Está en la página 1de 2

Jesús convierte el agua en vino Juan 2:1–12

Y al tercer día se celebraron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y también
fueron invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen
vino. Y Jesús le dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, mujer? Aún no ha llegado mi hora. Su madre dijo a
los que servían: Haced todo lo que él os diga. Y había allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito
de la purificación de los judíos, en cada una de ellas cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas
tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora y llevadlo al maestresala. Y se
lo llevaron. Y cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era (aunque sí lo
sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llamó al novio y le dijo: Todo hombre sirve
primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces el inferior; pero tú has guardado el buen vino
hasta ahora. Este principio de milagros hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos
creyeron en él.

Jesús sana a un leproso Marcos: 1.40-45

Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas, que lo curara. Jesús compadecido, extendió su mano, lo
tocó y lo curó, pero Jesús le advirtió que no comentara nada de lo ocurrido, en cambio el leproso lo hizo
público, así que Jesús no podía entrar abiertamente a un lugar porque todas las personas acudían a él
para ser sanadas. Así que Jesús andaba por las afueras de las ciudades. Enseñanza: Jesús una vez más
sana a los enfermos donde también muestra su compasión hacia los demás, él ordena no decir a nadie,
pero todos lo comentan

La primera multiplicación de los panes Marcos: 6.35-44


Estaban en un lugar despoblado y se había hecho tarde, Jesús dijo que vayan a las aldeas más cercanas
para que compren algo de comer. Ellos le dijeron: ¿Quieres que compremos doscientos denarios de
pan?, Jesús les dijo vayan a ver cuántos panes tienen y tráiganlo. Tenían cinco panes y dos pescados,
miro al cielo pronuncio una bendición y enseguida se llenaron doce canastos con los pedazos de pan
del cual comieron unos cinco mil hombres hasta saciarse.
Jesús camina sobre las aguas Marcos: 6.45-56
Inmediatamente Jesús ordenó subir a la barca y esperar en Betsaida, mientras él se despedía de la
gente y luego se fue a la montaña a orar. La barca se encontraba en medio del lago y vio a sus discípulos
agotados de remar, así que Jesús se fue caminando sobre el agua, hasta llegar a la barca y todos
quedaron asustados de verlo. “No teman, soy yo” les dijo. Pero todos estaban anonadados al ver esto,
llegaron a Genesaret donde amarraron la barca y de inmediato la gente lo reconoció y la noticia corrió
por toda la región, así que la gente empezó a traer sus enfermos para que sean sanados.

Jesús sana la hija de una extranjera Marcos: 7.24-30


Jesús decide irse hacia Tiro y Sidón, pero al llegar no pasó inadvertido, una mujer pagana sirofenicia de
origen y de habla griega, cuya hija estaba poseída por un espíritu malo, fue a su encuentro y le pidió
que la ayudara. Jesús dijo: “espera que se sacien los hijos primero, pues no está bie n tomar el pan de
los hijos para dárselos a los perritos”, y ella responde: “Señor, los perritos bajo la mesa comen las
migajas que dejan caer los hijos”, entonces Jesús le dijo puedes irte, por lo que has dicho, el demonio
ya ha salido de tu hija, y así fue.