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Manuel Ciro Rojas Medina

cirojmed@gmail.com
ST101OS Método Teológico y Bibliología
Primavera, 2018
Seminario Teológico de Dallas

John Stott, Cristianismo Básico


El libro de John Stott es claro, y es ya un clásico. Stott examina los hechos históricos en
los que se basa el cristianismo. Aquí hay una guía razonable para el no creyente que
honestamente busca una explicación intelectualmente satisfactoria de la fe cristiana.

Vamos a resumir el contenido, nos remitiremos a cada una de las partes:

1. Como encarar el problema: Stott considera que quien se enfrenta al cristianismo se


enfrenta no con la religión humana que busca a Dios, sino con el Dios que busca al
hombre en la creación, la revelación y la salvación.

En la Primera parte “LA PERSONA DE CRISTO”, Stott dedica su atención al mensaje


central del cristianismo: Cristo.

2. Las pretensiones de Cristo

En este capítulo, Stott se enfoca en lo que Jesucristo reclamaba para sí.

2.1. El carácter egocéntrico de su enseñanza. Resulta paradójico que alguien que


predicara sobre la humildad se identifique a sí mismo como humilde. Jesús dice
cosas que en boca de otro sería locura o megalomanía de la más severa y
perversa.
2.2. Sus pretensiones directas. Aquí, Stott repara en las declaraciones explícitas de
Jesús. Se trata de la identidad de Cristo con respecto a Su Padre colocándose al
mismo nivel de Dios.
2.3. Sus pretensiones indirectas. Por ejemplo, al arrogarse la prerrogativa del perdón
de pecados.
2.4. Sus pretensiones dramatizadas. Por medio de sus milagros que son señales,
apuntando hacia Su mesianidad y Su divinidad.
3. El carácter de Cristo. Stott habla de la impecabilidad de Jesús.
3.1. Lo que pensaba Cristo mismo. Jesús se veía limpio de todo pecado y esto lo
hizo claramente explícito.

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3.2. Lo que dijeron los amigos de Cristo. Ellos también percibieron esa
impecabilidad de Jesús.
3.3. Lo que admitieron los enemigos de Cristo. Incluso sus adversarios admitieron la
pureza e inmaculado carácter de Cristo. Durante el proceso que termina en la
ejecución se destaca vez tras vez la inocencia de Cristo reconocida por Pilato,
su esposa, Herodes e incluso el propio Judas Iscariote.
3.4. Lo que podemos ver nosotros mismos. Stott invita al lector a que por sí mismo
se dé cuenta del carácter impecable de Cristo con la sola lectura de los santos
evangelios.
4. La resurrección de Cristo. En este capítulo, Stott desarrolla lo que viene a ser la
piedra de toque del cristianismo. Sin resurrección de Cristo, el cristianismo se
derrumba. Esta parte es una pieza apologética valiosa, intuitiva, breve y pertinente.
4.1. El cuerpo había desaparecido. Es un hecho que el cuerpo de Jesús no estaba en
la tumba. ¿Cómo se explica este hecho? Stott discute las teorías acerca de la
resurrección de Jesucristo.
4.1.1. “las mujeres se dirigieron a un sepulcro equivocado” por absurda que
parezca hay quienes se han atrevido a formular esto. Pero, eso significaría
que los guardias se equivocaron, las mujeres, Pedro y Juan.
4.1.2. “la teoría del desmayo”. En otro contexto, sería irrisoria, pero
lamentablemente hay quienes la han sostenido. Sencillamente es írrita. Los
soldados profesionales podían saber con precisión si un crucificado estaba
muerto o no.
4.1.3. “ciertos ladrones robaron el cuerpo”. Presenta el escollo de la guardia.
4.1.4. “los discípulos robaron el cadáver”. Los discípulos incrédulos eran lo
menos indicados para robar el cadáver de Jesús y luego proclamar algo que
sabían que era mentira.
4.1.5. “las autoridades judías o romanas se hicieron cargo de él”. Sería la peor
cúpula judía porque apenas los discípulos hubieran iniciado a proclamar al
Cristo resucitado los judíos no tenían una inmejorable oportunidad de
desmentir a los apóstoles y destruir al cristianismo de raíz. Pero, no fue así.
4.2. Los lienzos funerarios estaban en orden. Según Stott, no es que Jesús se quitó
las vendas, sencillamente desapareció. Sus vendas quedaron como un globo
desinflado.

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4.3. El Señor fue visto. Stott hace hincapié en que hubo muchos testigos oculares, y
además las apariciones de Cristo fueron cruciales pues no se limitaron a un
grupo reducido de seguidores, sino incluso a sus opositores (Jacobo y Pablo).
4.4. Los discípulos transformados. El cambio dramático e imposible a todas luces
desde la perspectiva humana constituye evidencia para la resurrección.

En la segunda parte LA NECESIDAD DEL SER HUMANO. Aquí, Stott desarrolla con
amplitud aspectos fundamentales de la hamartiología.

5. La realidad y la naturaleza del pecado. Stott, desarrolla aspectos fundamentales


sobre lo delicado que es nuestra condición humana:
5.1. La universalidad del pecado. Aquí, Stott define el pecado en términos de
omisión y comisión de la ley moral sea cual sea.
5.2. Los Diez Mandamientos. Stott pasa a alistar los 10 mandamientos para usarlos
como la norma para evaluar nuestra condición pecaminosa. No hay nada que
puede “convencernos tanto de nuestra pecaminosidad, como la elevada y justa
ley de Dios”.
6. Las consecuencias del pecado. Para apreciar la obra de Dios por nosotros hay que
entender, de acuerdo a Stott, las consecuencias del pecado.
6.1. Alienación de Dios. Es decir, el pecado nos aparta de Dios.
6.2. Esclavitud al yo. El pecado ejerce dominio sobre nuestro yo, nos cautiva.
6.3. Conflicto con los demás. Se produce una ruptura en nuestras relaciones con el
prójimo. El pecado nos lleva hacia el egocentrismo lo cual afecta todas nuestras
relaciones interpersonales en esta vida. Hay una urgente necesidad de un
cambio radical de nuestra naturaleza que no puede realizarse por nosotros
mismos.

En la tercera parte: LA OBRA DE CRISTO. Stott pasa a centrarse ya no en la Persona


de Cristo, sino en Su Obra la cual evidentemente no puede separarse de Su Persona.

7. La muerte de Cristo. De acuerdo con Stott, el mensaje central de la Biblia es


soteriológico “Dios ha tomado la iniciativa en Jesucristo para liberarnos de nuestros
pecados. Este es el tema central de la Biblia” (cursivas mías).
7.1. La centralidad de la cruz. La muerte de Cristo tiene antecedentes en el sistema
sacrificial del AT. Sin sacrificio no hay salvación, sin la cruz no hay
cristianismo.

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7.2. El significado de la cruz. Para hablar del significado de la muerte por
crucifixión de Cristo, Stott se basa en Pedro. “Cristo murió como nuestro
ejemplo”, una verdad incómoda en nuestra época. “Cristo murió como portador
de nuestros pecados”, es decir, Cristo al morir estaba realizando la expiación
sustitutoria de nuestros pecados. Stott hace un cuadro de comparación
resaltando el paralelismo entre 1 Pedro 2 e Isaías 53.
8. La salvación provista por Cristo. Stott resalta el hecho que la salvación no debe
reducirse al goce del perdón y la reconciliación. Sino, hay una obra realizada por el
Espíritu dentro de la hermandad eclesial.
8.1. El espíritu de Cristo. En la conversión recibimos al Espíritu de Cristo quien nos
ahora produce su fruto a contrapelo de las obras de la carne. La pena del pecado
es saldada en la expiación sustitutoria, y el poder del pecado es derrotado por el
poder del Espíritu.
8.2. La Iglesia de Cristo. El pecado afectó nuestras relaciones con el prójimo, en
Cristo y con la presencia de Su Espíritu se restaura nuestra relación. Es en el
marco de la comunidad cristiana que se llama en el NT “iglesia” en la cual se
expresa, a decir de Stott, el “primer fruto” del Espíritu que restaura nuestras
relaciones.

En la Cuarta parte: LA RESPUESTA DEL SER HUMANO. En esta parte, Stott desafía
al lector a aplicar todo lo que se viene diciendo. Es una invitación a la acción.

9. El costo. El cristianismo no es un conjunto de dogmas y afirmaciones, es un llamado


al cual hay que responder con arrepentimiento y fe.
9.1. El llamado a seguir a Cristo. Involucra una renuncia al pecado y una renuncia
al ego. Es un compromiso radical, es aceptar las exigencias del señorío
soberano de Jesucristo. Esto fue muy debatido en la controversia salvación por
señorío vs. salvación sin señorío (Ryrie, Hodges vs. MacArthur, Packer).
9.2. El llamado a confesar a Cristo. No es solo un compromiso privado y personal,
debe ser una confesión pública de nuestra identificación con Cristo que no
termina con el bautismo, más bien comienza allí, para unirse a una iglesia local.
9.3. Incentivos. Hay beneficios del seguimiento a Cristo: es para nuestro bien, es el
bien de los demás y, por encima de lo demás, es por causa de Cristo.
10. La decisión. Me parece acertado lo que Stott escribe en este capítulo. Ha habido
mucho debate en Latinoamérica en estos últimos tiempos especialmente por grupos

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neocalvinistas que estigmatizaron la palabra “decisión” y hasta inventaron un
neologismo teológico “decisionismo”. La fe es descrita como un acto definido,
personal, único, deliberado, urgente e indispensable. Solo tengo una observación
con respecto a su uso de Apocalipsis 3:20. Considero inexacto y desorientador el
uso de ese texto para ilustrar la decisión de creer en Jesucristo, pues es un texto
dirigido a una iglesia, no habla de entrar a la vida de una persona, incluso es
debatible si allí se está hablando en términos soteriológicos o solo tiene que ver con
la comunión.
11. Ser cristiano. Llegar a ser cristiano es una cosa, ser cristiano es otra.
11.1. Privilegios cristianos. Una relación íntima que podemos disfrutar con
Dios incluso al orar. Una relación cierta no basada en sentimientos sino en la
verdad. Una relación segura, pues no perdemos nuestra relación con Dios.
11.2. Responsabilidades cristianas. Ser hijos es un gran privilegio que también
demanda cumplir con grandes responsabilidades. Nuestro deber para con Dios
es leer su palabra y orar, manteniendo un equilibrio. Nuestro deber para con la
iglesia es bautizarse y unirse a una iglesia pues no se puede vivir el cristianismo
en privado. Nuestro deber para con el mundo es de ayudar al necesitado y
evangelizar al mundo entero.

A. ¿Cuál fue tu impresión del libro?

La lectura del libro es amena, Stott es un excelente comunicador. Es claro y de fácil


lectura, como dice un viejo dicho “lo que se lee sin mucho esfuerzo fue escrito con
mucho esfuerzo”. Es inteligente, argumenta razonablemente.

B. ¿Cuál era el propósito del libro?

El propósito del libro en palabras del propio Stott es no solo exponer acerca de Cristo, o
convencer acerca de la veracidad de Cristo, ni siquiera es la admisión que Cristo es el
Hijo de Dios que vino a salvarnos. Stott quiere presentar el cristianismo básico para que
nos comprometamos con Jesucristo de todo corazón y “con todo lo que somos y
tenemos, sin reservas, personalmente”. Es decir, confiar en Cristo como Salvador y
someternos a Él como nuestro Señor”.

C. ¿El autor logró su propósito?

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A mi juicio, efectivamente logró su cometido. Presentó el cristianismo e invitó a seguir
a Jesucristo.

D. ¿Qué te pareció positivo? (Claridad, puntos doctrinales, teología, aplicaciones,


etc.)

Me pareció genial el lugar central que puso en la Persona y la Obra de Cristo. Es un


autor conservador en su teología, bastante bíblico excepto por algunas observaciones
que luego haré. Conecta la fe con la acción lo cual es encomiable.

E. ¿Qué te pareció negativo (falta de claridad, qué no incluyo que lo habría hecho
un libro mejor, etc.)?

Mis observaciones mayores son: que Stott parece confundir las exigencias hacia los
apóstoles con el discipulado para todos los cristianos, y su uso de Apocalipsis 3:20 con
texto de decisión para conversión.

F. Evaluación general: ¿Recomendarías este libro a otros? Si es así, ¿a quién lo


recomendaría?

Por supuesto que recomendaría este libro, especialmente a quienes están en esa
búsqueda de la verdad. Y, para los cristianos que no tienen una comprensión muy clara
de lo que es el cristianismo básico.