Está en la página 1de 3

Ensayo

A lo largo de la historia de la psicología se han elaborado diversas teorías


que exploran el concepto de la personalidad. Esto con la intención de dar una
explicación del cómo y el por qué se forma la personalidad. Que procesos se dan a
lo largo de la vida y los diferentes factores que pueden influir en la formación de la
misma.

Es importante definir el concepto de “personalidad”, si bien existen múltiples


definiciones, la más acertada (a criterio personal) es:

“La personalidad incluye una serie de elementos (rasgos o disposiciones internas),


relativamente estables a lo largo del tiempo, y consistentes de unas situaciones a
otras, que explican el estilo de respuesta de los individuos. Estas características
de la personalidad de naturaleza estable y consistente permiten que podamos
predecir la conducta de los individuos.” (Bermúdez, Pérez-García, Ruis, Sanjuán,
& Rueda, 2011)

Con estos lineamientos en mente se puede concluir dos puntos importantes:

 La personalidad si bien es relativamente estable, es de naturaleza variable.


 Al ser de carácter interno, es dependiente de cada persona.

Teniendo esto en cuenta es que surge el interés de la variabilidad de


personalidad entre personas de diferentes edades. Para nadie es un secreto
que, por lo general, mientras mayor sea la persona más madurez presenta. Esto
por supuesto es variable, así como hay personas jóvenes con características
actitudinales e incluso cognitivas que se consideren maduras para su edad
existen personas de edades en las que socialmente se espera que hayan
alcanzado madurez pero que actúan como jóvenes.

El estudio realizado por (Mõttus et al, 2015) se concentró en las diferencias


que la edad tiene en la variabilidad de la personalidad de las personas. Es un
estudio interesante ya que se concentró con una población joven (entre 20 y 40
años) y una mayor (de 50 a 60 años).
Sin embargo, existe un problema fundamental al comparar personas de estos
grupos de edades tan amplios (además del hecho que el estudio se concentró
en solo algunos países de Europa) y es que, este grupo de personas ha vivido
circunstancias muy diferentes en sus vidas. Por dar un ejemplo, y ampliándolo
más allá de una población europea, una persona de 60 años vivió la época de la
Guerra Fría entre otras crisis que sucedieron hasta el año en que podría haber
nacido alguien del otro grupo de edad (entre 20 y 40 años). Es aquí donde los
factores ambientales toman fuerza en la perspectiva de la formación de la
personalidad, claramente personas que vivieron condiciones más duras
económica y socialmente hablando se habrán visto obligados/obligadas a
madurar más rápido. De igual forma no es lo mismo comparar a un costarricense
de 23 años que un joven de Uganda de la misma edad. Ambos crecieron
rodeados de diferentes factores que los hicieron enfrentar diferentes momentos
en su desarrollo.

A manera de conclusión, si bien el estudio de la personalidad y las teorías


que se formulan a partir del mismo son áreas sumamente interesantes y de gran
valor investigativo, las diferencias que se dan en la crianza, en factores
ambientales y factores genéticos hacen que la estandarización de una teoría sea
difícilmente posible de alcanzar. Si bien una investigación como la anteriormente
mencionada arroja resultados interesantes, como la similitud en algunos factores
de personalidad entre las personas mayores y jóvenes se encuentra limitada por
el hecho de solo usar una prueba psicométrica, quizás de haber usado varias
pruebas, se podría tener una mayor impresión de las similitud y diferencias no
solo entre cada grupo sino también entre los integrantes del mismo grupo.

Referencias
Bermúdez, J., Pérez-García, A., Ruis, J., Sanjuán, P., & Rueda, B. (2011).
Psicología de la personalidad. Madrid: UNED.
Mõttus, R. A.-A. (2015). Age differences in the variance of personality
characteristics. Edinburgh Research Explorer.