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EL ARTE ROMÁNICO

El Románico es un estilo artístico que se desarrolló en gran parte de Europa durante los
siglos XI y XIII. Este estilo artístico es el más representativo del mundo feudal.

Dentro del arte románico, la arquitectura ocupó un lugar fundamental. Las demás artes,
como la escultura o la pintura, se utilizaron esencialmente para decorar o completar los
edificios arquitectónicos.

LA ARQUITECTURA:
En la arquitectura románica se distinguen tres edificios importantes: iglesias, monasterios
y castillos.

Las iglesias románicas solían situarse en el medio rural, porque allí era donde vivía la
mayoría de la población. Eran edificios sencillos la mayoría de las veces, de aspecto macizo,
porque tenían gruesos muros y pocas ventanas. El resultado de esto es que el interior de las
iglesias era oscuro, lo que creaba un ambiente de inquietud y temor entre los fieles que
acudían a las ceremonias religiosas, la mayor parte de las veces humildes campesinos.

Los monasterios eran los edificios donde vivían las comunidades de monjes y monjas.
Eran algunos de ellos verdaderos centros económicos y culturales, pues poseían extensas
propiedades con muchas tierras de cultivo y campesinos a su cargo, además de poseer
bibliotecas y escritorios donde los monjes escribían los manuscritos.

Los castillos eran las viviendas de los señores feudales y fortalezas defensivas.

Los edificios románicos tenían entre sus elementos característicos cuatro,


fundamentalmente:

- La planta de cruz latina (en las iglesias)


- El arco de medio punto
- La bóveda de cañón
- El contrafuerte.

LA ESCULTURA:
Aparece en las fachadas y capiteles de iglesias y monasterios, fundamentalmente.
Aunque el tema suele ser religioso (Jesucristo sentado y bendiciendo o escenas de la
Biblia), también hay esculturas y relieves de animales y seres monstruosos.

Las figuras son rígidas, con falta de expresión y en posición frontal (de frente).

LA PINTURA:
En la pintura las figuras carecen de volumen y se encuentran colocadas de forma
paralela y frontal.

Los colores son puros (sin mezclar) y planos, se dibuja con trazo grueso, con contornos
negros, cuyo interior se rellena de color. Solían realizarse en las paredes (frescos) y techos
de las iglesias. También se dibujaban miniaturas para ilustrar los libros.

Los temas de las pinturas son de carácter religioso y didáctico (nos enseñan algo). Uno
de los temas más característicos del Románico es el Pantocrátor que representa a Cristo
sentado, con una mano bendiciendo y con la otra sosteniendo las escrituras sagradas.