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Sostenibilidad en la producción rural.

Esquema del sistema finca

Continuando con la capacitación, realice lo siguiente:

1. Documéntese sobre economía campesina.

La economía campesina, aunque ha estado históricamente sometida a


condiciones adversas, ha crecido notablemente en Colombia, es una forma de
producción familiar basada en el conjunto de la fuerza de trabajo doméstica y los
recursos naturales, sociales y financieros, para garantizar la subsistencia de la
unidad familiar y el mejoramiento de su calidad de vida. El principal objetivo de la
economía campesina es el bienestar de las familias y dentro de la “utilidad
marginal” se impone sólo como mecanismo de equilibrio entre los factores
internos.

La producción familiar rural prácticamente ha tenido altos niveles de pobreza y


miseria conservando altos índices de subalimentación, desnutrición y mortalidad
infantil a pesar del dinamismo del sector alimenticio. Sin embargo, la visión según
la cual los campesinos son pasivos, resistentes al cambio, causantes del atraso,
no corresponde necesariamente a la realidad; la economía campesina tiene su
propia lógica: ha sido explotada no solo por los terratenientes, sino por los
mercados mundiales y nacionales de materias primas, alimentos y mano de obra y
actualmente por los grupos transnacionales del capital.

Lo anterior solo se comprende si se tiene claro que el mundo de la economía


campesina es profundamente heterogéneo, por razones geográficas, ecológicas y
culturales y por factores económicos, como las diferencias en los niveles de
ingreso, las relaciones con el mercado y el capital, incluida la demanda u oferta de
mano de obra. No existe actualmente, en cualquier caso, una realidad dual con
una economía moderna y progresista y otra economía campesina retrógrada y
estancada, sino sólo una estructura, dentro de la cual el campesinado tiene una
funcionalidad que significa que sistemáticamente se aprovecha la lógica de su
forma de producción o se desplaza o elimina por las expectativas de ganancia de
los proyectos de inversión.

Dentro de una estructura social el campesinado puede estar explotado, oprimido y


pobre. Históricamente se le desplaza una y otra vez de sus tierras, bien sea para
establecer agronegocios o para construir megaproyectos; se le impide una
territorialización adecuada, se aprovecha su capacidad de producción barata de
fuerza de trabajo y se le expropia también de los excedentes de su trabajo,
mientras se excluye su cultura, su participación real en las decisiones nacionales e
internacionales, su libertad de organización, movilización, autonomía y poder de
las comunidades.

Sin embargo, la economía campesina podría tener una función dinámica y


equitativa dentro del contexto nacional y mundial, si se replantean su articulación
dentro de las cadenas y los circuitos productivos y demográficos, como las
relaciones estructurales nacionales e internacionales y, especialmente, el poder
político del campesinado y su capacidad de intervenir en las decisiones que
afectan la vida de las comunidades rurales. La reforma agraria integral establece
un elemento fundamental de ese replanteamiento económico y político.

La economía campesina para potencializar sus posibilidades de crecimiento y


fortalecer la sociedad rural, multiplica los obstáculos para su desarrollo; aleja al
país de la posibilidad de lograr la satisfacción de las necesidades elementales de
la población rural, al tiempo que atenta seriamente contra la relativa autonomía
alimentaria.

La racionalidad de la economía campesina reposa básicamente en la combinación


equilibrada entre los bienes generados para el mercado y los generados para el
consumo de la familia, a partir del trabajo desarrollado en la propia finca y con
predominio de la mano de obra familiar. Esta dualidad de comportamientos
siempre ha constituido un conflicto dinámico dentro del sistema, generando
muchas veces reacciones de tipo “pendular” que tienden por un lado a la
autosuficiencia de la finca y en otras oportunidades la fuerte inclinación hacia
modelos productivos adscripto totalmente al mercado.

En conclusión, el estudio de la economía campesina siempre ha sido postergado a


un segundo plano sin ver la importancia que este presenta en el desarrollo
económico del país. Se ha podido establecer la situación y el pensamiento del
campesinado en Colombia durante la última década, donde se pudo analizar que
existe la creencia general que, a mayor desarrollo, menor importancia del sector
agropecuario y menor población rural. Sin embargo, a diferencia de Colombia,
otros países desarrollados tienen un sector agrario fuerte, que les asegura la
provisión de alimentos y genera efectos multiplicadores importantes en otros
sectores.
.

2. Identifique un modelo de este tipo de economía y desarrolle un


análisis crítico.

La Capacidad para generar ingresos suficientes, mediante la actividad


agropecuaria y otras actividades realizadas fuera de la granja, para satisfacer las
necesidades alimentarias, es lo que define el modelo económico de Autonomía
Alimentaria. Sin embargo, aunque algunos alimentos se pueden consumir
directamente, los cultivos comerciales permiten adquirir productos que no se
pueden producir en el lugar. La autonomía alimentaria no se refiere únicamente a
la capacidad de cultivar alimentos en el país o en una granja, sino también a
disponer de la capacidad (es decir, del capital) necesaria para comprar alimentos
que no se pueden cultivar en el ámbito local o nacional.

Por lo anterior, en primera instancia identificamos la autonomía alimentaria;


Mórales (2013, p. 32) hace una exploración completa del concepto y lo define así:
“…La(s) Autonomía(s) Alimentaria(s) hace(n) referencia al derecho que le asiste a
cada comunidad, pueblo o colectivo humano, integrante de una nación, a controlar
autónomamente su propio proceso alimentario según sus tradiciones, usos,
costumbres, necesidades y perspectivas estratégicas, y en armonía con los demás
grupos humanos, el ambiente y las generaciones venideras…”

De esta manera podemos señalar como los ideales del concepto:

 Control del ciclo alimentario (tierra, agua, semillas, insumos,


comercialización)
 Respeto por las costumbres alimentarias
 Máximo auto consumo alimentario y nutricional (familias y comunidad)
 Aplicación de agriculturas en armonía con los ecosistemas
 Conservación y reproducción de la cultura
 Organización social

Aunque Colombia no tiene grandes índices de dependencia alimentaria, en


comparación con los demás países de la región las tendencias y estudios hacia el
futuro nos hacen pensar que el problema de autonomía alimentaria se puede
convertir en un problema de seguridad alimentaria, enmarcado en una política
de globalización perjudicando al cultivador con una producción agrícola
trasformada y tecnificada.

El equilibrio del mercado beneficia las grandes empresas, si bien es cierto, hoy
las pequeñas economías campesinas no son visibilizadas como parte fundamental
del desarrollo económico claramente llevando las políticas económicas del estado,
aunque el fortalecimiento del sector agroindustrial demuestra que la economía
agraria para el perfeccionamiento económico teniendo una estructura como
solución para el desarrollo exhaustivo agrario.

Lo anterior se convierte en un problema enmarcado en una política de


globalización con un tratado de libre comercio, impulsado por los últimos
gobiernos; donde se perjudica el agricultor colombiano, ya que van a llegar
productos agrícolas de otros países, además tienen que competir con una
producción agrícola mecanizada y altamente tecnificada. En contraste, en nuestro
país, ya sea para dar trabajo o porque no hay esa mecanización, a los grandes
hacendados no les interesa automatizar el campo, debido en gran parte, a la
destinación del uso del suelo; a mantener el latifundio, la explotación ganadera, la
producción de biocombustibles.

Los esfuerzos que ses hagan para impedir las importaciones de alimentos pueden
ser poco útiles, sino se resuelve de manera inmediata el problema interno de la
oferta y del equilibrio del mercado. Nos veremos avocados a mantener las
políticas globales para mantener los canales de comercialización de los alimentos,
donde se benefician las multinacionales y las empresas nacionales que controlan
la distribución, los precios y los volúmenes de producción, en contraposición de los
pequeños y medianos productores y los consumidores que no tienen fácil acceso
al mercado de los alimentos, ya sean estos por dificultades de transporte, vías de
acceso, o simplemente por la desigualdad y trabas que se les han impuesto a la
hora de entrar a competir con las grandes empresas.

3. Realice la lectura de la teoría general de sistema y apóyese en los


enlaces externos dispuestos en este programa, para que desarrolle un
esquema donde involucre las diferentes unidades productivas del
sistema finca.

El crecimiento agropecuario de las economías campesinas se refleja en:

a) La zona central de Colombia que tiene características topográficas especiales


dadas por sus montañas y valles interandinos donde no son rentables grandes
extensiones de cultivos mecanizados e industriales, dando espacio a medianas y
pequeñas unidades familiares de producción rentable.

b) Los pequeños y medianos productores han sido importantes proveedores de


alimentos no tanto por la cantidad sino por sus características:
• Localización: los productores campesinos están diseminados por todo el país
especialmente en la región central y en el sur del país, y están cerca de los puntos
centrales de los mercados, bien sea estos pequeñas poblaciones o grandes
ciudades como la capital del país. Esta localización cerca a los centros de
consumo les permite reducir los costos de transporte, aunque es necesario
generar políticas públicas locales y regionales que logre fortalecer estos procesos
de transporte para hacerlos más eficientes.

• Producción continua y regularizada: debido a las diferencias micro climáticas y


al gran número de productores los campesinos producen casi durante todo el año
y suministran en forma continua sus productos con intervalos de una semana o
menos, algunos tres o cuatro veces por semana, de acuerdo con los mercados
que se trabaje. De igual forma debido al gran número de productores individuales,
la oferta es permanente, cada uno es reemplazado por otro en cada mercado de
modo que en conjunto, la oferta total tiene una regularidad a través del tiempo,
reduciendo las fluctuaciones y el crecimiento de los precios.

• Pequeñas cantidades. Los productores campesinos ofrecen pequeñas


cantidades en los mercados, en cada oferta se entregan productos frescos,
manteniendo un equilibrio con la demanda y evitando grandes procesos de
almacenamiento y transformación.

• Variedad de productos: su producción se ajusta a las características de cada


región y a las necesidades de los consumidores de los mercados, en muchas
ocasiones teniendo en cuenta la vocación de la tierra o las condiciones culturales
del campesinado, esta variedad se debe a la localización en toda clase de climas.

c) Para finalizara podemos decir que el campesinado es generador de fuerza de


trabajo para todos los sectores de la economía. Independientemente de su
magnitud es muy importante para la regulación y normalización del abastecimiento
de alimentos del país, pero, para que esta capacidad pueda ser aprovechada es
necesario contar con recursos y tecnología, con el fin de aumentar su eficiencia y
capacidad.

En segundo plano la economía campesina puede generar productos de agricultura


permanente distintos a los que reflejó la Encuesta Nacional Agropecuaria como el
cacao, la palma de aceite, la caña, algunos frutales de exportación, y productos de
producción no alimentaria. La economía campesina pueda hacer grandes aportes
al crecimiento de la agricultura y la economía a través de la producción de
alimentos especialmente con una capacidad de producción de hortalizas
(122.306ha), frutales (208.994ha), tubérculos(283.405ha) y leguminosas
(94.891ha) ; generando una contribución significativa al desarrollo económico, esto
asociado al papel que tienen los precios de los alimentos de origen agrícola en la
estabilidad económica, cuando nuestro país gasta una proporción considerable de
su ingreso en bienes básicos: alimentos y vivienda, entonces el precio, o el
equilibrio de los precios de los alimentos se convierte en un elemento básico
dentro de los procesos de generación de ahorro interno y aun dentro de los
procesos de crecimiento económico.

En tal sentido, encontramos el hecho que existen varias experiencias locales,


promovidas por las organizaciones campesinas de carácter nacional y regional, las
cuales a través del Comité de Interlocución Campesino y Comunal – CICC el cual
tiene como objetivo “posicionar la economía campesina en una propuesta de
seguridad alimentaria para la región central, estableciendo una interlocución con
entidades gubernamentales, organismos de cooperación internacional e
instituciones para lograr incidir en las políticas públicas para el sector
agropecuario”. Desde el año 2004 se desarrolla el proceso de Mercados
Campesino como una alternativa de solución a los procesos económicos,
organizativos, culturales y políticos del sector agropecuario.

Finalmente podemos decir que la economía campesina puede fortalecer el


desarrollo socioeconómico si se generan políticas de construcción colectiva que
logren mantener los procesos productivos agrarios, resolviendo el problema crítico
del desarrollo rural, solucionando definitivamente los problemas de bienestar y
pobreza que tiene la mayoría de sociedad colombiana, pensándonos en una
recomposición total del crecimiento económico y en particular del crecimiento del
sector agropecuario.

En Colombia existen tres tendencias divergentes frente a las políticas


agropecuarias y que, desde posiciones, todas dicen ser suficientes e incluyentes,
coherentes con el equilibrio ambiental, con el desarrollo tecnológico y productivo y
con la inmersión al sistema agroalimentario:

a) Tenemos la posición adoptada por las Organizaciones no Gubernamentales de


Carácter ambiental y agraria, quienes proponen como única opción la agricultura
orgánica (cero insumos agroquímicos y prácticas agrícolas destructivas). Estas
organizaciones cumplen un papel importante en la construcción de una agricultura
y un desarrollo rural sostenible, incluso desde una mirada académica e
investigativa han logrado obtener desarrollos prácticos alternativos para beneficio
del sector agropecuario. Pero es difícil pretender que aporten a la formulación de
políticas públicas que beneficie de manera estructural al agro en general. El hecho
de lograr un desarrollo hacia la obtención de una agricultura orgánica sostenible
es solo un elemento para la consolidación de una política integral agraria.
b) Por otra parte tenemos las posiciones de técnicos y académicos que tienen una
tendencia hacia la política económica nacional e internacional, que priorizan sus
intereses hacia la articulación con las grandes cadenas agroindustriales y con las
cadenas de supermercados. Quienes a través de políticas globalizadoras dejan
por fuera la gran mayoría de productores ya que manejan un 97% de las
instalaciones logísticas para manipular los canales de comercialización.

c) Por último tenemos la propuesta de los campesinos expresada en el mandato


agrario declarado después del congreso nacional agrario realizado en el 2003, el
cual prioriza el papel político del campesinado en la transformación de las
estructuras agrarias impuestas y dominantes, y señala en 14 puntos unos
elementos generales para la creación de una política pública para el sector agrario
que beneficie principalmente a los pequeños y medianos productores campesinos,
indígenas y afro descendientes.