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ANTECEDENTES

La guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde el 9 de


septiembre de 1932 hasta el 12 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la
guerra más importante en Sudamérica durante el siglo xx d. C.. En los tres años de
duración, Bolivia movilizó 250 000 soldados y Paraguay 120 000, que se enfrentaron en
combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60 000 bolivianos y 30 000 paraguayos),
gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos. Los distintos tipos de enfermedades
tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta
de agua y mala alimentación produjeron el mayor porcentaje de bajas y afectaron la salud
de los soldados sobrevivientes, a muchos de por vida.
El enfrentamiento consumió ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy
pobres. Paraguay abasteció a su ejército con la gran cantidad de armas y equipos capturados
en distintas batallas. Terminada la guerra, algunos excedentes los vendió a España
Los tratados limítrofes entre Bolivia y Paraguay anteriores a la Guerra del Chaco fueron
intentos diplomáticos fallidos los cuales tenían como objetivo trazar de manera pacífica la
frontera en la región del Chaco Boreal entre la República de Bolivia y la República
del Paraguay, y así evitar una guerra entre ellos.
El área en donde ambos países mantenían una controversia sobre su soberanía era una
enorme región entre el río Pilcomayo por el sur, el río Paraguay por el este, el río
Parapití por el oeste, y los ríos San Luis y Otuquis por el norte.
Los esfuerzos de integración regional de los tres países de la Cuenca se remontan al tratado
internacional de 1939 entre Argentina y Paraguay, que crea una Comisión Mixta para
estudiar soluciones por la pérdida de entidad fluvial de los tramos inferiores del Río
Pilcomayo, debido a la sedimentación de importantes volúmenes de material sólido
erosionado en la cuenca alta. Bolivia se suma a esta iniciativa en el marco de un programa
del PNUD junto al BID y la OEA, en 1974.
A comienzo de los 90', continúan los acercamientos entre los gobiernos de los tres países
que conforman la Cuenca, en la intención de enfrentar conjuntamente los problemas de la
misma. Las políticas sectoriales se dirigen a mejorar las condiciones de vida de las
poblaciones y conservar la calidad del medio ambiente, en un contexto de utilización de los
recursos naturales orientado a un equilibrado y sostenible desarrollo socioeconómico.
Los tres países firmaron una Declaración Presidencial (Declaración de Formosa) mediante
la cual se instituyó la Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del Río
Pilcomayo (Febrero de 1995), con el fin de lograr una solución consensuada a los
problemas de la cuenca promoviendo el desarrollo integrado. Estos fueron los primeros
pasos formales en el largo camino de la integración regional.
El acuerdo Constitutivo de la Comisión Trinacional (CTN) para el Desarrollo de la Cuenca
del Río Pilcomayo firmado por los cancilleres de Argentina, Bolivia y Paraguay, estableció
una Comisión Trinacional integrada por dos delegados de cada país. El Primer Delegado es
el representante de cada cancillería, con rango de embajador y el Segundo Delegado será
preferentemente el director nacional de cada una de las comisiones nacionales del río
Pilcomayo de los tres países que conforman el Consejo de Delegados, como órgano
superior.
A partir de los años noventa la Comisión Europea despliega considerable interés por
Latinoamérica y específicamente por el Río Pilcomayo. Se efectúan misiones preparatorias
para la formulación de un proyecto integral para el estudio de la cuenca: Misión Técnica en
el área (febrero 1995), Misión de Identificación y Análisis para el Plan de Manejo Integrado
(octubre 1997), Estudios Técnicos del Río Pilcomayo (febrero de 1998) y Misión de
Asistencia Técnica al Director Ejecutivo de la Comisión Trinacional del Río Pilcomayo
(1999).
En el año 2000, la Comisión Trinacional solicitó la cooperación técnica y financiera de la
Unión Europea que se materializó en el Convenio de Financiación ASR/B7-3100/99/136
denominado con posterioridad "Proyecto de Gestión Integrada y Plan Maestro de la Cuenca
del Río Pilcomayo" que fue firmado el 18 de diciembre de 2000 con una vigencia original
hasta el 31 de diciembre de 2008.
El Proyecto Pilcomayo fue el ámbito técnico de generación y reunión de información sobre
la Cuenca, en vistas a una planificación de la administración trinacional de la misma, que
permitiera "Mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la Cuenca del río
Pilcomayo y de su entorno medioambiental, apoyándose en un refuerzo significativo del
proceso de integración regional" , tal su objetivo general.
La cooperación de la Unión Europea con la intención de fomentar la integración regional a
partir de la gestión integrada del agua y los recursos, promovió el proceso de construcción
de un Plan Maestro que reconociendo lo común y lo propio o particular de cada país,
impulsó la articulación, complementariedad y sinergia, en un contexto participativo. Se
inició así la elaboración de un Plan Maestro de Desarrollo y Gestión Integrada de los
Recursos Hídricos de la Cuenca, y su interacción con los recursos suelos, flora y fauna, con
horizonte 2025, en el marco de un desarrollo sostenible, que definiera las intervenciones
estructurales y no estructurales para la Cuenca en cada una de las temáticas abordadas
A mediados del año 2008, al finalizar la vigencia original de la cooperación con la Unión
Europea la Comisión Trinacional dispuso de un Documento Base del Plan Maestro de
Desarrollo y Gestión Integrada de los Recursos Hídricos de la Cuenca en cuya elaboración
participaron especialistas de los tres países y expertos de la asistencia técnica internacional.
Dicho Documento sirvió de punto de partida para un proceso de socialización que se llevó a
cabo durante el año 2010.
Variada y numerosa ha sido la producción técnica del Proyecto Pilcomayo, que puede ser
visitada en esta página y que está en el Centro de Documentación de la Dirección Ejecutiva
de la CTN.
A fines de 2008 la Comisión Europea y los países firmaron un Addendum al Convenio de
Financiación que formalizó la extensión de la cooperación hasta el 31 de diciembre de 2010
.
En sus últimos años de trabajo, se llevó a cabo en el Proyecto Pilcomayo el diseño de la
nueva institucionalidad de la cuenca con el aporte de especialistas de las Delegaciones de
los tres países y asistencia técnica local e internacional. El mismo fue aprobado por la
Comisión Trinacional en reunión de su Consejo de Delegados llevada a cabo en la ciudad
de Buenos Aires, República Argentina, en febrero de 2008.

DEMANDA DE GAS DE PARAGUAY:

Paraguay, oficialmente república del Paraguay es un país de América situado en la zona


central de América del Sur se divide políticamente en un distrito capital y 17 departamentos
que a su vez se subdividen en 255 municipios, su capital y ciudad más poblada es
Asunción.

GEOGRAFIA:

Tiene una superficie de 406752 km2 se encuentra en los paralelos 19º 10’ y 27º 50’ de
latitud sur y los meridianos 54º 10’ y 62º 50’ de longitud oeste. Se halla a 600 km del
Océano Atlántico y a unos 819 km del Pacifico, limita al norte con Argentina y Bolivia, al
este con Brasil y Argentina, al sur con Argentina y al oeste con Bolivia y Argentina, es el
primer exportador mundial neto de energía eléctrica, primer exportador mundial de azúcar
orgánica, tercer productor y exportador mundial de yerba mate y tiene la tercera flota
mundial de barcazas (2600 unidades con 200 remolcadores) luego de EEUU Y China.

FRONTERA ENTRE BOLIVIA Y PARAGUAY:

La frontera entre Bolivia y Paraguay es el límite de 750 km de longitud, se extiende desde


la triple frontera de Argentina, Bolivia Paraguay. El actual trazado de la frontera existe
desde 1983 y fue establecida por u tratado concluido en Buenos Aires después del final de
la guerra del Chaco.

POBLACION:

La Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) estimaba en 7 076


983habitantes la población de Paraguay en 2018 la densidad de población de 17,1 hab/km2
es menor que de la mayoría de otros países de América Latina y su distribución a lo largo
del territorio es muy irregular. El chaco o Región Occidental que abarca aproximadamente
el 60,7% del territorio, tiene menos del 5% de la población nacional.

ENERGIA:

Paraguay no cuenta con grandes yacimientos de petróleo ni de gas natural pese a numerosos
intentos de extracción las reservas halladas serían insuficientes para la explotación
comercial. Al no contar con reservas, Paraguay depende totalmente de las importaciones
para satisfacer la demanda interna. El estado subsidia la importación y venta del gasoil,
mientras que la nafta, el alcohol, el GLP y otros carburantes cuentan con libre importación.

DEMANDA DE GAS DE PARAGUAY:

Paraguay demanda Gas Boliviano para cambiar su consumo de hidroelectricidad por


termoelectricidad el volumen demandado inicialmente seria 3.000.000 de metros cúbicos
por día (MCD) de acuerdo con el viceministro de Minas y Energía de ese país, Ricardo
Canese. La termoelectricidad liberaría el consumo energético de Itaipu con lo cual
Paraguay exportaría esa producción al Brasil, aprovechando las líneas de transmisión que
tienen extendidas hasta la frontera brasileño-paraguaya.

Adicionalmente está abierta la posibilidad de que Paraguay exporte termoelectricidad,


generada con gas boliviano a Brasil.

Bolivia y Paraguay acordaron en el ámbito técnico y de factibilidad la construcción de un


gasoducto entre Villa Montes y Asunción y esto permitiría abrir un mercado del gas
boliviano entre 6 y 10 MMmcd. El ministro de hidrocarburos señalo que se prevé llegar al
próximo gabinete binacional Bolivia-Paraguay, del próximo 12 de junio, con una decisión y
precontrato de la demanda paraguaya del gas boliviano.

También indico que se calcula presentar en el gabinete binacional una definición sobre
quien construirá el gasoducto si YPFB o en una sociedad con PETROPAR.
PRECIO
El gas natural (GN, 97% metano) y el gas de cocina o gas licuado de petróleo (GLP, 70%
propano y 30% butano) son de uso o aplicación similares pero son muy diferentes en
cuanto a su producción, suministro, transporte, distribución, comercialización y precio. Es
mas, el GLP se utiliza como combustible sustituto del GN en zonas en donde no hay red
distribución local de GN o en zonas alejadas del sistema nacional de ductos (usualmente
las mas pobres) por lo que se considera un gas eminentemente social.
El GN no es un substituto ni automático, ni simple ni barato del GLP como parecen pensar
el gobierno y la gente. La inserción del gas natural en la matriz energética es de necesidad
estratégica para la industrialización, pero ello requiere una bien diseñada y compleja
combinación de políticas y acciones concretas: diversificación de nuestra precaria matriz
energética (hidroelectricidad y combustible 100% importado, 55% biomasa), crear
condiciones para desarrollo del mercado de gas, política de desarrollo agrícola
(fertilizantes, urea) e industrial (calor, química, insumos), política social de combate a la
extrema pobreza (bienestar de la madre que cocina con dañina leña), etc. Pero por sobre
todo, se requiere intervención en la geopolítica energética pues ante el neonacionalismo
energético de los estados, se hace imprescindible la participación del estado para lograr la
seguridad del suministro energético (la mentada soberania energética es solo una quimera).
En los tiempos que corren, como ha sucedido con Chile, Uruguay, Brasil y ahora nosotros,
las reglas y contratos comerciales por si solas ya no pueden garantizar el suministro.
El GLP casi no se transporta a grandes distancias, y si se lo hace, no es mediante
gasoductos sino con camión-tanques o barcaza-tanques y con flete elevado por ambos
medios. Luego se lo fracciona en botellones (garrafas) para la casa o a granel para las
industrias. Practicamente no se usan redes de distribución de GLP.
El gas natural (GN) se transporta a grandes distancias (hasta unos 2-3 mil km) por medio
de gasoductos a elevadas presiones y en forma de gas natural licuado (GNL) desde ultramar
mediante grandes barcos criogenicos especiales. Luego en el destino el GN se distribuye a
los usuarios, viviendas e industrias, mediante redes de gasoductos menores. No se
distribuye en garrafas, excepto el gas natural vehicular. Todo esto demanda cientos de
millones de dolares y solo se justifica a partir de un elevado consumo del gas, que no es el
caso de nuestro pais que tiene baja demanda.
En nuestro pais, asi como en otros vecinos, el GLP está orientado esencialmente al uso
domestico para cocción, aunque actualmente hay una tendencia al consumo del GLP como
combustible automotriz, ya que las legislación vigente no establecen ninguna diferencia
entre los productos para ambos usos (doméstico y automotriz). El consumo local de GLP
el año 2008 fue de 83.00 Tn, según la Asociación Iberoamericana de GLP, con sede Rio de
Janeiro, y contabilizando el consumo no registrado se puede estimar en unos 95.000 Tn por
año. El 55% de la demanda es para uso residencial (cocinar y calentar agua), el 15% es para
industrias, y el 30% restante para consumo automotor. El 75% de la demanda es abastecida
por garrafas y el resto es granel para industrias (10%) y estaciones de servicio (15%
vehicular).
El GLP se produce básicamente con la extracción de GN en los yacimientos, o junto con la
extracción de petróleo crudo y/o mediante refinación del crudo en las refinerias. Los
yacimientos de GN del Paraguay en el Chaco no son explotables comercialmente (por
ahora por lo menos) y la refinería de Petropar está inactiva desde el año 2002. Petropar
posee tres tanques para GLP construidas al precio de unos 8 millones de dólares en el
predio de la Refinería de Villa Elisa, pero no están operativas. Por lo tanto, la demanda es
totalmente satisfecha con la importación realizada por empresas fraccionadoras privadas.
No se puede traer GLP de Bolivia pues no siempre abastece su demanda interna y el flete es
prohibitivo. Lo mismo se puede decir del Brasil. Por lo tanto el 90% de la demanda
nacional proviene de la Argentina. El problema es que Argentina durante el invierno
simplemente no abastece su consumo interno ni de GN ni GLP. Para peor, su industria
gasífera está en declinación por lo que a su vez desde hace años se ve obligada a importar
desde Bolivia y ultimamente desde Venezuela y Trinidad en forma de GNL . El restante
10% y no con regularidad, proviene desde Bolivia y del Brasil, pero en forma de comercio
fronterizo no registrado. Los principales proveedores argentinos son Repsol-YPF,
Petrobras (Refisan), Esso (Campana) y Shell (Dock Sud). No existe contratos de largo
plazo y el suministro depende esencialmente del mercado spot de corto plazo del Rio de la
Plata. Uruguay se abastece del GLP producido en su refinería de petroléo de la Teja y no
tiene saldo exportable. Está esperanzado en URUPABOL, para combinar las demandas de
Paraguay y Uruguay que pueda justificar un gasoducto de 2.000 km desde Bolivia a
Uruguay, pasando por Paraguay. El problema es que ya tiene tres gasoductos con Argentina,
los cuales están practicament ociosas.
Para el GN, la fuente natural es Bolivia con reservas comprobadas de 1,5 billones de m3
(49 trillones de pies cúbicos) de gas, siendo la segunda reserva probada y probable más
importante de América del Sur, después de Venezuela. Si bien el decrecimiento de la
compra brasileña (30 millones de m3 diarios), aun con el aumento de la compra argentina
(7 millones de m3 diarios), y el esperado aumento de producción en la extracción de GN,
los problemas principales para importar GN son:
i) el costo de un gasoducto depende de varios factores, entre ellos el diámetro de la
tubería y la longitud, de las características del territorio que recorra, de su geología, su
relieve, su dotación de infraestructura y de los costos ambientales que involucre su
instalación. Según la regla “a dedo” (Rule-of-Thumb) del Banco Mundial que tiene en
cuenta solo dos variables, el diámetro y la longitud, el costo se sitúa entre 15 y 30 dólares
por cada pulgada de diámetro y por cada metro de longitud, recomendando inclusive usar
20 dólares para un primer cálculo. Por lo tanto, para una tubería de 10”, el costo es 200.000
US$/km (en realidad el rango de costo es entre 200 mil y 500 mil dolares/km). Por ejemplo
si un gasoducto se extendiera desde Vuelta Grande (Bo) hasta Villa Hayes (Py), unos 800
km, costaria unos 160. 000.000 de dólares a lo que hay que sumar la red de distribución en
las principales ciudades del pais.
ii) el volumen de demanda debe ser tal que el proyecto pueda pagarse en 15 años o menos.
No es casual que los proyectos (anteproyectos, en realidad) de gasoductos mas conocidos
en Paraguay siempre incluyen o se basan en una central termoeléctrica a gas, sea en
Vallemí, en Loma Plata o en Villeta, también incluye abastecer la cementera Vallemí y la
acería ACEPAR, y en un caso incluye una planta de Urea y Metanol para consumo interno
y exportación. Sujeto a mejor evaluación, y para fijar ideas, se puede decir que ningún
proyecto que transporte menos de 1.000.000,oo m3/día puede justificar un gasoducto de
10”
La pequeña demanda del mercado paraguayo, el costo del gasoducto principal, el costo de
la red de distribución, son las principales dificultades para traer gas natural directamente
desde Bolivia. Y para vencerlas, hacen falta políticas públicas, instituciones apropiadas y
reforma sectorial que no estan a la vista. El planteo (pedido) paraguayo al Brasil de un
oleoducto o poliducto, demuestra que la improvisación sigue siendo nuestra marca
registrada, es decir, que las cosas seguirán como hasta ahora