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Capítulo 5

El Restaurador de las Leyes.

El primer gobierno de Rosas, 1829-1832

Rosas llega al poder

1829, un año antes había sido disuelta por el podes de Lavalle y eligió como gobernador con
“facultades extraordinarias” a Juan Manuel de Rosas. Estas facultades implicaban “orden
público”, sin la necesidad de esperar la intervención de la justicia. Es necesario señalar que
dichas facultades no fueron un invento del gobierno de Rosas, sino que tienen una larga
tradición, pero que en este se vino aplicado desde el momento del quiebre del orden colonia.
Dichas facultades implicaban una suspensión temporal de ciertas libertades y garantías, en
ocasiones de amenaza a la “tranquilidad y seguridad públicas”. Ala vez esas facultades
deberían ser devueltas a las instituciones otorgantes al cabo de un plazo. De esta manera, este
rasgo no impidió que el gobierno de Rosas tuviera un fuerte sustento legal e institucional, la
llegada de Rosas al poder coincidía con la restitución de la Legislatura y de la legalidad
suspendida por el golpe de Lavalle.

Esta insistencia en poner en evidencia el apoyo popular a través del voto puede parecer
incomprensible o una formalidad, pero tendrá numerosas consecuencias.

Una vez asumido el cargo, uno de los primeros actos fue organizarlos funerales de fusilados
Manuela Dorrego. Se desarrollaron diversos eventos mientras eran traídos desde Navarro los
restos del gobernador fusilado. El 20 de diciembre se depositó la urna en el fuerte. Desde allí
los restos del líder federal fueron llevados al cementerio. El día 21 los retos fueron traslados
desde el fuerte hacia la Catedral, acompañado de cañonazos. el discurso pronunciado por
Rosas fue breve, pero emotivo, Enel discurso, quedaron plasmados algunos de los ejes de la
imagen que Rosas quería dar de si mismo y del gobierno que estaba comenzando. La idea de la
restauración de una legalidad que había sido destruida por los seguidores de Lavalle,
decembristas, se convirtieron en sinónimo de todo lo malo que podría esperarse de los
enemigos del gobernador y del sistema federal. Santiago Vázquez, le realizo una entrevista al
gobernador el mismo día de su asunción, el 8 de diciembre de 1829.

Esta nota de Santiago Vázquez transmite entonces algunas ideas que Rosas le habría
expresado el día de su asunción. Por un lado, la noticia de los sectores populares como la parte
“física” de la población y la necesidad de actuar decididamente para poder dirigirlos y así
reconstruir el orden perdido. En la entrevista se pone en evidencia también percepción del
gobierno concerniente a los efectos nocivos de la revolución sobre el orden social, queriendo
restablecer la disciplina y subordinación de estos sectores, ganar su voluntad de manera de
poder “contenerlas” y “dirigirlas”. Rosas se presentaba como el primer federal, en restaurador
de la legalidad, el padre de los pobres y el enemigo de numero uno de los unitarios. Su
obsesión era la reconstrucción del orden político y social, la paz, el restablecimiento de las
jerarquías sociales y la disciplina. También reconocía la importancia de la expansión y
consolidación fronterizas, necesarias para la recuperación económica de la provincia. Para el
nuevo gobierno era central asociarse con algunos grupos indígenas que aceptaban negociar
con el gobierno porteño.

Las primeras iniciativas políticas de Rosas


Por un lado, trato de consolidar su ascendiente sobre los sectores populares. Se trataba de
desarmar población que se movilizo militarmente y de manera generalizada en las disputas
recientes, prohibiendo la portación de armas sin autorización y estableciendo severas penas
quienes infringieran esta medida y causaran daños, se dictaron ordenes que apuntaban a
restablecer las nociones de respeto a la propiedad privada, nociones que las guerras alteraron
con las prácticas de aprobación directa de recursos sobre el terreno. Al mismo tiempo que se
buscaba limitar la autonomía y combatividad de los sectores populares, no dejaron de tomarse
medidas que mostraban al gobierno como su protector y benefactor.

También tomo decisiones a fortalecer la religión católica y el papel de los curas como garantes
del orden y la paz social. Rosas dedico la reconstrucción de capillas y santuarios derruidos por
la dejadez y la violencia pasada. La política religiosa de Rosas coincidía en algunos aspectos con
rivadaviana y aun con la borbónica de finales del Siglo XVIII: se trataba de construir una iglesia
“moderna” separando al clero de la sociedad sirviera a los intereses del Estado. Y el
gobernador llevo un control muy estricto sobre el nombramiento y desempeño de los curas. A
ello contribuyeron sin duda las facultades extraordinarias que autorizaban al gobernador a
censurar a la prensa si era necesario. Rosas necesitaba reconstruir la autoridad del Estado, que
consideraba perdida desde la crisis del orden colonial.

Hasta entonces la justicia se conformaba por algunos pocos juzgados y jueces que se
ocupaban de las causas mas relevantes. La justicia baja, la mas difundida para cusas leves y el
control cotidiano del orden social, un amplio cuerpo de jueces de paz, alcaldes y tenientes de
alcalde, que eran los encargados de resolver los conflictos. Las escasas legitimidad de los
gobiernos posrevolucionarios y su mínima capacidad coercitiva reclutar como jueces de paz,
alcaldes y tenientes a vecinos. Eficaz para asegurar el ejercicio de alguna autoridad por parte
de dichos funcionarios, pero podía limitar la capacidad del gobierno. Para evitar estos
problemas, los gobiernos también habían creados comisarias rurales y urbanas con empleados
del gobierno, cobraban un salario del Estado a diferencia de los Jueces de Paz. Los conflictos
entre los jueces de paz y policías eran frecuentes, y ello limitaba imponer un orden. Rosas
introdujo algunos cambios en este esquema, de manera que el conflicto entre jueces y
comisarios se termino resolviendo a favor de los primeros. Se suprimieron las comisarias y las
funciones de policía las pasaron a ejercer plenamente los Jueces de paz. Esto no alcanzaba
para garantizar la fidelidad de estos funcionarios hacia el gobierno. Rosas trato de obtener a
través de una serie de estrategias. La primera de ellas fue sin duda el faccionalismo político
extremo, todo funcionario debía manifestarse por las opciones políticas del gobierno. Los
funcionarios debían ser todos fieles federales y controlar que las poblaciones lo fueran. El
gobierno ordeno a los jueces la confección de la listas masivas de filiación políticas, para
disponer de registros de apoyos al gobierno y el potenciales enemigas. También se impuso una
detallada liturgia para asunción en el cargo del juez, buscaba legitimar la función estatal con la
que disponían la religiosa. El juez de paz debía asumir en una dia festivo antes de la misa
mayor. Rosas explicó actos públicos y solamente, el respeto que deben a los encargados de la
administración de justicia y hacer sentir, la gravedad e importancia de sus funciones. Se
trataba de hacer que la población respetara a los encargados de aplicación justicia y de
generar en estos últimos la conciencia sobre la importancia de su función. Imponer lealtad
local fue una tarea de muy difícil consecuencia y Rosas habría de comprobar dolorosamente
mas de una vez que algunos jueces, alcaldes.

Rosas actuo sobre la estructura militar y miliciana en la provincia se hallada organizada sobre
cuerpos militares regulares de linea, y numerosas milicias conformadas por vecinos-
ciudadanos, definidos por su localidad o por algunos rasgos de origen. La militarización había
sido demasiado amplio, gran parte de los varones portaba armas cotidianamente y la violencia
se había convertido en un medio recurrente para resolver los conflictos. La participación de la
población en numerosas Campaña y los sistemas de apropiación de recursos había convertido
actos en algo normal. El esfuerzo de Rosas estuvo centrado en su subordinación a una jefatura
profesional y sobre todo de probada fidelidad a su persona. La fidelidad al gobierno fue
reforzada por la ampliación o creación de fuerzas milicianas como la conformada por africanos
que habrían de probar su compromiso fue ganado con la promesa de libertad plena tras la
movilización. La participación militar fue una via posible de movilidad social. Paradójicamente
esta intensa participación militar tuvo para ellos un costo enorme en vidas y en desestructuras
social; mas importante que esta militancia de libertos fueron las fuerzas indienas que, se
convirtieron en una pieza clave del sistema de orden rosista, sector rural y zonas de frontera.
La importancia de esta fuerzas indienas tiene que ver con otra cuestión que encaro
resueltamente el gobierno de Rosas: la situación de la frontera pampeana. La expansión del
territorio porteño implico el recrudecimiento de la conflictividad con los indígenas. Rosas se
propuso consolidar la expansión fronteriza de los años veinte mediante una combinación de
precisión militar y negociación. Establecimiento de una alianza estrecha con cierto grupos
indígenas, llamados “indios amigos”, algunos de cuyos jefes, aliados muy importantes de
Rosas, Catriel y Cuchul. Alianza incluía un intercambio de bienes y servicios. Los “indios
amigos” también actuaron militarmente contra enemigos criollos del gobernador. Rosas a la
vez multiplico y reforzó los fuertes y fortines en las nuevas líneas de frontera; las principales
fuerzas militares presentes en ellos estaban constituidas por los propios indios amigos,
sumaban militares profesionales y algunos cuerpos milicianos criollos. El caso mas importante
es el de los vecinos de Azul, demostrando su fidelidad definidos como un “vecindario federal”.

Esta política tenia como algunos de sus ejes la recuperación de la paz social, la ampliación del
territorio y el restablecimiento del respeto a los derechos de propiedad privada. Debía
contribuir al desarrollo, negocio posible para la provincia en la ganadería extensiva. Esta
actividad era vista como la mejor posibilidad para asegurar el crecimiento de las
exportaciones, sobre todo de cuerpo vacunos y de sebo, pero también cada vez mas de carne
salada que se producía en los saladeros que habían brotados como hongos desde la segunda
mitad de la década revolucionaria. Éxito de la expansión ganadera, traía la solución a un
problema central del Estado porteño, la recaudación fiscal. El crecimiento de las exportaciones
pecuarias permitio a su vez de as importaciones y los impuestos aduaneros. La provincia
porteña se beneficiaba doblemente de una política económica liberal que por un lado
facilitaba su vinculación con el mercado mundial y el incremento de las importaciones.
Bajaban los costos de consumos de la población local y mantener a los solarios de los peones.
Rosas se manifestó como un ortodoxo defensor de la libertad de comercio; la diputa con
corrientes sobre las tarifas aduaneras en el momento de la confrontación del Pacto Federal,
puso esta cuestión sobre el tapete, las provincias, esa política liberal podía significar la ruina.
Tenían serias dificultades para insertarse en los circuito del comercio atlántico por los altos
costos de transportes terrestres, le costaba cada vez mas competir con sus productos agrícolas
y artesanales en el gran mercado. Las provincias interiores podían ver como una injusticia que
los impuestos a las importaciones.

Rosas implemento en años posteriores medidas “heterodoxo”, de protección aduanera para


ciertos bienes artesanales o para la producción triguera local. Podían ser gravosas para los
productores-exportadores de ganado porteños, al encarecer los precios de los bienes de
consumo local, pero le permitieron a Rosas negociar alianzas y apoyos políticos. Era el primer
gobierno en el que la libertad de comercio fue defendida a rajatabla frente a los reclamos
proteccionistas de algunas provincias interiores. Los recursos fiscales de Buenos Aires se
complementan con otros impuestos, la contribución directa nunca funciono. El problema para
el estado con este sistema impositivo se suscitaba cuando algunos acontecimientos
interrumpieron el comercio exterior por periodos mas o menos prolongados. En estas
ocaciones, el gobierno se quedaba sin el 80 o 90 por cierto de sus ingresos corrientes. Con ello
generó un brote inflaccionario fenomenal y una alteración muy fuerte de los precioso
relativos, perdían los asalariados pero también quienes recibían rentas locales en monedas
que se devuelvan rápidamente. este aprendido de esta experiencia y prometió que su
gobierno no recurriría a la emisión descontrolada.

Las preocupaciones del primer gobierno de Rosas eran restablecer acuerdos con los principales
líderes provinciales, teniendo en cuenta la incapacidad demostrando, su voluntad sobre el
resto del territorio de manera coercitiva. Algunas provincias habían sabido aprovechar los
conflictos políticos. En ese entonces el propio Rosas había experimentado cuan importante era
establecer acuerdos con algunos de los lideres provinciales (Estanislao Lopez). Desde entonces
Rosas fue tejiendo una alianza con el caudillo santafesino, negociando políticas. También tejio
una relación privilegiada con el riojano Quiroga, gran influencia en buena parte del territorio
interior. La primera parte del gobierno rosista estos serán sus principales interlocutores fuera
de Buenos Aires. En 1835 muere Quiroga en un atentado, en 1838 le sigue Lopez, enfermo,
coincidiendo con un proceso en el que Rosas podrá ir imponiendo cada vez mas fácilmente su
voluntad sobre un territorio desprovisto de recursos y también de lideres con capacidad de
frenar la ambición de la poderosa Buenos Aire. Pero no era esta la situación durante su primer
gobierno; Rosas sabia que Buenos Aires no estaba aun en condiciones de imponer su voluntad
al resto, negociar con ellos, otorgarles un papel en la nueva Confederación, beneficios
económico, halagarlos, a veces amenazarlos solapadamente, mas frecuentes

Los ejes de la política de Rosista fue la construcción de una imaginario que dividia a la
población en dos parte, los que estaban del lado correcto y quieres eran sus enemigos: los
federales de los unitarios, los que defendían la verdadera religión de los impostores, etc.

Las listas que eran confeccionados por jueces de paz de cada distrito, se describían las
afiliación política, incluían la mayoría de las veces las ideas expresadas en reuniones publicas y
sus informantes, incluso la forma de vestirse o comportarse eran señaladas. La confeccion de
las listas alcanzo niveles inusitados y cumplio objetivos multiples: permitían a Rosas disponer
de una primera radiografía de apoyo y disidencia, de lealtades y enemistades. A la vez la
confección de estas listas permitia movilizar el cuerpo de funcionarios, de manera de que este
fuera separados del “cuerpo social”.

Los rasgos del gobierno de Rosas fueron cambiado a lo largo del tiempo y, el énfasis en unas u
otras herramientas variaba. Al inicio Rosas intento conformar un gobierno de conciliación cuyo
eje fuero el restablecimiento del orden y las jerarquías sociales, la paz con las provincias y en la
frontera, la expansión económica.

Un momento de radicalización

El general unitario Jose Maria Paz se hizo fuerte en Cordoba luego de derrocar al gobernador
federal Bustos, captando la voluntad de otras provincias, luego de derrotar en dos importantes
batallas al líder federal riojano Facundo Quiroga. Las derrotas que sufrió e Tigre de los Llanos
en La Tablada y Oncativo lo llevaron a refugiarse en Buenos Aires, tras lo cual casi todas las
provincias interiores se alinearon con la liga del interior, bajo liderazgo de Paz. Estas provincias
restiraron la delegación a Buenos Aires de las relaciones exteriores que le habían otorgado
previamente

Antes esto Rosas reforzó su alianza con los lideres del Litoral, firmando en enero de 1831 el
Pacto con Santa Fe y Entre Rios, mas tarde Corrientes. Pese a haber participado en las
discusiones previas, no firmo, disgustado por la obstinada defensa del delegado porteño de
una política libremente que el representante correntino. Pedro Ferre, consideraba nociva para
los interiores económicos de las provincias interiores, la posición correntina, cuestionaba el
papel privilegiado que se había otorgado a Gran Bretaña desde el Tratado de Amistad de 1825.
El representante porteño, Jose Maria Roxas y Patron, defendió a rajatabla el librecambio y el
tratado con Gran Bretaña, siguiendo argumentos que Rosas utilizaría reiteradamente durante
toda su gobernación. Mientras Roxas y Patron sostenían que el proteccionismo solo traería
carestía y perjudicaría las actividades verdaderas lucrativas del territorio como la ganadería.
Ferre proponía taxativamente la “prohibición absoluta de importar algunos artículos que
produce el país”, terminado también de esta manera con el monopolio de hecho que ejercia el
puerto de Buenos Aires para el comercio internacional. El pacto federal finalmente fue
conseguido la adhesión de las distintas provincias, y conformo una alianza ofensiva-defensiva
entre sus integrantes. Se convoco a una comisión Representativa de la provincia que
integraban el Pacto, con un representante por cada una de ellas, encargados de las relaciones
exteriores y la guerra. Esta Comisión tuvo una vida efímera y la relación exteriores fueron
delegadas a Buenos Aires. Estanislao Lopez, se convirtió entonces en pieza clave de las alianzas
militares federales y fueron nombrados general en jefe del Ejercito Aliado del Litorial, contra la
Liga del Interior que lideraba Paz. La noche en que Quirogas llagaba a Buenos Aires se
escucharon gritos y personas dispararon al aire y contra las casas de algunos “unitarios”
señalados. El gobierno de Rosas se radicalizo buscando galvanizar a sus seguidores en contra
de los “anarquistas” que encabezaba el salvaje unitario Paz y los traidores agazapados en la
propia Buenos Aires. Rosas señalaba que los unitarios estaban ensoberbecidos por la acción de
Paz en el interior y los federales furiosos.

Los signos del renovado accionismo se multiplico, se reforzó la censura a la prensa no


oficialista y se generalizo los signos exteriores de adhesión al federalismo rosista, entre los que
destacaban la irrupción obligada del cintillo punzo. En febrero de ese mismo año se decreto
que, cualquier titulo gocen de sueldo, pension o asignación del tesoro publico; los profesores
de derecho con estudios abiertos, los de medicina y etc. Traerán distintivos de color punzo
colocado visiblemente en el lado izquierdo sobre el pecho con la inscripción Federacion. Los
militares debian incluir en el distintivo rojo la inscripción “federación o muerte”. La
penalización era perder el empleo del estado. El general Paz cayo prisionero de una partida
federal santafesina en mayo de 1831, la coalición unitaria se derrumbo. Llagando a noviembre,
dio la ultima resistencia unitaria, siendo vencido el general Gregorio Araoz de Lamadrid por
Facundo Quiroga, quien recupero el liderazgo federal del frente andino. Las provincias cambio
de signo político y se incorporo al Pacto Federal. Nacia la Confederación Argentina, Rosas
quien seguramente pensaba que una constitución federal favorecía a la defensa de los interese
de la provincias mas débiles, pero alegaba la necesidad de alcanzar primero un orden cierto y
la derrota de los enemigos de la Federación.