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Mensaje de la Sra.

Irina Bokova,
Directora General de la UNESCO,
con motivo del
Día de los Derechos Humanos

10 de diciembre de 2009

La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama un ideal común por el


que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. El Día de los Derechos
Humanos sirve de hito anual para recordar los triunfos logrados en el largo
combate en pro del respeto de la dignidad de todos los seres humanos. Pero su
objetivo primordial es movilizar contra las principales amenazas a los derechos
humanos, a saber: la pobreza, la discriminación, la desigualdad entre hombres y
mujeres, el cambio climático y el terrorismo. “Adoptar la diversidad, acabar con la
discriminación”, es el lema de este 61er. aniversario de la aprobación de la
Declaración Universal.

Este lema resulta particularmente pertinente en el mundo actual, cuya diversidad


es cada vez mayor. Las corrientes migratorias de ámbito nacional e internacional
van en aumento. La persistencia de las dificultades económicas, los conflictos
armados y las tensiones entre las comunidades en todas las regiones del mundo
han obligado a millones de personas a abandonar sus países de origen en busca
de un futuro mejor.

Estos desplazamientos afectan profundamente a todas las sociedades. Hoy en


día, nuestro mayor desafío consiste en promover relaciones armoniosas entre
pueblos de diferentes orígenes étnicos, culturas, religiones o creencias.
La ignorancia y el miedo, agravados por la crisis económica y financiera que
padecemos, son terreno fértil para la discriminación y los nuevos prejuicios.
No debemos permitir que eso suceda.

DG/ME/ID/2009/25 – Original: Inglés


Sólo mediante el respeto mutuo, la comprensión, el diálogo constructivo y la
aceptación del derecho a la diferencia lograremos atenuar las tensiones y
construir sociedades multiculturales más pacíficas.

La Conferencia de Examen de Durban, celebrada a principios del año en curso,


transmitió un mensaje de solidaridad con todas las personas excluidas,
marginadas y discriminadas. La UNESCO labora activamente para traducir en
actos este mensaje, porque estamos comprometidos con los principios de no
discriminación y respeto de la diversidad cultural.

La promoción de los intercambios y el diálogo entre las culturas constituye una


de nuestras principales prioridades. Sólo el diálogo nos permitirá ver más allá de
nuestras diferencias y prejuicios y comprender que estamos unidos por muchos
sueños, aspiraciones y retos comunes.

Toda especificidad, ya sea cultural o de cualquier otra índole, debe conciliarse


con el respeto de las libertades fundamentales. Tratándose de la plena
aplicación de los derechos humanos, no caben transigencias. El respeto de la
diversidad cultural no puede justificar nunca una violación parcial de los
derechos humanos en aras del relativismo cultural. Por eso la UNESCO
considera sumamente importante explicitar la idea del derecho a participar en la
vida cultural, lo cual podría representar un avance considerable en la protección
de la diversidad cultural y la erradicación de posibles ideas erróneas. Los otros
dos derechos que forman parte del mandato de la UNESCO -el derecho a la
educación y el derecho a la libertad de opinión y expresión- contribuyen
decisivamente a preservar la diversidad cultural.

El Año Internacional de Acercamiento de las Culturas, en 2010, brinda una


oportunidad ideal para promover la tolerancia, el respeto mutuo y el diálogo
intercultural. Estos valores constituyen la base de un nuevo humanismo, de una
perspectiva universal arraigada en un profundo respeto de la dignidad humana,
los derechos fundamentales y la diversidad de las culturas. Este ideario insta a
todos los seres humanos a asumir una responsabilidad activa para con el
prójimo y la salvaguardia de nuestro planeta.

Hoy, la esperanza del mundo se vuelve hacia la Conferencia de las Naciones


Unidas sobre el Cambio Climático, que tendrá lugar en Copenhague. Tenemos,
todos, la responsabilidad de contraer compromisos concretos con las

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generaciones presentes y futuras, y de proporcionar una asistencia cabal a las
víctimas del cambio climático. La UNESCO participará activamente en el
seguimiento de esta Cumbre, mediante iniciativas que abarcan la educación, las
ciencias y la cultura, en el pleno respeto de los derechos humanos.

Aunemos fuerzas para reafirmar nuestra decisión de lograr que los derechos
humanos universales lleguen a ser una meta común para todos, una realidad
para cada ser humano.

Irina Bokova

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