TEMA: EL CAMINO DEL CRISTIANO
(Senda, ruta, vereda, línea, calle recorrido, carretera)
TEXTO:
1º TESALONICENSES 2:12…y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios,
que os llamó a su reino y gloria.
INTRODUCCION.-
¿Cuál es aquella ruta que sigue un cristiano? ¿Qué recorrido están llevando en tu vida?
Las sendas de Dios, las rutas del Señor, tus propias rutas o tus propios caminos.
La biblia dice:
El cristiano debe andar como Cristo anduvo.
¿Cómo era el camino de Jesucristo? Recto, justo, Santo, Integro, ejemplar, honesto,
sincero, disciplinado etc.
1º Juan 2:6…
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
Como ejemplo:
Debemos seguir el camino de Cristo.
1º Pedro 2:21-22…
21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros,
dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;
Hebreos 7:26…
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los
pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
1º Pedro 2:23…
23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no
amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;
Filipenses 2:7…
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los
hombres;
I.- PARA ANDAR CON CRISTO DEBEMOS:
Negarnos a nosotros mismos.
Mateo 16:24…
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí
mismo, y tome su cruz, y sígame.
Tito 2:11…
11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
Abandonar todo lo que sea pecado
Lucas 14:33…
33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede
ser mi discípulo.
Andar delante de Dios.
Salmos 56:13…
13 Porque has librado mi alma de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande
delante de Dios En la luz de los que viven.
Salmos 116:9…
9 Andaré delante de Jehová, En la tierra de los vivientes.
Andar humildemente delante de Dios.
Miqueas 6:8…
8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente
hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Ser veraces.
3º Juan 4…
4 No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.
Salmos 86:11…
11 Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón
para que tema tu nombre.
Andar como es digno del Señor.
Col 1:10…
10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en
toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
1º Tesalonicenses 2:12
11 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino
y gloria.
Andar en amor.
Efesios 5:2…
2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por
nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
Andar honestamente.
1º Tesalonicenses 4:12…
12 a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis
necesidad de nada.
Romanos 13:13…
13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en
lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
Andar con mucho cuidado…
Efesios 5:15…
15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
Andar en Santidad.
Isaías 35:8-10…
8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará
inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino,
por torpe que sea, no se extraviará.
9 No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los
redimidos.
10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo
será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.
Lucas 1:74-75…
74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos
75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.
II. Para andar tan santamente como Cristo anduvo, debemos.
Abstenernos de todo mal.
1º Tesalonicenses 5:22…
22 Absteneos de toda especie de mal.
Tener conversaciones Santas.
1º Pedro 1:15…
15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda
vuestra manera de vivir;
Evitar las vanas conversaciones.
Efesios 5:1-4…
1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por
nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros,
como conviene a santos;
4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes
bien acciones de gracias.
NO andar en camino de los impíos
Salmos 1:1…
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino
de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
No andar como lo hacen los pecadores.
Efesios 4:17…
17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles,
que andan en la vanidad de su mente,
III. Una promesa a todos los que así caminan:
No caminaran en oscuridad.
Juan 8:12…
12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Llevarán vestiduras blancas.
Apocalipsis 3:4…
4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y
andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.
Estarán con Cristo.
Juan 12:26…
26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor.
Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
CONCLUSION
Es importante recordar que el camino al Reino Celestial que nos descubrió
Jesucristo es el único y no hubo ni nunca habrá otro camino que no sea el que nos
indicó Jesucristo. Por momentos el camino es difícil pero conduce efectivamente al
objetivo. Por otra parte el cristiano encontrará en ese camino consuelos y
satisfacciones que los bienes mundanos no pueden darle. El Señor Jesucristo nos
ayuda a caminar este camino, nos da al Espíritu Santo, nos envía un Ángel Suyo
para que nos proteja, nos da maestros y guías e incluso Él Mismo nos toma de la
mano y nos conduce a la salvación.