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METODOS PARA DEJAR DE FUMAR

¿COMO DEJAR DE FUMAR CON ÉXITO?: 10 CONSEJOS DE EXPERTOS En este artículo, nuestros médicos expertos en deshabituación tabáquica te presentan 10 consejos fundamentales para dejar de fumar con éxito. Estos son una serie de métodos para dejar de fumar que creemos que son imprescindibles para entender cómo dejar el cigarrillo de una vez por todas.

  • 1. Fija una fecha para fumar tu último cigarro

Mentalízate: no existen trucos para dejar de fumar. Debes fijarte una fecha en la que te digas a ti mismo "quiero dejar de fumar" y cúmplela. Muchas más personas han dejado de fumar de golpe que haciendo reducciones, que a la larga no funcionan. Piensa en tus intentos previos y en lo los mejores métodos que te funcionaron bien y en los que no ..

  • 2. Cambia tu rutina para acabar "engañar" a tu adicción a fumar

Recupera todas esas actividades que te gustan y tienes olvidadas. Es un buen momento para sorprenderte a ti mismo. Distráete de los impulsos de fumar. Planea algo agradable todos los días.

  • 3. No busques excusas para dejarlo

Cualquier día es un buen día para dejar de fumar, no sólo por tu salud, también por tu familia bolsillo.

...

y

tu

  • 4. No fumes ningún cigarrillo más

Por un cigarrillo o incluso por una calada se recae, es el inicio de una gran "amistad". "Por un cigarro no pasa nada" debería ser "por un cigarrillo se cae seguro" ..

  • 5 Piensa positivamente: "Quiero dejar de fumar"

Uno de los mejores métodos para dejar de fumar es anotando las ventajas, no sólo las físicas, que seguro que se encuentran desde el inicio. Busca apoyo en tu familia, amigos y compañeros de trabajo.

  • 6 Haz ejercicio. Mantente activo

No es necesario hacer una maratón olímpica. El deporte es uno de los ejemplos de cómo dejar de fumar puede ayudarte en tu vida. Cualquier pequeña actividad es un paso para dejar de fumar: te relajará, te ayudará a controlar el peso y, sobre todo, resaltará las mejoras físicas de dejar el tabaco. Sólo hace falta no coger el coche cuando se puede ir caminando, las escaleras en lugar del ascensor ...

  • 7 Bebe muchos líquidos

Beber es uno de los mejores métodos de consejos para dejar de fumar. Bebe mínimo 1,5 litros al día ya que el cuerpo necesita hidratarse. Probad diferentes sabores. Evita el alcohol.

Evita comidas que engorden y si necesitas picar algo, las verduras son tus mejores aliadas. Bajo un control adecuado, la persona que deja de fumar no se debe engordar.

9 Piensa en el día a día, no en el nunca más

Piensa: "Hoy no fumo". Esta es tu meta principal cuando quieras evitar fumar un cigarrillo y estar sin fumar hoy. Sabes que lo puedes conseguir.

10 Aprovecha la ayuda profesional que se te está dando

Pregúntales a los profesionales de la salud cómo dejar de fumar. Los diferentes profesionales que te pueden ayudar harán todo lo posible para que dejar de fumar sea una experiencia positiva.

¿QUE PROYECTOS EMPLEAN LAS EMPRESAS?

Un programa de acompañamiento para ayudar al fumador a abandonar el tabaco Una breve conversación de entre 2 y 5 minutos de duración con el profesional sanitario duplica las posibilidades de éxito en el proceso de cesación https://www.dejadefumarconayuda.es/ permite al fumador llevar un seguimiento personalizado de su proceso de cesación tabáquica Con la herramienta ‘Mapa de Consultas de Unidades de Tabaquismo’ podrá buscar la consulta más cercana para pedir apoyo al profesional sanitario

Evita comidas que engorden y si necesitas picar algo, las verduras son tus mejores aliadas. Bajohttps://www.dejadefumarconayuda.es/ permite al fumador llevar un seguimiento personalizado de su proceso de cesación tabáquica Con la herramienta ‘Mapa de Consultas de Unidades de Tabaquismo’ podrá buscar la consulta más cercana para pedir apoyo al profesional sanitario En la actualidad más del 60% de los fumadores ha intentado dejar de fumar en algún momento; de hecho, la media se sitúa en al menos 3 veces.1 En este sentido, son muchos los fumadores que eligen dejar el tabaco recurriendo sólo a la fuerza de voluntad. Sin embargo, son varios los estudios que demuestran que únicamente el 3% de estos pacientes sigue sin fumar 5 años después.2 La compañía biomédica Pfizer ha puesto en marcha https://www.dejadefumarconayuda.es/ , una site que nació en el 2010 y que hoy se presenta como un espacio renovado que el fumador podrá utilizar de apoyo, junto al consejo del profesional sanitario, durante su plan de cesación tabáquica. Se sabe que una breve conversación de entre 2 y 5 minutos de duración con el facultativo puede llegar incluso a duplicar las posibilidades de éxito en el proceso de cesación.1 El doctor J. Antonio Riesco, director de los cursos de tabaquismo dirigidos a expertos de SEPAR, apunta al respecto que “una vez que el fumador toma la decisión de dejar de fumar e iniciar el proceso de cesación, es fundamental que acuda a su médico, ya que podrá aconsejarle sobre el tratamiento que mejor se adapta a su situación”. Con https://www.dejadefumarconayuda.es/ , el fumador tiene una herramienta de apoyo que puede utilizar durante el proceso de cesación. ‘Plan para dejar de fumar’, en concreto, es una de las aplicaciones que ofrece este site y con ella, el fumador irá recibiendo recomendaciones útiles cada día para dejar de fumar paso a paso que podrá seleccionar en función de cual sea su principal motivo para dejar de fumar. A este respecto, el doctor Riesco, señala que “el principal motivo por el " id="pdf-obj-1-18" src="pdf-obj-1-18.jpg">

En la actualidad más del 60% de los fumadores ha intentado dejar de fumar en algún momento; de hecho, la media se sitúa en al menos 3 veces.1 En este sentido, son muchos los fumadores que eligen dejar el tabaco recurriendo sólo a la fuerza de voluntad. Sin embargo, son varios los estudios que demuestran que únicamente el 3% de estos pacientes sigue sin fumar 5 años después.2 La compañía biomédica Pfizer ha puesto en marcha https://www.dejadefumarconayuda.es/, una site que nació en el 2010 y que hoy se presenta como un espacio renovado que el fumador podrá utilizar de apoyo, junto al consejo del profesional sanitario, durante su plan de cesación tabáquica. Se sabe que una breve conversación de entre 2 y 5 minutos de duración con el facultativo puede llegar incluso a duplicar las posibilidades de éxito en el proceso de cesación.1 El doctor J. Antonio Riesco, director de los cursos de tabaquismo dirigidos a expertos de SEPAR, apunta al respecto que “una vez que el fumador toma la decisión de dejar de fumar e iniciar el proceso de cesación, es fundamental que acuda a su médico, ya que podrá aconsejarle sobre el tratamiento que mejor se adapta a su situación”. Con https://www.dejadefumarconayuda.es/, el fumador tiene una herramienta de apoyo que puede utilizar durante el proceso de cesación. ‘Plan para dejar de fumar’, en concreto, es una de las aplicaciones que ofrece este site y con ella, el fumador irá recibiendo recomendaciones útiles cada día para dejar de fumar paso a paso que podrá seleccionar en función de cual sea su principal motivo para dejar de fumar. A este respecto, el doctor Riesco, señala que “el principal motivo por el

que los fumadores deciden dejarlo suele ser la propia salud y los beneficios que aporta el hecho de dejarlo, aunque la cuestión económica está cobrando cada vez mayor peso”. Puesto que no todos los fumadores fuman de la misma manera, sino que cada uno sigue su propia rutina, en la sección ‘Consejos para dejar de fumar’ la persona que visita la web podrá encontrar una gran variedad consejos muy útiles y fáciles de seguir. “Fíjate metas alcanzables, planifica un viaje con el dinero que te vas a ahorrar, haz una foto a tus dientes a diario para comprobar como poco a poco van perdiendo el color amarillento, o escoge una bebida diferente que no te incite a fumar cuando llega el fin de semana y acudes a un bar, son algunos de los consejos que muestra la web y que sirven de apoyo a la hora de dejar de fumar”. Además, https://www.dejadefumarconayuda.es/ pone a disposición del fumador la posibilidad de buscar la unidad de tabaquismo más cercana a su lugar de residencia a través del ‘Mapa de Consultas de Unidades de Tabaquismo’ ubicado en la web de Pfizer, mediante la cual podrá buscar cuál es su consulta más cercana y así pedir el apoyo del profesional sanitario que puede asesorarle sobre qué métodos son los más adecuados para que abandone el tabaco de formar definitiva. El tabaquismo no es un hábito, es una enfermedad El tabaquismo es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad y una de las principales formas de drogadicción y causa de mortalidad, invalidez y muerte prematura evitable.3 Concretamente, el tabaco provoca la muerte de 50.000 personas cada año en nuestro país y más de seis millones de personas en todo el mundo.4,5Además, es considerado por los expertos como uno de los mayores problemas de salud pública vinculado a más de 25 enfermedades. En la actualidad, el 24% de la población española afirma que fuma a diario según los últimos datos publicados en la Encuesta Nacional de Salud.6 Datos que resultan preocupantes, “por eso desde Pfizer, creemos que https://www.dejadefumarconayuda.es/ resulta una herramienta muy útil. Hemos querido mejorarla para que esté a disposición de los fumadores y ayudarles así en su camino hacia el éxito en el proceso de cesación tabáquica”, concluye Juan Álvarez, director Médico de Pfizer.

PROYECTO DEL GOBIERNO PARA APOYAR A FUMADORES

De todos los problemas emergentes de salud pública, el tabaquismo ocupa un lugar especial. Se trata de una adicción que durante mucho tiempo fue socialmente tolerada. Hoy, sin embargo, hay evidencia científica que demuestra los graves daños a la salud que produce, no sólo a quienes fuman, sino también a aquellos que en forma involuntaria se ven expuestos al humo del tabaco. En nuestro país hay 13 millones de fumadores, cifra en sí alarmante, pero si añadimos a los fumadores involuntarios o pasivos, resulta que 48 millones de personas, es decir, la mitad de la población mexicana, están expuestas a los daños producidos por el tabaco. En efecto, el tabaquismo es un freno al desarrollo, reduce la salud y productividad de sus víctimas, pues sus efectos nocivos se expresan justamente en el período más productivo de la vida; además los niños expuestos a la nicotina desde el seno materno, y después, en la convivencia con familiares fumadores, ven mermado su desarrollo físico y mental. Las acciones para evitar estos daños a la salud no pueden esperar más, debemos prevenir que los niños y jóvenes inicien el consumo del tabaco, y apoyar a quienes ya fuman para que dejen de hacerlo, así como propiciar ambientes libres del humo de tabaco para proteger a los no fumadores. El Consejo Nacional contra las Adicciones está llevando a cabo acciones de prevención, tratamiento, rehabilitación e investigación, así como campañas de comunicación y movilización social en las que participan diversos organismos de los sectores público, social y privado. El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, INER, institución pionera en este campo, cuenta con un programa ejemplar para la instalación de clínicas de tabaquismo. Sin desconocer los avances que en la lucha contra el tabaquismo ha alcanzado nuestro país, debemos reconocer que los resultados no son los deseados, ya que la tasa de fumadores en jóvenes de 12 a 18 años continúa en ascenso, por lo que recibimos con entusiasmo la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud de un Convenio Marco para la Lucha Antitabáquica. El tabaco es un negocio multinacional que sólo puede ser enfrentado con una respuesta global; necesitamos la

armonización interna de nuestras políticas internas fiscales, comerciales y sobre todo de salud y educación, pero necesitamos también una armonización internacional. Cada vez que un país desarrollado gana un juicio contra la industria tabacalera, como consecuencia, el comercio se desplaza a países menos desarrollados, situación inadmisible desde el punto de vista ético. Una política fiscal saludable que eleve los impuestos al tabaco para desalentar su consumo, sobre todo en jóvenes, un control efectivo de la publicidad que tienda a su prohibición y un uso enérgico de la autoridad para impedir la venta de tabaco a menores de edad, así como la restricción de los sitios en que se permita fumar, ayudarán en la reducción del consumo. Hay que decirlo con claridad, el tabaco no es un bien de consumo, es un mal de consumo. Comprometámonos, pues, todos y todas, a tener un México que podamos disfrutar hoy y legarlo a nuestros hijos, con un aire limpio del humo de tabaco. Si cada uno asumimos nuestra responsabilidad y actuamos hoy, podremos legar un mundo más sano a nuestros hijos.

BENEFICIOS DE DEJAR DE FUMAR

Cuando se deja de fumar se notan rápidamente algunas mejoras en el bienestar físico. Sólo en dos días En sólo un par de días el cuerpo queda liberado del monóxido de carbono que contiene el humo del cigarrillo. Consecuencia: aumenta el nivel de oxígeno en la sangre y mejora el aspecto físico general. Fumar también constriñe los vasos sanguíneos, de modo que la sangre fluirá más fácilmente. Las personas con problemas circulatorios notarán que los dedos de las manos y de los pies se enfrían menos. Una vez que desaparezca el síndrome inicial de abstinencia dormirá mejor. Tanto el olfato como el gusto se harán más sensibles, hasta el punto de que el humo del tabaco de otros fumadores le podrá irritar, y asímismo le fastidiará el olor que deja en su ropa.

Los beneficios de dejar de fumar A los 20 minutos La tensión arterial y el pulso se normalizan y se incrementa el flujo sanguíneo. A las 8 horas El nivel de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. A las 48 horas El monóxido de carbono y la nicotina han desaparecido por completo. A los 2 ó 3 días Menos mucosidad, o ninguna, en la garganta y los bronquios y con ello, menores dificultades respiratorias. A los 5-7 días Mejoran los sentidos del olfato y el gusto, el aliento es más fresco, los dientes están más limpios y el nivel de energía aumenta. A las 2-3 semanas El síndrome de abstinencia físico desaparece y pueden pasar horas sin acordarse del tabaco. Disminuye asimismo el riesgo de trombosis. A las 3-4 semanas La tos y las molestias en los senos nasales desaparecen. Disminuyen los problemas de falta de aliento y se siente menor fatiga. Más energía. Los pulmones son más fuertes ante una infección. A los 2-3 meses La función pulmonar mejora un 5%. Al año Se divide por dos el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

A los 2-3 años Los riesgos de padecer neumonía o gripe son los mismos que los de un no fumador. Los riesgos de ataques al corazón, angina de pecho y problemas cardiovasculares continúan bajando. A los 5 años El riesgo de cáncer de garganta, esófago y vejiga se reduce a la mitad. A los 5-10 años Los riesgos de enfermedades cardiovasculares o trombosis son los mismos que los de los no

fumadores. A los 10 años El riesgo de cáncer de pulmón se divide por dos. A los 15-20 años El riesgo de padecer cáncer de pulmón, garganta, esófago o vejiga es el mismo que el de los no fumadores. Aun así, el riesgo de padecer cáncer de pulmón de los ex fumadores empedernidos (20 o más cigarrillos diarios) sigue siendo el doble el resto de sus vidas. Otras ventajas Menos estrés Apenas unos meses después de dejarlo, los fumadores más empedernidos se consideran a sí mismos menos estresados. Existe la evidencia de que la nicotina, lejos de aliviar el estrés, puede causarlo. La percepción de los fumadores de que la nicotina lo alivia se debe simplemente a que satisface la demanda del cuerpo de más nicotina entre cigarrillos; la respuesta de "agradecimiento" del organismo tras la nueva dosis es la que alivia la tensión.

Más tiempo y

...

más dinero

La ganancia de tiempo tras dejarlo es una sorpresa para los ex fumadores. La mayor parte de los fumadores no es consciente del tiempo que dedican a preocuparse por el tabaco: dónde comprarlo, cuándo, en festivos o por la noche ...

Y

¡para qué hablar del dinero!

... Sentimiento de logro Es absolutamente satisfactorio fijarse una meta y lograrla, particularmente cuando el camino tiene obstáculos imprevistos que hay que superar. Muchos ex fumadores están legítimamente orgullosos de haberlo dejado y ese sentimiento puede fortalecer enormemente su autoestima. Es buena idea que las metas establecidas en los primeros días o semanas tras dejarlo sean realistas y no decir cosas como 'lo dejo ahora mismo y para siempre'. Puede incrementarse la motivación si se premia usted mismo en diversas 'fechas señaladas' que usted mismo fije: un día sin fumar, luego tres, una semana, dos semanas, un mes, etc. Muchas 'victorias' de este tipo incrementan la confianza en uno mismo. Recuperar el control Uno de los aspectos más duros de dejar de fumar es resistir a la ansiedad por fumar. Cuando se deja de fumar, esos momentos de ansiedad llegan regularmente, pero habitualmente desaparecen en un par de minutos. Esa ansiedad es como un músculo bien desarrollado. Cuando deja de usarse se va debilitando hasta que se atrofia por completo. Cada vez que se supera un momento de ansiedad se da un paso más hacia esa atrofia. Cuando aprenda a soportar los momentos de ansiedad, habrá ganado en todos los frentes. Esos momentos se irán espaciando y desaparecerán, recuperando el control de la adicción. Una nueva faceta de la personalidad Dejar de fumar puede hacer que emerjan aspectos nuevos de la personalidad. Como parte del proceso de conocimiento de los factores que desencadenan el ansia por fumar, muchos fumadores acaban por saber qué les enfada o estresa, qué les hace feliz o qué les aburre. Aprender a controlar nuevas situaciones y a sortear obstáculos puede ayudar al desarrollo personal. Dr. Alfonso Santiago Marí, Especialista en Hematología

RAZONES DE LOS ADOLESCENTES QUE COMIENZAN A FUMAR

¿Por qué fuman los adolescentes? El principal motivo de los más jóvenes para empezar a fumar es el deseo de sentirse aceptados por sus amigos

RAZONES DE LOS ADOLESCENTES QUE COMIENZAN A FUMAR ¿Por qué fuman los adolescentes? El principal motivoGrupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), casi el 30% de los adolescentes españoles fuma. Este es un problema de salud muy grave, pues los riesgos asociados al tabaco son mayores cuanto antes se inicie la costumbre de fumar. Además, los adolescentes son más vulnerables a los efectos adictivos de la nicotina, ya que su cerebro todavía se está desarrollando. En este artículo se describen cuáles son los factores que incitan a los jóvenes a empezar a fumar y a continuar con el hábito tabáquico. Los adolescentes españoles comienzan a fumar, de media, hacia los 13 años y medio de edad. Como explica Alejandro Pérez Milena, médico de familia y coordinador del Grupo de Estudio del Adolescente de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria ( SAMFyC ), "a partir de esa edad hay un incremento significativo del tabaquismo. Se pasa de un consumo de prueba, a otro ligado a los momentos de ocio". De este modo, los adolescentes de entre 16 y 18 años fuman mucho más que los más jóvenes. "Algo más de un 25% de los adolescentes de 18 años de edad fuma todos los días". Y, según un estudio realizado por este grupo de la SAMFyC, "los adolescentes consumen de media entre 8 y 10 cigarrillos por día. Este consumo se incrementa cuando se fuma en fin de semana o en momentos asociados al ocio, y llega a 15-20 cigarrillos diarios". El primer cigarrillo en la adolescencia La presión del grupo de amigos es un factor fundamental para iniciarse en el hábito tabáquico. "La necesidad de establecer relaciones sociales puede hacer que los adolescentes se sientan obligados a ir a los lugares de ocio (como el botellón) donde fumar es algo normal", explica Pérez. "Está comprobado que los adolescentes no fuman si los amigos no apoyan el consumo de tabaco", afirma. Como señala el informe 'Juventud y tabaquismo', de la Fundación Pfizer , tener amigos fumadores es la principal razón para que los jóvenes empiecen a fumar. Entre los adolescentes, el consumo de tabaco está más extendido entre las chicas, aunque los hombres suelen fumar más cantidad y con mayor frecuencia Entre los adultos, hay más hombres fumadores que mujeres fumadoras. Sin embargo, entre los adolescentes, el consumo de tabaco está más extendido entre las chicas, "aunque los hombres jóvenes suelen fumar más cantidad y con mayor frecuencia", apunta el experto. También los motivos que llevan a fumar son diferentes según el género. Así, según aclara este especialista, para los adolescentes varones, "fumar supone un rol de autoridad personal en relación a sus iguales, un paso hacia la madurez y la aceptación de la uniformidad del grupo de amigos". Es decir, fuman para hacerse los importantes, ganar poder en su grupo de amigos y sentirse mayores. " id="pdf-obj-5-6" src="pdf-obj-5-6.jpg">

El

tabaco

es

una

de

las drogas más empleadas por los más

jóvenes. Según datos del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), casi el 30% de los adolescentes españoles fuma. Este es un problema de salud muy grave, pues los riesgos asociados al tabaco son mayores cuanto antes se inicie la costumbre de fumar. Además, los adolescentes son más vulnerables a los efectos adictivos de la nicotina, ya que su cerebro todavía se está desarrollando. En este artículo se describen cuáles son los factores que incitan a los jóvenes a empezar a fumar y a continuar con el hábito tabáquico. Los adolescentes españoles comienzan a fumar, de media, hacia los 13 años y medio de edad. Como explica Alejandro Pérez Milena, médico de familia y coordinador del Grupo de Estudio del Adolescente de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFyC), "a partir de esa edad hay un incremento significativo del tabaquismo. Se pasa de un consumo de prueba, a otro ligado a los momentos de ocio". De este modo, los adolescentes de entre 16 y 18 años fuman mucho más que los más jóvenes. "Algo más de un 25% de los adolescentes de 18 años de edad fuma todos los días". Y, según un estudio realizado por este grupo de la SAMFyC, "los adolescentes consumen de media entre 8 y 10 cigarrillos por día. Este consumo se incrementa cuando se fuma en fin de semana o en momentos asociados al ocio, y llega a 15-20 cigarrillos diarios".

El primer cigarrillo en la adolescencia La presión del grupo de amigos es un factor fundamental para iniciarse en el hábito tabáquico. "La necesidad de establecer relaciones sociales puede hacer que los adolescentes se sientan obligados a ir a los lugares de ocio (como el botellón) donde fumar es algo normal", explica Pérez. "Está comprobado que los adolescentes no fuman si los amigos no apoyan el consumo de tabaco", afirma. Como señala el informe 'Juventud y tabaquismo', de la Fundación Pfizer, tener amigos fumadores es la principal razón para que los jóvenes empiecen a fumar. Entre los adolescentes, el consumo de tabaco está más extendido entre las chicas, aunque los hombres suelen fumar más cantidad y con mayor frecuencia Entre los adultos, hay más hombres fumadores que mujeres fumadoras. Sin embargo, entre los adolescentes, el consumo de tabaco está más extendido entre las chicas, "aunque los hombres jóvenes suelen fumar más cantidad y con mayor frecuencia", apunta el experto. También los motivos que llevan a fumar son diferentes según el género. Así, según aclara este especialista, para los adolescentes varones, "fumar supone un rol de autoridad personal en relación a sus iguales, un paso hacia la madurez y la aceptación de la uniformidad del grupo de amigos". Es decir, fuman para hacerse los importantes, ganar poder en su grupo de amigos y sentirse mayores.

En cambio, en las chicas "predomina la curiosidad, la sensación de control del peso y la influencia positiva que ejerce el hecho de fumar para mejorar su relación de pareja", señala Pérez. La adicción a la nicotina de los jóvenes Por otro lado, tras el inicio del consumo de tabaco se puede generar una dependencia física. Como resalta Pérez, "hasta la mitad de los fumadores adolescentes presenta una adicción a la nicotina. Y esta dependencia es elevada en uno de cada cinco". La dependencia es un factor que facilita que se mantenga su consumo. Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts (EE.UU.) asegura que los adolescentes son más vulnerables a los efectos adictivos de la nicotina, ya que su cerebro todavía está en desarrollo. Esta adicción puede generarse desde la primera calada. Según los datos de esta investigación, el 40% de los 332 adolescentes evaluados mostró síntomas de adicción, aunque muchos de ellos solo habían probado el tabaco una vez. Además, no hay que olvidar que los riesgos asociados con fumar son peligrosos, y que aumentan cuanto antes se empiece la costumbre. Los especialistas del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) en un estudio realizado en 2008, apuntaban que, debido a la precocidad con que se inicia el hábito tabáquico, cada vez hay más casos de cáncer de pulmón por debajo de los 40 años. Adolescentes: acceso fácil al tabaco Para Alejandro Pérez, "el tabaco sigue teniendo una gran aceptación social que normaliza su consumo: los adolescentes pueden ver el tabaquismo como una actividad normal de la vida diaria". A pesar de que no está permitido que los menores de 18 años compren tabaco, para ellos sigue siendo muy fácil adquirirlo. Y este fácil acceso a una sustancia tan adictiva es un problema en la lucha contra el tabaquismo entre los adolescentes. "Evitar la venta indiscriminada a menores de edad es una medida altamente eficaz contra el tabaquismo en los jóvenes", asevera el especialista. La prevención del tabaquismo, la mejor estrategia La mejor manera de evitar los problemas asociados al tabaco es prevenir su consumo. El Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, estima que hasta un millón de españoles podría haber dejado de fumar desde que entró en vigor la actual Ley Antitabaco, en enero de 2011, que prohíbe hacerlo en bares, restaurantes y otros locales de ocio. Según el informe 'Juventud y tabaquismo', la ley ha provocado un descenso del consumo entre los jóvenes. Incluso, señala el estudio, "la gran mayoría de los jóvenes, incluidos los que fuman, valora de forma positiva la nueva ley antitabaco". Por otro lado, el entorno del adolescente desempeña un papel muy relevante para prevenir que fume. "Las actitudes de los padres también condicionan -añade Alejandro Pérez Milena-, ya que un ambiente sin humo en el hogar y la vigilancia de los progenitores ante el tabaquismo de sus hijos son factores protectores".

CONSECUENCIAS DEL TABACO

¿Por qué el tabaco causa enfermedades? Aunque los efectos del tabaco se producen de forma progresiva y están directamente relacionados con el tiempo de duración de la adicción, las consecuencias son demoledoras desde la primera calada: la nicotina alcanza el cerebro poco tiempo después de ser consumida, el monóxido de carbono impide que los glóbulos rojos puedan realizar su función de transporte de oxígeno a todos los órganos del cuerpo. ¿Por qué ocurre esto?. Porque la sangre es la encargada (entre otras cosas) de transportar por todo el cuerpo el oxígeno que recoje en los pulmones. Al fumar, los pulmones se llenan de humo con cientos de sustancias tóxicas, que al no haber oxígeno, son transportadas y expandidas por el sistema circulatorio. Por ello, todos los órganos del cuerpo se ven deteriorados en un fumador, porque reciben mucho menos oxígeno que el resto de las personas. Además, los productos cancerígenos que contiene el tabaco dañan el A.D.N. de las células, alterando su microambiente y desencadenando la aparición y expansión de múltiples tumores. El tabaquismo continúa siendo una de las causas de muerte prevenible más frecuente en la

población, con un impacto muy negativo en la salud de las personas, independientemente de su

edad

o

de

cualquier

otro

aspecto

diferenciatorio.

Diversas investigaciones han identificado más de 4000 elementos químicos en el humo del tabaco.

Está demostrado que, al menos 60 de ellas, tales como el níquel, son cancerígenas y producen

efectos

devastadores

en

la

salud.

El doctor Miguel Barrueco, neumólogo del Hospital Universitario de Salamanca (España), destacó que “a pesar de los esfuerzos de la industria del tabaco por desprestigiar dichas evidencias, no es posible negar que el consumo de tabaco de forma regular produce adicción, enfermedad, limitación de la calidad de vida y muerte”. Se estima que el tabaquismo reduce una media de 22 años la esperanza de vida de una persona. Consecuencias del tabaco Aquí te enumeramos aquellas consecuencias asociadas al consumo de tabaco:

Efectos en la salud y algunas enfermedades que produce:

CÁNCER: Si se fuma, el riesgo de padecer cáncer de pulmón es 22 veces mayor. Cuanto más tabaco se consume más se multiplica el riesgo de padecer otros tipos de cáncer como el de nariz, boca, glándulas salivales, garganta, esófago, laringe, pulmón, estómago, riñón, vejiga, pene, páncreas, colon, recto o ano. Aquí desarrollamos algunos de ellos:

Pulmones : Fumar cigarrillos causa un 87 por ciento de muertes por cáncer de pulmón y es responsable de la mayoría de los cánceres de laringe, de boca, esófago y vejiga. Debido a la epidemia del tabaco, el cáncer de pulmón es la causa más común de muerte por cáncer en el mundo. Cada año, 1,2 millones de personas lo desarrollan. Corazón : Al minuto de encender un cigarrillo, el corazón del fumador empieza a latir un 30% más rápido. La presión arterial también aumenta, forzando al corazón a hacer un mayor esfuerzo e incrementando el riesgo de enfermedad coronaria. Cáncer de útero y aborto espontáneo: aumenta el riesgo de cáncer cerviuterino y de útero. Además aumenta la infertilidad en las mujeres y provoca complicaciones durante el embarazo y el parto. Cáncer en las vías urinarias: el tabaquismo activo es la causa principal de muchos casos de cáncer de las vías urinarias (vejiga, uretra y riñones). El riesgo depende de cuántos cigarrillos se fuman y durante cuánto tiempo. Cancer de boca y nariz: Los puros y las pipas a menudo se consideran como la manera menos dañina de fumar tabaco. Pero aunque no inhalen el humo, los fumadores de puros y pipas tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer en la cavidad oral. Los puros demoran más en consumirse y contienen más tabaco que los cigarrillos, lo que aumenta la exposición al humo de segunda mano. Los casos de cáncer sinonasal han aumentado entre los fumadores de cigarrillos y varios estudios han demostrado que la frecuencia aumenta a medida que se fuma más. Cáncer de piel : el tabaco no causa melanoma, pero aumenta las posibilidades de morir de él. SISTEMA RESPIRATORIO:

Enfermedades pulmonares: La obstrucción crónica del pulmón, producida por la bronquitis y el enfisema, produce una discapacidad respiratoria progresiva. Esta obstrucción está provocada por el estrechamiento de los conductos de aire en los pulmones y por la destrucción de los alvéolos. El inicio de esta enfermedad es gradual y surge la incapacidad respiratoria cuando ha sido destruida casi la mitad de los pulmones. Una vez que la enfermedad se ha establecido es raramente reversible. De ahí, por ejemplo, que la neumonía, una infección de los pulmones, sea más común entre los fumadores. Algunos fumadores no inhalan el humo del tabaco y lo retienen en la boca para apreciar su sabor y para sentirse más seguros de evitar posibles lesiones pulmonares. Pero el humo guardado alrededor de la lengua produce su daño localizado, con la aparición de leucoplasias premalignas. Bronquitis crónica: La bronquitis crónica es una inflamación persistente de los bronquios (las vías respiratorias grandes) que se caracteriza por tos productiva durante un largo período de tiempo. Enfisema: El enfisema, una enfermedad pulmonar crónica que afecta a los sacos de aire de los pulmones (alvéolos), se caracteriza por dificultad respiratoria, tos, fatiga, trastornos del sueño y del corazón, pérdida de peso y depresión.

PÉRDIDA SUSTANCIAL DE SENTIDOS: prácticamente los cinco sentidos del ser humano se ven mermados a causa del consumo de tabaco:

Audición: el humo del tabaco provoca que se formen placas en las paredes de los vasos sanguíneos con la reducción de riego del oído interno. Olfato: Es evidente que aquellos órganos que tienen contacto directo con el humo incandescente de un cigarro serán los más perjudicados. Por ello, los sentidos que nos proporcionan la nariz y la boca (olfato y gusto) son los que más rápidamente se pieden. Gusto: Las papilas gustativas se atrofian por obstrucción debido a los componentes del cigarrillo y la temperatura que alcanza el humo en esta primera etapa del humo en el cuerpo. Vista: En el caso de un estudio publicado recientemente, se pone de manifiesto la mayor frecuencia de ceguera en personas mayores debido al consumo de tabaco. Los autores postulan que el tabaco aumenta el riesgo de sufrir degeneración macular, proceso oftalmológico que constituye la principal causa de pérdida de visión en Estados Unidos y determinados países europeos. Según los resultados del trabajo, las personas que consumen más de 40 cigarrillos al día, tienen un riesgo tres veces superior de padecer ceguera, comparado con las personas que no fuman. OSTEOPOROSIS: el monóxido de carbono es absorbido por la sangre mucho más rápido que el oxígeno. Como consecuencia de esto los huesos de los fumadores pierden densidad, se fracturan más fácilmente y tardan más en soldarse. CARDIOPATÍAS: el tabaco es uno de los principales factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares. ÚLCERA GÁSTRICA: el consumo de tabaco reduce la resistencia a las bacterias que causan la úlcera de estómago. CARIES DENTAL: al favorecer alteraciones en el tejido de soporte del diente ocasiona migración gingival y con ello la exposición de los cuellos dentarios, incrementándose el riesgo de formación de caries radiculares. Por otra parte, el tabaquismo tiende a disminuir el flujo salival. Efectos perjudiciales sobre el rendimiento físico:

La capacidad de un deportista que fuma es mucho más deficiente que la de un deportista que no fuma. Algunos estudios han demostrado que la combinación de tabaco y deporte puede ocasionar problemas graves en el sistema respiratorio y cardiovascular. El estrés añadido de una actividad física en un fumador intensifica las consecuencias del tabaco. Hemos dasarrollado este tema en nuestro artículo “Fumar y el deporte”. Efectos en la estética:

OLOR CORPORAL: El humo de tabaco y su olor se adhieren con facilidad a ropa, pelo, piel, manos, etcétera. CAIDA DEL CABELLO: el tabaco provoca que el cuerpo sea más sensible al lupus eritematoso que causa la caída del cabello y la aparición de úlceras bucales. ARRUGAS: el tabaco provoca el envejecimiento prematuro de la piel debido al desgaste que ocasiona en las proteínas que le confieren elasticidad. DETERIORO DE LA DENTADURA: al interferir en los procesos químicos que tienen lugar en la boca y provoca un exceso de sarro, tiñe los dientes y acelera el deterioro de la dentadura. HALITOSIS. DICROMÍA DE LOS DEDOS: el alquitrán que contiene el humo del tabaco se acumula en los dedos y en las uñas tiñéndolos de color amarillento y causando un olor muy molesto. Efectos sobre el entorno:

ALTERACIÓN DE LOS ESPERMATOZOIDES: el tabaco puede alterar la morfología de los espermatozoides y dañar su ADN, lo que aumenta el riesgo de defectos congénitos en el feto. El hombre que fuma una cajetilla de cigarrillos o más al día puede tener una pobre calidad de esperma. Eso se refiere en cuanto a cantidad de espermatozoides y en cuanto a su motilidad. Diríamos que “son menos y con menos energía”. EFECTOS EN EL EMBARAZO: hemos desarrollado un informe especial sobre esta realidad, que encarna muchos riesgos para madre e hijo. Visíta nuestra sección de “Tabaco y embarazo”.

EL FUMADOR PASIVO: El tabaquismo pasivo o involuntario es tan grave que le hemos dedicado un apartado propio en esta sección – Fumador Pasivo. Efectos económicos:

El ahorro que supone dejar de fumar puede llegar y superar los 50€ semanales. Que al año puede suponer un ahorro de más de 2000 €. Hay tratamientos efectivos para dejar de fumar que suponen un desembolso económico mucho menor que lo que cuesta fumar a una persona. En España, el servicio sanitario es gratuito y universal. Por contra, otros países tienen servicios sanitarios de pago y el ahorro en visitas al médico pos causas relacionadas con el tabaco puede llegar a ser muy importante. Efectos medioambientales:

CATÁSTROFES MEDIOAMBIENTALES: Entre otros actos negligentes, el lanzamiento de cigarros incandescentes, también desde coches en marcha, es causa habitual de incendios forestales y urbanos, cuyos efectos son devastadores. SUCIEDAD: Ante la falta de ceniceros, o por fumar en la calle, suele ser habitual arrojar la ceniza o el mismo cigarro al suelo.