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La adolescencia, una etapa de cambios,

y su clave: la comunicación

La adolescencia es una etapa de transición de la niñez a la adultez, donde los


jóvenes experimentan una serie de cambios físicos, emocionales y sociales que
les ayudará a ir desarrollando su propia identidad; con sentimientos confusos y
llenos de contradicciones.Es un momento que puede ser complicado tanto para el
adolescente como para quienes conviven con él. Además, es una etapa que
necesita de las relaciones sociales, los amigos, las salidas recreativas y de la
actividad escolar; las cuales en tiempo de pandemia se han visto truncadas debido
al confinamiento, por lo cual puede aumentar la tensión, la irritabilidad, la
impulsividad y la ansiedad de los jóvenes.

Muchos padres, madres o adulto significativo no entienden y no saben cómo


actuar ante los cambios que se manifiestan en sus hijos e hijas a lo largo de esta
etapa, pero es importante que la familia esté presente durante ese proceso porque
se ven expuestos a situaciones que les marcarán de por vida, como puede ser la
violencia física y psicológica, el embarazo, el consumo de sustancias psicoactivas
o el alcohol, los problemas de conducta, entre otros.

Para ayudar y acompañar a los jóvenes en esos momentos, el equipo de Atención


Psicosocial del Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente del Municipio
Bolivariano Libertador, se encuentra brindándoles atención tanto individual como
grupal, dotándolos de herramientas necesarias para afrontar dichas situaciones,
fortalecer su autoestima y plantearse un proyecto de vida.

De la mano de Anyelimar Flores, Docente especialista en derechos sexuales y


derechos reproductivos de los adolescentes y las mujeres, analizamos como es la
etapa de la adolescencia y cómo se les apoya desde este programa.

1. ¿Cuál es la función u objetivo de este espacio de atención psicosocial


en el trabajo con los adolescentes?
R: Este equipo tiene la función de continuar un proceso emocional y físico
dependiendo de cada una de las denuncias; pero su objetivo final es fortalecer
cada uno de los proyectos de vida que los y las adolescentes se planteen al inicio
de las terapias. Ellos y ellas ya vienen con una evaluación psicológica y con
seguimiento de varios especialistas del equipo y cuando llegan a mi área lo que
hacemos es reforzar el manejo de sus emociones alrededor de un proyecto de
vida concreto, tangible y cotidiano. No es solamente colocar una meta, es colocar
una meta y trabajar en torno a esa ruta para lograrla; es una de las bases que
conseguimos necesarias trabajar en los adolescentes actualmente.

2. ¿Cuáles son las situaciones más comunes que presentan los


adolescentes que son tratados en el equipo de atención psicosocial?

R: Inseguridad, no tenemos conocimiento del manejo de las diferentes emociones


que se van presentando con el desarrollo o los cambios hormonales de nuestro
cuerpo, entonces no sabemos manejar la rabia, no sabemos manejar la tristeza,
no sabemos manejar la emoción.

El tema de los derechos sexuales y reproductivos está totalmente invisibilizado,


entonces son adolescentes que realmente no tienen conocimiento de su
sexualidad plena, placentera y responsable en su totalidad. El embarazo en
adolescentes, que es un problema bastante común en la adolescencia
venezolana, el abuso o consumo de sustancias de droga o alcohol, porque no hay
una guía de cómo manejar sus emociones y eso es como su escape.

Adicional a eso, actualmente con todo el tema de la coyuntura nacional hay un


indicie bastante alto de abandono, hay adolescentes que viven completamente
solos en sus hogares porque sus padres se fueron; esos son particularmente los
tres casos que estamos atendiendo actualmente en el consejo.

3. ¿Cuáles herramientas utilizan durante las terapias para lograr una


buena interacción con el adolescente y cuál debe ser la función familiar
durante este proceso de ayuda?
R: Las herramientas varían un poco, dependiendo del grupo y de cada caso. Yo
particularmente siempre inicio con una especie de diario donde ellos documenten
todo su proceso, desde que inician las terapias hasta que la culminan. Después
vienen dinámicas grupales, afrontamientos entre ellos mismos para lidiar, cartas
en caso de agresiones o maltratos de algún tipo; utilizamos la realización de cartas
para que ellos se puedan expresar; puedan soltar todas esas emociones que
tienen atrapadas. Son adolescentes que a su corta edad han vivido muchas
situaciones que no saben cómo manejar, que los están haciendo sentir con la
autoestima baja, menospreciada y muy furiosa.

Por lo general, cuando llega un adolescente a terapia de grupo dentro del consejo,
esos problemas tienen una base familiar; que estamos intentando hacer, que
mientras yo atiendo al adolescente en el fortalecimiento de su autoestima, su
confianza, su proyecto de vida; otra compañera atiende al adulto significativo en
crianza amorosa y otra, atiende a la hermana por ejemplo si es más pequeña en
atención a niños y niñas; para poder lograr así que toda la familia en paralelo se
someta a un proceso de rehabilitación, de restauración de algunos procesos
emocionales; de iniciar una nueva etapa en la que ellos puedan llevar una relación
más amena, más confortable entre todos los integrantes de la familia. Hay otros
casos que realmente el abordaje es distinto, porque ya entra en un tema legal,
como el de los abusos sexuales.

4. Sabemos que la adolescencia es una etapa de cambios, tanto para


padres como para hijos. ¿Qué cosas tal vez no entienden los adultos de los
adolescentes?

R: Los adultos no entienden de los adolescentes que definitivamente a ellos se les


olvido que fueron algún día adolescentes, eso es lo que yo siempre le digo a los
padres y representantes. En primer lugar, hay que ponerse en los zapatos de esa
otra persona que ya no es un niño, que ya no es una niña, sino que ya está
pasando hacer un adulto igual que tú, está pasando por esa transición; una
transición que tu viviste de distintas maneras y está en tus manos que no sea una
vivencia igual.
Por ejemplo, he tenido casos de madres desesperadas, que fueron madres
adolescentes y que no quieren que su hija sea una madre adolescente. Mi mayor
recomendación en ese ámbito es comprender la etapa de la adolescencia, intentar
tomarlo como una transición, como lo que es, es una transición de la niñez a la
adultez es la etapa en donde se está más confundido, donde realmente las
decisiones que tomes tanto positivas como negativas van a tener consecuencias
en tu vida adulta.

Gran parte de la crianza parte del ejemplo, los hijos y las hijas sobre todo en la
etapa de la adolescencia se hacen mucho más conscientes del ejemplo que les ha
dado ese padre, madre o adulto significativo. Es una etapa donde se empieza a
reflexionar sobre los papeles de la autoridad; quién es esa autoridad, qué ejemplo
me da esa autoridad, cómo me guía esa autoridad y es allí cuando empiezan los
choques, los temas de rebeldía, los temas de que tú no tienes moral para
hablarme así, como suceden en millones de casos.

Entonces, esas son las cosas que los padres deberían empezar a entender. Uno
que es una etapa de transición, dos que definitivamente uno como adulto
significativo es el ejemplo a seguir de esos hijos e hijas; no solamente el ejemplo
moral, es también el ejemplo ético, el ejemplo emocional; que así como yo manejo
mis emociones así mismo las va a manejar mi hijo y mi hija que vienen detrás de
mí porque eso es lo que están viendo, de esa forma se han estado criando.

5. ¿Qué mensaje o estrategia le daría usted a los padres para poder


mantener una conversación franca /asertiva/ con sus hijos?

R: En primer lugar que dejen de atacarse, que dejen de confrontar la situación,


que asuman un papel de completa madurez y entiendan que los que deben tener
las herramientas para guiar esa conversación son ellos como adultos; intentar que
sean en ámbitos en donde ninguno de los dos estén molesto, ni muy deprimidos.
Respetar los espacios de privacidad del adolescente, respetar los espacios
sociales del adolescente, teniendo confianza tanto en lo que él o ella como adulto
significativo hacen, así como en el adolescente al que está refiriendo su atención.
6. Hoy en día vemos como el bullying se ha convertido en un grave
problema para la sociedad. ¿Cree usted que éste puede afectar también la
salud mental y el comportamiento de los adolescentes?

R: Si claro por supuesto, el bullying es la reafirmación de lo que uno cree que son
los defectos, entonces si un adolescente o un niño o una niña esta todo el tiempo
sometido a la crítica de lo que se supone que son tus defectos por parte de tu
familia, de tu entorno, de la comunidad, por parte del entorno del colegio o de las
escuelas; entonces efectivamente ese niño o esa niña va a crecer
emocionalmente inseguro, desconfiado y siempre va a tener en cuenta que como
todo el mundo me ataca por esto, debe ser que eso es verdad y que yo soy así;
así sea simplemente una opinión externa de la gente o la sociedad.

7. ¿Existe alguna diferencia entre el bullying y el “chalequeo”?

R: No hay ninguna diferencia, el chalequeo es venezolano y el bullying es una


tipificación como decir a nivel profesional, pero es exactamente lo mismo no existe
ninguna diferencia. Hay una línea muy delgada, entre la confianza y el abuso; una
cosa es la confianza y otra cosa es el abuso y el abuso llega cuando esa persona
se siente afectada tanto emocional como físicamente con esa expresión que
pueda realizar la otra persona. Aquí la cultura es distinta a otros lugares de
Latinoamérica, hemos crecido como con ese componente del chalequeo, pero
realmente no es nada distinto al bullying.

8. ¿Puede ser que ese tema como lúdico que de repente tiene el
chalequeo aquí en Venezuela, sea lo que le distinga un poco, que lo haga tal
vez un poco menos agresivo?

R: Bueno eso es relativo, tal vez un poco menos agresivo en lo que fue una
vivencia generalizada de una generación en sí, que ya no sucede en las
generaciones actuales, tu visitas los liceos y el chalequeo es el bullying, es
extremadamente fuerte, es ofensivo, ya se pasó al abuso y eso también es un
componente de las redes sociales y de los medios de comunicación dentro de esa
cultura que había del chalequeo.
9. ¿Podemos tener una generación de adultos que todavía siguen siendo
agresores?

R: Si, efectivamente hay una generación por no decirla toda, bastante agresora,
bastante ofensiva y efectivamente reproducen las mismas prácticas con los hijos
creyendo que esas prácticas están bien, están correctas y que no le generan
ningún daño al niño o la niña, pero realmente si lo genera.

Son generaciones que arrastran todas esas inseguridades de una crianza, de una
época y un contexto. La arrastran a esta época en donde el contexto es totalmente
distinto, en donde somos más conscientes de los adultos que queremos ser, de
que cosas nos pueden hacer más daño tanto emocional como físicamente, en
donde ya está comprobado a nivel psicológico y científico que si estás en tu etapa
de crecimiento y tu papá crece diciéndote todo el tiempo que eres un inútil, vas
hacer un adulto inútil.

Esas son como las bases que queremos trabajar en el consejo, que realmente
estos adolescentes se despojen de todas esas inseguridades que han venido
arrastrando, de todas esas desconfianzas y que empiecen hacer adultos
funcionales, adultos felices, adultos plenos con el entorno en el que están, sin
salirnos de las condiciones económicas ni la coyuntura nacional, al contrario
haciéndoles entender que a pesar de la coyuntura, que a pesar de las condiciones
económicas que en estos momentos están en el país todavía podemos ser adultos
funcionales, podemos aprovechar las oportunidades que se desarrollan de todo
esto y potenciarlas.

Además, una de las cosas que yo he descubierto con el trabajo con los
adolescentes, es que los padres están muertos de miedo, los padres y las madres,
los adultos significativos realmente detrás de esa fachada de autoridad lo que
están es envuelto en miedo, envuelto en inseguridades, no tienen confianza. Es
decir, hay que hacer un trabajo, así sea a través de campañas, proceso
terapéuticos como lo estamos llevando en el consejo, para reforzar la confianza
dentro del proceso de crianza que yo como padre o madre estoy llevando.
Otro gran error de los padres y representantes es creer que nuestros hijos van a
cumplir las metas que nosotros no pudimos cumplir y eso no es así, porque ese es
otro ser humano; otro ser humano que tiene el derecho a desenvolverse de una
manera libre y segura y esa orientación se la debemos dar los padres y
representantes, estar ahí para apoyarlos.

10. ¿Cómo puede afectar la compleja situación económica y estado de


confinamiento a los adolescentes?

R: De muchas formas, principalmente en el tema físico-emocional de que no están


socializando, o sea sus áreas de socialización eran sus sitios de estudios y ya no
los tienen a la mano; el otro lugar seria La socialización dentro de su comunidad
pero por razones obvias de confinamiento, en muchos casos no se está dando.
Entonces, puede haber como una retención de emociones que van a ir explotando
a medida que pase el tiempo, por no tener las herramientas necesarias para poder
lidiar con toda esta situación en general.

Cosas tan sencillas como son salir a caminar por lo menos 2 o 3 veces a la
semana con el adolescente, conversar, darle su espacio; también empezar una
rutina de hábitos distinta, intentar que el hogar sea un espacio tranquilo, sea un
espacio de paz, un espacio amigable en donde el adolescente quiera estar;
intentar abrirles espacios para compartir con sus amistades teniendo en cuenta las
medidas de bioseguridad, por lo menos una vez cada dos semanas que el
adolescente pueda relacionarse y sentirse humano porque lo que estamos viendo
es un montón de adolescentes, niños y niñas metidos en el teléfono, en la
computadora, en la tablet las 24 horas del día viendo y haciendo cosas que
realmente nos llevan es a otras problemáticas más, como el tema de la trata de
blanca, la explotación sexual por la pornografía infantil que ha explotado
muchísimo más en estos meses de cuarentena.

11. ¿Y el tema económico cómo afectaría?

R: La coyuntura económica ha afectado sobre todo en el tema de la inmigración,


no hay ningún tipo de control con respecto a eso, entonces la mayor consecuencia
ahí es que tenemos un montón de adolescentes que viven solos, que viven con
sus hermanitos menores; tenemos a un niño de 14 años criando a un niño de 6
años, eso lo hemos visto aquí en el consejo, lo hemos visto en las distintas
escuelas de Caracas. Hay muchos que viven de las remesas que le mandan sus
familiares desde afuera pero sin ningún tipo de supervisión, sin ningún tipo de
orientación, o sea son adolescentes que viven completamente solos y hay otros
que ni siquiera eso, entonces tienen que salir a trabajar, a ver como hacen para
mantener al hermanito, para mantenerse ellos mismo. Es una realidad que está
sucediendo y eso es una de las mayores consecuencias del tema de la guerra
económica.

12. ¿Es normal que los adolescentes adopten símbolos, prácticas e incluso
religiones, constantemente o puede ser síntoma de que algo vaya mal en el
desarrollo de su personalidad?

R: Eso es muy normal, porque es una etapa en la que tú buscas sentirte


identificado con lo que mejor te haga sentir y ahorita con el tema de los medios de
comunicación y el internet hay mucha variedad para elegir, es como un proceso de
experimentación. La adolescencia es un proceso constante de experimentación de
cosas que no podía hacer cuando estaba niño o niña pero con otras que si puedo
ir haciendo, pero no del todo porque todavía no soy un adulto, entonces es una
fase de experimentación donde ellos empiezan a ver y sentir con que se sienten
cómodos o con que se supone que se sienten más confortables.

Hay muchísimos casos de adolescentes en situaciones de abandono, en


situaciones de maltrato, en situaciones de inseguridad que buscan estos símbolos,
estas religiones, estos grupos como un refugio, como alguien que si me acepta,
como alguien que si me entiende, como alguien en donde sí puedo expresarme
libremente y si puedo ser yo, entonces por eso realmente es normal, lo que hay es
que estar pendiente como padre y representante de la orientación con respecto a:
quiénes son, cuáles son esos grupos, como se manejan, siempre estar en busca
de la información. El mundo se está reinventado y nosotros también tenemos que
reinventarnos entorno a eso, no podemos dar por hecho que las cosas ya son así.
13. En base a lo que estás diciendo ¿Crees que todos estos fenómenos,
problemáticas y eventos pudieran estar reduciendo la cantidad de líderes
que puedan asumir la vanguardia a nivel económico, político, social, porque
precisamente sienten inseguridad, tienen demasiados problemas
personales?

R: No lo creo, más bien creo que es al contrario, que hay como un desborde una
explosión de un volcán que ya no podía aguantar más, estas cosas son cosas que
siempre han sucedido pero que anteriormente eran totalmente normalizadas, el
maltrato infantil, el abuso sexual, el maltrato hacia las parejas; son cosas que
realmente siempre han sucedido, es una sociedad extremadamente violenta, una
sociedad extremadamente desigual y anteriormente hace 20 o 30 años era muy
normal darle con un palo a tu hijo en la espalda, eso era normal y nadie se metía y
todo el mundo ay si mira y allí se convirtió en un gran adulto, pero realmente quien
es ese gran adulto; ese gran adulto es el que va y golpea a su mujer cuando llega
muy borracho del trabajo; es un adulto que no sabe manejar sus emociones; es un
adulto que seguramente refugia todas esa miserias en algún tipo de droga, en
alcohol, en frustraciones, en el extremo, o sea hay gente que se va a los extremos
con el tema de los grupos o las religiones; entonces es realmente un gran adulto
porque le diste palo con un palo literalmente, o porque garantiza condiciones
materiales o porque logro graduarse de la universidad, eso de verdad implica que
eres un adulto funcional, donde quedan todos los demás ámbitos de tu vida.

El maltrato a la mujer es bastante alto, el maltrato a los niños, niñas,


adolescentes es bastante alto y realmente esos son adultos que dicen eso es así,
eso es normal, ellos realmente no entienden que no está bien para ellos e normal
porque así fueron criados. Entonces realmente yo no creo que sea una generación
que se esté desarrollando con menores condiciones para ser líderes, yo creo que
se están desarrollando con condiciones más justas y más humanas para ser
mejores líderes, es lo que yo creo, o sea exigir que aquí al consejo de protección
venga una adolescente de 16 años a exigir que se haga algo para que su mamá o
su papá deje de golpearlo es una clara evidencia de que algo está sucediendo en
el mundo, de que ese niño y esa niña puede tener la voz para reclamar los
derechos que le corresponde. Y cada vez son más los adolescentes que se hacen
conscientes de sus derechos con respecto a las relaciones con sus representantes
y sus adultos significativos.

LO QUE PIENSAN LOS JÓVENES

Para los adolescentes asistir a las terapias del Consejo de Protección del niño,
niña y adolescente les ha ayudado a mejorar su autoestima, a sentirse bien
consigo mismos, a convertirse en personas capaces de tomar decisiones y asumir
responsabilidades. Todo esto, a través de las distintas herramientas utilizadas por
las especialistas del equipo de atención psicosocial, entre las cuales destacaron,
la organización, el crear un plan de vida y establecer metas.

“Lo primero que hice fue plantearme un plan de vida, luego ver qué factores de
riesgos eran los que podían afectar a que yo llegara a mi meta final; y últimamente
me han puesto a escribir un diario del día a día y así ver cómo puede ir cambiando
mi vida y mi rutina”. Resaltó Chester Ibarra.

Los jóvenes señalaron que están en una etapa donde necesitan que sus padres
los acepten tal como son y los apoyen mientras van creciendo y madurando. Sin
embargo, para Alelí Hernández los adultos deberían incluir a los jóvenes en el
proceso de toma de decisiones “creo que deberíamos ser tomados más en
consideración para las decisiones que se tomen en la casa”. Hicieron énfasis, en
que para lograr una buena convivencia familiar en el hogar deben existir valores
como “la confianza, el respeto, la comprensión, la tolerancia y la humildad”.

Coincidieron en que muchas veces a su edad se cometen errores, uno de los más
grandes, no escuchar a los padres, creer que lo saben todo, pensar que tienen
edad suficiente para hacer lo que quieran y no aceptar consejos. Sin embargo,
reflexionaron que nunca es tarde para cambiar esa forma de pensar, “uno cree
que se las sabe todas, cree que los padres lo que quieren es fastidiar. Cuando te
dicen no quiero que salgas, te lo dicen porque ellos ya han vivido esa etapa y
saben los factores de riesgo que hay en las calles y que te pueden perjudicar”.
Finalizo Chester Ibarra.