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GERENCIA DE LA CONSTRUCCION SOSTENIBLE

RECUPERACION DE LA TECNOLOGIA DE CONSTRUCCION


PREHISPANICA
1. La Construcción de las Viviendas Prehispánicas en Lambayeque.
1.1. Introducción
La construcción de un edificio se entiende conociendo la función a la que está
destinada, su concepción espacial y su sistema constructivo; dentro de la tipología
habitacional no siempre se puede conocer a profundidad las
Soluciones de los antiguos peruanos pues no han dejado huellas perdurables o no
han sido estudiadas aún.
En esta tipología arquitectónica no siempre hay vestigios de edificaciones de gran
magnitud, por ello se han perdido la gran mayoría de las muestras de arquitectura
habitacional de nuestros antepasados y, las pocas que quedan, están en segundo
orden de importancia para su estudio, luego de las más imponentes.
En Lambayeque, es especialmente difícil encontrar estos vestigios, pues el clima
templado y amable y los materiales locales que nuestro medio geográfico provee -
poco durables- hicieron que se construyeran viviendas igualmente de corta duración,
perecibles, livianas, de las que lamentablemente hemos perdido casi todo su rastro
físico.
Sin embargo, hay algunos sitios importantes todavía no explorados a profundidad
como Pampagrande, Apurlec, sectores de Batangrande, Purulén, etc. que
pueden darnos valiosa información sobre las viviendas en Lambayeque antes
de la llegada de los españoles; asimismo existen otras fuentes importantes
como el arte prehispánico local, Sicán y Mochica, donde se encuentra
representada la vivienda prehispánica - especialmente la vivienda de élite-
en sus ceramios, de forma escultórica o pictórica. Asimismo a pesar de no haber casi
restos físicos de viviendas prehispánicas, si existen muchos estudios sobre este tema
en el valle de Moche, lugar que compartió muchos de los aspectos culturales, políticos,
religiosos y tecnológicos con los pobladores de los valles Lambayecanos a lo largo de
todas sus etapas, no solamente bajo la influencia Mochica, por lo que se puede hacer
analogías de muchos aspectos entre ellos la construcción de las viviendas, por otro
lado como lo afirmaran Bruning y Raimondi, el pueblo Mochica sigue vivo, tanto
en su raza como en muchas de sus tradiciones y modos de vida, manteniendo
costumbres y conocimientos ancestrales que siguen vigentes por centurias y aún miles
de años como por ejemplo su destreza en el manejo del agua, sus faenas de pesca
artesanales con implementos de pesca prehispánicos y por supuesto la construcción de
sus viviendas, lo que se constituye en una fuente más para conocer la construcción de
la vivienda prehispánica en Lambayeque en lo que se refiere a los sistemas
constructivos, materiales y formas de organización del trabajo en función de la estructura
social de cada época. Por último, archivos, relatos de cronistas, libros y otras
publicaciones científicas, conforman otra valiosísima fuente de información. Una cultura
compleja como la Mochica o la Sicán donde la estructura social era variada y muy
diferenciada, evidentemente debe haber producido una igualmente rica y variada
tipología habitacional, este trabajo apenas intenta asomarse al descubrimiento de la
misma en la región Lambayeque.
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Viviendas Lambayeque o Sicán. La arquitectura doméstica Sicán constituye


genéricamente la continuidad de los patrones arquitectónicos y constructivos de las
viviendas que durante el periodo mochica se hicieron en Lambayeque. Se
caracterizó también por la utilización de materiales perecibles como troncos, cañas,
tierra y piedras. Las piedras constituían las bases de los muros. Sobre la base, cada
cierta distancia, se colocaban una serie de postes de algarrobo que soportaban el techo.
A veces, estos postes eran sostenidos por hileras de adobe. En el espacio libre entre
los postes se colocaban una serie de cañas entrelazadas recubiertas con barro
(quincha). Como acabado final, toda la estructura recibía un enlucido de barro.

1.2. Tipologías Arquitectónicas.


Clasificación general

La arquitectura habitacional prehispánica en Lambayeque, como en otras zonas del


Perú antes de la llegada de los españoles, se presenta en dos variantes generales:
- la vivienda de la élite o clase social gobernante (muchas veces comprendida en los
complejos religioso-administrativos), y,
- la vivienda de las clases populares, en sus diferentes expresiones de acuerdo a la
época o periodo, las cuales generalmente ocupaban los alrededores de los grandes
complejos ceremoniales y administrativos, así como las áreas rurales.

1.3. Los espacios arquitectónicos


Sobre este punto al igual que en los otros referentes a la vivienda, se va a centrar el
análisis sobre los pocos datos directos existentes y más bien se incidirá en el análisis
por analogía, especialmente en lo que se refiere a la etapa mochica, pues en los valles
ocupados por los mochicas del sur si existen numerosos estudios acerca de la vivienda
mochica. Sabemos que la cultura Sicán heredó -además del factor genético- muchos de
los conocimientos y de la estructura de la jerarquizada sociedad mochica, por lo que el
aspecto constructivo no sufrió – en lo que se refiere a las viviendas – modificaciones o
cambios significativos, tampoco la organización espacial de sus viviendas, las mismas
que desde Pampagrande, Chotuna y Batangrande han mantenido el mismo
esquema, incluso actualmente se encuentra viviendas – sobretodo rurales – con el
mismo esquema espacial y constructivo que se daba desde el dominio Mochica de la
región. En este sentido estamos proponiendo – hasta que se profundice
arqueológicamente en el tema en la región – con un relativamente alto grado de certeza,
tratar la vivienda prehispánica en Lambayeque como una unidad que se ha mantenido
en el tiempo, con sus características y cualidades, por lo que - salvo casos
excepcionales - sólo estaremos mencionando los tipos de vivienda, mas ya no el período
o cultura.
Las viviendas prehispánicas tuvieron diferente número y tipos de espacios de acuerdo
al estrato socioeconómico al que servían. Desde la humilde casa del poblador común
conformada por dos o tres espacios multifuncionales, hasta las viviendas palaciegas o
de elite, con múltiples espacios, claramente especializados y diferenciados por el uso al
que se sometían y que podían tener más de 20 ambientes y patios, pasando por las
viviendas “talleres - multifamiliares”, hay una rica oferta espacial.
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1.4. Soluciones Tecnológicas


Ante las diferentes condiciones del entorno climático, las viviendas
respondieron eficientemente.
En el caso de los vientos húmedos, la solución fue brindar una adecuada orientación
dando espalda a los mismos con el volumen cerrado de la vivienda. De ese modo, el
viento con menor velocidad, por la desviación lateral, entraba al vestíbulo o ramada,
constituyéndose en un espacio fresco, suavemente ventilado. Asimismo, con la
presencia de aberturas en la parte superior de los muros, se promovía la ventilación
cruzada en la parte alta del interior de la vivienda logrando que se elimine la humedad
interior que por el calor sube y las habitaciones estén más frescas.
En cuanto al asoleamiento, se aprovechó para guardar calor o dar iluminación a la
vivienda según convenga. La solución fueron las cubiertas inclinadas que permitieron
disminuir el asoleamiento (por reflexión) y la condensación del calor que en superficies
horizontales planas es mayor que en superficies oblicuas.
A esto se agregó que los materiales, barro, madera y caña, juntos mantienen
temperaturas homogéneas entre el día y la noche.

1.5. Características Específicas de la Construcción de Viviendas

1.5.1 Materiales de Construcción


Los materiales de construcción utilizados para la edificación de las viviendas en el área
urbana están estrechamente vinculados al medio ambiente donde se desarrolló
esta sociedad. Salvo raras excepciones estos no fueron transportados desde grandes
distancias, en cambio, si se aprovecharon los materiales disponibles en las cercanías
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tales como la arcilla, la arena y las piedras, el algarrobo, las cañas, es decir, los
materiales constructivos utilizados tradicionalmente.
Debido a la diversidad con que se cuenta y la frecuencia de su uso, proponemos
dividirlos en tres grupos: Maderas, Cañas y Lianas; Tierras y Piedras; y,
Transformados o Producidos; así tenemos:

Maderas, cañas y lianas


El Faique, muy parecido al algarrobo, se le llama también huarango o espino.
Pájaro bobo, arbusto de madera suave.
Chilco. Se utilizaba antiguamente para la quincha en las casas campesinas.
Carrizo. Se utilizó para la confección de techos, quincha, etc.
Caña brava o zacuara. Caña de gran estatura que puebla las orillas de los ríos.
Es parecido al carrizo, pero de consistencia más compacta. Se utilizó para techos y
paneles de quincha.
Caña de Guayaquil. Más gruesa y larga que las dos anteriores. Se utilizó para la
construcción de viviendas rurales.
Algarrobo. Árbol cuya madera se empleó en las construcciones de la época
prehispánica. Su talla varía desde los 8 hasta los 20 metros. Posee una madera muy
dura e incorruptible. Los indígenas emplearon la madera del algarrobo, en la
construcción de viviendas y edificaciones religiosas.
La soga o cuerda de maguey y otras fibras similares, usada para unir los troncos de
algarrobo o huarango entre sí y con las cañas delgadas o gruesas.
Las lianas o pajas de diversas especies que se usaron para hacer esteras o petates,
cortinas enrollables, para cubrir los vanos de puertas y ventanas, etc.

Tierras y piedras
La arena eólica o arena blanca, abundante en el litoral, dunas y algunos bancos cerca
de los ríos estacionarios de la región, fue usada para revoques, enlucidos, como material
componente del adobe y para relleno de estructuras.
El color en la zona varía de amarillo opaco a amarillo muy claro, que llaman localmente
“arena blanca de playa”.
La tierra de campo, especialmente usada en las viviendas populares donde no se
necesitó de finos acabados y se constituyó en el recurso más al alcance del poblador
común. Se usó especialmente para conformar morteros y como enlucidos gruesos.
La arcilla plástica, usada como argamasa o mortero y en la conformación de los adobes
y la quincha, se usó sin mezclar y combinada con otros materiales como hojas, pajas y
especialmente conchas y similares de moluscos marinos. En la región es mayormente
de color amarillento y muy fina, encontrándose en los lechos de los cauces hídricos y
cerca de las zonas pantanosas.
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La piedra de campo, se usó como parte inferior de los muros a manera de base del
adobe y en raros casos como cimiento, aunque bastante superficial en las viviendas. Se
usaba barro como argamasa para unir piedras o adobes.
El canto rodado, llamado localmente “chungo” usado como parte de las bases o
cimientos de muros y columnas básicamente se aprovecharon de las zonas ribereñas
cercanas a las ciudades.

Materiales transformados, mezclas y técnicas básicas

Barro, masa formada por tierra, agua y arena; en algunos casos también arcilla y paja.
Su composición guarda relación directa con la función a la que está destinada. Así
tenemos que para la elaboración de adobes es diferente su composición que para el
mortero, y diferente para los enlucidos en donde se utiliza el barro licuado.
Adobe. En nuestra zona de estudio los adobes han sido utilizados para la construcción
de muros, columnas y montículos. Gran parte de estos adobes presentan un color
marrón oscuro o algo más claro; la mayoría son de forma paralelepípeda o de forma
plano-convexa - pan de molde- de consistencia compacta, hechos con gaveras o
moldes de cañas o tablas. El adobe aparece en diversas formas: paniformes, cónicos,
paralelepípedos, cada una con resultados aparentemente diferentes frente a los
movimientos sísmicos. La forma de colocarlos (de canto, de cabeza, a modo de
"librero", etc.) y la ubicación del mortero (con mortero sólo en las juntas horizontales,
por ejemplo) muestran una preocupación que va más allá de problemas de humedad o
erosión, y responderían a necesidades de resistencia ante sismos. Los diversos
elementos con que se mezcla la tierra para la elaboración de las unidades de adobe
son muestra también de este interés.
Mortero, es una pasta con alto contenido de agua que reúne y traba los materiales que
se emplean en una construcción, a fin de que en

conjunto formen una sola pieza. Esta mezcla es capaz de penetrar en los poros e
intersticios del material, de modo que llega a formar ramificaciones que al secarse
solidifican el conjunto, de tal manera que es casi imposible encontrar diferencias de
dureza y resistencia entre el material de construcción y el mortero que los traba. En
nuestro sitio de estudio el mortero está constituido de tierra mezclada con arena,
en los sectores de clases populares y de arcilla amarillenta en las viviendas de élite.

Pachillas, cumplen la función de cuñas dentro del mortero en las juntas y tramado de
adobes. En el área de estudio la encontramos como pequeños fragmentos de
cerámica y de piedra.
Relleno suelto, sirve para nivelar y dar paso a la elaboración de pisos, así como para
la elaboración de los poyos o banquetas; está conformado por tierra, arena,
fragmentos de adobe, fragmentos de cerámica y material orgánico.
Quincha. En la costa peruana se encuentra recursos de cañas y barro
relativamente abundantes y condiciones climáticas propicias para usar este sistema.
Paredes y techos ligeros considerando el clima.
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Las descripciones de cronistas y arqueología permiten suponer una tecnología muy
elemental: Armazón estructural: ramas y troncos de árboles en rollizo, unidos por
fibras vegetales. Sobre este armazón se trenzaban las cañas para formar las paredes,
y con esteras con una ligera capa de barro o sin ella se formaba el techo.
La quincha prehispánica fue tecnológicamente muy elemental, generando
edificaciones simples y rústicas. Se utilizó la madera en rollizos, en su forma natural.
Las técnicas simples de unión entre las piezas de madera, mediante sistemas de
apoyo y amarre sin el empleo de clavos.
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CONCLUSIONES
• La vivienda popular prehispánica en Lambayeque persiste en el tiempo,
debido a las bondades de sus características, las que incluso hoy se mantienen en las
áreas rurales de la región, donde casi se puede respirar el ambiente “prehispánico”
(como por ejemplo en las áreas rurales de Olmos, Túcume, etc.). Estas características
– proponemos - se han mantenido casi incólumes durante cientos y aún miles de
años, sufriendo ligeras variantes de acuerdo a la época pero manteniendo su
esencia tanto constructivamente como formal y funcionalmente. Esto se puede
demostrar observando el conocimiento de los materiales y el uso de los mismos
desde las épocas más tempranas estudiadas en la región, donde se usó el
algarrobo como tronco simple y con horcón, donde se han encontrado improntas de
cañas o carrizos tanto en muros como en techos; y, asímismo la distribución de los
ambientes de las viviendas populares que se han caracterizado siempre por presentar
un espacio anterior o frontal abierto pero techado (ramada o alar) y de uno a tres
espacios techados interiores, esquema que es posible observar actualmente en las
áreas rurales de Lambayeque.
• Los huacos-maquetas o huacos- arquitectónicos representan bastante
fielmente la arquitectura habitacional de la época (especialmente de élite), así como
también la arquitectura destinada al trabajo (talleres) y áreas de intercambio
comercial, de donde se puede deducir -debido a la excelente representación- los
sistemas constructivos y los detalles sencillos y elaborados de la construcción
sobretodo de la época mochica.