“Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los
ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de
Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.”
Joel 1:14
El ayuno es una necesidad de buscar a Dios con
una actitud humilde, para lograr limpieza tanto en
el cuerpo como en el alma, y obtener
fortalecimiento espiritual, liberación y victoria.
El ayuno es volverse a Dios con una actitud de:
Arrepentimiento. Que nos mueva a tomar
determinaciones que fortalezcan nuestra comunión
con Él.
Nuestra vida de limpieza y santidad. Tales
determinaciones tienen que ver con renunciar a los
legítimos apetitos del cuerpo, para entregarse a la
búsqueda de Dios.
El ayuno no puede desligarse de la oración. El
ayuno sin oración de nada vale. La oración y el
ayuno son dos poderosos canales por donde fluyen
la gracia y el poder de Dios.
El compromiso es personal con el Señor, pero es
necesario estar bajo permanente control del
Espíritu Santo (Esd 8:21-23; Joel 2:12-13; Mt
6:17-18).
A YUNO PARCIAL
Comida parcial: Es excelente para comenzar; de
gran valor cuando las circunstancias no permiten un
ayuno más fuerte, ya sea por cuestiones de salud,
estudio o edad (Mr 1:6c; Dn 10:2-3)
A YUNO NATURAL
Es abstenerse de toda comida sólida; sólo se
ingieren líquidos, como agua, jugos, etc. (Lc 4:1-2)
A YUNO TOTAL
No comer ni beber (Éx 34:28; Hch 9:9)
El Ayuno debe comenzar en oración desde el día
anterior, y se termina en oración y acción de
gracias.
Se debe permanecer en ayuno el tiempo que el
Señor nos dirija, y también depende de la necesidad
o el motivo por el cual se realiza (Zac 7:5).
Disposición mental y física
Fuerza de voluntad. La perseverancia nos
permitirá ver resultados
Orar específicamente
Orar a solas o en grupo
Seguir instrucciones del Líder
Hacer alabanza
Dar gracias a Dios por los resultados
Nos brinda limpieza y santidad (Jl 1:14)
Ministrar al Señor (Hechos 13:2-3)
Propicia en nosotros un genuino avivamiento
espiritual (Is 32:15)
Aumenta nuestra fe (Mt 17:19-21)
Nos capacita para participar en la Gran
Comisión (Hch 13:2-3)
Nos da salud integral (Jer 33:6)
Para andar en el Espíritu (Daniel 1:8;12,20)
Para ser utilizados en la salvación de las almas
(Lucas 4:1-2)
Para ser usado en la sanidad de los enfermos
(Mateo 17:20)
HACER MISERICORDIA Y PIEDAD CADA CUAL CON
SU HERMANO (ISAÍAS 58:10)
NO OPRIMIR AL TRABAJADOR, NI A LA VIUDA,
NI AL POBRE (ISAÍAS 58:7)
TENER UN ESPÍRITU PERDONADOR, ROMPER
TODO YUGO (ISAÍAS 58:6
NO PENSAR MAL EN SU CORAZÓN CONTRA EL
HERMANO (MATEO 7:1-2)
NO JUZGAR (MATEO 7:3)
ES EL TIEMPO DE LA RECONCILIACIÓN, DE
COMPARTIR, DE ALEJARSE DEL EGOÍSMO Y
ALCANZAR EL FAVOR DE DIOS.
«Para desatar ligaduras de impiedad»
Hay situaciones de pecado en nuestra vida, que
necesitan «un proceso de ablandamiento», por
medio de la oración. El ayuno, hecho bajo la guía
divina, nos fortalece para mantener la lucha y
declararnos vencedores ante la opresión del
Enemigo (Hch 10:38; Ef 6:12)
«Para soltar cargas de opresión»
La palabra «opresión» indica que la presión viene
de afuera, no desde adentro; proviene de las fuerzas
satánicas. Estas fuerzas ponen bajo presión la mente
y las emociones. En Cristo Jesús, somos más que
vencedores, y en Él podemos vencer en todo tiempo
(Ro 8:37; Ef 6:10)
«Dejar libres a los quebrantados»
El ayuno es un instrumento vital de liberación. No
sólo la joven generación está oprimida por el
alcohol, la droga, los deseos sexuales, etc., sino que
también encontramos cristianos atados por el temor,
el resentimiento, los celos y el pecado; la unción del
Espíritu de Dios está en cada cristiano, para liberar
y ser liberado (Is 61:1; Mr 16:17)
«Romper todo yugo»
El yugo, en la Biblia, significa estar «atado con los
grilletes invisibles de la maldad» (Is 58:6). Cristo
establece que su yugo es suave, en comparación con
el yugo de la ley y del pecado; Él nos hace libres de
toda esclavitud: miedos, inseguridad, ineptitud,
complejos de inferioridad y superioridad, fobias,
etc. (Gá 5:1)
«Santificar nuestra vida y consagrarla a
Dios»
Mi vida será de total consagración a Él (Filipenses
1:6, Hechos 13:3)
«Ser escuchados desde lo alto» (Esdras 8:23)
Tenemos la certeza de ser oídos en todo tiempo
«Recibir revelación de la voluntad de Dios, y
tener poder para reprender demonios» (Mateo
17:18-21)
Nos es fácil hacer su voluntad y experimentamos
poder para orar por liberación
Debemos ayunar para mantener nuestro poder
espiritual y alcanzar liberación y victoria
“Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo
vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.”
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