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Escala de depresión de Hamilton

Humor deprimido (tristeza, depresión, desamparo,


inutilidad)
0 puntos - Ausente.

1 punto - Estas sensaciones se indican solo al ser preguntados.

2 puntos - Estas sensaciones se relatan oral y espontáneamente.

3 puntos - Sensaciones no comunicadas verbalmente, sino por la


expresión facial, postura, voz o tendencia al llanto.

4 puntos - El paciente manifiesta estas sensaciones en su conunicación


verbal y no verbal de forma espontánea.

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Sensación de culpabilidad
0 puntos - Ausente.

1 punto - Se culpa a sí mismo, cree haber decepcionado a la gente.

2 puntos - Ideas de culpabilidad, o meditación sobre errores pasados o


malas acciones.

3 puntos - La enfermedad actual es un castigo. Ideas delirantes de


culpabilidad.

4 puntos - Oye voces acusatorias o de denuncia y/o experimenta


alucinaciones visuales amenazadoras.

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Idea de suicidio
0 puntos - Ausente.

1 punto - Le parece que la vida no merece la pena ser vivida.

2 puntos - Desearía estar muerto o tiene pensamientos sobre la


posibilidad de morirse.

3 puntos - Ideas o amenazas de suicidio.

4 puntos - Intentos de suicidio.


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Insomnio precoz
0 puntos - Ausente.

1 punto - Dificultades ocasionales para dormirse, por ejemplo más de


media hora.

2 puntos - Dificultades para dormirse cada noche.

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Insomnio medio
0 puntos - Ausente.

1 punto - El paciente se queja de estar inquieto durante la noche.

2 puntos - Está despierto durante la noche; cualquier ocasión de


levantarse de la cama se puntúa como 2, excepto si está justificada
(orinar, tomar o dar medicación…).

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Insomnio tardío
0 puntos - Ausente.

1 punto - Se despierta a primeras horas de la madrugada pero vuelve a


dormirse.

2 puntos - No puede volver a dormirse si se levanta de la cama.

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Problemas en el trabajo y actividades


0 puntos - Ausentes.

1 punto - Ideas y sentimientos de incapacidad. Fatiga o debilidad


relacionadas con su trabajo, actividad o aficiones.

2 puntos - Pérdida de interés en su actividad, aficiones o trabajo,


manifestado directamente por el enfermo o indirectamente por
desatención, indecisión y vacilación.

3 puntos - Disminución del tiempo dedicado a actividades o descenso en


la productividad.
4 puntos - Dejó de trabajar por la presente enfermedad.

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Inhibición (lentitud de pensamiento y de palabra;


empeoramiento de la concentración; actividad motora
disminuida)
0 puntos - Palabra y pensamiento normales.

1 punto - Ligero retraso en el diálogo.

2 puntos - Evidente retraso en el diálogo.

3 puntos - Diálogo difícil.

4 puntos - Torpeza absoluta.

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Agitación
0 puntos - Ninguna.

1 punto - "Juega" con sus manos, cabellos, etc.

2 puntos - Se retuerce las manos, se muerde las uñas, los labios, se tira
de los cabellos, etc.

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Ansiedad psíquica
0 puntos - No hay dificultad.

1 punto - Tensión subjetiva e irritabilidad.

2 puntos - Preocupación por pequeñas cosas.

3 puntos - Actitud aprensiva aparente en la expresión o en el habla.

4 puntos - Terrores expresados sin preguntarle.

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Ansiedad somática: signos o síntomas somáticos


concomitantes de la ansiedad
Ejemplos:

 Gastrointestinales: boca seca, flatulencia, diarrea, eructos, retortijones.


 Cardiovasculares: palpitaciones, cefalalgias.
 Respiratorios: hiperventilación, suspiros.
 Frecuencia urinaria.
 Sudoración.

0 puntos - Ausente.

1 punto - Ligera.

2 puntos - Moderada.

3 puntos - Grave.

4 puntos - Incapacitante.

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Síntomas somáticos gastrointestinales


0 puntos - Ninguno.

1 punto - Pérdida del apetito, pero come sin necesidad de que lo


estimulen. Sensación de pesadez en el abdomen.

2 puntos - Dificultad en comer si no se le insiste. Solicita o necesita


laxantes o medicación intestinal o para sus síntomas gastrointestinales.

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Síntomas somáticos generales


0 puntos - Ninguno.

1 punto - Pesadez en la extremidades, espalda o cabeza. Dorsalgias,


cefalalgias, mialgias. Fatigabilidad y pérdida de energía.

2 puntos - Cualquiera de los síntomas anteriores se puntúa como 2 si


está muy bien definido.

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Síntomas genitales como pérdida de la líbido y


trastornos menstruales
0 puntos - Ausentes.
1 punto - Débiles.

2 puntos - Graves.

3 puntos - Incapacitantes.

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Hipocondría
0 puntos - No la hay.

1 punto - Preocupado de sí mismo (corporalmente).

2 puntos - Preocupado por su salud.

3 puntos - Se lamenta constantemente. Solicita ayudas, etc.

4 puntos - Ideas delirantes hipocondríacas.

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Pérdida de peso (completar sólo A o B)


A.- Según manifestaciones del paciente (primera
evaluación)
0 puntos - No hay pérdida de peso.

1 punto - Probable pérdida de peso asociada con la enfermedad actual.

2 puntos - Pérdida de peso definida según el enfermo.

B.- Según pesaje por parte del médico (evaluaciones


siguientes)
0 puntos - Pérdida de peso inferior a 500 g por semana (de promedio).

1 punto - Pérdida de peso de más de 500 g por semana (de promedio).

2 puntos - Pérdida de peso de más de 1 kg por semana (de promedio).

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Insight (conciencia de enfermedad)


0 puntos - Se da cuenta de que está deprimido y enfermo.

1 punto - Se da cuenta de su enfermedad pero atribuye la causa a la


mala alimentación, clima, exceso de trabajo, virus, etc.
2 puntos - Niega estar enfermo.

El marco de referencia temporal es el momento de la entrevista,


excepto para los ítems del sueño, que se refieren a los dos días previos.
Se suma la puntuación de todos los ítems para obtener la puntuación
global. Proporciona una puntuación de la gravedad del cuadro.

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Puntuación total

Puntuación Gravedad del cuadro

0-7 estado normal

8-12 depresión menor

13-17 menos que depresión mayor

18-29 depresión mayor

30-52 más que depresión mayor


TEST DE BECK DEPRESION

Instrucciones para el entrevistador para la aplicación del Cuestionario de Depresión de Beck

Se han preparado las siguientes instrucciones con el fin de estandarizar la aplicación del Cuestionario de
Depresión. Es importante que se sigan en orden estas instrucciones, para proporcionar uniformidad y reducir
al mínimo la influencia del entrevistador.

Rutina de aplicación

Diga al paciente: “Esto es un cuestionario; en él hay grupos de afirmaciones; leeré uno de estos grupos.
Después quiero que elija la afirmación en ese grupo que describa mejor como se ha sentido en la ULTIMA
SEMANA incluyendo HOY”.

En ese momento alcance una copia del cuestionario al paciente y dígale: “Aquí tiene una copia para que
pueda seguirme mientras leo”. Lea el grupo entero de afirmaciones en la primera categoría (no lea los
números que aparecen a la izquierda de las afirmaciones); luego diga: “Ahora elija una de las afirmaciones
que describa mejor como se ha sentido en la ULTIMA SEMAN, incluyendo HOY”

Si el paciente indica su elección respondiendo mediante un número, vuelva a leer la afirmación que
corresponda con el número dado por el paciente, con el fin de evitar confusión sobre cual de las afirmaciones
elegida. Cuando el paciente dice “la primera afirmación”, puede querer decir 0 ó 1. Después que se haga
evidente que el paciente entiende el sistema de numeración, será suficiente la respuesta numérica para
indicar su elección.

Instrucciones adicionales

A. Verifique que cada elección sea efectivamente la elección del paciente y no palabras que usted haya
repetido. Haga que el paciente exprese, por su cuenta, cual afirmación ha elegido.

B. Si el paciente indica que hay dos o más afirmaciones que se ajustan a la forma en que se siente, entonces
anote el mayor de los valores.

C. Si el paciente indica que la forma en que se siente está entre 2 y 3, siendo más que 2, pero no justamente
3, entonces anote el valor al cual se acerque más, ó 2.

D. Generalmente el entrevistador debe leer en voz alta las afirmaciones que se encuentran en cada categoría.
A veces el paciente toma la iniciativa y empezará a leer en silencio las afirmaciones en una categoría,
adelantándose al entrevistador, y empieza a dar las afirmaciones elegidas. Si el paciente está atento y parece
inteligente, deje que lea en silencio las afirmaciones y que haga su elección. Dígale al paciente que, si está
seguro de leer todas las afirmaciones en cada grupo antes de elegir, entonces podrá leer en silencio. Sea
diplomático y tenga tacto para alentar al paciente para que reflexione suficientemente antes de elegir.

E. El puntaje de depresión obtenido debe asentarse en la hoja de registro. Simplemente corresponde a la


suma de las mayores cargas de respuestas seleccionadas en cada grupo de afirmaciones del al 21. La carga
es el valor numérico que figura al lado de cada afirmación.

F. El grupo 19 (pérdida de peso) fue concebido para explorar un síntoma anoréxigeno. Si el paciente responde
afirmativamente a la siguiente presunta: “¿Está tratando de perder peso comiendo menos?” el puntaje de este
grupo no debe agregarse al puntaje total.

1)

No me siento triste.
Me siento triste.

Me siento triste todo el tiempo y no puedo librarme de ello.

Me siento tan triste o desdichado que no puedo soportarlo.

2)

No estoy particularmente desanimado con respecto al futuro.

Me siento desanimado con respecto al futuro.

Siento que no puedo esperar nada del futuro.

Siento que el futuro es irremediable y que las cosas no pueden mejorar.

3)

No me siento fracasado.

Siento que he fracasado más que la persona normal.

Cuando miro hacia el pasado lo único que puedo ver en mi vida es un montón de fracasos.

Siento que como persona soy un fracaso completo.

4)

Sigo obteniendo tanto placer de las cosas como antes .

No disfruto de las cosas como solía hacerlo.

Ya nada me satisface realmente.

Todo me aburre o me desagrada.

5)

No siento ninguna culpa particular.

Me siento culpable buena parte del tiempo.

Me siento bastante culpable la mayor parte del tiempo.

Me siento culpable todo el tiempo.

6)

No siento que esté siendo castigado.

Siento que puedo estar siendo castigado.

Espero ser castigado.

Siento que estoy siendo castigado.


7)

No me siento decepcionado en mí mismo.

Estoy decepcionado conmigo.

Estoy harto de mi mismo.

Me odio a mi mismo.

8)

No me siento peor que otros.

Me critico por mis debilidades o errores.

Me culpo todo el tiempo por mis faltas.

Me culpo por todas las cosas malas que suceden.

9)

No tengo ninguna idea de matarme.

Tengo ideas de matarme, pero no las llevo a cabo.

Me gustaría matarme.

Me mataría si tuviera la oportunidad.

10 )

No lloro más de lo habitual.

Lloro más que antes.

Ahora lloro todo el tiempo.

Antes era capaz de llorar, pero ahora no puedo llorar nunca aunque quisiera.

11 )

No me irrito más ahora que antes.

Me enojo o irrito más fácilmente ahora que antes.

Me siento irritado todo el tiempo.

No me irrito para nada con las cosas que solían irritarme.

12 )

No he perdido interés en otras personas.


Estoy menos interesado en otras personas de lo que solía estar.

He perdido la mayor parte de mi interés en los demás.

He perdido todo interés en los demás.

13 )

Tomo decisiones como siempre.

Dejo de tomar decisiones más frecuentemente que antes.

Tengo mayor dificultad que antes en tomar decisiones.

Ya no puedo tomar ninguna decisión.

14 )

No creo que me vea peor que antes.

Me preocupa que esté pareciendo avejentado (a) o inatractivo (a).

Siento que hay cambios permanentes en mi apariencia que me hacen parecer inatractivo (a)..

Creo que me veo horrible.

15 )

Puedo trabajar tan bien como antes.

Me cuesta un mayor esfuerzo empezar a hacer algo.

Tengo que hacer un gran esfuerzo para hacer cualquier cosa.

No puedo hacer ningún tipo de trabajo.

16 )

Puedo dormir tan bien como antes.

No duermo tan bien como antes.

Me despierto 1 ó 2 horas más temprano de lo habitual y me cuesta volver a dormir.

Me despierto varias horas más temprano de lo habitual y no puedo volver a dormirme

17 )

No me canso más de lo habitual.

Me canso más fácilmente de lo que solía cansarme.

Me canso al hacer cualquier cosa.

Estoy demasiado cansado para hacer cualquier cosa.


18 )

Mi apetito no ha variado.

Mi apetito no es tan bueno como antes.

Mi apetito es mucho peor que antes.

Ya no tengo nada de apetito.

19 )

Últimamente no he perdido mucho peso, si es que perdí algo.

He perdido más de 2 kilos.

He perdido más de 4 kilos.

He perdido más de 6 kilos.

20 )

No estoy más preocupado por mi salud de lo habitual.

Estoy preocupado por problemas físicos tales como malestares y dolores de estomago o constipación.

Estoy muy preocupado por problemas físicos y es difícil pensar en otra cosa.

Estoy tan preocupado por mis problemas físicos que no puedo pensar en nada más.

21 )

No he notado cambio reciente de mi interés por el sexo.

Estoy interesado por el sexo de lo solía estar.

Estoy mucho menos interesado por el sexo ahora.

He perdido por completo mi interés por el sexo.


El psicólogo ante casos de
depresión: tratamiento cognitivo-
conductual
¿Cómo actúan los psicólogos ante un caso de depresión?
por Oscar Castillero Mimenza

“El Sr. Rodrigo entra en mi consulta de psicología. Me comenta que hace tiempo
que no tiene ganas de vivir: hace tiempo que está triste, que no lo apetece hacer
nada ni ve nada que le pueda hacer la mínima ilusión. Incluso cosas que antes le
apasionaban ahora solo son un mero estorbo. Además de esto indica que no ve
que la situación vaya a mejorar en ningún momento, habiéndose planteado ser un
estorbo para sus seres queridos. Estos al principio se portaban bien con él, pero
con el tiempo acabaron cansándose, y ahora se encuentra solo. Por lo que refiere,
juntamente con los resultados obtenidos de los diversos test y medidas de
evaluación que le aplico, todo hace pensar que estamos ante un caso de trastorno
depresivo mayor. Sin embargo, llega el momento de plantearme, ¿qué puedo
hacer como profesional para ayudarle a mejorar su situación?”.

Analizando el caso: depresión


Depresión. Esta palabra es usada habitualmente, en el lenguaje cotidiano, para
referirse a un estado de tristeza que permanece durante un intervalo temporal.
Sin embargo, este uso del concepto en el lenguaje habitual pierde gran parte de lo
que el término implica a nivel clínico.
En clínica, se considera la presencia de un trastorno depresivo mayor la presencia
durante al menos dos semanas seguidas de episodios depresivos, los cuales se
definen por la presencia de cinco síntomas, siendo uno de ellos estado de
ánimo triste y/o presencia de apatía (falta de motivación/interés) o anhedonia
(ausencia de placer). Otros síntomas pasan por cambios de apetito/peso, fatiga,
agitación o enlentecimiento, culpabilidad y pensamientos de suicidio. Para
considerarse como tal ha de interferir con la vida cotidiana y no ser debida a
otros trastornos, como los psicóticos. Se trata de uno de los trastornos del estado
del ánimo más frecuentes en la población.

Si bien estos son los síntomas típicos de una depresión, cabe preguntarse: ¿cómo
interpretarla y tratarla?

Tratando la depresión
Existen numerosos modelos que intentan explicar el proceso depresivo y sus
causas. Esta amplia diversidad hace que afortunadamente se disponga una gran
cantidad de técnicas para tratar la depresión. Una de las conocidas, exitosas y
utilizadas en la actualidad procede de la Teoría Cognitiva de Beck.

Modelo cognitivo de Beck


Esta teoría considera que los elementos que tienen mayor importancia en la
depresión son los cognitivos. Según esta teoría, el principal problema de los
sujetos deprimidos es la distorsión cognitiva a la hora de interpretar los
fenómenos de la realidad, centrando la atención en esquemas de conocimiento
concordantes con nuestras cogniciones. Debido a estos esquemas y distorsiones,
poseemos pensamientos negativos respecto al propio yo, el futuro que nos espera
y el mundo que nos rodea (pensamientos conocidos como tríada cognitiva).
En base a esta teoría, el propio Beck diseñó la terapia cognitiva con el fin de
tratar la depresión (si bien posteriormente se ha adaptado a otros trastornos).

Terapia cognitiva de Beck para la depresión


Esta terapia ha sido elaborada con el fin de que los pacientes descubran
maneras más positivas de interpretar la realidad, alejándose de los esquemas
depresógenos y las distorsiones cognitivas propias de la depresión.

Se pretende actuar desde un empirismo colaborativo en el que el paciente


participe activamente creando situaciones que le permiten hacer experimentos
conductuales (es decir, poner a prueba sus creencias), las cuales van a ser
propuestas entre el terapeuta y el propio paciente. Asimismo, el psicólogo no va a
confrontar las creencias disfuncionales directamente, sino que va a favorecer un
espacio de reflexión para el paciente, de manera que en último término sea él
quien vea la inexactitud de sus creencias (esta manera de proceder es conocida
como método socrático).

Para actuar en este ámbito se va a trabajar tanto a partir de técnicas cognitivas


como conductuales y emocionales.

Técnicas conductuales
Este tipo de técnicas pretenden paliar la falta de motivación y eliminar la
pasividad propia de los pacientes deprimidos. Del mismo modo también permiten
poner a prueba las propias creencias de culpabilidad e inutilidad, siendo su
funcionamiento básico la realización de experimentos conductuales.

1. Asignación de tareas graduadas


Se basa en que se negocia la realización de diversas tareas, graduadas en
función de su dificultad, con el fin de que el paciente pueda poner a prueba sus
creencias y aumentar su autoconcepto. Las tareas han de ser sencillas y
divisibles, con una elevada probabilidad de éxito. Antes y después de realizarlas
el paciente ha de registrar sus expectativas y resultados, con el fin de
contrastarlos después.

2. Programación de actividades
Se programan las actividades que hará el paciente, incluyendo horario. Se
pretende forzar la eliminación de la pasividad y la apatía.

3. Uso de actividades placenteras


Pensado para eliminar la anhedonia, se trata de hacer realizar actividades que
resulten o resultaran gratificantes, proponiéndolas como un experimento y
procurando vigilar el efecto de profecía autocumplida (es decir, que no haya un
fracaso porque la creencia de que se va a fracasar induzca a ello). Para
considerarse éxito basta con que haya una disminución del nivel de tristeza.

4. Ensayo cognitivo
Esta técnica posee gran relevancia. En ella se pide al paciente que imagine una
acción y todos los pasos que se precisan para culminarla, indicando posibles
dificultades y pensamientos negativos que pudieran interrumpirla. Asimismo, se
busca generar y anticipar soluciones a dichas posibles dificultades.

Técnicas cognitivas
Este tipo de técnicas son utilizadas en el ámbito de la depresión con el objetivo
de detectar las cogniciones disfuncionales y sustituirlas por otras más
adaptativas. Algunas de las técnicas cognitivas más empleadas son las
siguientes:

1. Técnica de las tres columnas


Esta técnica se basa en la realización de un autorregistro por parte del
paciente, indicando en un registro diario el pensamiento negativo que ha tenido,
la distorsión cometida y al menos una interpretación alternativa a su
pensamiento. Con el tiempo pueden llegar a hacerse tablas más complejas.

2. Técnica de la flecha descendente


En esta ocasión se pretende ir profundizando cada vez más en las creencias
del paciente, sacando a la luz las creencias cada vez más profundas que
provocan los pensamientos negativos. Es decir se comienza a partir de una
afirmación/pensamiento inicial, para luego ir viendo que hace creer tal cosa,
después por qué se piensa esta segunda idea, y así sucesivamente, buscando un
significado cada vez más personal y profundo.

3. Pruebas de realidad
Se pide al paciente que imagine su perspectiva de la realidad como una
hipótesis a contrastar, para posteriormente diseñar y planificar actividades que
puedan contrastarla. Tras realizar el experimento conductual se evalúan los
resultados y se trabaja la creencia inicial para modificarla.
4. Registro de expectativas
Elemento fundamental en muchas de las técnicas conductuales, tiene el fin de
contrastar las diferencias entre expectativas iniciales y resultados reales de
los experimentos conductuales.

Técnicas emocionales
Estas técnicas buscan reducir el estado emocional negativo del paciente
mediante estrategias de gestión, dramatización o distracción.

Un ejemplo de éste tipo de técnicas es la proyección temporal. En ella se


pretende proyectarse hacia el futuro e imaginar una situación emocional intensa,
así como la manera de hacerle frente y superarla.

Estructuración de la terapia
La terapia cognitiva contra la depresión se planteó como un tratamiento a
aplicar entre 15 y 20 sesiones, si bien se puede acortar o alargar en función de
las necesidades del paciente y su evolución. Una secuenciación de la terapia
debería pasar en primer lugar por una evaluación previa, para posteriormente
pasar a la realización de intervenciones cognitivas y conductuales y finalmente
contribuyendo a modificar los esquemas disfuncionales. Una posible
secuenciación por fases podría asemejarse a la siguiente:

Fase 1: Toma de contacto


Esta sesión está principalmente dedicada a la recogida de información del
paciente y su situación. Asimismo se busca generar una buena relación
terapéutica que permita que el paciente se exprese libremente.
Fase 2: Inicio intervención
Se procede a explicar los procedimientos a emplear a lo largo del
tratamiento y se organizan los problemas de manera que se trabaje en primer
lugar el más urgente (la terapia se estructura diferente, por ejemplo, si existe
riesgo de suicidio). Se trabajan las expectativas respecto a la terapia. El psicólogo
intentará visualizar la presencia de distorsiones en el discurso, así como
elementos que contribuyan a mantener o a resolver la depresión. Se elaboran los
autorregistros.

Fase 3: Realización de técnicas


Se plantea la realización de actividades y técnicas conductuales antes
descritas. Se trabajan las distorsiones cognitivas con las técnicas cognitivas,
planteándose la necesidad de hacer experimentos conductuales.

Fase 4: Trabajo cognitivo y conductual


Se trabajan las distorsiones cognitivas a partir de la experiencia obtenida de los
experimentos conductuales y la contrastación de los autorregistros con respecto
al rendimiento real.

Fase 5: Reatribución de responsabilidad


Se empieza a delegar cada vez la responsabilidad de establecer su agenda al
paciente, aumentando su nivel de responsabilidad y autonomía, ejerciendo el
terapeuta de supervisor.

Fase 6: Preparación para finalización de terapia


Se fomenta y fortalece la continuación de las estrategias empleadas en la
terapia. Poco a poco se va preparando al paciente para que por sí mismo pueda
identificar posibles problemas y prevenir recaídas. Se prepara asimismo al
paciente para la finalización de la terapia. Se finaliza la terapia.

Referencias bibliográficas:

 American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de


los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.

 Beck, A.T. (1976). Cognitive therapy and the emotional disorders. International
University Press, New York.

 Belloch, A.; Sandín, y Ramos (2008). Manual de psicopatología. Madrid.


McGraw-Hill (vol. 1 y 2). Edición revisada.

 Santos, J.L. ; García, L.I. ; Calderón, M.A. ; Sanz, L.J.; de los Ríos, P.; Izquierdo,
S.; Román, P.; Hernangómez, L.; Navas, E.; Ladrón, A y Álvarez-Cienfuegos, L.
(2012). Psicología Clínica. Manual CEDE de Preparación PIR, 02. CEDE.
Madrid.