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editorial

os Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha- sea más importante que otra, los derechos humanos
Lblan de cuestiones tan básicas para el desarrollo y son interdependientes e indivisibles, pero muchos no
la dignidad humana como la alimentación, la salud, la lo entienden así y consideran que mientras no se ha-
vivienda, el trabajo, los salarios, el derecho de sindi- yan garantizado los derechos más básicos no vale la
cación y de huelga, la educación, la libertad para pena normativizar otros.
crear y dirigir instituciones de enseñanza, la igualdad El alcance de los derechos culturales depende,
entre hombres y mujeres, la protección de niños y también, de la comprensión del término “cultura”. El
adolescentes, la libertad para la investigación científi- significado de cultura he evolucionado desde un con-
ca y para la actividad creativa… y un largo etcétera. cepto elitista restringido que incluía especialmente
El reconocimiento de estos derechos no es un me- las artes y la literatura, hasta un concepto más am-
ro catálogo de buenas intenciones por parte de los Es- plio. La cultura ya no se considera sólo un producto
tados. Son derechos que se derivan directamente de de consumo o algo que se adquiere. Al contrario, se
tratados internacionales como el Pacto Internacional considera expresión de la identidad de los individuos
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la y de las comunidades, de los rasgos distintivos y de
ONU1 (1966) y las normas establecidas por organis- las maneras de pensar, incluidas tradiciones, creen-
mos especializados como la Organización Internacio- cias y estilos de vida.
nal del Trabajo (OIT) y la Organización de las Nacio-
nes Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura or último, entre las grandes reticencias que provo-
(UNESCO). Pcan los derechos culturales han de mencionarse
Sin embargo, de todos ellos, los derechos cultura- los temores y sospechas que abrigan los Estados a
les son los menos desarrollados en lo que atañe a su que el reconocimiento del derecho a las diferentes
alcance, contenido jurídico y posibilidad de hacerlos identidades culturales, en particular las minorías y los
respetar. Estos derechos son tratados como los “pa- pueblos indígenas, pueda fomentar la tendencia a la
rientes pobres” de los derechos humanos y con mu- secesión y poner en peligro la unidad nacional. Por
cha frecuencia son completamente olvidados. Resulta esa razón, hubo oposición a que se introdujeran los
difícil encontrar una Constitución en el mundo que derechos culturales en la Carta de las Naciones Uni-
contenga un capítulo que trate exhaustivamente de das durante la Conferencia de San Francisco. Tampo-
los derechos culturales, es decir, que hable de las li- co los derechos culturales de las personas pertene-
bertades de creación artística, científica y de comuni- cientes a minorías se mencionan en la Declaración
cación cultural, de los derechos de autor, el derecho Universal de Derechos Humanos. Sólo se reconocie-
de acceso a la cultura, el derecho a la identidad y a la ron en el Artículo 27 del Pacto Internacional de Dere-
diferencia cultural, el derecho a la conservación del chos Civiles y Políticos en 1996.
patrimonio cultural, derecho a la educación, a la reli- Con este nuevo monográfico de Crítica quere-
gión y a la expresión… mos aportar una reflexión que entra en la problemáti-
ca conceptual y doctrinal de los derechos culturales.
uáles son las razones por las que los Estados Derechos que no son nuevos, no son derechos de “ter-
¿Cdemuestran tantas reservas con relación con cera generación”, sino que han sido parte integrante
los derechos culturales? Son múltiples. Los derechos de los derechos humanos desde la aparición de éstos
culturales están dispersos en un gran número de ins- a mediados del siglo XX. Por tanto, es lógico pedir a
trumentos, tanto universales como regionales, apro- los poderes públicos que los respeten, protejan y ha-
bados por las Naciones Unidas y por los organismos gan cumplir. Además, algunas de las manifestaciones
especializados. La carencia de un tratado de codifica- de estos derechos culturales, como los derechos co-
ción o declaración da lugar a diversas formas de arti- lectivos o el desarrollo de las sociedades multicultu-
cularlos y agruparlos. rales se han convertido en el cabo de las tempestades
En segundo lugar, la división entre las diferentes de los derechos humanos y esto les confiere, ineludi-
categorías de derechos humanos –civiles, políticos, blemente, una rabiosa actualidad.
económicos, sociales y culturales– no implica que una Manuela Aguilera
1 El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales es un tratado multilateral general que reconoce y especifica estos derechos
y establece mecanismos para su protección y garantía. Fue adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966 y en-
tró en vigor el 3 de enero de 1976. Actualmente forman parte del Pacto 157 Estados.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  3


© RÍTICA

Presente y futuro de los


Nº 952. Marzo 2008
Periodicidad mensual

Edita
Fundación Castroverde

Directora
derechos culturales
Manuela Aguilera
aguilera@revista-critica.com
Editorial
Maquetación
Virginia Fernández Aguinaco Presente y futuro de los derechos culturales
virginia@revista-critica.com
Gloria Bustos
3  Manuela Aguilera
gloria@revista-critica.com
De mes a mes
Colaboran en este número
Aránzazu Aguado, David Felipe
6  Nieves San Martín
Arranz, Gaspar F. Calvo Población, Actualidad
Marta Cirujano, Mª Rosa Elosúa de
Juan, Xabier Etxeberria, Carmen Vivir en estado de elección. El laberinto
Fernández Aguinaco, Raffaela del proceso electoral de Estados Unidos
Galante, Cecilia García, Juan Carlos
Gimeno Martín, Esther González,
8  Carmen Fernández Aguinaco
Ana Goytia Prat, Montserrat Iglesias
Berzal, Fabiola Luna Pineda, Monográfico
Carmen Llopis, Pedro Machado de
Castro, Jesús Prieto de Pedro, María Análisis
Jesús Ramos, Nieves San Martín,
María Simón, Joaquín Suárez Migraciones, Diversidad Cultural y
Bautista, Roberto Tamayo Pintos, Teoría de la Cultura
Andrés Tornos, Fernando Vicario
Leal, Francisco Vicent.
12  Andrés Tornos
Derechos culturales, el hijo pródigo de los
Publicidad Derechos Humanos
Javier Iturralde
publicidad@revista-critica.com
19  Jesús Prieto de Pedro

Suscripciones La Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos


Isabel Pintor de los Pueblos Indígenas. Una ampliación
ipintor@revista-critica.com de derechos necesaria, ¿pero suficiente?
Mª Luisa Galve 24  Juan Carlos Gimeno Martín
Gerencia
Concepción Castañeda ¿Existe una Identidad Cultural?
Imprime: MAE
31  Fernando Vicario Leal
¿Tienen (consideraciones de) género los Derechos
Tarifas de suscripción
España 30 € (IVA incluido) Culturales?
Extranjero 36 € 35  Marta Cirujano

CRÍTICA Educación y derechos culturales


C/ Vizconde de Matamala, 3. 41  Xabier Etxeberria
28028 Madrid Tel.: 91 725 92 00 La cultura sí importa
Fax: 91 725 92 09
Correo electrónico
46  Raffaela Galante
critica@revista-critica.com
Página web: www.revista-critica.com Opinión
Depósito legal: M.- 1538-1958. ISSN: 1131-6497
Diversidad cultural en un mundo globalizado

Fundación
51  Carmen Llopis
Castroverde Globalización y respeto a las culturas
55  Fabiola Luna Pineda
Turismo cultural responsable,
una responsabilidad compartida
Esta Revista ha recibido una ayuda de la
Dirección General del Libro, Archivos y
62  Ana Goytia Prat
Bibliotecas para su difusión en bibliotecas,
centros culturales y universidades de España, Direcciones útiles
para la totalidad de los números editados en el
año 2008.
69  Esther González
Coordenadas
Josefa Segovia: el dinamismo de una misión
70  Aránzazu Aguado
Decálogo
Por una cultura de la tolerancia
75  Joaquín Suárez Bautista
77 Para saber más

Cultura

Literatura
La Literatura del descontento en la Europa del Romanticismo
78  David Felipe Arranz

Deporte
Pau Gasol se marchó a Hollywood
83  Roberto Tamayo Pintos

Libros
La elegancia del erizo. Muriel Barbery
84  María Simón
Europa en la era global. Anthony Giddens
85  Mª Rosa Elosúa de Juan
Aproximación al mundo chiriguano través del Diario de
la expedición a las Salinas. Purificación Gato
 Gaspar F. Calvo

Teatro
El guía del Hermitage
86  Montserrat Iglesias Berzal
La dignidad del hombre de Kinshasa
 María Jesús Ramos

Cine
La guerra de Charlie Wilson.
Pozos de ambición
88  Cecilia García

Música
90  Pedro Machado de Castro

TV
Física y Química
91  Virginia Fernández

Arte
Museo de Arte contemporáneo Esteban Vicente. Segovia
92  Francisco Vicent

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Nieves San Martín

Las vidas de
27.000 niños se
pueden salvar
n su último informe anual sobre el Esta-
Edo Mundial de la Infancia 2008, Unicef
se centró en el reto de la supervivencia in-
fantil.
“La integración a escala comunitaria
de servicios esenciales para las madres,
los recién nacidos y los niños y niñas de
corta edad, y una serie de mejoras sosteni-
bles en los sistemas nacionales de salud,
pueden salvar la vida de muchos de los
más de 27.000 niños menores de cinco
años que mueren todos los días”, dijo Ann
Religiones
M. Veneman, directora ejecutiva de Unicef.
Aunque los datos revelan un descenso
en la tasa de mortalidad de menores de
discriminadas en
cinco años, muchas muertes se podrían
evitar con medidas tan simples como la
lactancia materna exclusiva, la inmuniza-
Tierra Santa
ción, las mosquiteras tratadas con insecti- sma Jahangir, relatora especial sobre liber-
cida y la administración de suplementos de
vitamina A.
A tad de religión del Consejo de Derechos
Humanos de Naciones Unidas, denunció en Je-
El informe revela también que hay que rusalén a finales de enero tras una visita de sie-
aumentar la prevención para evitar las te días a Israel y a los Territorios Ocupados,
consecuencias de- algunas violaciones a este derecho.
vastadoras de en- La relatora subraya que las personas “de to-
fermedades como das las religiones tienen la voluntad y la aspira-
la neumonía, dia- ción de vivir unas junto a otras en paz”. Califica
rrea, paludismo, también de esperanzadoras las iniciativas de
desnutrición gra- diálogo interconfesional e intraconfesional a va-
ve y/o aguda y el rios niveles.
vih/sida. Sin embargo, señala que “a los musulmanes
La región del y a los cristianos se les impide rezar en algunos
África subsaharia- de los más santos lugares del mundo debido a
na es la que más un complicado sistema de permisos, visados,
urgentemente ne- puntos de control y barreras”.
cesita la aplica- También expresa su sorpresa por las “suti-
ción de estas es- les diferencias” para indicar la afiliación religio-
trategias para sal- sa en las tarjetas de identidad. Las de los ciuda-
var vidas, ya que, danos israelíes no incluyen la etnia del portador,
como promedio, mientras que las de los palestinos residentes en
“uno de cada seis los territorios ocupados desvelan su religión.
niños muere antes Asma Jahangir opina que “indicar la afiliación
de cumplir cinco religiosa en las tarjetas de identidad conlleva un
años”. serio riesgo de abusos”.
En 2006, casi la mitad de las muertes de La relatora de la ONU subraya la “situación
menores de cinco años se produjeron en el vulnerable” en la que se encuentran las mujeres
África subsahariana donde viven una cuarta debido al “celo religioso”, con casos de “asesi-
parte de los niños y niñas del mundo.© natos por honor” que han quedado impunes en
Para acceder al informe: los territorios ocupados.
http://www.unicef.org/spanish/ Expresa también su preocupación “por la
impunidad de la incitación” a la violencia.©

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de mes a mes
Periodistas
andaluzas, contra El futuro de los nuevos
anuncios
de contactos
medios de comunicación
epresentantes de
l Consejo Audiovisual de
EAndalucía pidió al Gobier-
no y al Parlamento andaluces
R empresas líder
debatieron recien-
temente en Munich sobre
el futuro de la comunica-
regular los anuncios de con-
ción en el mundo. La con-
tactos sexuales y de prostitu-
ferencia DLD (Digital,
ción en televisión, tras com-
Life, Design) explora
probar que televisiones loca-
anualmente las posibili-
les emiten dicha publicidad, y
dades de la tecnología
remitió a la Fiscalía Superior
digital en la ciencia y la
de Andalucía un informe.
cultura.
Se pide a la Justicia ver si
Se estudió el nuevo perfil del usuario como generador de contenidos.
estos anuncios entran en “uno
Se constató que el cibernauta no sólo consume información sino que
de los supuestos de publicidad
asume funciones intercambiables como las de productor, editor y distri-
ilícita”, “tras la modificación
buidor de los materiales que genera. Marissa Mayer, de Google, habló de
motivada por las Medidas de
una nueva herramienta mediante la cual los propios usuarios trazan y per-
Protección Integral contra la
feccionan mapas en la red. Bradley Horowitz, de Yahoo, dijo que muchos
Violencia de Género”.
usuarios no aprovechan las poderosas herramientas de internet más allá del
La Asamblea de Mujeres
entretenimiento. Niklass Zennström, fundador de Skype, afirmó que los
Periodistas de Andalucía pidió
nuevos formatos permiten que los usuarios elaboren sus propios progra-
la intervención del Consejo en
mas de televisión, lo que obligará a las empresas de televisión a incorporar
contenidos que es frecuente
conceptos y herramientas tecnológicas más flexibles.
ver en los medios de comuni-
El evento no eludió el reto del acceso a los nuevos medios de los paí-
cación.
ses más pobres. Los empresarios hablaron de las dificultades al tratar de
El Consejo analizó los
abrir nuevos mercados en África por falta de infraestructuras y la pobreza
anuncios desde dos perspecti-
de la población. El embajador de Ruanda en Alemania, Eugène Gasana,
vas: la protección de los me-
propuso que se establezcan mecanismos de cooperación y afirmó que Áfri-
nores y el respeto a los dere-
ca es también un continente de oportunidades.©
chos de la mujer y, en especial,
la lucha contra la violencia de
género y el tráfico de mujeres.
Según el informe, la actual
franja horaria de protección
La “etiqueta” democrática devaluada
de menores (de las 6,00 a las
22,00 horas) no responde a la
realidad ya que entre las 22.00
Ecia lHuman
informe anual de la organización
Rights Watch (HRW) denun-
que democracias como EE.UU o las
lograr la legitimidad internacional de las
urnas sin examinar cómo se ha desarro-
llado el proceso electoral. “Por intereses
y 23.00 horas hay tantos meno- europeas socavan el avance de los dere- energéticos, comerciales o antiterroris-
res viendo la televisión como a chos humanos al considerar democráti- tas, a las democracias tradicionales les
las 18.00 horas. cos gobiernos autoritarios. conviene hacer ver que se cree en las
Estos anuncios están “vin- HRW revisa la situación de 75 países falsas democracias”, añade.
culados en gran medida a la y denuncia que “demasiados Gobiernos” Subraya que países como EE.UU, con
prostitución, actividad no pe- pretenden ganarse la etiqueta de “demo- sus “abusos en la lucha contra el terro-
nalizada en España pero aso- cráticos” celebrando elecciones. rismo”, dificilmente pueden exigir a
ciada a la violencia de género, “Estados que se proclaman demo- otros que respeten los derechos huma-
incluso cuando se ejerce vo- cracias, como Pakistán o Kenia, no ga- nos.
rantizan que la libertad sea parte central El informe de HRW asegura que en
luntariamente, lo que no es ha-
de su sistema político”, apunta el infor- 2007 se cometió fraude electoral en
bitual”, afirma el informe.© me. Denuncia que Washington y Bruselas Chad, Jordania, Kazajistán, Nigeria, Uz-
“siguen el juego” a Gobiernos como los bekistán y Kenia, mientras que en Azer-
El Informe de la Ponencia com- de Rusia, Bahrein, Jordania y Tailandia, baiyán, Bahrein, Malasia, Tailandia y
pleto se puede ver en: que en 2007 celebraron comicios muy Zimbabue los Gobiernos controlaron el
http://www.periodistasfape.es/fa cuestionados. Según HRW, la “etiqueta” proceso electoral, lo que les permitió
pe/gestion/repositorios/noticia/d democrática permite a muchos Gobiernos manipular los resultados.©
ocuentos/informecaa.doc

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Faltan todavía meses y ya estamos casi cansados de las elecciones americanas. Es como
vivir en estado permanente de elección. Al principio era muy interesante, porque era la
primera vez que había tantos candidatos, tan interesantes y tan variados. Ahora que ya
hay menos candidatos, el entusiasmo de muchos—sobre todo los que han visto a sus
candidatos desaparecer o quedarse atrás, y aquellos que ven un posible enfrentamiento
entre Obama y McCain y no se ven reflejados por las posiciones de ninguno de los dos, está
descendiendo. De todas maneras, el proceso electoral de Estados Unidos es, si bien algo
laborioso, todo un modelo de participación democrática.

Vivir en estado de elecci


El laberinto del proceso electoral de Estados Unid
Carmen Fernández Aguinaco
Desde Chicago

aucuses, primarias, delegados, tos, o alguno sin oposición por uno

C superdelegados… Puede pare-


cer un laberinto sin fin. El pro-
ceso de elecciones en Estados Uni-
de los partidos. Podemos tener, co-
mo en esta ocasión, siete u ocho can-
didatos por cada partido, y podrían
dos es, como parece obligado en un llegar a ser más. El voto popular se
país de más de trescientos millones traslada a repartos proporcionales
de habitantes, extremadamente com- de los delegados de los diversos par-
plicado. Y sin embargo, parece ase- tidos. Lógicamente, los estados con
gurar que las voces de todos puedan más población tienen más delegados.
escucharse. En algunos estados, sin embargo, no
Para aclararnos un poco, pode- hay primarias sino caucuses, que son
mos pensar en el siguiente esquema: procesos grupales que deciden el
la gente se inscribe en el partido pre- candidato por consenso. Entonces,
ferente (que en este caso viene a ser un estado concreto entrega a todos
sólo uno de dos: demócrata o repu- sus delegados al candidato de su
blicano. Aunque el republicano se elección. Al final de todo ese largo
distingue por el color rojo, es el más proceso por estados, quedan muchos
conservador… y liberal en materia menos candidatos, al irse retirando
económica. El demócrata es el azul y los que parecen quedar más atrás in-
tiene un sentido más marcadamente cluso desde el principio. Así llega-
populista). Los terceros partidos mos a donde estamos hoy día. El pro-
nunca han tenido éxito en eleccio- ceso no asegura mayor claridad so-
nes. bre el futuro ganador de las genera-
Al comienzo de todo el proceso, les ni casi sobre el nominado por el
se presentan, espontáneamente y no partido, como es el caso en el partido
por designación del partido respecti- republicano en este momento.
vo, los candidatos a la presidencia. La pugna se da, pues, en el inte-
En el proceso de las primarias, el rior de cada partido que, en la con-
pueblo vota por los candidatos que vención del verano anterior a las
deberían recibir la nominación del elecciones generales, decide al fin,
partido a presentarse a la presiden- mediante el voto de los delegados, a
cia. La selección se va haciendo en- quién va a presentar. Pero la mayoría
tre todos los que se presenten. En de las veces, la convención es una
ocasiones, como ocurrió en las últi- formalidad y sirve más bien para en-
mas elecciones, hay pocos candida- tusiasmar a los seguidores con la pla-

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taforma del partido. Para cuando lle- sarios para una nación angustiada
ga la convención, el candidato suele por sus jóvenes en los frentes de Af-
estar bastante definido. Si no lo estu- ganistán e Irak y preocupada por un
viera –como podría ser el caso dentro futuro económico bastante incierto.
del partido demócrata en estas elec- En ese sentido, no es sorprendente
ciones– el partido se enfrentaría a un que atraiga, además de a los afro-
desafío grande, ya que dar impresión americanos, a los jóvenes, progresis-
de división daña a la campaña electo- tas, y gente con una educación formal
ral posterior. de nivel más alto. Los críticos de Oba-
ma aseguran que presenta inspira-
Dónde estamos hoy ción, pero no sustancia. Los peor in-
Abraham Lincoln advirtió que tencionados hablan de que la campa-

ón una casa dividida no puede mante-


nerse en pie. Y parece que no hay uni-
dad interna en ninguno de los dos
partidos
ña de Obama se centra en lo maravi-
llosa que es la campaña de Obama, es
decir, la estrategia sin nada que ofre-
cer detrás de todo el brillo.

dos Aunque todavía no se puede decir


con toda seguridad quién será el can-
Por su parte, Hillary convence a
los votantes más antiguos, a los his-
didato demócrata, sí se pueden hacer panos (menos grandes porciones de
algunas generalizaciones sobre lo que la población cubana que se inclina a
ha pasado en la campa- McCain) y a personas con menos me-
ña de las primarias. dios económicos y de niveles de edu-
En primer lugar, de cación más bajos, las mujeres –aun-
los siete demócratas que no tanto a las negras, que han vis-
que había en un princi- to en Obama como un sueño de igual-
pio, se ha pasado a dos dad y tardía justicia realizado– y tiene
que resultan estar ha- a su favor el haber estado en la vida
ciendo historia por razo- política por tanto tiempo, haber vivi-
nes, más que políticas, do desde dentro la vida de la Casa
de género y raza y de Blanca, y tener algunas propuestas
historia de Estados Uni- concretas en el campo de la salud, la
dos. Anteriormente a guerra, y la inmigración. Poco se les
Hillary Clinton se había ha oído hablar de economía, sin em-
presentado solamente bargo, más allá de las consabidas pro-
una mujer, Geraldine mesas de un salario más justo y unas
Ferraro, también por el mejoras que suenan algo vagas. En su
partido demócrata, pero contra está, en ocasiones, precisa-
no había llegado muy le- mente lo mismo: el haber compartido
jos en las primarias. trabajo y casa con Bill Clinton, y el te-
Nunca se había presen- mor, por parte de algunos, de tener
La contienda entre tado un afroamericano. dos presidentes en lugar de uno con el
Hillary and Obama La contienda entre Hillary and retorno de Bill. Por otra parte, lo que
ha estado Obama ha sido caracterizada por ha resultado tan bien para Obama,
caracterizada por emociones y reivindicaciones socia- que es la propia estrategia de campa-
les bastante más que por la platafor- ña, parece estar algo desmoronada en
emociones y ma política, que es muy parecida en el caso de Clinton, que en los últimos
reivindicaciones los dos. Ambos ofrecen la retirada ca- días ha confesado que se le acababan
sociales bastante si inmediata de las tropas de Irak y los fondos (llegó a prestar 5 millones
más que por la ambos –con tonalidades diversas– propios, aunque luego consiguió 10
hablan de reformas sociales. Obama millones en unos pocos días) y ha re-
plataforma se proclama a sí mismo como “el emplazado a la gestora de la campaña.
política, que es cambio posible”, aunque no explica En su último debate televisado,
muy parecida en muy bien en qué consiste el cambio y Clinton y Obama habían tratado de
los dos. por qué es posible. Su virtud principal dar la imagen de unidad total, llegan-
es que es capaz de movilizar a las ma- do incluso a bromear sobre si uno fue-
sas y entusiasmarlas e inspirar una ra presidente y el otro vice, o al revés.
esperanza y un optimismo que en es- Les hacía falta, ya que el partido de-
tos momentos parecen bastante nece- mócrata ha perdido las elecciones ge-

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nerales en las ocasiones en que ha llegado a la convención ge-
neral, así que tienen que comenzar ya a construir una imagen
de unidad, pero no está muy claro que lo lleguen a conseguir.
Se oye cada vez de más votantes demócratas que, si el enfren-
tamiento final fuera entre Obama y McCain, votarían segura-
mente por McCain. A McCain, lógicamente, le interesaría pues
que Obama consiguiera los suficientes delegados demócratas
para forzar al campo de Clinton a conceder los suyos.

Y en el campo republicano
Si bien la candidatura republicana de McCain –que lleva
mucha ventaja de delegados a Huckabee– parece estar bas-
tante decidida, las cosas tampoco están tan claras dentro del
partido. A pesar de su enorme desventaja, ni Huckabee ni
Paul han concedido derrota ni han pasado sus delegados a
otro candidato. El inconformista McCain no convence a los
John Sidney McCain
sectores más conservadores. Huckabee, que es un predicador
bautista, parece tener para el sector evangélico posiciones
más convincentes en materias morales, como el aborto o el
matrimonio gay. Pero, aunque al principio tanto Mitt Romney
como Huckabee parecían ser favoritos frente a McCain, las
balanza de las primarias se ha inclinado decididamente hacia
McCain.
McCain es veterano de guerra y públicamente opuesto a
métodos de tortura que le parecen excesivos, pero también
fervoroso en su apoyo al envío de tropas a Irak y a todo es-
fuerzo de lucha antiterrorista. Sin embargo también está con-
siderado como demasiado moderado en su política social y en
su deseo de cruzar las líneas de partido para desarrollar pro-
puestas de ley bipartidistas. Desde su puesto en el Senado,
McCain participó en la criticadísima ley “No Child Left Be-
Michael Dale "Mike" Huckabee
hind” (sin dejar a ningún niño atrás) del gobierno Bush, que
pretendía ser un empuje a una educación de calidad, pero que
no ha tenido el éxito que se esperaba por diversos fallos en su
sistema de evaluación del progreso. También –y esto es lo
más criticado por los sectores conservadores– colaboró con
Ted Kennedy en una propuesta de ley que permitiera a los ac-
tuales residentes indocumentados acceder a una legalización
de su status mediante el cumplimiento de ciertas condicio-
nes, como pagar impuestos atrasados, demostrar la intención
y capacidad de acceder a unos niveles de educación mínimos
y tener un mínimo dominio del inglés. Esta medida no ha sido
aún aprobada en el Congreso y aún encuentra mucha oposi-
ción a todos los niveles.
Y sin embargo, no parece que vaya a haber alternativa, co-
mo no fuera la creación con carácter urgente de un tercer par-
Ronald Ernest Paul tido que representara al sector más conservador. Histórica-
mente, tales partidos solamente han servido para quitar votos
a uno de los grandes partidos y ha ido en detrimento precisa-
mente de la propia ideología. No parece tan recomendable, si
surgiera precisamente del partido republicano…
Al principio de todo este proceso muchos ciudadanos
pensaban que, al estar los niveles de popularidad de George
Bush tan dañados por la guerra de Irak y la situación de la
economía, el voto iría decididamente hacia el partido demó-
crata. Ahora no se ve tan claro, no porque haya cambiado la
opinión pública, sino por la aparente falta de claridad a la que
se está llegando en el interior de los partidos. Casa dividida no
puede mantenerse en pie… ©

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Presente y futuro de los
derechos culturales

Monógráficos CRÍTICA
Colaboran:

Análisis Andrés Tornos. Universidad Pontificia Comillas.

Jesús Prieto de Pedro. Doctor en Derecho. Director del Instituto


Interuniversitario para la Comunicación Cultural de la Universidad
Carlos III y la Universidad Nacional de Educación a Distancia
(UNED), de España.

Juan Carlos Gimeno Martín. Departamento de Antropología


Social y Pensamiento Filosófico Español, Universidad Autónoma de
Madrid.

Fernando Vicario Leal. Asesor en Cultura y Desarrollo. Agencia


Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Marta Cirujano. Experta en Género y Cultura. Asociación


Proyecta y cooperante de AIETI en Ecuador.
Xabier Etxeberria. Universidad de Deusto.
Raffaela Galante. Experta en Cultura y Desarrollo. Coordinadora
del Área Cultural y Desarrollo. AIETI.

Opinión Carmen Llopis. Instituto de Estudios Pedagógicos Somosaguas


(IEPS).
Fabiola Luna Pineda. Centro amazónico de Antropología y
Aplicación Práctica. Comité Ejecutivo.
Ana Goytia Prat. Estudios de Ocio. Universidad de Deusto.

Coordenadas Aránzazu Aguado. Consultora en el Consejo Mundial de las Iglesias.


Migraciones, Diversidad
Cultural y Teoría de la Cultura
Andrés Tornos
Universidad Pontificia Comillas

Es pertinente
empezar
preguntándonos por
qué el tema que nos
ocupa, que empezó
siendo en Europa un
tema de debates fectivamente eran los últimos años 80 y primeros 90, cuando en
reflexivos basados
en análisis de E Europa empieza a preocupar la integración de los inmigrantes
de la postguerra y están ante los ojos de todos los dos modelos
de integración polarmente opuestos de Francia e Inglaterra, más es-
hechos, se ha vuelto pontánea que premeditadamente nacidos. Porque el modelo fran-
cés, al que vino a llamarse de asimilación, no hacía sino reflejar en
últimamente una el campo de las migraciones la concepción republicana de la unidad
cuestión lingüística, patriótica, jurídica y organizativa subyacente a la ciuda-
danía francesa y a sus políticas coloniales, mientras que el modelo
enconadamente inglés, al que pronto se llamó multiculturalista, reflejaba a su vez
polémica, la tradición de la ciudadanía y del imperio colonial británico, en que
cada país se atenía a su home rule bajo una unión muy flexible con
sobrecargada de la Corona.
miedos y El caso es que los modelos estaban ahí, antes incluso de haber-
se pensado, y los debates empezaron siendo sobre hechos: ¿qué mo-
preocupaciones delo funcionaba mejor en el contexto de las migraciones llegadas a
ideológicas. Europa desde los años 50?
Este era el planteamiento básico del debate, tal como en su día
lo recogió la obra de Dominique Schnapper “L’Europe des Immi-
grés”1, y los resultados estaban mostrando que cada modelo tenía
sus ventajas y sus inconvenientes. Con la particularidad de que na-
die dudaba entonces, ni en Francia, ni en Inglaterra, ni en el resto de
la Unión Europea, de que un cierto grado de aculturación, es decir,
de adopción por el inmigrado de la cultura del país de destino, sería
siempre necesaria para el bien de los mismos inmigrantes y para la
sociedad de destino.
Pero entre nosotros, en España, las formas de hablar de acultu-
ración y multiculturalismo no arrancaron de ahí, sino que la cultura

12  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
empieza a relacionarse con las migraciones a bres; segundo: suponen que lo cultural no se re-
propósito de los modelos de enseñanza esco- fiere primariamente a costumbres individuales,
lar. Después, el tema adquirió una gran reso- sino prioritariamente a costumbres comparti-
nancia pública por la publicidad que prestaron das por un colectivo y vividas como tales.
los medios de comunicación a la obra de G. Esto es un gran paso para entender las
Sartori “La Sociedad Multiétnica. Pluralismo, cuestiones sobre la interculturalidad. Pero fal-
Multiculturalismo y Extranjeros”. Y finalmente ta aclarar, ¿es que de veras se comparten cier-
el terrorismo islamista se mezcló con las cues- tas costumbres en todos o en algunos colecti-
tiones de la cultura terminando de politizar las vos? ¿por qué? ¿por qué los miembros de ese
cuestiones. colectivo creen que sus costumbres se com-
Pero es fácil ver que si se toma como pro- parten por todos ellos? ¿por qué experimentan
totipo de los problemas culturales el atender resistencias frente al cambio de esas costum-
bien en los colegios a los niños de otros países bres compartidas? ¿cómo se producen los
o la buena armonía entre europeos y musul- cambios culturales?
manes, entonces se ha dejado de lado el papel El poder responder a estas preguntas sería
que correspondería primariamente a las cultu- de gran ayuda para plantear bien las cuestio-
ras, según la tradición antropológica, en sus nes culturales relacionadas con la inmigración
ámbitos de implantación: el crear un espacio y a ello contribuiría el esforzarse por dar a la
inteligible para la convivencia. Y ya que la palabra cultura el significado más preciso que
transformación, o perturbación, o deterioro, ha ido adquiriendo en el campo de la antropo-
de ese espacio inteligible de convivencia es sin logía. Pasamos a él.
lugar a dudas lo que en la apreciación común y
la reflexión antropológica se valora como la El significado clásico de la palabra cultura
cuestión clave que plantean las relaciones in- en antropología
terculturales, me parece conveniente volver En antropología, el significado de la plabra
sobre lo que sobre ello ha ido constatando la cultura se fue formando a través de muchas
antropología y, en primer lugar, sobre la no- discusiones. Pero a través de ellas llegaron a
ción misma de cultura por ella manejada. prevalecer unos cuantos aspectos muy gene-
ralmente admitidos.
Significados del término cultura Puede considerarse representativa de la si-
María Moliner, en su Diccionario del Uso tuación inicial la antigua definición descriptiva
del Castellano2, enumera los siguientes signifi- de la cultura propuesta por Tylor en “Primiti-
cados de la palabra “cultura”: ve Culture” (1871):
 Conocimientos no especializados adquiri- “la cultura es todo un complejo que inclu-
dos por una persona mediante el estudio, las ye los conocimientos, las creencias, el arte, la
lecturas, los viajes, etc. moral, las leyes, las costumbres y todas las
 Conjunto de los conocimientos, grado de demás disposiciones y hábitos adquiridos
desarrollo científico e industrial, estado social, por el ser humano, en tanto que miembro de
ideas, arte, etc., de un país o una época una sociedad”.
(cultura clásica/cultura moderna).
 Conjunto de la actividad espiritual de la Según Tylor una cultura no sólo
humanidad (historia de la cultura)3.
Ya aquí aparece la primera ambigüedad,
incluye repertorios de conocimiento,
puesto que la cultura se entiende unas veces sino también creencias y usos
como cuestión individual, otras veces como morales, además de otras
cuestión colectiva de un país y otras veces co- disposiciones y hábitos, entre los
mo atributo (¿esencial?) de la especie humana
en su conjunto. Pero además unas veces la cul-
cuales siempre se han incluido
tura es adquisición individual mediante estu- actitudes emocionales o afectivas.
dio, lecturas, etc., otras veces es adquisición
no pretendida de todo un país o época. Y unas Implícito queda algo muy importante: y es
veces es desarrollo tecnológico y otras veces que Tylor propuso su definición para precisar,
es actividad espiritual. a la luz de la experiencia práctica de los antro-
Pero hay que reconocer que esos significa- pólogos, aquello que hace vivir a los distintos
dos son algo más ricos cuando corrientemente pueblos tal como viven. Y los antropólogos que
se habla de las migraciones. Porque incluyen criticaron o quisieron afinar esta definición lo
dos matices muy importantes: primero: supo- hicieron porque pensaban que en ella faltaba
nen que la cultura no sólo es cuestión de cono- algo o sobraba algo precisamente para eso: pa-
cimientos, sino también y más aún de costum- ra definir concretamente lo que determina la

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forma de convivir de cada pueblo, por extraña nombrados por Tylor surgieron muchas discu-
que parezca. siones, aunque no se abandonara la idea de que
Muy generalmente se echaba en falta en la la cultura es un complejo unitario de todo lo
definición que ella, enumerando una porción nombrado por él. Unos mantendrían que todos
de cosas, no indicaba lo que las unifica. Y así, los elementos de la cultura se unifican como un
en lugar de mostrar un “algo” único que pudie- complejo proceso de adaptación al medio;
ra dar razón de las formas de vida de los pue- otros, pensando desde la semiótica, manten-
blos, parecía sugerir que esas formas de vida drían que la cultura es primariamente un con-
dependen de muchas cosas sueltas y distintas junto de códigos compartidos para interpretar
(conocimientos, moral, disposiciones…). los signos de sí que dan los fenómenos, etc.
Pero cuando quiso concretarse qué es lo
que unifica o enlaza a los distintos elementos Rasgos de la definición de Tylor
Dejando pues de lado aquellas
discusiones deben retenerse dos
rasgos de la definición de Tylor
que han guiado durante más de
cien años el estudio de las cultu-
ras: la complejidad de los elemen-
tos que abarcan y el modo de su
adquisición.
La complejidad primero. Es
de notar que según Tylor una cul-
tura no sólo incluye repertorios
de conocimiento, sino también
creencias y usos morales, además
de otras disposiciones y hábitos,
entre los cuales siempre se han in-
cluido actitudes emocionales o
afectivas. Ya se ve que esto aleja a
la comprensión antropológica de
la cultura de la del uso del caste-
llano que describe María Moliner
en su diccionario de uso del cas-
tellano, pero también la aleja de
los actuales debates que desatien-
den a sus componentes emocio-
nales y de “habituación” en cierto
modo mecánica. Esto tiene conse-
cuencias no leves a la hora de ha-
blar de cambios culturales y mo-
delos de interculturalidad.
En segundo lugar la peculiari-
dad de la adquisición de una de-
terminada cultura. La definición
de Tylor reserva el nombre de
cultura para aquello que uno ad-
quiere en tanto que miembro de
una sociedad. Es decir: no en tan-
to que uno pudo ser alumno de un
particular centro de enseñanza, ni
en tanto que viajó por diversos
países, ni en tanto que se dedicó a
ciertos trabajos, etc. Más bien en
tanto que uno pertenece a un cier-
to sector de humanidad.
De otra manera puede decirse
lo mismo recalcando que sólo de-
be llamarse cultura a algo adqui-
rido por todos los miembros de

14  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
una sociedad y, por tanto, aunque de ningún tos en que el sujeto puede actuar como agente
modo innato, pero compartido por todos. La social y “racional”, es decir, como agente que
cultura pues, en el sentido antropológico, no actúa sabiendo cómo se entienden alrededor
es en modo alguno cuestión individual, ni los de él esos contextos y qué opciones le permiti-
cambios culturales son cuestión de cambios rán actuar con vistas a participar responsable-
individuales. mente, no a ciegas, en la marcha social de sus
Pero normalmente no sabe uno qué cono- asuntos. No que la cultura produzca original-
cimientos y disposiciones ha adquirido por ser mente y dé forma esos contextos donde uno
miembro de su sociedad y no por sus propias puede vivir como ser social y racional. Porque
actividades o experiencias. Por eso puede de- no son antes las culturas que las sociedades en
cirse que la cultura que uno tiene es incons- que ellas se generan. Más bien es que los con-
ciente para él, al menos en cierto sentido, y textos sociales y las culturas nacen como en
que por eso debe estudiarse: simbiosis, sin que ninguna sociedad pueda
 desde fuera de quien la comparte existir como sociedad humana si sus miem-
 y principalmente en sus efectos. bros no dan a sus actividades un sentido con-
sabido que puedan compartir con otros, reali-
¿Y cuáles son esos efectos? mentando constantemente la lógica de sus for-
Para los relacionados con las migraciones mas de interacción.
nos importan sobre todo tres, que podemos lla- Y como consecuencia de todo ello, los in-
mar “funciones de la cultura”: una función migrantes que llegan desde culturas realmente
cognitiva o epistemológica, una identitaria y
una, más difícil de nombrar, que podemos lla-
mar de creación de un medio histórico4. Puede ocurrir que el mantenimiento de
Al decir que la cultura tiene una función la adscripción cultural a su origen no le
cognitiva quiere indicarse que la cultura que impida a un inmigrante el ir captando los
uno tiene es la que determina sus posibilidades usos e implícitos de la interacción en el
y modo de adquirir conocimientos, así como el
uso que podrá hacer de ellos. Con otras pala-
país a que llegó. Desarrollará entonces
bras: quiere decirse que nadie conoce más que un posicionamiento cultural mestizo,
lo que le permite su trasfondo cultural, ni in- capaz de transitar sin inadaptación por
terpreta las cosas de otra manera que como se los distintos medios culturales.
interpretan en su ámbito cultural. Y por eso
uno, fuera de ese ámbito, se encontraría mu-
chas veces desorientado sobre el significado ajenas a la del país de destino, no pueden me-
que alrededor de él se da a las cosas y sobre el nos de verse afectados por el colapso de lo que
sentido que se atribuye a lo que él mismo hace. les aportaban sus culturas para orientarse en
Por ejemplo: un europeo que en Arabia Saudí la convivencia (función cognitiva de sus cultu-
se monta en un ascensor se sentirá violento ras), para situarse adecuadamente en el siste-
cuando, siendo la cabina grande y yendo sólo ma de identidades al que están accediendo
con él otro viajero, éste se le arrima hasta casi (función identitaria de sus culturas) y para ac-
empujarle. tuar razonable y responsablemente con arre-
Al decir que la cultura tiene una función glo a la lógica que, según el sentir común y di-
identitaria quiere indicarse que a uno, en el fuso, configura las situaciones de la vida diaria
ámbito de su cultura, siempre le es atribuída (función cultural de creación de medios histó-
una determinada identidad conforme al siste- ricos).
ma de identidades vigente en aquel ámbito. El El problema está en que el hacerse uno
podrá estar o no estar de acuerdo, pero su vi- fuerte en sus primigenias adscripciones cultu-
vir se organizará como quien en su mundo es rales, una vez consumada la emigración, puede
tomado por tal o tal clase de persona (vg. un cerrarle a uno frente a los hábitos culturales
jefe, un hechicero, un diputado, un médico, del país de su arribada. Entonces le impide
etc.). Fuera de su propia cultura uno pierde ge- “socializarse” del todo en los nuevos contextos
neralmente su sitio en el sistema de las identi- de vida en los que estará ingresando. No los
dades y no sabe bien desde dónde actúa y por descifrará bien. Actuará trabándose en cons-
qué se le trata como se le trata. tantes malentendidos. Se inclinará a recluirse
Al decir que la cultura tiene una función de en las redes de relación reservadas a sus con-
crear medios históricos o de crear un espacio nacionales, porque será sólo en ellas donde se
inteligible para la convivencia, quiero indicar encuentre a sí mismo.
que las culturas recrean constantemente en Aunque también puede ocurrir que el man-
sus ámbitos la manera de entender los contex- tenimiento de la adscripción cultural a su ori-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  15


gen no le impida a un inmigrante el ir captan-  Porque los antropólogos habían empeza-
do los usos e implícitos de la interacción en el do a usar los métodos de la antropología para
país a que llegó. Desarrollará entonces un po- explicar aspectos de la vida de los países des-
sicionamiento cultural mestizo, capaz de tran- arrollados y en éstos los conocimientos, cre-
sitar sin inadaptación por los distintos medios encias y disposiciones aparecían como en mo-
culturales. Y tal vez éste sería el itinerario saicos hechos de piezas sueltas y heterogéne-
ideal para un sujeto que debe hacer frente a es- as. Si había cultura, era una cultura fragmenta-
fuerzos no pequeños –para lo cual le vendrá da cuya descripción antropológica no podría
bien no haber renegado de su socialización an- dar cuenta de las formas de convivencia en
terior– en un contexto que en unos pocos me- que los sujetos se implicaban.
ses o años no va a dejar de ser culturalmente Y a pesar de todo, la práctica de la investi-
como es. gación antropológica y la utilización del con-
La opción por este itinerario ya se ve que cepto de cultura –que era su columna verte-
no es cuestión de explicaciones teóricas –por- bral– siguieron adelante y siguieron mostrán-
dose útiles para describir y explicar cuestiones
de convivencia.
Ha habido un vuelco y se han hecho
valer los derechos culturales desde Frustraciones o conflictos culturales
que los años de la descolonización Una dificultad que tiene el abordar esta
cuestión es que estas frustraciones y conflic-
sacaron a luz las perturbaciones y tos, aunque existen, no se reconocen como ta-
daños originados por la les frustraciones o conflictos culturales. Por
colonización cultural en las ejemplo: a un inmigrante ecuatoriano le hablan
muy fuerte y él se siente tratado con violencia;
sociedades menos evolucionadas. seguramente dirá los españoles son soberbios y
racistas. Y no dirá: en comparación con Ecua-
que la participación en una cultura no sólo im- dor aquí se habla como a gritos y el uso cultu-
plica conocimientos y decisiones voluntaris- ral es en mi país no hablar así sino cuando
tas, sino también y más aún actitudes emocio- uno está enojado5. Otro ejemplo: una inmi-
nales, sentimientos, hábitos mecánicos–. Y por grante dominicana tiene una gran depresión.
otra parte habría de implicarse la sociedad re- Irá al médico y él se dirá: está viviendo el due-
ceptora a un doble nivel en el buen resultado lo por la pérdida de su país. Y efectivamente
de esta solución mestiza: en el nivel de las ac- está haciendo duelo por la pérdida de su país;
titudes y en el de innnovaciones estructurales. pero en concreto lo que ha perdido es la es-
Lo escrito hasta ahora ocurriría, sin duda, pontánea inserción en un sistema de referen-
vistas las cosas desde las clásicas teorías de la cias y conocimientos que le son familiares por
cultura. Pero todo lo dicho se queda en nada si pertenecer a su cultura de origen, siendo la pér-
nos preguntamos: ¿pueden ser utilizables esas dida de esa inserción lo que la deja en el vacío.
teorías de la cultura para explicar lo que suce- En este sentido las frustraciones y conflic-
de hoy? ¿No responden a una época en que la tos culturales producen heridas de segundo
antropología sólo se ocupaba de pueblos leja- nivel. Es decir: heridas padecidas en un nivel
nos, cerrados sobre sí mismos y mentalmente más profundo que el normalmente advertido.
monolíticos? ¿No se elaboraron atendiendo a Por eso buscaríamos en vano menciones de
situaciones que ya no existen? ¿No está en cri- traumas culturales si revisamos las narracio-
sis el concepto de cultura para los mismos an- nes de las historias de vida en que los inmi-
tropólogos? grantes cuentan las dificultades por ellos ex-
perimentadas en la emigración. Nombran con-
Crisis y transformación del concepto secuencias exteriores de las verdaderas frus-
clásico de cultura traciones culturales, las cuales básicamente se
La crisis se abrió hace ya unos 50 años por reducirían a tres capítulos: al de perder la po-
dos motivos: sibilidad de comprender espontánea e inme-
 Porque los pueblos que hasta entonces diatamente las situaciones que atraviesan, al
habían estudiado los antropólogos, pueblos le- de perder su lugar acostumbrado en el sistema
janos, generalmente exóticos y prácticamente de las identidades que articulaba la interacción
cerrados sobre sí mismos, empezaron a esca- en sus ambientes de origen; al de perder las re-
sear y a convertirse en rarezas. En cualquier ferencias contextuales que les permitían sen-
parte del mundo estaba ya Coca–Cola y entra- tirse autores responsables de su propia vida. O
ban usos euroamericanos. Las formas de vida sea, en síntesis: los efectos de carecer, en todo
se hacían en todas partes incoherentes. o en parte, de lo que les aportaban en sus paí-

16  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
ses las funciones cognitiva, identitaria y convi- otras culturas, aunque posean un menor des-
vencialmente estructurante de las culturas res- arrollo científico/tecnológico, demandan el
pectivas. mismo respeto práctico y teórico que las más
desarrolladas.
Derechos culturales Hablando en perspectiva jurídica se ha di-
Se ha hablado mucho de derechos cultura- cho que tal cambio desborda las concepciones
les a propósito de las pequeñas sociedades que clásicas de la modernidad. Porque conforme a
hoy subsisten manteniendo estilos de vida pri- éstas, la racionalidad del derecho implicaría
mitivos y ajenos a las culturas occidentales. una igualdad total bajo la ley de todos los su-
Hoy ya todo el mundo consideraría inadmisi- jetos del derecho, incompatible a primera vis-
ble que se hiciera con los indígenas amazóni- ta con el reconocimiento de unas diferencias
cos (por ejemplo) lo que hicieron españoles, basadas en la respectiva adscripción cultural.
portugueses, ingleses y holandeses, cuando Pero hoy, la práctica parecería indicar que di-
durante siglos impusieron sus culturas a los versas situaciones requieren otro estilo de ra-
pueblos a los que llegaron. Como igualmente cionalidad del derecho, capaz de asumir y re-
consideraría inadmisibles las ideas ilustradas conocer el pluralismo de esas adscripciones6.
según las cuales los países europeos que iban Pero el reconocerlo y asumirlo significaría tu-
adquiriendo nuevas colonias no podían hacer telarlo en la medida en que ello fuere conve-
nada mejor que arrancar a sus colonizados de niente para un ejercicio no discriminatorio de
su barbarie cultural y hacerles cuanto antes la ciudadanía. Y no es fácil traducir a normas
tan ilustrados como sus colonizadores. jurídicas lo que necesitaría conseguirse para
En esto sí que ha habido un vuelco y se han evitar los traumas culturales.
hecho valer los derechos culturales desde que De todas maneras mucho de lo que sería
los años de la descolonización sacaron a luz conveniente queda abarcado por prescripcio-
las perturbaciones y daños originados por la nes de los derechos humanos, sobre todo si se
colonización cultural en las sociedades menos tiene en cuenta lo que demanda implícitamen-
evolucionadas. Y por eso hoy la ingenuidad se te su puesta en vigor efectiva. Particularmente
ha vuelto inaceptable en el campo de las rela- interesarían los siguientes artículos:
ciones culturales.  Artículo 2: Derecho a la no discriminación.
Esto supone un cambio de mentalidad mu-  Artículo 3: Derecho a la vida, a la libertad y a
cho más hondo de lo que a primera vista pare- la seguridad de su persona.
ce. Porque implica el paso de una racionalidad  Artículo 5: Derecho a no ser sometido a tra-
modelada con arreglo al criterio de que la su- tos inhumanos o degradantes.
perioridad cultural de los pueblos desarrolla-  Artículo 7: Derecho a la igualdad ante la ley.
dos les autoriza para preciar en menos a otras  Artículo 19: Derecho a no ser uno molestado
culturas, a otro estilo de racionalidad en que a causa de sus opiniones.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  17


 Artículo 20.2: Derecho a obtener salario igual por un tra-
bajo igual. Bibliografía
 Artículo 23.4: Derecho a sindicarse para la defensa de los Altamirano, C. (dir.): Términos críticos de la sociología de la cultura;
propios intereses. Buenos Aires, Paidós, 2002.
 Artículo 26.1: Derecho a una educación elemental gratuita. Ariño, A.: Sociología de la cultura, Ariel, Barcelona, 1997.
Augé, M.: Los `No-Lugares´; Gedisa, Barcelona, 1992.
 Artículo 26.4: Derecho de los padres a escoger el tipo de
Berger, Peter L. y Luckmann, T.: La construcción social de la reali-
educación de sus hijos. dad, Amorrortu, Buenos Aires, 1993
Como se ve, esta lista de derechos es impresionante y si Bueno, G.: El Mito de la Cultura; Editorial Prensa Ibérica, Barcelona,
1996.
todos se hicieran efectivos sería desde luego muy distinta la Cañedo, M.: El Concepto de Cultura y la Antropología: Apuntes pa-
suerte de los colectivos de inmigrantes. Pero en la redacción ra una Revisión Crítica; en la web:
de ellos hay diversas ambigüedades que en no pocos casos http://www.ucm.es/info/dptoants/ateneo/montse.htm
Clifford, J.: Dilemas de la Cultura; Gedisa, Barcelona, 1995.
los dejan inoperantes. Y la principal de éstas se deriva del he-
Clifford, J.: Itinerarios Transculturales; Gedisa, Barcelona, 1999.
cho de que, según ya se ha señalado, la filosofía política ac- Duch Alvarez, L.: Estaciones del laberinto : ensayos de antropolo-
tualmente dominante considera a los derechos como referi- gía. Herder, Barcelona, 2004
dos a sujetos individuales iguales, ignorando lo que en los Eroles, C., Gagneten, M.M y Sala, A.: Antropología, cultura popular
y derechos humanos. Espacio, Buenos Aires, 2004.
mismos indivíduos apela a pertenencias comunitarias dife- Etxeberria, X.: Sociedades multiculturales. Mensajero, Bilbao, 2004
rentes, aunque constitutivas de su ser social. Y quedan en- Geertz, C.: Conocimiento Local, Paidos, Barcelona 1994.
tonces los inmigrantes desprotegidos en cuanto a los traumas Geertz, C.: Interpretación de las Culturas. Gedisa, Barcelona, 1995.
González Quirós, J.L.: Repensar la Cultura. Ediciones internaciona-
de segundo nivel, a los que antes nos hemos referido: los abu- les Universitarias. Madrid, 2003.
sos a que se ven sometidos por su desorientación cognitiva, Hannerz, U.: Conexiones Transnacionales; Cátedra, Madrid, 1998.
por su desajuste identitario, por la distorsión y estrecha- Kroeber, A.L. y Kluckhohn, C.: Culture. A Critical Review of Con-
miento social de sus perspectivas. © cepts and Definitions . 1952
Kuper, A.: Cultura, la Versión de los Antropólogos; Barcelona, Paidós.
2001
1. Paris, Flammarion, 1992. Kymlicka, W.: Ciudadanía Multicultural, Paidós, Barcelona, 1996.
2. Editorial Gredos, Madrid, 1979; reimpresión Lamo de Espinosa, E. (Ed.): Culturas, Estados, Ciudadanos. Una
3. Los subrayados son míos (A.T.) Aproximación al Multiculturalismo en Europa. Alianza Editorial,
4. Suele atribuirse a la cultura la función de “crear un medio histórico”, es Madrid, 1995.
decir, de dotar a las sociedades de las condiciones en virtud de las cuales Reynoso, C.: Estudios culturales y antropología; Gedisa, Barcelona,
los individuos pueden inscribir en aquellas sus trayectorias de vida ha- 2000.
ciendo historia, o sea, actuando responsablemente con vistas a algo más Reynoso, C. (compilador): El surgimiento de la Antropología Pos-
que lo inmediato. tmoderna. Gedisa, Barcelona, 1991.
5. Eso no quita que a veces los españoles seamos efectivamente soberbios Tornos, A. y M.A. Rodríguez (Eds.): Derechos Culturales y Dere-
chos Humanos de los Inmigrantes. UPCO, Madrid, 2000.
y racistas.
Zapata-Barrero, R.: Multiculturalidad e Inmigración. Ed. Síntesis, Ma-
6. E. Jayme “Identité Culturelle et Integration: Le Droit International
drid, 2004.
Privé Postmoderne”; La Haya, 1995.
análisis
Derechos culturales, el hijo
pródigo de los Derechos Humanos
Jesús Prieto de Pedro1
Doctor en Derecho. Director del Instituto Interuniversitario para
la Comunicación Cultural de la Universidad Carlos III y la Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED), de España.

©Cuarteto Savarin
Los derechos culturales viven la paradoja de ser un concepto de éxito, pero a la vez
polémico e insuficientemente elaborado. En efecto, estamos asistiendo a la instalación
de los derechos culturales en los grandes ideales jurídico políticos actuales; pero una
de sus concreciones, los derechos colectivos, se han convertido en el cabo de las
tempestades de la crítica liberal. Aparte, desde el punto de vista doctrinal, los
derechos culturales aparecen insatisfactoriamente desarrollados, lo que les relega a
la condición de pariente pobre de los derechos humanos. No hace mucho, el
especialista Januzs Symonides titulaba así un trabajo: “Los derechos culturales, una
categoría descuidada de los derechos humanos”; y el llamado grupo de Friburgo,
colaborador de la UNESCO para la preparación de una declaración sobre derechos
culturales, adoptó un título similar para el seminario organizado en 1991: “Los
derechos culturales, una categoría subdesarrollada de los derechos humanos”.

la hora de avanzar en que aquella aportación funda-

A la clarificación del con-


cepto, la reflexión no
puede ni debe hacerse al mar-
cional no tuvo en cuenta la
realidad de los derechos cul-
turales, pues era un momento
gen de la más amplia sobre los en el que ni tan siquiera los
derechos fundamentales. Co- textos constitucionales ha-
mo recuerda el constituciona- bían formalizado el uso del
lista alemán Häberle, el arma- concepto de cultura. Fueron
zón doctrinal de éstos proce- Constituciones de la segunda
de de los primeros años del si- y tercera década del siglo XX
glo XX y, curiosamente, segui- (la Constitución mejicana de
mos viviendo, a modo de “ena- 1917, la española de 1931…)
nos a hombros de gigantes”, las primeras que empezaron a
de las rentas de aquella feno- hacerlo. En el ámbito interna-
menal aportación. Y, en lo que cional, sería la Declaración
nos interesa aquí, el hecho es Universal de Derechos del

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  19


Hombre el primer instrumen- comunicación, el derecho…)
to que hace una escueta men- que han hecho también suya
ción a los derechos culturales esta reflexión.
en el artículo 22, cuyo conte-
nido es desarrollado por los Algunas propuestas
artículos 26 (educación) y 27 Atender esta necesidad
(cultura); mención que se demanda, inevitablemente,
afianzará con la aprobación, un impulso de la doctrina de
por la Asamblea General, de los derechos culturales y una
los Pactos de 1966. mejora de su positivización
en los textos internacionales
Los grupos y las y en las Constituciones. A tal
comunidades también fin, realizaremos algunas pro-
juegan puestas.
La necesidad de incorpo- La primera es la conside-
rar los derechos culturales en ración sin fisuras de los dere-
los derechos fundamentales chos culturales como parte


Incluir los
derechos
descansa en la altísima im-
portancia política, social y
científica que ha adquirido lo
cultural hoy, tras un proceso
desarrollado principalmente
de los derechos fundamenta-
les, como una categoría más,
que se suma a los derechos
políticos, sociales y económi-
cos. Incluir los derechos cul-
en la segunda mitad del siglo turales en el seno de los dere-
culturales en el pasado. Al viejo ideal ilustra- chos fundamentales supone
seno de los do –de la cultura como factor situarlos en el rango más alto
esencial del desarrollo perso- de garantías de que puede dis-
derechos nal– se añade ahora su valor frutar un derecho subjetivo,
fundamentales como factor de igualdad y so- entre las que desearíamos
lidaridad, de integración so- destacar dos: su protección
supone situarlos cial y del desarrollo. Ya no por los tribunales ordinarios y
en el más alto son los individuos las exclusi- constitucionales a través de
rango de garantías vas mónadas de nuestras so- juicios especiales preferentes
ciedades, sino que también y del llamado recurso de am-
de que puede juegan los grupos y las comu- paro, lo que los transforma,
disfrutar el nidades intermedias en los como dijera Casalmiglia, en
que desenvuelven su vida. Y auténticas “bombas jurídicas”
derecho los movimientos inmigrato- en beneficio de sus titulares; y
subjetivo rios están provocando un sal- la garantía del contenido
to en la complejidad cultural esencial, puesto que, una vez


interna a los Estados que ya proclamados por el legislador
no puede ser gestionada efi- constituyente, los derechos
ç cazmente sólo con los dere- fundamentales son decisiones
chos fundamentales clásicos intocables por las mayorías
de las libertades de expre- parlamentarias ordinarias.
sión, reunión, asociación o de En segundo lugar, se im-
la igualdad. El gran politólogo pone una concepción integral
Herman Heller anticipó esta de los derechos culturales,
percepción cuando propuso que ha de comprender la tota-
incorporar la cultura como la lidad de los derechos que tie-
cuarta dimensión del Estado nen que ver con los procesos
junto a las tres clásicas (po- culturales: las libertades de
der, territorio y población). Y creación artística, científica y
no ajeno a esta importancia de comunicación cultural, los
es la explosión, en las últimas derechos de autor, el derecho
décadas, de la reflexión sobre de acceso a la cultura, el de-
la cultura en las ciencias so- recho a la identidad y a la di-
ciales; son legión las discipli- ferencia cultural, el derecho a
nas (la sociología, economía, la conservación del patrimo-
ciencia política, teoría de la nio cultural… O lo que es lo

20  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
mismo, los derechos cultura- se hace patente con ocasión
les son derechos complejos de su ejercicio (así, cuando la
que están presentes en todas libertad de expresión o el de-
las “generaciones de los dere- recho de asociación entran en
chos fundamentales” que se contacto con un valor cultu-
han ido gestando histórica-
mente: a saber, los derechos
de libertad, de igualdad y de
solidaridad. Así, entre los de-
rechos de libertad –cuya esen-

Se impone una
concepción
ral, éste ha de ser tomado en
cuenta).
En consecuencia con lo
anterior, y en tercer lugar, es
urgente superar, de una vez
cia es garantizar una esfera de por todas, el actual atasco
inmunidad de los individuos integral de los conceptual a que lleva la con-
frente a cualquier intento por derechos sideración de los derechos
el poder de imposición o cen- culturales como derechos
sura– se encuentran las cru-
culturales: predicables únicamente de
ciales libertades culturales de libertades de las minorías. Esto es un error,
creación y comunicación, creación artística porque comprenden tanto
elección y transmisión cultu- una dimensión individual, co-
ral. Los derechos de igualdad y comunicación mo derechos de todos los se-
–que, por contra, reclaman cultural, derechos res humanos, como una di-
actuación positiva y presta- mensión colectiva, como de-
cional de los poderes públi-
de autor, derecho rechos de los grupos en que
cos– tienen por objeto que de acceso a la aquéllos desarrollan su vida,
esa libertad formal se haga cultura, derecho a con independencia de su si-
real y efectiva, pues, como tuación postergada o ventajo-
expresó Eleanor Roosevelt la identidad y a la sa. De no dar este paso, es im-
en el debate preparatorio de diferencia posible que podamos hablar
la Declaración Universal, “un de los derechos culturales co-
hombre necesitado no es un
cultural, derecho a mo derechos universales par-
hombre libre”. Estos dere- la conservación te del sistema de los derechos
chos de igualdad tienen asi- del patrimonio fundamentales. La articula-
mismo un ámbito de manifes- ción de las dimensiones indi-
tación privilegiado en la cul- cultural… vidual y colectiva inherentes
tura a través de las institucio- a los derechos culturales de-


nes y servicios públicos cultu- be empezar por “desenciali-
rales (así, la educación, los zar”, desdramatizar, los dere-
museos, archivos, bibliote- ç chos colectivos, como ya han
cas…) cuya función es facili- hecho algunas Constitucio-
tar el acceso a la cultura a to- nes iberoamericanas (en par-
dos los ciudadanos. Y, por úl-
timo, en la generación de los
llamados derechos de solida-
ridad (al medio ambiente, a la
paz…), el derecho a la con-
servación del patrimonio cul-
tural es un ejemplo palmario
de solidaridad intergenera-
cional.
Pero, la concepción inte-
gral no se agota aquí, pues el
carácter transversal de la cul-
tura (ésta no es un ámbito ce-
rrado y separado, sino que es-
tá presente en todos los ámbi-
tos de la vida humana) obliga
a que los demás derechos fun-
damentales no culturales de-
ban tomar en cuenta la di-
mensión cultural que, a veces,

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  21


ticular, las de Brasil de 1988 y a los grupos generaría conflic-
la de Colombia de 1991), un tos irresolubles con los dere-
inmejorable ejemplo de esta chos individuales y, aparte, no
normalización y concreción sería funcional) sino de otro


del contenido de los derechos orden. La primera garantía re-
culturales en el constitucio- side en la general de los prin-
nalismo actual. Este singular cipios de igualdad y no discri-
géminis de los derechos cul- minación. De forma más espe-
Las garantías y turales, como derechos dua- cífica –en el caso de las comu-
protecciones del les, encuentra su fundamento nidades culturales primarias-
derecho colectivo en que el individuo no es un la garantía de estos bienes co-
átomo aislado sino que su yo lectivos puede determinar la
han de tener un cultural se construye en inter- propia organización del Esta-
límite insoslayable acción con otros seres –“un do en la forma de autonomía
en la libertad de corazón solitario no es un co- territorial, que da lugar a dife-
elección por los razón” decía el poeta Macha- rentes fórmulas de descentra-
do–, lo que se precipita en for- lización estatal (federales, re-
individuos de su ma de grupos y comunidades gionales o atípicas). Otras ga-
pertenencia o no a culturales diferenciados. rantías son institucionales. Es
una comunidad Es preciso aceptar que la oportuno invocar el significa-
cultural garantía de los derechos co- do de las lenguas. Para la pro-
lectivos no equivale a la suma tección de los derechos lin-
de los derechos individuales güísticos no basta con reco-


del grupo, sino que exige algo nocer la libertad de la lengua,
más, dado que los grupos son sino que ésta debe ir acompa-
ç portadores de identidad, un ñada de una garantía institu-
bien común que funciona a cional, la declaración de ofi-
modo de condominio o cialidad, por la que los pode-
proindviso. Por ello, para evi- res públicos se comprometen
tar los difíciles escollos y ma- a utilizar y a reconocer efec-
lentendidos en que el debate tos al uso de una lengua o len-
ha incurrido, proponemos ha- guas determinadas, así como
blar mejor de bienes cultura- su inclusión en las institucio-
les colectivos. La clave de la nes formativas. En todo caso,
articulación de ambas dimen- estas garantías y protecciones
siones está en que las técnicas del derecho colectivo han de
de protección de ese bien co- tener un límite insoslayable
lectivo no pueden ser las de en la libertad de elección por
los derechos fundamentales los individuos de su pertenen-
de libertad (la atribución de cia o no a una comunidad cul-
un derecho público subjetivo tural. Esta libertad, que em-
pieza a verse formulada de
forma explícita en los textos
(por ejemplo, el artículo 3 del
borrador de la Declaración de
Friburgo sobre Derechos Cul-
turales) es clave para que los
bienes y valores de la cultura
no sometan a los individuos
sino que, antes bien, acrecien-
ten su libertad.

Mucho camino por andar


Por todo ello y, a modo de
conclusión, propongo enten-
der los derechos culturales
como aquellos derechos fun-
damentales que garantizan el
desarrollo libre, igual y frater-

22  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
no de los seres humanos en aprecian signos positivos en
1 Jesús Prieto de Pedro es tambiénTitu-
sus diferentes contextos de la configuración de los dere- lar de la Cátedra Andrés Bello de Dere-
vida, valiéndonos de esa sin- chos culturales. Así, en la re- chos Culturales (Convenio Andrés Bel-
gular capacidad que posee- ciente Convención de la lo-UNED-Universidad Carlos III,
mos, entre los seres vivos, de UNESCO de la diversidad cul- Madrid). Profesor, Vicerrector y decano
de la Facultad de Derecho de la UNED.
poder simbolizar y crear sen- tural, aunque aquéllos no son Premio extraordinario de doctorado y
tidos de vida que podemos objeto directo de su regula- premio “Nicolás Pérez Serrano” del
comunicar a otros. ción, además de medidas na- Centro de Estudios Constitucionales de
Por último, sería preciso cionales, encontramos un no- España. Ha participado en numerosos
congresos, seminarios y conferencias
realizar un esfuerzo teórico in- vedoso enfoque de medidas nacionales e internacionales sobre
terdisciplinar en la construc- para la cooperación cultural derecho y legislación cultural. Director
ción de la doctrina de los de- internacional como factor de del I Congreso Iberoamericano de Dere-
rechos culturales. El tema de desarrollo y de protección de cho de la Cultura (Madrid, 1999) y del
Seminario Iberoamericano Derechos
los derechos culturales es de- la diversidad. Y es de citar, de Culturales y Propiedad Intelectual
masiado complejo y trascen- forma especial, la Carta Cul- (Madrid, 2001). Consultor de la admin-
dental como para que ésta sea tural Iberoamericana, aproba- istración cultural española y europea en
una tarea sólo de juristas. ¿No da en Montevideo en el 2005, proyectos de legislación y adminis-
tración cultural. Experto del gobierno,
es, acaso, este asunto lo sufi- por cuanto formula un avan- y miembro de la delegación española,
cientemente importante, co- zado “principio de reconoci- en el proceso de elaboración de la Con-
mo para que juristas, filóso- miento y protección de los vención sobre la Protección y Promo-
fos, antropólogos, politólogos, derechos culturales”, que fi- ción de la Diversidad de las Expre-
siones Culturales. Autor de estudios y
sociólogos… salgamos de naliza con la siguiente afirma- publicaciones sobre temas de derecho
nuestras celdillas y hagamos ción: “Estos derechos son la público y sobre múltiples aspectos del
el esfuerzo de reflexiones base de la plena ciudadanía y derecho de la cultura. Pertenece a los
compartidas para sacarlos de hacen de los individuos, en el consejos directivos de diversas institu-
ciones vinculadas a la defensa del patri-
su actual “subdesarrollo”? colectivo social, los protago- monio cultural y a los comités de redac-
Queda, sin duda, mucho nistas del quehacer en el cam- ción y consejos editoriales de varias
camino por andar. Pero se po de la cultura”. © publicaciones.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  23


La Declaración de Naciones Unidas sobre
Derechos de los Pueblos Indígenas

Una ampliación de derechos


necesaria, ¿pero suficiente?
Juan Carlos Gimeno Martín
Departamento de Antropología Social y
Pensamiento Filosófico Español
Universidad Autónoma de Madrid

El 13 de Septiembre de 2007, tras dos décadas de debate, la Asamblea


General de la ONU adoptó con el voto favorable de 144 Estados miembros,
el voto en contra de 4 Estados miembros (Estados Unidos, Canadá, Australia
y Nueva Zelanda) y 11 abstenciones, la Declaración de Naciones Unidas
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. La discusión y elaboración de
la Declaración contó con la participación activa de representantes de
pueblos indígenas de todo el mundo, en una iniciativa novedosa y que abre
nuevas vías en relación con otros procesos anteriores de ampliación y
desarrollo de los Derechos Humanos; ¿para cuando reunirse con los pobres
para explorar la ampliación de los derechos económicos?

a Declaración viene a contribuir a un es-

L tado de cosas que permite que los pue-


blos indígenas, como todos los demás
pueblos del mundo, puedan apelar a la De-
claración Universal de los Derechos Huma-
nos. Esto se hacía necesario puesto que en
muchos países los pueblos indígenas todavía
son sujetos de estatutos especiales en los que
se les trata como menores de edad y no como
ciudadanos plenos; y también, y como conse-
cuencia de lo anterior, porque su acceso a la
ciudadanía nacional acaba significando más
una asimilación forzosa y la pérdida de los
referentes como pueblos indígenas, que el
acceso a los derechos de ciudadanía.

Hacerse visibles
La aprobación de la Declaración consti-
tuye sin duda un hito de una gran significa-
ción en la construcción de un consenso in-
ternacional sobre derechos humanos, en este
caso, sobre los derechos de pueblos históri-
camente negados y discriminados, los que es-
tán integrados en la actualidad por más de
300 millones de personas en todo el planeta.
El hecho de haber tardado más de dos déca-
das en aprobarlo a pesar de la presencia cre-

24  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
ciente de la problemática indígena en el mun- chos Humanos y la Declaración de Viena y Pro-
do desde la década de 1970, con momentos tan grama de Acción, la importancia fundamental
significativos como la concesión del Premio del derecho a la libre determinación de los
Nobel de la Paz a Rigoberta Menchú, en repre- pueblos.
sentación de todos los indígenas, y las dos Dé- En su articulado, la Declaración dispone
cadas de los Pueblos Indígenas implantadas en que los indígenas, como colectivos (pueblos) y
Naciones Unidas, así como las reticencias de como personas, tienen el derecho al disfrute
los Estados Unidos y de otros países a su apro- de todos los derechos humanos y libertades
bación, muestra las dificultades para alcanzar fundamentales reconocidos por la normativa
el consenso, pero también nos muestran la de- internacional de derechos humanos (Artículo
terminación de los pueblos indígenas y sus re- 1) sin discriminación alguna (Artículo 2). Se
presentantes por hacerse visibles en el mundo trata de una Declaración que no crea derechos
contemporáneo globalizado, así como la cre- nuevos sino que reconoce a los indígenas de-
ciente concienciación mundial sobre su exis- rechos relativos a los pueblos y a las personas
tencia y la necesidad del reconocimiento de actualmente vigentes en el derecho internacio-
sus derechos. Los pueblos indígenas no son nal de los derechos humanos pero que hasta
una parte del pasado sino nuestros contempo- ahora no les han sido respetados en los Esta-
ráneos y están para quedarse, y este reconoci- dos en que habitan. Además de la reafirmación
miento subyace en la Declaración. de los pueblos indígenas a los derechos políti-
cos de la Declaración éstos son apuntalados a
Derechos de los pueblos lo largo de la Declaración al reconocer a los
En su Preámbulo, la Declaración establece pueblos indígenas el derecho a conservar y re-
la igualdad que los pueblos indígenas tienen forzar sus propias instituciones (Artículo 5), el
con los demás pueblos, subrayando a la vez su derecho a determinar y a elaborar sus priori-
derecho a ser diferentes y a ser respetados co- dades y estrategias para el ejercicio de su de-
mo tales. En dicha sección se condenan las recho al desarrollo (Artículo 23) y a mantener
doctrinas, políticas y prácticas basadas en la y desarrollar sus estructuras institucionales,
superioridad de determinados pueblos o per- espiritualidad y costumbres o sistemas jurídi-
sonas fundadas en el origen nacional, étnico y cos (Artículo 34) de conformidad, por supues-
cultural, y se afirma, en concordancia con la to, con las normas institucionales de derechos
Carta de Naciones Unidas, los Pactos de Dere- humanos.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  25


Articulación de derechos de los pueblos avance en el reconocimiento de los pueblos in-
con los Estados nacionales dígenas como sujetos del mundo contemporá-
La Declaración recoge también la necesi- neo, y no pueden sino ser considerados como
dad de articular el acceso a estos derechos y el un importante avance.
contexto más amplio de articulación de los
pueblos indígenas con los estados nacionales, Reivindicar la inclusión
manteniendo el derecho de las personas y los La Declaración tendrá implicaciones im-
pueblos indígenas a “…participar si lo desean, portantes en ámbitos hoy de relevancia mun-
en la vida política, económica, social y cultural dial, dadas las relaciones, a veces conflictivas,
del país” (Artículo 5) En cambio, refuerza la en los que se encuentran los pueblos indíge-
obligatoriedad de las consultas para todos nas, bien con los estados, bien con los distin-
aquellos aspectos que les atañen (como las tos proyectos de articulación de los territorios
medidas legislativas y administrativas, así co- a la economía mundial, en el desarrollo des-
mo la prospección y explotación de los recur- igual de la economía de mercado global, o co-
sos del subsuelo existentes en sus tierras) al mo a otros les gusta decir, la globalización ca-
disponer el derecho de los pueblos indígenas a pitalista.
que se obtenga su consentimiento libre, previo No podemos en suma sino felicitarnos de
e informado antes que los Estados adopten de- manera colectiva y mundial por este nuevo
cisiones que les afectan. En esta dirección, la empuje a los Derechos Humanos. Es impor-
Declaración reconoce su derecho a “… mante- tante contemplar a éstos, no como un paquete
ner y fortalecer su propia relación espiritual ya cerrado y configurado para siempre, sino
con las tierras, territorios, aguas, mares coste- como un producto histórico, consecuencia de
ros y otros recursos que tradicionalmente ha- la acción humana, cambiantes y por tanto co-
yan poseído u ocupado y utilizado de otra for- mo un proceso inacabado. La historia de los
ma” (Artículo 26.1). Derechos Humanos es larga y compleja, tanto
La Declaración reconoce y vela por la pro- en lo referente al plano de la lucha política co-
tección de los derechos culturales de los pue- mo a la lucha por las ideas, porque nunca han
blos indígenas, incluyendo, entre ellos, el dere- estado ni están al margen de las relaciones so-
cho a practicar, revitalizar sus tradiciones ora- ciales de desigualdad que se dan y han dado en
les, nombres, entre el mundo y de las luchas por revertirlas. Desde
Desde las últimas otros (Artículo 13.1), a las últimas décadas del siglo XX, el sistema de
décadas del siglo mantener, controlar, derechos humanos, entendido en término de
proteger y desarrollar discursos, prácticas e instituciones, se ha con-
XX, el sistema de su patrimonio cultural, vertido en el lenguaje predominantemente de
derechos humanos, sus conocimientos tra- la justicia social a escala planetaria. Es en este
entendido en dicionales, medicinas, marco donde han surgido nuevos actores en
término de diseños, y a la propie- este escenario (como los movimientos de mu-
dad intelectual sobre jeres, los movimientos ecologistas y, ahora,
discursos, prácticas estas expresiones cul- los movimientos indígenas, entre otros) que
e instituciones, se ha turales (Artículo 31.1). demandan ser escuchados en la escena mun-
convertido en el En estrecha rela- dial y local y, al reivindicar su inclusión como
lenguaje ción con lo anterior, la titulares de derechos, ponen de manifiesto las
predominantemente Declaración establece
el derecho de los pue-
contradicciones entre los ideales abstractos y
la realidad, las contradicciones y tensiones en-
de la justicia social a blos y personas indíge- tre las mismas formulaciones de los derechos
escala planetaria. nas a no ser objeto de y, a la vez, pretenden redefinir sus contenidos
asimilación forzada o y el sistema en su conjunto. En este sentido
destrucción de su cultura (Artículo 8.1). Final- hay que considerar que el marco de los Dere-
mente, la Declaración dispone que los pueblos chos Humanos de Naciones Unidas ha cambia-
indígenas tengan derecho a que los tratados y do profundamente en los últimos cincuenta
otros arreglos constructivos celebrados por años. Ha cambiado desde la protección de los
ellos con los Estados o sus sucesores sean re- estados emergentes de los abusos coloniales a
conocidos, observados y respetados por los la protección de los efectos negativos de las
Estados. Los artículos mencionados en la De- políticas económicas, así como de aceptación
claración muestran la apertura de un campo de los derechos colectivos. En cierto sentido
importante de protección a los pueblos indíge- podemos considerar que el sistema de Nacio-
nas, reconociendo su existencia y sus particu- nes Unidas se ha hecho más flexible y más plu-
laridades. Si me he detenido en estos puntos es ral en respuesta a los desafíos que se han dado
porque muestran con claridad un importante a lo largo del tiempo.

26  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
chas como la de los pueblos colonizados, las
mujeres, y otras, en ese largo proceso de de-
mocratización y concienciación mundial; son
por lo tanto una contribución al todo y no sólo
una mejora para una de las partes. Más allá del
avance que supone el acceso a los Derechos
Humanos de los pueblos indígenas, las socie-
dades nacionales y la comunidad mundial se-
rán más democráticos en la medida en que es-
tos derechos sean no sólo reconocidos sino
también respetados.

El próximo paso
Cabe preguntarse cuál será el próximo pa-
so en el proceso de ampliación. Para tratar de
responder a esta pregunta propongo situarnos
en los orígenes y al uso que desde entonces se
ha hecho de la Carta Universal de los Dere-
chos Humanos. Aquí los Derechos Humanos
deben ser problematizados y “entrecomilla-
dos”
Categoría de ley Atendamos a los usos: la Declaración Uni-
Para los pueblos indígenas es igualmente versal de los Derechos Humanos fue firmada
importante lograr su reconocimiento al inte- en 1948 como parte de la Carta de Naciones
rior de las fronteras estatales como lo es obte- Unidas. Principalmente elaborada a instancias
nerlo en el ámbito internacional. Los dos nive- de los Estados Unidos, se utilizó inmediata-
les están estrechamente relacionados. Induda- mente como herramienta en los enfrentamien-
blemente la Declaración va a contribuir al em- tos que rodearon la Guerra Fría. Pero fue una
poderamiento de los pueblos indígenas. Algu- herramienta bastante débil, especialmente en
nos pasos en este sentido se han dado ya. Con la medida en que el propio Estados Unidos no
posterioridad a la adopción de la Declaración le prestaba atención cuando se oponía a su
por la Asamblea General a se ha dado algunas propia conveniencia política. Por esta razón,
acciones en esta dirección. Así por ejemplo, el en 1961 se fundó Amnistía Internacional, como
Senado de Bolivia aprobó el 1 de noviembre la organización trasnacional dedicada a plantear
Declaración de la ONU como ley, convirtién- la cuestión de los derechos universales en un
dose en el primer país de América y del mundo mundo geopolíticamente dividido, socialmen-
en incorporarla como parte de su ordenamien- te fragmentado, pero también en proceso de lo
to jurídico interno. Siguiendo ese ejemplo, el que llamamos globalización. En los últimos
Relator de la ONU para los derechos indíge- veinte años el significado de los derechos hu-
nas, Rodolfo Stavenhagen, propuso al Congre- manos ha asumido nueva importancia. Con el
so de la Unión Mexicana que este otorgara ras- fin de la Guerra Fría, el uso directo de esta he-
go constitucional a la Declaración, ajustando rramienta para propósitos estrictamente políti-
así la legislación interna a sus disposiciones. cos se ha hecho menos común (con notables
Uno de los factores que más puede incidir excepciones como Cuba y China). La cuestión
en la fuerza jurídica vinculante de la Declara- de la aplicación de la Declaración Universal de
ción está determinado por la recepción que los Derechos Humanos se cierne ahora sobre
sus orientaciones centrales encuentre en la ju- el mundo como un discutido conjunto de prin-
risprudencia internacional, Comisiones y Cor- cipios universales que buscan aplicación. ¿Có-
tes internacionales de Derechos Humanos; asi- mo entendemos estos principios bajo las con-
mismo, en las decisiones que se vayan toman- diciones contemporáneas de globalización,
do basadas en esta Declaración relativas a de- con la formulación decidida de la construcción
nuncias por la violación de derechos humanos de un solo mundo, que aparece lleno de mun-
de los pueblos y comunidades indígenas. Tal dos, ahora también con el reconocimiento de
jurisprudencia configura una nueva realidad los pueblos indígenas, las mujeres, las orienta-
para los derechos de los pueblos indígenas que ciones sexuales diversas, entre otras fuentes
los estados no pueden desconocer. de diversidad, y donde los Derechos Humanos
Las luchas indígenas por el reconocimien- juegan un papel central en la construcción de
to y la autonomía, que ahora son reconocidas “nuestros” universales? ¿“Nuestros”, de quién?
en la Declaración se inscriben, junto a otras lu- podemos preguntarnos.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  27


¿Eurocentrismo? respeto a las diferencias culturales; que el res-
Esta pregunta radical estuvo en los recelos peto a las diferencias entre culturas está vali-
argumentativos a la propia Declaración de De- dado por el hecho científico de que no se ha
rechos Humanos, desde el principio. En 1947 encontrado ningún criterio para evaluar cuali-
el Consejo Ejecutivo de la Asociación Ameri- tativamente las culturas; por último, que los
cana de Antropología envió una declaración criterios y normas hacen siempre referencia a
colectiva a la Comisión de Derechos Humanos las culturas de las que se derivan, por lo que
de la Naciones Unidas. Comenzó señalando, cualquier intento de formular postulados so-
sobre la base del relativismo cultural entonces bre Derechos Humanos que de-
dominante en Antropología, que, en el orden riven de las creencias o códigos El desafío en la
mundial, “el respeto a las culturas de diferen- morales de una cultura específi- formulación de
tes grupos humanos” era tan importante como ca debiera, en esa medida, res-
el respeto al individuo. Según la antropología, tar valor a la aplicabilidad de
los Derechos
los individuos no existen aislados en ninguna cualquier Declaración de los Humanos, es
parte, y la perspectiva del relativismo cultural Derechos Humanos válida para cómo
nos dice que las personas deben interpretarse la humanidad como conjunto. entenderlos y
como miembros de grupos sociales de los que
forman parte, cuyos modos “culturales” de vi- Todos somos indígenas
construirlos
da dan forma a su comportamiento y con cuyo (nativos) de alguna parte desde una
destino el suyo está inextricablemente unido. Esta posición desde el rela- perspectiva
El Consejo planteó su preocupación de que la tivismo cultural con su correla- intercultural
Declaración de las Naciones Unidas pareciese to crítico sobre un universalis-
lo que hoy diríamos una declaración de dere- mo (naturalizado y no problematizado) no im-
chos “eurocéntrica”, es decir: concebida sólo pidió al Consejo llamar sin embargo la aten-
en función de los valores predominantes de ción sobre el núcleo de similitudes existente
una sola cultura, la existente en los países de entre culturas, que ha sido constantemente pa-
Europa occidental y Norteamérica. Intentando sado por alto, tanto por parte del universalis-
paliar esta dificultad, el consejo ejecutivo in- mo no problematizado, como por el relativis-
sistió en que toda declaración de derechos de- mo cultural extremo, y aceptó la idea de que
bería reconocer que a los valores y a los dere- los criterios mundiales de libertad y justicia
chos se llega mediante sutiles procesos de debían ser básicos. El problema era, en aquel
aprendizaje en ámbitos culturales que difieren tiempo como ahora, crear un orden mundial
notablemente. El Consejo, coherentemente, eficaz que permita el libre juego de la persona-
hizo una serie de consideraciones a tener en lidad de los miembros que conforman sus uni-
cuenta: que los individuos realizan su persona- dades sociales constituyentes, y que se forta-
lidad mediante su cultura, de ahí que el respe- lezca con el enriquecimiento que supone la
to a las diferencias individuales comporte el interacción de personalidades diversas. El
Consejo concluyó: “Sólo cuando se incorpore
a la Declaración propuesta una declaración del
derecho de los hombres a vivir en función de
sus propias tradiciones, se podrá dar el si-
guiente paso de definir los derechos y deberes
de los grupos humanos”. Las recomendaciones
del Consejo fueron escuchadas, pero no aten-
didas. Apuntan a algo que hoy sigue siendo un
desafío. La Declaración de los Derechos Hu-
manos se ha ampliado para reconocer los de-
rechos de los pueblos indígenas, pero podría-
mos ir más lejos atendiendo a estos argumen-
tos esgrimidos por el Consejo de la Asociación
Americana de Antropología, ¿podríamos indi-
genizar los Derechos Humanos?, entendiendo
el término indígena aquí como una metáfora
que señala que todos somos indígenas (nati-
vos) de alguna parte.
Esta pregunta pertenece al tipo de cuestio-
nes que hoy se están planteando desde muchas
partes, cuando las comunidades y pueblos in-
dígenas, pero también los pobladores de las

28  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
colonias populares, los colectivos de mujeres, presupuestos típicamente occidentales de los
las organizaciones de gays y lesbianas, apelan, que se pueden destacar los siguientes: existe
por un lado de manera repetida y convincente una naturaleza humana universal que puede
al concepto de dignidad y al derecho universal ser conocida racionalmente siendo ésta esen-
a ser tratados con respeto y por otra parte, cialmente diferente y superior al resto de la re-
plantean reivindicaciones basadas en la espe- alidad; el individuo posee una dignidad absolu-
cificidad cultural, la localidad, el sexo o la ta e irreductible que tiene que ser defendida
orientación sexual, el arraigo y la historia cul- por la sociedad o el Estado; la autonomía del
tural que resaltan su situación única y particu- individuo exige que la sociedad esté organiza-
lar como grupo socioecológico, cultural o de da de forma no jerárquica, como suma de indi-
género. La universalidad y la particularidad se viduos libres, etc. Todos estos presupuestos
combinan aquí dialécticamente, y este es un son claramente eurocéntricos y fácilmente dis-
desafío que la globalización con la construc- tinguibles de las concepciones de dignidad hu-
ción de un solo mundo desde las diferencias mana de otras culturas.
ha vuelto a poner sobre la mesa. En esta línea es posible identificar formas
en las que los derechos humanos proporcio-
Respetar la diversidad nan apoyo a la hegemonía occidental, y parti-
El desafío en la formulación de los Dere- cularmente desde la dimensión liberal hege-
chos Humanos, es cómo entenderlos y cons- mónica. En muchas ocasiones se presentan los
truirlos desde una perspectiva intercultural valores occidentales como universales, deni-
donde se respete las formulaciones multicultu- grando otras culturas y valores. Esto enlaza
rales y las diversidades humanas. El desafío es con la actitud de las instituciones occidenta-
cómo entender y realizar una Declaración de les, las cuales mantienen supremacía en la in-
los Derechos Humanos que parta a la vez de terpretación de los derechos. Por otra parte, es
una problematización de las raíces de su pro- fácil constatar que los valores promovidos a
ducción y de una apertura a la producción des- través de los derechos humanos ayudan a la
de otras partes. Una arquitectura de los Dere- globalización de las economías privilegiando
chos Humanos debería comenzar revisando los derechos de propiedad. Asimismo es posi-
las raíces de la modernidad desde la que se han ble identificar el uso oportunista de los dere-
formulado, no con el fin de recapitular por en- chos a través de dobles estándares condenan-
cima de las raíces como hemos hecho más do a los estados hostiles a Occidente pero ig-
arriba, sino para indagar debajo de las raíces. norando lo que ocurre con otros estados alia-
Ese plan de indagación constituye una genea- dos o la violación de los derechos humanos en
logía. La producción de los Derechos Huma- Estados Unidos, y otros países occidentales.
nos en 1948 se corresponde Desde este punto de vista, la ideología y retó-
En la historia de con una visión del mundo rica de los derechos humanos se puede consi-
los Derechos concreta, una filosofía occi- derar una herramienta de dominación occi-
Humanos, se han dental, estrechamente rela-
desarrollado cionada con el liberalismo, al
discursos y individualismo y al mercado.
La marca occidental liberal
prácticas que del discurso dominante de los
permiten avanzar Derechos Humanos puede
en la ser identificada en muchos
transformación ejemplos. En 1948, la Decla-
sobre su concepto ración de los Derechos Hu-
y práctica manos fue elaborada sin la
participación de la mayoría
de los pueblos del mundo. A esto hay que aña-
dir la prioridad concedida a los derechos cívi-
cos y políticos frente a los económicos, socia-
les y culturales, y el reconocimiento del dere-
cho de propiedad como el primero, y durante
muchos años, único derecho económico.

¿Herramienta de dominación occidental?


Como señala el sociólogo de Coimbra, Bo-
aventura de Sousa Santos, el concepto de De-
rechos Humanos se asienta en un conjunto de

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  29


foque que podríamos llamar de complementa-
riedad.

Ejemplos
Desde estos puntos de partida, para que
sea posible esta transformación de los dere-
chos humanos se hace necesario, según San-
tos, un diálogo intercultural y una hermenéu-
tica diatópica que amplíe al máximo la con-
ciencia mutua del carácter incompleto de ca-
da cultura.
Un ejemplo de hermenéutica diatópica es
el que puede tener lugar entre el topos de los
derechos humanos en la cultura occidental y el
topos del dharma en la cultura hindú y el to-
pos de umma en la cultura islámica. Vistos a
partir del topos del dharma, los derechos hu-
manos son incompletos en la medida en que
dental, un marco de reglas del juego construi- no establecen una ligazón entre la parte (o in-
do desde un proyecto de globalización (neo)li- dividuo) y el todo (el cosmos), o dicho de for-
beral en el que los demás deben siempre jugar ma más radical, en la medida en que se centran
siguiendo normas que no han elegido. en lo que meramente es derivado, los dere-
chos, en vez de centrarse en el imperativo pri-
El carácter incompleto de cada cultura mordial, o deber de las personas de encontrar
¿Es posible concebir los derechos huma- su lugar en el orden general de la sociedad y de
nos de maneras distintas? ¿Es posible conce- todo el cosmos. Considerado a partir del topos
birlos como una forma de construir universa- de los derechos humanos, el dharma es tam-
les “desde abajo”, no de abajo-arriba como en bién incompleto, dado su énfasis no dialéctico
el caso anterior? ¿Es posible participar en la a favor de la armonía, ocultando así las injusti-
construcción de las mismas reglas de juego, cias y descuidando totalmente el valor del con-
desde una posición cosmopolita, entendida co- flicto como camino para una armonía más rica.
mo la participación en un esfuerzo común de El concepto de umma se refiere siempre a
todos los pueblos? En la historia de los Dere- entidades étnicas, lingüísticas y religiosas de
chos Humanos, gradualmente se han ido desa- las personas que son objeto del plano divino
rrollando discursos y prácticas contrahegemó- de salvación. Vista a partir del topos del um-
nicas de los mismos que permiten avanzar en ma, el carácter incompleto de los derechos hu-
la transformación sobre el concepto y práctica manos individuales reside en la dificultad de la
de los derechos humanos, más como una am- concepción occidental de los derechos huma-
pliación de los mismos, hacia la formulación nos en aceptar los derechos colectivos de gru-
de un proyecto cosmopolita de Derechos Hu- pos sociales y pueblos. Por otra parte, desde el
manos. topos de los derechos humanos individuales,
Podemos abordar esta tarea fundamental la umma subraya demasiado los deberes en
reconceptualizando los Derechos Humanos detrimento de los derechos y por eso tiende a
como multiculturales, esto es reconociendo perdonar desigualdades que serían de otro mo-
que todas las culturas poseen concepciones de do inadmisibles, como la desigualdad entre
dignidad humana, pero que no todas la conci- hombres y mujeres o entre musulmanes y no
ben en términos de derechos humanos, como musulmanes.
quedan definidos en la Carta de los Derechos Estos son sólo algunos de los ejemplos de
Humanos. Necesitamos también incluir un la posibilidad de dialogar entre concepciones
punto que vaya más allá del reconocimiento de culturalmente diferenciadas de algo que sub-
las diferencias, como el que plantea el relati- yace a nuestra preocupación sobre lo que lla-
vismo cultural, que pone en énfasis en la in- mamos derechos humanos, un diálogo que se
conmensurabilidad de las culturas: podemos adivina no sólo posible, sino también necesa-
partir de la evidencia de que todas las culturas, rio para establecer un sentido común a un
si bien son diferentes, son incompletas y pro- mundo común, donde lo diverso no esté llama-
blemáticas en sus concepciones de dignidad do a integrarse (en cualquiera de las versiones
humana, siendo este carácter incompleto más que se han dado) sino a contribuir, hombro
fácilmente perceptible desde el exterior, a par- con hombro, si se me permite esta metáfora
tir de la mirada de otra cultura. Este es un en- tan humana, a su construcción común. ©

30  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
Qué buen debate el que nos plantea esta pregunta. ¿Identificarnos con una
cultura significa asumir la identidad de esa cultura? Entre las muchachas/os
jóvenes, siempre han existido diversas “culturas juveniles” que parecen
completamente incompatibles entre ellas. Se convierten en autenticas tribus
urbanas a las que se incorporan según se identifiquen más o menos con
ellas. “Hippies” , “rokeros”, punkies”, “Mods”, “Raperos”. Por acudir sólo a
las de raíz musical. Pero, cómo iniciamos una “producción social de
significados existencialmente importantes”. Cómo los organizamos
socialmente en el contexto temporal en el que nos ha tocado vivir. En la
situación espacial que nos ha correspondido habitar. Cuál es en este
contexto la relación que mantenemos con los objetos culturales y la
disposición estructural con que nos organizamos en torno a estos objetos.

¿Existe una Identidad


Cultural?
Fernando Vicario Leal
Asesor en Cultura y Desarrollo.
Agencia Española de Cooperación Internacional
para el Desarrollo (AECID)

omo diría Gilberto Jiménez1, manejar la guna forma, vienen a decantar las nuevas iden-

C relación de experiencia de los sujetos


“que se apropian los objetos, sea para
consumirlos, sea para convertirlos en su en-
tidades. Tal vez y continuando con Jiménez ya
se pueda hablar con mayor fundamento de
cierta “monocultura capitalista” entendida co-
torno simbólico inmediato. Con otras pala- mo modo de vida que estructura y ordena el
bras, no existe cultura sin sujeto ni sujeto sin conjunto de la experiencia cultural. Comprar
cultura.” se ha convertido en una actividad casi cultural
en sí misma. El lugar de compra es como el re-
“Monocultura capitalista” cipiente cultural. Como el envase de conteni-
¿Quiere la globalización que todos los su- dos que esconde una identidad que relaciona
jetos tengan la misma cultura a fin de “adoctri- consumo con modo de vida. Baudrillard nos da
narlos” como consumidores de un determina- unas claves para poder entender mejor de lo
do tipo de bienes, más fácilmente producibles que estamos hablando: “Aquí estamos en el co-
en cadena y más rentables por tanto? Es la pre- razón del consumo como la organización total
gunta que está de fondo en los debates comer- de la vida cotidiana, como una homogeneiza-
ciales sobre los accesos culturales, que de al- ción completa. Todo es apropiado y simplifica-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  31


do en la translucidez de la ‘felicidad’ abstracta. ma de los cinco países más pobres de África.
[…] El trabajo, el tiempo libre, la naturaleza y Cierto también que en la capital de Colombia
la cultura, todas las actividades que antes esta- hay más centros comerciales que en muchas
ban dispersas y separadas, y parecían irreduci- zonas inmensamente más habitadas de Asia.
bles, […] finalmente han sido mezcladas, mani- Pero no es menos cierto que es esta gente, este
puladas, acondicionadas y domesticadas en la modo de entender el mundo, la que comienza a
actividad simple de la compra perpetua” (Bau- generar una forma de estar con la que todos
drillard, 1988: 34, en Tomlinson, 2001: 102)2. pretendemos identificarnos.
Se habla de los centros comerciales como El problema existe, y no tengo el más mí-
símbolos en sí mismos al igual que en su mo- nimo reparo en calificarlo de problema. Así co-
mento se habló de la comunicación como men- mo ya nadie duda que es un problema acabar
saje en sí misma. Hemos pasa- con la biodiversidad, seguir ex-
do de generar procesos a en- tinguiendo especies vivas con
capsularlos en recintos conve- la alegría con la que lo hace-
nientemente preparados para mos, nadie debiera dudar de
suministrarnos todo lo que nos que acabar con la diversidad
sea necesario sin salir de ellos.
Los nuevos modos de consu-
mo llevan al “cliente” a imagi-
nar todo aquello que quiere vi-
vir sin los riesgos de la viven-

Pareciera que
buscamos
cultural nos va a acarrear el
mismo número de quebrade-
ros de cabeza. El enriqueci-
miento de unos pocos a costa
de la homogenización de gus-
cia real. Tamizamos los en- tos de una inmensa mayoría.
cuentros a través de nuevas aniquilar al ser Matar formas de expresión di-
pantallas que nos protegen de humano para versas para generar formas de
olores indeseados o nos permi- consumo idénticos. Pareciera
ten esconder los granos inde- construir al que buscamos aniquilar al ser
corosos. Formulamos ideales consumidor humano para construir al con-
de belleza fácilmente alcanza- sumidor, lo que sin duda tiene


bles en la distancia. Sublima- consecuencias nefastas, fácil-
mos las respuestas ingeniosas mente deducibles.
que se pueden copiar de pági-
nas destinadas a tal fin. Lo distinto no es inferior
Si el problema existe y la
Acabar con la diversidad ecología ya está proponiendo
cultural soluciones y hay un Kioto para
¿Genera todo ello una nue- la preservación de la Diversi-
va identidad cultural relaciona- dad y un Al Gore que nos alec-
da con la ilusión? ¿Cabría decir ciona con documentales; ¿qué
con la mentira? Y en qué seg- hacer con la cultura? La escue-
mentos sociales se está produ- la se convierte en un impres-
ciendo esto. Cierto es que sólo cindible eslabón para la trans-
en Manhatttan hay más cone- misión de valores encamina-
xiones a internet que en la su- dos a la defensa de la diversi-

32  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
dad. El enseñar a mirar el tura y las manifestaciones cul-
mundo desde ópticas diferen- turales la debida importancia y
tes, a escucharlo desde soni- el peso específico necesario en
dos distintos, a bailarlo con las reformas que se aborden a
los ritmos de otros, a plasmar- futuro para mejorar las condi-
lo con los colores que no exis-
ten en nuestro particular arco
iris, hará que la gente se enri-
quezca humanamente cada
vez más. Buscar no el poseer,

Se puede hablar de
cierta
ciones de desarrollo.
La educación, la necesaria
y compartida reflexión que han
de llevar a cabo los gestores
culturales y los pedagogos en-
sino el entender y poder acce- cargados de pensar el futuro,
der. Ayudar a los alumnos y ‘monocultura ha de estar situada en el siglo
alumnas a que se sientan parte capitalista’ XXI. No vale con transmitir co-
de un mundo en el que lo dis- nocimientos. No vale con ense-
tinto no es inferior. Es distinto.
entendida como ñar a tocar una guitarra o a pin-
Lo diferente es enriquecedor, modo de vida que tar un cuadro. A escribir una
así el ampliar modelos de com- estructura y formula matemática o un poe-
presión, ampliará procesos de ma. A calcular la velocidad de
creación de soluciones. De in- ordena el conjunto un objeto o a comprender el
novación, de desarrollo. de la experiencia espectro fotométrico. Hay que
El desarrollo humano trata ayudar a facilitar y entender
sobre todo de ampliar las op-
cultural las nuevas posibilidades de ac-
ciones de la gente, es decir, per- ceso y manejarlo de la forma
mitir que las personas elijan el
tipo de vida que quieren llevar,
pero también de brindarle tan-
to las herramientas como las
oportunidades para que pue-
” más coherente posible con las
raíces de quien lo hace. Com-
parto con Rifkin4 que ésta es la
era del acceso. Pero al tiempo
hay que situar el espíritu críti-
dan tomar tal decisión. (…) co necesario para que todo
En efecto, los pobres y aquello a lo que se pueda acce-
marginados –quienes suelen der pueda ser interpretado en
conformar el grueso de la su justa medida. La cultura
población inmigrante o puede ser una de las herra-
las minorías religiosas o
étnicas– tienen escasas
probabilidades de conse-
guir acceso igualitario a
empleos, escuelas, hospi-
tales, justicia, seguridad y
otros servicios básicos, a
no ser que cuenten con la
real capacidad de influir
en la política local y na-
cional (PNUD 2004)3.

La era del acceso


Por desgracia la única
diversidad que se va cons-
truyendo como auténtica-
mente marginalizadora es la
generada por la pobreza. Al
tiempo que una de las razones
que generan pobreza es la difi-
cultad de respeto a los dere-
chos culturales, como queda
claro en el informe de PNUD
citado. Una pescadilla que se
muerde la cola y de la que sólo
se puede salir dando a la cul-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  33


mientas necesarias para culti-
varlo y hacerlo crecer.
Los Derechos Culturales

Repensar la
identidad cultural
hay doctrina ni ideología ca-
paz de reflejar toda la verdad
de la vida humana”5 El proble-
hoy no están instalados en las ma se produce cuando somos
reformas pedagógicas. Cuando como el fruto de incapaces de reconocer ésto y
se ha intentado se han confun- las sumas de todo por tanto incapaces de acep-
dido con los objetivos políticos tar la parte del otro que puede
de determinados grupos. Los lo vivido y aportarnos nuevas soluciones
Derechos Culturales van más aprendido y no de a nuestros nuevos problemas.
allá. Mucho más allá de cercar Vemos sólo problemas en la
al alma en fronteras de territo-
las restas de todo incorporación de un otro dife-
rios excluyentes. Uno de los aquello que no rente. Afirmamos que cual-
retos más bonitos para enfren- somos capaces de quier tiempo pasado fue me-
tar en el siglo XXI. Dado que jor, cuando ese otro no existía
hoy casi todas las sociedades entender, tal vez y nos mentimos y mentimos a
son multiculturales y de segu- nos ayude a ser nuestros pupilos haciéndoles
ro que van a serlo cada vez estudiar falsas historias.
más. Respetar este hecho his-
más felices Los problemas del siglo
tórico como tal, puede acercar- XXI van a tener una gran dosis
nos a muchas oportunidades
creativas, no a problemas de
convivencia como sucede en
este momento.
” ç
de novedad, van a pasar mu-
chos de ellos por el multicultu-
ralismo, no todos, no todo tie-
ne raíz cultural, ni la cultura
está en la raíz de todo. La cul-
Los problemas sel siglo XXI tura y sus derechos son un ele-
Tratar de uniformar, casi mento más de los que harán
siempre comporta rechazo por que el futuro, bien analizado,
parte del uniformado, para evitarlo y siguien- luche por no repetir los errores que hasta aho-
do el maravilloso libro de Bhiku Parekh po- ra hemos cometido. Repensar la identidad cul-
dríamos pensar desde una perspectiva multi- tural como el fruto de las sumas de todo lo vi-
cultural, buscando la incardinación cultural vido y aprendido y no de las restas de todo
de los seres humanos, la deseabilidad de la di- aquello que no somos capaces de entender, tal
versidad y la pluralidad interna de cada cultu- vez nos ayude ser más felices. Que en definiti-
ra. Esta perspectiva apartaría de nosotros la va es de lo que se trata. ©
palabra, –“verdadero”–, uno de los adjetivos
más dañinos en el sentido excluyente del mis- 1.http://www.sjsocial.org/crt/articulos/757_gilberto_gime-
mo. No hay religiones verdaderas, no hay cul- nez.html
turas verdaderas, no hay modos verdaderos 2. Citado en
de relacionarse con el otro. Hay modos que se http://www.sjsocial.org/crt/articulos/757_gilberto_gime
nez.html
ciñen y se circundan por las realidades que los
3. Informe de desarrollo humano 2004. Ediciones
inventaron y que a su vez, en contacto con mundiprensa.2004, Madrid
otros generan nuevos modos, que son validos 4. Jeremy Rifkin; La era del acceso, la nueva economía.
para la nueva relación nacida tras el intercam- Editorial: Paidós Año de publicación:2000
bio. “Desde una perspectiva multicultural, no 5. Bhikhu Parekh; Repensando el multiculturalismo.

34  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
¿Tienen (consideraciones de)
género los Derechos Culturales?
Marta Cirujano
Experta en Género y Cultura.
Asociación Proyecta y cooperante de AIETI en Ecuador

La pregunta que inicia este artículo podría


enfocarse desde la consideración del colectivo
de las mujeres como grupo social y
preguntarnos ¿Tienen las mujeres rasgos
distintivos, espirituales, materiales, afectivos… que las
caractericen? ¿Hay modos de vida, tradiciones, artes que se
puedan definir como femeninos o propios de las
mujeres?

oy en día es fundamental fomentar el de-

H bate y el análisis sobre cultura y género


en las sociedades democráticas. Para
ello debemos tener claro qué entendemos por
cultura y cuáles son los derechos culturales.

Mujeres y Derechos culturales


A partir de las muchas definiciones y con-
cepciones de la palabra cultura y su práctica, citas o implícitas, enraizadas en una sociedad
surgen las grandes diferencias de los derechos y que inciden de manera directa en la creación
que se atribuyen a hombres y mujeres. Asumi- de lo simbólico, como una injusticia “cultural”
mos la cultura desde su perspectiva global, así que estaría arraigada en los patrones sociales
como la define la UNESCO1 el conjunto de de representación, interpretación y comunica-
rasgos distintivos, espirituales y materia- ción y que contribuye a normativizar e institu-
les, intelectuales y afectivos, que caracteriza cionalizar el androcentrismo en la cultura, de-
una sociedad o un grupo social. Ella engloba valuando las actividades de las mujeres, al
además de las artes y las letras, los modos de tiempo que lo transmite y perpetúa. Los ejem-
vida, los derechos fundamentales al ser hu- plos de este caso incluyen la dominación cul-
mano, los sistemas de valores, las tradicio- tural, el no reconocimiento, y la falta de respe-
nes, y las creencias. to hacia otras formas culturales.
Las desigualdades que las mujeres sufren Esta situación evita que las mujeres pue-
en las oportunidades de disfrutar de los dere- dan disfrutar en igualdad de cualquiera de sus
chos humanos y muy especialmente de los de- derechos humanos, y favorece que en muchos
rechos culturales están profundamente enrai- casos, existan prácticas que violan sus dere-
zadas en la tradición, la historia y la cultura - chos fundamentales, algunos casos son tan ex-
que incluye las creencias religiosas. En nues- tremos como la mutilación genital, la violación
tros contextos culturales occidentales, donde como arma de guerra, los crímenes de honor,
gran parte de la identidad está basada en la los suicidios por viudedad, y la violencia de gé-
pertenencia a uno u otro sexo, el androcentris- nero, pero existe un largo etcétera de otras si-
mo y sexismo culturales han originado un de- tuaciones menos impactantes, pero igualmen-
sigual reparto de poder entre mujeres y hom- te discriminatorias.
bres, que ha condicionado sus relaciones y sus Derechos culturales de las mujeres
modos de vida. Fraser2 se refiere a los mode- Puesto que hay consenso en que los roles
los, dinámicas, y normas, escritas o no, explí- de género son una construcción cultural deri-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  35


vada de la división sexual del trimonio (tangible e intangi-
trabajo (reproductivo para ble), acceso y participación
mujeres, productivo para en la vida cultural, educa-
hombres,) y de los espacios ción, y el derecho a la infor-
asignados a hombres y muje- mación y comunicación (en
res (público para ellos, do- los últimos años también las
méstico para ellas), la res- llamadas TICs (nuevas tec-
puesta a la pregunta que inicia nologías de la información y
este artículo, tiene por fuerza la comunicación) y más re-
que ser afirmativa; si educa- cientemente se ha comenza-
ción, expectativas, oportuni- do a incluir –como en el caso
dades, dinámicas, responsabi- de la Declaración de Fribur-
lidades… de mujeres y hom- go (2007)–, la cooperación
bres son diferentes, sus pers- cultural en el “listado” de De-
pectivas, experiencias, y mo- rechos Culturales.
dos de vida han de ser forzo-
samente distintos, por lo que, El derecho al acceso y
efectivamente, podríamos ha- participación en todas las
blar de derechos culturales manifestaciones de la vida
de las mujeres. Definir cuáles cultural
son exactamente esos dere- Este derecho incluiría la
chos y cómo aplicarlos desde libertad de expresión, el dere-
lo jurídico es una de las prin- cho a la información, el libre
cipales dificultades de este te- ejercicio de las propias prác-
ma. Aunque los derechos cul- ticas, la producción y utiliza-
turales aparecen ya como ca- ción de bienes e industrias
tegoría en la Declaración Uni- culturales, el desarrollo y di-
versal de los Derechos Huma- fusión de conocimientos, ex- Derecho a la educación
nos, y han ido desarrollándo- presiones culturales, el em- Respecto al derecho a la
se desde entonces, concre- prendimiento de investigacio- educación, basta constatar
tándose en convenios, pactos, nes y en las diferentes formas que 2/3 partes de las personas
declaraciones, etc., su impor- de creación y sus beneficios, analfabetas en el mundo son
tancia, tratamiento, y cumpli- el derecho a participar en ac- de sexo femenino, que las ta-
miento han sido considera- tividades de esparcimiento, sas de absentismo y deserción
blemente menores que el del deportes… es por muchos escolar aumentan en el caso
resto de los derechos, llegán- motivos menor y más limita- de las niñas, así como el aban-
dose a hablar de categoría do para las mujeres que para dono de estudios especial-
los hombres, en todos los mente a partir de la primaria,
Las desigualdades que contextos. las cifras de mujeres con estu-
Algunas de las razones dios de secundaria son bajas,
las mujeres sufren muy son: la invisibilización y des- y el porcentaje de mujeres en
especialmente en los valorización de las aportacio- la universidad menor todavía
derechos culturales nes femeninas a la cultura, (exceptuando los países del
(especialmente la historia y el norte donde las cifras comien-
están profundamente arte, construidos con nom- zan a equilibrarse). Por otro
enraizadas en la bres y aportaciones masculi- lado, currícula, contenidos,
tradición, la historia y la nas); su menor disponibilidad asignaturas, etc… tienen un
de tiempo para el ocio (me- marcado sesgo etnocéntrico y
cultura -que incluye las nos de la mitad del tiempo del sexista, y el que no se incor-
creencias religiosas. que disponen los varones a pore la perspectiva de género,
causa de la división sexual ni las mujeres lleguen a las
“subdesarrollada”, o, como del trabajo que provoca la do- instancias donde se elaboran
apunta Symonides3, de una ble y triple jornada); su me- los planes y contenidos edu-
categoría “descuidada”, de nor acceso a los recursos (el cativos, colabora al manteni-
los Derechos Humanos. 70% de la población empobre- miento de unos conocimien-
Los principales derechos cida en el mundo son muje- tos marcadamente masculi-
culturales consensuados es- res); su menor formación y nos y occidentales. Esto se
tán referidos a temas tales permanencia en el sistema debe a diferentes causas, pero
como identidad cultural, pa- educativo, etc. principalmente a la necesidad

36  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
de ciertas actividades infanti- de hombres; además las esta- dándose como colectivo o
les para aumentar los ingre- dísticas señalan que la pre- grupo cultural sujeto a dere-
sos familiares, las responsabi- sencia de mujeres en los con- chos específicos, la valoriza-
lidades de muchas niñas en el tenidos informativos de los ción y visibilización de sus ac-
trabajo doméstico y de cuida- medios es sólo del 22%, y en el tividades y aportaciones cul-
dos en los hogares, y el bajo 38,55% de los casos aparecen turales, redundaría en benefi-
interés de muchas familias en sin nombre y ocupación, aso- cio de la diversidad cultural
dar estudios a las mujeres ya ciadas a algún varón (frente al de sus contextos y por ende
que finalmente abandonarán 12% en el caso de los hom- contribuiría al enriquecimien-
el domicilio familiar lo que no bres). En el área artística las to del patrimonio cultural de
redundará en ventajas direc- obras de las mujeres suponen la humanidad.
tas para el resto de la familia, menos de un 10% de las exhi- Sin embargo, estas apor-
y sobre todo, que ante la falta bidas, y así mismo las mujeres taciones a la diversidad cultu-
de recursos para que todos son minoría en los puestos de- ral no serán posibles si no se
los hijos e hijas se formen, se cisorios como producción, di- establecen antes nuevas rela-
privilegia a los niños. rección, comisariado, etc. ciones de poder entre diferen-
mientras que más del 70% de tes colectivos. Fomentar la
El derecho a la información los desnudos expuestos son diversidad cultural requiere
y comunicación de mujeres. indispensablemente entrar en
Este derecho incluye la A modo de apuntes rápi- cuestiones de reparto de po-
expresión artística, la libertad dos sobre TICs destacar que: der; y en el mismo sentido se
de opinión, el respeto a la di- los hombres estudian más ca- expresa la UNESCO al afir-
versidad cultural, y más con- rreras tecnológicas lo que les mar que: El conocimiento
cretamente a la búsqueda, re- pone en mejor situación para científico y tecnológico más
cepción y transmisión de in- manejarse con las nuevas tec- avanzado, adecuadamente
formación plural y diversa, nologías, hay más contenidos adaptado a las circunstan-
así como el derecho a elabo- pensados para ellos que para cias locales, puede ser utili-
rarla y difundirla, y a las nue- ellas, ellos ven la televisión, zado para empoderar a las
vas TICs, entre otros. Incor- escuchan la radio, navegan poblaciones. El poder no re-
porar la perspectiva de géne- por internet, leen más libros, side únicamente en el saber
ro en relación a este derecho, (y ven pornografía), etc. más técnico, sino en la apropia-
implica hablar de la brecha de que ellas. En el espacio de la ción de la capacidad social y
género, y de nuevo, numero- Unión Europea los datos que técnica reunida. La creativi-
sos datos nos hablan de las arrojan los estudios, sitúan la dad colectiva también signi-
grandes diferencias entre mu- participación femenina entre fica hallar la forma de ayu-
jeres y hombres respecto del el 15% y el 40% (según el in-
acceso, uso y participación, forme ITCs and Gen-
de las mujeres en esta área: li- der); las mujeres consti-
bros, tv, radio, cine, teatro, tuyen alrededor del 35%
bailes, internet, música, noti- del empleo con cualifica-
cias y un largo etcétera, así ción TIC, ocupan entre un
como sus correspondientes 10% y un 20% de las categorí-
contenidos, la mayoría más as de especialistas, menos del
enfocados a varones que a 25% de las profesiones infor-
mujeres, y en muchos casos máticas y el 60% de las ocupa-
marcadamente sexistas. ciones administrativas en la
De modo general en Es- mayoría de los países que in-
paña, las mujeres dedican tegran la OCDE.
una media de una hora y doce
Henri Matisse, Mujer azul

minutos menos que los hom- Mujeres y Diversidad


bres a actividades de tiempo Cultural
libre (deportes, tv, lectura, re- Si como he dicho ante-
laciones personales, etc…). riormente, las mujeres se
Respecto a información y co- han mantenido tradicio-
municación, destacar que nalmente dentro de una
aunque el 65% de las licencia- cultura de lo femenino,
turas de periodismo son de con sus propios mo-
mujeres, el 54% de los pues- dos, estrategias, ex-
tos de trabajo están en manos periencias… consoli-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  37


nación de los prejuicios y las
prácticas consuetudinarias y
de cualquier otra índole que
estén basados en la idea de la
inferioridad o superioridad de
cualquiera de los sexos o en
funciones estereotipadas de
hombres y mujeres así como
la eliminación de todo con-
cepto estereotipado de los pa-
peles masculino y femenino.
La Plataforma de Acción
resultante de la IV Conferen-
cia de Naciones Unidas para
las mujeres (conocida como la
Conferencia de Beijing) en la
que se adoptaron las dos prin-
cipales estrategias: el gender
mainstreaming (o integración
de la perspectiva de género) y
el women´s empowerment (o
dar a que la gente cree for- inéditas de interrelación so- empoderamiento de las muje-
mas nuevas y mejores de cial que organizan nuevas for- res). Ambas estrategias son
convivir y trabajar juntas. mas de pensar y de imaginar, aplicables al ámbito cultural,
A través de los siglos, se en otras palabras, prácticas en el primer caso como una
ha elaborado una cultura fe- que de alguna manera produ- tendencia a la “feminización
menina con una alta capaci- cen imaginarios diferentes y de la cultura” y en el segundo
dad para elaborar y activar re- diversos y que contribuyen en hacia un “empoderamiento
laciones interpersonales flui- las diversas manifestaciones cultural de las mujeres”.
das que se han mantenido en de la cultura5. Trabajar hacia una “Fe-
el ámbito doméstico y fami- minización de la Cultura”
liar, sin alcanzar apenas in- Propuestas políticas y supone confrontar el modelo
fluencia en el plano público, estratégicas individualista y masculino
donde se elaboran las políti- El movimiento de muje- que conforma nuestra histo-
cas públicas, hasta bien en- res y feminista de todo el ria cultural, dando cabida a
trado el S. XX. En este senti- mundo, ha ido elaborando conocimientos tradicional-
do, la vocación e interés de propuestas políticas y estraté- mente femeninos, y sus atri-
las mujeres en el trabajo co- gicas para revertir la desigual- butos de propiedad grupal tan
lectivo y la cooperación, im- dad entre hombres y mujeres característicos de una cultura
pulsa el cambio en un mundo en todas las esferas, entre desarrollada por mujeres; re-
hostil condicionado por la mi- ellas también la cultural, base
soginia, la intolerancia y las de toda desigualdad. Los prin-
estructuras sexistas del pen- cipales instrumentos para la
samiento4, obstáculos cultu- consecución de una sociedad
rales que las mujeres han ido igualitaria y equitativa para
venciendo de forma creativa, todas las personas, son la
desde la experiencia de la co- Convención para la Elimi-
tidianeidad, las redes asociati- nación de toda forma de Dis-
vas y la solidaridad, frente a la criminación contra las Mu-
imposición de la política pú- jeres, CEDAW, (vinculante pa-
blica tradicional, masculina, ra los más de 100 Estados fir-
individual y competitiva. Y de mantes) en cuyo texto se des-
esta manera, han ido consoli- tacan las consecuencias de
dando una cultura de la con- los factores culturales en las
fianza y de la convivencia con- relaciones entre los sexos, y
formando redes de interac- recomienda modificar los pa-
ción comunal y civil como trones socioculturales de con-
una práctica liberadora y em- ducta de hombres y mujeres,
poderante. Se trata de formas con miras a alcanzar la elimi-

38  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
conociendo y valorando sus creación, de la administra- canzar la misma importancia
modelos creativos, y sus mo- ción, difusión y gestión7, al que la defensa de sus dere-
dos de afrontar los conflictos mismo nivel que los hombres. chos culturales, colaborando
a través de la apertura a los La segunda de las estrate- en la toma de conciencia res-
cambios y a “lo otro”. Supone gias, el Empoderamiento pecto a la importancia de su
además “abrir” los modelos Cultural de las Mujeres, contribución en los procesos
culturales, para dar cabida a aportación del movimiento de de desarrollo.
lo diferente y la alteridad, va- mujeres de los países del Sur, Por lo tanto, no sólo se
lorándolos como una aporta- ha sido adoptada por diferen- puede afirmar que los De-
ción a la diversidad y al desa- tes instancias de la ONU no
rrollo intercultural. La inclu- sólo para las desigualdades Las mujeres han ido
sión en las políticas públicas entre mujeres y hombres, si-
de esta perspectiva feminista, no entre diferentes culturas y consolidando una cultura
no es únicamente algo nece- colectivos (pe. para el empo- de la confianza y de la
sario para un desarrollo sos- deramiento de los pueblos in- convivencia
tenible, sino imprescindible dígenas) El empoderamiento
en nuestros contextos demo- de las mujeres no es una me- conformando redes de
cráticos, donde la salvaguar- ta, es un proceso individual y interacción comunal y
da de los derechos humanos y también colectivo, a través civil
constitucionales, contemplan del cual se toma conciencia
en teoría, la no discrimina- de las desigualdades, se rechos Culturales tienen,
ción por razón de sexo. Y ya construyen poderes y se ad- efectivamente, consideracio-
que la feminidad puede ser quieren otros nuevos. Sobre nes concretas en cuanto a gé-
redescubierta o manifestada esta idea, se han elaborado nero, sino que resulta impres-
tanto en los hombres como diferentes recomendaciones cindible tener esta perspecti-
en las mujeres6, se defende- con el objetivo de equilibrar va presente a la hora de desa-
ría con ello la idea de libertad las relaciones de poder, en es- rrollarlos y aplicarlos, si el
como la posibilidad de vivir te sentido la UNESCO señala objetivo es el pleno ejercicio
sin que ser hombre o mujer que: Se debería diseñar es- para todas las personas de
condicione a las personas. trategias para movilizar a sus derechos culturales. Por
Una cultura feminizada las mujeres y permitir que una parte, para visibilizar y
sería aquella donde la mirada tomen conciencia de sus op- reducir las desigualdades en-
femenina dibujara los mapas ciones como creadoras y pro- tre mujeres y hombres en el
conceptuales, diseñara los ductoras de cultura en un libre disfrute de los derechos
imaginarios colectivos, hicie- contexto de cambio económi- culturales ya establecidos,
ra presente su historia, aque- co y global. pero también para seguir
lla en la que su palabra otor- Para potenciar la creativi- avanzando en la búsqueda de
gara poder y legitimidad, y las dad colectiva, es imprescindi- una diversidad cultural que
mujeres estuvieran presentes ble que las mujeres participen incluya nuevos parámetros
en todos los espacios de la en los procesos de desarrollo culturales más justos y equi-
desde su experiencia, propo- tativos, y que permitan en de-
niendo nuevas fórmulas de finitiva, que toda persona o
hacer las cosas y de estar en colectivo pueda disfrutar en
el mundo. Esta participación igualdad de sus derechos fun-
y aportación a las sociedades, damentales. ©
pasa por un redescubrimiento
y revalorización generalizada 1.UNESCO (México D.F., 1982). Con-
de las mujeres, de sus activi- ferencia Mundial sobre las Políticas
dades, y de sus planteamien- Culturales.
tos como colectivo, respetan- 2.Fraser, N. (1997) Iustitia Interrupta.
3.Symonides, J. Derechos culturales:
do las diferencias entre ellas,
una categoría descuidada de dere-
así como entre ellas y el co- chos humanos
lectivo de los hombres; se tie- 4.Alborch, C. (2004), Libres.
nen que reconocer estas dife- 5.Silva Santisteban, R. (2006) La cul-
rencias e incorporarlas a to- tura de las mujeres.
6.Díez del Corral, P (2005) Una nueva
dos los niveles para trabajar
mirada a la educación artística
conjuntamente. El empodera- desde el paradigma del desarrollo.
miento cultural de las muje- 7.Rodríguez, M. (2002) ¿Feminización
res, por lo tanto, debería al- de la cultura?

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  39


SALTERRAE
análisis
Educación y derechos culturales
Xabier Etxeberria
Universidad de Deusto

Conviene fomentar
una educación cuya
fidelidad a la
cultura en la que se
inserta le hace
adquirir la forma de
educación
transformadora
enraizada. Aunque
el reto es difícil, se
trata de imbricar
fidelidad,
creatividad y
autonomía, en
vistas al bien de las
personas y de las
identidades culturales, lo que siempre
supondrá tensiones que hay que saber
gestionar positivamente.
ado que el tema, además de muy actual por la creciente

D relevancia de la diversidad cultual en nuestros países


acompañada de la exigencia de respeto a la misma, es am-


Las diversas
culturas, aún
plio, complejo y delicado, permítaseme una presentación es-
quemática del mismo, por tanto poco desarrollada y argumen-
tada, para abarcar lo más posible lo implicado en él.

De la unicidad a la diversidad cultural en la educación


En la medida en que la educación refleja la versión domi-
debiendo nante de una cultura en un Estado –lo históricamente más ha-
reconocerles bitual–, tiene “horror” a la diversidad, pretendiendo introducir
a los educandos en una propuesta cultural unitaria.
elementos Si se ve confrontada con la diversidad, genera dos estrate-
rechazables, son en gias para mantener la unicidad idealizada: a) la marginación de
su conjunto la versión cultural no propia, ya sea ignorándola, ya sea des-
preciándola en cuanto creación cultural; b) la asimilación ex-
expresiones plícita, forzada si es preciso, del diverso cultural a la cultura do-
valiosas de la minante.
En los Estados nacionales del ámbito de la cultura occi-
riqueza de la dental, al que pertenecemos, se han dado dos crisis de este mo-
creatividad delo. La primera, por el ascenso moderno–ilustrado de la afir-
humana mación de la autonomía del individuo dentro de la propia cul-
tura, que fuerza a la educación a abrirse al pluralismo religioso
y autorrealizativo pero dentro de marcos culturales comunes

” unificados por la ética cívica y los valores y rasgos occidentales


y nacionales compartidos, para lo que idea dos estrategias do-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  41


tido antropológico– tenga su
eco adecuado en la educación
de las personas que pertene-
cen a ella; c) debiendo cons-
tatarse que aún no se han en-
contrado soluciones consoli-
dadas y consensuadas gene-
ralizadas, aunque se están
dando pasos en esa dirección.
Los argumentos morales
decisivos para sostener el de-
recho a la diversidad cultural
en la educación son los si-
guientes: a) tenemos derecho
a que estén vivos los contex-
tos culturales que necesita-
mos para realizarnos como
personas que, normalmente,
son aquellos en los que he-
mos sido socializados; b) las
diversas culturas, aun debien-
do reconocerles a todas ele-
mentos rechazables, son en
su conjunto expresiones va-
liosas de la riqueza de la crea-
tividad humana, que merecen
pervivir en las evoluciones
que las purifican y desarro-
llan; c) una de las condicio-
nes decisivas para que se
cumpla tanto lo uno como lo
otro es que la educación asu-
ma y exprese crítico–creati-
centes, que pueden convivir: vamente la diversidad, por su-
que se asuma el pluralismo puesto, en el respeto a los de-


dentro de los centros educati- rechos de las personas.
vos; que se dé pluralismo de
centros educativos. Panorama de
La segunda crisis del mo- posibilidades educativas
La educación delo unitarista se correspon- abiertas a los derechos
para la diferencia, de con el ascenso actual, aún culturales
para que sea confuso y con contradiccio- Si dentro de un Estado
nes, de la conciencia de que hay colectivos que se consi-
moral, tiene que tienen que respetarse tam- deran legitimados para el au-
insertar en su seno bién los derechos culturales, togobierno político, como es
si se quiere, el pluricultura- el caso de las minorías nacio-
una educación lismo. Es la que aquí nos va a nales o los pueblos indígenas,
para la igualdad interesar. Esta crisis: a) está frente a la pasada margina-
básica de todos, motivada especialmente por ción reclaman autogobierno
la afirmación identitaria de educativo, a fin de generar
más allá de sus los colectivos culturales mar- modelos de educación que se
diversidades del ginados: inmigrantes con cul- inserten en la propia cultura
turas diferentes a las del país dentro de un marco estatal
tipo que sean, en receptor, pueblos indígenas, de diversidad. Adquieren en-
rasgos que minorías nacionales, otros tonces especial relevancia
todos deben colectivos como entre noso- los temas de la lengua, la his-
tros los gitanos, etc.; b) los toria y las instituciones pro-
compartir cuales demandan progresiva- pias, con la exigencia de que
mente que su cultura –en sen- se hagan presentes en la edu-

” 42  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
cación, aunque no son los en lo más creativo y liberador versidad cultural, trabajándo-
únicos, especialmente en el de la propia cultura, haciendo lo educativamente. Se está
caso de los pueblos indíge- reales sus novedades poten- pretendiendo asumir este re-
nas, que reclaman también la ciales; b) con la correspon- to con dos orientaciones de
presencia educativa de sabe- diente crítica de lo opresor y política educativa: la multi-
res específicos sobre la sa- lo rutinariamente estancado; culturalista y la intercultura-
lud, sobre la cosmovisión–es- c) con apertura empática y lista.
piritualidad, sobre la norma- discernida hacia las culturas El multiculturalismo pue-
tividad jurídica, etc. con las que se está en contac- de ser definido por estas
Puede defenderse como to, asumiendo inculturada- ideas clave: a) reconocimien-
derecho humano la legitimi- mente aspectos que se vean to de ámbitos propios de cada
dad de esta pretensión, con positivos de ellas. Aunque el grupo cultural, separados en
tal de que se realice en la reto es difícil, se trata de im- cuestiones culturales decisi-
práctica sin caer en los vicios bricar fidelidad, creatividad y vas para ellos; b) respeto mu-
propios del conservadurismo autonomía, en vistas al bien tuo. Traducido a la educa-
cultural en la educación, los de las personas y de las iden- ción, prolonga a nivel cultural
que implican violentar las au- tidades culturales, lo que global el pluralismo de los
tonomías personales forzán- siempre supondrá tensiones centros educativos que antes
dolas a la sumisión a versio- que hay que saber gestionar se mencionó, al plantear es-
nes de la cultura defendidas positivamente. cuelas diferentes no ya para
fundamentalistamente por La solución a la diversi- confesiones religiosas dife-
los poderes dominantes. En dad cultural en la educación rentes sino para grupos cultu-
este sentido, lo conveniente no se agota en la división en rales diferentes, situando a
es fomentar una educación “autonomías educativas”, de- cada uno en las suyas. (Más
cuya fidelidad a la cultura en bido a que dentro de cada te- modestamente, puede tradu-
la que se inserta le hace ad- rritorio autónomo sigue ha- cirse en secciones especiales
quirir la forma de educación biendo una diversidad cultu- dentro de las escuelas y para
transformadora enraizada. ral que se impone respetar; es ciertas materias). Hay que in-
Esto, que parece paradójico, positivo para todos, como se dicar al respecto que no debe
tendría que traducirse en lo acaba de señalar, abrirse al ser heteroimpuesto, por ejem-
siguiente: a) enraizamiento contacto fecundo de esa di- plo forzando a los inmigrantes

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  43


a ir a escuelas diseñadas para asumir los derechos cultura-
ellos, porque entonces es crip- les en la educación significa,
to-racismo. Si es autónoma- evidentemente, educar para
mente decidido puede permi- la diferencia. Pero a su vez, la


tir procesos de consolidación educación para la diferencia,
cultural propia, que en deter- para que sea moral, tiene que
minadas circunstancias –por insertar en su seno una edu-
ejemplo, de opresión históri- cación para la igualdad básica
En la educación ca, como en el caso indígena– de todos, más allá de sus di-
intercultural no se pueden ser necesarios pero versidades del tipo que sean,
tiene claros riesgos de aisla- en rasgos que todos deben
trata tanto de que miento empobrecedor y ex- compartir. Resulta claro que
se sepan muchas cluyente, por lo que, como hay que educar a todas las
cosas de otras planteamiento generalizable, personas de cualquier cultura
no se muestra muy recomen- en los principios éticos y va-
culturas, cuanto de dable. lores fundamentales insertos
que se adquieran En cuanto al intercultura- en los derechos humanos, si
lismo, cabe definirlo por es- bien éstos deben ser contem-
capacidades para tas ideas clave: a) estimula- plados abiertos a cierto plura-
la convivencia ción de la relación dialógica lismo en su inculturación y al
intercultural explícita entre grupos cultu- permanente diálogo intercul-
rales, en libertad e igualdad; tural que los precisa. Es mu-
b) que motive interinfluencias cho más debatida la exigencia

” en cuestiones culturalmente
relevantes, para el mutuo en-
riquecimiento. Traducido a la
educación como educación
intercultural considero que es
de educación común, en con-
creto para los inmigrantes, en
los rasgos identitarios decisi-
vos del Estado nacional (len-
gua, historia e instituciones
un modelo difícil, pero a su públicas en especial).
vez aquél por el que se debe
apostar, por lo que lo desarro- A favor de una educación
llo con más precisión en apar- intercultural
tado específico. Los supuestos fundamen-
Antes de pasar a ello con- tales de la orientación inter-
viene dejar constancia de que cultural en la educación son
los siguientes: a) aprecio ex-
plícito a la diversidad cultural
como expresión pluriforme
de una humanidad común: el
respeto a la diferencia es rea-
sumido en la conciencia de la
igualdad básica y en la aper-
tura al otro; b) convicción de
que todas las culturas, aun-
que tengan cosas deleznables,
tienen también valores y ca-
pacidades creativas con las
que es positivo entrar en con-
tacto; c) convicción de que,
sin dejar de ser lo que somos
pero transformándonos, po-
demos abrirnos a la novedad
gracias a las imbricaciones
entre culturas; d) conciencia
de que la condición de posibi-
lidad del interculturalismo es
que haya una razonable equi-
dad social entre las partes
–que se acaba traduciendo,

44  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis

en nuestro tema, en igualdad perspectivas culturales– sino Desarrollo la última consi-


de oportunidades académicas también a los servicios que se deración. La educación inter-
para todos–; si no la hubiera, prestan, a la administración cultural que merezca llamarse
el primer compromiso es del centro, a las relaciones así aspira a llegar a una rela-
avanzar hacia la justicia so- que se instauran. ción dialógica que afecta al co-
cial y hacia el justo reconoci- En la educación intercul- razón de las culturas, a su nú-
miento de los otros. tural no se trata tanto de que cleo ético–simbólico. Ese nú-
Estos supuestos se con- se sepan muchas cosas de cleo ha ido generando históri-
cretan en el fomento explícito otras culturas, cuanto de que camente tradiciones y cos-
de estrategias de intercambio se adquieran capacidades pa- tumbres (como las de la vesti-
y diálogo equitativos y solida- ra la convivencia intercultu- menta, alimentación, fiestas,
rios en el espacio educativo. ral, para regular positivamen- etc.) y se ha enmarcado, para
Lo que supone que hay que as- te los conflictos que supone, bien y para mal, en institucio-
pirar a que la gestión del pro- para aceptar y ejercer la críti- nes de diverso tipo, que regu-
ceso educativo –programa- ca constructiva, para superar lan la convivencia organizan-
ción, evaluación, etc.–, al me- el etnocentrismo sin perder el do el ejercicio del poder. Pues
nos en sus dimensiones más arraigo, para abrirse a la cola- bien, la educación intercultu-
explícitamente intercultura- boración con objetivos comu- ral no puede apuntar a ser in-
les, se lleve a cabo con la im- nes, para desbordar la solida- tercambio educativo de la su-
plicación equitativa de los ridad intragrupal sin ignorar- perficie –las costumbres–. Si,
grupos culturales afectados. la, etc. como estrategia educativa,
La educación intercultural de- No debe confundirse edu- puede empezar por él, no tie-
be abarcar las grandes dimen- cación intercultural con edu- ne que olvidar que el reto es
siones de la persona: la cogni- cación compensatoria de los avanzar hacia lo nuclear de las
tiva –conocer al otro en el res- grupos culturales margina- culturas en juego: su mundo
peto, dialogar en la apertura y dos. Medidas educativas diri- de sentido y de moralidad, ex-
la crítica si se ve preciso–, la gidas específicamente a los presado decisivamente en
afectiva –combatir los prejui- grupos culturales minorita- símbolos, metáforas y relatos.
cios y estimular la empatía–, rios: los diversos –los “étni- Como puede constatarse,
la conductual –estimular que cos”– somos todos, no sola- que la educación se sustente
el proceso educativo acabe en mente los otros. Los inter- en los derechos culturales y
conductas concretas–. La edu- cambios que se autolimitan a los tenga presentes es todo
cación intercultural no afecta las dimensiones más superfi- un reto, en el que hay peligros
sólo a los currículos –hay que ciales de la cultura, en espe- ciertos, pero también grandes
integrar en ellos las diversas cial las costumbres. oportunidades. ©

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  45


La cultura sí importa
Raffaela Galante
Experta en Cultura y Desarrollo
Coordinadora del Área Cultural y Desarrollo. AIETI

El libro de Lawrence Harison y Samuel


Huntington (2002) hizo famoso el
enunciado “La cultura sí importa”,
llamada de atención que se hizo a los
especialistas del desarrollo y que expresa
la necesidad de tomar en cuenta la
cultura a la hora de diseñar planes y


En los procesos de
estrategias de desarrollo.

on estas reflexiones pretendemos dejar claro el nexo que


desarrollo se ha
pasado a
considerar la
C hay entre cultura y desarrollo o más bien la importancia
de la cultura en los procesos de desarrollo para garantizar
el éxito de estos procesos. Por eso es importante hacer un pe-
queño recorrido histórico sobre la evolución del debate de la ne-
cultura no sólo cesidad de la unión entre Cultura y desarrollo, y ver cómo han
como un evolucionado las teorías del desarrollo hasta llegar a considerar
la cultura como protagonista y no sólo como accesorio, además
‘accesorio’ sino de evidenciar cuáles son los retos del desarrollo y cuáles los de
como el la cultura en esta nueva óptica.
fundamento y el Cultura y procesos de desarrollo
motor del mismo En los últimos 50 años han proliferado múltiples teorías so-
bre el desarrollo pero la que ha dominado hasta los años 80 ha


sido el concepto de desarrollo considerado como la transforma-
ción que permite pasar de un modelo primitivo de producción
hacia otras formas más perfeccionadas, de pura marca “occi-
dental” que ha dominado hasta los años 80.
Hay que pensar que la práctica desarrollista de no tomar en
cuenta la cultura en los procesos de desarrollo es típica de to-
dos los sistemas, el Capitalismo y el Socialismo han dado en am-
bos casos un enfoque no cultural a los procesos de desarrollo.
Para simplificar sólo con el fin de demostrar cómo dos sistemas
tan opuestos tengan en este caso una misma visión: el capitalis-
mo liberal considera que los procesos de desarrollo son univer-
sales, se progresa gracias a los descubrimientos científicos y las
leyes del mercado y cualquier intervención política entorpecería
el proceso. Por otro lado el socialismo considera que los prin-
cipios en que se debían basar el desarrollo estaban científica-
mente determinados y eran universales. En principio, para el so-
cialismo es lo mismo promover el desarrollo en un país de Eu-
ropa o en una provincia de Asia. Cualquier alusión a las diferen-
cias culturales se consideraba desviacionista.

46  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
Sólo a finales del siglo XX
se retoma, de la mano de la
UNESCO, la necesidad de de-
batir sobre la importancia de
introducir en los procesos de
desarrollo el enfoque cultural
y de contemplar la necesidad
de garantizar en estos proce-
sos los derechos culturales.

Motor del desarrollo


Las reflexiones de la
UNESCO se han profundiza-
do a partir de la Conferencia
de México sobre Políticas
Culturales que ha puesto en
marcha el decenio Mundial
para el Desarrollo Cultural rían tomar en cuenta siem- turales y fomentar la coopera-
(Mundialcult) y que ha permi- pre la dimensión histórica, ción cultural internacional.
tido llegar a afirmar: sólo pue- social y cultural de cada so- Un fallo que se encuentra
de asegurarse un desarrollo ciedad1. Los logros del dece- en esta definición, está en que
equilibrado mediante la in- nio de la Cultura han sido no no expresa el carácter diná-
tegración de los factores cul- sólo reconocer la dimensión mico de la cultura, es decir,
turales en las estrategias pa- cultural del desarrollo, sino no tiene en cuenta las conti-
ra alcanzarlo; en consecuen- también reafirmar la impor- nuas transformaciones que
cia, tales estrategias debe- tancia de las identidades cul- las culturas sufren, ni los in-
tercambios entre ellas. No se
considera la cultura como
“cultura viva”, en continua
evolución, y no toma en cuen-
ta que la mayor parte de los
países son multiculturales.
Tras la conferencia de
México, se llegó al consenso
de que la cultura está consti-
tuida por el conjunto de los
rasgos distintivos, espiri-
tuales y materiales, intelec-
tuales y afectivos que carac-
terizan una sociedad o un
grupo social. Ella engloba
además de las artes y las le-
tras, los modos de vida los
derechos fundamentales del
ser humano los sistemas de
valores, las tradiciones y las
creencias.2 Desde este mo-
mento se ha pasado a consi-
derar, en los procesos de de-
sarrollo la cultura no sólo co-
mo un “accesorio” del desa-
rrollo, sino como el funda-
mento y el motor del mismo.
Hay una presencia de la
cultura en todas las acciones
del desarrollo, y eso debe de
tenerse en cuenta en los pla-
nes, proyectos y acciones
puesto que lo que queremos

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  47


mentos y barreras pasan a
convertirse en oportunidades
y por eso deben tenerse en
cuenta como una de las con-
diciones del desarrollo. Se pa-
sa de los modelos impuestos
a los participativos, de los
énfasis economicistas a la
interacción de las diferen-
tes áreas de la vida social.
Estas áreas, como dice
Lechner evolucionan a
velocidades diferen-
tes, y gracias a esta
nueva visión, la cul-
tura asume el debi-
do protagonismo
dentro de los proce-
sos de desarrollo.
Este proceso de
es un desarro- cambio lo resume Lourdes
llo integral donde Arispe; miembro de la Comi-
los individuos son sión Mundial de la Cultura y
sujetos y beneficiarios desarrollo y ex subdirectora
del mismo. general para la Cultura de
UNESCO: La complejidad de
Discurso demasiado considerar la cultura como
teórico parte del desarrollo en los últi-
Una de las publicaciones mos 50 años se debe a la im-
que de manera más coherente posibilidad de distinguir los
efectúa una crítica a la prácti- aspectos constitutivos, funcio-
ca y discurso de las acciones nales e instrumentales del
de desarrollo es el Informe de discurso cultural. Como el in-
la Comisión Mundial de Cultu- forme de la Comisión sobre


El desarrollo debe
abandonar
ra y Desarrollo de la UNESCO
“Nuestra diversidad creativa”
(1995), considerado de lo más
completo porque se nutre de
los aportes de economistas, fi-
Cultura y desarrollo de las
Naciones Unidas explicó ex-
plícitamente, no es la cultura
la que está inmersa en el des-
arrollo; es el desarrollo el que
lósofos y antropólogos. está inmerso en la cultura.
definitivamente sus Dicho informe3 parte de la No obstante los avances
viejos esquemas en idea de desarrollo que ha do- conseguidos a nivel teórico,
minado hasta los 90, es decir sobre la necesidad de consi-
los que se hablaba el desarrollo visto como una derar la Cultura como un ele-
de ‘población progresión lineal orientado mento fundamental en los
beneficiaria’ para por etapas y/o fases. Cumplir- procesos de desarrollo, si-
las significaba pasar al si- guen siendo numerosos los
pasar a hablar de guiente momento, los países desafíos que esperan a los es-
‘sujetos’ de su del denominado primer mun- pecialistas del Desarrollo y a
do se presentaban como mo- los de la Cultura para que el
propio desarrollo delos a alcanzar y las variables discurso teórico aterrice en la
macroeconómicas definían práctica.

” rumbos y fines, dejando de la-


do otros tipos de desarrollo.
Hoy, el desarrollo ya no
sólo es un conjunto de fases
rígidas sino que debe de tener
Procesos participativos
El desarrollo debe aban-
donar definitivamente sus
viejos esquemas donde se ha-
en cuenta las discontinuida- blaba de “población benefi-
des y rupturas. Los impedi- ciaria” y “usuarios” para pa-

48  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


análisis
sar a hablar de “sujetos” de su Como ejemplo de estos Retos de la cultura
propio desarrollo. Para poder procesos participativos a los De lo dicho anteriormente
llegar a esto se debe trabajar que se hace alusión en el pá- nos surgen preguntas, que nos
desde un enfoque de dere- rrafo anterior podría señalar- permiten plantearnos cuáles
chos culturales, de esta ma- se, en el área de cooperación son los retos de la Cultura:
nera se permite desterrar la al desarrollo, los compromi- ¿Realmente hemos superado
visión de que el desarrollo ac- sos asumidos en la Declara- la época en que la cultura era
túa desde fuera y desde arriba ción de París sobre impulsar un factor accesorio en los pro-
y que existe una población una mayor eficacia y transpa- cesos de desarrollo, para con-
“beneficiaria”. rencia de la ayuda internacio- vertirse en protagonista?
Trabajando desde un en- nal. Términos como Apro- ¿Cuales son los verdade-
foque de derechos culturales piación donde el país socio ros retos que tiene la Cultura
se abandona la óptica de las ejerce una autoridad efectiva para que se la tome en cuenta
grandes transformaciones a sobre sus políticas y estrate- a la hora de diseñar proyectos
partir de intervenciones masi- gias de desarrollo y coordina y procesos de desarrollo?
vas e invasivas a favor de pro- las acciones de desarrollo Antes que nada es opor-
cesos participativos que favo- con los donantes y otros acto- tuno destacar los avances que
rezcan “pequeños cambios y res, Alineamiento en el que en el ámbito conceptual se
transformaciones graduales” los donantes basan su apoyo han hecho en el ámbito cultu-
(Albert Hirschmann); tomar en las estrategias, institucio- ral. Se puede considerar co-
conciencia de que la cultura nes y procedimientos reforza- mo un primer avance la am-
no sólo impregna todos los dos y reformados, en su caso pliación del concepto de cul-
procesos, sino que no existe y Armonización cuando los tura, propuesto por la UNES-
una sola cultura, que existen donantes armonizan sus ac- CO4, que insiste en la necesi-
mezclas en sociedades que re- ciones y buscan una mayor dad de ligar el desarrollo ma-
sultan cada vez más heterogé- complementariedad y divi- terial a lo inmaterial, insis-
neas, y para los procesos de sión del trabajo para reducir tiendo en que el Patrimonio
desarrollo es fundamental to- la carga administrativa y la material adquiere sentido en
mar en cuenta las hibridacio- duplicación de esfuerzos, ca- su relación con el inmaterial.
nes que son características de da vez son más utilizados pa- Pero no faltan voces que
la cultura y forma habitual de ra poner en práctica la estra- consideran que aunque se
la vida social moderna (Gar- tegia de asociación entre paí- acepte revestir de una dimen-
cía Canclini). ses socios. sión cultural y se adorne de

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  49


cimiento, la aparición de mo-
vimientos socioculturales, el
reconocimiento político y el
fortalecimiento de las indus-
trias culturales. Un estudio
del PIB de los Países andinos
corrobora la aportación real
de la cultura al PIB. No obs-
tante, el reconocimiento real
de la importancia de la cultu-
ra en el desarrollo se da cuan-
do los planes gubernamenta-
les lo reconocen explícita-
mente y cuando se incorpora
en las dinámicas sociales que
mueven las organizaciones de
la sociedad civil.
Otro de los retos a los que
se enfrentan la Cultura frente
a los especialistas del desarro-
llo es la necesidad de cuantifi-
car y medir sus alcances. Mu-
chos piensan que si no se pue-
de medir es porque no tiene
valor, además no se puede
computar en el crecimiento
material. De ahí la definición
enumerativa que la UNESCO
da del patrimonio inmaterial,
para hacer frente a las criticas
capital social “al desarrollo”, reduce la cultura a dimen- de los economistas.
el desarrollo sigue siendo sión del desarrollo sin el me- Me parece oportuno con-
“desarrollo”. Es decir que pe- nor cuestionamiento de la cluir con una frase de Jerome
se a la labor llevada a cabo cultura del desarrollo que si- Bruner: Creo que la preocu-
por la UNESCO, los diferen- gue aún legitimando un de- pación técnica central de la
tes informes del PNUD y de sarrollo identificado con el teoría del desarrollo será có-
Naciones Unidas, que han re- crecimiento sin límites de la mo crear en los jóvenes una
flejado la necesidad de incor- producción, que hace del cre- valoración del hecho de que
porar los aspectos culturales cimiento material la dimen- muchos mundos son posi-
e impostar el desarrollo des- sión prioritaria del sistema bles, que el significado y la
de un enfoque de derechos social de vida y que convier- realidad son creados y no
culturales, en la práctica, la te al mundo en un mero obje- descubiertos, que la negocia-
corriente economicista es la to de explotación. Pensar ahí ción es el arte de construir
que se sigue imponiendo. El la cultura como dimensión nuevos significados con los
desafío real es cómo hacer se ha limitado a significar el cuales los individuos pue-
para que la cultura no pase añadido de una cierta hu- dan regular las relaciones
de ser un accesorio, una sim- manización del desarrollo, entre sí. ©
ple herramienta del desarro- un parche con el que encu-
llo y se convierta en la base brir la dinámica radical-
del mismo. mente invasiva (en lo econó- 1 (UNESCO declaración de México
Como escribió Jesús Mar- mico y en lo ecológico) de los sobre políticas Culturales art. 16
tín Barbero: La dimensión modelos aún hegemónicos de Mundialcult. México 26 de julio- 6
cultural del desarrollo se ha desarrollo. de agosto de 1982 informe final
Paris 1982)
convertido últimamente en Lo que no toma en cuenta
2. Mundialcult 1982
un tema central tanto en el este sector crítico, es que hay
3. Informe UNESCO 1995 Nuestra Di-
ámbito político como acadé- factores que han redefinido la versidad Creativa.
mico. Pero ese interés disfra- relación de la Cultura con el 4. (Convención para la Salvaguardia
za en muchos casos un pro- Desarrollo, como la explo- del Patrimonio Cultural Inmaterial
fundo malentendido: el que sión de la Sociedad del Cono- 2003)

50  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión

uando se recuerda la historia se comprueba

C que las culturas no son estáticas, ni siguen un


proceso lineal, sino que forman un todo diná-
mico e interdependiente, todas ejercen influencia y son
influenciadas. En esos contactos de unas con otras se crea
un clima contradictorio entre las fuerzas constructivas que
buscan la conciliación y las destructivas que subrayan las dife-
rencias para mantener la hegemonía o la dominación.

Tomar postura: reconocemos, ignoramos, rechazamos


“…La diversidad es Entendemos que los pueblos, las culturas, no son conglo-
el resultado de la libertad de merados de individuos, sino grupos humanos que aglutinan per-
los seres humanos...los sonas, familias, clanes… que se asocian, crean lazos, expresan
bienes culturales transmiten sus pensamientos, muestran sus sentimientos, organizan su uni-
ideas, símbolos, modos de verso simbólico, interpretan su estar en el mundo y sus sueños
vida, son parte de la de un futuro mejor.
identidad… las identidades En la actualidad, ante el fenómeno migratorio, nos debe-
son heterogéneas…” (PNUD ríamos hacer algunas preguntas: ¿reconocemos y apreciamos
2004) las señas de identidad de estos grupos que vienen o, por el con-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  51


trario, no cuentan porque los ignoramos y/o re- además, respetar los derechos culturales sin
chazamos? ¿Podemos comprender que perso- disociarlos de los civiles, políticos, sociales o
nas sin recursos, sin posibilidad de subsistir en económicos porque todas las culturas son legí-
sus territorios, desesperanzadas porque políti- timas, iguales, todas son dinámicas, cambian-
cas colonialistas, apoyadas por regímenes co- tes como la vida y la historia.
rruptos o por dictaduras que violan los más Para lograr de estos contactos nuevos co-
elementales derechos, vengan a nuestras de- nocimientos y un enriquecimiento de las iden-
mocracias y sean tratadas como mercancías? tidades es imprescindible una apertura a las in-
Otra cuestión importante para reflexionar novaciones2 abandonando algunos prejuicios
es la postura que adoptamos ante “lo diferente heredados.
que llega”. Hagamos memoria de nuestras per- Las identidades personales, culturales…
cepciones, reacciones, estereotipos ante las son heterogéneas. Como conjunto de creen-
personas extranjeras, las turistas, asiladas o cias, de representaciones que todos/as posee-
refugiadas. ¿Son iguales los prejuicios y los mos, las aprendemos o se nos transmiten por
tópicos ante un árabe que llega en yate o un pertenecer a determinados grupos humanos,
moro que llega en patera? pero también las construimos, las podemos
Analicemos, también, nuestros sentimien- modificar o hacer evolucionar con la apertura
tos, nuestras acciones ante esta nueva diversi- y la inter-relación con otros individuos. Cada
dad: una primera actitud etnocentrista, hege- persona participa, por tanto, de identidades
mónica, considera nuestra cultura como la me- múltiples y complementarias.
dida de todas las demás, los que llegan tienen
que asimilarse, perder su identidad. Otra posi- Construir interculturalidad
ción puede ser de indiferencia y exclusión Ver la realidad como realidad, es siempre
real, aunque el discurso teórico defienda que despertar a ella (…) es disponerse a crear
todas las culturas son iguales pero es mejor no una sociedad humanizada (…) el Planeta en-
encontrarse, es la posición relativista que de tero es nuestra casa, convivir en él quiere de-
alguna manera favorece los ghettos. La tercera cir sentir y saber que nuestra vida, aún en su
opción sería la intercultural, todas las culturas trayectoria personal está abierta a los demás.
son iguales, no se excluyen, pero es necesario Vivir es anhelar, la vida no se expresa sino
el diálogo sabiendo que existen diferencias. para transformarse…3
Reconocer la complejidad de relaciones Desde esta realidad plural, multicultural y
entre la diversidad de culturas, ampliar los ante el fenómeno de las migraciones que esta-
marcos de referencia o cultivar la sensibilidad mos viviendo, ¿cómo contribuimos a la cons-
para el intercambio es una manera de estable- trucción de ese nuevo paradigma intercultu-
cer relaciones interculturales reales1. Supone, ral que algunos autores llaman racionalidad in-

52  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión
tos conjuntos y lo más importante, es
una urgencia para liberarnos del mie-
do a lo diferente.
Hay dos modos de afrontar lo
nuevo, lo desconocido, lo distinto, lo
diferente. Uno es la reacción primi-
tiva guiada por el miedo y la igno-
rancia; es la reacción de desconfian-
za y rechazo, la reacción intolerante.
El otro modo de reaccionar está
guiado por la curiosidad y la inteli-
gencia, es confiado y acogedor.
(Alonso, 2000)5

Hacia una ciudadanía


intercultural. desafíos para la
educación6
Cualquier proyecto intercultural
tiene que iniciarse analizando el gra-
do de aceptación o rechazo de todos
los agentes que participan7, también,
por supuesto, contar con el apoyo de
políticas sociales que faciliten el ac-
tercultural?4. No olvidemos que aceptar un ceso al estatus de ciudadanía en igualdad de
nuevo paradigma supone cambios porque condiciones, con los mismos derechos-res-
irrumpe un pensamiento emergente que inte- ponsabilidades para todos los individuos. Ne-
rroga, provoca una reflexión crítica, cuestiona, cesitamos, por tanto, analizar críticamente los
analiza los conocimientos desde la incertidum- discursos, las prácticas sociales, el posiciona-
bre de una nueva teoría, propone nuevas for- miento ante las minorías culturales, en mu-
mas de ver el mundo. chos casos, en situación de exclusión. Para la
Promover el encuentro entre un “noso- creación lúcida de un proyecto común, tene-
tros”, sin prejuicios, sin dominación y en tér- mos que entender la diferencia como relación
minos de equidad, es lo que subraya la “carga no como oposición.
ética” del término interculturalidad. En la co-
municación entre culturas, para establecer re- En la comunicación entre culturas,
laciones y nuevos modelos de convivencia, para establecer relaciones y nuevos
una condición indispensable es que cada una
reconozca a las demás sin que ninguna se so-
modelos de convivencia, una
meta al poder de grupos hegemónicos. condición indispensable es que
Necesitamos imaginación para crear refe- cada una reconozca a las demás sin
rentes transculturales, espacios abiertos con que ninguna se someta al poder de
formas de articulación alternativas y descen-
tralizadas para fortalecer las identidades de
grupos hegemónicos
cada persona de cualquier cultura, favorecer la En un mundo donde la globalización eco-
construcción de una ciudadanía donde se re- nómica y cultural, los fanatismos religiosos, la
conoce la diversidad cultural como base para limpieza étnica, los prejuicios sociales y racia-
vivir una democracia plena, hacer posible la les forman parte de la experiencia cotidiana,
relación de complementariedades, el diálogo se plantea la cuestión de saber cómo sustituir
entre los diferentes para ganar en riqueza hu- el odio que engendra violencia, por el respeto
mana y poder experimentar un nuevo orden de como actitud positiva hacia otras personas y
convivencia basado en el respeto y la promo- sus culturas.
ción de los Derechos Humanos, “…la globalización está redefiniendo el
Trabajar desde una perspectiva intercultu- movimiento de las personas por el mundo
ral supone, por tanto, un reto si queremos tanto en términos cuantitativos como cua-
construir una sociedad participativa, democrá- litativos, ya que aumentan las personas
tica, igualitaria, justa… Es, además, una nece- que emigran a los países con ingresos altos
sidad para desarrollar el conocimiento que nos y desean mantener sus identidades cultu-
enriquece, el respeto que nos hace más flexi- rales y los lazos con sus países de origen…”
bles o la comunicación que nos une en proyec- (PNUD 2004)

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  53


Como dice Freire las culturas son expre-
sión de la riqueza inabarcable de lo humano,
de sus tradiciones, realizaciones, sensibilida-
des y fantasías… configuran, en el nivel pro-
fundo, nuestro modo de ser y situarnos en el
mundo.
Formamos parte de un espacio en el que
todas las culturas se encuentran e interactúan,
pero, como dice Mayor Zaragoza9,
“…en este espacio supranacional hoy no
tenemos, por desgracia, un marco democráti-
co, un marco ético. Para lograr un sistema
democrático justo no podemos ser dóciles y
aceptar las cosas como son, nos hemos de
educar para actuar como ciudadanos/as en
plenitud y participar, disentir, renunciar o
aplaudir porque hemos reflexionado. La vio-
Cuando la globalización se considera una lencia y la impunidad son incompatibles con
amenaza para algunas identidades culturales la democracia. La paz es fruto de la justicia.
habría que exigir políticas que potencien los Hemos de aprender a ser, a conocer, a hacer y
contactos con la diversidad y el pluralismo a vivir juntos/as”
existente porque la cultura es un proceso con- Avanzar hacia esa verdadera interculturali-
tinuo de creación y recreación colectiva, en- dad requiere diálogo entre culturas, invita a la
tendida de esta manera ni se puede definir8 de acogida de lo diferente, a dejarnos afectar por
modo unívoco, ni es un producto impuesto por lo distinto, exige un conocimiento mutuo y una
la escolarización formal o por determinados convivencia entre personas y grupos de distin-
“patrones culturales”, ni se trata de una reali- tas culturas para asumir, sin idealismos falsos,
dad homogénea, privilegio de algunos hom- la riqueza pero también las tensiones y con-
bres y mujeres o de ciertos grupos sociales. flictos de esta nueva dinámica social. ©

Qué conocemos de otras culturas. INFORMACIÓN /PENSAMIENTO


CRÍTICO
No hay culturas inferiores-superiores. DERECHOS HUMANOS PARA
TOD@S
Cómo nos vemos y relacionamos con personas de otras culturas.
DIALOGO/PAZ
Diferencia – diversidad ➉ mundo interdependiente. EQUIDAD/JUSTICIA
Favorecer la valoración ante la diversidad cultural ➉ no discriminar.

NOTAS 6. AA.VV. Identidades y ciudadanía. Desafíos para la edu-


1. VALLESCAR; Cultura, multiculturalismo e intercultu- cación. Brasil 2005.
ralidad, hacia una racionalidad cultural. P. S. Madrid 7. COLECTIVO AMANI; La escuela intercultural: regula-
2000. MALGESINI, G. y GIMENEZ, C; Guía de conceptos ción de conflictos en contextos multiculturales. AA.VV;
sobre migraciones, racismo e interculturalidad. La Ca- Formación del profesorado en educación intercultural.
tarata, Madrid 2000 y Revista NOVAMERICA nº 91, sep- Catarata-MEC. Madrid, 2004. BARTOLOME, M; Del pro-
tiembre 2001. yecto de ayer a la realidad de hoy: demandas sociales,
2. BARTOLOME, M; Identidad y ciudadanía. Narcea, Ma- respuestas y desafíos educativos. Actas Jornadas so-
drid. 2002 y AA.VV; Ciudadanía, ciudadanos y demo- cioeducativas Guadix 2003. IEPS-InteRed. AA.VV; Edu-
cracia participativa. Fundación Cesar Manrique, Ma- car en tiempos difíciles. Brasil 2002. AA. VV. La cons-
drid 2003. trucción de la ciudadanía intercultural en la escuela.
IEPS–ASTI–Fundación Santa María. Madrid 2003.
3. ZAMBRANO, M; Antología, selección de textos. Anthro-
pos. Suplemento Marzo-abril 1987. 8. AA. VV. Interculturalidad y cambio educativo, Apuntes
4. VALLESCAR, D; Ob.cit. I.E.P.S. nº 59, Narcea, Madrid, 1994.

5. ALONSO, L; Educar en la tolerancia. Diada. Madrid 9. MAYOR ZARAGOZA, F; “La educación, base de la de-
2000. mocracia”. Conferencia UOC. 2001.

54  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión
Globalización y
respeto a las culturas

Fabiola Luna Pineda


Centro amazónico de Antropología y Aplicación Práctica.
Comité Ejecutivo

La globalización que ha pasado a ser un referente


interpretativo de la situación presente y, así como
puede ser fuente de
nte la creciente fuerza de las culturas existen tesis
oportunidades, también
es el principal factor de A
dramáticas como la de Samuel Huntington en su libro
“Choque de civilizaciones”. En 1993 publica su tesis:
las grandes divisiones entre la humanidad y la fuente domi-
la ingobernabilidad y nante de conflicto será cultural. Según Huntington: “la polí-
deshumanización del tica global estará dominada por el choque de civilizaciones.
El conflicto entre civilizaciones será la última fase en la
mundo. evolución del conflicto en el mundo moderno”. La centrali-
dad de la pobreza y la exclusión no se pueden esconder ante
tesis como ésta. Esta tesis es poco sutil para dar cuenta del
mundo contemporáneo, es como si al verdadero problema se
le moviera el foco. Pero para muchos los acontecimientos del
11 de septiembre 2001 fueron la comprobación de la tesis.

La globalización avanza sin escuchar


El proceso de globalización caracteriza al mundo con-
temporáneo y se ha ido implementando, sobre todo, desde lo

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  55



Las culturas
locales,
financiero, la comercializa-
ción, la economía, el mundo
de las tecnologías y por pro-
cesos avanzadísimo de comu-
nicación. La globalización
el fin de todo comportamien-
to humano. Según esta con-
cepción quedan subordinadas
al mercado la vida de las per-
sonas, el comportamiento de
enfrentadas a avanza sin escuchar ni a los las sociedades y las políticas
países ni a las personas, avan- de los gobiernos.
cruces e za en un monólogo consigo La globalización articula-
hibridación entre misma. Esto a favor de una da sobre la faz de la tierra
globalización asimétrica y con diferentes estadios de
las más variadas nortecéntrica, que asume a “modernización” de los pue-
diferencias unos y excluye a otros, que blos, es fuente de bienestar y
culturales, no se aumenta la desigualdad y agu- también de tensiones. El que
diza la brecha entre los mun- se la considere como fuente
disuelven sino que dos pobre y rico. Defiende el de tensiones tal vez sea por-
entran al proceso mito de que el crecimiento que no sólo concierne a la ci-
económico es el fundamento vilización occidental, sino
de globalización, del progreso del hombre, que extendiéndose desde los
convirtiendo en mientras que en realidad el Estados Unidos de Nortea-
porosas las problema social y mundial de mérica y Europa al resto del
hoy día es que el ser humano mundo, ya está afectando el
fronteras étnicas o está siendo excluido del mun- corazón y el espectro entero
nacionales do del trabajo. El neolibera- de las culturas. Además hay
lismo que promueve es una que tener presente que el dis-


concepción radical del capi- curso globalizado no es ideo-
talismo que tiende a absoluti- lógicamente “neutro” o
zar el mercado hasta conver- “aséptico”, sino que va de la
tirlo en el medio, el método y mano de una nueva concien-
cia política e ideológica que
es el neoliberalismo reinante
lleno de criterios motivado-
res del puro reino del “mer-
cado”. La gran omisión den-
tro de este proceso es el olvi-
do del “mundo de la vida”, de
su sustancia ética.

Los olvidados derechos


culturales
Esta globalización ali-
menta el humanismo etno-
centrista de Occidente y reco-
noce solamente los derechos
del individuo, no de los pue-
blos; el desarrollo del bienes-
tar económico de algunos a
costa del hambre y pobreza
de la mayoría de la población
mundial; la productividad, la
ganancia, el crecimiento eco-
nómico, el “progreso” y la
competencia son sus objeti-
vos. Por la globalización tam-
bién los derechos culturales
son “descuidados” o subesti-
mados ante los otros dere-
chos humanos. Los textos
clásicos hacen solamente re-
ferencias someras a esta te-

56  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión

mática y su conceptualiza- cas transversales en las que ción crea relaciones interna-
ción es vaga y a veces ambi- todos los actores sociales cionales al margen de las na-
gua. Este “descuido” se debe puedan participar de sus de- cionalidades con nuevas for-
a muchas razones que inclu- rechos culturales. mas de comunicaciones rea-
yen tensiones políticas e ideo- La globalización, también, les entre individuos y grupos
lógicas que rodean este con- es un cambio de paradigma en prescindiendo de su naciona-
junto de derechos. Se suelen las relaciones humanas, cam- lidad. La globalización reco-
enumerar juntamente con los bio en las instancias simbóli- rre el mundo en sentido in-
derechos económicos y socia- cas donde se construyen las verso al multiculturalismo,
les, pero reciben mucha me- identidades. Esto no quiere pero ambos tienen en común
nos atención y con suma fre- decir que sea el fin de las cul- que contribuyen al desplaza-
cuencia son completamente turas locales. Éstas, enfrenta- miento de las instancias tradi-
olvidados. Aunque la expre- das a cruces e hibridación en- cionales de decisión política y
sión “económicos, sociales y tre las más variadas diferen- nos trasmiten la impresión de
culturales” se utiliza amplia- cias culturales, no se disuel- vivir sujetos a procesos cuya
mente, las más de las veces el ven, sino que entran al proce- orientación escapa de nues-
interés parece limitarse a los so de globalización de las cul- tro control…
derechos económicos y socia- turas convirtiendo en porosas
les. Si bien los derechos cul- las fronteras étnicas o nacio- La globalización es ciega
turales son derechos indivi- nales. De esta manera los sis- ante las diferencias
duales suelen ejercitarse prin- temas culturales contemporá- culturales
cipalmente, sino exclusiva- neos se vuelven extremada- Una suerte de “homoge-
mente, en asociación con mente complejos y heterogé- neización” se instala amena-
otros. Los derechos indivi- neos. El resultado de todo es- zando desplazar o destruir en
duales y los derechos colecti- to es la creación de nuevos todo el orbe los referentes
vos son complementarios. contextos culturales para la tradicionales nacionales y
vida personal o la comunidad culturales a través de los cua-
Origen de conflictos nacional e internacional. Los les se han venido compren-
Los derechos culturales cambios han operado una diendo. La globalización cie-
son de una gran actualidad ya modificación significativa en ga e irrespetuosa respecto de
que muchos de los conflictos nuestras percepciones de es- de las diferencias culturales,
sociales contemporáneos han pacio y de tiempo. La univer- carece de un reconocimiento
surgido en torno a cuestiones salización de esa modifica- político de las mismas y al ne-
culturales e incluso hay nego- ción espacial y temporal de la gar de este modo la identidad
ciaciones políticas importan- experiencia humana es, ante de las distintas colectividades
tes sobre la materia. Los dere- todo, un fenómeno cultural. culturales las fuerza a inte-
chos culturales y la diversi- Los sistemas culturales están grar moldes homogéneos que
dad cultural son esenciales desafiados por el proceso de les son ajenos.
para promover el desarrollo globalización que envuelve al La dinámica del mundo
humano. Por esta razón es ne- mundo entero. no sólo se mueve hacia la glo-
cesaria la aplicación de políti- Más aún, esta globaliza- balización sino también en

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  57


tensión hacia lo propio, hacia identidades redefinen la ten-
lo específico de cada pueblo sión entre los aspectos parti-
o cultura, con el fin de ser re- culares y universales que con-
conocidos, preservados y de- tienen éstas, donde los valo-
sarrollados según sus raíces res tradicionales son coetáne-


La tradición es lo
que es dado como
específicas. Esta dinámica es
una forma por la cual indivi-
duos, razas y países enteros
son llevados a mantener su
identidad personal o común,
os de los más modernos.

La diversidad cultural
sobrevive
La diversidad cultural ha
y asegurar sus derechos. Las logrado sobrevivir a pesar de
marco histórico de culturas se convierten en en- los esfuerzos de las culturas
referencia, de claves y fuerzas que mantie- dominantes por construir uni-
nen una diversidad creadora dades monolíticas y afirmar
enraizamiento e y que actúan también con cre- identidades, comportamien-
identificación. ciente alcance político. Por lo tos, percepciones, creencias y
tanto, la globalización misma sensibilidades uniformes. Se
Transmitir es no es ajena al renacimiento trata de perpetuar las posicio-
mantener el vínculo de las identidades culturales. nes de privilegio mientras se
que une a las Ésta no sólo está provocando relega a “los otros”, porque
homogeneidad sociocultural; les faltan los requisitos de for-
generacioes y por el contrario va acompaña- mación “exigibles” por la cul-
proponer a cada do de un notable renacimien- tura dominante. Por esta ra-
to de las identidades cultura- zón es preciso atender a los
individuo las les en todo el mundo. contextos sociopolíticos y no
condiciones de su Pero el núcleo de discu- sólo a los culturales.
inserción en el siones no es lo global versus De esta manera los siste-
lo local, sino la tensión per- mas culturales contemporá-
conjunto al que manente entre ambos. Se tra- neos se vuelven extremada-
pertenece ta de ver cómo los efectos de mente complejos y heterogé-
la globalización sobre las neos, que requieren un reco-

” 58  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008 7 7


opinión
nocimiento igualitario que re- los movimientos de afirma- dar diferentes batallas socia-
conozca las diferencias. Las ción de lo local, desde las cul- les en las que las luchas por la
culturas se han convertido en turas propias y específicas de cultura anden por otro lado.
enclaves y fuerzas que man- los diferentes grupos huma- Se negaría el reconocimiento
tienen una plural diversidad, nos y sociales. Estos movi- de la función educativa de la
actuando con creciente al- mientos y culturas locales cultura como lugar donde se
cance político. realizan una globalización construyen las identidades,
El concepto de identidad contra-hegemónica; es decir, se movilizan los deseos y se
cultural ha permitido explici- una globalización de abajo forman los valores morales.
tar la naturaleza intercultural hacia arriba.. Borrar la manera cómo la cul-
de toda cultura en su misma La cultura es elemento de tura es un campo de lucha va
construcción, ya que toda identidad. Es un signo de per- en contra de nuestro sentido
identidad como toda cultura tenencia porque ha sido antes de sujeto político. Las luchas
es inseparable de una rela- que nada un medio de sociali- por la cultura son el corazón
ción con la alteridad y por zación, educación y forma- de las luchas sociales por el
consiguiente de la comunica- ción de la parte colectiva de significado, agencia y resis-
ción entre ellas. De hecho los nuestra identidad. En este tencia, y representan un sitio
grupos culturales no existen, sentido, es tradición y trans- diferente, pero no menos im-
sino que mantienen relacio- misión. La tradición es lo que portante dentro de las luchas
nes con otros grupos lo que es dado como un marco his- políticas.
provoca una mutua y cons- tórico de referencia, de enrai-
tante transformación. En ese zamiento e identificación. Recuperar la identidad
sentido lo intercultural es Transmitir es mantener el vín- Ante toda esta realidad
constitutivo de lo cultural. culo que une a las generacio- ¿qué puede esperarse de las
nes y proponer a cada indivi- mujeres y hombres contem-
Una globalización de abajo duo las condiciones de su in- poráneos y de su capacidad
hacia arriba serción en el conjunto al que para recuperar su identidad?
La globalización eviden- pertenece. 1. Que se asuman como
cia también las profundas No se puede dar paso a po- inmersos en la problemática
contradicciones y desigualda- siciones reduccionistas que de la identidad–alteridad. En-
des que existen en el mundo, obvien cuestiones de poder y tendiendo como alteridad la
provocando el surgimiento de desigualdad. No se pueden infinita posibilidad dialéctica

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  59


del proceso constitutivo de la temático que contiene la rea-
cultura. lización de un conjunto de
acciones de la ciudadanía or-
2. Una decisiva crítica de ganizada, dirigidas a influir
la ideología neoliberal del en aquellos que toman deci-
globalismo. siones sobre políticas públi-
cas, con la finalidad de lograr
3. Promover una ciudada- cambios específicos allí don-
nía intercultural, capaz de in- de las culturas se fortalezcan
tegrar las diferentes culturas dentro de las especificidades
de una comunidad política de internacionales y locales en
tal modo que todos sus miem- búsqueda de la autoorganiza-
bros se sientan “ciudadanos ción de la sociedad civil
de primera”. transnacional en un pacto so-
cial contrahegemónico.
4. Una ética intercultural
que invite a un diálogo entre 6. Es urgente y necesario
culturas a través del cual pue- visibilizar dichas formas so-
dan llegar a ver lo que es irre- terradas de dominio cultural,
nunciable para construir una discutir el modelo homoge-
convivencia justa y solidaria. neizador de ciudadanía y des-
Para ello hay que afrontar arrollo vigentes y analizar la
problemas antropológicos, viabilidad y pertinencia de la
psicológicos, éticos, jurídicos propuesta alternativa de ciu-
y políticos. dadanía diferenciada, dere-
chos especiales y políticas de
5. Realizar una incidencia reconocimiento de las identi-
política internacional, como dades en el contexto mun-
un proceso deliberativo y sis- dial. ©

60  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008 7 7


La creciente relación entre turismo y cultura1 ha hecho que la cultura se haya
convertido en un elemento esencial del sistema turístico ya que ambos fenómenos
se apoyan recíprocamente: la cultura acogiendo a la industria turística y el turismo
proveyendo una justificación para la preservación de la cultura. Así el maridaje
entre el turismo y la cultura da lugar al turismo cultural, a “la actividad que
permite explorar o experienciar diferentes estilos de vida, costumbres sociales,
tradiciones religiosas y patrimonio cultural y natural así como las ideas de un
vasto patrimonio cultural que pudieran ser desconocidas” (Borley 1994: 4)

Turismo cultural responsable,


una responsabilidad
compartida
Ana Goytia Prat
Estudios de Ocio.
Universidad de Deusto

Muralla china

Tal y como ilustra la tabla 1 el turismo cul- surge una gran pregunta a resolver. ¿Es el tu-
tural ha evolucionado de manera creciente a rismo una amenaza para la cultura de la que se
nivel mundial en los últimos años. Sin embar- nutre o por el contrario supone una oportuni-
go, este crecimiento no siempre resulta ser dad para su futuro?
equilibrado de modo que, en el marco del difí- Las respuestas son múltiples y abarcan to-
cil ajuste entre el crecimiento y el desarrollo, do un abanico de perspectivas que van desde

62  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión
el pesimismo hasta el optimismo cultural dependiendo de la responsabilidad, ética o
(Bennett, 2001). En un extremo, el pesimismo sostenibilidad desde la que se desarrolle en ca-
cultural radica en la postmoderna pérdida de da caso. Así pues, la clave reside en la tan ac-
fe en el progreso que fue característica de la tual filosofía de la sostenibilidad o responsabi-
modernidad. Desde este punto de vista se con- lidad turística. Ahora bien, no quisiéramos re-
sidera que cualquier tiempo pasado fue mejor, ducir estas páginas a la reflexión teórica sobre
al tiempo que se respira un espíritu de nostal- un concepto ya viejo de tanto mencionarlo
gia. En el otro extremo, el optimismo cultural aunque aún desconocido por tan poco aplicar-
reside en la creencia innata en la cultura como lo. Más allá de las buenas intenciones y de
fuerza viva y dinámica que siempre permite en- principios teóricos de la sostenibilidad sobre
contrar soluciones a los problemas que se de- los que todos estamos de acuerdo, ¿de qué o
rivan de la relación entre el ser humano y el de quién depende la existencia de un turismo
medio ambiente. Según se adopte una u otra cultural sostenible, ético o responsable?
perspectiva el turismo cultural se entiende co- Coincidimos con Gascón y Cañada (2003)
mo un elemento destructor de la cultura, basa- en afirmar que el turismo responsable no es un
do en experiencias inauténticas que mercanti- tipo específico de turismo sino un movimiento,
lizan el patrimonio o, por el contrario, como una filosofía ligada a la sostenibilidad. De ahí
un “buen tipo de turismo”, como una “industria que si ésta se entiende como “una aproxima-
creativa” (Smith, 1998), pilar básico de la eco- ción positiva que intenta la reducción de ten-
nomía simbólica (Zukin, 1997 en Stevenson, siones y fricciones derivadas de interaccio-
2006) y de la “economía de la experiencia” o nes complejas entre la industria turística, el
“del entretenimiento” que potencia la capaci- medio-ambiente, las comunidades locales y
dad de atracción de ciudades y regiones al los turistas” (Goytia, 1995:125), la relación
tiempo que favorece la regeneración de áreas responsable entre la cultura y el turismo pue-
rurales deprimidas. Se entiende como un tipo de analizarse desde tantos puntos de vista co-
de turismo que crea respeto hacia la cultura y mo diversos son los agentes implicados: la in-
ayuda a protegerla al tiempo que incrementa la dustria, los gestores públicos, la comunidad lo-
conciencia local hacia el propio patrimonio cal y, por supuesto los propios turistas. Así, la
cultural. responsabilidad resulta, tal y como anuncia el
título de este artículo, una responsabilidad
Una filosofía ligada a la sostenibilidad compartida. Ahora bien, ¿en qué consiste tal
Ante posturas tan extremas cabe pregun- responsabilidad? Veamos el papel de los dife-
tarse, ¿cuál de ambas es la correcta? Desde rentes agentes en la consecución de un turis-
nuestro punto de vista probablemente ambas, mo cultural responsable.

Cambio de la Guardia Real en Buckingham Palece (Londres)

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  63


Parque Nacional de Yosemite (USA)

Gestión sostenible del turismo cultural. se consume en los ciclos de acumulación de


La ética y la responsabilidad social de la capital. Se afirma que los conservadores cultu-
industria, los gestores públicos y la rales impulsan la conservación desde un punto
comunidad local de vista elitista y tecnocrático y que institucio-
Tal y como se ha avanzado, las criticas ha- nalizan la cultura a través de las políticas cul-
cia el turismo cultural se ven tradicionalmente turales publicas. Al mismo tiempo, se pone en
ligadas a la gestión no sostenible de la oferta. tela de juicio las tendencias de explotación
Así, se critica la gestión no responsable del pa- cultural por considerarlas una moda cuyo úni-
trimonio cultural cuando se pervierte el mer- co propósito es la acumulación de capital o la
cado mercantilizando el pasado y reduciendo creación de identidades sociales que provocan
la cultura a un mero espectáculo, lo cual a su la gentrificación, la museización y la mercanti-
vez deriva en una oferta cultural en cadena, en lización de los entornos históricos (Daher,
1999).
Se critica la gestión no responsable Frente a estos riesgos y “movidos por el
afán de fomentar un turismo responsable y
del patrimonio cultural cuando se sostenible” a finales de s. XX. proliferan los do-
pervierte el mercado cumentos en su favor. Se redacta El Código
Ético Mundial para el Turismo (OMT, 1999)
mercantilizando el pasado y cuyo objetivo reside en definir los principios
reduciendo la cultura a mero para la promover el desarrollo equitativo, res-
espectáculo ponsable y sostenible del turismo mundial
amen de regular la responsabilidad de la pro-
la “disneyficación” y “McGuggenheinización” fesión. En el campo específico del turismo cul-
(Honigsbaum, 2001) de los destinos culturales tural resulta de especial importancia la Carta
así como una falta de endogeneidad y de parti- Internacional del Turismo Cultural (Interna-
cipación local en el desarrollo turístico. En es- tional Council of Monuments and Sites, ICO-
ta línea, adoptando perspectivas neomarxistas MOS,1998), que se centra en la gestión del tu-
y afines al pensamiento de la Escuela Crítica rismo en lugares con patrimonio significativo e
de Frankfurt, autores como Farouk (2000) cri- ilumina el camino hacia la gestión responsable
tican la explotación capitalista del patrimonio, del turismo cultural a la luz de tres priorida-
argumentando que la cultura se mercantiliza y des. Estas son: preservación, conservación e

64  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


opinión
interpretación. En estas tres claves es donde la El turismo cultural resultará
sostenibilidad apela directamente a la respon-
sabilidad social (RSC) de gestores e industria
responsable no sólo si la cultura se
turística así como a la ética de las comunida- preserva y democratiza, sino si
des receptoras2. además mantiene su capacidad de
 La preservación y la conservación.
Las líneas de acción operativas de la
conectar el pasado con el presente
UNESCO indican que todos los lugares de pa- y si esto se hace a través de una
trimonio de la humanidad deben tener planes valorización de lo local
de gestión responsables. Estos planes deben
garantizar la preservación y conservación de  La interpretación3.
los lugares al tiempo que han de maximizar la Los esfuerzos de los gestores por revalori-
experiencia del visitante y contribuir al desa- zar los destinos a través de su identidad cultu-
rrollo del turismo sostenible (Evans y Smith, ral de cara a incrementar su integración eco-
2000 188). Ahora bien, la preservación y la con- nómica y su capacidad de atracción se han da-
servación resultan necesarias pero, en cuanto do en llamar la “economía de la cultura”. (Ray,
que “mantienen” pero no “producen” patrimo- 1998). Esta economía resulta clave en destinos
nio cultural, resultan insuficientes. De ahí la turísticos culturales que, en este afán por la re-
importancia de la interpretación responsable novación de su atractivo, corren el peligro de
en los procesos de revalorización de los desti- que las ideologías o intereses dominantes se
nos culturales. apropien del patrimonio cultural en pro del po-
sicionamiento competitivo en el
mercado turístico. Aquellos que cri-
tican esta falta de responsabilidad
han llegado al punto de rechazar el
patrimonio cultural, e incluso en
ocasiones derivan en una animosi-
dad anti-patrimonio (Lowenthal,
1998) porque consideran la venta y
exhibición de la cultura como un fe-
nómeno destructivamente chovinis-
ta, elitista, incoherente, ecléctico e
históricamente falso. Asimismo, si-
guiendo las ideas de Horkheimer y
Adorno (1972), se critica que se ma-
nipula al publico, que se usa la cul-
tura y el patrimonio y que se inte-
lectualiza la diversión. Además, se
cree que el turismo cultural carece
de substancia y predominan el efec-
to y las imágenes puesto que se mu-
seízan los entornos.
Frente a estas críticas se propo-
ne una interpretación responsable
del patrimonio cultural por parte de
los gestores y de la comunidad local
que evite lo que Tunbridge y As-
hworth (1995) denominan como
”patrimonio disonante”4. La cues-
tión radica en analizar y organizar
de modo responsable en los planes
de gestión de visitantes el “sistema
cultural” a través del cual la cultura
local se descodifica e interpreta por
y para el turismo. En definitiva, el
turismo cultural resultará responsa-
ble no sólo si la cultura realmente
se preserva y democratiza, sino si
Catedral de Burgos (España) además se mantiene su capacidad

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  65


Puente de los Suspiros, Venecia (Italia)
de conectar el pasado con el presente, y si es- cultural vive su experiencia a través de la ludi-
to se hace a través de una valorización de lo ficación del pasado y del gusto por la imagen,
local. Así la cultura no sólo se conservará sino a través del espectáculo y de los lugares acu-
que mantendrá su significado. mulados ya sean ciudades, paisajes o monu-
mentos. El pasado proporciona diversión, ex-
Disfrute responsable del turismo cultural. citación y originalidad; ofrece un “aura de nos-
El turista consciente o ético talgia” (Urry, 2001) de tal manera que todo lo
Si la responsabilidad de los gestores públi- antiguo resulta interesante. En este contexto,
cos, de la industria y de la población local en la cuestión reside en descifrar hasta que pun-
pro de un turismo cultural sostenible es evi- to esta experiencia turística consume5 o reavi-
dente, el disfrute responsable de los turistas, va la cultura que la facilita. Para ello conside-
tal y como se evidencia en el texto “El turista ramos que “la mirada del turista” (Urry, 2001)
y viajero responsable” (OMT, 2005), no resul- juega un papel fundamental puesto que en ella
ta menos importante. En este sentido si acep- reside el poder para potenciar o destruir la
tamos que “el patrimonio cultural no es lo cultura que da lugar al viaje. Veamos en deta-
que los muertos hicieron o pensaron, sino su lle las diferentes miradas del turista cultural y
su papel en un turismo cultural responsable.
Como alternativa al turismo basado  Miradas que matan: Cuando el

en el mero consumo de activos turista consumidor “mira” el


patrimonio cultural.
culturales emerge el turismo No es difícil traer a la memoria ejemplos
creativo en el que el turista es de turistas que miran y fotografían sin “ver” re-
almente el lugar que visitan. No es difícil re-
protagonista de la experiencia cordar las colas delante de monumentos que
turística y no sólo está en el destino dan suerte y conceden deseos, las fuentes lle-
nas de monedas, las fotos estandarizadas jun-
sino que vive una interacción to a paisajes o personajes emblemáticos.... És-
reflexiva con el mismo. te suele ser el modo en que el turista tradicio-
nal o el turista de masas6, consume la cultura
manera de hablar a los vivos” (MacCanell del lugar visitado. Nos encontramos ante un
(1998), cabe preguntarse: ¿respetamos y en- turista evidente, un turista patán en palabras
tendemos los turistas lo que nos cuenta la cul- de Urbain (1993), ante un viajero sin experien-
tura o lo destruimos o reinterpretamos a tra- cia, un turista que no es superficial “sino pre-
vés de una mirada simplificada, mediática y liminar, iniciático (...)”.
perversa? (Un viajero que) “emprende las principa-
A la hora de dar respuesta a tal incógnita les rutas y se procura unos guías. Introducido
resulta importante considerar que el turista en el circuito del reconocimiento, quiere ver,

66  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


leer y grabar los signos que puedan responder para hacer de él un turista”. Este proceso re-
una primera vez a su deseo de exploración (...) quiere, muchas veces de ayuda por parte de un
es un observador que se doblega ante la lógica guía o un animador quien “traduce la extrañe-
de circuito. Adopta la rigidez de una serie inin- za de una cultura extranjera en un idioma
terrumpida de ceremonias y marca un recorri- familiar para los visitantes” (Cohen,1985:15).
do ritualizado que impone a millones de viaje- Aquí aparece de nuevo el papel ya comentado
ros una serie de visitas obligadas”. (Urbain, de la interpretación como herramienta educa-
1993). tiva al servicio de los planes de gestión turísti-
Esta realidad aún pareciendo inocua, lejos ca sostenible. Una herramienta que favorece el
de ser responsable reduce el turismo cultural a turismo apellidado “consciente o ético” (Krip-
mirar o, más exactamente, “pasar la mirada pendorf, 1992) y que nosotros calificamos de
por encima”, por la estructura que se conside- responsable.
ra encierra un significado hegemónico y abso-  Miradas que crean. Cuando el
luto. Nos encontramos ante una fría compra turista prosumidor y creativo “ve” el
del destino cultural que se consume en cada patrimonio cultural.
mirada puesto que el turista no ve “el fondo” si- Como alternativa al turismo basado en el
no que mira un pasado que pertenece al pasa- mero consumo de activos culturales emerge el
do, pervirtiendo el hecho de que el pasado una turismo creativo7 en el que el turista es prota-
vez tuvo lugar como presente. Así, la cultura se gonista de la experiencia turística y no sólo es-
consume como una “extracción y una abstrac- tá en el destino sino que vive una interacción
ción” del pasado. Esta aproximación lleva a un reflexiva con el mismo. En este caso, frente al
turismo cultural que existe a costa del alma y turista-cliente que consume pasivamente en-
del sentido del lugar visitado. Ahora bien, en contramos un huésped activo y prosumidor8
nuestra opinión, tal miopía del turista consu- para quien ”el turismo es una experiencia de
midor puede ser corregida ya que, tal y como descubrimientos que proporciona no sólo des-
afirmaba Jean-Didier Urbain (1993), “el viajero cubrimientos del destino sino sabiduría”
reúne (potencialmente) todas las condiciones (Marchena Gómez,1992). Así, frente al turista
miope este turista “ve” que el significado del lu-
gar no resulta necesariamente evidente y en-
tiende que el destino visitado no encierra una
única verdad sino que depende de su interpre-
tación. En consecuencia lo interpreta, lo recrea
y reconstruye desde su propio sistema cultural
de modo consciente, ético y responsable. So-
bre estas bases el turismo cultural persigue la
integración y participación del turista a partir
de tres procesos conjuntos: un proceso de des-
cubrimiento, un proceso de creatividad, y un
proceso de puesta en relación del turista con
obras, lugares y culturas9. Así, el viaje deja de
ser un recorrido neutral de espacios para con-
vertirse en una inmersión del sujeto en sí mis-
mo y en el medio visitado, de modo que la vi-
vencia cultural (y no solamente el consumo de
bienes culturales), permite que el destino visi-
tado siga vivo. En definitiva, el desarrollo de la
creatividad en las experiencias turísticas apa-
rece como una solución que incrementa la res-
ponsabilidad del turista y disminuye el riesgo
de la reproducción en serie y del consumo
irresponsable de la cultura en los destinos tu-
rísticos (Richards y Wilson, 2006). ©

1. En estas páginas se entiende la cultura en un sentido


amplio que no sólo incluye a “monumentos, grupos de
edificios y propiedades culturales móviles que de-
muestren ser piezas artísticas únicas y pasan el test
de autenticidad” (UNESCO, 1972) sino que abarca, tal y
Ruinas de Petra (Jordania), Un acto publicitario para nombrar el como recoge la Carta Internacional del Turismo Cultur-
lugar como una de las maravillas del mundo al, “paisajes, lugares históricos, lugares y entornos

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  67


construidos, así como biodiversi-
dad, colecciones , pasado y experi- REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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fundirse ya que “mientras la ética se Borley, L. (1994). “Cultural diversity in a changing Europe”, en (Fladmark, J eds) Cultural
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8. El prosumidor se refiere al estilo de Smith, C. (1998): Creative Britain. London: Faber and Faber.
consumidor que activamente partici- Stevenson, D. (2006). “The arts and enterainment: Situating leisure in the creative economy”
pa en el proceso de producción (Ben- en C. Rojek; S.M. Shaw. y A.J. Vea (eds). A handbook of leisure studies. New Yorl: Palgrave
dapudi y Leone, 2003) MacMillan. pp. 354-362.
9. Estas ideas coinciden con las direc- Thomas, J. V. (2000). “What price heritage? An Anglo-A,erican discussión of public ownership”
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(2007) incluye una serie de consejos
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antes y después del viaje. La autora
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recoge exhaustivamente indica-
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ciones de una variada lista de enti-
dades para viajeros responsables.

68  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


direcciones
útiles
Derechos Culturales
 Declaración UNESCO: http://www.bantaba.ehu.es/obs/ocont/ob-
http://www.unesco.org/culture/pluralism/di sinter/ ;
versity/html_sp/index_sp.shtml http://directorio-guia.congde.org/guiadere-
Plantea los principales aspectos del tema. cursos/tematica.php?valor=Interculturalidad
 Comité de derechos económicos, so- Globalización y
ciales y culturales: respeto a las culturas
http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu2
 CETIM: http://www.cetim.ch/es/cetim.php
/6/cescr_sp.htm
Centro Europa-Tercer Mundo. Parte de
Dependiente de la ONU para la aplicación
que sólo existe un mundo mal desarrolla-
del Pacto de Derechos:
do y se interesa en análisis sobre globali-
http://www.unhchr.ch/spanish/html/me-
zación-desarrrollo.
nu3/b/a_cescr_sp.htm
 Programa cultura, comunicación y
 Portal europeo de cultura: http://ec.eu-
transformaciones: http://www.globalcult.
ropa.eu/culture/portal/index_en.htm de-
org.ve/
pendiente de la U.E.
Programa venezolano que estudia proce-
Se presenta en inglés y francés aunque
sos sociales desde los culturales
documentos aparecen también en Espa-
ñol o actividades como Año del dialogo  Derechos de Autor: http://www.conteni-
intercultural 2008: http://www.intercultu- dos-abiertos.org/biblioteca/index.php/
raldialogue2008.eu/?L=3 ES/BI/PIç
Documentos, glosario, enlances.
 Fundacion Cultural europea:
http://www.eurocult.org/  Interlocal: http://www.redinterlocal.org/
Red iberoamericana de ciudades para la
 Observatorio de Politica Cultural en
cultura que se interesa por el desarrollo y
Africa: http://ocpa.irmo.hr/index-en.html
el respeto a la diversidad.
Localizado en Mozambique y patrocinado
por la UNESCO.  Recursos para el aula: http://globaliza-
tion101.org/uploads/File/Culture/cultura_a
 Red Internacional para la diversidad
ll.pdf
cultural: http://www.incd.net/incdsp.html
Con sede en Canadá, es una red de artis-  Derechos pueblos indígenas:
tas y grupos. http://www.asc-hsa.org/article.php3?id
_article=437
Diversidad Cultural  Foro de movimientos y
 Atlas de la diversidad: http://www.atlas- grupos sociales:
deladiversidad.net/jsp/index.jsp http://mapahumano.fiestras.com/servlet/C
Proyecto de telecomunicación escolar con ontentServer?pagename=R&c=Articulo&c
financiamiento europeo para el conoci- id=1059562993867&pu-
miento de la diversidad cultural. bid=982158433476 ;
 Atención a la diversidad: Con información desde todos los conti-
http://www.mec.es/educa/diversidad/ nentes.
Materiales preparados por el ministerio
con enlace al CREADE: Turismo Cultural
http://apliweb.mec.es/creade/index.do# ,  Patrimonio de la Humanidad:
centro para la diversidad que ofrece ma- http://www.patrimonio-mundial.com/home.html
terial e información en varios idiomas. Amplia información sobre dichos lugares
 Portal Cultura UNESCO: centrandose en los monumentos. Presen-
http://portal.unesco.org/culture/es/ ta también noticias, documentos y enlaces
Información, días especiales, Correo de la sobre el tema.
Unesco etc.  Ibertur:
 Día lengua materna: http://www.gestioncultural.org/gc/ibertur/
http://www.un.org/depts/dhl/spanish/lan- Red iberoamericana de turismo y desarro-
guage/index.html llo sostenible que busca potenciar ambos
El 21 de febrero, promovido por la UNES- aspectos.
CO, se busca fomentar la diversidad cultu-  Vacaciones sostenibles: http://www.jo-
ral y el respeto al multilinguismo.Este año venesverdes.org/vacaciones_sostenibles/
es el Año Internacional de los Idiomas.  Pasos: http://www.pasosonline.org/
 Interculturalidad: materiales para traba- Revista digital sobre turismo cultural.
jar en el aula y en la educación:
http://w3.cnice.mec.es/recursos2/intercul- Esther González
turalidad/index.html;

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  69


Josefa Segovia: el dinamismo
Aránzazu Aguado

ara explicar la auténtica trayectoria de la Pablo VI, o la Encíclica Redemptoris Missio de

P vida de Josefa Segovia, lo que podemos


llamar su biografía profunda y el modo
como le afectó el dinamismo de la misión en el
Juan Pablo II, jalones indiscutibles en las gran-
des actitudes acerca de la misión de la Iglesia
en diálogo con el mundo contemporáneo.
mundo, hay que volver siempre al punto que lo Abrir caminos de misión en la cultura y en
explica todo: su fe, esa fe que ella experimen- las culturas, en los foros de la creación cultu-
taba como el don más estimado. Una fe que ral y la investigación, en los variadísimos espa-
–como sucedió siempre con los grandes hom- cios educativos, al tiempo que abrir caminos
bres y mujeres creyentes– traspasa las fronte- de fe comprometida son direcciones que en Jo-
ras de lo conocido, ya sean fronteras materia- sefa Segovia y en su enseñanza se fundieron
les, espirituales o culturales, para alumbrar no- estrechamente. Y ahí quedaron reflejados valo-
vedad y esperanza. La personalidad humana y res de gran impacto actual como la dignidad
espiritual de esta gran mujer se explayó en diá- de la persona y de la vida humanas, la necesi-
logo ininterrumpido con Dios y con la historia. dad de la paz, el influjo de la cultura, de la edu-
Ese movimiento de fe dinámica, que traspasa cación y del estudio en el desarrollo social, la
la vida entera, nos permite preguntarnos por la significación de la dimensión religiosa y la es-
fuerza de inspiración que podemos reconocer piritualidad.
hoy en ella cuando miramos a la misión cris- Las posibilidades que Josefa Segovia abrió
tiana en la actual situación mundial. a la Institución Teresiana para dialogar con
Una constatación importante. Tan sólo cin- culturas diversas son ante todo reflejo del di-
co años después de la muerte de Josefa Sego- namismo de la misión. Una misión que en el
via (1957) se iniciaba el gran acontecimiento diálogo de la fe con las manifestaciones cultu-
del Concilio Vaticano II. No podemos olvidar rales de todo tipo miró a la mediación educati-
que, formada en la escuela de Poveda, hay en va como clave de ese proceso. Un diálogo con
ella intuiciones y perspectivas acerca de la mi- diversas culturas que tuvo especial visibilidad
sión y la evangelización que de alguna manera en aquellas casi tres décadas que van desde el
le hacían capaz de percepciones e intuiciones comienzo de los años treinta hasta su muerte
más tarde verificadas. Podemos preguntarnos en 1957. En ellas la Institución Teresiana, que
qué apuntaba ya en ella del sabor de la Consti- desde 1928 dialogaba con la realidad de Amé-
tución conciliar Gaudium et Spes, o de impor- rica Latina, abrió a través de su impulso nue-
tantes declaraciones posteriores como la Ex- vas posibilidades de diálogo cultural, hacién-
hortación Apostólica Evangelii Nuntiandi de dose más internacional e intercultural.

70  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


coordenadas
o de una misión
El Cincuentenario de la muerte de Josefa Segovia (1891-1957), figura
excepcional en el desarrollo de la Institución Teresiana, fundada por
San Pedro Poveda, y su primera Directora General, nos da la ocasión de
acercarnos a su persona teniendo en cuenta el dinamismo de la misión
eclesial en la que ella participó apasionadamente y en la que la
Institución Teresiana encuentra su razón de ser. Una misión, cuyas
claves hemos de aprender a descifrar en la hora presente. Y que se
inserta en ese permanente movimiento de llevar el aliento cristiano a la
vida humana y a la sociedad, acudiendo a sanar la ruptura denunciada
por Pablo VI como drama actual, la que se da entre el Evangelio y la
cultura. Una misión de riesgo, que ya desde los comienzos hacía decir al
Fundador mismo, “¡Cuán difícil es vuestra misión!” (P. Poveda, 1912).

Personas como Josefa Segovia han hecho ponerlos en relación, de armonizarlos. El aquí
creíble que evangelizar en el espacio secular es y el ahora en ella es antes que nada una cate-
“misión posible”. Propia –aunque no sólo– del goría que se refiere a las personas. Compren-
laicado. Posible con la condición de que vaya dió bien que contexto es sobre todo experien-
acompañada de una auténtica renovación en cia humana y que conectar con ella es clave pa-
profundidad, una renovación que es espiritual, ra el anuncio del evangelio. El contexto está
institucional, personal y colectiva. En las di- para ella hecho de personas, y también de na-
versas áreas de la actividad humana, señaladas turaleza, de procesos sociales, de cultura, de
ya por el Concilio Vaticano II (la vida familiar, religiosidad, de una compleja integración de
la actividad social y política, las ciencias y la realidades humanas. Es muy interesante ver lo
cultura, las relaciones internacionales, etc.), la que reflejan de cada contexto concreto sus car-
savia del Evangelio se hace presente a través tas escritas desde distintos países o su corres-
de la persona y la acción de cristianos adultos, pondencia con personas y grupos de distintas
sujetos activos de una misión, y en asociacio- realidades culturales.
nes empeñadas en ella. Nadie dudará de que hoy la misión es una
aventura que tiene lugar en un contexto in-
La misión contextualizada tercultural. Y éste pide nuevas sensibilidades
Es verdad que el contexto –la misión vivida hacia las perso-
aquí y ahora– ha sido siempre un importante nas, su cultura y Es muy interesante ver lo
factor en la vivencia de la misión, que es mi- su historia, así que reflejan de cada
sión universal. Pero esto no nos exime de la como hacia los contexto concreto sus cartas
responsabilidad de preguntarnos permanente- cambios sociales
mente por los modos en que están afectando a que les afectan.
escritas desde distintos
la misión algunos de los cambios más signifi- La evangelización países o su correspondencia
cativos que tienen lugar en el contexto con- de las culturas y con personas y grupos de
temporáneo –pluriforme y globalizado a la de la intercultura distintas realidades
vez– y cómo éste puede ser animado por ella. misma, nos impo- culturales.
Mirando a Josefa Segovia desde esta pers- ne nuevos apren-
pectiva, tenemos que referirnos en primer lu- dizajes. Nos coloca ante la necesidad de redes-
gar a esa cualidad de su persona que nos habla cubrir que los contextos de misión son lugares
de una capacidad altamente demostrada de para el encuentro de Dios con los seres huma-
“leer” los contextos, de percibir sus gritos, de nos en formas muchas veces inéditas. Recono-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  71


cer en qué condiciones se da fianza, promover encuentro, y el contacto con que las per-
ese encuentro se nos convier- captar lo concreto y desarro- sonas enviadas se desenvol-
te en necesaria sabiduría. Co- llar una visión amplia al mis- vían en aquel contexto de mi-
mo bien dijo Juan Pablo II, mo tiempo, condiciones im- sión.
“sólo desde dentro y a través prescindibles para que una En otras ocasiones se ha-
de la cultura, la fe cristiana misión adquiera significación ce eco de contextos especial-
llega a hacerse histórica y cultural. No faltan ocasiones mente afectados por situacio-
creadora de historia1. Hay que en que su actuar la revela co- nes de alcance mundial: “El
acercarse a la cultura con una mo maestra de lo que llama- comienzo de este nuevo cur-
actitud de simpatía crítica, se ríamos hoy “la gestión de la so –era el 15 de septiembre de
ha dicho. diversidad”. 1940– nos sorprende en plena
No encontraremos en Jo- Hasta qué punto era viva guerra mundial, cuando todo
sefa Segovia un tratado escri- en ella la conciencia de este son interrogantes aterradores
to sobre la inculturación o la diálogo intercultural lo mues- y temores muy justifica-
interculturalidad, pero su per- tra cómo sabía abarcar en su dos…”. Otra dimensión de la
sona y su vida representan memoria las realidades diver- misión vivida en el aquí y en
mucho más que un tratado. sas en que la Institución Tere- el ahora histórico.
Un buen número de expresio- siana dialogaba con la vida y La sensibilidad de Josefa
nes repartidas en su comuni- con las situaciones de misión. Segovia, sensibilidad de mu-
cación oral y escrita, además Y lo hace reiteradamente con jer, en el encuentro de la fe y
de sus propios gestos, son al- una fuerza narrativa impre- las culturas es algo que per-
tamente reveladoras al res- sionante. En tales narracio- mea toda su comprensión de
pecto y dan cuenta de los di- nes, registradas en muchas de la misión, sus actitudes, sus
versos contextos culturales sus cartas, conviven mundos claves formativas, etc., toda
con los que entró en contacto y ambientes diversos, en la una manera de situarse en la
a lo largo de su vida. Revelan armonía de una misión apa- misión y de animar a vivirla.
además el permanente diálo- sionante. Esa su memoria dia- Quizá porque su capacidad de
go que supo mantener con logante –expresión del cora- dialogar con culturas diversas
esos ambientes, su expresa zón magnánimo con que Dios es en ella expresión indiscuti-
intención de “conocer el me- la dotó– evoca realidades de ble de su eclesialidad y de su
dio” y de responder adecua- cuatro continentes así como clara comprensión del lugar y
damente. Esa su disposición contextos rurales, sociales, la responsabilidad de los cre-
al diálogo y al encuentro con universitarios, áreas de traba- yentes de vivir y proclamar el
la compleja realidad de la vi- jo popular, etc. Admirable Evangelio.
da y de las culturas nos habla diálogo y admirable capaci-
del impulso para generar con- dad de respuesta. Misión de transformación
También daba Junto a esto, Josefa Sego-
cuenta de contextos via creyó en la fuerza irra-
especialmente rele- diadora y transformadora
vantes para la mi- de la misión. El contexto no
sión, como por sólo habla a la misión sino
ejemplo el mundo que él mismo puede quedar
de las migraciones. positivamente transformado
En 1928 escribe por ella. Transformación de
dando cuenta de la un pueblo y de una cultura
iniciativa por la cual son realidades que ella acertó
un grupo de perso- a intuir y evidenciar muy
nas de la Institución bien.2
se repartiría en dis- Nunca olvidó que esta mi-
tintos barrios y ciu- sión transforma también a las
dades de Francia personas. Tal sentido de
para trabajar entre transformación –que no ex-
los emigrados en cluye una cierta ascesis del
ese país. No sólo se diálogo– es expresado con
interesó por las con- maestría por Josefa Segovia
diciones del medio cuando habla, por ejemplo,
concreto sino que se del espíritu de adaptación co-
preocupó de la cali- mo una conciencia de la vul-
dad de la presencia nerabilidad y disposición al

72  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


coordenadas
preparación cultural que inte-
gra el estudio como praxis
DATOS BIOGRÁFICOS ineludible.3
1891. El 10 de octubre Mª Josefa Segovia nace en Jaén (España)
Diálogo profético
1905. Comienza la carrera de Magisterio, en Granada. El caminar creyente entre
1911. Inicia sus estudios en la Escuela Superior del Magisterio (Madrid) pueblos y culturas se configu-
ra ante todo como una expe-
1913 Directora de la Academia para normalistas, abierta por Pedro Poveda en riencia de diálogo. En Josefa
Jaén. Segovia se trataba siempre de
1914 Obtiene el título en la Escuela Superior del Magisterio. un diálogo en beneficio de la
vida humana, de una vida ple-
1915 Es nombrada profesora de la Escuela Normal de Maestras de Jaén. namente humana. Y esto co-
1916. Inspectora de Primera Enseñanza en la Provincia de Jaén. necta muy directamente con
uno de los modelos de misión
1919 Directora de la Institución Teresiana.
que están emergiendo en
1923 Presenta en Roma la Institución Teresiana para su aprobación pontificia, que nuestros días a partir de la ex-
se obtiene en 1924. periencia multicultural y mul-
tirreligiosa. Se trata del para-
1936 A la muerte del Fundador lleva a cabo la consolidación y extensión de la In- digma del diálogo profético.
stitución Teresiana. Fomenta la presencia femenina en universidades es- La misión es diálogo y debe
pañolas y extranjeras. ante todo caracterizarse co-
1954 Impulsa las publicaciones y funda Eidos, revista de investigación hecha por mo un ejercicio de diálogo.
Encuentra a las personas allá
mujeres.
donde están; está abierta a
1957 El 29 de marzo muere en Madrid. sus tradiciones, cultura y ex-
1966 Se inicia su causa de canonización en la capital de España. periencia; reconoce la validez
de su propia existencia reli-
giosa. Pero es un diálogo pro-
cambio. En ese espíritu in- municación intercultural, pro- fético, por el compromiso de
cluía “habituarse a las cos- movió actitudes y modos de anunciar el evangelio siempre
tumbres de la población, actuar que reflejan su talante y en todas partes (2 Tim 4:2) y
aceptar las particularidades universal. Su comunicación porque invita a ir más allá.
del lugar, celebrar el carácter revela que el encuentro inter- Diálogo humilde, humildad
de la región, identificarse con cultural, vivido en el respeto audaz.4 De alguna manera es-
todo lo bueno”. ¿El resulta- mutuo entre culturas, encie- tamos ante los “equilibrios”
do? Se captarán bien pronto rra en definitiva una llamada de la misión, tan sugeridos
las simpatías, se ganarán los a la transformación, a practi- por Pedro Poveda y que sin
corazones y se podrá realizar car la escucha mutua desde el duda tantas veces escuchó e
con más libertad y fruto la mi- corazón, a abandonar este- interiorizó Josefa Segovia.
sión. “El verdadero espíritu reotipos y a permitir a los de- Hoy somos también conscien-
cristiano lo es de adapta- más ser su yo auténtico en tes de tensiones y equilibrios,
ción”, decía (Carta, 21 mayo nuestra presencia; y a apren- hablamos al mismo tiempo de
1927). Este mismo espíritu der al mismo tiempo a cami- anuncio y escucha, de procla-
acompaña su invitación a la nar en coherencia con la pro- mación y diálogo, de audacia
tolerancia. Lo había aprendi- pia verdad, sin defensas o y humildad. Muchas actitudes
do sin duda en sus propios cualquier señal de superiori- relacionadas con la comuni-
viajes en España, en varios dad. Contamos con un amplí- cación, que vemos encarna-
países de Europa, en Améri- simo epistolario que revela das en Josefa Segovia, pue-
ca, en Tierra Santa, en el espí- los detalles de este lideraz- den situarse a esta luz.
ritu de apertura con que los go–acompañamiento, dirigido Como fruto de este diálo-
emprendía, en la sencillez y a grupos y personas que se go, en Josefa Segovia se da un
en la trascendencia que les encontraban en lugares tan gesto propositivo: la búsque-
otorgaba, en la actitud estu- diversos como Chile, Guinea, da real de espacios nuevos
diosa con que se abría a la Portugal, Italia, Inglaterra, Fi- para la misión, algo que nos
realidad. lipinas, etc. En ellas encontra- lleva más allá de los espacios
Con un estilo de liderazgo mos su guía inconfundible, geográficos y que evoca aque-
dialogante, que puede aportar que incluye tanto una disposi- llas áreas culturales y areópa-
mucho al presente de la co- ción espiritual cuanto una gos modernos de los que ha-

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  73


bló Juan Pablo II5. En 1947 En realidad en este cruzar dad. Ahí, en esa acción y ta-
–refiriéndose a la Institución barreras y fronteras está en lante de autenticidad proba-
Teresiana– hablaba Josefa Se- juego lo que podemos llamar da, se jugó mucho de la fe-
govia de una posible funda- una auténtica aventura espi- cundidad con que hoy recoge-
ción en China y ese mismo ritual. En Josefa Segovia se mos el legado vivo de Josefa
año reconocía que la exten- da a este respecto un princi- Segovia. Legado en el que re-
sión de la Institución en Ex- pio de realidad y de encarna- suena con fuerza algo que la
tremo Oriente parecía cosa ción muy visible, de tal modo Evangelii Nuntiandi expre-
inmediata. La ida a Roma en que para ella misión y espiri- só con viva inquietud. “Es ne-
1934 la consideraba un “en- tualidad van siempre unidas y cesario evangelizar –no deco-
sanchamiento de nuestra mi- esta unión se verifica en las rativamente, a manera de un
sión”, que trajo consigo el personas. Por eso le preocu- barniz superficial, sino en
desarrollo de una vocación pó siempre que las personas modo vital, en profundidad y
universal, y consecuencias que ella formó o de cuya for- hasta las raíces– la cultura y
concretas: estar preparados mación se responsabilizó es- las culturas…” (n. 44). ©
como prueba de catolicidad, tuvieran bien preparadas pa-
para ir al Oriente o al Occi- ra enfrentar los diálogos que
dente, o a las frías regiones de requería la misión. Importaba 1. JUAN PABLO II, Christifideles
Alaska o a las ardientes del ante todo mantenerse en con- Laici, 1988, n. 44
Ecuador (Carta, 21-11-1952). tacto con la fuente interior 2. En un pequeño opúsculo dirigido a
las maestras católicas en 1936 , titu-
Salir al encuentro de que hace posible un acerca- lado Ars ya no es Ars, desarrolla es-
otros mundos brotaba sobre miento auténtico y solidario. ta convicción, que hoy podemos leer
todo de un fuerte impulso de “Comenzaré por henchir de en claves actualizadas, con especial
referencia a la transformación de los
servicio que ponía a prueba la Dios a quienes han de vivir contextos en la misión educativa y
disposición a entrar en diálo- una verdadera vida humana”, evangelizadora.
go con pueblos y culturas di- había dicho Pedro Poveda. 3. Ver GALINO, A. “Josefa Segovia: la
audacia de abrir caminos”. Confer-
versas. Se trataba de atender No hay duda de que en la pro- encia-Homenaje, Simposio en el
necesidades más allá de las puesta formativa de Josefa Centenario del Nacimiento de Jose-
fronteras. Los hechos nos ha- Segovia encontramos una au- fa Segovia, Sevilla 1991, en Mujer:
nuevas realidades, nuevas respues-
blan de los dieciséis países en téntica espiritualidad de la tas, Narcea, Madrid 1993.
que durante el gobierno de Jo- misión en acto, que tuvo 4. Interesa, por ejemplo, a este respec-
sefa Segovia fue arraigando la siempre como clave e inspira- to, la reciente obra de S. Bevans y R.
fundación de Poveda y su mi- ción el misterio de la Encar- Schroeder, Constants in Context. A
Theology of Mission for Today. Or-
sión entre las culturas, desde nación. bis, Maryknoll, New York, 2004.
Argentina en 1938 hasta Ale- Si todo contexto, para 5. JUAN PABLO II, Redemptoris Mis-
mania en 1956, pasando por que sea relevante, ha de ser sio, 1990, n. 37
países de cuatro continentes. leído en profundidad, ningún 6. Para un estudio más amplio, ver
GONZALEZ, M.E. Pasión por la
En la perspectiva inmediata diálogo puede hacerse fructí- santidad. Biografía de María Jose-
estaban Japón y Bélgica.6 fero sino desde la autentici- fa Segovia, BAC, Madrid 2006.

74  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


decálogo
Por una cultura de la
tolerancia que posibilite
el respeto a la diversidad
y el mestizaje integrador

Joaquín Suárez Bautista

1 Ese desconocido, que se dirige a mí,


me amenaza mi identidad con sus diferencias,
la mirada expectante del otro apela
a lo humano que ambos compartimos, interpela
a mi capacidad empática, a mi predisposición cordial
a mi voluntad inicial de buen entendimiento.

2 Compréndeme, al menos, hazte cargo


de la educación que me dieron, mi cultura de origen,
mi peculiar idiosincrasia y mi historial biográfico,
mis tensiones internas y mis presiones externas,
por qué soy como soy y me comporto de esta manera,
cual el contexto de mi texto y la trayectoria de mi historia.

3 Empecemos por reconocer ante todo


la irreductible individualidad del otro, un sí-mismo inalienable,
qué piensa de sí mismo y qué idea se hace de ti,
qué representa para ti y que espera de ti.
Incluidos los mutuos prejuicios, recelos y estereotipos,
que nos hacen precavidos y nos ponen a la defensiva,

4 Admitamos de entrada
que tener convicciones profundas no hace de nosotros
unos intolerantes, unos fanáticos, excluyentes y peligrosos;
que regirse por una jerarquía de valores y de principios
no implica rigidez mental o dogmatismo recalcitrante.
Una cabeza bien amueblada, mejor que desmantelada. ¿no?

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  75


5 Desconfiemos igualmente de los que se las dan
de muy liberales y pragmáticos, tolerantes, comprensivos,
los muy dados a contemporanizar y pactar sin más.
Presumen de manga ancha y mano izquierda,
pero lo que son es unos consentidores y unos cómplices,
la guapa gente del mundo, siempre tan diplomática y permisiva.

6 Sólo van a lo suyo, no se meten con nadie, claro,


sonríen y asienten a unos y a otros por igual, inmunes
en su indiferencia respetuosa y distante con los demás.
No parecen relacionarse de persona a persona, nos consideran
mayormente gente, público en general, el personal, el vecindario,
no somos para ellos más que consumidores, usuarios, inmigrantes.

7 Renunciemos decididamente ambos


a imponer nuestro criterio a toda costa, a doblegar la resistencia,
a forzar las decisiones del otro, a violentar su proceso personal
de comprensión y reacción coherente consigo, a digerir y asimilar.
Convengamos en respetar el derecho que todos tenemos a disentir,
a dudar, a rectificar, a pedir explicaciones y a no darlas también.

8 Te entiendo, aunque estoy en desacuerdo.


Comprendo por qué te indignas de esa manera
y clamas justicia expeditiva al cielo y a la tierra,
pero no comparto el rencor que te ofusca,
el juicio sumarial inapelable y el ajuste de cuentas,
así que no alentaré tu resentimiento y avidez de revancha.

9 No te rechazo a ti, a tu respetable persona,


sino a tu forma de proceder, a tus despropósitos y desatinos,
a tus modales intolerables, tus maneras pretenciosas
de ser y de estar, de abordar y relacionarse, a veces,
que no facilitan la convivencia armoniosa, la enturbian.
Tan insoportable como esta intransigencia mía contigo. Eso.

10 Tolerarse a sí mismo, ante todo, aceptarnos


en la complejidad de nuestro ser, con sus limitacionres,
contradicciones, incoherencias, debilidades, errores…
El intolerante que lo es consigo mismo pretende alcanzar
la impasible seguridad en un orden perfecto, en una norma fija,
en una verdad incuestionable, en una moral sin fisuras. Casi nada.

76  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


para saber
más
LEER LA SOCIEDAD. Una Introducción a la rídicas, desvelando algunas situaciones que hacen
Sociología General. Julio Iglesias de Ussel y más comprensible el fenómeno migratorio.

1 Antonio Trinidad Requena (coords.). Tecnos.


Madrid 2007. 670 Págs.
Un equipo de veinticuatro profesores, especialistas
en la materia ha redactado los veinte capítulos de
LA INTERPRETACIÓN DE LAS CULTURAS. Clifford
Geertz. Gedisa. Barcelona 2005. 387 págs.
Clifford James Geertz (1923-2006) es el creador de
esta monumental obra. Se trata de una obra de la llamada Antropología simbólica, desarrollada en
consulta muy completa que ofrece una rigurosa y Chicago en la década de los sesenta. Al igual que
amplia introducción al apasionante mundo de la so- Lévi-Straus, es un creador único, irrepetible y dis-
ciología. Obra novedosa y didáctica, hace un reco- cutido. Esta obra es uno de los hitos principales de

2 rrido por los fundamentos y las cuestiones más


candentes de la sociologíaa actual teniendo como
telón de fondo los cambios más relevantes de la so-
ciedad española. Cada capoítulo se completa con
un glosario, notas biográficas de los sociólogos clá-
la antropología contemporánea. Publicada en es-
pañol por Gedisa, un año antes de su muerte, es
una obra imprescindible para los estudiosos. Reú-
ne una variada serie de artículos, escritos en diver-
sas etapas de su vida, en los que plasma su con-
sicos, textos escogidos y recursos de Internet. cepto semiótico de la cultura y su original método
de interpretación. La lectura, aún para el extraño a

3 CONCEPTOS BÁSICOS DE ADMINISTRACIÓN Y


GESTIÓN CULTURAL. Cuadernos de la OEI. Sergio
de Zubiría, Ignacio Abelló y Marta Tabares.
Organización de Estados Iberoamericanos. Madrid,
la materia, es sumamente grata y sugerente

DERECHOS CULTURALES Y DESARROLLO HUMA-


NO. (Ponencias del Diálogo sobre Derechos Cul-
turales y Desarrollo Humano en el Fòrum Univer-
1998. 115 Págs.
sal de las Culturas, Barcelona 2004). 448 págs.
La cultura se ha ido incorporando, en los últimos COMUNICACIÓN SOSTENIBLE Y DESARROLLO HU-

4 tiempos, en los planteaminetos de las políticas pú-


blicas especialmente en los ámbitos locales y re-
gionales. Esto conlleva una profesionalización en
las distintas estructuras culturales, fruto de la cre-
ciente complejidad de su gestión, la progresiva im-
MANO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN. Juan
Carlos Miguel de Bustos. 228 págs.
TURISMO, CULTURA Y DESARROLLO. Damián Mo-
ragues Cortada. 190 págs. AECI (Agencia Española
de cooperación intenacional). Madrid, 2006.
portancia de la industria cultural y los procesos eco-
nómicos, políticos y sociales que implica. Este cua- Esta serie de publicaciones de la AECI (Agencia de
derno procede de un curso sobre Formación en Ad- Cooperación Internacional) hoy AECID (Agencia de

5 ministración y Gestión Cultural publicado por la OEI


en su página web.

LA INTERCULTURALIDAD. DESAFÍO PARA LA


Cooperación Internacional y Desarrollo) nace del
encuentro llamado “Diálogo sobre Derechos Cultu-
rales y Desarrollo Humano” organizado por la fun-
dación Interarts, la UNESCO y la propia Agencia en
EDUCACIÓN. Alfonso García Martínez, Andrés el marco del Fórum Universal de las Culturas cele-
Escarbajal Frutos y Andrés Escarbajal de Haro. brado en Barcelona en 2004. El primer volumen re-
Dykinson, S.L. Madrid, 2007. 236 Págs. coge las aportaciones al diálogo desde variadas y
Este libro se estructura en dos grandes apartados ricas perspectivas. Los siguientes, aspectos parti-
que corresponden a aspectos teóricos y prácticos culares de enorme interés –como son los de la co-
de la educación en la interculturalidad. Se presenta municación sostenible en la sociedad de la infor-
ésta como la opción más conveniente en el ámbito mación y el turismo y la cultura– siempre orienta-
educativo, frente a los problemas y cuestiones que dos a la erradicación de la pobreza y el desarrollo
plantea el fenómeno de la inmigración en la actual humano, objetivos propios de la cooperación inter-

6, sociedad española. El análisis teórico y una muy


práctica serie de ejercicios, juegos y dinámicas de
grupo para el aula, hacen de esta obra una valiosa
nacional.

COOPERACIÓN CULTURAL EUROAMERICANA.

7,8 aportación en especial para los docentes.

DIVERSIDAD MIGRATORIA. Distintos


II Campus Euroamericano de Cooperación cultural
(Sevilla, España 1 al 5 de diciembre de 2003).
VV.AA. Papeles Iberoamericanos. Organización de
protagonistas, diferentes contextos. Julia Estados Iberoamericanos para la Educación, la
González Ferreras y María Luisa Setién Ciencia y la Cultura (OEI). Madrid, 2005. 238 Págs.
(editoras). Universidad de Deusto. Bilbao, 2005. 260
Esta publicación recoge las conferencias, comuni-
Págs.
caciones y talleres del III Campus Euroamericano
Abre este libro la serie de una colección bibliográfi- de Cooperación Cultural. Un espacio de intercam-
ca de la Universidad de Deusto dedicada al tema bio, de experiencias compartidas y de lugares de
de las Migraciones. Recoge nueve artículos de es- impulso de proyectos. Nació de la necesidasd de
pecialistas sobre diversos aspectos de la inmigra- conocer las múltiples facetas culturales existentes

9 ción, desde la clave de sus protagonistas y sus


contextos. Son artículos que recogen la experien-
cia de sus autores desde perspectivas sociólogi-
cas, antropológicas, pedagógicas, económicas y ju-
en ámerica Latina y Europa, que, por otra parte
han sido espacios para defender la cultura y la
interacción cultural como la columna fundamental
de la existencia y la convivencia. ©

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  77


LA LITERATURA
DEL DESCONTENTO
EN LA EUROPA DEL
ROMANTICISMO
David Felipe Arranz
Filólogo y Periodista

Es el del descontento, el desencanto, el de las esperanzas frustradas un tema que no


suele abordarse, por cuanto supone de buceo en los abismos insondables del alma
humana. Un tema, en cualquier caso, dificil, pero que exige un acercamiento que
explique y aclare realidades artísticas que nos son cercanas.

a insatisfacción del ser de Robert Burton en Inglate- páginas de los autores actua-

L humano con sus circuns-


tancias y con la vida en
general, manifestado en una
rra y Huarte de San Juan en
España, y satirizada poste-
riormente por dramaturgos
les. El ascenso de la burguesía
y el definitivo afianzamiento
del grupo del proletariado ur-
falta de sosiego, ha encontra- como Ben Johnson –Every bano marcaron una brecha
do un magnífico espejo en la Man in His Humour, 1598–; que se plasmó en las páginas
literatura, especialmente des- Tirso de Molina –El melancó- de las mejores obras de la lite-
de el siglo XVIII, etapa en la lico, 1611–; y Molière –El en- ratura universal. La ruptura
que podemos rastrear algunas fermo imaginario, 1673–. A en estos dos grandes grupos
constantes de la creación lite- partir de finales del siglo XVIII hizo imposible la movilidad
raria del siglo XX e incluso con la aparición del liberalis- social de uno al otro y las difi-
del XXI. mo económico, la literatura cultades provenientes del sen-
El concepto de “descon- comenzó a reflejar el cambio timiento clasista pronto nu-
tento” como falto de alegría producido por el desarrollo trieron la producción literaria.
aparece por vez primera en la de la industrialización y pron- La historia de la literatura se
historia de la literatura bajo la to surgieron varias obras que convierte más en esta época
especie de la melancolía, ca- acusaban las causas y efectos que en otras en la historia de
tegorizada en el siglo XVI co- de una crisis sociológica y las mentalidades, en la cróni-
mo patología que movía la po- moral que nos atreveríamos a ca de la recepción del hecho
tencia imaginativa de la mano afirmar que aún asoma en las literario.

78  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


Llegan las máquinas Fragmenten, 1828), del pru-
La evolución es simple: siano Heinrich Heine, que fue
los antiguos sistemas de ma- la primera obra en referirse al
nufactura a domicilio y su hombre “cansado de Europa”.
venta posterior en los merca- Heine, poeta social, fue uno
dos fueron sustituidos paula- de los primeros en vislumbrar
tinamente por el trabajo en las miserias de la clase traba-
las grandes factorías, a las jadora a la luz de los “avan-
que ya habían llegado la má- ces” de la era industrial. Cha-
quina de vapor, los telares teaubriand en su René (1802)
mecánicos e hidráulicos, hila- también se hizo eco de ese
doras: adiós a la rueca de la sentimiento de desgaste: su li-
hija del molinero y al encogi- beralismo y decepción sobre

A
do Rumpelstilskin que trasla- Ben Johnson los gobiernos le llevaron a un
Every Man in His Humour
daron al cuento los hermanos peligroso enfrentamiento con
Grimm –extraordinario apó- el mismísimo Napoleón Bona-
logo sobre la fractura social parte. Para Chateaubriand,

R
con intervención de lo fantás- según muestra en esta apasio-
tico, dicho sea de paso–. La nante obra introspectiva, el
paja convertida en oro mer- hombre se mueve en un siste-

U
ced al pacto del hombre con ma de opuestos que lo sumen
el enano torvo del maquinis- en un pesimismo del que no
mo, daría sus frutos amargos. se puede librar ni siquiera en
El carbón se transformaba en la selva. Otros también mira-

T
un continuum de productos ron a América, como hizo
textiles que eran exportados Chateaubriand en su primera
a todas partes del mundo. etapa: el suizo de origen ale-
Una legión de tornos, fresa- mán Heinrich Zschokke, au-

A
doras, enormes ruedas denta- tor de Lyonel Harlington
das y martillos pilón invadie- (1844), quien asocia el desen-
ron la cotidianidad de los tra- cuentro amoroso al de las

R
bajadores y aceleraron el sis- Chateaubriand clases sociales en sus nove-
tema productivo que culminó Renè las y cuentos regionales, en
con la entrada en escena de la los que recoge el éxodo rural
electricidad. La literatura es ante el deslumbramiento de

E
un testigo de excepción de es- las factorías y la ulterior
te desgarrón emocional en trampa que aguarda al cam-
que el latifundismo y las mo- pesinado que abandona sus
narquías, el parlamentarismo tierras en pos de un futuro

T
y la aristocracia, convivieron, mejor. Zschokke ve cómo el
mal que bien, a lo largo de to- Heimat (la patria chica) se
do el siglo XIX. Las ideas de resiente con este movimiento

I
sus autores (Dickens, Eliot, que perturba el orden natural,
Flaubert, Zola, Daudet, Tho- los ciclos de las estaciones, la
mas Mann, Turguénev, Gal- vida hogareña, y arroja a fa- L
dós, etc.) se deslizan por en- milias enteras al tráfago de
tre sus páginas presentando las grandes ciudades sin nin-
al lector un fresco vivo de la guna esperanza. Este movi-
historia de las ideas. miento de descontento en la
literatura europea conoció su
Aparece el problema del cima con la novela de E.A.
emigrante Willkomm, Los cansados de
Una de las primeras mani- Gaspar David Friedrichs Europa (Die Europamüden,
festaciones de la novela mo- Caminante sobre mar de nubes 1838), en que aparece ya el
derna acerca del agotamiento problema del emigrante que
y desengaño de una Europa ha de abandonar la tierra que
que profanaba la Naturaleza, lo vió nacer porque anhela
la encontramos en los Frag- una libertad económica y reli-
mentos ingleses (Englischen giosa de la que carece.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  79


Punto de vista femenino tierras confiados en que las cia y de toda Europa. En La
El problema de las ciuda- máquinas facilitarían su labor, jauría (La Curée, 1872) Zola
des industriales fue poco a trataban de casar a sus hijos retrata a una familia de bur-
poco siendo denunciado por con la alta nobleza. gueses advenedizos, fruto del
las plumas consagradas; repentino enriquecimiento de
Charles Dickens en Tiempos Negociantes, especuladores la era industrial, que se refie-
difíciles (Hard Times, 1854) y constructores ren a sus trabajadores con
describió con agudeza y espí- Por su parte, los creado- desprecio: “Ahora hablaban
ritu crítico la dureza de la vi- res franceses centraron su crí- de los obreros, al reanudar su
da cotidiana en una pequeña tica en los negociantes, espe- marcha prudente en medio de
ciudad, Coketown, una ciu- culadores y constructores; si los charcos. No había muchos
dad de máquinas y chimeneas bien la industrialización fran- buenos. Eran todos unos ha-
ennegrecida por el hollín: “Los cesa transcurrió de manera raganes, unos derrochadores
fogoneros subían de profun- más lenta que la británica de- y, encima, testarudos, y sólo
das puertas subterráneas para nunciada por Dickens y Eliot, soñaban con la ruina de sus
salir a los patios de las fábri- los creadores galos centraron patronos”. Por otro lado, Al-
cas y tomaban asiento en gra- su atención en la revisión de la phonse Daudet en Cartas
das, postes y vallas, enjugán- estructuración social y en el desde mi molino (Lettres de
dose los rostros ennegrecidos retrato de los grupos margina- Mon Moulin, 1866) no olvidó
y mirando los carbones. La po- dos, los que despiertan su ma- en su testimonio de la vida de
blación entera daba la impre- yor atención a la hora de des- provincias, recuerdo de su ni-
sión de estar friéndose en plegar sus recursos literarios. ñez, las penurias de quienes
aceite”. La novela de Dickens
es todo un manifiesto social
que aún no ha sido convenien-
temente examinado en pro-
fundidad. De gran interés re-
sulta también el punto de vista
femenino. Para la escritora
George Eliot, ese fracaso del
hombre en la modernidad pal-
pita en la hipocresía que hace
inamovibles los usos y cos-
tumbres a que se obligaba a la
mujer, por muy ridículos e in-
justos que éstos sean; en El
molino del Floss (The Mill on
the Floss, 1860), las protago-
nistas tienen que padecer las
miserias de un rol social rele-
gado al ámbito del hogar, a las
que se permite –como mucho
y aun considerándolo un exce-
so– ejercer la enseñanza; Mag-
gie ha “transgredido” esas re-
glas y es consciente del asfi-
xiante contexto en el que se
mueve: “la parte femenina del
mundo y su portavoz, la opi- Ben JohsonAlbert Durero. Melancolía
nión pública, con ese fino ins-
tinto que se le ha concedido De hecho, la conciencia de se aferraban a la vida agrícola
para la conservación de la so- Zola despertó la adhesión de y ganadera; tampoco el cam-
ciedad”. Los garantes detesta- Gorki, Thomas Mann y Dos po se mostró generoso con
bles del decoro y las aparien- Passos: el mundo puede lle- sus hijos, con aquellos que le
cias tapaban una situación in- gar a ser repulsivo, pero exis- habían sido fieles: “¡Triste y
justa, mientras los burgueses, te y hay que dar cuenta de él. penosa vida la de un guarda
enriquecidos con el sudor y la La publicación de Germinal en Camarga! Y aun aquél te-
enfermedad de miles de cam- (1885) lo eleva a la categoría nía a su lado a su mujer y a
pesinos que habían dejado sus de escritor más leído de Fran- sus hijos; pero a dos leguas

80  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


del pantano permanece un para la creación de una socie-
guardián de caballos que vive dad renovada: Goethe termina
absolutamente solo durante así el ciclo de Meister con el
todo el año y lleva una verda- deseo de la utopía. Por su par-
dera existencia de Robinson. te, Heinrich Laube en su trilo-
En esa cabaña de cañas, que él gía de La joven Europa (Das
mismo construyó, no hay ni junge Europa, 1833-37) tam-
un utensilio que no haya he- bién pone de manifiesto que la
cho él mismo, desde la hama- soñada América entraña un
ca de junto trenzado, las tres gran peligro, que no está exen-
piedras negras que hacen de ta de la injusticia social y cu-
hogar, los troncos de tamarin- yos riesgos mortales impide
do tallados en forma de esca- ver el entusiasmo de los jóve-

A
bel, hasta la cerradura y la lla- nes europeos que llegan a ella,
ve de madera blanca que cie- creyendo encontrarse una an-
rra esa singular habitación. El títesis de su mundo. Tras Lau-
hombre es, por lo menos, tan be, muchos otros trataron la

R
raro como su morada”. Para falsa seducción de la Arcadia
Daudet, el paraíso robinsonia- americana, en especial Ber-
no soñado por Daniel Defoe thold Auerbach, Friedrich

U
no era tal y estaba más cerca; Gerstäcker y Gottfried Keller,
de hecho, la mirada nostálgica quien en el relato Regine
a su Provenza natal no está (1881) expresó la necesidad
exenta en absoluto de cierta del regreso de un emigrante

T
melancolía pesimista. que no podía vivir sin una cul-
tura que el viaje perentorio le
Camino de la desilusión había arrebatado, incapaz de

A
Sin embargo, Goethe en la mo- adaptarse a la cultura del
numental Los años de peregri- Nuevo Mundo. Poco tiempo
nación de Wilhelm Meister después, ya en 1872 con la
(Wilhelm Meisters Wander- epopeya de A. F. von Schack,

R
jahre, 1821-1829) responde a Noches orientales (Nächte
este movimiento pesimista des Orients), el cansancio de
presentando a un europeo, el Europa despareció, pero no
tío de Leonardo, que regresa la conciencia de desengaño,

E
de ese éxodo de desencanto, ya que muchos emigrantes se-
dispuesto a “reconstruir” con guían volviendo de América,
un ánimo renovado la aventu- desilusionados, con las manos

T
ra de Europa tras aprender de vacías, al viejo continente.
sus errores. El empeño de Go- En España, los novelistas
ethe es reformista, educativo finiseculares se centraron en
–función que entraba dentro la vida rural y en sus contras-

I
de los parámetros de la Bil- tes. Juan Valera en Pepita Ji-
dungsroman– y afronta el ménez (1874) y Juanita la
problema tras pasar, claro es- Larga (1895) o Pérez Galdós L
tá, por la locura suicida de Los en Doña Perfecta (1876), epí-
sufrimientos del joven Wher- gonos de Cervantes, pintan a
ther (1774). Para Goethe, el través del realismo las diferen-
encuentro de una vida plena cias que ocasiona el tradicio-
ha de pasar por una forzosa nalismo y el sentimiento atávi-
recapitulación, por un doloro- co –que no trágico– de la vida
so, pero necesario encuentro en los pueblos castellanos y
con los fantasmas del pasado. andaluces. Galdós describe
La misteriosa italiana Mignon así el ambiente rural: “Los re-
contribuye a la formación de pugnantes mendigos que se
la benéfica tarea, a recordar la arrastraban a un lado y otro
Edad de Oro perdida, Italia, y del camino, pidiendo el óbolo
a que Wilhelm vilumbre el ca- del pasajero, ofrecían lastimo-
mino de la armonía anhelada so espectáculo. No podían

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  81


verse existencias que mejor cuando Moreau y su amigo de sobre mis sienes con un perso
encajaran en las grietas de pendencias Deslauriers se rí- abrumador, / y no logro apar-
aquel sepulcro, donde una en de las miserias: “Y es éso lo tar mi espíritu aterrado / de la
ciudad estaba no sólo enterra- mejor que hubo en nosotros”. silenciosa caída de los astros
da, sino también podrida”. Flaubert pintó como pocos la ajenos”. Los hijos de las gene-
degradación de una falsa mo- raciones del arranque del Ro-
El tedio de fin de siglo dernidad que sólo satisfizo a manticismo se muestran a fina-
Resulta, a pesar de todo, unos pocos: “Las fábricas de les de siglo completamente im-
significativo el esfuerzo que productos químicos alterna- potentes, incapaces de enfren-
realizaron algunos creadores ban con las madererías. Gran- tarse a la vida: el Anatol de Ar-
por remontar ese desengaño. des puertas, como las que hay thur Schnitzler en Anatol
A diferencia de Goethe, Flau- en las casas de labranza, deja- (1893); el Christian Budden-
bert trazó la antítesis de la ban ver a través de sus hojas brook de Thomas Mann en Los
Bildungsroman alemana en entreabiertas patios innobles, Buddenbrook (Buddenbrooks,
la decadencia de La educa- llenos de inmundicias, con 1901); el Malte de Rilke en Los
ción sentimental (L'Éduca- charcos de agua sucia en el cuadernos de Malte Laurids
tion sentimentale, 1869) ela- centro”. Esta sensación de Bridge (Die Aufzeichnungen
bora un manual para novísi- desencanto conectó muy bien des Malte Laurids Brigge,
mos exploradores de la gran con el spleen francés, con el 1910), cuya escritura sumió al
ciudad; no hay nada que tedio de fin de siglo y la lite- poeta en una profunda crisis.
ratura bohemia. Ese reflujo de miseria física se
Ante el fracaso convierte en acabamiento es-
social de las gran- piritual, en el fin de los vásta-
des factorías y la gos de una esperenzada bur-
ruina moral y es- guesía que comprueba para su
piritual de milla- mal y en su propia sangre los
res de trabajado- devastadores efectos de la cri-
res que languidecí- sis social.
an en minas, altos Como hemos visto, en el
hornos y textiles siglo XIX los escritores –in-
para malcomer, cluso aquellos poco sospe-
los poetas deca- chosos de desarrollar una lite-
dentes y desilusio- ratura de índole social– co-
nados cobran un menzaron a anotar en sus no-
protagonismo in- velas un viaje sin retorno del
usitado. El maldi- hombre: aquél en el que era
tismo se convier- arrojado de los vagones en
te en una profe- marcha del bienestar que nun-
sión, en un modo ca alcanzaba a un mundo ca-
de vida y en una da vez más inhóspito, a medi-
carta de princi- da que el mecanicismo, el in-
pios. El vienés dustrialismo y el divorcio en-
Hugo von Hoff- tre la vida rural y la urbana se
mansthal, autor acentuaba. Ésta fue su heren-
de Ayer (Gestern, cia literaria y la gran reflexión
1891), mira al pa- sobre el descontento social
sado con nostal- de un tiempo que comenzaba
gia y crea en sus a despertar del dulce e impos-
dramas todo un tado sueño de la modernidad;
grupo de inolvida- una herencia que legaron a
bles personajes los existencialistas –Jean
aprender, excepto a sobrevi- acudiendo nada menos que a Paul Sartre, Albert Camus, Si-
vir; Federico Moreau se mue- los temas clásicos de Electra y mone de Beauvoir– y a los no-
ve entre los amores de varias Edipo, del trasfondo mítico velistas sociales, entre los que
mujeres, recorriendo los ex- que choca brutalmente con la destacan por derecho propio
crementos de la industrializa- modernidad y produce en el al- el grupo de creadores españo-
ción; no le interesa mejorar ma del poeta una honda sensa- les -Aldecoa, Sánchez Ferlo-
nada y, de hecho, asistimos a ción de futilidad: “El cansancio sio, Jesús Fernández Santos y
un final nihilista, demoledor, de las razas olvidadas / gravita Juan Goytisolo-.©

82  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


Roberto Tamayo Pintos D E P O RT E
Pau Gasol se marchó
a Hollywood
a carrera de Pau Gasol en la por los Lakers, basta con recordar

L NBA tendrá un antes y un des-


pués del 1 de febrero de 2008.
El ala-pívot español deja Memphis,
que el de Sant Boi va a vestir la ca-
miseta del equipo que en su día de-
fendieron jugadores míticos como
una ciudad más bien fría en el mun- Wilt Chamberlain, Jerry West, Magic
do del baloncesto, para marcharse a Johnson, Kareem Abdul-Jabbar o
Los Ángeles, que en el basket es lo James Worthy. Una franquicia que
más parecido al glamour. Gasol re- en España cuenta con numerosos
calará en el mercado más grande del seguidores debido, sobre todo, a la

E
planeta baloncesto. Los Ángeles La- rivalidad en los años 80 con los Bos-
kers es una franquicia con catorce ton Celtics.
Pau Gasol anillos de campeón de la NBA y un La vida del mayor de los Gasol
historial deportivo espectacular: el cambiará, y no sólo en lo balonces-

T
equipo con más victorias en la histo- tístico. Memphis y Los Ángeles son
ria de la NBA, así como la franquicia como la noche y el día. Dejará la
con mejor porcentaje de partidos ga- América profunda para vivir en la

R
nados (por encima del 61%). Su re- América del lujo, en uno de los ma-
OJO percusión mediática no tiene paran- yores centros culturales y económi-
gón. Cambiar los Grizzlies por los cos del mundo. En el Paseo de la Fa-
Lakers es algo así como vender un ma de Hollywood podrá encontrar-

O
buen piso a las afueras y marcharse se con gente del cine, la televisión y
a vivir a Beverly Hills. En Los Ánge- el arte, españoles como Banderas,
Comienzan los
les compartirá vestuario con Kobe Bardem o Penélope Cruz incluidos.
primeros Master
Bryant, una auténtica estrella de la Incluso David Beckham podría ser

P
Series de Tenis
mejor liga del mundo, y será dirigido vecino suyo.
de la ATP. Indian Wells
por Phil Jackson, uno de los mejores Los Ángeles, la segunda ciudad
(10-17) y Miami serán los
técnicos de la historia de la NBA. de Estados Unidos en número de
objetivos de los españoles

E
El jugador catalán cambia un habitantes, ha sido el lugar que han
en el mes de marzo.
conjunto en clara inercia perdedora elegido numerosos directores de ci-
(con una marca de 13-33 al cierre de ne para ambientar sus películas. Al-
esta edición) por otro ganador (28- gunas tan famosas como Pulp Fic-

D
Se inician las
16), que actualmente marcha segun- tion, La Jungla de Cristal, Blade
carreras
do de la División Pacífico, por de- Runner, Pretty Woman, El Gradua-
importantes de
trás de Phoenix Suns. Gasol tendrá do, Reservoir Dogs, Collateral, etc.
la temporada ciclista. La
la oportunidad de disputar de nuevo Ahora la ciudad también es testigo
Vuelta al País Vasco (7-12)
unos playoffs y de quitarse la espina de un fichaje de cine. Con su traspa-
y la Paris-Niza (9-16) son
de no haber logrado ganar un parti- so a los Lakers, Gasol está más cer-
dos citas ineludibles para
do en las series finales de la NBA. ca de ser el primer español en lograr
los amantes del ciclismo
Pau se deberá aconstumbrar a un anillo de campeón de la NBA.©
que Jack Nicholson, Denzel Was-
hington, Dustin Hoffman, Andy Gar-
El 16 de marzo
cia o Sylvester Stallone, todos ellos
se disputa el
habituales en los partidos de los La-
Gran Premio de
kers, vean sus evoluciones. A partir
Australia, primero de la
de ahora, sus actuaciones, para bien
temporada. Alonso tratará
o para mal, tendrán un mayor im-
de dar nuevas alegrías a
pacto tanto en Estados Unidos co-
los españoles al mando de
mo en España.
su Renault.
Para hacerse una idea de la im-
portancia del fichaje de Pau Gasol

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  83


N A R R AT I VA
LA s curioso el título de este libro. parte, la otra protagonista, Paloma,

ELEGANCIA E Sugiere sin duda la difícil rela-


ción entre dos elementos muy
diferentes, casi contrapuestos. Di-
una chica de unos doce años, inquili-
na de la casa, dotada de una mente
privilegiada, que precisamente por
DEL ERIZO cho de otro modo, apunta a la deli- ello también se evade de su entorno,
cadeza que se puede esconder bajo con el que se muestra arisca o au-
Muriel Barbery una apariencia espinosa y desagra- sente, y que, en cambio, vuelca su in-
Seix Barral 2007 dable. Efectivamente las dos prota- timidad en un doble diario. El conte-
gonistas de esta historia tratan por nido de estos diarios, de distinto gé-
todos los medios de esconder tras nero, ocupa una buena parte del li-
una apariencia anodina su verdadera bro. En el Diario del movimiento del
personalidad, su inteligencia nada mundo, recoge su observación de la
común. realidad en los pequeños detalles y
El relato se desarrolla todo él en lo que le sugieren; en el de Ideas pro-
el interior de un edificio céntrico de fundas, vuelca sus razonamientos y
París habitado por varias familias sus desesperanzas. Aquí se pone de
burguesas. Una de las protagonistas relieve de algún modo el talante filo-
es la portera del inmueble, Renée, sófico de la autora que ejerce preci-
que intenta por todos los medios pa- samente de profesora de Filosofía.
sar desapercibida y disimular su am- El otro personaje que intuye la
plia cultura. Dice la autora: “Deseé riqueza personal de Renée y que va
crear un personaje en el que cupiese lograr entrar en su intimidad, es un
el desarraigo y la soledad más abso- nuevo inquilino, japonés, el señor
luta y que al mismo tiempo tuviese la Ozu. En esta relación se pone de re-
capacidad de tener un amplio cono- lieve la admiración de Muriel Bar-
cimiento de la vida y fuese una sa- bery por los valores de la cultura ja-
bia”, porque, según ella, “la inteli- ponesa: cortesía, exquisitez en el de-
gencia es algo transversal a todos talle, admiración por la belleza des-
los estratos sociales”. cubierta tanto en lo pequeño como
Renée dentro de la portería es- en el arte. Expresa Renée: “Lo que es
cucha música clásica, lee a Tolstói, a la vez desconcertante y maravillo-
entiende de arte, conoce a fondo la so de Kakuro Ozu es que aúna un en-
lengua, sobre todo el buen uso gra- tusiasmo y un candor juveniles a una
matical. Cuando ejerce de portera, atención y una benevolencia de gran
recoge recados –solicitados con más sabio. No estoy acostumbrada a una
o menos delicadeza–, calla ante ex- relación así con el mundo; se diría
cesivas exigencias, acepta no ser te- que lo considera con indulgencia y
nida en cuenta como persona, por curiosidad”.
salvar su secreto más personal, su Este libro, de lectura fácil por su
intimidad, su soledad sonora, que agilidad, logra aunar el humor con
sólo comparte con una de las em- que se retratan ciertas situaciones,
pleadas de la casa. Cuando en una con reflexiones hondas sobre la
ocasión se queda extasiada ante un condición humana y críticas a la
cuadro, declara: “Soy ferviente ado- burguesía francesa: “En mi país hay
radora de las naturalezas muertas. una gran fractura entre las clases
He tomado prestadas de las bibliote- sociales y un elitismo cultural muy
cas todas las obras del fondo pictó- fuerte”.
rico. He visitado el museo del Lou- Son reflexiones amargas en oca-
vre, de Orsay y el de Arte Moderno, siones, pero optimistas en el fondo,
Muriel Barbery y he visto –revelación y maravilla– la porque permiten sobrevivir a perso-
exposición de Chardin de 1979 en el najes solitarios gracias al amor, a la
Petit Palais”. amistad, a lo que de bello y verdade-
A lo largo de la historia su ver- ro hay en lo que les rodea, cuando
dadera personalidad va a ser descu- son capaces de captarlo.©
bierta por dos personajes. Por un María Simón

84  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


E N S AY O HISTORIA
EUROPA EN LA ERA APROXIMACIÓN AL
GLOBAL MUNDO CHIRIGUANO
a través del Diario de
Anthony Giddens
la expedición a las Salinas.
Paidós. Barcelona 2007
1785-1790, Sucre (Bolivia)
l autor ha sido director
Ede la London School of Purificación Gato Castaño
Fundación Cultural del Banco
Economics y es profesor
Central de Bolivia y Archivo y
de la Universidad de Cam-
Biblioteca Nacional de Bolivia,
bridge. Ha publicado nu-
2007
merosos estudios de gran
calidad sobre los cambios
las anteriores publicaciones de Purificación
que se están produciendo
con la globalización en todas las dimensiones de AGato Castaño, se suma este nuevo trabajo,
nuestra vida. La formación académica de Anthony que tiene como eje el Diario, encontrado por la
Giddens facilita la construcción del discurso, la bue- autora, en el Archivo General de la Nación de

S
na organización de las ideas y la expresión concreta Buenos Aires. En ese Diario, hasta ahora inédito
de todas sus propuestas innovadoras sobre lo que es y que en estas páginas aparece transcrito literal-
y puede llegar a ser Europa, en la era global en la que mente, han quedado registradas una serie de
anécdotas y episodios, que se van sucediendo en

O
estamos.
El valor de esta obra estriba en que el autor centra el día a día, durante esos casi tres meses que du-
muy bien uno de los retos principales que tienen los ra la expedición al valle de las Salinas: desde el
países de la Unión Europea en los próximos dece- 22-10-1787, que salen de Tarija, hasta el 12-1-
1788, fecha en la que tiene lugar el regreso. La

R
nios, de cara a la construcción social y política de Eu-
ropa. Precisamente el bagaje de Giddens, en cuanto expedición se pone en marcha con el fin de es-
experto en los cambios de la sociedad tecnológica y tablecer, las autoridades españolas, treguas o
telemática en la que estamos -de los que se despren- paces con los chiriguanos o guaraníes. Estos in-

B
de la globalización como uno de los principales pero dios –según los historiadores, prototipo de re-
no el único- cobra mucho relieve en este libro a cau- beldía y resistencia– si bien procedían del Para-
sa de la evidente actualidad del tema. guay, con el correr del tiempo, se fueron insta-
Como expresa el mismo autor, “aunque mi análisis lando en las estribaciones andinas, llegando a

I
se centra en Europa, creo que sus implicaciones se ocupar ese vasto territorio que abarcaba, princi-
extienden mucho más allá. Todos los países desarro- palmente, lo que hoy constituyen los departa-
llados se enfrentan a una serie de problemas simila- mentos bolivianos de Tarija, Chuquisaca y Santa

L
res ligados a cambios sociales y económicos de ca- Cruz de la Sierra.
rácter global y a otras grandes transformaciones en El Doctor Osa Palacios –cura de la Doctrina
los ámbitos laboral, familiar y de la vida cotidiana. Es- de Tacobamba– elegido por el Arzobispo de la
pero, pues, que lo que aquí digo tenga interés también Plata, José Antonio de San Alberto para que for-
para personas de otros lugares, entre los que incluiría me parte de esa expedición, es el autor del Dia-
también a las naciones menos desarrolladas” (p. 12). rio; es él quien levanta acta de todo lo que va
En este libro, el autor se propone identificar polí- aconteciendo en ese encuentro entre los milita-
ticas económicas y sociales vanguardistas que se es- res españoles y los capitanes chiriguanos. A tra-
tán llevando a cabo actualmente en Europa, pero su vés de esta especie de crónica nos dibuja un pai-
análisis crítico y propositivo identifica algunas refor- saje con situaciones y figuras muy distintas, du-
mas así como varios cambios pendientes y posibles rante ese recorrido cronológico, en el que se van
en la UE. insertando anécdotas, apuntes de matiz socioló-
Las ocho tesis sobre el futuro de Europa que desa- gico y psicológico, así como retazos de la situa-
rrolla en la última parte del libro, merecen por sí solas ción política y de los numerosos avatares que és-
una lectura. Finalmente, se recoge la Carta abierta so- ta atraviesa en esos momentos. En definitiva un
bre el futuro de Europa -escrita en colaboración con fresco histórico, elaborado con un caudal abun-
Ulrich Beck- que se publicó en más de treinta diarios dante de datos sobre esta etnia, sus costumbres
de diferentes países de la UE en el mes de junio de y sus creencias. Un recorrido geográfico, pero
2005. Por todas estas razones, recomendamos -sin nin- también vital por el mundo chiriguano.©
guna duda- una lectura comprensiva de esta obra.© Gaspar F. Calvo Población
Mª Rosa Elosúa de Juan

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  85


T E AT R O
EL GUÍA DEL
HERMITAGE ace más de veinte años la es- podría esperar, lo mejor del espec-

De Herbert Morote H critora y periodista catalana


Montserrat Roig viajó a lo que
todavía era Leningrado, hoy de nue-
táculo. Con sus solas fuerzas consi-
guen que no se note el estatismo del
drama y que el espectador disfrute
Dirección: Jorge Eines vo San Petersburgo, para investigar viendo la obra a pesar de que la es-
Intérpretes: Federico Lup- cómo trascurrieron los 900 días en cenografía tampoco sea un aliciente
pi, Manu Callau y Ana La- los que la ciudad estuvo sitiada por –ni antigua ni moderna, ni bonita ni
bordeta el ejército alemán. De esta expe- fea, sino todo lo contrario. Me gus-
riencia surgió el ensayo L’agulla taría subrayar, sobre todo, la magní-
daurada (1985), en el que defendía fica interpretación de Manuel Ca-
Teatro Bellas Artes. que la incapacidad de los nazis para llau, quien convierte una figura que
Madrid tomar el lugar, donde llegaron a mo- tenía como principal función la de
rir un millón de personas entre los dar la réplica al protagonista, en un
bombardeos, el hambre y el frío, no papel lleno de matices y ambigüe-
fue fruto del éxito de las tropas sta- dades, incluso más sugerente que el
linistas sino del espíritu del pueblo de Luppi.
ruso. Para glosar esta conclusión la Sin embargo, lo que lleva el pe-
autora recurre a historias persona- so sustancial de la obra no es tanto
les como la de Pavel Fillipovich, la discusión entre Pavel e Igor co-
guía del Museo del Hermitage, que mo las explicaciones de algunas
siguió ofreciendo sus visitas a pesar pinturas del Hermitage: el retrato
de que la mayor parte de los cua- del Conde Duque de Olivares de Ve-
dros habían sido llevados lo más le- lázquez; la Dánae de Rembrandt;
jos posible del frente. los lienzos de Monet; y “La respues-
El autor peruano Herbert Moro- ta de los zarapogos al sultán Mah-
Federico Luppi te asume el juicio de Roig y con- moud IV”, de Ilya Repin. Morote de-
vierte esta anécdota en el argumen- cide no meterse en jardines ideoló-
to de su obra. Siendo una idea her- gicos y deja escapar el valor sub-
mosa y original, sufre el menoscabo versivo de estos parlamentos. Re-
de las propias características de beldes por ser profundamente hu-
Morote como creador. Este escritor manistas o, como diría un comisa-
de vocación tardía -empezó a publi- rio político del PCUS, por represen-
car a partir de los 55 años- se ha tar el concepto del arte “burgués y
centrado sobre todo en el ensayo, y decadente” que las autoridades so-
es la tendencia hacia lo expositivo viéticas quisieron aniquilar desde la
lo que lastra el espectáculo. Al tex- raíz. Estos dignos ciudadanos de
to no le faltan momentos brillantes, Leningrado no defienden el arte co-
pero no presenta una acción sino mo expresión del pueblo, sino co-
Ana Labordeta que resuelve una tesis intelectual: mo producto de la genialidad de un
¿es Pavel un loco o está en sus ca- alma única y de los anhelos más ín-
bales aunque explique unos cua- timos del individuo.
dros que no existen? Lo mejor de El guía del Her-
Pavel, Federico Luppi, defiende mitage es que deja la sensación de
su cordura apelando a los sueños in- que los valores más preciados de
dividuales y al deseo de seguir en- nuestra civilización occidental per-
contrando motivos para la belleza sisten y sobreviven por encima de
en medio del infierno; Igor, el vigi- todas las atrocidades. Al final de la
lante del Museo interpretado por obra Igor continúa la misión de su
Manuel Callau, se convence poco a amigo Pavel como guía del museo y
poco de la segura sensatez de su como depositario de la idea del arte
Manu Callau amigo; y la enamorada y joven espo- contra la uniformidad y la violencia,
sa del guía, Ana Labordeta, sirve de sean éstas impuestas por la fuerza o
moderadora en la contienda dialéc- el aborregamiento.©
tica. Los tres actores son, como se Montserrat Iglesias Berzal

86  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


LA DIGNIDAD
engo que reconocer que DEL presentación se hace a través

T muchas veces voy al tea-


tro incitada más por el
autor que firma la obra, que
HOMBRE DE
KINSHASA
de la traductora, pero… de
repente y gracias al empleo
de la luz y la penumbra, y al
por las temáticas, los actores gran trabajo de la actriz Vicky
o el mismo recinto y su pro- Peña en su cambio de gesto,
grama. Es lo que me pasa con tono de voz, ritmo… esa pre-
el teatro de Lluïsa Cunillé. Un sencia se superpone y duran-
teatro de texto, de reflexión, te toda la obra vemos sin ver,
en que la historia-acción tenemos delante todo el hon-
avanza en ondas sucesivas, a do alegato, el profundo dra-
veces envolventes, a ratos li- ma, la exigencia insistente
neales, en ocasiones con mu- pero digna de este hombre,
cho humor, pero siempre de- por un lugar, por una voz, por
jándonos descubrir paso a pa- el reconocimiento de que él y

O
so la trama y las razones de la su gente están ahí, son nece-
historia. sarios.
Esta última obra vista, El título de la obra, la fra-
Après moi, le delugé-Des- se del prepotente absolutista

R
prés de mi, el diluvi, nace Rey Sol, Luis XIV de Francia,
de un encargo: desarrollar un es aquí recordada por haber
tema a partir del reciente in- Carlota Subirós sido dicha por el dictador Mo-
forme de la FAO sobre los ín- butu, egocéntrico y delirante,

T
dices de mortalidad infantil antes de su caída. Y el diluvio
en relación con la malnutri- es lo que parece haber caído
ción y el hambre. La autora sobre este país expoliado,

A
badalonina, dramaturga resi- empobrecido y aún inestable;
dente del Teatre Lliure ha rea- un diluvio de catástrofes per-
lizado esta obra, estrenada en sonales y colectivas que va
el Espai Lliure, la sala más re- hilvanando la voz del viejo

E
cogida e íntima de todo este congoleño, insistente pero
complejo teatral. siempre y, sobre todo al final,
La obra se sitúa en el con una enorme dignidad.
Vicky Peña

T
Congo, en Kinshasa, en la ha- Es una obra sobrecogedo-
bitación de un hotel. Un hom- ra en su serenidad, en su falta
bre de negocios, blanco, euro- de estridencias en la forma,
peo, tiene previsto realizar mientras las palabras se abren
contactos y entrevistas prove- a todo el dolor, aún en carne vi-
chosas en torno a un material va y frecuentemente ignorado.
cuyo control aspira a com- La propiedad de la esce-
prar para la compañía que re- na, el sabio empleo de la luz
presenta. Para ello ha pedido por Mingo Albir, la dirección
al hotel un intérprete. Apare- medida e inteligente de Carlo-
ce una mujer para realizar es- ta Subirós y la estupenda ac-
te trabajo y tras las primeras tuación de Andreu Benito y
frases previsibles, tópicas y Andreu Benito Vicky Peña, no hacen más que
convencionales se inicia una redondear un texto maduro y
intrascendente conversación cios es admitida como un pe- sin fisuras.
más personal que se ve inte- queño favor al que se le con- Una amarga lección hu-
rrumpida por un visitante que ceden escasos minutos. Y es mana y una espléndida lec-
pregunta por el negociador. en ese momento en que el te- ción de teatro. Para quien
La presencia del visitante, atro despliega todo su poder: quiera recogerlas.©
un viejo negro manco, no pre- esta presencia no será nunca María Jesús Ramos
vista por el hombre de nego- visible sobre el escenario, su Barcelona

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  87


LA GUERRA CINE
DE CHARLIE
veces el cine alumbra luz sobre vista, un despropósito, con el retrovi-
WILSON
Director: Mike Nichols.
A la Historia. Mike Nichols ya
probó fortuna en “Primary Co-
lors”, una sátira sobre el la campaña
sor de la historia, un acierto logístico.
El conflicto de Afganistán se denomi-
nó el Vietnam soviético y fue así.
Intérpretes: Tom Hanks, electoral de Bill y Hillary Clinton me- La aventura de Wilson es la plas-
Julia Roberts. nos mordaz de lo que podía haber si- mación de los intríngulis político y la
do. Ahora en “La guerra de Charlie desolación de ver en quién manos es-
Wilson” comete el mismo error: po- tamos. A veces, de unos filibusteros.
día haber hecho una película corrosi- Y eso es lo que muestra la cinta. Lás-
va que sólo se queda en una cinta tima que le falte más enjundia y con-
amable. tundencia. Nichols intenta hacer un
cine político y no
le sale, porque, al
final, queda el re-
gusto amargo del
“quiero pero no
puedo”, aunque
hay una denuncia
tibia que de
“aquellos barros
nos encontramos
estos lodos”. EE
UU armó a los
muyaidines, los
mismos que aco-
gieron a Bin La-
den, de las mis-
mas armas y el
mismo entrena-
miento que luego
él potenció.
Dejando pre-
cisiones ideológi-
cas aparte es una
cinta que merece
ser vista. Es entre-
tenida, a ratos re-
veladora, en mo-
mentos trascen-
dente, pero nunca
aburrida. La pre-
sencia de Hanks y
Roberts potencia
su alcance comer-
Tom Hanks, cial pero conviene
Seymour Hoffman y El potencial del argumento es in- subrayar que también el artístico. Son
Julia Roberts. creíble por veraz. Sucedió así: un se- piezas que desprenden carisma y hu-
nador mujeriego y alcohólico, sin manidad, con lo cual no es difícil im-
más ocupación que ligar, compincha- plicarse en esta aventura rocambo-
do con una multimillonaria de Texas lesca. Lástima que Nichols por falta
y un agente del FBI resentido logra de talento y exceso de pudor haya op-
burlar la geopolítica para que Israel y tado por lo obvio y no por rodar una
Egipto ayuden a los muyahidines a cinta combativa y certera hasta las úl-
derribar al ejército soviético durante timas consecuencias.©
la guerra de Afganistán. A primera Cecilia García

88  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


POZOS DE
AMBICION
e entrada, el espectador arrebatadora. A pesar de su

D se va a encontrar con
una película mayúscu-
la. De las más ambiciosas ar-
Director: Paul Thomas An-
derson
Intérpretes:Daniel Day-Le-
wis, Paul Dano.
extenso metraje nunca te de-
ja ir de la película, te implicas
con esa aventura económica
tísticamente que se ha podido y emocional, te cala dentro,
topar en diez años. Se sabía se sale del cine como si se
de Paul Thomas Anderson asistiese a una revelación,
era un gran director. Lo de- una más, del género humano
mostró en “Boogie Nights” y tan complicado como apasio-
“Magnolia”. Lo que se desco- nante.
nocía es que, además, tiene La cinta es atrevida e in-
una ambición desmesurada novadora. Anderson no ha in-
desde el punto de vista cine- ventado el cine, no es tan in-
matográfico. consciente ni tan fatuo para
“Pozos de ambición” es pretender eso, sólo lo ha me-
una gran película. ¿Por qué? jorado. A veces, el filme re-
Es mejor verla. A lo tonto cuerda a “Gigante” sólo que
cuenta la historia de Estados con un noventa por ciento
Unidos, o al menos parte de más de complejidad psicoló-
ella, a través de un personaje: gica de los personajes. Da

E
un prospector de Texas que a tiempo para que los conozca-
principios del siglo XX inten- mos y se retraten en la panta-
ta hacerse con unos terrenos lla. Y ahí Daniel Day–Lewis es

que, potencialmente tienen Daniel Day- Lewis una pieza fundamental. A pe- N
I
C
petróleo. La película es la his- sar de sus tics interpretati-
toria diseccionada de la am- vos, de esos gestos que nos
bición, la avaricia y la reli- sabemos de memoria logra
gión, un cóctel molotov que que nos olvidemos que es él
sólo puede desencadenar pa- para convertirse en otro. Pe-
siones arrebatadas. ro la gran revelación de la
Sin embargo lo importan- cinta es Paul Dano, actor des-
te no es lo que cuenta sino conocido y lástima que da
cómo lo cuenta. Y ahí se de- desde hace tiempo a pesar
muestra que la gramática ci- del potencial que demuestra,
nematográfica es primorosa. y tiene, en “Pozos de ambi-
Juega con los silencios, con ción”, una cinta destinada a
las imágenes, con los encua- hacer Historia.©
dres y una puesta en escena Cecilia García

©RÍTICA  Nº 952  Marzo  89


Pedro Machado
de Castro MÚSICA
Chopin. The Complete Preludes. cargo de la solista es francamente
Piano: Rafael Blechacz buena, tal vez por ello el sello DECCA
l conocido sello Deutsche Gramm- haya ya editado cinco compactos con
E phon nos presenta al joven pianista ella como protagonista. Tal vez no se
trate de un disco con tanto interés co-
Rafael Blechaz en esta grabación de la
integral de los preludios de Chopin. Ig- mo el comentado en primer lugar, pe-
noramos si se debe a que nació tam- ro nosotros lo recomendamos igual-
bién en Polonia, como el compositor, mente pues, a nuestro entender, se
pero ciertamente parece haber un trata de una elección interesante, den-
buen entendimiento entre la obra del tro del vasto repertorio del composi-
famoso genio polaco y la interpreta- tor de Eisenach, y de una interpreta-
ción del joven pianista, aclamado por ción formidable por parte de esta vio-
el prestigioso diario británico “Finan- linista y sus acompañantes Maxim
cial Times” con expresiones tales co- Rysanov y Torleif Thedéen.
mo “Pura magia” usadas para definir la
interpretación de este virtuoso. Se tra- Arias for Rubini.
ta de una grabación realizada en Ham- Tenor: Juan Diego Flórez.
burgo en Julio de 2007 que incluye, o es la primera ocasión en la que
además de los preludios, los noctur-
nos 1 y 2 del opus 62 de Chopin. El
N comentamos el trabajo del esplén-
dido tenor Juan Diego Flórez. El moti-
mismo Blechacz declara “sentirse co- vo es que, como ya ha quedado paten-
mo en casa” cuando interpreta a este te, nos encontramos ante uno de los
autor. De hecho fue galardonado con mejores tenores líricos del momento.
el primer premio de la Internacional En esta ocasión es también el sello
Chopin Competition de Varsovia en el DECCA quien nos ofrece una selec-
2005, y no sólo eso, sino que, por pri- ción de arias de Rossini, Donizetti y
mera vez en la historia de esta compe- Bellini escritas o popularizadas por el
tición, el jurado decidió no otorgar se- tenor Giovanni Battista Rubini, apoda-
gundo puesto en reconocimiento al do en sus días “el rey de los tenores”,
excepcional talento del joven pianista. entre las que se encuentran extractos
Ignoramos cual será el devenir y el de Elisabetta, Guillermo Tell o La da-
desarrollo de la vida musical de Ble- ma del lago por nombrar alguna. Rubi-
chacz, que desde luego se presume ni tuvo una gran relación con Rossini
formidable, pero lo que sí sabemos es y también, aunque en menor medida
que está grabación será del agrado e Con Donizetti y Bellini, de aquí que es-
interés de la mayoría de nuestro lecto- ta grabación contenga cuatro arias del
res. Se trata pues, a nuestro entender, primero y apenas tres entre las de los
de una edición muy recomendable, otros dos. Lo que verdaderamente ma-
con una calidad de sonido muy buena ravilla es la capacidad de este maravi-
y que ofrece la posibilidad a más de lloso tenor para añadir con su voz ca-
uno, de renovar sus versiones de Cho- da matiz de estas preciosas arias. Tal
pin con sangre joven de nuestros días. es el nivel alcanzado por Juan Diego
Flórez que ya le califican algunos co-
Bach. Inventions and Partita. mo “el rey de los tenores” de nuestros
Violin: Janine Jansen. días. La grabación se realizó íntegra-
stupenda publicación del emble- mente en la sala Santa Cecilia del Au-
E mático sello DECCA que nos ofre- ditórium Parco della Música en Roma
ce una “partita” y las “invenciones” de en el 2006 y el disco editado el recien-
J. S. Bach interpretadas al violín por la temente terminado 2007. La calidad de
virtuosa Janine Jansen. La grabación, sonido es envidiable y la interpreta-
que goza de un sonido excepcional, se ción a cargo del coro y la orquesta
realizó en abril del 2007 en la Iglesia también es digna de elogio.
de St. Martin, Hampsire y el disco fue En resumidas cuentas, estupenda
editado en el mismo año por el sello publicación altamente recomendable
norteamericano. La interpretación a para todos los amantes de la ópera..©

90  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


n su último libro “Si habla
Emal de España es español”,
TV
Virginia Fernández
ra de él casi desde el primer
instante. A él la chica le gusta
Sánchez Dragó se pregunta: mucho, y pronto le empieza a
¿Cabe confiar en un jefe de importar, y el problema es que
Gobierno elegido por los es- él no sabe muy bien cómo
pectadores de “Gran herma- comportarse ante alguien que
no”, “El diario de Patricia” o le importa. Está acostumbra-
“Escenas de matrimonio”? do a relaciones completamen-
Eso mismo me pregunto yo. Y te pasajeras. “Cova tiene co-

N
podría añadir otra buena co- mo libro de cabecera el No
lección de despropósitos tele- Logo, y aunque no lo ha he-
visivos. Tal por ejemplo “Sin cho, está deseando ir a alguna
tetas –perdonen, pero así es el manifestación antiglobaliza-

Ó
título– no hay paraíso” en Tele ción y ponerse a tirar adoqui-
5 o la más recien- nes a la policía”;
te serie de Antena “Es un chico muy
3 “Física y Quími- tímido quizá moti-

I
ca”. De la primera vado por su condi-
no puedo hablar, ción de gay. Sufre
porque el título el acoso violento

S
casi me echó tan para atrás de otros compañeros por su
como la temática. De la se- condición sexual. Las circuns-
gunda he visto un episodio y tancias lo obligarán a conver-
medio y me he encontrado tirse en un valiente”. Los dos

I
con una serie sobre alumnos últimos son lo mejorcito de la
de un instituto –unos quince, clase… Los profesores no sa-
que la producción llega hasta len mucho más favorecidos

V
ahí- y profesores. Y no se sa- en el retrato. Especialmente
be qué lamentar más: si la to- la profesora de ¡Ética! que se
tal desorientación de los pri- acuesta inadvertidamente

E
meros o la majadería estulta con un joven de diecisiete
de los segundos. algún calificativo despreciati- años que resulta ser alumno
La serie presenta algo así vo. Ella tendrá que reivindicar suyo. O la novata profesora de
como una radiografía social el derecho a ser dueña de su literatura, vocacionada a la

L
de la juventud y se equivoca cuerpo, y de hacer con él lo enseñanza que es su contra-
por deformación, exageración que le plazca sin que por ello punto y que ¿encarna? los vie-
o esquematismo tópico, no va- sea juzgada por sus compañe- jos valores con la ñoñería que
mos tan mal. Si lo que intenta ros más rancios”; “Cabano, se supone en alguien que cree

E
es que creamos que nuestros cuando descubre que Paula se en la familia, la fidelidad y pa-
jóvenes y sus profesores son siente atraída por él, intenta recidas antiguallas y con bas-
así y acierta,entonces los peo- abusar de la chica. A Cabano tante complejo por no ser lo
le encantan los porros. Se pa-
T
res augurios nos amenazan. suficientemente liberada. Y
Veamos algunos rasgos de sa parte del día fumado. Des- todo por el estilo. O sea, la
los alumnos en la presenta- de la mañana a la noche”; vieja fórmula sexo, drogas,
ción que la web de Antena 3 “Gorka se siente atraído por violencia… El lenguaje pobrí-
hace de la serie: “Ruth es so- Ruth, sobre todo porque en simo salpicado de tacos, los
ciable por naturaleza y nunca ella encuentra lo que él busca, personajes rozando la debili-
ha tenido problemas a la hora una mujer sumisa y dispuesta dad mental. Un quiero y no
de tener sexo con los chicos a llegar hasta límites insospe- puedo de “El club de los poe-
que le gustaban. Para ella el chados por él. Gorka la some- tas muertos” y… pues un sha-
sexo (...) está ahí al alcance te, hace con ella lo que le da la re más que presentable y al-
de su mano para utilizarlo sin gana y ella se deja hacer. La gunos cientos de blogs de jó-
ningún complejo. Esa natura- usa y la tira siempre que le venes a punto de engancharse
lidad le ha traído y la trae más venga en gana”; “Se deja que- a la serie que… les encanta.
de algún problema y más de rer por Blanca, que se enamo- ¡Señor, qué desolación!©

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  91


Francisco Vicent
A RT E
MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO
ESTEBAN VICENTE. SEGOVIA
bicado en Segovia, el Museo que permiten conocer la evolución

U de Arte Contemporáneo Este-


ban Vicente viene a consti-
tuirse en templo del Expresionismo
plástica y profundizar en las distin-
tas etapas creativas del prestigioso
artista segoviano, que fue compa-
Abstracto americano en plena me- ñero de Rothko, De Kooning, Po-
seta castellana. Halla su sede el Mu- llock, Newman y Kline, todos rele-
seo en el que fuera palacio de Enri- vantes exponentes de las vanguar-
que IV, edificación que data del año dias neoyorquinas cuyo lenguaje
1455 y que, tras servir de residencia plástico o medio de expresión uti-
a varios reyes y nobles castellanos lizado fue el expresionismo abs-
y sufrir diversos avatares y desti- tracto.
nos, hoy se erige en uno de los com- Alterna el Esteban Vicente la
plejos museísticos de arte contem- exhibición de los fondos de obra del
poráneo de mayor relevancia de artista con la de exposiciones tem-
nuestro país. porales, además de celebrar confe-
Fachada principal El Museo Esteban Vicente, ade- rencias, recitales y conciertos. Por
más de poseer una parte importan- los espacios del Museo segoviano
te del legado pictórico y escultórico han pasado importantes muestras
de este artista nacido en Turégano, temporales monográficas dedica-
que fue uno de los más destacados das a Picasso, Morandi, Dalí, Baixe-
exponentes de la primera genera- ras, Paternosto y Gottlieb. También
ción de la ya mítica Escuela de el público ha podido aproximarse
Nueva York y por lo tanto del Ex- mediante exposiciones colectivas a
presionismo Abstracto americano, la creación de realistas, abstractos y
se ha propuesto revisar mediante figurativos españoles como Antonio
exposiciones colectivas y monográ- López, Carmen Laffón, Amalia Avia,
ficas todos los movimientos o esti- Arroyo, Barceló, Sicilia, Gordillo y
los y artistas surgidos durante los Pérez Villalta. De igual manera, se
siglos XX y XXI y profundizar en lo han celebrado muestras temáticas
más actual y último del mundo de dedicadas a Escultura en madera,
la plástica nacional e internacional. al Pop español, a La noche, a Mira-
Sala 4 Para ambos fines dispone de cinco das de mujer recreada en fotografía
salas de exposiciones, además de femenina, al Expresionismo abs-
una capilla renacentista con arteso- tracto americano, a La palabra
nado mudéjar que cumple la misión imaginada donde entra en diálogo
de servir de auditorio al Museo. arte y literatura, la muestra de es-
Este Museo, regido por un pecial interés como Aún aprendo
Consorcio de Derecho Público in- donde se establece un recorrido
tegrado por la Diputación de Sego- desde Tiziano a Tàpies por sus últi-
via, el Ministerio de Cultura, la Jun- mas obras o la recientemente inau-
ta de Castilla y León, el Ayunta- gurada exposición El circo en el ar-
miento de Segovia, Cajas de Sego- te español que reúne obras de unos
via y de Madrid e Iberpistas, cuen- 60 artistas y que podrá verse hasta
ta con una Colección permanente mediados de mayo.©
que le sirve de núcleo central, do-
nada por Esteban Vicente y su es- Dirección: Plazuela de las Bellas Artes s/n.
posa Harriet, compuesta por 153 Segovia. Teléfono 921 46 20 10
Esteban Vicente Horario visitas: Martes y miércoles: de 11,00
piezas entre óleos, esculturas, di- a 14,00h y de 16,00 a 19,00 h. Jueves y vier-
Número 5, 1950
bujos, collages, acuarelas, litografí- nes: de 11,00 a 14,00 h. y de 16.00 a 20,00 h.
as, serigrafías y un tapiz. Trabajos Sábados de 11,00 a 20,00 h.

92  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008


EXPOSICIONES
“Equipo 57”. Exposición organizadores pretenden mostrar la
retrospectva relación e influencia mutua que el fla-
ras cumplirse el 50 aniversario del menco tuvo con la modernidad y las
T Equipo 57, la SECC ha organizado vanguardias artísticas.
una espléndida retrospectiva de 70 Son tres los temas en que se
obras que sirve de repaso a la activi- estructura y gira esta muestra que
dad de este grupo artístico cuyo des- reúne en torno a 400 piezas de unos
arrollo plástico duró desde el año 1957 150 autores. Asuntos que, en un primer
hasta 1961 en que fue disuelto. Debe apartado, propician un recorrido cro-
su denominación el Equipo 57 al año nológico y expositivo por la última
en que fue fundado en París este grupo década del siglo XIX y la repercusión
de artistas integrado por Ángel que tuvo en el arte y en el flamenco la
Developpment, 1961 Duarte, Agustín Ibarrola, José Duarte denominada España negra, momento
y los ar-quitectos Juan Cuenca y Juan histórico cuya influencia quedo plas-
Serrano, además del pintor danés mada en obras de impresionistas como
Thorkild Hansen, del escultor Oteiza, Manet y Degas, además de Courbet y
también presente en los primeros plan- Bonnard, a los que se suman los espa-
teamientos, y de otros artífices vincu- ñoles Casas, Regoyos, Nonell,
lados temporalmente al grupo. El Anglada-Camarasa, Sorolla y Gutiérrez
Equipo 57, aunque comenzó su activi- Solana, recreándose en bailarinas, pai-

E
dad en 1954, hará su presentación ini- sajes románticos, tabernas, gitanos y
cial tres años después en el parisino cafés bohemios. En el segundo, se revi-
café Rond Point. Allí sus miembros fir- san la primera década del siglo XX, la
maron entre otras propuestas estéti- repercusión del cubismo y el poso que

T
cas defender el trabajo colectivo fren- dejaron aquí los ballets rusos. El esta-
te al individualismo a través de equi- llido de la I Guerra Mundial motivó el
pos plásticos de pintores, escultores y que muchos artistas europeos se insta-
arquitectos. Así, el Equipo 57, en los laran temporalmente en España. Aquí
Sin título seis años que duró, tuvo un breve pero vinieron los Delaunay, Gleizes,

R
intenso recorrido tanto en producción Picabia, Severini, Picasso, Lipchitz,
de obras como en exposiciones. Sus Modigliani, Jawlensky y tantos otros,
postulados estéticos fueron proyecta- que se inspiraron en el baile flamenco
dos mediante la utilización de un len- y en la guitarra, instrumento éste últi-

A
guaje abstracto-geométrico mo muy frecuentado por simbolistas y
Paralelamente a sus exposicio- cubistas, por la carga sexual que tiene
nes, eran dados a conocer sus mani- y por su identificación con el cuerpo
fiestos en catálogos, artículos de pren- femenino. Los ballets rusos hacen que
sa y conferencias en las que exponían Archipenko, Picasso y Goncharova se
sus preocupaciones por el devenir del sientan tentados a pintar decorados y
arte y el papel del artista en la socie- figurines. Finalmente, un tercer bloque
dad. Para los miembros de Equipo 57 repasa la creación surgida e inspirada
la obra de arte pasaba a ser soporte de en el flamenco en tiempos de la
cultura al introducirse como elemento República y hasta el comienzo de la
cotidiano en la sociedad, en la vida Guerra Civil. Es en este período cuan-
cotidiana.© do artistas como Dalí, Néstor, Romero
Museo Extremeño de Arte de Torres y escritores como Lorca y
Contemporáneo de Badajoz, hasta el 18 otros de la Generación del 27 opten
de mayo. por inspirarse en el flamenco, en la
figura mítica de Carmen, en temas tau-
“La noche española”. Flamenco, rinos y en el baile, éste último con
vanguardia y cultura popular excepcionales intérpretes como
agna exposición, tanto por núme-
Julio Romero de Torres
La noche española, 1925
M ro de artistas como de obras, ésta
Vicente Escudero, Carmen Amaya y La
Argentinita.©
que viene exhibiendo el Museo Museo Nacional Reina Sofía, Madrid, hasta
Nacional Reina Sofía con la que sus finales de marzo.

©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008  93


EXPOSICIONES
“Amazonas del arte nuevo” del pintor, cartelista, grafista e
sta muestra en MAPFRE, ade- intelectual valenciano, Josep
E más de recuperar y dar a cono- Renau.
cer a artistas de diferentes países, Son más de 250 piezas (pintu-
sirve para reivindicar el papel desem- ras murales, cuadros, dibujos, car-
peñado por la mujer en el desarro- teles, fotomontajes e ilustracio-
llo del arte moderno y aborda la nes) las que se exhiben de este
creación de unas 40 autoras repre- prolífico autor y sirven para cono-
sentativas de distintas tendencias cer su trayectoria plástica y pro-
surgidas entre 1880 y 1950. fundizar en su ideología y pensa-
La mayoría de las artistas en miento. El conjunto aparece divi-
Frida Kahlo esta exposición son desconocidas. dido en cuatro apartados o blo-
Frutos de la tierra, 1939
Las piezas aparecen agrupadas por ques que se presentan cronológi-
estilos, por lo que en un primero, camente ordenados. Así, al visitar
denominado Cambio de siglo, esta selección antológica veremos
vemos autoras como Mary Cassatt, un primer ámbito titulado Tiem-
Louise Breslau, Anna Boch, pos de República. Entre la forma-
Romaine Brooks y Suzanne ción y el compromiso, que abarca
Valadon, formadas en academias y desde 1926 a 1936, en este período
salones cuya obra, aunque de matiz inicial o de formación Renau tra-
decimonónico, posee cierta carga baja como diseñador gráfico, reali-
de modernidad. En la sección zando carteles y portadas de
Alrededor del expresionismo se libros.
hallan piezas cercanas a esta El segundo apartado o sección
corriente alemana de Kathe denominado España en guerra, va
Köllwitz, Mela Muter y Marianne desde 1936 a 1939. Renau como
Meraud Guevara von Werefkin. En Breve interludio militante del Partido Comunista se
Mujer con perro, 1937 futurista hay obras de Valentine de muestra plenamente comprometi-
Saint-Point, quien se hace eco del do en la labor propagandista reali-
movimiento italiano. La vanguardia zando carteles y murales y colabo-
rusa femenina está representada en rando en revistas. Destaca como
la sección de Vanguardias rusas uno de los más importantes carte-
por Goncha-rova, Popova, listas de la España republicana. De
Marevna, Rozanova y Alexandra esta etapa vemos carteles y sus
Exter. En el titulado Hacia un rea- grandes fotomontajes constructi-
lismo mágico se percibe el retorno vistas en los que reproduce Los
a la figuración de artistas que antes trece puntos de Negrín.
fueron cubistas y abstractos. Es el El tercero se titula Cruzando
caso de María Blanchard, Ángeles el océano. El exilio en México y
Santos, Tamara de Lempicka, Frida comprende desde 1939 a 1958.
Kahlo y Georgia O´Keeffe, entre Durante estos años de exilio ela-
otras. En Bajo el signo del purismo bora sus grandes series American
y de la abstracción se exhiben pie- Way of Life, resultantes de la tra-
zas de estas corrientes, de Sophie dición vanguardista y del uso de la
Taeuber-Arp, Nadia Léger y publicidad. Por último, el cuarto
Marcelle Cahn, entre otras.© apartado lo denominan Imágenes
Fundación Mapfre, Madrid, hasta el 30 para atravesar el muro En la
de marzo. República Democrática Alemana y
abarca desde 1958 hasta 1982,
Josep Renau. “Compromiso y
años de su residencia alemana en
cultura”
a Sociedad Estatal de Conme- la que lleva a cabo la serie de foto-
Josef Renau
We are prud to be Americans,
1936
L moraciones Culturales (SECC) montajes sobre Alemania.©
viene con esta antológica a cele- Museo Municipal de Arte Contemporá
brar el centenario del nacimiento neo de Madrid, hasta el 30 de marzo.

94  ©RÍTICA  Nº 952  Marzo 2008