Vitico Al Bate
Temas abordados
Vitico Al Bate
Temas abordados
VITICO AL BATE
Editores:
Vicepresidencia de Comunicaciones y RSE de Banesco Banco Universal y Javier González
Producción General:
Vicepresidencia de Comunicaciones y RSE de Banesco Banco Universal
Producción Ejecutiva:
Javier González
Coordinación Editorial
Leonardo Ferrer Bastidas (leonardoferrerbastidas@gmail.com)
Corrección de textos:
Carlos Bautista Romero (cabaro03@gmail.com)
Fotografías:
Colección Familia Davalillo, colección Promociones Deportivas Batey57 y colección particular Yoel Rivas
Páginas:
267
Fecha:
2019
Depósito Legal:
MI2019000271
Este libro no hubiera sido posible sin la colaboración invalorable de Francisco AGRADECIMIENTOS
Davalillo padre, Francisco Davalillo hijo, Helga Davalillo, Zoraida de Davalillo, Tony ESPECIALES
Flores, Carlos Tovar Ostos (†), Yoel Rivas, Narciso Guaramato, Francisco Gorrín,
José Joaquín Villasmil (†), Luis Aparicio Montiel, Nelson Aparicio, José Villa, Ramón
Corro, Asdrúbal Fuenmayor Pérez, Nelson Martínez, Jorge Luis Segovia, Tony Barreto,
Emilia Carrasquel, Leonardo Ferrer Bastidas, Tibisay Francisco, Iván Buznego, Carlos
García, Decano de LUZ, Jorge Palencia Piña, Rector de la Universidad del Zulia y
Asamblea del Núcleo de la Costa Oriental del Lago de la Universidad del Zulia.
4 VITICO AL BATE
ÍNDICE Presentación 6
Introducción 10
Prólogo 14
Vitico de toga y birrete 18
Davalillo, un apellido con tradición 22
Un carajito avispado y aplicado 32
Salto al profesional 44
De relevista a bateador en las ligas menores 58
De león a tigre 68
Vibró en grandes ligas por 16 temporadas 94
México a palo limpio 114
De la liga centro occidental a la liga de verano 122
Liga instruccional 128
Mánager exitoso en la pelota amateur 132
Vitico en home 136
Vitico en barajitas 142
Anecdotario de Vitico 146
21 juegos inolvidables de Vitico Davalillo. 1957-1987 160
Apéndice 204
Hits por ciudades y rivales 205
Numeritos ofensivos y de pitcheo 207
Víctor Davalillo y sus 1.505 hits en al LVBP. (1957-1987) 218
Fuentes consultadas 262
VITICO AL BATE 5
6 VITICO AL BATE
PRESENTACIÓN
L a publicación de biografías de deportistas es todavía un
hecho bibliográfico infrecuente, en Venezuela y en el mun-
do. Aunque en nuestro tiempo se está produciendo una
tendencia social y cultural, que es la de un interés creciente por la vida de los
demás; y que el repertorio de biografías publicadas en distintas lenguas crece
cada día, las dedicadas a los deportistas siguen siendo escasas o excepcionales
en el conjunto.
Esta desproporción se hace todavía más evidente, cuando se observa con
mayor detenimiento, el comportamiento del género en las últimas dos o tres dé-
cadas. Sobre los grandes personajes de siempre -reyes, gobernantes, militares,
escritores, pintores y científicos de distintas disciplinas- han continuado apa-
reciendo biografías, estudios y ensayos biográficos, algunas de ellas, libros que
sobrepasan las mil páginas, y cuya minuciosidad alcanza todos los pequeños
asuntos de la vida cotidiana de los biografiados.
De forma simultánea, las historias de vida de empresarios, periodistas, mú-
sicos, viajeros y cooperantes, también ocupan ahora espacio en las mesas de
las librerías o en los lanzamientos de libros digitales. Pero, y es un asunto verda-
deramente llamativo, en medio del ensanchamiento cualitativo de la oferta, los
deportistas no alcanzan -al menos, no todavía- una presencia significativa.
Este fenómeno resulta todavía más curioso, cuando lo contrastamos con el
auge de lo deportivo en el mundo. Lo decía en el prólogo a otro libro de esta mis-
ma colección y lo repito aquí de forma sumaria: crece el número de personas que
practican deportes; crece en el planeta la cantidad de instalaciones deportivas;
crecen los medios de comunicación y las plataformas digitales especializadas en
los deportes; crece el número de espectadores; crece la cantidad de deportes
que se practican; crece de forma extraordinaria el volumen de negocios de la in-
mensa mayoría de los deportes, pero la producción de biografías de deportistas
sigue siendo marginal.
Por encima de sus atributos documentales y narrativos, y del deber de fide-
lidad a los hechos que debe guiar la tarea de los biógrafos, hay una cuestión so-
bre la que es prudente llamar la atención: la biografía es un género que porta una
VITICO AL BATE 7
INTRODUCCIÓN
D
icen que cuando Vitico estaba en su cuna, le guindaron
un móvil con el objeto de que el movimiento del mismo lo
distrajera. Cuentan que al terminar de tomarse el tetero,
agarraba la botella y golpeaba con ella la pelota que colgaba frente a él. Tenía para
entonces unos cuatro meses de nacido y agregan algunos familiares que lograba
pegarle a la pelota cuatro de cada diez veces que lo intentaba.
Víctor Davalillo ha escrito su historia con un bate en la mano, dentro y fuera
de Venezuela.
Su manera de batear llama la atención de todos los que lo ven, aunque es-
tos no sepan nada de beisbol. Sus movimientos en el home plate con el bate en
las manos, desconciertan y espantan a los pitchers por la facilidad que tiene para
golpear la bola y colocarla en los sitios en donde no están los defensores rivales.
Acostumbra también a realizar una jugada de toque de bola que resulta todo un
éxito cuando logra llevarse –literalmente hablando- la pelota con su cuerpo y pasar
a los jugadores del infield, lo cual se conoce como la acción de “dragar” la pelota.
Vitico ha hecho del bateo un arte y por ello se ha convertido en una estrella”. 1
El periodista Rodolfo José Mauriello dijo una vez que “cuando pensamos escri-
bir de alguien sobresaliente en su profesión, la mente se pasea por los elogios más
bonitos, esas palabras que suenan como melodías. Quizás, sin embargo, el mejor
elogio para alguien sea el uso de la palabra simple de su profesión. Siempre hemos
creído que lo mejor es decir “el pintor”, “el escultor”, “el actor”, “el novelista” como
en este caso de Vitico Davalillo, “el pelotero”, quizás suene mejor, agregamos no-
1 Benítez, Leo: “El dos del Caracas es el número uno del bateo venezolano”. En: Sport Gráfico. Caracas, Núm. 296, 25 de
diciembre de 1970; Pág. 35
VITICO AL BATE 11
sotros, el bateador. Vale recordar esa inolvidable frase pronunciada por el locutor
interno del estadio Universitario: “Al bate…Víctor Davalillo”. Eso nos inspiró el título
de esta obra: Vitico al bate.
Vitico desde lejos, observado desde una tribuna, parece el sueño de su herma-
no Pompeyo, quien fue un buen pelotero, cuya ascensión terminó con una corta ex-
periencia de Grandes Ligas con los Senadores de Washington. Con ella terminaron
sus sueños. Le quedaba ahora soñar con su hermano menor.
Los primeros pasos de este zuliano ejemplar en el mundo en la pelota profe-
sional fueron guiados por Pompeyo, quien mostraría su instinto didáctico. Lo ayudó
hasta un cierto punto y luego, en el momento preciso, lo dejó solo. Como una leona
que libera a sus cachorros porque sabe que éstos tendrán que aprender a defender-
se. Hasta ahí llega la influencia del hermano.
Ya cuando nos acercamos a la nueva estrella, comprobamos que es otro ser.
Víctor es estrella por sus méritos. De Pompeyo le quedaron los consejos. Y por su-
puesto, la combatividad de la sangre”. 2
Los numeritos de Vitico con el madero, tanto en Venezuela como en el exterior,
son impresionantes.
Cuando en 1987 se retiró como jugador luego de 30 campañas en la Liga Ve-
nezolana de Beisbol Profesional (LVBP), el zuliano tenía en su poder la mayoría de
los récords ofensivos vitalicios de ese circuito. Era primero en promedio al bate con
.325, en hits con 1.505, en sencillos con 1.226, dobles con 195, bases alcanzadas
1.902, juegos jugados 1.281 y carreras anotadas 667. Por si eso fuera poco, cuando
dijo adiós a la pelota era el único jugador con cuatro títulos de bateo (1962-63;
1963-64; 1967-68 y 1970-71). Además, es dueño de otras marcas como, por ejem-
plo, la de 100 hits en una temporada (1979-1980), la de más juegos con cinco hits
(6) y la de más veces consecutivas embasándose (12) y conectando hits (9).
Vitico fue el primer pelotero criollo que bateó sobre trescientos en las Grandes
Ligas (.301, 1965), además de haberse constituido en el mayor hiteador (24) como
bateador emergente en la gran carpa en la campaña de 1970.
Hay que recordar también que este zurdo fue en sus inicios un estupendo lan-
2 Mauriello, Rodolfo José. Vitico en su gran año. En: Sport Gráfico. Caracas, 30 de junio de 1965; Pág. 29
12 VITICO AL BATE
PRÓLOGO
L as más enjundiosas investigaciones realizadas en Venezuela
con relación al origen del beisbol, de singular importancia
básicamente por el empleo del análisis documental ade-
cuado, han llegado a la conclusión de que el beisbol en nuestro país comenzó en
el mes de febrero de 1895, cuando un grupo de personas venezolanas, cubanas y
norteamericanas entre las que se puede mencionar a Augusto, Amenodoro y Emilio
Franklin, Roberto Todd, Manuel González, jugó beisbol en la zona conocida como
Quebrada Honda de Caracas. Ya en el mes de mayo del mismo año, se conformó el
primer equipo cuyo nombre fue Caracas Baseball Club.
Luego se conoce, después de estudios, también de buena base metodoló-
gica, que el 23 de julio del año 1912 se comenzó a jugar esta disciplina deportiva
en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia, en un terreno llamado el Diamante de los
tres pesos. Es importante destacar que, aún hoy, existen controversias en cuanto
a quienes fueron los que tuvieron el privilegio de traer el beisbol a la región zulia-
na, es decir, hay dos corrientes de pensamientos, la primera sostiene que fue el
Sr. Williams Phelps quien introdujo este noble deporte en Maracaibo en ese año
de 1912; la segunda considera que ese privilegio le pertenece al Sr. Juan Besson,
quien lo hizo a fines del siglo XIX.
Por otro lado, es necesario recordar que en el año 1950, en Barquisimeto,
estado Lara, se conformó la primera liga de beisbol profesional en esta área con
una corta duración.
En el transcurrir del tiempo, las ligas existentes sufrieron diferentes modi-
ficaciones, pasando por el recordado campeonato rotatorio, jugado en la tempo-
rada 1953-1954, considerado como el primer intento para constituir una liga de
carácter nacional, con representantes de las distintas regiones del país. Es así
como se llega a la liga hoy existente; la Liga Venezolana de Beisbol Profesional
que ya dispone de un buen nivel organizativo y reconocimiento tanto nacional
como internacional.
De acuerdo con la evaluación y el desarrollo del beisbol en Venezuela, es
posible afirmar que a partir de la década de 1930, comenzaron a aparecer en
la escena beisbolera, la contribución, con importante impacto, de familias na-
VITICO AL BATE 15
Vitico
CAPÍTULO 1
DE TOGA Y BIRRETE
VITICO DE TOGA Y BIRRETE 19
“está ponchao”.
Ese amor del venezolano por el juego de los bates, guantes y pelotas ha
provocado también una idolatría que se ha convertido en más que un culto al
héroe, en un estímulo para los jóvenes. No son pocos los muchachos que quieren
ser hoy día un Miguel Cabrera o un José Altuve. Así como en el pasado cada gene-
ración tuvo su ídolo. Nuestros abuelos quisieron ser como el “Chino” Canónico,
como Vidal López, nuestros padres como el “Chico” Carrasquel, como Luis Apari-
cio, como César Tovar, como Víctor Davalillo…
¿Qué adulto contemporáneo amante de la pelota no tuvo como ídolo, por
ejemplo, a Vitico Davalillo? No son pocos los venezolanos que han reverenciado al
20 VITICO AL BATE
“mejor pelotero que ha parido esta tierra”, como lo conceptuó el mismísimo Luis
Aparicio, nuestro único Hall of Fame. Esas son palabras mayores, dichas por uno
de los mejores shortstops de las Grandes Ligas.
Davalillo es el jugador con más hits (1505) en la historia de la Liga Venezola-
na de Beisbol Profesional (LVBP), en la que actuó por espacio de 30 años. Ambas
cifras revelan talento y constancia, arte y tenacidad. Hay muchísimas otras esta-
dísticas que ponen de manifiesto la calidad de pelotero que fue Vitico, pero más
allá de los fríos números, la más grande hazaña de este humilde zuliano fue que
asumió el beisbol como aprendizaje diario y como filosofía de vida, fundamenta-
da ésta en valores de solidaridad, honestidad, trabajo en equipo y persistencia,
los cuales le permitieron ser un profesional exitoso y un buen ciudadano.
Hoy, podemos decir con orgullo que la disciplina, organización y dedicación
al beisbol durante más de 50 años, han convertido a Víctor Davalillo en un desta-
cado atleta que llegó a la cúspide de su profesión para convertirse en un ejemplo
para la juventud venezolana.
VITICO DE TOGA Y BIRRETE 21
Davalillo
CAPÍTULO 2
UN APELLIDO CON
TRADICIÓN
r ge n d e Davalillo
“La Vi el c amino”
ilum in ó
DAVALILLO, UN APELLIDO CON TRADICIÓN 23
1 Arcaya, Pedro M. Población y origen europeo en Coro en la época colonial. Caracas; Ediciones de la Academia Nacional
de la Historia, 1972; p. 190
24 VITICO AL BATE
La Cabimas deportiva
La Cabimas de los años 30 y 40 estuvo marcada por la intensa actividad petrolera
y el incremento de la calidad de vida de sus moradores.
La presencia de la Venezuelan Oil Concessions (que con el tiempo pasará a ser
la Shell), Lago Petroleum Corporation (convertida luego en Creole) y la Venezuela
El marabino José Antonio Casanova,
una de las grandes figuras del equipo
criollo en La Habana, en 1941
Los campeones mundiales de 1941 Gulf Oil Company (Mene Grande) provocará grandes transformaciones en la ciu-
de visita en Maracaibo
dad. El crecimiento poblacional fue impresionante. De un poco más de mil habitan-
tes en 1914, pasó a tener más de 22 mil en 1941.
Estas empresas desarrollarán espacios deportivos y recreacionales, crearán
urbanizaciones, dispensarios, clubes sociales, instituciones educativas y comisa-
riatos (pequeños mercados bien surtidos y con precios solidarios). Además, asu-
men la instalación de tendidos eléctricos, líneas telefónicas y la perforación de
pozos de agua. También construyen acueductos, vías de comunicación, pistas de
aterrizaje, plantas de gas y ponen en funcionamiento líneas férreas para sus loco-
motoras. En fin, Cabimas se convirtió en esos años en una pujante ciudad.
La actividad deportiva en la Cabimas petrolera fue intensa. Las empresas
estimulaban la práctica del atletismo, softbol, tenis, ciclismo, boxeo, beisbol y ba-
loncesto. También se jugaba golf y criquet, disciplina ésta última considerada an-
cestro del beisbol y ejercitada por algunos trinitarios y jamaiquinos empleados de
las mencionadas compañías. Pero eran la pelota y el atletismo los deportes por
excelencia de los cabimeros.
DAVALILLO, UN APELLIDO CON TRADICIÓN 27
El entusiasmo de los zulianos por el juego de las bolas y los strikes comenzó a fina-
les del siglo XIX cuando el joven marabino Juan Besson Lalinde regresó de Estados
Unidos con algunos implementos para jugar pelota. Rápidamente buscó, a través
de anuncios de prensa, jóvenes que supieran jugar beisbol para conformar el pri-
mer equipo de la entidad. Fue así como, en noviembre de 1896, nació el Maracaibo
Base Ball Club, novena que tuvo como sede los terrenos de la parte de atrás del
“nuevo cementerio”.
Poco después se conformó otro club, el Unión, que contribuyó a darle vida al
juego en la capital zuliana. No obstante, los avatares políticos de la época causados
por la “Revolución Liberal Restauradora” que encabezó el general Cipriano Castro,
acabaron momentáneamente con la práctica del beisbol.
Los hermanos Luis y Ernesto
Aparicio, en 1928
DAVALILLO, UN APELLIDO CON TRADICIÓN 29
No sería sino a fines de la primera década del siglo XX cuando el juego de los
guantes, bates y pelotas se reanudaría en Maracaibo y otras ciudades de la región.
Fue gracias al norteamericano William Phelps que el beisbol revivió a partir de esos
años en el Zulia. Phelps no solo contribuyó con la difusión del juego desde su nego-
cio Bazar Americano, vendiendo implementos del beisbol y otros deportes, sino que
apoyó la organización de torneos y la fundación de algunos clubes.
Desde entonces, el beisbol fue convirtiéndose, poco a poco, en una de las
grandes pasiones del zuliano. Tanto que a comienzos de la década de 1930 surgió
en Maracaibo una de las más implacables rivalidades que deporte alguno haya co-
Martiniano y Angelina Davalillo con
nocido en Venezuela. Se trató de la pugna entre los equipos Pastora y Gavilanes. El sus dos hijos mayores, Estanislao y
Pompeyo
primero nacido en el barrio Bella Vista y el segundo en el sector conocido como La
Ciega. Fue una batalla entre dos zonas populares de la capital del Zulia. Esa rivalidad
impulsó la práctica del beisbol en toda la región.
En 1933 abrió sus puertas el Estadio del Lago y se inició la pelota de Primera
División con la presencia de equipos que tuvieron gran trascendencia histórica en
el país. Gavilanes, Pastora, Gulf Criollos y Centauros fueron algunos de esos inolvi-
Romería de la Virgen de Davalillo,
dables clubes de pelota por cuyas filas pasaron numerosos jugadores extranjeros San Asensio, España
de relevancia universal como lo fueron: los cubanos Pelayo Chacón, Alejandro Oms,
Santos Amaro, Lázaro Salazar y Luis Tiant padre, los puertorriqueños Pedro “Pe-
ruchín” Cepeda y Francisco Coimbre, los dominicanos Horacio Martínez, Gustavo
Lluberes, Juan Esteban “Tetelo” Vargas, Andrés Julio Báez “Grillo B” y Pedro Báez
“Grillo A”, y los norteamericanos Bill Hunter, George Earnshaw y Joshua Gibson, en-
tre muchos otros.
En esos años 30 irrumpió en el Zulia una generación de grandes ídolos depor-
tivos nativos de la región, entre los que destacan: los peloteros Ernesto y Luis Apa-
ricio “El Grande”, los también hermanos Balbino y Román Fuenmayor, el boxeador
José Trinidad Rosales, mejor conocido como “Firpo Zuliano”, el tenista Carlos Leal,
quien tuvo brillante actuación en los Centroamericanos y del Caribe de 1938, el
nadador José Molero, el atleta de pista y campo Roque Ávila y el golfista Alejandro
García, representante de La Salina Golf Club de Cabimas.
30 VITICO AL BATE
Un carajito
CAPÍTULO 3
AVISPADO Y APLICADO
fancia no fue una
“Mi in sical”
regalía mu 96*
va lillo, 19
–Vitico Da
Dava-
a a Víctor , 3 de
s. E n tr ev ista realizadal . C ar ac as
Milagro l Nacion
* Socorro, icada en el diario Eción Aniversario
lillo y publ osto de 1996. Edi
ag
UN CARAJITO AVISPADO Y APLICADO 33
1 En su partida de nacimiento, inserta en los libros del Registro Civil de la Jefatura Civil del Municipio Cabimas, Distrito
Bolívar del estado Zulia, bajo el número 699, dice que nació el 30 de julio de 1939, pero el propio Vitico afirma que “nació el
31 y que hubo un error de transcripción que nunca se corrigió. Toda mi vida he celebrado mi cumpleaños el 31 de julio”
34 VITICO AL BATE
En 1957 el empresario zuliano Entonces participaba en cuanto evento deportivo organizaba la Creole Petroleum
Ramón Ochoa lo lleva de Cabimas
a Maracaibo para que refuerce al Corporation, empresa que contribuyó notablemente con el desarrollo del depor-
equipo Doble Punto
te en esa población zuliana. Desde muy joven Vitico mostró habilidades naturales
para los ejercicios físicos.
De Cabimas a Catia
Como estímulo al rendimiento escolar en la medida en que iba culminando la
educación primaria, doña Angelina premiaba a Vitico con viajes a Caracas.
El largo trayecto de Cabimas a la capital lo realizaban en los buses de la línea
Expresos de Occidente. Para la época no existía terminal de pasajeros en Cara-
cas, el transporte del interior del país tenía la última estación en la urbanización
El Silencio, muy cerca del parque El Calvario.
“Nosotros llegábamos a Catia, al cerro de Belén, lo que hoy es la urbani-
zación 23 de enero”, pero en ese entonces no habían fabricado los edificios. Ahí
vivían Pompeyo y, en una casa cercana, una hermana de mi padre, la tía Apolonia
UN CARAJITO AVISPADO Y APLICADO 37
Colina. Al llegar a El Calvario teníamos que ir a pie hasta Monte Piedad y luego
trepar el cerro a pie. Si llovía había que arreglárselas para subir porque eso era
un pantanero”, afirma Vitico.
Y fue precisamente en una de esas vacaciones en Caracas que Víctor Dava-
lillo mostró por primera vez sus progresos como pelotero de manera formal en
la categoría infantil, cuando contaba con unos 13 años de edad, al incursionar
en varios partidos del torneo de beisbol menor capitalino con el equipo El Chi-
co, promovido y fundado en la calle El Cristo de Catia por las señoritas Luisa
Elena Correa y Luz María Paulettti, y patrocinado por Alfonso Carrasquel, quien
entonces estaba en pleno apogeo en las Grandes Ligas como campocorto de los
Medias Blancas de Chicago.
“Jugábamos en el estadio “José Pérez Colmenares”, un campo que estaba
ubicado en Los Flores de Catia, en terrenos adyacentes al primer velódromo que
existió en Caracas. El mánager era Elio Suárez, quien luego fue lanzador en la pe-
lota profesional. Recuerdo que allí conocí, entre otros jugadores, al serpentinero
derecho Ignacio Flores, al también pitcher Rafael Ulloa, al primera base Pedro
Ramón Hernández y a rivales como Narciso Guaramato, Gustavo Gil y Francisco
Gorrín”, quienes jugaban con el Sport Carratú, y Teodoro Obregón, quien lo hacía
con el Almendares”, dice Davalillo.
El Registrador Principal
40 VITICO AL BATE
racaibo para que refuerce al equipo “Doble Punto”. Allí lo recibe Luis Guillermo
Vílchez Soto, mejor conocido como el padre Vílchez, quien era el responsable
de la gerencia deportiva del club que dirigía el célebre pitcher profesional José
de La Trinidad “Carrao” Bracho, quien no tarda en impactarse con el talento del
zurdo de Cabimas, por lo que, semanas más tarde, lo invita a formar parte de la
preselección de jugadores de donde se escogerán los peloteros que representa-
rán al Zulia en el VI Campeonato Nacional de Beisbol AA, pautado para jugarse en
agosto de ese mismo año en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira.
El lunes 27 de junio de 1957, es publicado en el diario Panorama el roster de
los 25 jugadores de la selección AA del Zulia que conducirá Bracho.
Davalillo aparece entre nueve lanzadores junto a Rafael Bohórquez, Néstor
Cárdenas, Lucas Ferreira, Julio Jiménez, José Noguera, Rafael Rodríguez, Norber-
Pompeyo Davalillo con los Senado-
to Valbuena y David Vera, además de los catchers Eddy López, José Nava y Anto- res de Washington
nio Orozco; los infielders Gustavo Fernández (1b) y Humberto Soto (1b), Manuel
Huerta, Manuel Mindiola, José Párraga, Guillermo Romero, Aristóbulo Salcedo y
Humberto Soto, y los jardineros Iván Fernández, Eduardo Negrette, José Pereda,
Audio Prieto y Avelino Villasmil.
Tras realizar varios partidos de fogueo en las últimas semanas de julio y
principios de agosto, incluidos dos buenos desafíos contra los poderosos Carde-
nales de Carora, la selección zuliana llega a San Cristóbal entre los favoritos del
evento que animarán representaciones de 16 estados. Se hablaba entonces de
que Vitico pudiera convertirse en la gran figura del evento por su sobrado talento.
En su primera presentación en el torneo, Davalillo transitó la ruta completa Reseña del trágico accidente donde
perdió la vida el papá de Víctor Da-
valillo. Diario Panorama. Maracaibo,
en el encuentro que Zulia le ganó a Mérida por paliza de 14-2. Aceptó cinco hits, enero de 1944
recetó cuatro boletos, propinó seis ponches y se ayudó a si mismo con el made-
ro al conectar de 3-2 con 2 anotadas. También contó con el apoyo ofensivo del
inicialista Gustavo Fernández, quien ligó de 5-3 y fletó cuatro carreras. En esa
ocasión, el “Carrao” Bracho declaró a la prensa que habían ganado gracias al tra-
bajo de Víctor Davalillo, un muchacho zurdo, de 18 años, que también es capaz de
jugar en los jardines y en la primera base, además de ser un poderoso bateador”.
En total, Vitico se apuntó tres victorias de manera invicta en esos Naciona-
42 VITICO AL BATE
Salto
CAPÍTULO 4
AL PROFESIONAL
a !, está is flaquito,
“¡Verg a u n p oco más
a b
te imagin y fuerte”
alto
ricio
–Luis Apa
SALTO AL PROFESIONAL 45
D
espués de su exitosa intervención en el campeonato na-
cional de San Cristóbal, Vitico regresa a su pueblo natal
con el objeto de preparar su ingreso a la Escuela Técnica
Industrial de Cabimas en la especialidad de mecánica.
Para entonces, el legendario pelotero cubano Manuel “Cocaína” García,
coach de los Leones que lo evaluó personalmente en el torneo nacional de la
capital tachirense y entregó un amplio reporte de ese evento a uno de los propie-
tarios del Caracas, Oscar “Negro” Prieto, quien estaba en búsqueda de novatos
para tratar de superar la crisis de jugadores nativos que tenía el club luego que
los mejores días de Carrasquelito, Guillermo Vento, “Carrao” Bracho y Pompeyo
Davalillo habían pasado.
La actuación como pitcher de la selección zuliana tuvo fuerte eco por las re-
señas publicadas en el diario marabino Panorama y en otras páginas deportivas
de medios de circulación en todo el país, como El Universal, Últimas Noticias y El
Nacional, cuya edición del 17 de septiembre de 1957 informó que el equipo Cabi-
mas de la Liga Occidental estaba interesado en firmarlo, pero que el joven zuliano
le manifestó a la directiva de ese club que la decisión de jugar o no profesional
estaba en manos de su hermano Pompeyo.
“Cocaína”, estrella del montículo en su país, Ligas Negras de Estados Unidos
y circuitos de México, República Dominicana y Venezuela durante las décadas de
1930 y 1940, había quedado muy impresionado con el talento de Vitico, quizás
porque en sus tiempos brilló tanto en el montículo como con el madero. Y para
colmo ambos zurdos y de baja estatura. García estaba convencido que había des-
cubierto a un peloterazo y que todo era cuestión de tiempo.
Pero no solo eran Cabimas y Caracas las divisas que estaban tras los servi-
cios de Vitico, otros elencos querían contratarlo también.
“Un día hasta se acercó por la casa en Cabimas el propio Luis Aparicio, quien
ya era pelotero de Grandes Ligas, y junto con su padre Luis Aparicio “El Grande”,
acababa de fundar el club Rapiños tras diferencias con Ernesto Aparicio por la
franquicia Gavilanes”, recuerda Vitico. “El junior me encontró en la calle Campo
Blanco y me preguntó que si conocía a un tal Víctor Davalillo”.
46 VITICO AL BATE
co le dijo al “Loro” que le diera, si era posible, el uniforme 33, que era el número
del destacamento de la Guardia Nacional de Cabimas. Betancourt lo complació y
El equipo Cabimas, de la Liga Occi- Vitico saltó al terreno del estadio Universitario con gran emoción y orgullo.
dental zuliana de beisbol profesio-
nal, también se interesó en Vitico “Al finalizar la práctica me llamaron a una pequeña oficina que había en el
Davalillo. El Nacional. Caracas, 17 de
septiembre de 1957 club house y por primera vez me hablaron de la posibilidad de firmar”, rememora.
“Les agradecí el gesto y dije que tenía otros planes. Me encantaba la mecánica y
estaba listo para regresar a Cabimas para iniciar estudios en la Escuela Técnica
Industrial en esa especialidad”.
Dos días después regresa Vitico a su casa y se encuentra con tremenda sor-
presa: El “Negro” Prieto y Pompeyo estaban allí desde la tarde anterior, habían
viajado desde Caracas en avión para gestionar personalmente con la señora An-
gelina la autorización para firmar al muchacho de 17 años de edad.
“Pero bueno, mamá, ¿no está todo listo para comenzar clases en la Escuela
Técnica?”, dije. La respuesta de ella fue que Pompeyo la había convencido. Había
aceptado que firmara. Mi hermano y el señor Prieto, quien, por cierto, durmió
en una hamaca, estuvieron todo un día dándole a la lengua con la vieja para que
me soltara”.
-Ahí tienes la maleta lista, vas a firmar con el Caracas, Pompeyo te va a
SALTO AL PROFESIONAL 49
ayudar y también vas a viajar a Cuba para que te desarrolles como pelotero por
allá, me dijo.
“Antes de salir de Cabimas fui a la Escuela Técnica a hablar con el director
para que le diera el cupo a otro. Agarre mi equipaje y llegue a la capital, esta vez
me alojé en la casa de Pompeyo”.
“El 27 de septiembre de 1957 firmé con el Caracas. Me dieron un bono de tres
mil bolívares y un sueldo de mil doscientos bolívares mensuales (Bs. 1.200,00).
A partir de ese momento tenía que presentarme todos los días a las 10 de la
mañana en las prácticas del equipo en el estadio Universitario, con miras al inicio
de la temporada 1957-58. Con un real en el bolsillo era suficiente para tomar el
autobús de la circunvalación número uno y luego de darle la vuelta a Caracas, lle-
La madre de Vitico, doña Angelina
gar a nuestro destino, toda una aventura para conocer la ciudad de oeste a este”. Romero Rodríguez, autorizó la firma
al profesional de su hijo menor de
En aquel entonces, Vitico vivía en la casa de su hermano Pompeyo, ubicada edad
onda corta, con cierta distorsión, por las estaciones marabinas Ondas del Lago y
Radio Calendario.
Abriendo el séptimo inning alcanzó a escuchar la fuerte voz del joven na-
rrador de apenas 24 años de edad, Carlos Tovar Bracho, quien junto a su paisano
valenciano, Abelardo Raidi, acababa de ser contratado por la publicidad Morales
y Prieto para narrar los encuentros celebrados en el parque Universitario de la Pablo Morales y Oscar “Negro”
Prieto, propietarios del Caracas,
capital y el diamante Cuatricentenario de la ciudad del Cabriales, a través de la le extendieron a Vitico Davalillo
su primer contrato como pelotero
señal de la emisora de Felipe Serrano. profesional, en 1957
Víctor Davalillo junto al coach cu- peligroso rival que le tocó en su debut al novato de Cabimas.
bano Manuel “Cocaína” García y el
pitcher zurdo José Perozo, en 1957 Antes de finalizar los envíos de calentamiento, Pompeyo se acercó a Vitico
para darle instrucciones de cómo lanzarle al artillero de Carúpano que acababa
de cumplir 28 años de edad.
“Me dijo que le lanzara duro y adentro. Hice caso y lo dominé con globo al
jardín izquierdo para salir bien del enorme compromiso con uno de los bates más
peligrosos de la liga”, evocó.
“Luego dominé a los siguientes seis hombres, hasta que llegó el noveno
acto en el que “El Árabe Maravilloso”, como llamaban a Aquiles Gómez, me sacó
la pelota por el jardín izquierdo y “Toña La Negra”, así conocíamos a Aureliano
Patiño, despachó doble que coronó el racimo de tres carreras para darle cifras
definitivas al juego de 9 por 3 a favor de los orientales, que quedaban con marca
de 4-0, mientras que nosotros estábamos con récord de 1-3.
Ese par de tablazos obligaron al mánager Alfonso Carrasquel a salir de la
cueva para reemplazarme con otro novato de mi promoción, Numa Álvarez”.
SALTO AL PROFESIONAL 55
En el diario Últimas Noticias de Caracas se publicó una buena reseña, sin fir-
ma, el viernes 18 de octubre de 1957, la cual destacó que el partido tuvo bajísima
calidad, pero al mismo tiempo subrayó que “sirvió para ratificar las condiciones
excepcionales que adornan al formidable jugador venezolano Aquiles Gómez.
Este fue la estrella auténtica, pues la labor de Ramón Monzant, con todo y apun-
tarse el triunfo, fue aceptable; pero no una cosa del otro mundo. En cambio, el
joven jardinero del equipo invicto cogió un boleto, golpeó dos sencillos y tubey.
Y por si fuera poco, no satisfecho aún, en el noveno inning enderezó una curva
del prometedor recluta Víctor Davalillo y sembró la bola en los bleachers para
fabricar una velada redondita”.
Más adelante el autor de la mencionada crónica manifestó su desencanto
con el discreto inicio de los Leones y resaltó el estreno del segundo Davalillo que
se hizo profesional al señalar que: “Otra vez el público respondió, lástima que los
platos han sido tan fríos. No hay pimienta, ni sal. Nada. Y los players nativos no
deben dejar escapar esa oportunidad que les han brindado. Deben actuar con
más coraje e interés, partirse el pecho. Hace falta más coraje, como el que posee
el chiquillo Davalillo, quien por espacio de dos actos largos se desenvolvió con
una valentía espartana. Dentro de poco –siempre y cuando le sigan dando oca-
sión– se convertirá en un buen serpentinero. Tiene en la bola.”
Nueve días después, el 26 de octubre de 1957, en el estadio Heres de Ciudad
Bolívar, va al plato como bateador por primera vez en encuentro contra Oriente.
Carrasquelito lo envía de emergente por Virgilio Fernández en el octavo inning y
falla con rodado a manos del lanzador Marcelino Sánchez. Al día siguiente, en el
parque “2 de diciembre” de la ciudad de Maturín, toma su segundo turno, nue-
vamente en rol de pinch hitter, en sustitución del serpentinero estadounidense
Pete Meza, y ante envío del bigleaguer Ramón Monzant, falla con manso rodado
por tercera.
De relevista
CAPÍTULO 5
A BATEADOR
EN LAS LIGAS MENORES
DE RELEVISTA A BATEADOR EN LAS LIGAS MENORES 59
D
espués de la ronda eliminatoria de la temporada 1957-
58, en la cual los Leones del Caracas quedaron elimi-
nados, Vitico se marchó a Cabimas para descansar un
par de semanas y hacer los arreglos para tramitar el pasaporte y viajar a Cuba a
continuar el proceso de desarrollo como pelotero profesional.
A mediados del mes de febrero de 1958 llegó a La Habana junto a su herma-
no Pompeyo, quien había acordado con Bobby Maduro, propietario de los Sugar
Kings, club independiente que tenía convenio de trabajo con los Rojos de Cincin-
nati, para que le dieran la oportunidad de ser evaluado.
Al presentarse a su primera práctica en la capital cubana, en el Estadio del
Cerro (hoy Latinoamericano), Vitico causó buena impresión por la velocidad de su
recta y el buen control de los envíos. Pero también fue objeto de bromas por parte El cubano Bobby Maduro fue figura
cumbre en el desarrollo de peloteros
del mánager, Napoleón Reyes, y el grupo de técnicos que guiaban las prácticas. latinos en las décadas de 1950 y
1960
“Pero bueno, Pompeyo, te presentaste aquí con un jockey, el Oriental Park
queda en Marianao”, le dijeron al mayor de los Davalillo, refiriéndose al famoso
hipódromo de la ciudad de La Habana, no tanto por el tamaño de Vitico, cuya es-
tatura es de un metro con 70 centímetros, sino porque en aquella época apenas
llegaba a un peso de 62 kilogramos.
Dos días después de estar entrenando con los Sugar Kings, Pompeyo y Viti-
co fueron llamados a las oficinas del señor Paul Miller, gerente general del club
que jugaba en la Liga Internacional AAA, donde el propio Maduro se encargó de
anunciarle la decisión de firmarlo y enviarlo a Estados Unidos a iniciar su carrera
en el sistema de sucursales de los “canillas rojas” Cincinnati.
Esta vez no hubo bonificación por la firma, apenas reconocieron los gastos
que hizo Pompeyo por el boleto aéreo Maracaibo-Caracas-La Habana y le garan-
tizaron salario de 225 dólares mensuales, mientras que míster Miller le dijo que
pronto tendría noticias con respecto a su traslado hacia los Estados Unidos.
En ese entonces, el club grande de Cincinnati entrenaba en Tampa, Florida,
y las sucursales de ligas menores, con excepción de los Reyes del Azúcar, se pre-
paraban en Laredo, Texas.
Tras recibir de manos de míster Miller el boleto aéreo La Habana-Tam-
60 VITICO AL BATE
dujo al club por el resto de la temporada”. Al finalizar la campaña, Vitico quedó Los venezolanos Julián Ladera, Luis
“Camaleón” García, Emilio Cueche,
primero entre los lanzadores por efectividad del circuito de Florida con 2.45 en Pompeyo Davalillo y José “Carrao”
Bracho, con el uniforme del equipo
53 partidos y culminó como el tercer mejor pitcher de la liga por victorias con 16. Sugar Kings, 1958
El mánager Ben Geraghty y Víctor tuvo su primera experiencia en la categoría antesala a las Grandes Ligas, finali-
Davalillo con el equipo Soles de
Jacksonville, en 1962 zando la temporada en la Liga Internacional.
Cuando el gobierno revolucionario de Fidel Castro nacionalizó todas las
empresas de capital estadounidense el 8 de julio de 1960, los Sugar Kings se
trasladaron a Nueva Jersey y pasaron a denominarse Jersey City Jerseys. En ese
club se reunió Vitico con su hermano Pompeyo y con el lanzador Emilio Cueche.
Tuvo experiencia en seis juegos, cuatro como lanzador.
Para el año 1961 vuelve a comenzar la temporada en las filas del Topeka
clase B. Pero luego de participar en 14 encuentros, es promovido de categoría.
Lo envían a la filial clase A, en Carolina del Sur, con el club Columbia Reds, don-
de jugaban dos venezolanos en calidad de titulares: el jardinero zuliano Teolindo
Acosta, quien ese año se coronó campeón bate con average de .343, y el campo-
corto caraqueño Gustavo Gil.
Después de intervenir en 34 encuentros en Columbia, Vitico se ganó un nue-
vo ascenso, esta vez por los últimos 24 días de la temporada, regresó a las filas
DE RELEVISTA A BATEADOR EN LAS LIGAS MENORES 65
del club Jersey City AAA que dirigía Napoleón Reyes. Fue utilizado en 33 juegos
como reemplazo defensivo en los jardines o bateador emergente, y lanzó en rele-
vo en nueve ocasiones.
del cuerpo de lanzadores del club que dirigía Ben Geragthy, figuraron el cubano
Luis Tiant y Tommy John, así como el veterano pitcher boricua Rubén Gómez.
“Recuerdo que desde el año anterior habían recomendado que me alternaran
como pitcher y jardinero para aprovechar el rendimiento ofensivo”, afirma Vitico,
quien ese año se convirtió en el primer artillero venezolano que regó dos centena-
res de hits en una campaña de ligas menores y se coronó campeón bate en AAA.
Dos semanas después de comenzar la campaña, Duke Carmel, el centerfield
regular, se lastimó un brazo y Davalillo comenzó a jugar a diario.
“Fue un gran reto porque Carmel era un prospecto al que le habían dado 100
mil dólares por firmar. Aproveché la oportunidad y comencé a batear. Cuando
Carmel se recuperó yo bateaba como .480 y el mánager le dijo que lo lamentaba,
que lo pondría a jugar cuando yo bajara a .280”. Boleto de entrada al Juego de Estre-
llas de la International League, 1962
El bate de Davalillo comenzó a calentarse en mayo. En 33 partidos consumió
128 turnos, en los cuales conectó 43 imparables, incluidos cuatro triples, para
average de .336, con 21 carreras anotadas, 12 impulsadas, cuatro bases robadas y
un sacrificio. Por tal desempeño fue escogido, en votación de reporteros, narrado-
res y comentaristas, como Jugador del Mes de mayo en la Liga Internacional AAA.
A principios del mes de junio el mánager Geragthy indica que lo considera
uno de los peloteros más rápidos del beisbol, “probablemente sea más veloz que
66 VITICO AL BATE
De Aleón
CAPÍTULO 6
TIGRE
n iv ersi ta rio es mi
“El U a ll í c om enzó
casa, pu es
in ó m i c a rrera de
y term
pelotero”
valillo
–Víctor Da
DE LEÓN A TIGRE 69
U
no de los mejores peloteros de la historia brilló durante
30 años en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional:
19 con los Leones del Caracas, uno con Portuguesa (Ti-
buleones) y diez con los Tigres de Aragua. La capital de la República fue para este
zuliano la cuna de sus glorias. Con los Leones fue más que un ídolo. Con ese club
logró cuatro campeonatos de bateo, seis títulos de campeón y dos subcampeo-
natos. Participó en ocho semifinales y, por si eso fuera poco, en la temporada
1961-62 bateó para .406 y ganó 10 partidos como pitcher. En total conectó en
el parque de la UCV 779 de sus 1.505 hits. Mientras que con el uniforme de los
Leones despachó 1.027 inatrapables.
De pitcher a bateador
Vitico Davalillo fue firmado como pitcher por el Caracas, pero desde la segunda
campaña con el conjunto capitalino comenzó a ser utilizado como jardinero e Aviso de prensa: Vitico y Pompeyo
Davalillo, publicidad Lotería de
inicialista aprovechando su condición de zurdo. No obstante, las esperanzas de la Caracas, 1964
directiva de Leones estaban cifradas en el brazo equivocado del hermano menor
de Pompeyo.
En la zafra 1958-59, su segunda en la pelota profesional, el cubano Reinaldo
Cordeiro, quien reemplazó en la dirección del Caracas a Alfonso ¨Chico¨ Carras-
Aviso de prensa: Duelo de abridores
quel, tenía en sus planes a Davalillo entre sus lanzadores abridores. Sin embargo, zulianos entre Bracho y Davalillo,
1962
mientras se reportaban los extranjeros, tuvo que colocarlo en los jardines o en la
primera base.
Fue a partir de este campeonato cuando Vitico comenzó a utilizar el número
dos (2) en su uniforme, con ello hacia un ¨one-two¨ con su hermano Pompeyo,
quien lucía el 1 en su franela.
El 18 de octubre de 1958, Davalillo figuró por primera vez en un line up abri-
dor del Caracas. Lo hizo como centerfield y noveno bate, conectando un sencillo
en tres turnos ante el Valencia y anotando dos carreras. Ese sería el primero de
los nueve indiscutibles que conectó en esa temporada.
Al llegar los importados, a fines de octubre, su participación se redujo a la de
lanzador. El 11 de enero de 1959, obtuvo ante el Valencia, en Cumaná, su primera
70 VITICO AL BATE
los Industriales para darle la victoria al Caracas 5 a 2. Tan solo cinco hits y dos
carreras, toleró el zuliano para lograr su primer triunfo en un partido inaugural
de la LVBP.
Cordeiro había incluido nuevamente a Davalillo en la rotación del conjunto
caraquista. Sin embargo, un incidente ocurrido el 25 de octubre con los outfiel-
ders norteamericanos Bill Causion y Joe Taylor, lo obligó a cambiar sus planes.
Causion y Taylor fueron despedidos por el ¨Negro¨ Prieto al presentarse
completamente ebrios al estadio Universitario poco antes de un partido. Desde
entonces, Vitico sería utilizado con cierta regularidad en los jardines. En poco
tiempo, el zurdo de Cabimas se ganó la confianza del estratega cubano al batear
sobre trescientos y mostrar una sólida defensa de la pradera central.
Vitico Davalillo brilló desde muy
joven con el Caracas
Suspensión del campeonato
A mediados de diciembre, se produce una pelea entre el gerente general del Pam-
pero, el periodista Eduardo Moncada, y el mánager del equipo, el exgrandeliga
Alejandro ¨Patón¨ Carrasquel, quien le propina un derechazo que le fractura la
mandíbula.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente de la LVBP, Herman ¨Chiqui-
tín¨ Ettedgui, suspende al ¨Patón¨ por ¨dos años de toda actividad en la pelota
profesional¨. La APP reacciona y emite un comunicado apoyando a Carrasquel.
Se inicia entonces una fuerte polémica entre la LVBP y la APP que culmina con la
negativa de un grupo de jugadores de participar en el Juego de Estrellas pautado
para celebrarse en Maracaibo, el 24 de diciembre. La Liga suspende al grupo de
peloteros que se negó a participar en el clásico de las estrellas. La APP decreta
huelga y la liga decide suspender el campeonato. Para ese momento, los Leones y
los Industriales encabezaban la tabla de posiciones con 16 triunfos y 13 reveses,
seguidos muy de cerca por Pampero a medio juego (15-13) y Oriente a juego y
medio (14-14).
Hasta entonces, Vitico había actuado en 26 de los 29 juegos que realizó el
Caracas. Bateó para .299, al tiempo que, como lanzador, dejó registro de una
victoria por una derrota.
74 VITICO AL BATE
Respuesta de Charles C. Spink afirmando que Vitico Davalillo no puede ser cam-
peón bate de la temporada 1961-62. Diario La República. Caracas, 13 de abril de
1962
DE LEÓN A TIGRE 77
Texto de la carta del editor de The Sporting News donde refiere la legalidad del
número de apariciones en home exigidas para optar al título de bateo
oficial le sumara la cantidad de turnos al bate fallido que sean necesarios para
completar apariciones requeridas para obtener el average legal de bateo”. De allí
que, el 29 de enero, un día después de concluido el campeonato, la liga declarara
a Víctor Davalillo campeón bate con promedio de .381, luego de agregarle 9 tur-
nos en blanco. Fue entonces cuando un aficionado reclamó, a través del diario
caraqueño La República, “que Vitico no tenía las apariciones legales (158) y que
el Recopilador Oficial no debió haberle agregado esos nueve turnos en blanco,
pues eso no estaba contemplado en la Regla 10.22”. Decía además el aficionado,
“que el recopilador debió haber utilizado el 2.7 como factor para determinar el
78 VITICO AL BATE
número de veces al bate requerido y nunca el 3.1, pues éste último factor es sólo
para las Grandes Ligas”
Estaba claro que, para nuestra liga, el factor más conveniente era el 2.7, tal y
como se había aplicado en los cuatro torneos anteriores. Además, así lo estable-
cía la Regla 10.22, pues nuestro beisbol no es Grandes Ligas.
El reclamo del aficionado levantó una gran polémica en las redacciones de-
portivas de los diarios del país. Ante tal situación, el recopilador decidió consul-
tar con el gerente general The Sporting News, J. Taylor Spink, publicista y editor
de las recopilaciones y récords del beisbol en las Ligas Mayores, quien, a través
Antes de ser despojado de su título
bateo en la temporada 1961-62, de una carta publicada en el diario La República, el 13 de abril de 1962, afirmó
Vitico Davalillo recibió como premio
un cheque por el monto de tres mil
bolívares que, “de acuerdo a la Regla 10.22, Davalillo no es elegible para obtener el cam-
peonato de bateo debido a que no tuvo las exigidas 158 apariciones al plato, pro-
ducto de la multiplicación del número de 51 juegos por 3.1”. Anteriormente, decía
Spink, “las reglas permitían añadir turnos imaginarios a los jugadores que no
alcanzaran los reglamentarios, tal y como usted lo hiciera con esos nueve turnos
de Víctor Davalillo”.
Fue entonces cuando, casi tres meses después de haber declarado líder
bate a Davalillo y hasta entregarle el premio de 3 mil bolívares, el recopilador
oficial tomó la drástica decisión de declarar campeón bate al norteamericano
Tony Curry, quien, a pesar de haber bateado tan sólo para .346, tenía los turnos
requeridos y el promedio al bate más alto después del zuliano.
Vitico conectó en ese contienda para .406, producto de 56 hits en 138 turnos
al bate, justo el número de turnos al bate requeridos si hubiese sido 2.7 el factor
determinante, pues su equipo tenía programados 51 juegos (51 X 2.7= 138), pe-
ro al producirse la modificación al factor 3.1, Davalillo requería entonces haber
tenido al menos 158 apariciones al plato, logrando alcanzar tan sólo 149, con las
nueve bases por bolas que recibió y los dos elevados de sacrificios que conectó.
Si bien es cierto que a Vitico le faltaron 9 apariciones para alcanzar las 158
requeridas, no es menos cierto que entre las condiciones de campeonato esta-
blecidas por el propio Recopilador Oficial, antes de iniciarse la temporada 1961-
62, estaba el 2.7 como factor de medición para determinar el número de turnos
DE LEÓN A TIGRE 79
legales al bate que debería tener todo aquel pelotero que aspirase el título de Oscar Prieto, Víctor Davalillo, Regino
Otero, Pablo Morales, Pompeyito y
bateo. Esa condición era la misma, como señalamos, que se había utilizado en los su papá Pompeyo Davalillo
tamentos individuales ofensivos. Fue líder bate con promedio de .400 (150VB
60H), primero en carreras anotadas con 33, en dobles con 16, bases alcanzadas
(94) y slugging (.627). Por si eso fuera poco, conformó con el caraqueño César
Tovar una demoledora pareja en el terreno de juego. Desde entonces, ambos pe-
loteros se constituyeron en el sístole y diástole del corazón del Caracas y en dos
de las más grandes atracciones del beisbol profesional venezolano. Fue un one-
two tan inolvidable como letal.
Numeritos oficiales que le otorgan
el liderato de bateo a Vitico Davalillo
en la campaña 1961-62, publicados Tovar-Davalillo; Davalillo-Tovar: Sístole y diástole del beisbol
en el diario El Nacional
Este dúo contribuyó notablemente con el Caracas en la conquista de cuatro tí-
tulos y en darle al conjunto melenudo una absoluta hegemonía en la década de
los años sesenta. Este par de figuras fue el eje central del exitoso desempeño del
mánager Otero durante las ocho campañas que dirigió a los Leones (1961-1969).
Durante esos años que estuvieron bajo el mando de Otero, ambos jugadores
batearon más de mil hits, anotaron más de 480 carreras y empujaron más de 300
rayitas en apenas 800 partidos.
Si bien es cierto que en la temporada 1962-63 se originó el One-Two, fue en
la zafra 1963-64 cuando se consolidó y nació la leyenda. En esa campaña Vitico
culminó líder bate con .351, en carreras anotadas con 32 y bases robadas con 21,
mientras que Tovar alcanzó el cuarto lugar entre los mejores toleteros del torneo
al conectar para .299, siendo líder en anotadas con 33 y dobles con 11, al tiempo
que escoltaba a Davalillo en bases estafadas con 17. Sin duda, había nacido una
arrolladora pareja.
Desde entonces no se podía hablar de Davalillo sin mencionar a Tovar, o vi-
ceversa. Y todo aquel que los vio en el terreno de juego no se cansa de repetir que
ambos peloteros se entendían de maravillas y que los dos parecían un huracán
en las bases.
Eran tan importantes Vitico y César para el Caracas, que el “Negro” Prieto
los hacía viajar en autos diferentes para no correr el riesgo de un accidente: “no
puedo perder a los dos, sería una catástrofe para el club”, decía Prieto.
El primer lustro de la década de los años setenta, que sería el último de
Víctor Davalillo en la cueva de los
Leones
estos dos “tractores” con el club capitalino, no fue diferente a los dos anteriores.
Vitico y César, César y Vitico, continuaron siendo la pieza clave del éxito de los
Leones. No en balde, la novena melenuda logró ceñirse una corona, además de
haber clasificado cuatro veces a la postemporada. Por si eso fuera poco, en ese
quinquenio Davalillo bateó sobre trescientos en cinco torneos, en tanto que Tovar
lo hizo en cuatro oportunidades.
Con razón decía el “Negro” Prieto cuando ambos jugadores iban tras un fly:
“Allá van 40 mil bolívares en busca de una pelota”. Prieto lo indicaba en alusión al
sueldo de 20 mil bolívares mensuales que ganaba cada uno.
Víctor Davalillo ha sido uno de los A mediados de 1976, ambos jugadores fueron transferidos a los Tigres de
mejores bateadores de todos los
tiempos en la pelota venezolana Aragua. Pero esa es otra historia.
para 389. Ambos decidieron no jugar el ultimo día y entonces otro grande con el
madero, Luis “Camaleón” García, se les coló por los palos, como se diría en tér-
minos hípicos, bateando de 4-3 y arrebatándoles el cetro a Davalillo y a Tartabull,
con average de .394.
1 El 5 de diciembre de 1974, ante los Navegantes del Magallanes, Vitico conecta una línea que golpea al lanzador Jim Sad-
woski y se convierte en el hit 1.000 de su carrera. Esa noche los fanáticos valencianos aplaudieron efusivamente al zuliano
jardinero central de los Leones
86 VITICO AL BATE
taba incómodo por su bajo rendimiento con el madero y con el mánager domini-
cano Oswaldo Virgil con quien tuvo serio altercado en un partido, cuando éste le
reclamó delante de sus compañeros por haberse dejado sorprender en segunda
por el catcher Paulino Casanova, de los Tiburones de La Guaira. Eso provocó su
despido de los Tigres. Sin embargo, el mismo Virgil intercedió ante la directiva de
los felinos para que se uniformara nuevamente.
De vuelta a los Tigres, Virgil y Vitico hacen las paces y el zuliano termina la
contienda participando en 61 de los 65 juegos del equipo, dejando promedio al
bate de .274.
En el siguiente certamen, batea para .287 y pareciera experimentar un re-
punte en su carrera. Viene de reaparecer en Grandes Ligas y su ímpetu en el te-
rreno de juego lo hace parecerse a un novato.
Si bien es cierto que en las dos primeras temporadas con los felinos aragüe- Víctor Davalillo jugó 10 temporadas
con los Tigres de Aragua, desde la
ños apenas bateó para poco menos de .280, es a partir de la tercera zafra cuan- 1975-76 hasta la 1985-86
do muestra nuevamente sus habilidades con el madero. Desafortunadamente,
una lesión ocurrida en un día libre, mientras reparaba el automóvil del vecino, lo
mantiene fuera de juego por el resto de la ronda eliminatoria, reapareciendo en
la postemporada. Cuando sufrió el accidente bateaba para .336, con 43 hits en
128 veces al bate.
Recuperado totalmente y con unos deseos inmensos de mostrarle al público
que había Vitico Davalillo para rato, se trazó que había llegado el momento de
Víctor Davalillo ejecutando un toque
pasar la página de los malos momentos con el club aragüeño. de bola contra el Caracas. El receptor
es Baudilio Díaz
Al comenzar la campaña 1979-80 totalizaba 1.220 imparables y estaba cer-
ca de convertirse en el mayor hiteador de todos los tiempos en la LVBP, marca
que era de otro zuliano zurdo, Teolindo Acosta, a quien “Chiquitín” Ettedgui apo-
dó “El inventor del hit”.
Se esperaba que pudiera superar los 1.289 indiscutibles de Teolindo en dos
temporadas. Sin embargo, el de Cabimas se dedicó a batear hits como nadie lo
había hecho en una campaña de la pelota profesional local.
El 18 de diciembre de 1979, en Maracay, jugando contra los Tiburones de La
Guaira, conecta un inatrapable en el tercer inning ante envío del derecho Juan
88 VITICO AL BATE
Berenguer, que se convirtió en su indiscutible 1.290 de por vida para dejar atrás
el reinado de su paisano.
Pero quería más. En su mira estaba superar otro inmortal registro. Los 95
imparables en una contienda conectados por Dave Pope, con Gavilanes de Ma-
racaibo, en el campeonato Rotatorio de 1953-54, cuando se jugaron 78 partidos.
Este récord también sería batido en la fabulosa campaña que tenía. El 9 de
enero de 1980, en Maracay y ante su antiguo equipo Leones del Caracas, mos-
trándoles que todavía había Vitico para rato, disparó largo triple para igualar la
marca de Pope. Luego, en su segundo turno al bate, metió la bola de aire contra
Vitico Davalillo luciendo unos pobla- la pared para acreditarse su incogible 96 del campeonato, con el que implantaba
dos mostachos cuando jugaba con
los Tigres de Aragua un nuevo registro de hits en una temporada. En los siguientes días incrementó el
récord hasta llevarlo a 100 inatrapables. Esta marca aún está vigente en la LVBP.
Ese hit número 100 se lo bateó al zurdo Norman Shiera, de las Águilas del
Zulia, el último día de la temporada regular y en el juego 70 de los Tigres.
Vitico al Magallanes
En el siguiente campeonato sufre nuevamente un bajón al promediar tan solo
Víctor Davalillo tuvo una pésima para .263 en 49 juegos y 171 turnos al bate. Entonces, antes de comenzar la tem-
actuación con los Tibuleones en la
temporada 1975-76, al conectar tan porada 1981-82, los Tigres deciden transferirlo al Magallanes. Al parecer el acuer-
sólo para .246 en 35 encuentros y
134 turnos al bate
do con los Navegantes era por el pago de las prestaciones sociales del pelotero
zuliano. Sin embargo, a los pocos días, los valencianos consideraron que no era
legal cancelar esa deuda, por lo que resolvieron dejar libre a Vitico. Entonces el
Caracas lo invitó a los entrenamientos del equipo en el parque de la UCV.
En aquel momento se comentó que, de acuerdo a las condiciones de cam-
peonato, quien requiriera los servicios de Davalillo tendría que incluir otro criollo
en su roster, es decir, seis venezolanos en juego. Eso frenó la aspiración del Cara-
cas de firmarlo. Surgió entonces el rumor de que las Águilas del Zulia lo querían
contratar e incluso se dijo que la directiva rapaz le había enviado un telegrama
solicitándole sus servicios e invitándolo a que se reportara a los entrenamientos
del club, a la vez que le ofreció contrato para la temporada 1981-82. Vitico declaró
a los medios de comunicación que ese telegrama nunca llegó a su casa.
DE LEÓN A TIGRE 89
Lucas Rincón, alto directivo de las Águilas, comento públicamente que Víctor Davalillo, César Tovar y Teo-
lindo Acosta, tres bateadores de al
“Davalillo ha manifestado en reiteradas oportunidades que desea terminar su menos mil hits cada uno en la LVBP,
jugaron juntos con los Tigres de
carrera profesional en su tierra natal”. Rincón agregó que: “esperamos que con la Aragua en los años 70
Vitico Davalillo rodeado de aficiona- Los triunfos de Vitico continuaron hasta su retiro. Cada día de juego aumen-
dos caraquistas en las tribunas del
estadio Universitario de Caracas taban sus números; cada hit, cada remolcada, cada carrera anotada o simple-
mente cada turno al bate o cada encuentro en play, pasaban a formar parte imbo-
rrable de las páginas de la historia de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.
do así. Eso fue una grosería imperdonable. Me provocó darle un coñazo a Díaz
Osuna, pero me contuve y le solicité la libertad”, contó Vitico.
A los pocos días, Aragua lo dejó libre. Entonces Oscar Prieto Párraga, copro-
pietario de la novena melenuda, lo contacta para que regrese al Caracas.
Para la temporada 1986-87, con 47 años a cuestas, Davalillo retorna a las
filas de los Leones del Caracas, divisa en la que juega su última campaña y deja
un legado eterno a los apasionados de la pelota. Vitico Davalillo jugó 19 campañas
con el Caracas (1957-1976; 1986-
1987)
Antes de iniciarse esa justa, todos los medios de comunicación, locales y
nacionales, hablaban sobre las grandes posibilidades que tenía Vitico de pasar a
la historia con una marca tan impresionante como los 1.500 hits.
Prieto Párraga, mostraba su alegría por el retorno a su casa de Víctor Da-
92 VITICO AL BATE
Víctor Davalillo tras conectar su valillo. “Ese fue uno de los últimos deseos de mi padre, el “Negro” Prieto. Creo
hit 1.500 en la LVBP, es alzado por
el coach de primera base Antonio haberle cumplido”, señaló Oscarcito.
“Loco” Torres, 1986
Destinado para la gloria, el 5 de diciembre de 1986, ante Magallanes y con
un estadio Universitario abarrotado de fanáticos, Vitico Davalillo conecta ante el
zurdo Félix León el hit 1.500 de su carrera. Eran las 10 y 25 de la noche. La ova-
ción fue tan prolongada como recuerdan la memorable hazaña. Hubo lágrimas
en la tribuna y en las gradas. Todavía son muchos los que evocan el momento en
el que el coach de primera base del Caracas, Antonio “Loco” Torres, alzó con sus
brazos la diminuta figura del ídolo zuliano.
Víctor Davalillo, rodeado por sus
hijos Fernando y José, declara a los
reporteros Carlos Bautista Romero
y Carlos Figueroa Ruiz, después de La inmortalidad estaba garantizada
conectar su histórico hit 1.500
Pero todavía había más. El 11 de enero de 1987, de emergente por el novel cam-
pocorto Omar Vizquel, Vitico batea su último imparable en la LVBP, el 1.505. Fue
un sencillo ante el derecho de los Tiburones de La Guaira Nat Snell, en el estadio
Universitario, el mismo escenario donde 30 años antes consiguió su primer hit.
DE LEÓN A TIGRE 93
Un mes más tarde, el 8 de febrero, durante la Serie del Caribe que se reali- Vitico Davalillo retorna a la cueva
en medio de atronadores aplausos
zaba en Hermosillo, México, Davalillo toma su último turno al bate, casualmente luego de la monumental jugada que
le dio el título al Caracas en 1973
de emergente, también por Vizquel. Batea un doble y le dice adiós por la puerta
grande a la pelota.
“Me fui con la frente en alto y el bate encendido”, así dijo 25 años después.
Vibró
CAPÍTULO 7
EN GRANDES LIGAS
POR 16 TEMPORADAS
DE LEÓN A TIGRE 95
C
asi inmediatamente después que los Soles de Jacksonville
se proclamaron campeones de la Liga Internacional en sep-
tiembre de 1962, los Indios de Cleveland compraron por 15
mil dólares el contrato de Víctor Davalillo y lo incluyeron en su nómina primaveral
de 1963.
A partir de entonces, en un período de 23 años, con seis elencos diferentes,
cumplió exitosa carrera de 16 campañas en la pelota mayor, incluidas cuatro par-
ticipaciones en Series Mundiales, un Juego de Estrellas y un trofeo Guante de Oro.
El propio Gabe Paul, gerente general de la tribu, confesó al momento de
hacer el anuncio de la incorporación de Davalillo al equipo grande, que estuvo
a punto de ejecutar ese movimiento a finales de la temporada, pero que no qui-
Víctor Davalillo el día de su debut en
so privar a su amigo Bobby Maduro de la satisfacción de contar en su equipo las Grandes Ligas, 9 de abril de 1963
campeón con el rendidor prospecto venezolano que había firmado cinco años
atrás en el Estadio del Cerro de la capital cubana, y que formó parte de la última
nómina de los Sugar Kings.
A los 22 años de edad, la energía de Vitico era inagotable. Después de jugar
más de 150 partidos entre eliminatoria y postemporada con Jacksonville, regresó
a Venezuela, descansó pocos días y se integró al Caracas para intervenir en 38 de
los 42 encuentros que disputaron los Leones en la campaña regular 1962-63, y
ganar su primera corona de bateo en Venezuela con average de .400.
Tras participar en siete encuentros de la semifinal, apenas tuvo tiempo para
reunirse con la familia en casa y preparar maletas. El último día de febrero de
1963 se registró en el Hiway House Motor Hotel de Tucson, Arizona y el viernes 1°
de marzo se reportó a su primer entrenamiento de Grandes Ligas con la tribu en
el Hi Corbett Field.
George “Birdie” Tebbets, un ex receptor de 51 años, se estrenaba como pilo-
to de los Indios. Entre sus planes para reconstruir al elenco que venía de ocupar
la sexta casilla de la Liga Americana con marca de 80-82, estaba colocar a tres
novatos en la alineación diaria: el campocorto cubano Tony Martínez, el antesa-
lista Max Alvis y el jardinero central Víctor Davalillo.
“Es un jugador muy pimientoso, lo van a adorar en Cleveland, hasta cuan-
96 VITICO AL BATE
do se poncha corre para la cueva”, declaró Bill Cooper, trainer de los Soles de
Jacksonville en la edición del sábado 22 de marzo de 1963 del semanario The
Sporting News. “Le agrada compartir con el público, especialmente con los mu-
chachos, porque es otro de ellos. Siempre es el primero que llega al clubhouse y
Vitico Davalillo se convirtió en el el último que se marcha del estadio”.
primer jardinero criollo que ganó
un Guante de Oro en Grandes Ligas, Como apenas tenía una temporada jugando como outfielder, uno de los
como centerfield de los Indios de
Cleveland, en 1964 aspectos en los que más tuvo que trabajar Davalillo en su primer spring training
de Grandes Ligas, fue en afinar la defensa. Acostumbraba jugar muy profundo en
la pradera central, lo que generaba que no pudiera atrapar muchas líneas cortas.
Tebbetts prometió, en declaraciones a los reporteros, el primer día de en-
trenamientos en Tucson, que lo enseñaría a fildear hacia atrás. “Es demasiado
rápido, no tiene problemas para corregir ese tipo de fallas”.
Luke Easter, ex inicialista de los Indios, quien fue uno de los primeros pe-
loteros de raza negra que jugó en las Grandes Ligas a finales de la década de
1940, apreció la habilidad ofensiva de Vitico desde que lo vio practicando bateo
la primera vez en Arizona.
“A Vitico no le pueden tirar recta, la mata”. Y qué pasa si lo trabajan con
curva, le preguntan: “Draga la bola y cuando te percatas, está embasado” ¿Listo
para jugar en Grandes Ligas? “Por qué no. Cualquiera con esos reflejos puede
batear”, comentó el ex slugger de los Patriotas del Venezuela en la
temporada 1947-48 de pelota profesional venezolana, en entre-
vista con Hal Lebovitz en la edición del semanario The Spor-
ting News del 23 de enero de 1963.
A comienzos del mes de abril, tres semanas después de
comenzar los encuentros de exhibición de la Liga del Cactus,
Tebbetts da a conocer que Davalillo comenzará la tempora-
da como centerfield titular y primer hombre de la formación
ofensiva de la tribu.
Como novato, a Davalillo le fijaron honorarios de 6 mil dólares en su primera
temporada. Para entonces, el pelotero mejor pagado de las Grandes Ligas era
Willie Mays, jardinero central de los Gigantes de San Francisco, quien a la edad de
DE LEÓN A TIGRE 97
31 años, en su undécima campaña en las ligas mayores, facturaba 105 mil dólares Latinos en el Juego de Estrellas de
1965. De izq. a der.: Félix Mantilla
por campaña. (PR), Roberto Clemente (PR), Tony
Oliva (Cuba), Octavio “Cookie” Rojas
(Cuba), Juan Marichal (RD), Zoilo
Versalles (Cuba), Víctor Davalillo (VE)
y Leonardo Cárdenas (Cuba)
Bigleaguer en 2 mil días
Del 17 de octubre de 1957, jornada que marcó su estreno como profesional con
los Leones del Caracas, al 9 de abril de 1963, cuando jugó por primera vez en la
Gran Carpa, como el octavo grandeliga criollo, transcurrieron cinco años, cinco
meses y veinte días, exactamente dos mil fechas.
Ese martes 9 de abril de 1963, en el Metropolitan Stadium de la ciudad de
Minneapolis, los Indios dieron cuenta de los Mellizos 5 carreras por 4. Vitico Davalillo con los Indios en su
año de novato, 1963
Vitico hizo el grado como el bigleaguer 9.673 de la historia, según la cuen-
ta del portal especializado www.baseball-reference.com, al presentarse al plato
como el primer bateador del partido y fallar con línea a manos del campocorto,
ante envío del derecho cubano Camilo Pascual, quien luego lo dominó con globo
a sus manos en el tercer acto, rodado a segunda en el quinto capítulo y manso
98 VITICO AL BATE
badas, superado por Aparicio, quien robó 57 y Al Weiss, de los Medias Blancas (22).
Al año siguiente se convirtió en el primer jugador venezolano que logró ba-
tear sobre .300 en una temporada de Grandes Ligas.
Al finalizar la primera mitad de la campaña, se encontraba en el tope entre
los bateadores de la Liga Americana. El viernes 21 de mayo, en encuentro que los
Indios le ganaron 11 por 6 a los Medias Rojas, en el estadio municipal de Cleve-
Boleto de entrada al unico Juego
de Estrellas que participo Vitico land, asumió por primera vez el liderato de bateo al conectar de 5-3 con sencillo,
Davalillo, 1965
doblete y jonrón, además de remolcar seis carreras. Con eso elevó el promedio a
.364, al tiempo que también contribuía para la causa indígena con su excelente
fildeo, estafando bases y remolcando carreras.
A mediados de junio, cuando exhibía promedio de .369, el jardinero zuliano
de la tribu estaba convertido en uno de los jugadores de más alta popularidad
en las Grandes Ligas. Tanto, que el semanario The Sporting News le dedicó la
portada de la edición del 26 de junio y un reportaje en la tercera página, en el que
destacaban que ganar el campeonato de bateo de la Liga Americana se había
convertido en una obsesión para Davalillo
“Ojalá pueda ganar el título de bateo para mi país. Es algo que siempre han
Víctor Davalillo en la portada del querido, no quiero decepcionarlos. Me apoyan a mí y a Luis Aparicio”, le dijo Da-
célebre semanario The Sporting
News, en 1964 valillo a Russel Schneider, autor del mencionado reportaje, quien lo entrevistó en
Cleveland. “Si gano la corona de bateo ayudaré a los niños de mi país también
porque entonces habrá más muchachos jugando pelota en más equipos, y si jue-
gan más, juegan mejor”.
La 37° edición del Juego de Estrellas fue programada para el martes 13 de julio,
en el Metropolitan Stadium de Bloomington, Minnesota, hogar de los Mellizos.
En esa ocasión la escogencia de los titulares se hizo a través de votación entre
280 peloteros y Davalillo fue el tercer jugador preferido de sus colegas al reunir
185 votos. La mayor cantidad fue para el receptor Earl Battey, de los Mellizos, quien
reunió 202 votos, y el segundo lugar fue ocupado por el jardinero Willie Horton,
de los Tigres, quien obtuvo 198 votos. Después de Davalillo quedaron el camarero
puertorriqueño Félix Mantilla, de los Medias Rojas (180), el antesalista Brooks Ro-
binson , Orioles (170), el jardinero Rocky Colavito, Indios (166), el campocorto Dick
DE LEÓN A TIGRE 101
De Ohio a California
En 1966 mermó considerablemente el rendimiento de Davalillo. En 121 encuen- Vitico Davalillo recibiendo ins-
trucciones de Al Rosen, uno de los
tros bateó para .250 y robó ocho bases con unos Indios que dejaron marca de jugadores iconos de los Indios en
los años 1940 y 1950
81-81, finalizaron en el quinto lugar y vieron marcharse a Birdie Tebbetts antes de
finalizar la campaña.
Joe Adcock llegó en 1967 a hacerse cargo del equipo. Entre las primeras
102 VITICO AL BATE
medidas que tomó el nuevo piloto estuvo colocar a Davalillo como primer bate
y centerfield, casi exclusivamente contra lanzadores derechos. Como resultado,
Vitico logró recuperarse al batear para average de .287, el mejor promedio entre
los jugadores titulares, con 47 carreras anotadas en un elenco que terminó octa-
vo en la Liga Americana con marca de 75-87.
Adcock dio paso a Alvin Dark a partir de 1968. Con el nuevo estratega que
desde sus días al frente de los Gigantes (1961-65) atesoró reputación como ra-
cista, Davalillo no tuvo mucha fortuna. Antes de concluir la mitad del calendario
fue cambiado por primera vez. El 15 de junio pasó a los Angelinos y los Indios re-
cibieron al también outfielder Jimmie Hall. Para el momento de la negociación el
Víctor Davalillo jugó con los Carde- jardinero zuliano que aún no había cumplido 29 años de edad bateaba promedio
nales de San Luis en 1969 y 1970. En
la gráfica le acompaña el periodista de .239 con 2 jonrones, 13 carrera remolcadas y 8 bases estafadas en 51 juegos.
venezolano Jesús Cova
Con el conjunto californiano que finalizó octavo en la Liga Americana con marca
de 67-95, terminó como el mejor bateador entre los titulares al redondear pro-
medio de .298 y fue líder estafador con 17 robos en 93 encuentros.
Víctor Davalillo vistió el uniforme de en lugar de Vada Pinson, y se queda jugando en la pradera derecha. En su primera
los Angelinos de California en las
ediciones de 1968 y 1969 aparición al plato, en el cierre séptimo acto, despacha cuadrangular de tres ca-
rreras ante envío del relevista zurdo Gerry Arrigo, para coronar racimo de cinco
carreras, en el partido que los pájaros rojos le ganaron a la maquinaria escarlata
11 carreras por 3.
En el décimo noveno encuentro con el uniforme de los Cardenales consiguió
el único jonrón a casa llena de su carrera de 16 temporadas y mil 548 juegos en
las ligas mayores. Fue el miércoles 2 de julio de 1969, en un desafío contra los
Mets. Salió de emergente por el dominicano Julián Javier en el octavo inning con
DE LEÓN A TIGRE 103
las bases repletas: Joe Torre (3b), Mike Shannon (2b) y Tim McCarver (1b), los
tres embasados por boleto, y sacó la pelota ante envío del relevista derecho Ron
Taylor, para igualar la pizarra a cuatro carreras. San Luis ganó el partido 6-4 en
catorce entradas.
En su primera campaña con Cardenales, Davalillo también tuvo oportunidad
de lanzar. El 30 de junio, en partido contra los Mets, el mánager Red Schoendienst
lo empleó como relevista zurdo en el noveno inning, cuando los Cardenales esta-
ban abajo en el marcador 10 por 2. El primer hombre que enfrentó, Tommie Agee,
recibió cuatro envíos malos y el siguiente, Bobby Pfeil, ligó sencillo a la derecha.
El 3 de julio se produjo su segunda y última experiencia de ligas mayores desde
el montículo. Ese día falló como bateador emergente por el pitcher Ray Washburn
en el cierre del séptimo y se quedó como lanzador, de nuevo ante el club neo-
yorquino. Esta vez tampoco logró hacer out: regaló boleto a Agee y Ken Boswell
Víctor Davalillo con el brazo enye-
siguió con doblete remolcador hacia la derecha, que decretó su salida. Cerró la sado producto de un pelotazo que
le propino Hank Aguirre, en junio de
temporada con San Luis con average de .265 en 63 juegos. 1963
emergente de las Grandes Ligas, que había implantado Dave Philley en 1961 con
los Orioles de Baltimore.
Ese récord de 24 hits en una temporada de la Liga Nacional para un batea-
dor emergente, fue roto en 1976 por José Morales, nativo de Islas Vírgenes, quien
disparó 26 imparables con los Expos en 1976. En 1995 John Vander Wal se con-
virtió en dueño absoluto del registro al despachar 28 incogibles como emergente
con los Rockies de Colorado.
vo y las dolencias de las rodillas obligaron a Willie Stargell a mudarse del bosque
izquierdo a primera base, Bill Virdon, quien reemplazó a Murtaugh en el puente
de mando bucanero, alternó a Vitico con Gene Clines en el leftfield.
Los Piratas repitieron el título divisional, esta vez con registro de 96-59, pe-
ro cayeron en cinco encuentros de la serie por el campeonato de la Liga Nacional
ante los Rojos de Cincinnati.
Luego de un buen entrenamiento primaveral que incluyó tres encuentros
contra los Rojos en Caracas (2) y Maracaibo, en los cuales el pitcheo de los cam-
peones mundiales apenas permitió una carrera a los Rojos, Davalillo logra man-
tener consistencia ofensiva durante toda la campaña. Uno de los picos más altos
de su rendimiento con el madero es de .352 al 3 de agosto, pero entonces tiene
227 turnos y el mínimo requerido para figurar entre los líderes en ese momento Vitico Davalillo con el astro puerto-
rriqueño Roberto Clemente
es de 265 o más veces al bate.
El 30 de julio, en el Veterans Stadium de Filadelfia, experimenta gran jorna-
da como leftfield y tercer bate ante los Filis. Conecta de 5-3, el primero de esos
imparables queda para la historia en esa tarde dominical como el hit número mil
de su carrera, un sencillo hacia la izquierda ante envío de Barry Lersch, al tiempo
que pone out en la intermedia con certeros disparos a dos corredores: Deron
Johnson y Tim Hutton.
En la ronda eliminatoria de su penúltima campaña en Pittsburgh, Davalillo
dejó average de .318 en 117 juegos y fue el mejor estafador del club con 14 robos.
En la postemporada negoció un boleto en el tercer partido, que ganaron los Pira- Víctor Davalillo fue campeón mun-
dial con los Atléticos de Oakland en
tas 3-2 en el Riverfront Stadium de Cincinnati. 1973
Víctor Davalillo junto al mánager Animado bajo la tutela de un estratega como Dick Williams, no alcanzó a
Dick Williams y Jesús Marcano Trillo.
Oakland 1974 rendir mucho por el resto de la temporada regular, pues conectó para.188 en 38
encuentros. Pero luego que el club de Oakland, cuya figura central era el jardinero
derecho y cuarto bate Reggie Jackson, ganó la corona del oeste de la Americana
con marca de 94-68, se desató con el madero y terminó jugando como jardinero
central titular los últimos tres encuentros del playoff que le ganaron a los Orioles
en cinco desafíos. En esa fase bateó de 8-4 (.625) con doble, triple, anotó dos
carreras y remolcó una. El tribey resultó clave para ganar el quinto y último en-
cuentro, pues se produjo en el cuarto inning en el que anotaron dos rayitas que
sentenciaron el triunfo de 3 por 0.
En su segunda Serie Mundial actuó en seis de los siete desafíos. En el ter-
cero comenzó como centerfield titular y luego actuó en primera base. Ligó un hit
en once turnos y negoció dos boletos ante el pitcheo de los Mets de Nueva York.
Alvin Dark, quien seis años atrás no quiso a Vitico en las filas de California,
llegó al mando de los Atléticos en reemplazo de Williams a partir de 1974. Y no le
DE LEÓN A TIGRE 109
el equipo iba saliendo de gira. Los acompañé para verlo jugar. Su hermano Pom-
peyo, quien era el mánager del equipo, al enterarse del propósito que llevaba me
preguntó: ¿Es cierto que le darán una oportunidad?, no engañes a mi hermano”.
Aproveché para que el propio Pompeyo me ayudara con la evaluación para poder
verlo bateando, corriendo, fildeando y lanzando”.
Agrega que Davalillo lo convenció con una de las mejores exhibiciones que
vio en casi medio siglo de carrera en la pelota. Lanzó a la perfección a las bases
desde cada uno de los jardines y dio un tremendo espectáculo en la práctica de
bateo al regar batazos por todas partes.
“Llamé a Campanis y le dije: este muchacho puede ayudarnos a ganar el
banderín. Hay que firmarlo”, sentenció Metro, quien falleció a los 91 años, en mar-
zo de 2011.
La recomendación de Metro quedó totalmente justificada con el promedio
Víctor Davalillo y el dominicano
Manuel Motta, dos de los mejores de .313 (de 48-15) en 24 juegos en calidad de emergente que dejó Vitico, camino
bateadores emergentes de las Gran-
des Ligas
a la tercera Serie Mundial de su carrera.
El momento más importante de la temporada, y quizás el que más perdura
en la memoria de los seguidores de los Dodgers, se presentó en el tercer juego de
la serie por el campeonato de la Liga Nacional contra los Filis, conocido entre los
seguidores del club de de Filadelfia como el “Viernes Negro” porque determinó
que el equipo quedara fuera de la Serie Mundial.
Con el playoff al mejor de cinco juegos igualado a una victoria, los Filis lle-
garon al noveno inning del tercer partido con ventaja de dos carreras y dos outs
en la pizarra, cuando Lasorda llamó a Davalillo de emergente por el catcher Steve
Yeager , para enfrentar al derecho Gene Garber, quien venía relevando desde el
Víctor Davalillo junto al famoso séptimo acto.
cantante Frank Sinatra
Ante un cambio de velocidad de Garber, Davalillo abanicó y quedó con un
strike en la cuenta. Pero al siguiente envío tocó perfecto por el sector derecho del
cuadro, la bola pasó al pitcher y el inicialista Richie Hebner no pudo hacer nada.
Vitico quedó a salvo en primera. La pesadilla de los Filis acababa de comenzar,
de allí en adelante se vinieron abajo las esperanzas de alcanzar su primera Serie
Mundial desde 1950. Ese toque prendió la mecha para el racimo de tres carreras
DE LEÓN A TIGRE 111
que fabricaron los Dodgers para ganar 6 carreras por 5. Al día siguiente, Tommy
John venció a Seve Carlton 4-1, para sellar la corona de la Liga Nacional.
En la Serie Mundial que los Yankees le ganaron a los Dodgers en seis en-
cuentros, conectó de 3-1 como emergente. Reemplazó a Steve Yeager en el no-
veno inning del último partido y tocó exitosamente por la raya de tercera para
apuntarse infield hit ante Mike Torrez.
En 1978 pasó todo el año con el equipo grande como el principal emergente
zurdo del club. Intervino en 75 encuentros del calendario regular, cuatro de ellos
en rol titular y en todos consiguió al menos un imparable.
El último de esos encuentros en el que actuó como titular en su carrera
fue el del 18 de junio de 1978 contra los Expos en Los Ángeles. Alineó como cen-
terfield y sexto bate. Se fue de 4-2 con triple frente al lanzador abridor, Wayne
Víctor Davalillo tuvo un segundo aire
Twitchell, en el tercer inning, anotó una carrera y en el quinto inning estafó la en Grandes Ligas con los Dodgers de
Los Ángeles a fines de la década de
penúltima base de su trayectoria ligamayorista. 1970 y principios de la de 1980
Ese año dejó average de .312. Junto a Manuel Mota, el otro gran emergente
derecho del club, quien entonces contaba con 40 años de edad, ocupó la portada
de la edición del semanario The Sporting News del 24 de junio de 1978, con una
gráfica en la que ambos veteranos aparecen abrazados y un título que expresa
que son unos artistas como bateadores emergentes.
Y en la página 3 les dedicaron un simpático reportaje, con la firma de Gor-
don Verrell, en el que destacaron que se trataba de un par de eficientes toleteros
cuarentones, una suerte de antigüedades hispanas, de los que el mánager Tom
Lasorda decía: “me tiene sin cuidado la edad que tengan mientras todavía
puedan batear”
En la Serie Mundial de 1978, la cuarta y última de su carrera, vio
acción en dos de los seis encuentros que necesitaron los Yankees
para volver a despachar a los Dodgers. El 14 de octubre salió de
emergente en el noveno inning por Steve Yeager y falló con globo al
jardín izquierdo. Y el 17 de octubre alineó como designado y nove-
no bate en el sexto y último partido. Se fue de 2-1 con sacrificio:
tocó perfecto en el tercer inning para que Joe Ferguson avan-
112 VITICO AL BATE
zara a tercera, falló de tercera a primera en el quinto acto y dio infield hit por
segunda contra el relevista Rich Gossage en el octavo capítulo.
Para la contienda de 1979, antes de arribar a la edad de 40 años, volvió a
ganarse un lugar en la nómina de los Dodgers al comenzar la temporada, pero
fue enviado a la sucursal AAA de Albuquerque el 17 de junio, cuando apenas tenía
3 hits en 17 turnos y se había embasado dos veces por boleto en sus primeros
19 partidos. En la Liga de la Costa del Pacífico recuperó el ritmo con el bate al
conectar de 139-44 para .317 de average en 51 encuentros, incluidos tres en ca-
lidad de pitcher relevista. Con los Dodgers, en diez partidos durante el mes de
septiembre, ligó de 10-4, fletó una rayita y estafó una base para animar al club
que terminó en el tercer lugar de la división.
A finales de noviembre la gerencia del club de la ciudad de Los Ángeles dio a
conocer la decisión de no renovarle el contrato, por lo que Davalillo se puso a la or-
den de los Rieleros de Aguascalientes para regresar a México a principios de 1980.
El 8 de julio de ese año, cuando estalló una huelga de peloteros que suspen-
dió la temporada de pelota en México y el calendario marcaba casi la mitad de
la campaña regular en Estados Unidos, al tiempo que en 94 encuentros con los
hidrocálidos eran líder del circuito mexicano en hits con 143 y Vitico exhibía el
segundo mejor promedio con un robusto .394, Al Campanis volvió a requerir sus
servicios para los Dodgers.
Reportó a la sucursal de Abuquerque. A mediados de septiembre, después
de dejar average de .287 (de 108-31) en 36 juegos, tres en rol de pitcher relevo,
tuvo su última oportunidad en Grandes Ligas con los Dodgers en siete encuen-
tros entre el 15 de septiembre y el 6 de octubre de 1980, cuando el club dirigido
por Tom Lasorda estaba en cerrada batalla por el banderín divisional con los As-
tros de Houston, que finalmente se coronaron por diferencia de un juego.
El 22 de septiembre, en el antepenúltimo encuentro de su trayectoria dis-
paró su último hit como bigleaguer. Bateó en lugar de Don Sutton en el séptimo
inning del juego contra los Bravos en Dodger Stadium y conectó infield hit por
segunda ante envío de Gene Garber, el mismo lanzador que lo puso a vibrar en
aquel playoff contra los Filis tres años antes.
DE LEÓN A TIGRE 113
114 VITICO AL BATE
México
CAPÍTULO 8
A PALO LIMPIO
MÉXICO A PALO LIMPIO 115
P
oco después de ser dejado en libertad por los Atléticos de
Oakland a principios de mayo de 1974, Víctor Davalillo fue
contactado por Chara Mansur Julián, propietario de los
Cafeteros de Córdoba, para ofrecerle trabajo en la liga mexicana.
Tras aceptar los términos de contratación, se trasladó a esa ciudad del es-
tado de Veracruz, para unirse al club dirigido por Alberto Joachín cuando estaba
por finalizar el tercer mes de temporada, iniciando así otra exitosa etapa de su
trayectoria profesional que, cuatro años después, le sirvió de plataforma para
regresar a las Grandes Ligas y le permitió mostrar sus cualidades de pelotero
profesional con otros dos clubes, Puebla y Aguascalientes, a lo largo de seis tem-
poradas. En México dejó sólido average perpetuo de .357 en 577 encuentros de
campaña regular.
En las filas cafeteras, Davalillo se unió con otros dos exbigleaguers latinoa-
mericanos que debutaban en el circuito azteca y contaban con enorme capaci-
dad para atraer público a cada escenario en el que se presentaban: el poderoso
toletero dominicano Ricardo Carty y el eficiente lanzador zurdo puertorriqueño
Juan “Terín” Pizarro.
Tanto Carty como Pizarro animaron con sus actuaciones a Vitico en la idea
de regresar a la pelota mayor. El contrato del petromacorisano que entonces
contaba con 34 años de edad fue adquirido por los Indios de Cleveland el 17 de
agosto, cuando exhibía promedio de .354 en 122 juegos, mientras que Pizarro
firmó como agente libre con los Piratas de Pittsburgh el 20 de agosto, cuando
presentaba balance de 13-6 en 20 aperturas, quince en faena completa y nueve
blanqueos, cinco de estos consecutivos para igualar el récord de la liga impuesto
por Jim Horsford en 1968.
Una vez que Carty se marchó a Cleveland, Davalillo cargó con mayores res-
ponsabilidades a la ofensiva. Terminó la campaña regular con .329 de average
de bateo en 71 encuentros y vio como sus paisanos Ángel Bravo (Chihuahua)
y Teolindo Acosta (Puebla) finalizaban como colíderes del renglón de hits de la
liga, con 170 indiscutibles cada uno, al tiempo que Acosta se coronaba campeón
bate con promedio de .366, para cargar con su tercera y última corona en ese
116 VITICO AL BATE
Poster de Vitico Davalillo publicado (México/.372), James Dugan (Jalisco/.362), Jim Clark (México/.361), Miguelito
en la famosa revista mexicana Hit,
1974 Suárez (México/.360) y Héctor Espino (Chihuahua/.357).
Su compañero de equipo y paisano zuliano, el también jardinero Ángel Bra-
vo, quien comenzó el certamen en las filas de los Sultanes de Monterrey y a prin-
cipios de mayo fue enviado a Córdoba, también figuró ese año entre los mejores
bateadores de la liga al conectar para .338 (de 480-162) con 27 bases robadas
en 126 encuentros. En las filas cordobesas estuvo también el caraqueño Oswaldo
Blanco, quien finalizó el certamen con los Ángeles de Puebla en su primera ex-
MÉXICO A PALO LIMPIO 117
rada en el partido que los Cafeteros le ganaron a los Charros por paliza de 11-1.
En la final ante los Alijadores, apenas consiguieron ganar el segundo encuentro,
disputado en el parque Beisborama 72 de Córdoba. Luego viajaron a Tampico,
Tamaulipas, donde perdieron los siguientes tres choques que proclamaron mo-
narcas a los estibadores. En el quinto y último encuentro se produjo soberbia
demostración ofensiva del “Superman de Chihuahua”, Héctor Espino, quien en
los primeros cuatro encuentros había conectado de 17-1 y en este juego se fue
de 5-5 con cuadrangular, par de dobles y tres remolcadas, para guiar el triunfo
determinante de 7 carreras por 4. Vitico Davalillo con Rieleros de
Aguascalientes en 1977
Al finalizar la contienda, Davalillo fue escogido como el centerfielder del
equipo Todos Estrellas de la liga mexicana.
De cafetero a celestial
Don Jaime Pérez Avellá, magnate del beisbol mexicano, se estrena como propie-
tario de la franquicia de Puebla. Entre las primeras medidas que decide imple-
mentar para la campaña de 1976 están las contrataciones del veterano mánager
cubano Clemente “Sungo” Carrera y del jardinero venezolano Víctor Davalillo, así
118 VITICO AL BATE
ganar 4-2.
En el segundo playoff, México eliminó a Córdoba en otros seis desafíos y en
la final doblegaron a Unión Laguna en otra media docena de encuentros, para
obtener el gallardete.
De la liga
CAPÍTULO 9
CENTRO OCCIDENTAL
A LA LIGA DE VERANO
DE LA LIGA CENTRO OCCIDENTAL A LA LIGA DE VERANO 123
Víctor Davalillo, César Tovar, Carlos zados en Cardenales de Lara y Águilas del Zulia, con el estratega Pelayito Chacón
“Pantaleón” Espinoza, Antonio
“Loco” Torres, Luis Aparicio y Luis a la cabeza.
“Camaleón” García en el homenaje
que le brindaron los Nacionales a Entre los jugadores se encontraban Luis Mercedes Sánchez, Luis Aponte,
Vitico Davalillo, en 1985
Alfonso Collazo, Teolindo Acosta, Edicto Arteaga, Ángel Vargas, Jesús Padrón,
Franklin Zabala, Neudo Morales y muchos otros.
Liga
CAPÍTULO 10
INSTRUCCIONAL
LIGA INSTRUCCIONAL 129
Víctor Davalillo siempre dispuesto a derato de hits, Carlos Porte, quien fue campeón en dobles y los amateurs Jesús
transmitirles sus conocimientos de
beisbol a los jóvenes Cartagena, líder jonronero, Miguel Castañeda, campeón slugging y César Suárez,
quien comandó el departamento de empujadas.
En 1987 se jugó la última campaña de la Liga Instruccional. Problemas
económicos, apatía dirigencial y falta de apoyo del público y medios de comu-
nicación, así como el fortalecimiento de la Liga de Verano, terminaron con este
experimento de la FVB que buscaba desarrollar a nuestros jugadores amateur.
En esta última temporada, Vitico condujo al equipo Sintrainos a la conquista
del campeonato.
Apoyado básicamente en jugadores amateurs como Jesús Cartagena y Mi-
guel Castañeda, el tradicional club del INOS cumplió exitoso desempeño en una
temporada plagada de inconvenientes económicos. El joven derecho de Sintrai-
nos Everth Velásquez fue el mejor serpentinero.
En esta última zafra de la Liga Instruccional participaron ocho equipos,
separados en dos divisiones: Este y Oeste. La primera integrada por Sintrainos,
LIGA INSTRUCCIONAL 131
Mánager
CAPÍTULO 11
EXITOSO EN LA PELOTA
AMATEUR
MÁNAGER EXITOSO EN LA PELOTA AMATEUR 133
El mánager Víctor Davalillo dándole divisa caraqueña. Pero no conforme con ese brillante desempeño, Davalillo con-
instrucciones al jugador del INOS
Francisco Briceño tinuó cosechando éxitos con el INOS en los siguientes tres torneos. Fue campeón
en 1989 y 1990.
El periodista Alfredo Fuentes Rosal escribió en un folleto titulado “Vitico El
bateador” que el INOS, bajo el mando de Davalillo, “resultó subcampeón en la
Serie Nacional de 1991, realizada en Barcelona, y en el torneo Campeones de
América efectuado en Cabimas en 1989. En el mismo evento, pero de 1990, en
Cuba, arribó en el cuarto lugar. Previamente cargó con el trofeo “47 aniversario
del INOS” derrotando en 1990 a representaciones de Cuba (al campeón de la isla
Henequeneros), Colombia, Panamá y República Dominicana en el estadio Univer-
sitario. En esa ocasión, Davalillo fue el director técnico del combinado del INOS y
Pedro Ávila el piloto.
En calidad de mánager le ganó un juego amistoso a Santiago de Cuba 11
carreras por 7, en Guarenas.
Ganó tres campeonatos distritales y el de 1991 fue suspendido cuando Sin-
MÁNAGER EXITOSO EN LA PELOTA AMATEUR 135
Vitico
CAPÍTULO 12
EN HOME
VITICO EN HOME 137
D
el timbo al tambo
La vida de un pelotero profesional es dura. Vive en un
ajetreo perenne, viaja de aquí para allá y de allá para acá.
Anda del timbo al tambo en busca de su consolidación profesional. La mayor par-
te del tiempo la pasa solo, con la nostalgia de la familia y los amigos. El jugador
necesita de estabilidad emocional para poder rendir en el terreno. Es por ello
que gran parte contrae matrimonio a temprana edad, buscando a esa compañera
que le de tranquilidad al espíritu. Vitico no escapó a esa realidad en el mundo del
deporte, en general, y de la pelota, en particular.
En 1960, con apenas 21 años de edad, el menor de la dinastía Davalillo con-
trajo nupcias con Luisa Barrera, una muchacha de ojos grandes y cabellos ne-
gros, zuliana para más señas, quien desde la infancia era su vecina en Cabimas.
“Vitico sostuvo un noviazgo serio porque su idea era hacerla su compañera
El abuelo enseñando al nieto
de siempre. (…) Desde el principio, ella trató de acompañar a su marido infinidad
de veces a donde él decidiera (…), pero la muchacha no parecía adaptarse a la
vida de pelotero que llevaba el hombre con el que se casó. Ella estaba acostum-
brada de manera más hogareña y en muchas oportunidades se sintió mal por la
forma de ser del pelotero, que debía cumplir su trabajo aquí en su país y en el
norte cuando así se lo exigieran”.1
Cuando nació su primer hijo, Víctor José (1962), él creyó que todo daría un
vuelco (…) y, ciertamente, su vida conyugal mejoró, pero no por mucho tiempo.
La procesión iba por dentro.
Pocos años más tarde, en 1969, vino el divorcio y con éste severos proble-
Víctor Davalillo junto a sus hijos,
mas. Su vida parecía entrar en un momento peligroso. Se refugió entonces en el Fernando José y José Fernando
En julio de 1969, arribó su esposa el mánager, le suplicaba que no lo dejara solo porque “la gente de los files me
Zoraida a San Luis con los pequeños
Fernando José y José Fernando quieren matar”. Sin duda que la causa de sus males estaba en la gran presión
emocional que le provocó el divorcio.
Fue ahí cuando nuevamente encontró la mano auxiliar de su hermano
Pompeyo, quien siempre estuvo dispuesto a ayudarlo. Pompeyo logró internarlo
nuevamente en una clínica capitalina y ponerlo bajo el cuidado de otro célebre
siquiatra, el Dr. Raúl Ramos Calles, quien de inmediato se ocupa de la salud del
grandeliga criollo y en poco tiempo logra su restablecimiento.
Fueron días angustiosos en los que Pompeyo no hallaba cómo hacer para
evadir a los medios de comunicación, pues no quería ahondar en declaraciones
que posteriormente servirían para especulaciones que perjudicaran la vida pri-
vada y la propia salud de su hermano.
Al igual que el beisbol, Vitico superó su problema. Recobró nuevas fuerzas y
Vitico Davalillo con sus cuatro
anillos de campeón, dos de ellos de se reincorporó al Caracas para concluir la temporada con promedio al bate de .304.
la Serie Mundiales de 1971 (Pittsbur-
gh) y 1973 (Oakland)
VITICO EN HOME 139
Matrimonio telefónico
A todo ello se adicionó un nuevo matrimonio en la vida del valioso zurdo. Una
mujer hermosa, de origen oriental, joven viuda, con dos hijos, que parecía com-
prenderlo adecuadamente y compartía sus inquietudes y forma de ser. Zoraida
Caraballo, quien desde entonces siguió a su marido por todos los diamantes de
países donde le correspondió jugar.
Vitico logró con su ayuda superar una serie de crisis que culminaron en un
feliz retorno al campo de juego con estupendas actuaciones tanto en los Estados
Unidos como en México y Venezuela. En Grandes Ligas con los Cardenales de San
Luis bateó para .311, mientras que en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional
Vitico Davalillo con su primera espo-
(LVBP) fue campeón bate con los Leones en el certamen 1970-71 con promedio sa, la también zuliana, Luisa Barrera
de .379.
“Aló, aló…Víctor José acepta usted por esposa a Zoraida Cecilia…Si, la acep-
to…Aló Zoraida Cecilia acepta usted por esposo a Víctor José…Si, lo acepto”. Esas
fueron las palabras que se escucharon por el hilo telefónico la tarde del 4 de junio
de 1970. Vitico estaba en San Luis, Estados Unidos, y Zoraida en su apartamento
de Los Chaguaramos, en Caracas, Venezuela. Como testigo del matrimonio fun-
gió el abogado Gustavo Ríos. Fue una boda muy peculiar. Muy a lo Vitico Davalillo.
Esa noche hubo fiesta en la casa de la familia Davalillo Caraballo.
Ese jueves 4 de junio, los Cardenales estaban libres luego de vencer en dos
Vitico y Zoraida se casaron por telé-
ocasiones a los Gigantes de San Francisco, en San Luis. El día anterior, Vitico salió fono en 1969
Un hombre supersticioso
La mayoría de las personas, por no decir todas, tienen algún tipo de cábala o
superstición, generada muchas veces por la propia costumbre, otras, por nervios
o ansiedad.
La superstición y el deporte van íntimamente ligados, algunos atletas utili-
zan amuletos o simplemente emplean costumbres para llamar a la “suerte”.
Víctor Davalillo con su amuleto, el Vitico Davalillo no escapa a esa tradición. “Reconozco que soy supersticioso
lorito de la suerte
y siempre lo he sido (…) no me gusta que nadie toque mis cascos, mis bates, mi
locker y mis cosas (…) Por ejemplo, si bateaba cuatro hits, cuando terminaba el
juego, decía: No laven mi uniforme, déjenlo así, (…) y al día siguiente jugaba con
el uniforme sucio” (…)
Pero esas no son las únicas supersticiones de Vitico. A lo largo de su carrera
ha tenido diferentes manías o cábalas. Una fue cargar consigo un pañuelo rojo.
Esa vez le fue muy bien. Cada vez que iba a batear se secaba el sudor de la frente
con el pañuelito rojo y seguro que muchos de los 1.505 hits que conectó en la
Pompeyo Davalillo no solo fue su LVBP los logró luego de cumplir con ese ritual.
hermano, también su amigo, su
coach de la vida. Significó mucho Otra de la mañas que adquirió luego de la del pañuelito rojo, fue la de darse
para Vitico
un toquecito con el bate en el casco poco antes de entrar en el cajón de los ba-
teadores. También llegó a utilizar como amuleto un loro.
Los santos también han sido un misticismo para este singular zuliano. “Mi
devoción por San José y San Antonio la tengo desde chiquito”. Su casa es un san-
tuario colmado de vírgenes y santos.
Les gusta beber igual que a una gran cantidad de personas y son capaces El propietario del Caracas, Oscar
“Negro” Prieto, Víctor Davalillo y
de sobresalir en el campo tanto con etanol como con una bebida energética co- su esposa Zoraida Caraballo con un
reportero a su lado
rriendo por sus venas.
“Todo el mundo sabe que siempre me ha gustado tomarme mis tragos”, afir-
ma Davalillo cuando pedimos su impresión acerca de este tema. “Es verdad que
en ocasiones llegué a jugar amanecido, pero fui afortunado porque jamás le hice
daño a mi equipo”.
- Desde el retiro, ¿Qué opina del uso de sustancias ilegales?
- Sinceramente no podría hablar de eso, era algo que no existía en mi época, Víctor el abuelo y Víctor el nieto
Vitico
CAPÍTULO 13
EN BARAJITAS
Por Yoel Rivas
VITICO EN BARAJITAS 143
V
íctor Davalillo es posiblemente el pelotero predilecto de los
coleccionistas de artículos de beisbol: barajitas, fotogra-
fías, bates, uniformes, pelotas autografiadas, etc.
Esta inclinación de los coleccionistas se deriva, obviamente, de su extraor-
dinaria carrera deportiva, sus logros y récords, tanto en Venezuela como en Es-
tados Unidos y México, además de su carácter emblemático de una divisa tan
popular como Leones del Caracas. Pero esa predilección también se basa en su
bonhomía y carisma, por ser sencillo y dicharachero con los fanáticos en general,
siempre dispuesto y con un chiste a flor de labios para tomarse una foto con ni-
ños y adolescentes – mientras sus padres les explican quién es Vitico – así como
con personas mayores y de la tercera edad. Vitico siempre está sonriente.
Me tocó presenciar durante una parada que hicimos en un ventorrillo de la
autopista llegando a Upata, estado Bolívar, camino a Tumeremo, donde iba a dar
una clínica deportiva a los niños del pueblo, a quienes donó uniformes e imple-
mentos de beisbol - a comprar dulces criollos- como un señor humilde de la zona
se le quedó mirando hasta que lo identificó y le preguntó:
-¿Usted es Vitico Davalillo?
Y ante la respuesta afirmativa de Vitico, el señor le dijo:
- Qué alegría, quien lo hubiera pensado que lo iba a conocer. Usted es mi
ídolo, entablando una corta conversación con él.
Esto resume el sentimiento del fanático y del coleccionista hacia Vitico. In-
cluso, a mediados de 2015 fue elegido por votación popular de los coleccionistas
como la imagen de la barajita conmemorativa del XIV aniversario del Show de
Barajitas de la Asociación Venezolana de Coleccionistas (Asovecol), ganando
holgadamente sobre otros peloteros venezolanos de brillante trayectoria en las
Grandes Ligas. Fue la primera vez que dicha selección se hizo con el voto directo
de los coleccionistas.
Tratando de cumplir con la encomienda para esta biografía de quien ha si-
do uno de los bateadores más hábiles que ha nacido en Venezuela, he escogido
una representación de las barajitas de Vitico, que muestran su carrera, tanto en
Estados Unidos como en Venezuela, seleccionando unas porque no podían faltar
144 VITICO AL BATE
como las Topps 1964, 1965 y 1966 o las Sport Grafico 1967 y 1970, otras por su ra-
reza o dificultad, como la Kahn´s, la postal con Jacksonville en las menores y las
Stamps, y otras por ser un homenaje como la barajita que comparte con nuestro
máximo goleador Juan García o la de la colección de venezolanos en las Grandes
Ligas. Por último, está la Topps 2014 conmemorativa de los 50 años de la Topps
1965, con un sello dorado alusivo, que solo se conseguía con una remption card.
Seguramente lo disfrutarán.
2010 34 Meridiano
2008 08 J&A Coleccion Caricaturas
Venezolanos en las
Grandes Ligas
Sport Gráfico
146 VITICO AL BATE
Anecdotario
CAPÍTULO 14
DE VITICO
ANECDOTARIO DE VITICO 147
EL SUPERDOTADO
Duilio DiGiácomo
“Se sabe que Víctor Davalillo no podía resistirse a tomarse un trago y a veces, a
embriagarse, pero aun así cumplía con sus compromisos. Recuerdo una vez que,
como anotador oficial, bajé al terreno a buscar los lineups de los equipos. Faltaba
aproximadamente una hora para comenzar el juego y Vitico no había llegado al
estadio Universitario. Era domingo, la hora del inicio era a las 11 de la mañana.
El mánager del Caracas, el recordado Regino Otero, hizo su line up y lo colocó,
como siempre suele suceder en la pared del dugout. Cuando fui a copiar el orden
al bate noté que faltaba un nombre, aparece en blanco el tercer turno al bate.
Pensando que era un error del mánager se lo hice saber a Regino, quien con una
sonrisa en los labios me dijo: “Ese turno es de Vitico que aún no ha llegado, pero
ya sabemos que regularmente los domingos llega demorado para los inicios del
juego”.
En efecto, faltando 30 minutos le informaron a Regino que Vitico había llega-
do, pero que parecía no estar en condiciones para jugar. Otero subió al clubhouse
donde Davalillo se estaba poniendo el uniforme. Regino le preguntó si podía jugar
y Vitico le respondió que sí.
Entre su hermano Pompeyo y el mánager le metieron la cabeza debajo de
la regadera y Vitico salió al terreno. A mí me pareció insólito todo aquello, sobre
todo que lo dejaran jugar. Aquella mañana, Vitico fue el mismo de siempre. Bateó
de 5-3 (recuerdo un doble contra la cerca), jugó maravillas en el centerfield y
reventó a un corredor que intentó llegar a la tercera base.
“Hay muchas anécdotas como esta, algunas de las cuales fui testigo. Ello
me ha llevado a pensar, con el correr de los años, que como Vitico ninguno, que
realmente es superdotado”.
LA NOCHE DE VITICO
Urbano Lugo hijo
“En la temporada 1986-87 lancé con el Caracas cien innings y gané 8 juegos,
entre ellos, el único no hit no run en una final.
148 VITICO AL BATE
SIGUE EMBORRACHÁNDOLO
Mike Brito
Víctor Davalillo tenía tres años fuera de las Grandes Ligas y estaba jugando en
México para el equipo Rieleros de Aguascalientes. Tenía una tremenda campaña
en 1977; ese tipo acabó con los pitchers de la Liga Mexicana (Bateó para .384),
y yo le dije a Al Campanis, gerente de los Dodgers: “Mira vamos a traernos a Da-
valillo desde México, que te aseguro que todavía le queda bastante en ese bate”,
y Campanis me preguntó “¿Pero qué tal es él personalmente, es disciplinado?”,
y yo le dije “Si, es muy disciplinado, lo único que tiene es que le gusta tomarse
sus tragos un poco más de la cuenta, pero creo que estará bien acá”. Campanis
confió en mí y me lo traje. Davalillo bateó por encima de .300 en sus dos primeras
temporadas con nosotros, con casi 40 años edad y nos ayudó a llegar a la Serie
Mundial en dos años consecutivos.
Campanis me decía “Yo no sé lo que este se toma, pero sigue emborrachán-
dolo para que siga bateando así”.
Y respondió:
-Si vos queréis.
Tenía Vitico 15 años
DEFENSOR DE ZORAIDA
Yoel Rivas
Cuenta Vitico a principios de los años setenta cuando jugaba con aquellos Piratas
de Roberto Clemente y Willie Stargell, esos eran dos equipos, uno en el campo y
otro en la banca, porque tenían muy buenos peloteros.
En un momento, Davalillo llevaba varios días sin jugar y decidió hablar con el
estelar jugador boricua. Le dije: cónchale, Roberto, habla con el mánager Danny
Murtaugh, dile que no quieres jugar el sábado para que me ponga a mí.
No, ¿Cómo se te ocurre que le diga eso a Danny?, le respondió Clemente.
A lo que Vitico sugirió: bueno, dile que si me pone a jugar el sábado batearé
de 4-4, es más, dile que le apuesto a Zoraida contra la esposa de él a que pegó
cuatro hits.
Y Clemente no tuvo otra alternativa que salir en defensa de la señora Dava-
lillo: “¡Tú si tienes riñones, Vitico!, vas a apostar a Zoraida por esa vieja, déjame
pedirle a Murtaugh un día libre”.
El lunes 19 de junio de 1972 alineó como titular en el left field, no reemplazó
152 VITICO AL BATE
LANZA Y APÁRTATE
Yoel Rivas
Cuando Porfirio Altamirano vino como cerrador en su segunda campaña con las
Águilas (1979-80), estaba Enrique Izquierdo como mánager del Zulia. Lo llaman a
cerrar su primer juego contra los Tigres de Aragua y viene a batear Vitico.
El relevista nicaragüense le pregunta al estratega cubano, ¿Cómo le lanzo?,
a lo que Izquierdo respondió, tira por ahí que lo que le lances te lo va a devolver.
Davalillo metió cohete por el medio del campo que casi golpea a Altamirano,
quien después del encuentro se acercó al club house de los aragüeños a conocer
personalmente al legendario bateador venezolano que admiraba desde antes de
hacerse profesional en 1979 al firmar con Filadelfia.
Ese fue el campeonato en el que Davalillo despachó 100 imparables en 71
juegos con el club de Maracay para imponer récord en la liga.
ANECDOTARIO DE VITICO 153
ben qué es, el asunto de las mujeres, la zona de tolerancia, de distracción. Lo encon-
tré completamente ahogao, bailando en una mesa y cantando con los mariachis.
Bueno, me voy a las nueve para el estadio. Llegan las diez, las diez y media
y Vitico nada que llega. Yo ahí, mi hermano, sin saber nada. Hice mi lineup con
Vitico como pitcher y sexto bate.
Once y veinte, me dicen: llegó Vitico. Pero está completamente ahogao, aho-
gao, es decir, rascaíto. Estaban entregando las alineaciones cuando salió al cam-
po, amarrándose la correa y corriendo para darle una vuelta al campo. Cuando
pasó por la cueva del Puebla, se pasó el dedo índice de la mano derecha por el
cuello. Están pelaos, les dijo y la gente se reía. No calentó en el bullpen sino en la
caja del pitcher.
En el estado que estaba, dije: si no le doy la pelota, voy a tener que agarrar-
me con él. Imagínense, iba a ser un lío grandísimo.
Sacó el primer inning uno-dos-tres, cayéndose. Y a partir del segundo episo-
dio mostró una recuperación increíble, era un fenómeno.
Viene Vitico a batear en el segundo inning con dos compañeros en circula-
ción. Viendo hacia la cueva del Puebla y con la mano izquierda señalando hacia el
bosque derecho, anticipó que batearía hacia ese sector.
¡Compadre!, sacó la bola por el rightfield, para colocar el marcador 3-0.
Yo estaba como el diablo, pero con el jonrón me bajó un poquito la calentera.
Sigue lanzando y vuelve a meterle cero y cero. Va a batear en su segundo
turno y liga doble con uno en base. Total, ganamos siete a cero, Vitico empujó
cinco y el primer hit que salió de los bates del mejor equipo del momento en la
liga, se lo dieron en el octavo inning.
Ganó y lo sacaron en hombros. El dueño del equipo, el señor Medina, que
me había prometido que no iría al estadio, se apareció en el sexto inning. Y al
terminar el juego alzó y besó a Vitico.
¿Cómo hizo usted esto?, Pompeyo. Con razón lo llaman el Brujo, me dijo Medina.
Un poco más tarde nos reunimos, todavía estaba muy molesto con Vitico.
Platiqué con el dueño para manifestar mi inconformidad.
Mire, don Raúl, o se va Vitico o me voy yo, así mismo le dije, ya no aguantaba.
156 VITICO AL BATE
NOCAUT FULMINANTE
Jesús Tortoza Acevedo
Comenzando la década de 1960, me tocó vivir una experiencia inolvidable con los
hermanos Pompeyo y Víctor Davalillo, dos de nuestros más grandes peloteros.
Yo estaba por cumplir 19 años de edad y vivía para ese momento en el blo-
que 10 de las Lomas de Urdaneta. Para ese entonces el presidente de la Repú-
blica era Rómulo Betancourt. En ese mismo edificio vivía uno de sus hermanos,
Manuel “Chicho” Davalillo, y tanto Pompeyo como Vitico solían visitarlo. Ya este
último tenía como dos o tres años jugando con los Leones del Caracas, y cuando
llegaba y nos encontraba jugando una “caimanera” con peloticas de goma y ba-
tes de palos de escoba, nos pedía que lo incluyéramos. Todavía no había llegado
ANECDOTARIO DE VITICO 157
21INOLVIDABLES
juegos
CAPÍTULO 15
DE VITICO DAVALILLO
1957-1987
162 VITICO AL BATE
17 de octubre de 1957
DOMINÓ A “CAMALEÓN” COMO RELEVISTA EN SU ESTRENO
SUMARIO
Jonrón: Aquiles Gómez
Tribey: Dionisio Acosta
Tubey: Aquiles Gómez, Aureliano Patiño
Empujadores: Aquiles Gómez, Aureliano Patiño, Jim Williams, Allen Jones 2, Ricardo León 2, Pantaleón Espinoza, Luis García; Dio-
nisio Acosta 2, Pompeyo Davalillo
Bases robadas: Jim Williams, John Roseboro
Quedados en bases: Oriente 6; Caracas 6
Umpires: Bracho (Home), Fernando Sánchez (1b), Teodoro Venancio Pacheco (2b), Torres (3b)
Jugado en el estadio Universitario (Nocturno)
Caracas, jueves 17 de octubre de 1957
164 VITICO AL BATE
29 de octubre de 1957
PRIMERO DE MIL 505 INDISCUTIBLES
SUMARIO
Jonrón: Joe Durham
Triple: Lenny Green
Dobles: Teodoro Obregón, Alfonso Carrasquel, Lou Limmer, John Murff, Earl Battey, Joe Durham, Pompeyo Davalillo
Empujadas: Joe Durham 3, Teodoro Obregón 2, Lenny Green 2, Lou Limmer 2, Earl Battey, John Murff, Pompeyo Davalillo, José
Bracho, Eduardo Monasterios
Doubleplays: De Pompeyo Davalillo a Alfonso Carrasquel a Fernando Basante (463); De Alfonso Carrasquel a Pompeyo Davalillo
(64)
Sacrificios: Eduardo Monasterios, José Bracho
Golpeados por el pitcher: Fernando Basante por John Murff y Bob Wilson por Francisco Cirimele
Wild pitch: José Perozo
Dejados en bases: Caracas 9; Valencia 8
Tiempo de juego: 2 horas con 35 minutos
Umpires: Teodoro Venancio Pacheco (Home), Pedrique (1b), Bracho (2b) y Fernando Sánchez (3b)
Anotador oficial: Gregorio A. Rodríguez (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Nocturno)
Caracas, martes 29 de octubre de 1957
166 VITICO AL BATE
31 de enero de 1960
PRIMER CRIOLLO CON DOS JONRONES EN SERIE FINAL
Vitico Davalillo inscribió su nombre como el primer bateador criollo que co-
nectó dos cuadrangulares en un partido de serie final en la pelota profesional
venezolana.
Lo hizo en calidad de refuerzo del
club Pastora de la Liga Occidental frente
a Gavilanes, el domingo 31 de enero de
1960, durante el segundo encuentro de la
instancia decisiva, en el estadio Olímpico
de Maracaibo.
Los Leones dominaban el torneo ca-
pitalino cuando la temporada 1959-60 fue
suspendida por huelga de jugadores, en
solidaridad con Alejandro “Patón” Carras-
quel, mánager del club Pampero, quien
fue expulsado del torneo por golpear al
ejecutivo Eduardo Moncada, por lo que
los clubes zulianos se fortalecieron con
el mejor talento de la Liga Venezolana de
Beisbol Profesional (LVBP). Pastora tomo
del Caracas al torpedero Alfonso Carras-
quel y a Víctor Davalillo.
Frente a Julián Ladera, ganador del
encuentro, quien reforzó a Gavilanes pro-
Davalillo sobresalió como refuerzo
del Pastora en la Liga Occidental cedente de los Industriales del Valencia, dio Davaillo sus dos vuelacercas para
zuliana, en 1960
igualar la marca en finales del beisbol rentado local después de los dos caño-
nazos que disparó en la final de la edición 1957-58 de la LVBP, Mike Kranisch, de
Rapiños, frente a Valencia.
En el séptimo sacó la pelota como bateador emergente en reemplazo del
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 167
SUMARIO
Errores: Alfonso Carrasquel; Teodoro Obregón (2)
Jonrón: Norman Cash; Teolindo Acosta; Víctor Davalillo (2)
Triples: Luis Aparicio Montiel
Tubeyes: Billy Muffett; Norman Cash; Bob Aspromonte; William Secrest
Bases robadas: Cecilio Prieto; Teodoro Obregón
Sacrificio: José Bracho
Double play: Del 5 al 6 (Julio Pirela a Teodoro Obregón)
Pasbol: Les Moss
Quedados en base: Pastora (7); Rapiños (5)
Anotador oficial: Antonio Núñez Rovira
Umpires: Batz (Home), L. Urdaneta (1b), A. Pirela (2b) y Fuenmayor (3b)
Jugado en el estadio Olímpico (Nocturno)
Maracaibo, domingo 31 de enero de 1960
168 VITICO AL BATE
3 de febrero de 1961
VENCIÓ A BOB GIBSON EN SU MEJOR FAENA DESDE EL MONTÍCULO
La actuación más sobresaliente que bordó desde la lomita Víctor Davalillo duran-
te su notable trayectoria en la pelota profesional venezolana, no se produjo con
Leones, Tigres o Tibuleones, conjuntos a
los que prestó servicios en sus 30 tor-
neos regulares en la LVBP.
Lo consiguió en calidad de refuerzo
durante la primera fase de la postempo-
rada 1960-61 con el club Industriales del
Valencia que estuvo bajo la dirección del
cubano Rodolfo Fernández.
La noche del viernes 3 de febrero
de 1961, desde el montículo del parque
José Bernardo Pérez de la capital cara-
bobeña, lanzó blanqueada de 9-0 en el
quinto y último encuentro del playoff
semifinal frente al club Oriente, que pre-
sentó como oponente nada más y nada
menos que al líder en ponches de la liga
con 134, y futuro miembro del Salón de
la Fama de las Grandes Ligas, Bob Gib-
son, quien a la edad de 25 años ya acu-
mulaba tres campañas de oficio con los
Cardenales de San Luis.
Apenas tres indiscutibles aceptó
Davalillo en su brillante desempeño. Apenas tres indiscutibles aceptó Davalillo en su brillante desempeño. Solo
Solo un corredor llegó a pisarle la
segunda almohadilla un corredor llegó a pisarle la segunda almohadilla, Leopoldo “Chingo” Tovar en la
novena entrada.
Gibson se marchó antes de finalizar el tercer inning tras permitir tres ano-
taciones. Recibió auxilio de José “Carrao” Bracho, Luis Peñalver y Numa Álvarez.
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 169
(1) Fly
(2) Falló de short a primera por Nava
ANOTACIÓN POR ENTRADAS
VALENCIA 1 0 2 2 0 0 0 2 2 - 9
ORIENTE 0 0 0 0 0 0 0 0 0 - 0
SUMARIO
Errores: Luis García, Jim Frey
Tubeyes: Joe Altobelli
Triples: Teolindo Acosta
Bases robadas: Teolindo Acosta
Sacrifice fly: Joe Altobelli, Dick Windle
Double plays: Tony Roig a Teodoro Obregón a Joe Altobelli
Wild pitches: Luis Peñalver, Numa Álvarez
Golpeado: Luis Peñalver a Don Lock
Jugado en el estadio José Bernardo Pérez (Nocturno)
Valencia, viernes 3 de febrero de 1961
170 VITICO AL BATE
23 de noviembre de 1961
GUILLOTINÓ A 14 ENEMIGOS DEL PAMPERO
Además de sus múltiples hazañas como bateador, Víctor Davalillo mantiene vi-
gente el récord de mayor cantidad de ponches para un pitcher zurdo venezolano,
en juegos de nueve entradas de campa-
ña regular, en la Liga Venezolana de Beis-
bol Profesional (LVBP).
El 23 de noviembre de 1961, desde
el montículo del parque de la Ciudad
Universitaria, Vitico estrocó a catorce
bateadores para guiar a los Leones a
despachar 2 carreras por 1 al Pampero.
Ocho hits aceptó el zurdo de Cabi-
mas para conseguir su quinto triunfo del
campeonato 1961-62, el cual finalizó con
marca de 10-4 y efectividad de 2.46 en
20 juegos, 16 en calidad de abridor.
Los catorce ponches que le ob-
sequió a los artilleros del Pampero en
esa jornada los distribuyó así: Dionisio
Acosta (2), Graciano Ravelo (2), Gordon
Jones (2), Dámaso Blanco (2), Chuck
Staniland (1), Joe Durham (1), Guillermo
Romero Nava (1), Manuel Carrasquel (1),
Víctor Davalillo mantiene vigente
el récord de mayor cantidad de Ney González (1) y Pastor Romero (1).
ponches para un pitcher zurdo
venezolano en juegos de nueve Y a la ofensiva, alineado como quinto bate, contribuyó con un imparable en
entradas
par de visitas al plato, al tiempo que en el sexto capítulo remolcó la carrera de la
diferencia, con globo de sacrificio que llevó a la goma a Tony Curry.
El récord de catorce ponches en temporada regular de Davalillo lo igualaron
en 1972 los derechos Urbano Lugo padre (Caracas) y Manuel Sarmiento (Maga-
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 171
SUMARIO
Tubeyes: Joe Durham
Carreras empujadas: Graciano Ravelo, Tony Curry, Víctor Davalillo
Bases robadas: Pompeyo Davalillo
Double plays: César Tovar a Domingo Carrasquel a J. W. Porter (463); Dámaso Blanco a Graciano Ravelo a Dionisio Acosta (543)
Sacri fly: Víctor Davalillo
Wild pitch: Víctor Davalillo
Pasbol: Chuck Staniland
Dejados en bases: Pampero (9); Caracas (4)
Tiempo de juego: 2 horas 25 minutos
Recaudación: 6.338, 50
Umpires: Roberto Olivo (Home), L. Sulbarán (1), F. Blanco (2b), F. Sánchez (3b)
Anotador oficial: Gregorio Rodríguez (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Nocturno)
Caracas, jueves 23 de noviembre de 1961
172 VITICO AL BATE
28 de enero de 1962
SEGUNDO ZURDO CON 10 TRIUNFOS EN UNA CONTIENDA
Contra dos fenómenos del montículo tuvo que batallar Victor Davalillo en el de-
partamento de victorias de la temporada 1961-62, y al final quedó conforme al
lograr su mejor cosecha de éxitos en una tempo-
rada en la LVBP, con diez triunfos.
En ese certamen José de la Trinidad “Ca-
rrao” Bracho, del club Oriente, impuso marca de
juegos ganados con 15 en 21 presentaciones y
el prospecto de Grandes Ligas Bob Belinsky, del
Pampero, ocupó el segundo lugar al conseguir 13
laureles en 22 encuentros.
Vitico finalizó tercero en el departamento,
pero se convirtió en apenas el segundo zurdo ve-
nezolano que ganó 10 encuentros en una tempo-
rada después que Luis “Mono” Zuloaga registrara
10 triunfos con el Cervecería Caracas del certa-
men 1947-48.
La histórica décima victoria de Davalillo en
el certamen 1961-62 se registró el domingo 28 de
enero de 1962, cuando permitió una rayita en sie-
te entradas para guiar a los Leones del Caracas a
imponerse 7 carreras por 1 ante los Licoreros del
Davalillo es el segundo zurdo
venezolano que ganó 10 encuentros Pampero.
en una temporada de la LVBP,
después que Luis “Mono” Zuloaga Transcurrieron 31 torneos para que Zuloaga y Davalillo vieran caer su récod
lo hizo en 1947-48
como los zurdos con mayor número de victorias en una temporada de la LVBP,
cuando el caraqueño Juan Carlos Pulido ganó once veces con los Navegantes del
Magallanes en la campaña 1993-94. En la edición 1995-96 se sumó a la lista de
siniestros ganadores de al menos diez juegos, otro zuliano: Omar Daal, quien lo-
gró diez triunfos con los Leones.
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 173
SUMARIO
Errores: César Tovar, Jim Frey, Pastor Romero
Tubeyes: José Joaquín Azcue, Víctor Davalillo, Jim Frey, Dionisio Acosta
Carreras empujadas: Pompeyo Davalillo, Tony Curry, Jim Frey (2), Domingo Carrasquel (2), Darío Rubinstein, Dionisio Acosta
Bases robadas: César Tovar, Domingo Carrasquel
Double plays: Leopoldo Posada a Guillermo Romero Nava (8-85); Elio Chacón a José Ramón Ocanto (4-43); Pompeyo Davalillo a
César Tovar a Jim Frey (543)
Sacri fly: Tony Curry; Darío Rubinstein
Golpeados: Manuel Mendible por Néstor Olano
Dejados en bases: Caracas (6); Pampero (5)
Umpires: Roberto Olivo (Home), F. Blanco (1b), F. Sánchez (2b), J. J. Ruiz (3b)
Anotador oficial: Gregorio Rodríguez
Jugado en el estadio Universitario (Diurno)
Caracas, domingo 28 de enero de 1962
174 VITICO AL BATE
20 de enero de 1963
SOBRESALIENTE EN LA LOMITA Y CON LA ESTACA
En una soberbia actuación desde la lomita y con el madero, Victor Davalillo per-
mitió apenas cuatro hits en labor completa y al ataque descargó cuatro cohetes,
para ayudar a los Leones del Caracas a dar
cuenta 3 carreras por 2 de los Industriales
del Valencia en encuentro celebrado en el
estadio de la Ciudad Universitaria.
De acuerdo a la reseña publicada por el
diario Últimas Noticias, “Un Vitico inmenso
hizo recordar la era de los grandes beis-
bolistas que, además de lanzar, bateaban
muchísimo… El score no refleja la calidad
de juego que exhibió el pequeño pelotero, el
verdadero inspirador del importante triunfo.
Frente a los lanzamientos de Miguel Fresne-
da, abridor de los Industriales, conectó de
4-4 y ganó su primer partido del campeo-
nato desde el montículo. Sus hits insufla-
ron el ánimo necesario para el triunfo y aun
cuando la anotación decisiva se debió a un
cohete con tres en las bases, en el noveno
inning, del novato César Gutiérrez, fue Vitico
Gracias al sobresaliente desempeño
de Davalillo, los Leones conservaron quien propició todas estas situaciones... Así lo entendió el público al pasearle en
el primer puesto en la tabla de
posiciones hombros una vez finalizado el partido…”
Gracias al sobresaliente desempeño de Davalillo, los Leones conservaron
el primer puesto en la tabla de posiciones cuando restaban apenas dos fechas
para finalizar la ronda eliminatoria. A la postre, clasificaron en el segundo lugar
tras superar a La Guaira en serie de tres juegos y en la semifinal cayeron en siete
encuentros ante los carabobeños.
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 175
SUMARIO
Tubeyes: César Tovar; Víctor Davalillo
Carreras empujadas: Domingo Carrasquel; César Gutiérrez (2)
Bases robadas: Ken Harrelson
Double plays: César Tovar a Domingo Carrasquel a José Ovalles (463); Gustavo Gil a Teodoro Obregón a Ken Harrelson (463)
Umpires: Roberto Olivo (Home), Tom Ravashiere (1b), F. Blanco (2b), J. J. Ruiz (3b)
Tiempo de juego: 2 horas 40 minutos
Anotador oficial: Gregorio Rodríguez (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Diurno)
Caracas, domingo 20 de enero de 1963
176 VITICO AL BATE
25 de enero de 1963
9 HITS SEGUIDOS Y 12 TURNOS AL HILO EN CIRCULACIÓN
para fijar el récord en nueve hits corridos y doce turnos consecutivos mante-
niéndose en circulación.
SUMARIO
Errores: No hubo
Jonrón: Víctor Davalillo; Dave Roberts; Carl Green
Carreras empujadas: Víctor Davalillo; Dave Roberts 2; Carl Green 2; Domingo Carrasquel; Dave Ricketts 2
Bases robadas: César Tovar
Double plays: Domingo Carrasquel a César Tovar a José Ovalles (643); Domingo Carrasquel a José Ovalles (63); Dámaso Blanco
a Dave Roberts (53)
Wild pitch: George Brunet
Golpeado: Leopoldo Tovar (por Carl Green)
Dejados en bases: La Guaira (4); Caracas (8)
Tiempo de juego: 2 horas 18 minutos
Umpires: Tom Ravashiere (Home), F. Blanford (1b), Gualberto Acosta (2b), F. Blanco (3b), J. J. Ruiz (Rf), R. Sánchez (Lf)
Anotador oficial: Duilio DiGiácomo (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Nocturno)
Caracas, viernes 25 de enero de 1963
178 VITICO AL BATE
27 de enero de 1963
PRIMER CRIOLLO CAMPEÓN BATE CON .400 DE AVERAGE
SUMARIO
Errores: César Gutiérrez (2), César Tovar; Dave Roberts
Tubeyes: Víctor Davalillo, César Gutiérrez, Medardo Nava
Sacrificio: César Tovar
Wild pitches: George Brunet
Out por regla: Jesús Mora
Dejados en base: La Guaira (4); Caracas (11)
Umpires: Tom Ravashiere (Home), F. Blanford (1b), J. J. Ruiz (2b), R. Sánchez (3b), F. Blanco (Raya del leftfield) y Gualberto Acosta
(Raya del rightfield)
Tiempo de juego: 2 horas 30 minutos
Anotador oficial: Gregorio Rodríguez (Liga de Anotadores)
Jugador en el estadio Universitario (Diurno)
Caracas, domingo 27 de enero de 1963
180 VITICO AL BATE
9 de abril de 1963
CAMILO PASCUAL LO BAUTIZÓ COMO BIGLEAGUER
Dos mil veinte días después de haber firmado su primer contrato profesional con
los Leones del Caracas, aquel viernes 27 de septiembre de 1957, Víctor Davalillo
cumplió el sueño de jugar en las Grandes Ligas en
la primera fecha de la temporada de 1963, con los
Indios de Cleveland.
Antes de convertirse en el octavo bigleaguer
venezolano en la historia de las Ligas Mayores,
Vitico adquirió experiencia de 830 encuentros en
seis temporadas en la pelota profesional venezo-
lana con los Leones del Caracas y en varias sucur-
sales de ligas menores de las organizaciones de
Cincinnati y Cleveland.
El martes 9 de abril de 1963, como primer
bate y centerfield de la tribu, se produjo su estre-
no en encuentro contra los Mellizos que se cele-
bró en e Metropolitan Stadium de Bloomington,
en las afueras de la ciudad de Minneápolis.
La tribu se impuso ante los gemelos 5 por 4
ese día. Vitico se fue en blanco en cuatro visitas
al plato, Le costó descifrar los envíos en curva del
experimentado derecho cubano Camilo Pascual,
Vitico se fue en blanco en cuatro
turnos en su primer juego de quien a los 29 años de edad, comenzaba su décima campaña en el big show.
Grandes Ligas
En la primera entrada salió con línea al guante del campocorto Zoilo Ver-
salles, en el tercer acto dio inofensivo batazo a manos de Pascual, en el quinto
falló de segunda a primera y en el séptimo fue retirado de pitcher a la inicial.
Con el guante realizó cinco outs en el jardín central, incluidos los últimos dos del
encuentro.
El primer hit de su carrera llegó al día siguente, en el mismo escenario: sen-
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 181
cillo a la derecha frente al estelar zurdo Jim Kaat en el sexto inning del partido
que ganaron los Mellizos 5 carreras por 3.
CLEVELAND VB C H CI MINNESOTA VB C H CI
Víctor Davalillo, Cf 4 0 0 0 Lenny Green, Cf-Lf 4 1 1 1
Tony Martínez, Ss 3 0 0 0 Vic Power, 1b 4 1 1 1
Tito Francona, Lf 3 0 1 0 Harmon Killebrew, Lf 4 0 1 0
Willie Tasby, (1), Lf 1 0 0 0 John Goryl (2) 0 0 0 0
Fred Whitfield, 1b 4 1 1 1 Bill Tuttle, Cf 0 0 0 0
Johnny Romano, C 3 1 1 1 Bob Allison, Rf 4 1 1 0
Ellis Burton, Rf 4 0 0 0 Bernie Allen 2b 3 1 1 0
Max Alvis, 3b 4 2 2 1 Earl Battey, C 4 0 2 2
Woodie Held, 2b 2 1 1 2 George Banks, 3b 4 0 0 0
Jim “Mudcat” Grant, 4 0 0 0 Zoilo Versalles, Ss 4 0 0 0
Totales 32 5 6 5 Camilo Pascual, P 2 0 0 0
Jim Hall (1) 1 0 0 0
(1) Se ponchó por Francona en el 8vo Bill Pleis, P 0 0 0 0
Ray Moore, P 0 0 0 0
Totales 34 4 7 4
SUMARIO
Errores: Alvis (2), Grant (1).
Double plays: Versalles-Battey; Martínez-Held-Whitfield, Martínez-Held-Whitfield, Martinez-Whitfield
2B: Battey, Francona, Alvis
Jonrones: Green, Power, Romano, Whitfield, Alvis, Held
Quedados en base: Minnesota 4; Cleveland 4
Golpeado: Held (por Pascual)
Umpires: Joe Paparella (Home), Hank Soar (1B), Al Smith (2B), Bill Haller (3B)
Tiempo de juego: 2 horas 26 minutos
Asistencia: 22.091
Jugado en el Metropolitan Stadium (Diurno)
Minneápolis, martes 9 de abril de 1963
182 VITICO AL BATE
2 de octubre de 1965
PRIMER CRIOLLO CON .300 DE PROMEDIO EN GRANDES LIGAS
BALTIMORE VB C H CI CLEVELAND VB C H CI
Luis Aparicio, Ss 4 0 0 0 Víctor Davalillo, Cf 4 1 2 0
Russ Snyder, Rf 6 0 0 0 Dick Howser, 2b 3 0 1 0
Boog Powell, 1b 5 0 3 0 Chuck Hinton (1) 1 0 0 0
Brooks Robinson 3b 5 0 0 0 Phil Roof, C 0 0 0 0
Curt Blefary, Lf 4 1 1 0 Leon Wagner, Lf 6 0 2 0
Jerry Adair, 2b 4 0 0 0 Rocky Colavito, Rf 5 0 1 1
Paul Blair, Cf 4 0 3 0 Fred Whitfield, 1b 5 1 1 1
Dick Brown, C 4 0 1 1 Max Alvis, 3b 4 0 1 0
Charlie Lau (1) 1 0 0 0 Larry Brown, Ss 4 0 0 0
Andy Etchebarren, C 0 0 0 0 Duke Sims, C 2 0 0 0
Wally Bunker, P 2 0 0 0 Bill Davis (2) 1 0 1 0
Dick Hall, P 2 0 0 0 Al Luplow (3) 0 0 0 0
Totales 41 1 8 1 Steve Hargan, P 0 0 0 0
George Banks (4) 1 0 0 0
(1) Se ponchó por Dick Brown en el inning 11 Gary Bell, P 0 0 0 0
Sonny Siebert, P 3 0 0 0
Chico Salmon (5), 2b 2 0 0 0
Totales 41 2 9 2
15 de abril de 1966
SEGUNDO LATINO CON CINCO BOLETOS EN UN ENCUENTRO
SUMARIO
Double plays: Ryan-G. Smith; G. Smith-Petrocelli-Horton
Errores: G. Smith, Scott, Petrocelli 2, Stephenson; Brown
2B: Conigliaro; Yastrzemski
3B: Ryan
Bases robadas: González 2
Pasbol: Sims
Sacry fly: Davis
Sacrificio: Gosger; Horton; Salmon
Dejados en bases: Boston (11); Cleveland (13)
Umpires: Frank Umont (Home), Bill Kinnamon (1b), Jerry Neudecker (2b), Jim Honochick (3b)
Tiempo de juego: 4 horas 41 minutos
Asistencia: 33.198
Jugado en el Cleveland Stadium (Diurno)
Cleveland, viernes 15 de abril de 1966
186 VITICO AL BATE
2 de julio de 1969
GRAND SLAM EN CALIDAD DE EMERGENTE
No hay duda que todo bateador sueña con disparar un jonrón. Suponga que si le aña-
de la variable de conectarlo en rol de emergente debe ser mucho más satisfactorio.
Y si se presenta la oportunidad de salir de la banca, con las bases
llenas - ¡y logras despacharlo! - debe producir la máxima emoción
tanto para la fanaticada como para el equipo y, desde luego, para
quien pega el tablazo con tres en compañeros en circulación.
Víctor Davalillo convirtió esa fantasía en realidad en las
Grandes Ligas en 1969, durante su décimo noveno encuentro co-
mo miembro de los Cardenales de San Luis, luego de iniciar la
temporada con los Angelinos de California, club que el 30 de ma-
yo lo envió a los pájaros rojos a cambio del outfielder Jim Hicks.
Davalillo recibido en la cueva de
los pájaros rojos tras golpear su Fue el 2 de julio, en el Busch Stadium de San Luis, en partido contra los
histórico cuadrangular
Mets. En el cierre del octavo inning, con los neoyorquinos arriba en el marcador
4-0, después de dominar a Curt Flood con globo a segunda y Vada Pinson con
rodado hacia el short, el abridor visitante, Jerry Koosman, presentó problemas
de control al otorgar boletos a Joe Torre, Mike Shannon y Tim McCarver, que de-
cretaron su salida de la lomita.
Con bases llenas y dos outs, Red Schoendienst, dirigente de San Luis, llamó
a Vitico a batear en lugar del dominicano Julián Javier contra el relevista Chuck
Taylor. Tras dejar pasar el primer envío fuera de la zona de strike, Davalillo “en-
ganchó” un lanzamiento que se quedó alto y metió la pelota en las gradas del
sector derecho para empatar la pizarra 4-4 y llenar de alegría las tribunas y la
cueva en el maratónico encuentro que terminaron ganando los visitantes 6 por 4
en catorce entradas.
A lo largo de su carrera en el mejor beisbol del mundo, Davalillo conectó
36 cuadrangulares, pero solamente uno fue a casa llena y en rol de emergente
disparó cinco.
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 187
SUMARIO
Errores: Torre, Javier, Maxvill. Jonrón: Davalillo. Double plays: Weis-Boswell-Clendenon; Huntz-Javier-Torre; Huntz-Maxvill-White
2B: Agee; Garrett; Flood; Pinson; Torre; White. 3B: Shamsky. Bases robadas: Boswell; Jones; Agee
Sacrificio: Weis; McCarver
Golpeados: Jones; Willis
Bateo para double plays: Martin; Boswell; Huntz
Wild pitch: Koosman
Boletos intencionales: McGraw; Shannon. Pasbol: McCarver
Dejados en bases: Cardenales 18; Mets 12
Umpires: Andy Olsen (Home), Al Barlick (1b), Ed Vargo (2b), John Kibler (3b)
Tiempo de juego: 4 horas 11 minutos
Asistencia: 14.928
Jugado en el Busch Stadium (Nocturno)
San Luis, miércoles 2 de julio de 1969
188 VITICO AL BATE
1 de octubre de 1970
RÉCORD DE 24 HITS COMO EMERGENTE EN UNA TEMPORADA
Dave Philley y tenía la marca de la Liga Americana con 24 hits con los Orio-
les de 1961. En 1995, John Vander Wal, de los Rockies, estableció registro de 28
inatrapables.
SUMARIO
Errores: Crosby.Double plays: Hebner-Mazeroski-Robertson; Hebner-Mazeroski-Robertson; Crosby-Maxvill-Hague
Bases robadas: Brock
2B: Robertson; Hebner; Lee; Hague; Davalillo
HR: J. May
Sacrificio: Blass. Sacri fly: J. May; Lee
Golpeado: Crosby; Roque. Dejados en bases: Piratas (7); San Luis (7)
Umpires: Paul Pryor (Home), Doug Harvey (1b), Bill Williams (2b), Shag Crawford (3b)
Tiempo de juego: 2 horas 14 minutos
Asistencia: 8.457
Jugado en el Busch Stadium II (Nocturno)
San Luis, jueves 1 de octubre de 1970
190 VITICO AL BATE
21 de noviembre de 1971
JONRÓN DECISIVO CONTRA MAGALLANES EN EL DÉCIMO
Una semana después de pasar por el amargo trago de recibir no hit no run del
ex compañero Luis Tiant, de los Tiburones de La Guaira, la fanaticada caraquista
recuperó el entusiasmo gracias al bate de Víctor
Davalillo.
Al siguiente domingo de la llamada “vengan-
za de Tiant” del 14 de noviembre de 1971, los Leo-
nes del Caracas dejaron en el campo en diez en-
tradas a los Navegantes del Magallanes, mediante
cuadrangular solitario de Vitico contra el relevista
Peter Hamm.
Como primer hombre de la tanda melenuda
del décimo capítulo, Davalillo llegó a cuenta de
tres bolas y dos strikes. Ante lanzamiento un poco
alto y adentro de Hamm, descargó todo el poder
de sus muñecas y llevó la pelota por encima de la
cerca del jardín derecho, con el que fue el impara-
ble número 778 de su carrera.
Poco antes de que pisara el plato Davalillo,
un enjambre de aficionados invadió el terreno pa-
ra festejar que los Leones lograron imponerse con
pizarra de 3 carreras por 2 y se colocaron arriba
A lo largo de su carrera, Vitico
conectó 257 hits contra Magallanes, 4-3 en la serie particular de esa campaña contra sus eternos rivales. La confron-
incluida media docena de
cuadrangulares tación Navegantes-Leones de ese certamen finalizó 7-6 a favor de los melenudos.
A lo largo de su carrera, Vitico conectó 257 hits contra Magallanes, incluida
media docena de cuadrangulares.
El encuentro se caracterizó por un buen duelo de abridores a lo largo de las
ocho primeras entradas entre el derecho Mike Torrez, por Caracas, y el zurdo Alan
Closter, por Magallanes.
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 191
SUMARIO
Carreras impulsadas: H. King (2), V. Davalillo, L Howard, B. Russell
Tubeyes: H. King, B. Russell (2), L. Howard
Jonrón: V. Davalillo (a P. Hamm)
Double plays: L. Howard a U. Urrieta (2-24), A. Closter a D. Blanco (1-16), B. Valentine a J. Lis (6-63), U. Urrieta a B. Valentine a J.
Lis (64-43)
Out por reglas: Mike Torrez
Dejados en bases: Magallanes 4; Caracas 7
Tiempo de juego: 2 horas 20 minutos
Anotador oficial: Gregorio A. Rodríguez (Liga de Anotadores)
Umpires: F. Alcántara (home), J. J. Rivas Prim, C. Duarte, S. Aular, L. Díaz (Línea del Lef), C. Laya (Línea del Rf)
Jugado en el estadio Universitario (Diurno)
Caracas, 21 de noviembre de 1971
192 VITICO AL BATE
28 de enero de 1973
JONRÓN DECISIVO CONTRA MAGALLANES EN EL DÉCIMO
SUMARIO
Error: H. D. Campaneris
Tubey: D. Campaneris
Tribey: M. Scott
Jonrón: J. Ferguson (a M. Scott)
Bases robadas: O, Gamble, T. Harrah, T. Grieve
Sacrificio: J. M. Trillo. Dobleplay: L. Bitner a I. Paz (3-35)
Bases intencionales: M. Scott (a C. Tovar), R. Cleveland a (G. Márquez)
Dejados en bases: Zulia 5 Caracas 7
Tiempo de juego: 2 horas 45 minutos
Umpires: F. Alcaraz (Home), G. Acosta (1b), M. Sánchez (2b), A. Rodríguez (3b), W. Rodríguez (raya del LF), J. Loaiza (raya del RF)
Anotador Oficial: Gregorio A. Rodríguez R. (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Diurno)
Caracas, domingo 28 de enero de 1973
194 VITICO AL BATE
7 de octubre de 1977
EN 1977 ENCAMINÓ A LOS DODGERS HACIA LA SERIE MUNDIAL
caron de abajo ese juego y al día siguiente se impusieron 4 por 1 para avanzar
a la Serie Mundial contra los Yanquis, la cual perdieron en seis encuentros. En
esa postemporada, Davalillo intervino en cuatro juegos y bateó de 4-2 con una
carrera remolcada.
SUMARIO
Errores: Smith, Cey; Sizemore, Garber. Double plays: McBride-Boone. Pasbol: Boone
2B: Baker; Hooton; Cey; Hebner; Russell; Mota. Sacrificio: Garber. Dejados en bases: Dodgers (6); Filis (9)
Umpires: Harry Wendelstedt (Home), Bruce Froemming (1b), Dutch Rennert (2b), Paul Runge (3b), Paul Pryor (Lf), Bob Engel (Rf)
Tiempo de juego: 2 horas 59 minutos. Asistencia: 63.719
Serie de Campeonato. Jugado en el Veterans Stadium (Diurno). Filadelfia, viernes 7 de octubre de 1977
196 VITICO AL BATE
13 de enero de 1980
ÚNICO TOLETERO CON 100 INCOGIBLES EN UNA CAMPAÑA
SUMARIO
Pitcher ganador: Gilberto Marcano
Pitcher perdedor: Rubén Cabrera
Jonrón: Víctor Harris
Triples: Luis Bravo, Antonio López
Tubeyes: Leonel Carrión, George Vukovich, Jim Morrison, Darío Chirinos, Todd Cruz (2), Gustavo Spósito, Alfredo Velásquez
Wild pitches: Mauro Pinto
Errores: Leonel Carrión, Álvaro Espinoza
Fly de sacrificio: Jim Morrison
Quedados en bases: Zulia (11); Aragua (5)
Jugado en el estadio José Pérez Colmenares (Diurno)
Maracay, domingo 13 de enero de 1980
198 VITICO AL BATE
5 de diciembre de 1986
MAGALLANERO FÉLIX LEÓN RECIBIÓ HIT 1.500
Mil 267 juegos y 4 mil 603 turnos en 30 temporadas necesitó Víctor Davalillo pa-
ra alcanzar la asombrosa cantidad de 1.500 hits en la Liga Venezolana de Beisbol
Profesional (LVBP).
El 5 de diciembre de 1986 frente a 25 mil per-
sonas, los Leones del Caracas dieron cuenta de los
Navegantes del Magallanes por blanqueada de tres
incogibles de Urbano Lugo hijo y ataque de diez im-
parables, entre los que se contó el histórico indiscuti-
ble de Vitico, para imponerse por paliza de 8-0, en lo
que fue el 468° enfrentamiento de la llamada eternal
rivalidad.
Tras pasar diez años en las filas de los Tigres de
Aragua, Davalillo volvió al conjunto con el que inició
su carrera para finalizar su carrera con el conjunto
caraquista a los 47 años de edad.
Para el compromiso de ese día, el mánager Bill
Luego de concluir el histórico
partido del hit 1.500, Davalillo, Plummer lo alineó en el sexto turno de la formación ofensiva como designado.
rodeado de sus hijos Fernando José
y José Fernando, es entrevistado En su primera visita al plato fue pasado de manera intencional para llenar
por los periodistas Carlos Bautista
Romero (izquierda) y Carlos Figueroa las bases contra el abridor Stan Fansler, en medio de un productivo primer inning
Ruiz (derecha)
en el que Caracas engomó a cinco hombres.
Y luego de fallar en los siguientes tres turnos, se presenta al home por quin-
ta ocasión en el día para medirse a Félix León, quien había relevado a Roberto
Espinoza desde el séptimo acto. El relevista zurdo yaracuyano llevó a Davalillo a
la cuenta máxima de 3 y 2. El sexto envío fue una recta pegada sobre la que co-
nectó línea que pasó por encima de la cabeza del inicialista Wolfgang Ramos. El
jardinero derecho William Magallanes recogió la pelota y la devolvió al camarero
Eduardo Sardinha, quien en medio de la ovación del público se la entregó a Vitico,
cuando ya el reloj marcaba las 10:26 de la noche. Fue un momento muy emocio-
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 199
nante y por demás histórico. El blanqueo de Urbano Lugo hijo pasó por debajo de
la mesa ante tan magno acontecimiento.
SUMARIO
Carrera ganadora impulsada: A. Galarraga
2B: D. Nixon, B. Díaz, J. Alfaro
Bases robadas: D. Taylor, D. Nixon
Out robando: A. Escobar
Golpeado por el pitcher: A. Galarraga
Double play: B. Díaz – E. Cáceres (2-24)
Quedados en bases: Magallanes 2, Caracas 11
Tiempo de juego: 2 Horas y 45 minutos
Anotador oficial: Julio Gutiérrez (Liga de Anotadores)
Umpires: R. Long (Home), J. Higgins (1B), E. Velásquez (2B), I. García (3b)
Jugado en el estadio Universitario (Nocturno)
Caracas, viernes 5 de diciembre de 1986
200 VITICO AL BATE
11 de enero de 1987
ANTE LA GUAIRA DISPARÓ ÚLTIMO HIT DE SU CARRERA
Tiburones fue el equipo que más hits recibió durante la carrera de Davalillo
con 306. Siguen Magallanes (257), Cardenales (229), Águilas (178), Tigres (149),
Industriales (122) y Leones (99).
SUMARIO
Carrera impulsada ganadora: Raúl Pérez Tovar. Errores: Odell Jones, Alfredo Pedrique
Dobles: Raúl Pérez Tovar, Andrés Galarraga 2, Gustavo Polidor. Triples: Jeff Reed. Bases robadas: Andrés Galarraga
Double plays: Andrés Galarraga a Loyd McClendon (3-35); Dwight Taylor a Carlos Hernández (9-92); Norman Carrasco a Oswaldo
Guillén a Alfredo Pedrique (46-63). Sacrificio: Oswaldo Guillén. Sacriflay: Carlos Martínez
Tiempo de juego: 3 horas 10 minutos
Dejados en bases: La Guaira (8); Caracas (5)
Umpires: Jesús Guzman (Home), J. Higgins (1b), R. Perales (2b)
Anotador oficial: José Domingo Pérez (Liga de Anotadores)
Jugado en el estadio Universitario (Diurno). Caracas, domingo 11 de enero de 1987
202 VITICO AL BATE
8 de febrero de 1987
EMERGIÓ POR VIZQUEL EN SU ÚLTIMO JUEGO CON LOS LEONES
Casi treinta años después de su estreno con los Leones (29 años, 3 meses y
19 días, para precisarlo con exactitud), Victor Davalillo jugó su último partido
con el equipo Caracas.
El domingo 8 de febrero de 1987, en la úl-
tima fecha del calendario regular de la XXVIII
Serie del Caribe, celebrada en el estadio Héctor
Espino, en Hermosillo, México, el mánager de
los melenudos, Bill Plummer, utilizó por segun-
da y última vez en el evento al veterano jugador
de 47 años de edad.
En la parte alta del octavo inning lo llamó a
consumir turno en lugar de Omar Vizquel, quien
a la edad de 19 años acababa de jugar su tercera
campaña en la Liga Venezolana de Beisbol Pro-
fesional (LVBP) y se alistaba para su cuarto año
en el sistema de sucursales de los Marineros de
Seattle.
Con rodado a manos del pitcher Jaime
Orozco, falló Vitico la última vez que empuñó el
madero en un encuentro con los Leones, el club
con el que se estrenó en la pelota profesional
Davalillo en su último turno al
bate con los Leones del Caracas venezolana el 17 de octubre de 1957. En su lugar ingresó en rol de reemplazo
en la Serie del Caribe celebrada en
Hermosillo, México, 1987 defensivo en el shortstop, Oswaldo Guillén, quien fue tomado de refuerzo de
los Tiburones de La Guaira.
Los Leones se apuntaron triunfo de 4 carreras por 2 para finalizar em-
patados con los Venados en el último lugar con balance de 2-4. Los represen-
tantes de Puerto Rico, Criollos de Caguas, se proclamaron campeones del
torneo al vencer a las Águilas Cibaeñas, monarcas de República Dominicana,
21 JUEGOS INOLVIDABLES DE VITICO DAVALILLO 1957-1987 203
en juego extra.
Así culminó la carrera del más grande jugador en la historia de la LVBP.
SUMARIO
Errores: O. Vizquel, H. Rincones, R. Torres, M. Mendoza
Jonrones: A. Armas
Tubey: W. Ereú; D. Fernández, F. Villaescusa
Fly de sacrificio: N. Barrera
Sacrificio: O. Vizquel
Pasbol: C. Hernández
Double plays: Pedrique a Rincones a Moncerrat; Rincones a Vizquel a Moncerrat; Rojas a Pacho; Pacho a Sánchez a Aikens
Dejados en bases: Caracas (4); Mazatlán (11)
Jugado en el estadio “Héctor Espino” (Nocturno)
Hermosillo, México, domingo 8 de febrero de 1987
204 VITICO AL BATE
Apéndice
APÉNDICE 205
En negritas liderato
*Estas cifras son producto de una exhaustiva investigación hemerográfica y de cotejar en varias publicaciones, tomando como ciertas aquellas estadísticas
que se repetían en tres o cuatro periódicos. Al no ser estos documentos primarios, es decir, hojas de anotaciones o box scores de la Liga de Anotadores, los
numeritos aquí contenidos no pueden considerarse oficiales, aunque los oficiales tengan contradicciones entre sí.
He aquí algunos otros numeritos de Víctor Davalillo en la LVBP, incluyendo varios de carácter oficial, avalados por el mencionado ente rector de nuestra pelota
profesional.
208 VITICO AL BATE
1 Becerra Mijares, Guillermo. Récords del Beisbol Profesional Venezolano, 1946-1990. Caracas: Simerca, 1990; Págs. 30-31. El autor fue el Recopilador Oficial
de la LVBP entre 1954 y 1989
2 Benítez, Leo. Registro del Beisbol Profesional de Venezuela, 1965-1985. Caracas: Gustavo Urbina H, 1986; p. 47
3 Fuentes Rosal, Alfredo. Vitico, El Bateador. Caracas: Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS), 1991; 31 p.
4 Medina, Iván. Registro del Beisbol Venezolano. Caracas: Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), 1995; 582 p.
5 Guía de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, 1997-98. Caracas: LVBP, 1997; Págs. 34-35
Estadísticas proporcionadas por Line Score
6 Gutiérrez, Daniel y otros. La Enciclopedia del Beisbol en Venezuela. Caracas: Fondo Editorial Cárdenas Lares, 1997; Tomo II
7 González, Javier y Daniel Gutiérrez. Récords Liga Venezolana de Beisbol Profesional, 1946-2006. Caracas: LVBP, 2006; 367 p.
8 Gutiérrez, Daniel y otros. La Enciclopedia del Beisbol en Venezuela. Caracas: Congreso Nacional de la Republica / Liga Venezolana de Beisbol Profesional
(LVBP), 2006; Versión digital
9 Fuenmayor Pérez, Asdrúbal. Víctor Davalillo. Caracas: Radio Deportes, 2006; 144 p. Colección de Bolsillo Radio Deportes 1590 AM
REGISTROS OFENSIVOS
Juegos de Estrellas LVBP, 1961-1985
Temp. Equipo JJ VB CA H 2H 3H HR CI BR AVE. POS
1 15-12-1961 Estrellas venezolanas 1 2 0 1 0 0 0 0 0 .500 P
2 21-01-1963 Estrellas venezolanas 1 4 0 4 1 0 0 2 0 1.000 CF
3 13-01-1964 Estrellas venezolanas 1 5 1 1 0 0 0 0 0 .200 CF
4 20-12-1965 Estrellas del Zulia 1 4 0 1 1 0 0 1 0 .250 CF/1B
5 08-01-1968 Estrellas criollas 1 3 0 1 0 0 0 1 0 .333 CF
6 23-12-1968 Estrellas criollas 1 3 1 1 0 0 0 1 1 .333 CF/LF
7 23-12-1970 Estrellas criollas 1 2 0 0 0 0 0 0 0 .000 CF
8 23-12-1971 Estrellas criollas 1 4 2 2 0 0 1** 2 2 .500 CF
9 12-12-1972 Estrellas criollas 1 5 2 4 0 0 0 1 0 .800 CF/P
10 11-12-1973 Estrellas criollas 1 3 1 2 1 0 0 2 0 .667 CF
11 07-12-1976 Estrellas criollas 1 4 0 1 0 0 0 1 0 .250 CF
12 11-12-1979 Estrellas criollas 1 3 0 1 0 0 0 0 0 .333 BD
13 16-12-1980 Estrellas criollas 1 3 0 0 0 0 0 0 0 .000 1B
14 15-12-1981 Estrellas criollas 1 1 0 0 0 0 0 0 0 .000 1B
15 14-12-1982 Estrellas criollas 1 3 0 2 0 0 0 0 0 .667 1B
16 18-12-1984 Estrellas criollas 1 2 0 0 0 0 0 0 0 .000 BD
17 10-12-1985* Estrellas criollas 1 1 0 0 0 0 0 0 0 .000 1B
Totales 19 52 7 21 3 0 1 11 3 .404
En negritas liderato
*Equipo perteneciente a un circuito independiente denominado Liga Nacional de Beisbol Profesional de México
Nota: Las estadísticas en el béisbol mexicano fueron obtenidas de: Treto Cisneros, Pedro. Enciclopedia del Beisbol Mexicano. Novena Edición. México: s/n,
2007; 350 p
Víctor
DAVALILLO Y SUS 1505
HITS EN LA LVBP
(1957-1987)
o es u n o rfebre
“Vitic ic a hits”
qu e fa b r
osé Mauriello
–Rodolfo J
APÉNDICE 219
1958-59
1958-59
3 18/10/58 Valencia Caracas • Primera vez que figura en un line up
abridor del Caracas. Centerfield y noveno
bate
1960-61
1960-61
Debuta Dámaso Blanco como pelotero
35 12/10/60 Pampero Caracas • profesional. Lo hizo con Pampero. Vitico
lanzó completo y apenas permitió 4 hits,
pero perdió 2-1
37 15/10/60 Valencia Valencia • Primera vez que empuja tres carreras en
un juego
1962-63
1962-63
Su primer hit ante Tiburones lo conectó
125 31/10/62 La Guaira Caracas • frente a Marcelino López
Doble juego
181 27/1/63 La Guaira Caracas •
182 27/1/63 La Guaira Caracas •
183 27/1/63 La Guaira Caracas •
Un hit de piedrita le da el título de bateo
184 27/1/63 La Guaira Caracas • con promedio de .400
1963-64
1963-64
185 26/10/63 Valencia Valencia •
186 28/10/63 La Guaira Caracas •
187 28/10/63 La Guaira Caracas •
188 29/10/63 Valencia Caracas •
189 30/10/63 Orientales Caracas • Su primer hit ante Orientales lo conectó
frente a Mel Nelson
200 17/11/63 Licey Caracas • Conecta hit 200 ante el derecho Jim
Hughes
1965-66
1965-66
Emergente
338. 16/10/65 La Guaira Caracas •
339. 17/10/65 Magallanes Caracas •
340. 20/10/65 Valencia Valencia •
341. 21/10/65 Magallanes Caracas •
342. 21/10/65 Magallanes Caracas •
APÉNDICE 229
1967-68
1967-68
455 12/10/67 Magallanes Caracas •
456 14/10/67 Valencia Valencia •
457 14/10/67 Valencia Valencia •
458 15/10/67 La Guaira Caracas •
459 18/10/67 Aragua Caracas •
460 18/10/67 Aragua Caracas •
461 19/10/67 Aragua Maracay •
462 19/10/67 Aragua Maracay •
463 20/10/67 Magallanes Caracas •
464 21/10/67 Lara Barquisimeto •
465 21/10/67 Lara Barquisimeto •
466 21/10/67 Lara Barquisimeto •
467 21/10/67 Lara Barquisimeto •
468 22/10/67 Lara Barquisimeto •
469 22/10/67 Lara Barquisimeto •
Bateó de 8-7 contra Cardenales en dos
470 22/10/67 Lara Barquisimeto • partidos en Barquisimeto
1968-69
1968-69
545. 15/10/68 Aragua Caracas •
546. 16/10/68 Lara Barquisimeto •
547. 17/10/68 Llaneros Acarigua • Su primer hit ante Llaneros lo conectó
frente a Barry Raziano
Emergente
608. 19/1/69 Magallanes Caracas •
1969-70
1969-70
609. 14/10/69 La Guaira Caracas •
Primer hit ante Magallanes en Valencia.
610. 15/10/69 Magallanes Valencia • Sencillo frente a Roberto Muñoz. Ese día
los Navegantes hacían su estreno en la
capital carabobeña
1970-71
1970-71
Conecta jonrón ante un envío de Jerry
674. 21/10/70 La Guaira Caracas • Cram. Este fue su segundo cuadrangular
en partido inaugural
1972-73
1972-73
828 15/10/72 La Guaira Caracas •
829 18/10/72 Aragua Caracas •
830 18/10/72 Aragua Caracas •
831 18/10/72 Aragua Caracas •
832 19/10/72 Zulia Caracas •
833 19/10/72 Zulia Caracas •
834 21/10/72 Lara Barquisimeto •
835 21/10/72 Lara Barquisimeto •
836 21/10/72 Lara Barquisimeto •
837 21/10/72 Lara Barquisimeto •
838 22/10/72 Lara Barquisimeto •
839 22/10/72 Lara Barquisimeto •
840 24/10/72 Magallanes Valencia •
841 27/10/72 Lara Caracas •
842 27/10/72 Lara Caracas •
843 28/10/72 Magallanes Caracas •
844 11/11/72 Zulia Caracas •
845 11/11/72 Zulia Caracas •
846 12/11/72 Magallanes Valencia •
847 12/11/72 Magallanes Valencia •
848 12/11/72 Magallanes Valencia •
849 12/11/72 Magallanes Valencia •
850 15/11/72 La Guaira Caracas • Jesús Marcano Trillo, Diego Seguí y Joe
Ferguson, del Caracas, conectan jonrón
en el 9 inning
Conectó jonrón ante un envío de Eddy
851 16/11/72 Aragua Caracas • Watt
1974-75
1974-75
Se inicia en la LVBP la normativa que
967 17/10/74 Aragua Caracas • permite Bateador Designado. Por Aragua
el primer BD fue Teolindo Acosta y por el
Caracas Wilibaldo Quintana
1979-80
1979-80
1221 23/10/79 La Guaira Maracay •
APÉNDICE 253
1980-81
1980-81
1321 23/10/80 Magallanes Maracay •
1322 23/10/80 Magallanes Maracay •
1323 26/10/80 La Guaira Maracay •
1324 26/10/80 La Guaira Maracay •
1325 28/10/80 Zulia Maracaibo •
1326 28/10/80 Zulia Maracaibo •
1327 29/10/80 Zulia Maracaibo •
1328 30/10/80 Lara Maracay •
1329 2/11/80 La Guaira Caracas •
1330 3/11/80 Magallanes Valencia •
1331 3/11/80 Magallanes Valencia •
1332 4/11/80 Zulia Maracay •
1333 6/11/80 Caracas Caracas • Emergente
256 VITICO AL BATE
1982-83
1982-83
En ese partido se estrena Luis Peñalver
1409 21/10/82 Zulia Maracaibo • con los Tigres de Aragua
LEONES DEL CARACAS
CARACAS
1986-87
1986-87
1485 21/10/86 Magallanes Valencia •
1486 26/10/86 La Guaira Caracas •
1487 28/10/86 La Guaira Caracas •
260 VITICO AL BATE
FUENTES ORALES
Francisco Davalillo, padre 2018
Francisco Davalillo, hijo 2019
Francisco Gorrín 2018
José Luis Segovia 2018
Narciso Guaramato 2018
Víctor Davalillo 2019
Yoel Rivas 2019
BIBLIOGRAFÍA
Arcaya, Pedro M. Población y origen europeo en Coro en la época colonial.
Caracas: Ediciones de la Academia Nacional de la Historia, 1972; p. 190
Cárdenas Lares, Carlos. Leones del Caracas: Crónica de una Tradición. 2da
Edic. Caracas: Fondo Editorial Cárdenas Lares, 1996; 203 p.
Gómez, Richard. Las Series Finales del Beisbol Profesional venezolano, 1947-
1997. Caracas: Fondo Editorial Cárdenas Lares, 1997; 291 p.
John, Rosa Alma. Los Leones del Caracas. Caracas: Editorial Cejota, 1982;
210 p.
Ramos, Alí y Nilson Guerra. La Fiesta del Beisbol. Caracas: Grupo Editor,
1983; 264 p.
Verde, Luis. Historia del Beisbol en el Zulia. Maracaibo: s/n, 2000, 3 tomos
HEMEROGRAFÍA
Deportes. Caracas, 1980-1983
El Heraldo. Caracas, 1957
El Mundo. Caracas, 1959-1972
El Nacional. Caracas, 1952-1987
266 VITICO AL BATE
DIGITAL
pelotabinaria.com
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Víctor Davalillo's career trajectory highlights the resilience and adaptability required in professional baseball. Despite facing personal challenges, such as drinking habits and transitioning between leagues in Venezuela, Mexico, and the U.S., Davalillo consistently demonstrated exceptional talent and seized opportunities, often under pressure. His ability to perform in crucial moments, like delivering performance in the 'Black Friday' game, and adapting to the Dodgers' rigorous demands showcases his dedication and mental strength, essential traits for longevity and success in professional sports .
Víctor Davalillo's brother, Pompeyo, played a crucial role in his career both as a familial manager and support system. Pompeyo was not only his brother but also his friend and life coach, helping Víctor maintain focus and motivation despite personal challenges. This support allowed Víctor to focus on his game and achieve significant milestones, such as helping him evaluate his potential during the scouting opportunity with Charlie Metro .
Víctor Davalillo's charismatic personality and engaging playing style had a profound cultural impact, earning him a unique place in baseball communities. His jovial interaction with fans and players, combined with his remarkable on-field performances, made him a cultural icon. This personal connection fostered a devoted fanbase, enriching the cultural tapestry of baseball by positioning him not just as a player, but as a symbol of sportsmanship and passion within the communities he engaged with .
Víctor Davalillo set and maintained several remarkable records in the National Leagues, such as his streak of nine consecutive hits and maintaining 12 consecutive at-bats on base in 1963, a record that remains noteworthy in the LVBP. These achievements exemplify his consistent excellence and adaptability in competitive settings. His records are a testament to his prowess and are integral to his legacy within the sport, remembered vividly by fans and reflected in the reverence for his contributions to baseball history .
Víctor Davalillo's approach, balancing a lively personal life with professional excellence, cemented his legacy as a charismatic and beloved figure in baseball. Despite indulgences, his ability to perform extraordinarily during games defied conventional limitations, contributing to his mythic status among fans and players. This blend of personality and skill fostered a sentimental appreciation for his contributions to the sport, making him an enduring icon beyond statistical achievements .
Current athletes can learn the importance of balancing personal habits with professional responsibilities from Víctor Davalillo's career. While Davalillo managed to excel despite his off-field activities, his experiences underscore the need for moderation and professional conduct to sustain a long-term successful career. Additionally, the ability to perform under pressure and maintain a public image that resonates with fans highlights the multifaceted nature of modern athletic success, where both skills and behavior contribute to an enduring legacy .
Víctor Davalillo's personal habit of drinking did not significantly tarnish his athletic reputation, as he consistently demonstrated high performance on the field despite occasional drinking. His ability to excel under such conditions contributed to a perception of him as a supernaturally talented athlete, able to perform exceptional feats even when not in peak physical state. This ability may have enhanced the mythos around his character, leading to anecdotes illustrating his reliability and highlighting his talent as 'superdotado' .
Charlie Metro's scouting report had a significant impact on Víctor Davalillo's career, recommending him as a crucial asset for the Dodgers. Upon reviewing Davalillo's extraordinary performance in Mexico, Metro advised the Dodgers' general manager, Al Campanis, that Davalillo's skills could help the team secure the pennant. This led to Davalillo joining the Dodgers, where he maintained a batting average of .313 in 24 games, demonstrating his value by significantly contributing during critical playoffs, like the decisive third game against the Phillies known as 'Black Friday' .
Scouting played a decisive role in shaping Víctor Davalillo's MLB career. The scouting process, documented in Charlie Metro's biography, highlights Metro's evaluative visit to assess Davalillo's abilities. This evaluation led directly to Davalillo being recommended and signed by the Dodgers, a move justified by his subsequent impact in games critical to the team, like the National League championship series against the Phillies .
Víctor Davalillo's stellar performance in the Mexican League, indicated by his .384 batting average, was pivotal in attracting the attention of the MLB's Dodgers. It led Dodgers' scout Charlie Metro to verify his capabilities, subsequently leading to Davalillo being signed by the team. His experience in Mexican baseball not only enhanced his skillset but also demonstrated his readiness for the MLB, allowing him to make critical contributions upon joining the Dodgers .