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EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Solemnidad
La devoción al Corazón de Jesús existió ya en los primeros tiempos de la Iglesia, pero en el
siglo diecisiete, Nuestro Señor Jesucristo se apareció a Santa Margarita María de Alacoque,
en Paray-le-Monial, Francia, solicitando, que se le venerase. Su Corazón estaba rodeado de
llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del
interior de su corazón, salía una cruz, entre tanto le dijo: «He aquí el Corazón que tanto ha
amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que
ingratitud, irreverencia y desprecio, en este sacramento de amor.»
Si es la primera oración del día:
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
Ant Al Corazón de Jesús, herido por nuestro amor, venid, adorémosle.
† [Sal 94] ó [Sal 99] ó [Sal 66] ó [Sal 23]
Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
HIMNO: DESDE LA CRUZ REDENTORA
Desde la cruz redentora,
el Señor nos dio el perdón,
y, para darnos su amor,
todo a la vez, sin medida,
abrió en su pecho una herida
y nos dio su corazón.
Santa cruz de Jesucristo,
abierta como dos brazos:
rumbo de Dios y regazo
en la senda del dolor,
brazos tendidos de amor
sosteniendo nuestros pasos.
Sólo al chocar en las piedras
el río canta al Creador;
del mismo modo el dolor,
como piedra de mi río,
saca del corazón mío
el mejor canto de amor. Amén.
SALMODIA
Ant. 1 Jesús, puesto en pie, exclamó en alta voz: "El que tenga sed que venga a mi y que
beba."
SALMO 62, 2-9 - EL ALMA SEDIENTA DE DIOS
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansias de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a las sombras de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. 1 Jesús, puesto en pie, exclamó en alta voz: "El que tenga sed que venga a mi y que
beba."
Ant. 2 Venid a mí todos los que andáis rendidos y agobiados, que yo os daré descanso.
Cántico: TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR - Dn 3, 57-88. 56
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieve, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzadlo, por los siglos.
Se omite el gloria
Ant. 2 Venid a mí todos los que andáis rendidos y agobiados, que yo os daré descanso.
Ant. 3 Hijo mío, entrégame el corazón y acepta de buena gana mi camino.
Salmo 149 - ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:
para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. 3 Hijo mío, entrégame el corazón y acepta de buena gana mi camino.
LECTURA BREVE
Jr 31, 33
Así será la alianza que hace con la casa de Israel, después de aquellos días --oráculo del
Señor--: Pondré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos
serán mi pueblo.
RESPONSORIO BREVE
V. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mi.
R. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mí.
V. Que soy manso y humilde de corazón.
R. Y aprended de mí.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mí.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Por su entrañable misericordia Dios nos ha visitado y ha redimido a su pueblo. Aleluya.
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
† Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con
nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Por su entrañable misericordia Dios nos ha visitado y ha redimido a su pueblo. Aleluya.
PRECES.
Acudamos hermanos a Jesús, que es manso y humilde de corazón, y digámosle:
Rey amantísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, Señor nuestro, en quien habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad,
haz que participemos de tu naturaleza divina.
Jesús, único maestro, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del
conocimiento,
danos, mediante la Iglesia, el conocimiento de la multiforme sabiduría de Dios.
Jesús, Hijo de Dios, en quien el Padre se complace,
enséñanos a escuchar con perseverancia tu palabra.
Jesús, hermano nuestro, de cuya plenitud todos hemos recibido,
concédenos la abundancia de tu gracia y de tu verdad.
Jesús, salvador nuestro, fuente de vida y de santidad,
haz que seamos santos e irreprochables por el amor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Por el EJE Y LAS PERSONAS QUE TRABAJAN EN ÉL…
Unidos al Corazón de Jesucristo, que latió de amor por el Padre y por cada uno de nosotros,
digamos confiadamente:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
ORACIÓN.
Te pedimos, Dios todopoderoso y eterno, que, al celebrar la grandeza del amor que
resplandece en el corazón de tu Hijo, recibamos de esta fuente divina gracias cada vez más
abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
ORACION POR EL EJE
Señor Jesús, Guíanos en este encuentro con el Espíritu, que juntos en FAMILIA formemos
comunidades que sean EJE de evangelización. Ayúdanos a conocernos, con los ojos
ventanas del alma, para que podamos darte gracias por crearnos así tal cual somos, sin
caretas, hombres y mujeres con amor por nuestros amigos, hermanos y padres. Ilumínanos
Tú luz del mundo, no nos dejes en oscuridad. Danos la alegría de saber que VIVES en
nosotros, en comunión con Dios y unidos por el Espíritu Santo. Te lo pedimos por Maria madre
de la iglesia y la intersección de San Antonio de Padua. Amén
CONCLUSIÓN.
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R, Amén