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COLUMNISTAS | 4/10/2016 12:01:00 AM

desempleo y el déficit en nuestra balanza
comercial.

alimentos y bebidas crecieron un 46,1%,
mitigando la abrupta caída de otros rubros.

Hoy existe un consenso en torno a que la
reducción de los precios de los hidrocarburos y
minerales exportados por Colombia es de
carácter permanente, y a que el país debe
reconfigurar su producción y oferta exportable.
En este contexto, no podemos pasar por alto
que el sector agroindustrial está ofreciendo
alternativas.

Colombia tiene el potencial para ser uno de los
7 países en donde se siembre el 50% del
crecimiento de la producción de alimentos del
mundo. Transformar está visión en realidad, no
obstante, implica que debemos tomar en serio
al campo colombiano redoblando esfuerzos
para no sólo ampliar la extensión de suelo
cultivada, sino proveer a las 7,1 millones de
hectáreas, que ya son productivas, y al millón
que se espera sembrar, de sistemas de riego
eficientes, acceso a vías e infraestructura de
calidad y mejores precios de los insumos
agrícolas.

Aunque el Gobierno Nacional anunció a finales
del año pasado el lanzamiento de un plan de
sustitución de importaciones agropecuarias que
luego vino a llamarse “Colombia Siembra”, lo
cierto es que este programa hasta ahora está
arrancando y está muy lejos de ser el vehículo
que transformará al agro en lo que fue en su
momento la locomotora minero-energética.
Ampliar el área sembrada del país en 1 millón
de hectáreas para sustituir 5 millones de
toneladas de alimentos importados es una cifra
importante, pero dista de ser la estrategia de
desarrollo que el país necesita para sustituir el
déficit de más de 9 mil millones que nos dejó la
caída del precio del crudo en nuestra balanza
comercial.

El sector agropecuario y agroindustrial ha
demostrado su potencial y resiliencia al jalonar
las cifras de exportaciones pese a la falta de
acceso a bienes públicos y los altos precios de
los
insumos
agrícolas,
que
se
han
incrementado con la subida en el precio del
dólar. Debemos ver con nuevos ojos a un sector
que no sólo puede garantizar nuestra seguridad
alimentaria sino que además podría suplir gran
parte del crecimiento proyectado de la
demanda mundial de alimentos.

A pesar de la ausencia de políticas
gubernamentales sólidas que promuevan la
productividad del sector, el desempeño de las
ventas agropecuarias, de alimentos y bebidas
al exterior viene siendo más que notable.
Mientras que en febrero las exportaciones del
país disminuyeron en un 26,7% frente al mismo
mes del año anterior y en 12 meses
acumularon una contracción del 34,7%; las
ventas al exterior de productos agropecuarios,

La apuesta por la diversificación de nuestro
aparato
productivo
a
través
del
desarrollo agroindustrial tendría un enorme
impacto sobre el empleo, alejando los
nubarrones de una tasa de desempleo de
dos dígitos. El agro y su industria son además
las herramientas necesarias para promover el
desarrollo económico en las regiones, mejorar
los ingresos en las zonas rurales, reducir la
brecha de pobreza y en consecuencia reducir

El agro en Colombia: una mina de
oro

por DAVID BARGUIL
Debemos tomar en serio al campo colombiano
redoblando esfuerzos para, no solo ampliar la
extensión de suelo cultivada, sino impulsar el
desarrollo de las hectáreas ya sembradas.
Colombia tiene el potencial para ser uno de los
7 países en donde se siembre el 50% del
crecimiento de la producción de alimentos del
mundo.
Apoyar el desarrollo productivo y mejorar la
competitividad del agro colombiano es
impostergable. En medio de una situación
económica tan difícil para el país, hechos
recientes como el comportamiento de nuestras
exportaciones
confirman
que
el
sector
agropecuario y la agroindustria tienen el
potencial de crecer. Además, apostarle a la
diversificación de nuestro aparato productivo a
través del desarrollo agroindustrial puede ser
una estrategia transversal cuyos efectos
aporten en la solución de problemáticas
macroeconómicas tan complejas como el

los índices de desigualdad que siguen siendo tan marcados en nuestro país. El agro en Colombia es esa mina de oro que no se ha sabido aprovechar. .