,
ahorrando hasta 500€/m2 al año. (Akira Hoyano, profesor del
Tokyo Institute of Technology)
Ahorran agua: Los consumos de agua son equilibrados y
optimizados debido a la posibilidad de instalar un circuito
cerrado de riego.
Ahorran mantenimientos No atraen ni permiten la
proliferación de insectos y bacterias puesto que este sistema
aporta un repelente biológico.