TEMA: ¿Cómo estoy cuidando la llama que recibí del Señor?
1tim 4, 14-16
En 1 Pedro. 4:10-11, Pedro nos dice que cada uno ha recibido alguna habilidad o capacidad para
beneficiar a otros en la iglesia y que lo hemos recibido de parte de Dios como un regalo de gracia.
Pero también nos exhorta a que ministremos estos dones a los demás “como buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios”. Como dice David, estos dones no son
entidades autónomas fuera de nuestro control, que se activarán y funcionarán por sí solas para
beneficiar a otros. No. Cada persona debe hacer un uso responsable de estas habilidades o
capacidades que el Señor le ha dado.
¿Has recibido un don? Minístralo a los otros, dice Pedro. El don viene de Dios, pero la
responsabilidad de usarlo y desarrollarlo es nuestra. Por eso Pablo le dice a Timoteo, en 1Tim.
4:14: “no descuides el don que hay en ti”; el dueño del don puede descuidarlo. Y luego en el vers.
15 le dice en tono positivo: “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu
aprovechamiento sea manifiesto a todos”. “Que estas cosas te absorban, Timoteo, de tal manera
que a medida que pasen los años los hermanos de la iglesia puedan ver que has progresado en el
uso de tus dones”. Así que el cristiano es un administrador o mayordomo a quien se le ha confiado
uno o varios dones que debe poner al servicio de la iglesia, y es su responsabilidad administrarlos
bien, dice Pedro.
Un administrador es aquel a quien se le han confiado los bienes de otro, para que los administre
según la voluntad y directrices del dueño. Y ¿qué es lo que Dios nos ha confiado para que lo
administremos? Su gracia multiforme, Su gracia de diversos colores, Su gracia que se manifiesta en
nuestras vidas a través de muchos y variados favores.
Son muchas, y muy variadas, las cosas que Dios hace por Su iglesia, y todo de pura gracia. No
podemos circunscribir la gracia de Dios únicamente al don de la salvación. Los favores que Dios nos
da cada día son incontables. Él nos provee dirección, consuelo, aliento, fortaleza; provee para
nuestras necesidades materiales; provee para nuestras necesidades espirituales y emocionales.
Y ahora Pedro nos dice que nosotros somos mayordomos de esa gracia multiforme de Dios. Dios
puede suplir todas esas cosas directamente, sin la involucración de ninguno de nosotros. Pero Él ha
decidido darnos el privilegio de ser parte activa del cumplimiento de Su plan soberano. Aparte de que
esa involucración en las necesidades de otros es uno de los medios más efectivos para moldear
nuestro carácter a la imagen de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
A medida que nos involucramos con nuestros hermanos, poniendo nuestros dones en operación, en
esa misma medida vamos creciendo en amor; y crecer en amor no es otra cosa que crecer a la
imagen de nuestro Señor. Así que los otros se benefician de mis dones, yo me beneficio de los
dones de otros, y todos nos beneficiamos al beneficiar a los demás. Esa es la forma como la iglesia
crece y se fortalece. Pablo dice en Ef. 4:16 que cuando todo el cuerpo está “bien concertado y
unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia
de cada miembro”, entonces todo el cuerpo “recibe su crecimiento para ir edificándose en
amor”.
Cuando cada miembro está en su lugar haciendo lo que debe hacer, todo el cuerpo se beneficia,
porque nos convertimos en canales a través de los cuales fluye la gracia de Dios para beneficio de
todos. Cuando un creyente deja de poner sus dones en operación está haciendo una mala
mayordomía de esos bienes que se le ha confiado. Puede ser que tú te sientas muy débil y muy
pequeño, y pienses que no es mucho lo que puedes hacer para el beneficio de tus hermanos en la
iglesia; pero si eres un verdadero cristiano, y eres miembro de un cuerpo local de creyentes, debes
entender que Cristo desea beneficiar a ese cuerpo por medio de ti y te ha capacitado para ello.
Noten cómo Pablo trata este asunto de la importancia de los dones en 1Cor. 12. Por un lado, se
preocupa por aquellos que pueden tener la tendencia a minimizar sus propias capacidades y pensar
que lo que ellos hacen en la iglesia no es tan imprescindible después de todo (comp. 1Cor. 12:14-
18). Pero por el otro lado, también advierte a los que tienen dones más públicos que se cuiden del
peligro de menospreciar a aquellos que poseen dones menos notables, porque el cuerpo solo
funciona bien cuando todos sus miembros hacen lo que tienen que hacer; no solamente los
miembros que más se ven, sino también aquellos que nadie ve (vers. 19-26). Ahora bien, hasta aquí
puede que alguien se esté preguntando: “¿Y cómo yo puedo saber cuál es mi don o cuáles son mis
dones?” Eso lo veremos, Dios mediante, en el próximo artículo.
NO DESCUIDES EL DON QUE HAY EN TI
1 Timoteo 4:14
“No descuides el don que hay en ti,
Que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio”
INTRODUCCIÓN: ¿Qué es un Ministerio? Es el lugar donde sirves a Dios con tu don. Es donde
eres apto para servir a Dios. Es necesario por eso descubrir primero ¿cuál es tu don?, ¿en que eres
apto para el ministerio? ¿Qué es lo que mejor sabes hacer para poder servir a Dios correctamente?
Ya que en tu Don esta tu llamado. El 87% trabajan desmotivados. Porque se colocan a personas
cuya pasión no coincide con su verdadero llamado. Cuando nos entregarnos a un ministerio que
combina una necesidad con nuestro talento, nuestro don se libera. Solo un 1% se contrata por
talento.
I. “NO DESCUIDES EL DON QUE HAY EN TI” ES UNA PALABRA DE ADVERTENCIA.
La palabra “Descuidar” en griego es AMELEO que quiere decir “Desatender una
responsabilidad, No prestar Cuidadosamente la atención a lo que se nos encomendó, No entregarse
con responsabilidad aun encargo, No prestar atención a las advertencias”.
1. LAS PALABRAS DE PABLO REVELAN ESTAS ADVERTENCIAS.
te encargo. 1 Timoteo 1:4. (Te encomiendo a una tarea o misión).
te encargo, 1 Timoteo 1:18 (Te encomiendo a ti porque eres hombre de confianza).
Te encarezco. 1 Timoteo 5.21 (Que te encargues de esta responsabilidad).
Te mando. 1 Timoteo 6:13 (Te mando esta orden para que lo cumplas).
Guarda lo que se te ha encomendado, 1 Timoteo 6:20 (Que preserves y cuides lo que se te ha
dicho).
Te encarezco. 2 Timoteo 4:1 (que tomes en cuenta las advertencias que te he dado).
2. TIMOTEO PODÍA DESCUIDAR SU DON POR:
Su temor: Porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía. 2 Timoteo 1:7
Sus enfermedades: Ya no bebas agua, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de
tus frecuentes enfermedades. 1 Timoteo 5.23
Su edad: Ninguno tenga en poco tu juventud. 1 Timoteo 4:12
3. ¿CÓMO PODEMOS DESCUIDAR NUESTRO DON HOY EN DIA?
Exceso de flojera. Cuando dices otro día hare lo que se me ha encomendado.
Desviaciones sutiles. Twittees, Facebook, Chad, televisión, etc.
II. “NO DESCUIDES EL DON QUE HAY EN TI” ENCIERRA TRES PALABRAS IMPORTANTES.
Descuidar es des – cuidar en otras palabras como debemos cuidar nuestro don.
1. CUIDAR ES RESPETAR: Honra tu ministerio. “Respete el ministerio que Dios te ha encargado”
Cuando no honras tu ministerio, estas deshonrando a Dios. 1 Samuel 2:30 Por tanto, Jehová el
Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí
perpetuamente; Mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honrare a los
que honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.
Cuando sirves en el ministerio como debe ser a Jesús, tendrás un honor especial, pues su Padre te
honrara. Juan 12:26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi
servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrara.
Pablo honraba su ministerio, así mismo debemos nosotros honra nuestro ministerio. Romanos
11:13 Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi
ministerio.
2. CUIDAR ES SER RESPONSABLE: Se responsable en tu ministerio. “cumple con tu deber”
El responsable sabe responder con seriedad a un llamado.
Abraham respondió al llamado de Dios. Génesis 12:1 Génesis 12:1 Pero Jehová había dicho a
Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrare.
Eliseo Respondió al llamado de Dios. 1 Reyes 19:20-21
Samuel respondió al llamado de Dios.1 Samuel 3:1-10
Cuando Dios llama para una tarea es porque sabe que eres apto para este encargo.
Tu don revela que eres capaz de responder a una tarea.
El responsable sabe responder usando su don en el ministerio correctamente apesar de las
aflicciones. 2 Timoteo 4:5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de
evangelista, cumple tu ministerio
3. CUIDAR ES CONSAGRAR: Consagra tu don en el ministerio. “Dedícale tiempo a tu Ministerio”.
Preocúpate cuando no estás usando tu don en el ministerio.
Consagrar es Santificar tu don al servicio de Dios. Génesis 2:3 Y bendijo Jehová al séptimo día, y lo
santifico, porque en el reposo de toda la obra que había hecho en la creación.
Consagrar es Apartar – Separa tu don para el servicio del Señor. Hechos 13:2 Ministrando estos al
Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he
llamado; Romanos 1:1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el
evangelio de Dios.
Consagrar es Dedicar – Ocúpate de tu don para el servicio del Señor. 1 Timoteo
4:15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a
todos.
III. EL LLAMAMIENTO PARA QUE UTILICES TU DON, VINO A TRAVEZ DE:
1. LA PROFECIA.
El llamamiento para usar el don en un ministerio le fue dado mediante una palabra
profética. 1Timoteo 1:18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a
las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia,
Un don transmite otro don, un llamado transmite otro llamado.
Dios nos llama de diferentes maneras ya que tenemos diferentes dones.
2. LA IMPOSICION DE LAS MANOS.
Confirmación. El llamado de Dios para un ministerio es confirmado a través de las manos de
los hombres. Hechos 6:6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando,
les impusieron las manos;; Hechos 13:3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las
manos y los despidieron..
Bendición. El llamado de Dios para un ministerio es bendecido a través de las manos de los
hombres. Hechos 8:15-18“los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el
Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían
sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu
Santo. Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu
Santo, les ofreció dinero”; Hechos 19:6“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el
Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban”.
Elección. El llamado de Dios para un ministerio es elegido a través de las manos de los
hombres. 1 Timoteo 4:14 No descuides el don que hay en ti, Que te fue dado mediante profecía con
la imposición de las manos del presbiterio.; 1 Timoteo 5:22 No impongas con ligereza las manos a
ninguno, ni participe en pecados ajenos. Consérvate puro.
Consagración. El llamado de Dios para un ministerio es consagrado a través de las manos de
los hombres. 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en
ti por la imposición de mis manos.
3. EL PRESBITERIO.
Presbiterio es el cuerpo de ancianos o pastores.
Debe haber una autoridad autorizada para confirmar el llamamiento aun servicio.
En la conversión de Saulo se observa una autoridad autorizada. Hechos 9:6 El templando y
temeroso, dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad,
y se te dirá lo que debes hacer
El apóstol Pablo es un gran ejemplo del respeto hacia las autoridades eclesiásticas. Hechos
13:2-3 Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a
Saulo para la obra a que los he llamado; Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las
manos y los despidieron; Gálatas 1:9 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo,
Cefas y Juna, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en
señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.
CONCLUCION: No descuides el don que hay en ti, enfócate en lo que realmente sabes mejor hacer
y lo haces con tanta pasión. No trates de superar tus debilidades, solo dedícale tiempo a tu don. La
debilidad avanza de forma aritmética es decir 3+3+3=9 vas a pasar de peor a regular. Pero si te
dedicas a tu don, tu crecimiento es geométrico 3 X 3 X 3 = 27.