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PROBLEMATICAS DE LAS CUENTAS NACIONALES DE LOS AÑOS 2008

HASTA EL 2018

2008

La problemática en 2008, el contexto macroeconómico colombiano desmejoró


ostensiblemente en relación con el año anterior: la economía creció a una tasa del
2,5%, registrando una fuerte desaceleración del PIB en comparación con 2007
(7,5%), aumentó la tasa de inflación a 7,7% y se registró un preocupante deterioro
de los indicadores del mercado laboral. El cambio de rumbo de la economía
colombiana está relacionado tanto con factores internos, como externos. Entre los
internos se encuentran el debilitamiento del ciclo expansivo de la construcción, la
inflación de costos y la menor disposición de gasto por parte de los hogares y de
las firmas. Los externos están relacionados principalmente con la crisis financiera
internacional y sus repercusiones sobre la demanda mundial que se comenzaron a
sentir en el último trimestre de 2008, cuando el PIB en el país decreció a una tasa
de –0,7%.

2009/2010

La problemática de la economía colombiana al cierre de 2009 registró una tasa


promedio de crecimiento del orden de 0,4% que lo ubican como el peor
desempeño de la década. Los efectos de la crisis externa que se reflejaron en la
fuerte contracción de la demanda externa-interna y en la caída de la producción de
los sectores productivos, especialmente, industria y comercio, fueron las razones
principales del desplome de la actividad económica en Colombia. A pesar de este
complicado escenario, para resaltar, el nivel de inflación logrado al final de 2009,
2% anual, nivel que no se registraba en los últimos 40 años. Para 2010, las
perspectivas apuntan a un año de transición, donde los indicadores líderes
señalan una recuperación incipiente de la economía colombiana a consecuencia
de las incertidumbres en materia cambiaria, externa y fiscal.
2011

el desempeño económico colombiano en 2011 y las perspectivas para 2012, en él


se destacan los factores que vienen explicando el buen momento que vive la
economía colombiana a pesar de las dificultades que viven las economías
industrializadas en materia de déficit fiscal y crecimiento de la deuda pública.

En este sentido, un crecimiento del PIB de 5,9% en 2011, casi dos puntos por
encima del observado en 2010, confirman que la economía nacional alcanzó
rápidamente su tradicional senda de crecimiento potencial después de la crisis
mundial de 2007-2009. El dinamismo del mercado interno y el liderazgo del sector
minero-energético son los motores del crecimiento, que de seguro se mantendrán
en 2012 pese a la recesión de las economías de la eurozona y al lento proceso de
recuperación de la economía de los Estados Unidos.

2012

El año 2012 comenzó con unas expectativas optimistas en materia de crecimiento


económico. Se pensaba, tal vez influenciado por los excelentes resultados de
finales del año pasado, que las cosas, aunque un poco menos sobresalientes,
podrían ser favorables.
Con el paso de los meses, el país y las autoridades económicas se dieron cuenta
de que las condiciones internas y externas no favorecían un crecimiento
sostenido. Esto llevó a una revisión a la baja de los pronósticos.
Al momento, y como consecuencia del bajo crecimiento del PIB durante el tercer
trimestre del año (2,1 por ciento), las previsiones para el año completo se ubican,
en promedio, alrededor del 4,0 por ciento.

De esta forma, la desaceleración progresiva de la economía fue el fenómeno


predominante durante 2012.
Aunque en un principio, y a cuenta de los temores frente al crecimiento acelerado
del crédito de consumo y los altos precios de ciertos activos, dicha desaceleración
fue inducida por las decisiones de política económica. Con el tiempo, y en razón a
diversos factores, las cosas evolucionaron de tal forma que, en los últimos meses
del año, la Junta Directiva del Emisor se vio obligada a revisar la política monetaria
y a comenzar un nuevo ciclo de tasas de interés a la baja.
A pesar de las menores tasas, el crecimiento del país se ubicará ligeramente por
encima del promedio de América Latina, que se estima en 3,7 por ciento. Pocas
naciones, como Chile, Panamá, Perú y Uruguay, tendrán tasas superiores al
promedio. El gigante Brasil no crecerá más allá del 1 por ciento.
Infortunadamente, durante el año 2012, las autoridades económicas colombianas
no consolidaron un manejo de la tasa de cambio que evitara que el fenómeno de
la revaluación ocasionara daños irreparables en los principales sectores
transables.
Con el paso de los meses, y por diversas circunstancias, entre las que se cuenta
la falta de eficacia de las políticas y del gasto público, las denominadas
locomotoras del desarrollo perdieron potencia, como es el caso de la minería, o no
lograron avanzar al ritmo esperado, como ocurre con la infraestructura, la
construcción y la agricultura.
Respecto a la demanda, resulta alentador que el consumo interno no haya tenido
un debilitamiento pronunciado. A septiembre de este año crecía al 4,4 por ciento.
Sin embargo, en el sector externo se ha registrado una desaceleración progresiva
de las exportaciones y las importaciones.
En materia de generación de empleo, en 2012, las cosas no empeoraron y, por
fortuna, durante los últimos meses el desempleo se ha mantenido en niveles de un
dígito. El problema que se tiene es que los nuevos puestos de trabajo que se
crean no son de buena calidad y predomina la informalidad.

Por su parte, la inflación ha tenido un comportamiento mejor de lo esperado y se


estima que cierre el año ligeramente por debajo del 3 por ciento, que es un
resultado muy favorable.
A todas estas, la inversión extranjera se mantiene en niveles altos, lo que indica
que continúa la confianza externa en el país.
De esta forma, el balance de la economía colombiana durante 2012 se muestra,
dadas las circunstancias que se han vivido a nivel externo, relativamente
favorable, pero este pudo ser mejor si el Gobierno se hubiera mostrado mucho
más eficaz en la ejecución del gasto público y si se hubieran implementado
políticas más activas y coherentes que alentaran la marcha de varios sectores.

2013

Aunque la cifra de crecimiento de Colombia fue buena (4,3%) y mejor que la de


Brasil (2,4%) y México (1,3%), fue inferior a la de Perú (5,2%) y Bolivia (6,4%).
América Latina se desaceleró al 2,6%. El crecimiento económico estuvo más
jalonado por la demanda interna, y no tanto por los TLC como se exagera a veces.
El desempeño agropecuario fue bueno pero jalonado por el café (28,8%). La
ganadería se estanca. La minería se desacelera por el carbón. Ayudó la
construcción, aunque más por las obras civiles, y algo por la vivienda popular,
impulsada por el Estado, igual que el crecimiento de servicios sociales. Preocupa
por segundo año consecutivo el balance negativo del sector industrial. Luego hay
factores preocupantes sobre la sostenibilidad a futuro de este crecimiento
económico, con un decaimiento industrial ya que se necesita una tasa superior al
5% para abatir el desempleo. La experiencia enseña que el decaimiento industrial
no tarda en irradiarse a otros sectores. 

2014

El anuncio de JP Morgan de aumentar en forma gradual la ponderación de la


deuda colombiana en dos de los índices de bonos redundó en un incremento del
ingreso de dólares al país, con lo que se inició a partir de marzo otra etapa de
revaluación del peso. Durante el primer semestre de 2014, el peso colombiano se
apreció en términos nominales frente al dólar (2,2%), pero registró una
depreciación del 7,8% en comparación con el primer semestre de 2013. El banco
central mantuvo y reforzó en 2014 su política de acumulación de reservas, las que
alcanzaron un saldo de 47.000 millones de dólares en noviembre. En el segundo
semestre del año, esta medida, junto con la disminución del ingreso de divisas
debido a la reducción de precios del petróleo y al alza previsible de las tasas de
intervención de la Reserva Federal de los Estados Unidos por la consolidación del
crecimiento de ese país, fortaleció dicha devaluación. La caída de las
exportaciones y el aumento del déficit en la cuenta corriente de la balanza de
pagos de Colombia son una señal de alerta que refleja la debilidad de la demanda
internacional y la reducción de los precios internacionales del petróleo y de otros
productos de exportación. A fines del primer semestre de 2014, la balanza de
bienes acumuló un saldo negativo, que no se presentaba desde 2007. Junto con la
disminución de los precios de los productos mineros y energéticos, también se ha
reducido su volumen exportado, por problemas en su producción y transporte. Por
otra parte, debido al cierre temporal de la Refinería de Cartagena, ha sido
necesario incrementar la importación de combustibles y derivados, lo que ha
aumentado el saldo negativo entre exportaciones e importaciones de bienes. El
crecimiento de las exportaciones de bienes agrícolas acumulado de enero a
agosto de 2014 (15,3%), en particular de café, banano y flores, no logró
compensar la disminución del valor de las exportaciones mineras y energéticas.
Asimismo, el déficit de la balanza de servicios se incrementó un 5,6%, debido
principalmente al crecimiento de los egresos del rubro viajes, y el superávit de las
transferencias (sobre todo remesas) disminuyó un 11,8%. Por su parte, el saldo
neto de la renta factorial presentó una disminución del 6,2% durante el primer
semestre de 2014, debido a la menor remisión de utilidades y dividendos de la
inversión extranjera en Colombia. Hasta noviembre, los flujos de inversión
extranjera directa llegaron a 13.376 millones de dólares, monto un 6,2% menor
que el registrado en el mismo mes de 2013, pero aún suficiente para cubrir el
aumento del déficit de la cuenta corriente
2015

La problemática en el 2015 la caída de los precios internacionales del crudo a


nivel internacional, la cual fue bien controlada por ECOPETROL a través de
medidas muy fuertes en recorte de gastos, lo cual a su vez produjo una crisis
social en la zona de los llanos orientales.

La economía de Colombia creció al ritmo más débil desde la crisis financiera


global, ya que la caída en la confianza de los consumidores profundizó una
desaceleración causada por el final del auge petrolero y minero.
El producto interno bruto se expandió un 1,1% respecto al año anterior, el ritmo
más lento desde 2009 y en línea con la proyección media de 28 analistas
encuestados.

2016

En el cuarto trimestre del 2016 el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia creció
1,6% con respecto al mismo periodo de 2015, según anunció hoy el Dane. En el
total del año, la economía colombiana creció 2%.

En el tercer trimestre la economía colombiana creció 1,2%, el menor crecimiento


trimestral desde el 2009. Hoy el Dane reportó que en el cuarto trimestre se creció
al 1,6% y en el total del 2016 el crecimiento económico de Colombia fue de
2% (acorde con los pronósticos).

El crecimiento de 2% representa el menor crecimiento de la economía del país en


7 años, luego de haber crecido en 1,7% en el año 2009.

El bajo crecimiento de la economía colombiana en el año anterior, se vio


influenciado principalmente por la caída en los sectores de la minería y transporte
principalmente, cayendo 0,1% y 6,5% respectivamente. Este comportamiento
negativo estuvo asociado con la dinámica del sector de hidrocarburos.
2017

El año 2017 puede calificarse como un año de alta incertidumbre económica y


política, volatilidad en los mercados y bajos crecimientos. Estas características se
dieron, tanto a nivel internacional como en el plano interno. Estados Unidos ha
logrado mantener un proceso de recuperación que le ha permitido implementar
políticas monetarias menos expansivas. En efecto, la FED ha aumentado sus
tasas de interés y se prevé incrementos adicionales en 2018. Lo anterior,
posiblemente se traducirá, en un mayor flujo de recursos de inversión hacia ese
país.

el marco fiscal de mediano plazo (MFMP) del 2017, el Gobierno afirma que el
crecimiento en el primer trimestre estuvo afectado por la contracción del sector
petrolero y factores que debilitaron la demanda interna.

Sin embargo, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público prevé una aceleración en


el segundo semestre para que finalmente crezca 2,3 por ciento en 2016, 0,2
puntos porcentuales menos de lo que esperaba en diciembre pasado.

2018

El Producto Interno Bruto crece 2,5% en el año 2018p con respecto al año 2017;
las actividades económicas que más contribuyen a este comportamiento son:
administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación
obligatoria; educación; actividades de atención de la salud humana y de servicios
sociales que crece 4,6% y contribuye con 0,7 puntos porcentuales a la variación
anual del valor agregado; seguida de comercio al por mayor y al por menor,
reparación de vehículos automotores y motocicletas; transporte y almacenamiento;
alojamiento y servicios de comida que crece 2,7% y contribuye con 0,5 puntos
porcentuales; y actividades profesionales; servicios administrativos y de apoyo que
crece 3,8% y contribuye con 0,3 puntos porcentuales.
Por su parte, las actividades económicas que contribuyen de forma negativa son
explotación de minas y canteras que decreció 1,9% y construcción que decreció
0,4%.

https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-
nacionales-anuales

http://www.scielo.org.co/pdf/pece/n12/n12a2.pdf

https://www.elheraldo.co/economia/economia-colombiana-crecio-43-en-2013-dane-146791

https://www.dinero.com/economia/articulo/crecimiento-de-la-economia-o-pib-en-colombia-en-
2016/242252

http://www.andi.com.co/Uploads/ANDIBalance2017Perspectivas
%202018_636529234323436831.pdf

https://www.portafolio.co/economia/las-causas-del-debil-crecimiento-de-la-colombiana-506057