Mujer se hace pasar por hombre durante 18 meses para confirmar el privilegio masculino (y
acaba en depresión)
20/12/2017
por un hombre durante 18 meses para estudiar las diferencias entre los privilegios sociales de
hombres y mujeres y quienes disfrutan de mayores ventajas.
Su conclusión, en el libro que publicó sobre este experimento (“Self-Made Man”):
Las mujeres disfrutan de mayores privilegios sociales.
En su libro, Vincent comparte su transformación y, lo más interesante, sus no poco
perturbadoras conclusiones sobre la cada vez más amplia brecha que separa a los unos de las
otras.
Como representante de lo que ella denomina una doble minoría (mujer/lesbiana), asumió que
esta investigación le permitiría básicamente disfrutar las prerrogativas de pertenecer a una
doble mayoría (hombre/blanco): desde sentarse con las piernas abiertas hasta caminar sin
miedo por la calle.
Pero, paradójicamente, comprobó que es más fácil que un camello conquiste el corazón de
una heterosexual que un chico gane el cielo de una dama: “Salir con chicas, como hombre, fue
una lección del poder femenino y me convirtió, entre otras cosas, en una misógina
temporal”.
Vi mi propio sexo desde el otro lado y por eso mismo me disgustaron irracionalmente las
mujeres: “Su superioridad, sus sonrisas acusatorias, su potestad de escogerme o aplastarme
con un solo gesto”.
Vincent reconoce que su decepción se debe, en gran parte, a los prejuicios que ella misma
tenía antes de embarcarse en este proyecto: “No esperaba gran cosa de los hombres y, en
cambio, albergaba enormes expectativas respecto a sus hermanas”.
Sin embargo, a lo largo de varias citas, la mayoría de ellas desastrosas, experimentó en carne
propia lo brutales que pueden ser las mujeres cuando un hombre no satisface sus
estándares: “Me trataban como si fuera un producto de mala calidad en el supermercado”.
Y lo insignificante que puede sentirse un hombre bajo la implacable lupa de una potencial
pareja sexual o romántica: “Sometidas a presiones emocionales, las chicas no se comportan
mejor que los hombres. Los siglos de opresión no han hecho a las mujeres moralmente
superiores”.
La conclusión de su experimento fue lo contrario a lo que se esperaba:
Las mujeres no entienden ni entenderán jamás los problemas de los hombres, y muchas
disfrutan creado esos problemas porque a ellas no les afectan.
Además, uno de sus postulados básicos, basado en que los hombres son crueles y excluyentes
y las mujeres acogedoras y amables, se derrumbó a la primera de cambio.
Norah tuvo que asistir a terapia desde el principio del experimento, y cada vez le fue afectanto
más, hasta el punto de caer en una depresión grave y terminar interna. En este punto, las
amigas que había hecho como hombre «lo» ignoraron por estar deprimida, mientras que los
hombres se volcaron con la recuperación de su «amigo».
“Los hombres están sufriendo. Ellos tienen problemas diferentes a los que tienen las
mujeres, pero eso no significa que lo tengan más fácil. Ellos necesitan nuestra simpatía,
nuestra compasión. Necesitan nuestro amor y quizás se necesitan entre sí más que cualquier
otra cosa. Ellos necesitan estar juntos… Las mujeres no tienen ni idea de lo que significa ser
un hombre ”.
Mi opinión
Lo que acabas de leer es una traducción de un artículo en inglés que habla sobre el trabajo de
la escritora Norah Vincent. No enlazo la fuente original porque no la encontré, solo he podido
dar con la traducción, la cual corría por diferentes webs.
En cualquier caso, todo lo que has leído es la verdadera opinión de la escritora y lo puedes
comprobar viendo el vídeo que adjunté arriba.
Ahora, como siempre, me gustaría darte mi opinión.
Si tú eres una mujer, después de haber leído el artículo puede que estés pensando que los
hombres tampoco tenemos ni idea de lo que significa ser una mujer, y puede que sea cierto.
Pero al menos tenemos todos los días a la televisión, los medios de comunicación, las redes
sociales, las asociaciones y un largo etc. hablando sobre ello.
Sin embargo, los problemas que Norah comenta en la entrevista del vídeo y de los que habla
en su libro son totalmente invisibles para la sociedad occidental, y esto es así porque NADIE
habla sobre ellos.
Hay un comentario de una chica en una de las webs en las que se comparte el vídeo que me ha
parecido que ha dado en el clavo.
Según ella, Norah se sintió una desgraciada viviendo como un hombre porque no era un
hombre atractivo. Pero si hubiera tenido que vivir como un Brad Pitt (o como cualquier
guaperas no famoso), el resultado habría sido totalmente opuesto.
Y estoy totalmente de acuerdo.
La sociedad nos está bombardeando a diario con que uno de los sexos es el privilegiado y el
otro es el oprimido, cuando la realidad es muy distinta.
La realidad es que un pequeño porcentaje de uno de los sexos vive en una situación
increíblemente privilegiada, la mayoría restante está en la mierda (unos más que otros), y el
100% del otro sexo se sitúa en una parte intermedia entre ambos grupos.
Y con esto no solo me estoy refiriendo al tema del sexo/ relaciones, sino a todo en general.
Por ejemplo, en Estados Unidos, país que, por cierto, es muy similar a España en muchísimos
aspectos, se han hecho estudios que demuestran que la diferencia salarial entre hombres altos
y guapos y hombres feos y bajos es muchísimo mayor que la diferencia que pueda existir entre
cualquier otro par de grupos sociales (hombre-mujer, blancos-negros, mujeres gordas-
delgadas, heterosexuales-homosexuales…).
¿Por qué existen campañas a punta pala contra el machismo, el racismo, la gordofobia y la
homofobia, pero no contra la FEOFOBIA?
Y ojo, NO estoy diciendo que ninguna de estas campañas sobre, al contrario. Estoy
totalmente en contra de cualquier tipo de discriminación, sea del tipo que sea. Por lo que
todo lo que se haga para conseguir una igualdad REAL me parece de puta madre.
Lo que no entiendo es por qué se está machacando de esta manera tan BRUTAL al hombre no
atractivo y que, para colmo, NUNCA NADIE DIGA NADA.
E insisto, no me refiero solo al tema sexo/ relaciones o al tema laboral, sino a todo en general.
Conclusión
Supongo que al empezar a leer el artículo esperabas que mi conclusión final fuera que las
mujeres son unas privilegiadas y que los hombres vivimos oprimidos. Pero es que eso no es
cierto. Como te decía antes, la realidad es que los hombres ocupan tanto las posiciones más
privilegiadas (algunos de ellos) como las más oprimidas (muchísimos más), mientras que las
mujeres se sitúan, en su mayoría, en un punto medio.
Entonces, después de haber leído mi opinión, es posible que entiendas mejor la conclusión a la
que llegó la escritora después de 18 meses de experimento viviendo como un hombre NO
atractivo, así que te la voy a volver a repetir:
“Los hombres están sufriendo. Ellos tienen problemas diferentes a los que tienen las
mujeres, pero eso no significa que lo tengan más fácil. Ellos necesitan nuestra simpatía,
nuestra compasión. Necesitan nuestro amor y quizás se necesitan entre sí más que cualquier
otra cosa. Ellos necesitan estar juntos… Las mujeres no tienen ni idea de lo que significa ser
un hombre”.
PD: Menos mal que Norah Vincent realizó su experimento en el año 2006, mucho antes de la
era de las apps para ligar online e Instagram. Si lo llega a hacer ahora, habría terminado
pegándose un plomazo.