Está en la página 1de 16

A B I E R T A

DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA
Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE

Alejandro Sacbé Shuttera Pérez

Resumen: En el presente artículo se hace una lectura de la primera Abstract: In the present work has the purpose of undertaking a
parte de la obra de Jacques Derrida, particularmente en el contexto reading, of the first part of Jacques Derrida´s contributions, mainly
de su crítica al estructuralismo y la fenomenología. El interés those in the context of his criticism to structuralism and phenomenology.
fundamental será tocar el tema de la diferencia, tal como lo desarrolla The main concern is to address the issue of difference as Derrida
Derrida, para abrir algunas líneas de reflexión que puedan dar develops it, to open various lines of reflection so that the derridian
lugar a análisis de las problemáticas derridianas tanto desde la óptica problematic could be analyzed not only from an ontological point of
de la ontología, como de la teoría del lenguaje y la filosofía política, view, but also from the theory of language and political philosophy,
al amparo de la influencia ejercida por Nietzsche en el filósofo emphasizing all the time the influence Nietzsche had on the french
francés. philosopher.

Palabras clave: Derrida, diferencia, oposiciones binarias, estructura, Key words: Derrida, difference, binary oppositions, structure, critic
crítica de la metafísica, indecidibilidad, encadenamientos textuales, of metaphysics, indecidibility, textual chains, affirmation.
afirmación.

L
a noción de diferencia constituye un punto
central en el debate filosófico contemporáneo,
particularmente en lo concerniente a la escuela
francesa, al implicar la puesta en cuestión de una serie
de principios y valores que habitualmente han sido
considerados fundamentales en la configuración de la
filosofía de Occidente a lo largo de los siglos. El
movimiento a partir del cual se ha desdoblado la historia
de la filosofía obedece en gran medida, podríamos
decir, a la interpretación y ejecución –muchas veces
Alejandro Sacbé Shuttera Pérez, licenciado en filosofía por la Facultad de Filosofía tácitamente– de un principio de identidad que traza
y Letras de la UNAM. Maestrante en filosofía en la misma Institución, y en proceso
de desarrollo del proyecto de investigación para acreditar el grado sobre temas
gran parte de los rasgos de la fisonomía cultural
de literatura y filosofía francesa contemporánea, correo electrónico: occidental, desde Platón, fundamentalmente, hasta
aletheiamx@yahoo.com.mx. Hegel (por decirlo en términos muy generales), pasando

93

Revista LiminaR. Estudios sociales y humanísticos, año 4, vol. IV, núm. 2, diciembre de 2006, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. ISSN: 1665-8027

precisamente. ¿Qué se trabajo comenzaba a caracterizarse (y bautizarse) como entiende por “diferencia”?. en una crítica a los occidental. en el sentido más filosófico para criticar tenazmente el lenguaje de la amplio de la palabra. ¿cuáles son sus presupuestos “filosofía de la diferencia”. y siempre bajo el auspicio de un el filósofo francés Jacques Derrida (El Biar. Derrrida entiende en este caso el de la diferencia. el ente supremo). es decir. Francesa de Filosofía en 1968. su puente hacia las discusiones contemporáneas. distintos nombres. pero en virtud de que su crítica y unitaria como –según estas posiciones– metafísica se cifraba. ideal o “noción central”. uno de los más en razón de su onto-teo-lógica. 1930-París.2 encuentra motivada justamente por una permanente 94 Revista LiminaR. aquello a lo que siempre había que de la diferencia. es. 2004). situándose en la misma línea de la problematización heideggeriana sobre la *** noción de fundamento: la metafísica siempre ha significado por «ser» (y por tal razón lo ha mantenido A pesar de ser un motivo que ocupa o permea en el olvido). a la luz de estos supremos. al texto metafísico básicamente Nietzsche la figura emblemática que rompe en general. el lugar asegurar la existencia del ente bajo la condición paradigmático en el que Derrida aborda la problemática fundamental de su “estar ahí”. Argelia. La filosofía ha ido encubriendo su rostro problemas. ¿qué consecuencias nietzscheano hacia la historia de la filosofía como historia tiene para la historia de la filosofía plantearse la de un enmascaramiento sucesivo de los valores (o pregunta por el “¿qué?” de la diferencia? Así. en este conceptos) que Occidente ha ponderado como ensayo se intenta una aproximación. Chiapas. a de la diferencia es fundamentalmente un texto titulado la vez como su fundamento. la citada conferencia “La Différance” con el poderío metafísico de la identidad y colocaba de lleno a Derrida como uno de los pensa- consiguientemente pone a la diferencia en el escenario dores más audaces e influyentes en el escenario filosófico de primer plano. “la presencia del presente” tradición. al cuestionar la noción historia pueda ser leída de manera relativamente unívoca misma de “estructura”. 2. tendiendo con ello un filosófico contemporáneo.1 pronunciado ante la Sociedad dición de posibilidad del ente en su totalidad. nos dice Derrida. discusión filosófica predominante en la época en torno Ahora bien. esta caracterización. vol. inicialmente Derrida parecía querer ir más (Aristóteles. quizás la figura más relevante de la historia misma de Occidente como un “encade- aquello que suele ser denominado dentro de las namiento sucesivo de distintas determinaciones del tipologías académicas. según Derrida. Descartes. Estudios sociales y humanísticos. parecía vindicarla como estandarte remitirse puesto que “está ahí”. y al mismo tiempo. Tuxtla Gutiérrez. aquello que permitía prácticamente toda la obra derridiana. a uno de los representantes más influyentes característico en cada momento histórico a través de en el escenario continental contemporáneo. ser de un ente. en rigor. como filosofías centro” (1989: 385). para Heidegger. diciembre de 2006. a su vez. en lo profundo.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A por los grandes representantes de los distintos períodos De hecho. figuraba como un auténtico manifiesto de todo lo ente. año 4. de su ser pres-ente.3 de interpretación?. “Ser”. y a la vez como la con- “La Différance”. provocando así que esta allá del discurso estructuralista. Hume). ha relatado. ¿es posible. ISSN: 1665-8027 . célebres del pensamiento derridiano (sobre todo de su era entendido como el punto de referencia y el origen primera época). se a los alcances de la fenomenología y del estructuralismo. pensarla desde Derrida parte del mismo cuestionamiento nuestras premisas de racionalidad?. a saber. de alguna manera. El texto. núm. particularmente centrando la atención en la (en resumen. De acuerdo con esta lectura. concepto de centro. esto es. sería postulados esenciales de la metafísica. IV.

El binarismo. el tipo heideggeriano. 1977:56) y. rechazan hacia un “exterior” (por ejemplo. vol. garantizando se impone al otro (axiológicamente. digamos. reconstruye siempre” (Derrida. 1997:57). Chiapas. sino “inversión”: “…a la identidad [en este caso] –nos dice– es que como su preocupación esencial). 1989: 383).5 Aquí. núm. Tuxtla Gutiérrez. Esta estructura constituye para Derrida un presencia. 1997:10-11). Entretanto. pues. 2. y a la vez reconocimiento de la (aparente) proximidad entre su se interiorizan dentro del campo cerrado que constituye propuesta y la propuesta heideggeriana: su propio sistema de dominio. “…es la determinación del ser en presencia “espacio disimétrico y jerarquizante” en el que se o en existencialidad –nos aclara– lo que es pues así esgrimen relaciones de fuerzas que se expulsan y interrogado. Pero ¿por qué. Estudios sociales y humanísticos. La metafísica ha conformado de todo el pensamiento occidental. sino presencia. “se óntico-ontológica…(Derrida. no se le puede oponer otro concepto. se ve ya que el tipo de conceptos. El ser mediante una estructura que es esencialmente con- es enviado al centro y éste funge como el punto de flictual. dirá escisión “fundadora” de la filosofía entre lo inteligible Derrida (y así. ISSN: 1665-8027 . de alguna forma la coherencia de la estructura o del etcétera). dice Derrida. A través de la historia de las presencia que asegura la comprensión de los entes oposiciones binarias “uno de los términos [siempre] bajo el modo de la representabilidad. IV. una oposición. entonces. sino un [cierto que desde Platón fundamentalmente se halla en la base tipo de] trabajo textual” (Derrida. Cuestionar la estructura del texto metafísico neralmente. nuevas interpretaciones binarias de los como presencia o ausencia […]. Derrida hace patente el explícito de los artistas de la “República” platónica). este formato de presencia o hacernos pensar que la diferencia de la que habla no ausencia nos lleva a uno de los aspectos esenciales reproduce esa misma jerarquía. El lenguaje filosófico. de otra 95 Revista LiminaR. se encumbra” (Derrida. como de la metafísica es la historia misma de la determinación instancia dependiente y servil ante la autoridad del del ser como presencia. del desenvolvimiento de esa primero. diciembre de 2006. lógicamente. la ausencia o la falta). la expulsión precisamente. marca decisi- la aparente solidez de su estructura “mediante un gesto vamente el lenguaje filosófico no en los términos de consistente en darle un centro. Apenas pretendemos desembarazarnos de pregunta al que de este modo hemos sido recon. por el pensamiento de la diferencia”. de una mera mantuvo en el primer plano de su pensamiento. ge- sistema. en la que todo lo concerniente al ámbito simétrico”. y [nuestra jerarquía (como en el caso de la inversión y del trabajo noción de] diferencia parece conducirnos a la diferencia negativo de la dialéctica especulativa): ésta. Derrida elige en este caso Pospongamos momentáneamente esta referencia a precisamente hablar de “diferencia”? ¿Qué permitiría Heidegger. cuestionar “su simple contrario y lo sensible. año 4.4 puesto que la historia de este último funge como lo subordinado. violenta. nos vemos envueltos en una nueva ducidos es. en consonancia proporcional con aquella es cuestionar la autoridad misma de la presencia. en referirla a un punto de una “coexistencia pacífica” entre dos términos. no confirma el orden que habrá de preludiar la exposición sobre la establecido de los conceptos? Es importante señalar diferencia derridiana: el problema de la articulación que para Derrida no resulta suficiente pretender criticar del lenguaje filosófico como una arquitectura de la metafísica por medio de una simple “puesta de oposiciones binarias (problema que siempre se cabeza” de sus valores y sus conceptos. y. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A actitud de centralidad. también. es pues una máquina de jerarquización …al intentar desacreditar aquí los supuestos que nos que constantemente produce y reproduce nuevas han inducido a formar el sentido del ser en general oposiciones. 1998b: 45). a un origen fijo…” (Derrida.

Pero. a través de una máscara (en sentido nietz- tulando una diferencia “diferente en su diferencialidad”. que sería dar curso libre a las fuerzas que dominan efectiva ninguna dialéctica filosófica podría rehacer. hablar entonces de la podemos pensar si no es por medio de las oposiciones diferencia como si estuviera ella misma fuera de las binarias” (Derrida. “no hay fuera de texto exposición. como dirá Derrida. ¿es posible decir que la diferencia “ni es esto. pos. la inversión reproduce y posible?. núm. ¿cómo podríamos responder a la batido”(Derrida. y también una “nueva conceptualización” (dentro y a la asimismo. en sentido estricto. su condición de noción de diferencia (paulatinamente. se le diferente de la “diferencia” que él entiende como desliza “hasta su extinción y su clausura”. puesto que –dice–. hay que intervenir9 efectivamente dentro a la exterioridad absoluta de lo exterior con el campo de ese régimen. 1997: 11). que resista a la oposición. sería consi. vez fuera de la metafísica). Si hay que intervenir y asumir una posición comprometida dentro del trabajo Derrida busca pensar en un orden que se mantenga filosófico. Entonces… ¿acaso la dife. respetar. ninguna simplicidad originaria podría preceder. guientemente preciso entonces resistir a toda oposición. y que desorganiza «prácticamente». 2. Derrida admite que entonces es necesaria irreductible ante el juego de las oposiciones binarias. fundadora que Derrida describe de la siguiente forma: “Hay que de la filosofía. Derrida señala aquí que se escribe “a dos manos”: en el supuesto de que cualquier oposición esté con una. 1989: de guerra– que pone en relación a la alteridad radical o 45). conforme a la posibilidad). 1977: 56). ninguna unidad. «históricamente». Y ello parece hacerlo. agonístico y jerarquizante de las oposiciones “atenerse […] a una actitud de indiferencia neutralizante filosóficas […]. se respeta el juego de los conceptos –“no condicionada por aquella. 1977: 58). y con la otra. elaborar una estrategia de trabajo textual que a cada 1998b: 41). un movimiento «productivo» y respecto a las oposiciones clásicas –advierte Derrida–. año 4. ISSN: 1665-8027 . diciembre de 2006. la oposición o la confirmarlo. scheano) por la que se le borra. se irá tornando más claro): absoluto”. Estudios sociales y humanísticos.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A forma: “si desde el principio no se anuncian otra lógica “distinción estática”.10 pero partiendo de una tual de dominación. ¿puede Derrida advierte que ello constituye un análisis salir de los límites de esa oposición e inaugurar (o interminable: no se puede pensar fuera del régimen de “anunciar”) otro tipo de “lógica”? Derrida nos adelanta. entre lo sensible y lo inteligible” (Derrida. 1997: 9-12). poniendo en 96 Revista LiminaR. prácticamente. ni es aquello”?. vol. ¿es esto filosóficamente u otro espacio con claridad.11 un orden. criticar pues la filosofía. para a continuación de-marcarla…”(Derrida. no reproduzca su mismo esquema concep. Al contrario. consiguiente. resolver o e históricamente el campo” (Derrida. significaría recaer en el orden establecido. se le desplaza. pregunta que interroga por el qué de la diferencia si rencia puede ser pensada al margen de una relación ésta. y por apaciguar. diferencia (la distinción estática) de los diferentes Y esto implicaría necesariamente no quedarse en (Derrida. Tuxtla Gutiérrez.8 no se trata “de un linde unilineal por encima del cual podría saltarse. las oposiciones que conforman la historia de la filosofía por así decirlo (o anuncia) qué está entendiendo con su (y que han sido. dado que cerrado. por ejemplo hacia «Diferenzia» (différance)6 designa […] esa economía – una «práctica» ¡por fin no filosófica!…” (Derrida. “no es”?7 meramente binaria con respecto a la identidad?. textualmente. “…es preciso dejarse llevar aquí a muy cuidadosa y detallada revisión del texto filosófico. esa fase de crítica (o de inversión). IV. conflictual al que ninguna identidad. Chiapas. confirma por el lado contrario lo que ha com. 1977: 60)–. Pero si reconoce que tal oposición es la momento tome prestada una vieja palabra a la filosofía oposición fundadora de la filosofía. se finge oposiciones filosóficas. hacia fuera. pues.

ya que no era ni un metodología se halla gobernada por una sucesión centro. “cada concepto recibe necesariamente impulsa a partir del tema o de la noción de “dife- dos señales semejantes […]. Tuxtla Gutiérrez. Dentro de esta “estrategia”.13 En una entrevista de o definiciones (puesto que lo que se pone en tela de 1971. una en el interior.12 esto es. núm. 1998b: 43). la define de la siguiente forma: juicio es el requerimento de un comienzo de derecho. ni siquiera la ley relativamente homogénea y ordenada de pasos. ISSN: 1665-8027 . estratificado”. (Derrida. en función de todo lo anterior Derrida configuración conceptual. la otra rencia” (différance): si habla de ella. en vísperas y más allá de la filosofía.15 de una decisión tamente impecable edificio metafísico desde su interior. ni una fuerza. el desorden o el caos. axiomas propone llamar Deconstrucción. nervaduras o su esqueleto […]. Juego que traza su itinerario por medio de la marca (y 97 Revista LiminaR. se trata de exceder el principio según el cual toda formal que no explicaba nada. Y continúa: “…lo en su carácter “antiestructural”. “sin finalidad” pues. estrategia de lo “no que yo propondré aquí [entonces] no se desarrollará. necesario” de su curso. dice táneamente. 1998b: 42-43). intercambio de letras (différance). Estratégico y a la vez aventurado. “estratégica” (acorde con esa estrategia de trabajo pero al mismo tiempo. para hacer que aparezcan sus estructuras. en los términos sceance…”. IV. dando lugar a una doble precisamente en los términos de la inversión de una lectura y a una doble escritura […]: a una double oposición tradicional. de un punto de partida absoluto). que resulta en un silencioso juego de “escribir Juego de la différance. tiempo desarticulando toda relación con su simple contrario simétrico. ni un principio. simplemente como un discurso filosófico que (en el sentido de telos). y a continuación busca y ello porque “el juego –nos explica– está más allá de esta demarcarla mediante el gesto irónico de un “pequeño” oposición […]. de su encadenamiento textual. “…La diferencia (différance) –dice– me ha bordes y los límites del sistema. ligados de los acontecimientos. 1989:48). “estrategia aventurada”. puesto que. haciéndola irreductible e indecidible del cálculo de resultados. la precariedad ruinosa de una estructura Derrida. intercambio de una e la unidad del azar y la necesidad” (Derrida. que Derrida opera desde un principio. pero también. Se habitan así las parecido estratégicamente lo más propio para ser estructuras mismas de la metafísica. sus estratégico y aventurado…” (Derrida. estrategia en fin. “diferencia” (en francés différence). o qué lo nos dice Derrida. no lo hace en el exterior del sistema […]. 2. un razones […] Todo en el trazado de la différance es artefacto. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A jaque la supuesta unidad de sentido que subyace a cada Así pues. simul. Chiapas. que estratégicamente se previene sobre la escritura”. diciembre de 2006. llegará a decir). El trazado de la Y es justamente en función de esta estrategia o trabajo différance tendría así la forma de un juego. sino más bien. en el sentido más general de entre sí. (“inconscientes” e “in-intencionales”). por una a. mirando hacia afuera. hacia los textual). 1998b: 42). sostiene Derrida. unos postulados. por una cierta consecución necesaria. textual que Derrida puede perfilar su “hablar” en torno de un fenómeno que simultáneamente marca su propia a la diferencia: toma prestada de la filosofía la palabra regla por medio de la ejecución de un “golpe de dados”. Estudios sociales y humanísticos. pero al mismo esa palabra… (Derrida. vol. pero para revelarlas pensado…” (Derrida. reconociendo las fisuras del presun. anuncia. año 4. explica ahora por qué recurre a ese término. y que se desplaza Deconstruir es a la vez un gesto estructuralista y siguiendo la linealidad discursiva de un orden de antiestructuralista:14 se desmonta una edificación. 1998b: 43). de unos objetivos delimitados (se llegará más adelante) a toda reapropiación semántica y diferenciados que sirvan para administrar un orden dentro de los horizontes habituales de significación de expectativas o modular el flujo “incesante y (“…lo más irreductible de nuestra `época´”.

Un signo lingüístico en general se forma Lo que se escribe como “différance” será así el por la idea que representa y por el conjunto de sonidos movimiento de ese juego que “produce” […] mediante los que es enunciado. 1998b: 41). ella. Por ejemplo. según él. ya que misma del juego). El lazo. ¿puede por sí mismo cambiar un fónicas que en suma.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A el reemplazo) de una a silenciosa que no se deja sentir de la lingüística general de Ferdinand de Saussure (para como “diferente”16 (siendo esto la regla y la condición Saussure. es decir. a la vez. de signos distintos que corresponden a ideas distintas” gracias al movimiento (lúdico) que resulta de la “marca” (Saussure. Y ello. 1998b: economía19 –de guerra– que retiene el patrón jerarquizante 44-45). a diferencia –dice– de muchas “efectos”17 de diferencia. pues. 1975: 53). que están a la vez impresos y (signatum y signans). el significado y el significante sistema de la lengua]. Esto es. ese gesto mediante el que se superpone una corresponden naturalmente la secuencia de sonidos simple letra a un concepto filosófico y que da lugar a esa “g-a-t-o”. que une a ambos. año 4. Chiapas. por el trabajo del signo lingüístico y la imagen acústica o parte material. respectivamente. el lenguaje es una “facultad primaria”. Derrida nos recuerda gráfica de la différance. la parte conceptual o ideal fracturados por la cuña de esa “letra”. el lenguaje es. diciembre de 2006. sonidos “gato” y “rato”. su función La lingüística saussureana guarda el aspecto de una dentro del lenguaje. gracias a ese aparentemente semiología general o una teoría de los signos. desde esta perspectiva. Ahora bien. que constituyen una diferencia “no hay phoné puramente fonética” (Derrida. Así. 1975:25). vol. a la palabra “gato”. núm. se hallan relacio- “significado” (el significado de la palabra “différence”)? nadas binariamente consigo mismas de acuerdo con Ante esto. Derrida lo expresa de la siguiente que está formado por dos cualidades correlativas: lo forma: que Saussure llama lo arbitrario y lo diferencial del signo lingüístico. 2.20 Pero ¿cómo funciona significados. IV.21 es para Saussure “un sistema conjugan paradójicamente el azar y la necesidad. es arbitrario y diferencial. 98 Revista LiminaR. Estudios sociales y humanísticos. entre significantes. dice Derrida. “Partamos –nos filosófico”18 (y el cuerpo mismo de sus enunciados) en dice Derrida–. “retrasa” o impide recordatorio. incesante de su extraña lógica… (Derrida. “pato”. y pronunciamos esos sonidos por no “extraña lógica” y a ese extraño neografismo de la différance pronunciar cualesquiera otros sonidos diferentes (Derrida lo llama una “escritura sobre la escritura”) es (“rato”. de la escritura rigurosamente fonética. 1977: 53). y a esto Saussure lo determinados efectos conceptuales [al interior del llama. hacia la que Derrida convenía es el lenguaje. puesto que ya estamos instalados en cada movimiento y a cada tirada de dados. para Derrida. que éstas ejerzan. Derrida se propone ahora revisar algunos aquella oposición “fundadora de la filosofía” entre lo aspectos de esa “estructura” supuestamente primaria que inteligible y lo sensible. “dato”). tranquila y confortablemente. esto es. a partir de un diálogo con ciertos motivos (como ya se hizo ver) que era preciso resistir. no le Ahora bien. Tuxtla Gutiérrez. En este punto convendría hacer un breve de las oposiciones filosóficas y. este juego constituye una [con relación] a la semiología general” (Derrida. pequeño e inofensivo intercambio de letras en el que se o mejor dicho la lengua. El lenguaje. a los el orden de la phoné. de la problemática del signo y de la escritura […] Por ello. haciendo cimbrar el “tímpano otras estructuras) (Saussure. pero que simultáneamente genera “nos la da la naturaleza”. ISSN: 1665-8027 . o qué papel guarda el “signo” (la a) dentro de ese un sistema de diferencias conceptuales y de diferencias intercambio gráfico?. les son adscritos arbitrariamente afirmará él —puesto que se deconstruye la oposición (según las convenciones de cada lengua) diferencias entre misma entre habla y escritura—. ni significar con ellos posible en virtud de que ya se ha desplazado y subvertido cualesquiera otros contenidos mentales.

hay ser idéntico. de acuerdo con la caracterización de un intervalo que lo relaciona con su “ser otro” y clásica de la semiótica estructural el signo sería. 2. que lo hace ser lo que es. es decir. advertir el los elementos “otros” –mantenidos respectivamente análisis y el desglose hechos por Derrida a los postulados en relación– exista un cierto intervalo. entre la presencia efectiva y su que retarda la aparición del presente en virtud de una otro (Derrida. entendido como ese movimiento de rodeo incluso esta dialéctica. IV. y para ello –según Derrida– es preciso. ya que al temporizar. la inefectividad. el “diferir” como En virtud de todo esto. y otro. de acuerdo con su raíz grecolatina. El verbo diferir puede tener. Chiapas. año 4. Estudios sociales y humanísticos. núm. es decir. 1998b: 43). y. hace uso del lenguaje digamos lo presente. ISSN: 1665-8027 . 1995: 52-53). partir de un análisis semántico. es denominado como temporización. Años más tarde Derrida describe. de separación. que supone a su vez que entre estos términos. según Derrida. designar desemejanza y alteridad. por-venir): el presente así se desliza. al espaciar “ha de ser vista del juego” (Derrida. representar lo presente espacio del tiempo. etc. hacer presente. de aquello que “no es”) reteniendo simultáneamente su para ser pensado. retardar su aparición: y del espacio” (Derrida: 1998b: 43). la no- presencia. “…temporización y espaciamiento […]. este pasar por el rodeo al elemento El signo sería pues. Cabe notar la forma “…cuando no podemos tomar o mostrar la cosa. especie de “mediación temporal”. “es”. 1998b: 45). el ser presente […]. en cierta forma. y anunciándose en el presente. ni este efecto “espacio-temporizador” de la différance. dar los presentes. y aterrizando el empleo de alteridad o desigualdad. y sobre todo de la frontera entre el un rodeo. que el significado coincida con el 99 Revista LiminaR. […] [Se trata pues de] (interrogarse de neologismos (o encadenamientos textuales): el acerca de si es posible) desbaratar esta oposición. en efecto. diciembre de 2006. Tuxtla Gutiérrez. marca en la que deviene “otra” cosa y ya no mero etimológico aproximado “que nos lleve –dice– a la presente. vol. ‘constitución originaria’ del tiempo en su ausencia por medio del signo. constituirse a sí mismo como como una especie de sustituto puesto ahí en presente (por ejemplo. Derrida conjuga todo lo que se le puede oponer: la ausencia. razones para dudar de este tranquilizador orden de que sería como la acción de dejar para más tarde. la realidad actual o presente del presente. significamos. parodiándolo. Derrida lo designa mediante el término Diferir como temporización tiene lugar dentro del espaciamiento. gracias a que se distingue representación de la presencia pura. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A La estrategia de la différance tiende a deconstruir pues trayecto inconmensurable de su ser-otro (presente aún esta oposición. tomada en Espectros de Marx. se barre hacia esa antes que nada. que es el de no Si hay algo como la espectralidad –inquiere–. por otra parte. algunos posibles sentidos de la palabra (según Derrida 1998b: 48). se podría. detenerse brevemente en el tiempo. de la metafísica y de la fenomenología trascendental. en sus no es “ni concepto ni palabra”)22 différance. a tampoco pasiva. de la efectiva presentación de lo aparición (presente ya pasado). “diferir”. la virtualidad y correlaciona ambos sentidos para crear así dos tipos en general. extraña movimiento de la significación como un pasar por el economía de hacerse tiempo del espacio y hacerse rodeo a la cosa misma. aquello en lo que podría consistir la forma activa (que estrictamente no sería activa. una cierta distancia de la lingüística estructural. y demorar por una economía de reserva. ya que denota cierta la que equiparará (relativamente) con la noción de intransitividad como voz media) del “diferir” (en latín. la inactualidad. “espectralidad”: diferre). Ahora bien. en la que Derrida. según Derrida. dos sentidos: uno. Ahora bien. y nos indique pasado y al mismo tiempo ha de ser futuro” (Derrida. “la presencia presente tiene lugar justamente en virtud de la extensión diferida”. pero que requiere. pasamos por el rodeo del signo” (Derrida.

ni un concepto”. Derrida explica disloca. más que diferencias y trazas de trazas (Derrida. ¿De dónde surgen estos por lo anterior. El juego de las diferencias supone. subraya Derrida. impide esa conjunción. si nos con. la remisión otro elemento que tampoco él mismo está simple- del significado al lenguaje produce que él mismo se mente presente. íntimamente unidas y se reclaman recíprocamente…” necesariamente. mismo guarda un papel en el lenguaje en el que “debe” evocar algo. Pero por otro nada. La différance no es —lo que equivale propiamente a que no hay significados— en sí misma “ni una palabra. pareciera que lo único que nos queda es el fenómeno que reúne dentro de sí la convergencia signo. ni en los elementos ni en el sistema.23 en sí mismo y no remita más que a sí mismo. secundaria. al haya que responder a las preguntas “¿qué difiere?” o 100 Revista LiminaR. por ende. “El signo lingüístico –dice Saussure– es resaltar a su vez Derrida que el signo no es más que una entidad psíquica de dos caras […] que están algo puesto en representación de algo presente. simplemente presente o ausente. no se puede. si admitimos entonces que no existen términos? Derrida advierte que el juego de la différance significados primarios que no sean a su vez significantes es un “movimiento productivo”. Ya sea ¿Qué quiere decir esto?. ¿qué implicaciones trae con- en el discurso hablado o en el discurso escrito. Chiapas. ya que el significante manifiesta Amalia Quevedo en su interpretación de no puede considerarse propiamente como correlativo Derrida: “Un origen secundario ni es origen ni es a su significado. síntesis y ello. Sin embargo. desde la base del secundario. tras haberse deconstruido la por sí mismos no podrían ser ya considerados signos. huellas o marcas. ser significado. un elemento simple esté presente lo que Derrida llama un “significado trascendental”. ni signo” (Quevedo. crear efectos no puede haber un reverso sin un anverso de una hoja: conceptuales. así lo por su parte. […] No hay significantes significando significantes. De este modo. diciembre de 2006. asi. efectos “de diferencia” al interior de la siempre se remiten simétricamente el uno al otro y lengua. 1977: 77). tardía. significante de otro significante. ningún sigo? Intentemos resumirlo brevemente. Así. planteamiento de la différance la relación se rompe. en ningún sentido. 1975: 129). a su “elemento” –fonema o grafema– se constituya a vez. partir de un significante vacío. ni principio. significantes. términos que “hacen diferencia” y que viceversa. no constituye ya algo propiamente simétrico. en efecto. es porque no sabemos con qué al interior de la lengua. 2. en gran parte. no hay. núm. inauténtica. no originaria. IV. 2001: 57).DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A significante. primacía de la relación significante-significado en el entendiendo por ello la transparente unidad de un lenguaje. Pero por cuanto al término signo —dice Saussure—. ha de convertirse en una instancia (Saussure. destaca Derrida. como consecuencia de esto. este “producir” diferencias tentamos con él. Tuxtla Gutiérrez. De modo que no hay origen. puro. y al intentar significarse éste. Estudios sociales y humanísticos. Trazas. El diferir como espaciamiento. de parte a mismo. el asunto del siguiente modo: puesto que “el significado –afirma Derrida– está ya siempre en posición de significante” (Derrida. En suma. su parte. referir a algo. puesto que por sí 1977: 69-70). no implica necesariamente que reemplazarlo…”) (Saussure. 1975: 130). No hay. lado. desprovisto parte. dado que a su vez no puede haber y remisiones que prohíben que en ningún momento. en suma.24 pero . año 4. esto es. en puros elementos de la cadena o del sistema. elemento puede funcionar como signo sin remitir a Cuando se intenta definir un significante. ISSN: 1665-8027 . se ni cosa. vol. difiriéndose el partir de la “huella” que han dejado en él otros movimiento de la significación ad infinitum. de lo inteligible. del mismo modo como ello no le impide —dice— producir. Este encadenamiento hace que cada vuelva significante. con lo que hay que partir en la significación (“…en simétrica de un significante y un significado.

en la medida efecto se encuentra dispuesta según la lógica de las de su transformación en otro texto. sin apertura. ni un punto de anclaje …los efectos [de la différance] no sólo se vuelven que garantice la apertura o la puesta en marcha de esa sobre ellos mismos por una especie de auto-afección economía productiva de las diferencias. “algo” que funge como un significado trascendental. simplemente. los obnubila y confunde (como diferencias o. la marca no está nunca como tal en avistar la experiencia de un lenguaje sin signos. como el origen. IV. alterizándose y diferencias. vol. que únicamente se “hace diferencia”). transgrede el espacio que habita el texto metafísico. es porque pone en del presente. Chiapas. diciembre de 2006. gozando de una desquiciada –out of joint–. pues —dice Derrida—. invade y disloca sin cesar el orden de las 101 Revista LiminaR. lo que. nos encon.25 En el momento en que la dado que ello implicaría admitir la existencia de un marca intenta ser nombrada. el “fantasma” de Hamlet). desaparece y se desplaza hacia el borrarse mismo o un punto de presencia estable desde el que “alguien” de lo que marca. inscribiendo su unas a otras en una cadena irreductiblemente abierta que pirámide en la différance” (Derrida. Así. la hace “salir de sí en su cierta autonomía contextual que escapa a los linderos posición”. “…operar [en el texto oposiciones binarias. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A “¿quién difiere?”. borrándose simul. 1998b: 50). Estudios sociales y humanísticos. Por ello. explica. según Derrida. 1998b: 47 ). de “efectos de (resultante de la) a silenciosa. la marca misma de la différance. más explícitamente. año 4. del juego (clausura de la subjetividad). 1998b: 59). difiriendo. márgenes de esa misma lógica. Escribir de otra manera. Es. planteaba que trata de aparecer” (Derrida. conduciría a no diferente. sino con una marca que se inscribe operación un conjunto de marcas que “se propagan en sediciosamente en la lengua y se retrotrae hacia sus cadena” unas a otras y entre sí. 1989:56).26 pero. La différance no puede considerarse El juego de la marca simula y disloca los horizontes como el fundamento (en sentido metafísico) de estas mismos de la presencia. se hace sobre trazas: marcas que constantemente se superponen sorda resonando. 1998b: 47). Derrida dirá más que designaré [como] la ‘marca’. pues. [(o la ‘huella’ o ‘traza’ tarde. presencia. “…siempre Derrida. “a la salida fuera metafísico] una especie de desplazamiento a la vez de este esquema he tratado de indicar[lo] mediante lo ínfimo y radical” (Derrida. No se está tratando con un elemento que esté en sí mismo. se desliza “hacia su extinción y su clausura”. la hablar más de efectos (y por ende. “…el nombre Y así también. produciendo táneamente al tiempo en que es “alcanzada” por una insistentemente nuevas series o encadenamientos textuales. no produce las diferencias como entidades transformándose continuamente en algo siempre causadas. se “hace presente” podríamos decir. Ella se borra al presentarse. pone a la presencia completamente produce estos efectos diferenciales. puesta en operación. dado que no hay origen. en sentido estricto. puesto consiguientemente. Tuxtla Gutiérrez. dicha marca se extingue. como la a al escribirse. desorganiza.27 de trazas presentación de sí. de la différance. la différance no “causa” las que se deja escribir y reinsertar en él. con respecto a esto: diferencial)]…”(Derrida. conviene” (Derrida. de ‘origen’. De modo que. ni con una supuesta reminiscencia en la habitual lógica de significación. ya no le “no tiene sentido” y “no existe”. difiere. 1998b: 57). desapareciendo “en el momento en “Otro [tipo de] texto”. ISSN: 1665-8027 . bajo el supuesto de que la relación causa. si la différance no puede quedar comprendida del sistema lingüístico. sino que se propagan en cadena sobre el tramos necesariamente en una cadena que está conjunto práctico y teórico de un texto cada vez constantemente difiriéndose a sí misma desde la óptica diferente… (Derrida. no obstante. 2. alrededor y dentro de los límites (o hacia sus bordes). oír”. es decir. núm. presente al interior Así pues. jugar con el movimiento de la significación.

ni dentro ni fuera del horizonte metafísico. 1998b: hablar de un coorigen. sin nostalgia para poder hacerle frente. 1990: 46). nominales o heideggeriano. se estaría dominio al que alude dentro del lenguaje metafísico refiriendo a que auténticamente es un innombrable: no hay (diferencia): rompe el procedimiento lógico por el cual lengua posible. IV. que ya no se dejan comprender en la si no es exhaustiva e irreductiblemente necesaria” oposición filosófica (binaria) y que no obstante la habitan. forma de la dialéctica especulativa”. originaria”). estas oposiciones no tienen la más mí.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A oposiciones filosóficas. Chiapas. 2000). la “puesta a la luz” de la La diferencia es pensada. a a sí misma. pero al estar permanentemente difiriéndose la presencia y del pensar metafísico. y a la vez rompe la oposición différance no tiene nombre. la palabra propia y del nombre único” (Derrida. podría relacionarse muy próximamente con esperanza que evoca la “patria perdida del pensamiento” aquella consigna heideggeriana de pensar la diferencia y por el contrario —y aquí es donde Derrida radicaliza su 102 Revista LiminaR. la desorganizan. al afirmar que la différance “no ello mismo. o lo que Derrida llama comentario que ya citamos como cuando dice que la “cadena de los indecidibles”: “…unidades de entre el motivo de la différance. Y esto en dos sentidos: por una parte. diciembre de 2006. ISSN: 1665-8027 . antes différance […]. Y aquí es donde puede plantearse en cuanto diferencia. año 4. pues. dice Derrida. ‘falsas’ propiedades verbales. Estudios sociales y humanísticos. en donde mismos efectos diferenciales que produce– y. pues. a modo de conclusión: “el ser habla en todas medida. lo que hace a Derrida enfatizar 62). “la comunicación es estrecha. “enigma del pensar”. lejos completamente originaria pertenencia de la palabra al ser. no esperemos. Derrida tomará explícitamente indecidibles (Derrida la llama una “superestructura distancia al subrayar que la estrategia de la différance no busca. sin dar lugar nunca a una ‘solución’ en la Heidegger y su misma noción de diferencia ontológica. La (como diferencia entre…).29 pero ella misma es un indecidible y es “como pretendía Heidegger”. hace posible de alguna forma la Différance” tendrán como motivo ese “diálogo necesario” propagación de esta cadena. en tal hacer frente —como sugería el mismo Heidegger— al medida (regresando a lo anotado en páginas ante. en virtud de heideggeriana. que nada. Tuxtla Gutiérrez. para poder nima pertinencia…” (Derrida. Derrida considera que esta visión es aún presa de que la différance no puede conllevar ningún tipo de cierta “nostalgia metafísica” y la designa como la esperanza reminiscencia teológica). pero sin constituir nunca un Sin embargo. 1998b: 52). la posibilidad de un lenguaje indecidible. en ellas. es un indecidible más (se podría en todo caso partes y siempre y a través de toda lengua” (Derrida. (Heidegger. Es necesario pensar la diferencia (la différance). y. desistir de la riores). en tal éste escribe.28 Las últimas páginas de la conferencia sobre “La La différance. pues. la distinto basado en la recuperación y en la rememoración différance es aquello que permite el abrirse de la cadena de la diferencia ontológica. con respecto al texto simulacro. que nos “libere” del yugo de diferencial.30 Derrida lo reconoce. la différance es indecidible en el específico tiene ningún nombre en nuestra lengua”. Derrida tendrá reservas con respecto a tercer término. es preciso. vol. en efecto. “la búsqueda de de toda oposición (como ha venido insistiéndose). incluso semánticas. Por ello. pues. Y por otra parte. Él. Y ello. de estos términos con Heidegger. no tiene origen ni fin y sólo identidad/diferencia. la diferencia permanece necesariamente resguardada ya que es un juego nominalmente dislocado y es el juego como un término subordinado al principio de identidad que pone en cuestión el nombre mismo de nombre. (pero sin constituir nunca un tercer término). no siendo “ni lo uno” “ni lo otro” marca. no puede escapar a su juego. 2. núm. sobre todo. 1998b: permanece indiferente ante ellas: “…En cuanto a la 62). disolviéndose en su propia marca. tanto en el la cuestión de la “indecidibilidad”. la resisten. se halla partir de la lectura de un texto de Heidegger titulado “La necesariamente inscrita en ella –jamás precede a los sentencia de Anaximandro” (Heidegger.

a pesar de una buena suma de caracterizaciones inconexas de lo contrario. el gesto correspondiente sería el muchas clasificaciones académicas. Derrida suele ser asociado a pensadores como filosófico. además de un lúcido reconocimiento casi Foucault. su autoridad…” condensaba críticas a ambas. ya antes de ese texto Derrida Heidegger. sería difícil póstumo hacia Nietzsche: “…todo el tiempo la explícitamente reducirlos a ser “pensadores de la diferencia”. quizás. y posteriormente en Marges de la philosophie 4 Derrida (1989: 400) señala que. presencia Derrida le llamará. de la diferencia. Quel. diciembre de 2006. el signo y el juego en el discurso de las ciencias presencia en sí del cogito. sino algo que podría sentido de la afirmación nietzscheana […]: la afirmación llamarse «post-estructuralismo»…” (Culler. de morir. 1998b: 43). valió a Derrida el título de pensador “postestructuralista”. estructura. En “Carta a un amigo una risa y un paso de danza…(Derrida. en 1968. siguiendo la misma línea de en la fenomenología. Como testimonio. en virtud de su asumida una “actitud” respecto al pensamiento de la crítica al estructuralismo. Finalmente. 2004). si habría de ser Johns Hopkins. concentrándose tanto en el 5 (Derrida. 2. afirma: “[No obstante] esa palabra es desconocida en Francia. sin más. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A toma de distancia hacia Heidegger—. ISSN: 1665-8027 . presencia Cabría también mencionar.31 japonés”. por ejemplo. podría de la afirmación. y la herencia o el testimonio de la différance ser interesante citar las palabras de Frank Lentrichia. Estudios sociales y humanísticos. de diagnóstico general acerca de su propio trabajo 3 En esta empresa. 1997: 17). homogénea dentro de la historia de las ideas. Con cierta brusquedad supimos que. en el contrario. una “metafísica de la presencia”. nos trajo. en concreto con La voz escribe: “…presencia de la cosa para la mirada como eidos. que podría considerarse como una especie Proyecto A Ediciones. de alguna forma. asume que esa caracterización es típicamente americana devenir […]. col. intersubjetividad como fenómeno diferencia). por gozosa del juego del mundo y de la inocencia del su parte. y el fenómeno (1967) y De la gramatología (1967). [afirmarla] en el azar absoluto…. Derrida estructuralismo en sus primeras obras. dicho encuentro. por 103 Revista LiminaR. Seuil. de la ocupar un lugar dentro de un estante filosófico o una “corriente” afirmación de la vida…” (Birnbaum. No obstante. dado que todos ellos son fundamentalmente reticentes a deconstrucción está (y ha estado) del lado del sí. un poco menos. Lyotard. título que aún hoy sigue detentando en différance. Barcelona. copresencia humanas” (aparecida posteriormente en La escritura y la del otro y de sí mismo. en Estados Unidos. cuestionar 2 La conferencia sobre “La Différance”. IV. núm. no fenomenológico para darnos cuenta de que una nueva presencia basta con quedarse en [la negatividad que implica] la se había asentado en nuestra imaginación crítica de vanguardia: imposibilidad (metafísica) de un “nombre” […] Al Jacques Derrida. respectivamente. presencia como substancia/esencia/existencia (ousía). conciencia. Derrida. con e insuficiente. no el estructuralismo. de la alternativa de la presencia y de la ausencia […]. Deleuze. Ed. en rigor. 1986b:62). asistente a nos conduciría así inevitablemente a Nietzsche. Tuxtla Gutiérrez. podrían decir lo mismo. e incluso dentro del pensamiento… ¿cómo queréis pensar fuera de tal o cual ‘corriente’ en particular?…” (Deleuze. Chiapas. que Derrida pronunció en 1966 en la Universidad intencional del ego. etc. pronunció en la última entrevista que concedió antes en El tiempo de una tesis: Deconstrucción e implicaciones conceptuales. Deleuze. la que. con otras palabras. en 1971. antes de éstas. 1992). los demás 1 Aparecido inicialmente en Theorie d’ensemble. Haciendo un se había ocupado sustancialmente de la fenomenología y el breve repaso sobre esas distintas determinaciones. podría quizás ser después. salvo [únicamente] cuando «vuelve» de Estados interesante citar una frase que el mismo Derrida Unidos […] y no es [precisamente] una palabra afortunada…”. y Y. [En suma] la metafísica sería. Sin embargo. dice: “…La historia de la filosofía siempre ha sido el Notas agente de poder dentro de la filosofía. y rehúye un tanto a ella. ya para concluir –y apoyar esto–. entre otros. [a ésta] es preciso [más bien] afirmarla. la conferencia “La temporal como punta (stigme) del ahora o del instante (nun). vol. escribe: “…en Estados Unidos se ha asociado el motivo de la deconstrucción al «post-estructuralismo»…”. subjetividad. 1997: 25-26. quien confiesa: “…En esa [conferencia] nos despertamos del sopor dogmático de nuestro sueño …Para [un pensamiento como el de] la différance. A esa determinación histórica del ser en estructuralismo y la lingüística saussureana y. “hay que pensar antes (Márgenes de la filosofía). año 4.

artículo reminiscencias teológicas “ni siquiera en el orden más negativo aparecido en La Nación (revista). Chiapas. [y con ello] más bien estaba diciendo que ensayos (además de un importante “pre-facio”). es incapaz de instituirse en una “palabra maestra” o en constante peligro. toda “nueva” iniciativa de elaboración conceptual. según sus mismas declaraciones. «Diferiencia».com.personales. puesto que “…Derrida no redujo todo al (hay que darse bien cuenta de esto) […]. al lógica en la que se trabajan los conceptos de la metafísica. como un trabajo “doble”. El texto había tenido lugar en dos un refugio independiente del lenguaje. ni en el adentro del texto filosófico. el diálogo con Jean-Louis brevemente esto un poco más adelante. 2. muchos consideraron retomará las implicaciones semánticas de dicho título. de los cuales una vez que uno ve al lenguaje como un movimiento el segundo justamente se titula “La doble sesión” (La double constante de diferencias en el que no hay ningún punto de sceance). Mónica Cragnolini sugiere. Este texto está integrado por tres largos texto-exterior’. Derrida escribe: “…no hay neologismo (o “neografismo”) derridiano al castellano de ningún gusto por el vacío o por la destrucción en quien satisface diversas formas. en la palabra francesa original différence. 12 ‘fuera’ como lo inexistente. Sin embargo. 10 únicamente permitir que se hable de ella como diciendo lo Se puede decir que Derrida caracteriza ese espacio o esa que no es. ‘quizás’ nietzscheano…”. Derrida insistirá en que ni en el afuera. año 4. que comúnmente se traduce por “no hay nada fuera. Estudios sociales y humanísticos. de la teología negativa” (Derrida. 13 Houdebine. entre algunas otras. como dice. particularmente en lo concerniente al análisis sobre la historia y justamente. se ha traducido esta necesidad de ‘vaciar’ continuamente y de deconstruir también «Diferancia». más claramente política (sin despegarse en ningún momento Muchos traductores han llevado por consiguiente este de la filosofía). ya no se puede apelar a la realidad como Mimique. y ella sola engañosa. Por el se “borda” la exposición acerca de la différance. e incluso mediante el que común- 104 Revista LiminaR. genuinamente preocupado por problemas políticos. vol. 1995: 44). puede reintroducir lenguaje. Todo adquiere la sesiones entre el 26 de febrero y el 5 de marzo de 1969. cuya exposición dé lugar a “Un mundo de fantasmas y huellas sin origen”. En realidad él escribió: ‘No hay (Derrida. no es un nuevo 1977: 76). Paradójicamente. y es bastante de-texto”. se considera este texto su declaración segunda e por una a (más adelante se explicará por qué razones). ello. no presencia. en Posiciones: El término “Deconstrucción”. sino que es no-lugar. puesto que la différance. solidaria de la determinación del ser del ente Espectros de Marx. respuestas filosóficas que consisten en totalizar. Derrida desde sus primeros textos. 6 Derrida intercambia. No es sino hasta un texto de 1993 titulado de la filosofía derridiana. uno de los más importantes 85-91 y 120-124). que siempre está moviéndose “un modo de ser superior. núm. parece muchas más alusiones referidas a esto. con respecto a esto: “se encuentra presa en un trabajo que arrastra a través de una “…La lógica ‘ex-cursiva’ derridiana sale del curso y nos coloca cadena de otros «conceptos». Derrida tiene perfectamente presentes los riesgos que conlleva texte”. dedicado fundamentalmente a una lectura del descanso estable. En él. La redacción de la revista Tel era algo inherente al lenguaje” (Culler. Quel. esa traducción es bastante claro en este sentido: “…la conceptuación misma.ar. sino en “no se trata aquí de un movimiento así”. que fue donde apareció por primera vez. De hecho. 1971: 22-23). como señalando negativamente sus atributos. las cuales codeterminan su propia posibilidad. por ejemplo. Tuxtla Gutiérrez. de una a confundirse con los principios de la llamada “teología llamada tan incondicional como la del pensamiento del que no negativa”. dirá. un “concepto maestro”. modo del Dios al que se le niega la existencia para reconocerle como una “lógica ex-cursiva”. de Mallarmé. 8 11 En el original francés Derrida escribe “Il n y a pas de hors. 1997: 8). Aparte de este caso «Diferenzia». su “entre”. para que en ellos no se reflejaba una toma de partido clara. podrían llegar contrario. al ser tan se separa…” (Derrida. IV.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A lo tanto. en llenar el 7 Derrida reconoce que los motivos sobre los que se articula o espacio de la cuestión o en denegar su posibilidad. inefable”. ilustrar el modo en el que se lleva a cabo su trabajo textual. y la carta enviada por éste a Derrida. como una especie de ultra-idealista que concibe al lo que se quería criticar” (Derrida. La différance. 1998b: 42). octubre de 2004. Por lugar. en el ámbito de una lógica paradójica […]. de otras «palabras»…” (Derrida. supuestamente 9 A Derrida le preocupaba grandemente la cuestión de una “toma proponía el título por esa simple razón de que había sido de partido” en la filosofía y. por ejemplo. que comienza a verse en Derrida un pensador como presencia” (Derrida. www. presentado en dos sesiones. se trata aquí de un imperativo ético y político. la entre toda su extensa obra. ISSN: 1665-8027 . 1977: 77). imposibilidad de asentamiento.ciudad. Según Jonathan Culler. e inestabilidad y la ambigüedad que Derrida planteaba que inicialmente figuraba sin título. Se expondrá la política (Cfr. diciembre de 2006. 1992: 115). En el texto se pueden encontrar irreductible a las categorías de nuestro lenguaje.

se pronuncian igual. la noción de “efecto”)] se deben entender más allá de la lengua 105 Revista LiminaR. Sin embargo. 1997: 23-27). el contrario. a la noción de origen. fuera de los cuales es absolutamente imposible parte. En primer lugar. De un modo o reasumido en un esquema unitario. “no se oye. 1997: 23). El término fenomenología trascendental. pero ello 1997: 27). IV. encuentra siempre “diferido”. afirma Derrida. “…Más que destruir era preciso “haciéndose oír”). desde un “contexto”. así como el sistema de las un “acontecimiento” que siempre está teniendo lugar. los que. y por Derrida estaba dictando una conferencia ante un foro. dice Derrida. y différance. no han. a propósito de comentar la posibilidad de traducir problemática de la “estructura”. en textos posteriores. cada diferencias lingüísticas. un “idioma” o del cielo”. la deconstrucción –aclara– no es ni un “análisis”. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A 14 mente se llega a caracterizar su trabajo. afirma retomar el término un tanto en general a todo lo que puede ser llamado metafísica occidental. 1997: 26). De ahí que Derrida recurra sobre moda filosófica. al postular ese movimiento de la différance tenía en la una “crítica”. permitía a Derrida ejemplificar que éste lengua francesa). “caído vez. ha dado lugar según Como ya se dijo. “deseaba traducir Derrida tiene presente aquí la crítica a los postulados de la y adoptar a mi propósito” (Derrida. por así criticar o. confiesa Derrida haberlo La diferencia entre la e y la a. dice. Chiapas. de modo singular. por inspiración heideggeriana. 1997: 26). dado que esa completamente el hablar de “efectos” (ni siquiera totalmente centralidad discursiva era la que Derrida se proponía asimismo en el mencionado “La Différance”). ni. Era un término a ningún orden lógico de significaciones. en otras palabras. le permitía de alguna manera sugerir esto. precisamente. puesto que se resistía a ser definido deconstrucción” (Derrida. Derrida se lamenta de que incluso se hayan causa. Y ello. sino que puede extenderse de ellos. no sin cierta ironía. “Cuando elegí esta palabra… jamás pensé todo a la noción de “huella” o “marca” (más adelante se tratará que se le fuera a reconocer un papel tan central en el discurso…” ese punto). Y aquí se encuentra una aparente dificultad: si las (se halla necesariamente inscrito dentro de una cadena) “…por diferencias no tienen origen puesto que están ya siempre sí sola –dice– no me ha parecido nunca una palabra satisfactoria diferidas. La deconstrucción en las ejemplo escribe: “… [Algunos de] estos términos [(el caso de fronteras de la filosofía. la diferencialidad que “Deconstrucción”. Tanto ese orden como que daba lugar a ciertas caracterizaciones del tipo de la teología esos “valores” –dice–. aparte de la citada fuente. era preciso reconstruirlo” (Derrida. núm. igual. 1997: 23). dice. Tuxtla Gutiérrez. que no necesariamente se reduce “deconstrucción” al idioma japonés. (Derrida. puesto que suenan y para ello. Y en En “Carta a un amigo japonés”. 1998. bajo el contexto del dominio teórico del estructuralismo. tampoco es una palabra precisamente inevitablemente nos conduciría a la relación del efecto con una “afortunada”. en francés). Derrida admite la porque fundamentalmente su movimiento escapa a la posibilidad de encontrarse en ello una especie de teología representación de un origen o un punto de partida negativa: “… ¿lo que la deconstrucción no es? ¡Pues todo! ¿Lo semánticamente estable. 1997: 26). a la “demolición nietzscheana”. en el sentido más llano de la palabra. como dice este último. Si no se podía definir era relativamente parecido al caso de la différance. (y por ende a un concebida. sobre todo. año 4. ni Derrida. lengua (u otro determinado sistema o estructura). Paidós. próxima. en un cierto sentido “convencional”. parecería que no son más que efectos al interior de la […] debe estar siempre rodeada de un discurso…” (Derrida. 1997: 27). “deconstruir”. Por ello. son (en un cierto sentido) “históricas” de parte a una “firma”. revertido las intenciones iniciales por medio de las cuales fue nuevamente. Para una revisión más decirlo. 2. no abandona (Derrida. un “método” (Derrida. que a su vez haya sido la encargada de producirlo y así. el signo y el juego… 15 alemanes Destruktion y Abbau. y utiliza esa noción. Por no era a su vez algo aferrable como “diferente”. conjuntando los vocablos cfr. Estudios sociales y humanísticos. junto Pero si la deconstrucción –y en eso pone el énfasis– no puede con el lingüista Ferdinand de Saussure (más adelante “ser”. “La estructura. el cierto sentido debe entenderse teniendo siempre en cuenta la autor. son “filosofemas sometidos a la negativa –como ya vimos–. Derrida por detallada. Barcelona. apoyándose en el Littre (Diccionario de la constituía el signo. la palabra deconstrucción nace exclusivamente Derrida a muchas ambigüedades y muchos malentendidos. vol. es porque designa llegaremos a eso) que la différance. busca esclarecer algunos a la corriente llamada estructuralismo. no hay ninguna diferencia entre las palabras asimismo comprender cómo se había construido un ‘conjunto’ différence (la original. Pero asimismo reconoce. cfr. 16 francés para “destrucción”. mira fundamentalmente romper con la lógica del discurso es completamente indefinible e intraducible y no se deja llevar filosófico occidental y sus principales categorías. su origen se que la deconstrucción es? ¡Pues nada!” (Derrida. ISSN: 1665-8027 . diciembre de 2006. es decir. “descartado” dado que era de una connotación demasiado permanece silenciosa y discreta” (habrá que recordar que negativa. 17 otra parte. llegándose a convertir incluso en una especie de determinado binarismo).

Derrida se había propuesto deconstruir la sentido de “invocarlo”. es siempre “Cuestión de repetición… No se pueden 20 La escritura. “Time” pérdida confundiéndose con la de la pérdida absoluta. ni una palabra. Una de las frases más persistentes de Hamlet economía de la différance: “…una economía general que y que a Derrida le parece sumamente significativa y toma en consideración la no reserva. de un concepto y de una fonía”. “El por comodidad estratégica y para iniciar la deconstrucción de su fin del libro y el comienzo de la escritura”. “De la economía restringida a temente “asedia” cualquier “orden tranquilizador de los la economía general. Tympaniser. 21 sistema en el punto actualmente más decisivo…” (Derrida. Desde sus cabrá mencionarlo. y en él. como muchos otros conceptos. 18 “Tímpano”. no 1998b: 48). se precisará sentido emparentado con “criticar”. “fuera de lugar”. sino Gramatología. y los efectos principio de clasificación” (Saussure. se Cfr. sobre Este aspecto será uno de los puntos principales que interesarán 106 Revista LiminaR. con respecto al habla. fingiendo incluso la que constituye el lenguaje […] En él el significado funciona ventaja. 1998b: 54). Relación entre una problemática. es decir “lo puede escribir sin una deformación del tímpano filosófico…” que se representa como una unidad tranquila y presente. es una totalidad en sí y un que “no se puede oír”. preocupación que daría lugar. cabe mencionar.” (Derrida. frase que Hamlet différance que encuentra su cuenta y una différance que fracasa enuncia fundamentalmente para indicar que el tiempo o la en encontrar su cuenta. 2. Esto último. en ninguna de las categorías de los hechos humanos”. Chiapas. “…Oh cursed spight/ That ever I was borne to set it right!…”. la de conllevar un tualidad” (Derrida. 25 apropie de su emisión? […] Dicho de otro modo. La idea sobre esta “economía (Derrida las enumera pormenorizadamente (:33-34). Derrida menciona. 1998: 45-46). declara: “…No hay un significado que la membrana del tímpano [es] un tabique delgado y trascendental. Cfr. según Derrida. dirá. dice. puesto que. si como un significante desde siempre. es The time is out of joint. ni un concepto. al juego de referencias significantes su campo de escucha sin que al punto. que se aúna con puesto que. puesto que no hay [ningún] significado que escape. pero ¿podemos penetrar violentamente para caer eventualmente en él. Según Saussure. Hamlet. 1975: 50-51). ¿se puede El texto sobre los Espectros de Marx. significación de ser un elemento auditivo. el fantasma de su padre. Hamlet. lo haga resonar en ella. “golpear” o “percutir”. Estudios sociales y humanísticos. dice escritura y la diferencia. buscará “conjurar” al fantasma. la apuesta de la presencia pura y sin situación presente está. al proyecto de una “teoría general sobre la escritura”. sobre todo le vino a partir de un diálogo o Derrida hace hincapié en el desordenamiento del tiempo. aunque esencial”. 24 decodificamos el enunciado. 1998: 55). Cfr. una y otra vez. llamada así por Derrida como […] y yo no los uso aquí. es uno de los conceptos clave controlar sus idas y venidas porque empieza por regresar…” y más complejos de Derrida (prácticamente de la misma (Derrida. está en gran parte motivado por una lectura del haciéndose oír por él?” (Derrida. y también. sobre todo en su primer hacer estallar el tímpano de un filósofo y continuar capítulo. la filosofía. Derrida escribe: “Sabemos Derrida. es el título del primer ensayo de Márgenes de la El lenguaje es “multiforme y heteróclito […] no se deja clasificar filosofía. transparente […]. Re-enter the Ghost. en teniendo presente esta relación paradójica entre la escritura tanto que la lengua “por el contrario. De la gramatología. si escuchamos lo que se dice de ella. (Derrida. la lengua no se confunde con el lenguaje. constan- Hegel con el de Bataille. en La presentes”. importancia que el concepto de différance). incluso comienza citando una frase 19 Derrida lo concebía en los términos de una “economía de Hamlet en la que éste parece concentrarse en el arribo de general sin reserva”. Derrida. año 4. Un hegelianismo sin reserva”. ISSN: 1665-8027 . “anunciar a bombo y más conforme la exposición. de Shakespeare. I.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A metafísica en la que se han trazado con todas sus implicaciones una escritura no-fonética. es “la posibilidad misma de la concep- el recuerdo de lo “sonoro”. incluso. para después desterrarlo y expulsarlo relación binaria que la escritura siempre había mantenido en nombre de lo que vendrá a denominar como “justicia”. es confrontación entre distintos motivos del pensamiento de gracias a la irrupción de ese fantasma que. de la en este contexto puede designar a la vez varias lecturas muerte…” (Derrida. controlado” y “desajustado” la situación política (y temporal) Derrida. con respecto a esta en Dinamarca. 22 que ésta produce en el “oído filosófico” (“…esto no se La différance no es. El fantasma disloca el tiempo. por así decirlo. 1995: 25). núm. 1998c: 21). por ejemplo. sobre el que decía era uno de los puntos un “fantasma”. Derrida juega un tanto con su sentido. tiene la doble autorreferente. nota 22. 1971: 12). en términos fonéticos. según el texto. diciembre de 2006. sobre todo Cap. Tuxtla Gutiérrez. vol. Pero si general”. 23 platillo”. es más que “una sola de sus manifestaciones. que ha “des- de mayor oscuridad en la exposición sobre la différance (cfr. IV. 1998c: 19). en el doble primeros textos.

etc. 2. seguir queriendo el “poder” de ir más allá de sí mismo. y aún menos. En términos muy generales ésta es la fórmula en la que “huella”. Estudios sociales y humanísticos. y si seguimos la lectura de la frase indicada “Todo ni. ni diferencia…”32. dice. parti- son irreductibles a la dialéctica especulativa: “…el fármacon no cularmente el ensayo “La constitución onto-teo-lógica de la es ni el remedio. a propósito de su “proyecto” ‘différance’ es él mismo acarreado. 1990: 67-123). esto es. Nietzsche no sería. si “Dionisos” es el nombre mediante el una presencia ni una ausencia. nuestro). ni una ausencia. para desaparecer esto. “cala”. función de la estructura y del sistema…”. al texto hegeliano: a la imposibilidad de determinada estructura o aquello que le subyace para ir más generar un momento de síntesis o resolución (reunión en allá de los límites de su lógica. –y en general. relación de la fuerza con la fuerza. En este punto. ni el adentro metafísica” (Heidegger. su exposición acerca de la différance voluntad de poder (Wille zur Macht). ISSN: 1665-8027 . consiste el llamado planteamiento de la “diferencia “hymen”. “…el ontológica”. no es difícil ver que para Derrida marginal. ni la palabra ni la escritura. y en “signo”. comprensiblemente. para gran parte del pensamiento filosófico 29 Derrida. su estilo. llevado. esta caracterización no será del todo 26 Cfr. “es el juego que hace que tipográficas o de puntuación. Derrida. es también necesario saber que. “gramma”. 1971: 12). en el sentido de la impresión de letras. IV. incluso. asume que toma “en francés del siglo XX–.. como gramatológico: “Esto equivale. dado que 27 A lo que Derrida se está refiriendo aquí no es necesariamente esta noción de “superestructura originaria” la utiliza en a deshacernos de lo que habitualmente entendemos por algunos otros textos (cfr. 1977). ni el veneno. por ejemplo. vol. el hymen no es la relación podría tornarse más clara: “Si es necesario decir ni la confusión ni la distinción. su escritura. ‘archi-escritura’ o contentar a la propia voluntad con cada nivel de poder 107 Revista LiminaR. sobre todo Derrida. “marca-marcha-márgen”. “de-limitación”. uno de los conceptos centrales en la obra del movimiento de esas señales se transmite a toda la escritura y pensador alemán. a destruir el una falsa entrada o una falsa salida todavía es parte del juego. Derrida nombra 28 (Derrida. ni un accidente. reinscrito. su etc. en suma. “…Para reproducir aquí – como una voluntad de “querer” el poder. concepto de ‘signo’ y toda su lógica” (Derrida. Aufhebung) de las diferencias. 1957). tendríamos: “differánce”. etc…” (Derrida. ni el bien ni el mal. ni un afuera ni el complemento de un titulado “Fuerza y significación” (en La escritura y la diferencia). sobre todo de su segunda época. atómicas que se llaman nombres. meramente provisional. Sin embargo. “fármacon”. diciembre de 2006. análogamente y de manera provisional. pero entendida ésta no (por “comodidad estratégica”). para cuestionar el carácter mismo una unidad. enuncia las “razones” por las que estos términos Identidad y diferencia (Identität und Differenz. y para citar los principales términos indecidibles que el en su condición de “superestructura”. que Nietzsche concibe su filosofía. 1977: 55). la mancha. un lenguaje voluntad de dominio. núm. la marca también es el límite no es más que Dionisos…”. modo. trascendental ciertos términos que podrían delinear de algún afirmación pura y afirmación desdoblada de la vida. año 4. escritos. préstamo” del lenguaje de la metafísica y de la fenomenología “más que diferencia”. ni el adentro ni el afuera. [como eventualmente dijera Nietzsche] que ‘todo no es más ni la consumación ni la virginidad. se remite a a su vez. 30 mismo Derrida enuncia. 1977: 55). el grama no es ni pura. entre otras. señales parte. no una ‘superestructura originaria’. dado que la différance. y en las que. en cierto sentido. Con respecto a de “estructura” y con ello. Dionisos es atormentado en todas partes por la un significante ni un significado. el espaciamiento. como dice–. “suplemento”. adentro. mentalmente. para una revisión más detallada. Heidegger expone esta cuestión en diversos no puede encerrarse en una taxonomía acabada. el efecto nominal estructural. estructuras relativamente unitarias o sino a deconstruir la conceptualidad del concepto de “signo”.. nota 17). ni la identidad ni la diferencia. ALEJANDRO SACBÉ SHUTTERA PÉREZ A B I E R T A a Derrida para permitirle ligar dicha lectura de Shakespeare ‘archirastro’…” (Derrida. ni el velo ni el que Dionisos’. pero poder de querer cada vez más la capacidad de inadecuado [es que] yo propongo llamar [a este movimiento]. sino como un afán por ir “hacia” el fenomenológico y trascendental que se revelará enseguida poder. etcétera en el proceso de escritura. como la fuerza desvelamiento. Tuxtla Gutiérrez. ni una posición ni una negación. Así. nota 7. 1998b: 48-49) (El subrayado es con el tema de Marx. cadenas de sustituciones sobre todo en la acepción semiológica de la lingüística de nombres. simultáneamente. con todo rigor. Derrida dice. 31 ni el afuera. Derrida se está refiriendo. así a la différance como aquello que permite la apertura de una como se puede ver. ni un signo ni una cosa. el suplemento no es ni Ligando esto con una frase contenida en un ensayo de 1963 un más ni un menos. Chiapas.. haya efectos nominales. pero funda- en un léxico en tanto que tal…” (Derrida. 1997: 40). convencional ni. no es ni el espacio ni el tiempo […] Ni/ vida misma. una vez más (cfr. etc. es a la vez o bien o bien.

Freud. Ediciones del Serbal. Barcelona. vol. Editorial Zero zyx. Proyecto A Quevedo. textos. 1973. Cátedra. Anthropos. en www. Cristina. Ediciones Losada. Paidós. Le Monde. Foucault. el signo y el juego en el discurso de Vattimo. Madrid. persecución de sí misma.nietzscheana. Ediciones de Ediciones. Gianfranco. Navarra. Buenos Aires. Ferdinand de. Ética de la interpretación. Políticas del nombre propio. Madrid. Espectros de Marx Trotta. Ed. y Parnet. 1998c. Anagrama. 1975. De la gramatología. Santiago de Chile.. Cragnolini. Ana María. En torno a la voluntad de poder (selección de textos). 1998. Gilles. en Conferencias y una lectura no burguesa de: Marx. Las aventuras de la diferencia. critique of philosophy”. 108 Revista LiminaR. 1997. 1999. —. —. 2001. “Jacques Derrida: language against itself ”. Curso de lingüística general. en Deconstruction: Theory and Practice. autosuperaciones. Estudios sociales y humanísticos. Jonathan. Barcelona. Madrid. Universidad de Navarra. Birnbau. Sobre la deconstrucción. ISSN: 1665-8027 . C. S. Valencia. 19 agosto. —. 1978. Amalia. Anagrama.“Tímpano”. las ciencias humanas”. Michel. en Márgenes de la filosofía. La diseminación. www. año 4. —. —. 1997. Martin. Cátedra. Después del nihilismo. Barcelona. tesis: Deconstrucción e implicaciones conceptuales. 1995. 1996. inscribiéndola así en una cadena de constantes —. Barcelona. 1989. Repetición y diferencia.personales. Tel artículos. Cristina. De Foucault a Derrida. —. en www. 1989. IIFL. Tecnos. Texto y deconstrucción. 1999.nietzscheana. Diálogos. Routledge —. Christopher. Hopenhayn. Jean. 2001. en Márgenes de la filosofía. 1982. Althusser. 2004. “Carta a un amigo japonés”. Por —. UNAM. “La Différance”. Madrid. ridad. Madrid. Lo mismo y lo otro. Derrida y el neomarxismo. “Superación de la metafísica”. siguiendo a Derrida”. —. Buenos Norris. en Nietzsche 100 años después. en La escritura y la diferencia. México. Un estudio contemporáneo. Barcelona. Pre- Península. 1997. nietzscheano”. Saussure. G. Deleuze. “Un mundo de fantasmas y huellas sin origen”. IV. Interpretar en filosofía. en Identidad y diferencia. Pre-Textos. XXI. Diseminaciones derridinas en el pensamiento Foucault. De Peretti. 1990. Trotta. 2002. Madrid. Chiapas. Anthropos. 1971. Jacques. en Política y sociedad. La escritura y la diferencia. transgrediendo sus propios límites. 2000. 1997. 1977. Nietzsche.ar Valencia. Barcelona. 2004. en El tiempo de una ed. 1992. y la imagen derridiana de la “huella”. Madrid. 1995. El lugar de la ideología. Cátedra.. Editorial Fundamentos. Madrid. signo por el efecto espacio-temporizador de la différance. De Nietzsche a Deleuze. Dalmasso.ciudad. Entrevista con Jacques Derrida. Tusquets. Cátedra.ar Barcelona. 1998b. —. Barcelona. “Nietzsche —. El ocaso de los ídolos. paralelismo entre esa voluntad que está constantemente en —. Friedrich. Posiciones. Madrid. Jacques Derrida. Península. Pre-Textos. “La constitución onto-teo-lógica de la metafísica”. Heidegger. Theatrum philosophicum. Vincent. quel. “Para una «melancología» de la alte- Descombes. “La estructura. “La sentencia de Anaximandro”. Mónica. —. “Interpretar las firmas: Nietzsche/Heidegger”. Tuxtla Gutiérrez. Madrid. 2. 1997. núm. “From voice to text: Derrida’s Aires. Barcelona. Valencia. diciembre de 2006. En este sentido hay efectivamente un Anthropos. 1998. Barcelona. De Peretti. “Entrevista con Jacques Derrida”. Editorial Andrés Bello. Barcelona. Barcelona. y Francisco Vidarte. “Fuerza y significación”. Alianza Editorial. Derrida. Martínez de la Escalera. Gianni. que se desplaza del —. Martin. 1998ª.com.ar Caminos de bosque. Anthropos. en Bibliografía Nietzsche.DERRIDA: LA ESTRUCTURA DESPLAZADA Y EL PROBLEMA DE LA DIFFÉRANCE A B I E R T A alcanzado. Culler. London.