Pablo Andrés Riquelme González
Estimado director:
Escribo está carta con la finalidad de dar mi opinión al respecto de la publicación del señor Rodrigo
León. Pero antes de empezar el análisis de la publicación, daré mi punto de vista y que es lo que
creo respecto del estallido social ya que encuentro necesario contextualizar si hablaremos de algo
tan importante para Chile como es el proponer una nueva constitución.
Partiré aclarando que no me referiré a actos de violencia ya que los reprocho venga de donde
venga, desde el acto desmedido de Carabineros hasta hechos de vandalismo como lo son la
quema del metro. Para mí el estallido social tiene un significado especial, encuentro excepcional
todo lo que ha ocurrido en todos sus ámbitos. Inicialmente surgió un sentimiento de empatía y
unidad con el movimiento social pocas veces vistas, esto se evidencio con manifestaciones no solo
en sectores céntricos o periféricos de la capital, sino en el sector oriente y más aun en regiones.
Esto sugiere que las demandas sociales son transversales a clases sociales. Poco a poco empezó a
resonar una exigencia de nueva constitución, ahí es donde se produjo el quiebre de la unidad
inicial, aquí es donde me centrare ya que es una de las decisiones que definirán como se
comportara nuestra sociedad de aquí en adelante.
Refiriéndome a la publicación de Rodrigo León, siento que tenemos muchos puntos en que
concordamos, en especial al momento de hablar de la importancia de la libertad que tendrá el
hacer una nueva constitución. Aun así, estoy en desacuerdo con la postura de dar por seguro los
resultados del plebiscito en los puntos de la victoria del apruebo y de la asamblea constituyente,
ya que en democracia nunca se debe dar por segura una opción. El tema de una posibilidad futura
de elecciones de jueces me parece esplendida, ya que muy pocas veces se cuestiona la burocracia
y carrera que se genera en el poder judicial, seria muy interesante si a futuro se llegara a concretar
esto y de que forma mezclaríamos la democracia con tener en altos cargos del poder judicial a
gente realmente preparada.
Una nueva constitución es la forma de superar esta crisis social que no solo es del ultimo tiempo,
sino más bien lleva décadas impregnada en nuestro país. ¿Por qué la respuesta no son las
reformas? Porque se ha luchado décadas contra las injusticias y nunca se han tomado cartas en el
asunto, es por eso que se debe cambiar el sistema desde la base, sin olvidar cosas buenas que nos
dejó la constitución anterior.
Yo creo firmemente que se debe construir una nueva constitución, ya que la actual, aunque ha
sufrido muchas modificaciones, nos recuerda un periodo oscuro para la democracia chilena, ahora
bien, ¿nos representara a todos? La respuesta obvia es que no, estando en democracia es natural
sentir diferencias y más aún en los tiempos actuales, pero esta no es razón para no replantearnos
una nueva constitución, ya que si elegimos a nuestros representantes conscientemente estoy
seguro de que surgirá una constitución justa y completa.
Sin darnos cuenta estamos viviendo los años mas importantes para Chile, hagámonos parte y
demostremos que podemos escribir una historia mejor que nuestros antepasados, aprendamos de
sus errores y creemos una sociedad mas justa, donde la dignidad sea costumbre y la justicia
normalidad.
Para finalizar quiero invitar a todos los lectores que adhieran mi opinión, o por el contrario que la
critiquen siempre en un margen de respeto. También invito y espero, que el señor Rodrigo León
pueda pronunciarse frente a esta carta o bien, aclarar las dudas que explicite en ésta.
.