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REVISTA DE ESTUDIANTES DE ARQUITECTURA

ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA #0 METODOLOGÍAS DE TALLER

NÚMERO 0 | NOVIEMBRE 2015 “ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA METODOLOGÍAS DE TALLER”

SOBRE REA

EQUIPO EDITORIAL

REA es la publicación independiente y de

Chile:

distribución gratuita de la Red de Estudiantes de Arquitectura (REA). Busca abarcar diversos temas relacionados con arquitectura, principalmente desde la perspectiva de los estudiantes.

Joseph Cuello Gamboa Christian Fierro Corral Felo Paredes Geisse Nicolás Provoste Catrileo Constanza Villegas Zúñiga

| U. de La Serena | U. de Chile | U. San Sebastián | U. de Chile | U. Mayor

REA está dirigida a toda la comunidad:

Perú:

profesores, estudiantes, profesionales o interesados en el contexto latinoamericano y global de la arquitectura. Se publican 3 número al año, en los meses de abril, agosto y noviembre.

Dhina Ruiz Rentería Ignacio Suárez Ruiz

| U. P. Antenor Orrego | U. Nacional de Piura

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ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA METODOLOGÍAS DE TALLER

En el contexto global actual,

caracterizado E por la acelerada DI velocidad

a

torna difícil hacer un ejercicio re exivo

sobre las capacidades y posibilidades de

nuestra disciplina que, sin duda, se

despliegan mucho mas allá de lo que la

academia o la profesión misma entiende

y

atingentes a nuestra disciplina, desde la

diversidad de visiones que la

individualidad, sensibilidad e intereses

de cada estudiante nos proporciona.

El primer número lo hemos dedicado a

una temática ajena a la contingencia, y

mas bien cercana a una re exión, que

consideramos, se debiese hacer de

forma permanente. Nos referimos a

a cuatro profesores: Alejandra Celedón,

Mario Marchant, Ernesto Silva y

Leopoldo Villacorta (Perú), que

destacamos por sus interesantes

propuestas académicas, que ponen

atención en diferentes ámbitos desde

proyecto: Representación, Temáticas,

Programas, Contextos. El cuerpo

principal está compuesto por 10

columnas de opinión L proporcionadas

por estudiantes que nos presentan

distintas visiones sobre cómo “debiese

ser” un taller de arquitectura. Y como

nalización tres reportajes grá cos que

nos muestran mediante la ironía, la

experimentación y la intuición, una

mirada de lo que podemos lograr

exteriormente al Taller.

T O -

los cuales abordar el proceso del

la que se mueve la información, se

ejecuta. Con la llegada de nuevas

plataformas y tecnologías nos vemos

ante una cantidad R incalculable de

información, pero muchas veces sin

mucho razonamiento ni tiempo

necesario para poder ahondar en ella. Es

por esto que como Revista REA

buscamos ser una publicación que

genere espacios para reunir y difundir

opiniones criticas de estudiantes de

arquitectura, sobre problemáticas

nuestra “formación disciplinar” y quizás

I A

el espacio mas característico de esta en

nuestra escuelas, “El Taller”.

Consideramos el cuestionamiento de las

metodologías con las que aprendemos

arquitectura como la forma de aportar

un ujo de conocimiento, reciproco y

constante, entre docentes y alumnos.

Con motivo de esto hemos entrevistado

ENTREVISTAS

09.

Ernesto Silva

11.

Alejandra Celedón

13.

Mario Marchant

15.

Leopoldo Villacorta

OPINIÓN

C La Enseñanza de la Imagen / Sebastián Simonetti

19.

20.

21.

22.

23.

24.

25.

26.

27.

O N I

Arquievolucionando / Rafael Centeno

Que Prime el Silencio / Federico Mergia

Taller: ¿Libre e Innovador? / Constanza Villegas

De la Secuencia al Hipertexto / Enzo Vergara

Enseñanza de la Arquitectura / Mario Ormazábal

Desaprender el Método / Ángela Méndez

Una Mirada Desde Otra Perspectiva / Karina Cavieses

Aprendizaje Inconsciente / Luis Suárez

N

28.

Métodos de Taller / Carolina Lunas

REPORTAJES GRÁFICOS

31.

33.

35.

La Gran Muralla / Emile Straub

22:22 La hora del cambio / Colectivo 22:22

Paisajes Maquinarios / Franco Besoain

T E -

S

D O

EN

1. En tu época de estudiante, ¿cómo se enseñaba la arquitectura dentro de taller? ¿Te sirvió esa metodología al egresar?

Se enseñaba basado en un modelo

absolutamente clásico, retrógrada y con

in uencia de las Bellas Artes. Que viene,

a mi juicio, también con una in uencia

de las escuelas técnicas europeas. No se cuestionaba mayormente los procesos y procedimientos de diseño, sino más bien éramos alumnos que seguíamos encargos y especies de recetas en base

a lo mismo que a nuestros profesores le

habían enseñado años atrás. No había ningún cuestionamiento metodológico, sólo repetir y hacer ejercicios que se basaban en conceptos y encargos –bastante cuestionables en sus complejidades y aportes a la disciplina–, hacer cosas de pequeña escala que crecían en el tiempo, a medida que avanzabas en los años de la carrera, pero no necesariamente en complejidad. Paradójicamente sirvió mucho, la enseñanza que recibí, para saber lo que no tenía que hacer. Es interesante que cuando se tiene que elegir algo entre varias cosas similares el proceso cognitivo consiste en descartar lo que no se quiere. Fue muy importante para mí descartar de mi educación lo que no me interesaba. Siempre fui crítico sobre las metodologías de enseñanza, a partir de eso surge el interés de poder cuestionarlas, entenderlas y poder tratar de aplicarlas de forma más pertinente.

2. ¿Tuviste profesores que fueron signi cativos? ¿In uyeron en la visión que tienes como arquitecto y en tu forma de enseñar actualmente taller?

Creo que la gracia de haberme educado en la Universidad de Chile es que

siempre, a pesar de todas las críticas que

se pueden hacer, no sé por qué ni cómo, siempre hay gente muy interesante. Me marcaron profesores como Albert Tidy, de quien aprendí el rigor de hacer las cosas con dedicación, sus entregas eran verdaderas exposiciones donde se

exhibían los trabajos con una manufactura impecable; Alberto Sartori, quien era una persona espectacular, me despertó el interés de conocer realmente qué es arquitectura, tomarle respeto y aprecio a alguien cuando te está enseñando es fundamental, además, él hacía con algunos de sus talleres un viaje por Europa; se conseguía auspicios, realizamos algunas actividades para juntar el dinero, y nos fuimos más de 3 semanas solamente a

ver arquitectura por 5 países distintos; y Eduardo Lyon, un profesor fundamental, él fue nuestro tutor del seminario de investigación donde cuestionamos la enseñanza de arquitectura, entendiendo los requerimientos que podía necesitar un taller de arquitectura y cuestionar todos los procesos cognitivos de la enseñanza, me tocó conocer autores muy necesarios para poder desarrollar luego algunas investigaciones de temas

a nes en el magíster.

3. ¿Cómo es tu relación con tus alumnos, cuánto tiempo dedicas a su formación y qué metodología empleas? ¿Qué relación tiene con la enseñanza que tú recibiste?

Casi no tiene relación con la enseñanza que tuve. El tiempo que les dedico a los alumnos no sé si es todo el que debería ser pero trato que sea de calidad, me re ero a que los talleres siempre están diseñados con anterioridad, no creo en esos profesores que creen que quedarse hasta más tarde los hace mejores, o esos profesores que son íntimos amigos de los estudiantes. Me interesa que los talleres sean estructurados, con un marco de acción claro y metodologías a discutir, creo que eso hace que se genere una buena relación entre alumnos y equipo docente. La relación la veo absolutamente horizontal y no como me enseñaron a mi, bajo una persona que dictaba las normas sobre qué se tenía que hacer. No horizontal en el sentido de ser amigos, sino en el sentido en que las tomas de decisiones y la generación de conocimiento en taller es de manera grupal. No me gusta mucho la palabra metodología porque suena como un recetario, pero si intento que haya un marco teórico, un marco de acción, un sistema de trabajo y métodos de representación muy claros, para que de esta manera se genere una discusión en relación a los procesos de diseño, a las estrategias y argumentos que

subyacen a un proyecto.

N- TR E V I

E

Arquitecto de la Universidad de Chile (2007),

con estudios de pregrado en la Escuela Técnica

Superior de Arquitectura de Madrid (2005),

Master of Science in Advanced Architectural

Design y Advanced Architectural Research en

GSAPP Columbia University, Nueva York (2013).

Organizador del simposio Con ict of Interests,

GSAPP Columbia University. Dentro de sus

publicaciones destaca Dissecting the

Architecture Studio para el AAR, 2013.

Ha sido profesor adjunto de la S Universidad de

Columbia, donde colabora con Juan Herreros y

Andrés Jaque en talleres y seminarios del

MsAAD. Anteriormente en talleres y seminarios

en diversas Universidades Chilenas y Barnard

College en Nueva York. Ha sido invitado por

GSAPP Columbia University, como miembro del

jurado de la entrega nal de los talleres del

ERNESTO

SILVA RASO

MsAAD. Es socio fundador de la o cina

T A

Romero Silva arquitectos (2013). Actualmente

es profesor de postgrado de la Ponti cia

Universidad Católica y de pregrado en las

Escuelas de Arquitectura de la Universidad de

09/10

Talca, Andrés Bello y San Sebastián.

Cuando un profesor

te pide que te

replantees hay que decirle que no vaya

nunca más a hacer clases de taller. El que se debería replantear es él,

no tiene idea de lo que está enseñando,

es una cosa

casi militar.

4. ¿Qué métodos para la formulación de ideas y que medios de representación empleas? ¿Qué temáticas se abordan en tu taller, cómo son de nidas y qué autores recomiendas para apoyarlas?

El taller intenta investigar sobre correcciones tipológicas a partir de situaciones cotidianas, banales y ordinarias presentes en la ciudad. En el inicio del taller hay términos que tienen que ver con el situacionismo, salir a descubrir una red de situaciones o de tipologías no diseñadas por arquitectos en la ciudad. Jamás hay un encargo. Hay un gran interés con llevar al límite los métodos de representación, un término que hemos acuñado con el tiempo es la generación de un documento grá co. Intentamos que se realice durante todo el semestre sólo una representación, como una acumulación de información y series de isométricas o vistas paralelas que van mostrando múltiples capas de información y distintas escalas, retroalimentándose y contaminándose de información entre sí. Siento que la isométrica es una representación clásica de la arquitectura que permite entender cierto rigor en las medidas y escalas, y permite mezclar tanto información física como información que tiene que ver con las actividades y el paso del tiempo. Existe un gran interés en que no sólo se registre, se diseñe o se represente lo que uno entiende como arquitectura tradicional, que son los espacios, sino

también las actividades que suceden dentro de estos lugares o que puede detonar un dispositivo arquitectónico. Me interesan mucho temáticas referidas a lo que Juan Herreros denomina correcciones tipológicas, que es cuestionar las tipologías de la arquitectura. En este sentido los autores principales y más contemporáneos me parece que son Juan Herreros, Andrés Jaque, Enrique Walker, y quienes han escrito, a mi parecer, lo más interesante del último tiempo, Bernard Tschumi, Robert Venturi, Denise Scott Brown, Alison y Peter Smithson, Bruno Latour, Henri Lefebvre y Georges Perec.

5. ¿Piensas que la relación profesor-alumno en cuanto a taller debe ser de opinión o de in uencia? El proceso consecutivo de prueba y error, ¿ayuda realmente en la manera de proyectar dentro de taller?

La relación tiene que ser en base a detonar preguntas, cuestionar sistemáticamente lo que se está haciendo, que el alumno sea consciente de las tomas de decisiones en su proceso de diseño. No debe ser una in uencia de hacer lo que a uno le gusta, sino de hacerlo consciente. Ensayo y error suena a profesor que te pide un encargo, creo interesante hablar de la evolución de una estrategia y sus contantes ajustes, dicho en otras palabras probando alternativas en base a lo mismo y no lo que te dicen algunos

profesores que es “señor, replantéese”. Cuando un profesor te pide que te replantees hay que decirle que no vaya nunca más a hacer clases de taller. El que se debería replantear es él, no tiene idea de lo que está enseñando, es una cosa casi militar.

6. ¿Cuál crees es la mayor falencia de las metodologías de taller a nivel escuelas? Crees que las escuelas deben formar para el mundo laboral? ¿Cuál(es) serían las modi caciones que harías a las metodologías actuales para encaminar una enseñanza exitosa de las escuelas a futuro?

Más que falencias me gustaría hablar de oportunidades. Hay una oportunidad tremenda en las escuelas de arquitectura chilenas para que dejen de evaluar los resultados, y se ponga énfasis en las estrategias y argumentos que subyacen a un proyecto de arquitectura y en los procesos de diseño relacionados a estos. Que se deje de evaluar la entrega nal con tanto énfasis y que se evalúen los procesos de los alumnos. Depende de cada escuela cómo formar para el mundo laboral. Siempre se ha pensado que el arquitecto es el que diseña edi cios, pero en los últimos años, no ha sido así. Lamentablemente creo que la gran mayoría sigue impartiendo una educación basada en resultados, generando arquitectos para un campo profesional que probablemente está saturado.

canónicas que sustentaron la arquitectura moderna de la primera

mitad del Siglo XX, como la funcionalidad, austeridad y economía,

de la mano indistintamente de “nuevos”

argumentos como “lo encontrado” de

los Smithson o el “aprendiendo de” de

Venturi.

En mi trayectoria personal hubo sólo un

par de talleres que realmente marcaron

logra sembrar semillas en unos pocos. En general fueron profesores jóvenes que nos mostraron que se podía desa ar los límites de la profesión hacia otros campos, ya fuera el arte, la crítica o la literatura, o profesores que habían viajado al exterior y venían con ideas actualizadas e inquietudes

3. ¿Cómo es tu relación con tus alumnos, cuánto tiempo dedicas a su

 

mi

modo de entender la arquitectura una

formación y qué metodología

Creo que mi relación con los alumnos es

1. En tu época de estudiante, ¿cómo se enseñaba la arquitectura dentro de taller? ¿Te sirvió esa metodología al egresar?

vez egresada. Uno fue el taller de Eduardo Lyon en 3er año que tuvo un foco más crítico y abierto a nuevos modos de producción y pensamiento, y

empleas? ¿Qué relación tiene con la enseñanza que tú recibiste?

el Taller de Juan Sabbagh en 5to año en

cercana, aunque habría que preguntarles

Como aún ocurre en la Escuela, la oferta

a

ellos. Intento que la relación sea lo

justi caciones, evidencias y procesos

de talleres de la Universidad de Chile era muy variada. No podría decirse que cuando yo estudié, en los últimos años del siglo XX, existiera una metodología común a todos ellos, tal como no existe

que la preocupación central fue la ciudad.

2. ¿Tuviste profesores que fueron signi cativos? ¿In uyeron en la visión que tienes como arquitecta y en tu

menos jerárquica y los mas horizontal posible y que todos los argumentos e ideas tengan validez por sus

argumentativos, no por quien las expone

hoy día tampoco, o una agenda clara dictada por la Escuela. Existían entonces

forma de enseñar actualmente taller?

o

pregrado en la Universidad de Chile no

comunica. Mi experiencia en el

desde talleres que aún enseñaban a partir de conceptos de la Escuela de

Sin

quizás no marcaron directamente el

duda. Al menos dos o tres, que

fue así, existía un aura de autoridad y obediencia en donde la generalidad era

Bellas Artes de principios del siglo XIX,

modo en que veo y enseño arquitectura

la

gura del “maestro”, el cual enseñaba

como el “partido general” o la idea de

hoy, pero sí inspiraron ciertos caminos y

o

transmitía su propio proceso creativo

“composición”, hasta profesores mas

temas que seguí luego de egresar. Creo

como un modelo a replicar. Mis métodos

jóvenes que organizaban su taller en

que en general eso es lo que ocurre:

y

modos apuntan a enseñar a los

base a conceptos como “programa”, “estrategia”, “evento” o “contexto”. Eran años donde aun se enfrentaban en un mismo espacio y tiempo, las ideas

sólo profesores contados con una mano logran dejar huellas importantes en los estudiantes, lamentablemente. Del mismo modo creo que de un curso uno

estudiantes a pensar, a posicionarse y argumentar frente a determinadas condiciones y problemas, más que a repetir una rma de autor.

E N R T A

11/12

ALEJANDRA

CELEDÓN

T

E- VI S

en Londres.

Arquitecta por la Universidad de Chile. Tiene

un Master por The Barlett, University College

London, donde trabajó como Asistente de

Investigación en el UCL Space Group; y tiene el

grado de PhD por la Architectural Association

Ha trabajado en diseño arquitectónico para

Sabbagh Arquitectos (Santiago) y en diseño

urbano para Farrells & Partners (Londres). Ha

sido profesora de la Universidad de Chile y la

Architectural Association en Londres, donde

cursó su doctorado sobre estrategias retóricas

que conectan arquitectura y ciudad mediante el

examen del dibujo planimétrico. Ha expuesto

su trabajo y contribuido con diversas revistas y

conferencias tanto en Chile como en

el Reino Unido.

El taller de arquitectura

trasmitir conocimientos, sino donde generarlos

no es un lugar donde

y ponerlos a prueba

colectivamente.

4. ¿Qué métodos para la formulación de ideas y que medios de representación empleas? ¿Qué temáticas se abordan en tu taller, cómo son de nidas y qué autores recomiendas para apoyarlas?

5. ¿Piensas que la relación profesor-alumno en cuanto a taller debe ser de opinión o de in uencia? El proceso consecutivo de prueba y error, ¿ayuda realmente en la manera de proyectar dentro de taller?

6. ¿Cuál crees es la mayor falencia de las metodologías de taller a nivel escuelas? Crees que las escuelas deben formar para el mundo laboral? ¿Cuál(es) serían las modi caciones que harías a las metodologías actuales para

Como profesora invitada en la Universidad de Chile, hemos estado

La instancia de taller debería ser un aprendizaje mutuo donde uno instala

encaminar una enseñanza exitosa de las escuelas a futuro?

desarrollando una serie de tres talleres basada en la idea de “traducción”, entendiendo que ésta es probablemente

ciertas inquietudes a desarrollar y testear junto a un grupo de alumnos: el taller. El taller de arquitectura no es un lugar

La mayor falencia, sino falacia, es el modelo de Maestro-Aprendiz, donde el alumno aprende el modo o proceso

la

tarea última del arquitecto: trasladar

donde trasmitir conocimientos sino

creativo de un arquitecto. El profesor

ideas a dibujos, y dibujos a edi cios. El primero fue “Traducciones I: Lo común”,

donde generarlos y ponerlos a prueba colectivamente. En ese sentido, la

debe ser capaz de instalar preguntas y guiar procesos, pero no imponer

el

que está acabando es “Traducciones

prueba y el error, y la posibilidad de que

modelos ni dogmas. Creo que es

II:

Villa Grimaldi”, y este último semestre

los alumnos desarrollen sus propias

importante acercar algunos talleres al

cerraremos la serie con su última versión. La idea de traducción podría entenderse como la metodología que usamos, aunque “método” es una palabra que pre ero evitar. La idea de traducción es mas bien el ltro o lente mediante el cual mirar o editar un determinado contexto. Comenzamos por un argumento escrito, una idea narrada que luego vamos trasladando a distintos medios de representación: de la imagen a la planta,

inquietudes y preocupaciones dentro del marco inicial, para mí y los equipos con los que trabajo han sido clave.

mundo laboral, como lo han hecho lo talleres de practica, sin embargo encuentro que esto es de tanta importancia como tener talleres de investigación, de patrimonio, o de experimentación digital. Es la diversidad de opciones y el entendimiento de la arquitectura como disciplina en su amplio sentido y no solo como o cio lo que las escuelas de arquitectura

a la sección y a la elevación.

Entendiéndolos siempre no como meros registros sino como sitios epistemológicos. En paralelo, exploramos ciertas ideas en determinados lugares, como la idea de “lo común” en San Borja y “la memoria” en Villa Grimaldi. La bibliografía, más que un dogma que haya cruzado la serie de tres talleres, ha cambiado por caso.

1. En tu época de estudiante, ¿cómo se enseñaba la arquitectura dentro de taller? ¿Te sirvió esa metodología al egresar?

Habían distintas metodologías y distintos talleres, pero diría que había una tónica:

la palabra encargo. El taller no se desarrollaba en base a un asunto arquitectónico o un tema, sino que a un encargo o suma de encargos, que generalmente iban avanzando en complejidad. Por ejemplo, el primer encargo un trabajo entre medianeros, el segundo encargo una vivienda y el tercero un edi cio de escala mayor y de carácter publico. La complejidad dada por metros cuadrados y la lógica del encargo que respondía a una estructura de que al arquitecto lo llamaban para hacer encargos, te formaban en base a eso, la mayoría, casi todos los talleres operaban en esa lógica.

Lo que me sirvió de los talleres de pregrado fue adquirir un o cio, en una línea de desarrollo profesional, de arquitectura entendida como una profesión. En esa perspectiva: dibujos, soluciones, relaciones de espacios, detalles etc. Cuando entré a estudiar no sabía, no conocía, no tenia relación con la arquitectura, yo creía que la arquitectura tenía una vocación, encontraba que era el espacio en el que me podía desarrollar y me entusiasmaba, no puedo decir que sabía lo que era la arquitectura y que esperaba de ella.

2. ¿Tuviste profesores que fueron signi cativos? ¿In uyeron en la visión que tienes como arquitecta y en tu forma de enseñar actualmente taller?

Si, claro. Hay profesores signi cativos,

que dejaron una marca por su pasión hacia la arquitectura, por su entusiasmo y su amor por la arquitectura y su aprendizaje, otros por su capacidad intelectual y su conocimiento y de ver cosas que uno no veía, por la capacidad

de cuestionar. En relación a la pasión y el

cariño, Alberto Sartori; un privilegio haberlo tenido como profesor, una persona que reunía pasión, locura y cariño, cuando a uno le gusta algo y encuentra otra persona que también le gusta uno se entusiasma, era una ecuación muy buena. A nivel de post grado, profesores hay muchos. Yo creo que es gente que ve y entiende la arquitectura de una forma mas amplia,

no como una profesión sino como un

área del conocimiento humano. Uno los recuerda por eso, por lo que compartiste con ellos, algo concreto que aprendiste con ellos.

3. ¿Cómo es tu relación con tus alumnos, cuánto tiempo dedicas a su formación y qué metodología empleas? ¿Qué relación tiene con la enseñanza que tú recibiste?

Mi relación con los alumnos trato que

sea cordial, de respeto mutuo, de

con anza. Creo que el aprendizaje en la

arquitectura, que si bien es difícil enseñar, aprende junto a otros en base a la con anza. Uno como profesor confía en que los estudiantes van a entregar lo mejor que tienen y tienen ganas de

aprender, y creo que ellos confían en lo que uno les va a entregar y que va a estar a la altura de sus expectativas, la con anza es una palabra clave. En ese sentido trato que sea participativo, le doy mucho valor a la conversación en persona, no soy muy amigo de lo digital en término de correcciones, me gusta que sea horizontal. En relación al tiempo que dedico a la formación, la hora de clases pero me gustaría tener mucho más, depende del contexto, de la escuela y de los tiempos de nidos. A mi me gusta compartir algún tiempo con los estudiantes, escucharlos. En el caso de metodología del taller planteo un problema, un tema de arquitectura, que me interesa indagar, explorar y que encuentro que es valioso como una oportunidad de aprendizaje colectiva tanto como para estudiantes, para mi y para el equipo del taller. Con problema me re ero a un asunto de la arquitectura que pretende indagar, cuestionar y explorar ciertos aspectos en que la respuesta esperada no está de nida, y que no necesariamente se cual va a ser el resultado nal, lo interesante es que cuando eso se plantea como un asunto colectivo las respuestas son diversas, y

eso nos da taller como una oportunidad colectiva que aprende de los otros a partir de sus proyectos.

E N

MARIO

MARCHANT

Arquitecto T graduado con distinción máxima de

la Universidad de Chile y Master in Advanced

R EV

Architectural Design de Columbia University

donde recibió la William Kinne Fellowship.

Cursó estudios de postgrado en el

Departamento de Arquitectura del CED,

University of California Berkeley, y ha recibido

las Becas Presidente de la República y

Fulbright.

Es Profesor Asistente del Departamento de

Arquitectura de la Universidad de Chile donde

desarrolla docencia, investigación y creación en

I

las áreas de teoría y diseño arquitectónico, e

integra un equipo interdisciplinario en el

campo del practice-led research junto al

S- TA

nodo chileno del GSAPP Global Network.

Profesor Diego Gómez. También es profesor y

director de revista Materia Arquitectura de la

Universidad San Sebastián, y desde la

plataforma MM architecture research opera

fusionando diversos campos del diseño a través

de una estructura colaborativa. Fue distinguido

con el Premio Promoción Joven 2011 del

Colegio de Arquitectos de Chile, y nominado al

International Iakov Chernikhov Prize 2012 y es

miembro fundador de Santiago Research Cell,

13/14

Yo soy de la idea de

que las universidades

deberían dejar de dar

títulos profesionales y concentrarse en los grados académicos. Tanto el Colegio de Arquitectos como las

o cinas de

arquitectura deberían

retomar una posición importante, porque ahí se formaron varios

profesionales, en las

propias o cinas.

4. ¿Qué métodos para la formulación

de ideas y que medios de representación empleas? ¿Qué temáticas se abordan en tu taller, cómo son de nidas y qué autores recomiendas para apoyarlas?

Para de nir ideas algo básico son textos y palabras. Otra forma de materializarlo es a través de imágenes, un collage, un hibrido entre imágenes generadas por los estudiantes y construida en base a otros elementos, los diagramas que son interesantes logran una capacidad para mostrar visual y espacialmente en dos dimensiones algo que es tres; en el marco en el que se desarrolla el taller, en segundo año, que es mas bien un ciclo inicial, formativo, donde los estudiantes aún tienen mucha incertidumbre, poca certeza y, por lo mismo, ambién hay poca claridad, se da muy bien.

5. ¿Piensas que la relación

profesor-alumno en cuanto a taller debe ser de opinión o de in uencia? El proceso consecutivo de prueba y error, ¿ayuda realmente en la manera de proyectar dentro de taller?

Encuentro interesante lo que sucede en los primeros años, porque en los estudiantes todavía hay ciertas dudas, incertidumbre, uno puede marcar ciertas cosas y no está esa actitud que aparece en los años siguientes, en tercero o cuarto año se sienten y creen arquitectos.

6. ¿Cuál crees es la mayor falencia de las metodologías de taller a nivel escuelas? ¿Crees que las escuelas deben formar para el mundo laboral? ¿Cuál(es) serían las modi caciones que harías a las metodologías actuales para encaminar una enseñanza exitosa de las escuelas a futuro?

Tiene que ver con la de nición de escuela. En el caso articular de la Universidad de Chile, se implementará una nueva malla curricular, y eso responde a una idea de escuela. Creo que en el ultimo año, o últimos años en un sentido amplio, producto de acreditaciones de la profesionalización

de la academia, el taller en particular ha sufrido diferencias a cuando estaba estudiando. Creo que se confunde la diversidad, la diversidad puede llevar a un grado de diferencias cualitativas muy importantes, lo que podría ser negativo,

en algún momento la diversidad era un sello positivo de la universidad, de la facultad, de los talleres. Siempre en la Universidad de Chile existió la libertad de cátedra, entonces frente a un requerimiento de enseñanza o aprendizaje, cada profesor lo desarrollaba con un grado importante de libertad. El tema es que eso se presta para que haya mucha diversidad entre un taller y otro, y no una diversidad necesariamente pensada en calidad u

o cio. Eso que es una cosa positiva, si no se tiene claro como un proyecto de escuela juega en contra.

En el marco chileno, tienes que formar para el mundo laboral. Por eso también hago clases en cursos inferiores, porque podríamos decir que ciertas bases disciplinares se van abandonando a medida que se va avanzando por esta malla curricular. Soy de la idea de que las universidades deberían dejar de dar títulos profesionales y concentrarse en los grados académicos. Tanto el Colegio de Arquitectos como las o cinas de arquitectura deberían retomar una posición importante, que algún momento tuvieron, porque ahí básicamente se formaron varios profesionales, en las propias o cinas, entablar un sistema como lo que ocurre en España o Inglaterra donde que para poder desarrollar un proyecto arquitectónico tienes que cumplir con un tiempo de formación en o cina, en los distintos roles que el arquitecto en ese contexto cumple, que van desde aspectos administrativos hasta procesos de diseño, de coordinación de especialidades, y que luego de horas en eso, que están determinadas por normas y por marcos regulatorios locales, tú das exámenes y eso te permite tener una licencia, te permite ejercer como arquitecto en un estado particular o en un país dependiendo las condiciones. Eso signi caría un cambio estructural en Chile, una renuncia importante en las universidades, una cierta pérdida

concreta de poder, pero creo que desde la perspectiva profesional sería lo mejor.

1. En tu época de estudiante, ¿cómo

se enseñaba la arquitectura dentro de taller? ¿Te sirvió esa metodología al egresar?

Se enseñaba como yo lo vengo enseñando. Cómo se diría actualmente, recibí la enseñanza de la “vieja escuela”; racionalismo, función, forma, dibujábamos los planos a través de tintas o estilógrafos, nos inculcaron a la investigación. Sirvió para mi toda esa enseñanza puesto que mis catedráticos fueron orientadores, docentes muy preparados, gente de una gran calidad, de una escuela de arquitectura de mucha reputación a nivel latinoamericano en esa época. Responsabilidad y trabajo serio son mis pilares, me educaron así y aún lo aplico desde mi vida profesional y como docente.

2. ¿Tuviste profesores que fueron

signi cativos? ¿In uyeron en la visión que tienes como arquitecto y en tu forma de enseñar actualmente taller?

Sí, por supuesto. Tanto a mi como a mis colegas de esa facultad, nos llamaba la atención la manera de cómo cada profesor era investigador y cada uno de ellos hacían libros sobre las materias que ellos mismos impartían. Me adelanté respondiendo a la pregunta diciendo que responsabilidad y trabajo serio son mis pilares y los aplico en mi cursos de taller e historia. De manera muy

particular hubo un profesor que in uyó de gran manera en la especialidad alterna a la cual soy arquitecto, la Historia de la Arquitectura. Era una persona con gran prestigio internacional, su manera tan dedicada de ver la Historia de la Arquitectura y de cómo impartía sus conocimientos hacia los alumnos, de una forma amplia, diversa, divertida. Un hombre de mundo, de mucha cultura general. En cuanto a taller también hubo un profesor, que siempre nos decía que el arquitecto no es arquitecto si no viaja, si no conoce otras culturas, si no explora su propia realidad y la compara con otras. Esas mismas bases la imparto a mis estudiantes, motivándolos siempre a ser hombres de cultura con mucha responsabilidad y criterios muy amoldables a su forma de diseñar para bene cio de la sociedad.

3. ¿Cómo es tu relación con tus

alumnos, cuánto tiempo dedicas a su formación y qué metodología empleas? ¿Qué relación tiene con la enseñanza que tú recibiste?

Hasta la fecha he tratado de inculcar a mis alumnos disciplina, entrega y dedicación en cada trabajo que se hace. Si tú tienes una vocación para la arquitectura debes ser coherente, tener un compromiso como estudiante para que asuma con responsabilidad todas las tareas que se les exige. En el tema especí co de taller, por ejemplo, hoy en día promuevo un método de enseñanza

largo, diverso, y atractivo que resulta en cada proyecto de diseño. Este proceso tiene diferentes métodos que los estudiantes tienen que respetar a través de estudios de emplazamiento, asoleamiento, viento. La orientación de cada proyecto debe ser importante para el éxito de cualquier proyecto. Se suele enseñar a diseñar de una manera casi real, dónde los mismos alumnos participan a través de encuestas, se les pide que investiguen modelos análogos con respecto a la tipología del proyecto que se desarrollará, y se trata en lo posible de que el profesor imponga el proyecto que el alumno realizará. Para nosotros es al revés, que los alumnos propongan al arquitecto el tipo de proyecto que se desarrollará, a través de su investigación, de su análisis y que se de na por consenso o mayoría la viabilidad de sus investigaciones, pasando ya luego al proceso del diseño que motivan al alumno a las ideas que tienen a través de una serie de grá cos, ya sea por planos o perspectiva. De tal manera del alumno a través de esa idea, de grá cos o escritos, tenga esa amplitud y libertad de ver y establecer una idea que desarrollará durante el transcurso de la evaluación de proyectos desde las críticas hasta su presentación. Estos ejercicios considero básicos y fundamentales ya que son estudios ambiciosos con respecto a su realidad que se presenta, y por supuesto, ayudado a mejorar el lado creativo del diseño de cada estudiante.

E

E I S

LEOPOLDO

VILLACORTA

N - TR

Arquitecto peruano, graduado de la

Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la

Universidad Nacional de la Plata, Argentina.

Master en Conservación de Patrimonio por la

Universidad de Sevilla, España; y doctor en

Ciencias de la Educación por la Universidad

Nacional de Piura, Perú. Se desempeña como

profesor de Taller de Diseño Arquitectónico y

V profesor de Historia de la Arquitectura en la

Universidad Nacional de Piura, desde hace 16

años.

Fue Decano del Colegio de Arquitectos

Regional de Piura, Perú; y ocupó distintos

cargos públicos y privados. Co-autor del libro

“Eje Cultural para el Desarrollo de Piura”, y

creador de dos revistas de arquitectura:

T A

“Revista Creamos”, en conjunto con

estudiantes de la Facultad de Arquitectura y

Urbanismo de la Universidad Nacional de Piura;

y “Revista Ciudad”, junto al Colegio de

Arquitectos Regional de Piura.

15/16

Que (el estudiante) se

de enda hasta las

últimas consecuencias

con el único n de no sólo convencer al

profesor, sino convencerse a sí mismo de que su propuesta funciona; que su propuesta tenga un contenido que va a aportar

con la sociedad de

manera satisfactoria.

4. ¿Qué métodos para la formulación de ideas y que medios de representación empleas? ¿Qué temáticas se abordan en tu taller, cómo son de nidas y qué autores recomiendas para apoyarlas?

Naturalmente tienen que haber aspectos que te vayan adecuando a la enseñanza

y la interacción que uno va teniendo con

los alumnos. Convertirse en una especie

de asesor, más que profesor, y así llegar

a la con anza, y desde esa perspectiva

generar un ambiente cálido en donde el alumno se sienta libre, desde su comportamiento hasta su manera de diseñar. Lo que uno de debe ir cambiando y pensando cada cierto tiempo es de qué manera el profesor tiene que acondicionarse a ese contexto estudiantil e incentivarlos para que su arquitectura sea coherente, que sea una propuesta que se acondicione a la historia, el territorio, el clima, la realidad, su contexto. De esa manera creo yo que se llega al éxito que buscas como profesor para con tus alumnos y la satisfacción de saber que hiciste las cosas bien.

5. ¿Piensas que la relación profesor-alumno en cuanto a taller debe ser de opinión o de in uencia? El proceso consecutivo de prueba y error, ¿ayuda realmente en la manera de proyectar dentro de taller?

La relación entre ambos siempre debe ser de opinión, mediante este método

invitamos al alumno que de manera muy libre exprese su idea pero también tiene que ser consecuente. Les dejamos un

camino de amplia libertad con respecto al proceso creativo, pero conducido obviamente a que su diseño sea coherente, de tal manera que la opinión para nosotros siempre es fundamental siempre y cuando sea una opinión sustentada. Que se de enda hasta las últimas consecuencias con el único n de no sólo convencer al profesor sino convencerse a sí mismo de que su propuesta funciona; que su propuesta tenga un contenido que va a aportar con la sociedad de manera satisfactoria. El proceso consecutivo de prueba y error siempre va a existir ya que no hay ciencia perfecta, mucho menos en arquitectura. Todos miramos la arquitectura con diferentes ojos, todos tenemos una in nidad de soluciones para un diseño. Ayuda que a través de ese proceso se van mejorando cosas puntuales en cuanto al diseño, se generan críticas hacia el alumno para su bene cio y mejor observación en cuanto a la arquitectura.

6. ¿Cuál crees es la mayor falencia de las metodologías de taller a nivel escuelas? ¿Crees que las escuelas deben formar para el mundo laboral? ¿Cuál(es) serían las modi caciones que harías a las metodologías actuales para encaminar una enseñanza exitosa de las escuelas a futuro?

La realidad laboral de nuestros países viene dándose de una manera acelerada, en ese sentido, existen planes de estudio diferentes según cada escuela. Se demanda un tiempo para el estudio e investigación de estos planes, pero considero que si a un alumno se le dan sólidas bases en la universidad serían exitosos en su vida posterior a esta, que sería la profesional. No habría la necesidad de modi caciones, todo depende de que tan competente y exigente quiere ser el alumno, el 80% depende de sí mismo, el otro 20% depende de la forma como se educa para guerrear en esta vida profesional.

OP

LA ENSEÑANZA DE LA IMAGEN

Puede resultar difícil hablar sobre las metodologías de enseñanza en taller existiendo tantas de estas como escuelas y profesores de arquitectura. Cada escuela tiene un enfoque hacia diversos sectores como la construcción pública, la identidad regional, la manera de hacer ciudad, etc. Y dentro de esas escuelas son los talleres quienes transmiten esa visión hacia los futuros arquitectos. Sólo en Chile existen más de 40 escuelas y en cada una de ellas sus metodologías se diferencian de las demás.

Pero esto no quiere decir que no

podamos O ver una tendencia en la gran

población de nuevos arquitectos que

salen al mundo de la profesión. Dentro

de toda esa gran variedad de

enseñanzas, vemos cada vez con mayor

frecuencia una inclinación hacia la

arquitectura "renderizada". Haciendo

referencia a los trabajos de Andrés

Jaque, arquitecto español, la sociedad

actual está inmersa en un mundo dominado por la imagen idealizada, es decir, algo con lo que nosotros estamos habitados a llamar un "render". La arquitectura ha comenzado a tomar mayor valor por su carácter estético y como este producto " nal" que es el proyecto se presenta en nuestras ciudades. Esta tendencia la podemos ver

en varios de los talleres de arquitectura y es transversal a las distintas escuelas y sus metodologías. La arquitectura en los talleres se concibe cada vez más como un "render nal" y no como un problema temporal, en que el entorno afecta y cambia al proyecto a través de las intervenciones que sus habitantes puedan realizar. Ese interés por "lo ordinario" que rescata Enrique Walker y ha sido analizado por grandes teóricos de la arquitectura a desde la década de los 70, siempre ha estado al margen de la enseñanza de la disciplina pues lo vemos como algo que escapa de nuestro

alteraciones temporales de la

arquitectura no las manejamos, esto no

implica que no deban ser consideradas

P control. Aunque I efectivamente las

en el momento de la proyección.

El entender como la arquitectura se

moldea y "domestica" por la

construcción de los habitantes de la

ciudad que no son arquitectos I es algo

que se ve cada vez más ausentes en los

proyectos de escuelas, en donde impera

sólo la imagen nal del arquitecto y

pareciera que todas las otras variables

que la afectarán después no existiesen.

Da la sensación de talleres que se

encierran en sus salas y no salen a la

ciudad, al exterior, donde humildemente

#1 Sebastián Simonetti

ssgrez1992@gmail.com

Universidad de Chile, Chile_ 5°año

podemos aceptar que los grandes

constructores de la ciudad no somos

nosotros, sino quienes viven la

arquitectura día a día. Esta tendencia a la

valorización excesiva de la imagen nal, el render, en varios de los proyectos jóvenes de arquitectura parte en la sala de taller, un espacio que poco a poco debiésemos entender se encuentra allí fuera en la ciudad y no entre cuatro paredes y una pantalla. Los talleres deben asumir ese reto, en donde se combine la creatividad del diseño estético que impera hoy con la capacidad de entender la arquitectura

N Ó N

como un problema temporal que se

re-construye permanentemente.

19

ARQUIEVOLUCIONANDO

#2

Rafael Centeno

Universidad del Salvador, El Salvador_ 6°año

rafaelantoniocenteno.06@gmail.com

Mientras Zaha Hadid y Frank Gehry dejan que su inteligencia se divierta mientras sus manos plasman conceptos sobre hojas de papel, tú y yo seguimos esclavizados a los conceptos del Racionalismo, Funcionalismo, Organicismo y porque no decirlo, el “Docenteismo”, llámese así de la apreciación propia de tu docente de taller, ¿por qué conceptualizamos formas en PPA (Principios de la Proyectación Arquitectónica) y luego en TPA (Taller de la Proyectación Arquitectónica)?

¿Es un error crear cada vez formas más

alocadas y complejas de realizar? Si bien debemos de ubicar nuestro concepto a nuestras propias condiciones sociales y urbanas, nuestros proyectos deben dejar

N de ser de 4 paredes y techo, llevar la

abstracción más allá del concepto, ¿por

qué no podemos proponer techos hasta

del 60% de pendiente, que sigan la

función del edi cio?, ¿por qué es

impropio pensar que lograremos luces

de más de 18 metros? Y es que, así

como los tiempos cambian, nuestras

ciudades cambian… ¡nuestro que hacer

también cambia! En las Universidades de El Salvador estamos aprendiendo a romper el molde, en los últimos años un alto porcentaje de los jóvenes que salen a debatir con el mundo están conceptualizando diferente, recreando las formas más simples en belleza, en simpleza…. En arquitectura.

En contraste a lo establecido los

O estudiantes de arquitectura hoy, estamos

creando revolución en las calles, estamos

creando renders vivientes que juegan

con las luces y las sombras, y que

enfrascan la arquitectura en un instante,

en una experiencia nueva, una

arquitectura que comienza Ó a vivirse

desde las aulas de taller de nuestras

universidades. Los padres de la

I arquitectura no se equivocaron, siguen

siendo nuestros más grandes maestros a

través del tiempo, pero como grandes

maestros ellos querrían que los

superáramos y aplicáramos sus propios

conceptos más allá de los que ellos

pudieron hacerlo. Tratemos de llevar

más allá la arquitectura, hagámosla

nuestra… seamos arquitectos.

P

N

I

#3 Federico Mergia

Ponti cia Universidad Católica, Chile_ 6°año

federicomergia@gmail.com

QUE PRIME EL SILENCIO

Es habitual oír el rumor de que existe, en

la evaluación de proyectos de

arquitectura, una enorme componente subjetiva saldable sólo si hay a nidad

estilística con el examinador. También es habitual que yo interprete esas palabras más como justi cación a la mediocridad del emisor que como juicio indebido por desavenencias gustísticas. Sin embargo, de ellas se pueden extraer preguntas interesantes, ¿qué criterios se emplean en dicha labor? ¿Realmente primará el capricho del profesor? ¿Estarán ellos interesados en estipular parámetros atingentes a la disciplina? Sospecho, con

desazón, O que muchas veces la respuesta P

es bastante más simple e indeseable de

lo

universidades en las que he estado y el

casi decenio que llevo involucrado con la

arquitectura, cómo proyectos de cientes

o de nitivamente malos han

deslumbrado por la elocuencia retórica

de su creador —tip infalible: para

cali caciones sobresalientes declame con magnanimidad en sus exposiciones “y la elocuencia retórica del volumen…”, ¡Cuanto mejor si las palabras sinónimas son!— o por la espectacularidad en las formas de representación. Asimismo he

visto destruidos proyectos de interés por

el carácter débil y la mano inexperta del

respectivo prometedor estudiante. Estas

esperado. He visto, en las tres

situaciones permiten cuestionar el

comportamiento del profesor: ¿será ignorancia o vana displicencia? ¿O bien, demasiado optimismo en la vida/ingenuidad? Suelen, según mi

juicio, ser las últimas dos 1 . El problema de que prime la charlatanería, en sus dos expresiones descritas, es que, así, la máquina de producción de arquitectos está seleccionando de forma inadecuada

a los futuros profesionales. Desconozco, sinceramente, cuáles debieran ser las competencias—no mínimas, apuntemos

a la excelencia— exigibles a un

arquitecto de cierta calidad, por lo que

que vendría siendo una so sticación del

pato de Venturi, claramente, se ocultan

2

dos competencias ambiciosas—no fui

realmente sincero al declarar

desconocimiento de las competencias.

Perdón—:

Primero, una objetivación expresiva, sin

necesariamente implicar estandarización, de nuestros medios de representación, y,

luego, el eventual desarrollo de un lenguaje formal-arquitectónico transversal a toda cultura y cosmovisión

—perdón esta vez a Foucault y a de Saussure—, ambas apuntando a

comunicar nuestras ideas N masivamente y

con absoluta precisión. De ahí a que

difícilmente podría plantear parámetros,

pero sí tengo una propuesta que

I Ó N

oculto a la vez, complejo y

contradictorio, ¿verdad?

modi caría metodológicamente la

estructura evaluativa de los talleres:

sean buenas o, mejor, idóneas… bueno,

para eso estará el profesor.

Optimismo e ingenuidad cuentan como

2

1

una, estúpido 3 .

“Claramente, se oculta…”, claro y

eliminar la palabra en todas sus formas.

No pronunciar discursos, ni plasmar

argumentaciones en las láminas, sino

que sólo las herramientas de

representación, en dos o tres

dimensiones, I sean las encargadas de

transmitir de manera irrefutable las ideas

subyacentes, vale decir, dotar de

autonomía al proyecto; que quien lo

observe, quien lo lea, quien lo analice,

sea quien sea, arquitecto o barrendero,

estúpido o genio, sea capaz de

entender, ojalá instantáneamente, el

propósito de la obra. En esta postura,

3

O estúpida. No a la discriminación.

21

TALLER: ¿LIBRE E INNOVADOR?

Cada vez existen más exigencias y

competencias dentro del mundo laboral

y necesitamos nuevas herramientas y

recursos para abordarlos y así hacer más efectiva nuestra salida a este mundo, por ende, lo básico que esperamos por parte de la universidad, sea la que sea a la que atendemos, es que nos aporte en esa necesidad de diferenciarnos de el de al lado y poder tener algún éxito dentro

de cualquier área de la arquitectura en la que pensemos desempeñarnos. Dentro de esto, se puede disponer y proponer por parte de las universidades y de las escuelas de arquitectura, alguna manera

más interactiva de aprender O lo que

necesitamos así también una mayor

libertad en la que podamos proponer

nuevas formas de ver y diseñar en

arquitectura lo que nos permitiría tener

un mayor desempeño al momento de

egresar y una diferenciación en cuanto al

resto.

La enseñanza N en las escuelas se ha

dividido en dos tópicos: la teórica y la

del “aprender haciendo”. La teórica

netamente basada en la clase magistral

con algún profesor que se maneje en el

tema (generalmente de dos horas

seguidas en las que poco atendemos), y

la del “aprender haciendo”, que es taller

y se basa más en la relación

maestro-aprendiz teniendo como tema resolver un proyecto de arquitectura,

siendo el profesor el que posee el conocimiento y nosotros como esponjas absorbiendo, o tratando de absorber esas enseñanzas que más bien se trata

de un vaivén de críticas y correcciones. Y es en este último tema en el que quiero profundizar, en mi experiencia en la universidad he tenido más críticas y cambios que ayuda, en cambios y críticas me re ero a llegar, en primero de universidad, muy convencida con alguna distribución o forma de proyecto del que creía sentirme convencida, a salir de

clase con algo totalmente distinto P

porque a los profesores no les gustó

nada. Se entiende que ellos son los que

saben, pero de alguna manera lo que

esperamos es modi car levemente el

proyecto y recibir ayuda por parte de

ellos, a cómo hacerlo mejor siguiendo la

idea con la que se llegó, no salir de la clase con un proyecto distinto y

diseñado por ellos. I Si todos egresamos

con esta enseñanza lo único que se

genera es lo que yo llamo, el “arquitecto

robot”, que no sabe más que diseñar en

cuadrado, que diseña exteriores primero

porque le interesa lo bonito que se ve y

después solo se preocupa de ver que

todo lo que necesita en interior se

encuentre allí, olvidando las relaciones

#4 Constanza Villegas

Universidad Mayor, Chile_ 3°año

constanza.villegas@mayor.cl

entre los espacios y como ellos pueden

aportar a hacer una buena arquitectura,

que no se basa solo en lo lindo del

material que ocupé afuera ni en lo

grande de mi edi cio. ¿Cómo se espera tener otra generación exitosa dentro y fuera de Chile si lo que diseñamos es el re ejo de lo que otros quieren y lo que otros piensan por nosotros?

Ó

I

N

DE LA SECUENCIA AL HIPERTEXTO

Ante la ineludible in uencia de las tecnologías de información, los procesos creativos están obligados a someterse a una re-confección, a tomar rumbos alternativos capaces de adaptarse a una generación forjada desde una cultura de

lo visual, multitareidal e hipertextual. En la ópera prima de Darren Aronofsky; “Pi:

el orden del caos” (1998), el intrincado matemático Max Cohen, -personaje protagónico- se sumerge en una delirante espiral, impulsada por una sola hipótesis; detrás de los números arrojados por la bolsa de valores, existen patrones numéricos capaces de explicar las lógicas matemáticas de la economía

global. Para lograr O veri car esto, el

personaje se somete a un escabroso

proceso intelectual basado únicamente

en la asociación inconsciente entre

variables y constantes repartidas sobre

textos, números, religión, e intuición. En

el enajenado rumbo, el personaje logra

conformar una trama de vínculos que

intentan desde el caos, organizarse en

un N relato matemático coherente.

Ciertamente, este trastornado proceso

fracasa, puesto que sus principios se

desarticulan de cualquier forma de

conocimiento establecido por las

disciplinas de las ciencias físicas y

matemáticas. Pero, aun cuando los

resultados con los que se encuentra el

matemático son infructuosos, el

demencial proceso de búsqueda que pone en práctica, mirado desde nuestra disciplina, sostiene interesantes utilidades, ocultas tras la jerarquía asignada a sus efectos. A diferencia de otras profesiones muchas de las lógicas que operan tras los

procesos de búsqueda, construcción y /o veri cación de hipótesis arquitectónicas no precisan circunscribirse necesaria- mente a los principios instalados por el método cientí co. Desde ahí entonces, que el valor extraído del proceso en que se adentra Max Cohen, resida precisa- mente en la fé que instala sobre su tejido, su confección obedece a la

interpretación y sistematización de

señales. P Algo parecido a lo que Walter I

Benjamin denominaba “iluminación

profana”; una “retícula de conexiones

signi cativas entre elementos indepen-

dientes y distantes”

Bajo estos ámbitos, y al igual que en la

película, el proceso creativo es capaz de

desarrollarse desde una obsesión, que

opera a través de una I condición caótica,

inconsciente, como un tejido multilateral

hilado a partir de un collage de

información repartida entre textos,

imágenes, dibujos, acciones, inquietu-

des, observaciones, entre otros y su

composición, originada a partir de

movimientos fundamentalmente

intuitivos. En este sentido, las herramien-

#5 Enzo Vergara

v.vaccia@gmail.com

P. Universidad Católica, Chile_ 6°año

tas metodológicas que se despliegan

sobre los procesos creativos, debieran

concentrarse en la aproximación libre,

asociativa, hipertextual, desencadenada

del tradicional sistema secuencial, y

pasar a una construcción intelectual múltiple, compleja, híbrida, cuya fuerza, se origine desde ujos elementalmente irre exivos. Formamos parte de una generación que se ha forjado desde una

cultura de lo visual, ineludible al dominio que ejercen -y seguirán ejerciendo- las tecnologías de información. Ante este contexto, el pensamiento lineal es anacrónico, lo que implica que los procesos de exploración proyectual se sometan un cambio en de paradigma, hacia metodologías abiertas, cambian- tes, donde los encuentros entre diversas fuentes de contenido y representación, sean capaces de expandir el campo de

posibilidades creativas, y fortalecer los

- Ó N

lineamientos que conforman las

posteriores decisiones de diseño. La

paradoja es que desde luego, y a

diferencia de Cohen, los resultados de

estos nuevos modos de entender el

proceso creativo, ciertamente deben

desenlazar en problemas y oportunida-

des concretas de diseño y, a través de la

sistematización y la síntesis, decantar

hacia el terreno proyectual resolutivo,

medido, matemático.

23

#6 Mario Ormazábal

U. Diego Portales, Chile_ 5°año

mario.ormazabal@mail.udp.cl

ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA

Mi primera experiencia en un taller de

arquitectura consistió en realizar un análisis mediante croquis del paso Bulnes para luego hacer un modelo abstracto de sus espacios. ¿Qué es un espacio?, ¿Cómo de nimos sus límites? ¿Cuántos espacios? ¿Hay espacios más importantes que otros? ¿Cómo sintetizar esto en un modelo? Los encargos nos plantean preguntas, nosotros debemos

salir a buscar las respuestas. “La arquitectura se aprende en la calle”, sí, mediante la observación y el análisis, pero este aprendizaje está incompleto si

no se confronta con la información

disponible de las distintas O variables

(estado del arte), búsqueda en libros;

internet, cursos paralelos al taller,

conversaciones formales, informales,

entrevistas, etc. Citando a Alejandro

Aravena “Lo que uno hace como

arquitecto es diseñar formas y estas

formas están informadas por ciertas

variables, variables económicas; técnicas,

N ambientales, sociales, políticas,

culturales (…)” Reportaje CNN Chile.

¿Qué entendemos por metodología? del

griego Meta “más allá”, Odos

“Camino”, Logos “razón” hace

referencia al camino o al conjunto de

procedimientos racionales utilizados

para alcanzar un objetivo. A lo largo de

mi carrera he tenido la oportunidad de

conocer diversas metodologías, distintas maneras de abordar un proyecto. Estas diversas formas de enfrentarse al problema y caminos para buscar las respuestas son el mayor patrimonio que

te puede dejar un profesor.

Para que una metodología sea exitosa,

los objetivos deben adecuarse al nivel

académico de los estudiantes, estos objetivos deben plantear desafíos en

donde se ponga en práctica los

conocimientos acumulados, así como

también obligarnos a investigar y adquirir nuevos conocimientos. El trabajo en equipo es fundamental

emulando la manera en que se trabaja

aprovechar el tiempo disponible,

un resultado en un tiempo

conseguir los objetivos deseados y llegar

a

determinado.

Las metodologías deben estar en

constante mutación, actualizadas según las nuevas teorías del aprendizaje,

aprovechando los avances tecnológicos

y las condiciones de cada lugar, grupo

humano, territorio, etc. Los estudiantes deben tener la oportunidad de conocer distintas metodologías que les brinde herramientas diversas para el desarrollo de un proyecto. Después de todo nosotros tenemos la libertad de decidir

P cómo trabajar.

I - N

en el mundo profesional, así como

también el trabajo individual para responder a encargos concretos y

desafíos personales. Para Ó aprovechar al

máximo la condición de ser parte de un

I grupo “taller”, la metodología aplicada

debe permitir la interacción entre los

estudiantes y el cruce de ideas, de esta

forma nuestro punto de vista se nutre de

las distintas visiones.

¿Es necesario seguir una metodología?,

sin

duda una metodología nos ayudará a

organizar el problema, priorizar y

#7 Ángela Méndez

Universidad La Gran Colombia, Colombia_ egresada

angelamendezhoyos@gmail.com

DESAPRENDER EL MÉTODO

El objeto de éste artículo pone en cuestión las metodologías de enseñanza

aplicadas al taller o proyecto de diseño del programa académico para un arquitecto. Antes de desarrollar éste punto, parece conveniente reconocer las fallas en el modelo educativo de enseñanza que se imparte en nuestra sociedad. Un modelo que legitima lo que se enseña y cómo se enseña, que estandariza las capacidades de los estudiantes como un producto mercantil, que condiciona el potencial real de los mismos y que además, cali ca y descali ca de mayor a menor, de

excelente a pésimo, O de exitoso a

fracasado.

En consecuencia, el problema no es

copiar el modelo educativo sino copiarlo

y pretender que funcione en un contexto

como el nuestro, no es evaluar sino la

buena nota. En ese orden de ideas, quienes por fortuna han quedado sin compañero o por lo menos no el ideal, tendrán más posibilidades de descubrir sus capacidades y virtudes, de ser conscientes de los errores y de corregirlos y de compartir y crecer a semejanza del otro.

Se dice que el maestro es quien ilumina la mente del alumno y Eduardo Galeano, escritor y gran maestro Uruguayo lo narra en una de sus historias “…Y me

dijo que al maestro lo quería, lo quería muuuuucho, porque era él quien le

había enseñado lo más P importante: le

había enseñado a perder el miedo de

equivocarse.” En tanto, no es cuestión

de ir por el mundo convaleciente y con

ínfulas de víctima sino de exigir y

exigirnos, de analizar, catalizar y formular

nuevos saberes, de valorar, reconocer y

rea rmando el compromiso y la

responsabilidad social, que suplemente

el status quo de los arquitectos y lo

reivindique a favor del bienestar global,

que reinvente las formas de comunicación y organización, que

contribuya a reducir las dicotomías del individualismo y el ego del arquitecto y que fortalezca la participación, la investigación y la con anza; sin más, hablamos de un espacio experimental donde los arquitectos podamos desaprender lo dado por hecho desde la teoría poniendo el práctica nuevos aprendizajes, de modo que, luego de

tener un título, podamos aportar al

I

N

desarrollo de un mundo más

humanizado y a una realidad nacional

qué espera más acción y menos

cháchara.

forma cómo se hace, no es aprender por

aprender sino aprender por gusto y

I convicción. Ahora bien, si desde niños se

conforma un ideal de competencia y

conformismo ¿qué se podría esperar al

paso por la universidad? Actualmente,

quien mejor entienda el arquitecto

favorito del profesor, será a quien mejor

le vaya en el taller y quien trabaje en

grupo con el “mejor estudiante” tendrá

las mejores oportunidades de recibir una

Ó N

aprendizaje.

actuar, y por qué no, de replantear

nuestra disciplina y las formas

convencionales de enseñanza y

Generar espacios para el intercambio

puede ser una forma de trascender

desde la academia, un espacio donde

converjan diferentes posturas desde

distintos campos de acción, que visualice

la grandeza del trabajo en equipo

25

#8 Karina Cavieses

kavieses@hotmail.com

Arquitecta UTEM, Chile

UNA MIRADA DESDE OTRA PERSPECTIVA

Cuando decidimos estudiar arquitectura, algunos de nosotros desde muy jóvenes,

imaginamos un mundo realmente fascinante desde un punto de vista de la creación. Y por supuesto que sí, ya que

es genial poder crear algo que parte

desde nuestra mente, para llevarlo a nuestras manos y nalmente en el futuro hacerlo realidad. Esto con el n de que el ser humano o el habitante puedan utilizarlo y hacerse parte de él desde un punto de vista del arraigo a la forma y a la vivencia única que se da en ese espacio.

Ahora bien, existen O desde el punto de

vista de las metodologías del docente y

las escuelas de Arquitectura en Chile,

diversas formas de enseñanza en el Taller

mismo. Sin embargo imagino que la

mayoría se basa en lo práctico, pero por

sobre todo en lo que llamamos

experimentación, donde se desarrolla un

descubrimiento constante a lo largo de

N la enseñanza (esa es la formación, desde

mi

Arquitectura UTEM).

perspectiva, que tiene la escuela de

Realmente es maravilloso estudiar

arquitectura, es casi un espacio de

fantasia y magia, pero desde una mirada

crítica de cómo se enseña la arquitectura

para efectos de llevarla al mundo real y

práctico – laboral podemos decir que justamente, es demasiado utópica. Esto debido a que durante la enseñanza se llevan acabo más procesos ideológicos- creativos, que elementos que nos

ayuden a llevarlos a la práctica del mundo laboral.

No hay que desconocer que esa forma de experimentación dentro de la enseñanza de cada escuela es muy llamativa para efectos de la creación, pero llegada la hora del trabajo en la realidad es poco lo que podemos

experimentar. Todo se lleva al n y al

cabo bajo normativas especí P cas, como

por ejemplo, la Ordenanza General de

Urbanismo y Construcciones.

Por otra parte tenemos que saber

ajustarnos a dichas normativas y por

sobre todo a la realidad estructural Ó e

ingenieril dentro de un proyecto,

además son pocas las instancias de

creación I propia, dicen que tendríamos

mayor suerte si nuestros clientes nos

comprendieran un poco más, o que

prácticamente nos tendríamos que

convertir en trabajadores para una

pequeña elite del mundo real y

justamente esa no es la realidad actual.

Pero después de todo no hay que

perder el objetivo de nuestra pequeña,

pero importante, profesión dentro de la

humanidad. Somos arquitectos

soñadores que miramos hacia adelante,

para tratar de aportar a nuestra

sociedad. Si las escuelas nos entregan las herramientas o no para el aspecto laboral, es una cuestión fundamental, pero eso no quita que no podamos aprender, seguir aprendiendo y

perfeccionándonos a través la práctica. De hecho eso es lo más interesante de nuestro objetivo como arquitecto, ya que nunca terminamos de aprender , siempre deberíamos tener esas ganas de saber más, no con un n ególatra sino

con el propósito de cambiar el mundo

I

para convertirlo en una verdadera

máquina creadora.

-

N

#9 Luis Ignacio Suárez

Universidad Nacional de Piura, Perú_ 4°año

luis_ignacio.sr@hotmail.com

APRENDIZAJE INCONSCIENTE

En la probabilidad del aprendizaje y de la enseñanza de la arquitectura hay ideologías disconformes. Hay personas quienes aseguran que todo lo que se puede enseñar no vale la pena ser aprendido, o todo lo que puede ser explicado no amerita ser importante. Muy aparte, si un catedrático pueda instruir parcialmente a diseñar o si el estudiante aprende de manera personal.

Es muy importante que el catedrático no abandone la vocación de estudiar porque debería servir como un nexo inquebrantable entre la impartición de clases y la investigación en aulas

universitarias para programas O de

pregrado, grado y postgrado. La mayoría

de arquitectos que se dedican a la

enseñanza, nos comparten lecciones sin

proponérselo o han recibido clases sin

pisar un salón, y también quienes les

gusta aprender, pero no les gusta que

nadie les enseñe. Lo que nadie nos

enseña en las aulas es que “para diseñar,

N … se aprende diseñando y observando”,

es la frase que sintetiza mi punto de vista

sobre metodologías y lecciones de

diseños arquitectónicos y por ende, de la

arquitectura. La observación silenciosa

del entorno arquitectónico, la brillantez

por los dibujos y la admiración por el

detallado trabajo que lo rodea, la

atracción por la construcción.

El arquitecto transmite sutilmente, con naturalidad, la obsesión y el amor por un

trabajo realizado y su pasión por dibujar

y construir. Intuitivamente pienso que los catedráticos no deberían enseñar nada más a sus alumnos: dibujar, para conocer

e imaginar la realidad y así poder diseñar

otras nuevas y construir, de manera que se ordena la materia desde la provocación del conocimiento de las técnicas. Dibujo y construcción como dos enfoques entrelazados de un adiestramiento basado a la visualidad. El estudiante debe gozar tanto analizando durante horas una planta de un proyecto como entendiéndolo, por ejemplo las razones visuales para resolver el encuentro constructivo de una fachada y

del docente, uno aprende más cuando

uno busca, encuentra y convive con el

maestro. El aprendizaje, junto con los

que han procedido, nos impulsa a ir más

allá y cuando menos se piensa, iniciar nuestro camino en soledad. La

metodología de la enseñanza del proyecto arquitectónico implica la transferencia, o por lo menos crear un ambiente necesario para que evolucione

la pasión por una disciplina, requiere dedicación extrema que sólo puede vivirse con dignidad desde el inicio. Los alumnos son conscientes que al poco tiempo de iniciar la carrera les demanda

I

P Ó N

prisas.

mucho tiempo y dedicación a ella y los

maestros deberían procurar los medios

para proteger, impulsar y motivar esta

emergente vocación arquitectónica sin

sofocarla, prematuramente con ruidos y

su entrega del plano horizontal al suelo. Todos nosotros, como estudiantes, recordamos a nuestros maestros tanto por su actitud como las aptitudes que

nos compartieron, el tiempo nos

trans ere la distancia su ciente para

I avisarnos que estas aptitudes adquieren

solvencia en tanto profesamos cierta

admiración por aquella. Nosotros como

arquitectos aprendices recibimos un

impulso emulador, una atracción

admiradora y respetuosa hacia nuestro

maestro. De esta manera, la transmisión

honesta de la experiencia acumulada se

convierte involuntariamente protagonista

27

#10 Carolina Lunas

Universidad de Chile, Chile_ 4°año

carolinalunasfarah@gmail.com

creatividad, precisión, contextualización

y

Sin embargo, existe un punto en el que

si hay algo que vive en cualquiera de nosotros, es la pasión por la inmensidad de posibilidades que la arquitectura entrega para dedicarse toda la vida.

estaremos todos de acuerdo, y es que

sentido de lo que quieras proyectar.

MÉTODOS DE TALLER

Si hay algo en lo que jamás estaremos de acuerdo sería en la existencia de una única forma de enseñar la arquitectura, porque esa es su esencia, porque de otro modo no valdría la pena estudiarla.

Lo que en primera instancia debemos entender es que hay saberes que en el comienzo de la carrera son indispensa- bles y que entregan una base sólida para continuar hacia caminos más diversos y con mayores posibilidades de ver desde todo tipo de perspectiva la arquitectura.

Una vez que tenemos esa base, para

seguir hay algo que sin duda O tenemos;

variedad para todos los gustos; formas y

formas para enseñar, y también para

aprender. Unas que aparentan ser más

fáciles que otras; métodos que te llevan

por estilos que no son siempre los tuyos,

de los que aprendes o terminas

simplemente odiando; o te llevan por

caminos que muchas veces son para

llegar a los que N otros se imaginó con tus

intenciones.

Por el lado de la experiencia, estos años

de carrera me han demostrado que hay

métodos que parecieran ser más

acertados y uno de los que más he

aprendido y crecido fue cuando

encontré a un profesor capaz de decir:

“no me gusta nada”, y es ahí cuando te das cuenta que estás frente a una gran oportunidad; las posibilidades de desarrollar una arquitectura más propia, de una expresión mucho más íntima de lo que realmente quieres proyectar, provocan una madurez y un desarrollo rápido pero que de nitivamente es para siempre. Pero no por tener todas estas ventajas, carece de lineamientos básicos, porque los tiene y los demanda.

Y existe otro método que personalmen-

te, ha hecho entender desde otra arista

esta carrera, que curiosamente, alejado

de tecnicismos básicos propios de P la

arquitectura, hacen de cada decisión

algo mucho más allá de cuánto pueda o

no medir una puerta, una ventana, un

banco; que es altamente probable lo

que esperamos que se nos enseñe bajo

el

llevan a una riqueza espacial bastante

más potente que sólo entender un

proyecto como I un modelo, sino que en

cada parte de la expresión de éste

podamos ver la riqueza de lo que

estamos haciendo.

I

entendimiento general; pero que

Ó

N

Toda metodología le acomodará más a

unos y menos a otros, el desafío es

acomodarse y hacer que cada experien-

cia, sea un paso más para desarrollar la

RG

R

EP

LA

GRAN MURALLA

ORTA

Vitacura el día primero de julio, el gobierno

presentó una propuesta que representa una

solución de nitiva para el problema de la

delincuencia en el cono oriente del Gran

Santiago. El proyecto llamado por algunos

“La Gran Muralla Fina” consiste en un gran

En respuesta a la masiva convocatoria y el

contundente efecto del cacerolazo realizado en

JEGR

muro de piedra que separa al delincuente de

la víctima para siempre. Una solución nal para

un problema urbano de antaño: Los exitosos y

trabajadores ya no tendrán miedo, mientras

que los ojos y resentidos aprenderán a

conocer su lugar. La Gran Muralla será

Á completamente impermeable y solo existirán

limpio. De esta forma, Santiago Alto y Santiago

rigurosos puntos de control en las principales

arterias que atraviesan hacia el alto Santiago.

F I O

enstraub@uc.cl

Estos pasos, o checkpoints, serán controlados

por o ciales armados, quienes se aseguraran

de revisar que cada una de las personas que

intente atravesar la frontera tenga su tarjeta de

trabajador y su certi cado de antecedentes

Bajo podrán convivir de manera ordenada y

justa, permitiendo a la gente vivir en paz y

C

armonía, un ideal sin delincuencia, una ciudad

donde todos queremos vivir.

Emile Straub

Ponti cia Universidad Católica, Chile_ 6°año

31/32

R O A J

GRÁF

I

EP

22:22 LA HORA

DEL CAMBIO

'22:22 La hora del cambio” RT somos un colectivo

fotográ co conformado por estudiantes de

Diseño Industrial, Diseño Grá co y Arquitectura

de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de

la Universidad de Chile, que surge en el marco

de las movilizaciones estudiantiles del año E

2015.

Buscamos desarrollar la imagen a través de una

retroalimentación colectiva profundizando

diferentes temáticas, realizando acciones que

re ejen el contenido de nuestro desarrollo.

Queremos ser catalizadores de un cambio de

conciencia generando un impacto genuino en

las personas que estén involucradas en

nuestras experimentaciones, discusiones,

intervenciones y exposiciones.

Estas fotos muestran una composición

conformada por varias miradas que retratan el

contexto en el que nacimos y el valor que le

hemos dado a los lugares que habitamos a

CO

través de la luz, exponiendo el patrimonio

energético que los trasciende.

Colectivo 22:22, La Hora del Cambio

FAU, Universidad de Chile

www.facebook.com/2222lahoradelcambio

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REPO

R T

PAISAJES

MAQUINARIOS

A

J E G RÁ F

CO

Para observar la ciudad debemos comprender

que cuando los objetos o instalaciones se

superponen, y comienzan a conformar

conjuntos, se crean paisajes arti ciales que

realzan el carácter real de nuestras ciudades.

La experiencia visual y la multiplicidad de

estímulos ofrecidas a diario provocan que

pasemos por alto aquello que construye

realmente la idea de ciudad. La máquina, en el

I

paisaje urbano, es el soporte visible de la

infraestructura.

Franco Besoain

Universidad de Chile, Chile_ 5°año

franco.besoain@gmail.com

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#0

#0 Revista de Estudiantes de Arquitectura ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA METODOLOGÍAS DE TALLER Noviembre 2015

Revista de Estudiantes de Arquitectura

ENSEÑANZA DE LA ARQUITECTURA METODOLOGÍAS DE TALLER

Noviembre 2015

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