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LEY DE LA ATRACCION

El experimento

Este post viene a ser como el siguiente paso realizado de lo que expuse principalmente
en el artículo titulado ¿Cómo? (Parte 3).

En dicho artículo en uno de los últimos análisis que realicé, dije:

“Si obtuvimos beneficios trabajando inconscientemente pidiendo el mismo deseo con


esa persona que yo o usted tuvo o tiene al lado, ya sea en la familia, en el trabajo o entre
sus amigos, ¿qué sucedería si ya en forma consciente usted aplicara con quien formara
ese “equipo” ese conocimiento, buscando un deseo común a ambos para obtener
específicamente lo solicitado y necesitado por ambos?”

Entonces como continuidad de dicha idea llevé a cabo un experimento: Pedir un deseo
material específico con esa persona allegada; sin embargo no resultó, porque si bien
pedimos según la afirmación que yo había diseñado, esta otra persona no estaba
convencida de dicho deseo, además de que hubiese preferido otro tipo de deseo.

Es decir ese ensayo era ya un fracaso antes de realizarlo, porque los dos que actuamos
en dicho experimento queríamos hacer prevalecer (por medio de nuestro Ego) su propio
deseo.

Es más, no conforme con ello busqué entre los lectores de mís artículos, a uno que
demuestra tener más conocimientos (metafísicos) que yo y que muchas veces veo que
está un paso adelante mio y que desinteresadamente me brinda su ayuda por medio de
sus opiniones, se las pida o no.

Así es que le propuse realizar con él este mismo experimento a la distancia (vive en otro
país) sin embargo luego de unos largos y buenos consejos y fundamentaciones
realizadas (4 páginas) me trasmitió respecto a mi sugerencia, lo siguiente:

“Hubiera sido muy egoísta de mi parte simplemente decirle: NO puedo aceptar su


sugerencia. Espero que me entienda y que comprenda que de aceptarla iría en contra de
lo que ya he aprendido y de mi relación con Dios (mi Presencia Yo Soy).”

Yo siempre digo, en cada acción que vemos, en cada palabra que escuchamos siempre
hay un mensaje que el Universo nos está trasmitiendo, el tema esta en saber escuchar e
interpretar dicho mensaje.

Sí, en el caso de las palabras que escuchamos de los que nos critican aún
despiadadamente y con el único sentido de herir y no aconsejar, hay escondidos
mensajes y enseñanzas; con mayor razón debemos aprender a encontrar esa ayuda
“oculta” de quien nos trasmite su apoyo y consejos como el de este lector a que hago
referencia.

Ahora bien, cuál es ese mensaje que hasta hay veces que el mismo interlocutor ni se
imagina que está trasmitiendo.
En este caso que cito, el NO al que hace referencia ¿es una simple negación, o es el
Universo que por medio de este lector me está indicando que el camino que había
tomado (el experimento) era el equivocado?

Es decir ante esta respuesta recibida, dentro siempre de una mentalidad positiva, yo
podría haber tomado dos caminos:

1- Considerar esa negativa como un aviso del Universo de que debo seguir en mi
perseverancia hasta encontrar a alguien que en forma consciente esté en total acuerdo
con el deseo que yo quiero pedir en dicho experimento, o

2- Aceptar que el Universo habló a través de este lector para que yo tome un camino
más interior en busca de esa comunicación con esa “otra” persona, que es la que incluso
sin saberlo, estaría acompañándome en mi deseo.

Y respecto a este punto trascribo parte de la carta que me envió este lector del que me
brinda su ayuda (haciendo referencia en este párrafo a los deseos que se me cumplieron
narrados en el artículo titulado: ¿Cómo? - Parte 2):

“Tan solo le sugiero que se responda sin recelo ni envidia ni justificaciones: ¿cuando su
esposa también estaba deseando lo mismo, no sería que los deseos que aparentemente se
le cumplieron a Usted, se le estaban en realidad cumpliendo a ella?; ¿no será que ella,
sin saberlo, (y el señor Genga sin aun darse cuenta) ya se está encaminando
inconscientemente por el camino que se debe seguir para tener resultados conscientes
con la Ley de la Atracción? ¿La clave de todo no estará en la espiritualidad?”

Debo decir que cuando leí este párrafo me descolocó, porque yo me mate escribiendo
setenta artículos y actuando erróneamente con mi Ego me decía:

Yo influyo inconscientemente en las otras personas de las cuales recibo esa ayuda; sin
embargo nunca me había planteado una perspectiva distinta, donde yo no fuera el centro
de la tierra y tal vez como dice este lector, muchas veces ocurra al revés, nosotros
somos los influenciados espiritualmente para cumplir los deseos de los demás que en
ese momento coinciden con los nuestros.

Ahora bien, antes estos dos puntos que planteé con anterioridad me incliné por el
segundo. ¿Sólo porque me lo dijo este lector?, No, porque de lo contrario estaría siendo
como una ola que va de aquí para allá dominada por la fuerza del viento, de acuerdo de
donde viniera la brisa.

Yo en un momento desarrollé una hipótesis en donde digo que los mismos mensajes lo
recibimos de distintas formas y varias veces.

Y el día anterior al de recibir este mail del que hablo, mientras caminaba haciendo
ejercicio por mi barrio, me vino a la mente el concepto de la consciencia colectiva y que
me hizo plantear en concordancia con lo que este hombre al día siguiente me estaría
diciendo, de una conexión con ese “poder” no en forma consciente con las demás
personas, sino por medio de nuestro espíritu a través de como ya cité, la consciencia
colectiva.
Entonces a partir de ello aquí plantearé una nueva hipótesis, no porque sea una novedad,
ya que el concepto de conciencia colectiva ya se conoce, sino porque haré para mí por
primera vez un análisis de dicho tema.

Pero antes de adentrarme al mismo dejaré planteado ciertas premisas que personalmente
les doy la condición de verdaderas (independientemente de que mis lectores puedan
coincidir o no en lo que expreso), ya que dichas premisas son el eje de mi trabajo y
análisis que vengo llevando con este estudio metafísico que implica la ley de la
atracción.

PREMISAS

A) La ley de la atracción funciona siempre.

B) La ley de la atracción expresa llanamente y con claridad lo mismo que dice la Biblia
por medio de parábolas (en mis sucesivos artículos fui y voy periódicamente
traduciendo, de acuerdo a la metodología que ya he planteado, la verdad que esas
parábolas encierran a la simple lectura literal).

Y una consecuencia directa de esto, es que debemos traducción mediante, tomar las
enseñanzas que nos vierte este libro Sagrado sobre el procedimiento que debemos
emplear para obtener los deseos que cada uno de nosotros le planteamos al Universo.

C) Nuestros objetivos los conseguimos siempre con la ayuda de otra/s personas. Esto
surge directamente de lo expresado por Jesús en el Evangelio según San Mateo en
18,19-20:

19- Asimismo yo les digo: si en la tierra dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir
alguna cosa, mi Padre Celestial se lo concederá.

20- Pues donde están dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estoy yo, en medio de
ellos.”

Es decir, sabiendo que la Biblia es el mejor libro de metafísica que nos transmite en
forma encubierta las enseñanzas de lo que hoy se denomina ley de la atracción, es que
voy aprendiendo a ver cuáles son esos pasos que debemos emplear para que nuestros
objetivos funcionen correctamente.

Y esos dos versículos es una de las claves fundamentales: En el mismo Cristo nos dice
(interpretación mediante) que el estará presente enviándonos esos pensamientos
positivos necesarios para concretar los demás pasos, en la medida de que por lo menos
dos de nosotros nos unamos en ese objetivo común.

Ahora esto (pensando con una mente competitiva) ¿qué quiere decir, qué los que son
solteros o viven solos en medio de la selva no pueden conseguir nada?.

Yo interpreto que cuando dice que “dos de ustedes se ponen de acuerdo”, no se está
refiriendo a las personas físicas, sino al espíritu de cada uno.
Recordemos que en toda la Biblia se nos dice que la interrelación con Dios se logra
cuando nos conectamos espiritualmente con Él; entonces debemos dejar de lado esa
mentalidad “terrenal” y despojarnos por un momento de ese concepto de cuerpo físico,
para empezar a comprender de que más que un cuerpo somos espíritu, ese espíritu que
después de la muerte carnal sigue viviendo.

Así es que ese ponerse de acuerdo entre dos o más personas empieza a tener sentido,
independientemente de con cuántas personas nos interelacionemos físicamente.

Y aquí es donde empieza a tener sentido esas coincidencias que narro en mi artículo
titulado ¿Cómo? (Parte 2), donde los tres deseos solicitados por mí se cumplen en
concordancia con los mismos deseos solicitados en esos casos por mi esposa, sin que
ninguno de los dos supiera conscientemente que el otro había pedido lo mismo.

Entonces aquí veo (todavía no sé de que forma sucede), que el deseo que solicitamos
con mi esposa inconscientemente, se cumplió porque mutuamente nos ayudamos por
medio de esa conexión espiritual, en la que la mente subconsciente (el Espíritu Santo)
tiene un papel primordial.

Es como que el Universo me dijera en forma de enseñanza, que en la medida que


reconozcamos que necesitamos (solicitándolo por medio de nuestro espíritu) ayuda de
los demás, estaremos reconociendo que todos somos uno y a partir de ahí ver que no
somos nuestro “Ego”, sino un conjunto de espíritus que se ayudan entre sí (la
consciencia colectiva).

Y ese reconocimiento de saber que para lograr nuestros objetivos necesitamos de la


ayuda del otro, sea tal vez el primer paso para entender lo que viene por delante y
evolucionar en nuestro aprendizaje.

A partir de ahora y de aquí en adelante la verdad de la “Palabra” empieza a develarse, el


que quiera entender que entienda.

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Desde Mar del Plata, Argentina, hacia todo el mundo, Walter Daniel Genga.

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