SHIATZU

Método japonés de presión digital para la energía, la vitalidad y el alivio de la tensión y del dolor

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PRIMERA PARTE
SHIATZU COMO MEDIO PARA MANTENER LA SALUD Y LA VITALIDAD

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CAPITULO 1
SHIATZU: QUE ES Y POR QUE ES EFICAZ
¿Le gustaría tener más energía y vitalidad? ¿Le gustaría sentirse más sereno? ¿Le gustaría verse libre del dolor, de malestares tales como hemicránea, lumbago, estreñimiento o el típico codo de tenis? ¿Le gustaría tener más vigor sexual? ¿Le gustaría parecer más joven? Si la respuesta a todos estos interrogantes es afirmativa y no puedo imaginar que alguien diga que no- bienvenido sea al shiatzu. Estoy convencida de que el shiatzu debería de llegar a ser una parte importante de su vida. El puede ayudarlo a relajarse, a sentirse mejor y a aumentar su juventud y su energía. Shiatzu es una palabra que deriva de las voces japonesas «shi» (dedo) y «atzu» (presión). Como arte preservador de la salud, es el resultado de 4000 años de medicina, terapia y filosofía oriental. Se trasformó en el centro de mi existencia, cuando siendo yo una jovencita que en la década de 1940 vivía en Tokio, conocí a un terapeuta shiatzu. Era un hombre de avanzada edad, que trató a mi tía por unos dolores de cabeza que la venían preocupando desde hacía meses. Después de examinarla llegó a la conclusión de que los apremios profesionales y sociales de la vida le habían provocado tensiones fisiológicas y psicológicas que producían y prolongaban sus males. Sostuvo que mediante el shiatzu podía relajar sus tensos músculos, eliminar la tensión y lograr una mejor circulación sanguínea. Al cabo de varios meses de intensa terapia shiatzu, sus cefaleas desaparecieron para no volver. Durante este período me interesé mucho por el arte del shiatzu y el terapeuta me alentó a aprenderlo de él. Me impresionó profundamente su habilidad, su sinceridad y su serenidad interior y quise experimentarlo por mí misma. Después de estudiar con él, me estimuló a que ingresara en la Escuela Nipona de Shiatzu y lo estudiara durante dos años. Una vez recibida, el Ministerio de Salud Pública del Japón me otorgó la licencia correspondiente. Desde que llegué a los Estados Unidos de América procuré ayudar a la gente colaborando en estrecho contacto con varios médicos de la ciudad de Nueva York. Fui, asimismo, terapeuta residente en una importante compañía de ballet. Ahora me propongo ofrecer a ustedes mis reflexiones y conocimientos sobre las técnicas shiatzu básicas, de modo tal que puedan aprender los elementos fundamentales, para tratarse a sí mismos y a los demás. En las páginas que siguen les mostraré cómo pueden conservar la salud, recibir los beneficios de los ejercicios shiatzu y tratar sencillamente los dolores y tensiones de todos los días. Pero dejaré bien sentado que este es un libro para profanos, no una obra para quien desee aprender y practicar profesionalmente el shiatzu, lo cual no significa que no pueda ser una contribución útil para los colegas. Un estudio de esta naturaleza implica una técnica más avanzada y mayores conocimientos de los que puede proporcionar un libro sencillo como éste. El trabajo que yo practico como profesional, requiere un aprendizaje intenso bajo supervisión médica. El médico diagnostica y el terapeuta profesional trata al paciente en estrecho contacto con él. Si bien el shiatzu es muy conocido y practicado en el Japón, era prácticamente ignorado en Occidente hasta que la acupuntura comenzó a gozar de la atención del público. La acupuntura consiste en el empleo de agujas en puntos claves (tsubas) del cuerpo. El arte del shiatzu se basa en los mismos puntos, pero en lugar de insertar agujas aplica sistemáticamente presión sobre dichos puntos, utilizando para ello los pulgares, los dedos y las palmas. Suelo a menudo describirlo denominándolo acupresión. La mejor manera de introducir a ustedes en este arte curativo y de acrecentamiento de la vitalidad es mostrando brevemente sus orígenes en la antigua filosofía oriental -el concepto de Unicidad.

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Unicidad significa que la vida del universo y la vida de un individuo son esencialmente lo mismo, y que están constituidas por iguales elementos. Según los viejos filósofos orientales, cada vida, cada cosa en el universo -y el universo mismo- cumplen idéntico ciclo vital. Yin y yang son las fuerzas opuestas del universo que deben mantener su equilibrio si se quiere lograr la Unicidad. El yin es una fuerza negativa; el yang es positivo. Se considera que la luna es yin y el sol es yang. La noche es yin y el día es yang; el agua es yin y el fuego es yang. Dentro de los conceptos de yin y yang no hay absolutos y se piensa que, si bien se trata de fuerzas opuestas, ellas están también en armonía. Por ejemplo, el hombre es yang para la mujer, que es yin. Dado que ni yin ni yang son absolutos, cada uno de ellos contiene al otro y todo está hecho de yin y de yang. Tanto el hombre como la mujer tienen hormonas masculinas y femeninas. Se considera además que las fuerzas del yin y del yang no son estáticas sino que cambian constantemente y que un exceso de yin se trasforma en yang y demasiado yang pasa a ser yin. Cuando el agua (yin) se congela (yin) se trasforma en hielo (yang). Desde sus comienzos, la medicina oriental estuvo estrechamente vinculada con la filosofía de la Unicidad y con la idea de las fuerzas del yin y del yang del medio y del cuerpo. Se creía, pues, que la salud se resentía solo cuando se destruía el equilibrio entre el yin .y el yang. La manera de enfocar la salud era preventiva, a fin de mantener la armonía corporal. Pero si esa armonía se perdía, había que restablecerla. Esta actitud preventiva nos ha llegado, a lo largo de los años, en el shiatzu, ya que se trata, en primer lugar -y principalmente-, de un método para conservar la salud y mantener el cuerpo en armonía. Los antiguos terapeutas y filósofos chinos efectuaban profundos estudios de los males humanos. El sistema que surgió de estos estudios fue muy diferente del que produjo la moderna medicina occidental miles de años después. El enfoque oriental es empírico: prácticas basadas en la experiencia y en la observación. Los sabios chinos observaron que ciertos trastornos afectaban determinados puntos en la superficie del cuerpo: varios puntos se ponían calientes, se enfriaban, se hacían hiposensibles, se endurecían, dolían, se secaban, estaban más grasosos, se decoloraban o se manchaban. Llegaron a ubicar 657 de estos puntos en el cuerpo, y observaron que algunos de ellos se relacionaban entre sí. Como si estuvieran diseñando un mapa médico, trazaron líneas entre estos puntos interrelacionados y determinaron que hay doce Símbolo del yeng y del yin vías de acceso o meridianos que, en cada mitad del cuerpo, vinculan dichos puntos. Además de estos doce pares de meridianos corporales, trazaron dos meridianos coordinadores que dividen el cuerpo en dos sectores iguales. Uno de ellos, conocido como el meridiano de la concepción, se extiende desde la base del tronco, pasa por el centro del abdomen, el centro del pecho y termina en un punto central y anterior del maxilar inferior. El segundo, o meridiano rector, comienza en el medio de la encía superior, sigue hacia arriba y hacia el centro del cráneo, continúa por la parte posterior a lo largo y hacia abajo por la columna vertebral y termina en la base del cóccix. El meridiano de la concepción recibió este nombre debido a que los órganos sexuales están ubicados en este sentido. Se mueve principalmente con energía yin. El meridiano rector se denomina así debido a la enorme importancia de la columna vertebral como sostén fundamental del cuerpo. Acciona principalmente mediante energía yang. Estos dos meridianos divisores controlan la energía que circula constantemente por los doce pares de meridianos corporales. Interconectados, los doce pares de meridianos corporales constituyen un único sistema energético que conserva la salud del cuerpo. La precisión de las observaciones de los sabios queda probada por el hecho de que su concepto acerca del modo de actuar de estos meridianos corresponde, en muchos casos, a las funciones de las distintas redes descubiertas, siglos después, por la medicina occidental: los sistemas circulatorio y nervioso, el endocrino, el reproductor, etcétera.

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Los antiguos sabios creían que los meridianos eran vías por las cuales circulaba la energía del universo por los órganos corporales, manteniendo en armonía el cuerpo y el universo. Interpretaban que la enfermedad o el dolor se producían cuando esas sendas se obstruían, interrumpiendo la circulación de la energía y rompiendo la armonía corporal. En su opinión, la inserción de agujas particularmente finas en los puntos afectados de esas vías, y en aquellos vinculados con éstas, permitía abrirlos nuevamente y restaurar la corriente energética. Creían, asimismo, que el tratamiento periódico de la persona sana ayudaba a preservar la circulación de la energía y a prevenir la enfermedad. Esto es lo que se trasformaría en la ciencia de la acupuntura. Con el correr de los años la acupuntura llegó a ser una disciplina médica sofisticada pero todavía basada en el antiguo concepto: es necesario mantener el equilibrio entre todas las zonas del cuerpo así como con el medio externo.

Un tratamiento shiatzu Reproducción de una vieja talla en madera japonesa

La acupuntura china fue introducida en el Japón hace 1300 años. El shiatzu surgió en este país en el siglo XVIII como una combinación de la forma amma tradicional de masaje oriental. El am (presión) ma (frotación) consistía simplemente en presionar y frotar los puntos dolorosos del cuerpo, empleando para ello los dedos y las palmas de las manos. Se llegó a determinar que, en lugar de agujas, podían obtenerse resultados similares mediante la presión directa con los pulgares y con otros dedos en aquellos puntos de los meridianos determinados por la acupuntura. Estos puntos son, en efecto, como las compuertas de la circulación que al ser estimulados con presión directa y continuada, mantienen el sistema energético en actividad. Se considera que esta innovación señala el comienzo del shiatzu tal como hoy lo conocemos, aun cuando recién casi doscientos años más tarde, en la década de 1920, la palabra shiatzu fue incorporada al idioma japonés. Actualmente hay en Japón más de 20.000 terapeutas shiatzu matriculados, y este arte forma hoy parte de la vida de casi todos los japoneses. Si bien el shiatzu está estrechamente vinculado con la acupuntura y produce sus mismos efectos en el organismo, prefiero personalmente el shiatzu como disciplina individual para la persona sana. La acupuntura es, fundamentalmente, un método para el tratamiento de las enfermedades, mientras que la función principal del shiatzu es conservar la salud y el bienestar, aun cuando también actúa eficazmente sobre muchos trastornos y dolores. El shiatzu está libre de los riesgos de infecciones o lesiones propias de la terapia con agujas. Mientras que el profano no puede aplicar acupuntura, prácticamente cualquiera puede aprender las técnicas fundamentales del shiatzu. Y usted puede aplicárselo a usted mismo con la mayor facilidad. No obstante, hay algo muy importante que no ha de olvidarse mientras se aprende o se recibe shiatzu. El shiatzu jamás deberá practicarse a quien tiene fiebre, padece una infección o cualquier trastorno orgánico interno, o tiene propensión a las hemorragias internas -debidas, por ejemplo, a úlceras estomacales o duodenaleso ha sufrido una fractura ósea. A lo largo de este trabajo me refiero a quien recibe shiatzu

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autoaplicado o practicado a otra persona— siempre en femenino. El motivo es completamente personal. Los mapas o diagramas médicos orientales se basan invariablemente en la forma masculina. Los puntos son similares para el hombre y la mujer y sucede que sencillamente me he cansado de que siempre se haga referencia a «él». En lugar de crear una confusión refiriéndome a uno y otro sexo, prefiero asumir la determinación de presentar diagramas no fanatizantes —valga la expresión. Sea usted hombre o mujer, el shiatzu puede mejorar su vida. Si se lo emplea de manera inteligente y consecuentemente, junto con la dieta y el ejercicio apropiados, sus propósitos llegan a equivaler a sus resultados. Los músculos se relajan, los dolores se alivian, las tensiones nerviosas disminuyen. Aproveche sus beneficios. Pronto estará de acuerdo con el viejo sabio que una vez afirmó: «Los pensamientos saludables y la vitalidad provienen de un cuerpo sano.»

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CAPITULO 2
LA PALPACION
La filosofía fundamental que sustenta mi trabajo mediante el shiatzu consiste en dar, en aliviar el dolor de los demás, en lograr que otra persona más se sienta mejor. A menudo tomamos conocimiento de que disponemos de nuestras manos y de nuestros dedos, pero no de que ellos nos sirven como medios de comunicación e instrumento para aliviar el dolor. La gente enamorada se toma de las manos o se acaricia mutuamente. Cuando sentimos dolor, llevamos instintivamente las manos a la zona que nos duele. Estar uno consustanciado con sus propias manos constituye la esencia del shiatzu. Sea que se lo practique en otro o en uno mismo, el shiatzu es energía trasmitida con las manos. De manera específica, el shiatzu se practica con los pulgares, con los demás dedos y con las palmas, pero ello solo sirve como punto de partida de la energía. En realidad el shiatzu se suministra con todo el cuerpo, pero concentrando la carga y los sentidos en los dedos. Cuando se aplica shiatzu a otra persona, pronto se logra desarrollar la habilidad requerida como para captar el grado de presión que debe ejercerse. Es necesario mantenerse en el estrecho límite que existe entre la satisfacción y el dolor moderado. Cuanto mayor sea la tensión que usted siente, mayor será la presión a aplicar. Una manera de familiarizarse con las distintas presiones consiste en practicar en una balanza de baño. Coloque las palmas de las manos o las yemas de los dedos o ambos pulgares en la balanza. Enderece los brazos y ejerza presión hacia abajo hasta que la aguja marque nueve kilogramos. Esta es la presión máxima que se aplicará en las zonas más musculosas del cuerpo. Cuente hasta tres y levante los pulgares de la balanza; descanse y vuelva a presionar contando hasta tres. Repítalo varias veces hasta familiarizarse con la presión a ejercer, para alcanzar los nueve kilogramos. Haga el mismo ejercicio hasta alcanzar siete y luego cinco. Siete kilogramos es la presión media que se ejercerá en la cabeza y en el estómago; cinco kilos es el límite que deberá alcanzarse para la parte anterior y laterales del cuello y en la zona abdominal inferior.

APLICACION DEL SHIATZU A OTRA PERSONA
Todo el equipo que se necesita para practicar el shiatzu es una frazada o una manta, una toalla o una funda pequeña y el piso o una cama. Yo prefiero utilizar el piso antes que una cama o mesa para masajes. El piso me permite un mayor desplazamiento para ubicarme sobre la cabeza, a uno y otro lado y a los pies. Se puede improvisar un colchón, colocando sobre el piso una o dos frazadas dobladas en tres, a lo largo. Dado que no es fácil que en la casa haya almohadas chicas y duras, podrá conseguir un excelente apoyo para la cabeza doblando sobre sí varias veces una toalla. Esto servirá, especialmente, cuando el sujeto está boca abajo y para descansar el cuello cuando está boca arriba. Es importante que cuando usted ejerza presión sobre el cuerpo del sujeto, lo haga con los brazos extendidos. La carga que significa su presión debe centralizarse en sus hombros y en su espalda. Esto permite que su contacto sea tan directo y preciso como sea posible lograr. Ello indica, además, la posición que usted debe tomar.

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Por ejemplo, cuando se trabaja en la columna vertebral, usted deberá pararse con los pies a ambos lados del sujeto. Sus brazos han de estar tan próximos a la línea perpendicular de la columna vertebral como sea posible. Si ello le resultara muy cansador, usted podrá arrodillarse al lado y ubicar la parte superior de su cuerpo sobre la zona en la cual concentra su acción.

Cuando se practica shiatzu en la cabeza, los brazos y las piernas, la posición arrodillada es la mejor. Aquí también debe procurar mantener extendidos los brazos y utilizar el peso y equilibrio de sus hombros y espalda. Existen tres formas básicas de aplicar la palpación shiatzu a otra persona.

CON UN SOLO PULGAR
El método empleado más frecuentemente consiste en la presión directa con la yema del pulgar. Procure imaginar que el punto de contacto está ubicado en el centro de su pulgar, exactamente detrás del nacimiento de la uña. No se sorprenda si los pulgares le duelen un poco cuando haga sus primeros ensayos. Como con toda manifestación física, también usted estará experimentando su propio condicionamiento. Pronto llegará a acostumbrarse.

CON LOS PULGARES JUNTOS
Si se desea presionar áreas más amplias como, por ejemplo, cerca de la columna vertebral, se utilizarán ambos pulgares. Se los colocará de manera tal que se toquen y formen entre sí un ángulo de aproximadamente cuarenta y cinco grados. Utilice el pulpejo completa de ambos pulgares. Este sistema también se emplea en la parte superior de la cabeza y en la posterior y laterales de las piernas y de los brazos.

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LAS PALMAS
Un excelente método para las zonas más amplias de la cintura, el estómago y el abdomen es el que consiste en presionar con las palmas de las manos extendidas. La presión se ejercerá con el centro de las manos, y los dedos y las palmas también permanecerán en contacto con el sujeto. En los capítulos siguientes indicaré de manera específica cuál de estos tres métodos convendrá emplear en cada región del cuerpo.

COMO AUTOAPLICARSE EL SHIATZU
El shiatzu se autoaplica mejor si se está sentado en una silla o en el suelo. Salvo cuando se trabaje sobre la parte inferior de las piernas o de los pies, le resultará imposible ejercer presión con los brazos extendidos. Con todo, será necesario que mantenga los codos en igual sentido de la dirección de la presión y ejerza ésta con todo su antebrazo. Cuando se presionan puntos en la parte superior o lateral de la cabeza, los codos se dirigirán hacia adelante. En el shiatzu autoaplicado se emplea a menudo la presión con un único pulgar y con los pulgares, uno al lado del otro. El método utilizado con mayor frecuencia combina dos o tres dedos.

CON LOS DEDOS JUNTOS
El empleo de dos o tres dedos simultáneamente, constituye el método más sencillo para presionar sobre uno mismo. Con ese sistema es posible trabajar en los propios hombros y en la espalda. Sirve, asimismo, para aumentar la fuerza de la presión en la zona. Se arquearán los dedos, y el contacto se efectuará con la parte curvada de éstos y no con las puntas.

El shiatzu autoaplicado le permitirá descubrir la mejor manera de lograr el máximo efecto con la palpación. Cuando se practica en otro, el trabajo deberá ser en equipo. Usted se adaptará a las necesidades del otro. Un suspiro o un quejido le dirán a menudo tanto como las palabras y, mediante sus manos, comenzará a experimentar la recompensa espiritual de lo que significa aportar energía.

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CAPITULO 3
EL SHIATZU PARA OBTENER UN CUTIS FRESCO

El shiatzu logrará que usted parezca más joven y eso lo conseguirá mejorando el color y la textura de su piel. Prácticamente toda persona a la cual aplico shiatzu de manera regular y completa, advierte una marcada mejoría. Considero que éste es el resultado directo de las propiedades del shiatzu para estimular el sistema circulatorio y mejorar el tonismo muscular. La medicina oriental considera que una hermosa coloración de la piel refleja una excelente salud general, resultado de la armonía corporal. Abriendo los meridianos -vías de acceso de la energíay mejorando la circulación general del organismo, el shiatzu ejerce una influencia significativa sobre la lozanía de la piel. Los factores específicos que contribuyen a mantener un cutis hermoso son los mismos para Oriente que para Occidente: buena circulación y tonismo muscular, equilibrio hormonal especialmente del estrógeno, dormir en la medida adecuada y evitar la fatiga prolongada. Los ejercicios que recomiendo para mejorar el color de la piel facial solo llevan unos diez minutos diarios. Para la obtención de resultados mejores y más duraderos, la secuencia debe cumplirse por lo menos cuatro veces por semana. Y usted comenzará a sentir y ver los resultados en las primeras dos semanas. Mis ejercicios relajan la tensión muscular, conservan la humedad de la piel y mejoran la circulación en la cara y el cuello. Se los practica en la cintura, el abdomen, los tobillos y los pies, el cuello y la cara. Cuando se aplica shiatzu específicamente para la belleza de la piel, debe comenzarse por la cintura. Ello alivia la tensión muscular y estimula las glándulas suprarrenales y los órganos de la reproducción. También permite mantener el equilibrio hormonal. Luego se sigue con el abdomen para ayudar a la circulación general. El shiatzu en el abdomen mejora además el funcionamiento del hígado, el estómago y los intestinos. Se pasa luego al shiatzu en tobillos y pies. Esto es importante, ya que una buena circulación en esta zona -la más distante del corazón - es crítica para, la efectividad de todo el sistema circulatorio. Además, el shiatzu en las plantas de los pies ayuda a relajar todo el cuerpo y -esto no deja de tener importancia- produce una maravillosa sensación. Finalmente se actúa sobre la cara y el cuello. Las presiones suaves otorgan un tonismo adecuado a los músculos faciales y aumentan el aflujo sanguíneo a las células sensitivas de las distintas capas de la dermis facial. La medicina oriental considera que el cuello es la «fuente de la belleza y de la juventud». El shiatzu aplicado en la parte anterior y laterales del cuello ayuda a mantener la elasticidad de las paredes venosas y arteriales más importantes. Sirve, asimismo, para estimular una circulación normal entre el corazón, el cerebro y la cara. Pienso que el momento ideal para practicar shiatzu con miras a la belleza facial es la mañana, cuando usted se prepara para el resto del día. Pero si sus horarios no se lo permiten, obtendrá los mismos resultados haciendo los ejercicios cuando le resulte conveniente. Lo más importante es que la secuencia se cumpla con constancia. Estimo que la explicación de los ejercicios para la autopráctica de este método le resultará sumamente fácil. También presento ejercicios para contribuir a la belleza facial, destinados a ser aplicados a otra persona. Si bien no deseo minimizar los efectos del shiatzu autoaplicado, siempre resulta más agradable-de ser posibleque las presiones sean ejercidas por otra persona.

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AUTOAPLICACION DEL SHIATZU PARA EL CUTIS
Estos ejercicios pueden hacerse sentada en una silla o en el Prefiero la silla porque ello me permite relajar mejor las piernas.

Zona inferior de la espalda (cintura) Lleve las manos hacia atrás y coloque su pulgar derecho a una distancia de tres dedos del centro de la columna vertebral, en la parte media e inferior de la espalda y tan alto como alcance, ejerciendo una presión fuerte (9 kilogramos). Haga lo mismo con el pulgar izquierdo.
1. Ejerza presión fuerte (9 kilogramos) en ambos puntos, durante tres segundos. Descanse. 2. Mueva los pulgares hacia abajo en la línea recta hasta la mitad de la cintura. Repita la presión profunda. Descanse. 3. Siga con los pulgares directamente hacia abajo, siempre manteniéndolos a tres dedos del centro de la columna. Repita la presión fuerte. Descanse. 4. Vuelva los pulgares a su posición inicial. Desplace cada pulgar a puntos ubicados a cinco dedos de distancia del centro de la columna. Presione fuerte (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Mueva los pulgares en línea recta hasta llegar a la mitad de la cintura. Repita la presión. Descanse. 6. Desplácelos nuevamente en línea recta hacia abajo hasta llegar a la cintura. Repita la presión fuerte (9 kilogramos).

Parte superior del abdomen Los seis puntos de la región abdominal superior forman una cruz imaginaria. Los primeros cuatro puntos siguen el meridiano de la concepción, o sea la línea vertical que divide el estómago y que se prolonga desde la caja torácica hacia abajo, hasta la zona supraumbilical. Los otros dos puntos están ubicados debajo de la caja torácica en línea recta con relación al centro de cada mama.
1. Coloque juntos los dedos índice, medio y anular de ambas manos sobre el primer punto -unidos por sus extremos-, debajo de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda tres traveses de dedo hacia el ombligo. Repita la presión moderada (7 kilogramos) con ambas manos, durante tres segundos. Descanse. 3. Descienda otros tres traveses de dedo en línea recta y repita la presión moderada. Descanse. 4. Descienda otros tres traveses de dedo, siempre en línea recta. Ahora sus dedos estarán apenas por encima del ombligo. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Descanse. 5. Separe sus manos y actúe simultáneamente táneamente sobre los dos puntos ubicados por debajo del reborde costal. Utilice los tres dedos de cada mano en los puntos respectivos. Presione moderadamente durante tres segundos.

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Tobillos Apoye su pie derecho en el suelo. Inclínese hacia adelante para trabajar en el tobillo. Coloque el pulgar derecho en la parte externa de éste, de modo tal que quede en la zona superior del espacio comprendido entre el astrágalo (hueso del tobillo) y el tendón de Aquiles, que se inserta en la cara posterior del calcáneo (hueso del tobillo). Lleve los otros dedos hacia la cara anterior del tobillo.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace sus pulgares hacia abajo por dentro del talón de Aquiles, siguiendo el hundimiento profundo formado entre el calcáneo y el tendón. Repita la presión moderada con ambos pulgares. Descanse. 3. Descienda hasta la depresión ubicada en la parte superior del talón. Repita la presión moderada (7 kilogramos con ambos pulgares. 4. Practique igual procedimiento en el tobillo izquierdo.

Plantas de los pies Cruce las piernas de modo tal que la derecha quede sobre la rodilla izquierda y usted pueda tomar el pie con ambas manos ubicadas una al lado de la otra. Los primeros tres puntos que se presionarán están en la línea que divide en dos partes iguales el pie yendo desde el talón hasta los dedos. El último punto está ubicado en la región alta posterior del arco, hacia la parte externa, y ligeramente separado del primer punto.
1. Rodee el pie con ambas manos y coloque los pulgares uno al lado del otro por delante del centro del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda siguiendo la línea central hasta llegar a la parte más estrecha de la planta del pie y repita la presión profunda. Descanse. 3. Descienda hasta llegar al tercer punto, ubicado detrás de la eminencia metatarsiana del pie. Repita la presión profunda. Descanse. 4. Ascienda nuevamente y coloque ambos pulgares en el cuarto punto, externo, en la parte superior del arco. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. 5. Cruce nuevamente las piernas de modo que ahora la pierna izquierda quede sobre la rodilla derecha y repita el procedimiento en el pie izquierdo.

Frente En esta secuencia las puntas de los dedos se colocarán en línea perpendicular a la frente, y las manos se moverán partiendo del centro de la frente hacia las sienes.
1. Haga que las puntas de sus índices se toquen exactamente por debajo de la línea de implantación del cabello y que los dedos medios de ambas manos se toquen en el centro de la frente. Los anulares quedarán justamente debajo de los dedos medios, a la altura del entrecejo. 2. Presione de manera moderada (7 kilogramos) simultáneamente con el dedo pulgar, el medio y

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el anular lar de ambas manos. Descanse. Repita la presión dos veces más. 3. Mueva los dedos separadamente hacia los puntos ubicados entre la línea de implantación del cabello y el centro de las cejas. Ejerza una presión moderada simultáneamente con los dedos de ambas manos. Haga una pausa y repita dos veces más. 4. Mueva sus manos hacia los puntos que van desde la línea de implantación del cabello hasta los extremos distantes de las cejas. Repita la presión moderada simultáneamente con todos los dedos. Manténgala durante tres segundos. Hágalo dos veces más.

Ojos Los puntos que rodean a los ojos están situados en los bordes internos de las órbitas. Emplee los dedos índice, medio y anular de ambas manos la mano izquierda para el ojo izquierdo y la mano derecha para el ojo derecho. Trabaje con ambos ojos simultáneamente. Si usa lentes de contacto, sáqueselos.
1. Separe ligeramente los dedos y coloque las yemas en la parte interna del borde superior de las órbitas, de modo tal que el dedo anular de cada mano esté lo más cerca posible de la nariz. Procure que los dedos rocen ligeramente los ojos cerrados; presione arriba contra el borde interno de las órbitas. La presión será suave (5 kilogramos) y se aplicará durante tres segundos. 2. Desplace los dedos ligeramente hacia abajo de modo tal que las yemas descansen sobre los párpados cerrados. Presione muy suavemente (1 kilogramo o 1 kilogramo y medio) durante tres segundos. 3. Flexione ligeramente los dedos y presione en el arco interno del borde inferior de las órbitas. Ejerza una presión suave (5 kilogramos) contra el plano óseo durante tres segundos.

Nariz Coloque las yemas de los dedos medios sobre las uñas de los índices. Presione simultáneamente, sobre los puntos correspondientes, a ambos lados de la nariz.
1. Coloque los dedos mencionados de la mano derecha en el costado de la nariz donde se une con el hueso malar (pómulo), un poco por debajo de los lagrimales. Repita el procedimiento en los puntos correspondientes al lado izquierdo de la nariz. Presione levemente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hasta la mitad de cada lado de la nariz, siguiendo la línea que une a ésta con la mejilla, hasta quedar justo sobre la parte ancha de la nariz. Repita la presión. Descanse. 3. Siga bajando hasta llegar a la parte nasal inferior a la altura de las fosas nasales. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Continúe presionando durante tres segundos.

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Mejillas Mantenga los pulpejos de los dedos medios sobre las uñas de los índices. Cada mejilla tiene cuatro puntos. Presione simultáneamente los puntos correspondientes de las mejillas derecha e izquierda.
1. El primer par de puntos se encuentra ubicado exactamente debajo del centro de los ojos, a un través de dedo del borde inferior de la órbita. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Aléjese dos traveses de dedo hacia los lados de la cara, hasta llegar al punto más saliente de los pómulos, ligeramente por debajo de los ángulós externos de los ojos. Repita la presión moderada (7 kilogramos) durante tres segundos.Descanse. 3. Ahóra desplace los dedos hacia los puntos ubicados directamente por debajo de aquellos iniciales, siguiendo la línea de la base de la nariz. 4. Desplace nuevamente los dedos a dos traveses hacia la parte externa de la cara y un dedo de distancia por debajo del pómulo. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Sosténgala durante tres segundos.

Boca Cerca de la boca existen cuatro puntos. Utilice un pulgar para el primero y el último, y los dos, simultáneamente, para el segundo y el tercero.
1. Coloque su pulgar en el punto ubicado en el medio del espacio que separa la nariz del labio superior. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Coloque cada pulgar a una distancia de dos dedos hacia afuera de las comisuras de los labios. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque el pulgar en medio del espacio entre el centro del labio inferior y el extremo inferior del mentón. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos.

Región submentoniana El punto por debajo del mentón está en la zona hundida, dos dedos hacia atrás de la parte anterior del maxilar inferior. Para llegar a él utilice la yema del pulgar.
1. Ejerza presión moderada (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión.

Cuello y garganta Para trabajar en los puntos del cuello, utilice los dedos medio e índice de ambas manos, empleando la mano izquierda para el lado izquierdo del cuello y la derecha para el lado derecho. Los puntos que aparecen en la ilustración, se ofrecen como guía general. El propósito que se persigue es proporcionar una presión de ligera a moderada en toda la zona del cuello. Trabaje simultáneamente con los puntos correspondientes a ambos lados.
1 Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo del maxilar, al lado de la parte superior de la tráquea. Con la mano izquierda repita el procedimiento en el lado izquierdo. Pre.. sione levemente (5 kilogra-

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mos) durante dos segundos, comprimiendo el músculo y no la tráquea. Descanse. 2. Mueva los dedos ligeramente hacia abajo y repita la presión. 3. Continúe descendiendo en la misma línea hasta llegar a la base del cuello y presionando levemente cada punto durante dos segundos. 4. Vuelva a la parte superior del cuello y repita las presiones. Siga los músculos principales desde la parte superior hasta la base del cuello. En la base del cuello hay un único punto ubicado en el centro entre ambas clavículas. Flexione el pulgar y coloque el pulpejo en la parte superior del hueso. Presione sobre la parte de la base, y no en la garganta, de manera moderada (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita dos veces más.

Sienes La secuencia de shiatzu autoaplicado acaba con los puntos correspondientes a las sienes. Coloque las yemas de los dedos medios sobre las uñas de los índices.
1. Localice la zona ligeramente hundida de las sienes. Con los dedos indicados, de ambas manos, simultáneamente, presione de manera leve (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Manténgala durante tres segundos. Terminado este shiatzu autoaplicado, descanse unos instantes. Siéntese en su silla e inspire por la nariz para llenar sus pulmones de aire. Manténgalo durante tres segundos y luego exhale lentamente por la boca. Repita esto por lo menos seis veces.

SHIATZU PARA EL CUTIS APLICADO A OTRA PERSONA

Columna vertebral La persona que lo recibirá, deberá acostarse boca abajo en el suelo o sobre una frazada doblada, con la cabeza apoyada sobre las manos que descansarán, a su vez, sobre una pequeña almohada dura o toalla doblada. Párese con los pies a cada lado de la persona a quien aplicará shiatzu, a una altura algo más abajo de sus caderas. Ejerza la presión con los brazos extendidos y trasmitiendo el peso de la parte superior de su cuerpo por medio de sus pulgares.
1. Con el pulgar derecho, ubique el espacio intervertebral de las vértebras situadas debajo de los omóplatos. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda a lo largo de la columna y coloque el pulgar izquierdo en el siguiente espacio intervertebral. Presione moderadamente (7 kilogramos), duran i’ tres segundos. Descanse. 3. Alterne los pulgares derecho e izquierdo, y siga los espacios intervertebrales hasta llegar a la cintura. Presione moderadamente en cada punto.

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Zonas laterales de la columna 1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la zona limitada entre los omóplatos y la cintura y a dos dedos hacia la derecha de la columna. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hasta un punto interme- dio entre el anterior y la cintura. Repita la presión. Descanse. 3. Descienda hasta la cintura y repita la presión moderada (7 kilogramos). Descanse. 4. Desplácese hasta el primer punto a cuatro dedos a la derecha de la columna, en la zona limitada entre la parte inferior del omóplato y la cintura. Repita la secuencia anterior descendiendo hasta terminar en la cintura. 5. Repita la secuencia en la zona lateral izquierda de la colurpna, primero a dos dedos y luego a cuatro de la columna vertebral. Tobillos Arrodíllese junto a la rodilla derecha de la persona a quien trata. Coloque el pulgar derecho en la parte interna del tobillo, de modo tal que quede por encima de la depresión existente entre el astrágalo (hueso del tobillo) y el tendón de Aquiles. Coloque el pulgar izquierdo en el punto correspondiente de la parte externa del tobillo. Rodee el tobillo con el resto de la mano.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda recorriendo la zona interna del tendón de Aquiles, hasta llegar a la depresión profunda ubicada entre la parte posterior del astrágalo y el tendón. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Descienda a lo largo de la depresión ubicada en la parte superior del tobillo. Repita la presión. Manténgala durante tres segundos. Descanse. 4. Ubíquese ahora a la izquierda del sujeto y repita las presiones en el tobillo izquierdo.

Plantas de los pies Colóquese delante de los pies de la persona a la cual trata mirando hacia su cabeza. Los primeros tres puntos de la planta del pie siguen una línea que divide a ésta en dos partes iguales. El cuarto y último punto está a la altura de la parte superior y posterior del arco, hacia afuera y ligeramente separado del primer punto.
1. Rodee con sus dedos la parte anterior del pie derecho del sujeto y coloque los pulgares uno al lado del otro, exactamente por debajo de la zona más musculosa del talón. Presione profundamente (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea hacia abajo, hasta llegar al centro de la planta del / pie. Repita la presión durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque sus pulgares uno al lado del otro exactamente detrás de la

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eminencia metatarsiana (zona más prominente del pie). Repita la presión. Descanse. 4. Corra los dedos hacia la parte posterior e interna del pie y coloque ambos pulgares en el cuarto punto, en la zona alta del arco. Presione sione profundamente (9 kilogramos), durante tres segundos. 5. Repita las presiones en los puntos correspondientes de la planta del pie izquierdo.

Parte superior del abdomen Haga que el sujeto cambie de posición y se coloque mirando hacia arriba. Arrodíllese a su derecha. Desde esta posición le será posible trabajar con todos los puntos del abdomen. Los seis puntos forman una cruz imaginaria en el centro de la zona del estómago.
1. Coloque ambos pulgares juntos exactamente debajo de la región inferior central de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos). Mantenga la presión durante rante tres segundos. Descanse. 2. Córrase hasta dos dedos más abajo. Presione moderadamente (7 k¡logramos). Mantenga la presión durante tres segundos y luego descanse. 3. Descienda tres traveses de dedo y repita la presión moderada (7 kilogramos). Descanse. 4. Descienda hasta llegar al punto ubicado casi por encima del ombligo. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Descanse. 5. Suba hasta ubicarse en el punto situado debajo de la última costilla y en línea recta hacia el pezón derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares. Mantenga la presión durante tres segundos y descanse. 6. Repita la presión en el mismo punto del lado izquierdo.

Frente Arrodíllese detrás de la cabeza del sujeto, de modo de alcanzar la parte superior de ésta, sin necesidad de estirarse. Los puntos de la frente responden a cuatro líneas que se extienden desde la implantación del cabello hasta las cejas. La primera está en el centro de la frente. La segunda y tercera van desde la línea de implantación del cabello hasta la mitad de las cejas, derecha e izquierda, respectivamente. La cuarta y quinta -también a ambos lados- van desde la implantación del cabello hasta la cola de las cejas.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la parte central de la frente, justo en la línea de implantación del cabello. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo siguiendo la línea hacia la nariz. Repita la presión. Descanse. 3. Descienda hasta el punto ubicado en el entrecejo y repita la presión moderada. Descanse. 4. Separe los pulgares y vuelva a la línea de implantación del cabello a la altura de la mitad de las cejas. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Siga estas líneas descendiendo cada vez dos traveses de dedo, para terminar en puntos ubicados en el centro de las cejas. 6. Vuelva a la línea de implantación del cabello a la altura de las dos líneas externas. Siga estas líneas descendiendo cada vez dos traveses de dedo. Presione moderadamente en cada punto para terminar en la cola de las cejas.

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Ojos Los puntos que rodean a los ojos están ubicados en los rebordes inferior y superior de las cuencas orbitarias. Emplee sus índices y presione los puntos correspondientes simultáneamente en ambos ojos. 1. Coloque los índices por debajo del reborde de la cuenca orbitaria superior, procurando que estén lo más cerca posible de la nariz. Presione suavemente (5 kilogramos). Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 2. Mueva los índices hacia la parte externa de las órbitas y ubique el segundo punto. Repita la presión. Asegúrese de que las yemas de los dedos presionen directamente por debajo del reborde de la cuenca orbitaria. Descanse. 3. Aplique ahora las presiones en ambos ojos, en los puntos ubicados en la parte más externa de las órbitas. 4. Presione suavemente (1 kilogramo o 1 kilogramo y medio) sobre los párpados cerrados, con la parte plana de sus dedos índice y medio. Mantenga esta ligera presión durante tres segundos. Para poder alcanzar los bordes inferiores de las órbitas, deberá cambiar de posición. Arrodíllese a la altura de la cintura del sujeto. Utilice también aquí, simultáneamente, los índices, en los puntos correspondientes de los ojos derecho e izquierdo. 5. Comience tan cerca de la nariz como sea posible, presionando suavemente (5 kilogramos) sobre el borde interno de las órbitas. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 6. Mueva los índices a dos dedos de distancia, siguiendo los bordes inferiores de las órbitas. Repita la presión. Descanse. 7. Continúe aplicando las presiones en los puntos separados por un dedo de distancia, para terminar en los ubicados en la parte externa de las órbitas. Nariz Vuelva a su posición arrodillada ante la cabeza del sujeto. Para aplicar el shiatzu en los puntos situados a los lados de la nariz, coloque las yemas de sus dedos medios sobre las uñas de sus índices. Presione los puntos correspondientes simultáneamente a ambos lados de la nariz empleando el pulpejo de los índices.
1. Coloque los dedos a ambos lados de la nariz, ligeramente por debajo del tabique, en la zona que limita el pómulo con la nariz. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda siguiendo esa línea hacia el centro, hasta el punto en que la nariz comienza a ensancharse. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Descienda hasta llegar a los bordes inferiores de la nariz, es decir, a la base externa de las fosas nasales. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Descanse.

Mejillas En las mejillas hay cuatro puntos shiatzu. Emplee sus pulgares de manera simultánea en los puntos correspondientes a cada mitad de la cara. 1. Comience con el par de puntos situados exactamente por debajo del centro de los ojos, a un dedo del borde inferior de las órbitas. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse.

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2. Mueva los pulgares hacia la parte externa de la cara. Ubique el punto más prominente de los malares -hueso del pómulo- por debajo de los ángulos externos de los ojos. Repita la presión moderada durante tres segundos. Descanse. 3. Mueva los pulgares y ubíquelos dos dedos por debajo del primer punto, en línea recta hacia la base de la nariz. Aplique presión moderada (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Mueva los pulgares hacia la parte externa de la cara, dos dedos por debajo del punto más prominente de los malares. Repita la presión moderada durante tres segundos. Descanse.

Boca Hay cuatro puntos cerca de la boca. Emplee uno de los pulgares para el primero y el último y ambos, simultáneamente, para el segundo y el tercero.
1. Coloque el pulgar en el centro, entre la base de la nariz y el labio superior. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Coloque cada uno de los pulgares, a dos dedos de las comisuras labiales. Aplique presión moderada (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque el pulgar en la depresión ubicada entre la zona sublabial y la parte inferior del mentón. Repita la presión moderada (7 kilogramos). Manténgala durante tres segundos.

Región submentoniana Pásese al costado derecho del sujeto y arrodíllese a la altura de su cintura. El punto debajo del mentón está situado a dos dedos del frente de éste. Busque ese punto con el pulpejo del dedo medio.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión.

Cuello Continúe al costado derecho del sujeto. Ello debe permitirle fácil acceso al cuello sin necesidad de estirar los brazos. Si bien la figura indica los puntos específicos, basta con que los utilice simplemente como guía general. Se trata de trabajar con toda la zona del cuello. Hágalo, pues, comenzando por debajo de la mandíbula para terminar en la base del cuello. Emplee los dedos medio e índice de ambas manos, alternando la derecha y la izquierda.
1. Coloque los dedos medio e índice de la mano derecha debajo de la mandíbula, próximos a la parte superior de la tráquea. Aplique presión suave (5 kilogramos) en el extremo superior de la línea formada por la parte lateral de la tráquea y el músculo. Cuide de presionar sobre el músculo y no directamente en la tráquea. Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos medio e índice de la mano izquierda justo por debajo del punto que acaba de presionar con la derecha. Repita la presión suave. 3. Continúe descendiendo a lo largo de la tráquea alternando las manos para aplicar presión suave, hasta llegar a la base del cuello. 4. Vuelva a la parte superior del cuello, debajo de la mandíbula. Repita las presiones, alternando las manos y descendiendo hasta llegar a la base del cuello.

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5. Continúe las presiones suaves (5 kilogramos) partiendo de la parte superior del cuello para terminar en su base, hasta completar todo el lado derecho. 6. Ubíquese ahora a la izquierda del sujeto y repita las secuencias en la zona izquierda del cuello.

Sienes Vuelva a su posición del lado de la cabeza del sujeto. Los últimos puntos de esta serie están ubicados en las sienes. Encime las yemas de los dedos medios sobre las uñas de los índices.
1. Busque las ligeras depresiones de las sienes. Utilice simultáneamente ambas manos y presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión.

Ejercicios finales Haga que la persona a quien aplica el shiatzu extienda los brazos a ambos lados de la cabeza. Tómela de las manos y levántela suavemente del piso, estirándole los brazos. Al mismo tiempo indíquele que inspire por la nariz, llenando plenamente los pulmones, mientras estira las piernas y los dedos de los pies. Sosténgala un momento y luego disminuya la tensión de las manos, mientras exhala lentamente por la boca el aire inspirado y relaja todo el cuerpo. Repita el ejercicio seis veces.

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CAPITULO 4
SHIATZU: QUE ES Y POR QUE ES EFICAZ
El shiatzu puede aumentar su vigor sexual. Este procedimiento es capaz de revitalizar una sexualidad declinante y lograr que sea mayor la conciencia, la sensibilidad y el impulso sexuales. Considero a la sexualidad como un aspecto importante de la unidad y de la Unicidad del individuo. En los años que llevo practicando el shiatzu he visto gente -particularmente quienes soportan muchas tensiones en su vida- sufrir una disminución de su capacidad sexual. El shiatzu me ha permitido ayudarlos a recuperar esa energía. Para poder comprender el papel funcional que el shiatzu puede representar dentro de la sexualidad, es necesario considerar la relación que existe entre ésta y la salud física. La clave de un excelente funcionamiento orgánico reside en la relajación y el tonismo musculares. Los músculos de la zona lumbar, del abdomen, los muslos y el cuello deberán estar relajados. Una correcta circulación sanguínea es asimismo fundamental para lograr un máximo de energía sexual y aumentar la sensibilidad. Los ejercicios shiatzu que he elaborado para aplicar a otra persona le resultarán de utilidad. Dado que el cerebro controla las actividades sexuales y las respuestas motoras, aplicamos presiones profundas en las zonas superior y posterior de la cabeza. La región lumbar, la zona inferior del abdomen y la parte interna de los muslos recibirán presiones constantes destinadas a relajar los músculos, mejorar la circulación y aumentar la sensibilidad. El cuello recibirá presión suave para relajar los órganos abdominales y mejorar el metabolismo, así como la circulación entre el corazón y el cerebro. Tanbién hemos incluido las palmas de las manos y las plantas de los pies para facilitar él relajamiento de todo el cuerpo y una mayor sensibilidad. El propósito de la secuencia en su totalidad consiste en relajar y estimular -y los términos no son de modo alguno contradictorios. El shiatzu para el vigor sexual produce resultados tanto en el hombre como en la mujer. En este capítulo encararé la descripción desde el punto de vista de una mujer que practica shiatzu a un hombre. Esta serie se aplicará estando cómodamente acostado en una cama, y no como recomiendo en otros casos en los cuales se hará sobre el piso o sobre una colchoneta dura. Aquí la cama resultará mucho más confortable. Muchas personas que recuperaron su vigor sexual gracias al shiatzu, me dicen que continúan practicando los ejercicios como forma de reactivación y aumento de las sensaciones previas al acto sexual. Esto es verdad. Y yo recomiendo esta serie de ejercicios para ambas cosas. De todas las ventajas fisiológicas que encierra el shiatzu como medio para aumentar o reavivar el impulso sexual, estimo que quizá la más importante sea la sensación maravillosamente perceptible que ambos participantes experimentan con las presiones. Se trata, en realidad, de una manera de comunicar el amor y el cariño que se siente por el otro. Y sea que a usted le interese recuperar la energía y actividad sexuales o aumentarlas, el shiatzu puede lograr y logrará que, en un período de días, usted y su compañero lleguen a acercarse más a un estado de Unicidad.

Cabeza El sujeto estará acostado cabeza abajo. Como, probablemente, en la cama no contará usted con suficiente espacio para ubicarse detrás de la cabeza del sujeto, inclínese y coloque una pierna a cada lado del cuerpo de éste y cargue el peso de su cuerpo en las pantorrillas. En la cabeza hay dos puntos. El primero está en el centro de la coronilla. El segundo en la base del cráneo, en el límite con la parte superioi del cuello.
1. Coloque los dedos índice y medio de ambas manos en el punto situado en

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la parte superior de la coronilla. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. dos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Vuelva a presionar nuevamente. Descanse. 4. Descienda hasta el punto situado en la base del cráneo. Coloque el pulga- izquierdo encima del derecho. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión fuerte dos veces más.

Zona inferior de la espalda Conserve la posición inclinada hacia delante con las piernas a cada lado de su compañero, de manera tal de alcanzar cómodamente la parte inferior de la columna vertebral. Parta de un punto fijado exactamente por sobre la cintura y descienda hasta la zona coccígea. Vaya descendiendo con el pulgar derecho por la columna vertebral. Localizará así los espacios intervertebrales. Coloque el pulgar derecho en uno de esos espacios, ligeramente por encima de la cintura.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Coloque el pulgar derecho en el espacio siguiente, descendiendo siempre. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. Alterne los pulgares, primero el derecho, luego el izquierdo, y siga los espacios intervertebrales descendiendo siempre hasta llegar al cóccix. Presione moderadamente (7 kilogramos) en cada punto. Descanse y continúe. 4. Vuelva al punto inicial por encima de la cintura y repita la secuencia. 5. Repita toda la secuencia otra vez.

Zonas laterales de la columna Coloque los pulgares a ambos lados de la columna de manera tal que estén a 2,50 cm uno del otro y ligeramente por sobre la cintura.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) simultáneamente con ambos pulgares. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo siguiendo las líneas y repita la presión. 3. Continúe descendiendo, dejando siempre un espacio de dos dedos. Presione moderadamente (7 kilogramos) con los pulgares en cada par de puntos, durante tres segundos. Descanse un segundo después de cada presión. 4. Vuelva a los dos puntos iniciales ligeramente por sobre la cintura y repita la secuencia. 5. Repita toda la secuencia. 6. Coloque el pulgar izquierdo 4 cm a la izquierda, y el pulgar derecho 4 cm a la derecha de la columna. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse.

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7. Descienda dos dedos en línea recta y repita la presión. Descanse. 8. Continúe descendiendo, dejando siempre un espacio de dos dedos, hasta llegar a la base de la columna. 9. Repita la secuencia dos veces más.

Planta del pie Vuelva a colocarse en una posición que la ubique por delante de los pies de su compañero, quizá necesitará bajar de la cama. En la planta del pie hay cuatro puntos que deben recibir presión. Los primeros tres están en una línea que divide a ésta en dos partes iguales y que va desde el centro del talón hasta el centro de la eminencia metatarsiana, antes de llegar a los dedos. El cuarto punto está a la altura de la parte superior y posterior del arco, hacia afuera.
1. Rodee con sus dedos la parte anterior del pie derecho y coloque los pulgares uno al lado del otro, exactamente por debajo de la zona más musculosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea recta hasta llegar a la parte más angosta del pie. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo hasta llegar al punto ubicado detrás de la eminencia metatarsiana, antes de llegar a los dedos. Repita la presión fuerte durante tres segundos. 4. Gire ligeramente las manos y soloque los pulgares uno al lado del otro sobre el cuarto punto en la zona alta del arco. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la secuencia dos veces más en la planta del pie derecho. 6. Colóquese ahora delante del pie izquierdo de su compañero y repita la secuencia tres veces en la planta de ese pie. Su compañero debe ahora darse vuelta y quedar cabeza arriba. El resto de la serie sigue ahora un ordenamiento irregular. Comenzando por el lado derecho, se trabaja primero en el cuello, luego en el abdomen, después en el muslo y la palma de la mano, todos de ese lado. Completadas esas secuencias, usted deberá pasarse a la izquierda para efectuar el shiatzu de nuevo en el cuello, muslo y palma de la mano, del lado izquierdo. Los ejercicios finales son presiones especiales, una para el hombre y la otra para la mujer.

Cuello Arrodíllese al costado derecho de su compañero. Manténgase lo suficientemente cerca como para tener fácil acceso al cuello. Los puntos específicos que se ven en la figura solo tienen por fin servir como guía general. No se preocupe demasiado por acertar con los puntos exactos. Lo que interesa es trabajar toda el área del cuello con presión que vaya de ligera a moderada.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo de la mandíbula, próximos a la parte superior de la tráquea. No presione directamente la tráquea. Ejerza, en cambio, una ligera presión (de 2 a 5 kilogramos), durante tres segundos en el punto en el cual el músculo del cuello descansa sobre el borde de la tráquea. Descanse. 2. Coloque la mano izquierda bajando en línea recta hacia la

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base del cuello y repita la presión ligera. Manténgala durante tres segundos. Descanse. 3. Descienda con la mano derecha hasta la base del cuello y repita la presión ligera (2 a 5 kilogramos). 4. Repita esta secuencia de arriba a abajo dos veces más. 5. Vuelva con su mano derecha a la parte superior del cuello para llegar exactamente detrás del punto posterior de la mandíbula inferior. Presione moderadamente (5 a 7 kilogramos), durante tres segundos con los dedos medio e índice. Descanse. 6. Continúe la línea del músculo dejando espacios de tres traveses de dedo. Alterne la mano izquierda y la derecha hasta llegar a la base del cuello. Presione moderadamente (5 a 7 kilogramos) en cada punto, y mantenga la presión tres segundos. 7. Repita la secuencia dos veces más. 8. Lleve la mano derecha a un punto lateral del cuello ubicado por detrás del lóbulo de la oreja. Con los dedos medio e índice, presione moderadamente (5 a 7 kilogramos) durante tres segundos. 9. Continúe descendiendo en línea recta debajo del lóbulo de la oreja, presionando cada tres traveses de dedo y alternando la mano derecha y la izquierda hasta llegar al hombro. Utilice presión moderada (5 a 7 kilogramos) en cada punto, manteniéndola tres segundos. 10. Repita dos veces más esta secuencia en la parte lateral del cuello, a partir del lóbulo de la oreja y descendiendo hasta llegar al hombro.

Abdomen En el abdomen hay tres líneas de puntos que han de ser presionados. La primera línea sigue el meridiano de la concepción que va desde el centro del esternón hasta un punto ligeramente por arriba de los órganos genitales. La segunda línea parte de la región inguinal y sigue el trayecto que une las piernas con el tronco. La tercera sigue la línea formada por la parte inferior de la caja torácica.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro debajo de la línea central de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 2. Descienda tres traveses de dedo siguiendo la línea central hacia el ombligo. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo hasta llegar al punto situado sobre los órganos genitales. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Repita las presiones (pasos 1 a 3) dos veces más. 5. Inclinada a horcajadas de los muslos de su compañero, coloque el pulgar izquierdo en la articulación del tronco y la raíz del muslo derecho. Coloque el pulgar derecho en el punto correspondiente del muslo izquierdo. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante dos segundos. Descanse. 6. Mueva los pulgares dos traveses de dedo, siguiendo la línea de la articulación hacia los costados. Repita la presión moderada. Descanse. 7. Continúe siguiendo la línea y cada dos traveses de dedo repita la presión hasta llegar a la cadera. Presione moderadamente (7 kilogramos) en cada punto. Descanse y continúe. 8. Repita esta secuencia (pasos 5 a 7) - dos veces más. 9. Coloque los pulgares debajo de la caja torácica, a dos dedos a cada lado del esternón. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante dos segundos. Descanse.

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10. Corra los pulgares dos dedos hacia la parte externa, bordeando siempre las últimas costillas. Repita la presión moderada. Descanse. 11. Continúe bordeando las costillas cada dos dedos de distancia, hasta llegar al costado del cuerpo. Presione moderadamente (7 kilogramos) en cada punto. Descanse y continúe. 12. Repita esta secuencia (pasos 8 a 11) dos veces más. 13. Coloque ambas manos en el abdomen con las palmas hacia abajo y presione suavemente (5 kilogramos) con ambas palmas simultáneamente. Mueva las manos de manera de presionar suavemente el abdomen hasta que sienta cierto relajamiento.

Parte interna del muslo Ubíquese en una posición cercana al muslo derecho de su compañero. Los puntos están situados en una línea que comienza en la parte superior interna de la pierna y continúa por el centro interno del muslo hasta llegar justo por encima de la región interna de la rodilla. 1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la parte superior interna de la pierna. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos traveses de dedo a lo largo del recorrido del músculo. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Repita la presión fuerte cada dos dedos hasta llegar a la rodilla. El último punto está en el espacio ubicado entre la rótula y los tendones correspondientes a la zona interna de aquélla. 4. Vuelva a la parte superior de la zona interna de la pierna y repita la secuencia. 5. Repita toda la secuencia una vez más.

Palma de la mano En la palma de la mano hay cuatro puntos. Los tres primeros están en la línea que va desde la base de la muñeca a la raíz del dedo medio. El cuarto está en la parte inferior del pulgar.
1. Tome con sus dos manos la derecha de su compañero y coloque los pulgares uno al lado del otro en el centro del hueco de la palma, a la altura de la raíz del pulgar. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos.Descanse. 2. Descienda siguiendo la línea hacia el centro de la palma. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Coloque sus pulgares en la región pulposa a la altura del dedo medio. Presione moderadamen-

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te (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Coloque los pulgares en el punto ubicado en la raíz del pulgar en el ángulo formado por el hueso que conduce al pulgar y el hueso que conduce al índice. Presione moderadamente durantes tres segundos.

Lado izquierdo Ubíquese a la izquierda de su compañero y arrodíllese próxima a la sección media. Repita las secuencias correspondientes al cuello, al muslo y a la palma de ese sector. Presiones especiales finales Para el hombre Ubique el punto en el centro del perineo, entre el escroto y el ano. Presione suavemente tres veces. Para la mujer 1 Tome posición frente a la cabeza de su compañera. Coloque ambos pulgares uno al lado del otro sobre el esternón. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos a lo largo del esternón y repita la presión. 3. Continúe descendiendo hasta llegar a su base, o sea ligeramente sobre el estómago. Repita la secuencia dos veces. 4. Apoye sus manos en los pechos de su Qfompañera, de modo tal que las palmas toquen suavemente los pezones. Efectúe círculos lentos y leves rotando la mano derecha en la dirección de las manecillas del reloj, y la izquierda en su sentido contrario. Haga cinco círculos y luego descanse. 5. Repita la secuencia tres veces más.

Toque final Cuando termine de practicar las presiones shiatzu, puede completar la experiencia con un « toque mariposa» especial. Haga que su compañero se de vuelta boca abajo. Empleando un toque ligero como una pluma con las puntas de los dedos, páselos por la nuca, la espalda, las nalgas, los muslos, las pantorrillas y las plantas de los pies, a modo de una suave caricia. Haga que su compañero vuelva a ponerse boca arriba y efectúe este delicado toque en el cuello, pecho, abdomen, muslos, brazos y palmas de las manos. El efecto es electrizante, especialmente después de pasar por la experiencia del shiatzu, momento en el cual el cuerpo y la mente están relajados y la sangre circula libremente.

El shiatzu es, primordialmente, un medio para conservar la salud, la vitalidad y la serenidad. Su verdadero propósito es, en verdad, la prevención más que la solución de los problemas, aun cuando,

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CAPITULO 5
COMO ADQUIRIR USTED MISMA UNA EXPERIENCIA SHIATZU COMPLETA
más adelante, mostraré también cómo tratarlos. Una de las claves-quizá la más importante- para lograr los mayores beneficios del shiatzu está en su empleo constante. Las secuencias que he preparado para todo el cuerpo han de cumplirse, idealmente, tres o cuatro veces por semana. La flexibilidad propia del autotratamiento hace que resulte posible la aplicación regular del shiatzu. Usted puede autoaplicarlo en un lapso relativamente corto -el total de la secuencia que aquí se describe lleva solamente quince a veinte minutos- y es posible practicarlo en cualquier lugar en donde usted se encuentre. Pienso que el shiatzu es un tipo de ejercicio de meditación, y considero que usted hallará que uno de sus grandes beneficios es la sensación de serenidad y de paz interior que produce. Yo lo experimento todos los días, por lo general al terminar mi jornada de trabajo. Me permite gozar de unos minutos de tranquilidad y de relajamiento, y mejora mi capacidad para aprovechar la noche. Quizá usted prefiera experimentar el shiatzu por la mañana, cuando se levanta. En tal caso, advertirá que le ayuda a desenvolverse durante el día con el máximo de su capacidad. Pero sea que se lo autoaplique por la mañana, durante el día o al anochecer, segura estoy de que le ayudará a dormir bien al terminar la jornada. Antes de comenzar esta secuencia de shiatzu autoaplicado, relea el Capítulo 2, «La palpación». Repase la posición de las manos y de los dedos necesarios para la autoaplicación. A medida que vaya repitiendo las secuencias que siguen, desarrollará su propia técnica y su propio ritmo. También mejorará de manera notable su capacidad para suministrar el shiatzu a otros, ya que aprenderá la ubicación precisa de los puntos de presión y el grado más efectivo de ésta. Una de las primeras cosas que descubrirá acerca de su cuerpo es que en él hay varios puntos específicos sumamente sensibles, que responden con facilidad cuando se los estimula. Estos ocho puntos principales se hallan en la parte alta de los hombros, en el área superior de los omóplatos, en el centro de éstos, en las axilas, en la zona pulposa de los pulgares, arriba de las nalgas, en la parte más saliente del codo y en la parte interna de las rodillas. Los denomino puntos «Yipe» porque una fuerte presión shiatzu directamente en ellos produce -por lo común- una exclamación de aquel que la experimenta. Son puntos fundamentales, porque se trata de zonas en las cuales importantes arterias y nervios sirven como vías de acceso hacia los caminos del shiatzu. Descubrirá, asimismo, varios otros puntos que aun cuando sean menos sensibles que los «Yipe», muestran alguna reacción o leve dolor cuando se los presiona con fuerza. Es lógico que así sea. La sensibilidad está indicando que la circulación y el tonismo muscular se ven alterados en estos puntos por tensiones. Si bien, por lo general, usted no advierte esta sensibilidad interior, su existencia es real o indicativa de áreas específicas que pueden recibir beneficios con la aplicación constante del shiatzu. Cuando ubique este tipo de sensibilidad o dolor, mientras se administra shiatzu, repita dos o tres veces más las presiones indicadas para esos puntos determinados. Cuando se autoaplique shiatzu no se preocupe demasiado por la ubicación precisa de los puntos indicados. Limítese a recordar que si el pulgar -o los demás dedos- tratan una zona lo suficientemente amplia, la palpación logrará indudablemente el efecto deseado, siempre que se lo aplique con firmeza en la cercanía inmediata del punto de que se trate. Estos ejercicios shiatzu autoaplicados pueden hacerse estando sentada en una silla o en el suelo. Personalmente, prefiero sentarme en una silla con respaldo recto. Ello me permite relajar mejor las piernas. Y a menos que usted practique shiatzu en un lugar que se lo impida, hágalo cómoda, con la menor cantidad de ropa posible.

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Siéntese de modo que sus pies queden apoyados en el suelo, el peso de su cuerpo recaiga en las nalgas y la espalda esté derecha. Relájese, respire profundamente y comience. CABEZA Y CUELLO

Base del cráneo Lleve ambas manos hacia la parte posterior de la cabeza y ubíquelas en la base del cráneo. Con los dedos índice y medio de ambas manos, toque la ligera depresión que notará en la región superior y central del cuello, exactamente por debajo del cráneo. En medicina oriental este punto es conocido como «compuerta silenciosa».
1. Presione fuertemente (9 kilogramos) en la depresión ubicada por debajo del cráneo con los dedos índice y medio de ambas manos. 2. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión. Descanse. 4. Repita la presión.

Músculos del cuello Separe las manos y coloque los dedos a la altura de la inserción de los grandes músculos situados en la región posterior del cuello y que se extiende a ambos lados desde la base del cráneo hasta los hombros (trapecio). Coloque los dedos medio e índice izquierdos en la zona de inserción del músculo izquierdo, en la línea curva del occipital y las yemas del índice y medio derechos en la parte superior de inserción del músculo derecho. A estos cordones musculares se los denomina «pilares del cielo». Conjuntamente con la «compuerta silenciosa» constituyen importantes zonas para estimular la circulación en la cabeza y en el cerebro. 1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente en ambos puntos durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda aproximadamente dos traveses de dedo siguiendo los cordones musculares. Mantenga los dedos centralizados en la trayectoria muscular. Presione durante tres segundos. Descanse. 3. Descienda siguiendo estos músculos del cuello y presionando con fuerza (9 kilogramos) cada dos traveses de dedo. Los puntos finales están en la inserción inferior de los músculos, en la línea de los hombros. Parte superior de la cabeza El shiatzu en la parte superior de la cabeza se practica con los dedos índice, medio y anular de ambas manos. Imagine una línea que divida la cabeza, partiendo de la implantación del cabello para llegar hasta la coronilla. Flexione los dedos y coloque los pulpejos de ambos dedos medios, uno al lado del otro, en el centro de la línea divisoria. Luego ubique los índices y anulares de ambas manos, a dos dedos de distancia, siguiendo la misma línea.

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1. Presione moderadamente (7 kilogramos) en los tres puntos simultáneamente. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Separe las manos y córralas unos dos dedos hacia la parte externa de la cabeza. Coloque los extremos del índice, el medio y el anular paralelamente a los puntos iniciales de presión. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Mueva las manos otros dos dedos hacia la parte externa de la cabeza. Repita la presión moderada. Manténgala durante tres segundos.

HOMBROS Y ESPALDA

Hombros Ubique el punto situado en la parte superior del hombro derecho utilizando para ello los dedos índice y medio de la mano izquierda. El punto en cuestión se halla a mitad de camino entre la base del cuello y el borde del hombro, algo hacia atrás, en el músculo trapecio. Este es el punto «Yipe» y se lo denomina el «manantial del hombro». Se trata de un punto clave en el cual a menudo se acumulan las tensiones.
1. Pruebe con los dedos hasta ubicar este punto central. Cuando localice el más sensible significará que lo ha encontrado. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los dedos índice y medio, durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión. Descanse. 4. Vuelva a presionar durante tres segundos. Descanse. 5. Ubique el punto correspondiente en el hombro izquierdo, empleando los dedos de la mano derecha. Repita la secuencia.

Región superior de la espalda El shiatzu autoaplicado en la región superior de la espalda exige estirarse un poco, lo que también es beneficioso. Para comenzar pase la mano izquierda por sobre el hombro derecho, hasta tocar la columna vertebral con los dedos índice, medio y anular extendiendo el brazo y enderezando la columna, mientras procura llegar tan bajo como sea posible. Luego mueva la mano un dedo hacia afuera de la columna. Los puntos iniciales están ubicados en una línea que parte de este punto y sigue hacia arriba hasta la del hombro.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Corra dos traveses de dedo siguiendo la línea hacia el hombro. Repita la presión fuerte (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe presionando con fuerza a dos dedos de distancia, siguiendo en línea ascendente hasta llegar al punto final a la altura del hombro. 4. Vuelva a llevar la mano Izquierda al punto más bajo de la columna que pueda alcanzar. Partiendo de ese punto, coloque la mano a tres dedos de la columna.

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5. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 6. Siga una línea recta que, desde ese punto, conduzca al hombro y presione con fuerza, a dos dedos de distancia durante tres segundos. 7. El punto final está en la línea del hombro, a tres dedos hacia afuera de la columna vertebral. 8. Cambie de mano, alcanzando la columna con la derecha, pasando por encima del hombro izquierdo. Repita la secuencia en el lado izquierdo de la columna.

Región inferior de la espalda (cintura) Siéntese en la silla ligeramente inclinada hacia adelante. Apoye los pulpejos de los dedos en la parte superior de los huesos coxales y extienda los pulgares hacia la columna vertebral a la altura de la cintura. Coloque cada pulgar a tres dedos de la línea central de la columna, a la altura de la cintura.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión fuerte. Manténgala durante tres segundos. Descanse. Vuelva a repetir la presión durante tres segundos. 3. Descienda dos traveses de dedo. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita la presión. Descanse. Vuelva a repetir. 4. Corra los pulgares a tres dedos de distancia de la columna. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. Repita la presión. Descanse. Vuelva a repetir. 5. Ascienda nuevamente hasta la línea de la cintura. Los pulgares estarán ahora aproximadamente a seis dedos de la columna. Presione con fuerza durante tres segundos y repita dos veces más el ejercicio.

Base de la columna Para trabajar en el cóccix debe estar parada. Ubique la vértebra inferior de la columna (el cóccix) con una mano. 1. Con los dedos índice y medio de ambas manos, presione moderadamente (7 kilogramos). Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Siguiendo el trayecto de la columna, desplácese hacia arriba cada dos dedos de distancia. Presione moderadamente con ambas manos durante dos segundos. Descanse. 3 Continúe ascendiendo de a dos traveses de dedo hasta llegar a la cintura.
CARA Y CUELLO

Frente Siéntese nuevamente para hacer los demás ejercicios. Cuando trabaje en la frente parta del centro en dirección a las sienes. Recuerde de mantener sus codos en el mismo plano que la dirección de la presión, levantados y dirigidos hacia afuera, el ángulo será mayor a medida que los dedos avanzan hacia las sienes.
1. Coloque los extremos de los índices uno al lado del otro, exactamente por debajo del centro de la línea de implantación del cabello -donde éste forma un pico, si es que usted lo tiene. Coloque el

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pulpejo de los dedos medios debajo del de los índices, en el centro de la frente; los dedos anulares quedarán ligeramente por arriba del entrecejo. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) con los dedos índice, medio y anular de ambas manos, simultáneamente. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión moderada durante tres segundos. Descanse. 4. Repita la presión. Descanse. 5. Cambie la posición de los dedos colocándolas en la línea que va, inversamente, desde el centro de las cejas hasta la de implantación del cabello. Presione moderadamente (7 kilogramos) en los tres puntos (superior, medio e inferior) de estas líneas durante tres segundos. 6. Repita la presión dos veces más. 7. Cambie la posición de los dedos ubicándolos en los puntos que van desde la línea de implantación del cabello hasta la cola de las cejas. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita dos veces más. 8. Con los pulgares, presione en el hundimiento situado sobre el puente de la nariz. Presione con fuerza (9 kilogramos). Mantenga la presión durante tres segundos.

Ojos Los puntos que rodean los ojos están en los rebordes superior e inferior de las cuencas orbitarias. Emplee los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda para los puntos del ojo izquierdo, y los mismos dedos de la mano derecha para el ojo derecho. Trabaje con ambos ojos simultáneamente. Si usa lentes de contacto, sáqueselos. 1. Separe ligeramente los dedos y coloque los pulpejos en la parte interna del reborde orbitario superior. El dedo anular de cada mano debe estar lo más cerca posible de la nariz. Frote suavemente sobre los ojos cerrados, presione hacia arriba con los extremos digitales contra el borde interno de las órbitas. 2. Presione ligeramente (5 kilogramos) durante tres segundos. 3. Lleve los dedos ligeramente hacia abajo haciendo que las yemas descansen en los párpados cerrados. Presione ligeramente (1 kilogramo a 1 1/2 kilogramo) durante tres segundos. Descanse. 4. Flexione los dedos ligeramente y presione en el reborde orbitario inferior. Aplique una presión suave (5 kilogramos) contra el plano óseo durante tres segundos. Sienes Los puntos en las sienes son pequeñas depresiones. Emplee los áredos índice y medio de cada mano. Trabaje simultáneamente con ambos lados. 1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión moderada. Manténgala durante tres segundos. Descanse. Mejillas La presión se ejerce en distintos puntos sobre el malar (hueso de la mejilla) colocando los dedos índice y medio uno al lado del otro. Trabaje con ambos lados simultáneamente.

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1. Presione moderadamente (7 kilogramos), en el borde externo de la nariz, ligeramente por debajo del puente de ésta. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese un dedo más de ancho hacia la parte plana del malar. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Desplácese dos dedos más de ancho siempre hacia afuera y siguiendo el plano óseo de las mejillas. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 4. Córrase un dedo más en igual dirección. ción. Mantenga una presión moderada rada durante tres segundos. Descanse.

Boca y mentón Alrededor de la boca hay cuatro puntos.
1. Emplee el pulgar derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos) en el punto ubicado entre la punta de la nariz y el labio superior. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 2. Coloque el pulgar derecho en el punto de la mejilla del mismo lado, a dos dedos de la comisura labial y el pulgar izquierdo en igual punto de la mejilla izquierda. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque el pulpejo del dedo medio derecho sobre la uña del índice también derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos) en el punto del mentón, situado entre el labio inferior y el borde inferior del mentón. Mantenga la presión tres segundos. Descanse.

Región submentoniana Este punto está ubicado por debajo de la mandíbula inferior en la parte central. Coloque la yema del pulgar derecho en ese punto, dos dedos hacia adentro. 1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. Cuello y garganta Coloque el pulpejo del dedo medio de la mano derecha sobre la uña del índice de la misma mano. Presione en el punto situado en la base del cuello en el manubrio del esternón.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) contra el hueso, no en la garganta. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión otras dos veces. Manténgala tres segundos cada vez.

Zonas frontal y laterales del cuello En el cuello se emplean los dedos índice y medio de ambas manos. Si bien la figura muestra los puntos específicos, basta con que los emplee como guía general. El ideal es trabajar con toda la zona del cuello, empleando una presión moderada. Presione simultáneamente los puntos correspondientes a los lados derecho e izquierdo.

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1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha debajo de la mandíbula, al lado de la parte superior de la tráquea. Tome igual posición en el lado izquierdo empleando la mano izquierda. Presione suavemente (5 kilogramos) en estos puntos durante dos segundos. Presione el músculo y no la tráquea. Descanse. 2. Descienda de a poco y continúe presionando suavemente durante dos segundos, siguiendo la línea que conduce a la base del cuello. En medicina oriental esta zona se conoce con el nombre de « fuente de la belleza y juventud.» 3. Lleve nuevamente las manos a la zona superior del cuello, por debajo de la mandíbula, pero corriéndose ligeramente hacia la parte lateral, siguiendo el borde de aquélla. Repita las presiones en ambos lados del cuello en una línea descendente, hasta llegar a la base. 4. Continúe las presiones partiendo de la región superior del cuello hasta llegar a la base yendo cada vez más hacia los costados hasta cubrir la zona frontal y las laterales de aquél. PIERNAS Y PIES Las secuencias que siguen la instruirán sobre el shiatzu aplicado a pierna derecha hasta llegar a la planta del pie de ese lado. Cuando termine, repítala en la pierna izquierda.

Región anterior del muslo Estos puntos siguen una línea recta por el centro del muslo partiendo de la zona inguinal hasta llegar a la rodilla.
1. Coloque el pulpejo de los pulgares uno al lado del otro en el centro de la parte más alta de la pierna. Rodee suavemente ésta con el resto de la mano. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Desplácese dos traveses de dedo hacia la rodilla. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe descendiendo de a dos dedos de distancia en la misma línea, hasta llegar a la rótula.

Región interna del muslo Estos puntos están ubicados en la parte media de la zona interna del muslo. La línea comienza en la zona alta de la entrepierna y continúa hasta llegar a la parte interna de la rodilla.
1. Coloque ambos pulgares uno al lado del otro, en el punto ubicado más arriba. Los dedos de la mano izquierda rodearán la región lateral interna de la pierna. Los de la mano derecha harán lo propio con el área superior de’la pierna. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos). Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Descienda dos traveses de dedo siguiendo la línea que divide el muslo, en dirección a la rodilla. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe trabajando cada dos traveses de dedo hasta llegar a la rodilla.

Parte inferior de la pierna

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Los puntos a lo largo de la tibia están localizados en líneas que corren a ambos lados de este hueso. La primera sigue el borde externo de la zona tibial anterior. La segunda el borde interno, desde la rodilla hasta la parte superior del tobillo. Trabaje primero con los puntos del borde externo de la tibia. 1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, exactamente por debajo de la protuberancia, es decir en la zona subrotuliana, de la porción externa de la tibia. Rodee la pierna con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos). Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo y repita la presión fuerte. Manténgala durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo y presionando cada dos dedos de distancia. Los puntos finales están en los bordes externos del hueso, por encima del tobillo. 4. Coloque los pulgares uno al lado del otro én la porción superior e interna del hueso. Rodee la pierna con los demás dedos y repita las presiones cada dos dedos, descendiendo hasta quedar por encima del tobillo.

Parte anterior del pie Los puntos del pie se hallan en los espacios intertendinosos correspondientes a los distintos dedos. Apoye los pies en el suelo, inclínese hacia adelante y coloque los pulgares uno al lado del otro en el espacio que está a unos cinco centímetros del vértice del ángulo formado por el dedo gordo y el que le sigue.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda otros dos traveses de dedo en la misma dirección, hasta el segundo punto, siguiendo el mismo espacio intertendinoso. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. El tercer punto se encuentra al final de estos espacios. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 4. Repita la secuencia en los espacios situados entre cada uno de los huesos que conducen a los correspondientes dedos.

Dedos Haga que su talón derecho descanse sobre su rodilla izquierda. Hay puntos en las zonas superior, inferior y laterales de cada uno de los huesos de los dedos, en la mitad de cada articulación. 1. Tome el dedo gordo con fuerza colocando el pulgar izquierdo sobre la segunda falange del dedo, y el índice debajo del dedo, en línea recta. Presione moderadamente (7 kilogramos), apretando durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hacia la raíz de la uña manteniendo el pulgar arriba y el índice debajo del dedo. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. Vaya hacia la primera falange del dedo gordo. Presione en ambos puntos laterales apretando en la parte media del dedo. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. Repita la presión en los puntos late rales de la segunda falange. 4. Presione los puntos -de cada uno de los dedos siguiendo la misma secuencia. Siga trabajando en la parte superior e inferior de cada dedo y luego presione a lo largo de los lados.

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Pantorrilla Haga que el pie descanse sobre el piso. Inclínese y rodeando la parte inferior de la pierna con los dedos, coloque los pulgares uno al lado del otro en la corva de la rodilla. Los puntos se extienden desde la corva hasta la parte posterior del tobillo.
1. Con los pulgares colocados uno al lado del otro, aplique presión fuerte (9 kilogramos) en el punto ubicado en la parte superior de la pantorrilla. Manténgala durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda de a dos traveses de dedo a lo largo del músculo. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Continúe descendiendo dos traveses de dedo a lo largo del músculo. El punto final se encuentra donde termina el tendón de Aquiles.

Tobillo Haga que el pie izquierdo descanse sobre el piso. Inclínese hacia adelante para trabajar en el tobillo. Coloque el pulgar derecho en su parte externa, en la hendidura profunda que forma la parte posterior del hueso del tobillo y el tendón de Aquiles.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión durante tres segundos.

Planta del pie Haga que la parte lateral del tobillo derecho descanse sobre la rodilla izquierda. Son cuatro los puntos de la planta del pie que deben presionarse. Los primeros tres están en la línea que divide el pie en dos partes iguales y uno de ellos se denomina «fuente de energía». El cuarto está arriba en la parte posterior del arco, hacia la parte externa, y ligeramente separado del primer punto. Este punto se llama «valle de la planta del pie». Los cuatro puntos resultan eficaces para contribuir a aliviar la fatiga y mejorar la circulación en todo el cuerpo.
1. Tome el pie con ambas manos y coloque los pulgares uno al lado del otro, delante de la zona musculosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda en línea recta hacia el centro, o sea la parte más angosta del pie. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. El tercer punto está detrás de la eminencia metatarsiana, antes de llegar a los dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie las manos y coloque ambos pulgares uno al lado del otro en el punto ubicado en la parte alta del arco del pie. Presione con fuerza durante tres segundos. Ahora ya está usted lista para trabajar en la pierna y pie izquierdos. Vuelva al comienzo de la sección referida a piernas y pies y, comenzando en el muslo, complete la secuencia hasta la planta del pie izquierdo.

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BRAZOS Y MANOS

Parte superior del brazo Emplee la mano izquierda para aplicar el shiatzu al brazo derecho. Coloque el pulgar bien profundamente en la axila derecha. Extienda sus dedos rodeando la zona superior del brazo y presionando con los pulpejos del índice, el medio y el anular sobre el extremo distal del músculo principal del brazo. Presione simultáneamente con el pulgar y con los demás dedos. La línea que usted sigue con el pulgar recorre la parte interna del músculo que sigue el trayecto del hueso mayor (húmero). Los otros dedos recorren la parte externa del músculo y del húmero.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en la axila durante dos segundos. Descanse. Simultáneamente, presione el área externa del hombro con los demás dedos. 2. Descienda tres traveses de dedo por el brazo, siguiendo el trayecto del músculo y del hueso. Presione con fuerza (9 kilogramos) con el pulgar y los demás dedos. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo de a tres dedos por el mismo trayecto, hasta llegar al codo. Los puntos finales están exactamente por arriba de la articulación, sobre los pliegues del codo.

Antebrazo Gire el brazo derecho de manera tal de tener frente a usted la superficie interna del antebrazo. Coloque el pulgar en los pliegues del codo -o sea en el hundimiento que forma la articulación. Extienda los demás dedos hacia la parte superior del antebrazo y presione el borde externo del músculo.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) apretando con los pulgares y con los demás dedos. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Descienda tres traveses de dedo hacia la muñeca. Mantenga el pulgar en la parte interna del músculo y los demás dedos en la externa. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe trabajando cada tres dedos de distancia hasta llegar a la muñeca. Repita las secuencias que anteceden en el brazo y antebrazo izquierdos.

Dorso de la mano Separe los dedos de la mano derecha de modo tal que la palma mire hacia afuera. Los puntos están ubicados en los espacios intertendinosos que van desde la muñeca hasta las primeras articulaciones de los dedos.
1. Coloque el pulgar izquierdo en la parte más carnosa del músculo situado sobre la cavidad formada en la raíz del pulgar, donde éste se une con la palma de la mano. Coloque el índice izquierdo en la parte interna de la mano en un punto directamente opuesto al pulgar izquierdo. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. En medicina oriental este punto se conoce como el «valle» y es un punto « Yipe» 2. Desplace el pulgar izquierdo hasta el espacio situado entre los dedos índice y medio, a mitad de camino entre la muñeca y la primera articulación de los dedos. Coloque el indice izquierdo exactamente en el mismo punto coincidente en la palma de la mano. 3. Presione moderadamente (7 kilogramos) para comprimir durante tres segundos. Descanse.

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4. Siguiendo el espacio intertendinoso hacia arriba, repita la presión en otros dos puntos, para terminar entre los nudillos. 5. Presione los mismos tres puntos en los espacios ubicados entre los tendones que conducen a los dedos medio y anular, y después en el espacio entre el anular y el meñique. 6. Repita toda la secuencia en la mano izquierda utilizando los pulgares y demás dedos de la mano derecha.

Dedos El pulgar y los demás dedos deben recibir la presión en la parte superior, inferior y laterales de cada uno de los huesos, a mitad de camino entre las articulaciones.
1. Tome con el pulgar e índice izquierdos la parte anterior y posterior de la primera articulación del pulgar derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. 2. Desplace el pulgar izquierdo hasta llegar a la raíz de la uña del pulgar derecho. Coloque el índice izquierdo en un punto directamente opuesto. Presione moderadamente (7 kilogramos) comprimiendo durante tres segundos. 3. Tome los bordes laterales de la primera falange del pulgar derecho con el pulgar y el índice de la mano izquierda. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Desplace el pulgar y el índice hacía ambos lados de la uña del pulgar izquierdo. Repita la presión. 5. Ejerza presión en cada uno de los dedos procediendo siempre de la misma manera. Presione la primera y segunda articulación de cada dedo, primero arriba y abajo y después a lo largo de los bordes laterales. Pase luego al dedo siguiente. 6. Cumpla toda la secuencia empleando el pulgar e índice de la mano derecha en los dedos de la mano izquierda.

Ejercicios finales Puede usted descansar un momento, pero todavía no ha terminado. Estos movimientos finales son importantes para el máximo rendimiento del shiatzu autoaplicado. 1. Acuéstese en el suelo boca arriba. Extienda los brazos por sobre su cabeza. 2. Estírelos tanto como le sea posible. Al mismo tiempo, dirija los dedos de los pies hacia afuera. Cuente hasta cinco. 3. Continúe extendiendo los brazos y dirija los dedos de los pies hacia arriba. Cuente hasta cinco. Luego relaje brazos y pies. 4. Con los brazos todavía extendidos, pero relajados, inspire profundamente por la nariz. Llene los pulmones de aire. Manténgalo un momento y luego exhale lentamente por la boca. Repita esto dos veces más. 5. Manténgase relajada en esta posición por lo menos cinco minutos antes de levantarse. Usted se sentirá maravillosamente bien después de este autotratamiento. Cuando se levante, quizá experimente un ligero mareo pasajero. Esto es normal. Pero todo su cuerpo se sentirá bien. De todas las que conozco, la única experiencia que produce una sensación mejor que la autoaplicación es la secuencia completa de shiatzu aplicada por otra persona. Pero hasta tanto tenga la oportunidad de vivirla, o en los intervalos entre ellas, el shiatzu autoaplicado día por medio puede darle -y le dará- un bienestar físico cada vez mayor. Se sentirá relajada, serena pero, sin embargo, llena de energía. El shiatzu autoaplicado constituye una manera fácil y sorprendente de mantener la salud, la vitalidad y el gusto por la vida.

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CAPITULO 6
COMO APLICAR A OTRO EL SHIATZU EN TODO EL CUERPO
El shiatzii aplicado en todo el cuerpo por otra persona es shiatzu en su forma más pura y completa. Se trata de una experiencia compartida que comprende todo el cuerpo y llega a todos los meridianos clásicos que, vistos como un sistema integrado, representan la Unicidad de ser. Ambos participantes son elementos activos del proceso y reaccionan recíprocamente. Para aquel que recibe el shiatzu, éste constituye una forma de relajación, de bienestar y de producción de nuevas energías. Para quien lo aplica, es una experiencia grata que le permite compartir energías y emplear sus manos para proporcionar bienestar físico y emocional. Las instrucciones que ofrecemos están dadas desde el punto de vista de quien aplica el shiatzu. Esto es lo que yo como profesional realizo cuando aplico un tratamiento a todo el cuerpo. La secuencia completa le llevará probablemente entre cuarenta y cinco minutos y una hora. Administrar shiatzu a todo el cuerpo es físicamente agotador; yo sólo admito tres pacientes por día, pero usted verá que su propio estado físico mejora por el mismo hecho de aplicarlo. A medigla que aumente -su experiencia descubrirá un lenguaje táctil, y reconocerá su capacidad para comunicarse con el sujeto mediante los pulpejos de los dedos. Usted recibirá mensajes trasmitidos por sus movimientos reflejos, su respiración y sus reacciones musculares. Cuando presione en ciertos puntos del cuerpo reaccionará con una exclamación de dolor. Estas reacciones dolorosas se deben a que se están aplicando presiones adecuadas en los que llamo puntos «Yipe» -los ocho puntos principales- en la parte superior de los hombros y de los omóplatos, en la región media de estos últimos, en las axilas, en la superficie de los pulgares, en la parte superior de las nalgas, en los puntos de los codos y en la corva de las rodillas. A pesar de la reacción del sujeto, estos puntos no deben omitirse porque son fundamentales para el shiatzu. Son zonas en las cuales están ubicadas arterias importantes y ramales nerviosos que actúan como puerta de entrada para la circulación sanguínea que se distribuye en los meridianos del shiatzu. Una presión adecuada acelera la circulación de la energía en estos puntos, aliviando tensiones y activando la circulación más allá de sus zonas específicas. Cuando administre shiatzu no se preocupe demasiado por llegar a una precisión absoluta en lo que respecta a los puntos indicados. Recuerde simplemente que el pulgar o pulpejo de cualquier dedo cubre una zona bastante amplia. Su contacto producirá invariablemente el efecto deseado, siempre que lo aplique de manera firme en las inmediaciones del punto preciso. Antes de vivir la experiencia del shiatzu aplicado a otra persona, conviene que tanto usted como quien lo recibe echen una mirada a las instrucciones contenidas en este capítulo. Es aconsejable que tengan una idea del orden general del shiatzu. Después de ello estarán listos para empezar. Tanto la que lo aplica como quien lo recibe usarán la menor ropa posible. Si la habitación está fría utilice una frazada liviana o una toalla de baño para que la persona a quien aplica shiatzu esté cómoda y abrigada mientras usted trabaja en zonas del cuerpo que deben permanecer descubiertas. La persona debe estar acostada cabeza abajo en el piso sobre una frazada doblada o colchoneta, con los brazos a ambos lados del cuerpo y la cabeza descansando sobre una almohada o toalla doblada. También puede poner las manos sobre la almohada y apoyar la cabeza en ellas. Recuerde que usted está administrando energía, y que por medio del shiatzu aplicado a otro, ha de lograr que su contacto se adecue a las reacciones de aquél.

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REGION SUPERIOR DEL CUERPO Y COLUMNA VERTEBRAL

Parte superior del hombro Arrodíllese frente al sujeto a unos cuarenta y cinco centímetros de su cabeza. La distancia debe ser tal que le permita llegar con facilidad a la parte superior de sus hombros. Durante toda la aplicación de shiatzu a otra persona se trabaja primero con el lado derecho y después con el izquierdo. Extienda el brazo izquierdo, coloque el pulgar en la región superior del hombro derecho y ubique el punto central. El dorso de su mano deberá estar hacia arriba y el pulgar extendido hacia abajo. El punto buscado está a tres o cuatro dedos -depende del ancho de la espalda del sujeto- a partir de la base del cuello. Se encuentra ligeramente por detrás del músculo principal del hombro (trapecio). En medicina oriental a este punto se lo denomina «manantial del hombro». Se trata de un punto clave en el cual a menudo se acumulan tensiones. Y es uno de los puntos «Yipe». Cuando lo ubique, probablemente usted sabrá que lo ha localizado por el propio sujeto.
1. Coloque el extremo del pulgar derecho sobre la uña del izquierdo. Presione con fuerza (9 kilogramos durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión fuerte durante tres segundos. Descanse. 3. Repita nuevamente la presión fuerte (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 4. Desplácese ligeramente y colóquese a la altura del hombro izquierdo de la otra persona. Cambie la posición de los pulgares, colocando el izquierdo sobre el derecho. Repita la secuencia de presiones en este hombro.

Región posterior del hombro Continúe arrodillada, y con el pulgar izquierdo ubique el punto situado en la parte superior interna del omóplato. Busque exactamente por arriba del hueso. 1. Coloque el extremo del pulgar derecho sobre la uña del izquierdo. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie la posición de los pulgares, colocando el izquierdo sobre el derecho. Siga la misma secuencia en el punto correspondiente al ángulo interno del omóplato izquierdo. Base del cráneo Para trabajar en el cuello de otra persona, será necesario cambiar la posición. Párese a la altura de las caderas del sujeto, con un pie a cada lado del cuerpo de éste. Flexione la cintura, también las rodillas y con el pulgar izquierdo sobre el derecho, colóquelos ligeramente por debajo de la base del cráneo, en la zona superior central del cuello. Este punto se denomina «compuerta silenciosa» y es importante para estimular la circulación cerebral.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en este punto, por debajo de la base del cráneo. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Vuelva a presionar durante tres segundos.

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Nuca Continúe parada en la misma posición, separe los pulgares y colóquelos en la parte superior de los músculos principales de la zona posterior externa del cuello en unión con los hombros. Estas líneas musculares se denominan los «pilares del cielo». Junto con la «compuerta silenciosa» son importantes para aliviar dolores de cabeza y las tensiones. Coloque el pulgar izquierdo en la zona superior del músculo izquierdo donde se une con el cráneo, y el pulgar derecho en el correspondiente punto de ese mismo lado.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en ambos puntos durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo. Conserve los pulgares centralizados en el trayecto muscular. Presione durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo a lo largo de estos músculos del cuello y presionando con fuerza (9 kilogramos) cada dos dedos de distancia. El punto final está en la inserción de los músculos, a la altura del hombro.

Columna vertebral Terminado el shiatzu en la cabeza y el cuello, la receptora podrá descansar la cabeza, colocándola de costado sobre la toalla doblada o la almohada. En la misma posición anterior aplique el shiatzu en todo el trayecto de la columna, partiendo de la base del cuello. Si le resulta incómodo o cansador estar parada, arrodíllese con una pierna a cada lado del cuerpo de modo tal que su peso cargue sobre la parte inferior de las piernas y no sobre la persona. Sea como fuere, la presión debe ejercerse con los brazos extendidos, trasmitiendo el peso del torso mediante los pulgares. Comience en la base del cuello, por debajo de la prominencia ósea -la más grande que palpe- a la altura del hombro. Tal como ya dijéramos, la columna es el meridiano rector, y su importancia es enorme para su bienestar. 1. Coloque el pulgar derecho en el espacio ubicado debajo de la prominencia ósea, donde la parte superior de la columna se une con la vértebra siguiente. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda a lo largo de la columna y coloque el pulgar izquierdo en el espacio intervertebral siguiente. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Alterne los pulgares, primero el derecho, después el izquierdo, siguiendo los puntos de los espacios intervertebrales a lo largo de la columna hasta terminar en el cóccix. Presione moderadamente en cada punto. Zonas laterales de la columna 1. Vuelva al hombro, coloque el pulgar izquierdo a la altura del hombro, a dos centímetros y medio de la columna, y el pulgar derecho a igual distancia a la derecha de ésta. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo con ambos pulgares. Repita las presiones. Descanse. 3. Continúe descendiendo de a dos dedos hasta llegar a la altura del cóccix. 4. Vuelva a los hombros y coloque los pulgares a dos centímetros y medio más alejados de la columna. Siga la secuencia que antecede, aplicando presión moderada (7 kilogramos) hasta llegar al punto que está a la altura del cóccix.

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OMOPLATOS Y NALGAS

Omóplatos Siempre en las posiciones indicadas: parada, arrodillada o ligeramente sentada sobre la parte inferior de las piernas, palpe el omóplato derecho hasta encontrar la zona hundida en el centro. Por alguna extraña razón éste -que es otro punto «Yipe» - se denomina «antepasado celestial». Se trata de un punto importante para tratar el dolor producido por la bursitis, el codo de tenis, la tortícolis y los dolores en los hombros.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en el hundimiento ubicado en el centro del omóplato. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. 3. Ejerza las mismas presiones con los pulgares uno al lado del otro, en el hundimiento ubicado en el centro del omóplato izquierdo.

Nalgas Para trabajar los puntos de las nalgas será necesario que cambie de posición. Arrodíllese frente a la cadera derecha, inclínese hacia adelante y ubique el punto situado sobre la parte más voluminosa de los glúteos a la altura, en línea descendente, de los omóplatos. Este es el punto» Yipe».
1. Con los brazos extendidos, coloque los pulgares uno al lado del otro en el centro del hundimiento y presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. 3. Desplácese arrodillándose a la izquierda del sujeto y aplique la misma presión fuerte en el centro de la nalga izquierda. Antes de pasar a las piernas y a los pies, tanto usted como la receptora deben descansar un momento. Quizá sus dedos están algo endurecidos o doloridos. Esto es normal después de las primeras aplicaciones de shiatzu. Flexione los dedos y las manos, aspire profundamente varias veces por la nariz y exale el aire lentamente a través de los dientes. Vuelva al shiatzu de inmediato.

PIERNAS Y PIES Las secuencias que siguen la llevarán desde la articulación superior de la pierna derecha hasta la planta del pie de ese mismo lado. Cuando acabe de trabajar con ese pie desplácese ubicándose del lado izquierdo del sujeto y repita las mismas secuencias.

Parte superior de la pierna Arrodíllese a la altura de la corva derecha del sujeto. Los puntos de la parte posterior del músculo siguen la línea central de éste que se inicia en la unión de la nalga con la parte superior de la pierna y termina en un punto por arriba de la corva. De estos puntos, el más importante y sensible es el ubicado a mitad de camino entre la nalga y la rodilla. Se lo llama la «gran compuerta». 1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en el punto más alto, justo debajo de la nalga. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse.

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2. Descienda dos traveses de dedo hacia la rodilla. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Continúe descendiendo de a dos traveses de dedo hasta llegar a la rodilla. El punto final se encuentra ligeramente por arriba de la corva.

Parte externa del muslo Los puntos de la región externa del muslo siguen la línea que comienza en la parte lateral de la cadera, debajo del hueso de ésta y se prolonga en la línea media lateral del muslo. Comience debajo de la cadera y trabaje descendiendo hasta llegar a la altura de la rodilla.
1. Emplee ambos pulgares, uno al lado del otro, y aplique presión fuerte (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2.Descienda dos dedos hacia la rodilla. Repita la presión. Descanse. 3. Continúe la línea que divide el músculo presionando, a distancias constantes, hasta llegar a la rodilla.

Parte interna del muslo Ubíquese a la izquierda y estire los brazos para alcanzar la parte interna del muslo derecho. Los puntos recorren la línea que comienza en la región superior interna de la pierna y divide en dos el músculo de esa zona. Termina en la parte lateral de la corva.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro y presione con fuerza (9 kilogramos) en el punto más alto durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea del músculo y repita la presión a dos dedos de distancia. Descanse. 3. Repita la presión cada dos traveses de dedo siguiendo la línea hasta llegar a la rodilla. El punto final está ubicado en el hundimiento situado a mitad de camino entre el hueso de la rodilla y los tendones que se extienden por la parte posterior de la corva.

El músculo de la pantorrilla El shiatzu en la pantorrilla se administra de manera similar al que se aplica en la región superior de la pierna. Ubíquese a la altura del pie derecho de la receptora. Estírese para alcanzar la parte superior de la pantorrilla, por debajo de la corva. Este punto, denominado el «encuentro de Yang» es uno de los más importantes del cuerpo. Cuando los músculos de la pierna están rígidos, este punto se vuelve muy tenso y sensib’,e. En este caso, el shiatzu alivia las tensiones. Coloque ambos pulgares uno al lado del otro en el punto superior por debajo de la corva descendiendo hasta llegar, por la misma línea, hasta dos traveses de dedo por sobre el talón.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los pulgares uno al lado del otro en el punto ubicado en la parte superior del músculo. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por el centro del músculo y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo cada dos dedos a lo largo del músculo. El último punto de presión se encuentra donde el músculo se aplana, por arriba del talón.

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Tobillo Cambie de posición arrodillándose al lado de la corva derecha del sujeto, mirando hacia el talón. Inclínese hacia adelante y coloque el pulgar derecho en la parte interna del talón, en la depresión más profunda entre el hueso y la zona posterior (tendón de Aquiles). Coloque el pulgar izquierdo en el punto correspondiente, de ese lado.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión durante tres segundos.

Planta del pie Ubíquese por delante del pie derecho de la receptora. En la planta del pie hay cuatro puntos que es necesario presionar. Los primeros tres recorren la línea que divide a ésta en dos partes iguales y uno de ellos se denomina -y corresponde que así sea - la «fuente de la energía». Estos puntos resultan eficaces para contribuir a aliviar la fatiga y mejorar la circulación en todo el cuerpo. El cuarto punto, llamado «valle de la planta del pie» está a la altura de la parte superior y posterior del arco, hacia afuera.
1. Tome el pie firmemente con ambas manos y coloque los pulgares uno al lado del otro, exactamente por debajo de la zona más musculosa del talón. Rodee el empeine con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea recta hasta llegar a la parte más angosta del pie. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos, Descanse. 3. El tercer punto está exactamente detrás de la eminencia metatarsiana, antes de llegar a los dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie las manos y coloque los pulgares uno al lado del otro sobre el cuarto punto, en la zona alta del arco. Presione con fuerza durante tres segundos. Ahora ya puede desplazarse para trabajar con la pierna izquierda. Siga las secuencias descriptas comenzando en la página 87 y descienda desde el muslo hasta la planta del pie. Cuando acabe con la pierna izquierda, habrá llegado el momento de que la receptora se dé vuelta y descanse boca arriba. Y corresponderá que usted también se relaje durante unos minutos. Respire profundamente varias veces y estire y flexione los dedos y manos. Entonces ya estará lista para comenzar la segunda mitad del shiatzu aplicado a otra persona. CUELLO, BRAZOS Y MANOS Cuello Arrodíllese a la derecha del torso de su compañera. Deberá tener fácil acceso al cuello sin estirar los brazos. Si bien la ilustración muestra puntos específicos, basta con que los emplee como guía general. Lo que interesa es trabajar en toda la zona del cuello. Preocúpese por presionar en esa área en su totalidad, comenzando por debajo de la mandíbula y descendiendo hasta la base del cuello. Emplee los dedos índice y medio de ambas manos, alternando una y otra. 1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo de la mandíbula, junto a la parte superior de la tráquea. Presione suavemente (5 kilogramos) en la zona superior en el punto en

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el cual el músculo del cuello descansa sobre el borde de la tráquea. Tenga cuidado de no presionar directamente en la tráquea sino en el músculo. Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda debajo del punto que acaba de presionar con la derecha. Repita la presión suave. 3. Continúe descendiendo en línea recta alternando las manos y presionando suavemente hasta llegar a la base del cuello. En medicina oriental éste es el punto que se conoce como «fuente de la belleza y de la juventud». 4. Lleve nuevamente las manos a la parte superior del cuello, debajo de la mandíbula. Repita las presiones alternando las manos, siguiendo una línea recta que descienda hasta la base del cuello. 5. Continúe presionando desde la zona superior hasta la base del cuello para cubrir toda la parte anterior y lateral del cuello. Mantenga cada presión tres segundos. 6. Trasládese al costado izquierdo y repita las secuencias en la región izquierda del cuello.

Parte superior del brazo Arrodíllese a unos treinta centímetros de la cadera derecha. Coloque los pulgares, uno al lado del otro, en la parte externa del músculo del brazo en un punto ubicado a unos dos centímetros y medio por debajo de la zona superior del hombro. Rodee el brazo, sin presionar, con los demás dedos.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo los pulgares, siguiendo la línea externa que va desde el centro de la articulación del hombro hasta el codo. Repita la presión. Descanse. 3. Repita las presiones cada dos dedos, hasta llegar al codo.

Antebrazo
Los puntos del antebrazo se encuentran en una línea que comienza a la altura del codo, sigue por la parte media y dorsal del antebrazo y termina por encima de la muñeca. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la zona externa de la articulación del codo y rodee el antebrazo, sin presionar, con los demás dedos. 1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos en el punto cercano al codo. Descanse. 2. Ejerza presión cada dos dedos de distancia durante tres segundos por vez, siguiendo la línea descendente. El último punto está en la región dorsal del centro de la muñeca.

Dorso de la mano Los puntos shiatzu significativos están situados en los espacios intertendinosos que van desde la muñeca hasta la base de las articulaciones de los dedos. Haga que la receptora extienda y separe los dedos de la mano derecha.

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1. Coloque el pulgar derecho en el dorso de la mano, de modo tal que quede en el músculo situado sobre la cavidad formada en la raíz del pulgar, donde éste se une con la palma de la mano. Coloque el dedo índice directamente debajo, en la palma de la mano. 2. Aplique fuerte presión (9 kilogramos) durante tres segundos. Este es un punto «Yipe» conocido en medicina oriental como el «valle». Descanse. 3. Desplace el pulgar hacia el espacio intertendinoso de los dedos índice y medio entre la muñeca y la articulación de los dedos. Ponga el índice en la palma de la mano, en el punto coincidente. 4. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 5. Siga el espacio intertendinoso hacia abajo y repita la presión en los otros dos puntos, terminando entre los nudillos. 6. Repita toda la secuencia en los espacios intertendinosos de los dedos medio y anular y anular y meñique.

Dedos En medicina oriental se cree que el pulgar se relaciona con el funcionamiento de los pulmones, el índice con el intestino grueso, el medio con el corazón, el anular con los aparatos respiratorio, digestivo y circulatorio y el meñique con el corazón. Considero que el shiatzu aplicado a los dedos es importante para mantener los órganos en buenas condiciones de salud. Todos ellos deben recibir presiones en la parte anterior, posterior y laterales de los huesos.
1. Comience con el pulgar derecho. Coloque su pulgar en la línea media entre la articulación y el nudillo. Su índice quedará en un punto posterior coincidente. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. 2. Desplácese hacia el extremo del pulgar. Coloque su pulgar en la raíz de la uña del pulgar de la receptora. Su índice deberá quedar coincidiendo por la cara posterior. Presione moderadamente durante tres segundos. 3. Ascienda hacia el nudillo y presione moderadamente en las partes laterales a ambos lados del hueso. Descanse. 4. Repita la presión a ambos lados de la uña del pulgar. 5. Presione de igual manera todos y cada uno de los dedos. Comience con la parte anterior y posterior del dedo y siga con las laterales. Pase después al dedo siguiente.

Parte interna y superior del brazo Arrodíllese a cierta distancia de la cintura de la receptora, de modo de trabajar cómodamente en la parte superior de su brazo derecho. Haga que la persona tratada extienda el brazo en línea recta con respecto al hombro, y que la parte interna quede frente a usted. Comience en la región profunda de la axila, siga el recorrido del músculo en donde éste se encuentra en la cara interna del húmero y termine en la parte lateral de los pliegues del codo. El punto situado en el centro de la axila se llama «profundidad de la laguna» porque de aquí parte la sangre que irriga todo el brazo.
1. Presione con fuerza, con la mano izquierda, el hombro derecho de la receptora. Coloque el pulgar derecho profundamente en el hueco de la axila. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. Este es un punto «Yipe» y si usted lo ha acertado, quien recibe la presión reaccionará en alta voz. 3. Tranquilícela y descienda con ambos pulgares por la porción interna superior del bíceps. Con los demás dedos rodeando sin comprimir el brazo,

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presione con fuerza (9 kilogramos) con los pulgares uno al lado del otro. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 4. Avance de a dos dedos hacia el codo, siguiendo la línea del músculo contra el hueso. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 5. Continúe aplicando la presión cada dos traveses de dedo, siempre con los pulgares uno al lado del otro, hasta llegar a los pliegues del codo.

Región interna del antebrazo Los puntos del antebrazo comienzan en los pliegues del codo y se prolongan hacia abajo por la línea media del antebrazo hasta llegar al centro de la muñeca.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en los pliegues del codo. Rodee con los demás dedos la articulación, sin comprimir. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos) con ambos pulgares en los pliegues del codo. Este es otro punto «Y¡pe» 3. Descienda dos traveses de dedo por la línea que divide en dos partes el antebrazo. Presione fuerte durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe descendiendo de a dos dedos de distancia, aplicando presiones fuertes durante tres segundos hasta llegar a la muñeca. El centro medio de la muñeca es el punto final.

Palma de la mano Son tres los puntos que deben recibir presión en las palmas de las manos. El primero está en la parte media del músculo que forma el extremo inferior de la mano; el segundo está por fuera del músculo, en el hueco de la palma. El tercero, llamado el «templo de la fatiga», resulta eficaz para aliviar el cansancio y mejorar la circulación general. Está situado en el centro mismo de la palma.
1. Coloque la mano de la receptora con la palma hacia arriba, el meñique de su mano derecha quedará entre el meñique y el anular de ella. Coloque el meñique de su mano izquierda entre el índice y el pulgar de la receptora. 2. Empleando sus dos pulgares uno al lado del otro, presione con fuerza (9 kilogramos) en el centro del músculo de la mano durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión durante tres segundos en cada uno de los otros puntos señalados. Ahora deberá proceder a trabajar en la mano izquierda. Repita también las secuencias correspondientes al brazo, al antebrazo, a las manos, a los dedos, a la región interna del brazo, del antebrazo y a la palma de la mano. Cuando termine, es probable que sienta la necesidad de descansar. Esta es una buena ocasión para ello. PIERNAS, PIES Y DEDOS

Región superior de la pierna Arrodíllese al lado de la pantorrilla derecha de la receptora, de modo tal de quedar mirando hacia la cadera. Los puntos shiatzu de la parte anterior del muslo recorren el centro del músculo de la pierna desde la región inguinal hasta un punto ubicado sobre el centro de la rodilla. 1 Coloque ambos pulgares en la parte superior y media de la pierna. Rodee el músculo con los

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demás dedos, sin comprimir. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda de a dos dedos hacia la rodilla. Presione con fuerza con los pulgares durante tres segundos.Descanse. 3. Continúe hasta llegar al punto situado por. sobre la rodilla, siempre presionando con fuerza cada dos traveses de dedo.

Región inferior de la pierna Arrodíllese a unos treinta centímetros de la pantorrilla derecha, de modo de quedar mirando hacia la pierna. Inclínese hacia adelante y coloque ambos pulgares,. uno al lado del otro, en la parte externa de la pierna, en el trayecto muscular inmediatamente por debajo de la rótula. Rodee la pierna con los dedos extendidos para tomar con firmeza la región posterior de modo que quede comprimida entre el pulgar y el índice. Sus dedos estarán entonces presionando un punto denominado «caminando tres millas». Antiguamente la gente, después de una larga caminata, acostumbraba detenerse en posadas, a la vera de los caminos, para recibir moxibustion (tratamiento que consistía en quemar sobre la piel una pequeña cantidad de una hierba revulsiva, combustible, llamada moxa) o acupuntura en el mismo punto, para eliminar la fatiga y los calambres en las piernas.
1. Comience en la parte superior contra el hueso y presione apretando con fuerza (9 kilogramos) con los dedos de ambas manos. Descanse. 2. Descienda tres traveses de dedo. Repita la presión con el pulgar y dedos durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe presionando siempre descendiendo hasta llegar al tobillo. El último punto está en la parte superior del empeine.

Pie Arrodíllese a la altura de la rodilla de la receptora, mirando hacia los pies. Los puntos de los pies son similares a los de las manos. Están ubicados en los surcos intertendinosos que conducen a los dedos. Comience en la parte superior del pie derecho.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en el pequeño espacio entre los tendones del dedo gordo y el siguiente. Apriete con los pulgares sobre el pie y con los índices en la planta. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Desplácese hasta llegar a mitad de camino entre ese punto y los dedos. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 4. El tercer punto está donde terminan los surcos intertendinosos. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la secuencia en los espacios ubicados entre cada uno de los tendones que corresponden a los dedos.

Dedos Comience con el dedo gordo. Lo mismo que ocurre con los dedos de las manos, también aquí hay puntos intermedios entre las articulaciones, en la región anterior, posterior y laterales de cada falange.
1. Coloque el pulgar derecho sobre la primera falange del dedo gordo, y el índice debajo de aquél. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse.

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2. Coloque el pulgar en la raíz de la uña y el índice por debajo del dedo, en el punto opuesto. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. Vuelva a la primera falange del dedo gordo. Presione en las zonas laterales del punto medio, empleando ambos dedos. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. Repita la presión en los dos lados del segundo hueso. 4. Presione cada uno de los dedos siguiendo la misma secuencia. Trabaje primero con la parte anterior de cada falange y luego con los laterales. Ahora trasládese a la izquierda de la receptora y repita las secuencias correspondientes a la parte superior e inferior de la pierna, el pie y los dedos. En este momento está casi terminando con las secuencias de shiatzu. Quien las recibe deberá sentirse muy relajada y sería extraño que usted -que no es profesional- no experimentara ahora la necesidad de descansar. Afloje las manos y los brazos y, luego de algunas respiraciones profundas, comience a dar los toques finales a su trabajo en la cabeza y la cara.

Cabeza y cara Arrodíllese ante la cabeza de la receptora. Mida la distancia inclinándose hacia adelante y extendiendo los brazos. Debe poder alcanzar la parte superior, sin estirarlos. Parte superior de la cabeza El shiatzu aplicado en la parte superior de la cabeza es muy eficaz para lograr relajación y sensación de euforia. El área que usted tratará primero comienza en la línea de implantación del cabello y se interna dentro de éste.
1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, en el punto medio de la línea de implantación del cabello, donde suele formarse un pico. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Siga hacia atrás de a dos dedos de distancia por la línea imaginaria de partición del cabello en el centro de la cabeza. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe yendo hacia atrás hacia la coronilla. Presione moderadamente tres segundos cada dos traveses de dedo. 4. Vuelva al centro de la línea de implantación del cabello. Corra el pulgar derecho a un tercio del camino hacia el costado derecho de la cabeza y el pulgar izquierdo a un tercio del camino hacia el costado izquierdo. Coloque los pulgares en estos puntos de la línea de implantación del cabello. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Mueva los pulgares dos traveses de dedo hacia la parte posterior de la cabeza. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 6. Continúe presionando cada dos dedos de distancia hasta llegar a la coronilla. 7. Vuelva a la línea de implantación del cabello y lleve los pulgares a una distancia igual hacia ambos costados de la cabeza. Presione moderadamente cada dos dedos y durante tres segundos, hasta llegar a la coronilla.

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Frente Estos puntos shiatzu están ubicados siguiendo cinco líneas verticales situadas en la frente. La primera línea es la central que corre desde el entrecejo hasta la implantación del cabello. Los pares de líneas siguientes se prolongan hasta la parte media de las cejas. El último par termina en la cola de las cejas.
1. Todavía arrodillada ante la cabeza del sujeto, inclínese hacia adelante y coloque los pulgares uno al lado del otro en el punto medio de la línea de implantación del cabello. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Descienda dos traveses de dedo. Presione moderadamente con los pulgares durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe descendiendo hasta llegar al punto ubicado en el entrecejo. 5. Vuelva a la línea de implantación del cabello, separe los pulgares y , coloque el pulgar derecho sobre el centro de la ceja derecha y el izquierdo sobre el centro de la ceja izquierda. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 6. Continúe hacia abajo en las líneas, presionando moderadamente. El próximo punto se halla en el entrecejo. 7. Comenzando en los puntos ubicados por encima de las cejas, presione descendiendo por dichas líneas hasta llegar al punto final, en la cola de las cejas.

Ojos Los puntos que rodean a los ojos están en la cuenca de las órbitas. Utilice los índices de ambas manos para trabajar, simultáneamente, con los puntos de los ojos derecho e izquierdo. Si la receptora usara lentes de contacto, deberá sacárselos.
1. Coloque los índices en los bordes superiores internos de las órbitas, tan cerca de la nariz como sea posible. 2. Presione suavemente (5 kilogramos) durante tres segundos directamente tamente en el borde interno de la cuenca orbitaria. Descanse. 3. Mueva los dedos aproximadamente un dedo de distancia hacia los ángulos externos de los ojos. Repita la presión suave durante tres segundos. Mantenga las yemas de los dedos en la cuenca de las órbitas. Descanse. 4. Continúe las presiones a las mismas distancias, hasta cubrir los puntos externos de las órbitas. 5. Inclínese hacia adelante y coloque los dedos índice y medio de cada mano en los párpados cerrados. Presione suavemente (1 kilogramo a 1 kilogramo y medio) con la parte plana de los dedos. Mantenga la presión tres segundos. Cambie de posición para trabajar en el borde inferior de las órbitas. Arrodíllese cerca de la cintura de la receptora. 1. Presione suavemente (5 kilogramos) directamente en el borde interno de las cuencas orbitarias durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese el ancho de un dedo siguiendo el borde inferior de la órbita. Repita las presiones suaves durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe las presiones a la misma distancia, desplazándose hacia el ángulo externo de las órbitas.

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Mejillas Vuelva a su posición por delante de la cabeza de la receptora. La presión en los puntos de los huesos malares se aplica colocando el extremo del dedo medio sobre la uña del índice, tanto en la mano derecha como en la izquierda.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) en el borde superior externo de la nariz, ligeramente por debajo del tabique nasal. Trabaje simultáneamente los lados derecho e izquierdo. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Desplácese a un dedo de distancia siempre sobre los malares (pómulos) hacia la región externa de la cara. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Desplácese nuevamente un dedo más hacia la región externa. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 4. Avance otra vez un dedo siempre hacia afuera y sobre el plano óseo. Mantenga la presión moderada durante tres segundos.

Boca y mentón Cerca de la boca hay cuatro puntos shiatzu. El primero está el la línea media entre la base de la nariz y el labio superior. El segundo: y tercero están situados en las mejillas, a tres dedos hacia afuera di las comisuras de la boca. El cuarto está en la parte hundida del finen tón, entre el labio inferior y el extremo de la barbilla.
1. Emplee el pulgar derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos) en el punto ubicado entre la nariz y el labio superior. 2. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Emplee simultáneamente los do; pulgares, y presione moderadamente (7 kilogramos) los puntos ubicados más allá de las comisuras de la boca. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 4. Coloque el pulgar en el punto situado a mitad de camino entre el labio inferior y la base de la barbilla. Presione moderadamente durante tres segundos.

Región submentoniana Arrodíllese a la derecha de la receptora, a la altura de su cintura. El punto localizado debajo de la barbilla está situado por detrás de la línea media de la mandíbula inferior. Búsquelo debajo de la barbilla a dos dedos de su borde externo. Coloque la yema del anular en la parte hundida detrás del hueso.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión.

Sienes Vuelva a colocarse por ante la cabeza de la receptora. Los puntos finales están en las sienes. Trabaje simultáneamente con ambos lados.
1. Emplee las dos manos. Coloquelos pulpejos de los dedos medios sobre los índices, Busque las ligeras depresiones óseas de las sienes. Comprima moderadamente (7 kilogramos) en esa zona. 2. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión.

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Ejercicios finales Las secuencias shiatzu de presiones ya están completas. Sólo restan los movimientos finales de relajación.
1. La receptora elevará los brazos a ambos lados por encima de la cabeza. 2. Tómela de las manos y estírelos con suavidad, extendiendo todo lo posible sus propios brazos. 3. Haga que estire todo lo posible las piernas y los dedos de los pies y aspire profundamente por la nariz. 4. Indíquele que exhale el aire lentamente por la boca. Al mismo tiempo, que relaje las piernas. y los dedos de los pies, y suéltele las manos. Antes de incorporarse, la persona a quien aplicó usted shiatzu deberá descansar siquiera cinco minutos. Cuando se levante, quizá sienta un ligero y pasajero mareo. Pero en pocos segundos se recuperará. Experimentará una sensación de bienestar y de realización, y de un hormigueo agradable de la cabeza a los pies. En los días que siguen a una práctica de shiatzu a otra persona, ésta experimenta uno de estos dos tipos de efectos secundarios: a menudo se siente completamente relajada, en paz y con sueño en cuanto la sesión termina. Esa noche dormirá muy bien. Al día siguiente estará relajada, pero algo cansada. Al segundo día tendrá una marcada sensación de bienestar físico y emocional. Se sentirá plena de energía y convencida de que tiene la capacidad necesaria para trabajar al máximo. Ese estado -que depende de cada individuo- dura por lo general de dos a cinco días. En el otro caso se produce un surgimiento de energía de manera inmediata a la sesión de shiatzu aplicado por otro. La persona que responde a este grupo se siente relajada y llena de energía, casi eufórica -hay quienes lo comparan con estar «achispado». Este estado se prolonga durante varias horas después de la sesión. Luego experimenta una fatiga súbita, pero solamente la primera noche duerme mal. Al día siguiente se siente relajada y algo cansada. Duerme profundamente la segunda noche y se despierta con una sensación de bienestar y plena de energía física y mental. Este estado subsiste -según el individuo- de dos a cinco días. Dadas las reacciones particularmente individuales de quienes reciben shiatzu, pienso que las horas ideales para administrarlo son las últimas de la tarde o las primeras de la noche, y que para obtener los mejores resultados a largo plazo se lo debe repetir cada cinco a siete días. La constancia es un aliado importante para dar y recibir los verdaderos beneficios del shiatzu: la salud, la vitalidad y la serenidad.

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SEGUNDA PARTE
SHIATZU COMO REMEDIO PARA DETERMINADOS TRASTORNOS

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CAPITULO 7
INSOMNIO
Una de las experiencias más notables y gratificantes que puede proporcionar el shiatzu es una buena noche de sueño. He aplicado a menudo shiatzu a personas con problemas específicos de insomnio. En una ocasión lo administré a un hombre de sesenta y dos años que lo padecía con intermitencias desde hacía cuarenta años. No podía dormir sin tomar píldoras. Autoridad internacional en el campo de la pintura, actuaba en numerosas organizaciones culturales y tenía una energía ilimitada, unida a una personalidad expansiva y sumamente sensible. A partir de su primera experiencia con el shiatzu, su sueño mejoró y comenzó a sentir una enorme sensación de relajamiento. Cada nueva sesión le facilitó el sueño hasta que, después de dos meses de tratamientos semanales, dejó de tomar píldoras y comenzó a dormir naturalmente. Mi experiencia en la práctica del shiatzu en insomnes me ha demostrado -sin excepción- que en esos casos los músculos del cuello están sumamente tensos. Por tanto, al aplicar shiatzu a estos pacientes, presto especial atención a ese grupo muscular. Me concentro, además, en los músculos de los hombros y el abdomen. Si usted o su compañero tienen dificultad para conciliar el sueño, una aplicación de shiatzu todas las noches, antes de acostarse, les producirá una mejoría inmediata. Continúen estos ejercicios diarios hasta que el problema desaparezca. El tiempo que hará falta para vencer el insomnio rebelde dependerá de factores tales como la edad, el estado físico, el lapso durante el cual se ha prolongado esa circunstancia y la clase de vida que se ha llevado. Pero una vez que el problema desaparece, es posible lograr que no vuelva, mediante dos aplicaciones semanales. Un baño caliente antes del shiatzu relajará los músculos y hará que este procedimiento para los insomnes sea todavía más efectivo. SHIATZU AUTOAPLICADO PARA COMBATIR EL INSOMNIO

Parte superior de la cabeza Comience la secuencia de shiatzu autoaplicado mientras está sentada en el borde de la cama. Coloque los dedos índice y medio de ambas manos uno al lado del otro en el centro de la coronilla.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Repita la presión una vez más.

Base del cráneo Lleve ambas manos hacia atrás de la cabeza y coloque los dedos índice y medio en el ligero hueco formado en el centro de la parte superior y posterior del cuello, precisamente debajo del occipital.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Repita otra vez la presión. Descanse.

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4. Desplace la mano izquierda dos dedos hacia la región externa de la base del cráneo y la mano derecha dos dedos hacia la derecha. Presionecon fuerza (9 kilogramos) simúltaneamente con los dos dedos índice y medio de ambas manos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más. Descanse. 6. Desplace la mano dos traveses de dedo hacia abajo, siguiendo la línea de puntos en la base del cráneo. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente con los dedos medio e índice de ambas manos. Descanse. 7. Repita la presión dos veces más.

Músculos del cuello Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda en la región superior del músculo grande de la nuca, en su parte izquierda, desde la base del cráneo hasta la altura del hombro. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha en el punto correspondiente a esa zona de la nuca.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente en ambos puntos durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Vuelva a repetir la presión. Descanse. 4. Descienda dos dedos a lo largo del trayecto muscular, con el índice y el pulgar centralizados en las bandas musculares. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5 Repita la presión fuerte dos veces más. 6. Continue descendiendo de a dos traveses de dedo a lo largo de los músculos de la nuca y presionando fuerte (9 kilogramos) durante tres segundos, tres veces en cada punto. Descanse un segundo después de cada presión. Los puntos finales están en la región inferior de los músculos, a la altura del hombro.

Hombros Busque el punto ubicado en la parte superior del hombro derecho, utilizando para ello los dedos índice y medio de la mano izquierda. Dicho punto está en una línea intermedia entre el cuello y el borde del hombro. Palpe ligeramente hacia atrás del músculo del hombro. Cuando llegue al lugar más sensible habrá encontrado el punto.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con ambos dedos, durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Vuelva a repetir la presión. Descanse. 4. Repita la secuencia en el punto central del hombro izquierdo, utilizando los dedos índice y medio de la mano derecha.

Región superior de la espalda Esta secuencia requiere estirarse un poco, pero no se preocupe si, al principio, le parece que no alcanzará los puntos; cuanto mayor sea su perseverancia en la práctica del shiatzu para el insomnio, más fácil le resultará la secuencia. Por arriba del hombro derecho, lleve la mano izquierda hacia la zona lateral derecha de la colum-

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na vertebral, procurando llegar tan abajo como pueda. Utilice los dedos índice, medio y anular, colocando este último junto a la columna. 1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente con los tres dedos durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión fuerte. Descanse. 3 Vuelva a repetir la presión fuerte. 4. Ascienda dos traveses de dedo en la misma línea, manteniendo el índice, medio y anular entre la columna y el omóplato. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más. Descanse. 6. Ascienda otros dos traveses de dedo a lo largo de la columna y presione con fuerza (9 kilogramos) tres veces durante tres segundos cada vez, igual que antes. 7. Vuelva a ascender a otros dos dedos de distancia. Ahora deberá estar a la altura del hombro. Repita las presiones fuertes. 8 Lleve la mano derecha por encima del hombro izquierdo, de modo de llegar lo más abajo posible en la columna, y repita la secuencia en la región izquierda de ella.

Región inferior de la espalda (cintura) Coloque las manos en la parte inferior de la espalda con los dedos índice, medio y anular a ambos lados de la columna, a la altura de la cintura. El anular de cada mano deberá estar a unos dos dedos de distancia de la columna.
1. Presione con moderación (7 kilogramos) simultáneamente con los tres dedos de ambas manos, durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Descienda unos dos dedos en la misma línea y repita la presión moderada. Descanse. Vuelva a repetir la presión. Descanse. 4. Descienda nuevamente dos traveses de dedo siguiendo la línea indicada. Ahora estará cerca de la parte superior de la cadera. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambas manos simultáneamente. Descanse y repita la presión.

Plantas de los pies Haga que su pierna derecha descanse sobre la rodilla izquierda. Son cuatro los puntos de cada planta del pie que deben recibir presiones. Los primeros tres están en la línea que divide el pie en dos, partiendo del centro del talón para llegar al extremo del dedo medio. El cuarto está en la parte posterior de la eminencia metatarsiana, cerca del talón.
1. Rodee el pie con las manos y coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, frente a la parte musculosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda por la línea central hasta llegar a la parte más angosta del pie y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea central hasta el punto ubicado detrás de la zona más musculosa del pie. Repita la presión fuerte (9 kilogramos). Descanse.

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4. Ahora coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, en el punto situado en la parte alta posterior del arco. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 5. Vuelva al punto de partida y repita la secuencia dos veces más. 6. Coloque la pierna izquierda sobre la rodilla derecha y complete toda la secuencia tres veces en el pie izquierdo.

Abdomen
Aun cuando mostraremos las secuencias que siguen como si se cumplieran estando usted sentada, también puede realizarlas acostada. Los puntos del abdomen corren verticalmente siguiendo líneas, en el abdomen, que van desde la caja torácica hasta el pubis. La primera está en la parte central del abdomen. Un primer par de líneas corren paralelas a la primera, a ambos lados de ésta. Y, finalmente, otro par, algo más hacia afuera de la central, siempre paralela a los anteriores. Después de trabajar la línea central, haga la derecha antes de pasar a la izquierda. 1. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos uno al lado del otro por debajo del esternón, en el centro de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo por la línea media, y repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo de a dos dedos, presionando moderadamente, durante tres segundos en cada punto, hasta llegar al pubis. 4. Desplace las manos a dos dedos de distancia a la derecha de la línea central. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos por debajo de la última costilla. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Descienda verticalmente y presione con moderación cada dos dedos durante tres segundos, hasta llegar a la raíz del tronco. 6. Desplace otra vez las manos dos dedos más hacia la derecha. Coloque el índice, medio y anular debajo de la última costilla. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Continúe descendiendo de la misma manera y presionando cada dos dedos, hasta llegar a la zona inguinal. 7. Ahora pase al lado izquierdo, a cuatro dedos de la línea central y repita la misma serie de presiones, cada dos dedos, hasta llegar a la zona inguinal. 8. Ahora desplácese hacia la línea ubicada cuatro dedos más hacia la izquierda y repita la secuencia hasta llegar a la zona inguinal. 9. Para terminar, coloque las palmas de las manos sobre el abdomen. Presione suavemente (5 kilogramos) con las dos palmas simultáneamente. Vaya corriendo las palmas, de modo tal que la presión alcance a todo el abdomen. Concentre su atención en aquellas áreas que sienta más tensas y continúe hasta relajarlas.

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Frente y zonas laterales del cuello Utilice los dedos índice y medio de ambas manos, para presionar en los puntos específicos que se muestran en la figura, y que solo han de considerarse como guía general. Lo que interesa es cubrir toda la zona que se muestra. Trabaje simultáneamente los puntos correspondientes a ambos lados del cuello.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo del maxilar derecho, en la parte superior de la tráquea y los mismos dedos de la mano izquierda en idénticos puntos del lado izquierdo. Presione suavemente (5 kilogramos) durante dos segundos, cuidando de que la presión sea en el músculo y no en la tráquea. Descanse. 2. Descienda ligeramente por la línea, y continúe presionando suavemente durante dos segundos en los distintos puntos, hasta llegar a la clavícula. 3. Vuelva a la parte superior del cuello, por debajo de la mandíbula, siguiendo una línea más hacia la zona posterior del cuello. Repita las presiones en ambos lados, siguiendo una línea descendente hasta la clavícula. 4. Continúe este procedimiento, presionando suavemente desde la parte superior del cuello hasta la clavícula, comenzando cada vez más hacia la zona posterior del cuello, hasta cubrir bien su parte anterior y laterales.

Sienes Hay dos puntos en cada lado de la cabeza. Presione en ellos de manera simultánea, con el dedo medio de cada mano colocado sobre la uña del índice.
1. Coloque los dedos en el primer par de puntos ubicados en los hundimientos óseos, a unos dos dedos de distancia de los ángulos externos de los ojos, ligeramente por encima de éstos. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Lleve las manos hasta el segundo par de puntos, ubicados un dedo más arriba y dos hacia atrás, y repita la presión.

Palmas de las manos En las palmas de las manos hay cuatro puntos que deben recibir presión. Los primeros forman una línea que va del centro de la muñeca a la raíz del dedo medio. El cuarto está en la parte carnosa de la base del pulgar.
1. Coloque el pulgar izquierdo en el centro de la zona carnosa de la base de la palma derecha. Rodee la mano con los demás dedos. Presionecon fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea hasta llegar al centro de la palma de la mano, y repita la , presión fuerte durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque el pulgar izquierdo en la parte carnosa ubicada en la base del dedo medio derecho y repita la presión fuerte Descanse. 4. Desplácese hasta el punto en la parte carnosa del pulgar y presione con fuerza (9 kilogramos).

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5. Vuelva al punto inicial y repita toda la secuencia en la mano derecha. 6. Repita toda la secuencia dos veces en la mano izquierda.

Ojos Los puntos que rodean a los ojos están en la cuenca de las órbitas. Use los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda, para los puntos del ojo izquierdo, y los mismos dedos de la derecha para los puntos del ojo derecho. Si usa lentes de contacto, sáqueselos.
1. Separe ligeramente los dedos y coloque las yemas en la cuenca orbitaria. El dedo anular estará lo más cerca posible de la nariz. Presione hacia arriba con los pulpejos de los dedos en los bordes internos de las órbitas; ejerza una presión suave (5 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace los dedos ligeramente hacia abajo y haga que las yemas descansen sobre los párpados cerrados. Presione con suavidad (1 kilogramo o 1 kilogramo y medio) durante tres segundos. Descanse. 3. Flexione ligeramente los dedos y presione contra el borde interno de la órbita inferior. Emplee una presión suave (5 kilogramos) durante tres segundos. 4. Vuelva al punto de partida y repita otra vez la secuencia.

Ejercicios finales Acuéstese boca arriba en el suelo, extienda los brazos a los lados de la cabeza, las piernas y los dedos de los pies e inhale lentamente por la nariz. Relaje gradualmente los músculos, mientras exhala el aire por la boca, produciendo un sonido sibilante a través de los dientes. Repita esto por lo menos seis veces.

SHIATZU APLICADO A OTRA PERSONA PARA EL INSOMNIO Los ejercicios shiatzu aplicados a otra persona para el insomnio, deben realizarse cómodamente en una cama. El sujeto se acostará boca abajo para las primeras secuencias. Si usted no dispone de espacio para colocarse ante la cabeza de la receptora, siéntese a horcajadas descansando el peso de su cuerpo en las pantorrillas.

Parte posterior de la coronilla El primer punto está en el centro de la parte superior de la coronilla.
1. Coloque los dedos índice y medio de ambas manos en este punto. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse.

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2. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Repita la presión una vez más.

Puntos en el centro de los hombros Extienda el brazo derecho, coloque los dedos índice y medio en el centro del hombro derecho de la receptora.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión fuerte durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión una vez más. Descanse. 4. Colocando ahora la izquierda en el punto central del hombro izquierdo, presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión fuerte dos veces más.

Base del cráneo Coloque el pulgar izquierdo junto al derecho en el pequeño hueco ubicado en el centro de la parte superior del cuello, ligeramente por debajo del occipital.
1. Efectúe presión profunda (9 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Repita la presión una vez más. Descanse. 4. Desplace los pulgares siguiendo la base del cráneo dos dedos más hacia la derecha de la cabeza. Presione con fuerza (9 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más. 6. Desplace los pulgares otros dos dedos hacia la derecha, siguiendo siempre la base del cráneo. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 7. Repita las presiones dos veces más. 8. Ahora desplácese siguiendo la base del cráneo hacia el lado izquierdo, primero a dos dedos y después a cuatro del centro de la nuca. Repita las secuencias de tres presiones fuertes (9 kilogramos) durante tres segundos en cada punto. Descanse un segundo después de cada presión.

Músculos del cuello Separe las manos. Emplee el pulgar de cada mano y colóquelo en la zona de inserción de los músculos principales que se extienden desde la nuca, hacia abajo, partiendo de la base del cráneo hasta los hombros. Coloque el pulgar izquierdo en la parte superior del músculo izquierdo, en la unión con el cráneo, y el pulgar derecho en el punto correspondiente, sobre el músculo derecho.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneameine en ambos puntos durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Vuelva a repetir la presión. Descanse.

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4. Descienda dos dedos siguiendo la línea del músculo. Centralice los pulgares en las bandas musculares. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión fuerte dos veces más. 6. Continúe descendiendo de a dos traveses de dedo por los músculos de la nuca. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos, tres veces en cada punto, descansando un segundo después de cada presión. Los puntos finales están en la base de los músculos a la altura de los hombros.

Columa vertebral Siempre en la misma posición -con una pierna a cada lado de la receptora-, aplique el shiatzu en toda la extensión de la columna, desde la base del cuello hasta el cóccix. Haga que su carga de peso descanse en sus propias pantorrillas y no en el cuerpo de la receptora. Presione con los brazos extendidos trasmitiendo el peso de su torso por medio de los pulgares. Comience en la base del cuello, exactamente por debajo de la apófisis vertebral que más sobresale -la más grande que usted palpe a la altura del hombro.
1. Coloque el pulgar derecho en el espacio intervertebral que sigue. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda por la columna y coloque el pulgar izquierdo en el siguiente espacio intervertebral. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Alternando los pulgares -primero el derecho y después el izquierdo - siga los espacios intervertebrales a lo largo de la columna, hasta llegar al cóccix. Presione moderadamente en cada punto, descanse y continúe.

Zonas laterales de la columna 1. Coloque el pulgar izquierdo a la altura del hombro, a dos centímetros y medio a la izquierda de la columna vertebral, y el pulgar derecho a dos centímetros y medio a la derecha. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda aproximadamente dos dedos. Repita la presión con los dos pulgares. Descanse. 3. Continúe descendiendo y repitiendo las presiones cada dos dedos hasta llegar a la base del cóccix. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos con los dos pulgares en cada par de puntos. Espalda Arrodíllese a la derecha de la receptora. Coloque la mano izquierda en la parte superior de la columna con los dedos hacia la cabeza y la palma bien extendida sobre la columna. Coloque la mano derecha sobre la izquierda, formando ángulo recto, y con los dedos hacia el hombro izquierdo.

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1. Apóyese en las palmas, haciendo que la carga de su peso recaiga sobre ellas. Presione moderadamente (7 kilogramos). Cuente hasta diez. Descanse. 2. Descienda un ancho de palma y repita la presión. 3. Continúe descendiendo y repitiendo las presiones a iguales intervalos, hasta llegar a la terminación de la columna.

Plantas de los pies Ubíquese en una posición que la coloque ante el pie derecho de la receptora. Para ello quizá deberá salir de la cama. Son cuatro los puntos de las plantas de los pies a los cuales se aplicarán presiones. Los primeros tres están en la línea que las divide en dos partes iguales partiendo del centro del talón hasta llegar al extremo del dedo medio. El cuarto está en la parte alta del arco, cerca del talón, ligeramente hacia afuera del primero.
1. Rodee la parte superior del pie con las manos, colocando los pulgares uno al lado del otro frente al centro de la parte carnosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda siguiendo la línea media para llegar al centro de la parte más angosta del pie y repita la presión. Descanse. 3. Siga descendiendo por la misma línea, hasta llegar al punto ubicado detrás del centro de la parte musculosa antes de llegar a los dedos. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie ligeramente la posición de las manos y coloque los pulgares, uno al lado del otro, en el punto ubicado por detrás de la eminencia metatarsiana. Presione con fuerza durante tres segundos. 5. Vuelva al punto inicial y repita la secuencia dos veces más en el pie derecho. 6. Cambie de posición y colóquese ante el pie izquierdo. Efectúe la secuencia tres veces en este pie.

Abdomen Haga que el sujeto se coloque boca arriba y arrodíllese a su derecha. Los puntos del abdomen descienden verticalmente a lo largo de cinco líneas que corren desde las costillas inferiores hasta el pubis. La primera está en el centro del abdomen y se extiende por debajo del esternón, pasando el ombligo, hasta llegar a la región pubiana. Las otras dos líneas paralelas descienden por el abdomen, a ambos lados de la línea central. Las dos restantes también descienden en línea vertical algo más hacia afuera. Presione simultáneamente a ambos lados.
1. Coloque ambos pulgares uno al lado del otro, por debajo del esternón, en el centro de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos dedos bajando por la línea central y repita la presión moderada. Descanse.

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3. Continúe descendiendo de a dos dedos por la línea central y presionando moderadamente durante tres segundos en cada punto, hasta llegar al pubis. 4. Separe los pulgares y colóquelos debajo de las últimas costillas, a cuatro dedos a cada lado de la línea central. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Continúe descendiendo por estas líneas, de a dos traveses de dedo, presionando moderadamente en cada punto, hasta llegar a la base del tronco. 6. Ahora lleve los pulgares hacia más afuera a unos ocho dedos a cada lado de la línea central, comenzando por debajo del reborde costal. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 7. Continúe bajando por estas líneas de a dos traveses de dedo, presionando moderadamente en cada punto, durante tres segundos, hasta llegar a la zona inguinal. 8. Coloque ambas manos con las palmas hacia abajo, sobre el abdomen de la receptora. Presione suavemente (5 kilogramos) simultáneamente con ambas manos, moviéndolas de manera tal que todo el abdomen reciba la presión suave. Concéntrese en aquellos músculos que parezcan más tensos y continúe hasta que se produzca cierto relajamiento.

Sienes Vuelva a sentarse a horcajadas haciendo que el peso de su cuerpo descanse sobre sus propias piernas. Hay dos puntos a cada lado de la cabeza. El primer par está a dos dedos hacia afuera del ángulo externo de los ojos. El segundo, en los hundimientos de las sienes. Presione simultáneamente los puntos correspondientes de ambos lados de la cabeza. Coloque los pulpejos de los dedos medios sobre las uñas de los índices, y presione con ambos dedos.
1. Coloque los dedos en el primer par de puntos y presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Repítala presión. Descanse. 3. Vuelva a repetir la presión. Descanse. 4. Ascienda hasta el segundo par de puntos y presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más.

Ojos Los puntos de los ojos están situados alrededor del borde interno de la cuenca orbitaria. Emplee los pulgares de cada mano para trabajar, simultáneamente, en los ojos derecho e izquierdo.
1. Coloque el pulgar en el borde interno de la parte superior de las órbitas, lo más cerca posible de la nariz. 2. Presione suavemente (5 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Desplace aproximadamente un dedo los pulgares, hacia la zona externa de la cara. Repita la presión suave en el borde interno de las órbitas. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe las presiones suaves (5 kilogramos), a intervalos de un dedo, para terminar en los puntos ubicados fuera de las órbitas. 5. Vuelva al punto inicial y repita la secuencia una vez más. 6. Empleando simultáneamente los dedos índice en los ojos derecho e izquierdo, comience lo más cerca posible de la nariz. Presione suavemente (5 kilogramos) y hacia abajo en el borde interno de

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las órbitas. Mantenga la presión durantetres segundos. Descanse. 7. Despláse el ancho de un dedo, siguiendo los bordes inferiores de las cuencas orbitarias. Repita la presión. Descanse. 8. Continúe las presiones a distancias de un dedo de ancho, para terminar en los puntos ubicados fuera de los ángulos externos de los ojos. 9. Vuelva al punto inicial y repita una vez más la secuencia. correspondiente a los bordes inferiores.

Cuello Arrodíllese a la derecha del torso de la receptora, lo suficientemente cerca como para alcanzar el cuello sin estirarse. Los puntos específicos que muestra la ilustración sólo persiguen servir como guía general. No se preocupe demasiado por alcanzar los puntos exactos. Lo que interesa es cubrir toda la zona que muestra la figura. Emplee los dedos índice y medio, uno al lado del otro, y alterne las manos, empleando primero la derecha y luego la izquierda.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha uno al lado del otro, debajo de la mandíbula, a la derecha de la parte superior de la tráquea. Presione suavemente (5 kilogramos) durante dos segundos, cuidando de apretar el músculo y no la tráquea. 2. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda al lado de los de la derecha, en la línea que forman la tráquea y el músculo del cuello. Continúe descendiendo por esta línea, hasta llegar a la clavícula, y alternando siempre las manos. Presione suavemente (5 kilogramos) durante dos segundos en cada punto. 3. Vuelva a la zona superior del cuello, acercándose ligeramente a la parte posterior de éste y repita las presiones siguiendo los músculos principales desde la región más alta del cuello hasta la clavícula, continuando hasta tratar todo el lado derecho del cuello. 4. Desplácese al lado izquierdo de la receptora y repita las secuencias en la región izquierda de su cuello.

Palmas de las manos Los puntos que se presionan en las manos son cuatro. Los primeros forman una línea recta que va desde el centro de la muñeca hasta la raíz del dedo medio. El cuarto está en la zona carnosa de la raíz del pulgar.
1. Tome la mano derecha de la receptora con las dos suyas, y coloque sus pulgares uno al lado del otro en el punto ubicado en el centro de la parte más carnosa de la mano. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda siguiendo la línea, hasta llegar al centro de la palma, y repita la presión fuerte durante tres segundos. Descanse. 3. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la parte carnosa ubicada en la raíz del dedo medio. Repita la presión fuerte (9 kilogramos). 4. Lleve los pulgares hasta el punto ubicado en la parte carnosa detrás del pulgar, y repita la presión fuerte. 5. Vuelva al punto inicial y repita toda la secuencia en la mano derecha. 6. Repita toda la secuencia, dos veces, en la mano izquierda.

Ejercicios finales Haga que la receptora descanse boca arriba y estire los brazos a los lados de la cabeza, las piernas y los dedos de los pies, mientras inhala lentamente por la nariz. Luego haga que baje gradualmente los brazos, se relaje y exhale lentamente, produciendo un sonido sibilante al salir el aire por entre los dientes. Este ejercicio se repetirá cinco veces.

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CAPITULO 8
DOLORES DE CABEZA
El shiatzu producirá un alivio inmediato en casi todo tipo de dolor de cabeza. Las clases más comunes de cefaleas -que son las producidas por fatiga, tensiones, excesos en la comida, consumo excesivo de alcohol o falta de sueño- pueden ser tratadas con resultados positivos mediante una sola sesión de shiatzu. Las formas más severas de este tipo de dolor, tales como hemicránea, si bien pueden aliviarse temporalmente con un solo tratamiento de shiatzu, requieren aplicaciones constantes durante varios días y aun semanas- para llegar a lograr resultados duraderos. En los diversos tipos de cefalea, los músculos de la cabeza y de la zona superior del cuello se ponen duros y tensos. No importa la causa desencadenante; el dolor se produce por la combinación de la tensión muscular y la vasoconstricción sanguínea. El shiatzu, al relajar los músculos y activar la circulación sanguínea, mediante el sistema circulatorio, llega directamente a las zonas dolorosas y produce su alivio. Se tratan primero los puntos en la cabeza y en los hombros. Después -y dado que para relajar los músculos resulta esencial lograr una buena circulación- se presionan las plantas de los pies, que son los puntos más distantes del corazón. El shiatzu en las plantas de los pies mejora la circulación en todo el cuerpo y actúa directamente en los dolores de cabeza. Si bien el shiatzu es sumamente eficaz para aliviar el dolor, no debe olvidarse su gran valor como preventivo de la recurrencia de ese dolor. Si sufre cefaleas a menudo, ensaye diariamente las secuencias del shiatzu para este trastorno durante una semana más o menos. Tendrá menos dolores de cabeza y, cuando los sufra, serán menos serios. Si continúa perseverando en los tratamientos, llegarán a desaparecer totalmente. Si no desaparecen, convendrá que consulte a un médico ya que, en tal caso, quizá se deban a trastornos orgánicos.

SHIATZU AUTOAPLICADO PARA DOLORES DE CABEZA Los ejercicios que siguen pueden practicarse mientras usted está sentada en una silla, en cualquier momento y en cualquier lugar, cuando usted comience a sentir dolores de cabeza. Toda la secuencia sólo lleva alrededor de diez minutos. Y si no obstante continúa sintiéndose mal, insista en las áreas en las cuales sintió mayor alivio -generalmente la base del cráneo, las sienes y los puntos que rodean los ojos. Si siente que el dolor de cabeza se repite, complete otra vez toda la secuencia. De ser posible, acuéstese unos minutos después de haber terminado el shiatzu. Cierre los ojos y respire profundamente.

Parte superior de la cabeza Debe aplicar presión moderada (7 kilogramos), en puntos ubicados a lo largo de las cinco líneas que se extienden desde la frente hasta la parte posterior de la cabeza. La presión debe ser ejercida con el pulpejo del dedo medio de cada mano colocado sobre la uña del índice respectivo.
1. Comience flexionando los dedos y colocando los índices uno al lado del otro en la parte central de la línea de implantación del cabello. Coloque el extremo de cada dedo medio, sobre la uña del índice respectivo. Presione moderadamente (7 kilogramos). Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos traveses de dedo hacia la parte posterior de la coronilla, siguiendo una línea imaginaria que divida en dos su cabello. Repita la presión moderada. Manténgala durante tres se-

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gundos. Descanse. 3. Continúe desplazándose hacia atrás en esta línea central imaginaria y avance a intervalos de dos dedos hasta llegar al punto medio d . la parte posterior de la coronilla. Presione moderadamente (7 kilogramos) en cada punto, durante tres segundos. 4. Vuelva a la línea de implantación del cabello y coloque el índice izquierdo a dos traveses de dedo del centro hacia la izquierda, y el derecho a dos dedos hacia la derecha. Mantenga los dedos medios sobre las uñas de los índices. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 5. Presione moderadamente cada dos dedos, siguiendo estas líneas paralelas a una raya central del cabello, hasta llegar a la parte posterior de la coronilla. Mantenga la presión durante tres segundos. 6. Vuelva otra vez a la línea de implantación del cabello y coloque las manos otros dos dedos del centro hacia la izquierda y la derecha. Presione moderadamente (7 kilogramos) en los puntos a la altura de la implantación del cabello. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 7. Repita la presión moderada cada dos dedos, siguiendo líneas paralelas a las anteriores, hasta llegar a la parte posterior de la coronilla.

Parte superior de los hombros Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda sobre la parte superior de su hombro derecho, a mitad de camino entre la base del cuello y el borde del hombro. Palpe con sus dedos ligeramente por detrás del músculo del hombro. Cuando llegue al lugar más sensible habrá encontrado el punto buscado.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos con los dedos índice y medio colocados uno al lado del otro. Descanse. 2. Repita la presión. Descanse. 3. Ejerza nuevamente la presión durante tres segundos. Descanse. 4. Ubique el mismo punto en el hombro izquierdo, empleando para ello los dedos índice y medio de la mano derecha. Repita la secuencia.

Base del cráneo Emplee los dedos índice y medio de ambas manos, colóquelos detrás de la cabeza, en el pequeño hueco ubicado por arriba de la parte central de la nuca, debajo del occipital.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en la depresión con el índice y medio de ambas manos. 2. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión fuerte dos veces más. Manténgala durante tres segundos cada vez. 4. Desplace los dedos índice y medio de la mano izquierda a tres dedos de distancia a la izquierda, siguiendo el borde inferior del cráneo. Desplace los dedos índice y medio de la mano derecha a tres dedos a la derecha. Presione con

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fuerza (9 kilogramos) simultáneamente en ambos puntos durante tres segundos. Repita dos veces más. 5. Vuelva a desplazar índice y medio otros tres dedos, siguiendo el borde inferior y posterior del cráneo. Presione con fuerza (9 kilogramos), tres veces. Mantenga la presión tres segundos cada vez.

Músculos del cuello Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda en la parte superior del músculo largo que se extiende desde la región externa posterior de la nuca hasta la base del cráneo en la línea del hombro. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha en la región superior del músculo, del lado derecho externo de su cuello.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente en ambos puntos durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda aproximadamente dos dedos, siguiendo la línea del músculo. Mantenga los dedos centralizados en las bandas musculares. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo por estos músculos y presionando con fuerza (9 kilogramos), con distancias de dos dedos. Los puntos finales están en la inserción de los músculos, a la altura del hombro.

Tobillos Haga que su pie derecho descanse apoyado en el suelo. Inclínese hacia adelante para trabajar con el tobillo. Coloque el pulgar derecho en la parte externa del tobillo, en el hundimiento formado entre el hueso y el tendón de Aquiles, que se prolonga hacia la parte posterior del tobillo. Coloque el pulgar izquierdo en el punto correspondiente en la parte interna del tobillo. Rodee la parte anterior de éste con los demás dedos.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace los pulgares siguiendo la parte interna del tendón de Aquiles, para llegar al hundimiento ubicado en la zona posterior del hueso del tobillo. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Desplácese hasta llegar a la depresión formada en la parte superior del talón. Presione moderadamente con ambos pulgares. Mantenga la presión durante tres segundos. 4. Repita la secuencia en el tobillo izquierdo, utilizando ambos pulgares.

Plantas de los pies Coloque la pierna derecha sobre la rodilla izquierda. En la planta de cada pie hay cuatro puntos que deben recibir presiones. Los primeros tres forman una línea que divide el pie en dos partes iguales, partiendo del centro del talón para llegar al centro del dedo del medio. El cuarto punto está hacia arriba, en la parte posterior del arco, ligeramente hacia afuera del primero. 1. Rodee la parte superior del pie con las manos y coloque los pulgares

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uno al lado del otro frente a la parte carnosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Siga la línea central hasta llegar a la parte más angosta del pie. Presione sione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos Descanse 3. Siga avanzando por la línea central, hasta llegar al punto ubicado detrás de la parte más carnosa del pie antes de llegar a los dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie la posición de las manos y coloque los pulgares uno al lado del otro en el punto ubicado en la parte más alta del arco. Presione fuerte durante tres segundos. 5. Coloque la pierna izquierda sobre la rodilla derecha. Repita la secuencia en el pie izquierdo.

Zonas anterior y laterales del cuello Para trabajar el cuello se emplean los dedos índice y medio de ambas manos. Si bien la ilustración muestra puntos específicos, basta con que los considere sólo como guía general. Lo importante es cubrir toda el área de la nuca con presiones de moderadas a suaves. Trabaje con ambos lados de la nuca al mismo tiempo.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha debajo de la mandíbula, al lado de la parte superior de la tráquea. Coloque el índice y medio de la mano izquierda en el punto correspondiente del lado izquierdo. Presione suavemente (5 kilogramos) durante dos segundos. Presione el músculo y no la tráquea. Descanse. 2. Desplace ligeramente los dedos hacia abajo y continúe ejerciendo presiones suaves durante dos segundos, en puntos a lo largo de la línea hasta llegar a la clavícula. 3. Vuelva a colocar las manos en la parte superior del cuello debajo de la mandíbula, siguiendo la línea de ésta pero algo más hacia la región lateral del cuello. Repita las presiones a ambos lados, siguiendo una línea que descienda hasta la base del cuello. 4. Continúe las presiones desde la parte superior hasta la clavícula, comenzando cada vez más cerca de los costados del cuello, hasta cubrir toda la parte anterior y lateral del cuello.

Sienes Hay dos puntos a cada lado de la cabeza. Trabaje con los puntos correspondientes, simultáneamente, con el dedo medio de cada mano colocado arriba de la uña del índice.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha en el pequeño hueco ubicado a unos dos dedos fuera del ángulo externo del ojo derecho y ligeramente por encima de éste. Trabaje con los dedos de la mano izquierda en el mismo punto por fuera del ángulo interno del ojo izquierdo. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión moderada. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse.

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4. Desplácese hacia arriba dos traveses de dedo, formando un ángulo de cuarenta y cinco grados con los respectivos puntos iniciales. Presione moderadamente (7 kilogramos). Mantenga la presión tres segundos. Descanse.

Ojos Los puntos que rodean los ojos son sumamente importantes para el tratamiento de las cefaleas. La presión en ellos alivia la tensión que se acumula en los músculos oculares. Utilice los dedos índice, medio y anular de la mano derecha para los puntos indicados del ojo derecho, y los mismos dedos de la izquierda para los del ojo izquierdo. Trabaje con ambos ojos al mismo tiempo. Si usa lentes de contacto, sáqueselos.
1. Separe ligeramente los dedos y coloque las yemas en la parte interna de la cuenca orbitaria. El dedo anular de cada mano deberá estar lo más cerca posible de la nariz. 2. Presione suavemente (5 kilogramos) durante tres segundos, apretando hacia arriba el borde interno de las órbitas. 3. Lleve los dedos hacia abajo y haga que las yemas descansen sobre los párpados cerrados. Presione muy suavemente (1 kilogramo a 1 kilogramo y medio) durante tres segundos. Descanse. 4. Flexione los dedos y presione en el borde interno de la cuenca inferior de las órbitas. Utilice una presión suave (5 kilogramos) y empuje contra el plano óseo. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 5. Repita toda la secuencia -borde superior, párpados y borde inferior. Descanse un momento después que termine este shiatzu autoaplicado. Siéntese en su silla e inhale por la nariz, llenando los pulmones de aire. Mantenga el aire durante tres segundos, y luego exhale lentamente por la boca. Repita esto por lo menos seis veces.

SHIATZU AUTOAPLICADO A OTROS PARA DOLORES DE CABEZA Los ejercicios que siguen se describen teniendo en cuenta que la receptora está acostada. Sin embargo, si usted estuviera aplicando el shiatzu en un lugar donde fuera difícil o imposible permanecer en esa posición como, por ejemplo, en una oficina, haga que ella se siente en una silla mientras usted trabaja en los puntos descritos. La única diferencia en administrar shiatzu a alguien que no está acostado, reside en que se tendrá que actuar con una mano por vez, utilizando la otra para sujetar el cuerpo y poder así ejercer suficiente presión. Por ejemplo, cuando trabaje en la base del cráneo o en la nuca, párese detrás, coloque la mano izquierda en la frente de la receptora y ejerza presión con la mano derecha. Trabaje primero en la zona derecha y después en la izquierda. Completado el shiatzu, haga que cierre los ojos, respire profundamente y se relaje durante el mayor tiempo posible.

Parte superior de la cabeza Comience el shiatzu con la receptora acostada boca arriba sobre una frazada doblada o colchoneta blanda. Arrodíllese ante su cabeza, lo suficientemente cerca como para alcanzar la parte superior de ésta, sin necesidad de estirarse.
1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, en el centro de la línea de implantación del cabello. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace los pulgares dos traveses de dedo hacia la parte posterior de la coronilla, siguiendo la

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línea que divide el cabello en el , centro. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe desplazándose hacia la coronilla de a dos dedos de distancia. Presione moderadamente durante tres segundos en cada punto. 4. Vuelva a colocar las manos en la línea de implantación del cabello. Coloque el pulgar derecho dos dedos a la derecha del punto inicial y el pulgar izquierdo a la misma distancia hacia la izquierda. Presione moderadamente (7 kilogramos) en estos puntos durante tres segundos. Descanse. 5. Desplácese dos dedos en línea recta hacia la parte posterior de la coronilla. Presione moderadamente. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 6. Continúe presionando moderadamente cada dos dedos hasta llegar a la parte posterior de la coronilla. 7. Vuelva a la línea de implantación del cabello y desplace los pulgares otros dos dedos hacia las zonas laterales de la cabeza. Presione moderadamente (7 kilogramos) cada dos dedos hasta volver a llegar a la parte posterior de la coronilla. Mantenga la presión tres segundos en cada punto.

Parte superior de los hombros Haga que la receptora se dé vuelta, colocándose boca abajo. Siempre arrodillada ante su cabeza, extienda el brazo izquierdo y coloque el pulgar de esa mano sobre la parte superior del hombro. El punto del hombro se encuentra a unos tres o cuatro dedos hacia afuera, a partir de la base del cuello. Está al lado de la prominencia ósea del hombro y ligeramente a su izquierda.
1. Coloque el extremo de su pulgar derecho encima de la uña de su pulgar izquierdo. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos en el punto de la espalda. Descanse. 2. Repita la presión fuerte dos veces más. Mantenga la presión tres segundos cada vez. 3. Colóquese ante el hombro izquierdo de la receptora. Invierta la posición de los pulgares, colocando el izquierdo sobre el derecho. Repita las secuencias en el hombro izquierdo.

Base del cráneo Para poder trabajar con eficacia en esta área es necesario que cambie de posición. Párese a la altura de la cadera de la rec—ptora con una pierna a cada lado de su cuerpo. Si esto le resultara cansador. arrodíllese a horcajadas haciendo que el peso de su cuerpo descanse sobre sus pantorrillas.
1. Coloque el- pulgar derecho en el hundimiento ubicado ligeramente por debajo del occipital en el centro de la nuca. Coloque el pulgar izquierdo sobre la uña del derecho.Presione con fuerza (9 kilo-

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gramos). Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. Manténgala. durante tres segundos cada vez. 3. Separe las manos y coloque el pulgar izquierdo tres dedos más afuera hacia la izquierda, en el borde inferior del cráneo. Desplace el pulgar derecho tres dedos hacia la derecha. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los dos pulgares. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 4. Repita la presión dos veces más. Manténgala tres segundos cada vez. 5. Desplace los pulgares otros tres dedos hacia afuera, siguiendo el borde inferior del cráneo. Presione con fuerza (9 kilogramos) durantetres segundos. Descanse. 6. Repita la presión dos veces más.

Nuca Siempre en la misma posición, a horcajadas, coloque el pulgar izquierdo en la parte superior del músculo principal que se extiende desde la nuca hacia ahajo. Coloque el dedo pulgar en la parte superior del músculo derecho. Los pulgares deberán quedar en los puntos donde se insertan los músculos de la nuca.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en ambos puntos. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo siguiendo el trayecto del músculo. Presione con fuerza (9 kilogramos) con los pulgares centralizados en los músculos. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo y presionando con fuerza (9 kilogramos) cada dos dedos. Los puntos finules están en la inserción del músculo a la altura de la nuca.

Tobillos Cambie de posición para trabajar con los tobillos. Arrodíllese al lado de la rodilla derecha de la receptora de modo tal de quedar mirando hacia el tobillo. Coloque el pulgar izquierdo en la parte externa del talón bien arriba, en el hundimiento entre el hueso de éste y el tendón de Aquiles. Coloque el pulgar derecho en el punto correspondiente del otro lado. Rodee el frente del tobillo con los demás dedos.
1. Presione moderadamente (7 kilo. gramos) con ambos pulgares. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión durante tres segundos. 3 Descienda con los pulgares por la parte interna dei tendón de Aquiles hasta llegar a los maléolos. Presione moderadamente (7 kilogramos). Mantenga la presión tres segundos, Descanse. Vuelva a repetir la presión durante tres .segundos. 4. Descienda con los pulgares hasta el otro punto rodeando los msléolos, Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. Repita la presión.

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5. Colóquese a la izquierda de la receptora y repita las secuencias en su tobillo izquierdo.

Plantas de los pies Vuelva a colocarse en posición ante el pie derecho de su compañera. Los puntos de las plantas de cada pie que deben recibir presiones son cuatro. Los primeros tres están en una línea que divide el pie en dos partes iguales. El cuarto está arriba, hacia adentro, en la zona posterior del arco, ‘ligeramente distanciado del primero.
1. Rodee con las manos la parte superior del pie, colocando los pulgares uno al lado del otro frente al centro de la parte carnosa del talón. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda por la línea hasta el centro del pie. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea hasta llegar al punto ubicado en la parte central y posterior de la zona carnosa del pie, antes de llegar a los dedos. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 4. Cambie las manos y coloque ambos pulgares uno al lado del otro en el punto ubicado en la parte posterior alta del arco. Presione con fuerza durante tres segundos. 5. Colóquese a la izquierda del pie de ese lado de la receptora y repita la secuencia. Cuando termine con la planta del pie izquierdo haga que se dé vuelta y se ponga boca arriba. En esta posición usted le practicará los ejercicios shiatzu finales para el dolor de cabeza.

Cuello Arrodíllese a la derecha del torso, de modo tal de llegar con comodidad al cuello sin estirar los brazos. Si bien la ilustración muestra puntos específicos, basta con que los emplee como guía general. Lo que interesa es trabajar bien toda la zona del cuello, comenzando debajo de la mandíbula hasta llegar a la clavícula. Utilice los dedos índice y medio de ambas manos, alternando la derecha y la izquierda.
1 Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha debajo de la mandíbula, al lado de la parte superior de la tráquea. Presione suavemente (5 kilogramos) en el punto superior de la porción lateral de la tráquea y el músculo. Tenga cuidado de no presionar directamente a ésta sino el músculo. Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda ligeramente por debajo del punto que acaba de presionar con la derecha. Repita la presión suave. 3. Continúe descendiendo a lo largo de la tráquea y alternando las manos para presionar suavemente, hasta llegar a la clavícula. 4. Vuelva a llevar las manos a la parte superior del cuello, debajo de la mandíbula. Repita las presiones, alternando las manos y siguiendo una línea descendente hasta la clavícula. 5. Continúe presionando suavemente (5 kilogramos) a partir de la parte superior del cuello hasta su base, hasta completar el lado derecho. 6. Trasládese al costado izquierdo de la receptora y repita las secuencias en ese lado del cuello.

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Sienes Vuelva a su posición por ante la cabeza. Hay dos puntos a cada lado de ésta. Emplee los dedos índice y medio de cada mano, para trabajar con ambos lados simultáneamente. 1. Presione moderadamente (7 kilogramos) en las depresiones de la sien. Trabaje tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión moderada. Manténgala tres segundos. Descanse. 3. Lleve los dedos hasta la línea de implantación del cabello hacia el músculo que se mueve cuando usted aprieta con fuerza los díentes. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Repita la presión moderada. Man. téngala durante tres segundos. Ojos Los puntos que rodean los ojos están en los bordes internos de las órbitas. Emplee los dedos índices de cada mano para trabajar simultáneamente con ambos ojos. 1. Coloque los índices en la cuenca de las órbitas superiores, lo más cerca posible de la nariz. 2. Presione suavemente (5 kilogramos) directamente tres segundos en el borde interno de las cuencas orbitarias. Descanse. 3. Desplace los índices un dedo hacia afuera, manteniéndolos siempre en el borde interno de las cuencas de las órbitas. Repita la presión suave durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe las presiones a distancias de un dedo, siguiendo los huesos de la órbita, hasta completar los puntos que rodean la parte superior de los ojos. 5. Si fuera necesario, cambie de posición para poder alcanzar los puntos ubicados en las cuencas orbitarias inferiores. Arrodíllese cerca de la cintura de la receptora. 6. Presione suavemente (5 kilogramos) directamente sobre el borde interno del hueso contiguo a la nariz. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 7. Haga avanzar sus índices presionando a un dedo de distancia. Emplee presión suave durante tres segundos. Descanse. 8. Continúe presionando con espacios de un dedo, hasta completar los puntos que rodean los ojos en sus bordes inferiores.

Ejercicios finales Haga que la receptora acostada en el piso extienda sus brazos a ambos lados de la cabeza. Tómela de las manos y tire suavemente, estirándole los brazos. Al mismo tiempo, ella deberá inhalar por la nariz, llenando bien los pulmones de aire mientras estira las piernas y los dedos de los pies. Sosténgala un momento y luego afloje la tensión en sus manos, mientras ella exhala lentamente por la boca y relaja todo el cuerpo. Repita este ejercicio seis veces.

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CAPITULO 9
TORTICOLIS Y HOMBROS DOLORIDOS
El shiatzu le permitirá librarse fácilmente de la tortícolis y del dolor en los hombros, causados por fatiga, tensión nerviosa y esfuerzo físico excesivo. Son muchas las personas tensas o con una gran excitación nerviosa que han llegado a mí con una fuerte tortícolis o dolor en los hombros. Este dolor es a menudo la resultante de la acumulación de tensiones durante meses y aun años. Pero, sin excepción, toda esta gente ha experimentado alivio y una sensación de relajamiento, después de la primera terapia con shiatzu. Los ejercicios que administro específicamente para la tortícolis y el dolor en los hombros, causados por tensiones, son igualmente eficaces para quienes han forzado los músculos en un ejercicio físico excesivo. Es evidente que cuando usted -o la otra persona- sufren tortícolis o dolor en los hombros, el shiatzu ha de aplicarse lo más pronto posible. Si las molestias volvieran a aparecer, se repetirán las secuencias. Aun cuando al día siguiente no se note ningún endurecimiento, será conveniente repetir una vez más los ejercicios. Las primeras presiones se aplicarán en la cabeza y en el cuello. Estas presiones facilitan la circulación sanguínea entre la cabeza y el corazón. La parte superior de los hombros, la espalda y los omóplatos se trabajarán a continuación. Estas áreas -si bien al principio resultan dolorosas cuando se las comprime- deben recibir presiones constantes y fuertes. La acción activante del shiatzu alivia las tensiones y hace que la sangre circule mejor en las zonas afectadas. Luego se ejercerá presión suave en las sienes y en la parte anterior del cuello y, finalmente, presiones fuertes en las axilas, parte superior de los brazos, y anterior e inferior de los hombros.

SHIATZU AUTOAPLICADO EN LAS TORTICOLIS Y EN LOS HOMBROS DOLORIDOS Este shiatzu tendrá que aplicárselo mientras usted está sentada en una silla con respaldo recto.

Parte superior de la cabeza y de la nuca Coloque juntos los dedos índice y medio de ambas manos, en la parte superior de la coronilla.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita la presión. 2. Lleve las manos hacia abajo, hasta el hueco ubicado en el centro de la base del cráneo, por debajo del occipital. Presione fuertemente con los dedos índice y medio de ambas manos. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 3. Separe las manos y coloque los dedos índice y medio de cada una de ellas a dos dedos de distancia de la anterior presión, por debajo del occipital. Comprima con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 4. Desplace las manos dos dedos más hacia afuera, siempre siguiendo el borde inferior del cráneo. Repita la presión fuerte.

Nuca Coloque los dedos índice y medio de cada mano en la inserción de los músculos grandes que descienden por la nuca hasta el hombro. Coloque los dedos de la mano izquierda en la parte superior del músculo

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de ese lado y los de la derecha en el punto correspondiente al lado derecho. 1. Presione con fuerza (9 kilogramos) en ambos puntos, simultáneamente, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hasta llegar hasta la mitad del tra ecto muscular, y repita la presión fuerte. Descanse. 3. Descienda hasta la parte inferior del músculo, donde el cuello limita con el hombro. Repita la presión fuerte una vez más.

Hombros Busque el punto ubicado en la región superior del hombro derecho, utilizando para ello los dedos índice y medio de la mano izquierda. El punto se encuentra a mitad de camino entre la base del cuello y el borde del hombro. Palpe ligeramente hacia la parte posterior del músculo del hombro. Cuando palpe el luga más sensible habrá llegado al punto que busca.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Busque el punto correspondiente en el hombro izquierdo, utilizando para ello los dedos de la mano derecha. Repita la presión fuerte durante tres segundos.

Región superior de la espalda y omóplatos Pase la mano izquierda por encima del hombro derecho y llévela lo más abajo posible hacia la columna. Coloque los dedos índice, medio y anular de la mano derecha cerca de la columna, de modo tal que el índice quede al lado de las vértebras.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace las manos dos traveses de dedo hacia arriba, siguiendo la línea que conduce al hombro. Repita la presión fuerte durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe ascendiendo cada dos dedos en la misma línea, y presionando con fuerza (9 kilogramos) en los puntos señalados. 4. Lleve la mano izquierda por sobre el hombro derecho, y coloque los dedos índice, medio y anular en el lado izquierdo del borde superior del omóplato, en su ángulo interno. Presione con fuerza durante tres segundos. 5. Lleve la mano derecha por sobre el hombro izquierdo y trate de llegar lo más abajo posible cerca de la columna. Repita la primera secuencia (pasos 1 a 3) en el lado izquierdo de la parte superior de la espalda. 6. Lleve la mano derecha por encima del hombro izquierdo y repita la segunda secuencia (paso 4) en el punto correspondiente del omóplato izquierdo.

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Región anterior y laterales del cuello Emplee los dedos índice y medio de ambas manos, para aplicar el shiatzu en los puntos del cuello. Utilice la mano izquierda para ese lado del cuello, y la mano derecha para la zona derecha. Si bien la ilustración muestra los puntos específicos, ellos se ofrecen solamente como guía general. Se trabajará con toda la superficie del cuello aplicándole presión suave. Presione simultáneamente los puntos correspondientes a ambos lados.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo de la mandíbula, en la parte superior de la línea formada por el músculo del cuello y la tráquea. Haga lo mismo con la mano izquierda en la r e g i ó n izquierda. Presione suavemente (5 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 2. Descienda ligeramente con los dedos y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea hasta llegar a la clavícula, aplicando presiones suaves durante dos segundos en cada punto. 4. Vuelva a llevar las manos a la parte superior del cuello y repita las presiones, siguiendo la trayectoria muscular desde el cuello hasta la clavícula, y complete ambos lados del cuello.

Brazos y hombros El primer punto de esta última secuoncía está ubicado en la zona profunda de la axila. Hay, además, tres puntos en la parte externa del brazo comenzando arriba, muy cerca del hombro y, finalmente, otros tres que descienden diagonalmente desde la clavícula hacia la axila,
1. Levante el brazo derecho y coloque el pulgar izquierdo en la parte profunda de la axila. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda en la parte superior del borde externo del hombro derecho. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 3. Descienda dos traveses de dedo, siguiendo la parte externa del hombro. Repítala presión durante dos segundos. Descanse. 4. Descienda otros dos dedos y repita la presión. 5. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda en la zona subclavicular. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 6. Desplace los dedos en sentido diagonal, siguiendo la región subclavicular hacia la axila, y repita la presión fuerte. Descanse. 7. Vuelva a descender dos traveses de dedo hacia la axila y repita la presión fuerte. 8. Cambie de mano y repita la secuencia (pasos 1 a 7) en aquellos puntos correspondientes al lado izquierdo.

Ejercicios finales Descanse un momento una vez finalizado el shiatzu autoaplicado. Siéntese en su silla e inhale por la nariz, llenando los pulmones de aire. Mantenga el aire durante tres segundos y luego exhale lentamente por la boca. Repita este ejercicio por lo menos seis veces.

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SHIATZU APLICADO A OTRO PARA LA TORTICOLIS Y LOS HOMBROS DOLORIDOS

Parte superior de la cabeza y puntos del área central de los hombros Comience esta secuencia estando la receptora acostada boca abajo. Arrodíllese ante su cabeza lo suficientemente cerca como para poder alcanzar la parte superior de sus hombros en donde están situados dos puntos. El primero está en la coronilla.
1. Coloque el pulgar derecho en el punto ubicado en la parte superior de la coronilla y el izquierdo sobre el pulgar derecho, Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos, en dirección hacia la columna. Descanse. 2. Extienda el brazo izquierdo y coloque el pulgar en el centro de la parte superior del hombro derecho. El punto del hombro se encuentra a cuatro dedos hacia afuera de la base del cuello. Está al lado de la protuberancia ósea del hombro y ligeramente hacia atrás de ella. Coloque el pulgar derecho sobre la uña del izquierdo, y presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita la presión. 3. Cambie de posición ubicándose ante el hombro izquierdo del sujeto. Coloque el pulgar derecho en el punto correspondiente de ese hombro, y el pulgar izquierdo sobre la uña del derecho. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita la presión.

Base del cráneo Párese o arrodíllese a horcajadas, de modo tal que le sea posible alcanzar con facilidad el cuello de la receptora, y coloque los pulgares uno al lado del otro en la parte superior central de la nuca, por debajo del occipital.
1. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos dedos hacia la derecha, siempre por debajo del borde inferior del cráneo y repita la presión fuerte (9 kilogramos). 3. Vuelva a desplazarse dos dedos hacia la derecha, siguiendo el borde inferior del cráneo. Presione confuerza. 4. Desplácese ahora hacia la izquierda, a dos dedos del centro de la base del cráneo. Presione con fuerza (9 kilogramos) con ambos pulgares. Mantenga la presión tres segundos. Descanse. 5. Continúe desplazándose otros dos dedos hacia la izquierda, siguiendo el borde inferior del cráneo. Repita la presión fuerte.

Nuca Separe las manos y coloque los pulgares en la parte superior de los músculos principales que descienden por la nuca. Coloque el pulgar izquierdo en la parte superior del músculo izquierdo, debajo del occipital, y el pulgar derecho en el punto correspondiente a este lado.

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1. Presione con fuerza (9 kilogramos) simultáneamente, en ambos puntos, durante tres segundos. Descanse. 2 Descienda dos dedos, siguiendo el trayecto del músculo. Repita la presión fuerte. Descanse. 3 Continúe descendiendo en la misma línea, presionando fuerte (9 kilogramos) a distancia de dos dedos, para terminar en la inserción de los músculos, a la altura de los hombros.

Parte superior de la espalda Siempre en la misma posición, a horcajadas, coloque el pulgar izquierdo inmediatamente a la derecha de la columna vertebral, un poco por debajo de la apófisis vertebral que sobresale por debajo del occipital. Coloque el pulgar derecho dos dedos más hacia afuera, a la derecha, siguiendo la misma línea.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo en línea recta hacia abajo y repita la presión moderada con los dos pulgares. Descanse. 3. Continúe descendiendo por el lado derecho de la columna, siempre de a dos dedos, hasta llegar a la altura del centro del omóplato. 4. Vuelva a la parte superior de la columna y coloque el pulgar derecho inmediatamente a la izquierda de ésta, apenas por debajo de la apófisis vertebral ubicada en la base del cuello, y el pulgar izquierdo a dos dedos a la izquierda del anterior. Siga las secuencias anteriores (pasos 1 a 3) hasta llegar a un punto a la altura del centro del omóplato.

Omóplatos y articulaciones El punto de los omóplatos está inmediatamente por debajo del reborde que se extiende por la parte superior de los omóplatos, en el ángulo más cercano a la columna vertebral. El punto de las articulaciones se encuentra en el ángulo que forma el hombro con el húmero. Presione primero los puntos del lado derecho y después los del izquierdo.
1. Coloque el pulgar izquierdo por debajo del reborde del omóplato derecho, en el ángulo cercano a la columna. Al mismo tiempo, tome el hombro derecho con la mano de ese lado, Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos con el pulgar izquierdo. Descanse. 2. Coloque ahora el pulgar izquierdo en el ángulo formado por el omóplato y el húmero. Continúe comprimiendo el hombro con la mano derecha. Presione con fuerza (9 kilogramos) con el pulgar izquierdo. 3. Cambie de manos y repita las presiones en los puntos correspondientes al lado izquierdo.

Nuca Esta secuencia, y todas las que siguen, cubren las zonas del cuello y de los hombros. Complételas primero en el lado derecho, y después colóquese a la izquierda de la receptora y repítalas en el izquierdo.
Haga que se dé vuelta y quede boca arriba. Arrodíllese a la derecha de su torso. Debe poder alcanzar el cuello de la receptora con comodidad, sin necesidad de estirar los brazos. Si bien en la

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ilustración se muestran los puntos específicos, basta con que los tenga como guía general. Lo que interesa es cubrir toda la zona del cuello. Preocúpese por trabajar en toda esta región, comenzando por debajo de la mandíbula y descendiendo hasta la clavícula. Utilice los dedos índice y medio de ambas manos, alternando la derecha con la izquierda. 1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha, por debajo de la mandíbula al lado de la parte superior de la tráquea. Presione suavemente (5 kilogramos) en el punto superior de una línea cercana a la tráquea y el músculo. Tenga cuidado de no presionar en la tráquea sino en el músculo. Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos índice y medio ligeramente por debajo del punto que acaba de presionar con la mano derecha. Repita la presión. 3. Continúe descendiendo al lado de la tráquea, siempre en línea recta y alternando las manos, con las cuales presionará suavemente hasta llegar a la clavícula. 4. Vuelva a llevar las manos a la parte superior del cuello, debajo de la mandíbula. Repita las presiones, alternando las manos, siguiendo una línea descendente hasta la clavícula. 5. Continúe las presiones suaves (5 kilogramos), desde la parte superior del cuello hasta su base, cubriendo todo el lado derecho.

Axila y hombro El primer punto de esta secuencia está en la parte más profunda de la axila. Hay, además, tres puntos que forman una línea diagonal en la parte anterior del hombro. Y, finalmente, otros tres que corren de arriba hacia abajo a partir del extremo superior del hombro.
1. Tome la parte superior del hombro de la receptora con su mano izquierda, y coloque el pulgar derecho en lo más profundo de la axila. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. Repita la presión. 2. Coloque el pulpejo de su dedo medio derecho sobre la uña del índice. Continúe comprimiendo el hombro y coloque los dedos en el hueco ubicado por debajo del reborde externo de la clavícula. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 3. Desplácese dos traveses de dedo en sentido diagonal hacia afuera y abajo, en dirección a la axila, y repita la presión fuerte. Descanse. 4. Desplácese otros dos dedos en dirección a la axila, y repita la presión fuerte. 5. Coloque los pulgares uno al lado del otro en la parte superior externa del hombro. Rodee el brazo con sus manos, con los dedos flexionados alrededor de la axila. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse, Repita la presión. 6. Desplace los pulgares dos traveses de dedo hacia abajo, en la parte superior externa del brazo. Repita la presión fuerte. Descanse. Repita la presión.

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7. Desplace los pulgares otros dos traveses de dedo hacia abajo y repita la presión. Descanse. Repita la presión. Cambie de posición arrodillándose a la izquierda del torso de la receptora. Repita la secuencia del cuello y de la axila y hombro, en los puntos correspondientes a este lado.

Ejercicios finales Haga que, acostada en el suelo, extienda los brazos a los lados de la cabeza. Tómela de las manos con fuerza y traccione suavemente, estirándole los brazos. Indíquele que, simultáneamente, inhale por la nariz y llene bien los pulmones de aire, mientras estira las piernas y los dedos de los pies. Sosténgala un momento y luego afloje la tensión de sus manos, mientras ella exhala lentamente por la boca y relaja todo el cuerpo. Repita el ejercicio seis veces.

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CAPITULO 10
LUMBAGO
El shiatzu puede proporcionarle un alivio rápido y eficaz en los dolores lumbares, provocados por tensiones y esfuerzos musculares. Si bien como profesional he tratado lumbalgias causadas por diversos tipos de problemas de la columna vertebral, quiero subrayar que los estados graves o crónicos, tales como hernias de discos o degeneración orgánica deben ser tratados sólo por profesionales que trabajan en estrecho contacto con médicos. Los problemas de cintura que usted o sus amigas puedan sufrir serán, más probablemente, resultantes del esfuerzo muscular o el stress emocional. Las secuencias shiatzu especiales que he preparado con este fin, las liberarán de los desórdenes serios, siempre que las aplique lo más pronto posible después de aparecer el dolor. A lo largo de los años tuve ocasión de trabajar muy cerca de bailarinas y atletas. Para muchos de ellos los problemas lumbares constituyen un riesgo profesional tan frecuente como ingrato. El shiatzu ha conseguido una y otra vez que pudieran reanudar sus actividades, desempeñándose con el máximo de su capacidad. Siempre aconsejo que esta secuencia shiatzu se repita por lo menos dos veces, a ratos, diariamente. Claro está que, además, el tratamiento se repetirá de inmediato si el dolor reaparece. Pero aun cuando no exista contractura o dolor después del primer shiatzu, repita toda la secuencia una vez más dentro de las veinticuatro horas. En lo que respecta a la lumbalgia, me concentro en la columna y en las zonas adyacentes, y luego en el abdomen. La presión combinada en estas áreas sirve para relajar el grupo muscular de la parte inferior del cuerpo. Si el dolor es agudo, repita toda la secuencia y aplique también el shiatzu a la parte superior de la espalda y a los hombros. (Véanse capítulo 5, págs. 58 a 60 para los ejercicios de shiatzu autoaplicado y capítulo 6, págs. 81 a 85, para los de shiatzu aplicado a otra persona).

SHIATZU AUTOAPLICADO PARA EL LUMBAGO Estos ejercicios los practicará mientras usted está sentada en una silla.

Cintura Siéntese en la parte anterior de la silla, de modo tal que le sea posible llegar a las zonas laterales de la columna vertebral. Los puntos de la cintura ascienden desde la zona musculosa de los glúteos, en el medio de las nalgas, hasta la parte más alta a los costados de la columna que pueda alcanzar con las manos. La secuencia termina con un par de puntos por encima de la cintura. Presione simultáneamente los puntos correspondientes de cada lado.
1. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos en las nalgas, al terminar la columna, con el anular de cada mano un dedo a cada lado de aquélla. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace las manos dos traveses de dedo más arriba, siguiendo la misma línea y repita la presión y fuerte. Descanse. 3. Continúe desplazándose a lo largo de la columna a distancia de dos dedos. Presione con fuerza en cada punto durante tres segundos. Mantenga el anular de cada mano a un dedo de la columna vertebral.

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4. Repita esta secuencia (pasos 1 a 3) dos veces más. 5. Descanse los dedos en la parte superior y posterior de los coxales, y extienda los pulgares hacia la columna, a la altura de la cintura. Coloque cada pulgar a tres dedos del centro de la columna, a la altura de la cintura. 6. Presione con fuerza (9 kilogramos), con ambos pulgares, simultáneamente, durante tres segundos. Descanse. 7. Repita esta presión por lo menos dos veces más. Por lo general éste es el punto más tenso; presione, pues, aquí, hasta que sienta su relajación.

Abdomen Si ello es factible, ahora puede acostarse. El relajamiento es mayor así y puede presionar con más fuerza. Si no le es posible acostarse, quédese sentada, pero apóyese en el respaldo de la silla. Los puntos del abdomen corren verticalmente en tres líneas. La primera desciende por el centro de aquél; las otras dos (un par) corren paralelas a ella, a cada lado del tronco.
1. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos, uno al lado del otro, inmediatamente por debajo del centro de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos traveses de dedo, siguiendo hacia abajo la línea central y repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo de a dos dedos, presionando moderadamente durante tres segundos en cada punto, hasta llegar a la parte superior del pubis. 4. Coloque las manos por debajo del reborde costal, en línea recta hacia los pezones. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambas manos, durante tres segundos. Descanse. 5. Desplace las manos en línea recta hacía abajo hasta llegar a mitad de camino entre el punto anterior y la cintura. Repita la presión moderada. Descanse. 6. Continúe descendiendo hasta llegar a la cintura. Repita la presión moderada. Descanse. 7. Baje hasta el punto ubicado a mitad de camino entre la cintura y el pubis. Presione moderadamente (7 kilogramos) dos veces más durante tres segundos cada vez. 8. Lleve las manos al punto correspondiente a la región Izquierda del abdomen y repita la secuencia (pasos 4 a 7) en los puntos del lado izquierdo. 9. Coloque las palmas de las manos en el abdomen. Presione con suavidad (5 kilogramos), simultáneamente, con ambas palmas. Muévalas de modo de cubrir todo el abdomen con presiones leves. Concéntrese en aquellas zonas en las cuales los músculos parezcan más tensos y continúe hasta relajarlos.

Ejercicios finales Al terminar este shiatzu autoaplicado descanse unos minutos. Siéntese en su silla e inhale por la nariz, llenando los pulmones de aire. Mantenga el aire durante unos segundos y luego exhale lentamente por la boca. Repita este ejercicio por lo menos seis veces.

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SHIATZU PARA EL LUMBAGO APLICADO A OTRA PERSONA

Región inferior de la columna La receptora deberá estar acostada en el suelo, boca abajo, sobre una frazada doblada, con la cabeza descansando en sus manos apoyadas en una toalla, también doblada. Párese con una pierna a cada lado de ella, de modo de alcanzar con facilidad la parte inferior de su columna. Si hace correr sus dedos por la columna vertebral, notará los espacios intervertebrales. La presión se aplica en estos espacios, alternando los pulgares, y se practica desde arriba de la cintura hasta el cóccix. Presione con los brazos extendidos, haciendo que el peso de su torso se trasmita mediante sus pulgares.
1. Coloque el pulgar derecho en el espacio ubicado a cuatro o cinco dedos por arriba de la cintura. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. 2. Coloque el pulgar izquierdo en el espacio intervertebral que sigue hacia abajo. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la columna hasta llegar al cóccix. Siempre alternando los pulgares, aplique presión moderada en cada punto. 4. Repita la secuencia que antecede (pasos 1 a 3) dos veces más.

Regiones laterales de la columna Sin cambiar su posición, coloque el pulgar izquierdo inmediatamente a la derecha de la columna, a cinco dedos por arriba de la cintura. Coloque el pulgar derecho dos dedos más hacia la derecha.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo en línea recta, a lo largo de la columna. Repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo a los lados de la columna, a distancia de dos dedos. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos en cada punto, descanse y continúe hasta terminar en un punto en la parte media de los glúteos. 4. Repita la secuencia que antecede (pasos 1 a 3) dos veces más. 5. Trasládese a la derecha de la receptora. Coloque la extremidad del pulgar izquierdo sobre la uña del derecho, en un punto de la cintura ubicado por arriba del trayecto muscular que corre paralelo a la columna. Presione con fuerza (9 kilogramos) hacia la columna. Descanse. 6. Repita la presión por lo menos dos veces más. Este es, por lo general, el punto niás tenso; repita, pues, la presión hasta que sienta un relajamiento de la tensión. 7. Vuelva a su posición con una pierna a cada lado de la receptora, y coloque el pulgar derecho inmediatamente a la izquierda de la columna, a cuatro o cinco dedos de la cintura. Coloque el pulgar izquierdo dos dedos más hacia la izquierda. Repita la primera secuencia (pasos 1 a 4) en los puntos que siguen en línea descendente, paralela a la columna. 8. Trasládese a la izquierda de la receptora y repita la segunda secuencia (pasos 5 y 6) en los puntos correspondientes a la zona izquierda de la cadera/cintura.

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Abdomen Haga que su compañera se dé vuelta y quede boca arriba. Arrodíllese al lado de su cadera izquierda, de manera tal de alcanzar su abdomen desde el reborde costal hasta la parte superior de las piernas. Los puntos del abdomen se extienden a lo largo de tres líneas verticales desde el reborde costal hasta donde comienzan las piernas. 1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, inmediatamente por debajo del centro de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo por la línea central y repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea, a distancia de dos dedos, aplicando presión moderada durante tres segundos en cada punto, hasta llegar a la parte superior del pubis. 4. Separe los pulgares y coloque uno a la altura de cada pezón, por debajo del reborde costal. Presione moderadamente (7 kilogramos), de manera simultánea en ambos lados, durante tres segundos. Descanse. 5. Desplace ambos pulgares en línea recta hacia abajo, hasta llegar a mitad de camino de la cintura. Repita la presión moderada. Descanse. 6. Continúe descendiendo con los pulgares por las líneas que conducen a la cintura. Repita la presión moderada. Descanse. 7. Desplácese hacia los puntos ubicados a mitad de camino entre la cintura y el pubis. Presione moderadamente durante tres segundos.
Arrodíllese al lado de la receptora. Coloque ambas manos en su abdomen. Presione con suavidad (5 kilogramos), simultáneamente con ambas palmas, moviendo las manos para presionar ligeramente en todo el abdomen. Concéntrese en las áreas donde los músculos parezcan más tensos y continúe hasta que haya cierto relajamiento.

Ejercicios finales Haga que la receptora extienda las manos en el piso, a los lados de su cabeza. Sosténgala firmemente por las manos y traccione suavemente, estirando sus brazos. Al mismo tiempo, haga que inhale por la nariz, llenando bien los pulmones, y que estire las piernas y los dedos de los pies. Sosténgala un momento y luego afloje la tensión de sus manos, mientras ella exhala lentamente por la boca, relajando todo el cuerpo. Repita este ejercicio seis veces.

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CAPITULO 11
ESTREÑIMIENTO Y DIARREA
El shiatzu puede proporcionar alivio en las molestias provocadas por el estreñimiento y la diarrea, debidos a la tensión nerviosa y emocional. Este método contribuirá a relajar los tubos digestivo e intestinal y a devolver a su organismo el equilibrio que asegura el buen funcionamiento de los intestinos. Los ejercicios shiatzu son iguales para la diarrea que para el estreñimiento. Ello se debe a que los problemas, opuestos en realidad, indican un desarreglo del mismo sistema. Si bien los dos problemas reaccionan igual con el mismo tratamiento, sus síntomas son completamente diferentes. El estreñimiento, por lo general, se va desarrollando gradualmente y llega a hacerse crónico en las personas muy tensas. En quienes sufren de este trastorno, por lo común, se aprecia un bulto duro a la izquierda del ombligo. Se trata de una retención de materia fecal que se ha pegado a la pared intestinal. La tensión nerviosa ha retrasado la contracción y dilatación regulares del colon - su peristaltismo- y ello ha inmovilizado la materia fecal. El shiatzu devuelve la regularidad a los movimientos musculares del colon y permite la eliminación normal. Para lograrlo será necesario cumplir un tratamiento shiatzu diario. El tiempo necesario para corregir la irregularidad, dependerá totalmente de la persona y de la antigüedad del problema, pero en ocho o diez días ya se notarán los resultados. La aparición de la diarrea es más rápida, y sus recurrencias más intermitentes en aquellas personas que sufren de ansiedad. Ella se produce cuando el movimiento muscular del colon deja de ser regular y constante, y se trasforma en espasmódico. Las presiones shiatzu, que devuelven su funcionamiento normal a los sistemas muscular y circulatorio, son un remedio eficaz para este trastorno. Posiblemente serán necesarias -para lograrlo- dos o tres aplicaciones de shiatzu, a razón de una por día. Si el problema vuelve a presentarse después de unos días, repita los ejercicios. Pronto notará que las recurrencias son cada vez menos frecuentes. Una advertencia: jamás aplique shiatzu abdominal a quien sufra de úlceras o cualquier otra afección o trastorno abdominal. No administre este procedimiento a nadie que tenga dolor o puntos sensibles en cualquier región del abdomen, o fiebre, por baja que ésta sea. Por otra parte, el shiatzu carecerá de eficacia - aunque no causará dañosi se lo aplica a quienes sufren diarrea ocasionada por agentes externos, tales como alimentos en mal estado o virosis. En los ejercicios shiatzu que siguen para el estreñimiento y la diarrea, la presión se ejerce, primero, en los puntos más importantes de la cabeza y del cuello. Esto disminuye la tensión nerviosa y relaja el cerebro. Luego se procede a aplicar shiatzu en el abdomen, que es la zona más importante para estos estados. Se practicarán las presiones en toda el área abdominal hasta que los músculos endurecidos se relajen completamente.

SHIATZU AUTOAPLICADO PARA EL ESTREÑIMIENTO O LA DIARREA

Cabeza Toda esta secuencia de ejercicios shiatzu puede llevarse a cabo sentada en una silla. Coloque los dedos índice y medio de ambas manos, en la parte superior de la coronilla.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse.

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2. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Vuelva a repetir la presión fuerte. Descanse. 4. Descienda hasta el hueco formado por debajo del occipital, y presione con fuerza (9 kilogramos) con los dedos índice y medio de ambas manos. Mantenga la presión durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más.

Cintura Siéntese en el borde de la silla de modo de poder alcanzar la parte inferior de la columna vertebral. Los puntos de la zona inferior de la espalda se extienden desde la región glútea hasta ambos lados de la columna, en línea ascendente, tan alto como usted pueda alcanzar. Presione simultáneamente en los puntos de las dos porciones laterales de la columna.
1. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos en la parte inferior de la columna; el anular de la derecha un dedo a la derecha de ella y el anular de la izquierda un dedo a la izquierda. Presione. con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace ambas manos dos traveses de dedo hacia arriba y repita la presión. Descanse. 3. Continúe ascendiendo de a dos de dos a ambos lados de la columna, manteniendo el anular de cada mano no a distancia de un dedo de ella. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Caderas Siéntese en el borde de la silla. Haga que sus dedos descansen en la parte superior de los coxales y extienda los pulgares hacia la columna, a la altura de la cintura.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) con ambos pulgares, simultáneamente, durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión fuerte. Descanse. 3. Repita la presión fuerte una vez más. Descanse. 4. Coloque las manos en los coxales y descienda con los pulgares, tan bajo como pueda, en dirección a las nalgas. Ubique los puntos situados inmediatamente por arriba de la parte más carnosa de las nalgas. Presione con fuerza (9 kilogramos) en cada punto, simultáneamente con ambos pulgares. Descanse. 5. Repita la presión fuerte dos veces más.

Zona anterior y laterales del cuello Para trabajar con los puntos del cuello, utilice los dedos índice y medio de ambas manos, la izquierda para el lado izquierdo y la derecha para el derecho. Si bien en la ilustración se muestran puntos específicos, solo se los presenta como guía general. Lo que interesa es trabajar toda el área del cuello, con presión suave, moderada. Presione, simultáneamente, los puntos correspondientes de ambos lados.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha por debajo de la mandíbula, en la parte superior de la línea marcada por el músculo del cuello y la

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tráquea. Haga lo mismo del lado izquierdo con la mano izquierda. Presione suavemente (5 kilogramos), durante dos segundos. Presione el músculo y no la tráquea. Descanse. 2. Descienda ligeramente y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la misma línea hasta llegar a la clavícula, siempre presionando en cada punto, durante dos segundos. 4. Vuelva a llevar las manos a la parte superior de la línea de la mandíbula, corriéndose un poco más hacia los laterales. Repita las presiones siones en ambos lados del cuello, siguiendo una línea descendente hasta la clavícula. 5. Continúe las presiones desde la parte superior del cuello hasta su base, comenzando cada vez un poco más hacia los costados, hasta cubrir la parte anterior y laterales del cuello.

Abdomen Apóyese en el respaldo de su silla. Los puntos de esta área descienden verticalmente siguiendo cinco líneas que van desde la parte inferior de la caja torácica hasta el centro del abdomen. Un par de líneas desciende a ambos lados de ésta central y, finalmente, otro par corre, también a cada lado de estas últimas. Después de completar la línea central, trabaje los puntos del lado derecho, antes de pasar a los del izquierdo.
1. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos, uno al lado de los otros, inmediatamente por debajo del esternón, en el centro de la caja torácica. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por la línea central y repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea central de a dos traveses de dedo y presione moderadamente en cada punto hasta llegar al pubis. 4. Desplace las manos cuatro dedos a la derecha de la línea central. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos inmediatamente por debajo del reborde costal. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 5. Continúe descendiendo por la línea a espacios de dos dedos, presionando moderadamente en cada punto durante tres segundos, hasta llegar a la raíz de los miembros inferiores. 6. Desplace las manos cuatro dedos hacia la derecha. Coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos por debajo del reborde costal. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 7. Continúe descendiendo por la línea, de a dos traveses de dedo, presionando moderadamente durante tres segundos en cada punto, hasta llegar a la articulación de la pierna. 8. Ahora desplácese hacia el lado izquierdo, a cuatro dedos de la línea central, y coloque los dedos índice, medio y anular de ambas manos, inmediatamente por debajo del reborde costal. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse.

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9. Continúe descendiendo por la línea, a espacios de dos dedos, presionando moderadamente durante tres segundos en cada punto, hasta llegar a la región inguinal. 10. Ahora desplácese cuatro dedos más hacia la izquierda y repita la misma serie de presiones, cada dos dedos, hasta llegar a la región inguinal. 11. Finalmente, coloque las palmas de ambas manos sobre el abdomen. Presione suavemente (5 kilogramos) con ambas, simultáneamente. Muévalas, de modo de cubrir todo el abdomen con presiones suaves. Concéntrese en aquellas áreas que note tensas, y continúe hasta que se relajen.

Ejercicios finales Una vez terminado este shiatzu autoaplicado, descanse unos minutos. Siéntese apoyada en el respaldo de su silla e inhale por la nariz, llenando los pulmones de aire. Mantenga el aire durante tres segundos y luego exhale lentamente por la boca. Repita este ejercicio por lo menos seis veces.

SHIATZU APLICADO A OTRA PERSONA PARA EL ESTREÑIMIENTO O LA DIARREA La receptora se acostará boca abajo en el suelo, sobre una frazada doblada, con los brazos a los costados del cuerpo y la frente descansando sobre una almohada dura o una toalla doblada.

Cabeza y cuello Comience esta secuencia arrodillándose por ante la cabeza de la receptora, lo suficientemente cerca como para poder alcanzar con comodidad la parte superior de ésta.
1. Coloque el pulgar derecho en el punto ubicado en la parte central de la coronilla y el pulgar izquierdo sobre la uña del derecho. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. La presión debe ejercerse hacia la columna vertebral. Descanse. 2. Repita la presión fuerte contra la columna. Descanse. 3. Repita la presión una vez más. Cambie de posición y colóquese parada o arrodillada a horcajadas, haciendo que el peso de su cuerpo descanse sobre sus propias pantorrillas. 4. Aplique el pulgar derecho en el hueco situado por debajo del occipital. Coloque el pulgar izquierdo sobre el derecho. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 5. Repita la presión dos veces más.

Parte inferior de la columna vertebral Desplácese hacia abajo de modo de quedar con una pierna a cada lado de la receptora, a la altura de los muslos de ésta, de modo de alcanzar con comodidad la parte inferior de su columna. Recorra la columna con sus dedos para ubicar los espacios intervertebrales. La presión debe aplicarse en estos espacios, alternando los pulgares, y descendiendo desde arriba de la cintura hasta el cóccix. Presione con los brazos extendidos, de modo que el peso de su torso se trasmita por medio de los pulgares.
1. Coloque el pulgar derecho en el espacio ubicado cuatro o cinco dedos por arriba de la cintura.

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Presione moderadamente (7 kilogramos), gramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Coloque el pulgar izquierdo en el espacio intervertebral siguiente, descendiendo. Presione moderadamente durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe a lo largo de la columna hasta llegar al cóccix, siempre alternando los pulgares y presionando do moderadamente (7 kilogramos) en los espacios intervertebrales. 4. Repita la secuencia que antecede (pasos 1 a 3) dos veces más.

Zonas laterales de la columna Sin cambiar de posición, coloque el pulgar izquierdo inmediatamente a la derecha de la columna, unos cuatro o cinco dedos por arriba de la cintura, y el pulgar derecho dos dedos más hacia la derecha.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos) con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo, siempre en línea recta al lado de / la columna. Repita la presión con ambos pulgares. Descanse. 3. Continúe descendiendo por el lado derecho de la columna. Presione moderadamente (7 kilogramos), cada dos dedos, durante tres segundos. Descanse y luego continúe hasta llegar a un punto en el centro de la región glútea. 4. Repita la secuencia anterior (pasos 1 a 3) dos veces más. 5. Ahora trabaje sobre el lado izquierdo. Coloque el pulgar derecho inmediatamente al lado de la línea izquierda de la columna, unos cuatro o cinco dedos por arriba de la cintura. Coloque el pulgar izquierdo dos dedos más hacia la izquierda, en la misma línea. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 6. Descienda dos traveses de dedo siempre a lo largo del lado izquierdo de la columna y repita la presiónsión. 7. Continúe descendiendo por el lado izquierdo de la columna. Presione moderadamente durante tres segundos (7 kilogramos), en puntos de a dos dedos de distancia uno del otro; descanse y luego continúe para terminar en el centro de la región glútea. 8. Repita la secuencia que antecede (puntos 5 a 7) dos veces más.

Caderas Dos son los puntos de las caderas a los cuales ha de aplicarse el shiatzu. El primero está en la cintura, a mitad de camino entre la columna vertebral y la curva de la cintura. El segundo está ubicado en la región glútea. Trabaje primero con el lado derecho.
1. Arrodíllese a la derecha de la receptora. Coloque el pulpejo del pulgar izquierdo sobre el extremo del derecho y ubíquelos en el punto de la cintura. Presione moderadamente (7 kilogramos). Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. Este es, por lo general, un punto tenso; presione, por tanto, hasta notar relajamiento. 3. Descienda y coloque los pulgares, uno al lado del otro, inmediata-

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mente por arriba de la zona más carnosa de los glúteos en un punto que parta, en línea recta, del omóplato. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 4. Repita la presión dos veces más. 5. Colóquese a la izquierda y repita la secuencia que antecede (pasos 1 a 4) en los puntos correspondientes al lado izquierdo.

Cuello Haga que la receptora se dé vuelta para quedar boca arriba. Arrodíllese a la derecha de su torso, lo suficientemente cerca como para alcanzar con comodidad el cuello, sin estirar los brazos. Los puntos específicos que se muestran en la ilustración sólo se proponen servir de guía general. Lo que interesa es cubrir toda la zona del cuello. Procure trabajar en toda esa área, comenzando por debajo de la mandíbula y descendiendo hasta la clavícula. Utilice los dedos índice y medio de ambas manos, alternándolas.
1. Coloque los dedos índice y medio de la mano derecha debajo de la mandíbula, al lado de la parte superior de la tráquea. Presione suavemente (5 kilogramos), en la parte más alta de la línea formada por la tráquea y el músculo del cuello. Tenga cuidado de no presionar directamente sobre la tráquea haciéndolo, en cambio, en el músculo. Mantenga la presión dos segundos. Descanse. 2. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda ligeramente por debajo del punto que acaba de presionar con la derecha. Repita la presión suave. 3. Continúe descendiendo en línea recta a lo largo de la tráquea, siempre alternando las manos para presionar suavemente, hasta llegara la clavícula. 4. Lleve las manos otra vez hasta la parte superior del cuello debajo de la mandíbula. Repita las presiones suaves (5 kilogramos), alternando las manos y siguiendo una línea descendente hasta la clavícula. 5. Continúe las presiones suaves (5 kilogramos), desde la parte superior del cuello hasta su base, hasta cubrir todo el lado derecho de aquél. 6. Colóquese ahora a la izquierda y repita la secuencia (pasos 1 a 5) en el lado izquierdo del cuello.

Abdomen Arrodíllese al lado de la cadera derecha, de manera tal de alcanzar fácilmente su abdomen, desde el reborde costal hasta la articulación de la pierna. Los puntos del abdomen se extienden en cinco líneas que comienzan por debajo del reborde costal y terminan en la base del tronco. Presione simultáneamente en los puntos correspondientes de ambos lados.
1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, ligeramente por debajo del esternón. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hasta llegar a mitad de camino entre ese punto y el ombligo. Repita la presión moderada. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea central hasta el pubis, presionando moderadamente durante tres segundos en puntos ubicados a distancias constantes.

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4. Separe los pulgares y colóquelos en la cintura, a cuatro dedos a cada lado de la línea central. Presione moderadamente (7 kilogramos), simultáneamente a ambos lados, durante tres segundos. Descanse. 5. Continúe descendiendo de a dos traveses de dedo. Presione moderadamente durante tres segundos en cada par de puntos; descanse y luego siga hasta terminar en el pubis. 6. Vuelva a colocar los pulgares en la cintura a cuatro dedos hacia los costados. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 7. Continúe descendiendo cada dos dedos, para terminar en la zona inguinal. Presione moderadamente en todos los puntos. Arrodíllese al lado del abdomen de la receptora, y coloque sobre él las palmas hacia abajo. Presione suave y uniformemente (5 kilogramos) con ambas manos, simultáneamente, hasta ir comprimiendo todo el abdomen. Preste particular atención a la parte inferior de éste.

Ejercicios finales Haga que la receptora, acostada en el suelo extienda los brazos a ambos lados de la cabeza. Tómela firmemente de las dos manos y traccione con suavidad, estirándole los brazos. Al mismo tiempo, haga que inhale por la nariz y llene bien los pulmones mientras estira las piernas y los dedos de los pies. Sosténgala un momento y luego afloje la tensión de las manos, mientras ella exhala el aire lentamente por la boca y relaja todo el cuerpo. Repita este ejercicio seis veces.

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CAPITULO 12
CODO DE TENIS
El shiatzu puede apresurar el restablecimiento de quienes sufren incapacidad y dolor, debido al llamado «codo de tenis». El codo de tenis o epicondilitis humeral externa es una dolencia que aqueja a aquellas personas afectadas de endurecimiento de los músculos, producido, por lo general, por un esfuerzo reiterado. Este estado de endurecimiento, el movimiento poco natural o menos flexible del codo, hace que los tendones que comunican a los músculos del brazo con aquél, traten de compensar la pérdida de elasticidad muscular estirándose. Ello produce una inflamación del tendón en la articulación. El dolor es el resultado de la presión que ejerce el tendón sobre el nervio cubital, ubicado en la parte posterior interna del codo. El shiatzu puede aliviar el problema inmediato de la inflamación del tendón. Cuando trato a alguien que sufre codo de tenis, aplico presiones fuertes en los hombros y, luego, en todo el brazo afectado. Al principio, la práctica del shiatzu en la articulación o cerca de ella resulta dolorosa, pero ese dolor disminuye bastante rápidamente. En lo que a mí respecta, recomiendo que el shiatzu se aplique por lo menos dos veces por día: por la mañana y por la noche, antes de acostarse. Si dispone del tiempo suficiente es aconsejable, sin embargo, que se lo aplique cada tres o cuatro horas. Ello acelerará su recuperación. Una vez completada toda la secuencia de ejercicios, siempre vuelvo a los puntos sensibles del codo y administro algunas presiones más. También recomiendo que el sujeto se abstenga de jugar durante varios días, hasta que hayan pasado todas las molestias. Es posible disminuir el riesgo de las recidivas o de sufrir por primera vez codo de tenis, practicando el shiatzu antes y después de entrar en la cancha. Lleva sólo unos minutos, y logra que los músculos de hombros y brazos se mantengan relajados y elásticos. He comprobado, asimismo, que el shiatzu para el codo de tenis resulta particularmente eficaz si se empapa la zona afectada antes y después del tratamiento. Esto se puede hacer colocando el codo debajo de una canilla y dejando correr el agua por él -agua tibia, no caliente- con presión fuerte, durante dos o tres minutos. Los ejercicios shiatzu para el codo de tenis que se detallan a continuación se describen referidos a una inflamación en el codo derecho. Si el problema aparece en el brazo izquierdo, siga las mismas instrucciones cambiando de manos, es decir, la derecha en el brazo izquierdo. SHIATZU AUTOAPLICADO PARA EL CODO DE TENIS Si bien las figuras correspondientes a esta sección presuponen que usted está cumpliendo las secuencias en la intimidad de su casa, es posible practicarlas en cualquier parte, aun mientras espera su turno en la cancha. Conviene aplicarlas estando sentada en una silla o en un banco.

Hombros Busque el punto ubicado en la parte superior del hombro derecho, empleando para ello los dedos índice y medio de la mano izquierda. Está a mitad de camino entre la base de la nuca y el borde del hombro. Palpe ligeramente detrás del músculo del hombro. Cuando llege al lugar más sensible lo habrá encontrado.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. Repita la presión dos veces más. 2. Ubique el punto correspondiente del hombro izquierdo empleando los dedos de la mano derecha. Presione con fuerza durante tres segundos. Repítala presión dos veces más.

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Parte superior de la columna y omóplatos Para alcanzar estos puntos, será necesario que se estire. Pasando la mano izquierda por encima del hombro derecho, descienda todo lo que pueda hacia la columna vertebral. Su dedo índice deberá quedar ligeramente a la derecha de la columna.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos, empleando para ello los dedos índice, medio y anular. Descanse. 2. Ascienda dos dedos en línea recta, al lado de la columna y repita la presión. Descanse. 3. Continúe ascendiendo por la columna, de a dos traveses de dedo, hasta llegar a la altura del hombro. Presione con fuerza durante tres segundos en cada punto. 4. Coloque los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda en el centro del omóplato, en la parte interna del borde de éste. Presione con fuerza (9 kilogramos) durante tres segundos. 5. Repita la secuencia en los puntos correspondientes al lado izquierdo. Si su codo de tenis es muy doloroso, saltee esta parte. Los ejercicios de esta sección están indicados para un jugador diestro. Si usted es zurdo, simplemente emplee la mano derecha en el brazo izquierdo.

Axila Levante el brazo derecho y coloque el pulgar izquierdo en la parte profunda de la axila.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos.

Parte externa del brazo Coloque los dedos índice, medio y anular de la mano izquierda, en la línea media externa del brazo derecho, dos dedos por debajo de la parte superior del hombro. Rodee el brazo con la mano, de modo tal que el pulgar quede ubicado en la región inferior de aquél. Los puntos descienden por el centro del área externa del brazo y parten del hombro para llegar al codo.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por la línea central externa y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la misma línea a distancias de dos dedos, hasta llegar al codo.

Parte externa del codo Flexione el brazo derecho en la articulación del codo. Coloque los dedos índice y medio de la mano izquierda en el hueco situado entre los dos huesos que forman el ángulo externo del codo.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse.

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2. Repita la presión dos veces más.

Parte externa del antebrazo Estos puntos descienden desde la región externa del codo hasta el centro de la muñeca.
1. Coloque el pulgar izquierdo en el hueco ubicado en el ángulo externo del codo derecho, tomando el codo con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos) con el pulgar, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda con los pulgares dos traveses de dedo, siguiendo el músculo lo del antebrazo. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo por esta línea, a espacios de dos dedos, hasta ta llegar a la muñeca. El último punto está en el centro de la parte dorsal de la muñeca.

Dorso de la muñeca Hay tres puntos que forman como un brazalete en la parte dorsal de la muñeca, en la concavidad situada por debajo del hueso. Presione con el pulgar.
1. Coloque el pulgar izquierdo en el primer punto situado en línea recta a la base del pulgar derecho. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Desplace el pulgar hacia el centro dorsal de la muñeca y repita la presión. Descanse. 3. Lleve el pulgar hasta el punto ubicado ligeramente por debajo del hueso de la muñeca, en dirección al meñique y repita la presión. Descanse. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Dorso de la mano Separe los dedos de la mano derecha. Los puntos están ubicados en los espacios intertendinosos que se extienden desde la muñeca hasta la primera articulación de cada dedo.
1. Coloque el pulgar izquierdo en la eminencia muscular situada por arriba del hueco que forma la base del pulgar derecho, donde éste se une con el resto de la mano. Coloque el dedo índice debajo de la mano, de manera que coincida con un punto opuesto al del pulgar. Presione con fuerza (9 kilogramos), comprimiendo con ambos dedos durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. 3. Desplace el pulgar izquierdo al espacio ubicado entre los dedos índice y medio, a mitad de camino entre la muñeca y la articulación. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 4. Descendiendo por el espacio intertendinoso repita la presión en otros dos puntos, para terminar entre los nudillos. 5. Repita toda la secuencia en los espacios intertendinosos de los dedos medio y anular, y luego en los situados entre los dedos anular y meñique.

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Dedos El pulgar y todos los demás dedos deben recibir presiones en la parte anterior, inferior y en las laterales de los distintos huesos -a mitad de camino entre las articulaciones.
1. Tome con firmeza la primera articulación del pulgar derecho, utilizando para ello el pulgar e índice izquierdo de modo que queden, respectivamente, en la parte anterior y posterior de la articulación mencionada. Presione moderadamente (7 kilogramos), comprimiendo con ambos dedos durante tres segundos. 2. Lleve el pulgar izquierdo a la raíz de la uña del pulgar derecho. Coloque el índice izquierdo en el punto opuesto. Presione moderadamente (7 kilogramos), comprimiendo con ambos dedos durante tres segundos. 3. Tome con firmeza las partes laterales de la primera articulación del pulgar derecho, utilizando para ello el pulgar e índice izquierdos. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 4. Lleve el pulgar y el índice a los costados de la uña del pulgar derecho. Repita la presión. 5. Ejerza presiones en cada uno de los otros dedos, de la misma manera que en el pulgar. Presione la primera, segunda y tercera articulación de cada dedo; hágalo primero en la parte anterior, después en la posterior y finalmente en los laterales. Completado un dedo, pase al siguiente.

Parte interna del brazo Los puntos de la parte interna del brazo corren a lo largo del área superior del bíceps, músculo que, a su vez, está situado en la parte anterior del brazo y se inserta en los pliegues del codo.
1. Coloque el pulgar izquierdo en la parte superior del músculo del brazo. Rodee éste con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Desplácese dos traveses de dedo descendiendo por el músculo y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea, de a dos dedos, hasta llegar a los pliegues del codo.

Pliegues del codo Flexione el brazo derecho en la articulación del codo. Coloque el pulgar izquierdo en la cavidad situada entre los dos huesos que se encuentran en la parte interna de la articulación del codo. El cóndilo interno del húmero es un punto sumamente sensible. Cuando usted lo presione, sentirá como si una corriente eléctrica pasara desde el codo hasta la extremidad del meñique.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. 3. Desplace el pulgar dos centímetros y medio hacia abajo, en dirección de la muñeca. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse.

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4. Repita la presión dos veces más. 5. Estire el brazo. Busque el punto en la línea del codo, descendiendo un dedo desde el punto que acaba de presionar. Presione con, fuerza - (9 kilogramos) con el pulgar durante dos segundos. Descanse. 6. Repita la presión dos veces más. 7. Desplace el pulgar un dedo, descendiendo hacia la muñeca. Presione ne con fuerza (9 kilogramos) durante dos segundos. Descanse. 8. Repita la presión dos veces más.

Parte interna del antebrazo Los puntos del antebrazo están ubicados en una línea que se extiende por la parte interna del brazo, desde la parte anterior de la articulación del codo hasta el centro de la muñeca.
1. Coloque el pulgar izquierdo en los pliegues del codo. Rodee el brazo con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo por la línea que divide en dos partes iguales la zona interna del antebrazo. Presione con fuerza durante dos segundos. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la misma línea, de a dos dedos, hasta llegar a la muñeca. El centro interno de ésta es el último punto. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Parte anterior de la muñeca Son tres los puntos que se extienden, a lo largo de una línea horizontal, en la parte anterior de la muñeca.
1. Coloque el pulgar izquierdo en su muñeca, debajo de la base del pulgar. Rodee la parte posterior de la muñeca con los demás dedos. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos.D e s canse. 2. Desplace el pulgar hacia el centro de la muñeca y repita la presión. Descanse. 3. Desplace el pulgar un dedo más, hasta la altura del meñique y repita la presión. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Palma de la mano Los puntos de la palma de la mano son cuatro. Los primeros tres están en una línea que se extiende verticalmente desde la parte anterior de la muñeca hasta la base del dedo medio. El cuarto punto está en el centro de la base del pulgar.
1. Coloque el pulgar izquierdo en la zona carnosa de la parte anterior de la muñeca. Rodee la parte posterior de la mano con los demás dedos. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Lleve su pulgar hacia el centro de la palma, en línea recta con relación al primer punto. Repita la presión. Descanse.

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3. Desplácese con el pulgar hasta la zona carnosa ubicada a la altura de la base del dedo medio y repita la presión. Descanse. 4. Lleve su pulgar al punto ubicado en la base del pulgar y repita la presión.

SHIATZU APLICADO A OTRA PERSONA PARA EL CODO DE TENIS Las instrucciones siguientes se dan suponiendo que los ejercicios se practican en la casa de la interesada, hallándose ésta acostada en el suelo sobre una frazada. Es posible, sin embargo, cumplir la secuencia en otra parte, sin el menor inconveniente. Los primeros tres ejercicios -para los hombros, la parte superior de la columna y los omóplatos- pueden efectuarse estando apoyado en una pared. Los demás ejercicios pueden adaptarse a una persona sentada en una silla.

Hombros Haga que la receptora se acueste boca abajo. Arrodíllese ante su cabeza, lo suficientemente cerca como para alcanzar la parte superior de sus hombros sin estirarse. El punto de los hombros está tres o cuatro dedos hacia la parte externa de la base del cuello, al lado de la eminencia ósea ubicada en la región superior del hombro y algo hacia atrás.
1. Con su pulgar izquierdo palpe la zona, hasta encontrar el punto ubicado en el hombro derecho. Coloque el pulgar derecho sobre la uña del izquierdo. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. 3. Cambie la posición de los pulgares, colocando el derecho en el punto correspondiente del hombro izquierdo. Presione con fuerza (9 kilogramos). Descanse. 4. Repita la presión dos veces más.

Parte superior de la columna Párese con una pierna a cada lado de la receptora, mirando hacia su cabeza, y con los pies a la altura de sus caderas. Inclínese, flexionando las rodillas y coloque el pulgar izquierdo inmediatamente a la derecha de la columna, ligeramente por debajo de la vértebra cuya apófisis se nota en la base del cuello. Coloque el pulgar derecho dos dedos a la derecha, en la misma línea.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos), con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos traveses de dedo por la columna y repita la presión con los pulgares. Descanse. 3. Continúe descendiendo a lo largo de la columna, siempre de a dos dedos, hasta llegar a la altura del omóplato. 4. Ahora coloque el pulgar derecho a la altura del hombro, un dedo a la izquierda de la columna, y el izquierdo dos dedos más hacia el mismo lado. Repita la secuencia (pasos 1 a 3) en los puntos correspondientes a la región izquierda de la columna.

Omóplatos Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, en el centro del omóplato derecho, en la parte interna del borde del hueso.
1. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. Descanse.

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2. Repita la presión dos veces más. 3. Desplace ambos pulgares hasta un punto situado en la parte posterior e inferior del hombro, a unos tres dedos por arriba de la axila. Presione moderadamente (7 kilogramos), con ambos pulgares, durante tres segundos. Ejerza la presión hacia arriba, cerca del borde del hombro, contra la pared ósea de la articulación de éste. Descanse. 4. Repita la presión dos veces más. 5. Repita la secuencia (pasos 1 a 4) en los puntos correspondientes del omóplato izquierdo. Las secuencias que siguen dan por sentado que el sujeto es diestro. Si se trata de un jugador zurdo, los ejercicios se aplicarán, como es natural, al brazo izquierdo.

Axila Haga que la receptora se dé vuelta, de manera de quedar boca arriba. Arrodíllese a su derecha. Pídale que extienda el brazo alejándolo del cuerpo. Coloque el pulgar derecho en la parte más profunda de su axila.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos.

Parte externa del brazo
Coloque ambos pulgares uno al lado del otro en el centro de la región externa del brazo, dos dedos más abajo de la zona superior del hombro. Rodee el brazo con los demás dedos. 1. Presione con fuerza (9 kilogramos), con ambos pulgares durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por la línea externa hacia el codo y repita la presión con los pulgares. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la misma línea de a dos dedos, hasta llegar al codo.

Parte externa del codo Haga que la receptora flexione el brazo en la articulación del codo. Coloque el pulgar en la cavidad formada entre los dos huesos, en la parte externa del codo.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más.

Parte externa del antebrazo Los puntos del antebrazo se extienden en una línea que va desde la parte lateral del codo por el centro interno del antebrazo, hasta la cara posterior de la muñeca.
1. Coloque los pulgares, uno al lado del otro, en el hueco ubicado en la parte externa del codo.

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Rodee el brazo con los demás dedos. 2. Presione con fuerza (9 kilogramos), con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 3. Descienda dos dedos siguiendo la parte externa del músculo largo que, en línea descendente, corre por el antebrazo. Presione con fuerza durante tres segundos. Descanse. 4. Continúe descendiendo de a dos dedos, hasta llegar a la muñeca. El último punto está ubicado en el centro del dorso de la muñeca.

Dorso de la muñeca Los puntos del dorso de la muñeca son tres. El primero está en el extremo derecho de ella. El segundo está ubicado en el centro. El tercero, en el extremo izquierdo del dorso, por debajo de la raíz del pulgar. Sostenga la muñeca de la receptora con una mano y presione con el pulgar de la otra.
1. Coloque el pulgar en el primer punto. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 2. Lleve el pulgar hasta el centro de la muñeca y repita la presión. Descanse. 3. Corra el pulgar hasta el punto situado en la raíz del pulgar y repita la presión. Descanse. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Dorso de la mano Los puntos del dorso de la mano están ubicados en los espacios intertendinosos que se extienden entre la muñeca y las primeras articulaciones de los dedos. Haga que la receptora separe los dedos.
1. Coloque el pulgar en la parte musculosa que se halla sobre el hueco de la base del pulgar, donde se une con el resto de la mano. Coloque el índice en la palma de la mano, en un punto opuesto al del pulgar. 2. Presione fuerte (9 kilogramos), durante tres segundos. Descanse. 3. Repita la presión dos veces más. 4. Lleve el pulgar hasta el espacio intertendinoso del índice y del medio, a mitad de camino entre la muñeca y las articulaciones. Presione moderadamente (7 kilogramos), durante tres segundos. 5. Descendiendo por el espacio, repita la presión, comprimiendo en otros dos puntos. 6. Repita toda la secuencia en los espacios intertendinosos de los dedos medio y anular y, después, en los del anular y meñique.

Dedos Presione el pulgar y cada uno de los demás dedos en la parte anterior, posterior y lateral de todos los huesos, a mitad de camino entre las articulaciones.
1. Tome con firmeza el pulgar, de modo tal que su propio pulgar e índice abarquen la parte anterior y posterior de dicho pulgar. Presione moderadamente (7 kilogramos), con ambos dedos, durante dos

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segundos. Descanse. 2. Ascienda hasta la raíz de la uña del pulgar y repita la presión. Descanse. 3. Descienda y tome los laterales del pulgar entre sus dedos. Repita la presión. Descanse. 4. Desplácese hacia los laterales de la uña del pulgar y repita la presión. Descanse. 5. Presione de la misma manera todos los demás dedos. Comience ejerciendo presión en la primera y segunda articulación de cada dedo; primero en la parte anterior, después en la posterior y finalmente en los laterales. Pase luego al dedo siguiente.

Parte interna del brazo Arrodíllese a treinta centímetros de la cintura de la receptora, de modo de poder trabajar con comodidad en su brazo. Haga que extienda el brazo, alejándolo del costado del cuerpo y con la palma de la mano hacia arriba. Los puntos están ubicados en una línea que desciende por el centro de los músculos del brazo, desde la axila hasta la parte interna del codo.
1. Coloque los pulgares, uno al lado del otro, en la parte superior del músculo del brazo. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por el centro del músculo y repita la presión. Descanse. 3. Continúe descendiendo por la línea de a dos dedos, hasta llegar a la parte interna del codo.

Parte interna del codo Haga que el sujeto doble el brazo en la articulación del codo. Coloque los dedos índice y medio en el borde externo del codo, en el hueco que se forma entre los dos huesos ubicados allí. Este es un punto sumamente sensible. Cuando usted lo presione, la receptora sentirá como si una corriente eléctrica le pasara desde el codo hasta el meñique.
1. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 2. Repita la presión dos veces más. 3. Lleve su índice y medio dos dedos más abajo, hacia la muñeca. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 4. Repita la presión dos veces más. 5. Estire el brazo de su compañera. Busque el punto a la altura del codo, un dedo por abajo del que acaba de presionar. Presione con fuerza (9 kilogramos), con los dedos índice y medio, durante dos segundos. Descanse. 6. Repita la presión dos veces más. 7. Lleve el índice y el pulgar dos dedos más hacia abajo, cerca de la muñeca. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 8. Repita la presión dos veces más.

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Parte interna del antebrazo Los puntos del antebrazo se extienden siguiendo una línea recta que va desde los pliegues del codo hasta el centro de la muñeca.
1. Coloque los pulgares uno al lado del otro en los pliegues del codo. Rodee la articulación con los demás dedos, sin apretar. Presione con fuerza (9 kilogramos), durante dos segundos. Descanse. 2. Descienda dos dedos por la línea que divide el antebrazo en dos partes iguales. Presione con fuerza durante dos segundos. 3. Continúe descendiendo por esta línea de a dos dedos, hasta llegar a la muñeca. Los pliegues del codo señalan el último punto. 4. Repita la secuencia dos veces más.

Parte interna de la muñeca En la parte interna de la muñeca hay tres puntos que se extienden a lo largo de una línea horizontal.
1. Coloque el pulgar en la muñeca, por debajo de la base de su pulgar. Sosténgale la mano con su otra mano. 2. Presione moderadamente (7 kilogramos) durante tres segundos. Descanse. 3. Lleve el pulgar hasta el centro de la muñeca y repita la presión. Descanse. 4. Lleve su pulgar un dedo más hacia afuera y repita la presión. 5. Repita la secuencia dos veces más.

Palma de la mano Cuatro son los puntos de la palma de la mano. Los primeros tres se extienden en una línea que va desde la base de la muñeca hasta la del dedo medio. El cuarto punto está en el centro de la base del pulgar.
1. Coloque ambos pulgares, uno al lado del otro, en el centro de la zona carnosa ubicada en la base de la palma de la mano. Presione con fuerza (9 kilogramos), con ambos pulgares, durante tres segundos. Descanse. 2. Descienda hasta el punto situado en el centro de la palma, en línea recta a partir del primer punto. Repita la presión. Descanse. 3. Lleve los pulgares hasta la zona carnosa ubicada en la base del dedo medio y repita la presión fuerte. Descanse. 4. Lleve los pulgares hasta el punto ubicado en la base del pulgar, y repita la presión.

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INDICE
PAG.

PRIMERA PARTE:
SHIATZU COMO MEDIO PARA MANTENER LA SALUD Y LA VITALIDAD CAPITULO 1 SHIATZU: QUE ES Y POR QUE ES EFICAZ .............................................................................. 5 CAPITULO 2 LA PALPACION ............................................................................................................................ 9 CAPITULO 3 EL SHIATZU PARA OBTENER UN CUTIS FRESCO ................................................................ 12 CAPITULO 4 SHIATZU: QUE ES Y POR QUE ES EFICAZ ............................................................................ 23 CAPITULO 5 COMO ADQUIRIR USTED MISMA UNA EXPERIENCIA SHIATZU COMPLETA ...................... 29

SEGUNDA PARTE:
SHIATZU COMO REMEDIO PARA DETERMINADOS TRASTORNOS CAPITULO 7 INSOMNIO ................................................................................................................................. 57 CAPITULO 8 DOLORES DE CABEZA ............................................................................................................ 68 CAPITULO 9 TORTICOLIS Y HOMBROS DOLORIDOS ................................................................................ 77 CAPITULO 10 LUMBAGO ................................................................................................................................. 85 CAPITULO 11 ESTREÑIMIENTO Y DIARREA .................................................................................................. 88 CAPITULO 12 CODO DE TENIS ....................................................................................................................... 95

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